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domingo, 4 de julio de 2021

#libros #transformismo #memoria | La Margot : un paseo por el transformismo valenciano

La Margot : un paseo por el transformismo valenciano / Rafael Solaz y Juan Barba.

Valencia : Samaruc, 2021 [07-04].
336 p.

/ ES / Libros / ENS / Artistas / Cabaret / Margot / Memoria sentimental / Testimonios / Transformismo / Valencia

📘 Ed. impresa: ISBN 9788416772568 / 20.90 €
📝 Cita APA-7: Solaz, Rafael y Barba, Juan (2021). La Margot : un paseo por el transformismo valenciano. Samaruc.


La Margot, Nino, La Condesa, Sareta-Sareta, Thais, Irma Roy, La Xampany... ‘La Cetra’, ‘Belle Époque’, ‘Victor’s’, ‘Caballo Blanco’... artistas y locales de una Valencia en plena transformación. Nombres míticos y referencias indispensables para dibujar aquella Valencia de los años 70 y 80, en los que la ciudad se transfiguró. A ritmo de cabaret y de lentejuelas, de canciones equívocas y brillos de lamé, de coraje y mucho maquillaje.

Los autores, Rafael Solaz y Juan Barba, han explorado una historia de transformaciones y de luchas cotidianas contra la represión. Pero también de libertad y búsqueda de autoafirmación. Como la de Antonio Campos Ramos, La Margot. Artista de indiscutible éxito, cuya biografía se nos presenta como ejemplo de coraje e identidad en una ciudad como Valencia, que transitaba de un pasado gris y encorsetado a unas nuevas formas de relación social. De la mano de Margot recorremos aquellos camerinos y locales, auténticos espacios de resistencia. Conoceremos a sus almas gemelas, sus descarnados relatos de noches de risas y lágrimas. El testimonio de Antonio Campos y el de los artistas que formaron parte de aquel momento. Ignorados y menospreciados durante décadas, hoy resurgen para completar y enriquecer una parte de la historia reciente de nuestra ciudad.

lunes, 17 de febrero de 2020

#hemeroteca #contracultura #transformismo | Cuando el transformismo y las fallas fueron contraculturales en València

Imagen: El Periódico / 'Contracultura', exposición en el IVAM
Cuando el transformismo y las fallas fueron contraculturales en València.
Una muestra en el IVAM repasa las huellas de la contracultura valenciana de finales de los años 60 y los 70. "Nos enseñaron que siempre hay que criticar la ortodoxia, que siempre hay que pensar, tener espíritu crítico", apunta el comisario.
Nacho Herrero | El Periódico, 2020-02-17
https://www.elperiodico.com/es/ocio-y-cultura/20200217/exposicion-contracultura-ivam-valencia-7849652

«Cuando les preguntas ahora, dicen que solo querían divertirse», cuenta el comisario Alberto Mira, pero entre el final de los años 60 y de los 70 hubo quienes con esa excusa se enfrentaron a una dictadura, plantaron cara a la Iglesia, cuestionaron los roles de género y la sexualidad y, en general, cualquier idea impuesta con el rodillo de la oficialidad.

La contracultura fue su arma de subversión. Música, libros, carteles, pintadas, fancines, películas o transformaciones que rompieron barreras y abrieron mentes y que ahora recoge la exposición 'Contracultura. Resistencia, utopía y provocación en València', que estará en el IVAM hasta el 17 de mayo.

«La contracultura nos enseña que siempre hay que criticar la ortodoxia, que siempre hay que pensar, tener un espíritu crítico», explica Mira. Una cosa es que dos generaciones debatan sobre si Sinatra o Elvis y otra cuestionarlo todo, como pasó primero en los países anglosajones y luego en España. Aquí, además, frente a un descarnado franquismo (o una titubeante transición).

«En España se empieza a entender que se puede ser político de muchas maneras. Hasta entonces todo era antifranquista y antifascista pero entonces llegan el feminismo, el movimiento gay o el vecinal. Se abren muchos frentes de lucha», apunta Mira. «Se trataba de no aceptar ciegamente la realidad que se imponía con la religión, el nacionalismo o la idea de Levante feliz cuando lo que había era desigualdad y abusos», recalca. Y se trataba de divertirse, claro.

No solo mucha calle
Había mucha calle, remarca, pero no solo eso. «Hace falta sentimiento popular pero también un artista que sepa estructurar las cosas. Había mucha gente que leía, que sabía de lo que hablaba, que veía lo de fuera y trataba de adaptarlo», señala.

Esas pequeñas y grandes batallas cuelgan ahora de las paredes del museo entre pintadas. Unas fueron comunes a otras ciudades ('La democracia de Fraga es como follar con bragas', 'La primavera ha llegado y el PC no se ha enterado' o 'No te drogues, somos muchos y hay poco') y otras pintadas tuvieron carácter propio ('Folleu, folleu que el món s’acaba').

La muestra confirma que lo que antes escandalizaba ahora está en los museos. «Se ha asimilado, pero hasta cierto punto. Cuando se crean instituciones como filmotecas o museos, asumen la contracultura pero yo digo que no se trata solo de contenidos. Está la actitud crítica, el no me importa lo que digas o el ¿por qué no?», reflexiona. Actitudes difíciles de domesticar.

Fallas cáusticas
La música es ejemplo de ese tránsito. El punk surgió «como un revulsivo contra la comercialización del rock», recuerda, pero llegó «un momento en el que también se acusó a los grupos punk de estar demasiado comercializados». Ahí está colgada la foto de los miembros de Seguridad Social con firmes crestas para ilustrarlo.

No tuvo València la potente escena musical de Bilbao o la explosión de cómics de Barcelona, pero la contracultura valenciana tuvo rasgos propios. Uno fue el transformismo, del que asegura Mira que fue «capital». Desde la versión política de Rampova a otras más festivas como la Margot, una especie de alter ego underground de Sara Montiel.

El otro fueron las fallas, el particular carnaval valenciano. «Estaban muy controladas por el franquismo para que no fueran críticas y lo desequilibraran todo, pero en esa época recuperaron el espíritu cáustico», explica el comisario, que no olvida el mítico número fallero de 'Ajoblanco' para apoyar esa revolución. Si lo que buscaba era levantar ampollas, lo consiguió con creces.

Internet hace casi imposible hablar en ese marco hoy. En buena medida, incide el comisario Mira, porque «es difícil encontrar frentes comunes cuando todo el mundo está tecleando detrás de un ordenador».

Quedan, apunta el director del IVAM, José Miguel García Cortés, estos homenajes a «los hombres y mujeres creadores que se rebelaron contra la España oscura y se interesaron por temas como el deseo, el placer o la irreverencia». Eso y su legado. «Sin su trabajo nuestra vida sería más fea, más aburrida, más gris», recuerda. Menos divertida.

jueves, 28 de enero de 2016

#hemeroteca #transformismo | La gran noche de la Margot

La gran noche de la Margot.
El documental sobre la vida de Antonio Campos y su álter ego se estrena en Rambleta ante la presencia de admiradores y amigos del icono «underground» - Enrique Belloch dirige una película que rescata la Valencia cabaretera de los ochenta.
Alex Zahinos | Levante, 2016-01-28
http://www.levante-emv.com/cultura/2016/01/28/gran-noche-margot/1371574.html

Deslenguada como se la presenta, la Margot no habló anoche cuando subió al escenario de la Rambleta para presentar la obra que le rinde tributo. Quizás fuera porque quien allí estaba, mudo junto a Enrique Belloch y Rafa Marí (director y guionista de la película), era Antonio Campos, la versión diurna del personaje, la cara discreta de un icono ‘underground’ a quien el documental define como «serio de día, coqueta de noche».

Campos, con 67 años, estrenó traje casi bondiano de pajarita verde para su gran noche, lejos del transformista procaz que revolucionó la escena en la Valencia de la Transición. Arropado por sus compañeros en esta puesta de largo, tampoco faltaron al estreno algunas caras conocidas que han desfilado por la película, como el modisto Francis Montesinos, el escultor Miquel Navarro, el actor Tonino Guitian o la senadora Carmen Alborch. Margot estuvo, además, escoltada por compañeros de escena y buena parte del mundo del ‘music hall’ de la época. También quisieron estar el director de CulturArts, Jose Luis Moreno; y el director general de contenidos de Editorial Prensa Ibérica en Valencia, Cruz Sierra.

Y más admiradores, y nostálgicos atraídos por el icono y por el magnetismo de una época. Porque el documental ‘La Margot’ se presenta como la revisión de una figura pero también de una Valencia que trataba de desprenderse aceleradamente de la mojigatería del franquismo. Del personaje se escrutan sus orígenes, su liberación sexual al llegar a Valencia desde Bétera, su carrera y sus amoríos. De la ciudad reviven locales como Belle Époque y La Cetra, y la atmósfera de una década.

Los espectadores asistieron desde el patio de butacas al enésimo renacimiento de la Margot, esta vez en la gran pantalla. Desde allí el actor Antonio Campos despertó la empatía (a menudo a carcajada viva) de un público que quería ver a quien un día fue, a pesar de la Montiel, «más Sara que Sara». Al final, una ovación despidió a la Margot, a Antonio Campos, inseparables desde hace cuatro décadas.


Antonio Campos «Margot»: «La vida te enseña a base de palos».
Asegura que echa más de menos Bétera que los años ochenta y que nunca renegaría de su personaje.
A. Z. | Levante, 2016-01-28
http://www.levante-emv.com/cultura/2016/01/28/antonio-campos-margot-vida-ensena/1371781.html

­¿Cómo se ve en pantalla grande?
Me emociono siempre que veo la película. Es un reconocimiento que a poca gente le hacen en vida. Yo soy más actor que transformista, porque la Margot no deja de ser un personaje. Me emociono también por la gente que viene a verme, por los amigos... No sé cómo me ven a mí, pero yo me veo más joven que ellos.

Ha envejecido mejor...
Yo creo que sí. No sé si por estar soltero, porque no tengo los problemas de los heteros y la gente que tiene familia: que si los niños, el colegio, que si hay problemas para pagar algunas cosas...

¿Siente nostalgia?
Solo de mi vida en Bétera. Entonces yo escondía mi homosexualidad. Añoro aquellos tiempos; pensé incluso en casarme y tener hijos. Tuve muchas novias para probar qué me pasaba...

¿Los hijos son una espina?
No porque ya me di cuenta de cómo era. Además, la familia es igual que los amigos, aparece y desaparece. Mientras tenía la nevera llena tenía muchos amigos. Mi casa era una orgía... de gente, no de placer. Era el anfitrión de la fiesta. Luego la vida te enseña a base de palos.

¿Y qué ha aprendido?
He tenido muchos tropiezos con representantes, empresarios y amistades. Hace tiempo me quise retirar, por la depresión. El ictus lo pasé bien pero con la depresion tuve intenciones raras. Me salvé gracias a unos primos que me tuvieron seis meses en su casa y después recuperé amistades perdidas.

¿Vivió su apogeo al límite?
Yo viví aquella época muy intensamente. La vida me ha brindado cosas que en Bétera no hubieran sido posibles.

¿En algún momento pensó que acabaría siendo un icono?
Qué va, si todo empezó de broma una Nochevieja en Bétera, después de la mili. Durante la noche me pintaron y me dijeron de hacer playback y acabé de Sara Montiel.

¿Cuando le propusieron la película qué pensó?
Quique Belloch y Rafa Marí siempre hablaban de hacer un libro. Un día, después de un espectáculo vinieron a verme y les dije que me debían un libro o una película; a la semana siguiente empezamos.

¿En algún momento ha renegado de la Margot?
Nunca. Me ha dado dinerito, fama y muchos ligues.

Entonces no lo deja.
No, no de momento, aunque ya voy para 68 años. He salvado dos depresiones y aún puedo hacerlo. Tengo problemas en los pies y ya no puedo llevar tacones, pero me pongo zapatillas.

miércoles, 20 de enero de 2016

#hemeroteca #transformismo | El huracán Margot

Imagen: El Hype / La Margot
El huracán Margot.
Lo que va a pasar nunca se sabe con Margot, sólo que va a ser único.
Tonino Guitián | El Hype, 2016-01-20
http://elhype.com/es/el-hurac%C3%A1n-margot

Turandot cuenta la historia de una princesa rusa en la corte persa que no encuentra ningún hombre digno de ella: se encierra en una fortaleza y declara que se entregaría sólo a quien la encontrara, pudiera resolver una serie de enigmas y pasara después por ‘su puerta secreta guardada por misteriosas espadas que amenazan con decapitar al intrépido’.

Esta muy metafórica pelea de la castidad contra los afectos elegidos podría ser también la historia de Toni Campos, un enigma que bajo la tambaleante represión de 1977 decide hacer su puesta de largo como La Margot, el personaje y la persona que retrata Enrique Belloch en el documental ‘La Margot. Serio de día, coqueta de noche’ y que se estrena el próximo 27 de enero en La Rambleta (Valencia). El acto acabará con una charla amenizada por sus protagonistas, la actriz Maribel Casany y un servidor. Posteriormente, habrá un espectáculo en directo de esta compleja musa valenciana que se crece ante la mirada del público.

Cuando mi amigo Juli Leal me presentó a Toni Campos como candidato para el ‘Bulevar Show Cabaret’, comprendí por primera vez el sentido de la palabra transformación. Yo, que no le había visto hasta entonces, conocí allí a una persona sencilla, llena de timidez mezclada con recelo cuyo brillo en la mirada y forma de expresarse daban la confianza de estar ante la presencia de un gran artista.

Hasta el día del estreno no pude comprobar el efecto que producía su personaje, porque los ensayos, sin público, resultaban divertidos pero no hasta el clímax que consigue en cuanto pisa la escena ante unos espectadores ávidos de saber qué va a pasar. Y lo que va a pasar nunca se sabe con Margot, sólo que va a ser único.

Durante esas esperas en los camerinos, antes de la primera función, después de un largo tiempo alejado de los auditorios, Toni Campos me fue desgranando la historia de su vida entre pestaña y mástic. Reí, lloré, me conmoví y siempre acababa como al principio: entre risas. Toda amargura es reconducida por él hacia la búsqueda de la felicidad. Las historias que guarda son distintas, aunque básicamente son también las de todos. La diferencia es que en ellas hay policías, pelucas, hombres de familia, viajes, censuras, toreros, celos, amigos, modelazos, canciones, albañiles, chulazos y todo ese mundo irreal en el que las apariencias se subliman llegando a constituir una rutilante realidad en sí misma.

Poco saben los jóvenes de hoy de ese mundo prohibido antes de Chueca, donde los espectáculos eran el punto de reunión de gente culta, de la alta clase política, de la clase media, de los extrañados del mundo, de los que buscaban algo más en su vida. Pero sí deberían saber que Margot es ahora la continuidad de la diversión irreverente contra los dos valores morales fundamentales instituidos todavía en la sociedad española tradicional: la virginidad -masculina y femenina- y la abstinencia sexual, sistemáticamente puestos en ridículo por ella bajo la apariencia y la sorna de sus numerosísimos personajes. Muchas cargas de profundidad bajo un envoltorio inocente y humorístico.

Los 70 minutos del documental son la cuadratura del círculo entre lo cosmopolita y lo nuestro de todos los días, lo elegante con lo sencillo, lo sincero con lo artificial. Hay mucho de Toni Campos, que ha hecho muchas más cosas de lo que se cuenta y muchas menos de lo que podría haber podido hacer, porque lo puede hacer casi todo. No os lo perdáis, especialmente si nunca se os habéis atrevido a asomaros a esta galaxia: estas ocasiones no se repiten casi nunca.

jueves, 30 de octubre de 2014

#hemeroteca #espectaculos | Más cabaré en tiempos de crisis

La sala Russafa revive la escena valenciana de los 80 //

Más cabaré en tiempos de crisis

La sala Russafa revive la escena valenciana de los 80, cuando el género eclosionó en una docena de locales
J.M.J. | El País, 2014-10-30
https://elpais.com/ccaa/2014/10/30/valencia/1414703669_593310.html 

“Soy Lola la descarada, la niña mimada de todos / y tengo una pianola en el salón de mi casa. / Soy Lola la descarada, todos los hombres me adoran / pero mi pianola, ¡no dejo que nadie la toque!". Marlene Dietrich cantaba ‘Ich bin die Fesche Lola’ (‘Soy Lola la descarada’) en ‘El ángel azul’, la película de Josef von Sternberg que lanzó al estrellato a la carismática actriz.

Corría el año 1929 cuando el gran Friedrich Hollaender compuso esa canción. El año del crack bursátil en Nueva York. No solo con las épocas de crisis, pero sobre todo con estas situaciones de colapso económico, social o moral se suele relacionar el cabaré, espectáculo o género escénico y musical más fácil de describir que de definir, que bascula entre la excelencia intelectual y artística que desfiló por el seminal Chat Noir del Barrio Latino y los garitos de mala fama como el local donde se dio a conocer la Dietrich.

El Chat Noir fue símbolo de la Belle Époque parisina y así, Belle Époque se llamaba una sala emblemática del cabaré valenciano, que tuvo dos etapas en los 70 y los 80. De allí salió Annie Tébar, que junto a los no menos veteranos artistas de cabaré Pascual Peris, Carmen Cardo y Luis Lamas, devolverán a la escena el día 1 de noviembre, sus lentejuelas, llamativos maquillajes y espectaculares vestidos en el estreno de ‘SomShow’ para la Sala Russafa de Valencia.

"¿Qué tiene de bueno estar sentada sola en tu habitación?/ Ven a oír sonar la música", cantaba Lizza Minnelli en la canción que hizo popular, porque "la vida es un Cabaret". La película de Bob Fosse y la pieza de Broadway que dio pie a ésta se basaban en la novela de Christopher Isherwood ‘Goodbye to Berlin’, de 1939. Es decir, que se cumplen ahora 75 años de su publicación.

Melodías como ‘Cabaret’ vuelven una y otra vez para recordar que en los años 80 había en Valencia muchas salas -hasta doce, contabilizan en Russafa- donde por las noches el público podía disfrutar de espectáculos acogidos a esta etiqueta, para olvidar las dificultades de la vida, o reírse de ella. En locales como Belle Époque o La Bohême, recuerdan, "no había tabúes sexuales, los géneros estaban por definir y la alegría era la norma"

Artistas de Valencia o de fuera como Margot, Miguel Brass, Charo Granados o Mimi Pompon, "hicieron de Valencia la cuna de un género que arrasaba por todo el país". Tébar, Lamas, Peris y Cardo pasaron de Belle Époque a otros escenarios del cabaré valenciano hasta formar 1920 Company, una ‘troupe’ con la que llevaron el mensaje del desenfado y la provocación a las principales ciudades españolas.

Vuelven treinta años más tarde para rendir homenaje en clave de actualidad a aquel cabaré de los ochenta y en medio de un regreso generalizado del tema y del género, con espectáculos como ‘The Hole’, series de televisión como ‘Bienvenidos al lolita’ o la recuperación de hizo en marzo La Rambleta de la mismísima Margot.

“Somos conscientes de que no tenemos la misma energía que hace 30 años, es una vitalidad distinta, menos explosiva y más expansiva", reconoce Pascual Peris, uno de los fundadores de la nueva compañía, diseñador de vestuarios que volvió a flirtear con la interpretación en ‘Siete reinas’, de Chema Cardeña.

Sin embargo, "mantienen las ganas de bailar, de cantar, de hacer bromas y de acompañar a los espectadores en una hora y media de show en el que les abrimos una puerta de escape a una realidad que cada día es más agobiante”, explica Peris.

“Los cuatro seguimos en contacto con el mundo del espectáculo y mucha gente nos animaba a volver al cabaret, a recuperar los espectáculos de aquella época”, comenta. Solo hizo falta un plus de preparación física, clases de canto y baile, colaboración de amigos de todas las edades como el coreógrafo Andrés Torres o dramaturgos como el mismo Cardeña, Jerónimo Cornelles, Nacho de Diego y Eduard Costa.

Todo eso está en la base del ‘SomShow’ que interpretarán en las noches golfas de los sábados de noviembre como un recorrido por los locales y el anecdotario de la época dorada del music-hall valenciano. Para despertar la curiosidad avisan de que van a contar a "los espectadores lo que ocurría en la trastienda, en los camerinos y las anécdotas de las principales salas. Cada número está asociado a un género y a un local donde hace 30 años la gente se reunía diariamente para disfrutar del cabaré”, concluye Pascual Peris.