Mostrando entradas con la etiqueta Bogotá. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bogotá. Mostrar todas las entradas

jueves, 22 de abril de 2021

#hemeroteca #homofobia #justicia | La crueldad de la rectora del colegio que llevó al suicidio a Sergio Urrego

Imagen: Las 2 Orillas / Amanda Azucena Castillo

La crueldad de la rectora del colegio que llevó al suicidio a Sergio Urrego.

En un testimonio en la Fiscalía, Danilo Pinzón, quien fuera el novio del joven, revela detalles del maltrato que lo llevó a tomar la fatal determinación.
Santiago Puccini | Las 2 Orillas, 2021-04-22
https://www.las2orillas.co/la-crueldad-de-la-rectora-del-colegio-que-llevo-al-suicidio-a-sergio-urrego/ 

Siete años después de que el joven Sergio Urrego se lanzara del último piso del Centro Comercial Titán Plaza su novio, Danilo Pinzón, ha hablado. El pasado martes 20 de abril se presentó, junto con su padre, ante el juzgado 43 de conocimiento de Bogotá como testigo de la Fiscalía General en el juicio que se adelanta contra Amanda Azucena Castillo, la exrectora del Gimnasio Castillo Campestre de Tenjo, plantel educativo donde Sergio y Danilo cursaban su ultimo año de bachillerato en el 2014. Sus declaración fueron implacables: la rectora del colegio se ensañó con el caso de Sergio Urrego, en el que no escatimó mentiras ni mañas para acosar y desprestigiar al joven alumno y a su familia.

En primer lugar, Danilo Pinzón, hoy de 23 años, aseguró que su relación con Urrego era consensuada y que sus padres fueron obligados a señalar a Sergio, su exnovio, de abusador como una exigencia de la rectora Amanda Azucena Castillo, para que él se pudiera graduar de ese colegio. La rectora habría obligado a los padres de Danilo a radicar derechos de petición en el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), una comisaría de familia y tres entidades más, para denunciar falsamente a Urrego por acoso sexual, amenazándolos con que, si ese documento no tenía los sellos de radicado de las instituciones indicadas, Danilo Pinzón no podría seguir estudiando y tampoco graduarse del colegio que ella presidía.

“Jamás les dije a mis padres que fui víctima de acoso sexual, por parte de Sergio Urrego o alguien más y jamás presenté alguna prueba sobre esos hechos. Las palabras de acoso sexual vinieron a entrar al panorama, tiempo después en un derecho de petición que fue entregado por la rectora a mis padres para que ellos, radicaran y poder continuar con mi proceso de escolarización”, sostuvo Danilo.

Esta declaración corrobora lo que, por muchos años Alba Reyes, madre de Sergio, ha manifestado ante la justicia y diferentes medios de comunicación, y es que Castillo orquestó un plan para discriminar a su hijo Sergio, un joven estudiante más, lleno de sueños, desesperado por graduarse, que tenía planes de viajar a Australia de intercambio para luego estudiar ingeniería ambiental. Su padre, Robert Urrego, ha dicho más de una vez con voz entrecortada que su hijo se suicidó como un grito de protesta.

Mucha agua ha pasado por el puente desde el fatídico día. Antes de que Sergio tomará la decisión de quitarse la vida lanzándose al vacío desde la terraza del Centro Comercial Titán Plaza en Bogotá el pasado 4 de agosto del 2014, este pasó más de una noche escribiendo cartas para tratar de explicarle sus razones a su madre y amigos.

Entre sus letras, el estudiante de once grado dejó en claro que no aguantaba más la homofobia en su colegio, sobretodo la que venía por parte de la rectora Correa y otros funcionarios del Gimnasio Castillo Campestre en Tenjo, a los que se habría referido en un texto que se extendió por 90 renglones aproximadamente.

Su caso estremeció al país: Urrego era un alumno de buen desempeño académico y disciplinado, con buena ortografía y era conocido por ser un lector empedernido. Tras la publicación de los resultados del examen nacional ICFES, realizado un día antes de suicidarse, se supo que obtuvo el décimo mejor puntaje a nivel nacional. Pero eran pocos los profesores que lo querían.

Sergio era homosexual y contestatario ante la autoridad colegial, a la que le guardaba mucho rencor. Después de todo, fue un profesor quien lo sacó del closet tras exponer a sus padres y directivos del colegio una foto suya besando a su novio, Danilo Esteban, con quien mantenía una relación sentimental, aunque no públicamente previendo precisamente actos de discriminación en un colegio de valores abiertamente tradicionales.

Fue el 12 de junio del 2014 cuando Sergio y Danilo fueron citados a la oficina de la psicóloga del colegio, Ivón Andrea Cheque Acosta quien, junto a la coordinadora de turno y cuatro docentes más, les notificaron que tenían una semana para hablar de su relación íntima con sus padres puesto que, según la normativa institucional, estaban prohibidas “las manifestaciones de amor obscenas, grotescas o vulgares en las relaciones de pareja dentro y fuera de la institución” y, en ese sentido, su relación representaba una falta grave de la que sus padres debían enterarse. No hubo espacio para el dialogo, la orden venía desde rectoría.

Una amiga de clase recuerda lo preocupados y temerosos que estaban los estudiantes al verse obligados a hacer algo de lo que no se sentían todavía listos psicológicamente. Sergio se llenó de valor. Primero le contó a su papá, a quien le tenía una profunda confianza, y luego a su mamá. Los dos lo respaldaron y le recordaron que más allá de sus preferencias sexuales él era su hijo y lo iban a apoyar. El escenario fue radicalmente distinto para su novio Danilo: sus padres se escandalizaron, lo aislaron y lo retiraron de clases.

A esas alturas, ya el escándalo de la foto era tan grande que fue tema tocado en todos los salones de clases en el colegio y la intimidad de Sergio y Danilo era una enorme fuente de chismes entre los 600 estudiantes del Castillo Campestre. Su vida se tornaba color infierno, pero lo peor estaba por venir.

El 20 de junio, la rectora Amanda Azucena Castillo citó a los padres de Sergio al colegio. Alba Lucia Reyes, su madre, asistió sola pues su marido se encontraba laborando. La rectora Azucena, al ver la ausencia del padre de Sergio, sentenció que su hijo no podía entrar a clases hasta después de vacaciones cuando se diera la reunión con él presente. “¿Está violando mi derecho a la educación?”, le preguntó Sergio, y ella respondió desafiante que sí delante de su madre.

El 1° de julio, Sergio Urrego acompañó a su mamá Alba Reyes a radicar una queja ante la Secretaría de Educación de Cundinamarca en contra del colegio denunciando varios supuestos cobros arbitrarios en el colegio y la discriminación que tuvo con su hijo por su preferencia sexual. Esto fue interpretada como una declaración de guerra por parte de los directivos del colegio, en cabeza de la rectora Amanda Azucena Castillo.

En 2015, la Corte Constitucional estableció que sí hubo discriminación en el caso, sentando un precedente importante en el país que abrió un gran debate alrededor de las políticas de los colegios para prevenir la homofobia y garantizar los derechos de estos jóvenes en los ambientes escolares.

Ivonne Cheque y Rosalía Ramírez, psicóloga y veedora del colegio, fueron condenadas por el delito de discriminación; primera sentencia de este tipo en Colombia. Cheque fue condenada a 35 meses de prisión y el pago de 8,5 salarios mínimos por aceptar los cargos de discriminación agravada y falsa denuncia; pero por el bajo monto de la pena, la mujer está libre. La veedora Ramírez paga 27 meses de prisión y 72 millones de pesos por los delitos de discriminación agravada y ocultamiento de elementos materiales probatorios.

La defensa de la rectora Amanda Azucena Castillo logró dilatar el proceso buscando vencimiento de términos. De hecho, en 2020 logró prescripción penal por el delito de discriminación agravada, es decir que ya no tendrá que responder por este. Sin embargo, la rectora es aún procesada por ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio, y falsa denuncia.

domingo, 3 de mayo de 2020

#hemeroteca #saludpublica #transfobia | Burlas, discriminación y puñaladas: la violencia que revela el Pico y Género

Imagen: Google Imágenes
Burlas, discriminación y puñaladas: la violencia que revela el Pico y Género.
El intento de feminicidio de una esteticista trans en Ciudad Bolívar se suma a una serie de al menos nueve actos de discriminación contra la población trans por cuenta del Pico y Género. La Alcaldía de Bogotá defiende la medida.
Juan Camilo Maldonado y María Paula Murcia / Alianza Mutante | El Espectador, 2020-05-03
https://www.elespectador.com/noticias/nacional/burlas-discriminacion-y-punaladas-la-violencia-que-revela-el-pico-y-genero-articulo-917657

‘¡Ahí viene esa loca hijueputa!’

Daian Nikol Villalobos regresaba a su casa luego de prestar un servicio a domicilio como esteticista, cuando su vecino la paralizó del miedo con los insultos.

‘¡Travesti! ¡Sidoso!’

Eran las 4:30 de la tarde del sábado 18 de abril de 2020, día en que las mujeres de Bogotá podían salir a la calle, según dicta la medida de Pico y Género decretada durante la cuarentena por la Alcaldía.

Cuenta Nikol que no era la primera vez que el joven Javier Alexander Benítez la hostigaba. Desde que ella comenzó su transición a los 17 años y salió vestida de mujer por la calles del barrio Quintas del Sur, en Ciudad Bolívar, los insultos y burlas de Benítez se convirtieron en rutina. Le tiraba cosas: un chicle, una piedra, la cáscara de un mamoncillo. Le decía que la “iba a lamber toda”, que “no merecía la vida”. Alguna vez llegó a intentar golpear a su hermana mayor, cuando quiso defenderla.

“A mí no me gustaba pararle bolas porque él me da mucho miedo”, cuenta Nikol. Pero ese sábado, a su andanada tradicional de insultos, Benítez sumó uno nuevo: “‘¿Qué hace en la calle? Usted es un hombre y hoy los hombres no tienen que salir”.

Nikol, que venía de mal genio, rompió la regla de no contestarle y le reviró diciendo: “¡La que pone el culo soy yo!”. De inmediato el muchacho se regresó a su casa y Nikol emprendió apresurada el camino de vuelta a la suya.

“Ella es muy astuta y sintió que algo pasó. Cuando volteó a mirar, se puso la mano izquierda para protegerse. Fue ahí que él le clavó el cuchillo. Si ella no pone la mano, él se lo clava en el corazón”, comenta Olga Lucía Méndez, trabajadora de servicios generales en un edificio residencial del norte de Bogotá y madre de Nikol.

Doña Olga ha sido siempre testigo de la cadena inacabable de violencias de la que ha sido víctima su hija, desde que comenzó a revelar que su identidad de género no correspondía con el sexo masculino con el que fue identificado al nacer. Su familia paterna la rechazó y comenzó a referirse a ella con injurias. Su padre la humilló en más de una ocasión. “La trataba mal, le decía que era ‘una vergüenza’ y que ‘la prefería muerta’”, cuenta doña Olga. En el barrio no le fue mejor. Ha tenido que soportar la risa de los vecinos y la humillación pública por parte de un grupo de policías. Y lo peor: a los 16 años, cuando comenzó a vestirse como mujer, un tipo en una fiesta le ofreció plata por sexo. Al negarse, el hombre la siguió hasta su casa, la golpeó en la calle, la desvistió y la apuñaló siete veces en el estómago. “Por ese ataque perdí el bazo, me hicieron una laparotomía, se me dañó el pulmón y se me comprometieron los intestinos. Varias cositas me dañó ese señor”, comenta Nikol.

Seis años después regresó a una sala de cirugía por las mismas razones. Esta vez en medio de la pandemia de coronavirus. Primero la operaron en el Hospital de Meissen para contener la hemorragia, pero el procedimiento no salió bien. Ni siquiera había ortopedista. Fue a dar entonces al Hospital El Tunal, con el brazo hediendo a carne podrida. La cirugía duró cuatro horas. Al terminar, los médicos del Tunal le dijeron que existía la posibilidad de que perdiera la movilidad de tres dedos.

“Desde que estoy en el hospital vengo intentando mover los deditos, me duelen, pero la verdad yo no quiero perderlos, porque son mi trabajo. O sea, si pierdo mis manos, ¿quién va a apoyar económicamente a mi familia?”, dice Nikol.

Quizás porque la vida la ha obligado a soportar el odio con tanta frecuencia, incluso en sus espacios más privados, Nikol ha vivido los últimos años, como mucha de la población trans en Bogotá, en permanente cuarentena. “Ella es de la casa al trabajo y del trabajo a la casa. Nunca se mete con nadie”, dice doña Olga con la voz deshecha. “Fuera ella mala gente, pero Dios me premió con esa niña. Es atenta, generosa, me ayuda con el mercado y las medicinas. No sé por qué le pasan estas cosas”.

La pelea perdida
En Bogotá, la noticia del ataque a Nikol le dio escalofríos a les líderes de la población trans y no binaria. Seis días atrás se los habían advertido, desesperades, rabioses, asustades, indignades, a los máximos responsables de la seguridad en la ciudad.

La reunión tuvo lugar en la sala de un edificio del barrio Santa Fe, el 13 de abril, día en que comenzó a regir la medida de Pico y Género. A ella asistieron el comandante de la Policía de Bogotá, Óscar Gómez Heredia y el secretario de Gobierno, Luis Ernesto Gómez, acompañados de algunos uniformados. También se encontraban seis representantes de la población trans y no biniaria (esta última, compuesta por personas que no se identifican ni como hombres ni como mujeres, una de las razones por las que hoy se defiende el uso de la “e” en el lenguaje incluyente).

Fue una reunión tensa y agria, convocada a raíz del malestar que causó en las organizaciones un chiste del secretario de Gobierno en redes sociales, recién se conoció el decreto que estableció el Pico y Género. Se trata de un meme publicado por Martín, el hijo del expresidente Santos, en el que aparece una foto de su padre junto a la imagen de una señora con semblante muy parecido. Sobre la imagen de cada uno se lee: día par y día impar. “Nos va tocar reforzar controles”, escribió el secretario Gómez, acompañando el comentario con el clásico emoticón que llora de la risa. El chiste no cayó bien en una comunidad que en ese momento imploraba porque se adoptara el Pico y Cédula, como en otras ciudades del país, por la violencia y discriminación que podía generar.

Para sumar al malestar, días atrás, las organizaciones se habían enterado en una reunión extraordinaria con funcionarios de la Secretaría de Planeación, que la medida no había sido consultada ni con la dirección de Diversidad Sexual de esta entidad ni con la Secretaría de la Mujer, resaltando la desarticulación en materia de género entre la Secretaría de Gobierno y el resto de instituciones. De hecho, tres fuentes de la Alcaldía nos aseguraron que Gómez no ha contratado una persona que actúe como referente de género, un enlace clave con la Secretaría de la Mujer, como sí lo han hecho el resto de secretarías.

Les representates LGBTI llegaron a la reunión con una petición que armaron en tiempo récord, en la que hicieron un recuento pormenorizado de los crímenes impunes contra la población trans por parte de la Policía. Datos registrados por organizaciones de la sociedad civil como Colombia Diversa y Aquelarre Trans. Estaba incluido el transfeminicidio de Wanda Fox, quien fue asesinada en 2009 “pocos días después de reunirse con el jefe de la Policía para denunciar los hechos de violencia cometidos contra su comunidad”, como se lee en el documento.

El informe añadía, además, nueve testimonios de abuso policial relatados por personas trans, que en días anteriores se expusieron públicamente para compartir las violencias de las que han sido víctimas en el pasado. Entre ellas se encuentra Katalina Ángel, activista de la Red Comunitaria Trans, quien asegura que en 2009, al interior de un camión de la Policía, fue obligada por un agente a practicarle sexo oral a él, a cuatro uniformados más y dos civiles detenidos en el mismo lugar, uno de ellos habitante de calle. “Al día siguiente, cuando quise denunciar, solo recibí burlas por parte de los policías”, aseguró Ángel.

La tesis que esgrimieron esa tarde las organizaciones era simple. Además de ser inconstitucional, la medida de Pico y Género expone a las personas trans y no binarias a someterse a controles de la fuerza pública, cada vez que cualquier agente considere que “la expresión de género (la apariencia física) no se corresponde con aquella que la Policía Nacional espera de las personas de sexo másculino y las personas de sexo femenino”, señala el mismo documento.

Durante la reunión, el secretario de Gobierno reconoció el “miedo” que sentía la comunidad, ofreció disculpas por el “mal chiste”, pero defendió la medida y los protocolos establecidos. El Pico y Género contempla que las personas trans y no binarias pueden salir el día en que consideren que corresponde con su identidad. A las no binarias, además, las invita a una ejercicio de “autorregulación” en el que pueden escoger uno de los dos días (par o impar), para hacer sus vueltas. Además, el secretario insistió en que el Distrito habilitó una línea antidiscriminación para el reporte de cualquier caso de violencia.

Para las organizaciones, estas disposiciones resaltaban el lado más peligroso de la medida. El hecho de que el Distrito hubiera establecido una línea de emergencia evidenciaba que las autoridades son conscientes de que el Pico y Género expone a las personas de esta comunidad a nuevas formas de violencia. Bogotá, una ciudad liderada por una mujer que hace parte de la comunidad LGBTI, estaba usando a la población trans de “carne de cañón”, implementando una medida que solo había sido establecida en Perú (donde se cayó a la semana) y en Panamá (denunciada por Amnistía Internacional).

“Me preocupa que los canales de denuncia permitan ver lo que estamos diciendo”, dijo en la reunión Ángel Mendoza, persona no binaria y parte de la Alianza Trans Abortera de Colombia: "En Perú se cayó el decreto después de que muchas sufrieron. Después de que muchas personas fueron agredidas, humilladas, violentadas. Yo lo único que siento es que vamos a seguir poniendo el cuerpo, una y otra vez, hasta que concluyan que hay que quitarla”.

La violencia más insospechada
El crimen contra la joven esteticista trans Daian Nikol Villalobos demuestra que el odio homicida no avisa ni da tiempo. Nikol si acaso tuvo margen para cubrirse el pecho y evitar que la cuchillada fuera directo al tórax. Nada más. No pudo llamar a la línea antidiscriminación que estableció el Distrito ni se activó ningún protocolo de protección. Es más, ella cuenta que cuando huyó herida y sangrante hacia su casa luego de ser apuñalada, se encontró una patrulla policial en el camino y le pidió socorro a los dos agentes que estaban en su interior.

Esto dice Nikol: “Los policías lo que hicieron fue prender el carro e irse. No sé para dónde se fueron. Yo seguí para mi casita con el último pedazo de fuerza que me quedaba y llegué al andén de mi casa, y ahí me desvanecí. Gracias a Dios la dueña se dio cuenta de que yo venía herida y comenzó a gritar”.

El caso de Nikol también corrobora la certeza que tienen las organizaciones sociales de que el Pico y Género atiza la violencia discriminatoria. Y algo adicional: que esa violencia no solo puede provenir de la institución policial, sino que es un dispositivo latente en una sociedad para la que es difícil entender la diferencia entre sexo (clasificación genital y otros factores biológicos), identidad de género (la expresión personal de cada individuo) y orientación sexual (la atracción que sentimos hacia cierta identidad de género), y que en el pasado se movilizó y logró tumbar todo un plan de educación para la sexualidad por miedo a su “efecto homosexualizador”.

Franklin Gil, doctor en Antropología, docente e investigador de la Escuela de Estudios de Género de la Universidad Nacional, explica que “poner un criterio como el género a circular en una situación de emergencia, dispara una alerta en una comunidad que ya tiene unos lentes sexistas para entender el género”. O se es mujer o se es hombre. No hay puntos medios.

Además, Gil añade que “es problemático decir que el género ‘se ve’. Dicen que el Pico y Género se puede aplicar más fácil, porque supuestamente uno ve a una persona y sabe que es un hombre o una mujer. ¿Qué quiere decir eso? ¿Qué criterios tiene uno en la cabeza para decidir quién es un hombre y quién es una mujer en el espacio público?”. Estos criterios, construidos durante siglos a través de la cultura, y reforzados por la ausencia de educación sexual para comprender otras identidades posibles, son los que alimentan la discriminación cotidiana.

Y es este tipo de violencia, la más sutil y enraizada en la ignorancia, la que se ha manifestado con más frecuencia durante las tres semanas que lleva en vigencia la medida defendida por la Alcaldía, creando numerosas condiciones para el abuso, el acoso y la humillación pública, y exacerbando los discursos discriminatorios de la sociedad.

En Mutante llevamos tres semanas haciéndole seguimiento a este fenómeno. Hemos tenido conocimiento de nueve casos de discriminación contra población trans y no binaria en Bogotá en los que se repite un mismo patrón. La discriminación ocurre en un mercado o establecimiento bancario (D1, Justo & Bueno, Ara, Scotiabank Colpatria, Éxito, Eko Campo, Metro). La persona es abordada por un empleado del lugar —un portero, un cajero, el administrador—, quien la increpa y acusa de estar saliendo el día en que no le toca. Luego este empleado le pide la cédula o un certificado de hormonización o cualquier documento que dé cuenta de su género, contraviniendo lo establecido por el mismo decreto, que habilita a las personas a salir el día que consideren correspondiente a su identidad, prevaleciendo el principio de buena fe. Viene entonces la molestia, la discusión, la miradas de los clientes, incluso, el apoyo de estos al funcionario discriminador. En la mayoría de casos las víctimas terminan siendo retiradas del lugar, humilladas y afectadas emocional y psicológicamente. En dos de ellos aparecen involucrados miembros de la policía (denuncia 1 y denuncia 2).

Todo lo anterior sugiere que el Pico y Género ha profundizado y desnudado los prejuicios y el atraso de los y las habitantes de la ciudad a la hora de respetar la diversidad de género. Como aseguró una fuente cercana al movimiento trans que prefirió la reserva de su nombre: “Esta población ha vivido en cuarentena toda la vida, eso no es nuevo. Lo que sí es nuevo es que la Administración Distrital le dé el poder de disciplinar el género a una institución tan violenta como la Policía y, de paso, a toda la sociedad. Esto hace que la población trans y no binaria, que es profesional en anticipar la violencia día a día, tenga ahora que dar esa violencia por sentada”.

La población trans también ha tenido que soportar la transfobia y el juzgamiento en redes sociales, donde el tema se enciende cada vez que la Red Comunitaria Trans publica un video denunciando uno de estos episodios. En Mutante publicamos tres piezas en redes sobre este tema, en las que recibimos 152 comentarios, 61.2% de ellos con contenido transfóbico o que denotaba algún tipo de prejuicio frente a esta población (Ver recuadro al final de este reportaje).

“Eso pasa cuando son maricas. Los lunes orinan parados y los martes sentados”; “Así te mutiles el pene no engañas a nadie. Solo a los que tienen tu mismo desequilibrio; “Tras de loca, paranoico”; “Vale más la vida en estos momentos que el sentimiento de discriminación”, son algunos de los muchos comentarios que hemos registrado.

“Ha funcionado bien”

El manejo que la alcaldesa Claudia López le ha dado a la crisis en Bogotá, le ha significado que su nivel de aprobación ascienda a 89%, un récord en 26 años de mediciones de la firma Invamer en Bogotá, según se conoció esta semana. En parte, el éxito de la alcaldesa ha consistido en el rigor con el que le explica a los bogotanos periódicamente qué está ocurriendo en la ciudad y qué medidas se están tomando para evitar que la capital sufra situaciones como las vividas en Guayaquil y otras ciudades del mundo.

El lunes pasado, durante el balance que realizó al comenzar la tercera fase de la cuarentena, mostró cómo la distancia de desplazamiento de las personas por la ciudad cayó considerablemente al comenzar el Pico y Género, reduciendo los riesgos de exposición de las personas al virus. “Ha funcionado bien”, dijo López al referirse a la medida. “Muy poquitas denuncias de cosas desafortunadas que les hemos dado trámite, pero en general esa medida sirvió para bajar la aglomeración”.

El secretario de Gobierno, Luis Ernesto Gómez, también la ha celebrado. Tanto en redes sociales como en un comunicado de prensa con fecha del 22 de abril, afirmó que “la medida de restricción de género ha sido un éxito”. Tanto él como la alcaldesa citan cifras de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), según las cuales las aglomeraciones se han reducido en un 35% en farmacias y supermercados.

“Nuestro llamado a la Administración Distrital es que contemple mantener esta medida para la reapertura gradual del comercio así como la ampliación de horarios, una ciudad 24 horas, para que los ciudadanos tengan el menor riesgo de contagio”, dijo en días pasados Juan Esteban Orrego, director de Fenalco Bogotá.

Durante la última semana buscamos contactarnos con el secretario de Gobierno para entender cómo está la Alcaldía determinando que el Pico y Género es más efectivo que el Pico y Cédula, adoptado en Medellín y muchas otras capitales del país. También quisimos entender por qué la medida no fue consultada con la Secretaría de la Mujer y la dirección de Diversidad Sexual, como denunciaron las organizaciones trans, y por qué su despacho no ha nombrado aún un referente de género con esta última entidad, como nos dijeron tres fuentes del Distrito. Pese a comunicarnos con su oficina de prensa, escribirle a su celular y además enunciar las preguntas por Twitter, seguimos sin respuestas. En la Secretaría Jurídica del Distrito y en la Secretaría de la Mujer tampoco nos dieron declaraciones.

La Personería Distrital, por su parte, anunció el 21 de abril que constituyó una agencia especial para intervenir como Ministerio Público ante la investigación penal que adelanta la Fiscal 39 local en contra de Javier Alexander Benítez, por el delito de tentativa de feminicidio en el caso de la esteticista trans Nikol Villalobos. En un comunicado, la Personería afirmó que “el ataque se presentó con la disculpa del desconocimiento del Pico y Género”.

El daño más invisible: la salud mental

El viernes 24 de abril, luego de pasar cinco días entre el Hospital de Meissen y el Hospital El Tunal, Nikol Villalobos amaneció en su casa en Ciudad Bolívar.

Doña Olga, su madre, nos mandó un mensaje de voz. Sonaba rota; sollozaba de angustia. “No tengo cabeza para nada”, nos dijo, “me acaban de llamar de la casa a decirme que Nikol cayó en una depresión ni la terrible... Mi Dios, me da miedo...”. Nos contó que los episodios depresivos son comunes en su hija, especialmente en los momentos en que ha sufrido los episodios de violencia y discriminación que relatamos anteriormente. “Ella piensa cosas muy feas cuando se deprime”, nos dijo.

Varios estudios académicos han registrado el impacto que tiene la discriminación en la salud mental de la población trans y no binaria en el mundo. En 2016, académicos asociados al Centro de Investigaciones en Salud Pública del Departamento de Salud Pública de San Francisco, Estados Unidos, estudiaron el fenómeno en una muestra de 300 jóvenes trans entre los 16 y los 24 años, justo el rango de edad de Nikol. La investigación, publicada en la revista AIDS and Behavior, concluyó que “un 40% de les jóvenes reportaron haber experimentado discriminación basada en su identidad trans (transgender-based discrimination), lo que a su vez triplica la posibilidad de desarrollar Desorden de Estrés Postraumático, duplica los chances de sufrir depresión y multiplica por ocho las posibilidades de padecer estrés asociado a pensamientos suicidas”.

¿Qué impactos tendrá el Pico y Género en la mente y el bienestar de las más de 3.000 personas trans y no binarias que viven en nuestra ciudad?

Durante todos estos días escuchamos numerosos relatos de personas trans que se han sentido directa e indirectamente afectadas en su salud mental por la medida. La ansiedad, tan común y recurrente por estos días de incertidumbre y aislamiento, se manifiesta en ellas con una cruel singularidad. Al hambre, la baja en ingresos, el encierro, la soledad y el miedo a contagiarse del COVID-19, se suma la angustia que provoca salir a la calle y ser fiscalizade públicamente por un desconocido, hasta el punto de que algunes de elles nos confesaron que han dejado de salir a hacer compras de primera necesidad, aguantándose hasta el hambre, por el solo hecho de evitar cualquier hostigamiento o humillación.

Hace unos días, cuando hablamos con Nikol por celular, la encontramos de mejor ánimo. Le dolía el brazo, los médicos le ordenaron una incapacidad de 35 días, pero se reía y bromeaba de vez en cuando. Con solo 23 años ha sobrevivido a dos intentos de feminicidio e incontables actos de discriminación, pero la forma en la que habla solo revela el carácter de una persona curtida por la aspereza del mundo que habita. “Esto me hace más fuerte”, nos dijo. “Y hablo porque no quiero que siga pasando ni conmigo ni con otra persona. Supuestamente vivimos en en un mundo donde hay libertad de expresión, pero en realidad salimos a la calle con miedo a que la gente nos juzgue, porque como para todo el mundo somos putas y ladronas. Ojalá la gente pueda aprender un poquito de nuestras vidas y nuestra cotidianidad”.

Al cierre de este artículo Benítez seguía libre. Durante unos pocos minutos —nunca volvió a contestarnos el celular—, logramos hablar con don Hugo, su padre. El hombre reconoció que su hijo había apuñalado a “ese muchacho”, como siempre se refirió a Nikol, pero aseguró que ella también había golpeado a su hijo. Nikol niega esto último y asegura que hay cámaras de video que demuestran su versión.

Entre tanto, las organizaciones trans continúan su esfuerzo porque la ciudad se tome en serio la evaluación de los impactos que está teniendo esta medida. La Red Comunitaria Trans, en una historia publicada en Instagram la noche del domingo pasado que denunciaba la discriminación de una mujer trans en el Scotiabank Colpatria, le envió un mensaje a la alcadesa @claudialopez: “su administración pasará a la historia como la que puso en peligro a las personas trans”.

----

¿Cómo analizamos los comentarios transfóbicos de nuestras publicaciones?
Desde que empezaron a aparecer casos de discriminación en Bogotá por cuenta del Pico y Género, en Mutante hicimos tres publicaciones relacionadas con las denuncias. La primera, una micro historia y el video de denuncia de Joseph, un hombre trans que fue discriminado y expulsado de un D1 por los empleados del lugar; la segunda, una guía sobre cómo hacer valer nuestros derechos —principalmente los de la población trans y no binaria— mientras esté en vigencia la medida; y la tercera, una recopilación de testimonios de personas trans y no binarias sobre episodios de discriminación y violencia de los que han sido víctimas desde el 13 de abril que empezó a regir la medida.

Con el propósito de darles mayor visibilidad y llegar a una audiencia más amplia y diversa, pautamos estas publicaciones en nuestras redes sociales, lo que nos permitió llegar a públicos en Colombia que no frecuentan nuestros canales. Sistematizamos y analizamos 152 comentarios, cuantitativa y cualitativamente, dentro de tres categorías: transfóbicos, pues contenían lenguaje de odio, discriminación o negación de las formas de vida trans; neutrales, pues no contenían palabras que pudieran asociarse ni a la discriminación ni al apoyo; y solidarios con la población trans y no binaria, pues claramente defendían las denuncias que esta población hacía en las publicaciones y refutaban las ideas de quienes hacían comentarios discriminatorios.

61.2% de los comentarios los clasificamos como transfóbicos.
11.2% los clasificamos como neutrales.
27.6% los clasificamos como solidarios con la población trans y no binaria.

El resultado del análisis de estos comentarios, muchos de los cuales componen la imagen que encabeza este reportaje, fue desgarrador e iluminador. Nos abrió los ojos a la realidad constante de discriminación que viven las personas que no se acogen a una forma de entender el mundo en la que solo existen dos géneros, cada uno con una única forma de ejercer la sexualidad. Acá nuestras conclusiones:

“La cédula no miente”. Hay una confianza excesiva en el documento de identidad. Es decir, una seguridad absoluta en la binariedad del género —femenino o masculino— que está respaldada por un documento con el peso simbólico de la cédula.

Con frecuencia los comentarios de las personas confunden orientación sexual con identidad de género. Esto hace evidente que falta mucha pedagogía sobre género y sexualidad.

Las discusiones sobre la igualdad de género y la no discriminación con base en género, se consideran discusiones secundarias y menos importantes que las discusiones sobre salud pública en el contexto del coronavirus. Los comentarios demuestran que la audiencia genuinamente no ve ningún problema en que una persona trans salga el día opuesto al que le corresponde según su identidad de género, como forma de evitar conflictos y procurar el bien común y “no complicar más esto”.

Los comentarios transfóbicos suelen recurrir a una analogía entre el tránsito de género y el —inexistente— tránsito entre especies, como estrategia de deshumanización y disminución de identidades divergentes. “Si usted quiere creer q es un dinosaurio crealo aceptelo y vivalo pero no caiga en el error q todos debemos seguir su manera de pensar”, “Bueno tienen razón o es mono o es ardilla”, “si somos hombres y mujeres, no hoy hombre, mañana mujer pasado mañana dinosaurio”.

Quienes comentan de forma transfóbica piden que se respete su “opinión”, pues nadie “puede obligarles” a pensar que las personas trans son lo que estas mismas se consideran. Ser trans lo entienden como “una percepción personal” y algunos comentarios incluso afirman que por este motivo la discriminación que vive esta población no tiene solución.

lunes, 27 de abril de 2020

#hemeroteca #saludpublica #lgtbi #controlsocial | Pico y género o la vigilancia del género

Imagen: Colombia Informa
Pico y género o la vigilancia del género.
Ingrid Salcedo y Francy Lizcano | Colombia Informa, 2020-04-27
https://www.colombiainforma.info/entrevista-pico-y-genero-o-la-vigilancia-del-genero/

El decreto de “Pico y Género” es una política pública que fue implementada en Bogotá en el marco de la cuarentena por el Covid-19. Comenzó desde el 13 de abril con el fin de reglamentar la presencia de la ciudadanía en las calles con el fin de evitar aglomeraciones en tiendas, supermercados, plazas de mercado, bancos y notarías. Desde que la Alcaldía de Claudia López anunció este decreto, la comunidad trans y no binaria de la ciudad ha alertado acerca del carácter inconstitucional de éste porque da pie a que se gesten situaciones de violencia en contra de ellas.

El martes 21 de abril conversamos con Juli Salamanca, integrante de la Red Comunitaria Trans, una organización social defensora de los derechos de las personas trans que ejercen el trabajo sexual, están en condición de calle o en las cárceles. Así, Juli nos presentó las razones por las cuales esta medida es inconstitucional:

1. El decreto hace uso de un criterio sospechoso de discriminación: el sexo. En ese sentido, expone a situaciones de acoso, de violencia y de discriminación basadas en su identidad, a las personas trans, no binarias y con expresiones de género no hegemónicas. Según Juli: “La corte constitucional ha adoptado el juicio integrado de igualdad para establecer si una norma es discriminatoria o no, es una prueba que diseñó la corte constitucional. Al pasar este decreto por este test no lo pasa, es decir, la medida es discriminatoria”.

2. La medida no es efectiva para la prevención de la Covid-19. Los primeros días de esta medida en Bogotá, así como en Perú o Panamá, es que incrementa el riesgo de exposición de las mujeres, debido a que las son el 52% de la población Bogotana.

3. En la práctica el decreto le está entregando el poder de juzgar el género a la policía, que es el principal actor que ejerce violencia hacia las personas trans, no binarias y con identidades de género no hegemónicas. Hay más de 100 casos de violencia policial hacia personas trans que siguen en la impunidad. Incluso, el mismo 13 de abril se presentó un acto de violencia policial en la plaza de Paloquemao contra una persona con identidad de género no binaria.

Apenas en los primeros ocho días de aplicación se registraron otros 14 casos de violencia, principalmente en supermercados en donde se les negó la posibilidad de abastecerse en los días que correspondieran con su identidad de género, es decir que si un hombre trans se dirigió a un almacén en un día impar, los trabajadores del establecimiento y en algunos casos, otros compradores le negaron la posibilidad de hacerlo, alegando que debía salir un día par, el día que le corresponde a las mujeres. A lo anterior, Juli Salamanca se refiere como la ‘vigilancia del género’.

Otro hecho grave ocurrió el sábado 18 de abril a las 9:30 p.m cuando Daian Nikol Villalobos fue agredida en Quintas del Sur, en Ciudad Bolívar, por un residente de su mismo barrio a pocas cuadras de su casa. Este hombre le dijo que ella era un hombre y debía salir los días impares. Nikol fue intervenida quirúrgicamente en sus manos dos veces durante la semana pasada y tendrá que hacer fisioterapia para recuperar la movilidad de sus dedos. [...]

martes, 14 de abril de 2020

#hemeroteca #saludpublica #lgtbi #controlsocial | Problemas del “pico y género”

Imagen: El Tiempo
Problemas del “pico y género”.
Colombia Informa, 2020-04-14
https://www.colombiainforma.info/problemas-del-pico-y-genero/

Entre el 13 y el 26 de abril regirá en Bogotá el llamado “pico y género”. Es una medida expedida por la Alcaldía Mayor de esa ciudad, mediante el Decreto 106 de 2020. Tiene el objetivo de controlar la circulación de personas en las calles de la capital, en medio de las medidas de aislamiento social obligatorio que previenen el contagio de la enfermedad COVID-19.

El “pico y género” estipula la salida de hombres en los días impares y de mujeres en los días pares. Mientras tanto, las personas con identidades de género diversa lo harán en los días que corresponde según la identidad con que se identifiquen actualmente.

La Alcaldía ha señalado que esta medida cumple con el principio de igualdad y no discriminación así como el goce efectivo de derechos fundamentales de las personas transgénero. Que el criterio elegido no es discriminatorio porque incluye a todas las personas desde sus diversidades y permite una mayor efectividad de la gestión del riesgo para evitar la propagación del virus.

Aunque la mayoría de las ciudades del país implementan el “pico y cédula” permitiendo a la ciudadanía salir según los últimos dos o tres dígitos de su identificación, la Administración capitalina descartó esta medida bajo el argumento de que tiene menor eficacia el control de la restricción y una mayor exposición al contacto entre autoridades y ciudadanía en el caso de revisión de documentos de identidad.

Problemas para las identidades no binarias
Era de esperar que trajera polémicas. Ha generado críticas por parte de organizaciones de Derechos Humanos, colectivos LGBTIQ+ y personalidades dedicadas al trabajo en asuntos de género y diversidades. Los contraargumentos principales giran alrededor de la verificación por parte de las autoridades.

La Red Comunitaria Trans alega que es de conocimiento público el largo historial de abuso y discriminación del personal de la Policía Nacional hacia personas trans, no binarias y con expresiones de género no hegemónicas, por lo que la medida en vez de protegerlas las hace más vulnerables. En este sentido, dicha organización solicita la modificación del decreto.

El abogado y activista LGBTIQ+, Mauricio Albarracín, comparó los modelos de restricción de circulación y señaló que “esta institución (la Policía Nacional) ha tenido denuncias persistentes sobre violación de derechos humanos basados en el género y la sexualidad de las personas”.

Al mismo tiempo, manifestó su preocupación ante los juicios de valor preponderantes sobre las personas LGBTIQ+ “para determinar solo con mirarlas si deben salir un día par o impar”, y lo nefasto de otorgarle tal poder a la Fuerza Pública.

Problemas para las mujeres
Otra preocupación importante es que el decreto binario refuerza los roles de género, en especial respecto a la responsabilidad y recarga de los cuidados.

Como ejemplo para estudiar, Perú implementó un decreto similar a nivel nacional desde el pasado 2 de abril. Su resultado ha sido que existe una mayor aglomeración y largas filas en los mercados los días que les “toca” salir a las mujeres porque se presupone que ellas son “las expertas” en el abastecimiento de alimentos, de enseres de limpieza y en la compra de medicamentos. Para el día 11 de abril se registraron 671 nuevos contagios de coronavirus (llegando a los 5.528) por lo que el Gobierno peruano se vió en la necesidad de anular dicha medida.

Esta experiencia revela no solo las dificultades de cambio en los roles tradicionales (que tanto les cuesta a países de este continente) sino que preocupa el riesgo al que se exponen las mujeres cuando en la práctica son ellas quienes se aglomeran en los lugares públicos para garantizar el bienestar de sus familias.

Problemas para Colombia
Colombia es un país donde diversos sectores sociales reclaman constantemente la construcción de políticas con enfoque diferencial, como una de las vías para cimentar un cambio cultural en la sociedad. En ese sentido, es legítima la preocupación de los grupos poblacionales que se sienten vulnerados por la medida. No es claro para toda la ciudadanía por qué una Administración que hace un importante énfasis en la promoción de derechos en materia de género y diversidad, apele al discurso de la eficiencia para imponer medidas sensibles a esta materia. Menos aún cuando en medio de la actual emergencia sanitaria existen ejemplos y posibilidades de intentar implementar otras vías.

Bogotá apenas comienza con la medida y la Alcaldesa ha manifestado que “empezó bien”, con baja aglomeración y 104 comparendos por incumplimiento. Solo se podrá hacer un mejor balance dentro de más días. Mientras eso sucede, la población LGBTIQ+ denuncia que es objeto de gritos callejeros por parte de “machos” o que les fotografían al mejor estilo de “policía del género”. Además, las redes sociales incrementan esta discriminación con “memes” donde se ridiculizan los roles y las identidades de género.

El autocuidado y cuidado de los demás debe seguir siendo la prioridad para evitar contagios y no tener que enfrentarse a esa otra realidad. Se espera que las medidas alcancen una efectividad significativa para el bienestar de las personas, sin olvidar las abiertas diferencias económicas y sociales que enfrenta la población colombiana. Está claro que lo que no ha cambiado en décadas no cambiará en esta emergencia. Pero resulta imperativo para cualquier Administración local y nacional saber implementar medidas útiles, sin prescindir de los principios democráticos y de justicia de todas las personas. Los derechos fundamentales no se suspenden durante la emergencia.

sábado, 2 de noviembre de 2019

#hemeroteca #lesbianismo #politica | Claudia López, la alcaldesa que simboliza el cambio en Colombia

Imagen: El País / Claudia López
Claudia López, la alcaldesa que simboliza el cambio en Colombia.
Feminista, defensora de la paz y de los derechos LGTBI, ecologista, así es la primera regidora de Bogotá elegida en las urnas.
Francesco Manetto | El País, 2019-11-02
https://elpais.com/internacional/2019/11/01/colombia/1572641242_331450.html

Claudia López subió al estrado mientras sus seguidores coreaban “sí se pudo”. Se acercó al micrófono y dio las gracias. “Hoy era el día de las niñas, hoy era el día de los jóvenes, hoy era el día de las mujeres, hoy era el día de las familias hechas a pulso, como la suya, como la mía”, enfatizó. El pasado domingo por la noche, esta política ecologista de 49 años se convirtió en la primera alcaldesa de Bogotá elegida en las urnas. Su resultado en las elecciones locales apunta a un cambio de ciclo en Colombia. Y, al igual que enfatizaron sus primeras palabras tras conocer la victoria, simboliza de alguna manera el nacimiento de un nuevo país que se asoma después de más de medio siglo de conflicto armado. Con nuevas prioridades, nuevas urgencias.

Gobernar Bogotá —una ciudad con más de siete millones de habitantes y cuya área metropolitana tiene un Producto Interior Bruto superior al de Uruguay— supone asumir el segundo cargo en relevancia política después de la presidencia de la República. Por eso también el triunfo de la líder de la Alianza Verde, que según las encuestas no estaba tan claro, es un hito en Colombia. Hija de maestra, creció en una familia numerosa, vivió en Ciudad Bolívar, una de las zonas más castigadas de la capital, y se fogueó como líder estudiantil. Saltó a la primera línea hace casi 15 años, cuando sus trabajos de investigación destaparon las relaciones entre representantes públicos, narcotráfico y grupos armados de la ultraderecha: el escándalo de la parapolítica.

Exsenadora, firme defensora de los acuerdos de paz con las FARC, feminista, López siempre luchó contra la desigualdad y por los derechos LGTBI. El beso que en medio de las celebraciones se dio con su pareja, la senadora Angélica Lozano, fue la fotografía de la noche. Y, pese al ruido de un sector minoritario de la derecha radical, sobre todo en las redes sociales, quedó como un gesto de normalidad en un país de tradiciones conservadoras y mayoritariamente católico.

“Bogotá no solo votó para que la ciudad cambie en los próximos cuatro años, sino para que esta generación cambie a toda nuestra sociedad”, resaltó la alcaldesa electa. En ese puesto solo la precedió otra mujer, Clara López, que fue regidora interina durante unos meses en 2011. “Derrotemos y desaprendamos el machismo, el racismo, el clasismo, la homofobia y la xenofobia. Que no haya duda, Bogotá votó por que el cambio y la igualdad sean imparables”.

López centró su trabajo en el Senado en la regeneración democrática y la lucha contra la corrupción. Ese fue uno de los ejes de la campaña presidencial de 2018, en la que la líder de los Verdes se presentó en la candidatura centrista de Sergio Fajardo como fórmula para la vicepresidencia. Meses después, impulsó una consulta de medidas anticorrupción que logró más de 11 millones de votos, pero no alcanzó el quórum. Prometió seguir por el mismo camino desde la capital. “Nunca he transigido con el clientelismo, las maquinarias; he enfrentado con valentía al narcotráfico, a los violentos; he arriesgado y arriesgaría todo en mi vida para honrar la vida y la voz y el voto de los colombianos libres de la voracidad, de la corrupción y la violencia, de unas minorías otrora poderosas, otrora invencibles que hoy derrotamos”, quiso dejar claro en su primera intervención.

La victoria de López fue la más sonada de una jornada que dejó también otros mensajes. En primer lugar, la derrota en las principales plazas del uribismo y del partido de Gobierno, el Centro Democrático, que aupó a Iván Duque a la presidencia. En segundo lugar, el golpe sufrido en la capital por el candidato izquierdista del partido de Gustavo Petro, que el año pasado compitió con el actual mandatario en segunda vuelta y que se erigió en líder de la oposición. Con estas premisas, el resultado de la capital ha agitado el tablero político, sobre todo en el espectro progresista, con vistas a las próximas presidenciales de 2022.

Eso ocurrió por las habituales dinámicas partidistas y no porque López haya pretendido alentarlo. Petro dejó claro que será su adversario, pero la nueva alcaldesa se estrena con unas palabras que tratan de rebajar las tensiones políticas y, por encima de todo, la división social. “Vamos a unir a Bogotá, vamos a hacer un Gobierno para todos, no solamente para quienes confiaron en nosotros”, aseguró. Tuvo un aplauso para todos sus contrincantes, de Carlos Fernando Galán, hijo del excandidato presidencial asesinado en 1989, a Miguel Uribe Turbay, el aspirante apoyado por el Centro Democrático, a quien auguró un brillante futuro.

Ahora afronta el reto de compaginar esa declaración de intenciones con la concreción del proyecto. Empezando por la construcción de una red de metro de la que en Bogotá se habla desde finales de los cuarenta y que nunca ha visto la luz. O fortalecer la educación y la sanidad públicas de calidad, en lo que hizo especial énfasis durante la campaña. Además de los desafíos relacionados con la seguridad y de la convivencia. Lo que, de momento, queda claro es que este programa echa a andar con un nuevo estilo de liderazgo, aplaudido por cientos de miles de jóvenes, que de alguna manera representa una nueva Colombia.

miércoles, 30 de octubre de 2019

#hemeroteca #lesbianismo #politica | Marielle está viva y reencarnada en Bogotá

Imagen: El País / Claudia López
Marielle está viva y reencarnada en Bogotá.
La colombiana Claudia López es una mujer que agrega, fraterniza y no condena, excepto a la crueldad que se enriquece con el dinero de los que más trabajan y menos ganan.
Juan Arias | El País, 2019-10-30
https://elpais.com/elpais/2019/10/30/opinion/1572390313_902315.html

Marielle Franco, la concejala de Río de Janeiro asesinada en 2018, aquella joven activista por los derechos humanos considerada "hija de la favela", sigue viva en Claudia López, la alcaldesa electa de la preciosa ciudad de Bogotá, capital de Colombia en la que viven nueve millones de personas.

Ya había escrito en otra columna que Marielle sigue viva y que muerta resulta un peligro aún mayor para los políticos corruptos. Hoy, la victoria en Bogotá de la joven Claudia López parece una especie de resurrección de la brasileña, ya que no podría tratarse de dos personas más parecidas. Ambas mujeres, lesbianas, criadas en familias humildes. Ambas vivían sin miedo de su diversidad sexual, conviviendo felices con sus respectivas compañeras. Ambas dedicadas a la cruzada contra la corrupción política que las rodeaba. Las dos sin miedo de los enemigos que las perseguían. Y eran los mismos enemigos: a Marielle la asesinaron por su batalla contra las milicias incrustadas en el Estado. Claudia, exsenadora progresista, tuvo que vivir un período en el exterior, amenazada y perseguida por su trabajo desenmascarando los matrimonios entre los paramilitares del narcotráfico colombiano y los políticos locales.

Marielle, ayer en Río, y Claudia, hoy en Bogotá, son dos símbolos vivos de una misma lucha por purificar la política y combatir las diferencias sociales. Su lucha es la defensa de las minorías amenazadas y perseguidas por el pecado de querer ser fieles a su identidad.

Ambas le deben lo que son al esfuerzo en sus estudios. Marielle y Claudia consiguieron llegar a la universidad y formarse gracias a las ayudas sociales: la primera era socióloga, la segunda es experta en Ciencias Políticas. Marielle, negra en un Brasil donde eso también es un duro gravamen, había salido de la pobreza como Claudia, hija de una maestra de escuela. Las dos le dan miedo al poder porque, como dijo Claudia al conocer su victoria, la gente había escogido más que a una política eligió una "historia de vida". "Escogieron a una mujer después de siglos de liderazgo de políticos varones", exclamó la nueva alcaldesa de Bogotá.

El hecho de que sean mujeres y sean diferentes espanta a los viejos políticos, mientras que los jóvenes entendieron su vocación de cambio y fueron quienes más las votaron. Hoy, Marielle, podría planear ser alcaldesa de Río de Janeiro si la violencia machista no la hubiese asesinado. Seguramente fue esa posibilidad lo que atemorizó a sus verdugos, que prefirieron eliminarla antes.

Claudia, por su parte, les prometió a sus votantes en Bogotá que si era elegida podían estar seguros de que trataría cada centavo de las arcas públicas "como sagrado" y que gobernaría para todos sin distinción. Ambas mujeres eran conscientes de que el dinero público es, sobre todo, de los menos favorecidos, de los que no tuvieron la suerte de poder estudiar —como ellas— y abrirse paso en la vida.

Marielle y Claudia son dos mujeres que, en vez de dividir, agregan, acogen, fraternizan y no condenan, excepto a la crueldad que se enriquece con el dinero de los que más trabajan y menos ganan. López, tras ser elegida, afirmó: "Cuando escogemos lo que nos une, no solo ganamos, sino que cambiamos la historia". Esas ganas de querer cambiar la ciudad de Río, para arrancarla de las garras de quienes la habían secuestrado y saqueado —sin dividirla, sino agregándole el valor y esfuerzo de todos— es lo que seguramente le costó la vida a Marielle. Los corruptos y vividores nadan mejor en las aguas de la división y las diferencias. Claudia, por su lado, ha afirmado que "cambio e igualdad son inseparables". Hablar de renovación política, de cambio, cerrando los ojos a la cruel desigualdad que aqueja nuestras sociedades, es el tremendo engaño de los populistas.

La nueva alcaldesa de Bogotá, en clima de fiesta, pero consciente de la responsabilidad que hoy tiene, se ha adelantado: "Recibo el trabajo y la lucha de muchas generaciones". Y lo ha dicho mientras los chilenos han salido a la calle para decirle a sus gobernantes que no aceptan ningún "cambio" que no conlleve la lucha contra las desigualdades, que están hartos de las sociedades separadas en guetos y que no existe felicidad ni tranquilidad sin que el producto de la nación se reparta con justicia y equidad, llegando a la mesa de todos.

Mujer y política inclusiva e insumisa, la nueva alcaldesa de Bogotá fue tachada de "grosera" y "gritona" por el poder que le teme. "Contra la corrupción solo cabe gritar", les respondió tranquila, y gritó junto a los suyos, sobre todo los más jóvenes, los que votaban por primera vez y le dieron su confianza. Cuentan por las redes sociales de Bogotá que lo que le ganó el voto de miles de aquellos jóvenes fue su libertad de espíritu por aparecer en público, alegre y sonriente, besando en la boca a su compañera de vida, la senadora Ángela Lozano. A los más jóvenes les conquistó, además, el hecho de que la candidata había pedido una reforma para reducir el sueldo de los congresistas y que los condenados por corrupción fuesen a la cárcel y no pudieran volver a trabajar para el Estado.

Cuando era más joven, Claudia también trabajó como periodista. Fue una conmoción cuando fue despedida de 'El Tiempo' porque en su columna semanal se permitió criticar al periódico para el que escribía. Ese espíritu de libertad y de fidelidad a la propia conciencia es lo que, como ocurría con Marielle, infunde en los jóvenes más simpatía y respeto, sobre todo en los que aún no se han contaminado con el veneno del vulgar compromiso político o de la corrupción.

Esperemos que, como Marielle en Brasil y Claudia en Colombia, sepamos ofrecer a los más jóvenes —los propietarios del futuro— un nuevo espíritu de responsabilidad pública y de defensa frente al frío liberalismo que abandona a los desvalidos en la pobreza y el olvido mientras protege a los más privilegiados. Que Marielle siga reencarnándose en nuevos liderazgos políticos que sean capaces de crear un mundo en el que nadie tenga que sufrir y morir, víctima de la injusticia de los insatisfechos.

lunes, 28 de octubre de 2019

#hemeroteca #lesbianismo #politica | El beso triunfal de la primera alcadesa lesbiana de Bogotá a su novia indigna a los homófobos

Imagen: El País / El beso de Angélica Lozano y Claudia López
El beso triunfal de la primera alcadesa lesbiana de Bogotá a su novia indigna a los homófobos.
El sector más reaccionario ha cargado contra la natural muestra de afecto de Claudia López con su pareja por "no respetar a las minorías cristianas".
SModa, El País, 2019-10-28
https://smoda.elpais.com/feminismo/el-beso-triunfal-de-la-primera-alcadesa-lesbiana-de-bogota-a-su-novia-indigna-a-los-homofobos/

Los ciudadanos de Bogotá eligieron ayer a su primera mujer alcaldesa de la historia. Apodada como «la incorruptible«, la exsenadora Claudia López, del partido progresista Alianza Verde y a sus 49 años, se hará con el consistorio de la capital colombiana los próximos cuatro años tras superar en más de un de un millón de votos, el 35,21% del total, al independiente y liberal Carlos Fernando Galán.

Mujer, lesbiana e hija de un campesino y una maestra de escuela, el triunfo de López tiene una trascendente dimensión simbólica, teniendo en cuenta que las mujeres nunca han alcanzado la presidencia en Colombia y en promedio ocupan apenas el 15% de los cargos de elección popular. «Soy consciente de que recibo el fruto del trabajo y las luchas de muchas generaciones, de muchas mujeres que han defendido no solo a las mujeres, no solo a sus hijos, sino a toda la sociedad», recogía en la crónica del triunfo el periodista Santiago Torrado en El País.

Ha sido parte de la celebración de su triunfo la que ha despertado un oleada de homofobia y desvío del discurso mediático, especialmente a raíz del espontáneo beso que protagonizó la futura alcaldesa y su pareja, la congresista Angélica Lozano, tras conocer los resultados de los comicios. Como recogía la periodista de ‘El País’ y excorresponsal en Colombia, Ana Marcos, algunas publicaciones han decidido destacar el beso por encima del logro histórico de ver a una mujer lesbiana asumiendo una alcaldía crucial como la de Bogotá. «2019. Una mujer lesbiana es elegida alcaldesa de Bogotá. Y una gran parte del debate en Colombia se centra en una fotografía en la que besa a su mujer», lamentaba desde su cuenta de Twitter, señalando la cobertura de LaFM, que destaca el hito de López optando por ‘Claudia López celebró con su pareja el triunfo de alcaldesa de Bogotá’. El beso no solo ha sido recogido por ese medio: Noticias Caracol o El Heraldo también han destacado específicamente esta muestra de afecto, algo habitual y normalizado entre los miembros de la política con sus respectivas parejas.

El poder simbólico de ese beso lésbico en el olimpo político ha despertado la ira del sector más reaccionario, que ha criticado la muestra de afecto en directo, como recuerdan desde Semana: «Es un mensaje contundente en contra de la homofobia y el machismo, es una brizna de aliento en una ciudad que mayoritariamente se la jugó por la igualdad, pese a que aún haya resistencias. Un beso que puede ser un acto tan cotidiano fue tomado como agresivo por ciertos sectores recalcitrantes y ultraconservadores». La misma publicación recoge diversas reacciones homófobas, que, curiosamente, se aferran al discurso de ofender «a las minorías» por la muestra de afecto. Así lo ha expresado la columnista Salud Hernández-Mora, que tuiteó que el «beso en la boca» resultaba «innecesario» y se preguntó si era una provocación: «¿Para qué ofender a los partidos cristianos y sus votantes?». La periodista dio a entender que se trataba de una señal deliberada que no se dio en campaña, y concluyó que «será buena alcaldesa, seguro, pero que no empiece retando a otras minorías». La publicación también recoge la indignación del autodenominado «concejal de la Familia» Marco Fidel Ramírez, que lanzó un mensaje de rechazo por la escena del beso: «A partir de ahora, Bogotá bajo el yugo de Sodoma», dijo desde sus redes sociales el conocido radical.

A pesar de que la nueva alcaldesa ha optado por desviarse del activismo LGTBQI y feminista en su campaña, cuenta con el apoyo pleno del sector feminista y progresista, tal y como recordaba la activista colombofrancesa Florence Thomas en su columna en ‘Tiempo’ antes de los comicios: «En un país que necesita urgentemente cerrar las brechas de género –para estas elecciones tenemos un vergonzoso 10 por ciento de candidatas a alcaldías del país, lo que por supuesto implicará un porcentaje muchísimo menor de mujeres elegidas–, el hecho de que una mujer pueda llegar al segundo cargo más importante de Colombia tendrá con toda seguridad un impacto increíble para una joven de estrato 2 o 3 que, conociendo la trayectoria de Claudia, entienda que también para ella es posible ser alcaldesa y, por qué no, un día, presidenta».

miércoles, 7 de diciembre de 2016

#hemeroteca #feminicidio | Envían a prisión al hombre acusado de violar, torturar y matar a una niña de 7 años en Bogotá

Imagen: El País / La familia de Yuliana reclama justicia
Envían a prisión al hombre acusado de violar, torturar y matar a una niña de 7 años en Bogotá.
Por considerarlo un peligro para la sociedad, el arquitecto de 38 años deberá estar encarcelado durante el desarrollo del juicio.
Sally Palomino | El País, 2016-12-07
http://internacional.elpais.com/internacional/2016/12/07/colombia/1481119433_873767.html

Rafael Uribe Noguera, el hombre acusado por la Fiscalía de raptar, torturar, violar y matar a Yuliana Andrea, una niña indígena de siete años, fue enviado por orden de una juez a la cárcel La Modelo, en Bogotá. Después de nueve horas de audiencia a puerta cerrada, la autoridad judicial señaló que Uribe Noguera, de 38 años y arquitecto de profesión, es un peligro para la sociedad y para la familia de la menor, por lo que deberá permanecer en prisión mientras se desarrolla el juicio que determinará su culpabilidad en este crimen que tiene conmocionada a Colombia.

El acusado permaneció varias horas en los calabozos de la policía judicial, fuertemente custodiado, a la espera de ser llevado a la cárcel, a donde llegó en un carro blindado que le fue dispuesto desde la tarde del martes, cuando salió de la Clínica Navarra, en donde estaba hospitalizado por una supuesta sobredosis de cocaína. Las autoridades han decidido disponer del vehículo y más de 50 hombres para su protección después de que una multitud tratara de lincharlo a la salida del centro médico. El reclamo para que haya justicia fue más allá de una protesta pacífica. Las puertas de la clínica fueron rotas a patadas y las autoridades tuvieron que llevar a un escuadrón antimotines para apaciguar la furia de los ciudadanos que piden que no haya impunidad.

A Uribe Noguera lo acusan de los delitos de feminicidio agravado, secuestro simple, tortura y acceso carnal violento. Además, se investiga su participación y la de dos de sus hermanos en la alteración de la escena del crimen, confirmada por la Fiscalía, según la cual la niña fue bañada y parte de su ropa tirada al inodoro. La juez reiteró que la menor fue untada con aceite y se intentó destruir la mayor cantidad de pruebas posibles. Agregó que el señalado podría influir en otros testigos por su condición económica y por esa razón debe permanecer en prisión. Debido a lo que ha generado el caso, fue puesto en un pabellón especial, para evitar, según las autoridades, que atenten contra su vida. Uribe Noguera tuvo que ser recluido en la cárcel La Picota y no en la prisión que fue ordenada inicialmente porque allí no había cupo.

Aunque ningún abogado quiso asumir la defensa de Uribe Noguera, le fue dispuesto un defensor de oficio que intentó impedir la medida de aseguramiento, al señalar que en sus 38 años de vida, el ahora señalado de asesinar a una niña de siete años, “no se había producido ninguna tacha en su personalidad” y que esta vez era la primera que se enfrentaba a una situación así. Los argumentos sumados a la negativa de aceptar los cargos por parte del acusado no fueron suficientes para la juez, que le dio más peso a las pruebas que presentó la Fiscalía.

La familia de Yuliana Andrea ha decidido no acudir a la audiencia judicial, en donde son representados por abogados costeados por el Ayuntamiento. Las dificultades económicas de sus padres los han llevado también a pedir ayuda para poder llevar el cuerpo de la menor al Cauca, la región de donde salieron hace cuatro años desplazados por la violencia. Los vecinos y las personas cercanas a Yuliana, que no logran salir del impacto, piden que el caso no quede en el olvido por carecer de recursos económicos. María Victoria Zorro, habitante del lugar en donde fue raptada la niña, es una de las voces que reclama que no haya revictimización y que el culpable de este crimen sea responsabilizado penalmente. “Somos pobres, pero honrados. Acá nos cuidábamos entre todos, no esperábamos que entrara un tipo de clase alta a robarnos una niña y matarla. No vamos a dejar que esto quede así”, decía el lunes desde la puerta de la humilde casa en donde vivía Yuliana. 

Y TAMBIÉN…
El asesinato de una niña de siete años reabre la grieta de los estratos sociales en Colombia.
Un arquitecto de 38 es el acusado de raptar, violar y matar a una menor indígena en un país en el que cada día 21 niñas de entre 10 y 14 años son agredidas sexualmente.
Sally Palomino | El País, 2016-12-11
http://internacional.elpais.com/internacional/2016/12/10/colombia/1481386842_828606.html 
Hallan muerto al vigilante del edificio en donde fue encontrado el cuerpo de la niña de siete años asesinada en Bogotá.
El portero era uno de los testigos del crimen, cuyo supuesto autor, Rafael Uribe, está en prisión.
Sally Palomino | El País, 2016-12-09
http://internacional.elpais.com/internacional/2016/12/09/colombia/1481317527_813731.html

miércoles, 19 de octubre de 2016

#hemeroteca #violenciamachista | Aumenta la violencia de pareja en Colombia y las víctimas reclaman justicia

Imagen: El País / Manifestación en mayo en Bogotá
Aumenta la violencia de pareja en Colombia y las víctimas reclaman justicia.
De enero a septiembre de este año se han registrado 38.107 casos. Las autoridades advierten un crecimiento en más de 8.000 denuncias.
Sally Palomino | El País, 2016-10-19
http://internacional.elpais.com/internacional/2016/10/19/colombia/1476891277_126356.html

En el vídeo se ve a una mujer arrinconada contra la pared de un ascensor. El hombre, Hanyer Mosquera, un futbolista colombiano, le da golpes en la cabeza, mientras ella trata de protegerse con sus manos. Después vienen las patadas, unas cuantas son suficientes para dejarla tirada en el piso. El ascensor se abre y el futbolista sale. El registro de las cámaras de seguridad permitió que esta vez la denuncia tuviera efecto en la justicia. Hanyer, jugador del equipo local Rionegro Águilas Doradas, fue detenido y enviado este martes a la cárcel de forma preventiva mientras se dicta su sentencia por maltrato.

El Instituto de Medicina Legal señala en un informe presentado esta semana que de enero a septiembre de este año se han presentado 58.674 casos de violencia intrafamiliar, 12.741 más que el año pasado. El foco principal está en las parejas, cuya cifra llega a 38.107. “Las lesiones son mucho más severas que las que veíamos los años anteriores y van de la mano de situaciones fatales, que pueden terminar con la muerte de las mujeres”, ha dicho Carlos Valdés, el director del Instituto, que ha señalado un aumento en 8.783 casos de maltrato de género, comparado con el mismo periodo el año pasado. En Colombia los casos de violencia de género se registran dentro de la categoría de violencia intrafamiliar, sin embargo desde el año pasado se tipificó el feminicidio, lo que ha permitido que se den condenas hasta de 40 años de prisión.

Mientras las cifras causan alarma, las víctimas que no han tenido una respuesta legal recogen firmas para que la Fiscalía actúe. A través de la plataforma Change varias mujeres que en los últimos días han denunciado, con fotos, ser víctimas de un joven empresario de nombre Camilo Sanclemente se han unido para pedir justicia. Primero lo hizo María Isabel Covaleda, una mujer que fue atacada por él un espacio público y cuya imagen con los ojos llenos de moretones de los golpes que recibió apareció en varios medios, sirvió de motivación para que otras se atrevieran a denunciar. “No podemos permitir que la justicia colombiana continué prorrogando la libertad de individuos violentos como lo él, que atentan contra la integridad física y psicológica de las mujeres”, dicen en la petición que en una semana ha logrado recibir más de 4.000 firmas de apoyo.

Las víctimas de este tipo de violencia están por lo general entre los 20 y los 29 años y la ciudad en la que más se presenta es en Bogotá, con 9.000 hechos violentos, según Medicina Legal. El mes en el que la cifra ha sido más alta fue febrero con 4.474 casos y el día de la semana que registra el mayor número de eventos es el domingo con 9.366. “Podemos ver que son las parejas actuales y las exparejas las principales causantes de los hechos, además como causas identificamos que en primer lugar se encuentran los celos, seguido por la intolerancia y la competitividad”, ha dicho el funcionario, que no ha dejado de señalar la preocupación que también existe sobre la reincidencia. El 80% de las personas que denuncian a su pareja vuelven a ser atendidas después de un tiempo por una nueva agresión por parte de la misma persona, según sus datos.

Las cifras reveladas, el caso del futbolista y la carta que se reproduce en redes sociales buscando firmas de apoyo, han reactivado en Colombia la iniciativa #NiunaMenos, que nació en Argentina y que busca luchar contra el feminicidio. Tras el brutal ataque que terminó con la vida de la joven Lucía Pérez, de 16 años, en ese país, la región parece ponerse de pie para gritar. "Ni una menos".

martes, 2 de junio de 2015

#hemeroteca #homofobia | Caso Sergio Urrego: colegio deberá cambiar manual de convivencia

Caso Sergio Urrego: colegio deberá cambiar manual de convivencia
Así lo pide el Gobierno a la Corte Constitucional, para reparar la memoria del joven que se suicidó luego de ser matoneado por su condición de género.
Semana, 2015-06-02
http://www.semana.com/nacion/articulo/colegio-donde-estudiaba-sergio-urrego-debera-cambiar-manual-de-convivencia/430009-3

El colegio Gimnasio Castillo Campestre, donde estudiaba Sergio Urrego, joven bogotano que se suicidó presionado por el matoneo del que fue objeto por su homosexualidad, estaría obligado a cambiar su manual de convivencia o reglamento interno.

El plantel educativo debe incluir, expresamente, el reconocimiento al libre desarrollo de la personalidad y a entablar relaciones sentimentales con personas de su misma orientación sexual.

Así se lo manifestó el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, a la Corte Constitucional, que estudia una tutela interpuesta por la madre del joven, Alba Lucía Reyes, contra las directivas del colegio.

En un documento radicado este martes, Cristo le presenta a la Corte una serie de medidas de reparación en las que, además, pide que le sean reconocidas las condiciones personales y académicas de Urrego.

Semana.com conoció el documento, en el que el Gobierno considera que las violaciones a los derechos fundamentales del estudiante “persisten” a pesar de su muerte, ya que –dice el documento- “el buen nombre del joven Sergio permanece en entredicho ante su comunidad educativa, e incluso ante la opinión pública, dada la trascendencia nacional adquirida por el caso, al ser calificado como una falta grave su manifestación de afecto”.

También considera el despacho ministerial que el derecho a la intimidad de Urrego fue vulnerado debido a que su relación sentimental fue objeto de exámenes externos sin que se hubieran presentado hechos graves que ameritaran tales intromisiones que para el ministerio fueron “excesivas y desproporcionados” por parte de las directivas del Gimnasio Castillo Campestre.

“Los imaginarios culturales y morales con los cuales se condujo dicho examen permanecen en el grupo social que los presenció y que también fue destinatario de ellos, por lo tanto permanecen como hechos cumplidos que ameritan la realización de acciones afirmativas en contrario”, señaló el texto.

Por eso, el Gobierno considera que la Corte Constitucional debe dar medidas no sólo para el resarcimiento del buen nombre de Sergio Urrego, sino para cesar las violaciones a los derechos del estudiante y su familia. En total son cuatro las disposiciones que propone el Gobierno:

-El reconocimiento público de las condiciones personales de Sergio David Urrego Reyes como alumno y como estudiante.

-El reconocimiento público del derecho de las personas con orientaciones sexuales diversas para desarrollar libremente su personalidad dentro del establecimiento educativo.

-La demostración pública y explícita de reforma del manual escolar de convivencia del colegio donde de manera expresa se dé reconocimiento al derecho al libre desarrollo de la personalidad de las personas con orientación sexual homosexual y el derecho que les asiste de entablar relaciones sentimentales con personas que compartan su misma orientación en las mismas condiciones para la parejas heterosexuales, así como la consagración de lineamientos pedagógicos para la adecuada expresión de los afectos de acuerdo con el ideal de una sana convivencia deben ser las mismas para todas las orientaciones sexuales.

-La revisión y la publicación de los protocolos sobre las acciones pedagógicas y de orientación para los profesores y para el área de psico-orientación del colegio en cuestión que incluya el modo de abordar a los estudiantes con orientaciones sexuales homosexuales de modo que se respete el libre desarrollo de la personalidad, el derecho a la intimidad y el derecho al buen nombre; también donde se expliciten los métodos para brindar contención a la persona a favor de su desarrollo como persona libre y autónoma; así como los métodos y los contenidos para promover el desarrollo de relaciones afectivas con base en el respeto a sí mismo, a su pareja y al entorno social.

El documento del Gobierno será un insumo adicional que evaluará la Corte Constitucional en el caso de Urrego que, según varias cartas que dejó, fue blanco de presiones psicológicas por parte de directivas, profesores y estudiantes por su condición de homosexual.

Tales presiones condujeron a que él tomara la decisión de quitarse la vida. El pasado mes de agosto, Urrego, de 16 años, decidió lanzarse al vacío desde una azotea en un centro comercial del occidente de Bogotá.

DOCUMENTACIÓN
Recogiendo los pasos de Sergio
“Considero el suicidio como uno de los actos más valientes que puede llegar a cometer el ser humano y la única salida que existe de un infierno terrenal”. Sergio Urrego
Lina Quiroga Rubio | Las 2 Orillas, 2014-09-21
http://www.las2orillas.co/recogiendo-los-pasos-de-sergio/