Mostrando entradas con la etiqueta Philippe Barbarin. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Philippe Barbarin. Mostrar todas las entradas

lunes, 16 de marzo de 2020

#hemeroteca #iglesia #pederastia | Cinco años de cárcel para el cura pederasta cuyo caso destapó los abusos a menores en la Iglesia francesa

Imagen: El País / Bernard Preynat
Cinco años de cárcel para el cura pederasta cuyo caso destapó los abusos a menores en la Iglesia francesa.
La condena del antiguo sacerdote Bernard Preynat pone fin a un proceso que también acabó con la carrera del cardenal Philippe Barbarin.
Silvia Ayuso | El País, 2020-03-16
https://elpais.com/sociedad/2020-03-16/cinco-anos-de-carcel-para-el-cura-pederasta-cuyo-caso-destapo-los-abusos-a-menores-en-la-iglesia-francesa.html

Un tribunal de Lyon ha condenado este lunes a cinco años de cárcel firme por abusos contra menores al antiguo sacerdote Bernard Preynat, cuyo caso ayudó a destapar el silencio de décadas de la Iglesia católica francesa en torno a la pederastia en sus filas y provocó también la caída de uno de sus jerarcas más influyentes, el antiguo arzobispo de Lyon Philippe Barbarin.

“Por fin me siento liberado”, declaraba a la salida de la lectura de la sentencia, celebrada a puerta cerrada por el coronavirus, Pierre-Emmanuel Germain-Thill, una de las víctimas de Preynat cuyo caso, al no haber prescrito aún, permitió llevar al religioso de 75 años ante la justicia. Sus palabras, recogidas por la Agencia France Presse, no fueron casuales. Germain-Thill es uno de los fundadores de Palabra Liberada, la asociación de víctimas de pederastia en la Iglesia francesa que surgió a raíz del caso Preynat —y relatada en la película Gracias a Dios de François Ozon— que contribuyó ampliamente a que la pederastia en la Iglesia se convirtiera en un tema nacional en Francia.

Con la condena a Preynat, que es menor a los ocho años que pedía la fiscalía y cuya defensa en principio no piensa apelar, se cierra efectivamente un gran capítulo del escándalo de pederastia que arrastra la Iglesia francesa desde que se destapó el caso de este religioso de Lyon, en 2015, y que ha llevado a la institución a pedir a una comisión independiente que investigue todos los posibles casos de abusos en su seno desde 1950. Preynat era un sacerdote —hasta que el verano pasado la Iglesia lo redujo al estado laical, la máxima pena para un religioso prevista en el derecho canónico— adscrito casi toda su carrera a la diócesis de Lyon. Según ha admitido, abusó entre los años 70 y 80 de decenas de menores cuando dirigía un grupo scout católico de la región.

El escándalo estalló cuando algunas de sus antiguas víctimas averiguaron, por casualidad, que Preynat, quien tras admitir los hechos a sus superiores había sido supuestamente apartado en los años 90 de tareas parroquiales, seguía asumiendo 25 años después labores que lo mantenían en contacto con niños. Las víctimas pidieron ayuda al entonces arzobispo de Lyon, el cardenal Barbarin, y al no actuar con suficiente presteza acudieron a la justicia contra Preynat y contra el arzobispo, juzgado en un juicio aparte el año pasado por ocultamiento de abusos de menores. Barbarin, quien inicialmente fue condenado a seis meses de cárcel sin exención de pena, acabó siendo absuelto el pasado febrero. Aun así, el caso ha acabado con la carrera de este hombre, considerado en su momento el religioso más poderoso de Francia y hasta papable: a comienzos de este mes, el papa Francisco aceptó finalmente su dimisión como arzobispo de Lyon y este declaró que esperaba poder pasar por fin página.

Un sentimiento que, con la sentencia ahora de Preynat, comparten también sus víctimas. “Espero que ahora sí se pase una gran página. Tenemos ganas de pasar la página de este caso y de continuar a construir nuestras vidas”, declaró Germain-Thill.

jueves, 18 de abril de 2019

#hemeroteca #cine #iglesia #pederastia | ‘Gracias a Dios’, la película sobre abusos a menores que quiso prohibir la iglesia francesa

Imagen: El Español / Fotograma de 'Gracias a Dios'
‘Gracias a Dios’, la película sobre abusos a menores que quiso prohibir la iglesia francesa.
El 'enfant terrible' del cine francés realiza un retrato minucioso de uno de los casos más importantes de abusos a menores en la iglesia francesa.
Javier Zurro | El Español, 2019-04-18
https://www.elespanol.com/cultura/cine/20190418/gracias-dios-pelicula-menores-prohibir-iglesia-francesa/391711735_0.html

Entre 1986 y 1991 el padre Preynat abusó de al menos 85 niños. Muchos lo contaron a sus padres, que se quejaban al colegio. La Iglesia francesa les prometía que actuarían, y lo que hacían era mover al cura de colegio. Sin embargo siempre estuvo al frente de los scouts, su particular campo de acecho a los menores a los que destrozó la vida.

Muchos de los casos habían prescrito, pero varias víctimas se pusieron en contacto entre ellos y formaron la asociación Palabra Liberada para encontrar víctimas que hablaran y alguna que no hubiera prescrito. Preynat nunca negó los hechos, pero en la investigación salió algo todavía más oscuro. El cardenal Philippe Barbarin, una de las máximas instituciones de la Iglesia en Francia y que hasta sonó como Papa, había encubierto los abusos y había mantenido al pederasta en su puesto hasta 2015.

Un tribunal llegó a condenar a Barbarin a seis meses de cárcel por ocultar los sucesos entre 2014 y 2015 en una sentencia histórica. Él puso su cargo a disposición del Vaticano, pero el Papa no lo aceptó. Una decisión criticada por todos al desprender tolerancia hacia los abusos a menores cometidos por la institución.

Es en esos dos años de investigación donde se centra ‘Gracias a Dios’, la magnífica película de François Ozon que llega a las salas españolas después de triunfar en el festival de Berlín y en la taquilla del país vecino, donde lleva más de 900.000 espectadores. Ozon apuesta por la sobriedad, por un tratamiento casi periodístico que narra con precisión quirúrgica el camino de tres víctimas de Preynat y cómo intentan que Barbarin actúe. Ellos formarán la asociación que hace que todo explote.

El filme, que analiza los hechos tomando distancia, ha estado a punto de no estrenarse. A pesar del éxito en festivales, los abogados de Preynat intentaron prohibirlo y tuvo que resolverse en un juicio en los límites de la fecha elegida. Ozon reconoce que lo pasó “muy mal” durante el proceso a pesar de que sus abogados le decían que no se preocupara. “Imagínate, preestrenos por toda Francia, todos aplaudiendo la película, las críticas magníficas... y sin embargo nos costaba disfrutar de ello porque no sabíamos si se podía estrenar o se podía posponer sin fecha”, cuenta a El Español el realizador.

Todos pensaban que no tendrían problemas “porque todo lo que decimos en la película estaba publicado, estaba dicho, y efectivamente tenían razón, porque la justicia hizo una mención al final de la sentencia diciendo que la película era de utilidad pública. Preynat ahora ha apelado y piden algo ridículo: que se prohíba una película que ya la han visto más de 900.000 espectadores en Francia. En mayo hay un nuevo juicio”. Ozon destaca que la prensa religiosa y los creyentes han elogiado la película y que han ido a verla, y eso le deja tranquilo.

El director, que muchas veces ha sido descrito como un ‘enfant terrible’ del cine francés, nació en el seno de una familia católica y tuvo una educación religiosa. “Pero pronto sentí una hipocresía entre los textos del evangelio y el comportamiento de la gente y perdí la fe. Creo que no estaría mal que la Iglesia volviese a los textos del nuevo testamento donde se habla de proteger a los débiles, a los más necesitados, porque hoy en día lo que hace es proteger a una institución y no a los que lo necesitan”, apunta.

Ozon, tan verborreico otras ocasiones, mide con esta película todas sus palabras, e intenta no ofender de más, por eso deja claro que no todo es “blanco o negro”. “Hay sacerdotes y obispos de la Iglesia en Francia que han ido a denunciar a la policía, lo hicieron sin parpadear. Por eso su caso es tan enorme, porque la importancia de Barbarin es tan grande, podría haber sido Papa. Por ejemplo el obispo de Orleans se comportó muy bien, denunció”, explica.

Una de las mayores decepciones para él fue la decisión del Papa de no aceptar la dimisión de Barbarin, algo que cree que “representa realmente lo que es la Iglesia hoy en día, habla mucho y no hace nada. Por ejemplo en Francia los católicos esperaban que aceptara la dimisión, era simbólico, pero no lo ha hecho, si se aceptaba podían pasar página entre comillas, pero no lo ha hecho”. Un caso que considera muy importante, porque nunca un obispo tan importante había sido condenado por encubrimiento: “Para mí es un primer paso, es como un electroshock para la iglesia. Estamos hablando de siglos de silencio donde no ocurría nada y ocurre por fin algo. No es enorme, pero es algo. Y los fieles y la jerarquía se dan cuenta de que si no pasa algo la Iglesia está llamada a desaparecer”.

Su posición es la de intentar entender distintos puntos de vista, y por ello la película da voz a varias víctimas, una de ellas religiosa que sigue creyendo en Dios a pesar de los abusos, porque Ozon cree “que hay que separar la fe de la institución”. Un filme necesario y tan sobrio al que nadie podrá poner un solo pero. Un logro del realizador francés que pone el dedo en la llaga.

lunes, 18 de marzo de 2019

#hemeroteca #iglesia #pederastia | El cardenal francés y arzobispo de Lyon presenta su renuncia tras ser condenado por encubrir abusos

Imagen: Público / Philippe Barbarin
El cardenal francés y arzobispo de Lyon presenta su renuncia tras ser condenado por encubrir abusos.
Philippe Barbarin siempre ha negado las acusaciones, pero ha admitido que en la diócesis se cometieron "errores en la gestión y nombramiento de ciertos sacerdotes".
Europa Press | Público, 2019-03-18
https://www.publico.es/internacional/abusos-iglesia-cardenal-frances-arzobispo-lyon-presenta-renuncia-condenado-encubrir-abusos.html

El cardenal francés y arzobispo de Lyon, Philippe Barbarin, ha presentado su renuncia al Papa, con quien se ha reunido esta lunes 18 de marzo de forma privada, después de haber sido condenado a seis meses de cárcel con suspensión de pena por encubrir abusos sexuales cometidos contra menores por el sacerdote de su diócesis, Bernard Preynat, en campamentos scout en los años 70 y 80.

La Oficina de prensa de la Santa Sede solo ha hecho mención de la reunión que ha tenido lugar a puertas cerradas y sin periodistas en el Vaticano, pero no ha especificado si el Pontífice aceptará su dimisión o no.

Francisco podría posponer su decisión a que se haga pública la sentencia del Tribunal de Apelación ante el que los abogados defensores del cardenal Barbarin presentaron un recurso. También es posible que el Pontífice nombre un administrador apostólico para la sede de la diócesis de Lyon hasta que haya una condena en firme. Una tercera opción es que el Papa acepte la renuncia del purpurado francés y directamente nombre a otro obispo en su lugar.

El cardenal Barbarin, que no cumplirá la pena por haber sido suspendida, ha sido condenado por silenciar dos casos distintos de agresiones sexuales cometidas contra jóvenes entre 1986 y 1991 por el sacerdote Bernard Preynat, quien estuvo en activo hasta agosto de 2015, y finalmente reconoció los hechos. Barbarin, arzobispo de Lyon desde 2002, siempre ha negado las acusaciones, pero ha admitido que en la diócesis se cometieron "errores en la gestión y nombramiento de ciertos sacerdotes".


Y TAMBIÉN…
El Papa rechaza la dimisión de Barbarin, condenado por encubrir abusos.

Francisco invoca la presunción de inocencia para el cardenal francés sentenciado a seis meses de prisión. El prelado decide retirarse temporalmente de su cargo en la diócesis de Lyon.
Daniel Verdú / Silvia Ayuso | El País, 2019-03-19
https://elpais.com/sociedad/2019/03/19/actualidad/1553006448_425035.html

viernes, 11 de enero de 2019

#hemeroteca #iglesia #pederastia | Así se unieron las víctimas ante la pederastia en Francia

Imagen: El País / François Devaux
Así se unieron las víctimas ante la pederastia en Francia.
Una película contará próximamente la historia de esta organización que ha sentado a un cardenal en el banquillo.
Silvia Ayuso | El País, 2019-01-11
https://elpais.com/sociedad/2019/01/11/actualidad/1547195720_146031.html

“Me decía ‘mon garçon’, mi niño, esto es un secreto, no hay que contárselo a nadie. Luego me quitaba el pantalón y me acariciaba”. “Me decía que le siguiera al último piso. Cada vez, yo iba dócilmente. Sentía su respiración jadeante. En mi cerebro de niño, el interruptor se apagaba. Duró tres años”. Los testimonios de los tocamientos, felaciones o masturbaciones a los que les sometió el cura Bernard Preynat desde finales de los años 70 hasta 1990, cuando eran chavales de 10 o 12 años que pertenecían al grupo scout de ese sacerdote, enmudecieron a la abarrotada sala del tribunal de Lyon donde ocho de sus víctimas declararon en un juicio con el que reclaman responsabilidades a la Iglesia que protegió a ese religioso durante décadas. Desde el banquillo de acusados escuchaba, cabizbajo, el cardenal Philippe Barbarin. Es el miembro más alto de la jerarquía católica francesa que ha tenido que responder por la cultura de silencio que impuso la Iglesia ante la pederastia en su seno. No ha sido fácil llegar hasta aquí. Ni siquiera hablar de ello, mucho menos públicamente. Algunos de los que contaron lo sufrido en manos del cura pederasta callaron durante 30 años o más. Hasta que nació Palabra Liberada.

“Con Palabra Liberada fue la primera vez que hablé de lo sucedido y, sobre todo, que me di cuenta de que no estaba solo”, cuenta Pierre-Emmanuel Germain-Thil, de 40 años. Tenía diez cuando sufrió los abusos de Preynat. Calló durante más de 25. “Sentía miedo y vergüenza. Pero hablar fue una verdadera liberación”.

Esa “liberación” llegó en enero de 2016, cuando su madre le envió dos artículos sobre la asociación que acababa de crear François Devaux, otra de las víctimas del “padre Bernard”.

La idea de crear un espacio de encuentro, diálogo y organización de las víctimas de Preynat —y de otros curas pederastas— la tuvo Devaux por una llamada de la fiscalía que investigaba la primera denuncia contra el sacerdote. Entonces supo que la diócesis de Lyon, pese a que en 1991 reconoció ante sus superiores que había abusado de menores a su cargo, permitió al cura seguir trabajando en contacto con niños otros 25 años. Hasta que una de sus primeras víctimas, Alexandre Hezez, lo descubrió por casualidad y desató el escándalo.

“Me sentí tan anonadado ante la falta de discernimiento de la diócesis de Lyon, que no había hecho nada”, explica Devaux con una ira aún lejos de apaciguarse. Ahí se dio cuenta de que, más allá de la vía judicial, “había necesidad de informar” a la sociedad para que otros niños no sigan expuestos en la Iglesia a depredadores sexuales. Comenzó así una batalla contra el silencio de la Iglesia cuya resonancia no podían imaginar cuando apenas un puñado de antiguos scouts de Lyon, entre ellos Devaux, Hezez y Germain-Thil, empezaron a organizarse.

La demanda que presentó Germain-Thil contra Preynat tras contactar con Palabra Liberada es la que llevó a la detención del sacerdote, que será juzgado este año. Luego está el muy mediatizado juicio al cardenal Barbarin, que niega haber actuado mal y cuyo fallo se conocerá en marzo. Independientemente del veredicto, Germain-Thil y Devaux se declaran ya satisfechos. “Más allá del proceso en sí, hemos logrado que ciertas instituciones empiecen a interrogarse sobre el silencio de la Iglesia: la familia, los legisladores, la justicia, el gobierno”, enumera Devaux, presidente de Palabra Liberada.

El trabajo de la asociación ha sido clave, entre otros, para la ampliación en diez años de la prescripción de los delitos sexuales contra menores aprobada el verano pasado. También para la decisión de la Conferencia Episcopal de crear una comisión independiente que deberá analizar todos los casos de pederastia en la Iglesia francesa desde 1950.

Devaux está convencido de que la estrategia de denuncia pública es la clave de su éxito. “Solo hay una vía para las víctimas ante la Iglesia, que es constituirse en asociación. Y solo hay una estrategia, la mediatización. Es la única manera de quebrar esa omertá, ese sistema de silencio de la Iglesia, y de obligar a la sociedad a evolucionar”.

La mediatización de Palabra Liberada alcanzará un nuevo hito en febrero con el estreno de 'Gracias a Dios', una película sobre los inicios de la asociación que retrata a Devaux, Hezez y Germain-Thil aunque aparecen con otros nombres, ya que oficialmente se trata de un trabajo de ficción. “Es nuestra vida, nuestra historia, lo que pasó en nuestras familias en el periodo que va de 2014 a mediados de 2016”, explica Germain-Thil, que se dice muy satisfecho con la que ya es conocida como “el ‘Spotlight’ francés”.

Con su estreno, que la defensa de Preynat está intentando retrasar para que no interfiera en su juicio, los miembros de Palabra Liberada esperan seguir levantando ese velo de silencio que ha pesado tantas décadas sobre la Iglesia y que, también desde dentro, “se empiecen a cuestionar cosas, dejen de proteger a la institución y denuncien lo que vean”, explica Germain-Thil. Porque aún queda un paso clave, subraya: “El sentimiento de vergüenza tiene que cambiar de bando”.

domingo, 6 de enero de 2019

#hemeroteca #iglesia #pederastia | Francia sienta en el banquillo a un poderoso cardenal por silenciar casos de pederastia

Imagen: El País / Philippe Barbarin
Francia sienta en el banquillo a un poderoso cardenal por silenciar casos de pederastia.
El cardenal Philippe Barbarin es el religioso de más alta jerarquía que debe responder por ocultar los abusos de un cura bajo su mando.
Silvia Ayuso | El País, 2019-01-06
https://elpais.com/sociedad/2019/01/06/actualidad/1546786752_977584.html

François Devaux está nervioso. Y contento. Pero sobre todo nervioso. ¿O contento? Todo a la vez, confiesa. Al fin y al cabo, este hombre de 39 años que a los 11 fue víctima de los abusos sexuales de un cura y que hoy es uno de los principales responsables de que en Francia el problema de la pederastia en la Iglesia haya dejado de ser un tabú, está a punto de llegar a la meta. Pase lo que pase durante el juicio que comienza este lunes en Lyon contra el cardenal Philippe Barbarin, el responsable más alto de la jerarquía eclesiástica gala acusado de silenciar casos de curas pederastas, Devaux siente que ya ha ganado la batalla principal: que la sociedad, y la propia Iglesia, cambien de actitud sobre un problema muy presente pero callado durante décadas.

“Ya hemos ganado 200 veces, el debate ha penetrado en todas las capas de Francia. Puede que perdamos el último partido, el juicio, pero no se trata de ganarlo, sino del debate creado, es eso lo que va a crear la reflexión de fondo y permitirnos avanzar en la buena dirección”, sostiene Devaux, presidente de Parole Liberée (Palabra Liberada), una asociación de víctimas de pederastia en la Iglesia francesa considerada la responsable del cambio de actitud en el país respecto a este problema.

Juicio a un “sistema” de silenciamiento
Pese a ello, advierte, lo que suceda durante este juicio, que celebrará esta semana tres días de audiencias abiertas, es importante. Porque no es un juicio a una sola persona, el cardenal Barbarin, sino a “todo un sistema”, una cultura de silencio que permitió que durante décadas los curas pederastas fueran meramente trasladados a otro destino.

“Se trata de decidir si mañana se podrá volver a poner a depredadores sexuales en contacto con niños con el pretexto de que dicen estar escarmentados por el horror cometido. ¿Es normal que se nos pusiera a nosotros en el camino de un depredador sexual cuando ya se sabía lo que hacía? ¿Quiere la sociedad permitir que los niños estén en contacto con un depredador sexual? ¿Estamos dispuestos a asumir ese riesgo bajo el principio de la segunda oportunidad?”, pregunta Devaux.

Aunque reconoce que su visión sobre curas pederastas ha cambiado —de considerarlo como una “traición” de los responsables a la propia Iglesia a ahora pensar sobre todo en las víctimas—, el principal acusado sigue negando haber actuado de forma incorrecta. “Iré al tribunal a explicar exactamente lo que pasó”, aseguró en una entrevista con una emisora religiosa en noviembre, y agregó: “Hice lo que me demandó Roma. Que me demuestren por qué constituye una falta mi forma de actuar”.

Además de Barbarin, que afronta hasta cinco años de cárcel, otros cinco antiguos responsables de la diócesis de Lyon, entre ellos el actual arzobispo de Auch, Maurice Gardès, y el obispo de Nevers, Thierry Brac de la Perrière, están citados para declarar ante un juez por no haber denunciado los abusos sexuales cometidos por el cura Bernard Preynat contra jóvenes scouts de la región hasta 1991, pese a que recibieron durante años denuncias sobre ello.

En el banquillo también debería haberse sentado el cardenal español Luis Francisco Ladaria Ferrer, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Según la instrucción del caso, Barbarin consultó a Ladaria en 2015 cómo proceder ante el caso Preynat y este le pidió “evitar todo escándalo público”. Pero el Vaticano esgrimió su “inmunidad” para evitar su comparecencia en Lyon.

Un largo camino judicial
No ha sido fácil llegar a este momento. El escándalo estalló en 2015, cuando Preynat, que será procesado este año en un juicio aparte, fue imputado por los abusos sexuales cometidos hasta 1991 en el seno del grupo scout de Lyon Saint-Luc. Sus acusadores, varios de los cuales acabaron creando Parole Liberée a finales de 2015, también denunciaron al cardenal Barbarin, obispo de Lyon desde 2002 y por tanto responsable de Preynat, por no haber denunciado al cura ante la justicia a pesar de que se le informó en 2014 de las acusaciones que pesaban contra él.

Tras seis meses de investigación policial, que incluyó un interrogatorio durante diez horas a Barbarin, la fiscalía de Lyon archivó el caso en el verano de 2016. Pero Devaux y otras nueve víctimas de los abusos del cura Preynat lanzaron un proceso de “citación directa”, que en Francia permite a la víctima o al fiscal, bajo ciertas condiciones, acudir directamente al tribunal sin que se requiera una investigación policial previa. Después de varios retrasos, el proceso empieza ahora ante el tribunal correccional de Lyon.

Aunque Barbarin afirma que su “único juez es el Señor”, deberá someterse a la justicia terrenal de un país que ya no parece dispuesto a mirar a otro lado, como demostró la reciente condena a ocho meses de cárcel (exentos de cumplimiento) pese a su avanzada edad del exobispo de Orleans, el octogenario André Fort, por silenciar las denuncias contra otro cura pederasta.

En la víspera del juicio, el cardenal Barbain ha dicho que ruega "al Señor para que se cumpla el trabajo de la justicia (...) y sane el corazón de las víctimas de actos de pedofilia tan injustos como terribles".

Principio del fin de la cultura del silencio en Francia
El del cardenal Philippe Barbarin es el tercer juicio a un responsable eclesiástico en Francia por silenciar casos de pederastia entre curas que estaban bajo su responsabilidad. El primero fue en 2001. El segundo concluyó el pasado noviembre, solo mes y medio antes del caso de Lyon. No es casual que dos de los tres únicos casos juzgados en casi dos décadas se hayan producido de forma tan sucesiva. Es una muestra más del cambio sustancial que ha vivido toda la sociedad francesa en los últimos años respecto a la pederastia en la Iglesia. “Hoy en Francia la imagen de la víctima ha cambiado, afirma François Devaux.

También la Iglesia “se ha reformado. Quedan aún cosas por hacer, pero por fin se ha movido, ha puesto en duda muchas cosas, ha recibido por fin a las víctimas”, señala en referencia a la Conferencia Episcopal de noviembre, cuando los obispos recibieron por primera vez a víctimas de pederastia. También aprobaron la creación de una comisión independiente que deberá “arrojar luz sobre los abusos sexuales contra menores en la Iglesia católica desde 1950”. Al frente de dicha comisión, que tiene un máximo de dos años para presentar sus conclusiones, ha sido nombrado un hombre que genera también un amplio consenso: Jean-Marc Sauvé, vicepresidente honorario del Consejo de Estado, el órgano consultivo supremo del Estado francés.

Además, en verano se modificó el Código Penal para que se reconozca que el delito de no denunciación no es un acto puntual sino “continuo” y por tanto reprochable mientras no se acuda a la justicia. Y a pesar de haber rechazado la creación de una comisión específica sobre la Iglesia, el Senado aprobó en noviembre una “misión de información sobre la pederastia” que, aunque analice casos más allá de los de los religiosos, tiene como principal misión estudiar “la omertá en el seno de la Iglesia”, declaró el senador socialista Jean-Pierre Sueur.

martes, 23 de octubre de 2018

#hemeroteca #iglesia #pederastia | El Vaticano apela a la inmunidad diplomática para evitar que un alto cargo suyo declare en un caso de abusos

Imagen: El Diario / Luis Ladaria (c)
El Vaticano apela a la inmunidad diplomática para evitar que un alto cargo suyo declare en un caso de abusos.
El español Luis Ladaria no acudirá ante el Tribunal francés que juzga al cardenal Barbarin por encubrir abusos a boy scouts que pudieron afectar a 80 menores entre 1986 y 1991. Una investigación demostró que el cardenal español, máxima autoridad para juzgar los abusos en el Vaticano, pidió en 2015 al arzobispo francés que tomara medidas contra un cura pederasta. Sin embargo, y aunque el clérigo había admitido un año antes ser un pederasta, no se llevó el caso a la Justicia.
Jesús Bastante | El Diario, 2018-10-23
https://www.eldiario.es/sociedad/Vaticano-inmunidad-diplomatica-Doctrina-Fe_0_828017493.html

¿Hasta dónde llega la 'tolerancia cero' contra los abusos decretada por el Papa? La Santa Sede ha apelado a la inmunidad diplomática para negarse a la petición de la Justicia francesa, que quería interrogar al prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el jesuita español Luis Francisco Ladaria.

Ladaria había sido citado como testigo por la corte dentro del proceso contra el cardenal francés Philippe Barbarin, acusado de no haber denunciado los abusos sexuales de un sacerdote de su diócesis -Bernard Preynat- a jóvenes boy scouts entre 1986 y 1991. Un auténtico depredador que violó al menos a 80 menores, y que en 2014 reconoció los abusos.

Sin embargo, en 2015, según la investigación, el arzobispo de Lyon habría consultado con el hoy prefecto del Ex Santo Oficio sobre cómo proceder ante las denuncias contra los sacerdotes de su diócesis. En una carta, el cardenal le aconsejó "tomar las medidas disciplinarias adecuadas pero evitando el escándalo público". Esto es: "No acudir a la justicia", según los abogados de las víctimas.

La vista debía celebrarse en abril pasado, pero el tribunal la aplazó a enero de 2019 para dar tiempo a notificar la citación a Ladaria, que llevó a cabo, como es preceptivo, el Ministerio de Asuntos Exteriores francés. Hace unas semanas, y a través de una 'nota verbal', la Secretaría de Estado anunciaba que el jesuita no acudiría a su cita con los tribunales galos.

"La Santa Sede recuerda el principio de inmunidad funcional que el derecho internacional reconoce a los agentes públicos por actos cometidos en nombre de un organismo soberano", explica la secretaría de Estado vaticana en su respuesta al Ministerio de Exteriores. "El tribunal vaticano consideró inaceptable la instancia y estableció que no procedería a la notificación de la citación", remitió la cancillería gala al tribunal. Pese a la negativa, la Justicia mantiene la fecha del juicio, del que no podrá escapar Barbarin, considerado uno de los 'papables' en caso de que Francisco fallezca o renuncie a su puesto.

"Es crucial que (Ladaria) explique por qué ordenó al arzobispo que ocultara los casos", afirmó François Davaux, presidente de "La parole liberée", asociación de víctimas de pederastia en la diócesis de Lyon que consiguió reabrir el caso, sobreseído en 2016 al considerarse prescrito, pese a que el religioso admitió los abusos.

Para Davaux, el hecho de que Ladaria "huya de la justicia" muestra que "el Vaticano teme que los tribunales les consideren culpables de haber cubierto durante años los casos de pederastia". "Han creado un sistema que permite proteger la pederastia y hay un Estado que protege ese sistema", se queja.

La situación ha llegado a tal punto que un sacerdote de la diócesis de Lyon, Pierre Vignon, ha abierto una petición en Change_org para instar a Barbarin a que renuncie su cargo por no haber denunciado los casos de pederastia. La petición cuenta ya con 105.000 firmas, y exige al cardenal a que presente su renuncia al Papa "por dignidad y justicia".

Sin embargo, no parece que vaya a ser así. De hecho, en 2015, el propio Barbarin aseguró haber viajado a Roma para hablar de su posible renuncia con Francisco. Según apunta su obispo auxiliar, Emmanuel Gobilliard, "él fue muy claro. Pero el papa le dijo que no. Y no podemos decir que el papa Francisco prevarica sobre este tema".

Finalmente, el portavoz de la Confederación de Obispos de Francia, Olivier Ribadeau-Dumas, aseguró que no existe una "ley de silencio" en la Iglesia contra los casos de pedofilia que involucran a sacerdotes. En el último mes, dos sacerdotes acusados de abusos a menores se han suicidado en el país galo.

Lo único que queda claro, con todo, es que el máximo responsable de la lucha contra la pederastia en la Iglesia, el cardenal Ladaria, no acudirá ante los tribunales para aclarar los encubrimientos que denuncian, al menos, 80 víctimas de abusos sexuales.

martes, 15 de marzo de 2016

#hemeroteca #iglesia #pederastia | Escándalo en Francia por el silencio de la Iglesia ante casos de pederastia en Lyon


Imagen: Google Imágenes / Philippe Barbarin
Escándalo en Francia por el silencio de la Iglesia ante casos de pederastia en Lyon.
Valls exige a un cardenal que asuma su responsabilidad por los hechos que investiga la fiscalía.
Gabriela Cañas | El País, 2016-03-15
http://internacional.elpais.com/internacional/2016/03/15/actualidad/1458039096_938177.html

La Conferencia Episcopal francesa ha iniciado este martes su reunión de primavera en Lourdes marcada la pederastia. Las denuncias de varias víctimas contra el padre Bernard Preynat y su superior, el arzobispo de Lyon Philippe Barbarin, han desembocado en una investigación preliminar de la fiscalía por la presunta ocultación de los hechos. El movimiento ciudadano contra todo ello es de gran amplitud. Ya hay 55 testimonios creíbles sobre los abusos del cura, que ha seguido en contacto con menores hasta el año pasado, a pesar de que las denuncias contra él se iniciaron en 1990. El primer ministro Manuel Valls ha exigido este martes al cardenal Barbarin que "asuma sus responsabilidades".

Alexandre, que tiene hoy 41 años, es una pieza clave de este escándalo. Víctima de los abusos del padre Preynat cuando era un boy-scout del llamado Grupo Saint-Luc (GSL), reencontró al cabo de los años al cura ejerciendo labores pastorales con menores. De nada habían servido las denuncias. La jerarquía católica de Francia, como ha ocurrido en otras ocasiones, se había limitado a cambiarle de destino varias veces desde 1991, pero otros niños y jóvenes seguían a merced de sus tocamientos y violaciones. El cardenal Philippe Barbarin, interpelado varias veces por este asunto por las víctimas, solo le retiró en verano pasado, cuando el sacerdote Preynat tenía ya 69 años.

Otra pieza clave del escándalo es François Devaux, hoy empresario de 37 años, uno de los fundadores de la asociación La Palabra Liberada puesta en marcha en diciembre pasado. Su familia denunció al cura en 1990 y alertó al entonces arzobispo de Lyon Albert Decourtray, pero no logró nada. En 2013, Devaux se enteró de que el presunto pederasta seguía en contacto con chavales. Está indignado con la inacción de la jerarquía.

Ante la tormenta desatada, Barbarin ha defendido su inocencia en una rueda de prensa esta mañana. "Nunca, nunca, nunca he encubierto un caso de pederastia", ha dicho con vehemencia. Barbarin ha relatado que tuvo conocimiento de dos casos; uno en 2006 y otro en 2014 y que reaccionó inmediatamente apartando al acusado. Respecto al padre Preynat ha afirmado que creyó en su inocencia.

Las víctimas, sin embargo, consideran que el cardenal Barbarin debía estar al tanto de la conducta de Preynat, que admitió los hechos ante un juez el pasado 27 de enero. Años antes, el propio Preynat en cartas manuscritas ahora publicadas admitía no haber negado jamás las acusaciones. "Son mi herida en mi corazón de sacerdote", escribió. También ha declarado haber informado de su conducta a sus superiores. De ahí que la fiscalía haya abierto una investigación preliminar por la “no denuncia o información de agresiones sexuales contra menores de 15 años por parte de una persona con autoridad sobre ellos y por haberles puesto en peligro”.

“Es el ‘Spotlight’ francés”, proclamaba este martes en referencia a la oscarizada película sobre los abusos en Boston (EE UU) el rotativo conservador Le Figaro, que publica en exclusiva el caso de una nueva víctima, Pierre, que denunció en 2009 a otro sacerdote de Lyon, Jerôme Billioud. "Casi cada día recibimos nuevas denuncias", explica por teléfono François Devaux. "Hemos liberado la palabra de todos".

Muchos de los testimonios de las víctimas de Preynat están en la web de la asociación La Palabra Liberada. Todos son similares. Pierre, Bertrand, Cyril, Pierre-Emmanuel, Axel, Didier y su hermano Christian… El cura, un hombre carismático que llevaba a los chavales de campamento a España, a Córcega o a Italia, elegía a su víctima. En una estancia apartada o incluso en el autobús, el cura abusaba de los chavales. Unos sufrían tocamientos. Otros fueron violados. “Tú eres mi preferido. Es nuestro secreto”, les susurraba. Los testimonios de algunas víctimas han animado a otros a romper su silencio. “Ya no estoy solo”, confiesa aliviado Didier, de 48 años. Su hermano Christian, de 50, solo se atrevió a contar los hechos a su madre hace seis años, cuando empezó a tener problemas matrimoniales, según cuenta Le Journal du Dimanche. Ahora ambos son miembros activos de la asociación.

Las víctimas se quejan de que Barbarin solo al final ha reaccionado de manera lenta y tardía. Manuel Valls le ha pedido que asuma sus responsabilidades. Este le ha respondido horas después que seguramente el primer ministro conoce lo que significa la presunción de inocencia. Desde Roma, el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, ha estimado oportuno esperar el resultado de su propia investigación sobre la denuncia contra Barbarin, informa France Presse.