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martes, 3 de febrero de 2026

#hemeroteca #queer #cine | ‘Jaripeo’, el documental que descubre la cultura ‘queer’ bajo la hipermasculinidad vaquera

Efraín Mojica y Rebecca Zweig //

‘Jaripeo’, el documental que descubre la cultura ‘queer’ bajo la hipermasculinidad vaquera

La primera película de Efraín Mojica y Rebecca Zweig, estrenada en el festival de Sundance, desmonta arquetipos en la tradicional monta de toros mexicana
Ana Vidal Egea | El País, 2026-02-03
https://elpais.com/us/entretenimiento/2026-02-03/jaripeo-el-documental-que-descubre-la-cultura-queer-bajo-la-hipermasculinidad-vaquera.html

El artista visual mexicano Efraín Mojica creció en Penjamillo (Michoacán) asistiendo al jaripeo, una tradición popular vinculada al mundo rural que consiste en resistir el mayor tiempo posible montando un toro bravo sin silla. Es similar al rodeo estadounidense, pero en el jaripeo no hay límite de tiempo y se vive como una celebración comunitaria. Hay siempre una banda de música tradicional mexicana amenizando el evento, que suele organizarse durante la Navidad, la época en la que muchos mexicanos de la diáspora regresan con sus familias de origen.

Existen pocas actividades que se consideren más masculinas en la cultura mexicana que la monta de toros. Durante la preadolescencia, Mojica, que no se sentía representado por la hipermasculinidad asociada a aquellos ‘cowboys’ y a la cultura vaquera, dejó de ir a estos eventos. Cuando volvió unos años después con amigos, ya sabiéndose ‘queer’, quedó fascinado al encontrar un mundo oculto de miradas y deseo, del que antes no se habían percatado.

“Empecé a notar que había correspondencia, una subcultura que uno no nota si no presta atención”, explica por videoconferencia desde Park City, Utah. La poeta mexicana Rebecca Zweig pasó unas Navidades en el pueblo de Mojica, al que le une una amistad de más de una década, y tuvo una experiencia similar, quedando entusiasmada con el jaripeo. “Me interesó mucho el invento de masculinidad, la masculinidad performativa. Tomé muchas notas y sabía que quería hacer algo, pero aún no sabía qué forma darle”, cuenta ella.

Tras cuatro años de colaboración, Mojica y Zweig han entrado en el mundo del cine por la puerta grande. Su primer documental, ‘Jaripeo’, acaba de tener su estreno mundial en el festival de Sundance, dentro de la categoría Next, dedicada a apuestas innovadoras, híbridas y experimentales. En febrero la cinta podrá verse por primera vez en Europa, dentro de la Berlinale y en marzo en el Glasgow Film Festival.

‘Jaripeo’ es pura poesía. No es una película narrativa, sino ambiental. El documental combina la música tradicional con la electrónica-punk y el cine verité con el Super 8, utilizado como lupa para ahondar más de cerca en las historias queer que se viven en un entorno tan tradicional como los ranchos mexicanos: los detalles más sutiles, los roces entre hombres.

“Hemos crecido con unos determinados estándares de belleza y atracción, influenciados, por ejemplo, por la publicidad de Marlboro. Y pensábamos que o se era gay o masculino, como si hubiera que elegir. Pero los protagonistas de ‘Jaripeo’ desmontan los arquetipos de lo que es ser ‘queer’ o hetero, masculino o femenino”, matiza Mojica, enfatizando que lo ideal es que cada cual consiga ser libre en su propia piel.

Para Zweig es crucial vivir las propias contradicciones y dejar que otros vivan en las suyas, sin necesitar nombrarlo e identificarlo todo. En este sentido, el documental se centra en dos personajes ‘queer’ que viven su sexualidad de una forma muy diferente. Noé, musculado y atraído por hombres igualmente masculinos; y Joseph, afeminado, que trabaja como maquillador. A lo largo de la cinta conversan con Mojica, que además de codirigir también aparece en cámara, aunque no había sido la intención inicial del proyecto. “Buscábamos una vulnerabilidad difícil de conseguir con alguien a quien conocíamos de hace pocos meses”, explica. “Al mostrarme vulnerable con ellos y compartir mi experiencia personal en cámara, conseguimos ganarnos su confianza, que era necesaria para conseguir una conversación sincera”.

‘Jaripeo’ ha funcionado también como una salida del armario para Mojica, que hasta ahora no había hablado abiertamente de su sexualidad con su familia, presente en el estreno en Sundance y ajena a que el documental ahondaba en la cultura queer dentro del universo vaquero. De ahí que la acogida fuera no solo calurosa, sino profundamente emocional, cuando la madre del director tomó el micrófono para expresar públicamente su apoyo incondicional.

Mojica y Zweig, que quieren seguir explorando la vía de los documentales pero sin prisa, esperando a tener algo significativo que contar, aspiran a proyectar ‘Jaripeo’ en las fiestas navideñas de Penjamillo para compartir la película con la comunidad. Confían en que el pueblo reciba el documental desde la inclusión y que vea la unión de la cultura mexicana, aunque en algunos contextos tradicionales es difícil determinar las reacciones de los espectadores.

Hace 21 años, el estreno de la primera película en la historia del cine que narra una historia de amor homosexual entre dos cowboys, Brokeback Mountain, causó un gran revuelo. Ganó tres premios Oscar, obtuvo el aplauso de la crítica y medios como ‘The New York Times’ o ‘The Wall Street Journal’ la señalaron como la mejor película del año, pero la crítica conservadora se le echó encima porque irrumpía de forma desestabilizante en entornos tradicionales y arquetipos. Y más recientemente, en 2019, se dispararon las protestas masivas ante el Museo del Palacio de Bellas Artes de México por la inauguración de una exposición dedicada a Emiliano Zapata que incluía el cuadro ‘La revolución’, de Fabián Chairez, en el que presentaba al revolucionario afeminado, desnudo, con tacones y un sombrero rosa. La familia del icono mexicano llegó incluso a anunciar que emprendería acciones legales.

‘Jaripeo’ (que empezó a rodarse gracias a que su productora, Sarah Strunin, creyó desde un principio en el proyecto) fue pronto respaldado por instituciones como el SFFILM Documentary Fund, el (Egg)celerator Lab de Chicken & Egg Pictures, The Points North Institute, el Sundance Institute, ITVS y ARTE France. “No me podía creer que un proyecto hecho con mis mejores amigos pudiera crecer de esta forma”, dice Mojica. “El mayor premio para nosotros es que llegue al mayor número de personas posible y poder representar a aquellos que querían que alguien contara su historia”.

martes, 10 de junio de 2025

#ikus-entzunezkoak #lgtbi #memoria | Julen Gorosabel: ''Francisen bizitza nolakoa izan zen argitzea da 'Inkognita' dokumentalaren helburua''

Julen Gorosabel: ''Francisen bizitza nolakoa izan zen argitzea da 'Inkognita' dokumentalaren helburua''
Biba zuek! | EITB, 2025-06-10

https://www.eitb.eus/eu/telebista/programak/biba-zuek/bideoak/osoa/9991229/julen-gorosabel-francisen-bizitza-nolakoa-izan-zen-argitzea-da-inkognita-dokumentalaren-helburua/
 
46 urte dira polizia batek Vicente Vadillo 'Francis' Errenteriako transen mugimenduko kidea tiroz hil zuenetik. Francisaldia zikloa abiatu dute herrian, hainbat ekitaldi eginda. Julen Gorosabelek 'Inkognita' film dokumentala egin du Francis hobeto ezagutzeko, eta zikloan eman dute.

miércoles, 16 de abril de 2025

#hemeroteca #gais #cofradias | "Mariquitas capillitas": así es el documental que se mete dentro de la comunidad LGTBI en la Semana Santa de Sevilla

Los 'chillaores' a la Virgen de los Dolores en Sevilla //

"Mariquitas capillitas": así es el documental que se mete dentro de la comunidad LGTBI en la Semana Santa de Sevilla

Los 'chillaores' son la pieza más escandalosa de la Semana Santa... pero no tienen nada de nuevo
John Tones | Xataka, 2025-04-16
https://www.xataka.com/magnet/mariquitas-capillitas-como-comunidad-lgbti-sevilla-vive-pasion-semana-santa-dentro 

En 2019 se viralizó un vídeo que mostraba a un grupo de jóvenes vitoreando a la Virgen de los Dolores en una procesión de la Semana Santa de Sevilla. Lo entregado de los piropos ("¡Reina del Martes Santo!", "¡El barrio entero pa ti!") y el tono con el que éstos se lanzaban desató todo tipo de comentarios, muchos de ellos abiertamente homófobos y, sobre todo, plumófobos. En cualquier caso, no sorprendieron a quienes están habituados a la Semana Santa de la capital andaluza y a su íntima relación entre el fervor católico y la personalísima militancia LGTBI de muchos de los devotos de las imágenes.

A chillar, joven. En realidad, el fenómeno de los "chillaores", como se conoce a estos jóvenes, no tiene nada de nuevo, como creen algunos guardianes de las esencias de la Semana Santa (aunque es cierto que es ahora cuando la Iglesia se ha mostrado a favor de "cortar los histerismos"). Por ejemplo, en 1916, Eugenio Noel ya documentaba frases como "Esta Virgen se pasa por la entrepierna a todas las vírgenes de Sevilla" gritadas al paso de la Esperanza Macarena.

Barrios humildes. Estos vítores tenían en su día mucho de reivindicación social, ya que tanto el barrio de Triana como la Macarena eran zonas populares que engalanaban a sus vírgenes como desafío a la aristocracia de las procesiones centrales. Ahí tenían sentido los gritos con un punto corrosivo, intolerable para el poder central (y eclesiástico). Hoy Sevilla es una ciudad muy distinta, pero las costumbres florecen de nuevo: Noel hablaba de cómo en la Madrugá "la catedral no se cierra, las tabernas tampoco, y la vida de los prostíbulos es más activa que nunca". La Semana Santa es una actividad performativa, tanto si se opta por el amaneramiento como por la sobriedad extrema.

"¡Dolores guapa!". De esto se dio cuenta Jesús Pascual cuando vio el vídeo viral. Comenzó a indagar en el fuerte componente LGTBI de la Semana Santa de sevilla y lo plasmó en un documental titulado como el grito que lanzaban los ‘chillaores’ del vídeo, y que se puede ver en Filmin y Prime Video. El resultado es una amalgama de influencias que dejan clara la naturaleza popular de la Semana Santa en Sevilla y cómo los símbolos pueden ser reinterpretados sin que pierdan nada de su significado original. A la vez paradójicamente corrosivo y tradicional, '¡Dolores guapa!' es revelador sobre todo cuando los autodenominados "mariquitas capillitas" hablan de la tradición de los pasos y los costaleros como terreno abonado para el sentir gay.

Dos formas de verlo. En ¡Dolores guapa! se dice que "hay dos religiones: la de Roma y la de Sevilla". Se hace referencia así al catolicismo y a las múltiples formas de entender su iconografía, donde la Virgen María, pura feminidad y símbolo maternal, es a la vez símbolo pío y diva a la que vestir como a una folclórica (otro entorno eminentemente andaluz que los gays han hecho suyo, pese a la oposición tradicionalmente homófoba de la Iglesia y la España más inmovilista).

Rodríguez Ojeda, referente. En el documental se menciona, como referente imprescindible, al bordador Juan Manuel Rodríguez Ojeda, homosexual reconocido que revolucionó la Semana Santa a finales del XIX. Entre sus obras esenciales están el manto de la Virgen de la Macarena (que fue revolucionario en su día, por distanciarse de los mantos más sobrios vistos hasta ese momento) o los trajes de la Centuria Romana, que decoró con plumas y leotardos. Este colorido y preciosismo hicieron mucho por inyectar de una inaudita sensibilidad ‘queer’ a la Semana Santa de Sevilla. De hecho, con él se estableció un prototipo de participación gay en labores artísticas, de joyeros a vestidores de vírgenes.

Su doble moral, gracias. Aunque esta presencia homosexual es abierta y reconocida, en muchos casos declarada, no deja de haber cierta tensión: la integración está ahí, pero el señalamiento también: la Iglesia exige comportamientos "morales" a homosexuales y divorciados. Los gritos a la Virgen son así una forma de reivindicación de una realidad que, por la presencia de la Iglesia, no puede ser oficial: una vez más, como pasó antes en el cine y en la música, la sensibilidad camp sirve como declaración de intenciones (y como construcción de un entorno familiar alternativo ante el rechazo del propio).

Nuevos tiempos para el barroco. En los últimos tiempos, han surgido nuevos artistas y movimientos que reivindican esta realidad. Carlos Carvento fusiona mantillas sevillanas con actitudes de ‘drag queen’; colectivos como Proyecto Palio luchan por la visibilidad trans en las cofradías; y finalmente, escándalos como el del cartel de la Semana Santa de 2024 de Salustiano García, que cuestionó la iconografía de Cristo, abren debates que ayudan a visibilizar una lucha de estéticas y voluntades que lleva años burbujeando dentro de las cofradías.

miércoles, 2 de abril de 2025

#hemeroteca #cine #moda #testimonios | La película recoge la única entrevista (inédita) que el diseñador nacido en Pasaia Paco Rabanne

Paco Rabanne //

La película recoge la única entrevista (inédita) que el diseñador nacido en Pasaia Paco Rabanne concedió en los últimos 20 años de su vida

EFE | Noticias de Gipuzkoa, 2025-04-02
https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/cultura/2025/04/02/presentan-documental-paco-rabanne-abrazar-balenciaga-9472521.html

"Extraterrestre, "visionario", "genio", "bondadoso", "surrealista" son algunos de los adjetivos con los que diseñadores, modelos, editores de moda y familiares califican a Paco Rabanne, el diseñador nacido en Pasaia que deslumbró al mundo con sus vestidos de metal, que luchó por los derechos femeninos y representó la vanguardia en los años 60 y 70.

"De niño aprendí a viajar con los sueños, a hablar con lo infinito; por eso, me llaman el visionario". Con estas palabras de Paco Rabanne comienza el documental 'Paco Rabanne. Una vida fuera del patrón', dirigido por Pepa G. Ramos y Tirma Pérez, que se estrena este jueves en salas.

La película recoge la única entrevista (inédita) que Paco Rabanne (Pasaia, 1934 - Portsall, Ploudalmézeau, Francia, 2023) concedió en los últimos veinte años de su vida, y cuenta con la participación de Ágatha Ruiz de la Prada, Daniel Rabaneda (sobrino) o la modelo Kathy Jean-Louis, entre otros.

Pionero en la moda rápida

"Fue un visionario. Él es el origen de la moda actual", asegura a la agencia Efe Daniel Rabaneda, quien sostiene que fue pionero en moda rápida: "Creó los vestidos de papel de usar y tirar en los 60".

En esa época, en la que también se hablaba de moda circular, "realizó vestidos comestibles con garbanzos o chocolate", añade Rabaneda, que recuerda que fue precursor en la democratización la alta costura "con los 'kits' que permitían que las mujeres se hiciesen ellas mismas su modelo a un precio más asequible".

Su primera colección, '12 prendas imposibles de llevar", en 1966, "revolucionó el mundo de la moda", asegura el sociólogo y periodista Pedro Mansilla.

Creó algo que no existía. Con esos vestidos de malla alcanzó la fama casi inmediata. Feminizó el metal. "Hizo esas armaduras como una necesidad para proteger a las personas", cuenta su sobrino.

"Las mujeres eran luchadoras, así que las vestí con armaduras. Intentan conquistar su independencia del hombre", explica Rabanne en esa entrevista. En ese momento, su éxito coincidía con la liberación de la mujer, a la que contribuyó con el vestuario para Jane Fonda en ‘Barbarella’.

"Los vestidos de metal van tomando la temperatura del cuerpo, y poco a poco, se adaptan como una segunda piel", cuenta la modelo Gigie Valdelux, quien subraya que el diseñador vasco fue el primero en hacer desfiles con mujeres negras.

Un hombre bondadoso en el exilio

Detrás de los vestidos metalizados, estaba Francisco Rabaneda, "un hombre bondadoso, con una conciencia de clase brutal, un niño exiliado que siempre se sintió extranjero en Francia", dice su sobrino.

El documental repasa su infancia. Su padre, militar republicano, se quedó combatiendo en España; el resto de la familia cruzó la frontera a pie en 1938. Permanecieron un tiempo en un campo de refugiados hasta que comenzó la II Guerra Mundial. Vivió dos contiendas.

Se instalaron en un pueblo de la Bretaña francesa, donde vivió una juventud agradable, según su propio relato. A su padre lo fusilaron y su madre y abuela estuvieron obligadas a olvidar las dificultades para dar "felicidad y armonía" a los cuatro hijos.

"Mi madre era moderna, inteligente, tenía pasión por su trabajo", mientras que mi abuela era religiosa, mística", añade. El diseñador confiesa que a sus siete años tuvo "su primer viaje astral".

"Abrazar solo a Balenciaga es despreciar a Rabanne"

La moda no era desconocida para él. Su madre trabajó para Cristóbal Balenciaga en 1920: "Partió de la nada más absoluta, estudió arquitectura en París y comenzó a vender botones para casas de moda prestigiosas".

"Creo que España está en deuda con Rabanne, le debemos un homenaje", dice Agatha Ruiz de la Prada, quien considera que en nuestro país este diseñador "está por descubrir".

"En España se abraza a Balenciaga como el mayor tesoro que tiene y abrazar solo a Balenciaga, por consiguiente, es despreciar a Rabanne", señala el sobrino del diseñador, que reivindica sobre todo un museo para que futuras generaciones puedan nutrirse. "No es justo tener su legado bajo llave".

Y TAMBIÉN...
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El padre (fusilado) de Paco Rabanne

El modisto guipuzcoano, que este próximo sábado 18 cumpliría 89 años, tardó quince años en leer la carta de despedida que su progenitor escribió horas antes de ser ejecutado por los fascistas en una playa de Santoña
Iban Gorriti | Noticias de Gipuzkoa, 2023-02-13
https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/cultura/2023/02/13/padre-fusilado-paco-rabanne-6437897.html

viernes, 21 de febrero de 2025

#hemeroteca #gais #testimonios | El orgullo de Robert De Niro cuando supo que su padre era gay: "Mi madre nunca quiso hablar del tema"

Los dos Robert De Niro, Jr. y Sr., hijo y padre //

El orgullo de Robert De Niro cuando supo que su padre era gay: "Mi madre nunca quiso hablar del tema"

Robert De Niro decidió llevar a la pantalla la vida de su padre, tanto la profesional como la personal. “Era mi responsabilidad hacer un documental sobre él”, explicó el actor a la revista OUT.
Juan Arcones | Informativos Telecinco, 2025-02-21
https://www.telecinco.es/famosos/20250221/robert-niro-padre-homosexual-historia_18_014831361.html 

Robert De Niro es de las pocas leyendas vivas del cine que nos quedan. Perteneciente a esa generación del llamado Nuevo Hollywood, ese del que salieron intérpretes como Al Pacino, Diane Keaton, Jane Fonda, Jack Nicholson o Dustin Hoffman, sigue conservando su posición en la industria superada la barrera de los 80 años. Aunque su presente está lejos de las grandes obras maestras que protagonizara en la década de los 70 y 80, se ha mantenido activo en estos últimos años, estrenando ahora su primera serie, ‘Día Cero’, con un reparto en el que comparte protagonismo con Angela Bassett o Matthew Modine.

El mítico actor ganador de dos Oscar ha hecho de todo. Ha probado comedia, drama, acción e incluso el terror. Cofundador del prestigioso festival de cine independiente TRIBECA, que ayudó a revitalizar el Soho neoyorkino tras los atentados del 11S, siempre ha sido muy celoso de su vida privada, pero nunca ha rehusado comentar la actualidad, como cuando llamó “payaso” a Donald Trump. Lo que siempre ha priorizado es contar su propia historia a su manera. Sin intermediarios o sin preguntas capciosas de la prensa. Y así es como presentó el documental 'Remembering the artist' sobre su padre, Robert De Niro Sr. Un proyecto en el que le reivindicaba como parte del movimiento abstracto de finales de los 70. Y también un tema que, por desgracia, seguía siendo tabú: la homosexualidad en la madurez.

“Saqué del armario a mi padre. Sentí que tenía que hacerlo. Me sentí obligado a ello”, explicó para la revista OUT, que le dedicó la portada y un extenso reportaje. “Era mi responsabilidad hacer un documental sobre él. Siempre lo había estado planeándolo, pero nunca lo hacía”. El documental se estrenó en 2014 en Sundance (festival también creado por otro actor de su misma generación, Robert Redford), y más tarde llegó a HBO. En él conocemos la vida de Robert De Niro Sr. como artista y cómo fue su relación con su hijo, que no duda en decir que, pese a no haber tenido la típica relación de padre e hijo que jugaban juntos al béisbol (un tópico muy norteamericano), sí que “era muy cariñoso". "Me adoraba... como yo adoro a mis hijos”, alegó.

Gracias a los diarios que dejó su padre después de morir de cáncer de próstata en 1993, De Niro consiguió descubrir más sobre su figura para poder hacer un documental que honrara su carrera, que permitiera que su nombre perdurara en la historia. Lo mismo hizo con su estudio, en el Soho neoyorkino, y que ha mantenido intacto desde entonces, como si fuera una especie de museo. Pero la realidad de su padre no fue fácil, y así lo dejó claro en esos escritos en los que consideraba ser artista una aflicción, y comparaba el ser gay con ese tipo de aflicción eterna.

“Mi padre probablemente estaba en conflicto por ser gay, sobre todo siendo de aquella generación y viniendo de un pueblo pequeño. Yo no tenía ni idea. Desearía que hubiéramos hablado sobre ello mucho más. Mi madre nunca quería hablar sobre nada, y cuando tienes cierta edad, tampoco estás interesado en ello”, explicó en la entrevista para OUT. “Pero con mis hijos, quiero que se paren un momento y piensen que hay veces que tienen que hacer las cosas ahora, y no dejarlas para después. Porque quizá, ese “después” sea dentro de 20 años y será demasiado tarde”. El proyecto de De Niro, de 40 minutos de duración, sigue al actor al estudio donde trabajaba su padre, y habla sobre su arte, y sobre su relación con él. “Era mi obligación documentar la obra de mi padre para preservarla para futuras generaciones. Esta película era un sueño que tuve durante muchos años. Años que pasaron sin que hiciera nada, no sé por qué. Mi deseo es rescatar a mi padre, un hombre que era diferente, nada convencional, un artista de verdad”.

La noticia del estreno del documental ocupó titulares y programas de televisión en todo Estados Unidos. Uno de los llamados “hombres duros” del cine revelaba que su padre era gay. Y eso confrontaba a una parte de la sociedad que se burlaba (y sigue burlándose) del colectivo, por considerarlos menos hombres, menos masculinos. Así que un actor como Robert De Niro tome su altavoz y hable sobre los derechos del colectivo LGTBI siempre es bienvenido, y ayuda a resignificar el problema y la continua discriminación que sufren, ya no solo en Estados Unidos, sino en el mundo. En 2016, el actor recibió el premio Excellence in Media de la asociación GLAAD (Alianza de Gays y Lesbianas contra la difamación), y habló alto y claro contra Trump y contra leyes discriminatorias como la de Carolina del Norte, que exigía que todos los ciudadanos utilizaran los baños públicos del género que se les había asignado al nacer, en detrimento de las personas trans.

“Este tipo de leyes nos recuerda que la lucha continua, y nos desafía a seguir vigilantes y agresivos protegiendo nuestros derechos”, denunció el actor. “Estoy muy feliz de formar parte de una comunidad tan activa en esta misión. Estoy orgulloso de estar aquí”. Y, al igual que De Niro, otros actores de su generación también se han posicionado a favor del colectivo, tratando de aportar su granito de arena (y su potente altavoz) para denunciar las injusticias. Uno de ellos es Al Pacino que, recientemente, reveló que donó a diversas organizaciones benéficas LGTBI su sueldo por la película ‘A la caza’ por considerarla “explotadora con la comunidad queer”.

miércoles, 19 de febrero de 2025

#hemeroteca #trans #cine #memoria | “Mi familia me rechaza, pero en mi barrio me aceptan como soy”: ‘Trans’, la joya recuperada del cine ‘queer’ venezolano

Fotograma del documental 'Trans' //

“Mi familia me rechaza, pero en mi barrio me aceptan como soy”: ‘Trans’, la joya recuperada del cine ‘queer’ venezolano

Un documental que rompió barreras en la Caracas de los ochenta y permanecía inédito ve ahora la luz en la exposición inaugural del archivo LGTBI Arkhé de Madrid
Elsa Fernández-Santos | Icon, El País, 2025-02-19
https://elpais.com/icon/2023-02-19/mi-familia-me-rechaza-pero-en-mi-barrio-me-aceptan-como-soy-trans-la-joya-recuperada-del-cine-queer-venezolano.html 

‘Trans’, película documental sobre un grupo de mujeres transexuales que Manuel Herreros de Lemos y Mateo Manaure Arilla rodaron a principios de los años ochenta en Caracas, era hasta hace no tanto una joya inencontrable del cine ‘queer’. Puro cine de guerrilla cuyo rodaje fue toda una epopeya. “Era una aventura imposible en la Venezuela de su época. Hubo momentos de gran tensión durante la preproducción, producción y edición”, recuerda hoy Herreros de Lemos.

La película se rodó en 16 milímetros de forma casi clandestina y se estrenó en 1983 en la Cinemateca Nacional de Venezuela con la presencia de las mujeres que habían participado. Pero su rastro se perdió con el tiempo. Manaure vive en Venezuela, pero Herreros de Lemos, de padre español, dejó el país para instalarse en el pueblo toledano de Illescas con su mujer y sus hijos. En 2016 el realizador empezó una campaña de ‘crowdfunding’ para digitalizar un celuloide que agonizaba. Aquello apenas funcionó, pero ahora, gracias al oportuno rescate del marchante de arte venezolano Ignacio Ruan y de Pablo Capurro, de la librería El Astillero, el tesoro fotográfico y fílmico de ‘Trans’ se ha podido salvar. El Institute for Studies on Latin American Art (ISLAA), con sede en Nueva York, compró el corpus de 75 fotografías y una copia de la película que, a partir de mañana, se podrá ver en la exposición inaugural de Arkhé, el archivo LGTBI de Bogotá que abre su sede en Madrid.

La mayoría de las mujeres trans que participaron en el proyecto han muerto, pero su evocación en la pantalla las devuelve de alguna manera a la avenida Libertador y a la calle Casanova de Sabana Grande, donde fue rodada gran parte de la película. La preproducción se demoró un año y las impresionantes fotografías que hizo Herreros de Lemos pertenecen a ese trabajo de documentación. “Estuvimos un año investigando, conociendo las historias de aquellas mujeres. Fue una experiencia conmovedora. Eran historias muy duras y fue complicado. La hipocresía social y la homofobia eran terribles. Yo incluso acabé preso una noche porque me encaré con un policía que había atado a un poste a una de ellas, la había dejado semidesnuda mientras la azotaba con la peinilla, un tipo de sable que solía llevar la policía de Caracas. Me llevaron preso con ella y pasé la noche más larga de mi vida en una celda de tres metros con 17 personas”.

En el ensayo Trans, las heroínas de Herreros-Manaure, se apunta que los realizadores “desde de su mirada heteronormativa” trataron de destacar la importancia de los transexuales como parte de la sociedad caraqueña. Por eso, entrevistan a personajes de diferentes ámbitos profesionales, incluyendo un médico, un cura y un militar al que acaban silenciando.

El estreno de la película en la Cinemateca Nacional se convirtió en un acontecimiento. Según recoge un artículo de la época titulado ‘Trans combate a machistas y feministas’, la película era una respuesta libre a las “actitudes reaccionarias del Estado”. En una carta del director de la Cinemateca, Rodolfo Izaguirre, se señala la alta formación en cine que Herreros recibió en Londres, la importancia de ‘Trans’ y “el rigor de sus proposiciones formales”.

“Aquel estreno fue espectacular”, recuerda Herreros de Lemos. “Pero las copias de la película que había en la Biblioteca Nacional y en la Cinemateca han desaparecido”, continúa el director, que cuando abandonó Venezuela, en 2004, cerró su empresa de producción audiovisual. “Había dejado todo, vídeo y celuloide, allá, pero con el paso del tiempo conseguí que un amigo que me trajese los negativos originales, que tuve que recomponer”.

Trans dura 22 minutos pero lleva horas de vida concentradas. El colectivo que retrata vivía en la absoluta marginalidad pero se enfrenta a la cámara con una dignidad emocionante. En uno de sus mejores momentos, una joven magnética explica a Herreros y Manaure el desprecio que sufre por ser mujer: “La gente me mira porque llamo mucho la atención. Me gritan ‘transformista’, ‘hombre’, muchas cosas desagradables que no quiero decir aquí. Es solo una cuestión de derechos humanos. Ayer mismo enterraron a una amiga, arrollada y golpeada… mi familia me rechaza totalmente. Pero en mi casa nadie me trata mal, debe ser porque vivo en un barrio de lo último, de gente marginal, de gente sin sociedad ni clase ni nada, pero que me aceptan como lo que soy”.

La película se cierra con una gran ‘performance’ con todas las trans caminando juntas hacia la Fuente de la Plaza Venezuela. “La idea fue precisamente de Venezuela”, explica Herreros de Lemos en alusión a una de las intérpretes, que se presenta así después de hacer un número bailando ‘Fame’, de Irene Cara: “Mi nombre es Venezuela. Trabajo en este ‘nightclub’ que es mi medio, pero no mi meta”. “La secuencia final fue muy difícil, con muchos problemas de producción, pero al final logramos los permisos y lo hicimos”, recuerda Herreros de Lemos sobre una meta que, a diferencia de la de Venezuela, sí se cumplió.

jueves, 23 de enero de 2025

#hemeroteca #trans #cine #memoria | ‘Trans’, el documental que revolucionó Venezuela en los 80, puede verse por primera vez en Nueva York

Imagen del documental 'Trans' //

‘Trans’, el documental que revolucionó Venezuela en los 80, puede verse por primera vez en Nueva York

Ana Vidal Egea | El País, 2025-01-23

https://elpais.com/us/2025-01-23/trans-el-documental-que-revoluciono-venezuela-en-los-80-puede-verse-por-primera-vez-en-nueva-york.html

Cuando los venezolanos Manuel Herreros y Mateo Manaure terminaron de rodar su primera incursión en el cine, ‘Trans’ (1982), un cortometraje documental de 22 minutos grabado con una cámara de 16 mm, no sabían que acabaría por convertirse en una cinta de culto. Los cineastas pasaron un año entero con la comunidad transformista (como se definen las protagonistas de la cinta) de Caracas, acompañando cada noche a estas mujeres cuando salían a la calle de noche con intención de prostituirse y entrevistándolas tanto en sus casas como en locales públicos. Gracias a la confianza mutua que consiguieron desarrollar, fueron capaces de retratar lo precario y peligroso de la situación en que vivían, en una cultura machista, donde imperaba la homofobia y la transfobia.

“Fue muy difícil porque por entonces era ilegal hablar con transexuales en la calle. De hecho fui a la cárcel una vez. Pasé 12 horas en una celda con otras 17 personas”, cuenta Manuel Herreros, uno de los directores. El día en que el documental fue estrenado en la Cinemateca Nacional de Venezuela, la policía los esperaba en la puerta principal con la intención de arrestar tanto a los cineastas como a las 25 personas trans que habían acudido a ver el corto. Se escaparon por la puerta de atrás de la cinemateca, huyendo luego en taxi. Tras la reacción inicial de las autoridades, los cineastas no encontraron más salas de cine que accedieran a proyectar el documental, excepto una sala de Caracas donde se proyectaban películas pornográficas. La cinta cayó en el oscurantismo.

El cometido de la cinta, según los directores, era visibilizar la violencia a la que las personas trans estaban sometidas y tratar de movilizar a la sociedad para que la situación cambiara. Se recogen testimonios que muestran la ignorancia y prejuicios de los ciudadanos de a pie, la crueldad de los agentes policiales, que tratan a este colectivo como criminales, la de los curas, que las conciben como enfermos mentales, y la del Gobierno, que las considera un peligro para la sociedad. Con el tiempo, muchas de estas mujeres acabaron muriendo víctimas de una violencia legitimada por el Gobierno venezolano, a la que se sumaron los suicidios fruto de una vida de rechazo y opresión y los estragos que causó la epidemia del SIDA.

Una de las entrevistadas explica que estaba obligada a vivir recluida en una zona marginal de Caracas y añadía que una de sus compañeras acaba de ser enterrada después de haber sido apaleada. “Todos tenemos la capacidad mental para tratarnos los unos a los otros con respeto en la calle”, agregaba. En su tono no había rencor, enfado ni tristeza, ni siquiera cuando contaba que toda su familia le había dado la espalda. Tan solo un llamado al respeto, la tolerancia, la justicia. Una de las fotografías expuestas muestra a una de las protagonistas sosteniendo un pedrusco que le acaban de arrojar, y otra imagen inmortaliza una escena en que varios hombres amigos de la trans agredida, se suben a la furgoneta de los agresores y empiezan a golpearlos.

43 años después desde que el documental se estrenase, este colectivo sigue viviendo en un estado de peligro y vulnerabilidad. Según los comisarios de la exhibición, la esperanza de vida de una mujer trans en Latinoamérica es de 35 años y a día de hoy, en Venezuela no existe ningún instrumento jurídico que proteja la identidad o expresión de género de las personas trans. Los cambios de sexo y de nombre legal están terminantemente prohibidos. Debido a la extrema pobreza que impera en el país y a que la población venezolana está dedicada a la supervivencia, el pueblo no ha podido empujar más por un debate que nunca ha sido considerado por el Estado conservador.

‘Trans’ es una muestra de valentía y resiliencia, que muestra cómo pese al odio social que suscitaban sus protagonistas y al peligro al que estaban constantemente expuestas, se mantienen fieles a su esencia, priorizando siempre sus sueños. Una de ellas cuenta sin dramatismo cómo se sometió a dos operaciones en Colombia, la primera para ser “castrada” y la segunda para someterse a una vaginoplastia. Lo explica mientras le hacen una sesión de fotos porque está formándose como modelo, a lo que cuenta ilusionada que quiere dedicarse profesionalmente (el director reveló en el 2023 que no solo no lo consiguió, sino que acabó suicidándose).

Otra, que se hace llamar Venezuela, baila mientras canta en playback la canción central de la película, Fama. “I’m gonna make it to heaven/ light up the sky like a flame/ I’m gonna live forever/ baby remember my name” (Voy a llegar al cielo/ Y encenderlo como una llama/ Voy a vivir para siempre/ Nene, recuerda mi nombre). Y cuenta cómo se sentirá realizada cuando se cumpla su deseo de convertirse en una mujer (murió de SIDA). La cinta termina con un plano de las mujeres recorriendo la Avenida del Libertador, símbolo del progreso democrático del país, donde se prostituían. Se dirigen hacia la Fuente de la Plaza Venezuela, arrancan un cartel que prohíbe el paso y terminan metiendo los pies en el agua, reclamando su derecho a ser libres, a vestirse y a sentirse cómo quieran.

Esta es la primera vez que el documental ‘Trans’ se puede visionar en Nueva York y la segunda vez en Estados Unidos Es la pieza central de la exposición ‘Dueñas de la noche: Vidas y sueños trans en los años 80 en Caracas’, comisariada por seis curadores: Omar Farah, Lucas Ondak, Clara Prat-Gay, Andrew Suggs, Micaela Vindman y Clara von Turkovich. Se trata del proyecto de final de curso de estos estudiantes tras terminar un seminario sobre la historia ‘queer’ impartido en el Centro de estudios curatoriales de Bard College (CCS Bard) en el 2023. La exposición se presenta en la sede del Instituto de Estudios de Arte Latinoamericano (ISLAA, por sus siglas en inglés) en el barrio de Tribeca, en Manhattan. Consta de dos salas, donde puede verse el documental en cuestión, acompañado de una colección de fotografías que los cineastas tomaron de las protagonistas, a cambio de su aparición en el cortometraje. Además, se exhibe una pequeña vitrina con materiales de archivo, entre los que se incluyen notas de prensa relativas al estreno y el tríptico de presentación de la película.

viernes, 10 de enero de 2025

#hemeroteca #ocaña #testimonios | 'Ocaña, un retrato intermitente', de Ventura Pons: la mirada descarnada y salvaje a hombre libre y al artista inclasificable

Ocaña, Camilo y Nazario en la película de Ventura Pons //

'Ocaña, un retrato intermitente', de Ventura Pons: la mirada descarnada y salvaje a hombre libre y al artista inclasificable

El director, fallecido en 2024, entrevistó a José Pérez Ocaña, artista inclasificable
Rafael Muñoz | RTVE, 2025-01-10
https://www.rtve.es/television/20250110/ocana-retrato-intermitente-ventura-pons-mirada-descarnada-salvaje-a-hombre-libre-artista-inclasificable/16397003.shtml

"¡Que sigan pasando mis películas!", dijo Ventura Pons cuando un periodista de La Vanguardia le preguntó sobre cómo quería ser recordado. Fue en 2017 y ahora, un año después de su muerte, RTVE recupera dos títulos de su filmografía. ‘Animales heridos’ y ‘Ocaña, un retrato intermitente’, su primera película. El barcelonés arrancó profesionalmente en los 60 y 70 en el terreno de los documentales y como director de teatro y en 1977 rodó esta peculiar obra, que es una mezcla de géneros. Las Ramblas de Barcelona se transforman en las tablas de un teatro en el que Ocaña, como todos conocían a José Pérez Ocaña, se desnuda en varios actos.

La cámara, la cuarta pared, le acecha, sigue y persigue. Y a la vez atrapa momentos que son piezas de un puzle: solo conocemos al personaje cuando se todos se unen. Detrás de cada frase, de cada recuerdo, de cada reflexión hay un retazo de su vida que surge de forma intermitente y que, en muchos casos, transcurre de forma paralela a las vidas de una ciudad, Barcelona, y una sociedad, la del postfranquismo, que empezaba a cambiar y abrirse a otras libertades.

Para referirse a Ocaña se dice que fue pintor, activista, ‘performer’, artista multidisciplinar, gay, rebelde con muchas causas, revolucionario en lo cultural, combativo en lo social. Nació en Cantillana, Sevilla, en 1947, y renació, como Ave Fénix, en la Barcelona que inauguraba los años 70. Salió del armario vestido de libertad y con libertad se expresó artísticamente. Cuando el lienzo se le quedaba pequeño, se pintaba la cara y los labios y salía a la calle para seguir expresándose, luciendo un vestido que no dudada en airear para mostrar que no llevaba ropa interior.

“Me preguntaba el por qué me desnudo por la calle. Bueno, a mí me gustaría saber por qué la gente lleva ropa. ¿Por qué no ir por la calle desnudo? Es como romper algo, y a mí me gusta romperlo", dice Ocaña al inicio de la película, donde recuerda su primer ‘streptease’, "el primero en España ante siete mil personas", muchas de ellas pensaron entonces que veían a una mujer, ya que el artista escondió sus genitales para la ‘performance’. "¡No soy travesti, soy teatrero!”. Ocaña habla de machismo y misoginia, del maltrato a la mujer, de la necesidad de no poner etiquetas. Temas de absoluta actualidad. Todavía.

Habla tumbado en la cama, junto a un espejo, y la cámara capta a los dos seres que habitan en Ocaña, el hombre y el artista. Los recuerdos le llevan a la infancia y pubertad, a los juegos eróticos, a veces perversos, los primeros encuentros sexuales con los chicos del pueblo en las viñas, el río o los pajares. "Yo no había oído la palabra homosexual hasta que llegué a Barcelona".

Ocaña, lo tuyo es puro teatro
La vida y la obra de Ocaña están fuertemente relacionadas: la una bebe de la otra para enriquecerse. En su 'teatro' no hay falsedad, no hay disfraz, solo verdad y la búsqueda de la identidad. Era un artista esponja, que absorbió de todo lo que le rozó, desde su tierra y su familia hasta sus demonios internos. Trató, sin pudor ni temor, temas como la estética y el fetichismo religioso, las tradiciones culturales y el folclore, la homosexualidad, la muerte. En un momento de la película dice ser "una libertataria”, término que acuñó para unir su libertad y su actitud contestataria con las que ondeaba su bandera.

Fue un personaje atractivo para la prensa, porque incitaba al escándalo: Ocaña no tenía filtros, ni frenos. Reinó en Las Ramblas y la Plaza Real, lejos de la zona alta de Barcelona donde residía la burguesía. "Soy un marginado como las putas, los chulos, los maricones, como los ladronzuelos que roban motos. Aunque soy pintor, puedo meterme en su mundo. Me siento identificado entre esa gente".

La película, que en 1979 no pudo emitirse en la Segunda cadena de Televisión española por la censura, es hoy una cinta de culto, y las nuevas generaciones se acercan a la leyenda de Ocaña con su propio lenguaje: Ocaña era un ‘outsider’, un icono de la cultura ‘underground’, no era un artista ‘mainstream’. La cinta se emite ahora en 'Historia de nuestro cine', junto a Animales heridos, para rendir con ellas un pequeño homenaje a Ventura Pons en el primer aniversario de su muerte. Ambas películas se incorporan al catálogo de RTVE Play, que se refuerza con nuevos títulos de cine, series, documentales y programas.

viernes, 15 de noviembre de 2024

#hemeroteka #lgtbi #zinema | Badira 40 urte Mikel hil zutela

Imanol Arias 'Mikelen heriotza' filman //

Badira 40 urte Mikel hil zutela
Begoña del Teso | Berria, 2024-11-15

https://www.berria.eus/kultura/analisia-kultura/badira-40-urte-mikel-hil-zutela_2133486_102.html

Mila ta bat kontu ari dira gertatzen egunotan Dokumentalen eta Film Laburren Nazioarteko Zinemaldia den Zinebik besarkaturiko Bilbo honetan. Arriagatik Zorrotzaurreraino eta erriotik eta Alondegitik bueltan, irudia, soinua, musika, aspaldi zaharreko zeluloidea eta oraindik existitzen ez diren teknologiak dira hemen eta han mintzagai, entzungai, dastagai, eztabaidagai, baita probokazio hutsak ere.

Mukuru zen Azkuna zentroa Donostian Urrezko Maskorra jasotako Albert Serraren ‘Tardes de soledad’ filma proiektatu zen arratsean. Hain gainezka ze hainbat sarrera merkatu beltzean jarri baitziren salgai eta eskaintza onena egin zuenak airos eta zorioneko lortu.

Pelikulak baditu erritual baten itxura, manerak, moduak, soinuak, misterioak, baita bizitzarekiko eta heriotzarekiko kontaktu tragikoa ere, azken muturreraino eramanda. Badu umorea, baditu ukitu barrokoak; bere errepresentazio guztiek duten errealitate eta ameskeriarekiko erlazio estrainioa begi-bistakoa da.

Solasaldian Albert Serrak berak hala aitortu zuenez, orain bost urte ezinezkoa suertatuko litzatekeen lan hori egitea. Bertan ikusten eta aditzen den oro gizakion begiak eta belarriak ikusten eta aditzen denaz haratago baitago, askoz haratago, biharko kamerak eta datorren belaunaldiko soinu tresneriak harrapatuak baitaude. Egunak eta gauak, asteak eta hilabeteak muntaketa gelan pasa ondoren, bai zuzendaria bai editorea sorpresak zoraturik, gero sortuko zen magia.

‘Pacifiction’ filmaren egileak Portugalgo kazetari Francisco Ferreirarekin egin zuen hitz-aspertua gaurko teknologiari eskainitako omenaldi sutsua bilakatu zen. Maleziaz jo zuen ‘Historia de la meva morte’-ren egileak, zera esaterakoan: dokumental onak iruzur eta traizio egin behar diela erretratatzen dituen horiei, ez sortzaileak ez beraiek ere ikusten ez duten hori azaleratu behar duelako. Denek dakitena agerian jartzen duen lan batek ezer gutxi balio du. Ortodoxia politikoaren garai hauetan, hona hemen Serraren beste pentsamendu bortitz bat: krudeltasunean edertasuna bada, herioan ere bai. Beste hausnarketa brutalik nahi? Hona hemen: zinema sortzaile batek ardura eta erantzukizun bakarra izan behar du. Zerekin? Irudiarekin, hain zuzen ere. Eta moralarekin? Sekula ez. Inolaz ere.

Donostian sari nagusia jaso ostean Tokion zein Chicagon edo New Yorken izandako film hori ahaldundu duen datozen garaietako teknologiaz mintzatu eta ordu batzuk beranduago, 40 urte egin genuen atzera Bilbao As Fabriken. Badira lau hamarkada Imanol Uriberen ‘Mikelen heriotza’ estreinatu zela. Bizkaiko iragan industrialaren aztarnak (baita izerdiz eta burdin hautsez bete izan zen edertasun mingarri eta minduarenak ere) gordetzen dituen paraje hartan, hainbat juntatu ginen Euskal Herrian horren eragin, zirrara, inpaktu ikaragarria izan zuen pelikularen atzoko eta gaurko isla eta indarra neurtu nahian. Sutsua suertatu zen ezbaia une askotan, batzuen irudiko misogino batira filmaren une eta kontu zenbait. Besteok, alta, ausardia, atrebentzia eta gugan utzi zuen zauri irekia aipatu genituen behin eta berriro bandera moduan. Egungo begi minberekin ikusita, ‘Mikelen heriotza’-k ez luke, seguru woke azterketa gaindituko, baina gutako ziento bati bost: guk badakigu hor kontatzen den guztia halakoxea izan zela gaur 40 urte. Eta batzuk ziur gaude horrelakoxea izaten jarraitzen duela.

40 urteren ondoren, ‘Mikelen heriotza’-k, beste pelikula mitikoek nola, baditu bere sekretuak, ‘Tardes de soledad’-k berak bezala, badu bere misterioa, badu bere zeluloidean bilduta irmo dirauen salaketa. Bada garai bateko potreta, baditu bere barrenetan gordeak jende askoren oroimenak, Bilboko San Frantzizko auzoko Bataclan aretoan filmaturiko eszenetan figurante moduan parte hartu zuten guztienak, alegia.

Libre izan nahi zuen jende hark eta libre sentitzeko parada eman zion filmak, artean hainbat eta zenbat kate hautsirik ez zuen herri bortitz eta mindu baten isla ematen duen pelikulak, azken plano ahaztezin bat duena, beste film handi askoren pareko bihurtzen duen hori.

Eztabaidarako gaia suerta daiteke ‘Mikelen heriotza’, zergatik ez? Baina, nik uste filmean barna arakatuz gero geure burua ikusiko dugu kamera-ispiluaren bestaldean. Oraindik ere. 40 urte eta gero.

lunes, 25 de marzo de 2024

#hemeroteca #homosexualidad #cofradias | ‘¡Dolores guapa!’, una reivindicación del “mariquita capillita” en la Semana Santa sevillana

Fotograma de '¡Dolores guapa!' //

‘¡Dolores guapa!’, una reivindicación del “mariquita capillita” en la Semana Santa sevillana

Hablamos con Jesús Pascual, director del largometraje galardonado con el premio a Mejor Película de la Sección Panorama Andaluz en el Festival de Sevilla, sobre el papel del colectivo LGTBIQ+ en esta fiesta tradicional.
Laura Cuesta | Público, 2024-03-25
https://www.publico.es/uwu/cultura/dolores-guapa-una-reivindicacion-del-mariquita-capillita-en-la-semana-santa-sevillana/

Ser sevillano va de la mano con la tradición católica de la ciudad, también para el colectivo LGBTIQ+. Uno de los momentos que mejor refleja esta conexión entre estos dos mundos aparentemente opuestos tuvo lugar en 2019, cuando se viralizó un vídeo en el que unos jóvenes vitoreaban a la Virgen de los Dolores durante una procesión de la Semana Santa de Sevilla. “¡Dolores, guapa! ¡Qué bonita eres! ¡Eres la reina del Martes Santo! ¡Eres preciosa! ¡El barrio entero pa’ ti!”, gritaba uno de ellos. El vídeo también le llegó a Jesús Pascual, director nacido en Alcalá de Guadaíra que en aquel momento estaba terminando la carrera de Comunicación Audiovisual en la Universidad de Sevilla.

Aquellas imágenes recorrieron los móviles de miles de personas dentro y fuera de Andalucía, y Pascual se percató entonces de la cantidad de comentarios despectivos que los jóvenes estaban recibiendo. En aquel momento, se planteó estudiar cómo las imágenes y tradiciones de base religiosa atraviesan las vidas de las personas que habitan Sevilla y cómo, entre todas ellas, la figura del ‘mariquita capillita’ era imprescindible para comprender el funcionamiento de una fiesta como la Semana Santa.

Sus investigaciones resultaron en ‘¡Dolores guapa!’, documental en el que el director andaluz mira a esta tradición religiosa desde una perspectiva siempre relegada a los márgenes. Más que una carta de amor a la Semana Santa sevillana, la película es una oda a la ciudad de Sevilla y parte de su identidad. El largometraje fue galardonado con el premio a Mejor Película de la Sección Panorama Andaluz en el Festival de Sevilla. En esta entrevista, hablamos con el director.

P. ¡Dolores guapa! tiene su origen en 2019, cuando se viralizó el vídeo de unos jóvenes lanzando piropos a la Virgen de los Dolores ¿Cómo te llegó y qué se te pasó por la cabeza entonces?


El vídeo me llegó como a todo el mundo. Se hizo viral en redes sociales, hasta se hicieron stickers de Whatsapp. Había muchos comentarios que criticaban la Semana Santa y cómo la gente del colectivo participa en esta fiesta, haciendo referencia a las contradicciones que esto supone. A mí lo que me llamó la atención fue, precisamente, que llamara tanto la atención lo que se muestra. Las reacciones que se ven en el vídeo son bastante habituales en la Semana Santa de Sevilla y la Semana Santa de Andalucía. No son una cosa nueva, sino que es algo que lleva años ocurriendo.

P. El documental reivindica la figura del “mariquita capillita”. ¿Cómo te acercaste a la cultura LGBTIQ+ dentro de la Semana Santa a la hora de hacer la película?

Preguntando mucho. Hicimos un llamamiento en redes sociales para buscar perfiles. Pero también hay varios nombres que se conocen en Sevilla, que son personas que tienen cierta influencia en el mundo cofrade y que viven su sexualidad de manera abierta. Nos acercamos a ellos, les planteamos el proyecto y tuvimos la suerte de que confiaron en nosotros y nos fueron redirigiendo a otras personas que también podía ser interesante que conociéramos. Fue un trabajo de hablar mucho y ordenar los testimonios. También de leer mucha documentación, como teorizaciones sobre la Semana Santa de Sevilla que se habían hecho a lo largo de la historia desde un punto de vista no ortodoxo. Es decir, textos que no tuvieran tanto que ver con la doctrina católica, sino con la fiesta y la parte cultural de la fiesta.

P. A priori uno podría pensar que los protagonistas no iban a ser muy activistas y, sin embargo, la mayoría de personas que aparecen tienen un gran compromiso con las reivindicaciones del colectivo. ¿Os sorprendió?

Muchísimo. En el documental aparecen personas ateas que están lejos de la Iglesia y del mundo de las hermandades, pero que tienen una afinidad con la fiesta por el componente cultural. Sabíamos que ellas podían tener un discurso crítico. Lo que nos sorprendió fue que la gente que sí era religiosa y estaba dentro de las hermandades era la que tenía el discurso más elaborado. Tenemos que pensar que para ellos la Semana Santa es su vida y se han enfrentado muchas veces a detractores que han cuestionado su participación en esta fiesta siendo del colectivo LGTBIQ+. Cuando quedamos con ellas superaron con creces nuestras expectativas. No solo tenían un discurso muy elaborado, sino también la legitimidad de ser críticos. La cofradía es su cultura y su vida, por eso saben criticar con fundamento.

P. Fuera de Andalucía, incluso dentro de la propia Comunidad Autónoma, está extendida la idea de que la Semana Santa es una fiesta que defiende valores tradicionales y que está muy relacionada con los valores de la Iglesia. Luego en el documental hay personas que se atreven con toda naturalidad a hablar de las vírgenes en Sevilla como divas gays. ¿Dónde queda la religión en todo esto?

Cuando hablamos de religión, hay que hacer una diferenciación. Por un lado, nos referimos a la doctrina católica y a cómo la Iglesia está involucrada en la cultura cofrade. Pero, para mí, la religión también tiene otro significado. Después de hacer el documental he llegado a la conclusión de que incluso la gente que no es creyente y que no está dentro de la Iglesia, puede disfrutar de la Semana Santa. Ahí hay un componente religioso, entendiendo la religión como una cosa mucho más amplia, que te conecta con lo trascendente. ¿Cuánta gente que es atea se emociona viendo pasar a la Virgen de Macarena? Yo el primero. Hay algo ahí que también conecta con tu pasado, tu infancia, tu familia, tu barrio y tu ciudad. La Semana Santa de Sevilla tiene un gran potencial en el sentido de pertenencia a la ciudad. Para mí, eso es una forma de religión que no tiene nada que ver con creer en un Dios, en una doctrina, ni en una Iglesia.

Eso no quita que sea una fiesta que reivindica los valores tradicionales, pero es también una fiesta popular. Por eso en ella hay mucho espacio para la resistencia. A principios del siglo XX, Chaves Nogales decía que la Semana Santa siempre se ha construido a espaldas de las autoridades eclesiásticas y que el cofrade era como un ente que conspira contra la autoridad. Me parece algo para reivindicar.

P. Pareciera que el colectivo ha hecho su propia evolución dentro de la Semana Santa y esta tradición. “Yo a mi virgen le pedía no ser gay y ahora le pido que me vaya bien con mi novio”, comenta uno de los protagonistas de la película.

Aunque las personas queer han tenido una participación muy fuerte dentro de la Semana Santa sevillana y andaluza, no son ajenas al contexto mundial. Ha habido grandes avances en cuestiones de igualdad de género y sexualidad y las personas del colectivo que están dentro de las hermandades también lo han vivido. Las grandes diferencias que hay con respecto a hace un siglo es que todos estos temas se pueden hablar y reivindicar. Hay una conciencia política y un mayor acceso a la información, lo que las ha llevado a tomar consciencia de su posición en las hermandades. Ya no piden por favor, sino que exigen una legitimidad sobre su espacio en estas tradiciones.

P. El documental también aborda cómo históricamente el “mariquita capillita” ha tenido reservados ciertos espacios dentro de las hermandades, como los vestidores donde visten a las vírgenes. ¿Por qué ocurre esto?


Nosotros investigamos mucho la figura del ‘mariquita andaluz’, que es algo que se está estudiando desde la antropología desde hace poco. Durante el siglo XX, esta figura funcionaba como una especie de tercer género, aunque no me guste mucho esta expresión. En las comunidades andaluzas, teníamos hombres, mujeres y mariquitas. Estos tenían funciones reservadas para ellos, no solo dentro de la Semana Santa, sino en la vida social. A ellos se les presuponía la destreza física que se les atribuye a los hombres, pero al mismo tiempo, también un gusto por el detalle, el mimo y el refinamiento. Esta lectura hizo que tuvieran oficios reservados. En el caso de la Semana Santa, uno de esos ejemplos son los vestidores de imágenes.

P. ¿Por qué la Semana Santa? ¿Qué crees que ha impulsado tradicionalmente a los gays sevillanos a integrarse en las cofradías?


Es una pregunta que nos hacemos todo el rato. ¿Qué hay ahí? ¿Qué es lo que brilla para que las comunidades disidentes se hayan acercado a lo largo de los siglos a esta fiesta? Es muy complejo de explicar porque no hay un único motivo. La primera media hora del documental intenta explicar cómo la Semana Santa se integra en la vida de las personas de la ciudad. De todas, no solo de las del colectivo LGTBIQ+, y lo hace de una manera sutil. Esto está ahí desde edades muy tempranas. Siempre me sorprende cómo hay muchísimos niños que saben moverse por el centro de Sevilla, el nombre de sus calles, incluso datos culturales sobre el patrimonio y autores del barroco. ¿En qué ciudad del mundo hay niños que estén tan conectados con el patrimonio cultural, aunque este sea limitado y concreto?

La cultura cofrade te atraviesa y está a veces mucho antes de que tomes consciencia de tu expresión de género y tu orientación sexual. Cuando cumples cierta edad y llegas a ciertas conclusiones sobre tu identidad, la Semana Santa ya estaba ahí. Más allá del colectivo, a mí me interesa qué hay en esta fiesta para que tantísima gente se acerque a ella y se establezca ese sentimiento de pertenencia. 


Y TAMBIÉN...
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Comentario de Raúl Solís / Facebook, 2024-03-25
A mí no es que me guste la Semana Santa, es que me encanta. Pero, aunque no me gustara, nunca me alegría de la tristeza del pueblo. Hay una psicopatía muy común de entender que el laicismo es oponerse a la Semana Santa. El laicismo es oponerse a que la Iglesia tenga poder civil, pero la Semana Santa en Andalucía es justamente el poder del pueblo apropiándose de una manifestación que fue pensada en el siglo XVI por la Iglesia de Roma para teatralizar los dogmas y adoctrinar a un pueblo que era analfabeto y aprendía viendo imágenes. Lejos de hacerse dogmática, el pueblo andaluz le robó la Semana Santa a la Iglesia y la convirtió en una fiesta de la heterodoxia, en una celebración de la vida en medio de la muerte y las ciudades se llenaron de cofradías gremiales de grupos oprimidos como los gitanos, los negros y artesanos. Digo esto porque he puesto una foto de un Cristo con paraguas y hay quienes entienden que me alegro de la lluvia o quienes creen todo lo contrario. Besos, abrazos, aplausos y viva la inteligencia colectiva del pueblo andaluz.

domingo, 25 de febrero de 2024

#hemeroteka #emakumeak | Jesusi Etxeberria 'Punkaren beste aldea' filmean

Jesusi Etxeberria 'Punkaren beste aldea' filmean //

Zer egin dezakeen espazio batek
Jokin Azpiazu | Berria, 2024-02-25

https://www.berria.eus/kultura/zer-egin-dezakeen-espazio-batek_2120946_102.html

Nire lantokia den Gizarte eta Komunikazio Zientzietako Fakultateko ikasle eta irakasle askoren intereseko gaia da errepresentazioarena: nola agertzen diren emakumeak pelikuletan, zein diren erreferenteak musika munduan komunitate batentzat ala bestearentzat... Normalean honako eskeman oinarritzen da analisia: produktu kulturalek, esaterako, pelikula, disko edo liburuek, errealitatearen errepresentazio zehatza egiten dute, identitate batzuk ikusgarri eginez eta, ondorioz, beste batzuk ikusgaitz. Gizakiarentzat ezinbestekoa da bere burua kulturan eta mundu sinbolikoan islatua ikustea eta, beraz, hori gertatzen ez denean, ala isla distortsionatua edo arbuiozkoa jasotzen duenean, gizakia (eta gizataldeak) kaltetuak suertatzen dira. Baina eskema horrek komunikazio masiboaren mekanismoa erreproduzitzen du, zeinetan produktu kulturalak eta hartzaileak errepresentazio sinbolikoaren bidez soilik ‘ukitzen’ duten elkar, eta kulturaren alderdi material eta ekonomiko guztia nolabait lausotu egiten da analisiotan. Pentsa liteke gizatalde baten errealitatea (emakumeena, LGTB* jendeona, euskaldunona) medio kulturaletan egoki errepresentatzen denean prozesu atzeraezina hasten duela talde horrek askapenerantz. Ez nuke esango hala denik. Gizataldeon errealitatearen zati bat besterik ez da errepresentazio sinbolikoarena, eta hor gertatzen diren aldaketek, eragina izan arren, ez dute errealitate osoan eragiteko gaitasunik. Jendearen bizi-egoerak eraldatzea hori baino askoz gehiago da.

Musikaren esparruan dokumental, solasaldi eta liburu dezente eskaini dizkiogu gai horri, bereziki feminismotik eta LGTB* kolektibotik, eta askotan denak hartzen du dokumental yanki baten tonua. Badakizue, iparramerikarrak horretarako jaio ziren eta horren zain bizi dira, norbaitek haiei dagokien gairen bat darabilen dokumentala noiz egingo, eta horra haien aukera, kontatzeko haientzat musika egiterakoan erabakigarria izan zela halako edo halako artista telebistan ikustea.

Oso bestelako ikuspegia sumatu nuen, askoz osatuagoa, pasa den astean ‘Punkaren beste aldea’ dokumental-erreportaje laburra ikustean. Ez halabeharrez filma oso analitikoa delako, ez baita hala eta ez baitu izan beharrik ere. Pelikulak Jesusi Etxeberriaren istorioa kontatzen du, eta ondo kontatu ere. Arrasateko musika irakaslea da, jada erretiroa hartua duena baina musikaren saltsan interesa mantendu duena. Urte luzetan bere musika eskola txikian aritu izan da, pianoa eta solfeoa irakasten, baina baita gitarra elektrikoa eta baxua ere. Errealitateak berak bultzatu zuen instrumentu horiek irakasteko erabakia hartzera; izan ere, ikasle askok nahi zituzten tresna horiek jo, punk taldeetan jotzeko gogoa eta ilusioa zutelako gazte-gaztetatik. Jesusik instrumentuok jotzen ikasi zuen, eta gazteek ekartzen zizkioten proposamen musikalak aztertzen zituen, abestiak ikasi eta partiturak sortu, ondoren haiekin lantzeko. Horrela ikasi zituzten gazte askok The Clash, RIP edo Vulpessen kantuak. Askok eta askok musika taldeak sortu zituzten eta oraindik ere badabiltza han eta hemen.

Haietarikoak dira Perlata taldekoak, hain zuzen ere dokumentalaren proiektua martxan jarri zutenak. Ilusio handia egin dit talde batek beste disko baten ordez pelikula labur bat egitea erabaki izanak, eta energia eta denbora horri dedikatzeak, bai horixe. Bukaeran abesti bat egin diote Jesusiri, omenaldi modura, eta hor argi diote, bere musika eskola, etxe azpiko sotokoa, ez zela espazio bat soilik, zerbait gehiago zela. Gehituko nuke espazioak beti direla espazio bat baino gehiago. Ez dakigu inoiz zer egin dezakeen espazio batek harik eta gauzak gertatzen diren arte eta, kasu honetan, argi dago espazio horrek ez zuela Arrasateko punka sortu, baina bere inguruan garatu zen ekosistemak ate berriak ireki eta herriaren alderdi hori eraldatu zuela ezin da ukatu.

Erreferente bat al zen Jesusi? Sarreran aipatu dugun ikuspegitik, argi eta garbi, ez. Dokumentalaren kartelak ondo dioen moduan, herriko punkaren itzaletako señora bat da. Inork ez du musikari izatea erabaki, ziur asko, hura kalean edo agertokian ikustearen ondorioz. Tentazioa da hemen esatea ‘hala ere’ bere eragina handia izan dela. Atrebentziaz esango dut ‘horregatik’ izan dela bere eragina handia. Leku bat eman zielako askori, ikasi eta jarduteko. Jakin gabe leku horrek zer egin zezakeen, eta, hala ere, egin behar zuelako ziurtasunaz. Espazio bat ireki zuelako, eta ez irudi bat. Eta espazioa beti da irudia baino gehiago, espazio soila baino gehiago den modu berean.

lunes, 29 de enero de 2024

#hemeroteca #gais #testimonios | Negro, homosexual y “el verdadero rey del rock”: así escribió Little Richard la historia de la música popular

Elton John y Little Richard en 1990 //

Negro, homosexual y “el verdadero rey del rock”: así escribió Little Richard la historia de la música popular
Jaime Lorite | El País, 2024-01-29

https://elpais.com/icon/2024-01-29/negro-homosexual-y-el-verdadero-rey-del-rock-asi-escribio-little-richard-la-historia-de-la-musica-popular.html 

Mick Jagger durmió en el suelo de su habitación, Paul McCartney recibió clases para imitar su característico grito y Elvis Presley le reconoció como “el verdadero rey del rock”. Sin embargo, Little Richard (Macon, Georgia, EE UU, 1932 – Tullahoma, Tennessee, 2020) siempre estuvo lejos de tener la inmensa entidad comercial y popular de sus más célebres alumnos. “Deberíais estar todos peleando por grabarme un disco. Los más grandes han estado conmigo, Jimi Hendrix, James Brown, los Beatles, Mick Jagger… ¿Mick, te acuerdas?”, dijo, en tono de broma pero muy en serio, ante la plana mayor de la industria en 1989, con motivo de la inclusión de Otis Redding en el Salón de la Fama del Rock and Roll.

Su legado lo homenajea ahora la película ‘Little Richard: I Am Everything’, estrenada en cines de España el pasado viernes 26 de enero, un documental que repasa la biografía del cantante, sus decisivas contribuciones musicales y el carácter rompedor de su figura. Que el rock se entendiese como un sinónimo de rebeldía, desde luego, tuvo mucho que ver con que uno de sus arquitectos fuera un hombre negro y notoriamente homosexual que actuaba en el racista y homófobo sur de Estados Unidos en plenos años cincuenta.

“En la historia del rock, durante mucho tiempo, se ha querido dejar fuera a figuras como Little Richard o Esquerita”, dice por videollamada a ICON Lisa Cortés, la directora de ‘Little Richard: I Am Everything’. “A menudo es difícil poder contar las historias de la población negra y ‘queer’, porque suelen contradecir la narrativa oficial. En este caso, sucede con Little Richard y el relato de que Elvis fue el padre del rock”. Un segmento del documental es dedicado a narrar cómo los éxitos de Little Richard eran inmediatamente versionados por artistas blancos como Pat Boone, quien basó su carrera en adaptar canciones de músicos negros, como Tutti Frutti, y restarles toda mordiente para ajustarlas a lo socialmente aceptable en la era de la segregación racial. Y también para llevárselo crudo: Boone amasó una fortuna (solo Elvis Presley vendió más que él en su época), mientras Richard apenas cobraba derechos por las versiones. El ritmo frenético de temas como Long Tall Sally respondía a una estrategia de Little Richard para boicotear a Boone, que no era capaz de cantar a esa velocidad.

Nacido y crecido en una ciudad del sur estadounidense, Macon, que había sido depósito de suministros del ejército confederado en la Guerra de Secesión y donde los linchamientos a las personas negras estaban a la orden del día, Richard Wayne Pennyman, como realmente se llamaba, fue el tercero de 12 hermanos (siete varones y cinco mujeres) y tuvo una dura relación con su padre, debido a su homosexualidad y a su gusto por el maquillaje y las prendas femeninas. La canción con la que alcanzó la fama, ‘Tutti Frutti’, tenía una letra sobre sexo anal, convenientemente reescrita en la versión de estudio después de que el productor Bumps Blackwell le escuchase interpretarla en directo y la identificase al instante como un bombazo. El grito de guerra con el que se inicia (castellanizado, “¡Aumbabuluba balambambú!”), que imita fonéticamente el sonido de una batería, y el aporreo salvaje del piano de Richard se convirtieron en historia de la música. Y la canción generó aún más historia, puesto que estableció el estándar rítmico del rock.

“Lo que hizo a Little Richard un genio fue su don para mezclar en su música aspectos del ‘blues’, del góspel y otros distintos medios de expresión, que se combinaban con su faceta ‘queer’. Que alguien en 1955 fuera capaz de elaborar una receta así de única es algo impresionante”, reflexiona Lisa Cortés. El artista, que encontró en la música de iglesia una escuela y que subió por primera vez a un escenario invitado por la cantante y guitarrista evangélica Sister Rosetta Tharpe (ídolo para él y considerada precursora del rock), dio algunas de sus primeras actuaciones vestido de mujer, con el apodo de Princess LaVonne. En una entrevista de archivo recogida en el documental, Richard sostiene que exageraba la pluma y el amaneramiento para que los hombres blancos no le viesen como una amenaza para sus mujeres y pudiese actuar en sus locales. “Él ciertamente lo creía así. Pero no tiene mucho sentido”, opina la directora. “Esos ambientes eran también muy homófobos y alguna vez le arrestaron porque consideraban su conducta indecente”.

Llámeme reverendo
El sentimiento de culpa de Little Richard con respecto a su sexualidad condicionó en gran medida su vida. En lo más alto del éxito, cuando vendía millones de copias y llenaba recintos por todo el país, el cantante decidió abandonar el rock para estudiar teología, se casó con una mujer y pidió a todo su entorno que se refiriese a él con el nombre de reverendo Richard. En aquella época, publicó discos puramente góspel, como los dos volúmenes de ‘Pray Along With Little Richard’ (Reza con Little Richard, 1960), y se negó a interpretar en directo las canciones por las que era famoso, como ‘Lucille’, K’eep A-Knockin’, ‘Good Golly’, ‘Miss Molly’ o las anteriormente citadas, al estar el rock, explicaba, “alejado de lo divino”.

Su carácter competitivo, sin embargo, le llevó en 1962 a regresar a sus canciones de siempre durante una gira en Europa con Sam Cooke, dados los celos que sentía por el recibimiento enfervorecido del público a su compañero de cartel. A continuación, tuvo lugar su, a posteriori, sonada alianza con los entonces primerizos Beatles, a quienes, agradecido porque le admirasen, aleccionó, aconsejó y apadrinó. Con ellos compartió la temporada musical en Hamburgo que terminó de forjar a la banda británica.

Divorciado de su mujer, Richard volvió a admitir su homosexualidad, aunque, lejos de normalizarla, en múltiples ocasiones dejó claro que sus inclinaciones le parecían impuras. En 1982, en una entrevista en Late Night With David Letterman, renegó otra vez de su orientación y proclamó que “Dios creó a Adán para que estuviera con Eva, no con Esteban”. También reconoció en público su adicción a las drogas, bromeando con que, en ocasiones, se le debería haber llamado Little Cocaine. En el libro 'La extraordinaria vida de Little Richard', de Mark Ribowsky, editado en España el pasado 2023 por Libros Cúpula, otras sombras del personaje son señaladas, como su tóxica relación laboral con Jimi Hendrix, que por un tiempo fue su guitarrista y a quien, de acuerdo con la entonces novia del malogrado músico, Richard hostigó sexualmente. “Me pagaba mal, vivía mal y me quemaba”, resumió Hendrix al final de su colaboración. Según el libro, la estrella era tiránica con los miembros de su banda, a quienes, entre otras directrices, prohibía sonreír en el escenario.

Redescubierto por una nueva generación en la era de la psicodelia y, más tarde, reconvertido en una figura simpática que aparecía con frecuencia en galas, programas de televisión y películas, Richard mantuvo en los ochenta y noventa posturas contradictorias y cambiantes. El cineasta John Waters, que aparece en el documental y asegura que se dejó su distintivo fino bigote en homenaje a Little Richard, le entrevistó en 1987 para ‘Playboy’ y provocó la ira del cantante por tomarse a risa su supuesto renacimiento como heterosexual; no obstante, dada su necesidad de atención, Richard se sintió halagado cuando se publicó el texto. También recorrió emocionado diversas entregas de premios en los años noventa, cuando recibió de golpe todos los homenajes que, como a tantos intérpretes negros, le habían escatimado a lo largo de su trayectoria.

“Hay muchas contradicciones en la figura de Little Richard. Pero es que toda su vida consistió en navegar esa zona gris, a través de la cultura popular y de la transgresión”, explica Lisa Cortés. Ringo Starr, Brian Wilson o Keith Richards le rindieron homenaje públicamente a su muerte en 2020, y la película ‘Elvis’ (2021), de Baz Luhrmann, le representaba y situaba en el lugar que merecía en la historia de Presley, sin esconder la huella del cantante afroamericano sobre su música. Por sus polémicas apariciones finales en medios cristianos ultraconservadores, Waters, por su parte, lamentó que Richard muriera “completamente homófobo, diciendo cosas terribles sobre los gais y las personas trans”. Sobre si el cantante logró hacer las paces consigo mismo, Cortés cree que “solo se puede elucubrar”. “De lo que no cabe duda es de que, en esos últimos días, su relación más importante era con Dios. Él sentía que no tenía a nadie más”, cuenta. Al margen de creencias religiosas, el estreno del documental en cines de todo el mundo prueba que Little Richard, de una forma o de otra, ha logrado trascender con creces.

viernes, 12 de enero de 2024

#hemeroteca #lgtbi #mayores #cine | ‘Un hogar sin armarios’: la primera residencia pública para mayores LGTBI

El Asombrario / Claudia en un fotograma de 'Un hogar sin armarios' //

‘Un hogar sin armarios’: la primera residencia pública para mayores LGTBI

Sol Alonso | El Asombrario, 2024-01-12

https://elasombrario.publico.es/un-hogar-sin-armarios-la-primera-residencia-publica-para-mayores-lgtbi/

Esta es la historia de la construcción –ahora en suspenso– de una residencia pionera en el mundo, una residencia en Madrid gestionada con fondos públicos para personas LGTBI mayores. Una historia contada en el documental ‘Un hogar sin armarios’, dirigido por Eduardo Cubillo y que obtuvo recientemente el Premio del Público al Mejor Documental en el 28º Festival Internacional de Cine LGBTI+ de Madrid, que organiza la Fundación Triángulo.

El documental, que ahora sigue su recorrido presentándose en festivales y próximamente estará disponible en pantallas grandes y en alguna plataforma, es una sucesión de conmovedores testimonios de personas pertenecientes a esa generación condenada a vivir el sexo y el amor dentro del ‘armario’ y a recibir brutales tratamientos, lobotomías y electroshock para curar una ‘patología’ inventada producto de la maldad. Daba igual si el rechazo se daba en el colegio, en casa, en la calle o en la desatención política. El caso era arruinarles la vida por no atenerse a una intransigencia despiadada. Ataques, desprecio, persecución y cárcel. Una existencia digna les era negada por completo. Condenados siempre al disimulo. Esperando la voz que reconociera su derecho a ser lo que son: homosexuales. Hasta el 26 de diciembre de 1978 no se modificó la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social, heredera de la Ley de Vagos y Maleantes, que utilizó el franquismo para tratarles como escoria.

Los protagonistas de ‘Un hogar sin armarios’ son un grupo de personas mayores que quieren envejecer dignamente sin desandar un camino que ha sido de todo menos llano. Por eso necesitan un espacio donde apurar sus vidas sin tener que agazaparse otra vez. Con esa idea se puso la primera piedra de la Residencia Josete Massa, proyecto pionero en el mundo, un hogar de carácter público para mayores LGTBI necesitados de techo y cuidados. Detrás del plan está la Fundación 26 de Diciembre –sobra decir por qué eligieron esta fecha para el nombre–, una organización presidida por Federico Armenteros, un educador social de 64 años que fue maricón antes que fraile y precisamente por su ‘pluma’ le invitaron a colgar los hábitos y seguir con su vida fuera del seminario. Federico, Fede, o ‘Antonia’, el nombre cariñoso con el que le suelen llamar sus amigos, vivió su homosexualidad en el universo agotador del “procura que no se te note”. Y esa práctica tan frustrante le llevó incluso a tener novia, casarse y ser padre de una muchacha amorosa y tolerante de 35 años, que es su tesoro y el de su actual marido, Inocente Aguado.

Federico va explicando los pasos de las obras para acondicionar el espacio, cedido por la Comunidad de Madrid en el distrito de Villaverde, el arranque en 2018 y el parón por culpa de la pandemia de covid. ¿Cómo saldremos de esta? Rota la quietud del confinamiento, no llega la ansiada reanudación de las obras. “Tras una inversión de más de dos millones de euros en rehabilitar el espacio, las obras se paran porque necesitamos 600.000 euros más para que la residencia quede lista”, nos explica Armenteros, que acudió a la proyección de ‘Un hogar sin armarios’, arreglado como merece un estreno. Calcetines blancos altos y una falda negra, ‘brilli brilli’, que había comprado por 1 euro. El orgullo del menos es más, del sí se puede.

La residencia es un edificio de 3.300 metros cuadrados con cuatro aprovechables plantas que llevaba más de 10 años en estado de abandono. No es un lugar barato de acicalar, “especialmente ahora que los materiales han triplicado su precio y los políticos no parecen dispuestos a ayudarnos, sino todo lo contrario. Aprobar leyes y no dotarlas de presupuestos es un brindis al sol. Pero nosotros no vamos a tirar la toalla, porque hay mucha gente que nos necesita”. Concretamente, los 66 residentes que podrían ocupar las plazas disponibles. “Muchos de ellos, ahora en residencias convencionales públicas o privadas expuestos a sufrir muchas situaciones de homofobia”. Regreso al peor pasado.

Nos recuerda Federico Armenteros que en España hay 160.000 personas LGTBI mayores de 65 años. “Los que ya han cumplido los 80 apenas han respirado el aire de la libertad. ¿Tampoco van a tener un final de vida digno?”, se pregunta. “La homofobia no mengua con la vejez; al contrario. Y tener que volver al armario del que tanto costó salir es la peor derrota vital”.

El cineasta canario Eduardo Cubillo conoció la Fundación 26 D un divertido y bullicioso Año Nuevo Chino en el barrio de Lavapiés, (Madrid) y se enteró del parón en las obras de la residencia. Trabó amistad con muchos de los miembros de la fundación y, consciente de la potencia de sus testimonios, organizó un rodaje que se cruzó con los últimos coletazos del coronavirus. Anotó cuidadosamente los nombres que, desde el primer vistazo, superaban el casting. Como Samantha Flores, activista trans mexicana que fundó la primera casa de día para adultos mayores LGTBI en Ciudad de México. Kim Pérez, profesora y activista por los derechos humanos española y primera mujer transexual incluida en una candidatura electoral en España; en 2007, ocupó el número 17 de la lista electoral de Izquierda Unida en las elecciones municipales para el Ayuntamiento de Granada. Nicolás Granda, ese viudo tierno y apocado que acude a la tumba de su difunto esposo para pedirle el visto bueno a la feliz nueva: se ha vuelto a enamorar.

“Nicolás confesó muchas cosas en esta película, detalles que no había contado a nadie. Durante el rodaje sufría constantes ataques de ansiedad, episodios de temblores que le íbamos calmando con abrazos. Un ser absolutamente bueno. Claudia, por ejemplo, la mujer que vive en la calle, tardó muchísimo en confiar en mí. No siempre acudía a las citas y era bastante complicado dar con ella. Luego está José María Chicote, Jose. Otro receloso. Pero, ¿cómo queremos que sea una persona que solo se ha llevado palos en la vida?”, repasa Cubillo, el director. Hablar de Jose es citar desgracias con mayúsculas. Escucharle, admitir la posibilidad de que se puede sonreír ante semejante cúmulo de infortunios y relatarlos con una guasa inusual. “Jose perdió a su pareja, dueño de una floristería. Habían rehipotecado el negocio y, al quedarse solo, el banco le quitó la tienda y la familia del fallecido dejó a Jose en la calle. Le alojamos en uno de los pisos compartidos de la Fundación 26D”, explica Armenteros.

La mayoría de estas personas tienen que vivir con la escasez que permiten las pensiones mínimas no contributivas, explica Eduardo Cubillo, cineasta especializado en documentales sociales, cuya primera producción se tituló ‘Cubillo. Historia de un crimen de Estado’ (2012). Con esa película narró la historia de su propio tío, fundador y líder del MPAIAC (Movimiento para la Autodeterminación e Independencia del Archipiélago Canario), detallando la trama del atentado sufrido por el activista en su casa de Argel, en 1978, cuando dos sicarios le apuñalaron ferozmente. Antonio Cubillo sobrevivió a las graves lesiones que le obligaron a caminar con muletas hasta su muerte en 2012. Detrás del acto criminal estaban las cloacas del Estado español.

En 2021, Eduardo Cubillo rodó ‘Lolas’, una historia de señoras mayores al poder. “Con esas mujeres aprendí a acercarme a adultos de la llamada tercera edad, algo que me ayudó mucho a entenderme con los protagonistas de ‘Un hogar sin armarios’, una película que para mí es un acto de justicia social. Me conformo con que sirva para cambiar muchas miradas, destruir clichés y que acelere la apertura de la residencia Josete Massa”, explica Eduardo Cubillo.

De momento, uno de los protagonistas del documental, el difunto Jose, cruzará el umbral de la residencia dentro de una urna y, “como el proceso no se acelere, me temo que habrá muchas cenizas en la inauguración”, concluye Armenteros, sin la menor intención de disfrazar el crudo panorama.

Y TAMBIÉN…
'Un hogar sin armarios', el documental sobre la vejez dentro de la comunidad LGTBIQ+

La esperada película documental 'Un hogar sin armarios', del director Eduardo Cubillo, tendrá su estreno nacional en el LesGaiCineMad, este sábado en la Fundación SGAE de Madrid.
Jimmy Cukier | Shangay, 2023-11-16
https://shangay.com/2023/11/16/un-hogar-sin-armarios-el-documental-sobre-la-vejez-dentro-de-la-comunidad-lgtbiq/