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viernes, 26 de junio de 2020

#hemeroteca #lgtbi #universidades | Unizar lanza una encuesta para conocer las actitudes, valores y necesidades del colectivo LGBT+

Imagen: Aragón Digital / Diversidad en Unizar

Unizar lanza una encuesta para conocer las actitudes, valores y necesidades del colectivo LGBT+.

María Ester de Val | Aragón Digital, 2020-06-26

https://www.aragondigital.es/2020/06/26/unizar-lanza-una-encuesta-para-conocer-las-actitudes-valores-y-necesidades-del-colectivo-lgbt/ 

Unizar presenta con motivo del Día del Orgullo una encuesta a partir de la cual pretenden conocer las actitudes, valores y necesidades del colectivo LGBT+. Esta saldrá a la luz durante el próximo fin de semana del 27 y 28 de junio y permanecerá durante todo el mes de julio. Como coordinador del Plan Estratégico para el fomento del respeto, la diversidad y la igualdad del colectivo LGBT+ de la Universidad de Zaragoza, Ángel Pueyo afirma que esta encuesta les tiene que llevar “a desarrollar toda una serie de políticas que hay que trabajar con el Gobierno de Aragón, hay que recoger las propuestas también que se hagan desde el Estado nacional para que quede un sistema de trabajo que sea inamovible”.

Precisamente, el Gobierno de Aragón también apoya esta iniciativa. El director general de Universidades, Ramón Guirado cree que “esta encuesta va en la buena dirección y ayudará a hacer una Universidad mejor, más abierta, que sea sinónimo de libertad”. En este sentido, piensa que es “muy importante desde las instituciones profundizar en cualquier aspecto que pueda avanzar en la libertad; es importante que todo el estudiantado se sienta en libertad de querer a quien quiera, de ser como quiera, de reconocerse a sí mismo como quiera”.

El rector de la Universidad de Zaragoza, José Antonio Mayoral, también quiere avanzar hacia la libertad porque, afirma, “no podemos dejar que nadie se sienta detrás por su creencia, su color, por su estado económico, por a quién quiere querer y con quién quiere vivir… Esto es en este momento impensable”. Añade que lo que pretende esta encuesta es “plantear soluciones a futuro, porque revisar el pasado está bien, pero no lo vamos a cambiar”.

La encuesta es un cuestionario confidencial que consta de 37 preguntas con cinco ámbitos de consulta y, antes de lanzarla, se pasa por protección de datos. Una vez revisada, la encuesta se consensa con los estudiantes “porque necesitábamos saber si la encuesta contenía las preguntas que debíamos hacerles”, afirma la vicerrectora de la Universidad de Zaragoza, Ángela Alcalá. La encuesta se lanzará a una muestra de alrededor de 30.000 personas, de las que la Universidad de Zaragoza espera que responda, al menos, el 10%; pero Mayoral espera que contesten “muchas más”; se basa en la encuesta que lanzaron durante el confinamiento sobre la situación en la ciudad de Zaragoza y en la que obtuvieron “más de 5.000 respuestas sin prácticamente difusión”.

El Gobierno de Aragón ha aprovechado para manifestar que también quiere “arrimar el hombro”, tal y como ha explicado Guirado, y va a incluir en la programación 20/23 un aspecto de formación que englobe al profesorado de ambas universidades “para que ellos se formen y también formen en valores constitucionales tan básicos como respetar la diversidad afectivo-sexual”.

Por otra parte, va a reconocer el esfuerzo de las universidades el avance de la defensa de los derechos LGTBI que, asegura, “puede parecer poco pero es extremadamente importante, porque los estudiantes no solo se van a sentir defendidos o identificados, sino que además saben que instituciones muy potentes están detrás y que van a apoyar a este estudiantado para que sean como quieran, para que amen a quien quieran amar y que no se avergüencen de ello, sino que lo expresen con orgullo”.

lunes, 26 de marzo de 2018

#libros #historia | El paisaje y las hormigas : sexualidad, violencia y desorden social en Zaragoza (1600-1800)

El paisaje y las hormigas : sexualidad, violencia y desorden social en Zaragoza (1600-1800) / Juan Postigo Vidal.
Zaragoza : Universidad de Zaragoza, 2018 [03-26].
234 p.
Colección: Ciencias Sociales ; 127.
ISBN 9788416935857 / 18,00 €

/ ES / ENS
/ Aragón / Criminalidad / Historia – Siglo XVII / Historia – Siglo XVIII / Historia social / Iglesia católica / Poder / Prostitución / Sexualidad / Transgresión / Zaragoza

El presente volumen estudia en exclusividad la atmósfera típica y las circunstancias de la transgresión en la ciudad de Zaragoza durante los siglos XVII y XVIII, tratando de dar una explicación sociológica al característico fenómeno de la ilegalidad urbana en la vida cotidiana, y analizando pormenorizadamente los sitios donde muchas de estas actividades ilícitas tenían lugar: prostíbulos, iglesias, casas de juego… o incluso la calle, que fue un espacio constantemente aprovechado e invadido por las multitudes en los momentos álgidos de cada revuelta popular.

domingo, 26 de noviembre de 2017

#hemeroteca #mujeres #arquitectura | Lucía C. Pérez-Moreno: "Las primeras arquitectas sólo eran aceptadas para diseñar mobiliario o textiles"

Imagen: El Diario / Lucía C. Pérez-Moreno
Lucía C. Pérez-Moreno: "Las primeras arquitectas sólo eran aceptadas para diseñar mobiliario o textiles".
Lucía C. Pérez-Moreno es la directora científica de la jornada "Perspectivas de género en la arquitectura". "En las viviendas más antiguas, la zona de la cocina solía estar relegada". "En los años 60, apenas había 40 arquitectas en toda España".
Ana Sánchez Borroy | El Diario, 2017-11-26
http://www.eldiario.es/aragon/sociedad/primeras-arquitectas-aceptadas-mobiliario-textiles_0_711828896.html

En 40 ediciones, el premio Pritzker, considerado el Nobel de la arquitectura, solo se ha concedido una vez a una mujer en solitario; fue a la iraquí Zaha Hadid en 2004. Sin embargo, hoy ya hay más mujeres que hombres matriculadas en la carrera de Arquitectura de la Universidad de Zaragoza. La propia Universidad y el Colegio de Arquitectos organizan un encuentro bajo el título "Perspectivas de género en la arquitectura", el próximo viernes en la capital aragonesa. La directora científica de la jornada es Lucía C. Pérez-Moreno (Zaragoza, 1979), doctora en Arquitectura.

¿Por qué piensa que la arquitectura ha sido una profesión tan dominada por los hombres?
Es complicado responder a esto; es una cuestión histórica, una herencia. Desde el año 2007, el alumnado de Arquitectura es mayoritariamente femenino, pero en la actualidad la profesión todavía no es paritaria. En España, desde la época del franquismo, la incorporación de la mujer a profesiones liberales ha sido mucho más tardía que a otras profesiones. También tiene que ver con que la arquitectura está ligada a la ingeniería y la construcción, que son ámbitos prioritariamente masculinos.

Entonces, ¿en la arquitectura está costando más la incorporación de la mujer?
Está costando mucho. La arquitectura tiene ámbitos muy diferentes. Si pensamos en la construcción, en edificación, a pie de obra, es un ámbito muy masculino; es muy difícil encontrar una directora de obra mujer y los trabajadores de la construcción también suelen ser principalmente hombres. De hecho, es un ámbito tan masculinizado que es difícil para una mujer relacionarse con el resto. La incorporación ha sido algo más sencilla en el ámbito editorial o en el de la investigación porque son modos de desarrollar la profesión que no son tan dependientes de otras personas.

¿Y en el diseño arquitectónico?
Ahí pasa un poco lo mismo que en la construcción. También deberíamos hablar de la visibilización que tienen las arquitectas en la sociedad, que no tiene por qué ir de la mano con su incorporación real a la profesión. Es decir, una cosa es hablar de la profesión 'per se', donde sí va habiendo más mujeres, y otra es el reconocimiento que reciben. Por eso, en la jornada proponemos revisiones históricas que intentan analizar la presencia de la mujer en la arquitectura. Por ejemplo, la conferenciante Josenia Hervás y Heras nos hablará de la Bauhaus de Weimar, la escuela de diseño alemana de los años 20 y 30 del siglo XX, donde las mujeres participaban principalmente en talleres de diseño mobiliario, de tapices, de juguetes... pero no estaban tan presentes en el diseño arquitectónico. En ese momento, tanto la arquitectura como el arte y el diseño de objetos formaban parte del mismo sistema educativo y, sin embargo, había diferenciaciones de género: aunque los talleres de arquitectura estaban abiertos al alumnado femenino, la realidad fue que las mujeres lo tenían mucho más difícil para ser aceptadas en estos talleres hasta el punto de que su participación era prácticamente nula, mientras sí participaban en otro tipo de talleres de arte o de diseño de objetos. Se ha entendido que la mujer estaba más vinculada al interior de la vivienda y el hombre, al edificio.

¿Esa división por género en el diseño se ha repetido en otros momentos de la historia?
Las nuevas investigaciones sí van por ese camino, por analizar cómo el rol de la mujer ha sido relegado más bien al mobiliario, al diseño de textiles o cerámica... especialmente en la primera mitad del siglo XX. Además, en cada país, la incorporación de la mujer a los estudios de arquitectura ha tenido unos tiempos distintos. En España, en los años 60, apenas había 40 arquitectas en todo el país. A partir de mediados de los 80, ya empezaron a incorporarse al mundo universitario de manera progresiva, como ocurre en general en todas las carreras. Hoy en día la situación es paritaria, de hecho, ya hay algo más de alumnado femenino que masculino en casi todas las universidades españolas. Más allá del número de mujeres que estudian Arquitectura, la diferencia se nota más en el profesorado, que todavía es mayoritariamente masculino, y en las referencias históricas que se dan al alumnado, que también son mayoritariamente masculinas. Es importante que las alumnas reciban referencias que sugieran que también ellas son capaces de hacer cosas importantes, que pueden llegar a tener una trayectoria profesional relevante.

¿No prestamos la atención que se merecen mujeres arquitectas relevantes históricamente?
No, por supuesto. Muchas investigaciones internacionales y españolas intentan precisamente dar más valor al trabajo realizado por arquitectas importantes. Y, sobre todo, ponerlo en contexto porque muchas veces no se trata solo de hablar de si un edificio ha sido diseñado por un hombre o por una mujer, sino de subrayar lo que le ha costado a esa mujer. De hecho, no creo que haya diferencias entre hombres y mujeres en el diseño de edificios en el sentido de formas o valores distintos. Pienso que somos profesionales y que tanto hombres como mujeres pueden hacer bien su trabajo. Por eso, me parece complicado hablar de "arquitectura de género" en los edificios según si han sido diseñados por un arquitecto o una arquitecta. Sí me parece que hay más diferencias en el ámbito del diseño urbano, porque las mujeres somos más sensibles a cuestiones como la seguridad.

¿Cómo se aplicaría la perspectiva de género al diseño de edificios?
Dependería mucho de la tipología del edificio. No es lo mismo diseñar un edificio de viviendas que un museo. En arquitectura residencial hay muchos estudios, por ejemplo, los de Atxu Amann, que es la comisaria del pabellón de España para la próxima bienal de Venecia. Esa perspectiva de género tiene que ver con analizar cómo han cambiado los roles familiares: en las viviendas más antiguas, la zona de la cocina o de las mujeres que trabajaban como servicio solía estar relegada. O podemos fijarnos en el lugar que tiene la cocina dentro de la casa, que esté separada o esté abierta, si es un espacio importante arquitectónicamente o no, si tiene luz o es oscuro...

¿Cómo sería aplicarla en el diseño de la ciudad?
Aquí tiene que ver con otras cuestiones: con la seguridad, con el ancho de las calles, con los roles familiares, las distancias entre las diferentes dotaciones, que las líneas de autobús estén bien conectadas, que los colegios estén en determinadas zonas para poder conciliar la familia y el trabajo... En la ciudad, aplicar la perspectiva de género es complejo y en este ámbito sí que hay muchas investigaciones que hablan sobre cómo tiene que funcionar bien una ciudad, analizando la relación entre las zonas de vivienda y las de equipamientos. Zaida Muxí, una de las ponentes del encuentro, es experta en estos asuntos.

¿Se puede aplicar la perspectiva de género a otros ámbitos de la arquitectura?
En el encuentro que hemos organizado, hemos definido cuatro: las revisiones históricas, el planeamiento urbano, las políticas institucionales en el ámbito de la investigación y las experiencias propias de mujeres sobresalientes que han roto techos de cristal. En la jornada, la última perspectiva va a estar representada por Martha Thorne, arquitecta norteamericana que ha desarrollado su trayectoria profesional desde España y que es, desde hace tiempo, la directora ejecutiva de los premios Pritzer, los llamados Nobel de la arquitectura, un cargo muy importante a nivel internacional.

¿En España se atiende suficientemente la arquitectura con perspectiva de género?
Es un tema creciente, pero seguro que no es suficiente, que debería haber más proyectos en este ámbito. Por ejemplo, arquitectas como Inés Sánchez de Madariaga, que es una de las ponentes del encuentro, ha realizado proyectos de investigación de índole histórica, educativa y, también, sobre urbanismo de género. En Galicia hay un grupo de investigación que se llama Maga, que también ha hecho un trabajo de recuperación de arquitectas pioneras en esa comunidad autónoma. Y hay otros, en la Universidad de Barcelona, en Valencia, en Madrid. Además, en el urbanismo ya hay partidas económicas dentro de los diferentes planes urbanos que obligan a incorporar la perspectiva de género, por ejemplo, en el País Vasco.

¿Qué más se podría hacer?
Yo creo que para que algo se pueda institucionalizar y normalizar, es fundamental la investigación previa. Por eso, es muy importante financiar proyectos, apoyar iniciativas de transmisión de conocimientos para que tengamos una visión más clara de cómo está la situación y de qué cosas podemos hacer para mejorar todos. También hay que concienciar al género masculino de que esto es importante y que la perspectiva de género debemos incorporarla todos profesionales, mujeres y hombres, para mejorar la vida de todos y conseguir una sociedad más igualitaria.

sábado, 1 de octubre de 2016

#hemeroteca #mujeres #salud | "La perspectiva de género en la investigación médica prácticamente no existe”

Imagen: El Diario / Concepción Tomás y Mercedes Eguíluz
"La perspectiva de género en la investigación médica prácticamente no existe”.
Mercedes Eguíluz y Concepción Tomás forman parte del grupo de investigación 'Género y salud'. “La exposición a los riesgos sanitarios es desigual entre mujeres y hombres en todo el mundo”. “¿Por qué las mujeres tienen más ansiedad y depresión que los hombres? Muchas veces no atendemos a la exposición a una sobrecarga de cuidados y de trabajos menos remunerados”.
Ana Sánchez Borroy | El Diario, 2016-10-01
http://www.eldiario.es/aragon/sociedad/perspectiva-investigacion-medica-practicamente-existe_0_564843777.html

Los datos sobre la falta de sensibilidad hacia las desigualdades de género en las investigaciones médicas son tan sonrojantes que a Mercedes Eguíluz (Vitoria, 1958) y Concepción Tomás (Zaragoza, 1955) casi se les escapa una sonrisa de vez en cuando. Las dos forman parte del grupo de investigación 'Género y salud' de la Universidad de Zaragoza, que ha cuestionado la perspectiva de género de diez años de estudios médicos realizados en Aragón con fondos públicos.

¿Por qué pensáis que es necesario aplicar la perspectiva de género a la investigación médica?

Concepción Tomás: Porque necesitamos información sobre si hay diferencias entre hombres y mujeres en salud, mortalidad, utilización de servicios sanitarios… La perspectiva de género no sólo tiene que ver con las diferencias biológicas asociadas al sexo, sino que también incorpora una visión social y cultural de los roles, de las diferentes relaciones de poder entre mujeres y hombres. En definitiva, nos va a permitir identificar desigualdades en salud asociadas al rol de género.

¿Hay, entonces, desigualdades en la salud de mujeres y hombres, más allá de los órganos sexuales y reproductivos?

Concepción: Por supuesto, sin duda. Los patrones de enfermar en las personas están muy asociados a las exposiciones a riesgos a lo largo de la vida. La exposición a esos riesgos es desigual entre mujeres y hombres en todo el mundo. Y desigual no sólo quiere decir que es diferente: somos diferentes, eso lo aceptamos; la desigualdad supone diferencias discriminatorias, injustas y evitables.

¿Qué ejemplos nos pueden mencionar de esas desigualdades?

Concepción: En salud laboral, por ejemplo, la exposición a contaminantes químicos afecta más a las mujeres que a los hombres. También hay diferencias en dependencias para las actividades de la vida diaria, en enfermedades e inmunidad, en enfermedades cardiovasculares...

Mercedes: Hay muchas. Antes, toda la investigación sobre los infartos se hacía con hombres y los resultados se aplicaban también a las mujeres. Pues bien, desde hace años es conocido que el patrón de enfermar en el infarto es diferente en mujeres y hombres: en mujeres, no responde al patrón tradicional de dolor agudo en el centro del corazón, con náuseas, vómitos y malestar. Además, se ha demostrado que las mujeres iban más tarde a los servicios de Urgencia, se tardaba más en hacerles un electrocardiograma, se les hacían menos cirugías intervencionistas que a los hombres… A las mujeres se les trataba de otra manera. Afortunadamente, todo esto se ha trabajado mucho y sí ha cambiado. Pero es un problema generalizado que la investigación médica se ha hecho fundamentalmente en hombres y los resultados se trasladan a las mujeres, a pesar de que no siempre es posible. Y esto ha ocurrido incluso en enfermedades que son mucho más frecuentes en las mujeres, como, por ejemplo, las de tiroides. También ocurre que, en atención primaria, algunos "programas de la mujer" sólo abordan citologías, embarazos y mamografías; como si a las mujeres no les afectase nada más. Es una especie de tradición que marca que lo importante en la mujer es la reproducción y que en todo lo demás es igual al hombre. Y no es así.

Si no aplicamos las perspectivas de género, además de no tener en cuenta las desigualdades, ¿podríamos estar diagnosticando tratamientos perjudiciales para las mujeres?

Concepción: Sí, son errores que se están cometiendo y esa es una de las claves que buscamos al diferenciar por sexo en los estudios y al incorporar otras variables que nos ayuden a entender qué pasa. ¿Por qué las mujeres tienen más ansiedad y depresión que los hombres? Muchas veces no podemos responder porque no se ha estudiado o porque lo hemos estudiado mal, porque no atendemos a la exposición a una sobrecarga de cuidados y de trabajos menos remunerados, entre otros factores.

Mercedes: Además, sabemos que en muchas ocasiones las mujeres responden diferente a los fármacos que los hombres.

¿En qué otras disciplinas de la ciencia médica no se atienden correctamente las desigualdades entre hombres y mujeres?

Mercedes: Nuestro trabajo trata precisamente de saber qué ocurre en los trabajos gestionados por el Instituto de Ciencias de la Salud de Aragón en la última década; en concreto, son 160 proyectos de entre 2002 y 2012.

Concepción: Es importante que son trabajos que han recibido fondos públicos nacionales y europeos a través de convocatorias competitivas. Hemos diferenciado si la investigación es básica, de laboratorio, que teníamos 53 proyectos; o aplicada, que teníamos 107. En general, la aplicación de la perspectiva de género a la investigación médica es prácticamente inexistente.

Mercedes: Para determinar qué proyectos de investigación tienen perspectiva de género, hemos elaborado un cuestionario, lo hemos validado y hemos establecido tres niveles: en el primero, los estudios diferencian por sexo; en el segundo, tienen sensibilidad de género, es decir, tienen la perspectiva de que no es lo mismo nacer hombre que mujer porque el desarrollo, la sociedad y las oportunidades son diferentes; en el tercer nivel, la investigación es feminista, intenta provocar o proponer un cambio. La conclusión es bastante desalentadora. En el primer nivel, con diferenciación por edad y sexo, había 11 proyectos de investigación básica y 64 de aplicada. En el segundo nivel, el de sensibilidad de género, había 1 proyecto de básica y 32 de aplicada. Y en el tercer nivel de perspectiva feminista, no había ningún proyecto de investigación básica y sólo 9 de aplicada.

¿Los investigadores que hacen los proyectos con más sensibilidad feminista o de género suelen ser mujeres?

Mercedes: No hay diferencias significativas entre que el investigador principal sea un hombre o una mujer.

Concepción: Las resistencias a aplicar la perspectiva de género en las investigaciones son muy frecuentes tanto en hombres como en mujeres; es lo mismo que ocurre con el lenguaje sexista.

¿Hay pocos investigadores concienciados, entonces?

Concepción: Esta perspectiva se tiene poco en cuenta, pero pensamos que hay muchos niveles de responsabilidad: el ámbito educativo, el académico, el de la investigación... Lo que proponemos es que las instituciones y los organismos que facilitan los fondos públicos tengan la conciencia de exigir que, al menos, haya una representación igualitaria de hombres y mujeres en los estudios o machos y hembras en los laboratorios. En nuestra investigación nos hemos preguntado si habíamos mejorado algo tras la Ley de Impacto de Género de 2003, la de Igualdad de 2007, las normativas europeas que han ido promoviendo perspectiva de género en muchos organismos... Hemos distinguido entre los proyectos previos a 2007 y los posteriores y pensamos que no hay avances. Estos cambios son muy lentos, requieren un proceso de reflexión profunda.

Mercedes: Pensamos que sí hay cierta inquietud, pero muchos investigadores, aunque tengan buena disposición, no terminan de entender lo que es conceptualmente la perspectiva de género. En muchas ocasiones, nos encontramos con que los artículos dicen que "hay diferencias por género" y, en realidad, no es "género", sino "sexo". El género no es masculino ni femenino, es una forma de interpretación de la realidad, basándose en variables sociales, laborales y otras. También hay veces que la gente piensa que diciendo que hay diferencias por sexo ya está aplicando perspectiva de género. Por eso, sí nos parece que hay gente que tiene ganas, pero falta formación.

¿Sería interesante dar más peso a este asunto en los planes de estudio de las Facultades de Medicina?

Concepción: Hace tiempo que hay asignaturas y programas de doctorado sobre género y salud; son asignaturas de libre elección u optativas, siempre con carácter voluntario y con pocos alumnos. Socialmente, hace falta un cambio cultural importante. Nadie, con 21 años, se va a sensibilizar por recibir una asignatura de que hay desigualdades y que las relaciones de poder son diferentes.

sábado, 5 de diciembre de 2015

#hemeroteca #mujeres | Ángela Cenarro: “El pacifismo es hijo del feminismo”

Imagen: El Diario / Angeles Cenarro
Ángela Cenarro · Historiadora: “El pacifismo es hijo del feminismo”.
Ángela Cenarro es profesora titular en el Departamento de Historia Moderna y Contemporánea de la Universidad de Zaragoza. Forma parte del Seminario 'Voces y Espacios Femeninos'. “No hay un modelo único de participación de las mujeres en las guerras, pero una vez terminadas siempre hay dos tendencias: los esfuerzos para que las mujeres vuelvan a casa y su invisibilización”. “La violación es un arma de guerra que no tiene que ver con las ideologías. Los rapados y el ricino eran castigos con un fuerte componente de género”.
Ana Sánchez Borroy | El Diario, 2015-12-05
http://www.eldiario.es/aragon/sociedad/pacifismo-hijo-feminismo_0_459504351.html

Ángela Cenarro (Zaragoza, 1965) tiene difícil encontrar un hueco para atendernos justo el 25 de noviembre, el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres: trabajos pendientes de corregir, el teléfono móvil suena de cuando en cuando y pronuncia una conferencia durante la jornada ‘Lo personal es político. Las mujeres en los conflictos bélicos’.

Aun así, accede a reservarnos unos minutos con una condición: terminar a tiempo para participar en la concentración contra la violencia machista convocada a las puertas del edificio Paraninfo de la Universidad de Zaragoza. Esa es “la otra guerra” de las mujeres.

¿Qué papel han desempeñado las mujeres en las guerras del siglo XX?
La Primera Guerra Mundial es la primera vez que las mujeres participan de forma muy masiva y significativa en el esfuerzo bélico. Están en la retaguardia, supliendo a los hombres que estaban en el frente: en el campo, la distribución de productos de primera necesidad, la sanidad, la asistencia... también en las fábricas de armas y en los talleres para hacer uniformes. Es una novedad histórica que se debe al modelo de guerra total, que requiere de un gran esfuerzo humano y material. Durante la Guerra Civil Española, las mujeres vuelven a trabajar en la retaguardia, pero además, tenemos el fenómeno de las milicianas: mujeres que van al frente en una coyuntura muy excepcional: en los primeros momentos de la guerra, con el hundimiento del estado republicano y la revolución. Enseguida, las mujeres son retiradas del frente para volver a desempeñar sus trabajos en la retaguardia. Y en la Segunda Guerra Mundial tenemos mujeres en la retaguardia, mujeres encuadradas en unidades y batallones del ejército y también otro fenómeno nuevo: la resistencia antifascista. Yo veo que hay una evolución, un proceso de progresivo acceso de las mujeres a los conflictos bélicos y también una progresiva politización en el antifascismo y en ideales igualitarios democráticos.

¿Es una incorporación progresiva a la guerra en paralelo con la entrada de la mujer en la vida pública?
Efectivamente, de hecho, la movilización masiva en la Primera Guerra Mundial aceleró el acceso de las mujeres al espacio público. De todas formas, son dos fenómenos que van entrelazados, es difícil establecer la relación causa-efecto. Además, es un legado ambiguo: por un lado, la guerra es una experiencia de libertad y de empoderamiento para las mujeres; por otro lado, en las guerras, salvo excepciones, las mujeres nunca están en posiciones de liderazgo ni de mando. Es decir, aunque es un espacio que ellas ocupan siempre de una forma subordinada, su sensación es de liberación, por el hecho de acceder a experiencias nuevas y a espacios en los que no estaban antes. También es interesante subrayar que no hay un modelo único de participación de las mujeres en las guerras. Sin embargo, una vez terminadas las luchas armadas, siempre se repiten dos tendencias: los esfuerzos para que las mujeres vuelvan a casa y la invisibilización de su papel durante el conflicto. En el franquismo y en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, el objetivo es el retroceso, paralizar la dinámica de cambio feminista con políticas pro-natalistas, de retorno al hogar, con incentivos a los patronos para que contraten a hombres y no a mujeres... Y, como apuntaba antes, las mujeres pocas veces son reconocidas como heroínas de guerra: se insiste en que es un deber femenino apoyar a los estados en guerra, en la idea de que sus tareas están estrechamente relacionadas con su rol femenino-maternal... La tendencia es a normalizar, a no reconocer el carácter extraordinario de las mujeres en las guerras. En los pocos casos en que se encumbran heroínas es quizá también una manera de visibilizar a mujeres de forma individual, en una representación con la que las mujeres no se identifican. Pero, sobre todo, hay una invisibilidad histórica, las mujeres suelen quedar fuera de los relatos, es un ángulo muerto de la historiografía.

¿Cuál es, entonces, la conquista de las mujeres en las guerras?
Es difícil de establecer. Probablemente, la tendencia a largo plazo en la primera mitad del siglo XX es la progresiva politización y concienciación política de las mujeres, a través de unas experiencias de socialización que tenían que ver con el pacifismo, el antifascismo, la solidaridad internacional y la protección a las víctimas en la guerra. Es de ahí de donde surge una vía más clara de visibilidad y de participación de las mujeres.

¿Las mujeres son también diferentes como víctimas?
Sí, el abuso y la destrucción del cuerpo de la mujer es algo que se utiliza como arma de guerra en todos los conflictos de la historia. En la Segunda Guerra Mundial, por supuesto, las mujeres fueron violadas en el marco de la ocupación nazi, en los campos de concentración. Pero lo tremendo es que también fueron violadas por el ejército de liberación soviético. A menudo se cree que las violaciones solo eran atrocidades de los fascistas, pero es un arma de guerra que no entiende de ideologías. Ocurre lo mismo con el rapado de la cabeza y la ingesta del aceite de ricino. Fue un ritual muy utilizado en la guerra de España como castigo de los fascistas contra mujeres de izquierdas, pero durante la liberación europea fue al revés: fueron los hombres y algunas mujeres de izquierdas los que impartían estos castigos. ¿Por qué? Porque tenía un fuerte componente de género, no tenía tanto que ver con una ideología política: se trataba de castigar a las mujeres como cuerpos sexuados, suponía privar a la mujer de su feminidad. El ricino tiene una clara connotación simbólica: el cuerpo de la mujer, en tanto que cuerpo reproductor, tenía que ser purgado para dejar de ser un cuerpo contaminado. Desde ideologías políticas distintas, se aplicaron castigos similares porque compartían la concepción de género sobre cuál es el lugar que tenía que ocupar la mujer en el nuevo marco del estado nación que se estaba construyendo. No olvidemos que las guerras son momentos de refundación nacional. Nada queda al margen de ese proceso. La vida, las experiencias y los cuerpos de las mujeres, tampoco.

¿El aceite de ricino no se utilizó para los hombres?
Hay algunas noticias de que el fascismo lo utilizó para castigar a los homosexuales. Era la manera de cuestionar su masculinidad, identificándolos con una mujer y reduciéndolos, por tanto, a un cuerpo que puede ser agredido y purificado con impunidad.

¿Las mujeres también han tenido un papel distinto a los hombres en los movimientos pacifistas, de oposición a las guerras?
Las mujeres no son naturalmente pacíficas y el pacifismo no es algo privativo de las mujeres, pero sí han puesto en marcha este movimiento colectivo, significativo históricamente, desde una posición de liderazgo y de autoridad femenina. El pacifismo es un movimiento que nace del feminismo, porque utiliza las redes que tenía creadas el sufragismo como movimiento internacional para organizar el congreso de La Haya de abril de 1915. Una de las grandes aportaciones de las mujeres a la Primera Guerra Mundial fue crear la Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la Libertad. Por eso, el pacifismo es claramente un hijo del feminismo de primera ola, aunque es una corriente que se escinde, porque el grueso del feminismo apoya la guerra al identificarse con la causa del patriotismo y el nacionalismo.

¿El papel de las mujeres sigue siendo hoy diferente en las guerras y en lo movimientos pacifistas?
Hay una diferencia importante en las guerras posteriores a la de Yugoslavia: no tengo claro que encajen en el modelo de guerra total, en el sentido de que no hay una movilización masiva de la población; es un modelo de guerra aérea. Además, desde que las mujeres entran en el ejército, participan en el frente igual que los hombres. En el anti-belicismo, las mujeres sí siguen teniendo un papel diferente, sin duda. El pacifismo que surge con fuerza en los 60 y los 70 va a asociado a un activismo feminista, entre otros movimientos. Y en todas las guerras del siglo XX, ha habido organizaciones de mujeres que han intentado superar el conflicto por vías pacíficas o, una vez iniciado, intentar ponerle fin.

domingo, 31 de mayo de 2015

#hemeroteca #feminismo | Feminismos : contribuciones desde la historia

Feminismos : contribuciones desde la historia / Ángela Cenarro, Régine Illion (eds.)
Zaragoza : Prensas Universitarias de Zaragoza, 2015 [05]
292 p.
Colección: Sagardiana. Estudios Feministas ; 19
ISBN 9788416272433 / 18 €

/ ES / ENS / REC / BIO
/ Aragón / Feminismos / Historia / Mujeres – Historia

El libro ofrece un ejercicio de actualización y discusión historiográfica sobre el concepto de feminismo y sobre los feminismos que han florecido a lo largo de los últimos tres siglos, en el marco de ideologías, contextos y culturas políticas muy distintas. En los diversos capítulos se analizan la obra y las trayectorias de vida de varias aragonesas que estuvieron implicadas en la lucha por mejorar la situación de las mujeres en sus respectivas sociedades: Josefa Amar y Borbón, Concepción Gimeno de Flaquer, Juana Salas, María Domínguez, Áurea Javierre, Amparo Poch y Gascón y Encarnación Fuyola, así como de algunas representantes de los feminismos de la Transición.

DOCUMENTACIÓN
¿Dónde empezó el feminismo?

Diez especialistas de seis universidades abordan en “Feminismos: Contribuciones desde la historia” un debate sobre la pluralidad en la lucha por mejorar la situación de las mujeres.
Marimar Cabrera | Público, 2015-06-14
http://www.publico.es/actualidad/empezo-feminismo.html
Libro colectivo recupera los feminismos históricos en Aragón con ocho biografías
"Feminismos: Contribuciones desde la historia",abarca desde la Ilustración hasta el tardofranquismo y la Transición.
EFE | Heraldo, 2015-06-03
http://www.heraldo.es/noticias/ocio_cultura/cultura/2015/06/03/libro_colectivo_recupera_los_feminismos_historicos_aragon_con_ocho_biografias_364806_308.html#

miércoles, 31 de diciembre de 2014

#documentos #transgenero | Itinerarios trans & marcos de género

Itinerarios trans & marcos de género / Urko Alex García Ferrando ; Elvira Burgos Díaz (dir.)
Trabajo Fin de Máster. UZA. Facultad de Ciencias Sociales y del Trabajo. Máster en Relaciones de Género. Fecha defensa: Diciembre 2014

/ ES / Investigaciones / Open Access
/ Binarismo / Diversidad sexual / Género / Identidades / Poder / Transfeminismo / Transexualidad / Transgénero / Violencia
TEXTO COMPLETO | UZA
https://zaguan.unizar.es/record/31350

El trabajo analiza el imaginario colectivo y simbólico occidental y la realidad que determina para el cómputo de seres humanos y en concreto para las identidades y el colectivo trans. Se centra principalmente en la España presente y contemporánea tardía integrando referencias a otros momentos históricos y lugares geográficos dentro de Occidente. Es un análisis orientado a clarificar las pautas y mecanismos de la opresión para poder trascenderlos, puesto que dichos mecanismos provocan un reparto desigual de la riqueza, la precariedad y la violencia, en cuanto que facilitan una serie de vidas como posibles a expensas de las que son obstaculizadas y perviven en el ámbito de lo imposible. En primer lugar, desarrollo la teoría de los Marcos de Género para explicar las lógicas que subyacen a la exclusión del colectivo trans, principalmente, así como otra serie de colectivos entendidos como minoritarios y que están afectados igualmente por el discurso de los marcos de género y su matriz hetero-cisexual fundamentada en el sexismo y el machismo. Estos marcos constituyen el sistema binomial de los sexos y a los propios sexos, y afectan tanto al género humano en su conjunto como a todo lo que el ser humano crea y a todo aquello con lo que se relaciona. Analizo los mecanismos por los que se naturaliza la heterosexualidad y la cisexualidad obligatoria y proporciono una definición más concreta de género en cuanto que las definiciones existentes se revelaban muy confusas y poco operativas para la práctica analítica y comprensiva. Planteo tres nuevas categorías de mujer/mujeres (de clase, de sexo y de género) que permiten abordar desde el feminismo la problemática de los sujetos de opresión, puesto que las personas son subordinadas por la marca “mujer” en base a relaciones desiguales de poder entre el hombre y la mujer. Las tres nuevas categorías de mujer/mujeres no están estrictamente genitalizadas, también son generizadas entendido desde lo que la cultura nos dice qué es un hombre y qué una mujer en base al discurso restrictivo de los marcos de género. La importancia de este capítulo radica en el marco teórico que expone, puesto que permite analizar en qué imaginarios se basan las relaciones de poder y de reparto desigual de la precariedad para hacerlos reales en la vida cotidiana y en los cuerpos de los sujetos que atraviesan. Establezco además la diferencia entre discriminación como clase social (mujeres de clase) y como clase sexual (mujeres de sexo y mujeres de género) así como las diferentes interacciones de sus variantes: discriminación como clase social, como clase sexual y como clase socio-sexual. En el siguiente capítulo re-cuestiono nuevamente el género como paradigma funcional en cuanto que este se fija en los deseos de los sujetos que operan y la relación que tienen con las normas sociales. Analizo los mecanismos y discursos por los que una determinada manera de satisfacer necesidades es impuesta al cómputo de la población en función de premisas sexistas y machistas. O dicho de otro modo, un deseo determinado es extrapolado al cómputo de la población como norma y mantenido privilegiadamente en la cultura a través de instituciones, de lo público y de lo privado, facilitando y privilegiando ese tipo de deseo a expensas de los otros que son obstaculizados y socavados para impedir tanto su emergencia como su permanencia. Hago una re-definición de algunos conceptos básicos de manera que permitan llevar el análisis a la profundidad deseada para contribuir a la resolución de problemas sociales, políticos, económicos y afectivo-sexuales que unas estructuras demasiado rígidas y demasiado imaginarias provocan. Planteo la problemática cultural a través del colectivo trans principalmente, primero con el análisis de estructuras culturales profundamente tránsfobas desde la edad infantil hasta la edad adulta. Y después, reflexiono sobre cómo estas identidades emergen a través de sus propios itinerarios dentro de una cultura que aboca estas existencias a los márgenes puesto que se construyen en oposición y contradicción a la norma que los cataloga y pre-determina. Analizo las premisas estructurales y conceptuales que facilitan un sistema en el que el colectivo trans está mediado por severas carencias, afectivo-sexuales, económicas, políticas, sociales, y en esencia políticas, de representatividad, integridad, seguridad, validez y bienestar. Existe una reflexión en todo el análisis que resalta los peligros que el imaginario provoca en cuanto a las vidas que la realidad alberga y el devenir que preconiza. Las nuevas posibilidades que puede contemplar un nuevo paradigma mediado por la reflexión antes que una disrupción irremediable es una práctica sugerente. Este trabajo es un deseo inacabado de re-elaboración cultural, y, por lo tanto, de re-elaboración de una realidad que pueda contemplar tanto sus límites como toda la diversidad que habita entre ellos, en términos posibles y reales.

martes, 31 de diciembre de 2013

#articulos #filosofia | Palabras que ¿solo? hieren : repeticiones abyectas y resignificaciones liberadoras

Palabras que ¿solo? hieren : repeticiones abyectas y resignificaciones liberadoras / Mónica Cano Abadía
En: Thémata : revista de filosofía (ISSN-e 2253-900X),n. 48 (Julio – Diciembre 2013), p. 217-225. Ejemplar dedicado a: Guerra y paz : perspectivas filosóficas / Elena Ronzón Fernández, Gemma Inés Vicente Arregui (coords.)
/ ES / Artículos / Open Access
/ Filosofía / Judith Butler / Lenguaje / Performatividad / Teoría Queer
TEXTO COMPLETO | Universidad de Sevilla
http://www.publius.us.es/themata/indice_contenidos/num_48
TEXTO COMPLETO | Dialnet
http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4749489

La performatividad de la filosofía de Judith Butler posibilita acciones transformadoras que resignifican categorías que, a menudo, se nos presentan como coercitivas e hirientes. Es el caso del lenguaje de odio y del insulto, que puede ser resignificado como lo fue el término "queer", que pasó a ser una forma de autodenominación orgullosa. Reproducir performativamente las normas sociales crea sensación de estabilidad y de coherencia, pero Butler recoge la idea de iterabilidad de Derrida: siempre se abren brechas en la repetición que posibilitan resultados inesperados. Al repetir siempre introduciendo diferencias, las normas de género se ven modificadas y nunca son reproducidas de forma perfecta y definitiva.

viernes, 31 de mayo de 2013

#libros #mujeres #franquismo | En defensa de mi hogar y mi pan : estrategias femeninas de resistencia civil y cotidiana en la Zaragoza de posguerra, 1936-1945

En defensa de mi hogar y mi pan : estrategias femeninas de resistencia civil y cotidiana en la Zaragoza de posguerra, 1936-1945 / Irene Murillo Aced
Prensas Universitarias de Zaragoza, Zaragoza : 2013
216 p. : il., gráf.
Colección: Sagardiana. Estudios Feministas ; 17
ISBN 9788415770046 [2013-05] / 20 €

/ ES / ENS / UZA / UNE
/ Aragón / Historia - Siglo XX / Mujeres – Historia / Mujeres en el franquismo / Persecuciones políticas / Zaragoza
Biblioteca UPV/EHU
http://millennium.ehu.es/record=b1778657~S1*spi

Escondidas entre las medidas de control político, social, sexual y moral del régimen de Franco se encuentran las voces de mujeres anónimas de la posguerra zaragozana. Aunque buena parte de ellas fueron víctimas de la represión ejercida por la Ley de Responsabilidades Políticas, la justicia ordinaria o la jurisdicción militar, sus voces no han sido arrasadas. Al contrario, sus habilidades para defenderse, protestar, liderar procesos de duelo y reconstrucción de sus hogares, o para presentarse como sujetos de derechos y agenciarse los recursos para salir adelante, sugieren una lectura diferente. Este libro recupera sus experiencias como agentes de la memoria en la posguerra, así como sus negociaciones del discurso público y sus resistencias no violentas para la supervivencia ética, cultural y material.

Irene Murillo (1983), investigadora en Historia actualmente en tarea de escribir la tesis doctoral. Licenciada por la Universidad de Zaragoza (2008), pertenece al equipo de investigación que se ha ocupado de estudiar (2008-2014) la represión económica del franquismo en Aragón, una historia desconocida cuyos resultados cuantitativos y cualitativos pronto serán publicados. Ha tenido la suerte de conocer y participar del trabajo de otros centros del saber públicos y privados, como asociaciones vecinales y de memoria histórica o las universidades de Pisa o Barcelona, la Johns Hopkins, o la Université Paris VIII, en la que actualmente figura como investigadora invitada. Es autora del libro “En defensa de mi hogar y mi pan” y de otros artículos sobre comunidades de dolor y redes de sociabilidad y solidaridad horizontales en sociedades postraumáticas, como fue el régimen de Franco. Coordina, junto con otras compañeras, las Jornadas Feministas Re-Generando.

DOCUMENTACIÓN
[Reseña] Irene Murillo Aced, “En defensa de mi hogar y mi pan. Estrategias femeninas de resistencia civil y cotidiana en la Zaragoza de postguerra, 1936-1945” / Óscar Rodríguez Barreira
En: Hispania Nova : revista de historia contemporánea (ISSN 1138-7319), n. 12 (2014)
TEXTO COMPLETO | Revistas uc3m · Universidad Carlos III de Madrid

http://e-revistas.uc3m.es/index.php/HISPNOV/article/view/1993
Cazarabet conversa con... Irene Murillo Aced, autora de "En defensa de mi hogar y mi pan: Estrategias femeninas de resistencia civil y cotidiana en la Zaragoza de posguerra, 1936-1945"
Cazarabet, [s.d.]

http://www.cazarabet.com/conversacon/fichas/murillo.htm

lunes, 31 de diciembre de 2012

#articulos #filosofia | Reflexionando sobre Wittig : “Las guerrilleras” y “El cuerpo lesbiano”

Reflexionando sobre Wittig : “Las guerrilleras” y “El cuerpo lesbiano” / Mónica Cano Abadía · UZA
En: Thémata : revista de filosofía (ISSN-e 2253-900X), n. 46 (Julio – Diciembre 2012), p. 345-352. Ejemplar dedicado a: Mente y cuerpo : para una ontología del ser humano / Rubén Benedicto y Rafael Lorenzo (eds.)
/ ES / Artículos / Open Access
/ Binarismo / Discriminación sexual / Feminismo / Filosofía / Heterosexismo / Lenguaje / Lesbianismo / Literatura / Monique Witting
TEXTO COMPLETO | Universidad de Sevilla
http://www.publius.us.es/themata/indice_contenidos/num_46
TEXTO COMPLETO | Dialnet
http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4677536

En este artículo se analizan las obras literarias de la pensadora feminista Monique Wittig, concretamente “Las guerrilleras” y “El cuerpo lesbiano”, para rastrear sus propuestas contra el binarismo sexual y la obligatoriedad del contrato heterosexual. He escogido estas dos obras para analizar en ellas las dos revoluciones en las que cree Wittig: la revolución lingüística y la revolución social. Monique Wittig cree en la necesidad de estas dos revoluciones, que se entrelazan y van unidas, para subvertir el contrato social heterosexual, pues para ella la discriminación de sexo se hace desde un entramado político y lingüístico que requiere y presupone un binarismo sexual.

sábado, 30 de junio de 2012

#articulos #intersexualidad | Intersexualidad : una mirada feminista

Intersexualidad : una mirada feminista / Mónica Cano Abadía · UZA
En: Feminismo/s (ISSN-e 1989-9998), n. 19 (Junio 2012), p. 67-87. Número dedicado a: Miradas trans/identitarias
/ ES / Artículos / Open Access
/ Binarismo / Feminismo / Identidad sexual / Intersexualidad / Teoría Queer / Transfeminismo / Transgénero
TEXTO COMPLETO | RUA · Universitat d’Alacant
http://rua.ua.es/dspace/handle/10045/27602
TEXTO COMPLETO | Dialnet
http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4126950

En este artículo se proporciona una perspectiva queer sobre la intersexualidad, teniendo las ideas de Judith Butler como fondo siempre presente para leer a otras tres autoras fundamentales en el estudio de la intersexualidad: Anne Fausto-Sterling, Suzanne Kessler y Alice Dreger. Estas tres autoras realizan interesantes estudios sobre la intersexualidad desde diferentes perspectivas: desde la biología, desde la psicología y desde la historia. Las tres se esfuerzan por cambiar los tratamientos médicos y sociales que sufren personas nacidas con cuerpos que desafían las normas de género, sexo y sexualidad, para flexibilizar la categoría de lo humano y abrirla fuera del binarismo de sexo, pudiendo así dar cabida a los cuerpos considerados como ambiguos que no pueden (y que, en ocasiones, no quieren) encuadrarse en el sistema binario.

domingo, 1 de noviembre de 2009

#libros #feminismo #memoria | Vindicación Feminista : una voz colectiva, una historia propia : antología facsímil de textos (1976-1979)

Vindicación Feminista : una voz colectiva, una historia propia : antología facsímil de textos (1976-1979) / M.ª Ángeles Larumbe Gorraitz ; epílogo de Lidia Falcón.

Zaragoza : Universidad de Zaragoza, 2009 [11-01].
401 p.

/ ES / Libros / ENS / Feminismo / Memoria histórica / Mujeres / Transición / Publicaciones periódicas / Vindicación

📘Ed. impresa: ISBN 9788492774616 / 20.00 €
📑Cita APA-7: Larumbre Gorraitz, Mª Ángeles (2009). Vindicación Feminista. Una voz colectiva, una historia propia. Antología facsímil de textos (1976-1979). Universidad de Zaragoza.


La revista Vindicación Feminista (1976-1979) marcó un hito en las publicaciones y en el movimiento social que luchaba en España por la liberación de la mujer. La publicación reunió a un magnífico plantel de periodistas y escritoras que supieron compaginar el dinamismo y el interés por la actualidad que caracterizan a toda revista con el rigor en el análisis y el afán didáctico de quienes aspiraban a explicar y difundir le perspectiva de género. Este volumen, que comienza con un extenso estudio preliminar de M.ª Ángeles Larumbe y se cierra con un epílogo de Lidia Falcón, principal animadora y patrocinadora de la revista, presenta una antología de textos y portadas en edición facsímil. En DVD se incluye el fondo documental íntegro de todos sus números.