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martes, 15 de febrero de 2022

#hemeroteca #homofobia #delitosdeodio | Ser tolerante con Casanova no es ideal

Público / Eduardo Casanova en los Premios Goya 2022 //

Ser tolerante con Casanova no es ideal.

David Bollero | Público, 2022-02-15

https://blogs.publico.es/david-bollero/2022/02/15/casanova/

La última ceremonia de los Premios Goya ha vuelto a evidenciar la intolerancia inserta en la sociedad española y cómo las redes sociales sirven de amplificador de ataques tan cobardes como repugnantes. El actor y director Eduardo Casanova ha sido una de las dianas escogidas por quienes proyectan sus frustraciones e inseguridades en terceros, especialmente en quienes se atreven, como Casanova, a transgredir las casposas convenciones sociales.

"HDP devuelve el dinero que perdiste en tu mierda de película. Es dinero de todos, cínico, sidoso vividor". Este es tan sólo un ejemplo de los ataques de odio recibidos por el cineasta español, que para acudir a la ceremonia cuidó hasta el último detalle de su apariencia. Inspirado en el que será su segundo largometraje –‘La piedad’-, Casanova y su equipo trabajaron intensamente en el diseño del ‘look’ que lució en la alfombra roja, no sólo en un cuidado diseño de traje, sino también en el maquillaje y resto de estilismo que le mostraban como una suerte de querubín con tonos rosa.

Puede gustar o no, pero es provocador, no deja indiferente y, desde luego, no merece tales agresiones verbales. Es evidente que cualquier que pise la alfombra roja se expone a la crítica porque, sencillamente, es parte del juego. Casanova no es ajeno ni mucho menos rehúye de ello; por este motivo, seguramente, le gusta ser tan transgresor, aportando ese toque tan personal con el que acostumbra a realizar cada uno de sus proyectos.

Sin embargo, entre la crítica, por cáustica que ésta sea, y los ataques de odio existe un amplio margen. Del ejemplo anteriormente descrito, el propio Casanova indicó que "este mensaje es absolutamente injustificable, es un mensaje de odio homófobo y serófobo", porque no sólo ataca al realizador, sino que estigmatiza a las personas enfermas de VIH.

Por norma general, quienes despliegan esta batería de odio andan un poco escasos de mundo y ya no sólo hablo de viajar, dado que no está al alcance de todas y todos, sino de leer, de conocer, de aprender. Caer en la estigmatización del VIH es retroceder décadas atrás, delatar que, por joven que sea quien hace gala de tamaña ignorancia, su mente anda anclada en los años 80.

La intolerancia es sinónimo de estupidez, de desconocimiento, de esa estrechez de miras que termina reduciendo al intolerante en algo tan básico y predecible que termina por resultar absolutamente prescindible, como sucede con quien atacó a Casanova. Si uno o una no hace daño a nadie, ¿por qué no podemos vestir, maquillarnos o follar con quién queramos?

En todo caso, debemos cambiar -y me incluyo- nuestro propio lenguaje, porque hablar de tolerancia trae consigo un tufo de prepotencia, de aceptar desde una posición superior, de conceder permisividad desde la convención social. Es preciso avanzar, dando un paso más allá, derribando clichés que nos limitan con el mero establecimiento de barreras, las queramos o no superar. En cierto modo, ser tolerante es mejor que no serlo, pero no es bueno; hay que sacudirse esa carga de superioridad.

Esta deriva de ataques se puede ligar al actual clima político, con la extrema derecha viviendo uno de sus momentos más dulces. Sin embargo, creo que eso sería un error, porque lo que este fascismo está haciendo es capitalizar el odio ya existente. Bien es cierto que llegado un punto es una máquina generadora de odio y ataque a lo diferente, pero hoy por hoy está todavía sacando más partido a la base de cenutrios existente que a la generada.

Y esa base no tiene cabida en nuestra sociedad que, con más personas como Casanova, sin duda sería mejor, más abierta, interesante, enriquecedora. Es por ello que es preciso denunciar, no dejar pasar delitos de odio como estos, confiando en que el Estado que nos ha de proteger actúe, como de hecho ha sucedido con la acosadora de Candela Peña, que se enfrenta ahora a una pena de cinco años de prisión.

lunes, 14 de febrero de 2022

#hemeroteca #homofobia #delitosdeodio | Eduardo Casanova denuncia los mensajes “de profundo odio” recibidos tras su aparición en los Goya

El País / Eduardo en los Premios Goya //
Eduardo Casanova denuncia los mensajes “de profundo odio” recibidos tras su aparición en los Goya.

El actor ha remitido los comentarios a la Policía Nacional y ha expuesto públicamente su contenido “homófobo y serófobo”.
Cristina Morgado | El País, 2022-02-14
https://elpais.com/gente/2022-02-14/eduardo-casanova-denuncia-los-mensajes-de-profundo-odio-recibidos-tras-su-aparicion-en-los-goya.html 

Las redes sociales son una herramienta más que favorecen la comunicación, y en los últimos años se han convertido en un canal indispensable para el intercambio entre famosos y sus seguidores. Sin embargo, también les han acercado a los ‘haters’, personas que se esconden tras sus perfiles ‘online’ para mandar mensajes de odio a algunas de las caras más conocidas del mundo del entretenimiento. Algunos afectados deciden ignorar estos comentarios, pero el actor y director Eduardo Casanova no ha podido contener su indignación tras sufrir acoso por parte de una internauta a raíz de su aparición en la reciente ceremonia de los premios Goya.

El que una vez interpretó al personaje de Fidel en la serie Aída ha revelado en las ‘stories’ de su cuenta de Instagram la recepción de un mensaje privado que ha calificado “de profundo odio” en el que se le llama “cínico, sidoso y vividor”. Casanova ha hecho público tanto el ofensivo comentario como el nombre del usuario que se lo ha remitido, mencionando al perfil de la Policía Nacional e instándoles a tomar medidas.

“Los Goya son siempre una noche especial casi nunca exenta de polémica. Y yo lo comprendo. Siempre hay comentarios de todo tipo, sobre todo por tu forma de vestir. Los buenos (que este año han sido muchos) yo los agradezco de corazón, y los malos, los respeto profundamente porque para gustos, colores”, ha comenzado explicando el intérprete a sus seguidores. “Pero entre todos esos comentarios y aunque yo nunca me suelo pronunciar, no voy a consentir mensajes de profundo odio como el siguiente: ‘HDP devuelve el dinero que perdiste en tu mierda de película. Es dinero de todos”, ha revelado, mostrando una captura del mensaje directamente hecha desde su móvil.

El actor, de entre la retahíla de insultos recibidos, ha destacado el uso de la palabra “sidoso” con una connotación despectiva. “La serofobia es muy peligrosa y contribuye aún más al estigma de las personas seropositivas. Este mensaje es absolutamente injustificable. Es un mensaje de odio homófobo y serófobo, y creo que entre todos debemos denunciar a esta persona y hacerla entender lo confundida que está, lo antigua que es y el daño que puede hacer. Pongo su Instagram a disposición de la Policía Nacional”, ha recalcado, antes de finalizar su comunicado.

El intérprete acudió a la gala de los premios Goya el pasado sábado 12 de febrero con un traje negro con lazos en color rosa (y su tinte de pelo a juego), del diseñador de 27 años Jaime Álvarez para la firma Mans Concept, que rompía con la uniformidad de los looks masculinos normativos, con motivo de su próxima película, ‘La piedad’. Desde el momento en el que comenzaron a difundirse las imágenes de su llegada a la alfombra roja, Casanova comenzó a recibir un aluvión de mensajes, entre los que se encontraba el que ha denunciado, que también ha hecho referencia a un antiguo bulo en el que se le acusa de recibir un millón de euros en ayudas públicas para su película 'Pieles', aunque posteriormente se confirmó que había recibido 12.000 euros.

Cuando el asunto parecía resolverse tras la denuncia pública de Casanova, este volvía a pronunciarse a través de sus redes sociales varias horas después, compartiendo una actualización sobre el asunto. “Esta persona, que claramente tiene un problema, sigue escribiéndome desde sus cuentas agrediéndome”, ha comentado, desvelando que el acoso al que se ha visto expuesto no había cesado.

Este mismo mes la Policía Nacional detuvo a una mujer de 22 años por acosar a través de la misma plataforma a la también actriz Candela Peña, que llegó a recibir amenazas de muerte dirigidas a su hijo, de 10 años. La actriz ya alertó de esta situación en mayo, pero no ha sido hasta hace apenas una semana cuando la policía aseguró que la detenida “vigilaba y controlaba los movimientos de la víctima y sabía dónde estaba y qué hacía en cada momento”. Peña se pronunció públicamente, aterrada, después de que un usuario publicara una fotografía suya con su hijo en brazos, a quien amenazó con el siguiente mensaje: “Hija de la grandísima puta, como no me quites la denuncia te juro que te mato a tu hijo y esta vez no es broma”.

domingo, 7 de marzo de 2021

#hemeroteca #machismo | Daniela Santiago responde al polémico vídeo de los Goya 2021 en el que la llaman "puta"

Imagen: eCartelera / Daniela Santiago y Jon Kortajarena

Daniela Santiago responde al polémico vídeo de los Goya 2021 en el que la llaman "puta".

Berta F. del Castillo | eCartelera, 2021-03-07

https://www.ecartelera.com/noticias/daniela-santiago-responde-a-video-goyas-puta-64220/ 

"Esta cobra macho, pero puta puta, seguro". Sin duda este es uno de los comentarios más lamentables del polémico vídeo protagonizado por dos hombres cuya actitud tremendamente machista ha encendido las redes sociales. Los "comentaristas", no siendo conscientes de que el directo de Facebook de RTVE tenía el audio activado, soltaron toda clase de insultantes perlitas acerca de las asistentes femeninas a los Premios Goya 2021.

Juzgando su físico calificaron de "esqueletillos" a las actrices, ejemplificando como excepción las curvas de la cantante Nathy Peluso, llamándola "Nancy Peluso", para después empezar a utilizar ese "puta" ampliamente pronunciado entre los sexistas más insoportables para referirse a la intérprete Daniela Santiago.

Cosificando a cada una de las mujeres que pasaban por allí, repartiéndoselas ("esa es pa' mi") y juzgando duramente su aspecto, este prehistórico dueto se corona con Santiago, de la que aseguran que "cobra" porque menudas pintas gasta con esos tatuajes. Tremendo. Ante esto la intérprete, que está viviendo un momento más que dulce gracias al éxito internacional de 'Veneno', ha querido pronunciarse mostrando su disgusto y subrayando que la lucha por alcanzar una sociedad que no maltrate a sus mujeres, ha de continuar.

"Respecto al vídeo y los comentarios que dicen sobre mi diré: que no soy una prostituta por llevar mi cuerpo marcado de recuerdos y vivencias que forman parte de mi, cada tatuaje que llevo cuenta una historia... un momento, un recuerdo!!!! Tan importantes en mi, que pesan más que todas las críticas que puedan hacer hacia mí por llevarlos...", arranca Santiago. "Solo diré que lamentablemente es tan necesario el 8M!!!! Para demostrar y pelear por nuestra dignidad!!!!!".

Todas putas
Santiago continúa recordando que no importa cuál sea tu profesión, siempre habrá un hombre a la vuelta de la esquina dispuesto a reducirte a tu cuerpo y a juzgarte por él como le venga en gana. "Da igual a lo que te dediques!!! Yo estaba entregando un Goya y por ir tatuada soy una puta y de las que cobran caro!!! Que vergüenza!! Que los hombres a los que defendemos y entregamos nuestro amor hablen así de nosotras. Sé que no todos son iguales, y a dios gracias, pero hay mucho que cambiar, hay mucho por lo que seguir peleando... Soy una más!!! Una que hoy siente en su piel y su corazón una decepción muy grande".

Parece mentira, que en pleno año 2021 sigamos así, luchando por lo mínimo: un respeto y una consideración más allá de nuestro físico que no merece estar siendo juzgado constantemente. Como bien apunta Santiago, sigue habiendo muchas cosas que reivindicar este 8 de marzo.

domingo, 3 de febrero de 2019

#hemeroteca #cine #lesbianismo | Arantxa Echevarría, la mejor directora novel dedica el Goya a Vox: "Para que vean esta película"

Imagen: Cadena SER / Arantxa Echevarría (d) junto al elenco de 'Carmen y Lola'
La mejor directora novel dedica el Goya a Vox: "Para que vean esta película".
Arantxa Echevarría logra el galardón por 'Carmen y Lola' una cinta sobre el amor entre dos jóvenes gitanas lesbianas.
José M. Romero / Pepa Blanes | Cadena SER, 2019-02-03
https://cadenaser.com/programa/2019/02/02/la_script/1549096755_420681.html

Arantxa Echevarría ha culminado un año lleno de alegrías con su 'Carmen y Lola'. Su proyecto más ambicioso, el que más tiempo le ha costado sacar, en parte por los recelos del colectivo gitano. La realizadora vasca ha reclamado primero apoyo institucional y de la industria cinematográfica para sacar adelante nuevas cintas. "Ojalá nos apoyéis en la segunda y en la tercera, y a muchas mujeres". "Una sociedad hay que medirla por el sitio donde está la mujer en ella, tenemos que pensar mucho si España es madura", ha iniciado su reivindicativo discurso.

Y a partir de ahí, se ha dirigido a Vox con su cabezón en la mano. "Quería dedicar esta película a aquellos que no permiten amar diferente, aquellos que no se ponen en la piel del distinto, a aquellos que no creen que sea necesaria una ley de violencia de género, o el aborto, o la defensa de los coletivos LGTBI, o el cambio de sexo en la sanidad pública. Se los quiero dedicar a ellos para que vean una película de gitanas, lesbianas y mujeres, a ver si cambian", ha sentenciado entre vítores de todo el patio de butacas.

La cinta, que pasó por el Festival de Cannes, se estrenó el 7 de septiembre con la bendición de la crítica y la polémica entre los colectivos gitanos. Una historia de amor entre dos mujeres, dos gitanas, para derribar prejuicios. Dos jóvenes adolescentes que se enamoran como si no hubiera mañana. Con la pasión y la inexperiencia de sus protagonistas -Rosy Rodríguez (Carmen) y Zaira Morales (Lola)-, la directora compone un retrato de la inocencia de dos chicas cuya vida cambia al conocerse y enamorarse. Un relato que desborda naturalidad y verdad, casi como un documental, con la mirada de una cámara que se adentra en sus barrios, sus cultos y sus celebraciones. "Si muchas mujeres lesbianas viven en el armario, en el caso de las mujeres gitanas podríamos decir que viven en una caja", explicaba la directora, que lleva más de cuatro años tratando de levantar esta película.

La realizadora bilbaína ya había avisado, durante esta temporada de premios, de sus intenciones para interpelar a la formación ultraderechista. "Me gustaría que mi película la vieran los votantes de Vox. Lo voy a decir si me dan un Goya. Esa gente que dice que un pene o una vulva al nacer te define, entre otras cosas. La cinta está hecha con tanto amor que nadie puede sentir odio hacia estas dos chavalas. Que vean esta película y que reflexionen sobre qué es ser mujer o qué es el amor", había declarado en la revista de la Academia de Cine.

jueves, 31 de enero de 2019

#hemeroteca #cine | El cine español se da un baño de realidad: corrupción, exclusión y homofobia en los Goya

Imagen: El Periódico / Fotograma de 'Carmen y Lola'
El cine español se da un baño de realidad: corrupción, exclusión y homofobia en los Goya.
La mayoría de las películas con más nominaciones están relacionadas con algún tipo de temática política o social. Actores y actrices sin formación acumulan candidaturas como consecuencia de este nuevo rumbo cinematográfico.
Beatriz Martínez | El Periódico, 2019-01-31
https://www.elperiodico.com/es/ocio-y-cultura/20190131/bano-realidad-cine-espanol-premios-goya-2019-corrupcion-exclusion-homofobia-7279278

El cine español en los últimos años no siempre se ha caracterizado por su compromiso con la realidad de nuestro tiempo. Aunque pueda parecer lo contrario, no son muchas las películas que se han encargado de radiografiar nuestro presente y tomar el pulso a la actualidad para erigirse como un reflejo de algunos de los problemas más delicados a los que nos enfrentamos, desde la corrupción, el paro y la precariedad laboral al desarraigo juvenil, la inmigración o la violencia machista.

A pesar de la fuerte herencia del neorrealismo presente en nuestra cinematografía y del impacto de subgéneros como el cine quinqui que se encargaron de reflejar el espectro marginal, lo cierto es que el cine que retrata nuestro aquí y ahora ha ido restringiéndose a un par de películas por temporada hasta el punto de desaparecer casi por completo en la anterior edición de los Premios Goya, donde una película como 'La vida y nada más', de Antonio Méndez Esparta, pasó totalmente desapercibida.

Autenticidad
Sin embargo, el panorama ha cambiado por completo este año, y la mayoría de las películas con más nominaciones están relacionadas con algún tipo de temática política o social. 'El reino', de Rodrigo Sorogoyen, se introduce en las cenagosas aguas de los casos de corrupción que han salpicado la escena española en los últimos tiempos a ritmo de thriller. 'Campeones' sitúa a las personas con discapacidad al frente de un relato en el que por primera vez se convierten en los auténticos protagonistas, utilizando la comedia como vehículo, e incluso una película como 'Todos lo saben' contiene un discurso en torno al clasismo y el odio que se perpetúa en las comunidades más cerradas a través de un mecanismo de intriga.

En cualquier caso, son 'Carmen y Lola' y 'Entre dos aguas' las dos películas que de alguna manera se han encargado de perpetuar un discurso de raigambre puramente realista a través de una narración que coquetea con el género documental para retratar a los personajes y el entorno en el que se ubican de la manera más auténtica posible.

Inmersión en la comunidad gitana
Arantxa Echevarría se empapó de la cultura gitana introduciéndose en el seno de la comunidad e intentó reflejar sus ritos y sus costumbres sin adornos ni florituras. Mientras, Isaki Lacuesta había seguido manteniendo a lo largo de los años vínculos personales con los protagonistas de 'Entre dos aguas' desde que rodó 'La leyenda del tiempo', y conocía a la perfección los problemas de exclusión y desempleo presentes en la zona en la que viven, San Fernando, en Cádiz. Su intención no era rodar una película de temática social, sino sumergirse en el ambiente y los problemas de los personajes.

"Buscábamos la invisibilidad del guion, de la cámara, de la foto, del director. Nos han preguntado mucho por lo que es verdad y mentira en la película, sobre si rodamos tanto como para poder captar esa realidad mostrada. Pero solo empleamos cuatro semanas en hacerla", cuenta Isa Campo, productora de 'Entre dos aguas'.

Y es que, en ese afán por ofrecer una total transparencia, tanto Echevarría como Lacuesta optaron por utilizar actores naturales, un paso esencial a la hora de transmitir ese plus de pureza que buscaban. El resultado: a Israel Gómez Romero no han parado de preguntarle si había estado en la cárcel o lo había abandonado su mujer, porque la línea entre su personaje real y el de ficción es tan fina que parece haberse diluido durante el proceso.

Desnudas
Estas interpretaciones desnudas, pero al mismo tiempo tan poderosas, han terminado convirtiéndose en auténticas protagonistas de la temporada de premios. Gloria Ramos está nominada por 'Campeones'; Zaira Morales, Rosy Rodríguez y Moreno Borja, por 'Carmen y Lola', y Carlos Acosta, que se interpreta a sí mismo, por 'Yuli'. "Al principio esto me chocó un poco, ya que es un oficio muy duro que requiere mucha preparación", cuenta Eva Llorach, nominada por 'Quién te cantará' y la única intérprete con formación previa dentro de su categoría, la de actriz revelación. "Pero al final he llegado a la conclusión de que cualquier persona que se pone delante de la cámara con generosidad y valentía, se convierte automáticamente en actor".

Javier Fesser cambió radicalmente el chip cuando se dio cuenta de que lo importante no era buscar actores para los personajes que había escrito, porque las personas que estaba conociendo durante el periodo de casting eran mucho más interesantes. "Así que el guion fue adaptándose a ellos. Intentamos aprovechar al máximo sus cualidades en lugar de intentar presionarlos para que interpretaran algo que les fuera ajeno", dice.

Delito
El director ha pasado de inventar ficciones en las que latían la imaginación y el surrealismo, a aferrarse cada vez más a la realidad. "Creo que es un camino lógico de madurez. Poco a poco me fui dando cuenta de que cualquier cosa que quieras inventarte, va a estar siempre por debajo de lo que la realidad te ofrece".

En ese sentido, Echevarría piensa que el mundo que nos rodea está muy desaprovechado. "Carlos Saura o Eloy de la Iglesia desafiaban a la censura. Y ahora que tenemos democracia y podemos decir lo que queramos, estamos anclados en patrones estereotipados y falsos. Me parece un delito no escarbar y sacar a relucir lo que hay debajo de la alfombra".

viernes, 9 de febrero de 2018

#hemeroteca #lenguaje #feminismo | Si no hay rigidez, no hay fallo

Imagen: La Marea / María Moliner
Si no hay rigidez, no hay fallo.
“Sería tan triste volver a quedarnos calladas por el miedo a errar: esa es una historia de siglos, sacerdotes guardando los lenguajes de quienes conocen el fuego”.
Laura Casielles | La Marea, 2018-02-09
https://www.lamarea.com/2018/02/09/no-rigidez-no-fallo/

“Cuidado con las palabras, tienen filo”, escribió Alejandra Pizarnik. Vaya semanita llevamos, con las palabras. Escena 1: Leticia Dolera, actriz en la gala de los premios Goya, pronuncia, en mitad de un montón de bromas con aire a naftalina, la frase “os ha quedado un campo de nabos feminista precioso”. Medios, redes y opinadores de salón se le echan encima por si el comentario pudiera ser tránsfobo. Escena 2: Irene Montero, hablando en nombre de su grupo parlamentario en el Congreso, pronuncia, en rueda de prensa, la palabra “portavoza”. Medios, redes y opinadores de salón se enzarzan en un debate de extrema virulencia sobre si es una ridiculez o un acto revolucionario.

Chica, es que no hay manera de acertar.

Aturdida por el frenesí de tuits, me digo que quiero un mundo tal que una portavoza diga que lo que tiene delante es un campo de nabos y luego una portavoz salga y le responda que esas expresiones la tienen hasta el coño que no tiene. “Si no hay rigidez, pues no hay fallo”, cantaba Gata Cattana. Concibo el feminismo como un lugar en el que no hay rigidez, y no hay fallo. Concibo el feminismo como una mirada anclada en la pregunta y la apertura –más que nunca ahora que su desborde afronta el reto de incluir sin diluirse–. Es mucho más sencillo adherirse a una ideología andamiada de respuestas, pero las experiencias que transforman las vidas y los mundos casi siempre van marcadas por un signo de interrogación.

Decir es siempre una audacia. Decir, decir en serio, usar el lenguaje con la seriedad y la responsabilidad con que lo hacemos cuando hablamos de las cosas que más nos importan, es la permanente tarea de buscar el modo en que las palabras puedan encajar mejor con el mundo. Asociarlas de nuevo, asociarlas mejor. Un día, María Moliner decidió escribir un diccionario. Porque el que había no le valía, porque el que había no se adecuaba bien a lo que quería decir. Frente a los corsés de la Academia de la Lengua, se puso a mirar de qué modo empleábamos las palabras, y cifró su orden en eso tan inordenable que es el uso. Frente a la voluntad de ley de la RAE, ese empeño de Sísifo albergaba la ternura de las gestas que nos salvan.

Yo me di cuenta en determinado momento de mi vida de que llevaba hasta entonces escribiendo ‘como si fuera un hombre’. Mi genérico era masculino, y por las grietas de la supuesta neutralidad se me escapaban, sin que los viera, los matices. Empecé a preguntarme de qué modo me quería nombrar: no os creáis, no es tan fácil llamar al pan ‘pan’ y al coño, ‘coño’. Pero se acaba consiguiendo, y –como esta es una de esas tomas de conciencia que no tienen vuelta atrás– ahora me choca cuando escucho a una mujer hablar de sí misma en masculino, cuando desde lugares de legitimidad se emplea un lenguaje que no nos nombra. Escena 3: en la final de Operación Triunfo, en ese momento último de máximos nervios y máxima audiencia, Roberto Leal, sobre en mano, dijo: “Por fin vamos a descubrir al ganador”. A su lado estaban Amaia, Aitana y Miriam. Eso sí que es un uso impreciso del castellano, pero sobre esto no he visto ningún titular.

Pero más allá de las meras demandas de precisión, como las Constituciones, los diccionarios no pueden ser sino revisables. Toda palabra es un intento. Que sobreviva o no, cuestión del modo en que se acerque a la vida que necesita ser contada.

Frente a ese decir vivo, las fórmulas prêt-à-porter son una trampa, una pantalla: el blanqueador de conciencia que nos permite no pensar y quedarnos tranquilas. Cuando “ciudadanos y ciudadanas” está en la boca de quien escatima recursos en la lucha contra las violencias machistas, no me sirve. Cuando la primera persona del plural en femenino está en la boca del compañero que te roba la palabra en la asamblea, no me sirve. Me sirve el momento en que, delante de un texto, se dedica un tiempo largo a reflexionar para cambiar cada “los que” por un “quienes”. Me sirve el momento en que conscientemente la hablante inventa una palabra para nombrar mejor. Me sirve el momento en que se renuncia a hacerlo, habiéndolo pensado, por poner otro criterio por delante. Me sirve la conversación en la que se señala que una expresión hizo daño, y se piensa en común cómo se podría haber dicho de otro modo. El lenguaje inclusivo será reflexión y herida abierta, o no será.

Tenemos mucho por decir. Y no hay nada más peligroso para el orden que el lenguaje libre. No podemos permitirnos tener miedo a buscar –así sea a tientas– el modo adecuado de hacerlo. Sería tan triste volver a quedarnos calladas por el miedo a errar: esa es una historia de siglos, sacerdotes guardando los lenguajes de quienes conocen el fuego. Hablemos, hablemos a borbotones, reinventando todas y cada una de las bisagras en las que las palabras se conectan con las cosas.

Digámoslo todo, hermanas. Con tanto cuidado como audacia, con tanta responsabilidad como calma. Con tanta fe en la palabra propia como certeza de que siempre, siempre, siempre llegará otra que lo diga aún mejor. Sin ningún miedo: si no hay rigidez, no hay fallo.

martes, 6 de febrero de 2018

#hemeroteca #cisexismo | ¿Es cisexista hablar de ‘campos de nabos’?

Dibujo trans de Mar del Valle
¿Es cisexista hablar de ‘campos de nabos’?
Leticia Dolera ha rectificado después de referirse con esa expresión al protagonismo masculino en la gala de los Goya. El uso por parte del feminismo de símbolos y consignas que identifican el falo con el patriarcado y el coño con la lucha de las mujeres es motivo de debates encendidos en las redes y en las asambleas. Escuchemos a las mujeres trans.
June Fernández | Pikara Magazine, 2018-02-06
http://www.pikaramagazine.com/2018/02/cisexista-campos-de-nabos/

“Os ha quedado un campo de nabos feminista precioso”, ironizó Leticia Dolera en la gala de los Goya, presentada por dos cómicos que habían anunciado que se sumarían “al carro del feminismo”. El uso de esa expresión como ‘zasca’ encendió el debate en las redes sociales. La actriz y directora tomó nota y rectificó con este tuit…

Twitter – Leticia Dolera, 2018-02-04: En la gala de ayer, el chiste de "el campo de nabos" hacía referencia a los hombres cis que presentaban, escribían y dirigían. No pensé en que a su vez invisibilizaba a las mujeres que tienen pene. El lenguaje es poder y está bien pararse a pensar en xq decimos lo que decimos.

…que a su vez provocó reacciones como ésta:

Twitter · Feministas Hartas, 2018-02-04: Leticia Dolera teniendo que pedir perdón por lo del campo de nabos y el patriarcado frotándose las manos de nuevo... Una gala donde se pide "más mujeres" y que al final salga señalada como tránsfoba una mujer feminista y luchadora. Qué triste lo que hacéis...

La escritora y dramaturga Álex Portero es una de las tuiteras trans que ha utilizado esta red social para reprobar el uso de expresiones que emplean el pene como equivalente de los hombres o del patriarcado. “El poder del lenguaje es una gran batalla de las mujeres, se lo decimos a los tíos todo el rato, me parece incoherente no tenerlo en cuenta con nosotras”, argumenta.

En efecto, las iniciativas por un uso no sexista del lenguaje han sido utilizadas por los machistas para caricaturizar a las feministas como unas sectarias que quieren destruir la lengua castellana. ¿Pero qué ocurre cuando a las mismas feministas que cuestionamos la carga misógina de expresiones como “coñazo” se nos pide que reflexionemos sobre expresiones que apuntalan el binarismo de género? Pues que las resistencias—y me incluyo— recuerdan a las de los ‘señoros’:

Twitter · Sara, 2018-02-04: Cuando ante correcciones y clamores por visibilización de mujeres trans y otras minorías reaccionáis ignorándolas o despreciándolas diciendo «qué susceptibles» «qué exageradas» «flaco favor», ¿Sabéis a quién sonáis?

Otras veces, en cambio, los toques de atención llevan a una reflexión y a un debate enriquecedor. Por lo pronto, en Pikara nos proponemos escuchar y rumiar.

Desgenitalizar la identidad de género
Las tres mujeres feministas trans a las que hemos consultado para este reportaje coinciden en considerar que la expresión “campo de nabos” es problemática. Coinciden también en aplaudir a Leticia Dolera por haber tomado nota del toque de atención.

La cantautora Alicia Ramos reconoce que la expresión ‘campo de nabos’ es un recurso metonímico que, aunque simplifica, ha sido eficaz para el feminismo. “No creo que sea como para ofenderse y poner palos en las ruedas a un movimiento que está avanzando, yo misma he podido hablar de ‘campos de nabos’ alegremente”. Dicho eso, explica que romper con la identificación atávica entre genitalidad e identidad sexual es un frente importante de la lucha por la despatologización de la transexualidad. “Utilizar ese tipo de expresiones regenitaliza los conceptos de hombre y mujer, e imagino que no contempla los géneros no binarios. Apuntala una serie de prejuicios que puede ser una fuente importante de dolor. Eso es cisexista”.

La sexóloga Aitzole Araneta ve en estas polémicas una oportunidad para hacer pedagogía. “Cuando escuché a Leticia Dolera decir ‘el campo de nabos feminista’, pensé divertida que yo también soy parte de un campo de nabos. Sé que se lo decía a los presentadores, dos tíos hablando de feminismo, pero lo pensé. Dar un toque está bien para que la gente entienda que no todas las pollas son de hombre”. Eso sí, cree que hay que cuidar las formas y a las interlocutoras, sobre todo en las redes sociales, que se prestan a la confrontación: “No quememos en la pira a grandes aliadas como Leticia Dolera”.

¿Pollas violadoras?
El año pasado, la Plataforma Antipatriarcado —página de Facebook que se adhiere al feminismo radical, abreviado como ‘radfem’—fue señalada como transfóbica por defender la necesidad de espacios no mixtos en los que sólo tengan cabida las mujeres con atributos físicos considerados femeninos. Se referían por un lado a los vestuarios—proponían cabinas individuales como solución para personas no binarias— y por otro lado a las asambleas feministas. En un comunicado posterior, aclararon que no cuestionaban la presencia de mujeres trans siempre que hubieran sometido su cuerpo a hormonación y cirugía, incluida la genital. “Es cierto (aquí no cabe hablar de prejuicios) que millones de mujeres víctimas de violencia machista, acoso y agresiones sexuales, se sienten intimidadas ante caracteres biológicos masculinos”, afirma este colectivo en un post.

En todo el comunicado, esta plataforma no hacía la menor mención a la violencia sexual a la que están expuestas las mujeres trans, independientemente de su anatomía. Según la Encuesta Estadounidense Trans de 2015, el 47% de las personas trans entrevistadas había sufrido una agresión sexual en algún momento de sus vidas. La consecuencia es reforzar un imaginario que relaciona a las mujeres trans con la violencia sexual, no como víctimas potenciales sino como una presencia intimidante para las únicas víctimas que mencionan: las mujeres cis. Además, que el criterio de admisión de una mujer trans en un espacio no mixto sea su anatomía, recuerda a vejaciones como los controles de sexo a los que se ha sometido a las deportistas. Más aún, la lucha por la despatologización trans cuestiona un enfoque médico en el que, para ser reconocidas, las personas transexuales tienen que acreditar la llamada “disforia de género”, con síntomas como la aversión hacia el propio cuerpo. Una mujer que se siente cómoda con su pene lo tendrá difícil para ser reconocida como tal. Otro motivo importante para romper la relación entre pene y masculinidad.

Lo recuerdo cuando Álex Portero dice que hablar de ‘campos de nabos’ o de ‘polla violadora a la licuadora’ supone “demonizar una parte de nuestra anatomía”. “No es sólo una expresión, se está construyendo un imaginario, una narrativa de la que quedamos fuera. Y es durísimo”. ‘Polla violadora a la licuadora’ es una de las consignas habituales en las manifestaciones feministas que ha sido cuestionada por cisexista. Portero y Aitzole Araneta consideran importante recordar que no violan las pollas sino los hombres y abogan por una expresión más certera, como ‘hombre violador al triturador’. Alicia Ramos, en cambio, corea ese lema alegremente en las manis: “Me siento ajena a esa controversia. Cuando grito ‘polla violadora’, es evidente que no estoy hablando de mí”.

Trajes con coño
En una asamblea para preparar la Huelga del 8 de Marzo, se plantea la duda: el símbolo del triángulo que se dibuja con las manos en alto en las manis, ¿es transexcluyente? El colectivo Artemisa así lo indicaba mediante un cartel publicado en Twitter el pasado marzo, que también desaconsejaba el ‘polla violadora’ y el aparentemente ‘queer’ ‘La virgen del Rocío era un tío’: “¿Símbolo del coño? ¡No! Recuerda que no todas las mujeres tienen coño”. El movimiento feminista adoptó el triángulo como un ejercicio de reapropiación del símbolo con el que el régimen nazi marcaba a lesbianas, gais y prostitutas, aunque en el imaginario colectivo se asocia al útero o a la vulva. A Alicia Ramos le parece que es positivo que en una asamblea feminista surja esa duda y se debata, “independientemente de la conclusión a la que lleguen”.

Las representaciones de la vulva son un elemento fundamental en la iconografía feminista: pensemos en las procesiones del coño insumiso o en consignas como “el papa no nos deja comernos las almejas” y “contra el Vaticano, placer clitoriano”. Citada por Mithu M. Sanyal en el imprescindible ‘Vulva. La revelación del sexo invisible’, Harriet Lener expresa la trascendencia de la invisibilización de la vulva: “Nosotros [se refiere a la cultura estadounidense] no hacemos el trabajo no con el cuchillo sino con el lenguaje: el resultado es, si se quiere, una mutilación genital psíquica. El lenguaje puede ser tan afilado y veloz como un bisturí quirúrgico. Lo que no se nombra no existe”.

Álex Portero afirma que es una leyenda urbana que las mujeres trans se sientan incómodas ante la representación del coño. “Lo del triángulo no me molesta, es un símbolo que ha servido, que no me invisibiliza ni me agrede. Comparto y hago mía la reivindicación del coño, porque su invisibilización y demonización ha sido una herramienta de opresión brutal por parte del patriarcado durante siglos. Si alguna compañera trans no está por esa labor, necesita revisárselo”. Lo que propone es “celebrar el cuerpo, campo de batalla de todas las mujeres, cis y trans, sin dejar otras anatomías fuera. Vivan las vaginas y vivan los penes de chica”.

Sin embargo, iniciativas como la de los trajes diseñados por Ernesto Altillo que lucieron como reivindicación feminista varios actores y actrices en los Premios Feroz, así como un concursante de Operación Triunfo, han sido cuestionadas por representar a las mujeres sólo con una anatomía determinada.

Twitter · Maltita, 2018-01-29: Más panoja y menos trajes feos, cutres y cissexistas.

Aitzole Araneta se remonta a la Grecia antigua para explicar lo arraigado que está el ‘locus genitalis’ —mis genitales determinan quién soy— en nuestra cultura. “Asociar unos genitales a una identidad no es un error sólo porque pueda ser doloroso a las personas trans; es un error porque es mentira. Hay chicas con pene o chicos con vulva, hay personas con genitales intersexuados y personas que tienen accidentes que afectan a sus genitales, que no dejan de ser las personas que eran”.

La solución no pasa por dejar de nombrar los genitales, sino, al contrario, por nombrarlos más en su diversidad. “Supone romper un tabú, porque a la vez que se ha dicho que definen nuestra identidad, se nos ha enseñado que son innombrables”. Como Portero, la sexóloga aboga por celebrar nuestros genitales y nuestros cuerpos diversos. No se trata de dejar de corear odas a la tijereta, sino de incorporar consignas que incluyan a las lesbianas con pene. Recordando un artículo de Pol Galofre, tal vez se trate de dibujar en trajes “la maravilla de los cuerpos ambiguos, de las tetas con pelo, los coños con polla, los cuerpos fofitos con caderas pero sin tetas, musculados y con tetas pequeñas, naturales o postizas. La maravilla de los cuerpos diversos que no llevan asignado un género”.

Una huelga feminista inclusiva
Cuando topa con iconos de váter geométricos que remiten al dimorfismo sexual —espalda ancha en el baño de hombres y cadera ancha en el baño de mujeres—, Alicia Ramos entra al que se identifica socialmente con las mujeres. “Mi espalda es más ancha que la cadera, pero sé que esos iconos esquematizan una abstracción”. Una abstracción que la excluye, pero como tantas otras que no se cuestionan tanto. “Colaboro con cantautoras andaluzas que se denominan como “del Sur”. Como canaria, pienso: ¡Del sur soy yo, soy de mucho más al sur!” Por ello, apela a una reflexión más amplia sobre el sujeto ‘mujer’: “Me parece flagrante que, en esa abstracción de ‘la mujer’ en singular tampoco se incluya a las gitanas o a las gordas“.

El lenguaje, textual o iconográfico, es sólo uno de los canales por los que se refuerzan las discriminaciones y las exclusiones. ¿Pero qué otros elementos tenemos que revisar para que una movilización feminista como la huelga del 8 de marzo sea transinclusiva? En su contexto de militancia feminista en Madrid, la cantautora afirma que siempre se ha sentido incluida y escuchada cuando ha planteado reivindicaciones de la agenda trans: “Creo que las bases, en la lucha en la calle. Estar dentro del movimiento, trabajando codo con codo con las compañeras ya es transinclusivo”. La vivencia de Álex Portillo es distinta: “Con no echarnos es bastante, porque eso yo lo he visto”. Pero llama también a la hermandad y el entendimiento: “Acogernos, dejarnos estar juntas, vosotras y nosotras, que somos la misma cosa, sólo que hemos partido de lugares diferentes, como ocurre con la clase social, el origen geográfico o la etnia. Con unos mínimos, estaremos todas a gusto, nos haremos fuertes y pondremos otro palo en la rueda del patriarcado”.
 
Twitter · Mar del Valle, 2018-01-22: Dibujito para dejarlo claro: las mujeres trans son nuestras hermanas. Si no es interseccional, no es mi maldito feminismo.

lunes, 5 de febrero de 2018

#hemeroteca #besos | Por qué la imagen de dos hombres heterosexuales besándose con fines cómicos es ofensiva

Imagen: El País / El beso de Ernesto Sevilla y Joaquín Reyes en la gala de los Goya

  Por qué la imagen de dos hombres heterosexuales besándose con fines cómicos es ofensiva.
Ya sean concursantes de 'OT', el presentador James Corden o Joaquín Reyes y Ernesto Sevilla en los Goya, el mundo se empeña en perpetuar un chiste despreciativo.
Guillermo Alonso | ICON, El País, 2018-02-05
https://elpais.com/elpais/2018/02/05/icon/1517830105_823742.html

Hubo en la gala de los Goya celebrada el pasado sábado y emitida por RTVE ante una audiencia de 3.086.000 espectadores dos planos de hombres besándose en la boca. Uno fue natural y espontáneo: el de Mikel Serrano (ganador del Goya a la Mejor Dirección de Arte por ‘Handia’) y su marido Stefan, al que dedicó el premio. Otro fue entre los dos presentadores de la gala, Joaquín Reyes y Ernesto Sevilla, dos hombres heterosexuales que durante el ‘sketch’ en el que se incluyó el beso aparecían caracterizados como si se acabasen de hacer un estiramiento, de maquillar excesivamente y de insertarse colágeno en los labios. Ese beso entre dos hombres heterosexuales, en pleno 2018, pretendía hace reír.

El caso no es aislado. El beso en la boca entre hombres heterosexuales es una gracia que se ha repetido durante décadas, que en algún momento pudo tener cierta capacidad de pasmo, pero que hoy languidece en los contenedores de los chistes caducos que nos empeñamos en seguir consumiendo. En la última semana muchos espectadores de ‘Operación Triunfo’ han reprendido a través de las redes sociales a dos concursantes del programa (el compostelano Roi Méndez y el ourensano Luis Cepeda) por una serie de imágenes subidas a las redes sociales de ambos.

Roi colgaba una fotografía en la que los dos compañeros (heterosexuales y con novia) se besaban en la boca. Cepeda, una imagen en la que los dos se tocaban el culo. Después otra en la que tocaban el trasero a Naim Thomas, concursante de la primera edición del programa. Este artículo de la web LGTBQI Estoy Bailando resumía muy bien por qué las imágenes no eran divertidas, por qué no tenían el carácter normalizador que seguramente tanto Roi y Cepeda buscaban en ellas y recogía un ‘tuit’ que sintetizaba a la perfección cuál es el problema:

Awarcate, 2018-01-26: Normalizar es la conversación que tuvieron Marina y los Javis sobre el colectivo. Que llaméis "normalizar" a que dos personas cisheterosexuales se den un beso y lo suban a las redes sociales en un contexto de broma realmente me hace pensar que no tenéis ni idea.

Awarcate, 2018-01-26: Que me gustaría saber cuántos de los que decís que es una reacción exagerada pusisteis a parir a Dani Rovira cuando se subió al escenario de los Goya con unos tacones para "normalizar" el papel de la mujer. ES LO MISMO.


Efectivamente, intentar solidarizarse con un colectivo recurriendo a un lugar común (que las mujeres llevan tacones, que los homosexuales se tocan el culo) es algo tan equivocado como peligroso, sobre todo cuando la imagen pretende, a su vez, intentar despertar las carcajadas. La reivindicación a través del humor es necesaria, pero es incompatible que aquello que se reivindica se convierta a la vez en una caricatura. No se puede normalizar nada a la vez que se busca con ello un efecto cómico.

El humorista y presentador británico James Corden, conductor de los últimos Grammy y famoso globalmente por el espacio ‘Carpool Karaoke’. incluído en su programa nocturno ‘The late late show with James Corden’. En este espacio, donde se sube a un coche a cantar con estrellas del pop, besó en la boca al cantante Harry Styles, excomponente de One Direction. Corden es heterosexual –está casado con la productora de televisión Julia Carey y tienen tres hijos–. Styles tiene en su haber una abultada lista de conquistas femeninas y en 2013 negó ser bisexual en una entrevista en la edición británica de la revista masculina ‘GQ’.

Pero cuatro años después, promocionando su debut en solitario tras la separación de la banda, afirmó al tabloide inglés ‘The Sun’ que nunca había "tenido la necesidad" de autoetiquetarse ni de dar explicaciones. Dejó así un halo de misterio que muchos percibieron no como una salida del armario, sino como un cable que el cantante estaba echando a muchos seguidores que se sentían confusos sobre su sexualidad, demostrando que no hay que posicionarse ni sentirse en un lugar inamovible en cuestiones sexuales y amorosas.

En todo caso, aquel beso no gustó. Sobre todo porque James Corden ha convertido el besar a otros hombres en un chiste recurrente de su repertorio. Lo ha hecho con Harry Styles, con el presentador radiofónico Nick Grimshaw, con el humorista David Walliams, con el actor Joseph Gordon Lewitt y con el intérprete de Harry Potter, Daniel Radcliffe, entre otros. A menudo, estos besos van acompañados de una pluma impostada. No es solo un chiste ofensivo desde un punto de vista social: es nefasto desde un punto de vista humorístico.

Si estos gestos entre hombres heterosexuales buscan demostrar que hay una nueva generación –no necesariamente biológica, pues a James Corden y Roi los separan 16 años– que está dispuesta a remover esa roca llamada virilidad que durante décadas pesó como una losa, fantástico. Si quieren demostrar que el contacto entre hombres, la celebración de la pluma y la adopción de ciertos comportamientos considerados hasta ahora femeninos ya no son tabú entre hombres heterosexuales, grandioso.

El problema llega al querer convertirlo en un chiste o, al menos, al provocar risas entre los espectadores que lo presencian. Los besos entre hombres no son graciosos. Son solo besos. Curiosamente este chiste no tiene poder alguno si se hace entre mujeres. Dos mujeres heterosexuales besándose en la boca pueden pasar por dos amigas cercanas que se demuestran su cariño o, más probablemente, una escena que busca excitar al espectador heterosexual masculino. Nadie se ríe, porque no entra en juego el elemento de la hombría rota.

Para explicarlo sencillamente: el beso de Mikel Serrano y su marido, una pareja que se muestra su cariño, normaliza. El beso entre Joaquín Reyes y Ernesto Sevilla, dos hombres heterosexuales que buscan una carcajada, ofende. El beso entre los concursantes Agoney y Raoul en el escenario de ‘Operación Triunfo’, dos hombres que independientemente de su condición sexual interpretaban una canción en la que estaban enamorados, normaliza. Los besos y caricias entre el ‘youtuber’ Jorge Cremades y sus amigos en vídeos que tienen nombres como ‘Cuando eres jodidamente gay’ son, sencillamente, lamentables y propios de otra era.

Hay que reírse de todo y especialmente de uno mismo. Por eso sería un soplo de aire fresco que el humor en España empezase a romper la fórmula ‘machirula’ y humoristas gais, lesbianas, bisexuales y transexuales saliesen de los circuitos ‘underground’ para comenzar a hacer chistes sobre su propia realidad. Todo lo crudos que quieran. Como han hecho Ellen DeGeneres, Sandra Bernhard, Stephen Fry o Matt Lucas.

Incluso un país con ciertos reparos en cuanto a los derechos LGTBQI como México –donde una iniciativa del presidente Peña Nieto para legalizar el matrimonio igualitario fue rechazada en 2016– ha visto como un cómico, Manu Nna, ejecutaba uno de los ‘shows’ con chistes gais más crudos, bestias y divertidos que hemos visto en mucho tiempo (está en Netflix, no se lo pierdan). Del mismo modo que el humor feminista ha empezado a ganar terreno con ‘shows’ imprescindibles como ‘Deforme Semanal’ o ‘Feminismo para torpes’, dejemos que sean los miembros de la comunidad LGTBQI los que conviertan sus propios besos en un ‘gag’.

Y, después, cuando las muestras de cariño entre personas del mismo sexo ya sean algo aceptado y natural, volvamos a besarnos todos con todos.

domingo, 4 de febrero de 2018

#hemeroteca #visibilidad | La gente no puede dejar de hablar de estas doce cosas de la gala de los Goya 2018

Imagen: Twitter / El beso de Stefan y Mikel en la gala de los Premios Goya
La gente no puede dejar de hablar de estas doce cosas de la gala de los Goya 2018.
Se echó de menos a Dani Rovira; el beso gay; la sorpresa de Paquita Salas; dónde está Penélope; los chistes que nadie entiende...
Juan Sanguino | El País, 2018-02-04
https://elpais.com/elpais/2018/02/03/icon/1517688563_173521.html

En contra de lo que predijo Leticia Dolera, la noche no acabó siendo "un campo de nabos feminista precioso". La estadística más llamativa de la noche de los Goya 2018 fue que las mujeres dirigen un 7 % de las películas españolas y ayer ganaron un 100 % de los premios de dirección. Las victorias de Carla Simón (‘Verano 1993’) e Isabel Coixet (‘La librería’) sirvieron para que las reivindicaciones feministas no se quedaran en frases hechas, chascarrillos y abanicos y la Academia demostrase el movimiento andando: la mejor forma de apoyar a las mujeres de nuestro cine es dándoles la visibilidad que merecen.

Rebeldía, resistencia y amor. Eso pidió la actriz chilena Daniela Vega al recoger el Goya a la Mejor Película Iberoamericana para ‘Una mujer fantástica’ y de eso tratan las tres películas ganadoras de la noche: ‘La librería’, ‘Handia’ y ‘Verano 1993’. Con tres premios, ‘La librería’ se convirtió en la segunda ganadora de mejor película con menos galardones (por detrás de ‘Amantes’, que en 1991 ganó solo mejor película y mejor director) y, con 10 victorias, ‘Handia’ batió el agridulce récord de ‘Un monstruo viene a verme’ a la película más galardonada de la historia de los Goya que no gana mejor película.

Estos fueron los temas más comentados de la gala...

¿Los peores presentadores de la historia?
En Twitter la gente es muy exagerada y tiene muy mala memoria, de ahí que todo nos parezca "lo mejor" o "lo peor" de la historia. Pero, cerrando con una estadística más, Ernesto Sevilla y Joaquín Reyes, los presentadores de la gala, fracasaron en todos y cada uno de los intentos de hacer humor. El evidente nerviosismo de Sevilla anuló su ritmo cómico, especialmente cada vez que Reyes le dejaba solo sobre el escenario para ir a hacer cosas tan graciosas como vomitarle a El Langui en la cara. Las galas de premios suelen ser aburridas como concepto, pero esta resultó incómoda por culpa de una ristra de chistes que combinaban el mínimo común denominador ("los Javis, los Javis, los Javis; qué bien que no os llaméis los Gregorios") con un supuesto sarcasmo ("no sé si es peor escuchar una posesión diabólica o escuchar a Héroes del Silencio") y que no funcionaron en ninguno de los dos niveles.

Vuelve, por favor, Dani Rovira
El público que asistió a la gala se rio poco: los planos de la retransmisión del patio de butacas fueron un escaparte de actores, actrices y directores con cara de aburrimiento. Hubo muchos que no entendieron en absoluto los chistes, como fue el caso de Maribel Verdú. Joaquín Reyes, saltándose todas las reglas del humor (que total, qué más daba ya) detuvo la gala para explicarle el chiste a Maribel. Ella siguió sin entenderlo.

Cuatro guionistas hicieron falta para escribir un total de cero bromas divertidas (rescatando, eso sí, el sketch autoconsciente de las musas inspirando a directores protagonizado por las espléndidas Miren Ibarguren y Marián Hernández) que incluyeron casposos chistes sobre cómo "los vascos no follan" (error: el beso con su marido dejó claro que Mikel Serrano sí) y la enésima referencia al anuncio de la lotería con Raphael y Montserrat Caballé que dirigió Pablo Berger hace cinco años.

Independientemente de quién ganase los premios (y cabe destacar que el verdadero ganador de la noche fue el pelo de David Verdaguer) quien perdió fue el público. Todo para que, por encima de la victoria de ‘La librería’, la gran sorpresa de la noche fuese que acabásemos echando de menos a Dani Rovira.

La guionista que reivindicó a Woody Allen como "un artista genial"
Hay dos mujeres en este planeta a las que les ha venido regular que la opinión pública decida, 25 años después, condenar a Woody Allen por los abusos que supuestamente perpetró sobre su hija Dylan: Kate Winslet, la protagonista de su última película (‘Wonder Wheel’), que se ha pasado toda la promoción sin saber qué responder ante la polémica de la que se libraron docenas de actrices antes que ella; y Laura Gost. La guionista del corto animado ‘Woody & Woody’ agradeció el premio Goya aclarando que lo escribió hace tres años y que considera a Allen "un artista genial". Los premios siempre llegan cuando menos te lo esperas y, a veces, cuando peor te vienen.

Emily Mortimer pasó las tres horas más aburridas de su vida
Un clásico anual de los Goya es traer actores extranjeros a la gala para no solo no premiarles sino además hacer los típicos chistes de guiris que ellos no van a entender. "Espera, Emily Mortimer, que Paco Plaza se ha quedado mortimer" le explicaba el presentador, Ernesto Sevilla, a la protagonista de ‘La librería’, dirigida por Isabel Coixet. Sentada al lado de Mortimer, Coixet le iba traduciendo las bromas, pero Emily no las entendía y no se trataba de un obstáculo de traducción: el resto del público tampoco se reía.

Marisa Paredes se reivindicó a sí misma
El 40 % del discurso de la galardonada con el Goya de Honor, Marisa Paredes, se dedicó a recordarnos que era la primera vez que le daban uno. Paredes, que lleva 58 años dignificando el cine español, solo ha estado nominada en dos ocasiones (por ‘Cara de acelga’ y ‘La flor de mi secreto’) de manera que el vídeo repaso a su carrera funcionó como un muestrario de todas las interpretaciones icónicas por las que no fue siquiera nominada. Nadie podrá igualar el discurso de Antonio Banderas hace tres años, cuando hizo una poética reflexión sobre su vida y su trayectoria y le pidió disculpas a su hija Stella del Carmen por haber estado más ausente de lo que le habría gustado, pero Marisa Paredes ni siquiera ha hecho el intento de contar algún relato más allá de recordar su etapa como presidenta de la Academia y su discurso de "No a la guerra" afirmando que volvería a hacerlo.

Un beso gay en la televisión pública
El ganador del Goya a la Mejor Dirección de Arte por ‘Handia’, Mikel Serrano, celebró su victoria besando a su marido y dedicándole el premio "a Stefan, Ich Liebe Dich". Una naturalidad mucho mayor que la de Antonio Resines y Pere Ponce cuando en 1997, durante una gala en la que todas las parejas de presentadores se besaban antes de entregar el premio, bromearon sobre que ellos no lo iban a hacerlo y luego acabaron atreviéndose entre coñas y risas incómodas.

Paquita Salas debería presentar la gala el año que viene
Brays Efe interpretó a la representante de actores que protagoniza (y da nombre a) ‘Paquita Salas’, la serie de Javier Calvo y Javier Ambrossi que estrenará su segunda temporada en Netflix a finales de año. Por fin la industria de cine español empieza a reírse de sí misma: Paquita, un personaje inventado, es lo más auténtico que pisó anoche el escenario de los Goya. Ella personificó el entusiasmo, las ganas y la caspa del sector con más cariño que mala leche y desconcertó a millones de espectadores que no tenían ni idea de quién era ni de por qué insistía en que las actrices "se hicieran unos Pasapalabras" si querían seguir siendo relevantes.

¿Pero dónde está Penélope?
Justo cuando Paquita Salas bajó al patio de butacas a codearse con la nobleza del cine español, el asiento de Penélope Cruz estaba vacío. Esta bomba de humo (o, como se le llama ahora, ‘ghosting’) demostró que Cruz es tan superestrella que hasta cuando se ausenta destaca. La actriz encajó con humor las referencias a su prueba para presentar el programa de Telecinco ‘La quinta marcha’ a principios de los 90 y a su participación en ‘Zoolander 2’, pero el chiste que más gracia le hizo fue el de Ernesto Sevilla sobre las rimas que se pueden hacer con "Goya". Al fin y al cabo ella, además de ser la mayor estrella que ha dado nuestro país, es de Alcobendas.

El discurso de los vicepresidentes dirigido a los políticos presentes
Un clásico de la gala es el discurso del presidente de la Academia alternado con planos de las caras de los políticos escuchando críticas a su gestión. Hace años resultaba incómodo, ahora es una parada anual obligatoria. Ante la baja por enfermedad de la presidenta Yvonne Blake, los vicepresidentes Mariano Barroso y Nora Novas animaron a sus compañeros de profesión a no dejar de soñar por mucho que ni las subvenciones públicas ni el 21 % de IVA cultural lo facilitasen. Pedro Sánchez, Cristina Cifuentes, Íñigo Méndez de Vigo (que replicaba el discurso con gestos como si estuviera en una boda), Albert Rivera, Manuela Carmena o Pablo Iglesias, sentado al final de la sala, escucharon con atención las quejas de los vicepresidentes. Iglesias aclaró en Twitter que "no estaba castigado" sino que la silla de su compañero Pablo Echenique no podía acceder al patio de butacas central. Mariano Rajoy, por su parte, también utilizó la red social para dar la enhorabuena a todos los premiados. Así, en general: a todos.

¿Solo trabaja una mujer como cámara en Televisión Española?
Por alguna razón, cada vez que había una reivindicación feminista (y hubo muchas) la realización intercalaba un plano de la misma mujer detrás de una cámara. Es de suponer que la intención era demostrar que en el ente público trabajan mujeres operarias, pero tras seis planos repetidos los espectadores empezaron a sospechar que si solo enfocaban a esa es porque no había más.

"Isabel, te queremos tal y como eres"
Precisamente de las señoras de mediana edad, ese demográfico que siempre ha apoyado el cine español, se acordó Isabel Coixet en su discurso. También le agradeció a su madre, en uno de los relatos más naturales e involuntariamente feministas de la noche, convencer a su padre de que "dejase a la niña leer, que de algo le servirá". Luego explicó, dios sabe por qué, que su madre estaba más delgada que Julita Salmerón. Y cuando subió por tercera vez al escenario el productor de ‘La librería’ (Adolfo Blanco) le dijo "Isabel, te queremos tal y como eres", que es lo más bonito que te puede decir alguien. Especialmente si es tu jefe.

¡Viva Julita Salmerón y su discurso!
En una noche que celebró a las mujeres de la profesión, una de sus máximas estrellas fue un ama de casa (pero no por ello menos artista): Julita Salmerón, protagonista del documental ganador y madre de su director Gustavo Salmerón, brilló más que nadie contando cómo había perdido seis kilos para la ceremonia, lo insignificante que se sentía entre tanta estrella (Javier Bardem, dijo, es el segundo hombre más guapo del mundo después de su marido) y que no sabía dónde iba a poner ese Goya. Y cualquiera que haya visto ‘Muchos hijos, un mono y un castillo’ sabe lo difícil que son esas tres cosas para ella.

Impagable Julita Salmerón: gracias por ser lo mejor de la noche.

#hemeroteca #cine #visibilidad | El navarro Mikel Serrano, Goya a la mejor dirección artística por 'Handia'

Imagen: Noticias de Navarra / Mikel Serrano con el Goya a la mejor dirección artística por 'Handia'
El navarro Mikel Serrano, Goya a la mejor dirección artística por 'Handia'.
EFE | Noticias de Navarra, 2018-01-04

http://www.noticiasdenavarra.com/2018/02/04/ocio-y-cultura/cultura/el-navarro-mikel-serrano-goya-a-la-mejor-direccion-artistica-por-handia

El navarro Mikel Serrano ha sido reconocido con el Goya a la mejor dirección artística por ‘Handia’, la película más premiada de la 32 edición de estos premios, con diez galardones.

El pamplonés ha agradecido en euskera y castellano la oportunidad que se le ha brindado con este proyecto y ha compartido el galardón con quienes le han acompañado esta iniciativa, para concluir con un agradecimiento especial, en alemán, a su marido.

A este galardón también optaban Alain Bainée por ‘Abracadabra’, Llorenc Miquel por ‘La Librería’ y Javier Fernández por ‘Oro’.

‘Handia’ de Jon Garaño y Aitor Arregi es la película que ha cosechado más premios en la gala celebrada la pasada noche, pero la gran triunfadora ha sido ‘La librería’, de Isabel Coixet, que ha ganado los de mejor película, mejor dirección y guion adaptado. 


Mikel Serrano Lecea, Premio Goya 2018 a aa Mejor Dirección Artística por ‘Handia’: “Formar parte de ‘Handia’ fue una locura maravillosa que repetiría una y otra vez”.
Bea Ciordia | Noticias de Gipuzkoa, 2018-02-06
http://www.noticiasdegipuzkoa.com/2018/02/06/ocio-y-cultura/formar-parte-de-handia-fue-una-locura-maravillosa-que-repetiria-una-y-otra-vez

Ni en sus mejores sueños podía imaginar Mikel Serrano Lecea (Iruñea, 1975) que el pasado sábado por la noche se subiría al escenario del Marriott Auditorium Hotel de Madrid para recoger un ‘cabezón’ frente a la ‘crème de la crème’ de la Academia del Cine español, que se vistió de gala para celebrar la 32º Edición de los Premios Goya.

La pasión de Serrano por el cine, sin embargo, viene de lejos: tras completar sus estudios obligatorios en la ikastola San Fermín, el iruindarra se matriculó en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad del País Vasco de Bilbao, donde educó su gusto estético durante cuatro años.

Su primera gran oportunidad en el mundo del atrezzo llegó con ‘Loreak’ (2014), dirigida por Jon Garaño y Jose Mari Goenaga, aunque ha sido ‘Handia’ el filme que le ha coronado como uno de los grandes directores de arte del panorama estatal.

- El Goya que recibió el sábado es el primero de su vida. ¿Qué supone este reconocimiento?
- Es algo increíble porque, por un lado, supone un reconocimiento muy importante a nivel técnico y profesional, y, por otro, te da visibilidad dentro del mundo cinematográfico español.

- ¿Cómo vivió la gala del pasado sábado?
- Al principio estaba muy nervioso, sobre todo cuando llegué a la alfombra roja, pero conforme avanzaba la gala fui tranquilizándome poco a poco. Me ayudó mucho hablar con el resto de nominados de mi categoría, que son unos profesionales maravillosos y que se merecían el premio tanto como yo. De hecho, cuando abrieron el sobre del ganador y pronunciaron mi nombre en voz alta, no podía creérmelo. Fue todo bastante surrealista.

- ‘Handia’ se ha convertido en la tercera película más premiada de la historia de los Goya, aunque se escaparon los galardones de Mejor Película y Mejor Dirección. ¿Qué valoración hizo ayer el equipo tras finalizar la gala?
- En ese momento no hicimos ningún tipo de balance de la película ni de nuestro trabajo, ya que lo único que queríamos era disfrutar de la gala y del éxito de ‘Handia’. Más allá de si el reparto de premios fue justo o no, todos los miembros del equipo éramos conscientes de la calidad de los proyectos seleccionados en cada categoría. El hecho de que ‘Handia’ estuviera nominada a trece Goyas era una auténtica barbaridad, y, aunque nos hubiera encantado hacer pleno, sabíamos que eso era muy complicado. En lo que a mí respecta, formar parte de ‘Handia’ fue una locura maravillosa que repetiría una y otra vez.

- ‘Handia’ es su segundo trabajo junto a Jon Garaño y Aitor Arregi tras ‘Loreak’.
- Trabajar con los dos ha sido una experiencia muy gratificante; además, siempre estaré en deuda con Garaño y con Goenaga por haber dirigido un proyecto tan bonito como ‘Loreak’ y por haber confiado en mí para estrenarme como director artístico.

viernes, 10 de febrero de 2017

#hemeroteca #feminismo | El tacón de Aquiles (o de Dani)

Imagen: Pikara / Dani Rovira en la gala de los Premios Goya 2017
El tacón de Aquiles (o de Dani).
El feminismo se demuestra andando, pero que un hombre se ponga tacones para caminar no es la solución: ¿y si se echa a un lado?.
Javier Sáez | Pikara Magazine, 2017-02-10
http://www.pikaramagazine.com/2017/02/el-tacon-de-aquiles-o-de-dani/

Hace unas semanas pudimos ver en la gala de los Premios Goya cómo el presentador de la misma, Dani Rovira, salía a escena con unos zapatos de tacón, con el fin de denunciar la gran desigualdad entre hombres y mujeres que se da en el mundo del cine, y en la propia selección de candidaturas a los Premios Goya.

Aparte del error que supone querer simbolizar la lucha por la igualdad con unos tacones, a mí lo primero que me vino a la mente fue lo siguiente: “A ver, majo, si lo quieres es favorecer la igualdad, ¿por qué no te quitas tú de presentar la gala -tres años seguidos- y dejas tu sitio a una mujer?”.

Días después escuchaba unas declaraciones de Íñigo Errejón (“el debate de Podemos no puede ser el de dos gallos de corral”) y de Miguel Urbán (“hay que acabar con la telenovela de machos alfa en la que yo también participo”). Con todo mi cariño hacia Miguel, cuyas tesis políticas comparto al cien por cien, me volví a hacer la misma pregunta: “Vale, muy bien, pero entonces ¿por qué no os quitáis los tres machos alfa de en medio (Pablo, Íñigo y Miguel), renováis cargos, y abrís un proceso donde sean las mujeres quienes lideren Podemos?”.

Lo mismo siento con mis compañeros de formación, Izquierda Unida. Valoro mucho el trabajo de Alberto Garzón, o en el pasado el de Julio Anguita. Incluso me alegro de escuchar en boca de Alberto la palabra “heteropatriarcado”, aunque aún tenga que explicar a algunos de mis compañeros de militancia, con una pizarra y un mapa, qué es esa palabreja. Pero de nuevo, la misma pregunta: ¿Cuándo vamos a quitarnos los hombres del candelero/gallinero de la izquierda? ¿Por qué no pueden liderar Podemos Clara Serra, Beatriz Gimeno, o Carolina Bescansa? ¿O Marina Albiol, Eva Abril, o Begoña Marugán, en el caso de Izquierda Unida? Son personas valiosas, brillantes, peleonas, activistas, con una interesante trayectoria y un profundo compromiso social, político y feminista. Y, por supuesto, hay muchísimas más mujeres que podrían liderar estas formaciones perfectamente; las que he mencionado son sólo algunos ejemplos de mujeres que conozco y admiro.

También hemos escuchado en estos últimos meses el debate de ‘feminizar la política‘. En mi opinión la expresión más acertada sería ‘hacer más política feminista’, no sólo ‘poner más mujeres’, como si éstas fueran floreros, o sujetos pasivos que se ‘dejan poner’, y a las que autorizamos (los hombres). No se trata de hacer la política ‘femenina’ (que vaya usted a saber lo que es eso), sino de hacerla feminista. No se trata de hacer listas cremallera, sino de cambiar la bragueta completamente, de hacerla feminista de arriba abajo (lo de la bragueta feminista me ha quedado muy queer, pero voy a dejarlo ahí). Y sobre todo, se trata de que los hombres de izquierdas asumamos la militancia feminista como el primer elemento de nuestra lucha, no como el último de la agenda, como suele pasar, ni pensando que eso de la igualdad es que haya ‘un espacio de mujeres’.

Éste es el tacón de Aquiles de la izquierda, no asumir que los hombres debemos dar un paso al lado, reconocer nuestros privilegios, escuchar a las mujeres, abandonar el mansplaining, dejar de acaparar la palabra y los puestos de poder y de dirección. Tenemos que analizar los espacios y los discursos, no aceptar estar en mesas o tertulias donde la mayoría somos hombres, no aceptar los lugares de poder que nos viene dados ‘de serie’ por nuestra condición de varones, cuestionar el patriarcado y nuestras complicidades con él. Ser feminista es mucho más que eso, pero por algo se empieza.

El feminismo se demuestra andando, pero ponerse tacones para andar ese camino no es la solución.

miércoles, 8 de febrero de 2017

#hemeroteca #mujeres #cine | Solo uno de cada cinco premiados en la historia de los Goya es mujer

Imagen: Google Imágenes / Ana Belén, Goya de Honor 2017
Solo uno de cada cinco premiados en la historia de los Goya es mujer.
Este año Nely Reguera e Isabel Peña son las únicas mujeres en la lista de nominados en las cuatro grandes categorías. Analizamos la escasa presencia de las mujeres a lo largo de las 30 ediciones de los premios.
Artur Galocha / Beatriz Martínez | Tentaciones, El País, 2017-02-08
http://elpais.com/elpais/2017/02/01/tentaciones/1485982875_277379.html

En las 30 ediciones de los premios Goya celebradas hasta ahora, han recibido un galardón 814 hombres y 222 mujeres. Así que de cada 5 premiados solo una es una mujer. Eso en un país donde las mujeres representan casi el 51% de la población. Y en concreto, en esta edición de los Goya, la cosa no pinta mejor: ninguna de las nominadas a mejor película está dirigida por una mujer . A pesar de la notable presencia de mujeres en la producción de las candidatas a mejor película, este año tenemos que irnos a la categoría de directora novel para encontrar a Nely Reguera, que junto con Isabel Peña (coguionista de ‘Que Dios nos perdone’ junto a Rodrigo Sorogoyen) son las únicas dos mujeres que optan a uno de los premios importantes (además de las nominadas a las tres categorías femeninas).

En el momento de analizar las diferentes categorías descubrimos que en las únicas en las que las mujeres llegan a ser el 50% o más (exceptuando las categoráis femeninas) son Vestuario y Maquillaje. Descartando estas dos esferas, la siguiente con mayor porcentaje de mujeres es Dirección de producción, con 10 mujeres galardonadas de los 29 premiados, un 34,5%. Por otro lado, las dos categorías sin presencia de mujeres son Película extranjera (se han contabilizado los directores de cada película) y Fotografía. En el Goya de Honor solo cuatro son mujeres frente a los 26 hombres que completan las 30 ediciones de los Goya.

Sin embargo, a la hora de pasar el test de Bechdel (test creado por Alison Bechdel en 1985 que sirve para medir la presencia femenina en una película) 13 de las 30 películas galardonadas lo pasan, más de las esperadas dados los datos de arriba... Pero también hay que añadir que el hecho de que pasen el test no quiere decir que sean necesariamente feministas, si no que sirve para evaluar la presencia femenina en la película.