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sábado, 6 de agosto de 2022

#hemeroteca #identidades | "Él no es latino": el fichaje de James Franco como Fidel Castro desata la ira de John Leguizamo

Google Imágenes / James Franco //

"Él no es latino": el fichaje de James Franco como Fidel Castro desata la ira de John Leguizamo.

El actor interpretaría al líder cubano en la película independiente ‘Alina de Cuba’.
Cinemania, 20 Minutos, 2022-08-06
https://www.20minutos.es/cinemania/noticias/el-no-es-latino-el-fichaje-de-james-franco-como-fidel-castro-desata-la-ira-de-john-leguizamo-5038984/

James Franco ha pasado un tiempo retirado del cine, según en 2018 se le acumulaban las acusaciones por abuso sexual y comportamiento inapropiado. El año pasado consiguió salir parcialmente indemne de una denuncia, y empezó a maniobrar un intento de regresar a Hollywood. Ha encontrado, pues, una plataforma para este ‘comeback’, dentro de un título que sin embargo ya está provocando cierta polémica incluso antes de que haya empezado a rodarse. ‘Alina de Cuba’ es una película independiente dirigida por Miguel Bardem partiendo de un guion de José Rivera y Nilo Cruz. Y en ella Franco interpretaría a una figura imprescindible de la historia de Cuba, como es Fidel Castro.

'Alina de Cuba' se basa en la historia real de Alina Fernández (interpretada por Ana Villafañe), una exiliada cubana que descubre que es hija de Castro. Junto a Villafañe y Franco encontramos a Mía Maestro como Naty Revuelta, dama de la alta sociedad con la que Castro tuvo un idilio, y el proyecto está dando bastante que hablar a cuenta del fichaje del actor de ‘The Deuce’. John Leguizamo, actor colombiano-estadounidense que presentó en Broadway una obra por título ‘Historia latina para idiotas’, ha mostrado un rechazo furibundo a que Franco (nacido en California) vaya a interpretar a un cubano. “¿Cómo es posible que esto siga ocurriendo?”, se ha preguntado en Instagram. "¿Cómo es que Hollywood, además de excluirnos, también roba nuestras historias?”.

“¡No más apropiación de Hollywood y los ‘streamers’! ¡Boicot! ¡Esto está mal! Además es muy difícil contar una historia sin engrandecerla, lo que estaría mal. No tengo ningún problema con Franco, pero él no es latino”, concluía su aserto. ‘Alina de Cuba’ tiene previsto empezar su rodaje este 15 de agosto en las ciudades colombianas de Cartagena y Bogotá, y aunque Franco no ha respondido a Leguizamo sí lo ha hecho uno de los productores del film, John Martínez O’Felan. Quien, como persona latina, considera que los comentarios de Leguizamo están totalmente errados. 'The Hollywood Reporter' se ha hecho eco de sus declaraciones.

“John Leguizamo ha sido históricamente reconocido por los hispanos como uno de los primeros actores de EE.UU. de ascendencia latina desde los años 90, y siempre le he admirado. Pero sus comentario son culturalmente maleducados y un ataque sin sustancia a este proyecto”, asegura O’Felan. “Su declaración sugiere ignorancia sobre el hecho de ser ‘latino’, porque una masa de tierra o un área de vida no determina la historia de la sangre o la genética de una persona”. El productor cree que estas aseveraciones “representan una confusión y crisis de identidad en Hollywood dentro de la comunidad hispana en EE.UU.”

“Argumenta que solo debemos identificarnos como latinos, lo cual se debe a las falsedades difundidas por los actores que se supone nos representan, pero en lugar de eso crean división”, prosigue. “Creo que debería reconocer también que esta historia trata de una inmigrante latina que vive en Estados Unidos y que tiene una importancia histórica. Que la película está protagonizada por una mujer latina, así que también debería entender que es un poco decepcionante ver cómo nuestro trabajo es atacado por alguien que dice ser un líder de la comunidad latina".

Por último, O’Felan hace notar que ‘Alina de Cuba’ cuenta con un elenco y equipo cuyos miembros proceden de “al menos siete naciones a lo largo de todo el mundo”.

viernes, 18 de marzo de 2022

#hemeroteca #lgtbi #lgtbifobia #teatro | Víctor Palmero: "La tele es como trabajar en un McDonalds, el teatro es una hamburguesería gourmet"

El Español / Víctor Palmero en 'Johnny Chico' //

Víctor Palmero: "La tele es como trabajar en un McDonalds, el teatro es una hamburguesería gourmet".

El intérprete llega a Barcelona con 'Johnny Chico': “Empatizo con la gente a la que haya podido molestar que sea un hombre cis que hace de trans”.
Joan Colás | Crónica Global, El Español, 2022-03-18
https://cronicaglobal.elespanol.com/cronica-directo/famosos/victor-palmero-tele-es-trabajar-mcdonalds-teatro-gourmet_617604_102.html 

Víctor Palmero (Onda, Castellón, 1989) ha dejado al personaje de Alba en ‘La que se avecina’, pero eso no supone que vaya a ser un desaparecido. Está más activo que nunca. Compagina ser el presentador de ‘The Hole X’ con ‘Johnny Chico’, una obra que le ha reportado muchas alegrías.

El intérprete buscaba un cambio a nivel actoral tras tantos años en la comedia y apostó por un drama en el que da vida a diez personajes en uno solo. Un texto que habla de la LGTBIfobia, de las etiquetas, el cuerpo, el sexo, las drogas... Un espectáculo lleno de violencia, música y amor.

Paso por Barcelona
El texto es de 1990 y, como subraya Palmero, lamentablemente está de rabiosa actualidad. Él lleva ya tres años con este montaje y el espectador sigue atraído por un personaje que, como indica, “cambia a la gente” que va a verlo.

Crónica Directo entrevista al actor castellonense antes de aterrizar en el Teatre Goya de Barcelona, donde estará hasta el 27 de marzo, para hablar de este atractivo personaje y de sus retos como actor.

--Pregunta: 'Johnny Chico’ va por el tercer año y llega a Barcelona. ¿Cuál es el secreto de este éxito?
--Respuesta: Es porque es una obra muy poliédrica que toca textos de mucha actualidad pese a que fue escrita en los 90. A la gente le atrae mucho porque hablamos muy clara y crudamente de sexo, drogas, LGTBIfobia, agresiones… Al final, funciona mucho por el boca-oreja porque toca al corazón y cambia a la gente que viene a verla. Además, tiene toques de comedia, de musical, es un montaje muy completo.

--¿Cómo valora que una obra que retrata todo eso en los 90 suene actual debido a todo lo que sucede?
--Es la parte más dolorosa de la obra. El director, Eduard Costa, que fue mi profesor de teatro cuando era un adolescente, y yo pensamos proyectar titulares reales de actos de violencia actuales en una escena en que se produce una agresión homófoba. Al principio, nosotros éramos los que buscábamos los titulares y en los últimos meses esos titulares aparecen solos en primera plana en muchísimas publicaciones. Eso tiene una cara A, que es lamentable que siga ocurriendo, y la cara B, que es que se denuncia más y es necesario que se haga para que cada vez ocurra menos.

--¿Vamos para atrás en este sentido?

--Cada vez hay más miedo a la mayor libertad que tenemos. E incluso repercute a la hora de hablar. Recuerdo un artículo que leí que hablaba de que nos genera tanto vértigo la libertad que tenemos que nos autocensuramos en todo, incluso a la hora de hablar. Nos autoboicoteamos con cosas absurdas. E, igualmente, ahora da más miedo que se adquieran derechos, que el colectivo adquiera derechos y parece que nos quieran callar e ir atrás. Lo interesante es que peleemos para que eso no pase y se haga a través de la cultura.

--Volviendo a la obra, el escenario se pone en la piel de diez personajes distintos, ¿cómo es meterse en ellos?
--Pues una locura. Cuando empezamos a preparar la comedia vi Múltiple y me apetecía ir por ahí. La diferencia es que el cine tiene su caracterización, sus cambios de vestuario y aquí era de una forma mucho más cruda de contarlo, y hacerlo en directo. Tenemos que hacer creíble que uno pasa de una persona a otra en pocos segundos y sin cambios de vestuario. Era una locura que me apetecía vivir. Me parecía interesante en el plano actoral cambiar de registro, interpretar en un mismo texto a mujeres, hombres y diferentes nacionalidades. Es un poco el mensaje de la obra también. Qué más da si eres hombre o mujer, y de una manera mucho más terrenal, todos somos lo mismo cuando nos desnudamos.

--¿Siguen siendo muy necesarias las etiquetas? En la actuación imagino que también pasa.
--El texto hace una pregunta muy interesante: ¿es posible hacer coincidir lo que eres por fuera con lo que eres por dentro? Al final todos tenemos por dentro nuestras filias, fobias, gustos, formas de amar o no... La sociedad ha evolucionado mucho y resulta interesante ponerle un nombre a todo, para sentir que formas parte de algo y no estás solo. Cada vez entiendo más las etiquetas por eso, pero en sí, el texto va a algo más profundo: más allá de los nombres que les pongamos a las cosas o a las personas, lo más importante es la aceptación, amar y ser amado, y el respeto.

--¿Es eso lo que le atrajo de la obra? ¿Qué lo llevó a ponerlo en marcha?
--Como has dicho antes, a los actores también se nos etiqueta y yo empecé a nivel nacional con algo muy heavy, dramático y fuerte como matar al personaje de Javi Calvo en ‘Física o Química’. Después de ese dramón, la vida me lleva por el camino de la comedia. Hago ‘Con el culo al aire’, ‘La que se avecina (LQSA)’, en el teatro, ‘Clímax’. A nivel actoral, tenía mucha sed de poder hacer otras cosas y eso implicaba drama. Buscaba textos que conmovieran por alguna razón y en 2018 busqué en una web australiana que me había recomendado un compañero, Abel Caballero, hace diez años cuando llegué a Madrid. Lo leí cuando estaba en un albergue, de viaje por Nueva York. Encontré este de Stephen House, que en su versión australiana se llama ‘Go by night’, y me conquistó desde la historia inicial. Johnny Chico es un chaval de provincia con una vida complicada. Un padre maltratador, un hermano drogadicto y el detonante de la acción es la muerte de su madre, quien era su único vínculo afectivo. Y había mucha poesía en esa muerte de la madre. Cuando llego a España, traduzco la obra y me encuentro con que trata tantos temas, coincide con que estoy haciendo un personaje trans en Telecinco y este es un punto de vista distinto que va al momento del interrogante en el que una persona se encuentra cómoda en el cuerpo en el que está me gustaba.

--A todo esto, usted que se metió en el papel de una persona trans, ¿cómo vio el debate que se generó al respecto del proyecto de la ley trans?
--Cualquier cosa que podamos hacer con respecto a la transevolución me parce necesaria e interesante. Yo mismo he vivido ser un actor cis que interpreta a un personaje trans. Cuando me metí en el papel de Alba en LQSA no existía este debate y qué significaba que una persona cis interpretara a una persona trans. Con lo que me quedo de eso es con que empatizo con la gente a la que haya podido molestar y entiendo la sensibilidad y evolución desde la creación de este personaje hasta ahora. Me alegra y es necesario que haya personas trans que puedan trabajar como actores.

--Retomemos la obra. ¿Qué le diría a la gente que piensa que 'Johnny Chico' es solo una obra para el colectivo LGTBIQ+?
--Sería interesante que esta obra la viera gente que no entiende o empatiza con el colectivo. Veo complicado que así sea, por eso. De todos modos, muchísimas personas se pueden sentir reflejadas con la historia que cuenta Johnny porque tratamos muchísimos temas. En concreto, hay uno que es universal, la necesidad de amar y ser amado. Cualquiera puede empatizar también con el maltrato, las adicciones personales o el hecho de buscarte a ti mismo, perderte en la noche en un lugar frívolo que por exaltación encuentras un lugar un poco falso. Por eso, creo que emociona independientemente de a quién te guste amar o con quién te acuestes.

--¿No es triste que gente de fuera del colectivo no se acerque?
--No creo que no les vaya a interesar. Creo que sería interesante que viniera a ver la obra un maltratador o un homófobo porque creo que, de una manera diferente, a través de la cultura, podemos llegar adentro de estas mentes cuadriculadas y hacer ‘crack’ en ellas. A veces pienso que se obliga a ciertos delincuentes a hacer algún tipo de trabajo social y sería interesante acercarlos a este tipo de propuestas. Sin que fuera un castigo ir al teatro, aunque para muchos lo es (sonríe).

--Y a la par está con 'The Hole X'. ¿Cómo puede convivir con tanto trabajo?
--Procurando descansar mucho y mantener la mente lo más tranquila posible. Si te soy sincero, te diría que puedo con más, porque mi profesión para mí es una vocación y una pasión. Física y mentalmente a veces me agoto, pero poder hace mi trabajo me hace muy feliz. Es verdad que ahora he tenido que dejar LQSA para poder compaginarlo con ‘The Hole’ y ‘Johnny’ y ensayar otra obra que haré en septiembre que dirige Juan Carlos Rubio que se llama ‘Música para Hitler’, donde interpreto a un soldado nazi y comparto reparto con Emilio Gutiérrez-Caba, Kiti Mánver, Marta G. Velilla… Me apetecía hacer cosas nuevas y distintas y estoy volcado en ello, pero quiero más.

--¿Fue duro dejar 'La que se avecina'?
--Ha sido duro por el hecho de dejar a un equipo con el que me he sentido feliz, cómodo, me han brindado una oportunidad brutal y una visibilidad alucinante. Voy a echar muchísimo de menos al elenco, a Laura y Alberto Caballero a los que quiero y admiro porque consiguen hacer de esta historia de una comunidad de vecinos algo infinito y que sigue enganchando al público. Va a ser duro eso y abandonar un personaje que me ha hecho disfrutar mucho, pero siento que es un salto que debía dar aunque me daba un poco de miedo.

--Y ese salto es al teatro. ¿Qué le engancha?
--A mi me gusta actuar, el cine, la televisión, el teatro. Del teatro, me mola muchísimo el contacto con el público, el poder sentir que llevas a una masa de gente por un camino y los conmueves, les haces sonreír. Yo hago una comparación un poco odiosa, pero que se entiende: cuando haces televisión es como trabajar en un McDonalds, porque haces un producto que va a funcionar, se va a vender a mucha gente y debe hacerse rápido y, a poder ser, repitiéndolo mucho para que sea perfecto, algo así como una fábrica de comida rápida. En cambio, hacer teatro es trabajar en una hamburguesería gourmet, en la que has macerado la carne durante un tiempo y se ha cuidado muchísimo este producto para servirlo de una forma determinada. Son formas distintas de trabajar y ambas funcionan.

--Y se retroalimentan, ¿no?
--Exacto. Cuando empecé a hacer teatro en Madrid fue en ‘Atrapados’ con Eva Isanta y Mauricio Bautista en el Teatro Alfil. Yo hacía un personaje pequeño, pero vinieron a verme los directores de LQSA y creo que se basaron en él, un poco, para poder hacer a Alba. Y ahora es al revés, la oportunidad televisiva me ha permitido escoger la obra que quería contar. Todo va encadenado.

sábado, 22 de enero de 2022

#hemeroteca #interpretacion | Cuando los Oscar premiaron a una mujer por interpretar a un hombre chino

El País / Linda Hunt con el Oscar, 1983 //

Cuando los Oscar premiaron a una mujer por interpretar a un hombre chino.

Linda Hunt interpretaba hace 40 años el papel de su vida gracias a ‘El año que vivimos peligrosamente’, en un giro difícil de imaginar hoy. Su director, el australiano Peter Weir, mantiene que lo volvería a hacer.
Eva Güimil | Icon, El País, 2022-01-22
https://elpais.com/icon/cultura/2022-01-22/cuando-los-oscar-premiaron-a-una-mujer-por-interpretar-a-un-hombre-chino.html 

La penúltima polémica cinematográfica de Hollywood ha llegado de la mano de Javier Bardem y la inconveniencia —para algunos— de que siendo español interprete a Desi Arnaz, un actor de origen cubano, en 'Ser los Ricardo', la historia de la cómica Lucille Ball y su marido y coprotagonista en la comedia ‘I love Lucy’. En una entrevista con The Hollywood Reporter, Bardem ha intentado zanjar el tema. “Soy actor y eso es lo que hago para ganarme la vida: tratar de ser personas que no soy”. En esa charla también señala como foco del problema “los acentos”, o sea, que esta situación solo la provoquen los actores no anglosajones. “¿Dónde está esa conversación con personas de habla inglesa haciendo cosas como 'El último duelo', cuando se suponía que eran franceses en la Edad Media?”. (El pueblo francés, por cierto, todavía no ha protestado por su representación en el cine estadounidense).

En la entrevista, Bardem bromeaba sobre lo fino que se está hilando últimamente con el tema de la representatividad y los repartos: “¡Deberíamos empezar a no permitir que nadie interprete a Hamlet a menos que haya nacido en Dinamarca!”. La polémica se recuerda especialmente en plena temporada de premios —el melón de la diversidad ha llevado a la casi desaparición de los Globos de Oro―, cuando se evalúan las grandes apuestas recientes y por venir. Se ha hablado estos días también de los argumentos que llevaron al director israelí Guy Nattiv a seleccionar a Helen Mirren para protagonizar Golda, la biografía de la primera ministra de Israel Golda Meir. La elección fue censurada hace unas semanas por la actriz judía Maureen Lipman, que señaló el error que suponía que la oscarizada Mirren, no judía, interpretase un papel tan definido, “porque el carácter judío del personaje es muy integral”. “Mi opinión es que si la raza, el credo o el género del personaje impulsan o definen la representación, entonces la etnicidad correcta debería ser una prioridad”, añadió la actriz de ‘El pianista’ en declaraciones recogidas por Variety.

Quedan lejos los tiempos en los que un director tenía el recurso de saltarse las normas de la corrección política y cambiar no solo de raza, sino de sexo al intérprete sin pestañear. Eso fue lo que sucedió en 1982 cuando el australiano Peter Weir, director de ‘El club de los poetas muertos’ (1989) y ‘El show de Truman’ (1998), preparaba el rodaje de ‘El año que vivimos peligrosamente’, una historia de romance y denuncia política en medio de la insurrección contra el presidente indonesio Sukarno.

Asignados los personajes principales a Mel Gibson y Sigourney Weaver, el problema llegó a la hora de encontrar al actor adecuado para interpretar al fotógrafo Billy Kwan, carismático personaje que servía como brújula moral de la historia. Weir había elegido para el papel al bailarín australiano David Atkins, pero sus roces con Gibson antes del rodaje le hicieron abandonar el proyecto cuando la producción ya había comenzado. Fue entonces cuando desde el departamento de ‘casting’ alguien sugirió a Linda Hunt.

“Se estaban construyendo escenarios en Manila, y el tiempo apremiaba”, recordó Peter Weir en The New York Times en 2019. “El agente de ‘casting’ dijo que tenía un posible Billy Kwan llamado L. Hunt. Luego reveló que era una mujer. Estábamos desesperados, le dimos una oportunidad y fue genial”. Hunt, que por entonces tenía una sólida carrera teatral, pero era una desconocida para el público, fue la más sorprendida por la decisión. “No entendía muy bien para qué estaba allí. Hablé con el director de ‘casting’ al respecto y simplemente dijo: ‘Este sería un papel que interpretarías como hombre’. Dije ‘¡Mierda!’ y me reí”. declaró a The Daily Beast la actriz, que ahora goza de una gran popularidad gracias a su papel en ‘NCIS: Los Ángeles’.

Por supuesto, intentó torcer la voluntad del director, pero sin éxito. “¿Podrías reescribirlo para una mujer?”, recuerda Weir que le sugirió Hunt. “Dije que eso cambiaría toda la historia y hubo un silencio. ‘¿Podrías interpretar a un hombre?’, le pregunté. Entonces hubo un silencio más largo. ‘Solo si crees en mí', respondió”.

Cuando Hunt iba a hacer la primera prueba de pantalla le pusieron un peluquín, un bigote y unas piezas de goma encima de los ojos para que pareciera oriental. La actriz se miró al espejo y dijo: “Vamos a quitarnos toda esta mierda y dejar que lo haga yo”. “No intenté hacerme pasar por un hombre; la película no trata de eso”, reveló a New Straits Times en 2016. Pero tenía que hacer creer al público en ella como hombre. Para lograrlo se cortó y tiñó el pelo y se afeitó las cejas. El resultado fue tan convincente que, según recuerda, los camareros se dirigían a ella como “señor” incluso llevando vestido.

Hunt, quien, a pesar de interpretar a un euroasiático, es blanca y nacida en New Jersey en 1945, padece enanismo hipofisario (apenas mide un metro cuarenta y cinco) lo que le hizo pasar un infierno en su juventud. “Cuando estaba creciendo, particularmente durante la pubertad, me sentía muy miserable porque era objeto de las burlas y mezquindad de mis compañeros adolescentes”. Según ha confesado, sintió la llamada de la interpretación en una representación de Peter Pan —papel tradicionalmente interpretado por mujeres en teatro—, pero debido al rechazo que provocaba su físico entre los productores, se planteó dedicarse a la dirección. “Hasta que llegué a Nueva York y fui consciente de la estupidez de la idea. Si es difícil entrar en la actuación, ¿cómo es para una mujer convertirse en directora?”, rememoraba en The Daily Beast.

El del ‘El año que vivimos peligrosamente’ fue su primer papel relevante en el cine tras su debut en ‘Popeye’, la película de Robert Altman que se ganó críticas desastrosas. Por eso en 1982 el talento de Linda Hunt era un secreto para todos los ajenos a Broadway. No volvió a serlo nunca más. Los espectadores esperaban a los títulos de crédito para averiguar quién era aquel espléndido actor que interpretaba a Billy Kwant y la sorpresa llegaba cuando descubrían que era una mujer. “Linda Hunt, una actriz de teatro de Nueva York que asume el papel tan plenamente que nunca se nos ocurre que no es un hombre. Esto es lo que es la gran actuación, una transformación mágica de una persona en otra” escribió el crítico del Chicago Sun Times Roger Ebert. Unas palabras que recuerdan a las de Bardem en ‘The Hollywood Reporter’.

La interpretación de Kwan no es una de las cimas del ‘whitewashing’, como cuando un actor blanco interprete un personaje de otra raza —John Wayne como Gengis Kan en ‘El conquistador de Mongolia’ (1956) o Mickey Rooney dando vida a un chino en ‘Desayuno con diamantes’ (1961)—. Pero en 2018 hubo quienes avergonzaron a la Academia por mostrar una imagen de Linda Hunt en ‘El año que vivimos peligrosamente’ durante el segmento correspondiente al Oscar a la mejor actriz secundaria precisamente durante una gala más combativa que nunca con la representación de las minorías, por ejemplo este artículo en la concienciada ‘Teen Vogue’.

A pesar de ello, unos meses después de aquella gala, Peter Weir se reafirmó en su decisión en ‘The New York Times’: “El ‘casting’ es fundamental y no debe estar influenciado por ninguna tendencia de moda”, afirmó. Dígaselo a los Globos de Oro.

sábado, 6 de noviembre de 2021

#hemeroteca #generofluido #opera | ‘Parténope’ de Händel: poder femenino y ‘género fluido’ en el Teatro Real

Público / ‘Parténope’ de Händel, en versión de Christopher Alden//

‘Parténope’ de Händel: poder femenino y ‘género fluido’ en el Teatro Real.

Manuel Cuéllar | El Asombrario, Público, 2021-11-06

https://elasombrario.publico.es/partenope-handel-poder-femenino-genero-fluido-teatro-real/ 

El Teatro Real estrena la ópera ‘Parténope’ de Georg Friedrich Händel por primera vez en versión escénica en España. Una obra rompedora con la que Händel crea una mezcla entre ópera seria y cómica. Una ópera en la que las mujeres son las que mandan en un enredo de amores y venganzas, que llega en una multipremiada producción situada en el París de los años 20 que firma Christopher Alden.

Existe un chiste recurrente sobre la ópera en el que se afirma que la función no termina hasta que no muere la soprano. Son muchas las obras, sobre todo del siglo XIX, en las que los personajes femeninos acaban muriendo. Son mujeres enloquecidas, desquiciadas o sometidas a los designios de hombres que han marcado su destino. En ‘Parténope’, ópera en tres actos de Händel con libreto anónimo basado en una obra de Silvio Stampiglia, las cosas son de otra manera y podremos comprobarlo a partir del próximo día 13 en el Teatro Real, donde se estrena con dirección musical de Ivor Bolton y en una mítica producción ganadora del premio Olivier al Mejor Espectáculo de Ópera en 2009 y que lleva la firma del dramaturgo neoyorquino Christopher Alden. Se trata de una producción de la English National Opera en coproducción con las Óperas de San Francisco y Australia.

Según Joan Matabosch, la llegada de ‘Parténope’ al Teatro Real puede considerarse como un “auténtico acontecimiento cultural”, puesto que, según el director artístico del coliseo madrileño, “es la primera vez que esta ópera se interpreta escenificada en España”. Curiosamente, el famoso ensamble creado y dirigido por William Christie, Les Arts Florissants, a finales del mes pasado en el Palau de Les Arts de Valencia, terminó una pequeña gira europea en la que jóvenes cantantes ofrecieron una versión semiescenificada de este título ‘handeliano’.

‘Parténope’ es un invento teatral rompedor para su época, fruto del afinadísimo instinto del compositor británico. Cuenta Ivor Bolton que Händel ya habría visto representada esta historia con música de otros compositores y que contaba con un grupo de cantantes perfecto para llevarla a cabo. Pero lo hizo de una forma absolutamente renovadora: una ópera cómica revestida con la apariencia de una auténtica ópera seria. Una partitura en la que además se encuentran algunas de las arias más bellas y difíciles del compositor. ‘Agrippina’ había sido su anterior ópera cómica, estrenada en 1710; tuvieron que pasar 20 años para que Händel, autor de 42 óperas, regresase al género.

‘Parténope’ narra la sucesión de intentos de romances amorosos por los que se ve bombardeada la que en la mitología griega más tarde sería la reina de Nápoles y que da título a la obra. Christopher Alden toma la decisión de situar la historia en el París de los años 20 del siglo pasado. “Parténope es una mujer poderosa y fuerte, y mi equipo y yo empezamos a pensar en mujeres empoderadas en las que podríamos inspirarnos. Desechamos a Margaret Thatcher», cuenta divertido, «y también a Eva Perón. La mujer que más nos convencía era Coco Chanel, pero finalmente nos decidimos por la figura de la británica Nancy Cunard”.

Cunard nació en Inglaterra en 1896 y fue la hija única de un noble inglés. En 1917 se casó con el capitán Sydney Fairbain, de quien se divorció a los 20 meses. Fue entonces cuando se estableció en París, donde se dejaba ver en fiestas de la alta sociedad creando tendencia con sus modelos de inspiración africana y alternando con grandes personajes de la cultura. Se granjeó fama de mujer liberada, bebedora y promiscua, algo que al dramaturgo le venía de perlas para identificarla con el personaje de la ópera. “Es una obra modernísima ahora que estamos en pleno debate sobre el género fluido, la sexualidad y el empoderamiento femenino. Se trata de una mujer que está rodeada y asediada amorosamente por un grupo de hombres que cantan, en su mayoría, con tesitura de mujer. De hecho, uno de sus pretendientes es realmente una mujer disfrazada de hombre”, explica Alden. En ‘Parténope’ son las mujeres las que deciden y las que forjan su propio destino; tanto el personaje que da nombre a la ópera, como Rosmira, que utiliza su apariencia masculina para lograr sus intereses. Una comedia de enredos fantástica, divertida y con una música maravillosa.

Utilizar la figura de Nancy Cunard le permite a Alden, además, ponernos delante de una mujer no solo independiente y desprejuiciada, sino también apasionante. Ella fue mucho más que una ‘it girl’. Ha pasado a la historia como una sagaz editora. Su sello, ‘Hours Press’, publicó la obra de autores noveles como Samuel Beckett, Ezra Pound y Robert Graves. También fue escritora, poeta y periodista, y famosa por tomar partido político en contra del fascismo y el racismo, además de una ferviente luchadora por la justicia social.

Se ofrecerán 9 funciones de ‘Parténope’ entre el 13 y el 23 de noviembre, con dos elencos en los que se han incluido grandes voces nacionales e internacionales. La soprano estadounidense Brenda Rae dará vida al papel protagonista en el primer elenco, que interpretará la española Sabina Puértolas en el segundo. Los contratenores Iestyn Davies y Franco Fagioli –dos de los más codiciados en los escenarios de todo el mundo– se turnarán en el papel de Arsace. Los también contratenores Anthony Roth Contanzo y Christopher Lowrey interpretarán el papel de Armindo. Las mezzos Teresa Iervolino y Daniela Mack darán vida a Rosmira (Eurimene). Los tenores Jeremy Ovenden y Juan Sancho se encargarán del personaje de Emilio y los barítonos Nikolay Borchev y Gabriel Bermúdez serán Ormonte.

viernes, 2 de julio de 2021

#hemerotreca #lgtbi #visibilidad | De “un pacto de silencio” al “no pienso esconderme”: seis testimonios sobre ser actor y homosexual en España

Imagen: El País / Omar Banana //
De “un pacto de silencio” al “no pienso esconderme”: seis testimonios sobre ser actor y homosexual en España.

Una nueva generación de actores abiertamente gais se abren paso en la industria mientras las anteriores se debaten entre mostrarse con libertad y el riesgo de perder trabajos. Seis actores, una actriz y un representante nos ayudan a comprender esta situación que no solo habla del miedo al rechazo, sino de una idea de la masculinidad que aún no hemos superado.
Javier P. Martín | Icon, El País, 2021-07-02
https://elpais.com/icon/cultura/2021-07-02/de-un-pacto-de-silencio-al-no-pienso-esconderme-seis-testimonios-sobre-ser-actor-y-homosexual-en-espana.html 

Joshua Bassett es un actor y cantante estadounidense de 20 años conocido por participar en la serie ‘High School Musical’ de Disney+. Hace poco le preguntaron su opinión por la estrella del pop Harry Styles en una entrevista casual. “Es un tío muy elegante. Lo hace todo bien. Además, está bueno, ¿no?”, respondió despreocupado. Y añadió: “Supongo que este es el vídeo en el que salgo del armario”. La respuesta fue una avalancha de aplausos en las redes sociales: un actor joven hablando de su orientación sexual con normalidad, comodidad y sin dramatismo demostraba que la generación Z vive su sexualidad de una forma honesta.

En España está ocurriendo lo mismo. Eduardo Casanova, Anna Castillo y Omar Ayuso se muestran con naturalidad en las redes sociales, y hablan sin tapujos de su orientación sexual en los medios. En las últimas semanas se han estrenado dos series en cuyos repartos hay actores abiertamente homosexuales interpretando personajes homosexuales: Carlos González (24 años) en ‘Maricón perdido’ de TNT y Omar Banana (26 años) en ‘La reina del pueblo’ de ATRESplayer PREMIUM. Todos estos ejemplos podrían generar la percepción de que ya no quedan armarios en la industria española. Al oír esto, la reacción de Brays Efe, después de lanzar una risotada, es simplemente lo siguiente: “Cariño...”.

Según el protagonista de ‘Paquita Salas’, ser gay y tener pluma determina mucho qué tipo de roles le llegan. “A mí normalmente me ofrecen papeles con la sexualidad conflictuada, a veces gente religiosa o que no tiene mucho sexo, ‘freaks’...”. El miedo a ser encasillados y marginados por su sexualidad pesa sobre muchos actores, lo que explica en parte que Eduardo Casanova o Javier Ambrossi y Javier Calvo, que empezaron en la interpretación, se hayan acabado convirtiendo a la dirección. Omar Ayuso acaba de estrenar su primer cortometraje detrás de las cámaras al acabar su recorrido en ‘Élite’. Pero no todos pueden o quieren tomar ese camino. “Yo soy actor, interpretar es lo que me hace seguir vivo”, defiende Carlos González, que ha encarnado la versión joven de Bob Pop en ‘Maricón perdido’. Tiene miedo a que solo le ofrezcan un tipo de papel y pide que le dejen demostrar que, más allá de Carlos, puede ser “Juan, Fernando, Lola, Paula o un perro o una perra. Yo me dedico a esto porque quiero vivir otras vidas”.

“Hay muchos actores gais o bisexuales que están trabajando muchísimo y nunca lo dirán. Hay una especie de pacto de silencio”, nos cuenta un actor que prefiere no desvelar su identidad, precisamente porque no está públicamente fuera del armario. “Nos piden que seamos visibles, pero a día de hoy sigue habiendo consecuencias. ¿Cuántos actores son abiertamente homosexuales y tienen carreras en España, especialmente con papeles protagonistas?”.

La industria del audiovisual en España tiene un gran porcentaje de personas del colectivo LGTBIQ+, tanto delante como detrás de las cámaras, pero eso no quiere decir que no haya homofobia en ella. “El discurso oficial va tres pasos por delante de lo que yo percibo en la industria”, continúa este actor anónimo, explicando que no se trata de una discriminación abierta sino muy sutil. “Nadie te va a decir que tiene un problema con que seas gay, pero sé que los productores preguntan a los directores: ‘Oye, ¿pero este chico es gay?”. A veces, de la respuesta depende si una persona obtiene el trabajo o no.

Hay casos positivos como el de Raúl Tejón: a sus 46 años, lleva tiempo fuera del armario y muestra su homosexualidad con total franqueza en las redes. “Ser quien soy, con todo lo que conlleva, me está trayendo cosas muy bonitas a mi vida. Y evidentemente también en lo laboral”, explica. De hecho, la mayoría de los papeles que ha interpretado últimamente en ‘Vis a vis’, ‘El Continental’ y la serie de Netflix aún por estrenar ‘Alma’, son hombres heterosexuales. Pero la realidad es que a menudo los actores visiblemente gais se topan con muros de desconfianza y prejuicios por parte de los que toman las decisiones: los productores y directores de ‘casting’.

A Brays Efe le pasó hace poco en un proyecto: un director le ofreció un papel, él accedió, firmó una carta de compromiso y pasaron a tener conversaciones sobre el personaje. Cuando se acercaba el momento de empezar a rodar, recibió una llamada: el equipo de producción quería hacerle una prueba para comprobar que podía interpretarlo con la suficiente masculinidad. “Al principio no quise hacerla porque me resultaba una cosa un poco violenta, pero hablé con el director y me sentí acompañado por él”, explica. Finalmente pasó la prueba: solo tuvo que demostrar que, a ojos de los productores, era lo suficientemente ‘hombre’.

Según el actor anónimo, estos casos demuestran que es cuestión de machismo: “Ser gay se ha considerado como ser poco hombre, una especie de segunda masculinidad. Es la misma razón por la que está bien visto que las mujeres sean bisexuales y parece que no hay hombres bisexuales”. Él vivió un caso parecido al de Brays Efe, pero por parte del director de la película: cuando se dio cuenta de que era gay ya bien entrados en la producción, le transmitió tal inseguridad que le hizo sentir que era inadecuado para el papel.

“Hay ‘microhomofobias’ continuas. No son necesariamente insultos o comentarios despectivos”, corrobora un representante que también pide mantener su identidad en el anonimato. Él conoce muchos casos en los que, en pleno ‘casting’, se les ha pedido a actores que se comporten de forma menos afeminada: la escena cómica de ‘Paquita Salas’ sobre un actor al que le piden que “baje la pluma” está de hecho basada en vivencias reales de los Javis. “Y eso cuando les llaman, porque puede ocurrir que directamente no consideren a ese actor o a esa actriz porque piensan que no van a estar capacitados para desarrollar ese papel. Para hacer de psicópata, de enfermera o de lo que sea hay que convertirse en otra persona, pero la orientación sexual sigue siendo una losa”.

El camino contrario, sin embargo, sí está más transitado: actores heterosexuales interpretan a menudo personajes homosexuales o bisexuales sin problemas. Algunos de los que más trabajan en este país lo han hecho, como Álex Monner, Ricardo Gómez o Carlos Cuevas, quien solo en los últimos seis años se ha especializado en este tipo de roles con ‘Merlí’, ‘Gente que viene y bah’ y ‘Alguien tiene que morir’. “Y es genial, yo no reclamo estos papeles para actores gais”, aclara el actor anónimo, “pero también sería justo que pasara lo contrario”. Bruno Sevilla, intérprete de ‘Las distancias’ y ‘Ana Tramel’. El juego, coincide: “Si hay un actor gay perfectamente capacitado para hacer un trabajo y se le está negando la oportunidad de interpretar a un personaje gay para favorecer a alguien [heterosexual] con más nombre, siempre voy a estar en contra de eso. Aunque entiendo que el que pone el dinero para hacer una película es el que tiene la última palabra”.

Muchos actores visiblemente gais ven sus carreras atrapadas en un círculo vicioso: tienen menos oportunidades, con lo cual obtienen menos notoriedad y por ello acaban optando a menos papeles de envergadura. A menudo son relegados a personajes secundarios o a trabajar en los márgenes, donde sí encuentran papeles más diversos o les dan oportunidades para demostrar que pueden interpretar roles más tradicionalmente masculinos. “Sí he hecho de algún heterosexual normativo, pero en algún corto”, asegura Brays Efe. “En los ambientes en los que más dinero se mueve hay menos oportunidades para nosotros”, dice Omar Banana. “Pero yo sé que no voy a hacer un Mario Casas, así que no me quita el sueño”. Es el mismo caso de Sevilla: es consciente de que su físico no es el de un galán, por lo que no tiene miedo a perder ese tipo de papeles por su sexualidad.

Sin embargo, otros actores no heterosexuales que sí podrían optar a esos roles protagonistas en producciones comerciales se arriesgan a ser descartados si salen del armario. “Piensa en los actores protagonistas en España en los últimos años: Maxi Iglesias, Álex González, Yon González, Martiño Rivas, Mario Casas... No hay ninguno que sea abiertamente gay”, repasa el actor anónimo. “Hay un actor en la misma generación al que sacaron del armario, que lleva trabajando muchos años, es igual de guapo, igual de bueno o más que muchos de ellos... y su carrera no es la misma”. Lo mismo ocurre con las actrices. Itziar Castro cree que no ha perdido papeles por ser visiblemente lesbiana, ya que su físico determina mucho cuáles le llegan: “Tengo la suerte de ser una actriz de peso y de carácter. A otras sí les exigen que se muestren menos, porque cuanto menos digas públicamente más deseable eres tanto para hombres como para mujeres”.

En Hollywood no están mejor: los trabajos de Jim Parsons, Neil Patrick Harris, Matt Bomer o Wentworth Miller se han visto reducidos desde que se declararon parte del colectivo. Por eso algunos actores prefieren esperar a hablar abiertamente de su sexualidad cuando ya tienen una carrera establecida. Pablo Rivero lo hizo hace poco por primera vez, después de trabajar 20 años en ‘Cuéntame cómo pasó’. Javier Cámara ha celebrado el día del Orgullo este año con la foto de la bandera del arcoíris en Instagram. “Por quien soy. Por la alegría y el miedo contenidos tanto tiempo”, escribía bajo la imagen.

Y las mujeres no heterosexuales tampoco lo tienen mucho más fácil, especialmente si no encajan en el canon tradicionalmente femenino. El representante cita el ejemplo de una conocida actriz de 45 años que desde 2011 es abiertamente lesbiana: “¿No has visto un gran cambio en su carrera desde que la sacaron del armario? ¿No tenía entonces opción a muchísimos más papeles y mucha más presencia en nuestra cinematografía que ahora?”. Inma Cuesta habló de su pareja por primera vez en una publicación en Instagram a finales de mayo. “A mi amor por ser la mejor compañera de aventuras y mis ganas de más”, escribió. “En la industria ya se sabía, pero ella jamás hacía alusión en público porque sabía que le podía quitar trabajo”, asegura el representante.

Itziar Castro no pinta una imagen tan catastrofista. La actriz aboga por la visibilidad y asegura que “cuando una hace lo que siente, al final siempre acaba beneficiándole”. En España, según ella, las actrices visiblemente lesbianas o bisexuales no tienen muchos problemas a la hora de encontrar papeles. “El caso de algunos compañeros hombres es más complicado por la pluma”, asegura. Pero ella también insiste en la capacidad de transformación de actores y actrices: “Igual que somos capaces de cambiar de acento para un papel, podemos cambiar las actitudes físicas”.

La situación se complica a la hora de abordar su imagen pública: los actores quieren su derecho a la privacidad, pero también la libertad para expresarse, y la mayoría sienten una responsabilidad de visibilizar al colectivo. “¿Qué es salir del armario? Porque yo salí del armario con 14 años, en mi colegio todo el mundo lo sabía...”, asegura el actor anónimo. “Nunca me he ocultado ni he hecho cosas raras como posar en ‘photocalls’ con tías; todos los que me conocen lo saben, vivo mi sexualidad de una manera abierta. Pero se me pide que vuelva a salir del armario de una forma masiva y pública”.

Omar Banana prefiere no juzgar este tipo de casos: “Tachar a la víctima, a la persona que está buscando trabajo, es injusto. Nadie tiene por qué salir forzosamente del armario. El problema es que la sociedad te está haciendo creer que no debes hacerte ver como tú eres”. Raúl Tejón está de acuerdo, y asegura que el objetivo es que cada uno se muestre como quiera, cuando quiera. “El reto está en construir una sociedad en la que todos podamos presentarnos frente al mundo como queramos que nos vean. Y en esa sociedad también caben las personas que quieren vivir en Narnia”, bromea.

Precisamente por eso, el actor anónimo es consciente de que la representación y la visibilidad importan. “Un niño gay de 10 años que vea a Omar Ayuso en ‘Élite’ pensará que puede ser actor, y eso se extiende a otros terrenos como el fútbol, la música…”, arguye, y deja un ejemplo irrefutable. “España tiene muchísimos directores gais en primera línea de la industria, y eso es porque Almodóvar abrió las puertas a las generaciones que vinieron. Gracias a él, hoy en día nadie piensa que un director gay tenga alguna dificultad más en el camino”.

El progreso, aunque lento, es inevitable e imparable. Este actor está seguro de que todo cambiará cuando las decisiones recaigan en las nuevas generaciones: “Cuando nosotros seamos los directores, los productores, los directores de ‘casting’... Es cuestión de tiempo”. Eso mismo cree el representante, que tiene todas las esperanzas puestas en los jóvenes. “No tienen ningún tipo de conflicto, son abiertamente lo que son sin disfraces”.

Omar Banana y Carlos González, actores de la generación posterior a nuestra fuente anónima, sirven como ejemplo del cambio. Ambos aseguran que nunca llegaron a plantearse quedarse dentro del armario. “Yo no puedo esconder mi forma de ser, iría en contra de mis valores”, sentencia González. Banana no es ciego al riesgo de ser encasillado por su pluma, pero mira al futuro con ilusión. “Series como ‘Veneno’ y ‘Maricón perdido’ no habrían sido lo mismo hace unos años. Ahora se va a aprobar la Ley Trans en el Congreso. Socialmente no estamos igual y eso se ve reflejado en todo. Pasito a pasito vamos abriéndonos todos un poco más de mente”.

Igual que Joshua Bassett piropeó a Harry Styles con naturalidad y sin miedo en una entrevista, Omar Banana suele subir a Instagram fotos de actores que le resultan atractivos. Y a él, nos dice, sí le están llegando roles heterosexuales. Pronto estrenará una serie en la que su personaje mantiene una relación romántica con una mujer, un papel que le ofrecieron sin tener que hacer ninguna prueba. “Ahí hay un voto de confianza que tuvo un director de ‘casting’, que supo que puedo ser muchas más cosas que lo que yo soy. Al final, actuar es eso”.

viernes, 18 de octubre de 2019

#hemeroteca #trans #television | Paco León regresa a 'La casa de las flores': "No volveré a aceptar otro papel trans... pero este hay que acabarlo"

Paco León en 'La casa de las flores'
Paco León regresa a 'La casa de las flores': "No volveré a aceptar otro papel trans... pero este hay que acabarlo".
El actor repite como María José en la segunda temporada de 'La casa de las flores', que se estrena este viernes 18 en Netflix. "Gente joven me ha confesado que se ha decidido a hacer la transición animados por mi personaje", dice. Eduardo Rosa es otra de las incorporaciones españolas del reparto: "Si me ofrecieran ganar la lotería o esto, elijo esto".
Laura Pérez | Vertele, El Diario, 2019-10-18
http://vertele.eldiario.es/noticias/Entrevista-Paco-Leon-Eduardo-Rosa-La-casa-de-las-flores-Temporada2_2_2168503130.html

‘La casa de las flores’ vuelve a abrir hoy sus puertas con una segunda temporada donde aumenta la presencia española, con María León, Eduardo Rosa y Eduardo Casanova sumándose a Paco León, que se mantiene en el reparto como María José. El actor habla con claridad cristalina sobre este rol: "No volveré a aceptar ningún papel trans, pero este hay que acabarlo", dice Vertele sobre la controversia por el hecho de que un intérprete cis diera vida a una persona transexual femenina.

Sin embargo, el también director insiste en resaltar las muchas cosas positivas que ha traído consigo esta experiencia. "La intención de Netflix y mía, como la de Manolo [Caro], que pensó y creó ese personaje, era dignificar a un personaje que a menudo está fuera de los estereotipos, en la marginalidad Es así en México y en Latinoamérica. Y aquí en España también, aunque tengan más visibilidad, sigue siendo un sector muy marginado todavía", señala el artista, que considera importante "que en algo ‘mainstream’ se normalice un personaje así".

La mayor satisfacción para él está en que "gente que al principio estaba recelosa o que veía mal que un actor cis interpretara a un personaje trans, hayan dado el visto bueno después, algunos más y otros menos". "Incluso gente joven me ha confesado que se ha decidido a hacer la transición animados por el personaje", apunta. Algo muy valioso, puesto que "ayuda a la gente a tener un modelo positivo".

El personaje "spoiler" de Eduardo Rosa: "Es muy jugoso"
Junto a él, Eduardo Rosa se incorpora con un papel que, bromea, es un spoiler en sí mismo. Por lo tanto, no puede dar demasiados detalles sobre su identidad: "¡Tienes que tener mucho cuidado! Están muy pendientes de lo que dices", comenta con humor.

Con todo, puede dar algunas pinceladas: "Es muy jugoso, un chico español que viene de Estados Unidos y entra en la familia De La Mora, que juega mucho con el deseo sexual y que tiene un pasado devastador", avanza el actor, que se diera a conocer con ‘Presunto culpable’.

Su progresión profesional, al pasar en apenas un año de una ficción nacional al reparto de un éxito internacional, que le ha llevado a rodar en México durante cinco meses, resulta ciertamente "increíble" para él: "Si me ofrecieran ganar la lotería o esto, elijo esto".

‘La casa de las flores’ se ha convertido en poco más de un año en una de las gemas del catálogo hispanoamericano de Netflix. Ahora, sus personajes y dichos están más que asumidos en la cultura popular, pero con todo, su aceptación no fue tan predecible para sus propios integrantes. León reconoce que fue del todo inesperado su arraigo en España, pero más aún cuando ha ido a otros países y regiones, como Argentina o Colombia. "Sentir que había sido un éxito a nivel latino me sorprendía, y que una serie mexicana haya calado tanto... Hay gente enganchadísima", asegura.

viernes, 11 de octubre de 2019

#hemeroteca #television #valores #vih | Drogas, autismo, sida o terrorismo: así se lo explica a tus hijos ‘Barrio Sésamo’

Imagen: El País / Karli (i) en Barrio Sésamo
Drogas, autismo, sida o terrorismo: así se lo explica a tus hijos ‘Barrio Sésamo’.
Una niña cuya madre es adicta a las drogas es la última incorporación a la versión estadounidense del programa, que desde sus orígenes y en todas sus adaptaciones es un termómetro de la realidad social de cada país.
Guillermo Alonso | El País, 2019-10-11
https://elpais.com/elpais/2019/10/11/icon/1570790608_576235.html

En un episodio de Barrio Sésamo emitido en Estados Unidos esta semana se introdujo a Karli, un nuevo personaje (una marioneta verde) que, en una escena, da las gracias a Chris (personaje adulto de carne y hueso) por cuidar de Elmo (otra marioneta) y de ella “mientras mi madre está en su reunión”. “¿Qué reunión es esa?”, pregunta Elmo. “La madre de Karli está pasando una mala época, así que para recuperarse se reúne con un grupo y todos se sientan en círculo”, explica el adulto, Chris. Elmo quiere saber si lo hacen para cantar, pero Karli le responde que no, que “hablan de problemas de mayores. Va todos los días para estar sana. Mi madre necesita aprender a cuidar de sí misma, así que habla con gente que tiene el mismo problema”.

En una secuencia posterior, Elmo comenta a su padre que la madre de Karli estuvo “fuera un tiempo y ahora ha vuelto, pero actúa y luce diferente que antes. ¿Por qué se tuvo que ir?”. Aquí las cosas se vuelven más explícitas. Le responde su padre: “La madre de Karli tiene una especie de enfermedad y tuvo que recibir ayuda. Es una enfermedad llamada adicción. La adicción hace que la gente necesite una bebida de mayores llamada alcohol u otro tipo de droga para sentirse bien. Eso puede hacer que una persona actúe raro en un sentido que no pueden controlar”. “¿Y por qué no dejan de hacerlo?”, pregunta Elmo. “Es algo que no puedes dejar de hacer”, responde su padre. “No sin ayuda”.

Es la primera vez en la historia del programa, que cumplirá el mes que viene cincuenta años en antena, en el que se aborda la temática de las drogas. "La adicción es a menudo percibida como un problema ‘de mayores’, pero impacta en los niños de una manera que no es siempre visible", declaró Sherrie Weston, presidenta del área de impacto social y filantropía de la plataforma Sesame Workshop. "Tener un padre que lucha contra la adicción puede ser una de las cosas más aislantes y estresantes a las que se enfrenta un niño".

El espacio televisivo ‘Barrio Sésamo’ triunfó primero en Estados Unidos y después se versionó en diferentes países, combinando los personajes animados originales (Epi, Blas, Coco, Elmo, Paco Pico…) con otros de carne y hueso que reflejaban la realidad social de cada país (así, en España las marionetas interactuaban con el panadero Chema o el quiosquero Julián). Se ha convertido no solo en el programa educativo estándar de la televisión, sino en un termómetro para saber qué problemáticas afectan a cada país y cuando sus responsables creen que ha llegado ese momento crucial en el que los niños también tienen que ser conscientes de ellas.

En la versión estadounidense, una marioneta llamada Lily fue presentada en 2011 como una niña cuya familia no tenía medios para comer. Y otro llamado Alex llegó en 2013 contando que su padre estaba en prisión. En 2017 apareció Julia, una marioneta que representaba a una niña autista. En aquel episodio, cuando Paco Pico ("Big Bird" en Estados Unidos) se acerca a saludarla, Julia ni siquiera se gira para mirarlo y sigue dibujando. “Julia está muy concentrada en su dibujo ahora mismo”, explica Alan, uno de los adultos de carne y hueso que interactúan con las marionetas. Julia, cuyo dibujo es perfecto comparado con el de los otros niños, tiene una forma extraña de relacionarse con los demás: a veces responde, a veces no. “Julia tiene autismo. Eso quiere decir que puede que no te responda enseguida”, explica Alan al pájaro. “Y puede no hacer cosas que esperas que haga”.

El caso de Julia provocó controversia. En 2017 su personaje fue parte de una campaña de ‘Autism Speaks’ (‘El autismo habla’), una asociación muy influyente que promueve la diagnosis y el tratamiento de niños a una temprana edad. La ‘Autistic Self Advocady Network’ (‘Red de autodefensa autista’) criticó a ‘Barrio Sésamo’ por consentir que uno de sus personajes se uniese a esa asociación. Argumentó que las intervenciones que promueve ‘Austism Speaks’ han traumatizado a muchos niños autistas y que el autismo no debe ser estigmatizado como una enfermedad que se diagnostica y se cura, sino como una diferencia que se debe integrar en la sociedad.

Todos los personajes de ‘Barrio Sésamo’ nacen de exhaustivos estudios que obedecen a nuevas realidades sociales. Por ejemplo, la adicción y el consumo de sustancias que reflejan el recién incorporado personaje de Karli son una fuente de preocupación creciente en Estados Unidos. Se ha calculado que uno de cada ocho menores viven en hogares donde al menos uno de los progenitores sufre una adicción.

En versiones internacionales del programa otros personajes han aparecido para reflejar realidades que golpean a cada país. En 2002 Kami, una niña seropositiva, llevó a ‘Takalani Sesame’, la versión sudafricana del programa. “Los chicos del colegio no quieren jugar conmigo porque tengo VIH”, explicó en un episodio. “No quieren tocarme porque creen que los contagiaré”. “¡No puedes enfermar de VIH solo por tocar a alguien o ser su amigo”, le responde otra marioneta. Sudáfrica es uno de los países con mayor población infantil afectada por esta enfermedad.

En otros casos, estas necesidades responden a cuestiones históricas: en la versión neozelandesa hay segmentos del programa donde las marionetas hablan en maorí, lengua hablada por los autóctonos de Nueva Zelanda que estuvo a punto de desaparecer durante el siglo XX en favor del inglés.

Los ejemplos se repiten a lo largo de la historia del programa. En 1993 llegó a la versión estadounidense Rosita, marioneta latina y bilingüe, para reflejar y normalizar el flujo migratorio latino, en especial de mexicanos. En 2009 apareció Sivan en ‘Rechov Sumsum’, la versión israelí, una marioneta en silla de ruedas. Tras los atentados del 11 de septiembre de 2002 en las Torres Gemelas y el Pentágono, los guionistas del programa se preguntaron cómo hablar de algo tan profundamente traumático a los niños y emitieron uno de sus episodios más celebrados, en el que abordaron el tema sin una sola mención a aquellos hechos. Sencillamente, decidieron hablar del estrés postraumático y de la posibilidad de superar el miedo después de que Elmo presenciase un incendio en una cocina.

Este estudio de la actualidad, las realidades cambiantes y su adaptación para reflejar el mundo a los niños también pasa por el revisionismo. Cuando en 2007 se editaron en DVD las dos primeras temporadas del programa infantil se hizo con una advertencia: que estaban destinadas a adultos que habían visto el programa en su día, pero que ya no eran ni útiles ni recomendables para los niños del siglo XXI.

¿Cómo es posible eso en el programa infantil más influyente y aplaudido por profesores y educadores? La explicación radica en que lo que era aceptable y normal en 1969 no tiene cabida en el siglo XXI. Por ejemplo, en el primer episodio, una niña se hace amiga de un desconocido (adulto) que la invita a su casa a comer. Y el monstruo de las galletas, también llamado Triqui en España, fumaba. ¿Cómo serán percibidos dentro de treinta años estos personajes como Karli, Julia o Lily que hoy representan lo más inclusivo y diverso dentro de la televisión infantil? Probablemente con una etiqueta que diga: "Solo para adultos". Pero por ahora, en 2019, es el ejemplo a seguir.

lunes, 26 de noviembre de 2018

#hemeroteca #lenguaje | De guasap a destripe: el libro en masculino de la RAE para "escritores digitales" que no está en Internet

Imagen: El Diario / Presentación del 'Libro de estilo' de la RAE
De guasap a destripe: el libro en masculino de la RAE para "escritores digitales" que no está en Internet.
El manual de estilo presentado por la institución española resuelve dudas referidas a la gramática, a la ortografía y, por primera vez, a la escritura digital. "No sé si escribir un guasap es lo más adecuado", se pregunta Mario Tascón, escritor y consultor de la RAE para la parte digital. Además de los ‘emojis’ y los ‘memes’, el uso de masculino genérico es otra de las cuestiones abarcadas en la obra: "No hay razón para pensar que este género gramatical excluye a las mujeres", se puede leer en el texto.
José Antonio Luna | El Diario, 2018-11-26
https://www.eldiario.es/cultura/libros/destripe-RAE-escritores-digitales-masculino_0_839916954.html

"Nuestra lengua, en especial su versión escrita, está trufada de hábitos pésimos que se contagian por imitación", leyó el pasado lunes Darío Villanueva, director de la RAE, parafraseando un ensayo de George Orwell escrito en 1946 que criticaba lo impreciso del lenguaje contemporáneo. Las palabras servían de presentación para una nueva obra que pretende "adaptarse a los nuevos tiempos", por ahora sin versión digital (para consulta en Internet), tratando temas como los emojis o los memes: El libro de estilo de la lengua española (Espasa).

"La RAE está abriéndose a un mundo al que ya estaba abierta con el sistema de consulta del español urgente o el diccionario online, que ha mejorado mucho", explica a eldiario_es Mario Tascón, periodista y consultor de la RAE para el capítulo digital. El escritor, que además dirigió en 2010 el primer manual de estilo en español para Internet de Fundéu BBVA, destaca la rapidez con la que se modifica un lenguaje que cambia a cada golpe de tuit.

El libro de la RAE incide sobre la ambigüedad de ciertos recursos característicos de las redes sociales. De hecho, en uno de los ejemplos más recientes, el PP cargó contra RTVE por publicar en Twitter un vídeo de la princesa Leonor con el mic drop de Barack Obama al final. "Un escándalo y un despropósito", lo calificaron desde la formación azul. "Es un uso nuevo, de una tecnología nueva y en un formato en el que ni siquiera hay unas reglas", explica el periodista. Continúa diciendo que eso es "lo difícil de la comunicación emocional" presente en redes sociales, la cual también se transmite a través de otra herramienta: los emoticonos.

"Puede haberlos simples: la sonrisa - :) . Pero poco a poco se han ido extendiendo otros emoticonos más sofisticados: un corazón - <3", se puede leer en un apartado en el que se trata desde el uso del hashtag hasta los hipervínculos. También, el cómo referirse a ciertos elementos: un guasap, que sería un mensaje enviado por WhatsApp. "No sé si es lo más adecuado", reconoce Tascón sobre esta castellanización fonética. "Dentro de lo malo la puedes utilizar, pero yo creo que en esos casos casi es mejor poner en cursiva la palabra inglesa y dejarse de inventos", añade el también director de la consultora Prodigioso Volcán.

Pero la extrañeza tras guasap tampoco desaparece al escribir términos como cederrón (‘CD-ROM’), yutubero (‘youtuber’) o destripar (para hacer ‘spoiler’), entre muchos otros heredados de la Red. No obstante, el escritor apunta que "en el español se nota muchísima diferencia según la edad", y, como ejemplo de ello, pone el debate sobre la ya mencionada palabra de ‘spoiler’. "Los que apuestan por destripar se resisten de forma muy combativa, ya que no quieren perder un concepto que se venía utilizando como mínimo desde principios del siglo XX y que ya entonces se refería al destripe de una obra de teatro", asegura.

Los malos hábitos de lo nuevo
"Si uno se libra de esos hábitos [los pésimos], podrá pensar con mayor claridad, y esto último es por fuerza un primer paso hacia la regeneración política", prosiguió en la rueda de prensa Villanueva, leyendo el texto de Orwell. ¿Están "los malos hábitos", como la supresión de caracteres, provocando que se escriba peor? Los nuevos códigos son vistos como carentes de sentido e ingenio, una preocupación también presente en las dos últimas décadas prácticamente desde la irrupción de los SMS.

"Ese es un miedo recurrente y sigue estando", considera Mario Tascón. Aun así, el periodista hace una diferenciación entre el registro utilizado en el ámbito público y el privado, como puede ser hablar por algún cliente de mensajería. "Yo no me atrevería a decir que la gente escribe ahora peor que antes. Sospecho que no, lo que pasa es que hay más gente que escribe mal a la que vemos", matiza.

La clave, según el periodista, estaría en "la capacidad de adaptar el registro", ya que "una persona culta es aquella que sabe en qué ámbito escribe". El problema llega cuando esto no ocurre y lo público se transforma en una vía para las formas privadas. "Es entonces cuando se producen estas lapidaciones tuiteras por una falta de ortografía", señala el consultor de la RAE.

La "confusión" con el lenguaje inclusivo
Además de recomendaciones orientadas a redes sociales, el manual comienza con un apartado dedicado a las cuestiones gramaticales más consultadas a la Academia en los últimos años. Entre ellas, la del lenguaje inclusivo. "Por supuesto que no va a haber sorpresas", ha recalcado Villanueva sobre el asunto. De hecho, es algo que se reafirma al abrir el primer capítulo: "El masculino, por ser el no marcado, puede abarcar el femenino en ciertos contextos. No hay razón para pensar que el género masculino excluya a las mujeres en tales situaciones".

La aclaración llega en mitad de un encargo realizado por el Gobierno a la RAE del que todavía no se sabe demasiado: la reforma para que se adapte el texto de la Constitución a un lenguaje inclusivo. Lo único que se conoce al respecto es que el responsable de evaluarlo será Ignacio Bosque, académico que ya desaprobó en 2012 las guías públicas que apuestan por esta medida.

"Hay muchas cosas en el lenguaje de género en las que se podría avanzar sin ningún problema, como la propia visibilización de mujeres a la hora de poner ejemplos. Eso ya es un avance que no sería pequeño si los consiguiéramos”, admite Mario Tascón. No lo refleja así ‘El libro de estilo’, el cual no considera válida ninguna forma de hacer referencia a los dos sexos: ni el arroba, ni la "e" ni la "x". Como el propio Villanueva recalcó, que nadie espere "grandes sorpresas".

#hemeroteca #lenguaje | Wasap mejor que whatsapp: la RAE presenta su primer ‘Libro de estilo’ para “escritores digitales”

Imagen: El País / Darío Villanueva y Víctor García de la Concha
Wasap mejor que whatsapp: la RAE presenta su primer ‘Libro de estilo’ para “escritores digitales”.
El manual, de ámbito panhispánico, incluye recomendaciones a los medios sobre la pronunciación y consejos para la comunicación en las redes sociales.
Manuel Morales | El País, 2018-11-26
https://elpais.com/cultura/2018/11/26/actualidad/1543232021_887311.html

Sea usted nativo digital o no, "hay un plano coloquial de comunicación" en Internet, un ecosistema de redes sociales, correos electrónicos y wasap (mejor así escrito que guasap o whatsapp) con sus propias reglas. Unas normas que no rigen en el plano más académico y profesional. En el primero de los mundos, es "admisible, aunque no se recomienda, prescindir de los signos de apertura, siempre que quede claro dónde comienza la interrogación o exclamación". También lo son las abreviaciones, como "tqm"(te quiero mucho). Hasta "es aconsejable" poner un asterisco a continuación de una palabra mal escrita, para rectificar: "¿Bamos a comer?" *vamos. Y si tiene mucha hambre y ha escrito ¡¡¡Vamos!!!, sepa que los signos de puntuación se pueden repetir para dar mayor expresividad, pero se sugiere que sean los mismos al principio y al final y que no superen los tres. Esas y otras recomendaciones para el uso correcto del idioma en nuevos contextos (digitales) de comunicación están contenidas en el primer ‘Libro de estilo de la lengua española’, subtitulado con la coletilla de "según la norma panhispánica" y presentado este lunes en la Real Academia Española en Madrid

Las nuevas tecnologías "están cambiando el mundo y la escritura", ha asegurado Víctor García de la Concha, director honorario de la RAE, "lo que suscita muchas dudas" cuando se trata de decidir qué palabras emplear para comunicarnos. Por ello, ha preparado un manual consensuado entre las 23 instituciones que forman la Asociación de Academias de la Lengua Española (Asale). El secretario general de Asale, el venezolano Francisco Javier Pérez, subraya que "ningún país es titular" del español y que este es un libro que "plantea usos, no impone ni pontifica, sino que recomienda y alerta de imprecisiones, pero sin dogmatismos".

Este volumen, de 504 páginas, un formato manejable (15 por 23 centímetros), una tirada inicial de 10.000 ejemplares y precio asequible (24,90 euros) está "pensado para los escritores digitales", ha subrayado García de la Concha, coordinador de la obra. Sin embargo, por ahora, el libro no tiene versión en la Red, "aunque estará", apuntó Ana Rosa Semprún, directora de Espasa, la editorial que se ha hecho cargo de la publicación. Tampoco hay un acuerdo para que se distribuya en colegios, universidades o la Administración. "Hablaremos con las comunidades autónomas", agregó García de la Concha.

Como puede verse, es un libro de estilo que "tiene poco que ver" con los que de título idéntico han publicado medios de comunicación, como El País. "Esas son obras de uso interno, para lograr una personalidad, fijar principios éticos y normas de redacción", agregó García de la Concha. Mientras que en este caso se trata de resolver "las dudas por los continuos cambios de una lengua tan viva", que hablan unos 570 millones de personas. El que fue director de la RAE entre 1998 y 2010 apuntó que la edición web del ‘Diccionario’ "recibe 65 millones de consultas mensuales".

La idea del manual venía de lejos. Nació en 2001, en el II Congreso Internacional de la Lengua Española, en Salamanca, donde lanzó la idea el académico Francisco Rico. "Pero antes, ha habido que cerrar grandes códigos como la gramática, que llevó 11 años, el ‘Panhispánico de dudas’, la ortografía y la fonética", recordó.

Abundando en sus contenidos, no es casual que el primer capítulo, ‘Cuestiones gramaticales’, se abra con el asunto de los géneros gramaticales. "El masculino, por ser el no marcado, puede abarcar el femenino en ciertos contextos. No hay razón para pensar que el género masculino excluya a las mujeres en tales situaciones", se asegura. En una etapa de reivindicaciones feministas sobre los usos de la lengua, García de la Concha mencionó la influencia de las universidades de EE UU en referirse como género ('gender') a lo que en español llamamos "sexo", que "es una condición orgánica que tiene poco que ver con el género". Rechaza ejemplos como "los españoles y las españolas", tan de uso en políticos. "No hace falta forzar para duplicar, no hablamos así".

Al hilo de ello, se le preguntó al director, Darío Villanueva, por el informe que la RAE tiene pendiente sobre si hay que cambiar la Constitución para que refleje una mayor igualdad entre hombres y mujeres. Lo encargó en julio la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo. Los cuatro académicos (dos hombres y dos mujeres) designados han elaborado su ponencia, que será leída por una comisión delegada este jueves, informó Villanueva. Después, tiene que ver ese informe el pleno de la RAE (que se reúne los jueves) para debatirlo y aprobarlo. Villanueva ya declaró sobre esta cuestión que "el problema es confundir la gramática con el machismo". Y este lunes ha añadido que "no habrá grandes novedades" al respecto. Es muy posible que la patata caliente la tome su sucesor, ya que Villanueva deja el cargo el 13 de diciembre, fecha en que los académicos elegirán director.

Su último legado, este ‘Libro de estilo’, incluye como novedad un apartado sobre ortotipografía, "los usos por los que se rige la escritura no manual, la de signos tipográficos". ¿Las citas literales tienen que ir en cursiva... en un párrafo aparte?, puso como ejemplo García de la Concha, quien tuvo su pulla, que no puya, para los medios de comunicación, al mencionar el apartado ‘Pronunciación y elocución’. "En muchos presentadores de televisión hay falta de orden en la entonación, parten las frases y separan sujetos de predicados, sustantivos de sus adjetivos.

En la parte final del volumen hay un glosario con recomendaciones como "yutubero", por youtuber", y curiosidades: si un amigo le dice que ha comprado un vuelo para Funafati, es que se marchará a Tuvalu, en Oceanía. Y tablas y listas varias. Quizás le interese conocer que Rf es la abreviatura del elemento químico rutherfordio.

"No hay división en la Academia para elegir director"
La presentación del ‘Libro de estilo de la lengua española’ sirvió para poner sobre la mesa la inminente votación en la RAE, el 13 de diciembre, para elegir al sucesor de Darío Villanueva en la dirección. García de la Concha, exdirector, negó que haya "una división en la Academia" sobre este asunto. "Para nada corresponde a la realidad", respondió a raíz de algunas informaciones. Los estatutos de la RAE permiten que cualquier académico pueda ser elegido, con la obligación de aceptar el cargo, a excepción de si el designado tiene más de 78 años.



Y TAMBIÉN…
¿“tqm” o “te quiero mucho”? Una conversación de WhatsApp siguiendo los consejos de la RAE.

Su 'Libro de estilo' da unos cuantos consejos para escribir bien en contextos informales.
Jaime Rubio Hancock | Verne, El País, 2018-11-27
https://verne.elpais.com/verne/2018/11/27/articulo/1543311692_653210.html