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miércoles, 9 de noviembre de 2022

#hemeroteca #lgtbi #mayores #memoria | “¿Por qué me fui de Algorta? Porque soy lesbiana”

Deia / Uno de los collages con frases de los testimonios recogidos //

“¿Por qué me fui de Algorta? Porque soy lesbiana”

Inés Bermejo y Julen Nafarrate recogen testimonios en Getxo de personas LGTBI+ mayores de 65
Marta Hernández | Deia, 2022-11-09
https://www.deia.eus/bizkaia/2022/11/09/algorta-lesbiana-6209232.html

“Ha sido emocionante, precioso y estamos muy agradecidos”. Inés Bermejo tiene aún los sentimientos por las nubes por lo que ha supuesto el proyecto que inició junto a Julen Nafarrate para dar visibilidad a las personas LGTBI+ mayores de 65 años en Getxo. La recogida de testimonios y la elaboración de una exposición eran los ejes de esta iniciativa que ha cogido vuelo y pasará a inspirar una obra de teatro, gracias a Dantzerti. Las experiencias recopiladas pellizcan el alma. “¿Por qué me fui de Algorta? Porque soy lesbiana” o “Nos gustaban los días de lluvia porque podíamos ir agarradas del brazo bajo el paraguas sin llamar la atención” son dos ejemplos.

Todo lo que ha envuelto a este trabajo, desde el contacto con los protagonistas, a la repercusión social, el apoyo del colectivo... ha sido “muy positivo” para Inés y Julen y eso que los primeros pasos, tras anunciar públicamente su proyecto Gu ere bagara, no fueron sencillos. “Dimos un teléfono y un correo electrónico al que las personas LGTB+ mayores de 65 años podían recurrir para contarnos sus vivencias y mirábamos y mirábamos y no había llamadas, ni mensajes y la bandeja de entrada, vacía...”, recuerda Inés. Este silencio ya era un signo de la hipótesis inicial: sigue siendo un tema tabú hablar de la sexualidad en esas edades, y más aún, en el caso de lesbianas, trans, bisexuales, gays o queer. Por eso, ambos se involucraron en el desafío de sacar a la luz “a las amamas y aitites LGTBI+” del municipio. “Queríamos buscar las historias no contadas, pero no las encontrábamos; fue una locura y pensamos: Ahora, ¿qué hacemos?”, repasa esta getxotarra. “Sabíamos que era abrir una puerta muy delicada”, admite. Así que analizaron cómo poder hacerlo.

Fue entonces cuando Inés, artista, y Julen, periodista –ambos vecinos de la localidad getxotarra– decidieron que tenían que hacer hincapié en la discreción. “Al principio, queríamos contar quiénes eran, dónde vivían, qué hacían... pero luego pensamos en algo más general desde el anonimato y al final, hemos contado con el testimonio de cinco personas: del Puerto Viejo, de Algorta, de Romo y de Neguri; tres mujeres y dos hombres, que van desde los 62 a los 83 años”, traslada Inés. Los promotores de Gu ere bagara trabajaron con ellas, sin fotografías, ni de antes ni de ahora, dejando claro qué podían contar y qué no; hilando fino, trenzando los relatos con cautela y tiento... “Lo hemos hecho con mimo y con cariño”, destaca la artista. Y de esas charlas ha surgido la exposición que se encuentra estos días por calles de Algorta, Puerto Viejo, Romo y Las Arenas; en el bar Baste, de Romo; y también en las paradas de metro de Getxo –salvo en Ibarbengoa–. Más tarde, se exhibirá en la residencia municipal Sagrado Corazón. Esta creación reproduce frases que golpearon en las conversaciones de Inés y Julen con estas cinco personas participantes: “¿Por qué me fui de Algorta? Porque soy lesbiana”. “Nos gustaban los días de lluvia porque podíamos ir agarradas del brazo bajo el paraguas sin llamar la atención”. “Íbamos a las fiestas de EHGAM, de Bilbao, a descansar la mente y cansar los cuerpos”. “Mi padre dejó de hablarme porque era lesbiana. Esa tristeza se quedó en mi vida”. “Estando tan buena, no me imaginaba que fueras lesbiana”. “¡Vaya alboroto se montó en Las Arenas cuando fuimos al Gran Cinema agarrados de la mano!”. “¡Qué disgusto me llevé cuando me dijeron que eras maricón! Pero, no te preocupes, que no se te nota nada” o “Tengo 76 años y soy bisexual, ¿y qué?”. Todos los carteles, con estas palabras y realizados bajo la técnica de collage, tienen un código QR que da acceso a la página web de Gu ere bagara.

Conclusiones
Inés reflexiona mucho sobre el sexilio: cuando una persona LGTBI+ deja su pueblo o ciudad para vivir en otro sitio con libertad sexual. “Algunos de los participantes en este proyecto están en Bilbao”, apunta. No obstante, ella sigue conociendo casos así entre personas jóvenes. Son varias las conclusiones de esta iniciativa, muchas extraídas entre interrogaciones: “¿Por qué estas personas no quieren mostrar su cara? Porque tienen miedo, porque han vivido tranquilos… ¿Qué tipo de sociedad tenemos hoy en día? ¿Por qué cuesta tanto hablar de esto...?”, se pregunta.

La labor de Inés y de Julen seguirá dando pasos para tratar de cambiar la situación. De hecho, Dantzerti quiere hacer una obra de teatro con los alumnos de arte dramático, como proyecto de fin de grado. “Ha sido todo mucho más grande de lo que imaginábamos”, sonríe Inés.

martes, 30 de noviembre de 2021

#hemeroteca #vih #testimonios | El VIH a través de dos generaciones: "Aún te preguntan si se transmite con un beso"

Público / Ramón y Oliver //

El VIH a través de dos generaciones: "Aún te preguntan si se transmite con un beso".

Casi 60.000 personas han sido diagnosticadas en España desde 2003 de una enfermedad que antes era mortal y con la que ahora se puede hacer vida normal. Aun así, continúan los estigmas, tal y como relatan a 'Público' dos personas de dos generaciones, que trasladan sus experiencias sobre el diagnóstico, tratamiento y el tabú social de esta enfermedad.
José Carmona | Público, 2021-11-30
https://www.publico.es/sociedad/dia-mundial-sida-vih-traves-generaciones-preguntan-transmite-beso.html 

Durante la pandemia de la peste negra los italianos llegaron a pensar que aquella mortal infección se transmitía por la mirada. Varios siglos después, recuerda Ramón, la primera persona que conoció contagiada de VIH desinfectaba las sábanas de su cama en lejía hirviendo. La familia pensaba, en plenos años 80a, que así era como se debía contrarrestar esa misteriosa enfermedad.

El VIH se identificó en 1981 y hoy, cuarenta años después, los avances científicos permiten que los contagiados lleven vidas normales y autosuficientes. La cura total o su vacuna —aún en fase experimental— aún siguen sin llegar, pero al menos el sida ya no significa muerte.

Ramón tiene ahora 64 años y fue diagnosticado de VIH en 1993. Por aquel entonces, los nombres despectivos sobre la enfermedad eran prácticamente los únicos que se utilizaban para mencionarla. "Lo llamaban cáncer rosa, como si solo afectara a homosexuales. Y también se utilizaba la expresión Triple H, porque decían que solo afectaba a hemofílicos, homosexuales y heroinómanos". El mundo prestaba atención a la enfermedad porque los iconos pop caían enfermos. Freddy Mercury, fallecido en 1991, terminó de poner la enfermedad en el candelero público.

"Ha habido muchos cambios. Cuando me dieron el diagnóstico lo primero que pensé es que me quedaban uno o dos años de vida", evoca Ramón, que con los diversos tratamientos y las ocho pastillas que toma diariamente, confiesa tener mejores analíticas que cuando le detectaron el VIH.

"A lo largo de estos 30 años he probado todos los medicamentos que iban apareciendo y participaba en todas las investigaciones, pero tuve la particularidad de que siempre me tocaba en el grupo de los que recibían placebo, por lo que mi carga viral estaba disparada. Llegué a ser uno de los pacientes a nivel mundial con más resistencias a los fármacos. Pero hace siete años me hicieron un tratamiento de choque combinando medicamentos para la tuberculosis, que van en vena, y desde entonces la carga vírica es casi indetectable", comenta por teléfono.

En ese sentido, la historia ha cambiado radicalmente para Oliver, de 28 años, también contagiado de VIH. "Menos mal que no son los 80", sostiene. Tenía una infección en la garganta que por muchos antibióticos que le recetaban no remitía. Ya en el hospital le diagnosticaron fallos en el hígado y los riñones. Pasó un mes y medio sin poder levantarse de la cama y ahora su vida es totalmente normal. Cuando relata cómo se le diagnosticó la enfermedad, en un estado avanzado y con secuelas físicas, no es difícil pensar que en otro tiempo no hubiera tenido tanta suerte.

"La ventaja de vivirlo ahora son un montón de evidencias científicas que ayudan a sobrellevar la infección, pero el estigma sigue estando ahí. El VIH puede ser un éxito en lo médico porque la gente lo sobrevive, pero es un auténtico fracaso en lo social. Contarlo sigue siendo una experiencia de alto riesgo", arguye este joven salmantino.

El tabú no ha desaparecido
Los indudables avances desde la medicina, que ya experimenta incluso con vacunas o que ha desarrollado fármacos preventivos, no se han visto acompañados de una naturalización de una enfermedad que en 2019 fue diagnosticada a 3.244 personas en España y que acumula 59.585 nuevos casos desde 2003, según la memoria anual del Ministerio de Sanidad sobre VIH.

Estos dos casos de hombres con VIH, de dos generaciones diferentes, coinciden en el estigma de la enfermedad y en el miedo a mencionarla en voz alta, como si verbalizarla la hiciera más peligrosa. "No se ha superado el tabú, pero se ha avanzado. Sigue habiendo discriminación por VIH, eso está claro", sostiene Ramón, palabras que confirma Oliver con testimonios que, por su falta de tacto, asustan: "A veces abres Grindr —una aplicación para conocer gente— y te salta gente que te dice cosas como que nunca tendría nada con un sidoso".

Ese tabú afecta directamente al tratamiento de la enfermedad. El 46% de los casos diagnosticados en 2019 fueron tardíos y, aunque se sigue percibiendo como una enfermedad de personas mayores, el 26% de los nuevos contagiados tenía entre 20 y 29 años. Las asociaciones sanitarias estiman que entre el 14% y el 18% de los casos en España no han sido diagnosticados.

"La gente joven no tiene ni idea de lo que es el VIH. Asocian el preservativo a métodos anticonceptivos para no quedarse embarazados. Es la típica enfermedad que se dice que pasa la gente mayor porque vivió los ochenta. Aún te preguntan si el VIH se transmite con un beso", asegura Oliver, que batalla diariamente por una naturalización del VIH y una correcta educación para su prevención.

Acudir a terapias en las que compartir la experiencia
El VIH también se lleva mejor en compañía y ha quedado más que demostrado que hablar en voz alta de la enfermedad ayuda a su prevención y tratamiento, puesto que tiene efectos reconfortantes en los que comparten su experiencia.

"Cuando empezó la pandemia del sida, los sanitarios que trataban el tema eran voluntarios, porque nadie quería hacerlo. Lo hacían con una enorme generosidad porque nadie quería implicarse", recuerda Ramón.

"Cuando te diagnostican VIH lo primero que te dan ganas es buscarlo en YouTube. Me atrevería a decir que a todo el mundo le vienen a la cabeza esos pensamientos de que 'me voy a morir' o 'quién va a querer estar conmigo'. Cuando vi que había gente que hablaba abiertamente de ello me pareció muy sanador.

viernes, 6 de marzo de 2020

#hemeroteca #poblacionalbina | Line Banty, la estrella de televisión albina de Burkina Faso

Imagen: El País / Line Banty
Line Banty, la estrella de televisión albina de Burkina Faso.
Una presentadora de 27 años se ha convertido en icono de lucha en un país donde la falta de pigmentación de la piel está muy estigmatizada.
El País, 2020-03-06
https://elpais.com/videos/2020-03-06/line-banty-la-estrella-de-television-albina-de-burkina-faso.html

Line Banty tiene 27 años y presenta en Burkina Faso un programa de entretenimiento. Lo ha tenido especialmente complicado para llegar a ese puesto porque es albina en un país donde está muy estigmatizado este trastorno genético, que produce la falta de pigmentación en la piel, el pelo y los ojos. En este país africano se han registrado numerosos ataques contra la población albina en los últimos años, porque parte de su población piensa que estas personas dan buena suerte y llegan incluso a utilizar partes de su cuerpo para hacer brujería. La propia Banty recuerda que la intentaron secuestrar dos veces por su condición.

La presentadora se hizo famosa cuando organizó un desfile en la vecina Costa de Marfil, en 2015. Ahora, tiene más de 10.000 seguidores en su página de Facebook, donde hace campañas a favor de las personas albinas. Gracias a su ejemplo, el albinismo está adquiriendo una mayor visibilidad en Burkina Faso.

En la Asociación de Mujeres Albinas ven el programa de Banty todos los fines de semana. La consideran una inspiración, y su presidenta, Maimouna Deni, dice que ayuda a las chicas albinas a deshacerse de sus complejos y salir a la calle: “Ver a una mujer como Line, que ha peleado para llegar a donde está, es un auténtico modelo para nosotras”.

sábado, 16 de noviembre de 2019

#hemeroteca #vaginas #museos | Londres estrena el primer museo del mundo consagrado a la vagina

Imagen: El País / Una pieza de Vagina Museum
Londres estrena el primer museo del mundo consagrado a la vagina.
La sede en el turístico barrio de Candem abre este sábado sus puertas con la vocación de derribar tabúes y promover la salud de la anatomía ginecológica.
Patricia Tubella | El País, 2019-11-16
https://elpais.com/sociedad/2019/11/15/actualidad/1573807777_879041.html

“Casi la mitad de la población tiene una y, sin embargo ya sólo nombrarla supone un tabú para tanta gente...”. Las interlocutoras se refieren a la palabra “vagina”, que han colgado bien visible a las puertas de un nuevo e inédito museo de Londres consagrado a esta y otras partes de la anatomía ginecológica. La sede del Vagina Museum se estrena este sábado en el turístico barrio de Candem gracias a una campaña de ‘crowdfunding’ que ha avalado su objetivo de derribar estigmas sobre el cuerpo de la mujer y de promover la salud vaginal, muchas veces cercenada por la falta de información.

Las discretas hechuras de las instalaciones contrastan con la atención mediática internacional que han logrado recabar, por tratarse del primer museo del mundo que tiene como epicentro y “estrella” a la vagina. Y que además ha levantado su sede en el gran recinto de Camden Market, uno de los mercadillos más famosos de la capital británica, conocido como “The Stables” (los antiguos establos de caballos de otra era londinense). En medio del habitual enjambre de visitantes foráneos que suelen inundar los tenderetes comerciales y puestos de comida del mercado, el Museo de la Vagina se ha instalado en la Unidad 17-18 (su dirección oficial) con una vocación de ejercer de centro cultural y social, al margen de su escaparate en uno de los corazones de la industria turística.

“Es importante sentirnos capaces de hablar de nuestras vaginas y vulvas sin asociarlo con las (perniciosas) leyendas que han venido circulando sobre la anatomía femenina hasta convertirse en la norma”, subraya Sarah Creed, comisaria de una primera exposición temporal dedicada a 'Los mitos de la vagina y cómo luchar contra ellos', y que marcará el inicio de la programación.

Ante quienes sólo quieran ver en esa declaración una soflama Creed esgrime datos como ese 65% de mujeres británicas entre los 16 y los 25 años que consideran embarazoso referirse abiertamente a sus órganos genitales. Pero sobre todo alude a un cuestión importante de salud pública que se resume en el más de un cuarto de féminas que todavía no han cumplido los 30 años y que se sienten demasiado incómodas para ir a hacerse una prueba de detección de cáncer de útero (encuestas de las organizaciones Eve Appeal y Jo´s Trust, que promueven las revisiones ginecológicas periódicas entre la población femenina).

La idea partió de la fundadora y directora, Florence Schechter, y de su sorpresa al constatar que no había un museo físico de la vagina (existe uno virtual en Austria: vaginamuseum.at), aunque sí uno consagrado al pene en Reykjavik (Islandia), donde se exhiben casi tres centenares de especímenes fálicos de una variedad de mamíferos. A Schechter le ha llevado dos años hacerla realidad en el noroeste de a capital británica, con el apoyo de un millar de donantes que en total aportaron 50.000 libras a la empresa.

El nuevo museo “de ladrillo” (como le gusta subrayar para dejar clara su vocación social) acogerá exposiciones de arte, proyección de películas y talleres relacionados con la imagen del cuerpo, el consentimiento, la salud y la sexualidad, además de incluir actividades destinadas a los niños para que se sientan cómodos hablando de sus genitales. Es de entrada gratuita, se declara “inclusivo para todos los géneros” y quiere difundir el mensaje de que “la vagina es una parte del cuerpo que deberíamos celebrar”.

viernes, 4 de octubre de 2019

#hemeroteca #aborto | Andorra, el bastión católico donde el aborto se castiga con penas de cárcel

Imagen. El Diario / Manifestación por el derecho al aborto en Andorra, 2019-09-28
Andorra, el bastión católico donde el aborto se castiga con penas de cárcel.
La influencia y protección que el Vaticano ofrece a este microestado lo ha convertido en uno de los últimos lugares de Europa donde se castiga con prisión el aborto. Cada año, se calcula que centenares de andorranas viajan a Catalunya y a Francia para interrumpir su embarazo, teniendo que pagar todo el proceso de su bolsillo. Un nuevo movimiento feminista ha irrumpido en el país y ha puesto la reivindicación de este derecho humano en el centro del debate.
Pol Pareja | El Diario, 2019-10-04
https://www.eldiario.es/catalunya/Andorra-bastion-catolico-aborto-castiga_0_947706045.html

Cuando tenía 21 años, Marta le dijo a su madre que se tomaba una semana de vacaciones para ir a Barcelona. En principio iba a ver a su mejor amiga, que estudiaba en la Universidad Pompeu Fabra. "Pero si acabas de regresar de tus vacaciones en Mallorca", le respondió extrañada su madre. Era septiembre de 2012. Marta, cuyo nombre real ha sido modificado para este reportaje, no se iba de vacaciones. Viajaba a la capital catalana para abortar.

"No sé por qué, todavía tengo grabado ese trayecto en autobús a Barcelona", explicaba el sábado por la tarde esta joven de 28 años, sentada en una cafetería de Andorra la Vella. "Sólo pensaba en mi madre, en mi padre, en mi hermana. Me preguntaba por qué les estaba mintiendo sobre algo tan importante".

Como Marta, centenares de andorranas tienen que salir cada año de su país para poder abortar. La interrupción voluntaria del embarazo está prohibida en Andorra y se castiga con hasta seis meses de cárcel. La pena también se aplica a las embarazadas cuya vida está en peligro, a las que fueron violadas y a las gestantes que llevan un feto con malformación. Para los médicos que interrumpan un embarazo, las penas de prisión ascienden a tres años de cárcel y pueden ser inhabilitados por un periodo de hasta cinco años.

Este microestado de 77.000 habitantes, situado entre España y Francia, es uno de los últimos lugares de Europa donde el aborto es ilegal en todos los supuestos. Solo Malta comparte una legislación tan restrictiva e incluso otros países de tradición conservadora, como Liechtenstein o Polonia, recogen legalmente algunas excepciones. Nada de eso ocurre en Andorra.

Cada año, un reguero de mujeres se ausenta discretamente de su rutina durante unos días y se traslada al país vecino para ir a abortar, con el coste personal y económico que esto supone. "Yo tuve suerte porque me lo pude pagar", rememora Marta, que en el momento de ir a Barcelona a interrumpir su embarazo trabajaba en una tienda de ropa. "Aún así, me gasté casi todos mis ahorros".

Marta calcula que su aborto, contando el desplazamiento, las dietas y el coste de la intervención, le costó más de 700 euros. Eso sin tener en cuenta la semana de vacaciones que se tuvo que pedir. "Hay muchas mujeres que esto no se lo pueden permitir", añade.

"La situación en Andorra genera una clarísima desigualdad para las mujeres con pocos recursos", señala Sílvia Aldavert, coordinadora de la Asociación de Derechos Sexuales y Reproductivos de Catalunya. "No todas pueden costearse el viaje para ir a abortar y estas mujeres son las mayores perjudicadas por la legislación actual".

Marta estaba embarazada de 10 semanas cuando abortó. Pero una mujer que a partir de las 19 semanas descubre alguna malformación fetal o le advierten de que su vida está en peligro, debe gastarse hasta 1.700 euros, sin contar los gastos del viaje, para poder interrumpir su embarazo en alguna clínica privada.

Aparte de la cuestión económica, varios profesionales consultados –tanto de Andorra como de Catalunya– señalan que la prohibición genera una criminalización de la mujer que quiere interrumpir su embarazo. "El estigma respecto al aborto ya es común en todos los sitios, imagínate si tienes que ir a escondidas a otro país a hacer algo que en tu casa es ilegal", explica Vanessa M. Cortés, psicóloga social y una de las activistas pro aborto más destacadas de Andorra. "Se están vulnerando sistemáticamente los derechos humanos de las andorranas", remacha.

Resulta imposible conocer datos exactos sobre el número de andorranas que se desplazan para abortar, ya que la mayoría lo hace en clínicas privadas de Barcelona o Toulouse (Francia). Según datos de la Conselleria de Salut de la Generalitat, en 2018 hubo 124 andorranas que abortaron en centros públicos catalanes.

Los expertos, sin embargo, creen que podrían ser muchas más. El doble o el triple, ya que esta cifra solo se refiere a mujeres que han interrumpido su embarazo en hospitales públicos catalanes. Según fuentes de la sanidad catalana, de esas 124 algunas lo han hecho gratuitamente al tener permiso de residencia en España. El resto ha tenido que asumir el coste de su bolsillo a pesar de haber abortado en un centro de la Generalitat.

Desde la Conselleria de Salut, por razones de privacidad, no precisan cuántas han pagado y cuántas no. Desde el mismo departamento han rechazado hacer declaraciones para este reportaje.

La larga sombra del Vaticano
Andorra es una democracia parlamentaria. Mantiene, sin embargo, una estructura feudal que se remonta al siglo XIII y que otorga al Vaticano un gran poder sobre el país. Para muchos andorranos, esta estructura ha permitido a un país tan pequeño subsistir y mantenerse neutral en un mundo cada vez más globalizado.

El diseño institucional, blindado en la Constitución de 1993, implica que el país tiene dos jefes de Estado que están por encima del presidente del Govern. Estos dos jefes de Estado, llamados copríncipes, son el presidente de la república francesa, actualmente Emmanuel Macron, y el obispo de la Seu d’Urgell, Josep-Enric Vives. La Constitución, con marcado acento católico, protege el "derecho a la vida en todas sus fases".

El obispo de la Seu, que se deja ver habitualmente por el país, ya ha advertido varias veces de que la legalización del aborto es una línea roja que no está dispuesto a aceptar: si se despenalizara, renunciaría al coprincipado y Andorra perdería entonces la protección y la influencia internacional que le brinda el Vaticano.

"La estructura del coprincipado es curiosa y está anclada al pasado, pero nos ha permitido sobrevivir durante siglos como un Estado independiente y neutro", señala en conversación telefónica Eric Jover, ministro de Finanzas y portavoz del Govern de Andorra. "Somos pocos habitantes y no tenemos grandes recursos ni reservas naturales, nuestro futuro pasa por una diplomacia fuerte y para esto necesitamos al Vaticano y a Francia".

Jover sostiene que la influencia de la iglesia y de Francia también resulta determinante para el acuerdo de asociación con la Unión Europea que está negociando el país. Según una investigación de eldiario.es publicada esta semana, la iglesia católica es uno de los principales lobbistas en las instituciones europeas. La diferencia con el resto de grupos de presión, no obstante, es que los encuentros con representantes de la iglesia apenas se registran públicamente.

"Al final el tema del aborto en Andorra parece ser una cuestión geopolítica", opina Èric Sylvestre, médico de familia en Andorra y uno de los pocos facultativos que se ha posicionado públicamente a favor del derecho al aborto. "Te encuentras mucha gente que está a favor de su despenalización, pero al tener que escoger entre este derecho o la protección del Vaticano se quedan con lo segundo".

Cuando se legalizó el divorcio o la unión civil entre homosexuales en Andorra, el obispo se abstuvo de ratificar la ley y la normativa se tramitó sólo con la firma del copríncipe francés. Tanto desde el Partido Socialdemócrata de Andorra como desde otras instituciones del país reclaman que se lleve a cabo una medida similar con la despenalización del aborto. El obispo, no obstante, ha sido tajante: si se legaliza el aborto el Vaticano se va de Andorra.

Este periódico se ha puesto en contacto con el Obispado de la Seu d'Urgell, pero una portavoz ha rechazado hacer comentarios y se ha remitido a las declaraciones públicas del obispo sobre el asunto.

El feminismo irrumpe en el Principado
A pesar del tabú y de las críticas de los sectores más conservadores, en Andorra empiezan a surgir voces contra la situación en el país. Desde hace unos años, varias asociaciones defienden la despenalización del aborto y han puesto la reivindicación en el centro del debate. Estas asociaciones, además, han traído algo nuevo a la sociedad andorrana: la protesta social y las manifestaciones.

Por segundo año consecutivo, el pasado 28 de septiembre, 200 personas se manifestaron en Andorra para celebrar el Día Mundial por el Derecho al Aborto. La concentración fue precedida de una jornada de conferencias donde mujeres de diversos lugares (Italia, Portugal, Marruecos, Uruguay...) explicaron la lucha llevada a cabo a favor del aborto en sus países.

El evento estaba organizado por la asociación Stop Violències, formada por unas 15 mujeres que residen en Andorra. Este grupo ha liderado las últimas protestas y está en el punto de mira de los sectores más reaccionarios del país. "La gente tiene miedo de manifestarse en Andorra, nunca ha habido tradición de protesta", comentaba el sábado Vanessa M. Cortés, presidenta de Stop Violències. "Afortunadamente esto empieza a cambiar"

Desde Stop Violències, además, han impulsado una red llamada La Meri en colaboración con asociaciones feministas catalanas. La Meri ofrece recursos a las mujeres que no se pueden permitir ir a Catalunya a abortar, así como información y acompañamiento psicológico. En otras ocasiones, simplemente se ofrece una casa donde dormir en Barcelona a las andorranas que viajan para interrumpir su embarazo.

"Tu vienes a comprar perfumes a Andorra y nosotros tenemos que ir a comprar derechos a tu país", rezaba una imagen mostrada durante las conferencias. Se respiraba en el auditorio de Escamps (Andorra) un ambiente de camaradería entre las presentes, pero también de hartazgo y rabia hacia unos gobernantes que impiden a las andorranas ejercer este derecho humano según la ONU.

Unos días antes, el 13 de septiembre, varias activistas aprovecharon la visita del copríncipe Macron a Andorra para hacer visible su reivindicación. Levantaron pañuelos durante su intervención y el presidente de Francia les respondió que él apoyaba el derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo, pero que no podía decidir por los andorranos.

La concentración del sábado pasado tenía el permiso del Govern de Andorra desde hacía meses, pero tras la protesta ante Macron las autoridades prohibieron la manifestación.

Tres policías llegaron al principio de la marcha y emplazaron a las manifestantes a hacer su recorrido por la acera. Las concentradas, sin embargo, desobedecieron y caminaron por la calzada en ambiente festivo la decena de kilómetros que hay entre el municipio de Escamp y Andorra la Vella, la capital del Principado. Entre las reunidas se veían pancartas con lemas como "Fuera rosarios de nuestros ovarios" y se escuchaban gritos contra el obispo de la Seu, la iglesia católica y el Govern de Andorra.

Un tabú que se mantiene en la sociedad
La manifestación fue un éxito para los estándares del país, pero resultaba muy difícil encontrar andorranas en la marcha del pasado sábado. La mayoría de las presentes había venido en autobús o en coche desde Barcelona y otros lugares de Catalunya. "Manifestarse no es habitual en el Principado y puede acarrear consecuencias", opinaba Cortés, organizadora de la concentración.

Queralt Palomino, Angelica Cleire y Nara Costa, las tres de 17 años, eran de las pocas mujeres de Andorra que fueron a la manifestación del sábado. Entre las tres conocen una docena de amigas que han ido a Catalunya a abortar. "Esto es muy pequeño y nos conocemos todos", decía Costa. "No hay tradición de manifestarse y la gente no se atreve". Las tres opinaban que el estigma respecto al aborto sigue siendo muy grande en la sociedad. "Mi madre al saber que venía aquí se ha escandalizado", añadía una de ellas.

Èric Sylvestre, el médico de familia, comentaba durante la manifestación que, tras poner un cartel a favor del aborto en su consulta, cuatro de sus pacientes de toda la vida le confesaron que habían realizado abortos en Catalunya en años anteriores. "Imagínate hasta donde llega el estigma, que las pacientes ni siquiera se lo cuentan a su médico de familia", analizaba.

El tabú se palpa en Andorra. Tras una docena de entrevistas en comercios y bares de Escamp y Andorra la Vella, nadie accedía a que apareciera su nombre y apellido hablando de un tema tan sensible. De las conversaciones se desprendía, no obstante, que a las personas con recursos les vale más la pena mantener la protección del Vaticano que obtener el derecho a interrumpir el embarazo.

"Tenemos que ir a Barcelona para muchas cosas, no pasa nada por tener que ir a abortar", explicaba una mujer de 34 años en un bar de Escamp (el trayecto en coche hasta la capital catalana es de más de tres horas).

Eric Jover, ministro portavoz del Govern de Andorra, apunta en una dirección similar. "Muchas mujeres que abortan en otra localidad buscan un poco de distancia respecto a su entorno más habitual", opina. "Las mujeres que van fuera a abortar hacen un camino que muchas otras problemáticas de salud también deben hacer. Es habitual para nosotros ir a Francia o Catalunya por temas médicos".

Cortés, de Stop Violències, critica esta opinión porque, según ella, representa solo a los andorranos con más recursos. "La gente que tiene dinero no lo ve como un problema: van a Barcelona, pagan y ya está", asegura. "Si no tienes dinero o eres una adolescente recién violada, tal vez sí que preferirías poder abortar en casa".

Jover asegura que su Ejecutivo, una coalición de centroderecha, prepara un programa "de acompañamiento social, legal y psicológico" para las mujeres que quieran desplazarse a Catalunya a abortar, pero en ningún momento se plantea un cambio legislativo relevante. "Las mujeres que tienen la necesidad de abortar tienen la solución a una proximidad geográfica", remacha.

Siete años después de la interrupción de su embarazo, Marta, como la mayoría de andorranas, tampoco ha ido a la manifestación a favor del aborto. "Mi círculo se sorprendería, aquí nadie va a manifestaciones", constataba el sábado mientras, a unos metros de ahí, las concentradas gritaban por un derecho que ella no pudo ejercer.

"Mis padres son progresistas, votan al partido socialdemócrata, pero a día de hoy no saben que aquel septiembre fui a Barcelona a abortar", asentía triste, algo nerviosa, moviendo la cucharilla en su taza de té. "Espero que si algún día tengo una hija y quiere abortar no tenga que pasar por todo lo que yo hice".

martes, 20 de agosto de 2019

#hemeroteca #machismo #menstruacion | La purificación femenina como argumento en la campaña electoral de Israel

Imagen: El País / Mujeres ultraortodoxas judías
La purificación femenina como argumento en la campaña electoral de Israel.
El Gobierno de Netanyahu promueve publicidad institucional con celebridades para fomentar el baño ritual judío posmenstrual.
Juan Carlos Sanz | El País, 2019-08-20
https://elpais.com/internacional/2019/08/19/actualidad/1566245589_547274.html

En las últimas dos décadas Israel ha triplicado la presencia femenina en la Kneset (Parlamento), al pasar de nueve diputadas en 1997 a 30 en los comicios del pasado abril. Ante la repetición de las legislativas, convocadas para el mes que viene, los sondeos prevén, dada la configuración de las listas electorales, que las parlamentarias seguirán ocupando apenas una cuarta parte de los escaños. Su representación queda lejos aún del listón del 45%, superado ya por países como Suecia y España.

Con solo una candidata como cabeza de lista —la ultraconservadora Ayelet Shaked, exministra de Justicia— las mujeres se ven relegadas o desplazadas por dirigentes masculinos en los principales partidos. En este clima de estancamiento de la presencia política femenina en Israel —que tuvo a una primera ministra, Golda Meir, hace casi medio siglo— el Gobierno de Benjamín Netanyahu —en el que solo figuran dos ministras— se dispone a lanzar una campaña institucional para promover el baño ritual de purificación posmenstrual.

El Ministerio de Asuntos Religiosos, cuyo titular es Isaac Vankin, un ultraortodoxo afiliado al partido Shas (ultrarreligioso sefardí), ha contratado a través de la agencia de publicidad del Gobierno la producción de un anuncio para televisión y plataformas digitales con el objetivo de “hacer más atractiva la percepción de los baños rituales”, según informaba el lunes el diario Haaretz.

Para ello contará con la imagen de celebridades femeninas locales, que animarán a las israelíes a sumergirse por completo tres veces consecutivas, desnudas y de pie siete días después de la menstruación. La ley religiosa judía prescribe que las mujeres son impuras tras el periodo, y por lo tanto no les está permitido mantener relaciones sexuales con sus esposos si no pasan antes por el ritual del 'mikveh', una pequeña piscina de agua de lluvia situada generalmente en una sinagoga o centro religioso.

Los sectores laicos de Israel consideran, de acuerdo con Haaretz, que el Ministerio se ha excedido en sus atribuciones legales, circunscritas a la oferta de servicios religiosos a los ciudadanos que lo demanden, para lanzar una campaña publicitaria destinada a promover la obediencia a un mandamiento de la Halajá o ley judía.

Este departamento gubernamental ya desató la polémica hace cinco años cuando contrató anuncios en los medios de comunicación hebreos para revisar las conversiones al judaísmo. La campaña institucional puso entonces el foco en las conversiones aprobadas por rabinos reformistas, una corriente mayoritaria entre la comunidad judía de Estados Unidos, a fin de que fueran supervisadas de nuevo en Israel de conformidad con el estricto ritual del rabinato ortodoxo.

Los tribunales religiosos tienen jurisdicción prácticamente exclusiva sobre los asuntos de familia, en general, y para los divorcios, en particular, para los judíos en el Estado de Israel, que suman cerca del 80% de sus nueve millones de habitantes. El matrimonio civil no está contemplado en la legislación israelí, aunque el Estado reconoce la validez de los celebrados en el exterior.

El anuncio de la campaña institucional para promover los baños rituales purificadores posmenstruales se ha producido tras la polémica surgida la semana pasada en la ciudad de Afula, en el norte de Israel, por el permiso otorgado por las autoridades locales a una actuación musical al aire libre con separación entre hombres y mujeres en el auditorio. “Fue un día negro para la igualdad de género en Israel”, advierte la escritora y columnista Iris Leal. “No se trataba de una reunión en la sinagoga ni de un acto privado, y se violó un principio básico”. La decisión final del Tribunal Supremo de prohibir la separación por género se comunicó a las autoridades de Afula cuando la actuación ya había concluido.

La campaña institucional del ‘mikveh’ forma parte del acuerdo de coalición que el primer ministro Netanyahu pactó con los partidos ultrarreligiosos para poder formar en 2015 el Gobierno más conservador en la historia de Israel. Los sondeos electorales sobre los comicios del 17 de septiembre publicados el pasado fin de semana apuntan a una repetición del bloqueo que le impidió la formación de Gabinete tras la aparente victoria revalidada por las fuerzas de derechas, que sumaron 65 escaños frente a los 55 del centro, la izquierda y los partidos árabes.

Pacto con los partidos ultrarreligiosos
El veto del exministro de Defensa Avigdor Lieberman a un nuevo pacto con las fuerzas jaredíes o ultraortodoxas forzó entonces el fracaso de Netanyahu. Los partidos ultrarreligiosos —precisamente los que menos presencia de mujeres registran en sus listas— temen verse excluidos ahora de la próxima coalición, y por ello se aprestan a ejecutar acuerdos anteriores, como el de la campaña en pro del ‘mikveh’, al filo de la extinción de la legislatura.

En Israel las mujeres han logrado, sin embargo, avances legales. Antes de que se disolviera la Kneset para la convocatoria electoral de abril, un colectivo de diputadas de varios partidos impulsó la aprobación de una ley para la prohibición de la prostitución, en una medida pionera que ha situado al país entre los diez primeros que se han atrevido a dar el paso.

A mediados del año que viene, cuando entre en vigor la nueva legislación, dejará de estar tolerado ofrecer y recibir sexo a cambio de dinero, aunque se trate de adultos que libremente lo consientan. Los infractores serán multados con 2.000 shequels (unos 500 euros), que se multiplicarán sucesivamente en caso de reincidencia hasta alcanzar los 20.000 euros.

jueves, 13 de junio de 2019

#hemeroteca #sexoanal | Sexo anal, el último tabú del hombre hetero

Imagen: El País
Sexo anal, el último tabú del hombre hetero.
Algunos hombres heterosexuales empiezan a interesarse por experimentar, en carne propia, el placer de la parte de atrás y lo incorporan a sus relaciones con mujeres.
Rita Abundancia | SModa, El País, 2019-06-13
https://smoda.elpais.com/moda/sexo-anal-el-ultimo-tabu-del-hombre-hetero/

No cabe duda de que el ano es una zona erógena con una enorme carga simbólica, cultural y social. Durante mucho tiempo el anticonceptivo más seguro y la única manera que tenían las mujeres de llegar vírgenes al matrimonio, aunque no inexpertas. Tal vez por eso, entregar el culo era sinónimo de lascivia y entrañaba también un grado importante de sumisión.

En la Grecia y Roma antiguas, como cuenta Valérie Tasso en un artículo al respecto, “no existía ningún impedimento por el que esa zona no pudiera ser utilizada por un varón para el placer, independientemente de que fuera el ano de una mujer o el de otro hombre. Sólo había una regla de oro que ningún varón que se preciara como tal pudiera vulnerar; debía ser siempre el agente activo, el “que daba” y nunca un mero sujeto pasivo (eso era cosa de mujeres, esclavos o efebos).

Hace algunos años que se empezó a hablar del ‘bud sex’, (‘bud’ significa colega o compañero). Hombres heteros que mantienen relaciones homosexuales pero que no se consideran a sí mismos gais. Es más, muchos exhiben, incluso, conductas un tanto homófobas.

En el 2017, un sociólogo de la Universidad de Oregón, Tony Silva, se dedicó a estudiar este fenómeno, que ocurría generalmente entre hombres blancos que vivían en un medio rural, en EEUU. Silva, a quien entrevisté para un artículo, relacionaba esta práctica con los múltiples factores que afectan a la identidad sexual como la cultura, el contexto social, el lugar, el momento histórico y las interpretaciones personales. “De hecho”, decía este sociólogo, “las identidades sexuales, tal como las conocemos hoy en día (heteros, gais, lesbianas, bisexuales, etc.), no se clasificaron hasta mediados-finales del siglo XIX y la forma de entenderlas no es la misma en todo el mundo. Pero no solo eso, además, y como se ha visto en el estudio, personas con la misma cultura pueden tener prácticas sexuales similares pero interpretarlas de formas distintas, dependiendo del concepto que tengan de su propia sexualidad”.

Para Silva el término ‘bud sex’ se aplicaría a aquellas relaciones que sus participantes interpretan como ‘ayudar’ a un amigo (en la que está exento el factor romántico), entre hombres blancos y heterosexuales o, escondidamente, bisexuales. Encuentros secretos, sin consecuencias y sin asociación ninguna con ideas como feminidad u homosexualidad.

En esta evolución de la conducta sexual, algunos hombres se plantean ahora explorar, en carne propia, el placer que pueden proporcionarles el sexo anal con sus parejas femeninas. “Aunque lo hacen muy tímidamente y buscando siempre un permiso profesional o social”, señala Raúl González Castellanos, sexólogo, psicopedagogo y codirector de Ars Amandi, centro de terapias sexológicas y psicológicas, en Madrid.

“El beso negro o ‘anilingus’ (estimulación oral del ano), practicado por su pareja femenina, es algo más fácil de aceptar para un hetero, pero el hecho de ser penetrado es ya otro asunto”, señala González Castellanos. Serena, masajista erótica, que trabaja en Madrid y se anuncia en Internet, reconoce que muchos hombres le piden el extra del ‘pegging’ (penetración anal con un dildo y un arnés). “Son heterosexuales pero quieren probar esta práctica o ya la han probado y les resulta muy excitante. Sin embargo, no se atreven a pedírsela a sus mujeres o parejas por temor a su reacción”, señala Serena.

Hace años guardé un recorte de El País referente a un espectáculo, un monólogo que la actriz Isabelle Stoffel presentó en la capital española y en el Festival de Edimburgo, allá por el 2013. La obra se llamaba ‘La rendición’, hablaba del sexo anal y Stoffel argumentaba teorías como esta: “en el culo, la verdad siempre sale a la luz. Una polla en un culo es como la aguja de un detector de mentiras. El culo no puede mentir: si mientes, te duele”. O esta otra, “en la sodomía, la confianza lo es todo. Si te resistes, pueden hacerte daño de verdad. Con esta práctica he aprendido mucho, pero sobre todo he aprendido a rendirme”.

El punto G masculino
“La zona localizada entre los testículos y el ano (incluyendo también éste), es una zona muy sensible”, apunta Marta Jesús Camuñas, sexóloga y psicóloga de Amaltea centro de educación y medicina sexual en Zaragoza. “Ahí está el perineo y muchos localizan el punto G masculino (en el interior del recto, a unos 4 ó 6 centímetros de profundidad). “Es una zona en contacto con la próstata, que algunos hombres la relacionan con una sensación muy placentera. Aunque como ocurre en el sexo, el placer depende de muchos factores, a parte del fisiológico. Está la situación o la compañía, que influyen poderosamente en el deseo”, subraya esta experta.

Los beneficios del masaje prostático es otro de los argumentos que esgrimen los curiosos o los amantes de esta práctica. “Cualquier parte del cuerpo que reciba una correcta estimulación se va a ver beneficiada”, comenta González Castellanos, “pero todavía se sabe poco al respecto. Aunque sí se ha demostrado que la eyaculación frecuente no solo es buena para la espermatogénesis (producción de espermatozoides) sino también para retrasar los problemas de próstata, a pesar de que antiguamente se decía que estos trastornos eran el castigo divino a los hombres promiscuos. Tener en cuenta la zona anal puede ser también una opción sexual más en varones que, por determinadas circunstancias, no tengan erecciones”, concluye este sexólogo.

Para los que estén dispuestos a explorar su puerta de atrás, sin miedo a las etiquetas o a los prejuicios, González aconseja que “sea algo consensuado entre las partes y que haya un mínimo ingrediente de curiosidad-deseo. Hay también que extremar la higiene e ir muy despacio, ya que la musculatura del esfínter anal es concéntrica y hay que dilatarla poco a poco”. La juguetería erótica dispone ya de pequeños dildos y de lubricanes especialmente diseñados para esta delicada área. El área de la verdad, como la llamaba Stoffel.

viernes, 1 de marzo de 2019

#hemeroteca #cine #homosexualidad | ‘Temblores’, un acercamiento al tabú de la homosexualidad en Guatemala

Imagen: El País / Fotograma de 'Temblores'
‘Temblores’, un acercamiento al tabú de la homosexualidad en Guatemala.
La nueva película de Jayro Bustamante, director de ‘Ixcanul’, continúa su recorrido por festivales internacionales.
Andrés Rodríguez | El País, 2019-03-01
https://elpais.com/cultura/2019/03/01/actualidad/1551406670_423443.html

Pablo se enamora de Francisco y deja a su devota familia evangélica en la Ciudad de Guatemala. Sus familiares, sin embargo, ponen su fe y la familia por encima de todo y se aferran a la idea de poder curarlo de “la enfermedad que lo ha acechado”. Esta es la sinopsis de 'Temblores', la nueva película de Jayro Bustamante, director de ‘Ixcanul’. Basada en testimonios reales y con una investigación a fondo, el realizador plantea un acercamiento al tabú de la homosexualidad en su país natal. El filme, que tuvo su estreno mundial en la sección Panorama del Festival de Cine de Berlín, prolonga su recorrido por citas cinematográficas internacionales.

El segundo largometraje de Bustamante nació después de terminar el rodaje de 'Ixcanul', la película guatemalteca más galardonada en la historia de ese país centroamericano –más de una decena de premios–, cuando el realizador conoció a “un Pablo”, un hombre homosexual que decía ser homofóbico. Al director le pareció interesante esa dicotomía del personaje. Le llamó aún más la atención cuando se dio cuenta de que este hombre utilizaba a una mujer como un pretexto para no asumirse como gay. Es en ese momento en el que empezó su investigación para conocer las historias de otras personas que estuvieran viviendo igual. Pensó que la investigación le iba a llevar mucho más tiempo del que le tomó, pero encontró a “un montón de Pablos” en la sociedad guatemalteca.

“Encontré entre ellos a muchos que habían hecho terapias reparativas, que es como le llaman. Me metí a una terapia para ver cómo funcionaba y me metí a una iglesia para ver qué proponían. Después hubo un fenómeno raro, porque mi primera película se volvió famosa en el país, entonces descubrieron que yo no estaba ahí por voluntad, sino haciendo algún tipo de investigación y ya me pidieron que me retirara de la iglesia y del tratamiento”, explica el director a El País.

Uno de los trabajos más complicados de la filmación, admite Bustamante, fue la realización de las escenas de las terapias reparativas para homosexuales. Su reto principal fue hacer que estos momentos parecieran reales para un público que no las conociera. “Cuando me confronté a ese tipo de terapias y descubrí que eso existía, pensé que estaba viviendo 70 años atrás en el tiempo. La idea fue tratar de reconstruir un tratamiento que al público no le pareciera tan irreal, porque había cosas que vi en mi investigación que no parecían reales”, agrega el cineasta.

Lo que más le sorprendió a Bustamante fue la concepción de “cuidado” y “amor” que manejan las familias que buscan estas terapias para sus seres queridos que, según el director, siguen una lógica de “te hago daño por tu bien o te hago sufrir por amor”. Dice que era importante dar una mirada a través del cine a los convencionalismos de la sociedad que habla mucho del amor, pero que realmente no lo entiende y que no tiene capacidad de análisis crítico personal. “La importancia de las iglesias va más allá de la mera necesidad de las creencias, está más arraigado a un país que no tiene un Estado que le ofrezca a sus ciudadanos ningún tipo de beneficios, entonces las iglesias vienen a cubrir un servicio psicológico que no es un servicio psicológico, sino más bien un adoctrinamiento”, afirma el realizador.

Levantar cuestionamientos
La película, que estará en el Festival Internacional de Cine de Miami, pone al espectador en un constante estado de tensión, tratando de hacerle vivir lo que Pablo siente en cada circunstancia. Bustamante dice que lo que quiso lograr con el filme fue generar una sensación de apnea, sumergiendo al público en un mundo donde no tendría que vivir naturalmente: “No puedes respirar [en esa sensación], te toca zambullirte y aguantar la respiración todo lo que puedas hasta que notes que no formas parte de ese mundo. Conseguir esa tensión fue lo más importante y en lo que nos guiamos”.

El actor guatemalteco Juan Pablo Olyslager dice que ponerse los zapatos de Pablo fue un trabajo duro, arduo e intenso. El elenco pudo prepararse meses antes del rodaje. Afirma que Bustamante es un director de actores, que se preocupa por sus intérpretes y sabe la importancia que tienen en una obra. Por ese motivo, dice, se optó por recurrir al método del actor y pedagogo teatral ruso Konstantin Stanislavski, un sistema que hace énfasis en que el actor no represente un personaje, sino se convierta en él y viva sus sentimientos y pasiones.

“Fue una película muy difícil de filmar. Traté de encarnar al personaje tal como es y eso lo hizo más doloroso, porque era como que me estuviera pasando a mí. Ellos [el resto del elenco] también se metieron en este método para poder llegar al nivel de intensidad que cada personaje tuvo en la película. Fueron ensayos larguísimos, dolorosos, terapéuticos, fue un proceso bastante desgastante, sin embargo, valioso para el producto final”, precisa Olyslager.

El equipo de producción tuvo los mismos problemas que 'José' (2018), otra película que también aborda el tema de la homosexualidad en Guatemala, al momento de buscar actores que estén dispuestos a interpretar a un personaje gay. Bustamante dice que el 80% de hombres que asistieron a las audiciones se negaron a interpretar a un personaje homosexual. “Mi tarea es encarnar papeles en los cuales yo creo que hay sustancia y que creo que van a apoyar a la discusión de algún tema específico”, añade el actor.

Olyslager señaló que en Guatemala la ley y las personas no hacen una verdadera diferencia entre la homosexualidad y la pedofilia. Espera que la película pueda levantar muchos cuestionamientos de cómo se está manejando el tema. “Es necesario hacerle ver a la población que sus miedos personales, sus prejuicios, que el pensar que ser homosexual se equipara con ser pedófilo, es algo aberrante, es por falta de información. El derecho de cualquier persona, independiente de su identidad sexual, debe ser respetado”, finaliza el protagonista.

lunes, 24 de diciembre de 2018

#hemeroteca #lesbianismo #deportes | Mapi León: “¿En el fútbol masculino no hay gais?”

Imagen: El País / Mapi León
Mapi León: “¿En el fútbol masculino no hay gais?”.
La central del Barcelona y de la selección española es un símbolo después de romper un tabú al hablar de su homosexualidad.
Juan I. Irigoyen | El País, 2018-12-24
https://elpais.com/deportes/2018/12/22/actualidad/1545498968_103522.html

“Hay mucha gente que me dice que practique en piel de cerdo… Pero a mí me da igual, es mi cuerpo”. No es cirujana plástica, tampoco veterinaria. Es María Pilar León, Mapi, (Zaragoza, 23 años), futbolista profesional del FC Barcelona, internacional con España. “¿No le gusta?”, pregunta con una sonrisa, al tiempo que enseña el tatuaje en la palma de la mano izquierda; “me lo hice yo. Es una rosa”. Cuenta que siempre le ha gustado dibujar, que le interesa el arte y que nunca ha perdido la curiosidad. Le gusta hablar, pero escucha. También pregunta. Por momentos reflexiva, en otros espontánea; Mapi es, esencialmente, natural. Y tiene carisma. Guarda, sobre todo, esa sabia inconsciencia de la gente valiente.

“No me siento un icono, ¿por qué lo debería sentir? Yo, antes que nada, soy futbolista. No tengo un discurso ni lo quiero tener. Solo busco ser sincera”. El verano pasado, la cuenta de Instagram de Mapi estaba agitada. Acababa de decir públicamente que es lesbiana. No paraban de llegarle mensajes: “Gracias”, “Te he visto a ti y me ha dado fuerza”, “No estoy sola”. Chicas y chicos de toda España le reconocían su gesto. “Los leí a todos, no los contesté. No pensaba que podía ser importante para tanta gente”.

Su mensaje, más revelador que liberador, fue un motor de catarsis ajena. “Si tú tienes un entorno en el que la gente dice putos gais de mierda o las bolleras me dan asco, quizás te lo tienes que pensar bien antes de confesarlo, ¿no? Esto todavía le pasa a mucha gente”, analiza Mapi. “Siempre he sido muy reservada, muy mía. Antes de hacerlo público, analicé lo bueno y lo malo. Tengo la sensación de que he podido ayudar. Y eso es lo importante”.

Mapi no se esconde y, si duda, se toma unos segundos para meditar bien su respuesta. ¿Por qué no hay futbolistas masculinos gais? “Me parece algo curioso”, afirma Mapi. Y cuestiona: “¿De tantos jugadores que hay en el mundo, ninguno es gay?”. Cree, sin embargo, que salir del armario no sería una prueba fácil en el masculino. “Habría muchas críticas, ojalá me equivoque”. Y pone un ejemplo: “Los chicos de nuestra edad tienen muchas curiosidades. Un día, un amigo me preguntó: ‘¿En un vestuario hay muchas lesbianas? Yo no podría estar con un gay en el vestuario, me miraría”. León no se intimida. “Yo le intenté explicar, no sé si le ayudé. Quizá cuando le pase él se dé cuenta de que lo que pensaba era una tontería. La gente le teme a lo desconocido, a lo que no está acostumbrada. Como mecanismo de defensa, juzga. Y eso se convierte en prejuicio. Hay que normalizarlo, es la única vía”.

Y, en ese camino, también está el fútbol femenino. A puro machete en la selva de los estereotipos. “Cuando escuchas gente que dice que no es ni fútbol ni femenino hay que mirar de quién viene. A mí me gustaría preguntarles: ‘¿Qué buscan cuando miran un partido? ¿Que se peguen? ¿Que jueguen bonito? ¿Que corran mucho?’ Hay partidos de los chicos muy intensos y bonitos, como también los tenemos nosotras”, explica León. Entonces, se enciende. Le gusta hablar de fútbol. “Y creo que lo entiendo”, advierte. “Hay gente rápida, otra que sabe regatear, están las contundentes… Que seas bueno no te hace entender el juego. Hay gente que no se da cuenta de lo que pasa en el campo, ni sabe encontrar los espacios ni manejar los tiempos”, explica la defensa azulgrana.

Del patio del colegio a los parques, hasta llegar al fútbol sala. “Empecé de extremo, me pasaron a jugar de lateral y ahora soy central. Los cojos a la defensa...”, dice. No puede disimular la risa. Una pausa y se vuelve a poner seria: “Intento leer el juego, me ficharon para eso. Y soy contundente. Odio perder, me da tanta rabia que no puedo ir a robar un balón al trote, lo tengo que hacer al máximo. Eso se lleva en la sangre y se nota”, explica Mapi, que se formó en el Zaragoza, pasó por el Espanyol y el Atlético, antes de que el Barça la fichara por 50.000 euros. Un hecho histórico: fue el primer traspaso en España.

No vale todo
Todavía no pudo levantar la Liga con el Barcelona, subcampeón en las últimas tres campañas. “No voy a decir nada nuevo, nos dejamos puntos en campos donde no deberíamos haberlo hecho. No sé si nos faltó alma, orgullo, mala leche o qué. Algo nos faltó”, explica. Saben en el Barça que la liga es prioridad, después de invertir cerca de 3,5 millones. La Champions, en cambio, todavía es una quimera. “A nivel físico tenemos que estar lo más cerca posible de las grandes potencias. Eso no quiere decir que tenemos que olvidarnos de lo que significa jugar en el Barcelona. Aquí no vale con ser súper mega buena y hacer tres goles. En el Barça se hacen las cosas de una determinada manera. Esta el ejemplo de Guardiola cuando llegó al Bayern…”, sostiene la zaguera azulgrana.

Sabe Mapi que vive un momento único para el Barça, sobre todo para el femenino. “Me considero parte viva del cambio. Cuando era niña jugaba en campos de tierra, pero me lo pasaba pipa. Ahora, es verdad, la calidad en la ropa, la cantidad de afición y hasta la atención de la prensa cambió. Cuando la sub-17 ganó el Mundial en Cuatro, antes había que verlo... La sub-19 fue campeona de Europa y no sé quién se acordó”. Se toca la mano derecha, mira el tatuaje. “Este fue el primero que me hice. No me ha quedado muy bien, pero me da igual”. ‘Is possible’, reza. Y para Mapi, no hay duda de que fue posible.

martes, 20 de noviembre de 2018

#hemeroteca #vih #cine | Ni yonkis ni promiscuos: el corto que derriba todos los estigmas sobre el VIH

Imagen: El Español / Fotograma de 'Estigma'
Ni yonkis ni promiscuos: el corto que derriba todos los estigmas sobre el VIH.
El cortometraje 'Estigma' quiere derribar los prejuicios sobre las personas portadoras del VIH. En los últimos meses cortos como 'Estigma' y series como 'Élite' han ayudado a la normalización.
Javier Zurro | El Español, 2018-11-20
https://www.elespanol.com/cultura/cine/20181120/yonkis-promiscuos-corto-derriba-estigmas-vih/354465409_0.html

Hay temas que todavía siguen siendo un tabú, y el VIH es uno de ellos. El audiovisual sigue considerando un tema ‘complicado’ para tratar en filmes o series comerciales, y hasta ahora sólo el cine de autor (‘120 latidos por minuto’) se había atrevido a hablar de las reivindicaciones y derechos de las personas que lo desarrollaron, especialmente en los años 90.

Muchas de las cosas que contaba la película de Robin Campillo siguen siendo una realidad. En 2018 el VIH se sigue asociando a gente promiscua, de mala vida, o drogadictos. Muchos no entienden que cualquiera puede contraerla en un descuido, y que además, actualmente y con los medicamentos existentes, ser portador teniéndolo controlado es perfectamente compatible con una vida normal. Se puede practicar sexo, no se es un inválido, y nadie tiene por qué señalar a nadie por tenerlo.

Ese es uno de los motivos por los que ha triunfado 'Élite', la serie adolescente de Netflix que aunque cuenta con unas tramas telenovelescas, es la primera ficción dedicada a adolescentes que ha tratado el VIH con una naturalidad aplastante. El personaje de Marina (interpretado por María Pedraza), es una niña de familia bien, que contrajo el virus y que en el primer capítulo deja claro que el sida no elige a la gente dependiendo del dinero que tenga. Lo suyo fue un fallo, pero ella mantiene la misma vida que los demás adolescentes. Se ve cómo se medica, y explica que el virus es indetectable. También la vemos practicar sexo de forma abierta, rompiendo ese prejuicio que dice que con el VIH no se puede hacer el amor.

Marina no es yonki, ni promiscua, ni una inconsciente, como tampoco lo es el protagonista del cortometraje ‘Estigma’, dirigido por David Velduque, y que también quiere derribar todos los prejuicios respecto al VIH. En su trabajo es un chaval adolescente el que se enfrenta a sus propios miedos, y a la discriminación que él mismo se infringe. Este cortometraje forma parte de un proyecto que se llama ‘Indetectable’, al que invitaron al realizador. Es su segunda temporada, y en esta ocasión creadores como Roberto Pérez Toledo, Abril Zamora, Alberto Velasco o Ferando Gamera aportarán su visión sobre la “serofobia”. “En este caso no lo hemos planteado desde el punto de vista de la discriminación, sino de la persona que tiene el virus y que sufre”, cuenta a El Español.

Trabajos para acabar con esos estigmas, que el director considera que están ahí porque al final es una enfermedad que habla de nuestra sexualidad. “Hay enfermedades que puedes tener, como una diabetes u otras muchas crónicas, que son como ahora es el VIH gracias a la medicación. Ya no se muere la gente, pero se habla poco del tema. Cuando lo estamos haciendo lo hacemos con naturalidad y visibilizando que son personas con una vida normal, que pueden mantener relaciones de forma normal y con medicación, y que si la tomas es indetectable, y si eres indetectable no puedes contagiar el virus”, añade.

“Se está incidiendo mucho en esto porque hay como un miedo y una falta de información muy grande en la sociedad. Nos han contado muchas veces que es malo tener relaciones sexuales. Lo sexual está oculto y poco presente en nuestro día a día, es algo de lo que no se habla. Si una persona es portadora del VIH parece que es porque ha llevado ‘una vida mala’, y no es así, es una persona que por alguna circunstancia ha tenido ese contagio, pero no es porque haya tenido un estilo de vida de ningún tipo. Puede ser nuestro vecino, o nuestro mejor amigo, y hay que romper ese tabú que es sobre todo por el sexo y que viene a culpabilizarte porque esa enfermedad se sigue asociando a eso de ‘la mala vida”, zanja.

Estigma también muestra el sexo sin complejos, y lo hace usando el género de terror como excusa para hablar de los miedos internos, de no aceptarte a ti mismo y de pensar que te van a culpar por ser diferente, en este caso tener el VIH. Este caparazón de corto de terror le ha hecho participar en una gran cantidad de festivales internacionales como el de Austin, y ser un buen vehículo para hablar de algo que nos incumbe a todos.

“De alguna forma nos construimos una prisión en la que nos metemos y machacamos a nosotros por múltiples motivos. Aquí es el VIH, pero podría ser alguien gordo, o alto, o con los pechos grandes. O gay o trans… al final no te dejas vivir. Se habla mucho de la discriminación social, pero poco de la discriminación hacia nosotros mismos, y a veces es incluso más dura que lo que te puedan decir otros. El objetivo es ese, mostrar los fantasmas de cada uno y luchar día a día”, cuenta Velduque, cuyo compromiso hace que con cortos como el suyo, esos estigmas estén más cerca de desaparecer.

#hemeroteca #madressolteras | Madres solteras en el franquismo y los 70: "La presión social en esa época era brutal, venía de todas partes"

Imagen: El Diario / Un  hogar del 'Auxilio Social' donde el régimen acogía menores
Madres solteras en el franquismo y los 70: "La presión social en esa época era brutal, venía de todas partes".
Hablamos con tres mujeres que dieron en adopción a sus hijos forzadas por sus familias y un sistema de valores que castigaba la maternidad fuera del matrimonio. "En esa época, si te dejaba tu pareja con un bebé recién nacido, te marginaban a ti y a toda tu familia", explica María Dolores, que se quedó embarazada con 16 años en el postfranquismo. Ascensión quedó encinta con la misma edad en 1967, su familia intentó que abortara, pero como ya estaba de cuatro meses dio a la niña en adopción. Sus padres luego la echaron de casa.
Ángel Villascusa | El Diario, 2018-11-20
https://www.eldiario.es/sociedad/mujeres-dieron-hijos-presionadas_0_837817368.html

El Congreso de los Diputados ha aprobado este martes la tramitación de la proposición de ley sobre bebés robados con los votos a favor de todos los grupos parlamentarios. En la presentación de la iniciativa, se ha hecho mención también a las madres que dieron 'voluntariamente' en adopción a sus bebés pero en un momento histórico de represión, forzadas por sus familias y un sistema que castigaba ser madre soltera.

Es el caso de Ascensión, que en 1967 se quedó embarazada por un descuido. Tenía 16 años y vivía en Valencia con sus padres y con sus hermanos. Trabajaba de camarera en un restaurante del centro cuando un día se percató de que había dejado de bajarle la regla. Estuvo cuatro meses sin saber cómo reaccionar, qué hacer, o a quién contárselo, hasta que su jefa, que había notado los mareos, las náuseas y las vomitonas, habló con ella y le explicó que estaba embarazada. Le recomendó que hablase con sus padres y le ofreció su ayuda. Si hacía falta, sería ella quien lo contara. "Cuando intenté hablar con mis padres se dieron cuenta de lo que pasaba. Creo que mi madre ya lo sabía. En aquel momento me asusté muchísimo, porque no sabía lo que podía pasar", recuerda Ascensión.

Su madre la llevó a una casa particular donde practicaban intervenciones clandestinas en condiciones absolutamente precarias. Estaba de cuatro meses y la responsable de aquel lugar, ilegal en la época, les advirtió de que en ese estado era imposible hacerla abortar. "Nos dijo que si lo intentaba yo moriría ahí mismo", dice Ascensión. "Mi madre siguió insistiéndole, hasta que entendió que no iban a cambiar de idea". Su madre tenía claro que no se iban a quedar con el niño, quisiese Ascensión lo que quisiese, y al final un párroco les habló de la Casa Cuna. "Nos dijo que diéramos a mi bebé y que allí le encontrarían una familia bien posicionada". Ascensión, que ahora tiene 67 años, quería tener al niño, pero sus padres la amenazaron con echarla de casa. "No tuve más remedio", asegura por teléfono desde Valencia.

Casos como el de Ascensión no son aislados. Aunque escasean los datos, varias mujeres que buscan a sus hijos a través de las plataformas de bebés robados se sintieron forzadas o incluso chantajeadas para desprenderse de sus bebés recién nacidos. "La presión social en esa época era brutal. Venía de todas partes", explica al teléfono María Dolores (nombre falso), una afectada vallisoletana de 58 años. "Yo me quedé embarazada en 1978. Aunque tenía novio había estado con un chico. Como era imposible saber quién era el padre, mi novio me pidió que me deshiciera del bebé. En esa época, si te dejaba tu pareja con un bebé recién nacido, te marginaban a ti y a toda tu familia", explica María Dolores, que tenía entonces 16 años.

Como no quería que sus padres se enteraran de que había tenido relaciones sexuales, habló con su ginecólogo y este le ofreció dejar al niño en la clínica Belén de Madrid, uno de los lugares en los que se investigan casos de niños robados. "Me dijeron que estaría bien cuidado y que viviría con una familia importante de la capital. Que nunca le iba a faltar de nada". María Dolores se ha arrepentido siempre de lo que hizo. Lo que más me duele es que "de una forma y otra yo lo consentí". Era una chica de un barrio pobre y le dijeron que su hijo iba a vivir como un rey. "Era difícil decir que no".

En el año 2011 Ascensión vio que salían en la televisión los primeros casos de bebés robados y que hubo una denuncia conjunta de 20 niños nacidos en la Casa Cuna de Valencia, el lugar donde ella había dado a luz y donde se habían llevado a su hija, para conocer el nombre de sus madres biológicas. Aunque un juez obligó a darlos, la institución mantiene que se quemaron los papeles en un incendio. "Nosotros no teníamos ningún tipo de documento y ni mis padres ni yo tuvimos que firmar nada", recuerda Ascensión. Después de tener a su bebé, sus padres la echaron de casa, así que intentó recuperarlo. Pero en la Casa Cuna le dijeron que ya era imposible. Para evitar que se quedase en la calle las monjas le ayudaron a buscar casa y trabajo, y un par de meses después de dar a luz empezó a trabajar de interna en la casa del abogado de misma Casa Cuna.

La incertidumbre de saber qué fue de sus hijos ha sido una constante en la vida de estas mujeres. "Nadie puede imaginar las noches que he pasado llorando", dice Maria Dolores, compungida. "No sabes si habrá sido feliz y piensas todo el rato en la vida que podrías haberle dado", dice. En algunos casos también aquellos familiares que las presionaron se arrepienten, aunque el tema se vuelve tabú dentro de la casa. "Fue mi madre la que me presionó para dar al niño. Años después, cuando ya empecé a buscarla, me dijo que también se preguntaba que qué habría sido de su nieta".

Benita tenía 15 años cuando su madre la obligó a viajar hasta Barcelona para desprenderse allí del bebé. "O vuelves sola o no vuelves", le espetó. Para estas mujeres el drama es mayor, porque en muchos casos tienen muy difícil acceder a la documentación. A Benita, la Fiscalía de Menores le dijo que no tenía derecho a reclamar a su hijo, porque lo había hecho de forma voluntaria. Pero ella sigue peleando, y asegura que de ningún modo fue así. "Cuando estaba en la Casa Cuna de Barcelona le pedía a Dios seguir estando embarazada para no tener que separarme del niño. Si no hubiese sido por la presión yo ahora tendría otro hijo".

viernes, 16 de noviembre de 2018

#hemeroteca #futbol #homofobia | Olivier Giroud: «Es imposible declararse gay en el fútbol»

Imagen: ABC / Olivier Giroud
Olivier Giroud: «Es imposible declararse gay en el fútbol».
El delantero francés del Chelsea ha concedido una entrevista a 'Le Figaro' en donde ha hablado del tabú de la homosexualidad.
S. D. | ABC, 2018-11-16
https://www.abc.es/deportes/futbol/abci-olivier-giroud-imposible-declararse-futbol-201811161825_noticia.html

En una entrevista para el medio francés 'Le Figaro', Olivier Giroud ha abordado uno de los temas tabú del mundo del fútbol: la homosexualidad de los jugadores.«Es imposible declararse gay en el fútbol», ha afirmado el delantero del Chelsea.

Giroud ha hablado sobre la dificultad de los jugadores homosexuales para salir del armario, recordando la experiencia de Thomas Hitzlsperger, ex jugador del Alton Villa que se declaró homosexual en 2014: «Cuando Hitzlsperger tomó su decisión fue cuando me dije a mí mismo que actualmente es imposible mostrar la homosexualidad en el fútbol. En un vestuario hay mucha testosterona, compañerismo, duchas colectivas... Es complicado, pero es así».

«Entiendo el dolor y la dificultad que tienen los deportistas profesionales para salir del armario. Soy muy tolerante con este tema. Cuando estaba en Montpellier, participé en esta lucha haciendo la portada de Têtu. En el Arsenal también me puse los colores del arcoíris en apoyo de los comunidad gay. Queda mucho trabajo por delante en el fútbol al respecto a la tolerancia a la homosexualidad». Según su opinión, el mundo del fútbol «aún no está maduro» para esto.