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jueves, 29 de febrero de 2024

#hemeroteca #gais #vih #sida | Un libro frente a los estigmas y miedos del VIH

Fotograma de la película ‘The normal heart’, basada en la obra de Larry Kramer //

Un libro frente a los estigmas y miedos del VIH

Luis Maura | El Asombrario, 2024-02-29

https://elasombrario.publico.es/un-libro-frente-a-los-estigmas-y-miedos-del-vih/ 

Acaba de publicarse ‘La noche en que Larry Kramer me besó’, del estadounidense David Drake. Este monólogo teatral semiautobiográfico nos narra su viaje de autodescubrimiento como hombre gay, a la vez que describe los efectos de la crisis del sida en la década de los 80 y subraya la gran labor de los movimientos sociales para defender los derechos de las personas con VIH, y la importancia de pertenecer a una comunidad que lucha unida contra cualquier tipo de estigmatización. Algo que sigue siendo actual y necesario. La lectura de este libro me ha llevado a escribir este artículo; y confieso que me ha costado, porque es un tema del que no suelo hablar con nadie, pero...

Como no tiene nada de malo ni de raro y seguro que más de uno y más de dos han pasado por una situación similar, permitidme que os lo cuente.

Hace tiempo tuve una relación sexual de riesgo. Se me rompió el condón con un chico y, aunque él aseguraba “estar limpio”, el pánico se me instaló en el cuerpo. Por mucho que sepamos que uno puede hacer vida normal con VIH y que ‘indetectable es igual a intransmisible’, todavía somos muchos los que vivimos con el miedo a contraer el virus. Hemos dado grandes pasos como sociedad y cada vez es un tema menos tabú, pero el estigma, por desgracia, sigue ahí. Podemos hablar libremente sobre ello, pero confesar de manera pública que uno es VIH-positivo solo lo hacen unos pocos valientes. La gran mayoría, sin embargo, decide mantenerlo en secreto, porque en este país siempre hemos sido de llevar la procesión por dentro y de darle demasiada importancia al qué dirán.

Por eso tardé mucho en atreverme a ir al hospital a pedir la PEP (profilaxis posexposición), porque no quería sentirme juzgado. Más allá de la pereza que me generaba la idea de pasar varias horas en una sala de urgencias esperando a ser atendido, visualizarme contándoselo a un desconocido me provocaba un sentimiento de vergüenza y culpa. Podía confiar en la palabra del chico, pero, si había alguna posibilidad de contagio, por mínima que fuera, lo mejor era intentar ponerle remedio cuanto antes. La salud es siempre lo primero y, en caso de contagio, la detección precoz es vital.

Un amigo me recomendó hablar con Apoyo Positivo y fue gracias a ellos, que me calmaron y me aconsejaron sobre lo que debía hacer, que vencí mis prejuicios y me fui a un hospital a pedir la medicación necesaria.

Me gustaría decir que, una vez allí, todo fue a las mil maravillas, pero no sucedió así exactamente. Me atendieron con respeto, me pasaron a consulta muy pronto y la doctora fue educada y profesional. No obstante, la enfermera que me tenía que dar las pastillas, comenzó a tratarme de forma fría y distante después de escuchar la palabra “anal”. En la consulta, mientras yo intentaba sacar de su envoltorio las tres pastillas que tendría que tomarme cada día durante 28 días, apareció otro enfermero que, sin venir a cuento, empezó a hablarme: “Sabes que esta medicación solo se puede tomar dos veces en la vida. Esto no es cualquier cosa... Y que no puedes tomar alcohol”.

No sabía quién era ese tipo, de dónde había salido ni por qué me estaba mintiendo de manera tan descarada. Porque, como me ratificó Apoyo Positivo más tarde, sí que se puede tomar la PEP más de dos veces en la vida y no pasa nada por ingerir alcohol mientras estás tomando dicha medicación.

Con la tercera pastilla, mientras me metían prisa para que saliera, me pregunté: ¿Por qué mentirle a una persona que ya está asustada? ¿Cree que quiero volver a pasar este mal trago de nuevo? ¿Por qué juzgar a la persona que quiere hacer las cosas bien? ¿No se da cuenta de que si me vuelve a suceder algo así y le hago caso, tal vez me contagie y eso provoque que pueda infectar a más personas? ¿Qué pasaría si todo esto se lo dijera a un chaval de 20 años en vez de a mí?

Me hice los análisis de sangre pertinentes y me fui de allí con ganas de llorar, pero, a la vez, contento de haber vencido al monstruo que me había paralizado, ese que me señalaba como si hubiese cometido algún tipo de error fatal. Pero esto no lo conseguí por mí mismo, sino gracias a las conversaciones con mis amigos y a los consejos y buen hacer de Apoyo Positivo. Pude superar ese sentimiento de culpa gracias, en definitiva, a la sensación de comunidad.

De esto, entre otras cosas, habla ‘La noche en que Larry Kramer me besó’, de David Drake (Edgewood, Maryland, EE UU, 1963). El director, dramaturgo y actor estadounidense utiliza la metáfora del beso para hacer referencia al impacto que le produjo la obra 'Un corazón normal', de Larry Kramer, cuando la vio el día de su 22º cumpleaños: “Ese beso salió disparado de la boca de un cañón y explosionó mi alma en mil muertes con forma de lágrima; dejando mis ojos manchados por las huellas de mis dedos húmedos (...) con una sangre de tinta negra”.

Este monólogo teatral semiautobiográfico publicado por ‘Dos Bigotes’, traducido por el editor y escritor Pedro Villora y con prólogo del artista y profesor de arte José Villarrubia (que además es amigo íntimo del propio Drake), nos narra su viaje de autodescubrimiento como hombre gay, plagado de referentes musicales, a la vez que describe los efectos de la crisis del sida en la década de los 80. Se trata de una obra activista que subraya la gran labor de los movimientos sociales para luchar por los derechos de las personas con VIH, y la importancia de pertenecer a una comunidad que lucha unida, desde las revueltas de Stonewall del 1969 a todas las manifestaciones llevadas a cabo a finales de los 80 por el grupo de acción directa ACT UP , acrónimo de ‘AIDS Coalition to Unleash Power’ (“Coalición del sida para desatar el poder”), cuyo lema era “SILENCIO igual a MUERTE”.

En palabras del propio autor, asistir a la obra de teatro fue lo que le condujo a ACT UP: “Aquella experiencia fue la que me llevó a aceptar la verdad de mi vergüenza, la que me permitió aceptar la verdad y la bondad de mi esencia como hombre homosexual. Y, por último, la que me ha vinculado con mi tribu y con la furia que hizo brotar estas historias de mi alma queer”.

A veces parece que ya está todo hecho, que ya se ha hablado demasiado de este tema y que tanto activismo resulta innecesario, pero, lamentablemente, se trata de una afirmación falaz. Me gustaría rescatar una frase de la serie ‘Veneno’ (Javier Calvo y Javier Ambrossi, 2020): “De lo que no se habla, no existe. Y lo que no existe, se margina”. Por eso es importante que sigamos hablando de la crisis del sida de los 80, porque venimos de ese pasado de homofobia y discriminación en el que, a pesar de estar muriéndonos por lo que se llegó a considerar, con muy mala baba, la ‘peste gay’, nadie parecía dispuesto a mover un dedo. Es parte de nuestra historia y no debe caer en el olvido, ya que nos configura como colectivo.

De eso habla este monólogo y también ‘Un corazón normal’, de Larry Kramer, adaptada al cine en 2014 por Ryan Murphy, a quien también le debemos la creación de la serie 'Pose'. La misma temática aborda ‘Philadelphia’ (Jonathan Demme, 1993), primera película producida por un gran estudio en abordar el estigma del sida. Y más recientemente las películas francesas ‘120 pulsaciones por minuto’ (Robin Campillo, 2017), ‘Vivir deprisa, amar despacio’ (Christophe Honoré, 2018) o la serie de HBO Max ‘It’s a sin’ (Russell T. Davis, 2021).

No es malo echar la vista atrás si eso va a ayudarnos a coger impulso para enfrentarnos a la homofobia y al estigma del VIH que todavía existe en nuestra sociedad. Es importante que sepamos que, afortunadamente, hoy en día se puede vivir con VIH con total normalidad y que, cuando algunos vengan a señalarnos con el dedo con sus prejuicios absurdos y su rancia moral, seamos conscientes de que tenemos una comunidad detrás que nos respalda, esos ‘mil puntos de luz’ a los que hace referencia David Drake en su texto. La memoria nos guía, nos hace más fuertes y nos ayuda a combatir hombro con hombro. Por este motivo, la publicación de esta obra, por primera vez en español, después de más de tres décadas desde su estreno, es un pequeño y luminoso milagro.

jueves, 3 de enero de 2019

#hemeroteca #inmemoriam | Fallece Héctor Xtravaganza, histórico bailarín de vogue y activista gay

Imagen: Desastre / Héctor Xtravaganza
Fallece Héctor Xtravaganza, histórico bailarín de vogue y activista gay.
Desastre, 2019-01-03
http://desastre.mx/internacional/fallece-hector-xtravaganza-historico-bailarin-de-vogue-y-activista-gay/

Héctor Xtravaganza, un hombre abiertamente gay y uno de los miembros fundadores de House of Xtravaganza, una agrupación histórica dentro del ámbito de la cultura vogue de Nueva York, falleció el pasado 30 de diciembre a los 60 años de edad. Su muerte fue anunciada a través de las cuentas oficiales de House of Xtravaganza.

El bailarín había trabajado recientemente como consultor en la serie de televisión ‘Pose’, la cual es producida por Ryan Murphy y cuenta la historia del surgimiento de la cultura vogue en Nueva York a finales de los años ochenta.

Héctor era “madre” (nombre que reciben los líderes de cada una de las casas de vogue debido al sentido de pertenencia y fraternidad que se establece dentro de cada agrupación) de House of Xtravagaza, papel que tomó en el año de 1993 tras suceder a David Ian Xtravaganza y a Héctor Valle, quienes fundaron la casa en 1982 y fallecieron por causas relacionadas al sida.

El compromiso de Héctor con su trabajo lo llevó a adoptar de manera legal el apellido Xtravaganza: “Esta familia es más real para mí que mi familia biológica. Ellos son los primeros”, comentó al respecto.

Esta entrega llevó a que Héctor fuera nombrado de manera honoraria “abuelo” de House of Xtravaganza cuando José Gutiérrez Xtravaganza se convirtió en madre de la casa en 2002. El bailarín también enfocó su talento en el activismo en contra de la epidemia del VIH, pues trabajó de la mano con organizaciones y se dedicó a promover el sexo seguro y asesorar a generaciones jóvenes sobre el tema.

“Cómo me gustaría que tuviéramos el tiempo de hacer realidad más sus sueños. Como tantos cientos, si no miles de personas, lo amaba. Y he tenido el honor de conocerlo”, excribió el productor Ryan Murphy tras la noticia de su muerte.

House of Xtravaganza es una de las casas de vogue más importantes y sus integrantes se han convertido en embajadores de este baile por todo el mundo. Se trató de la primera casa con integrantes latinos en una cultura predominantemente afroamericana, su fundador era de origen puertorriqueño al igual que muchos de sus integrantes.

La fama de esta agrupación llegó después del documental 'Paris is Burning' de 1990, en él se sigue la vida de un grupo de bailarines homosexuales y trans y cómo conforman su cultura en los barrios pobres de Nueva York.

lunes, 4 de junio de 2018

#hemeroteca #television #lgtbi | 'Pose': la nueva serie de Ryan Murphy se zambulle en el mundo LGTB reivindicándolo

Imagen: Público / Fotograma de 'Pose'
'Pose': la nueva serie de Ryan Murphy se zambulle en el mundo LGTB reivindicándolo.
HBO España estrena este lunes lo nuevo del creador de ‘American Horror Story’, una serie de ocho episodios en la que da una visión profunda, compleja y reivindicativa de la situación del colectivo LGTB en la Nueva York de los años ochenta con un ritmo frenético y mucho drama personal, familiar y sentimental.
María José Arias | Público, 2018-06-04
http://www.publico.es/culturas/hbo-espana-pose-nueva-serie-ryan-murphy-zambulle-mundo-lgtb-reivindicandolo.html

El nombre de Ryan Murphy es como el de una marca registrada con un estilo propio, fácilmente reconocible y con una considerable legión de fans que se enamoran de sus personajes, especialmente los femeninos, con devoción ‘seriéfila’. Por eso sus proyectos siempre se encuentran entre los más esperados de la temporada y entre los más aplaudidos. En ‘Pose’ une fuerza creativa con Brad Falchuk y Steven Canals y se reserva la dirección de los dos primeros episodios. Un arranque que, si bien peca de una duración excesiva (78 y 70 minutos), plantea interesantes líneas argumentales cargadas de drama en las que el reflejo de una sociedad -la de los ochenta en Nueva York-, una cultura -la llamada ‘ball culture’- y una comunidad -la LGTB- se entrelazan para dar una visión detallada de lo que trata de contar y reivindicar.

‘Pose’ surge de la colisión entre dos ambientes tan opuestos como el que se cocía en los altos edificios para ejecutivos en la década de los ochenta neoyorquina y lo que ocurría en esas salas en las que transexuales y homosexuales se reunían para participar en competiciones de baile y vestuario. En la contraposición de un ambiente y otro es donde reside la fuerza de una serie con la que Murphy, así lo ha expresado él mismo en varias entrevistas concedidas a medios americanos, pretende abrir un universo desconocido para el gran público. Convencido de que la televisión puede contribuir a hacer del mundo un lugar mejor, el creador de ‘Feud’ se vuelca de lleno con una parte de la población que no siempre es reflejada de manera justa y realista en la pantalla.

Con el cartel de ser la producción con el mayor casting de actores y actrices LGTB, el caleidoscopio de personajes que se despliega en ‘Pose’ llega a ser abrumador. Hay tantos y algunos tan magnéticos que es imposible no conectar ya desde el inicio con alguno de ellos dejándose arrastrar a sus vidas. En ese universo de la ‘ball culture’ que se retrata destacan especialmente tres que aúnan una fortaleza y un fragilidad empáticas. En solo dos episodios -a los que HBO España ha dado acceso a los medios antes de su estreno- Lulu (Hailie Sahar), Angel (Indya Moore) y Damon (Ryan Jamaal Swain) se convierten en una familia atípica y entrañable.

La primera, que se gana la vida acicalando uñas, ejerce de madre de una de esas casas en las que se acoge a otros miembros de la comunidad, se les da cobijo bajo algunas reglas y juntos, como familia, hacen frente a la vida y a esas competiciones en las que pueden ser ellos mismos y dar rienda suelta a su creatividad. Como figura maternal y mentora que es, a Damon lo saca de la indigencia en la que se encuentra después de que sus padres lo echasen de casa por su orientación sexual. A Angel, con la que comparte una conexión especial desde que conviviesen bajo el techo de su anterior mecenas, Blanca (MJ Rodriguez), le abre la puerta cuando decide separarse de su antigua madre harta del trato recibido.

El carácter social de 'Pose'
Las reivindicaciones de los personajes y de la propia serie siguen estando vigentes tres décadas después: igualdad, respeto, comprensión, oportunidades… Esa es la misión de una producción con la que Murphy se adentra de lleno en un terreno poco explorado en la ficción sin dejarse eclipsar por los trajes exagerados, el baile y la música que, claro, también son parte importante con escenas que derrochan colorido y notas altas. Pero lo importante es que cada personaje tiene una biografía que le acompaña, un drama personal y un arco argumental que se ve trazado con más o menos profundidad ya desde el principio.

El casting, que se realizó a lo largo de toda la geografía estadounidense durante seis meses y fue dirigido por Alexa Fogel, cuenta con nuevos rostros que prometen dar mucho de qué hablar, como Ryan Jamaal Swain, y otros poco conocidos como las mencionadas Indya Moore y Hailie Sahar. Algunos incluso huelen a posible nominación. Entre los consolidados y habituales de las series de Murphy, Kate Mara y Evan Peters, sobresaliente en su papel como enlace entre el mundo LGTB y el de la incipiente era Trump -como se describe en la sinopsis-. Peters interpreta a Stan, un padre de familia de clase media que trabaja para un pez gordo bastante desagradable al que interpreta James Van Der Beek.

Un día su camino se cruza con el de Angel y se ve irremediablemente atraído por la dulzura y tristeza de esa chica que acaba de conocer en la calle. La relación entre ambos, que se va tejiendo en los dos primeros episodios y en la que los gestos y miradas dicen casi más que las palabras, es una de las líneas trazadas más interesantes y prometedoras de ‘Pose’. “Estoy cansada de ser humillada, me merezco más”, dice en un momento Angel. Si ese “más” es Stan o no, está por ver. Su relación, desde luego no es fácil ni está bien vista.

Compuesta por ocho capítulos, el principal problema con el que tropieza ‘Pose’ es la duración excesiva de sus primeros episodios, en los que quizá se recrea en exceso en la parte más festiva y lúdica de la serie y con la que puede perder a los espectadores menos cercanos al estilo de Murphy. Aún así, esta producción de FX es mucho más que poses, es un verdadero drama personal y familiar de personajes en una época no tan lejana reflejada a conciencia con la intención de trascender y cambiar estereotipos.

Para demostrar que es algo más que una serie, su creador anunció hace unos días a través de Twitter que donaría todos los beneficios a organizaciones de caridad que velan por el bienestar y los derechos del colectivo LGTB. Desde entonces, cada día da visibilidad desde su cuenta a una organización. Decía Murphy en una entrevista con ‘Variety’ que lo que pretende con ‘Pose’ y las donaciones es ayudar a cambiar “corazones y mentes”. Material para ello hay en los dos primeros episodios, en los que los personajes son mucho más que su ropa y su sexualidad.

lunes, 19 de marzo de 2018

#hemeroteca #homosexualidad #homofobia | Versace, el asesinato que dejó en evidencia la homofobia

Imagen: El País / Darren Criss en el papel de Andrew Cunanan
Versace, el asesinato que dejó en evidencia la homofobia.
La nueva entrega de 'American Crime Story' se centra en la historia del hombre que acabó con la vida del diseñador italiano.
El País, 2018-03-19
https://elpais.com/cultura/2018/03/16/television/1521220560_789535.html

"¿Qué podía hacer para superar 'The People vs. O.J. Simpson'?". Ryan Murphy, actual Rey Midas de la televisión estadounidense y responsable de títulos como American Horror Story, Glee o Feud, se refiere a la primera entrega de su serie antológica 'American Crime Story', que se centró en el mediático juicio contra la estrella de fútbol americano y se ganó el favor del público y la crítica. "Tenía que hacer algo intimista", cuenta a El País. Ese es el germen de ‘El asesinato de Gianni Versace’, centrada en el crimen que acabó con la vida del diseñador de moda y en el historial de su asesino, el psicópata homófobo Andrew Cunanan. Antena 3 estrena hoy la serie con la emisión de sus tres primeros capítulos y en Netflix estará disponible al completo el 30 de marzo.

Aunque su intención era dedicar la segunda temporada a la devastación del huracán Katrina, los efectos especiales retrasaron el proyecto hasta la próxima entrega y así adelantó ‘Versace’, fascinado por un asesinato que el 15 de julio de 1997 conmocionó a la sociedad y dejó en evidencia la homofobia que todavía campaba en tiempos de supuesta apertura sexual. “Me acuerdo que por entonces Sylvester Stallone vivía en Miami, como Madonna o los Bee Gees y todos se marcharon. Teníamos miedo”, recuerda Ricky Martin, puertorriqueño que reside en Miami.

Ninguno de los protagonistas de Versace le conocieron. Ni Murphy, ni Martin, que interpreta a su amante durante 15 años Antonio D’Amico, ni Edgar Ramírez (“igualito que Versace”, según Murphy), ni Penélope Cruz llegaron a conocer al diseñador. La actriz española conocía a su hermana, Donatella, y fue la primera persona a la que acudió cuando Murphy le pidió que interpretara ese papel. La única petición de Donatella fue que no inmiscuyeran a sus hijos. “Para el papel pensé en Lady Gaga aunque brevemente porque sabía que no estaba disponible. A Penélope la conocía de trabajar con su esposo [Javier Bardem] en ‘Come, Reza, Ama’, pero pensé que una actriz con Oscar nunca aceptaría”, rememora.

“La experiencia es totalmente adictiva. Me ha dado tiempo para explorar un personaje que siempre me ha gustado, una mujer fuerte en esta historia de amor fraternal”, resume Cruz a este diario en una visita al rodaje. Un tiempo bien empleado no solo para conocer su papel sino para recrearlo, cambiando su acento para sonar italiana y su tono, más grave que el suyo natural. Además de la apariencia. No necesitó protéticos “porque todavía no se había hecho nada en la cara”, dice Cruz, pero sí mucho maquillaje y varias pelucas y lentillas de otro color. En total, un proceso de tres horas. Pero, como subraya Murphy, Penélope es en ‘Versace’ la Sarah Paulson de ‘O.J. Simpson’, comparando así a la española con la actriz estadounidense que ganó el Emmy y el Globo de Oro por su trabajo como Marcia Clark a las órdenes de Ryan.

La transformación que más sorprende en ‘Versace’ es la de Darren Criss. De la angelical voz de ‘Glee’ a la maldad de Cunanan. “Son las dos caras de la moneda, la creatividad y la vida de Versace versus la destrucción y la muerte de Cunanan”, describe Edgar Ramírez, consciente de las similitudes que albergan ambos personajes de lo que Ryan ve como una tragedia griega. Tragedia con un gran trasfondo social, justo lo que a Murphy le interesa. “No estoy en el negocio de hacer dramas de tribunales”, aclara por si ‘O.J. Simpson’ llama a engaño.

Detrás de la moda, el drama y el asesinato está el significado de ese momento en la historia, una muerte que según Murphy podía haber sido evitada si la homofobia y el miedo a salir del armario no hubiera ralentizado las investigaciones de las anteriores víctimas. “En medio de tiempos felices, Clinton en la Casa Blanca, prosperidad económica, energía creativa y cultural, el asesinato de Versace fue la puñalada que nos recordó que seguíamos perseguidos. Que la política de no hagas preguntas ni des respuestas no era la solución para nuestros problemas”, resume Murphy, abiertamente homosexual y en lucha contra las políticas reaccionarias del actual presidente estadounidense.

Dos días para grabar la muerte
Si con su previa entrega, Ryan Murphy prefirió una narración lineal del juicio contra O.J. Simpson, los nueve episodios de ‘Versace’ son un continuo salto en el tiempo que construyen la historia echando marcha atrás desde el momento del asesinato. Esa mañana que acabó en muerte necesitó de dos días rodados en continuidad para ayudar a sus actores y para los que Muprhy utilizó la Casa Casuarina donde Versace vivió y a cuyas puertas murió. “Todo lo que teníamos que hacer era tocar esas paredes para sentir la emoción, para notar la presencia de Versace entre nosotros”, recuerda Ricky Martin.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

#hemeroteca #transexualidad #television | Cinco actrices trans lideran el reparto de la nueva serie de Ryan Murphy

Cinco actrices trans lideran el reparto de la nueva serie de Ryan Murphy.
Fátima Elidrissi | El Mundo, 2017-11-01
http://www.elmundo.es/television/2017/11/01/59f755e2e5fdea2a7b8b458c.html

El prolífico padre de ‘Nip/Tuck: A golpe de bisturí’, ‘Glee’, ‘American Horror Story’, ‘American Crime Story’ o ‘Feud’ sigue rompiendo barreras en la pequeña pantalla, esta vez con el mayor reparto transgénero de la historia.

Según informa Variety, cinco actrices trans protagonizarán ‘Pose’, la nueva serie de Ryan Murphy. Serán MJ Rodriguez, Indya Moore, Dominique Jackson, Hailie Sahar y Angelica Ross. Junto a ellas estarán cuatro conocidos intérpretes televisivos: Evan Peters, actor fetiche de Muprhy presente en todas las entregas de ‘American Horror Story’; la protagonista de ‘Orphan Black’, Tatiana Maslany; Kate Mara, quien también apareció en la primera temporada de ‘American Horror Story’ o en ‘House of Cards’; y James Van Der Beek, ídolo adolescente del popular drama ‘Dawson crece’. El ganador del premio Tony Billy Porter, Ryan Jamaal Swain y Dyllon Burnside completan el reparto.

‘Pose’ es un drama ambientado en el Nueva York de 1986 para la cadena de televisión estadounidense FX. Examinará la yuxtaposición de varios segmentos de la sociedad en Manhattan, el surgimiento del universo del lujo de la era Trump, el mundo de la danza, la escena social y literaria y la cultura LGTBQ.

"Estamos encantados de que ‘Pose’ desarrolle nuevas narrativas centrándose en las experiencias únicas y poco contadas de las mujeres trans y las personas gais de color", afirmó Steven Canals, cocreador de la serie junto a Murphy y su habitual colaborador Brad Falchuk. "Ryan ha reunido a un sólido equipo de narradores e innovadores para colaborar en el relato de esta importante historia. Siendo un guionista de color ‘queer’ criado en el Bronx, me siento honrado de ayudar a llevar este revolucionario show a los hogares [de los espectadores]", añadió el guionista, que ha estado escribiendo la serie junto a las artistas transexuales Our Lady J y Janet Mock.

El trío de creadores producirá ‘Pose’ junto a Nina Jacobson, Brad Simpson y Alexis Martin Woodall. El director trans Silas Howard (‘Transparent’) participará en la serie como productor coejecutivo. FX Productions y Fox 21 se encuentran detrás del piloto, cuya producción comenzará en Nueva York en noviembre.