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lunes, 21 de febrero de 2022

#hemeroteca #prehistoria #sexo | El sexo con neandertales protegió a los humanos del VIH y les hizo más vulnerables a la covid

El País / Reproducción de un neandertal en el Museo de Historia Natural de Londres //

El sexo con neandertales protegió a los humanos del VIH y les hizo más vulnerables a la covid.

El cambio genético heredado de la especie extinta apareció en la última edad del hielo y se expandió de forma excepcional entre los humanos modernos.
Daniel Mediavilla | El País, 2022-02-21
https://elpais.com/ciencia/2022-02-21/el-sexo-con-neandertales-protegio-a-los-humanos-del-vih-y-les-hizo-mas-vulnerables-a-la-covid.html 

Existe la tendencia a pensar en la evolución humana como una historia de progreso, como si fuese una sucesión de gamas de teléfonos inteligentes en la que la última siempre es mejor que la anterior. Sin embargo, es poco probable que el proceso que ha dado lugar a nuestra especie y a todas las demás fuese del agrado de un ingeniero perfeccionista. Las variantes genéticas que permiten a los seres vivos adaptarse mejor a un entorno cambiante surgen tras aprovechar los errores que se producen en un organismo cuando replica su ADN para mantenerse con vida. La mayor parte de esos errores desaparecen, pero algunos son beneficiosos y facilitan que quien los experimente sobreviva y se reproduzca. Otras mutaciones resisten porque al menos no hacen daño, y se quedan agazapadas en el genoma, pasando de generación en generación, hasta que un cambio en el entorno las convierte en un peligro o en una ventaja para quien las alberga.

En nuestra especie, algunos de estos cambios han llegado de unos ancestros a los que hasta hace poco no considerábamos parte de la familia directa. En 2006, Bruce Lahn, de la Universidad de Chicago, descubrió que el gen microcephalin, relacionado con una drástica reducción del tamaño cerebral en algunos bebés, había aparecido en nuestro genoma hace 40.000 años. La fecha y sus características hicieron pensar al investigador que tenía que ser ADN de origen neandertal llegado a nuestro genoma cuando algún sapiens tuvo sexo y se reprodujo con un miembro de aquella especie desaparecida. Según contó Lahn a este periódico, los revisores de las revistas científicas más prestigiosas rechazaron la publicación de aquel resultado porque un cruce entre esas dos especies “era imposible”. Pocos años después, la publicación del genoma neandertal completo confirmó que aquello había sucedido en multitud de ocasiones.

Hoy, la revista PNAS publica un trabajo en el que, de nuevo, se recuerda la importancia de la herencia neandertal y la relevancia del azar en la evolución. Su autor, Hugo Zeberg, del Instituto Karolinska (Suecia), publicó en otoño de 2020 junto a Svante Pääbo, el principal responsable de la secuenciación del genoma neandertal, que el mayor factor de riesgo para sufrir una covid grave, hallado en el cromosoma 3, se introdujo en el linaje humano hace entre 50.000 y 70.000 años por un cruce con los neandertales. En un segundo trabajo, Pääbo y Zeberg observaron que aquel vestigio de los cruces con los neandertales había incrementado su frecuencia desde la última edad del hielo de un modo excepcional. Frente al 4% que suelen ocupar los genes neandertales, como máximo, en las poblaciones europeas y algo más entre algunos asiáticos, la variante de riesgo alcanza el 16% y el 50% en Europa y el sur de Asia, respectivamente.

Zeberg se planteó que el incremento tuvo que deberse a algún efecto protector de aquella herencia neandertal y se propuso encontrarlo. En su último análisis, apunta a que las personas que portan la variante nociva frente a la covid tienen un 27% menos de riesgo de contraer VIH. Pero el virus del sida no se cruzó con la especie humana hasta tiempos recientes. El autor especula con la posibilidad de que el factor que pudo favorecer la expansión de esta variante protectora frente al VIH y nociva cuando se contrae SARS-CoV-2 se pudo deber a que también protegía frente a la viruela, un patógeno que apareció hace más de 10.000 años. El surgimiento de esa enfermedad o de alguna otra amenaza para la especie humana hizo que la variante neutra que ya estaba ahí convirtiese esa herencia neandertal en una ventaja evolutiva.

Cristian Cañestro, líder del grupo de investigación de Evolución y Desarrollo de la Universidad de Barcelona, recuerda que “la evolución es una cuestión de equilibrio”. En el caso de CCR5, uno de los genes de la región del genoma asociada a una covid más grave, “se ha visto una variante mutagénica que reduce la probabilidad de ser infectado por el VIH y que pudo proteger frente a otras infecciones en el pasado”, continúa. “Es posible que esa mutación diese algunas desventajas porque la proteína no cumple bien su función, pero si te da más probabilidades de sobrevivir frente a un virus mortal, vas a tener una ventaja frente al resto de la población”, añade.

Cañestro rememora a Stephen Jay Gould para recordar el papel clave del azar en la evolución. “Podemos tener al mejor pez del mundo, al más superdotado, pero si está en una laguna que por el motivo que sea se seca, el pez no sobrevive y no transmite sus genes”, cuenta. “Al final, la supervivencia depende de las ventajas que ofrecen unas variantes genéticas, pero también de muchos eventos azarosos”, concluye.

La herencia neandertal ofrece más ejemplos de cómo una mutación beneficiosa en una circunstancia puede no serlo en otra. Un estudio publicado en Science en 2016 mostraba cómo un gen procedente de la especie extinta hacía más espesa la sangre y, por lo tanto, facilitaba la aparición de coágulos. Para unos humanos sin médicos que suturasen las heridas fruto de una mala caída o el enfrentamiento con un animal, esa rápida coagulación suponía una ventaja clara. Para nosotros, mucho más longevos y con hábitos de vida que favorecen las enfermedades cardiacas, esa misma variante genética se ve como un peligro para la salud.

Esta ambivalencia de las variantes genéticas también se debe tener en cuenta al evaluar la posibilidad de modificar embriones con la intención de crear humanos mejorados. En 2018, en China, nacieron dos gemelas a las que se había editado el gen CCR5 para inactivarlo. Preguntado por la posibilidad de que las niñas pudiesen tener un mayor riesgo de sufrir una covid grave, Zeberg responde: “Por el momento no tenemos razones para pensar que ese sea el caso”. Pero plantea que este tipo de efectos cruzados, en los que una mutación es buena noticia para una enfermedad y mala para otra, debería hacernos ser “generalmente humildes sobre nuestra comprensión del genoma y de las variantes genéticas”.

viernes, 25 de enero de 2019

#hemeroteca #prehistoria #sexo | Svante Pääbo: “El sexo de neandertales con otras especies demuestra que eran mucho más sociables que nosotros”

Imagen: El País / Svante Pääbo
Svante Pääbo · Padre del genoma neandertal: “El sexo de neandertales con otras especies demuestra que eran mucho más sociables que nosotros”.
El científico sueco alerta de que la modificación genética en embriones puede desembocar en la creación de una nueva especie.
Rafa Burgos | El País, 2019-01-25
https://elpais.com/elpais/2019/01/24/ciencia/1548355820_636546.html

Los neandertales mantuvieron relaciones con los homo sapiens. No solo sociales, también sexuales. Lo sabemos porque el biólogo sueco Svante Pääbo (Estocolmo, 1955) secuenció el genoma de los restos de una niña hallados en los montes Altái, en Siberia, y demostró que era hija de madre neandertal y padre sapiens. A juicio de Pääbo, esta mezcla confirma que nuestros ancestros eran mucho más sociables que nosotros. “Dos seres que eran mucho más diferentes entre sí que nosotros respecto a cualquier otro humano mantuvieron relaciones sexuales y tuvieron hijos. Eso describe a la perfección lo distintos que eran de los humanos actuales”, sentencia.

Por lo demás, para este científico, que esta mañana imparte una charla en Alicante, invitado por el Instituto de Neurociencias UMH-CSIC, determinar con exactitud si sapiens y neandertales eran especies distintas es irrelevante. Lo que cuenta es que parte de nuestro código genético guarda trazas de nuestros inmediatos ancestros. “La influencia neandertal se puede ver a lo largo de todo nuestro genoma”, asegura Pääbo. Continuamente aparecen estudios científicos que inciden en la herencia neandertal de los genes relacionados con “la diabetes, enfermedades de la piel o del sistema inmune o con los abortos espontáneos”. También de ellos procede “la resistencia a las enfermedades procedentes de la bacteria helicobacter pylori”, que afecta al estómago.

Sin embargo, donde menos huella han dejado es en toda la parte genética que afecta a los testículos. “Eso podría indicar algún aspecto negativo en la reproducción”, sostiene Pääbo, que podría explicar la prevalencia del sapiens frente a su antecesor, entre otros factores. “Quizá solo acabaron sobreviviendo las hembras”, aventura el director del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Leipzig (Alemania), “y sabemos que morían mucho más jóvenes y su vida reproductiva era más corta”. Aunque la capacidad tecnológica del humano moderno parece mucho más determinante. “La tecnología de los neandertales es homogénea, es igual en España que en Siberia”, explica, “pero los sapiens supieron evolucionar muy rápidamente y se puede saber la procedencia de un resto solo por su grado de avance tecnológico”.

Pääbo está considerado como el padre de la paleogenética y recibió el año pasado el Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica por sus descubrimientos. Entre otros, los realizados con el material que va aflorando en el yacimiento burgalés de Atapuerca. En sus manos está la raíz de nuestro árbol genealógico. Nuestro antepasado más antiguo, de hace unos 430.000 años. Pääbo confía en que este año consigan descifrar “el 10% del genoma del hombre de la Sima de los Huesos”. “Pero no estamos seguros de poder lograrlo”, añade.

El biólogo escandinavo cree que “tan solo estamos en el inicio” de la revolución científica que nace del genoma. Pero, al mismo tiempo, admite que se ha generado cierto “hype [bombo mediático, podría ser la traducción] en torno al ADN”. ADN para descifrar nuestro pasado, para descubrir a los criminales, para comprender hasta el último rincón del planeta, como panacea para todos los males. “La genética contiene una parte importante de nuestra historia”, subraya, “pero no toda la información que hemos reunido como especie”. “Si voy a Grecia, me impacta estar en la cuna de la civilización occidental, de la democracia, de la arquitectura”, pone como ejemplo, “pero ni uno solo de mis genes tiene nada que ver con Grecia”. Pääbo insiste en restar presión a su especialidad. “El ADN hallado en la escena de un crimen te puede indicar quién es el asesino, pero en el estudio genético de esa misma persona nada va a indicar que pueda ser un asesino”.

Advierte el biólogo, además, de que conviene delimitar los usos del conocimiento del código genético. Y se refiere al caso de He Jiankui, el científico chino que anunció el nacimiento de los primeros bebés modificados genéticamente. “El consenso general en la comunidad científica es que no se puede manipular el ADN en la línea germinal”, es decir, en la fase de gestación embrionaria. Los peligros se desconocen, pero “en la gestación de un hijo modificado genéticamente podría crearse incluso una nueva especie”, porque “no sabemos qué repercusiones tiene en el genoma introducir un cambio en un solo gen”. En su opinión, las nuevas técnicas genómicas deben dedicarse en exclusiva “en usos terapéuticos, para curar enfermedades”.

sábado, 25 de agosto de 2018

#hemeroteca #prehistoria | El sexo entre especies y los secretos de Denny, la primera híbrida

Imagen: El País / Una mujer observa una reproducción de un neandertal
El sexo entre especies y los secretos de Denny, la primera híbrida.
Sapiens, neandertales y denisovanos copulaban entre ellos y es probable que tuviesen hijos con características peculiares.
Daniel Mediavilla | El País, 2018-08-25
https://elpais.com/elpais/2018/08/24/ciencia/1535120316_186140.html

Los humanos tenemos una sensibilidad especial para distinguirnos de los otros. El neurólogo argentino Facundo Manes cuenta cómo comprobó esta tendencia en un experimento con chilenos mapuches y no mapuches. “Les colocamos electrodos y les mostramos fotos de ambos grupos sociales. En cuestión de milisegundos el cerebro se da cuenta de si la foto pertenece a su etnia o no y si pertenece lo asocia con algo positivo y si no con algo negativo”, explica.

Las pequeñas diferencias entre los individuos de nuestra especie han servido para negar la humanidad a grupos casi idénticos en multitud de ocasiones y no cuesta imaginar el recelo mutuo que debieron sentir las poblaciones humanas de hace más de 30.000 años, cuando los sapiens aún tenían que compartir la Tierra. “Los denisovanos y los neandertales eran bastante distintos genéticamente. Como comparación, un denisovano y un neandertal eran más distintos entre ellos que dos personas cualquiera que vivan hoy, sin importar de dónde sean”, explica Viviane Slon.

La secuenciación del genoma de especies extintas ha mostrado que algunos de sus miembros superaron ese recelo inicial, copularon y tuvieron descendencia. En la actualidad, todas las poblaciones humanas, salvo los subsaharianos, tienen al menos un 2% de ADN neandertal, y los estudiosos del material genético antiguo han observado que, pese al escaso número de individuos del Pleistoceno cuyo genoma se ha secuenciado, los vestigios de cruces entre diferentes especies aparece en los análisis con una frecuencia inesperada.

Hace tres años, un equipo del Instituto de Antropología Evolutiva de Leipzig (Alemania) liderado por Svante Pääbo, el padre de la revolución del ADN antiguo, secuenció el genoma de un humano moderno encontrado en Rumanía. Solo había que remontarse cuatro generaciones para encontrar un ancestro neandertal en el árbol genealógico de aquel hombre. El hallazgo parecía improbable, pero esta semana se anunció un descubrimiento que hasta ahora se habría considerado imposible. Slon, Pääbo y varios miembros más del dream team de la paleogenómica de Leipzig habían encontrado al primer caso de descendiente directa entre dos grupos humanos distintos. Denny, como han llamado a la joven de 13 años encontrada en la cueva siberiana de Denisova, tenía una madre neandertal y un padre denisovano.

“Estos estudios nos dicen que la mezcla entre estos grupos sería frecuente cuando se encontraban, aunque no se encontrarían mucho, porque eran pequeños y estaban separados por grandes distancias”, afirma Sergi Castellano, un investigador del University College de Londres que cuando trabajaba en Leipzig demostró que neandertales y humanos procrearon durante decenas de miles de años. Más difícil de saber a partir de los análisis genéticos es la naturaleza de aquellos encuentros, si se trataría de un sexo más o menos consensuado, si después Denny fue criada también por su padre o si la tribu la aceptó como una más.

La adolescente de Denisova fue un pequeño milagro. Las especies de sus padres se habían comenzado a separar hace 390.000 años y desde entonces su compatibilidad reproductiva no había dejado de descender. Este fenómeno se ha observado en los cruces entre neandertales y sapiens. “Existen algunos estudios genéticos que apuntan a que la hibridación habría afectado negativamente a la fertilidad neandertal. Las madres sapiens que engendraban fetos masculinos habrían desarrollado un tipo de histocompatiblidad hacia el cromosoma Y del neandertal que, en muchos casos acabarían con abortos naturales”, añade María Martinón-Torres, directora del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH) en Burgos.

Una vez nacida, también es posible que su carácter mestizo le complicase la vida. “Existen estudios, como los de Rebecca Ackerman, sobre híbridos de primera y segunda generación de monos babuinos, que demuestran que en los híbridos se producen un número muy alto de anomalías poco frecuentes en las poblaciones originales, y que son sin duda reflejo de alteraciones del desarrollo”, indica Martinón-Torres. “En estos híbridos existe un número significativamente mayor de patologías dentales bilaterales y asimetrías craneales, por ejemplo. Además, los híbridos suelen ser mucho mayores o mucho más pequeños que las especies parentales, lo que es evidencia de una modificación de los procesos de desarrollo normales”, continúa. “Podemos decir que aunque la pieza encaja, el encaje no es biológicamente perfecto”, concluye.

La directora del CENIEH apunta además a otro misterio en torno a aquellos humanos con padres de especies distintas. “Sabemos poco sobre cómo reconocer a un híbrido en el registro fósil. Tenemos siempre la idea de que tiene que tener un poco de su padre y de su madre o una morfología intermedia entre ambos. Sin embargo, estos estudios sobre híbridos de babuinos de Ackerman apuntan a que muchas veces no se parecen ni a su padre ni a su madre, sino que se producen novedades morfológicas”. La propia Martinón-Torres, en un artículo publicado en Current Anthropology que aborda la cuestión de los denisovanos como híbridos, propuso que en la búsqueda de más individuos de esta especie se traten de identificar anomalías, como cambios de tamaño significativos, asimetrías o patologías dentales. En este sentido, recuerda que, si se compara con los de los neandertales, “los dientes hallados en Denisova son gigantes”.

Es muy probable que Denny fuese una niña especial para su grupo, pero de ella solo se conserva un pequeño fragmento de hueso y su genoma no nos dice si era mayor o menor que un neandertal o un denisovano normal o si tenía un cráneo asimétrico. Para completar estos huecos del rompecabezas, los cazadores de denisovanos llevan años peinando amplias regiones de Asia en busca de nuevos yacimientos en los que comenzar a reconstruir a esta especie que solo conocemos por su ADN. Cuando se encuentren, la experiencia dice que también se hallarán los rastros del sexo entre especies y se podrá saber más sobre cómo se relacionaban entre ellas e incluso tratar de reconstruir cómo fue el final del resto de especies humanas con las que ya no podemos copular.

Y TAMBIÉN…
Hallada la primera hija fruto del sexo entre dos especies humanas distintas.

La secuencia genética de una adolescente que vivió hace 50.000 años en Siberia muestra que nació de una neandertal y un denisovano.
Daniel Mediavilla | El País, 2018-08-22
https://elpais.com/elpais/2018/08/22/ciencia/1534955666_091393.html
El legado de los neandertales: trombos, adicciones y depresión.
Un estudio con 28.000 personas muestra las penalidades que nos llegan de la promiscuidad de nuestros ancestros.
Javier Sampedro | El País, 2016-02-11
https://elpais.com/elpais/2016/02/11/ciencia/1455201016_320140.html
Svante Pääbo · Director de Genética Evolutiva del Instituto Max-Planck. “Somos una mezcla de retales de todos nuestros antepasados”.
El investigador sueco, director del equipo que completó el genoma del neandertal, asegura que el año próximo anunciará resultados "interesantes" de sus trabajos en Atapuerca
Luca Tancredi Barone | El País, 2014-11-24
https://elpais.com/elpais/2014/11/18/ciencia/1416305106_266934.html

viernes, 28 de julio de 2017

#hemeroteca #genetica | Los cadáveres que contradicen a dios con su ADN

Imagen: El País
Los cadáveres que contradicen a dios con su ADN.
El análisis genético demuestra que la civilización que inventó uno de los primeros alfabetos no fue exterminada como se pensaba.
Nuño Domínguez | El País, 2017-07-28
https://elpais.com/elpais/2017/07/26/ciencia/1501071277_630340.html

Los cananeos vivieron en el actual Líbano hace unos 4.000 años. Inventaron uno de los primeros alfabetos que se conocen, pero apenas hay referencias directas de ellos, probablemente porque los papiros en los que escribían no han sobrevivido al paso del tiempo. “Realmente no sabemos nada sobre ellos de fuentes directas porque todas fueron destruidas y lo poco que conocemos es a través de otras fuentes, como la ‘Biblia’”, explica Chris Tyler-Smith, genetista del Instituto Sanger del Wellcome Trust, en Reino Unido.

Según el ‘Antiguo Testamento’, dios mandó a sus fieles asesinar a todos los cananeos y el texto señala que sus ciudades fueron arrasadas. Pero las excavaciones arqueológicas en algunas de esas urbes muestran que estuvieron ocupadas de forma continuada durante la Edad de Bronce y la del Hierro, lo que parece descartar que fueran eliminados.

El equipo de Tyler-Smith ha analizado cinco cadáveres de cananeos enterrados en Sidón (Líbano), una de las principales ciudades cananeas, hace unos 3.600 años. Encontrar ADN en restos tan antiguos y en una zona tan cálida y húmeda habría sido un atarea casi imposible hasta hace apenas unos años. El equipo ha recurrido a una técnica que ya permitió secuenciar el primer genoma antiguo de un africano: taladrar el hueso petroso, el más denso del cuerpo. Gracias a esta técnica se ha podido extraer suficiente ADN del hueso molido como para secuenciar el genoma completo de los cinco cananeos y compararlo con el de 99 libaneses actuales.

Los resultados del estudio —publicado en la revista de la Sociedad de Genética Humana de EE UU— indican que los cananeos no fueron aniquilados. Su ADN siguió transmitiéndose de generación en generación y hoy es predominante en todos los libaneses.

“Más del 90% del ADN de los libaneses actuales viene de aquella población”, resalta Tyler-Smith, lo que es sorprendente debido a que el continuo paso de pueblos y civilizaciones por esta región del Mediterráneo a lo largo de los siglos debería haber diluido el parentesco directo con los cananeos. El estudio indica que los cananeos descendían de grupos de agricultores que se asentaron en Oriente Medio durante el Neolítico y que hace unos 5.000 años se cruzaron con inmigrantes llegados del este de Eurasia.

El español Javier Prado, coautor del trabajo, ha analizado la funcionalidad de las variantes genéticas que los libaneses heredaron de los cananeos. “Al disponer de la totalidad del genoma en todos los individuos secuenciados pudimos comparar diferentes niveles de adaptación a la digestión de la lactosa, las variantes involucradas con selección en pigmentación en poblaciones no africanas y varias enfermedades con una prevalencia relevante en la región en poblaciones modernas”, explica este genetista, quien anteriormente participó en investigaciones sobre la diversidad genética de los grandes simios así como el análisis del genoma del gorila albino Copito de Nieve en el Instituto de Biología Evolutiva de Barcelona. “Gracias a estas variantes hemos observado que hay una fuerte continuidad genética entre la población antigua y las modernas. Ambas poblaciones tienen pigmentación de la piel, ojos y pelo similares, aunque es probable que los cananeos tuvieran la piel más oscura ya que no poseen una variante en un gen, el SLC45A2, que es curiosamente el mismo que está relacionado con el albinismo de Copito”, resalta el investigador, que actualmente trabaja en el instituto Sanger.

El trabajo resalta cómo el análisis de ADN antiguo puede ayudar a desvelar la historia de otros pueblos que no dejaron textos escritos. En este estudio solo se ha analizado ADN de habitantes actuales de Líbano, pero el equipo quiere ampliar el estudio. “Este linaje debe ser común entre toda la gente de Oriente Próximo y podemos estar bastante seguros de que su peso será similar en los habitantes de los países vecinos”, comenta Tyler-Smith.

Y TAMBIÉN…
El pueblo maldito de la biblia sigue vivo en Líbano.

Los libaneses tienen una ascendencia cananea y eurasiática de hace más de 3.000 años.
Mar de Miguel | El Mundo, 2017-07-28
http://www.elmundo.es/ciencia-y-salud/ciencia/2017/07/27/5979ccc122601d84498b4651.html

lunes, 10 de julio de 2017

#hemeroteca #prehistoria | Hallados en Gipuzkoa unos grabados paleolíticos únicos en la Península

Imagen: El País / Un bisonte de Aitzbitarte IV
Hallados en Gipuzkoa unos grabados paleolíticos únicos en la Península.
Entre las imágenes, grabadas en arcilla y datadas en unos 14.000 años, hay bisontes, caballos y una gran vulva de un metro de altura.
El País, 2017-07-10
https://cultura.elpais.com/cultura/2017/07/10/actualidad/1499687067_790027.html

Un grupo de espeleólogos ha hallado en una cueva de Errenteria (Gipuzkoa) unas imágenes paleolíticas de animales de hace unos 14.000 años. Las reproducciones, grabadas en arcilla, son una quincena de bisontes, caballos y cérvidos, así como dos vulvas, una de ellas de un metro de altura. Los expertos consideran las reproducciones únicas en la Península Ibérica por la técnica empleada en ellas y su "excepcional" estado de conservación. La Diputación de Gipuzkoa ha clausurado la cueva para preservarlas, ya que, al estar realizadas sobre arcilla, son extremadamente frágiles. El Ayuntamiento de Errenteria pretende poner en valor estos hallazgos con visitas guiadas este mes de agosto.

El descubrimiento, realizado en abril, se ha dado a conocer este lunes en San Sebastián. El arqueólogo Diego Garate, promotor de los hallazgos de Aizpitarte y de otras cuevas, ha explicado durante la presentación que las imágenes, datadas en el Magdaleniense Medio, han sido modeladas sobre la arcilla con "una técnica desconocida hasta ahora" en otras cuevas de la Península Ibérica pero que enlaza con otros hallazgos realizados en el Pirineo central, en el Ariège francés. Al acto también han acudido Javier Busselo, miembro del grupo espeleológico Félix Ugarte, y la arqueóloga Olivia Rivero, además del diputado foral de Cultura, Denis Itxaso.

Olivia Rivero explicó que los grabados representan “un ejemplo claro de la maestría en la técnica del magdaleniense, tanto por las formas como por el control de las proporciones, a pesar de la dificultad de acceso del artista a la zona”, dijo ayer. También destacó los juegos de volúmenes que consiguen “con el uso de la arcilla y el contraste cromático”. Además, con un buril fueron modelando las partes clave, como los ojos, el cuerno, los pelos “para rematar el detalle”.

"Cuando me mandaron las imágenes por el móvil eran tan espectaculares que pensaba que me estaban engañando" y, al verlas al natural, "me quedé sin palabras", ha señalado al recordar cómo tuvo conocimiento del hallazgo. Algunas de ellas, realizadas en bajorrelieve, fueron localizadas en una chimenea de la cueva, denominada Aitzbitarte IV. A la zona, de muy difícil acceso, se llega tras ascender un tramo de unos diez metros y atravesar dos tubos semiverticales de otros ocho metros.

Según ha explicado este experto, el magnífico estado de los grabados se debe, además de a la inaccesibilidad del lugar, a las condiciones estables de temperatura y humedad de la galería, que las ha mantenido en una especie de "frigorífico" en el que nada ha cambiado en los últimos 14.000 años.

Uno de los bisontes y otro animal aún por determinar fueron realizados por artistas prehistóricos mediante un buril de sílex, utilizando también los dedos para crear volumen y planos de relieve diferenciados sobre la arcilla, con el fin de resaltar la perspectiva de las extremidades con extraordinaria minuciosidad.

Una vulva de un metro
El yacimiento tiene forma de "Y" en la que se diferencian varios grupos de representaciones, el primero de los cuales está integrado por el citado bisonte, realizado con "una maestría muy poco común", y otra figura animal que aún no ha sido concretada, mientras que en el segundo conjunto se puede observar una gran vulva de un metro de altura, junto a otro órgano femenino de estas características de menor tamaño.

El tercer grupo de imágenes está ubicado en una especie de "gatera" con un suelo de arcilla "intacto" que aún no ha sido explorado para no alterar su entorno pero en el que, desde la distancia, se aprecian varios bisontes y figuras.

Los especialistas, que también han encontrado la impronta de una mano humana sobre una de las paredes, estudian ahora cómo realizar el análisis de esta galería, para lo que manejan la posibilidad de utilizar perchas con cámaras o incluso un dron.

El yacimiento de Aitzbitarte se encuentra situado en una colina atravesada por una treintena de oquedades cársticas cuyo extraordinario valor arqueológico es conocido desde el siglo XIX, ya que fueron un hábitat de nuestros antepasados durante el Paleolítico y períodos posteriores, aunque las cuevas con mayor potencial son las denominadas Aitzbitarte III, IV y V, en las que en 2015 ya se encontraron otros grabados de unos 25.000 años de antigüedad.

Santuarios de vulvas para ligar
Carmen Morán

Los hallazgos de pinturas magdalenienses no son infrecuentes en el País Vasco. Y tampoco lo son las vulvas en esta época, de uno u otro tamaño. Los especialistas tienden a relacionarlas con la fertilidad, el apareamiento, igual que se hace con las estatuillas centroeuropeas de hiperdesarrollados órganos sexuales y de crianza. Juan M. Vicent, experto en Prehistoria del CSIC, explica, con todas las cautelas, que algunos de estos santuarios decorados con vulvas podían ser lugares de encuentros entre grupos poblacionales escasos que de otro modo no tendrían capacidad para relacionarse. Con mucha distancia y mucha metáfora serían como lugares para ligar. “Quizá haya penes también, pero no resultan tan fáciles de ver. Quizá están transmutados en animales o en figuras geométricas”. Quizá.

domingo, 16 de abril de 2017

#hemeroteca #prehistoria | Karin Bojs: “Los humanos inventaron la agricultura para hacer cerveza”

Imagen: El País / Karin Bojs
“Los humanos inventaron la agricultura para hacer cerveza”.
En su libro 'Mi gran familia europea' Karin Bojs hace un repaso a los últimos 55.000 años de prehistoria en Europa, desde el sexo con neandertales a la llegada de la agricultura.
Daniel Mediavilla | El País, 2017-04-16
http://elpais.com/elpais/2017/04/10/ciencia/1491844482_674868.html

La prehistoria europea escrita por Karin Bojs (Lundby, Suecia, 1959) comienza con una violación. Un encontronazo sexual entre dos especies humanas distintas sucedido hace unos 55.000 años en la región que hoy ocupa Israel. Aunque el carácter consentido o no de la relación es fruto de la especulación, el sexo entre neandertales y sapiens se confirmó experimentalmente gracias al trabajo del científico sueco Svante Pääbo. Este pionero del análisis de ADN antiguo logró secuenciar el genoma completo de la especie extinta y ahora sabemos que el 2% de nuestros genes es fruto de aquel cruce.

En su libro ‘Mi gran familia europea’ (Ariel), la periodista científica Karin Bojs reúne la información más actualizada sobre la vida de los habitantes del continente antes de la aparición de la escritura. Los datos acumulados por distintos métodos de investigación, desde la arqueología más clásica a las innovaciones científicas introducidas por gente como Pääbo, sugieren que los europeos de hoy son el fruto de tres oleadas migratorias. La primera, poco después del encuentro con los neandertales en Oriente Medio, trajo a los cazadores y, probablemente, supuso la extinción de aquella especie que hasta entonces era la especie humana de Europa. Una segunda ola trajo a los agricultores desde lo que hoy es Siria y con ellos su conocimiento del cultivo de las plantas. Por último, hace unos 5.000 años, desde el sur de lo que hoy es Rusia, llegó un pueblo de pastores que trajeron consigo las lenguas indoeuropeas que ahora se hablan en Europa, los caballos y una sociedad patriarcal y estratificada.

Pregunta. Antes del conocimiento que ha proporcionado la secuenciación de ADN antiguo, se creía que la agricultura se había inventado en muchos sitios muchas veces.

Respuesta. Sí, era como una especie de dogma. A la teoría que dice que la agricultura vino de Siria con la migración de los propios agricultores que la habían inventado, que ahora parece la correcta, lo llamaban "migracionismo" con un tono peyorativo. Los hijos de la generación del 68 vivieron una reacción al nazismo. Antes de la Segunda Guerra Mundial, la arqueología y la historia estuvo muy influida por los nazis y cuando llegó la reacción, fue un poco exagerada. Se rechazó todo, se negó que hubiese influencia de las migraciones o los genes, todo era cultura y sociología y afirmaban que los cazadores se reeducaron y decidieron que no querían ser ya cazadores y se pusieron a ser granjeros. Si practicas la agricultura, sabes que es muy difícil. Hacen falta muchos años para aprender a cultivar. Había una minoría de arqueólogos que quería explicar la aparición de la agricultura en Europa a través de la migración y el ADN ha probado que esta minoría estaba en lo cierto.

P. Pero parece que la agricultura ha aparecido en muchos lugares separados sin contacto aparente, como en América o en la India.

R. Eso fue un poco después y de hecho no podemos estar seguros. Lo que sí sabemos por los datos de Europa es que la agricultura llegó acompañada de los humanos que la conocían y migraron con ella a través de grandes distancias.

P. En su libro también habla de la hipótesis que plantea que la agricultura se inventó, entre otras cosas, para producir bebidas alcohólicas.

R. Arqueólogos alemanes han encontrado en un lugar llamado Göbekli Tepe, en la parte este de la actual Turquía, copas y grandes cubos del tamaño de una bañera donde han visto enzimas que serían restos de la fabricación de cerveza. Ellos están convencidos de que había un culto en este lugar levantado por culturas tardías de cazadores. La gente llegaba desde muy lejos, hasta cientos de kilómetros de distancia, con el fin de reunirse allí para celebraciones. Estos arqueólogos creen que el consumo de cerveza era una parte importante de esas celebraciones y eso tiene sentido. No creo que comer gachas fuese un impulso lo bastante importante como para comenzar una nueva cultura y un nuevo estilo de vida.

Los granos ya eran parte de la dieta durante muchos años antes de la aparición de la agricultura. Recogían trigo y cebada, eso era parte del proceso, pero si de repente necesitas grandes cantidades de grano para producir cerveza creo que es un incentivo interesante. La agricultura por supuesto fue un proceso muy complicado y también tiene que ver con el cambio climático. Hubo un cambio climático muy brusco cuando acabó la última glaciación y Oriente Medio se volvió más húmedo y facilitó el cultivo. Si habías probado a cultivar algunas plantas, estabas en el lado ganador cuando se produjo ese cambio de condiciones.

P. Algunos científicos plantean que adoptar la agricultura fue el peor error de la humanidad, que empeoró sus condiciones de vida. Usted discrepa.

R. No me gusta esa idea. Creo que hay varios divulgadores científicos que también insisten en que la agricultura fue una catástrofe y que los cazadores vivían en un estado feliz y natural, y que la agricultura y la ganadería fueron una catástrofe. Creo que es una forma demasiado simple de analizar el cambio. Si miras a la prehistoria hay subidas y bajadas del nivel de vida, en el periodo de los cazadores y en los periodos de la agricultura. Como otras invenciones no es algo que surgiese de una decisión premeditada. Se trataba de ir resolviendo pequeños problemas en la vida de aquellas personas. Por ejemplo, la cerveza pudo surgir así. Sabemos que te puedes poner un poco achispado si tomas una sustancia, y los agricultores lo hicieron. Y luego pensaron en producir más de eso que les gustaba y para hacerlo necesitaban cultivar. Y así se acumularon muchas soluciones a pequeños problemas prácticos que acabaron por producir una gran transformación.

P. En su libro considera probable que nuestra especie tuviese un papel importante en la extinción de los neandertales, pero habla de una convivencia pacífica entre la primera oleada de cazadores que llegaron a Europa y la de los agricultores.

R. Como la arqueología solo nos ofrece algunos vestigios, no se puede saber seguro, pero no hay hallazgos que indiquen que había grandes enfrentamientos. Tiene sentido, porque si eres un cazador necesitas animales para matar o peces para comer. Si eres un granjero, necesitas un buen suelo. Parece que ellos convivieron bien. Al cabo de un tiempo, hubo una fusión. Los cazadores y los agricultores se encontraron y tuvieron hijos. Y eso lo puedes ver muy claramente en España.

En España vivía una población de cazadores y después llegaron los agricultores. Llegaron en barco a través del Mediterráneo, hace unos 7.000 años, y se puede ver que después de cierto tiempo se fusionan. La población vasca de España, y eso se ve también en su ADN, son todavía los nietos de esta fusión, de la primera ola, los cazadores, y la segunda, los agricultores, pero no de la tercera ola, la que trajo las lenguas indoeuropeas. Ellos hablan euskera, que no es una lengua indoeuropea. Quizá el euskera es como un vestigio de una antigua lengua de los agricultores.
 
Y TAMBIÉN…
Mi gran familia europea. Los primeros 54.000 años: una historia de la humanidad.
Juan Avilés | El Cultural, El Mundo, 2017-03-24

http://www.elcultural.com/revista/letras/Mi-gran-familia-europea-Los-primeros-54000-anos-una-historia-de-la-humanidad/39403 

viernes, 18 de octubre de 2013

#hemeroteca #mujeres #prehistoria | Las mujeres hicieron la mayoría de las pinturas rupestres en España y Francia

Imagen: ABC /  Impresiones de manos en la Cueva del Castillo
Las mujeres hicieron la mayoría de las pinturas rupestres en España y Francia.
Un estudio reciente analiza el sexo por las medidas de quienes dejaron dibujadas sus manos en los muros de las cuevas.
ABC, 2013-10-18
http://www.abc.es/cultura/arte/20131018/abci-pinturas-rupestres-mujeres-manos-201310172231.html

Un arqueólogo de la Universidad de Pennsilvania, Dean Snow ha realizado un estudio en las cuevas con pinturas rupestres de España y Francia que arroja una conclusión sorprendente: la mayoría de las impresiones fueron realizadas por mujeres. ¿Cómo pudo saberlo?

Ha comparado el tamaño de los dedos que aparecen donde los hombres de hace muchos miles de años (de 12.000 hasta 40.000 años de antigüedad) dejaron pintados en los muros de las cuevas. Lo hicieran como amuleto, o como marcas de su paso por el mundo, lograron que sus pinturas perdurasen gracias a una sencilla técnica: espurreaban los pigmentos desde la boca sobre la mano apoyada en la pared y el hueco que dejaban aparece retratada.

Snow ha comparado la longitud de los dedos (sobre todo la proporción entre el índice y el anular, y también frente al meñique) y el volumen de la mano, de forma que, utilizando un sencillo algoritmo, esos datos arrojan conclusiones sobre si la mano perteneció a un hombre o una mujer. Snow le otorga a su estudio una exactitud del 60%.

Parezca mucho o poco, lo cierto es que el resultado es sorprendente: 24 de las 32 manos analizadas eran femeninas. Se da la circunstancia de que las diferencias por sexos son mucho más marcadas que en las manos de los hombres que hoy poblamos la tierra. Es decir que la conclusión es que el 75% de las manos que estudió Snow son de mujer. El estudio aún no ha salido en revistas científicas de pares, pero National Geographic ha publicado un adelanto. Aunque aún es pronto para aceptar todas sus conclusiones, el debate científico ya ha comenzado.

En la revista aportan una reflexión evidente: el hecho de que las más antiguas y llamativas pinturas rupestres realizadas por el hombre en las cuevas representasen animales y escenas de caza ha llevado a suponer que los primeros artistas fueron hombres. El hombre era el cazador en las sociedades primitivas. Snow piensa que "cuanto más sabemos de estas pinturas más tenemos que replantearnos nuestro conocimiento de aquellas sociedades". Las mujeres se involucraban en la caza para transportar y despiezar y cocinar los animales. Ahora, además, se puede concluir que tuvieron un gran protagonismo en las pinturas de las cuevas.

Las más importantes cavernas con manos pintadas son las de El Castillo y Maltravieso en España y las de Gargas, Tibiran y Pech-Merle. Pero hay improntas en muchas más cuevas: en España Atapuerca, Altamira, El Pindal, Santián y la Pasiega. En Francia se encuentran en Le Portel, Badeilhac, Ganties-Montespan, Trois-Freres, Rocadour, Cap Blamc, Sergeac, Font-de-Gaume, Bernifal, Combarelles, Beyssac, Arachambeau, Bara-bahau, Baume-Latrone, Collias y Grotte du Bison. También hay manos pintadas en cuevas de Argentina, Borneo, África y Australia.