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miércoles, 23 de septiembre de 2015

#hemeroteca #iglesia | Junípero Serra: el franciscano español que divide a Estados Unidos

Imagen: BBC / Nación Kizh
Junípero Serra: el franciscano español que divide a Estados Unidos.
El papa oficiará hoy en Washington la canonización del fraile español Junípero Serra, considerado el fundador de California. 25.000 personas acudirán a una cita no exenta de una gran controversia.
Miguel Ayuso | El Confidencial, 2015-09-23
http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2015-09-23/fray-junipero-serra-canonizacion-papa-estados-unidos_1033707/

El papa Francisco está ya en Estados Unidos. Su visita, en un país donde el catolicismo es minoritario, causa toda clase de debates. Pero la polémica más grande la está protagonizando un fraile franciscano español, Junípero Serra, que se convertirá hoy en el primer santo de Mallorca y el segundo nativo de las Islas Baleares, después de santa Catalina Tomás.

Fray Junípero, que nació en la localidad mallorquina de Petra en 1713, es considerado en Estados Unidos el “fundador” de California, pues llegó a establecer 21 misiones que con el tiempo se convertirían en las ciudades de San Diego, Los Ángeles, San Francisco y Sacramento. Pero aunque es considerado uno de los “padres de la patria”, y es el único español que figura en el National Statuary Hall del Capitolio de Washington como uno de los nombres ilustres inmortalizados con un monumento, su figura no está exenta de controversia.

En un rueda de prensa oficiada en una iglesia católica de Washington, portavoces de varias tribus indígenas han expresado su rechazo y decepción por la canonización de Serra, al que responsabilizan de haber arrinconado la cultura y tradiciones de su pueblo en su esfuerzo para que adoptaran el cristianismo como religión.

Los portavoces aseguraron que 55 tribus han enviado al Vaticano decenas de cartas para oponerse a la canonización del español, en las que explican los “abusos físicos” perpetrados tanto por los soldados españoles como por los religiosos contra la población nativa. “Serra desarrolló unas políticas brutales e inhumanas sin consideración hacia nuestros ancestros”, reza una de las misivas que envió al Vaticano el líder de la tribu Amah Mutsun, Valentín López, que hoy volvió a pedir al papa Francisco que no ignore “el sufrimiento y el dolor que causó el proyecto de Serra”.

La controversia en torno a la figura del franciscano no es nueva. Cuando hace 27 años fue beatificado por Juan Pablo II, en una ceremonia en Los Ángeles, colectivos indígenas en California mostraron su malestar por su controvertida misión evangelizadora. Pero ¿qué es lo que hizo realmente el franciscano?

El gran evangelizador de California
Como tantos otros religiosos de la época, Serra ingresó en el seminario más por necesidad que por convicción. Sus padres eran analfabetos, pero llevaron a su hijo Miguel José a la escuela del convento franciscano de San Bernardino en Petra, donde el joven destacó como un buen estudiante. A los 16 años se hizo fraile, cambió su nombre por el de Junípero, y empezó a interesarse por la filosofía y la teología escolástica.

En 1749, junto a a otros veinte misioneros franciscanos, partió hacia el Virrenaito de Nueva España, hoy México. Su primer destino fue Santiago Xalpan (hoy Jalpan de Serra) donde se encargó de convertir al cristianismo a los índigenas pames de la zona. Pero su vida cambió en 1767, cuando Carlos III firmó la Pragmática Sanción y expulsó a todos los jesuitas de los dominios de la corona, lo que incluía, claro está, Nueva España.

Las misiones de la Compañía de Jesús estaban situadas mayormente en lo que hoy es la Baja California y, para ocupar el hueco que dejaba su expulsión, la orden de los franciscanos decidió mandar a la zona a 16 de sus misioneros, encabezados por fray Junípero. Una vez en la península, Serra decidió que debían seguir explorando la zona de Alta California para llevar la “luz del Evangelio” a la población indígena. Y así, poco a poco, acabó fundado 21 misiones.

Cuando llegaban a un lugar adecuado, levantaban una capilla, unas cabañas para que residieran los frailes y un pequeño fuerte para prevenir los ataques. Muchos indígenas se acercaban a curiosear y, una vez que se ganaban su confianza, les invitaban a establecerse cerca y emprendían su evangelización, a la par que les enseñaban nociones de agricultura, ganadería y albañilería. Al contrario que la población de México, los habitantes de lo que hoy es la California estadounidense no conocían la agricultura y seguían viviendo de la caza y la recolección, por lo que, tras la llegada de los franciscanos, sus vidas cambiaron por completo.

Fray Junípero no descansó de su labor evangelizadora hasta su muerte en 1784, a los 71 años, en la misión de San Carlos Borromeo, su cuartel general situado en lo que hoy es Monterrey.

¿Santo o verdugo?
Durante la beatificación de Serra, en 1988, Juan Pablo II dijo que el fraile y el resto de los misioneros “estimaban que al ofrecer a Jesucristo a la gente, estaban haciendo algo de un valor, importancia y dignidad inmenso”. Pero claro, hoy muchas personas no ve el proselitismo inherente a toda misión como algo digno de elogio.

“Serra puso en marcha los inicios de un genocidio cultural”, ha asegurado a Asociated Press Jace Weaver, director del Instituto de Estudios sobre Indígenas Estadounidenses de la Universidad de Georgia, quien atribuye al misionero “esfuerzos deliberados para erradicar la cultura nativa”.

Durante las décadas posteriores a la llegada de los misioneros a California, las enfermedades que traían de Europa arrasaron con muchas poblaciones nativas. Los indígenas que se acercaban a las misiones en busca de alojamiento y vivienda eran obligados a convertirse al catolicismo y a permanecer allí. Y si se escapaban eran flagelados y encadenados.

El papa Francisco, consciente de la polémica que desatan este tipo de canonizaciones, ha ofrecido disculpas por los pecados y “crímenes” cometidos por la Iglesia durante la época de la conquista y evangelización. Pero insiste en separar la figura e intenciones de Serra de las consecuencias que, a la larga, tuvieron sus actos. Para el Vaticano está claro que Serra defendió a los nativos de abusos típicos de la era colonial y su figura es un modelo para la creciente población hispana en Estados Unidos.

Regis Armstrong, religioso capuchino y profesor de Estudios Religiosos de la Universidad Católica de América, explica en su libro ‘The Franciscan Tradition’ que la canonización de Serra no busca negar las experiencias de los indígenas durante la época colonial, que “fue un periodo difícil de la historia en el que los colonizadores españoles usaron métodos anticuados para ejercer su influencia”, sino reconocer las “virtudes heroicas y los sacrificios” del fraile que decidió abandonar una acomodada vida académica en Europa para evangelizar el Nuevo Mundo.

Se espera que a la canonización de hoy, que se celebrará al aire libre y en español, acudan unas 25.000 personas, incluido el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden.

DOCUMENTACIÓN
El Papa defiende a Junípero Serra como defensor de la dignidad de los indígenas.

El Papa pronuncia su homilía en español y elogia las virtudes del fraile mallorquín que durante su labor evangelizadora busco defender la dignidad de la comunidad nativa.
Juan Vicente Boo | ABC, 2015-09-24
http://www.abc.es/sociedad/20150923/abci-misa-canonizacion-junipero-serra-201509232205.html
Los indígenas que se oponen a que el Papa canonice a Junípero Serra, el primer santo hispano de EE.UU.
BBC, 2015-09-23

http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/09/150919_eeuu_visita_papa_nativos_canonizacion_junipero_ep

lunes, 20 de julio de 2015

#hemeroteca #mujeres | Las mujeres que aprendieron a defender su clítoris

Las mujeres que aprendieron a defender su clítoris
La comunidad embera-chamí lucha por erradicar la ablación en Colombia, el único país americano donde se ha registrado esta práctica. Autoridades gubernamentales e indígenas optan por una transformación cultural que durará décadas.
Alba Tobella M. | Planeta Futuro, El País, 2015-07-20
http://elpais.com/elpais/2015/05/13/planeta_futuro/1431519344_024402.html

Norfilia Caizales no supo que le faltaba una parte de su cuerpo hasta hace unos años. Fue una buena mujer desde niña. Su madre le enseñó a moler maíz, a amasar arepas y a cargar con la casa, pero no a tener hijos. Con eso se encontró después. Su aparato reproductivo fue siempre un misterio, no sabía qué era la regla ni dejó que su esposo la tocara hasta que, confusa, un mes después de casarse fue a ver a un cura que la consoló cuando le dijo que el contacto dentro del matrimonio no es pecado.

Las mujeres embera-chamí viven escondidas de su propio cuerpo. Es sagrado, como una flor que se marchita si ve la luz. Es un objeto frágil del que salen las criaturas que mantienen viva la comunidad. Dentro de esta reserva, donde la tradición es la ley, las mujeres de esta etnia han perpetuado con naturalidad durante siglos, no se sabe cuántos, una práctica que nadie sabe con exactitud cuándo empezó a practicarse en América: la ablación de clítoris.

En 2007, los embera-chamí rompieron un conjuro, una especie de mal de ojo. Ese año, una niña falleció en el hospital de Pueblo Rico, en el departamento de Risaralda, en el centro de Colombia, donde viven unos 25.000 emberas. Esa muerte puso al país, y al continente, en el mapa de la mutilación genital femenina, que se pensaba restringida a África y Asia. El médico que atendió a la niña se dio cuenta de que le faltaba el clítoris. El caso abrió la caja de los horrores. Aparecieron otras niñas mutiladas y se supo que la mayoría de las mujeres de esa comunidad lo estaban. La sociedad volteó a ver a estos indígenas. Los llamaron salvajes, impíos, violentos y empezó la lucha por su erradicación.

Norfilia Caizales no sabía tampoco que la parte que faltaba en su cuerpo era el clítoris. No sabía para qué sirve ni para qué se lo quitaron. Ahora, con una lucidez deslumbrante, casi revolucionaria, quiere ser partera para que ninguna otra niña vuelva a pasar por esto en Colombia.

Las parteras
Las parteras son las mujeres que ayudan a las embarazadas a traer niños a la vida. Son, por su sabiduría, un tipo de autoridad para los indígenas similar, aunque inferior, al sus médicos, que llaman jaibanás. Ellas saben qué debe comer una mujer encinta para que el bebé crezca sano y cuerdo. Saben cuál es el proceso del parto y qué preparado de hierbas y remedios aplicar en cada momento, algo que mantienen en secreto. Y saben también que a la mayoría de las mujeres embera-chamí les falta el clítoris, aunque nunca lo hubieran llamado así.

El cuerpo de la mujer es tan privado que el sexo solo se da en la oscuridad y los hombres no pueden ver cómo nacen sus hijos. La embarazada se arropa en su madre, su abuela y la partera. Solo ellas saben cómo hacerlo y, cuando llega el momento, se transmiten el conocimiento de generación en generación. “Mi mamá me enseñó que para tener el bebé tenía que abrir las piernas, poner mi mano y esperar. Unos 20 minutos, hasta que el ombligo se vacía. Entonces lo cortas y haces el nudo”, cuenta en una cafetería de Bogotá una desplazada que tuvo a sus hijas sola, en el baño de su casa, lejos de todo, en alguna de las veredas de Pueblo Rico hace tres lustros. Ni siquiera las parteras alcanzan a llegar a todos los nacimientos. El centro de salud más cercano puede estar a algunos días de viaje, un camino que comienza a pie o sobre el lomo de algún animal en la selva, donde viven en tierras comunitarias, y sigue por carretera. Ella hace oidos sordos cuando se le habla de la “curación”. Así se refieren a la mutilación.

El libro “Embera Wera”, que recoge las experiencias de cuatro años de proyectos para fomentar la emancipación de las mujeres de esta comunidad entre 2007 y 2011, explica que las embera tienen una relación muy fuerte con su cuerpo y el de sus bebés. Los recién nacidos son examinados minuciosamente para alertar de cualquier malformación. Las parteras prestan especial atención al clítoris de las niñas: “si sobresalía de los labios mayores, era cortado por la partera porque así se garantizaba una madurez normal”, explica el libro, basado en declaraciones de las mujeres involucradas. En cuanto a las herramientas, citan tijeras, cuchillas de afeitar... algo capaz de dejar un corte limpio que se sana, si cicatriza, con una combinación secreta de hierbas.

Entre la historia y el mito
El origen de la ablación en Colombia oscila entre la historia y el mito. La duda de que sea una costumbre ancestral perdura, pero la mayoría de las versiones dicen que fue algo que vino, antes o después, durante la colonización. Víctor Zuluaga es historiador retirado de la Universidad Tecnológica de Pereira y ha trabajado en las comunidades embera-chamí de Risaralda desde los años 70. Desde entonces, recoge relatos e historias sobre sus orígenes y sus tradiciones. Cuenta que en el siglo XVII, cuando los colonos ya habían tomado el control de la mayoría de pueblos indígenas, los chamí se mantuvieron indomables. Eran un pueblo casi nómada que vivía más de la caza y de la pesca que de la agricultura o la minería. La salida que encontraron para ellos fue, pues, el camino: los usaron para trasladar carga entre la costa y las montañas. Su trayecto pasaba por Tadó, un pueblecito riquísimo en oro actualmente en el departamento del Chocó, donde trabajaban cientos de esclavos africanos. Cuando coincidían los domingos, a veces también en sábado, los indígenas y los esclavos tenían “un pequeño espacio de libertad” donde compartir costumbres y rituales.

Esos esclavos, que venían de Malí y también estaban acostumbrados a que los hombres pasaran mucho tiempo fuera de casa, les enseñaron a los embera, que llegaban a pasar dos otres semanas dando caza a un animal perdidos en la selva, a controlar la libido de sus esposas. “La 'curación' tiene el sentido de poner a la mujer en una posición tal que no pueda cometer infracciones como las contorsiones o la infidelidad. Ellos hablan mucho en el término brinconas. Es curarlas de ese mal. El clítoris es ahí el centro: algunas sectas cristianas lo llaman el timbre del infierno”, explica Zuluaga.

La primera vez que oyó hablar de la ablación fue en los años setenta, cuando una partera le dijo que dos o tres meses después de que naciera la niña le quitaban “la cosita”. “Se coge una puntilla, se pone en las brasas y cuando está roja, lo colocamos y lo quemamos”. El profesor refleja la cara de pasmo que se le quedó en el momento de esa conversación. “Lo oí como testimonio de una persona que lo practicaba y no dimensioné ni creí que pudiera ser una costumbre viva. Creí que era algo que pasaba en el pasado”.

Erradicación con empoderamiento
Alberto Wazorna es embera-chamí y era consejero mayor de los indígenas de Risaralda en 2007. Fue uno de los abanderados en la transformación cultural que ha experimentado la comunidad en los últimos ocho años. Se siente un privilegiado por haber podido presenciar el desvelo. “Fue precioso ese proceso en el cual la mujer se daba cuenta que una práctica que ella consideraba cultural estaba haciendo daño a las niñas de la comunidad. Aprendimos que la tradición debe generar vida y no dolor y muerte”, cuenta sentado en una silla de biblioteca infantil de Mistrató, otro de los municipios de Risaralda donde ha habido muertas por mutilación en los últimos años, durante un taller en el que los jóvenes embera se forman para ser los líderes del futuro en sus comunidades.

Wazorna insiste en que los primeros sorprendidos fueron ellos, los hombres: “Nosotros no sabíamos nada”, repite el ahora consejero de la Organización Nacional de Indígenas de Colombia (ONIC), “en términos de comunidad nos trajo un conflicto muy complicado. Nos tocó afrontarlo”. Desde que se destapó una comisión de organismos estatales (encabezados por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF) e internacionales (quien asumió el papel fue el Fondo de Población de Naciones Unidas de Colombia, UNFPA) se echó a la tarea de la concienciación y la transformación cultural. Fueron barriendo la selva para llegar a todas las veredas de todas las laderas de esa zona andina, especialmente en los municipios de Pueblo Rico y Mistrató (Risaralda), donde se han registrado más casos de ablación. Organizaron talleres y charlas con las mujeres, especialmente las parteras, para trasladarles la preocupación. Hoy, el ICBF dice tener unas 30 parteras de su lado, comprometidas a no continuar con la práctica y a difundir los esfuerzos por abolirla. La ONIC calcula que se han reducido en un 80% el número de casos, pero no hay manera de demostrar estas cifras, puesto que ni antes ni ahora existen registros de la ablación. Todos saben que una cultura de siglos no cambiará sinó en generaciones.

El trabajo, que busca concienciar más que punir, pasa porque las mujeres tengan un papel más importante en sus comunidades. Que formen parte de los entes de gobierno. Que den su palabra. Las leyes colombianas no contemplan la prohibición. Solo a nivel comunitario existe una pena de 24 horas de cepo y tres años de trabajos forzadas para las mujeres que se descubra que han participado en una ablación. Delfín Arce, consejero mayor de los indígenas de Risaralda, afirma que en los últimos años unas 300 mujeres han pagado su pena en ese departamento, algo que tanto el ICBF como el UNFPA como la propia ONIC consideran no solo contraproducente, sino injusto para ellas: víctimas no solo de la mutilación y sus consecuencias y de la discriminación social dentro de las comunidades, sino también del estigma de perpetuar una tradición violenta y peligrosa.

Los representantes de las instituciones en el diálogo por la supresión colocan en octubre de 2012 el hecho más importante en el camino por la erradicación que, asumen, tardará décadas en llegar a su objetivo. En una cumbre de autoridades del Estado, indígenas y no indígenas, se prohibió por primera vez de manera oficial la mutilación genital femenina. “La cultura debe generar vida, no muerte”, fue la conclusión que sacaron del encuentro. Llevaban cinco años intentando impulsar el cambio, pero antes tenían y tienen que suprimir la desigualdad.

Preocupaciones de la mujer emberá

_“Las mujeres muchas veces mueren de parto y algunas niñas a causa de la curación”.

_“Si la mujer no puede tener hijos o se manda arreglar para no tener hijos el hombre le pega porque cree que lo va a engañar”.

_“En Pueblo Rico y Mistrató están dando las niñas a los 10 o 12 años para matrimonio siendo que aún está como niña y eso es como violación”.

_“A las mujeres nos pegan con machetes, con palos y los hombres amenazan que si las denuncian, las van a acabar, por eso no han podido dejar castigar a sus esposos porque las dejan o las matan”.

_“Si una compañera queda viuda, se le daña la mentalidad y se va para Bogotá a mendigar diciendo que son desplazados”.

_“Si la planificación avanza la comunidad no va a resultar a futuro (...) Las mujeres están colocando dispositivos con eso está produciendo cáncer en la matriz, las pastillas están generando problemas, dificultades en la salud. No es permitido seguir planificando con los métodos occidentales, sí hacerlo con los tradicionales para cuando quiera tener más hijos que el otro esté mayorcito. Ahora el marido impone cuántos hijos van a tener”.

_“Se presenta maltrato físico, maltrato verbal y abuso sexual entre las parejas y al interior de la familia; que algunos hombres no respetan a las mujeres y que la embriaguez frecuente de muchos de ellos hace más grave la situación”.

_“En los casos de maltrato las mujeres nos quejamos con el gobiernador o la autoridad y ellos castigan a los dos esposos sin tener en cuenta que las mujeres no tienen culpa y en caso de borrachera con amenazas a las mujeres no se aplica la sanción”.

Las citas reflejan las inquietudes de un grupo de mujeres que se reunieron en 2009 con las autoridades indígenas de Risaralda con el objetivo de marcar las líneas de trabajo para empoderarlas y asegurar sus derechos. En esa reunión, celebrada en el marco del proyecto Embera Wera iniciado en 2007 por el CRIR, la ONIC y UNFPA para emancipar a las mujeres de esta comunidad, ya se prohibió a nivel regional la mutilación genital femenina.

domingo, 24 de mayo de 2015

#hemeroteca #mujeres | Ecuador elige a su primera reina de belleza indígena


Imagen: El País
Ecuador elige a su primera reina de belleza indígena
La ganadora buscará hacerse con un lugar en el torneo de 'Miss Ecuador'
Soraya Constante | El País, 2015-05-24
http://internacional.elpais.com/internacional/2015/05/24/actualidad/1432424256_100222.html

Tenía que pasar y tenía que ser en Chimborazo (provincia de la sierra centro de Ecuador, con un 38% de población indígena) donde surgiera la idea de elegir a la primera reina indígena. Hace poco más de un año, una organización rescató la palabra incaica ñusta (que en kichwa significa doncella o tierra que no ha sido fecundada) para denominar al certamen de belleza exclusivo para indígenas. Así nació la Ñusta Andina, que el pasado viernes entregó su primera corona en Quito y cuyo objetivo final es lograr que la representante de las comunidades indígenas participe en el concurso de Miss Ecuador.

Inti Daquilema, organizador del evento y director de una escuela de modelos indígenas, explica que siempre han buscado que las indígenas sean incluidas en los concursos de belleza nacionales, pero al no cumplir con algunos requisitos, como el 1,70 m de estatura, han sido marginadas. “La mujer indígena tiene derecho de participar, de estar representativa de los pueblos indígenas, queremos borrar esa idea de que la mujer indígena tiene que estar tras de la vaca, tras de los niños, tras del marido”, dice Daquilema.

La elección de la Ñusta Andina se desarrolló en un ambiente cargado de simbolismos, había alpacas disecadas en el escenario y las candidatas seguían los trazos de la cruz andina en cada salida. Los mensajes de reivindicación se escuchaban a cada instante. “Los runas somos como paja de páramo, aunque nos corten, seguimos creciendo, seguimos resistiendo, ya son más de 500 años”, dijo al presentador de la gala nada más empezar.

El evento de casi cuatro horas fue una vitrina de la cultura indígena, las diez aspirantes a la corona bailaron sus danzas y mostraron sus trajes típicos y las versiones estilizadas de los mismos sobre el escenario. Además todas ellas, a excepción de la representante del pueblo Huancavilca (Península de Santa Elena), se expresaron en kichwa y en otras lenguas de la amazonía como el shuar.

La ganadora fue Jenny Guillin, del pueblo Puruhá que según la leyenda nació de la unión de los volcanes Chimborazo y Tungurahua. Esta indígena de 19 años y estudiante de Economía asumió el reto de hacerse con un lugar en el torneo de Miss Ecuador y dar a conocer la riqueza cultural de los pueblos aborígenes. Como ella mismo dijo en su discurso de presentación: “No somos piezas de un museo, somos una cultura viva”.

Ecuador tiene un millón de personas (500.379 hombres y 517.797 mujeres) que se autoidentifican como indígenas, según los datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), y el 71% de ellos dice ser víctima de discriminación. Por esto cada vez más indígenas deciden romper el molde y crean sus propios espacios para pelear contra la discriminación, un ejemplo son las cooperativas de ahorro y crédito lideradas por indígenas. La más exitosa es Mushuc Runa (hombre nuevo en kiwcha) que apadrina al primer equipo de fútbol de indígenas, que ya juega en la primera división del campeonato nacional.

Mushuc Runa, Andina Marka (que comercializa chicha morada y de jora), la marca de ropa Churandy (ponte mi ropa en kichwa) fueron algunos de los patrocinadores de la Ñusta Andina. Todas estas empresas pertenecen a la economía social y solidaria y demuestran que los indígenas se desarrollan a espaldas de la sociedad ecuatoriana. Pero ellos pelean para ser incluidos y hacer que se cumpla eso que dice el primer artículo de la Constitución del país: “Ecuador es un país intercultural y plurinacional”.

Si la Ñusta Andina llegar a participar en el Miss Ecuador sería un avance importante y un ejemplo más de que los indígenas pueden actuar en espacios mestizos. El antropólogo Fernando García, de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales señala que hay “una democratización de la sociedad” y “un cambio de época” porque hasta hace poco, en la década de los 70 y 80, un indígena con poncho no podía ni entrar en una plaza y si lo hacían les obligaban a barrer el lugar.

La primera Ñusta Andina, que se llevó una corona valorada en 5.000 dólares, está decidida a izar la bandera contra la discriminación. “Los indígenas no debemos considerarnos menos que los mestizos. Solo hace falta la voz de un vocero o vocera que nos eleve la autoestima, que dé a conocer toda la riqueza que tenemos y nos sintamos orgullosos”, dice.

lunes, 4 de mayo de 2015

#hemeroteca #politica | La astronauta desplaza al fraile

Imagen: El País
La astronauta desplaza al fraile
California estudia retirar del Capitolio la estatua de Junípero Serra y poner en su lugar a una heroína espacial de la comunidad LGTB
Pablo Ximénez de Sandoval | El País, 2015-05-04
http://internacional.elpais.com/internacional/2015/05/04/actualidad/1430773330_255500.html

La decisión del papa Francisco de canonizar al fraile español Junípero Serra ha sacado al personaje de los libros de historia y lo ha metido en el debate público de California. A finales del siglo XVIII, el mallorquín Serra fundó las misiones que dieron origen a las actuales ciudades del estado y es considerado el padre fundador de California. Por eso hay una estatua suya en el salón de las estatuas del Congreso de EE UU en Washington desde los años 30. Es precisamente en Washington donde Serra sea canonizado por Francisco en el viaje oficial a EE UU el próximo 23 de septiembre. Pero para entonces sus seguidores igual se han llevado un disgusto.

El Senado de California, en Sacramento, estudia este mes una propuesta para retirar la estatua de Serra y sustituirla por una de la astronauta Sally Ride. Cada estado puede enviar dos estatuas al salón del Capitolio. La otra estatua californiana es de Ronald Reagan, expresidente y exgobernador del estado, que sustituyó en 2009 al reverendo Thomas Starr King.

Ride tenía 32 años cuando en 1983 se convirtió en la primera mujer americana y la persona más joven de la historia en ir al espacio. Es una heroína genuinamente californiana. Nacida en Los Ángeles, voló dos veces en el Challenger. Murió de cáncer en 2012. Solo después de su muerte, su compañera durante 27 años, Tam O’Shaughnessy, reveló que Ride era homosexual. Hoy es un símbolo de la comunidad gay en California.

El autor de la propuesta es el senador Ricardo Lara. Católico, hijo de inmigrantes ilegales mexicanos, Lara es abiertamente gay. Asegura que su propuesta no tiene nada que ver con Serra, sino con dar reconocimiento a Ride, como reconocimiento a los logros de las mujeres. También ha destacado que sería la primera persona homosexual en tener una estatua al lado de Sam Adams o George Washington. Tiene apoyo de los dos partidos en un Capitolio en el que los demócratas tienen mayoría absoluta en las dos cámaras. Por el momento, la propuesta ya ha ganado una votación en comisión. Cuando complete su trámite en California, será enviada al comité del Congreso de EE UU con autoridad sobre las estatuas. No consta que haya rechazado nunca una propuesta de un estado.

El pasado sábado, Francisco alabó la figura de Serra durante una homilía en Roma. "Fue uno de los padres fundadores de los Estados Unidos, un ejemplo de santidad de la universalidad de la Iglesia y un patrón especial de los hispanos del país", dijo el Papa. “Me pregunto si hoy somos capaces de responder con la misma generosidad y valor a la llamada de Dios”. El papa no hizo referencia a las críticas que la canonización de Serra ha despertado en algunas comunidades herederas de los indígenas californianos, que culpan al fraile español de la destrucción de su cultura. Pero sí dijo que Serra “defendió a los indígenas de los abusos de los colonizadores”.

O’Shaughnessy declaró a “Los Angeles Times” que la astronauta había sido un modelo para dos minorías, las mujeres en la ciencia y la comunidad LGTB. “Convertir la imagen de Sally en una estatua en el capitolio de nuestra nación es un mensaje importante. Es una oportunidad para servir de inspiración a jóvenes de todo el mundo”. El mismo periódico organizó una encuesta online sobre el asunto. Más de la mitad de los lectores no están de acuerdo con mandar a Serra al sótano. Sí están de acuerdo en que, si se hace, Sally Ride sea la nueva estatua que represente a California, por delante de opciones como César Chávez, Walt Disney o Steve Jobs.

La retirada de la estatua de Serra, de aprobarse, no será inmediata. Hay que conseguir los fondos privados para hacer la nueva. Así que en septiembre el Papa tendrá la oportunidad de ver la única estatua de un santo, y la única de un español, que hay en el Capitolio de Washington. 

Y TAMBIÉN…
Sally Ride, la primera americana en el espacio

Aunque dos cosmonautas rusas fueron las primeras en subir al firmamento, la estadounidense logró que muchas niñas viesen por televisión que también podían ser astronautas
La Voz de Galicia, 2015-05-26
http://www.lavozdegalicia.es/noticia/informacion/2015/05/25/sally-ride-mujer-rompio-1983-barreras-genero-firmamento/00031432577772646796874.htm

jueves, 5 de febrero de 2015

#hemeroteca #historia | Lo nefando de la homosexualidad

Imagen: La Jornada
Lo nefando de la homosexualidad
Revisión crítica de la transgresión sexual prehispánica
Leonardo Bastida Aguilar | La Jornada, 2015-02-05
http://www.jornada.unam.mx/2015/02/05/ls-central.html

"Y acontecía meterse en este baño (temazcal) muchos hombres y mujeres, y allá dentro, con la calor, hombres con mujeres y mujeres con hombres y hombres con hombres, usados ilícitamente. En México había hombres vestidos en hábitos de mujer y éstos eran sométicos y hacían los oficios de mujeres, como tejer e hilar, y algunos señores tenían uno y dos para sus vicios”, narra el Códice Tudela, serie de pictografías mexicas elaboradas entre 1533 y 1554, pocos años después del contacto entre españoles y culturas prehispánicas.

Otro códice del mismo conjunto al que pertenece el Tudela, el Nutall, alude a que al interior de los temazcales “usaban en estos baños otras vellaquerías nefandas, hacían bañarse indios o indias desnudos en cueros y cometían dentro gran fealdad y pecado en este baño”, sin hacer referencia explícita a actos sexuales entre personas del mismo sexo pero dejando abierta la posibilidad de que ocurrieran.

Las crónicas y documentos elaborados por los frailes evangelizadores también advierten la existencia de personas que cometen actos carnales con personas de su mismo sexo. El monje franciscano Fray Bernardino de Sahagún en el Códice Florentino, un documento recopilador del conocimiento de la cultura nahua a partir de los testimonios de hijos de nobles indígenas elaborado medio siglo después del contacto cultural, da fe de prácticas homosexuales “entre los naturales de las Indias”.

De igual manera, soldados como Hernán Cortés o Bernal Díaz del Castillo aluden a la constante ocurrencia del “pecado nefando contra natura” en los diferentes poblados por los que pasaban y en todos los sectores de las sociedades por las que transitaban.

Los dioses ambiguos
A diferencia de la visión cristiana, el panteón mexica presentaba dioses y diosas que tenían aspectos masculinos y femeninos. Centéotl (dios del maíz) o Metetotl y Mayahuel (deidades del maguey) son ejemplo de ello, pues al dios del maíz, para la fiesta Uey Tozoztli, se le representaba con rasgos de mujer y un tocado de hombre.

A la deidad que más se ha relacionado con la homosexualidad es a Tezcatlipoca o “el espejo que humea”, llamado así porque era representado con un espejo en lugar de un pie. Era muy importante en la cosmogonía mexica, pues era todopoderoso y omnipresente. Era el que regalaba bienes, aunque tenía su cara negativa porque los bienes que regalaba también los quitaba y traía dificultades, problemas y enfermedades, además de ser nocturno.

Tal vez por esa razón, sus actitudes caprichosas para sembrar discordias y sus connotaciones negativas, en algunos pasajes del Códice Florentino lo tachan de cuiloni, aunque es la única fuente que lo hace, y por tanto, no hay certeza de que haya sido concebido como tal. Como señala Doris Heyden, al ser concebido como el dios supremo, rector del destino de los hombres, y por ende ser la deidad más importante, motivó a otros frailes a pensar que en el mundo mesoamericano sí era posible el monoteísmo.

Los términos
Algunos autores han identificado una serie de palabras como xochihua, cuiloni o patlachuia como términos que describen a las personas de sabidas conductas homosexuales.

El vocablo xochihua ha sido traducido como “el que es homosexual” o “pervertido”. Literalmente significa “el que porta la flor”. De acuerdo con Sahagún, “el xochihua se vestía como mujer, hablaba como mujer, corrompía, confundía y engañaba a las personas y poseía la flor”. Algunos autores como Peter Siga han interpretado esta última frase como “el que tiene el deseo sexual”.

La palabra cuiloni, según Sahagún, significaba “puto, excremento, corrupción, pervertido, perro de mierda, mierducha, infame, corrupto, vicioso, repugnante, asqueroso, afeminado, el que se hacía pasar por mujer”, e incluso, según otros autores, el “puto que padece”, es decir, el que lleva el papel pasivo en el coito.

Sobre el término patlachuia o patlache, la definición dada por el fraile franciscano es la de “mujer inmunda, mujer con pene, poseedor de un pene erecto, la que está con una mujer, procura mujeres jóvenes, la que se ve como hombre, la que lo hace con otra mujer”. Fray Alonso de Molina, autor del diccionario Vocabulario en lengua castellana y mexicana y mexicana y castellana, dice que significa “la mujer que lo hace con otra mujer”. Este término tiene una connotación curiosa debido a que por su representación en el Código Florentino fue traducido como “hermafrodita”.

Otro vocablo encontrado en el diccionario es el de yollococoxqui (enfermo del corazón), traducido por Molina como “loco desatinado”, aunque la palabra cocoxqui, además de enfermo, también significaba homosexual o afeminado o “el que lo hace a otro”, en clara referencia al ser activo en una relación carnal.

En el mismo vocabulario, Fray Alonso refiere la existencia de la palabra cuilonyotl, que significaba “pecado nefando de hombre con hombre”, y cuilontia, cuya traducción era “comete pecado nefando”.

La existencia de dichos términos es muestra de que el tema de la homosexualidad no era ajeno a las culturas prehispánicas, sin embargo, las traducciones realizadas por religiosos y soldados podrían no reflejar el significado real de dichas palabras e impedían comprender en su totalidad cómo se concebía a la disidencia sexual en las sociedades prehispánicas.

El pecado nefando
La descripción sobre la homosexualidad en el mundo mexica prehispánico tiene diferentes aristas. De acuerdo con el historiador Guilhem Olivier, por un lado, los testimonios recopilados por los frailes muestran reacciones de asco y rechazo hacia las prácticas homoeróticas, así como cierta condena al hecho. Esto es visible en la última parte de la descripción del cuiloni elaborada por Sahagún, en la cual menciona: “Se hace pasar por mujer. Merece ser quemado, merece ser puesto en el fuego”. Al sugerirse una sanción a la conducta, los frailes, asegura Olivier, elogian de alguna manera la moral prehispánica al asegurar en sus relatos que cada vez que se descubre un acto de sodomía, es castigado.

La visión de los soldados es que en los pueblos mesoamericanos hay una permisividad social de la homosexualidad y dichos actos van muy de la mano de las ceremonias rituales donde había antropofagia, como se lo describe Hernán Cortés al rey Carlos I de España en sus cartas: “…aun allende de lo que hemos hecho relación a Vuestras Majestades de los niños y hombres y mujeres que matan y ofrecen en sus sacrificios , hemos sabido y sido informados de cierto que todos son sodomitas y usan aquel abominable pecado”.

En ambos casos, tanto conquistadores como frailes traducen los términos indígenas para nombrar a las personas homosexuales como sodomitas, en franca alusión al pasaje bíblico de Sodoma y Gomorra, cuyo contenido rememora el castigo de Dios hacia los habitantes de la ciudad de Sodoma por haber “conocido” (término con el que se sobreentiende “hacer suyo”) a un par de ángeles varones.

Las palabras “pecado nefando” hacían alusión a la gravedad de la falta desde la perspectiva católica, debido a que las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo atentaban contra la naturaleza de las relaciones si se tomaba en cuenta que la pareja humana primigenia había sido la de Adán y Eva.

Redefinición
Si tomamos en cuenta que los frailes y soldados provenientes de los diferentes reinos de lo que hoy en día es España estaban formados en este ambiente de persecución hacia todo aquello ajeno a la moral y costumbres católicas, la visión que se ha construido en torno a la homosexualidad en el mundo mexica prehispánico está basada en esa visión de pecado y condena de las relaciones entre hombres o entre mujeres.

Podría suceder que a partir de nuevas lecturas críticas e interpretaciones de los códices, crónicas y documentos elaborados durante las primeras décadas del siglo XVI, que no tomen en cuenta los prejuicios asentados y, por el contrario, se fundamenten en mayores conocimientos de las sociedades prehispánicas, surgiera una mejor visión sobre el tema, para a partir de allí volver a comenzar la construcción de la historia de las diversidades sexuales en México.

domingo, 30 de noviembre de 2014

#articulos #historia | La persecución de la sodomía en 'Los Comentarios Reales' de Inca Garcilaso de La Vega

Imagen: Google Imágenes / Cultura mochica (actual Perú)
La persecución de la sodomía en 'Los Comentarios Reales' de Inca Garcilaso de La Vega.
Germán Navarro Espinach* | Crónicas de la Diversidad, n. 5 (Octubre - Noviembre 2014)
http://www.cronicasdeladiversidad.com/comentarios_reales.html

Sorprende mucho a cualquier persona que indague sobre la diversidad sexual en aquel pasado lejano los comentarios homofóbicos del Inca Garcilaso en sus Comentarios Reales, justificando el genocidio de los sodomitas llevado a cabo de forma implacable por los incas sobre determinadas poblaciones. Con esa actitud cruel contra la diversidad sexual en nada se diferenciaban esas matanzas de las realizadas por los españoles contra los pueblos precolombinos, reproduciendo la ideología dominante en la Europa medieval trasladada ahora al otro lado del Atlántico.

El 5 de octubre de 1513, días después del descubrimiento del Océano Pacífico, Vasco Núñez de Balboa mandó matar a varios cientos de indios panameños en la aldea de Quarequa, entre ellos unos cuarenta que practicaban la sodomía. La descripción del suceso procede del texto de Pedro Mártir de Anglería titulado "De rebus oceanicis et orbe novo decades tres", obra publicada en latín en 1530 y traducida al inglés en 1555. Este autor explica cómo Balboa descubrió que la casa del rey de Quarequa estaba infectada con “el libertinaje más abominable y antinatural”, pues encontró al hermano del rey y a otros muchos hombres jóvenes vestidos con ropa de mujer, lampiños y adornados de un modo afeminado. Por ello ordenó que fuesen lanzados a los perros de presa. Tal castigo ejemplar hizo que los indígenas entregaran a más hombres que también practicaban la sodomía porque tenían miedo de las represalias que pudieran tomar los españoles ante el silencio cómplice.

Recuérdese que el padre Bartolomé de las Casas, obispo de Chiapas, publicó en 1552 su obra "Brevísima relación de la destrucción de las Indias" confirmando las matanzas crueles llevadas a cabo por los españoles contra los indígenas americanos por ese u otros motivos. Esta obra también fue editada en Frankfurt con los grabados que realizó Théodore de Bry. Por aquellos años, el propio Hernán Cortés, cuyas matanzas en México igualaban a las de Balboa en Panamá, creía que aquellas civilizaciones precolombinas estaban infectadas de sodomía. En una carta escrita en 1519 decía que se les había informado y estaban muy seguros de que era cierto que todos eran sodomitas y practicaban ese “abominable pecado”.

Pero a los incas ¿de dónde les venía esa homofobia tan violenta y cruel?
Durante este mes de agosto de 2014 y en el marco de mi estancia como investigador invitado por la Maestría de Historia de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos he leído con detenimiento los "Comentarios Reales" de Inca Garcilaso con la mente puesta en los textos en que se narra el asesinato de los sodomitas por los incas, como sucede en el capítulo 13 del libro 3º o en los capítulos 11 y 19 del libro 6º. Y ha sido un verdadero placer comprobar, gracias al amigo Julio Lossio, que existía desde hacía más de una década un estudio excelente sobre este tema a cargo de Michael J. Horswell, profesor de literatura española y latinoamericana de la Florida Atlantic University. Dicho trabajo lleva por título 'Un sacrificio fundacional: el Inca Garcilaso y los “sodomitas” de Los Comentarios Reales' y está publicado en el libro de Jorge Bracamonte Allain (editor), “De amores y luchas. Diversidad sexual, derechos humanos y ciudadanía” (Lima, Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán, 2001, págs. 81-103).

Según explica Horswell con acierto, Inca Garcilaso fijó una visión distorsionada del rol de la diversidad sexual en la época prehispánica porque se vio forzado a limpiar de la tradición incaica toda presencia de sexualidad transgresora del sistema de valores cristiano impuesto por los españoles. De manera que en su obra intentó asimilar a los incas dentro de las expectativas de género y sexualidad que gobernaban a los españoles para que los lectores europeos no tuvieran dudas de su “virilidad” civilizada frente a las prácticas sodomitas de la barbarie indígena.

Lo cierto es que muchos de estos comportamientos eran habituales en los ritos de la cultura andina, siendo calificados por el discurso colonial de los españoles como degenerados pero con el vocabulario de los lectores europeos de la época, es decir, actos sodomíticos. Y es que desde la Edad Media la ideología sexual de la doctrina cristiana condenaba cualquier práctica “no natural” de la sexualidad.

Identificando la sodomía con la barbarie la erradicación de la diversidad sexual sirvió como buena excusa para justificar el genocidio sobre las poblaciones indígenas que ejecutaron los españoles. Y en ese mismo sentido la obra de Inca Garcilaso de la Vega la utilizó para justificar la dominación de los incas sobre las otras culturas del antiguo Perú. La élite incaica se diferenciaba así de los bárbaros andinos no incaicos que practicaban sodomía o diversidad sexual. En realidad, esa versión de la historia dada por Inca Garcilaso correspondía más a las necesidades retóricas de sus lectores europeos que a las verdaderas costumbres de los Incas, quienes, por otro lado, que nosotros sepamos, nunca prohibieron la sodomía ni ordenaron castigos específicos para tales prácticas. Más aún, los sujetos de “tercer género” fueron respetados y celebrados.

Comparto con Horswell la idea de que reconocer cómo ha funcionado el discurso social en la discriminación y violación de los derechos humanos en tiempos pasados permite identificar y terminar con las mismas estrategias discursivas que hoy marginan a las minorías sexuales o de otro tipo en cualquier parte del mundo. Por eso recomiendo la lectura de su importante libro "La descolonización del sodomita en los Andes coloniales", cuya segunda edición ha sido publicada en Quito por la editorial Abya-Yala en 2013. La primera edición es de 2010, traducción de su "Decolonizing the Sodomite: Queer Tropes of Sexuality in Colonial Andean" (Austin, University of Texas Press, 2005). Se trata sin duda de un valioso estudio en el que se demuestra cómo la heteronormatividad dominante en la España medieval viajó a los Andes a través de la cronística y la literatura coloniales para servir de justificante contra el exterminio de las poblaciones autóctonas de América. La obra de Horswell es una historia alternativa, diferente, crítica respecto al discurso oficial del pasado, que merece la pena leer y divulgar para entender mejor nuestro presente y construir un futuro donde los derechos sexuales se defiendan frente a cualquier brote de homofobia. Como esos anuncios impresentables de gran formato que en las calles de Lima y en otras partes del Perú atacan la homosexualidad como una “abominación” citando la Biblia. Cuando lo que sí que es abominable es la falta de respeto a la diversidad humana bajo el paraguas del amor a un Dios supuestamente homofóbico.

* Director del Departamento de Historia Medieval, Ciencias y Técnicas Historiográficas y Estudios Árabes e Islámicos. Facultad de Filosofía y Letras Universidad de Zaragoza, España.

miércoles, 27 de agosto de 2014

#hemeroteca #homofobia | La homosexualidad con rostro indígena es aún tabú en Bolivia

Imagen: El Tiempo
La homosexualidad con rostro indígena es aún tabú en Bolivia
Edson Hurtado escribió un libro con los resultados sobre su investigación en el tema.
EFE | El Tiempo [Colombia], 2014-08-27
http://www.eltiempo.com/mundo/latinoamerica/homosexualidad-en-indigenas-en-bolivia/14443835

La homosexualidad es aún un tema tabú en las comunidades indígenas bolivianas en las que, por lo general, se castiga o persigue a quienes tienen opciones sexuales distintas o se evita del todo hablar del tema, según una investigación del escritor y periodista Edson Hurtado.

Los resultados del estudio están en el libro "Indígenas Homosexuales. Un acercamiento a la cosmovisión sobre diversidades sexuales de siete pueblos originarios del Estado Plurinacional de Bolivia", escrito por Hurtado y que será presentado mañana en La Paz.

"La homosexualidad es un tema tabú no sólo en comunidades indígenas, sino también en áreas urbanas (...). Pero creo que en el área rural, en muchas comunidades indígenas, aún se generan mecanismos de represión, violencia y persecución a quienes son diferentes e incluso a quienes tocan el tema o pretenden reivindicarlo", sostuvo Hurtado, en declaraciones a Efe.

El escritor se planteó la investigación como una continuación de su libro "Ser gay en tiempos de Evo", publicado en 2011, en el que presentó, en 133 historias, una visión crítica a la diversidad sexual en Bolivia.

Además, tras esa publicación y al ver que "poco o nada se ha escrito" sobre indígenas homosexuales, el autor decidió profundizar esa temática y, para ello, logró el apoyo de la organización Conexión Fondo de Emancipación y del Colectivo Rebeldía.

"Como periodista y escritor, creo que mi único objetivo es contar buenas historias. Por eso me embarqué en esta investigación. Ya había escuchado algunos comentarios de compañeros indígenas con diversa orientación sexual e identidad de género, y me dediqué durante unos meses a buscar más datos", señaló Hurtado.

El periodista comenzó a reunir historias "como piezas de un rompecabezas", en un recorrido de seis meses que le llevó a más de una docena de comunidades indígenas en las regiones de La Paz y Potosí, en el occidente; la oriental Santa Cruz, la zona sureña del Chaco y el norte amazónico.

En el viaje pudo entrevistarse con una treintena de personas y realizar unas 200 encuestas sobre diversidad sexual y género, e incluyó en su estudio a las etnias de los ayoreos, afrobolivianos, aimaras, guaraníes, moxeños, pacahuaras y quechuas.

El trabajo de Hurtado no ha sido sencillo, pues al ser un asunto que "no se aborda fácilmente", se topó sobre todo con la resistencia de los líderes indígenas, quienes evitan de plano hablar del tema "o reaccionan negativamente". Hurtado indicó que, por ejemplo, el "jilakata" (jefe, en aimara) de una comunidad del sur de la región andina de Potosí le expulsó del lugar "solamente por tocar el tema".

Por contra, le sorprendió mucho constatar que en la ciudad norteña de Cobija, fronteriza con Brasil, "las diversidades sexuales son menos agredidas y más respetadas" que en el resto del país, por lo que concluyó que en tierras bajas se puede hablar con mayor libertad que en el altiplano.

El libro incluye siete historias en formato de crónica, entre ellas la de "La Madonna de Sorata", una transexual que emigró a El Alto, ciudad vecina de La Paz, y que murió con 21 años, víctima de la inseguridad ciudadana "justo en el momento en el que ella, delicada mariposa aimara, desplegaba sus alas".

Una de las historias que más le impactó fue la que conoció en San Ignacio de Moxos, en el oriente boliviano, "sobre todo por la interpretación que hicieron en el pueblo de un tema como la transexualidad, y de cómo nacen las leyendas en la Amazonía boliviana, a partir de esta clase de hechos", indicó.

El escritor se siente "satisfecho" por el trabajo logrado y expresó su deseo de que sea "un aporte" al debate y que impulse la socialización de las normas contra la discriminación de los colectivos bolivianos de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales (LGBT). Si bien la ley contra el Racismo y toda forma de Discriminación aprobada por el Gobierno boliviano en 2010 es "una herramienta valiosísima", hace falta difundirla de una forma más efectiva, sobre todo en las áreas rurales del país, añadió.

"El proceso de cambio que vivimos en Bolivia va encaminado a lograr el verdadero respeto e inclusión de todas y todos. Pero acabar con la homo/lesbo/transfobia es un trabajo muy grande", dijo.

En esa tarea deben involucrase la sociedad civil, el Estado, los sindicatos y los pueblos indígenas "para que juntos puedan ponerse de acuerdo y construir puentes que conecten culturas, miradas, cosmovisiones y proyecciones de futuro como país", añadió.

sábado, 12 de octubre de 2013

#hemeroteca #ciolencia | Lo que celebramos el 12 de octubre: franquismo, colonialismo y muerte

Lo que celebramos el 12 de octubre: franquismo, colonialismo y muerte.
La celebración de la fiesta nacional no sólo es excluyente para los españoles que no comparten el apego a la monarquía o al catolicismo; también representa festejar la cruel conquista de América.
Antonio Maestre | La Marea, 2013-10-12
http://www.lamarea.com/2013/10/12/maestre-2/

“En 1492, los nativos descubrieron que eran indios, descubrieron que vivían en América, descubrieron que estaban desnudos, descubrieron que existía el pecado, descubrieron que debían obediencia a un rey y a una reina de otro mundo y a un dios de otro cielo, y que ese dios había inventado la culpa y el vestido y había mandado que fuera quemado vivo a quien adorara el sol y a la luna y a la tierra y a la lluvia que la moja.”

Esa es la descripción que hace Eduardo Galeano en su libro ‘Los hijos de los días’ de la Fiesta Nacional de España, del antes llamado Día de la Hispanidad, otrora de la raza.

Se supone que el 12 de octubre es el de la celebración de todos los españoles, que todos deben sentirse concernidos por lo que representa este día. Una fecha que gira en torno a una bandera que no todos sienten como propia, en torno al ejército, a la virgen y a un proceso de colonización y barbarie de hace cinco siglos. No importa que haya españoles que no se sientan representados por los valores de esa bandera, el ejército, el catolicismo y el proceso de la efeméride. Es también su día, el que fue también día de celebración y de “todos” los españoles durante el franquismo.

Del día de la raza al día de la hispanidad: la denominación franquista
La fiesta española adquirió el nombre de “el Día de la Raza”, para la que ahora es su fiesta nacional, en 1918, nombre que se usaba en América Latina y que era fiesta nacional en muchos países del continente. A partir de 1935 se empezó a usar el nombre de Día de la Hispanidad a propuesta de Ramiro De Maeztu, denominación que fue extendiéndose y conviviendo con el día de la raza.

Fue en 1958 cuando mediante un decreto de presidencia del gobierno el 12 de octubre se declaró Día de la Hispanidad y pasó a ser fiesta nacional. El día de la Hispanidad fue refrendado como fiesta nacional en 1982. Pero esa denominación franquista desapareció como tal el 7 de octubre de 1987 mediante la Ley 18/1987. En ella se establece el 12 de octubre como fiesta nacional y elimina la denominación día de la Hispanidad. Así pues el día de la Hispanidad es una denominación franquista que no puede ni debe usarse. Por otro lado, la ley expone los motivos por los que declara este día fiesta de todos los españoles.

“La fecha elegida, el 12 de octubre, simboliza la efeméride histórica en la que España, a punto de concluir un proceso de construcción del Estado a partir de nuestra pluralidad cultural y política, y la integración de los reinos de España en una misma monarquía, inicia un período de proyección lingüística y cultural más allá de los límites europeos.”

Uno de los motivos esgrimidos por la ley para considerar este día de todos los españoles es la integración de todos dentro de una misma monarquía. Difícil sentirse concernido por la fiesta nacional para todos aquellos que no consideren la monarquía como uno de los valores que les representa.

La celebración de 1943 fue uno de los momentos históricos en los que el día de la hispanidad fue usado como arma política de los vencedores contra los vencidos. El 12 de octubre de 1943 se inauguró la reconstruida ciudad universitaria que quedó derruida por el ataque de las tropas nacionales durante la Guerra Civil en su intento por entrar en Madrid. La portada de ABC de ese día era explícita sobre lo señalado del día, en el que unía la conquista de América con la reconstrucción de un símbolo de la conquista nacional en la Guerra Civil.

No sólo los recuerdos a la guerra, también el hecho de que coincida con la festividad de la Virgen del Pilar, patrona de la Guardia Civil, ha convertido esta fiesta en un recordatorio de las fuerzas vivas que durante los 40 años del franquismo dominaron la vida pública con mano de hierro.

La espada era una cruz
La celebración del 12 de octubre no sólo es excluyente para los españoles, como ya ha dejado en evidencia el texto de Eduardo Galeano. En América Latina existe un sentimiento anticolonialista hacia esta fecha. Por ello en países como Venezuela o Nicaragua se celebra “El Día de la Resistencia Indígena”. En el año 2004 durante la marcha de los partidarios del gobierno de Hugo Chávez celebrando el día se llegó a destruir una estatua de Cristobal Colón.

El hecho de que en España celebremos un proceso histórico cruel e inhumano, que provocó por ejemplo el genocidio del pueblo antillano en La Dominicana, no acaba de ser bien visto en los pueblos de América Latina. Eduardo Galeano relata en su obra cumbre "Las Venas Abiertas de América Latina" cómo el pueblo antillano era usado por los conquistadores españoles para la extracción de oro. Los indígenas tenían que introducirse hasta el pecho en los lavaderos para cribar las arenas auríferas, estas tareas o la rotura del terreno con las pesadas herramientas de trabajo que les proporcionaban los conquistadores españoles acabaron prácticamente con la población autóctona. Los habitantes de La Dominicana, para no soportar este régimen de esclavitud, llegaban a matar a sus hijos y suicidarse después, como relata el cronista Fernández de Oviedo y recoge Galeano: “Muchos dellos, por su pasatiempo, se mataron con ponzoña por no trabajar, y otros se ahorcaron con sus manos propias”.

Es difícil comprender cómo un proceso histórico que provocó tanta muerto y sufrimiento es motivo de orgullo y celebración, en cambio sí es fácil entender que muchos ciudadanos de este país y otros allende los mares no se sientan concernidos por el “Día de la Fiesta Nacional de España”. Que no hispanidad.

#hemeroteca #colonizacion | Antonio Espino: “Ejecuciones, mutilaciones, violaciones”, así fue la Conquista de América.


Imagen: El Confidencial
Entrevista con Antonio Espino, autor de 'La conquista de América': “Ejecuciones, mutilaciones, violaciones”, así fue la Conquista de América.
El catedrático presenta en su libro una revisión crítica de la colonización española analizando las armas, las batallas, y las sangrientas prácticas cometidas.
Javier Zurro | El Confidencial, 2013-10-12
http://www.elconfidencial.com/cultura/2013-10-12/ejecuciones-mutilaciones-violaciones-asi-fue-la-conquista-de-america_40390/

Masacres, asesinatos, amputaciones de manos y pies, heridas curadas con aceite hirviendo, violaciones… semejantes crímenes parecen sacados de una mente perturbada. Sin embargo esto era el día a día en las batallas que tuvieron lugar durante la conquista de América. Un periodo de nuestra historia que tiende a mitificarse obviando sus pasajes más oscuros. El catedrático de Historia Moderna en la Universidad Autónoma de Barcelona y especialista en Historia Militar, Antonio Espino López, según cuenta a El Confidencial, propone una mirada sin prejuicios de la colonización hispana en su libro ‘La conquista de América: Una revisión crítica’ (RBA Ediciones). En su obra, Espino se sirve de los testimonios dejados en las numerosas crónicas de Indias para describir con precisión las armas, tácticas, batallas y sangrientas prácticas que 'héroes' como Hernán Cortés llevaron a cabo.

¿Cuándo surge su interés por revisitar la conquista de América?

Desde siempre me he preocupado especialmente por cuestiones relacionadas con la historia de la guerra. Poco a poco fue surgiendo el interés por explicar mejor a mis alumnos las estrategias y tácticas militares empleadas en la conquista de América y ello me llevó a releer un número importante de Crónicas de Indias. Allí descubrí numerosos testimonios de las técnicas utilizadas para someter a las poblaciones aborígenes, todas ellas basadas en el terror, la crueldad y la violencia extrema. Una realidad muchas veces obviada por otros historiadores.

¿Por qué se tiene mitificada la conquista de América por parte de, sobre todo, la ficción?

Por un puro y simple desconocimiento histórico. Aquellos que se dedican a ello pueden conocer algunos datos, pueden tener algunas nociones, pero carecen habitualmente de una perspectiva historiográfica del asunto. Y, en buena medida, los culpables somos los historiadores, claro.

¿En qué son culpables los historiadores?
Una amplia mayoría, hasta hace muy pocos años, apenas se había atrevido a mostrarse crítica con el imperialismo hispano en las Indias, en América. Hay que tener en cuenta que, durante mucho tiempo, se había considerado que mostrarse crítico con las hazañas hispanas era sinónimo de ser un mal español, me atrevería a decir; de hacerle el juego a todos aquellos que habían fomentado la famosa “leyenda negra”. Me da la sensación que, por una cuestión de patriotismo mal entendido, siempre se ha negado cualquier exceso cometido en América o se ha querido justificar como una típica “acción de guerra” que, además, en el caso que nos ocupa duró muy poco tiempo.

¿Cree que existe miedo a reconocer la crueldad que usted describe en su libro?

En realidad todo el mundo es más o menos consciente de que tenemos una factura pendiente con los descendientes de las poblaciones aborígenes. Pero no sólo los españoles, sino todas las potencias europeas imperialistas en las épocas moderna y contemporánea. No hay que tener miedo a la hora de reconocer que cualquier imperialismo es expansionista y agresivo por definición, y prácticamente todos ellos usaron de la crueldad. Lo mejor es tenerlo claro, estudiarlo y aceptarlo para encarar cualquier crítica que se pueda hacer. No somos ninguna excepción. No somos ni mejores ni peores que los demás. Hay que entender este tipo de realidades, conocerlas y procurar erradicarlas en nuestro presente y en el futuro.

Nuestros conquistadores muchas veces son mostrados como héroes...
Una vez más, esa imagen es fruto del desconocimiento o la falta de reflexión. Es fruto de la idea tan generalizada de que los aborígenes ganaron mucho con la presencia hispana en sus tierras. Por lo tanto, si a la larga resultaron beneficiados, las “molestias” causadas eran asumibles y, en el fondo, poco importantes. Por otro lado, los conquistadores siempre se presentaron a sí mismos como héroes, sus ejemplos eran los antiguos hacedores de imperios: Alejandro Magno, Julio César… Los intelectuales de la época jugaron un papel importante transformando sobre todo a Hernán Cortés, y en menor medida a Francisco Pizarro, en nuevos héroes a la altura de los mencionados. Esa imagen fascinó y convenció a lo largo de los años, sobre todo en un país en el que no hubo grandes “héroes” a partir del siglo XVII.

¿Existe algún conquistador que destacara por su compasión?
Yo diría que nos encontramos en general con personas que utilizan la crueldad sólo cuando era necesario, el problema es que lo fue muy a menudo teniendo en cuenta las características de la conquista hispana de las Indias: contingentes hispanos muy reducidos, necesidad de imponerse sobre grandes poblaciones aborígenes, necesidad de demostrar firmeza ante los amerindios aliados…

¿Considera que fueron excesivas las medidas que se tomaron?

Las medidas que se tomaron fueron muy duras. La conquista de América fue un proceso terrible, muy alejado de la imagen idílica que habitualmente se tiene. No fue en absoluto un conflicto de baja intensidad. Fue una guerra muy dura bajo el paraguas jurídico-religioso del derecho hispano a su presencia en aquellas tierras con el único interés por la civilización y la evangelización de sus habitantes, cuando más bien lo que se escondía era un deseo brutal por obtener riquezas. Como se ha afirmado, la codicia fue el verdadero motor de la conquista. Leyendo numerosos testimonios de la época es evidente que fue así.

¿Cree que la conquista del territorio podía haberse llevado a cabo de una manera menos sangrienta?

Sinceramente, creo que no. Creo haber demostrado en mi libro que existió toda una tradición bélica a la hora de enfrentarse a un enemigo diferente, distinto, al europeo. En sus razzias en el norte de África, en la guerra de Granada, en la conquista de Canarias y en los primeros años de presencia hispana en las Antillas (y Panamá), los españoles fueron perfeccionando unas formas de enfrentarse a dichas poblaciones que culminarían en las conquistas de México y Perú. Se trataba de usar el terror para imponerse de manera contundente a un enemigo difícil que podía, en un momento dado, complicar mucho las cosas.

¿Culturalmente cree que la colonización fue positiva?

Claramente, de la atomización cultural aborigen imperante antes de 1492 se pasó a una cierta uniformidad cultural, pero una y otra vez se nos quiere dar a entender que sólo por la adquisición de un idioma europeo el beneficio obtenido puede justificar cualquier exceso cometido, y hay quien duda de que se cometieran excesos. En el caso de América, el etnocidio cultural cometido durante y después de la etapa colonial hispana es evidente.

Respecto a ese tema Carmen Iglesias, miembro de la RAE, declaraba hace poco que “A veces, la leyenda negra predomina, pero les dejamos una herramienta de unidad como es el español”. ¿Qué opina de ese punto de vista?

Es la típica reacción de aquel que, conociendo los muchos excesos cometidos, tiene que buscar una justificación adecuada. Y el idioma, por lo que vemos, es esa justificación. Sería algo así como la herencia amable recibida.

¿Cuántas tribus indígenas pudieron perderse o esclavizarse?
No soy especialista en etnología y, por lo tanto, no puedo ofrecer respuestas concretas. Lo que está claro es que numerosos grupos humanos sufrieron mucho con las guerras de conquista: hubo no sólo matanzas, sino también desplazamientos humanos importantes y ello tuvo consecuencias. Dicha circunstancias alteraban los equilibrios de poder en diversas regiones y todo ello tenía sus repercusiones en forma de nuevos conflictos. También es conocida la táctica hispana de usar los conflictos interétnicos en su provecho: se obtenían indios aliados y se les incitaba a la lucha contra sus enemigos aborígenes. Es de sobra conocido como poblaciones enteras en las islas Bahamas, La Española (Haití y República Dominicana actuales), en la costa de la actual Venezuela, en Panamá, en Ecuador y Colombia actuales, etc., resultaron muy mermadas.

Por otro lado, si bien la Monarquía procuró evitar en la medida de sus posibilidades la esclavitud del indio, lo cierto es que casi todas las poblaciones aborígenes sufrieron un trato equivalente al de la esclavitud

En el libro se citan muchas fuentes, basadas en testimonios, pero muchas de ellas se contradicen en las cifras, ¿qué es más normal en los documentos históricos la exageración o el esconder los hechos reales?
Siempre hay exageraciones a la hora de presentar, por ejemplo, los efectivos del enemigo, porque de esa manera justificamos y magnificamos no sólo la victoria conseguida, sino también las medidas terribles que se hubiesen podido tomar. Por otro lado, he detectado algunos casos en los que hubo una clara voluntad más que por esconder, por reducir a la baja las consecuencias de determinadas conductas basadas en la crueldad, en el terror. El problema es que numerosos historiadores de las últimas décadas, tanto españoles como extranjeros, han exhibido una cierta voluntad por “maquillar” mediante el lenguaje utilizado algunos pasajes de la conquista bastante conflictivos. No me atrevería a hablar de autocensura, pero estaríamos en el límite de la misma. Por otro lado, creo haber detectado entre algunos hispanistas un verdadero esfuerzo por justificar la conquista hispana de América de la mejor forma posible, dado que eran muy conscientes de los excesos cometidos por la denominada “leyenda negra”, un conjunto de opiniones que, en general, se caracterizan por ser muy burdas intelectualmente hablando.
Y TAMBIÉN…
Hernando de Soto, el fiero conquistador que recorrió Estados Unidos en busca de riquezas.
Emprendió en 1539 una expedición de más de 6.000 kilómetros por lo que hoy son diez estados norteamericanos sin hallar los tesoros soñados y con sangrientos conflictos con los nativos.
Manuel Trillo | ABC, 2013-07-15
http://www.abc.es/historia-militar/20130712/abci-hernando-soto-conquistador-201307111340.html

viernes, 31 de mayo de 2013

#libros #historia | La descolonización del “sodomita” en los Andes coloniales

La descolonización del “sodomita” en los Andes coloniales / Michael J. Horswell.
Quito, Ecuador : Abya-Yala, 2013 [05] / 2ª ed.
402 p.
ISBN 9789942091352

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/ América / Androginia / Civilizaciones precolombinas / Colonización / Feminidad / Historia / Masculinidad / Sodomía / Tercer sexo

Esta obra examina paradigmas alternativos de género y sexualidad del mundo colonial andino. El autor estudia cómo sujetos andinos de un tercer género, ni hombres ni mujeres, simbólicamente representaban un espacio liminal y mediaban entre las esferas masculinas y femeninas de la cultura andina indígena. Al deconstruir figuras literarias empleadas en el discurso colonial, lo que él llama tropos de sexualidad queer, Horswell provee una historia alternativa de los indígenas referidos en las crónicas e historia coloniales como "sodomitas". Este estudio revela cómo los valores de la sexualidad masculina dominante de la Iberia medieval viaja a los Andes a través de la literatura e histografía para emplearse retóricamente en la justificación de la conquista y la colonización de los Incas y otros pueblos de las Américas. Como consecuencia, la heterogeneidad pre-hispánica en las formas de expresión del género y la sexualidad se redujo a formas de expresión aceptables para el Catolicismo ortodoxo y el Humanismo literario de la temprana modernidad. Por lo tanto, este trabajo intenta recuperar ese conocimiento subalterno de mediación que informaba muchas de las tradiciones y ceremonias de los Andes precolombinos.

SUMARIO
Introducción / Tropos transculturadores de sexualidad, tinkuy y tercer género en los Andes
1 / Barbudos, afeminados u sodomitas. Representando la masculinidad en la España premoderna
2 / Descolonizando tropos de alteridad sexual. Crónicas y mitos de conquista
3 / De huaca supay a madre queer. Revalorizando lo femenino y andrógeno andino
4 / Iglesia y Estado. Inventando penitentes queer y otros tiránicos
5 / ¿Hibridez subalterna? El Inca Garcilaso y la transculturación de género y sexualidad en los Comentarios reales.
Epílogo / Danzando el tinkuy, mediando la diferencia
Bibliografía

domingo, 22 de abril de 2012

#hemeroteca #historia | La homosexualidad antes de la llegada española a América

Matanza de sodomitas ordenada por Vasco Núñez de Balboa, Panamá, 1513.
Grabado de Théodore de Bry ("America", 1594)
La homosexualidad antes de la llegada española a América.
Marvin Aguilar | La Página, 2012-04-22
http://www.lapagina.com.sv/editoriales/65477/La-homosexualidad-antes-de-la-llegada-espanola-a-America

Un acercamiento a las costumbres homosexuales de la época precolombina nos ayudará a comprender mejor si para la sociedad, la masa salvadoreña, es este un tema ancestral difícil de erradicar, estando preparada para que se comience un proceso de normalización amen de las creencias cristianas occidentales de esta preferencia sexual, veamos:

Hay que dejar de ver al pueblo como un menor de edad en cuanto al tema de la sexualidad -como ha sido la posición conservadora hasta hoy- . Es necesario partir de que la diversidad sexual es debido a los avances democráticos una esfera de los Derechos Humanos. Si se declaran liberales en lo económico ¿debido a que no lo son en lo social y político?

Por otro lado ¿qué tan extraño es para el arquitrabe latinoamericano la homosexualidad? Cabe decir que es antiguo. El Chilam Balam nos menciona que fue habitual que durante la cuarta edad del mundo existiesen las relaciones entre personas del mismo sexo: las flores del Naxcit y sus compañeros.

En San Antón, México, los conquistadores encontraron ídolos de oro y barro en donde se aprecian dos hombres cabalgando uno sobre otro, en forma de acto homosexual. Otra cerámica similar se puede observar en el museo del oro en Bogotá, Colombia.

Entre los Mayas-Yucatecos se encuentran figuras de barro en una perfecta orgía gay. En la cultura Mochica, asimismo, existen representaciones de este comportamiento sexual. Podemos apreciar otras figuras en el museo Rufino Tamayo de Oaxaca o en el museo de arte precolombino de Chile.

Hernán Cortés comenzó con lo que sería la primera campaña homofóbica en el continente, al declarar “sodomitas” a todos los mexicanos de la costa atlántica. Así refería el conquistador: “Hemos sabido y sido informados de cierto que todos son sodomitas y usan aquel abominable vicio”.

El cronista Bernal Díaz del Castillo dice al respecto: “Además desto eran todos ellos sodomitas y en especial los que vivían en las costas y tierras calientes, en tanta manera que andaban vestidos de en habito de mujeres, muchachos a ganar con aquel abominable vicio”.

La ciudad de Panuco, para sorpresa de los españoles, era una sociedad exageradamente homosexual, a tal punto que eran públicos sus amancebamientos, llegando a reunir a mil y más de ellos.

Vasco Núñez de Balboa, en la zona ístmica se dedicó a perseguir y quemar a todos los homosexuales. ¿Los primeros crímenes de odio? La etnia en mención es la de los indios cuevas, en donde lo que él pensó un vicio era una institución social. En efecto, tenían una costumbre que obligaba a determinados individuos a educarse, vestirse y comportarse como mujeres. Y esto para sorpresa de los españoles ocurría en la mayoría de los territorios de América.

A esta clase de institución indígena se le conoce con el nombre de: Bardaje. Álvar Núñez Cabeza de Vaca se los encontró en la Florida, EEUU. En Sudamérica existieron bardajes en casi toda la zona llanera: salivas, piapocos, guahibos.

Los Laches en Colombia, por explicar alguno tenían por ley que si la mujer paría cinco varones continuados sin parir hembra, uno de los hijos podía hacer de mujer; criados de aquella manera eran femeninos en el talle, ademanes, que nadie podía diferenciarlos de las mujeres. De igual manera, en algunos aborígenes venezolanos se encuentra este tipo de tradición. Otro ejemplo, los Tupinambos del Brasil tenían por valiente al varón activo dentro de la relación homosexual y por proeza esa conducta.

Es entre los aztecas que encontramos la actitud represiva y que castigaba severamente lo que los españoles llamaban el pecado nefando. La pena era la muerte para ambos. Muy similar en lo violenta e inhumana al Antiguo Testamento cristiano y al Coram islámico. Incluso entre los aztecas existía la costumbre del arresto de homosexuales en plan delincuencial. Es dentro de esta cultura que vemos que se reconoce el lesbianismo, ya que al igual que se capturaba al hombre vestido de mujer, de igual se hacía con la mujer vestida de hombre, según consigna el cronista Jerónimo de Mendieta. En el actual México antiguo Tenochtitlán las uniones gais son legales.

Los Incas tenían la categoría de delito que se castigaba con inmolación no sólo de la persona sino la quema de todos sus bienes materiales. Aplicada ésta no solo a los que se les demostrara ser homosexuales, sino también a los que lo parecieran. Guardar las apariencias era vital para la subsistencia.

El celibato - sacerdocio - homosexualidad
Este trinomio es viejo dentro de la historia amerindia. En efecto, otra vez Bernal Díaz del Castillo anota que en Cipalcingo, México, los sacerdotes eran hijos de principales y no tenían mujeres, pero practicaban la sodomía.

En Perú similar situación recoge Pedro Cieza de León: en los templos de los yungas, tienen uno o dos hombres vestidos de mujeres desde el tiempo de su niñez, hablando como tales, en sus maneras y demás remedando a las mujeres. Con estos celebran las fiestas y días principales, casi por religión y vía de santidad, los señores principales.

La palabra sodomía fue acuñada por una mal interpretación hecha por el monje benedictino Petrus Damianus en el siglo XI, él asoció conducta homosexual con este término.

La Biblia, releyéndola en relación a los sucesos de Sodoma y Gomorra condena la violación de un hombre así como el desacato a la tradición judía de la hospitalidad en instancia última, no a la homosexualidad en sí.

Burla, miedo a la obviedad femenina, muerte moral u física, instalación en las mentes de la gente que homosexualidad es algo perverso, llevando a la sensación de verse enfermos a sí mismos, sentimiento de culpa, autodestrucción, baja autoestima de los homosexuales y toda la parafernalia discriminadora denominada: homofobia son claramente algunas de las consecuencias que se perpetuaron con las ideas de la conquista.

La reforma constitucional salvadoreña
Algo que se ha perseguido por siglos que no es delito o enfermedad, que se resiste a desaparecer debería ser motivo de un abordaje distinto al que la historia ha evidenciado como una solución justa.

Igual es de hacer notar que las principales civilizaciones precolombinas persiguieron como forma de control social la homosexualidad, pero la toleraban en los niveles altos y religiosos. La doble moral de la España oscura encontró muy buen caldo de cultivo entre estas civilizaciones. Por el contrario en las etnias menos pendientes por el poder que vivían más cerca de la tierra y sus ancestrales raíces se mostraban tolerantes con esta conducta siendo para ellos muy natural. Las dos visiones encontradas en la actualidad.

Unos 500 años después de la llegada española a América, España legalizó las uniones homosexuales y la posibilidad de adopción entre parejas del mismo sexo. Los conquistadores enmendaron así un histórico error. La mayoría de países del hemisferio debido a sus insuperables ideologías, desconocimiento y temores sobre este tema, El Salvador entre estos, no se han atrevido a esta otra justa reparación en el continente. Violan derechos aunque se amparen en Dios cuando blindan a una forma de familia, dejando en el limbo la posibilidad de uniones, contratos o similar figura jurídica para los LGBTI.