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martes, 24 de octubre de 2017

#hemeroteca #homosexualidad | Luis Alegre: "Los homosexuales somos en cierto sentido más libres"

Imagen: El Mundo / Luis Alegre
Luis Alegre: "Los homosexuales somos en cierto sentido más libres".
Irene Hdez. Velasco | El Mundo, 2017-10-24
http://www.elmundo.es/madrid/2017/10/24/59ee655ce2704e5c508b4668.html

Luis Alegre. Miembro del equipo fundador de Podemos, ha sido secretario general en Madrid de esa organización. Pero se ha cortado la coleta de la primera línea política para volver a lo que más le gusta: dar clase de Filosofía.

P. Usted ha publicado un ensayo recientemente que se titula 'Elogio de la homosexualidad' [Editorial Arpa]. ¿Qué tiene de elogioso la homosexualidad?

R. La homosexualidad nos hace más libres a todos, nos hace ver y cuestionarnos las casillas consolidadas en las que nos instalamos sin darnos cuenta y que marcan hasta los últimos detalles de nuestras vidas. Como los homosexuales no encajamos en ninguna de esas casillas, no podemos eludir reflexionar sobre ellas. Ese ejercicio reflexivo es algo por lo que pasamos todos los homosexuales, todos los gais nos vemos obligados a analizar ese paquete completo de construcciones que recibimos de nuestros ancestros.

P. Perdone, pero yo soy mujer, soy heterosexual, y también reflexiono sobre ello...
R. Mi libro es feminista, bebe mucho de las autoras en el campo de la igualdad de género. La casilla de ser mujer existe, está estandarizada, asumida, e incluye un archivo completo establecido por nuestros antepasados. Hay mujeres que la cuestionan, pero hay otras que no lo hacen y se insertan en ella con normalidad, ya que la consideran el orden natural de las cosas. Los homosexuales, sin embargo, tenemos por pura supervivencia que analizar las casillas, porque hasta ahora no encajábamos en ninguna. Y ese análisis nos permite descubrir lo que esas construcciones tienen de artificial.

P. ¿Habla de una superioridad homosexual?

R. En algunos conceptos sí creo que se puede hablar de una superioridad homosexual. Esa obligación de analizar las casillas establecidas, de mirar desde fuera, nos coloca a los homosexuales en una posición privilegiada.

P. Pero también existen categorías de gais. Desde el gay que va a los cuartos oscuros y es promiscuo sexualmente hasta el gay casado y que ha adoptado hijos...
R. Ahora las hay, antes no. Y es normal que las haya, los humanos nos relacionamos a través de categorías.

P. ¿Los homosexuales odian más?
R. No, al revés. Los homosexuales, como colectivo, odian menos y odian mejor. Hemos sufrido mucha persecución, y no siempre ocurre que se reaccione a eso con apertura. Los homosexuales hemos sido discriminados y atacados, y sin embargo somos un colectivo lúdico y activo.

P. ¿Y por qué los homosexuales odian mejor?
R. Es raro que un colectivo como tal respete el principio de imputabilidad individual. Lo que dice por ejemplo el cardenal Cañizares los homosexuales se lo imputamos a él, no a toda la jerarquía de la Iglesia ni a todos los católicos. Sólo a él.

P. ¿Comulga con el Papa Francisco?
R. Yo no comulgo en absoluto. Pero éste es el mejor Papa que podía haber, siento por él un gran respeto y admiración. Es imposible encontrar un líder mundial que genere tanto consenso como el Papa Francisco. Pero este Papa social no deja de ser una anomalía, la jerarquía de la Iglesia española debe estar espantada con él. Al fin y al cabo, la jerarquía de la Iglesia española no se moviliza por la precariedad laboral, por los desahucios o por el exilio de los jóvenes, y sí lo hace en defensa de la familia y del matrimonio tradicional.

P. ¿Llegará el homopatriarcado?
R. Espero que no. Mal haríamos en sustituir un patriarcado por otro. Los ciudadanos debemos de ser iguales en dignidad y en derechos.

P. ¿Hay políticos en el armario?
R. No se sabe. Lo que sí es seguro es que si en un espacio político no hay ningún gay visible, ahí hay un problema.

P. ¿Hay algún partido político sin gays?

R. Creo que Ciudadanos. No quiero difamarles, pero ahora mismo no me viene a la cabeza ningún gay en el partido de Albert Rivera.

domingo, 22 de octubre de 2017

#hemeroteca #homosexualidad | Luis Alegre (filósofo): “Dentro del catálogo de nacionalismos, el español tiene versiones especialmente cutres”

Imagen: Google Imágenes / Luis Alegre
Luis Alegre (filósofo): “Dentro del catálogo de nacionalismos, el español tiene versiones especialmente cutres”.
AashtaMartinez | La pluma en el armario, Dos Manzanas, 2017-10-22
http://www.dosmanzanas.com/2017/10/luis-alegre-filosofo-dentro-del-catalogo-de-nacionalismos-el-espanol-tiene-versiones-especialmente-cutres.html

Tiene 40 años y es filósofo, investigador, escritor y profesor en la Universidad Complutense. Ex secretario general en Madrid de Podemos y miembro del equipo fundador del partido. Desde hace algo más de dos años sale con Álvaro, su actual pareja.

P. En ‘Elogio de la homosexualidad’ asegura que los gais son más tolerantes. ¿En qué lo ha notado?
R. Por ejemplo, en lo que escasean los supremacistas blancos en las saunas. Quizá haya sido una sensación subjetiva, pero no creo ser el único que la ha tenido. La mayor parte de los prejuicios de raza, clase, religión, idioma o nacionalidad se dejan en la taquilla, y eso basta para descubrir que son bastante de quita y pon.

P. También habla de la homosexualidad como posible vacuna contra los nacionalismos. ¿Se lo ha regalado a Mas y a Puigdemont?
R. No, no creo que lo leyeran. Además, se lo regalaría antes a Rajoy o Cospedal. Puede sonar egoísta, pero no sufro el nacionalismo catalán de cerca. Con el que convivo es con el nacionalismo español (que, dentro del catálogo de nacionalismos, tiene versiones especialmente cutres).

P. Sus compañeros de partido le definían como ‘persona imprescindible para el cambio’. ¿Es para tanto?
R. Serían más bien mis amigos y amigas quienes me definían así, pero no creo que sea cierto. La contribución de todo el mundo ha sido y es muy importante, pero no creo que la de nadie en particular sea imprescindible. Mal se estarían haciendo las cosas si lo fuera.

P. ¿Cómo ve el percal, así en general?
R. De pena, la verdad. Pero no quiero dar el paso de empezar a pensar que mi país no tiene arreglo. Creo que debemos seguirlo intentando y que todos debemos implicarnos en construir un país mejor.

P. ¿Quién le parece más filosófico, Rajoy o Pedro Sánchez?
R. No sé, supongo que Rajoy. Tiendo a imaginarme que todo el tiempo que pasa desaparecido es porque está filosofando. Si no, no lo entiendo. A lo que con seguridad no se dedica es a solucionar los problemas de los españoles.

P. ¿Qué diría Aristóteles de nuestro gusto por saquear las arcas públicas?
R. ¿El de quiénes? El de los dirigentes del Partido Popular, sin duda. Pero no creo que se pueda imputar a todos los españoles; ni siquiera a todos los políticos. Quien te diga que todos los políticos son iguales, puedes estar seguro de que vota al Partido Popular. Haz la prueba.

P. Dice que planificó su salida del armario para ir a la universidad. ¿Es igual de organizado para todo lo demás?
R. Yo creo que sí, pero me temo que mi chico no compartiría esta opinión.

P. Tiene pinta de ser tímido. ¿Cómo se las apañó para convocar una besada delante de la Conferencia Episcopal?
R. A rebufo de Fabio, mi pareja de entonces, la verdad. He conocido a poca gente con tanta iniciativa y capacidad de liderazgo. Cuando decidía que teníamos que organizar algo, no había Rouco Varela que se le pusiese por delante.

P. De joven se matriculó en un curso de marxismo por correspondencia. Hoy día, ¿es usted más de Amazon o de AliExpress?
R. Soy más de librerías; en concreto de la librería de mi Facultad. Aunque debo confesar que a veces compro libros en Amazon.

P. ¿En Podemos no hay armarios?
R. Depende de la familia. Hay familias sin ningún gay visible, así que supongo que estarán en el armario.

P. Lo que sí que parece que hay son trifulcas. ¿Se fue porque estaba un poco hasta la coronilla?
R. No. Mi sitio está en la Universidad, estudiando, escribiendo y con mis alumnos y alumnas. Eso lo he tenido claro siempre, y desde el primer momento planteé que mi compromiso en primera línea se limitaba al ciclo electoral que se abría con las europeas y se cerraba con las generales. Es verdad que las trifulcas no han ayudado, sobre todo en esos picos de irresponsabilidad que pusieron en peligro la ilusión de mucha gente con Podemos, pero no han sido el motivo principal.

P. ¿Arreglarán algún día su escacharrada brújula?
R. No creo que la brújula esté escacharrada. Quizá no señale exactamente hacia el lugar al que a mí me gustaría ir, pero eso es problema mío, no de la brújula. Mientras respeten la pluralidad y la riqueza de Podemos, es razonable que el rumbo lo marquen quienes ganaron en la última Asamblea Ciudadana.

miércoles, 14 de junio de 2017

#hemeroteca #libros #homosexualidad | Un elogio a la homosexualidad

Imagen: El País / Juan Cruz y Luis Alegre presentan 'Elogio de la homosexualidad'
Un elogio a la homosexualidad.
Luis Alegre presenta su ‘Elogio de la homosexualidad’, un libro que reivindica terminar con los clichés.
Fran Serrato | El País, 2017-06-14
http://ccaa.elpais.com/ccaa/2017/06/13/madrid/1497385774_410721.html

'Elogio de la homosexualidad' es un canto a la libertad, que es el tema central del último libro de Luis Alegre (Madrid, 1977). “Los homosexuales hemos hecho más libres a todos”, ha repetido como un mantra ante la treintena de personas que han acudido el martes 13 de junio a la librería Rafael Alberti a la presentación de la obra. "La Edad de Oro de la heterosexualidad está llegando a su fin" y con ello todos ganan, asegura en sus páginas.

"No sé si es un libro necesario, pero me lo he pasado muy bien escribiéndolo y, además, puede ayudar a mucha gente", afirma Alegre, que descubrió que era homosexual con 15 años. Sin embargo, no salió del armario hasta que llegó a la universidad, en la que estudió Filosofía después de asistir a una charla del profesor Carlos Fernández Liria, que lo ha comparado con el filósofo alemán Immanuel Kant. El periodista de El País Juan Cruz, que presentó la obra, ha destacado que el texto es "didáctico, fresco y generoso". Cruz también ha agradeció a Alegre su "generosidad" por contar su experiencia vital.

"Despertar es transitar a lo largo de nuestras circunstancias", escribió el filósofo francés Jean-Paul Sartre en ‘Los caminos de la libertad’, el libro que curiosamente se exponía en las estanterías de la librería en la que Alegre disertaba sobre su obra. El suyo es un ensayo de filosofía en toda regla, pero está hecho para ser leído (y entendido) por todos los públicos. En 'Elogio de la homosexualidad' (Arpa Editores) se reivindica acabar con los clichés. “En los heteros hay algo de inducido, como un manual de instrucciones dado por los ancestros que detalla las acciones que deben realizar”, ha admitido el escritor. “Es cuestión de tiempo que los varones, por ejemplo, piensen en la construcción de su masculinidad”.

Una obra para 'heteros'
El mérito de Alegre, cofundador de Podemos y profesor de Filosofía en la Universidad Complutense, radica en construir un libro no solo para homosexuales, sino también para heterosexuales. "El problema no es la orientación sexual, sino la construcción de archivos en torno a los que quedan distribuidos parámetros de conducta". El autor asume que el hetero será más libre cuando sea capaz de reflexionar sobre la construcción de su propia identidad. “Los homosexuales venimos obligados de serie porque no encajamos en el sistema de casillas”, ha dicho.

"Los humanos nos vamos civilizando y con ello nos sometemos a los principios de libertad civil", ha subrayado Alegre. “La batalla no ha terminado, y posiblemente no termine nunca, pero hay que confiar en el progreso de la humanidad”. El año en que nació Alegre, más de 4.000 personas se manifestaron en Barcelona para defender al colectivo LGTB por primera vez en España. Solicitaban la amnistía para los delitos sexuales y la derogación de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social, que contemplaba penas de hasta cinco años de cárcel para los homosexuales.

Cuatro décadas más tarde, Madrid se convertirá a final de este mes en la capital mundial del Orgullo y acogerá a más de tres millones de visitantes. "Las del Orgullo se han convertido en las verdaderas fiestas populares de Madrid. Ya convocan más gente que San Isidro, San Cayetano y la Paloma juntos", se ha felicitado Alegre. Sin embargo, asume que el cambio no ha sido fácil y que queda mucho camino por recorrer. Un camino que abrirá puertas para otros colectivos. Del suyo, Alegre habla con satisfacción: "No todas las comunidades oprimidas se construyen sobre una base de respeto al diferente y apuestan por el reconocimiento de todas las diferencias".

sábado, 13 de mayo de 2017

#hemeroteca #libros #homosexualidad | Luis Alegre: “España es el país más tolerante con la homosexualidad”

“España es el país más tolerante con la homosexualidad”.
Luis Alegre, filósofo y fundador de Podemos, reivindica en un libro la aportación de los gais a la sociedad.
Pablo Ordaz | El País, 2017-05-13
http://cultura.elpais.com/cultura/2017/05/13/actualidad/1494684967_725435.html

A los 15 años, Luis Alegre Zahonero (Madrid, 1977) ya tenía muy claro que era de izquierdas y homosexual, tanto que se matriculó en un curso de marxismo por correspondencia –“esas cosas locas que haces a esa edad”-- y planificó su salida del armario para cuando entrara en la universidad. “Con frecuencia”, explica sentado en una terraza frente al museo Reina Sofía, “lo que resulta más difícil no es el hecho de declarar que eres homosexual, sino de no haberlo comentado antes con la gente de tu confianza. Por eso, decidí que sería más fácil declararme abiertamente gay al llegar a la universidad, en un ambiente amigable y con gente desconocida”. El caso es que con 17 años, al final del curso de marxismo por correspondencia, asistió a una charla del profesor Carlos Fernández Liria y descartó su idea original de matricularse en Políticas: “Me fascinó tanto la conferencia que decidí estudiar lo que enseñara ese señor y donde lo enseñara”. O sea, Filosofía en la Complutense.

Una cosa fue llevando a la otra –“no sabría decir cómo se trenzan esos distintos hilos que se van tejiendo en paralelo”—y Luis Alegre, ya como profesor de Filosofía, terminó fundando Podemos –junto a Pablo Iglesias, Íñigo Errejón, Carolina Bescansa…--, abandonando la dirección del partido durante las trifulcas previas al congreso de Vistalegre 2 y escribiendo un libro, 'Elogio de la homosexualidad' (Arpa editores), en el que, con ironía, mordacidad e incluso provocación hacia “los guardianes de las esencias”, trata de explicar por qué “la edad dorada de la heterosexualidad está tocando a su fin” y por qué es un motivo de celebración general. Hay una frase en el libro que funciona como una columna vertebral: “No es necesario recorrer los caminos abiertos para ser todos más libres”. Luis Alegre la explica: “Basta imaginarse un pueblo pequeño en el que una mujer decide divorciarse o llevar una vida más libre. Solo ese gesto de una mujer valiente provoca que todo el valle o la comarca tenga noticia de su libertad. La primera mujer que se divorció o la primera chica que decidió tener una vida sexual desenfadada tuvo que desbrozar una selva llena de maleza sin más ayuda que las propias fuerzas, pero ese camino quedó ya abierto para todas, lo quisieran recorrer o no”. Y de la misma manera, sostiene en el libro, “la existencia de homosexuales en las zonas rurales es un soplo de aire fresco, un modo de oxigenar esos terrones humanos que muchas veces son los pueblos”. Y añade: “En algún momento se reconocerá nuestra contribución heroica a la libertad de los pueblos”.

Hay un capítulo del libro del que Luis Alegre se siente especialmente satisfecho. Se titula ‘Heraldos de un mundo mejor’ y sostiene que el modo de entender la comunidad de los homosexuales proporciona pautas para mejorar la convivencia, desde el ámbito familiar al general. El profesor de Filosofía asegura que “la homosexualidad suele ayudar a sanear las relaciones familiares, porque obliga a descartar los archivos que cada uno tiene preinstalado –suegro, nuera, yerno, cuñado—y a establecer relaciones más adultas con los padres”. Otra de las teorías más curiosas es la que sostiene que los homosexuales son más tolerantes: “Odiamos menos y odiamos mejor. El argumento que intento sostener es que odiamos de una forma más civilizada porque respetamos el principio de imputabilidad individual. Es decir, reprochamos a los individuos lo que los individuos hacen. Lo que dice el obispo Cañizares se lo reprochamos al obispo Cañizares, ni siquiera a la jerarquía de a Iglesia ni mucho menos a todos los católicos. Y prueba de ello es que cuando el Papa dice cosas distintas y muestra respeto por los gais [“si una persona es gay, quién soy yo para juzgarlo”], nosotros lo celebramos".

En esa línea, Alegre argumenta en su ensayo que la homosexualidad puede funcionar como una vacuna contra los nacionalismos, o más exactamente contra “las construcciones identitarias de carácter excluyente”. Ha detectado también el profesor de Filosofía una falta general de resentimiento y de venganza en una comunidad que ha sido “perseguida, encarcelada, amenazada, lanzada al pilón…”. De hecho, asegura que, pese a los 40 años de dictadura, “España es el país del mundo más tolerante con la homosexualidad”. Aunque admite que no tiene una explicación muy fundamentada, puede deberse a que en paralelo a las dos Españas –“una dominada por la Iglesia católica y otra reacia a las moralinas y los prejuicios”--, “existe en el pueblo español un carácter liberal muy profundo que recorre la historia y que aparece en momentos como las Cortes de Cádiz”.

Los heteros y la destrucción de Podemos
Aunque ya alejado de la primera línea de la política, Luis Alegre no deja pasar la ocasión de referirse a su salida de Podemos --en clave de puya irónica-- en su libro. “En los últimos años, he dedicado todas mis energías a fundar Podemos, algo de lo que estoy humildemente orgulloso. Ahora, una vez creado, he decidido ya dejar que los heterosexuales lo destruyan a partir de Vistalegre 2 (utilizando las ilusiones de la gente para medirse sus cosas)”. En una carta pública de adiós que, según asegura, tuvo más repercusión pública de la que él pretendía, Alegre sigue convencido que Podemos sigue con la brújula estropeada: “Escribí la carta porque no quería dejar de expresar mi apoyo a Pablo, que es el artífice intelectual del proyecto, pero también mis discrepancias obvias con el equipo (...). Se cometería un error gravísimo si se pensara que el PSOE es lo mismo que el PP y sobre todo si se pensara que el electorado del PSOE es el mismo que el del PP (...). Yo diría que España es un país mayoritariamente progresista y la prioridad primera tiene que ser convertir esa mayoría progresista en una opción de gobierno. Y esto, no sé, cuando montas un partido no lo montas para ser una especie de Pepito Grillo marginal a la izquierda, sino que lo montas para aportar soluciones a tu país y cuya primera prioridad es convertir en poder político esa mayoría progresista que efectivamente existe en España (...). Es imprescindible decir vamos a ver cómo conseguimos que las opciones en las que se exprese electoralmente la izquierda se conviertan en opción de gobierno. Esa debería ser la estrella polar que orientase toda la acción de un partido como Podemos y espero en cierto modo que sea lo que se termine haciendo”.

jueves, 11 de mayo de 2017

#hemeroteca #libros #homosexualidad | El libro sobre homosexualidad de Luis Alegre que Pablo Iglesias debe leer con urgencia

Imagen: El Español / Pablo Iglesias y Luis Alegre
El libro sobre homosexualidad de Luis Alegre que Pablo Iglesias debe leer con urgencia.
'Elogio de la homosexualidad' es el ensayo que publica el ex secretario general de Madrid de Podemos, una llamada a la revolución contra lo que entendemos por "el hombre de verdad".
Peio H. Riaño | El Español, 2017-05-11
http://www.elespanol.com/cultura/libros/20170511/215228901_0.html

Luis Alegre (Madrid, 1977) ha escrito un ‘Elogio de la homosexualidad’ (Arpa), porque “los homosexuales hemos hecho más libres a todos”. Es un libro de “filosofía versátil”, accesible para todos, sobre todo, para los heterosexuales, porque son ellos los que más lo necesitan para acabar con la definición de “un hombre de verdad” (cipotudo). De hecho, asegura en el libro que los homosexuales han “vuelto más finos y maleables los barrotes de la jaula” en la que estaban los heterosexuales. “Ahora los hombres heterosexuales, si quieren, pueden no dar golpes a sus amigos para mostrarles afecto”.

El ex responsable de comunicación de Podemos en el diseño de su lanzamiento y coordinador de la Asamblea de Vistalegre I, en la que también fue ponente (junto a Pablo Iglesias, Íñigo Errejón, Carolina Bescansa y Juan Carlos Monedero), describe la obra como un elogio, un manifiesto o, incluso, un manual de autoayuda. Alegre firma un libro provocativo, dispuesto a abrir nuevos caminos de la diversidad, a pesar de las manifestaciones convocadas por el Foro de la Familia: “Nuestro compromiso con la libertad no tiene nada en contra de que existan familias compuestas por un padre, una madre, un hijo y una paloma y, por el contrario, el Foro de la Familia sí pretende que no existamos a nosotros”, escribe.

El que fuera máximo responsable de Podemos en la Comunidad de Madrid escribe fuerte y golpea a la actual cúpula del partido del que fue fundador: “He dedicado todas mis energías a fundar Podemos, algo de lo que estoy humildemente orgulloso. Ahora, una vez creado, he decidido ya dejar que los heterosexuales lo destruyan a partir de Vistalegre 2 (utilizando las ilusiones de la gente para medirse sus cosas)”.

Antecedentes cipotudos
Al teléfono, y con un periodista rebaja la intensidad de sus palabras escritas. “Eso es una broma”, dice a este periódico. “Podemos es uno de los espacios más libres y abiertos de la política, que ha conseguido liberarse. Y a pesar de que todavía tiene dinámicas que ancestralmente han gobernado la sociedad la sociedad, es de los espacios más libres. Necesita mejorar, pero es el primero de la clase en la diversidad”. Con besos de Congreso no basta.

De la cúpula de Podemos, ¿quien debe leer con urgencia este libro? “Me gustaría que lo leyera todo el mundo. Prefiero no señalar a nadie”, responde. Alegre es más conciso por escrito: el discurso heterosexual que controla Podemos destruirá el partido.

De hecho, los días previos a Vistalegre 2 fue famoso su artículo (publicado en Eldiario_es), en el que acusaba al actual equipo de Pablo Iglesias de ser un “grupo de conspiradores”, que ha entrado en el partido con la intención de “excluir” a “todos los que no formaran parte de su pandilla”. De hecho, este ensayo de género que publica ahora, de vuelta a sus tareas como profesor de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid, es una reivindicación contra la exclusión y la opresión, contra la jaula de la heterosexualidad entendida como ley suprema de la sociedad.

"Que el PP tenga portavoces homosexuales es un logro de todos. La diversidad es un cambio radical, que se producirá de manera paulatina, un progreso. A las empresas les pasará lo mismo, tarde o temprano, porque no hay organización que no sea permeable a los cambios sociales", asegura.

Libertad homosexual
“Los homosexuales somos mucho menos dados a convertir nuestra identidad en una mazmorra”, escribe Alegre, para aclarar que la revolución de la diversidad está protagonizada por la homosexualidad. Con su mayor libertad sexual son capaces de reventar el “manual de instrucciones” que prescribe los detalles mínimos que dirigen las vidas heterosexuales.

Las normas, los usos y las conductas de la pareja están consolidadas sobre una base que Alegre anima a boicotear. “La época dorada de la heterosexualidad, que ha durado miles de años, está tocando a su fin. Las personas que han estado hasta ahora encarceladas en ese concepto están también de enhorabuena”.

La esperanza le lleva a gritar (por escrito): “El heterointegrismo está en claro retroceso”. Alegre asegura que nos encontramos en la Edad de Oro de la homosexualidad, un momento en el que, como él dice, las fiestas del Orgullo de Madrid se han terminado convirtiendo en las genuinas fiestas populares de la ciudad. “Suscitan más júbilo que las fiestas de San Isidro, San Lorenzo, San Cayetano y la Virgen de la Paloma juntos”, dice. “Bailar juntos puede convertirse en la mayor oportunidad para crear libremente”.

Familias protegidas
Sin embargo, el acceso a la reforma de las estructuras más arcaicas tiene fuerzas de choque que se resisten. “No hemos visto a la Conferencia Episcopal movilizarse por los desahucios para proteger a las familias”, dice. Los guardianes de las esencias, como los llama el filósofo, explica que sin ellos todo el mundo podría ser más libre para tomar unos elementos y otros a la hora de construir su propia identidad.

¿Cómo pueden considerar que el matrimonio entre personas del mismo sexo es la principal amenaza que se cierne hoy sobre la familia? Él mismo se responde: “Como guardianes de las esencias, su tarea se limita a velar por el concepto de familia y, por lo tanto, les resulta bastante indiferente la suerte que corramos las familias de carne y hueso”. Una familia de dos hombres o dos mujeres y sus hijos no hace daño a ninguna otra familia, comenta, pero supone un atentado a la esencia de su familia. “Es un ejercicio de hipocresía”.

sábado, 6 de mayo de 2017

#hemeroteca #homosexualidad | Luis Alegre: "En Podemos no conozco a gais en el armario".

Imagen: El Mundo / Luis Alegre
Luis Alegre: "En Podemos no conozco a gais en el armario".
El ex secretario general de Podemos en Madrid ha escrito 'Elogio de la homosexualidad' y habla con LOC sobre su propia salida del armario.
Eduardo Verbo | El Mundo, 2017-05-06
http://www.elmundo.es/loc/2017/05/06/590c995846163f08758b4633.html

Luis Alegre (40), ex secretario general en Madrid de Podemos y miembro del equipo fundador del partido, ha dejado la primera línea de la política y ahora se dedica a lo que más le gusta: dar clases en la Facultad de Filosofía de la UCM. Y escribir. De hecho, el pasado miércoles 3 de mayo publicó su último libro, ‘Elogio de la homosexualidad’ (Ed. Arpa), un ensayo en el que el autor invita a encontrar la libertad y a reconocer las ataduras afectivas y sexuales a las que, también los heterosexuales, están sujetos.

P. ¿Cuándo se dio cuenta de que era homosexual?
R. Es algo que noté desde muy joven. En un primer momento, no lo supe identificar bien, pero fue antes de cumplir los 10.

P. ¿Y lo pasó mal? ¿En el colegio, por ejemplo?
R. En el colegio no era visible. Lo que resulta un infierno allí es ser afeminado. Hay heterosexuales que lo pasan mal por serlo. En el libro se explica bien esa presión social para encajar en la norma.

P. ¿Cómo le contó que era gay a su familia, de quien dijo en 2015 que era conservadora?
R. No he podido tener más suerte con mi familia en todos los sentidos. Son muy liberales y firmes defensores de la libertad. Me han apoyado de una forma impagable.

P. ¿Tuvo novia alguna vez?
R. He tenido sexo con mujeres, pero ya identificándome a mí mismo como homosexual.

P. ¿Se ha negado a sí mismo?

R. Ocultarme y negarme, no. Sí que es verdad que cuando empecé con el activismo LGTBI con mi primer novio, las primeras acciones más públicas las viví con cierto pudor. Al final, tienes que hacer el esfuerzo de obligarte a ti mismo a no ocultarte, porque en principio lo que te saldría es tener cautela. Recuerdo una besada delante de la Conferencia Episcopal en la que me estuve besando con él y sentí mucho rubor.

P. ¿Ha vivido alguna agresión por su condición sexual?
R. Una vez con mi anterior pareja. Estábamos en un bar, nos dimos un beso y salió el camarero para decirnos que no podíamos hacerlo en su local. Nos enfadamos y lo recuerdo con frustración. Más allá de eso, no he sufrido ninguna agresión.

P. ¿Cómo fue su salida del armario?
R. La planifiqué para ir a la universidad. Tomé la decisión firme de entrar siendo abiertamente gay. El problema que se tiene en la adolescencia es decirle a tus amigos de siempre que eres homosexual. Resulta difícil explicarles por qué no se lo has dicho antes.

P. Le dedica el libro a Álvaro, ¿es su novio?
R. Sí, él es mi actual pareja (...) He tenido dos parejas más con anterioridad(...) Llevamos ahora dos años viviendo juntos, le conocí a través de un amigo en común y no tengo duda de que es el hombre de mi vida.

P. ¿Por qué ha llegado a esa conclusión?
R. Por su inteligencia, su humor, su bondad y su racionalidad.

P. ¿Se casaría?
R. Sí, no me importaría casarme. (...) Lo del matrimonio gay me pareció una medida decisiva, porque permitió acabar las posiciones reaccionarias más duras.

P. ¿Qué opina sobre la gestación subrogada?
R. Es un tema espinoso y no tengo una opinión muy formada. Me inclino a favor de que sea con garantías suficientes para las mujeres con el fin de evitar que se trate con su cuerpo.

P. ¿Usted lo haría?
R. Me gustaría tener hijos, pero la cuestión de los genes me parece más irrelevante. Me daría igual que fueran adoptados que míos. La parte genética no es importante. Eso sí, preferiría que llevaran mi educación.

P. ¿Conoce a muchos políticos homosexuales?
R. Sí. ¿En el armario? En Podemos no conozco a nadie en el armario, porque es un sitio razonablemente abierto, donde reina la libertad. En otros partidos ocurre, pero me alegra ver que incluso el PP permite que haya líderes y portavoces suyos abiertamente gais. Es un triunfo de todos. Haber obligado al adversario a aceptar esos principios. Podemos estar muy contentos.

P. Relata en su libro que la reina Victoria de Inglaterra se negó a penalizar el lesbianismo. ¿Debería la Corona española mojarse más?
R. Sí que me gustaría que lo hicieran. No me haría sentir más simpatía hacia la monarquía como institución, pero sí hacia la persona que ocupa la Jefatura del Estado.

P. No tiene problemas en hablar en clave personal, ¿qué opina de los políticos que, como Pablo e Irene Montero, se toman tan mal el interés que su relación suscita?
R. Esto es perfectamente legítimo. Me parece muy importante que cada uno tenga derecho a preservar su intimidad y su vida privada. Es una de las cosas por las que debemos sentirnos orgullosos de España.

P. "Ahora, una vez creado Podemos, he decidido dejar que los heterosexuales lo destruyan a partir de Vistalegre 2", dice en su libro. ¿Tienen entonces los heteros la culpa del cisma en Podemos ?
R. Es un comentario que tiene algo de serio y algo de broma. Hay ciertas tensiones que si no se le dan salida por un sitio se le dan por otro. Si no se les permite dar salida por la vía del juego, la fantasía o el sexo, se les da salida por la vía de las confrontaciones o trifulcas políticas.

P. ¿Quiere decir que la cúpula de Podemos tiene mal sexo?

R. ¿Luis Alegre reprocha mal sexo a los líderes de Podemos? ¡Ese titular no se lo puedo dar!

P. ¿Volverá a la política activa?

R. Mi idea es no volver. Estoy inscrito y los inscritos somos, en último término, los que tomamos las decisiones en Podemos. Pero, la política es muy exigente y me gusta más la vida pausada y tranquila de la academia que la vorágine de la política.

jueves, 4 de mayo de 2017

#hemeroteca #orgullo | Sobre Luis Alegre y su “Elogio de la homosexualidad”

Imagen: Kaosenlared / Celebración del Orgullo Crítico
Sobre Luis Alegre y su “Elogio de la homosexualidad”.
Orgullo Crítico Madrid, 2017-05-04
https://orgullocritico.wordpress.com/2017/05/04/sobre-luis-alegre-y-su-elogio-de-la-homosexualidad/

Luis Alegre, filósofo, escritor, profesor y miembro fundador de Podemos, al mejor estilo ‘Eliad Cohen’, con este artículo (y, ojo, que hasta ha sacado un libro), pretende erigirse como la voz de los homosexuales, a quienes alaba con argumentos como que la comunidad LGTBI “este año celebra el World Pride en Madrid, juntando a gente de todo pelaje en una fiesta común de fraternidad universal”…

Pues a este señor se le pasan muchas cosas, como que el WorldPride es una marca que organiza este evento, bañado en capitalismo rosa, patriarcado, machismo, misoginia, homonacionalismo y homonormatividad todos los años, para que empresarios y comerciantes (y también ayuntamientos, como el que gestiona el partido que el escritor ayudó a fundar) se llenen los bolsillos de “dinero rosa”, mercantilizando e instrumentalizando nuestros derechos y nuestros cuerpos. Que esa gente de “todo pelaje” puede acceder a esta “fiesta” si tiene los recursos necesarios para pagárselo, y si entran dentro de los cánones homonormativos que este evento promueve, impone y estandariza; es decir, ser blanco, guapo, joven, delgado, musculado, bronceado y, por supuesto, masculino, ¡MUY MASCULINO! (que ya lo aclaró el presidente de COGAM, que este año iba a ser mucho más que “maricas locas subidas a las carrozas).

Además, opina que a los homosexuales nos viene de serie una identidad que no es ligera como para que no sirva (sin lograr ser nada concreto, ¿?) y que no es seria para encerrarnos, como si todas viviéramos nuestra identidad como él o como si naciéramos ajenos a una sociedad racista, clasista, sexista… dentro de la comunidad LGTBIQ+ encontramos estos discursos que nada tienen que ver con lo que nos comenta.

Por último, utiliza la palabra “mazmorra” para referirse a ese encierro, haciendo gala de una ignorancia brutal hacia las prácticas bdsmeras que muchas de las personas que cree representar practicamos…

Por todo esto, una vez más, desde el Orgullo Crítico te invitamos a que no te dejes llevar por la exaltación de nuestras identidades desde estas perspectivas y que te des cuenta de lo que venimos diciendo todo el año: #WorldPrideCaca. Y tú, ¿dónde vas a estar?

#hemeroteca #lgtbi | Elogio de la homosexualidad

Imagen: El País / Celebración del Orgullo Gay
Elogio de la homosexualidad.
Luis Alegre | 20 Minutos, 2017-05-04
http://www.20minutos.es/opiniones/luis-alegre-tribuna-elogio-homosexualidad-3027967/

El siglo XXI arranca con un intenso resurgir de arcaísmos. Las identidades sociales y políticas que organizaron el siglo XX en términos de emancipación se han ido disolviendo. Y lo han hecho de un modo acelerado desde el colapso del bloque soviético y la pérdida de proyecto político por parte de la socialdemocracia europea. Las nuevas identidades están por construir, y no tiene buena pinta: alrededor de un tercio de los franceses claman "en el nombre del pueblo [francés]"; los estadounidenses blancos tienen claro que "America first"; los británicos viejos no quieren ser ya nada más que británicos; hay demasiados españoles muy españoles y mucho españoles (que votan por Dios y por España aunque les roben) y el fanatismo religioso vuelve a convertirse en un actor global relevante (como si una puerta mágica nos hubiera llevado a algún momento anterior al s. XVII).

¿Todas las comunidades han enloquecido con su entrada en el siglo XXI? Todas no: ahí está la comunidad LGTBI, que este año celebra el World Pride en Madrid, juntando a gente de todo pelaje en una fiesta común de fraternidad universal (y a medio sublimar nada más). La fiesta del Orgullo se celebra en un universo mucho más grande y más rico que cualquier concentración nacional o religiosa. Compárese con una manifestación del Foro de la Familia: hay más razas, más religiones, más naciones, un espectro social más amplio, más idiomas y culturas, más formas de vida, más variedad ideológica, más tipos de familias... De hecho, el universo es más amplio en cualquier sauna que en la mayoría de las naciones o las religiones.

¿Es posible extender ese milagro de fraternidad universal al resto de comunidades?

La respuesta es sí. En mi libro 'Elogio de la homosexualidad' explico que bastaría conseguir algo que los homosexuales hacemos necesariamente: dedicar tiempo a pensar nuestra propia identidad, a mirarla desde fuera y ver lo que, en definitiva, tiene de artificial.

Los humanos no podemos evitar reconocernos a través de identidades y construcciones comunitarias. Necesitamos ser españoles o franceses, ateos o católicos, del Barça o del Real Madrid, de derechas o de izquierdas, de Villabotijos de Arriba o de Villabotijos de Abajo... Esto es tan inevitable como saludable. Evitarlo nos convertiría en un residuo antropológico totalmente vacío: se puede disfrutar bailando muñeiras, sevillanas o un aurresku, pero no es posible bailar en abstracto sin bailar nada concreto.

Sin embargo, cuando las identidades se imponen sin ningún tipo de control racional, pueden generar todo tipo de monstruos. No hay guerra que no arranque con una exaltación fanática de la propia identidad contra la de al lado.

La comunidad LGTBI tiene a este respecto una ventaja incomparable: está compuesta por gais, lesbianas, transexuales, bisexuales, intersexuales... individuos que al menos en un aspecto fundamental de la vida no encajamos con la norma; nos salimos de las casillas que los ancestros establecieron para organizarnos. Esta especie de fallo en Matrix nos ha obligado desde pequeños a pensar en nuestra propia identidad, a reflexionar sobre las casillas en las que nos reconocemos, a mirarlas desde fuera y tener cierto control sobre ellas.

El mundo sería sin duda un mundo mejor si todas las comunidades fueran capaces de hacer ese ejercicio que a los homosexuales nos viene de serie: no tomarnos las identidades ni tan a la ligera como para quedar a la intemperie (sin lograr ser nada concreto) ni tan en serio como para convertirlas en una mazmorra para los propios y una amenaza para los ajenos.

Luis Alegre es filósofo, escritor, profesor y miembro fundador de Podemos

#hemeroteca #lgtbi | Luis Alegre: “Es fundamental aprobar una ley contra la homofobia y la transfobia”

Imagen: Cuarto Poder / Luis Alegre
Luis Alegre: “Es fundamental aprobar una ley contra la homofobia y la transfobia”.
Juan Ángel Juristo | Cuarto Poder, 2017-05-04
https://www.cuartopoder.es/detrasdelsol/luis-alegre-es-fundamental-aprobar-una-ley-contra-la-homofobia-y-la-transfobia/9286

‘Elogio de la homosexualidad’, publicado por editorial Arpa, y que se presentó este miércoles, 3 de mayo, tiene todas las trazas de convertirse en un ‘best seller’. Su autor, Luis Alegre (Madrid, 1977) es un conocido escritor y filósofo, además de ser uno de los fundadores de Podemos y miembro del Consejo Ciudadano de esta formación política, y ha escrito este libro al modo de un panfleto en su mejor acepción, como lo es 'El Manifiesto Comunista', es decir, con las buenas cualidades de un manual, en su acepción didáctica, unida a una intensidad de escritura propagandística de notable cualidad. ‘Elogio de la homosexualidad’ se perfila, así, como una guía para orientarse en la Otredad, en las preciosas cualidades de lo diferente, además de esclarecer oscuros prejuicios y fustigar las actitudes más intolerantes de nuestra sociedad. Con Luís Alegre hemos mantenido esta entrevista donde ilumina aspectos insospechados de la homosexualidad, amén de posicionarse ante los retos que tiene por delante el colectivo LGTBI y proponer respuestas a problemas profundamente enquistados en nuestro modo de actuar cotidiano respecto al sexo.

– Antes de nada, decirle que el libro es realmente valioso y hace honor a su título de manual. Hay afirmaciones, por ejemplo, algo esquemáticas. Eso de que los heterosexuales han actuado siguiendo un manual de instrucciones, ¿no le parece un tanto abstracto, carente de la complejidad inherente a todo análisis?

– Muchas gracias por la valoración positiva que haces del libro y, sobre todo, por realizar esta entrevista para cuartopoder_es. Respecto a la cuestión que planteas, se trata de un problema muy complejo que ha centrado buena parte de la investigación filosófica en las últimas décadas. Se trata del problema de la “performatividad del lenguaje” (que ha dado resultados especialmente fructíferos en el terreno de las investigaciones sobre la construcción del género). El problema es que no sólo los heterosexuales sino todos los humanos nos comportamos obedeciendo a un minucioso manual de instrucciones que va escondido en las palabras que usamos. Esto es algo bastante misterioso, pero es así incluso en los detalles más cotidianos: por ejemplo, cuando conoces a alguien y tomas un par de copas, vas al cine o quedas a cenar, tienes sexo, etc., sabes que, tarde o temprano, alguien planteará la fatídica pregunta: “pero, nosotros ¿’qué’ somos?”. Es cuestión de tiempo. La necesidad de saber a qué atenerse, la necesidad de nombrar y pensar lo que uno mismo tiene y lo que uno mismo hace, impone la exigencia de poner una ‘palabra’ a ese conjunto disperso de cosas (el cine, la cena, el sexo, las copas…). No resulta fácil sostener por mucho tiempo una respuesta del tipo “dos personas que han visto un par de películas, disfrutan del sexo juntas y salen a bailar”. El problema es que, en el instante se elige la palabra y se dice, por ejemplo, “somos novios”, de un modo casi automático, se descarga un archivo completo, una especie de manual de instrucciones de nuestra propia vida, en el que viene detallado cómo funcionan los celos, cómo hay que relacionarse con los suegros, qué se hace en vacaciones, dónde se sienta cada uno en el coche, qué se opina de los amigos, quién se ocupa de los niños, cómo se paga la hipoteca… Son con frecuencia las determinaciones que corresponden a la palabra las que terminan imponiéndose y dando forma a nuestras propias vidas. Desgraciadamente, no es la teoría la que resulta demasiado abstracta, sino los humanos los que nos movemos de un modo demasiado abstracto. A este respecto, la única ventaja de los homosexuales es que, como no encajamos del todo en el sistema de casillas organizado por los ancestros, nos vemos obligados a mirarlos un poco desde fuera, a granar cierta distancia crítica al respecto y, por lo tanto, a no tomárnoslas tan en serio como la gente que en ningún momento se ve forzada a ponerlas en cuestión.

– España es uno de los países donde más libertad hay respecto a hablar de la homosexualidad. Parece mentira. ¿Cuál cree que es la razón de ese vuelco?

– España es efectivamente uno de los países menos homófobos del mundo. En parte se trata del efecto positivo de una causa perversa: hay dos Españas, y en una de ellas el poder de la Iglesia Católica ha sido total y asfixiante. Eso ha hecho que la otra España reaccionara de un modo muy intenso y activo contra todas las moralinas que tratan de constreñir nuestra vida privada. Pero esto es sólo parte de la explicación. Para dar una respuesta más completa habría que analizar en detalle el compromiso con la libertad y contra todo tipo de tutelas que ha correspondido siempre a cierto carácter profundo del pueblo español. No es casualidad que España sea el único país del mundo en el que el anarquismo ha llegado a tener fuerza suficiente para disputar el poder.

– Usted ha sido uno de los fundadores de Podemos, ¿qué ofrecen respecto al colectivo LGTBI distinto al de otras formaciones políticas?

– Creo que este es uno de los grandes éxitos que cabe reconocer a la comunidad LGTB: conseguir que sus reivindicaciones sean en gran parte asumidas por todas las fuerzas políticas comprometidas con los derechos civiles. La libertad sexual, como en general cualquier derecho, es algo de lo que, propiamente hablando, no disfruta nadie a menos que esté garantizado para todos. Y, por lo tanto, las reivindicaciones de lesbianas, gais, transexuales, bisexuales e intersexuales no concierne a una parte sino a todos los ciudadanos en su conjunto. Esto ha hecho que sobre este asunto a Podemos le resulte fácil entenderse con todas las fuerzas políticas progresistas. Por ejemplo, con el PSOE tenemos discrepancias muy notables en cuestiones económicas, pero no tantas en lo relativo a derechos civiles, y el programa LGTB de IU es muy similar al nuestro. Gracias a ello, estamos consiguiendo sacar adelante en varios parlamentos autonómicos (por ejemplo en Madrid) leyes contra la homofobia y de reconocimiento de la transexualidad.

– Salvando los libros pioneros de Álvaro Pombo, la novela española no es pródiga en el tema, aunque ahora narraciones como ‘El amor del revés’, de Luisgé Martín, o ‘El novio chino’, de María Tena, reflejan esa temática. Estos autores no son precisamente unos jovenzuelos, pero noto cierta reticencia entre los autores más jóvenes al tratamiento ¿A qué cree que se debe?

– Pues la verdad es que no te sé contestar a esta pregunta.

– ¿Podría hablarnos del descubrimiento de su sexualidad? ¿Le fue problemática?

– La verdad es que no. A este respecto debo reconocer que he tenido mucha suerte por los ambientes en los que me he movido: movimientos sociales, organizaciones políticas de izquierdas, la Facultad de Filosofía y en general sitios siempre muy refractarios a la homofobia. Supongo que en una familia ultracatólica o en el ejército la cosa debe ser enteramente distinta. Pero en cualquiera de los casos el descubrimiento de nuestra propia sexualidad es clave para el argumento que sostengo en el libro. La propia sexualidad se descubre muy pronto y en nuestro caso nos damos cuenta rápido de que no encajamos en la plantilla que se esperaba. Esto nos obliga desde muy jóvenes a pensar en esas casillas, a mirarlas desde fuera y mantener una distancia racional con ellas. Es como una especia de fallo en Matrix que nos permite ver cuánto tienen de artificial antes de que se hayan instalado por completo.

– ¿Podría hablarnos del concepto de familia en los colectivos LGTBI y su aportación? Lo digo porque yo pertenezco a una generación donde la homosexualidad era transgresión social y aplaudíamos esa transgresión…

– En lo relativo al concepto de “familia” se ha producido una batalla importante en los últimos años. El movimiento LGTBI no pide nada más que respeto a la diversidad de familias reales que existen o que pueden existir. Simplemente porque nos preocupan las familias reales, su libertad y su felicidad. La reacción por parte de las fuerzas conservadoras (especialmente la Conferencia Episcopal) muestra, por el contrario, que sólo les preocupa el “concepto”, pero que les da igual lo que le pueda ocurrir a las personas y a las familias reales. Su vigorosa defensa de la “familia” frente al matrimonio homosexual contrasta de un modo llamativo con el escaso interés que muestran por la suerte que corren las familias concretas. No les vemos salir en su defensa cuando, por ejemplo, la crisis económica separa a miles de familias que han visto cómo los más jóvenes tenían que exiliarse al extranjero; tampoco convocan los obispos grandes movilizaciones de protesta contra los bajos salarios o los precios de la vivienda, que hacen cada vez más difícil fundar una familia. Tampoco se indignan ante la precariedad laboral, causante de que los horarios de muchas parejas resulten incompatibles entre sí, que los turnos vayan variando, que los días libres o las vacaciones no coincidan y que, en definitiva, sea imposible hacer planes en familia. De hecho, ni siquiera destacan por sus homilías contra las leyes injustas (e ilegales, por cierto) que permiten a los bancos (a los que hemos rescatado) echar a las familias de sus casas sin las garantías procesales mínimas. ¿Por qué?, ¿cómo pueden considerar que el matrimonio entre personas del mismo sexo es la principal amenaza que se cierne hoy sobre la familia?. Como guardianes de las esencias, su tarea se limita a velar por el concepto de familia y, por lo tanto, les resulta bastante indiferente la suerte que corramos las familias de carne y hueso. El exilio, el paro, la precariedad o los desahucios serán algo muy preocupante para las familias concretas, pero no afectan para nada al concepto de “familia”, que se mantiene inalterado como hombre + mujer + prole. Por el contrario, el matrimonio igualitario supone un golpe a la línea de flotación de ese concepto. Una familia compuesta por dos hombres o dos mujeres y sus hijos no le hace ningún daño a ninguna otra familia, pero supone un atentado a la “esencia” de la “familia”, es decir, a las determinaciones que se agrupan bajo la misma palabra desde tiempo inmemorial. Precisamente por eso los obispos volcaron todas sus energías en intentar conseguir, al menos, que no se utilizara la palabra “matrimonio”, buscando argumentos de lo más extravagantes (incluyendo algunos de origen etimológico que, si se tomaran en serio, llevarían a prohibir que las mujeres poseyeran algún tipo de patrimonio). Esta obligación de distinguir entre las cosas reales y su concepto (y la exigencia de preocuparnos más por las familias de carne y hueso que por el concepto) creo que es una contribución fundamental del movimiento LGTBI.

– ¿Cuál cree usted que fue la razón de la especial homofobia de los países comunistas? Se lo pregunto como estudioso del marxismo…

– Me parece una pregunta muy interesante, pero muy difícil de contestar. Se trata de un asunto complejo estrechamente vinculado con la relación que ha tenido el comunismo con las libertades individuales en general. No se debe olvidar, por ejemplo, que en el estallido de la revolución rusa el compromiso de los bolcheviques con la libertad individual era enorme. Esto podía verse en las discusiones públicas que abarrotaban las plazas, la explosión de vanguardias y creación artística que surgió en ese momento y, en paralelo, en el hecho de que la despenalización de la homosexualidad (que estaba duramente castigada en el código penal zarista) fuera una de las primeras medidas tomadas por el gobierno revolucionario. La reacción estalinista supuso un golpe mortal a todo eso. Cosas como la homosexualidad y el aborto regresaron al código penal, algo perfectamente solidario con el acoso a todas las asociaciones de creación artística (declarando el realismo soviético como único arte oficial) y la persecución de la discusión pública. Como ejemplo de hasta qué punto la relación es compleja, podemos recordar que una de las guerrillas comunistas en Filipinas celebraba matrimonios homosexuales, mientras que la otra guerrilla perseguía ferozmente la homosexualidad (y, en general, a los miembros de la primera guerrilla). En todo caso, es verdad que con el triunfo del estalinismo y su tutela a los partidos comunistas de todo el planeta se impuso una línea reaccionaria que perseguía la homosexualidad y, en general, desconfiaba de todas las libertades individuales. Creo que el mayor disparate y la mayor traición que cabe reprochar al estalinismo es precisamente esa: haber regalado al enemigo todas las grandes conquistas de la ilustración, la ciudadanía y el estado de derecho y haber considerado que todo eso, junto a las libertades individuales, era algo “burgués”

– Usted es principal implicado en movimientos como el LGTBI, ¿qué retos se imponen en el futuro?

– Creo que siguen quedando muchas cosas por hacer. La igualdad legal debe ir seguida de una igualdad real y, a este respecto, sigue habiendo ámbitos en los que la homofobia supone un problema gravísimo. Creo que es fundamental aprobar una ley integral contra la homofobia y la transfobia dotada de suficientes recursos para luchar de un modo efectivo contra el acoso escolar. No podemos seguir mirando para otro lado (como si se tratara de “cosas de críos”) ante situaciones que terminan en muchas ocasiones en suicido o constituyen un auténtico infierno para muchos de nuestros adolescentes. Del mismo modo, no hay derecho a que se olvide a la gente mayor LGTB. Muchos han sufrido la represión del franquismo y ahora, en vez de homenajearles como se merecen (como héroes de la libertad de todos), se encuentran a veces en residencias de ancianos gestionadas por monjas en las que tienen que volver al armario. Es una vergüenza que nos debería ofender a todos como ciudadanos. También creo que deberíamos sentir vergüenza como país por no haber introducido aún como causa de asilo político la persecución por motivos de orientación sexual. Y, por supuesto, hay dos tareas urgentes que siguen pendientes: trabajar por el reconocimiento de la transexualidad (que sigue sufriendo niveles de represión escandalosos) y por aumentar la visibilidad de lesbianas y bisexuales.

– Esta pregunta debe ser entendida en su contexto. ¿Cabría entender como parte de la normalización del colectivo gay que haya grupos en Holanda y Francia vinculados a la extrema derecha? ¿Cómo lo interpreta?

– Es una pregunta difícil. Es verdad que la normalización podría implicar efectos extraños. Sin embargo, creo que de momento son puras operaciones cosméticas de las fuerzas de ultraderecha. La comunidad LGTBI se ha caracterizado siempre por un compromiso enorme con la fraternidad universal. No hay más que ver, por ejemplo, las fiestas del Orgullo (que celebra este año el ‘world pride’ en Madrid): hay más razas, más religiones, un espectro social más amplio, más idiomas, más culturas, más formas de vida, más variedad ideológica, más tipos de familias que en cualquier concentración nacional o religiosa. Creo que ese compromiso con la amplitud del mundo, con la diversidad y con la fraternidad universal va en ADN de la comunidad LGTB de un modo imposible de borrar.

miércoles, 3 de mayo de 2017

#libros #homosexualidad | Elogio de la homosexualidad

Elogio de la homosexualidad / Luis Alegre.
Barcelona : Arpa, 2017 [05-03]
200 p.
ISBN 9788416601387 / 17,90 €

/ ES / ENS
/ Comunidades homosexuales / Heterosexualidad / Homosexualidad / Libertad sexual / Sociología

La Edad de Oro de la heterosexualidad está tocando a su fin, y esto es motivo de celebración para todos. También para los heterosexuales, que hasta ahora se han limitado a actuar acorde a un manual de instrucciones en cuya redacción no han tenido ni voz ni voto. Su vida se reducía en gran medida a ejecutar una receta heredada de los ancestros que prescribía, sin que se diesen ni cuenta, hasta los más pequeños detalles.

Sin embargo, gracias a esa especie de fallo en Matrix al que llamamos «homosexualidad», es posible sacar a la luz el conjunto de reglas y exigencias que estaban ya diseñadas para cada individuo antes de nacer. Al no encajar en esos moldes desde un principio, los homosexuales han ido demoliéndolos y han construido sus vidas de un modo mucho más libre y creativo.

Luis Alegre ha escrito un libro feliz, lúcido y mordaz, y al mismo tiempo filosóficamente riguroso, que da las claves de esa distancia racional necesaria para conquistar la felicidad y que constituye uno de los pocos puntos de apoyo con los que contamos para construir una humanidad más civilizada y libre. A través de este ‘Elogio de la homosexualidad’ traslucen las bases de un mundo que sin duda va a ser mejor.