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sábado, 9 de julio de 2022

#hemeroteca #homofobia #deportes | Las tareas pendientes de World Rugby para castigar y erradicar la homofobia

EPE / Israel Folau (2d) en su estreno con Tonga //

Las tareas pendientes de World Rugby para castigar y erradicar la homofobia.

La posibilidad de que Israel Folau, apartado de la selección de Australia por sus ataque al colectivo LGBTI, juegue el Mundial con Tonga cuestiona el presunto compromiso del organismo mundial contra la intolerancia en el deporte.
Iñigo Corral | EPE, 2022-07-09
https://www.epe.es/es/deportes/20220709/tareas-pendientes-world-rugby-castigar-homofobia-14007474 

No hay quien le gane a cabezón a Israel Folau, una antigua estrella del rugby australiano envuelto siempre en la polémica por sus ideas homófobas, fruto de unas creencias religiosas que, bajo la apariencia de una supuesta espiritualidad, están a años luz de aproximarse a la realidad terrenal. Apartado hace más de tres años de la selección de su país por proferir frases apocalípticas como “borrachos, homosexuales, adúlteros, mentirosos, fornicadores, ladrones, ateos e idólatras; el infierno os espera”, Folau aguardaba con impaciencia su vuelta a la competición internacional. Tonga, un país un poco más grande en extensión que Andorra, le brindó la oportunidad de hacerlo el pasado 2 de julio.

Ni una voz crítica a su reaparición por parte de World Rugby. Es posible que los creyentes en las meigas y en su famoso dicho de “haberlas haylas”, tengan razón esta vez. El partido del debut de Folau con Tonga se disputó solo un día después de que en Madrid dieran comienzo las Fiestas del Orgullo LGTBI 2022. El ex internacional australiano no aguantó ni media hora en el campo. Se retiró cojeando y su presencia en el resto de partidos de la Copa de Naciones del Pacífico está en el aire.

Ni su cambio de nombre (Isileli en vez de Israel) sirvió para despistar a las meigas. Tampoco su nueva posición en el campo con el número 14 a la espalda (ala derecho) y no como zaguero (15) donde era un referente. ¿El resultado? Tonga perdió 36-0 frente a Fiyi. Como anécdota comentar que su sustituto fue Tima Fainga'anuku, cuyo hermano Leicester se enfundaba ese mismo día por primera vez la camiseta de los ‘All Blacks’.

La cosa de su homofobia tiene cierta enjundia porque tras disputar durante la primera quincena de julio la Copa de Naciones del Pacífico frente a Fiji, Samoa y Australia, el equipo de Folau tendrá que medirse a Hong Kong, Corea del Sur o Malasia para ganarse una plaza que le permita acudir a la próxima Copa del Mundo a disputar el próximo año en Francia.

El caso es que World Rugby, además de encargarse de quitar España en los despachos lo que había ganado en el campo para estar presente en la próxima cita mundialista, tiene firmado desde hace años una especie de acuerdo protocolario con International Gay Rugby para trabajar juntos en cuestiones que sirvan para educar a jugadores, técnicos y aficionados en los valores de igualdad orientados a desterrar la homofobia en el rugby.

Hechos frente a palabras
Frases grandilocuentes pronunciadas en 2015 tras la firma del acuerdo por el entonces presidente de la World Rugby, Bernard Lapasset, como “esperamos poder colaborar para promover la inclusión, la igualdad y la amistad para comprometer e inspirar a más hombres, mujeres y niños", suenan a rancio solo siete años después.

Cuando se recurre a los valores, y los dirigentes se dan golpes en el pecho para ensalzarlos, es siempre una señal inequívoca de que algo no funciona. "El rugby es un deporte inclusivo que tiene en su corazón valores de pasión, integridad, solidaridad, respeto y disciplina que construyen el carácter. La firma de este acuerdo subraya nuestro compromiso con esos valores y nuestra visión estratégica: un juego para todos, fiel a sus valores”, proclamó Lapasset.

Pese a toda esta retahíla de buenas intenciones, la posibilidad de que Folau juegue la próxima Copa del Mundo en 2023 no es ninguna utopía. Todo porque se ha conseguido meter en el mismo saco a los que defienden “el derecho de cualquier jugador, técnico y espectador a participar en el rugby sin discriminación por motivos de orientación o identificación sexual” con aquellos que demonizan a los que, sin ser distintos, se sienten diferentes.

International Gay Rugby
Los deseos explícitos rubricados en Dublín de colaborar con la International Gay Rugby “para promover la inclusión, la igualdad y la amistad a medida que el rugby continúa alcanzando, involucrando e inspirando a más hombres, mujeres y niños que nunca”, forman parte de un discurso más posibilista que realista.

En el rugby, el primer jugador profesional en hacer pública su condición de homosexual, 20 años antes de la firma del Memorando de Entendimientos suscrito entre World Rugby y la International Gay Rugby fue Ian Roberts, un inglés que emigró a los dos años con sus padres a Australia. Él mismo confesó en 1995 que había tardado mucho en dar el paso para eludir los insultos y las críticas a su familia. Sabía lo que podía ocurrir. Había muy pocos precedentes y, por cierto, nada halagüeños. Sin embargo, el final llegó a la conclusión de que “no puedes proteger siempre a la gente de ser quien eres”.

En fútbol, por ejemplo, un jugador inglés de origen nigeriano (Justin Fashanu) había decidido cinco años antes dar el paso de reconocer su homosexualidad y le salió muy caro. Su confesión le valió el desprecio de los aficionados, de jugadores y hasta de su hermano. En 1998 se suicidó cuando le acusaron sin pruebas de haber abusado de un menor. “No quiero ser más una vergüenza para mis amigos y familia, espero que el Jesús que amo me dé la bienvenida y finalmente encuentre la paz”, dejó escrito en su carta de despedida. Nunca se pudo demostrar su culpabilidad.

El caso de Thomas
Los aficionados al rugby aún recuerdan las palabras del mítico capitán galés, Gareth Thomas quien, tras su retirada de la alta competición, se atrevió a describir el infierno que había tenido que atravesar antes de confesar su homosexualidad en 2009. “Ha sido realmente difícil para mí esconderme de quién realmente soy y no quiero que sea así para el próximo joven que quiera jugar al rugby o para cualquier otro chico asustado”, dijo en una entrevista al 'Daily Mail'. Un lustro después recibió una brutal paliza en plena calle por ser gay.

El rugby, o sea, los jugadores que no los directivos, respondieron de la mejor manera posible. Lucieron en sus botas cordones con los colores arco iris. Fue en un 'test match' celebrado en Roma a los pocos días del incidente entre las selecciones de Italia y Nueva Zelanda.

También hay clubes históricos que pasaron de las palabras a los hechos. Es el caso del Biarritz Olympique Pays Basque, ganador de cinco ligas en Francia y de una European Rugby Challenge Cup. Los vascos, tras lograr el acenso en 2021 al Top14 al derrotar a sus vecinos de Bayona, hicieron público un acuerdo de patrocinio con Grindr, tal vez la aplicación de citas más activa dentro del colectivo LGTBI, ya que tiene una base de casi 14 millones de usuarios repartidos en más de 200 países.

El club al que dio tantos años de gloria su mítico jugador Serge Blanco lleva mucho tiempo implicado en campañas en contra la homofobia, algo que se encarga de recordar cuando se entra en su perfil de Twitter donde aparece la bandera arco iris en un sitio preferente.

73 veces internacional
El caso de Israel Folau traspasó lo deportivo porque su ausencia forzada en el Mundial de Japón de 2019 fue mayoritariamente bendecida por unos y criticada por un sector minoritario del país. Se trataba de un jugador que había sido 73 veces internacional con Australia. Ese pedigrí le hizo sentirse fuerte y lo cierto es que nunca quiso dar marcha atrás. Su fe era inquebrantable y no daba la impresión de que pudiera cambiar de opinión de la noche a la mañana.

“Primero, y ante todo, ahora vivo para Dios (...). Creo que sus planes para mí son mejores de lo que sea que yo puedo pensar. Si son que deje de jugar, que así sea”, comentó al periódico australiano 'Sydney Morning Herald'. Folau solo se limitaba a poner voz a los libros que había leído desde pequeño donde se recogen las enseñanzas de la Alianza Evangélica Mundial, una variante del protestantismo que profesan más de 600 millones de personas en todo el mundo.

En un país laico como Australia, sus creencias causaron un gran malestar. Y eso que le habían advertido para que no utilizara las redes sociales como herramienta de difusión de sus ideas religiosas. ¿El motivo? A lo mejor tuvo algo que ver el hecho de que sus soflamas homófobas llegaran después de que el Gobierno hubiera convocado un plebiscito en la isla sobre la legalización del matrimonio civil entre personas del mismo sexo. Falau desoyó todas las críticas y advertencias que le hicieron los máximos dirigentes del rugby en Australia que, al final, optaron por acusarle de haber cometido una violación de alto nivel contemplada en el código de conducta de los jugadores profesionales.

Todo acabó con su expulsión de la selección cinco meses antes de que diera comienzo la Copa del Mundo. La decisión no fue fácil porque se trataba de apartar del equipo al cuarto jugador con más ensayos en la historia de los Wallabies (37), solo por detrás de David Campese (64), Chris Latham (40) y Adam Ashley-Cooper (39).

Indemnización
El jugador tampoco entonces dio muchas muestras de arrugarse. Demandó a la Federación por su despido, y exigió más de ocho millones de euros en concepto de indemnización. “Ningún australiano de ninguna confesión debería ser despedido por practicar su religión”, alegó en su defensa. Al final las dos partes llegaron a un acuerdo que no llegó a trascender a la opinión pública.

La vergonzosa confidencialidad sobre lo sucedido manda más en estos casos que la publicidad a la que muchos aficionados creían tener derecho. Ni siquiera se desveló el secreto de si iba a cobrar los casi cuatro millones de euros que iba a ganar hasta 2022 si no le hubieran apartado de la selección. Una palmadita en la espalda, unas disculpas por parte de ambos muy poco creíbles, y asunto resuelto. Al menos, en lo que a la cuestión pecuniaria se refiere.

En estos tres últimos años Folau nunca ha mostrado arrepentimiento alguno por sus ideas homófobas. Ha militado en los Catalans Dragons, un equipo francés de Rugby League, también conocido como rugby XIII, y en los Shining Arcs de Tokio. Con el actual cambio de normas que permiten a un jugador defender los colores de otra selección distinta a la que debutó si han transcurrido tres años sin disputar un partido oficial, Israel Falau es uno de los beneficiados.

El seleccionador de Tonga, Totai Kefu, un antiguo compañero en el equipo de Australia quiere rehabilitarle deportivamente sin exigirle nada a cambio. Así que durante la primera quincena de julio Folau podrá debutar con los tonganos de la mano de otros tres 'all blacks' que también se han acogido a las nuevas normas de elegibilidad Charles Piutau, Malakai Fekitoa y Augustine Pulu.

jueves, 27 de febrero de 2020

#hemeroteca #homofobia #rugby | La Liga Francesa de Rugby se lanza en la lucha contra la homofobia

Imagen: Google Imágenes
La Liga Francesa de Rugby se lanza en la lucha contra la homofobia.
Infobae, 2020-02-27
https://www.infobae.com/america/agencias/2020/02/27/la-liga-francesa-de-rugby-se-lanza-en-la-lucha-contra-la-homofobia/

La Ligue Nationale de Rugby (LNR) de Francia lanzó este jueves un plan de lucha contra la homofobia, una iniciativa innovadora en un deporte relacionado a clichés de virilidad, donde hasta ahora solo un jugador de renombre, el exinternacional galés Gareth Thomas, hizo pública su homosexualidad hace diez años.

#Plaquons l'homophobie (Hagamos un tackle a la homofobia): será la frase de la LNR, que, asociada a la revista Têtu, dedicada a la actualidad LGBT, ha decidido luchar contra la homofobia que, "a imagen de la sociedad", afecta inevitablemente al mundo profesional del rugby, reconoció el presidente de la LNR, Paul Goze.

"El deporte no está separado de la sociedad, por lo que es un tema que nos concierne. El rugby es la aceptación de la diferencia, está en el ADN de este deporte, donde un equipo está compuesto de jugadores de diferente envergadura. Es un deporte particularmente adaptado para hablar de diversidad", afirmó Paul Goze.

Para apoyar esta iniciativa, un estudio realizado por el gabinete Olivier Wyman entre 380 jugadores y jugadoras profesionales de Francia mostró que alrededor del 75% de entre ellos estima que es difícil de hablar de homosexualidad en el rugby.

"Eso muestra que hay trabajo por hacer", reconoció Yannick Nyanga, exinternacional y director deportivo del Racing 92, padrino de esta operación con Yoann Maestri, jugador del Stade Français, 65 veces internacional con los Bleus.

Gareth Thomas, que había jugado tres temporadas en el Toulouse (2004-2007), hizo pública su homosexualidad en 2009, al final de su carrera, en su autobiografía. "El rugby es un medio atemorizante para un gay", dijo a la prensa.

Hacer que la orientación sexual "no sea un tabú (...), que cada uno se sienta libre de hacer lo que quiera", ese es el objetivo de esta iniciativa, resumido por Nyanga, recordando que en su carrera había "escuchado frases que pueden chocar" a los homosexuales.

Talleres animados por responsables de la revista Têtu serán organizados con los 30 clubes del Top 14 y del Pro D2 (las dos divisiones más altas del rugby francés), incluyendo a los jugadores de los centros de formación, a los presidentes de club y a los entrenadores. Una jornada de campeonato será también dedicada a la lucha contra la homofobia en mayo.

martes, 17 de septiembre de 2019

#hemeroteca #vih | Gareth Thomas desvela que tiene VIH forzado por un chantaje que le hizo "pasar un infierno"

Imagen: El Mundo / Gareth Thomas
Gareth Thomas desvela que tiene VIH forzado por un chantaje que le hizo "pasar un infierno".
Thomas confiesa que es seropositivo forzado por un chantaje y los príncipes Guillermo y Harry le muestran públicamente su apoyo.
Alberto Muñoz | LOC, El Mundo, 2029-09-17
https://www.elmundo.es/loc/celebrities/2019/09/17/5d7fc21321efa0c52b8b463d.html

El ex jugador de rugby Gareth Thomas, que en 2009 confesó públicamente su homosexualidad, se ha visto obligado a hacer público que es portador del VIH por culpa de un chantaje que le llevó a "pasar por un infierno". El ex jugador de los Lions, que no había contado nada a sus familiares ni a amigos acerca del diagnóstico que había recibido en 2018, se convierte en el primer deportista británico en admitir que es seropositivo.

El galés, que se retiró en 2011, hizo pública su enfermedad con un vídeo a través de sus redes sociales en el que explicaba cómo había vivido el proceso desde que se lo diagnosticaron. "Cuando descubrí por primera vez que iba a tener que vivir con el VIH lo primero que pensé fue que iba a morir", cuenta. "Ahora tenéis esta información que me hace extremadamente vulnerable pero no débil".

A pesar de que intentó mantenerlo en secreto, unos delincuentes se enteraron de su diagnóstico y decidieron hacerle la vida imposible. "He sido amenazado por personas que decían que harían público mi secreto. Es enfermizo, he pasado por un infierno", reconocía en declaraciones para ‘The Sunday Mirror’. "Me han chantajeado y en mi mente estaba que solo podían chantajearte cuando habías hecho algo verdaderamente malo, lo que me hizo tener una sensación de vergüenza".

A sus 45 años, el ex deportista, al que se le conoce cariñosamente por el apodo de 'Alfie', asegura que solo quería proteger a los suyos de la verdad de su estado de salud. "Cuando alguien más sabe un secreto tan grande como este tiene la capacidad de determinar tu felicidad o tu tristeza cada mañana y usarlo como un arma contra ti y tú familia", explica. "Me puso en la situación más oscura que he estado nunca, sentía que estaba perdiendo el control de mi vida".

El deportista comprendió entonces que debía ir contándoselo poco a poco a sus familiares, que en un primer momento no lo comprendieron pero finalmente, cuando les explicó lo avanzado que estaban los tratamientos al respecto, se tranquilizaron y le dijeron: "Eres nuestro hijo y si tú nos dices que no estás enfermo y que tu vida no está en peligro eso ya es lo suficientemente bueno para nosotros, vas a tener nuestro apoyo".

Apoyo de los príncipes Enrique y Guillermo
El príncipe Harry también optó por dejarle un mensaje en su publicación en Instagram que decía: "Gareth, ¡eres una leyenda! Compartiendo tu historia acerca del VIH+ estás salvando vidas y acabando con el estigma, porque muestras que se puede ser fuerte y resiliente cuando tienes el VIH. Todos deberíamos estar horrorizados por la forma en que te han forzado a contar tu verdad, que es tuya y solo tuya para compartir en tus condiciones. Millones de personas y yo estamos a tu lado". Su hermano, el príncipe Guillermo, también quiso pronunciarse al respecto compartiendo su publicación con el mensaje: "Valiente como siempre, leyenda dentro del campo y fuera de él. Tienes todo nuestro apoyo Gareth".

martes, 7 de mayo de 2019

#hemeroteca #homofobia #deportes | Homofobia en el deporte, tema protagonista en L’Équipe

L'Équipe y la homofobia en el deporte
Homofobia en el deporte, tema protagonista en L’Équipe.
La revista dedica el número del 4 de mayo a debatir la situación actual.
La Vanguardia, 2019-05-07
https://www.lavanguardia.com/deportes/20190507/462111692370/homofobia-deporte-tema-revista-lequipe.html

La homosexualidad de los deportistas, sobre todo los masculinos, es un tema del que generalmente se evita hablar. Muy pocos son los profesionales que han mostrado abiertamente su homosexualidad y, en los casos que ha habido, la recepción de algunos aficionados ha sido negativa. Precisamente, la homofobia en el deporte es el tema principal del último número de la revista L’Équipe, salida el pasado 4 de mayo.

“Besa a quien quieras”, reza la portada de la publicación francesa, bajo la imagen de dos jugadores de Waterpolo que se besan mientras juegan. Los protagonistas de la foto forman parte de los Crevettes Pailletées ('gambas brillantes'), un equipo ficticio homosexual de la última película de Maxime Govare y Cédric Le Gallo, en la que un entrenador recibe el castigo de entrenar a un equipo amateur gay después de hacer unos comentarios homófobos.

El número de L’Équipe incluye varias historias en las que se detallan episodios de homofobia en el deporte del última año y más antiguas, así como entrevistas y artículos de opinión en los que se analiza la situación actual en distintos países y a nivel internacional.

Entre las historias, el caso de Gareth Thomas, jugador de rugby y excapitán de la selección de Gales, que se declaró homosexual de forma pública en 2009 y que el año pasado sufrió una agresión homófoba en Cardiff.

La portada ha tenido éxito en las redes sociales, aunque la variedad de opiniones, tanto favorables como críticas con el tema, demuestra que la normalización de la homosexualidad en el deporte es, todavía, una asignatura pendiente.

lunes, 14 de septiembre de 2015

#hemeroteca #testimonios | Cómo casi me lleva al suicidio salir del armario en el deporte más rudo

Imagen: El País / Gareth Thomas
Cómo casi me lleva al suicidio salir del armario en el deporte más rudo.
Gareth Thomas, el jugador de rugby más popular de Gales, vivió un calvario. Ahora su drama inspira un anuncio de cerveza y una película.
Miguel Ángel Bargueño | Icon, El País, 2015-09-14
http://elpais.com/elpais/2015/09/14/icon/1442233054_020541.html

Hombretones que chocan entre sí, narices rotas, barro. Esa es la idea que en España, un país no precisamente afín al rugby, se puede tener de este deporte que enciende a las masas en el Reino Unido. Pero para Gareth Thomas, emblemático jugador de Gales, el primero en disputar 100 partidos con su selección, lo verdaderamente duro era tener que mantener en secreto que es gay. “La batalla que he tenido que librar como persona ha sido diez veces peor que las batallas en el campo. Yo era físicamente fuerte, pero mentalmente débil y temeroso”, dice.

Fue a finales de 2009 cuando Thomas (Bridgend, 1974) hizo pública su homosexualidad. A tenor de las mínimas salidas del armario contabilizadas en el deporte, se puede sospechar que anunciarlo en el vestuario de un equipo de rugby no debe de ser fácil. Por entonces, ya en el ocaso de su carrera, Gareth Thomas admitió a Daily Mail que sabía de su tendencia sexual desde los 16 años, pero la había mantenido en secreto porque “sabía que nunca sería aceptado” en “el más rudo y macho de los deportes masculinos”, declaró. “El rugby era mi pasión, toda mi vida, y no estaba preparado para arriesgarme a perder lo que amaba”. Y añadía: “Casi me lleva al suicidio”.

Su vivencia vuelve a estar de actualidad porque la marca de cerveza negra más popular, Guinness, la ha elegido como argumento para su último anuncio.Ya se sabe que la tendencia de moda en publicidad es el story-telling (contar una historia): las firmas declinan dar a conocer las bondades de sus productos, ahora todo son relatos. Historias de cerveceros españoles que viajan al sudeste asiático (San Miguel), de músicos de rock que evocan sus primeras cañas en Madrid (Mahou) o de jugadores de rugby que han estado a punto de quitarse la vida por miedo a que les fuera arrebatado el placer de patear un balón ovalado, lo que a Gareth más le gustaba hacer.

“Temía que todo el mundo me diera la espalda”, explica en el anuncio con cara de haberse quitado un peso de encima. Con un estadio vacío al fondo, su discurso está salpicado de violentas imágenes de rugby y suave música de piano. “No podía dormir, no podía cerrar los ojos, me daba pánico la oscuridad”. Al término de un partido en el que sintió que no había rendido al máximo, se derrumbó ante su entrenador. “No podía parar de llorar”, recuerda. Por suerte, el técnico le apoyó. “Esta gente te quiere”, le dijo, refiriéndose a sus compañeros de equipo. Pese a todo, soltar la bomba delante de ellos fue, para Thomas, “lo más duro que he hecho en mi vida”.

Los malos presagios de Gareth no se cumplieron. Compañeros de equipo y aficionados arroparon al fiero jugador de 1,92 metros en el momento en que él más lo necesitaba. “Quiero dar las gracias a todos por la increíble respuesta que he recibido, en mi nombre y en el de mi familia y amigos”, dijo días después. Robert Norster, presidente de los Cardiff Blues, donde jugaba entonces, le dedicó palabras de elogio: “Es un orgullo para este equipo, alguien que ha aportado honor a esta camiseta como gran jugador y líder sólido. Su vida privada solo te atañe a él”. Eso no le ahorró a Gareth los años de angustia en que escondía su sexualidad porque pensaba que truncaría su carrera.

Si la vida de Thomas sirve para vender cervezas, también podría servir para vender entradas de cine. Aunque con Mickey Rourke detrás del proyecto nunca se sabe. Cuatro años lleva dando vueltas la película sin que de momento haya visos de que vaya a ver la luz. Este mismo 2015 Rourke ha intentado venderla en Cannes, y habla de ella en entrevistas, anticipando perlas como que, en caso de interpretar él a Thomas, "se quitará los dientes postizos" para las escenas íntimas. Las últimas noticias desde Hollywood apuntan a que Rourke se lo está pensando, dado que en Estados Unidos la mayoría de la gente no sabe qué es el rugby. Los planes de rodaje en Gales se han trasladado a Irlanda y la trama, lejos de ser biográfica, se basaría en un concepto más amplio de la homosexualidad en el deporte (el filme podría titularse Irish thunder).

El pasado 19 de febrero las tribulaciones de Thomas llegaron al teatro. Ese día se estrenó en Cardiff (Gales) la obra “Crouch, touch, pause, engage” (las instrucciones que da el árbitro de rugby antes de una melé), basada en su vida y escrita bajo su supervisión. Tras la première, la función recorrió el resto de Gales e Inglaterra. A sus 41 años, Thomas, al que todavía conocen en su tierra como Alfie (por su parecido con Alf, el personaje de la popular serie de televisión) se ha convertido en un ejemplo de integridad y resistencia por su injusto sufrimiento, en un icono gay (el primer gran deportista británico en salir del armario) y en una celebrity que participa en la versión británica de Gran Hermano VIP o posa desnudo para Attitude, revista gay en la que habló de su novio, Ian Baum, diez años mayor: “Siento que es la pieza final del puzle”.