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jueves, 22 de abril de 2021

#hemeroteca #homofobia #justicia | La crueldad de la rectora del colegio que llevó al suicidio a Sergio Urrego

Imagen: Las 2 Orillas / Amanda Azucena Castillo

La crueldad de la rectora del colegio que llevó al suicidio a Sergio Urrego.

En un testimonio en la Fiscalía, Danilo Pinzón, quien fuera el novio del joven, revela detalles del maltrato que lo llevó a tomar la fatal determinación.
Santiago Puccini | Las 2 Orillas, 2021-04-22
https://www.las2orillas.co/la-crueldad-de-la-rectora-del-colegio-que-llevo-al-suicidio-a-sergio-urrego/ 

Siete años después de que el joven Sergio Urrego se lanzara del último piso del Centro Comercial Titán Plaza su novio, Danilo Pinzón, ha hablado. El pasado martes 20 de abril se presentó, junto con su padre, ante el juzgado 43 de conocimiento de Bogotá como testigo de la Fiscalía General en el juicio que se adelanta contra Amanda Azucena Castillo, la exrectora del Gimnasio Castillo Campestre de Tenjo, plantel educativo donde Sergio y Danilo cursaban su ultimo año de bachillerato en el 2014. Sus declaración fueron implacables: la rectora del colegio se ensañó con el caso de Sergio Urrego, en el que no escatimó mentiras ni mañas para acosar y desprestigiar al joven alumno y a su familia.

En primer lugar, Danilo Pinzón, hoy de 23 años, aseguró que su relación con Urrego era consensuada y que sus padres fueron obligados a señalar a Sergio, su exnovio, de abusador como una exigencia de la rectora Amanda Azucena Castillo, para que él se pudiera graduar de ese colegio. La rectora habría obligado a los padres de Danilo a radicar derechos de petición en el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), una comisaría de familia y tres entidades más, para denunciar falsamente a Urrego por acoso sexual, amenazándolos con que, si ese documento no tenía los sellos de radicado de las instituciones indicadas, Danilo Pinzón no podría seguir estudiando y tampoco graduarse del colegio que ella presidía.

“Jamás les dije a mis padres que fui víctima de acoso sexual, por parte de Sergio Urrego o alguien más y jamás presenté alguna prueba sobre esos hechos. Las palabras de acoso sexual vinieron a entrar al panorama, tiempo después en un derecho de petición que fue entregado por la rectora a mis padres para que ellos, radicaran y poder continuar con mi proceso de escolarización”, sostuvo Danilo.

Esta declaración corrobora lo que, por muchos años Alba Reyes, madre de Sergio, ha manifestado ante la justicia y diferentes medios de comunicación, y es que Castillo orquestó un plan para discriminar a su hijo Sergio, un joven estudiante más, lleno de sueños, desesperado por graduarse, que tenía planes de viajar a Australia de intercambio para luego estudiar ingeniería ambiental. Su padre, Robert Urrego, ha dicho más de una vez con voz entrecortada que su hijo se suicidó como un grito de protesta.

Mucha agua ha pasado por el puente desde el fatídico día. Antes de que Sergio tomará la decisión de quitarse la vida lanzándose al vacío desde la terraza del Centro Comercial Titán Plaza en Bogotá el pasado 4 de agosto del 2014, este pasó más de una noche escribiendo cartas para tratar de explicarle sus razones a su madre y amigos.

Entre sus letras, el estudiante de once grado dejó en claro que no aguantaba más la homofobia en su colegio, sobretodo la que venía por parte de la rectora Correa y otros funcionarios del Gimnasio Castillo Campestre en Tenjo, a los que se habría referido en un texto que se extendió por 90 renglones aproximadamente.

Su caso estremeció al país: Urrego era un alumno de buen desempeño académico y disciplinado, con buena ortografía y era conocido por ser un lector empedernido. Tras la publicación de los resultados del examen nacional ICFES, realizado un día antes de suicidarse, se supo que obtuvo el décimo mejor puntaje a nivel nacional. Pero eran pocos los profesores que lo querían.

Sergio era homosexual y contestatario ante la autoridad colegial, a la que le guardaba mucho rencor. Después de todo, fue un profesor quien lo sacó del closet tras exponer a sus padres y directivos del colegio una foto suya besando a su novio, Danilo Esteban, con quien mantenía una relación sentimental, aunque no públicamente previendo precisamente actos de discriminación en un colegio de valores abiertamente tradicionales.

Fue el 12 de junio del 2014 cuando Sergio y Danilo fueron citados a la oficina de la psicóloga del colegio, Ivón Andrea Cheque Acosta quien, junto a la coordinadora de turno y cuatro docentes más, les notificaron que tenían una semana para hablar de su relación íntima con sus padres puesto que, según la normativa institucional, estaban prohibidas “las manifestaciones de amor obscenas, grotescas o vulgares en las relaciones de pareja dentro y fuera de la institución” y, en ese sentido, su relación representaba una falta grave de la que sus padres debían enterarse. No hubo espacio para el dialogo, la orden venía desde rectoría.

Una amiga de clase recuerda lo preocupados y temerosos que estaban los estudiantes al verse obligados a hacer algo de lo que no se sentían todavía listos psicológicamente. Sergio se llenó de valor. Primero le contó a su papá, a quien le tenía una profunda confianza, y luego a su mamá. Los dos lo respaldaron y le recordaron que más allá de sus preferencias sexuales él era su hijo y lo iban a apoyar. El escenario fue radicalmente distinto para su novio Danilo: sus padres se escandalizaron, lo aislaron y lo retiraron de clases.

A esas alturas, ya el escándalo de la foto era tan grande que fue tema tocado en todos los salones de clases en el colegio y la intimidad de Sergio y Danilo era una enorme fuente de chismes entre los 600 estudiantes del Castillo Campestre. Su vida se tornaba color infierno, pero lo peor estaba por venir.

El 20 de junio, la rectora Amanda Azucena Castillo citó a los padres de Sergio al colegio. Alba Lucia Reyes, su madre, asistió sola pues su marido se encontraba laborando. La rectora Azucena, al ver la ausencia del padre de Sergio, sentenció que su hijo no podía entrar a clases hasta después de vacaciones cuando se diera la reunión con él presente. “¿Está violando mi derecho a la educación?”, le preguntó Sergio, y ella respondió desafiante que sí delante de su madre.

El 1° de julio, Sergio Urrego acompañó a su mamá Alba Reyes a radicar una queja ante la Secretaría de Educación de Cundinamarca en contra del colegio denunciando varios supuestos cobros arbitrarios en el colegio y la discriminación que tuvo con su hijo por su preferencia sexual. Esto fue interpretada como una declaración de guerra por parte de los directivos del colegio, en cabeza de la rectora Amanda Azucena Castillo.

En 2015, la Corte Constitucional estableció que sí hubo discriminación en el caso, sentando un precedente importante en el país que abrió un gran debate alrededor de las políticas de los colegios para prevenir la homofobia y garantizar los derechos de estos jóvenes en los ambientes escolares.

Ivonne Cheque y Rosalía Ramírez, psicóloga y veedora del colegio, fueron condenadas por el delito de discriminación; primera sentencia de este tipo en Colombia. Cheque fue condenada a 35 meses de prisión y el pago de 8,5 salarios mínimos por aceptar los cargos de discriminación agravada y falsa denuncia; pero por el bajo monto de la pena, la mujer está libre. La veedora Ramírez paga 27 meses de prisión y 72 millones de pesos por los delitos de discriminación agravada y ocultamiento de elementos materiales probatorios.

La defensa de la rectora Amanda Azucena Castillo logró dilatar el proceso buscando vencimiento de términos. De hecho, en 2020 logró prescripción penal por el delito de discriminación agravada, es decir que ya no tendrá que responder por este. Sin embargo, la rectora es aún procesada por ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio, y falsa denuncia.

martes, 4 de agosto de 2015

#hemeroteca #homofobia | “Sergio no soportaba el dolor que sentía”: Alba Reyes, mamá de Sergio Urrego

Imagen: Sentiido / Mamá y abuela de Sergio Urrego
“Sergio no soportaba el dolor que sentía”: Alba Reyes, mamá de Sergio Urrego
Hace exactamente un año el joven de 16 años que estudiaba en el colegio Gimnasio Castillo Campestre se quitó la vida. Semana.com habló con su mamá.
Semana [Colombia], 2015-08-04
http://www.semana.com/nacion/articulo/no-guardo-odio-ni-rencor-alba-reyes-mama-de-sergio-urrego/437358-3

Hace exactamente un año, Sergio Urrego, un niño de 16 años que estudiaba en el colegio Gimnasio Castillo Campestre, se quitó la vida. La persecución por su orientación sexual lo llevó a lanzarse al vacío en el Centro Comercial Titán Plaza. Semana habló con su mamá, Alba Reyes, sobre su duelo y lo que ha aprendido un año después de su muerte.

Semana: ¿Cómo ha sido el duelo en este primer año?
Alba Reyes (A.R): No he podido hacer mi duelo en paz. Recibí la denuncia penal contra Sergio a los dos días de su muerte. A los 15 me tocó presentarme ante la Fiscalía de Menores. Me presenté con su registro de defunción y tuve que recibir toda la denuncia, que es terrible. Habla de él como un ‘acosador sexual’, un ‘victimario’. La fiscal obviamente me dijo que el caso estaba cerrado. Pero hace unas semanas recibí un telegrama citándome a mí y a mi hijo. Eso ha sido lo más duro que he vivido en este año. Yo no podía creerlo, me faltaba el aire. ¿Cómo me van a decir que me presente con mi hijo y que le van a imputar cargos? El 18 de agosto tengo citación para presentarme y voy hacer lo que me encomendó en la carta que me dejó en su mesa de noche: que limpie sus 16 años de vida.

Semana: ¿Qué ha sido lo más difícil?
A. R.: Después de la muerte de Sergio me tocó enfrentarme a muchas cosas. A una sociedad que no está preparada para admitir la homosexualidad y mucho menos el suicidio. A unos paradigmas sociales absurdos. Eso ha sido lo más duro. Al mes de fallecido Sergio, yo me hice el reproche de por qué no había denunciado. Él me deja muy claro en la carta que las manifestaciones amorosas de él y su pareja son libres. Nunca se trató de un acoso sexual, como intentaron hacerlo ver.

Semana: ¿Ha vuelto a hablar con la pareja de Sergio?

A. R.: No. Nada. Cuando empezó la persecución contra Sergio, a su pareja también la aíslaron. Prácticamente los desescolarizaron. Yo al otro chico lo conocía desde muy chiquito, cuando tenían como ocho años. Siempre iba a la casa y salían, aunque Sergio no era de salir mucho a la calle, pero siempre que iba a la casa se quedaban haciendo tareas. Creo que tuvo que sufrir mucho su muerte, como pareja, como amigo del alma, como los dos niños que se conocieron desde pequeños. Entonces al ver que los papás de él no lo veían de esa manera, fue cuando el colegio se aprovechó para manipular y colocar la denuncia penal a través de los papás.

Semana: ¿Le parece suficiente castigo casa por cárcel para Amanda Azucena Castillo, rectora del colegio?
A. R.: Hay un castigo que ya está y es el de la conciencia. Ella sabe lo que hizo contra dos niños y esa es su condena, que no se mide en años. La muerte de Sergio se la llevará hasta que no esté en este mundo. Seguramente habrá cárcel, pero cada vez que voy a una audiencia y le veo su rostro, el castigo está ahí. Lo lleva en sus ojos.

Semana: ¿Usted siente que ha logrado perdonar?
A. R.: Nunca he sentido odio o rencor ni hacia la rectora ni hacia nadie. Lo que siento es una inmensa tristeza por el sufrimiento de Sergio… Él siempre fue un niño correcto, respetuoso, amoroso, y lo que duele es cómo lo destruyeron. Lo apagaron de una manera absurda…

Semana: ¿Ha hablado con ella después de la muerte de Sergio?
A. R.: No, jamás. Ni siquiera fue a su funeral a dar unas palabras de aliento o de resarcimiento, ni una manifestación de acercamiento hacia nosotros. Todo lo contrario. Mientras más pudieron ensuciar el nombre de Sergio, mejor. Es una persecución que se volvió casi que personal.

Semana: ¿Por qué lo dice?
A. R.: Porque Sergio ya venía siendo una molestia para el colegio. Siempre se quejaba cuando algo le parecía injusto, cuando estaba en 11 peleó con la rectora por la chaqueta de la promoción porque ella no aceptó otras cotizaciones distintas a las del colegio. Lo obligaban a asistir a ceremonias religiosas y él era ateo. Muchas veces no iban profesores durante dos y tres meses y Sergio protestaba. Y después de su muerte ella reúnió a los estudiantes del colegio y más o menos habló de mi hijo como ‘el anarquista, el abandonado por sus padres’. Más de un niño me dijo que les decía entre líneas que “gracias a Dios se murió Sergio”. En lugar de dar unas palabras de aliento, fue un ataque. Ni siquiera dejó ir a los compañeros del niño al funeral. Les cobró ese día que faltaron. Tuvieron que reponerlo el sábado siguiente.

Semana: ¿En algún momento sospechó que Sergio quería quitarse la vida?
A. R.: Al final sí. Antes de la última reunión en el colegio y cuando ya teníamos indicios de que le iban a colocar una denuncia penal, él tuvo una crisis. Eso fue el 11 de julio. Sergio sufría de migraña desde chiquito y ese día tuvo una crisis como nunca lo había visto. Lloró amargamente, me gritaba que quería morirse, se encerró en el baño y se hizo daño en un bracito. Se rayó con una peinilla, vomitó casi 15 veces desde las 5 de la mañana y decía que no soportaba el dolor que sentía. Yo lo llevé a la clínica y la doctora me dijo que eso no era normal. Que algo le tenían que estar haciendo. En los días que siguieron traté de tranquilizarlo, pero a Sergio se le estaba derrumbando el mundo a pedazos. En menos de un mes todas sus ilusiones se apagaron y ahora con el proceso penal han salido cosas a la luz que él me ocultó tal vez por no hacerme más daño.

Semana: ¿Como cuáles?
A. R.: Después del episodio de la clínica, el colegio me pidió un certificado psicológico. Nosotros lo entregamos, pero me llamaron a decirme que no lo iban a recibir. Lo dejaron plantado con maleta y todo y la ruta nunca pasó por él porque el certificado no cumplía supuestamente las condiciones. Cuando pasó lo del beso, él llegaba y lo sacaban todos los días a orientación psicológica para que hablara de su orientación sexual. A la directora de curso la sancionaron por no poner en las observaciones nada malo Sergio. La veedora le dictó una nota en contra de él, para que la directora la terminara. Ella dijo que no está de acuerdo y le descontaron dinero de su sueldo por no hacerlo.

Semana: ¿Qué planes tiene ahora cuando se cumple un año de la muerte de Sergio?
A. R.: Voy hacer una pequeña ceremonia este miércoles en la tarde en el Park Way. Ahí haré oficial que voy a crear una fundación que trabaje con niños, niñas y jóvenes diversos para que sean protegidos en las escuelas y colegios. La respuesta de las personas cuando me ven ha sido increíble. Hace poco durante una marcha un niño se me acercó y me dijo: “Tú no sabes lo que haces por nosotros todos los días.” La verdad es que yo estoy haciendo lo que Sergio haría: quitarles el miedo a las personas de que hablen y dejar huella.

Semana: Para usted, ¿qué es ser gay en Colombia?
A. R.: Ser gay en Colombia es ser lastimado, vulnerado, cuestionado. Hemos avanzado, pero todavía nos falta mucho. La verdad es que yo he visto en las parejas LGBT un amor más sincero que el de muchas parejas heterosexuales. Es mucho más transparente, más valiente.

Semana: ¿Ha sentido a Sergio en algún momento durante este año?
A. R.: Todos los días entro a su cuarto, lo saludo y me despido. Siempre conservo la esperanza de que esté bien en algún lado. En muchas ocasiones siento que está ahí, que su voz no la apagaron. Y hace poco pude conectarme con él a través de una persona y me dijo que no llorara más, que me amaba desde el amor y que cada vez que viera mariposas verdes es porque él estaba ahí conmigo. Hace poco iba caminando y se me posaron sólo mariposas de ese color en la ropa.

DOCUMENTACIÓN
Un año después, Sergio Urrego vive
Sentiido, 2015-08-03

http://sentiido.com/un-ano-despues-sergio-urrego-vive/
'Suicidio de Sergio Urrego no fue por género, sino por abandono'
Entrevista con la rectora del colegio donde estudiaba el joven que se suicidó hace un año.
Karen Bohórquez | El Tiempo [Colombia], 2015-08-04
http://www.eltiempo.com/politica/justicia/sergio-urrego-un-ano-de-su-suicidio/16190017

martes, 2 de junio de 2015

#hemeroteca #homofobia | Caso Sergio Urrego: colegio deberá cambiar manual de convivencia

Caso Sergio Urrego: colegio deberá cambiar manual de convivencia
Así lo pide el Gobierno a la Corte Constitucional, para reparar la memoria del joven que se suicidó luego de ser matoneado por su condición de género.
Semana, 2015-06-02
http://www.semana.com/nacion/articulo/colegio-donde-estudiaba-sergio-urrego-debera-cambiar-manual-de-convivencia/430009-3

El colegio Gimnasio Castillo Campestre, donde estudiaba Sergio Urrego, joven bogotano que se suicidó presionado por el matoneo del que fue objeto por su homosexualidad, estaría obligado a cambiar su manual de convivencia o reglamento interno.

El plantel educativo debe incluir, expresamente, el reconocimiento al libre desarrollo de la personalidad y a entablar relaciones sentimentales con personas de su misma orientación sexual.

Así se lo manifestó el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, a la Corte Constitucional, que estudia una tutela interpuesta por la madre del joven, Alba Lucía Reyes, contra las directivas del colegio.

En un documento radicado este martes, Cristo le presenta a la Corte una serie de medidas de reparación en las que, además, pide que le sean reconocidas las condiciones personales y académicas de Urrego.

Semana.com conoció el documento, en el que el Gobierno considera que las violaciones a los derechos fundamentales del estudiante “persisten” a pesar de su muerte, ya que –dice el documento- “el buen nombre del joven Sergio permanece en entredicho ante su comunidad educativa, e incluso ante la opinión pública, dada la trascendencia nacional adquirida por el caso, al ser calificado como una falta grave su manifestación de afecto”.

También considera el despacho ministerial que el derecho a la intimidad de Urrego fue vulnerado debido a que su relación sentimental fue objeto de exámenes externos sin que se hubieran presentado hechos graves que ameritaran tales intromisiones que para el ministerio fueron “excesivas y desproporcionados” por parte de las directivas del Gimnasio Castillo Campestre.

“Los imaginarios culturales y morales con los cuales se condujo dicho examen permanecen en el grupo social que los presenció y que también fue destinatario de ellos, por lo tanto permanecen como hechos cumplidos que ameritan la realización de acciones afirmativas en contrario”, señaló el texto.

Por eso, el Gobierno considera que la Corte Constitucional debe dar medidas no sólo para el resarcimiento del buen nombre de Sergio Urrego, sino para cesar las violaciones a los derechos del estudiante y su familia. En total son cuatro las disposiciones que propone el Gobierno:

-El reconocimiento público de las condiciones personales de Sergio David Urrego Reyes como alumno y como estudiante.

-El reconocimiento público del derecho de las personas con orientaciones sexuales diversas para desarrollar libremente su personalidad dentro del establecimiento educativo.

-La demostración pública y explícita de reforma del manual escolar de convivencia del colegio donde de manera expresa se dé reconocimiento al derecho al libre desarrollo de la personalidad de las personas con orientación sexual homosexual y el derecho que les asiste de entablar relaciones sentimentales con personas que compartan su misma orientación en las mismas condiciones para la parejas heterosexuales, así como la consagración de lineamientos pedagógicos para la adecuada expresión de los afectos de acuerdo con el ideal de una sana convivencia deben ser las mismas para todas las orientaciones sexuales.

-La revisión y la publicación de los protocolos sobre las acciones pedagógicas y de orientación para los profesores y para el área de psico-orientación del colegio en cuestión que incluya el modo de abordar a los estudiantes con orientaciones sexuales homosexuales de modo que se respete el libre desarrollo de la personalidad, el derecho a la intimidad y el derecho al buen nombre; también donde se expliciten los métodos para brindar contención a la persona a favor de su desarrollo como persona libre y autónoma; así como los métodos y los contenidos para promover el desarrollo de relaciones afectivas con base en el respeto a sí mismo, a su pareja y al entorno social.

El documento del Gobierno será un insumo adicional que evaluará la Corte Constitucional en el caso de Urrego que, según varias cartas que dejó, fue blanco de presiones psicológicas por parte de directivas, profesores y estudiantes por su condición de homosexual.

Tales presiones condujeron a que él tomara la decisión de quitarse la vida. El pasado mes de agosto, Urrego, de 16 años, decidió lanzarse al vacío desde una azotea en un centro comercial del occidente de Bogotá.

DOCUMENTACIÓN
Recogiendo los pasos de Sergio
“Considero el suicidio como uno de los actos más valientes que puede llegar a cometer el ser humano y la única salida que existe de un infierno terrenal”. Sergio Urrego
Lina Quiroga Rubio | Las 2 Orillas, 2014-09-21
http://www.las2orillas.co/recogiendo-los-pasos-de-sergio/