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lunes, 19 de noviembre de 2018

#hemeroteca #matrimonio #politica | El matrimonio gay centra el debate sobre la nueva Constitución cubana


Imagen: El País / Mariela Castro en el Día contra la LGTBIfobia en Cuba, 2018-05-12
El matrimonio gay centra el debate sobre la nueva Constitución cubana.
El artículo 68 monopoliza el proceso de consulta popular acerca de la Ley Fundamental, que se votará en referéndum en febrero.
María Antonia Sánchez-Vallejo | El País, 2018-11-19
https://elpais.com/internacional/2018/11/17/actualidad/1542476328_000810.html

Cuba estrena Constitución, pero pareciera que solo inaugura un artículo. De los 224 de que consta, uno en concreto, el 68, concita toda la atención: el artículo que abre la puerta al matrimonio igualitario, muy contestado por las iglesias y parte de la sociedad de la isla. Si se le suma el 40, que establece la igualdad y no discriminación por razón de género o identidad sexual, se tiene el debate perfecto sobre la nueva Carta Magna, que se votará en febrero y sustituirá la de 1976. Opiniones hay para todos los gustos: el mundo LGTBI ve al alcance de la mano un logro largamente anhelado; los críticos, un ejercicio de ‘gatopardismo’ que apenas cambia nada. Otros lamentan que la discusión haya tomado la parte por el todo, mientras los fieles de las distintas iglesias alertan de una aberración ‘contra natura’.

El matrimonio igualitario —formulado como “unión entre dos personas”, sin especificar el sexo— no es la única novedad de la Constitución, que también reconoce la propiedad privada, la importancia de la inversión extranjera y la limitación del mandato presidencial, entre otras cuestiones. Pero su sola formulación, en un país donde en los sesenta los homosexuales eran confinados en campos de reeducación, supone toda una apuesta. Una apuesta con nombre y apellidos, los de Mariela Castro, hija de Raúl Castro, y directora del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), referente de la comunidad LGTBI. Manuel Vázquez, subdirector del Cenesex, estima que este paso “es un avance muy positivo en el contexto latinoamericano actual, marcado por retrocesos en los derechos LGTBI, la salud reproductiva y sexual y la violencia de género”. “Con la nueva Constitución, toda la población ganará en derechos, no solo los homosexuales. El 68, y el 40, que es su fundamento, nos permitirá avanzar hacia una sociedad más diversa. No se trata solamente de celebrar nuestro orgullo, sino de reivindicar nuestras vivencias como una forma legítima y legal en el seno de una sociedad más inclusiva”, subraya Vázquez, que recuerda el apoyo explícito a la iniciativa del presidente cubano, Miguel Díaz-Canel.

Susana Hernández, activista LGTBI, no puede ocultar su gozo, aun consciente de la oposición que despierta el proyecto. “El Gobierno reconoce la legitimidad y los derechos de un grupo poblacional; sólo esto ya es un avance. Se reconoce así un trabajo de años del activismo. Pero Cuba sigue siendo un país machista y patriarcal y hay una fuerte oposición que la Asamblea Nacional debe superar. No se debía someter a votación un artículo relativo a derechos humanos; votarlo es arriesgado por la fuerte campaña de algunas iglesias, sobre todo las evangélicas. Pero hay que salvar esta Constitución, incluso aunque no estemos de acuerdo con algunos artículos”, explica.

Hernández desgrana los retos por delante una vez aprobado el texto: “Habrá que modificar el código de familia y el civil para introducir cambios en la adopción, la reproducción asistida (ahora sólo para parejas heterosexuales), el registral para acomodar la identidad de género y, en el código penal, para enfrentar la discriminación de género y los delitos de odio”.

Otro activista, Francisco Rodríguez Cruz, militante del Partido Comunista de Cuba (PCC) y gay, recuerda que en 2012 el PCC asumió la no discriminación por orientación sexual, “sin esos pasos previos no habríamos llegado hasta aquí”. “Hemos asistido a un interesantísimo proceso de consulta popular, con una discusión necesaria. El artículo 68 fue el que más propuestas recibió”, explica en alusión a la consulta que durante tres meses, hasta el pasado jueves, recogió las propuestas y sugerencias de los ciudadanos sobre el borrador constitucional.

“Este debate ha ido mucho más allá, ha sido un referendo adelantado de las posturas de la sociedad cubana acerca de la diversidad sexual en el que exorcizamos los viejos demonios de la homofobia y la transfobia. Pese a la resistencia de una parte de la sociedad, la voluntad política del Estado ha quedado clara. El presidente ha apoyado el matrimonio igualitario, se nota una convicción en la dirección del país”, explica. Convencido de que el referéndum de febrero, y el nuevo texto, “es un punto de partida, no de llegada”, Rodríguez Cruz recuerda que comparte militancia en el partido con detractores del artículo 68. “Hay compañeros evangélicos que se oponen al matrimonio gay. Es halagador que a la gente le preocupe más mi matrimonio que otros asuntos”, bromea.

La oposición de las iglesias evangélicas
Frente a los activistas, en el sentido más literal posible, la postura de las iglesias evangélicas roza un ánimo de cruzada. En la fachada de un templo metodista del Vedado cuelgan dos cartelones que rezan: “La familia como Dios la creó. Matrimonio Hombre+Mujer”. “¿Necesita más explicación que esa? Todo lo demás es una aberración”, dice el custodio. En un humildísimo templo bautista del centro, el diácono Esbán Prado explica su participación en la consulta popular a través del Comité de Defensa de la Revolución local. “Pedimos que se eliminaran varios párrafos de los artículos 68 y 40, porque el Estado debe incentivar la pareja heterosexual y monógama, basamento natural de la procreación. Si el texto que se somete a votación en febrero no recoge nuestras propuestas, votaremos en contra o nos abstendremos”, advierte. El ‘ejército’ bautista —“unos 4.000 lugares de culto en todo el país, y creciendo”— amenaza con poner la zancadilla al proceso. “Habrá muchos votos en contra y más abstenciones que en la del 76”, pronostica el diácono.

Los colores del arcoíris se imponen pues sobre la amplitud gris del resto del articulado, y sobre la púrpura de una Iglesia católica que se retrató mediante un mensaje pastoral de los obispos que resumía sus discrepancias: su oposición al matrimonio gay, a que la educación esté en manos del Estado o a “la ideología de género como corriente foránea" apoyada desde el oficialismo. Pero en privado, desde el anonimato, algunos pastores afinan las críticas. “Todo es fachada, apariencia. La Constitución sigue siendo el reflejo de la ideología de un partido. Pero en la Iglesia sólo mordemos la carnada de los temas de ética, como el matrimonio igualitario. Es obvio que defendemos el matrimonio de hombre y mujer, y la vida si se habla del aborto, pero ¿por qué no defendemos la vida a diario, la vida de las familias que no tienen que comer?”, se pregunta el párroco de una iglesia de Centro Habana.

¿Nueva meca para el turismo gay?
Susana Hernández ha creado la ruta Into Queer Havana, recomendada a sus clientes LGTBI por la plataforma AirBnb. “[La nueva Constitución] Puede potenciar el turismo para este segmento de la población, es un factor a tener en cuenta. La gente quiere sentirse cómoda y cada vez se promocionan más ambientes para la diversidad. Ahora hay al menos siete bares para gais en La Habana”, explica. Su ruta queer es otro ejemplo: “Es la primera experiencia de este tipo, permite una primera visión de la ciudad para aterrizar en ella con seguridad. Y el impacto que está teniendo en los medios internacionales supone también un plus de empoderamiento porque aún queda mucho por hacer en el tema del orgullo, de la visibilidad”. La apuesta por la diversidad va más allá: el grupo Gaviota, una de las corporaciones turísticas más importantes del país, y propiedad de las fuerzas armadas, suscribió en agosto un convenio con un grupo europeo para gestionar un hotel LGTBI en la isla.


Y ADEMÁS…
Cuba aprueba en referéndum una nueva Constitución

Nueve de cada diez cubanos votan a favor de la nueva Carta Magna que mantiene el carácter socialista de la isla. Un 84% del censo ha participado en la consulta
Agencias | El País, 2019-02-26
https://elpais.com/internacional/2019/02/26/america/1551137483_447532.html
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Y TAMBIÉN…
La ONU premia a la hija de Raúl Castro por defender a los homosexuales en Cuba.

Mariela Castro lidera desde hace varios años una campaña por el respeto a la diversidad sexual.
EFE | El País, 2016-05-04
https://elpais.com/internacional/2016/05/04/actualidad/1462362567_327276.html
El arcoíris LGTB brilla en Cuba.
Desde hace años, la isla ha experimentado varios procesos de apertura; también respecto a gais, lesbianas y transexuales. Estas son las historias de quienes han luchado contra la represión.
Nuria López Torres | El País, 2015-07-01
https://elpais.com/elpais/2015/06/30/album/1435660336_538558.html

viernes, 20 de abril de 2018

#hemeroteca #politica #lgtbi | Miguel Díaz-Canel: Un comunista con alma de rockero

Imagen: Sur / Retransmisión por televisión del nombramiento de Miguel Díaz-Canel
Un comunista con alma de rockero.
Díaz-Canel, que hoy cumple 58 años, es un aficionado a bailar salsa que impulsó el movimiento LGTB en la isla caribeña.
M. L. Guereño | Diario Sur, 2018-04-20
http://www.diariosur.es/internacional/comunista-alma-rockero-20180420002112-ntvo.html

Cuando Miguel Díaz-Canel ingresó en 1987 en la Unión de Jóvenes Comunistas, le gustaba el rock, estaba flaco, llevaba melena, pantalones vaqueros y se movía por su Villa Clara natal en bicicleta. Entonces, este cubano muy normal, seguramente no podía ni imaginarse el camino que iba a recorrer. Hoy cuando cumple 58 años, ya es abuelo y baila casino (salsa) casi como un profesional, lleva un día como presidente del Consejo de Estado y de ministros de la República de Cuba.

Las nuevas responsabilidades no le impiden «darse sus pasillos» de salsa con su segunda esposa, Liz Cuesta, ni bailar «pegao» con ella o demostrarle con besos su cariño en alguna de las fiestas que entidades estatales ofrecen por Navidad. Que lo haya acompañado a varios viajes oficiales, a votar en las elecciones y otras actividades, hace pensar que podría desempeñar por primera vez en la revolución el cargo de primera dama, pues anteriormente la presencia de la ya fallecida Vilma Espín, esposa de Raúl Castro, junto a Fidel respondía a su posición como presidenta de la Federación de Mujeres Cubanas.

Con su novia de juventud, Marta Villanueva, Díaz-Canel -nacido en el municipio de Placetas, el 20 de abril de 1960- se casó y tuvo dos hijos, que hace años, desde su divorcio, viven en La Habana. Sin embargo, no son esas cualidades las que lo catapultaron a la jefatura del Estado. Saltó a la mira de Fidel y Raúl Castro cuando en los años 90, los más duros del llamado periodo especial, y siendo primer secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC) en Villa Clara demostró su capacidad organizativa para improvisar con éxito en apenas dos días la visita casi sorpresa a la provincia del entonces líder cubano. En ese puesto estuvo nueve años y bajo su mando prosperó el proyecto inclusivo conocido como 'El Mejunje', en cuyas instalaciones creció el movimiento LGTB y su bar fue el primero en presentar espectáculos de travestismo en la isla.

De allí pasó a la jefatura del partido en la provincia de Holguín durante seis años, lo que, según explicó ayer Raúl Castro, quien ha sido su principal valedor, «no fue casualidad» pues era «parte de su preparación», como «intentamos hacer con una docena de jóvenes que llegaron al Buró Político» que no llegaron a «materializar» su carrera política. Según el ya expresidente de Cuba, Díaz-Canel «fue el único sobreviviente» de ese grupo.

Sus paisanos lo recuerdan «sencillo» en las distancias cortas, que disfruta como muchos de sus compatriotas jugando al dominó. Hijo de un trabajador cervecero y de una maestra de primaria, parece tener los pies en la tierra. Siempre le ha gustado, como comentó durante las recientes elecciones al Parlamento, construir «una relación de Gobierno y pueblo».

Los cubanos, particularmente los habaneros, no lo conocen demasiado. No fue hasta el año 2009 cuando Díaz-Canel llegó a la capital para asumir la cartera de Educación Superior. En el 2012 fue elegido vicepresidente del Consejo de Estado y de ministros para supervisar la educación, ciencia, deporte y cultura, áreas fundamentales en el desarrollo del país. Un año después se confirmaba su ascenso paulatino al ser designado primer vicepresidente y miembro del Buró Político del poderoso Comité Central del PCC.

Ayer, Raúl Castro confesaba: «Desde ese instante teníamos la absoluta certeza de que habíamos dado en el clavo». Sobre todo, porque Díaz-Canel simultaneaba el cargo con la «atención a la esfera ideológica del Partido». A esa dualidad de funciones, suma otras cualidades como ser «un administrador eficiente, pragmático, discreto y un hombre del aparato». La oposición, por el contrario, está convencida de que el recién elegido presidente de Cuba será una «marioneta».

Fogueo en cumbres y viajes
Díaz-Canel es claro al asegurar que el general Castro, como primer secretario del PCC «encabezará las decisiones de mayor trascendencia para el país y el futuro de la nación». Mientras, observadores de la realidad cubana destacaban su participación en cumbres, viajes al extranjero, audiencias con mandatarios como parte de su fogueo para el nuevo puesto.

Según el analista Esteban Morales, Díaz Canel «sabe lo que tiene hacer», pues «ha manejado la política de este país» en los últimos cinco años, «él escucha, oye y lee» sobre todos los temas claves de la nación. En su opinión, el nuevo presidente tiene todas «las condiciones, posibilidades y características para impulsar la economía». El principal reto será hacerla crecer para «detener cierto flujo de personas calificadas» que «se nos van».

Para el politólogo Arturo López Levy, cubano residente en Estados Unidos, «sin la retórica mágica de Fidel Castro ni la legitimidad de fundador del proceso que ha logrado Raúl Castro, el nuevo equipo de gobierno está forzado a mostrar un desempeño eficaz en promover desarrollo económico y bienestar».

Díaz-Canel, coincide con su mentor en valorar la «conducción cada vez más colectiva» y sin vuelta atrás, «ni restauración capitalista». Él tiene claro también que su mandato en Cuba y su transición es justamente la «continuidad».


Putin espera reforzar la relación estratégica.
R.C. | Diario Sur, 2018-04-20
http://www.diariosur.es/internacional/putin-espera-reforzar-20180420001933-ntvo.html

El presidente ruso, Vladímir Putin, fue uno de los primeros líderes mundiales en felicitar al nuevo presidente cubano. Desde el Kremlin expresó que «bajo la dirección de Díaz-Canel el país continuará avanzando hacia los objetivos proclamados por la revolución» y, en el telegrama de felicitación, también mostró su confianza en reforzar la cooperación estratégica con la isla. Putin, recordó que ya recibió en mayo de 2016 en Moscú al entonces vicepresidente de la isla.

También desde Venezuela llegó un «apoyo irrestricto», según manifestó el presidente, Nicolás Maduro, quien felicitó a Díaz-Canel, pero no olvidó destacar los «logros» de Fidel y Raúl Castro. En el mismo tono, el mandatario boliviano, Evo Morales, señaló este jueves que la designación del nuevo presidente de Cuba «es la garantía de la profundización del legado revolucionario del pueblo cubano». Morales acompañó su mensaje por Twitter con una fotografía de 2017 con Díaz-Canel.

Donde no encontró respaldo el nuevo líder de La Habana fue en el exilio cubano en Estados Unidos. Sus portavoces coincidieron en calificar de «insulto a la democracia», «farsa» y «arbitrario» el relevo en la presidencia cubana. Cuatro de los más influyentes grupos de la oposición al régimen establecidos en Miami expresaron con rotundidad su rechazo a una cesión del testigo en la dirección que no modifica un ápice el férreo sistema de principios revolucionarios que atenaza a la isla caribeña.