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lunes, 11 de noviembre de 2019

#hemeroteca #trabajosexual #abolicionismo | Universitarios intentan boicotear una charla sobre prostitución en la Carlos III de Madrid

Imagen: Público / '¡La abolición no entra en discusión!'
Universitarios intentan boicotear una charla sobre prostitución en la Carlos III de Madrid.
"Fuera proxenetas de la universidad", gritaron los estudiantes, quienes no llegaron a interrumpir el acto en la UC3M.
EP | Público, 2019-11-11
https://www.publico.es/sociedad/prostitucion-estudiantes-boicot-charla-universidad-uc3m.html

Un centenar de jóvenes, convocados por la organización Frente de Estudiantes, han intentado boicotear este lunes una charla sobre la prostitución en la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M).

El grupo de estudiantes ha forzado la entrada al edificio, custodiado por vigilantes de seguridad, quedándose a las puertas del aula donde se celebraba el debate, momento en el que han decidido abandonar el edificio voluntariamente tras discutir acaloradamente con docentes del centro universitario.

El Frente de Estudiantes anunció la semana pasada su intención de "boicotear" la celebración de la mesa redonda ‘Prostitución y trabajo sexual. Debate desde los derechos humanos’, programada este mediodía y en la que han intervenido Ruth M. Mestre, profesora de Filosofía del Derecho de la Universitat de Valencia y experta en teoría feminista del derecho, y la abogada laboralista Celia Pereira.

A la hora que comenzaba la mesa redonda, los estudiantes se han concentrado a las puertas del edificio Luis Vives de la universidad en su campus de la localidad madrileña de Getafe, donde vigilantes de seguridad restringían el acceso. Con silbatos, cacerolas y megáfonos, los jóvenes concentrados han gritado consignas como "Fuera proxenetas de la universidad".

Sobre la una de la tarde, los estudiantes han decidido forzar la puerta que impedía su entrada al edificio y han enfilado corriendo las escaleras para dirigirse al aula que acogía la charla, que forma parte de un seminario de teoría crítica que lleva 17 años celebrándose en esta universidad madrileña.

El pasado octubre, veinte universidades (entre ellas, la UC3M) comenzaron un ciclo de debates sobre prostitución de forma coordinada en protesta por la cancelación de un debate sobre trabajo sexual en la Universidade da Coruña, que calificaron como "censura". Las jornadas se extenderán hasta mediados del año que viene.

Ante las puertas del aula, los jóvenes se han topado con vigilantes y docentes, con las que han discutido acaloradamente durante unos minutos. "¡Yo era feminista antes de que tu nacieras!", le ha espetado una profesora a una de las chicas que pretendía boicotear la charla, mientras otra docente intentaba convencerlas de que el debate "no era favorable a la regulación" de la prostitución.

"¡La abolición no entra en discusión!", han gritado los manifestantes, que también han coreado la palabra "vergüenza" antes de anunciar su retirada. Según la portavoz del Frente de Estudiantes Eva Madariaga, que se ha dirigido a su compañeros con un megáfono, la universidad había llamado a la Policía y debían abandonar el edificio para seguir protestando y haciendo "ruido" en el exterior.

Tras la desbandada, una de las profesoras que había intentado persuadir a algunas manifestantes lamentaba la protesta: "Es una pena, están desinformados". Dentro, la charla coordinada por la profesora de Filosofía de la Carlos III Silvina Ribotta, a la que asistían también varias decenas de estudiantes, en su mayoría mujeres, intentaba continuar estoicamente a pesar de la algarada.

"Estoy encantada de poder debatir aquí con las vías civilizadas que tenemos, y es una pena que estemos donde estamos", ha dicho al comienzo de su intervención la jurista y profesora de Filosofía del Derecho Ruth M. Mestre.

Cuando Mestre ha terminado su turno, una vez recuperada la calma, la coordinadora del debate Silvina Ribotta ha asegurado ante los asistentes que nunca se había encontrado con una situación similar en la universidad.

"Ha sido un poco intenso. En 17 años no hemos tenido tanta gente interesada en que no habláramos de algo, y no estoy acostumbrada", ha dicho la profesora de Filosofía. "Estas situaciones de violencia no son gratuitas y no ayuda a la causa en absoluto", ha añadido.

Ribotta también ha calificado de "consignas vacías" los lemas que han entonado los jóvenes que han intentado boicotear la charla. "Ninguna apoya lo de ‘metralleta para el proxeneta’ porque vivimos en un Estado de Derecho, y lo que queremos son leyes", ha sentenciado.

Esta profesora también ha revelado que los organizadores del acto habían pedido a los vigilantes de seguirdad "que no utilizaran la fuerza" para "no violentar la situación", y ha tenido palabras de gratuitud para los asistentes.

"Agradecemos de corazón haber aguantado las presiones y lamentamos no haber transmitido el deseo de diálogo a la gente", ha dicho Ribotta manifestando su respeto a la libertad de expresión de los manifestantes contrarios al debate.

La protesta contra la charla sobre prostitución ha dificultado otra protesta prevista en la universidad madrileña este lunes. Los estudiantes de la asociación cultural Carlos Marx pretendían colocar lazos verdes en la entrada de una charla que consideraban contraria al aborto, pero los tenían guardados en el edificio Luis Vives, y no han podido acceder a por ellos.

miércoles, 24 de octubre de 2018

#hemeroteca #educacion | Navarra implanta un programa educativo que incluye “curiosidad sexual y juegos eróticos infantiles”

Imagen: El País
Navarra implanta un programa educativo que incluye “curiosidad sexual y juegos eróticos infantiles”.
UPN, PP y CONCAPA acusan al gobierno foral de tratar de “adoctrinar” a los alumnos con las asignaturas de igualdad, prevención de la violencia y sexualidad.
Javier Lorente Doria | El País, 2018-10-24
https://elpais.com/elpais/2018/10/24/mamas_papas/1540366674_682513.html

El programa que promueve la educación en igualdad y la educación afectivo sexual de los escolares de Navarra, Skolae, ha encontrado una fuerte oposición tanto en las asociaciones de familias católicas como en la oposición. En la ficha de la etapa de infantil (de 0 a 6 años) hay una referencia a la “curiosidad sexual y juegos eróticos infantiles” que ha despertado la polémica. La consejería defiende que es una mera definición científica. Quienes protestan acusan al Gobierno foral de intentar adoctrinar a los menores en la "ideología de género".

El Departamento de Educación del gobierno navarro ha desarrollado este programa. El sector del centro derecha del parlamento foral y a la Confederación Católica de Padres han iniciado una campaña de oposición en contra de Skolae, que se desarrolló de manera experimental el pasado curso en 16 centros y se ha extendido a un centenar de centros en el actual, tras ser avalado por los técnicos de Educación. UPN y PP acusan al Departamento de “adoctrinar” al alumnado mediante este programa.

“Es una aberración y un escándalo, pretenden instaurar en la cabeza de los niños la ideología de género”, proclama la presidenta del PP navarro Ana Beltrán. Por su parte, el líder de UPN, Javier Esparza asegura que Skolae busca “imponer una única manera de entender la igualdad de género, una única manera de entender la sexualidad y hacerlo en todos los centros”. Críticas a las que se ha unido también la CONCAPA y el Foro de la Familia, cuyo delegado en Navarra, José Antonio Suanzes asegura que el programa quiere “secuestrar ideológicamente a los niños ignorando los derechos de los padres”.

La consejera navarra de Educación, María Solana, defiende el programa y considera que “debería desinstalarse de la cabeza de algunos líderes políticos es precisamente una ideología de género concreta”, en referencia a las críticas del PP. Uno de los aspectos que los dos partidos del espectro de la derecha han hecho hincapié es en lo referido a la aparición en la ficha del itinerario de 0 a 6 años de una referencia a la “curiosidad sexual y juegos eróticos infantiles”. Solana señala que “no se puede poner esto en una mirada adulta” porque se trata de “un término científico” sobre algo que “se inicia desde la infancia”. La consejera insiste en que ese concepto hay que encuadrarlo en material pedagógico para describir “algo tan sencillo como conocer su propio cuerpo o los clásicos juegos de papás y mamás”. María Solana afirma no entender cómo alguien “puede pensar que el departamento quiere montar orgías en las escuelas infantiles” salvo que quiera ser “perverso” y “hacer ver lo que no es”.

La consejería remarca que el programa está amparado en tres leyes orgánicas, la ley foral sobre LGTBI y varias órdenes forales. “Si alguien no quiere que se aplique la coeducación en su centro está en su perfecto derecho de decirlo pero no se puede consentir una manipulación de este tipo”, concluye la consejera. Desde su departamento remarcan que Skolae recoge las recomendaciones del documento 'Orientaciones sobre educación en sexualidad' de la UNESCO o las líneas estratégicas del Ministerio de Sanidad en lo referido a salud sexual y reproductiva. De hecho, el programa se presentará la próxima semana en el primer Congreso Internacional de Coeducación, organizado por la Universidad Carlos III de Madrid. El plan recoge objetivos específicos y programas desde el ciclo de 0-6 años hasta Bachillerato, tanto en educación sexual como en igualdad y prevención de la violencia.

El programa se ha extendido este curso a toda la red educativa tras la prueba piloto ya que la consejería considera que las leyes vigentes le obligan a coeducar en toda la red sufragada por fondos públicos. En Navarra el 63% del alumnado estudia en la red pública y el 37% en la concertada, la gran mayoría en manos de entidades relacionadas con la Iglesia Católica. La consejera María Solana reseña que el curso pasado ya discutió sobre este asunto con la patronal de la red concertada y les ofreció el programa Skolae como un instrumento de ayuda para cumplir los objetivos obligatorios del plan de coeducación. “Es una manera de alcanzar esos objetivos, pero si la concertada tiene otros materiales mejores para alcanzar ese fin no tenemos problema en asumirlos también para el resto”, remarca la consejera.

Otro departamento, el de Salud, acaba de presentar una campaña para incidir en la prevención de las enfermedades de transmisión sexual entre los jóvenes. En los últimos 10 años han repuntado los casos de VIH y enfermedades como la sífilis se han multiplicado por cuatro. En la presentación de ese programa, la directora de Salud Pública, María José Pérez Jarauta revelaba que en las últimas encuestas “en la pregunta de quién te dio los primeros consejos al inicio de tu vida sexual la respuesta más frecuentes son: nadie, yo por intuición, mis amigos, mi pareja o buscaba información en internet”.

#hemeroteca #mujeres #trabajo | La tasa de pobreza de las empleadas domésticas duplica la del resto de trabajadores

Imagen: El Diario
La tasa de pobreza de las empleadas domésticas duplica la del resto de trabajadores.
Una de cada tres trabajadoras domésticas vive en hogares bajo el umbral de la pobreza (34,3%), más del doble de la media de los asalariados (16,3%), según un estudio de Oxfam Intermón y la Universidad Carlos III. El número de personas que se dedican a esta ocupación de manera informal, sin estar dadas de alta en la Seguridad Social, aumentó sobre un 9% en 2017. La precariedad se ceba con estas trabajadoras: tienen más contratos temporales y a tiempo parcial y se ausentan de sus puestos de trabajo la mitad que el conjunto de empleados.
Laura Olías / Raúl Sánchez | El Diario, 2018-10-24
https://www.eldiario.es/economia/pobreza-empleadas-domesticas-duplica-trabajadores_0_828017514.html

La crisis sacó a la luz y recrudeció un signo de precariedad del mercado laboral español: tener trabajo no siempre impide caer en la pobreza. Algunas profesiones se ven especialmente abocadas a la exclusión. Una de cada tres trabajadoras domésticas en España viven en hogares en riesgo de pobreza, un 34,3% del total. Un estudio de Oxfam Intermón y del Laboratorio del Derecho Social del Instituto Universitario de Género de la Universidad Carlos III denuncia la gran precariedad que afronta este colectivo. Su tasa de pobreza supera en más del doble la media de los trabajadores asalariados (16,3%).

Jessica Guzmán, de 50 años y nacida en Chile, llegó hace diez años a España, donde trabaja desde entonces en el cuidado de personas mayores en casas. La mujer, presidenta de la organización Malen Etxea, cuenta a Oxfam que aunque ahora tiene contrato de trabajo y cotiza en la Seguridad Social, ha trabajado por 500 euros brutos al mes sin contrato en momentos de gran vulnerabilidad de su vida. "La desesperación que vivimos se traduce en que solemos aceptar trabajos muy precarios. Te acabas cogiendo el empleo que encuentras, con tal de tener algo para comer y tener un techo", explicaba a este medio Edith Espinola, que llegó de Paraguay en 2009 y también se ha dedicado al trabajo doméstico.

Las vulnerabilidad económica de estas trabajadoras se plasma en todos los indicadores de condiciones de vida analizados por los responsables del estudio, que se basa en los microdatos de la Encuesta de Población Activa (EPA), la de Condiciones de Vida y los datos de afiliación de la Seguridad Social. Una de cada tres empleadas domésticas vive en hogares en los que llegan a fin de mes con "dificultad o mucha dificultad", mientras que esa situación la viven un 23,7% de la población asalariada, y el 12,6% ha sufrido retrasos en el pago del alquiler o la hipoteca en los 12 meses previos (casi el doble que el resto de trabajadores).

El perfil de Jessica y Edith, como mujeres y migrantes, es de los más frecuentes en la profesión, en la que trabajaban 631.700 personas, según los datos anuales de la EPA de 2017. Pese a formar parte de una población muy invisibilizada, por su entorno de trabajo en el interior de las casas y la escasa valoración social de sus tareas, suponen un colectivo muy numeroso. Son el 3,4% del total de trabajadores en España, mientras que los ocupados en la construcción de edificios suponen un 2,3% y los que se dedican al sector de actividades financieras y de seguros, un 2,4%, por ejemplo.

Y en las estadísticas no están todas las que son, reivindica Rafaela Pimentel, trabajadora doméstica y activista por los derechos laborales del colectivo en la organización Territorio Doméstico. "Hay muchas trabajadoras migrantes que están invisibilizadas, mujeres sin papeles para trabajar durante tres años a las que atraviesa la Ley de Extranjería y que están empleadas de manera informal. Esas mujeres están ahí", sostiene Pimentel.

Se suele hablar de empleadas domésticas en femenino porque la inmensa mayoría (casi 90%) son mujeres. En el colectivo también destaca la presencia de personas de origen extranjero, un 56,4% según el estudio. Su porcentaje ha disminuido en los últimos años, ya que muchas mujeres nacionales optaron por esta profesión durante la crisis económica, explica Liliana Marcos, especialista en política laboral de Oxfam Intermón. Las trabajadoras domésticas internas en hogares son en su inmensa mayoría mujeres migrantes, un 81,8%.

Un 25% sin protección social
Una de las razones que empujan a las mujeres a la precariedad y la pobreza es la gran incidencia de la economía sumergida en este sector, en el que los empleadores son familias en sus hogares y tienen a trabajadoras sin contrato. "Es aún común considerar normal la informalidad de un trabajo que se desempeña dentro del hogar", denuncia el estudio. El número de trabajadoras que no están dadas de alta en la Seguridad Social –y por tanto no cotizan ni cuentan con ninguna protección social– ha disminuido en los últimos años, pero aún suponen un 25% del total de trabajadoras. Una de cada cuatro.

Desde 2015, se ha frenado la reducción de las trabajadoras domésticas que no están dadas de alta –calculadas como la diferencia entre las que afirman en la EPA que se dedican a este sector y aquellas afiliadas medias como tal en la Seguridad Social– y en 2017 su número llegó a aumentar hasta las 163.925.

Además, Oxfam subraya que dentro de las mujeres que tienen contrato de trabajo, existe mucho trabajo sumergido: los responsables del estudio realizaron una encuesta entre 205 empleadas del hogar, de las que solo 18 (el 8,8%) cotizaba por todas sus horas de trabajo."Conocemos casos de mujeres que llevan años trabajando con contratos de 30 o 40 horas semanales y cuando iba a buscar la vida laboral estaba dada de alta solo por dos horas. Es una irregularidad que está ahí y lo sangrante es que muchas mujeres estaban descontándose del salario ese dinero" que supuestamente cotizaban, explica Rafaela Pimentel.

Líderes en precariedad laboral
El cóctel que alimenta la alta tasa de pobreza de estas trabajadoras pasa por una elevada precariedad en todas sus formas: una de cada tres empleadas domésticas (excluidas las internas) tienen contratos temporales, mientras que entre el conjunto de asalariados la temporalidad afecta a uno de cada cuatro; la proporción de estas trabajadoras con jornadas a tiempo parcial cuadruplica la del resto de trabajadores, y también supera con creces (80% frente a 55%) la parcialidad involuntaria, según los datos del estudio.

Las trabajadoras internas destacan por su exposición a largas jornadas: un 16,5% declaran que trabajan más de 70 horas semanales y un 4,5% asegura que sus jornadas superan las 90 horas a la semana, lo que para Oxfam es una muestra clara de la ilegalidad de estas condiciones respecto a los descansos reconocidos en la normativa laboral.

En Oxfam Intermón subrayan que parte de las condiciones precarias de estas trabajadoras se debe a la normativa actual, en la que las trabajadoras no cotizan por su remuneración real, ni cuentan con derecho a paro y afrontan una fórmula de despido casi sin causa, llamada de "desistimiento".

Por ello, la ONG llama al Gobierno de Pedro Sánchez a que mejore las condiciones de este colectivo, "es un problema de voluntad política", sostiene Liliana Marcos. La ONG sugiere dos primeras líneas de acción: por un lado, la lucha efectiva contra la informalidad, agilizando los trámites para dar de alta a las trabajadoras y aumentando las subvenciones del Estado a las cuotas de la Seguridad Social, siguiendo el modelo de Francia. Y por otro, con la ratificación del Convenio 189 de la OIT para equiparar los derechos de las empleadas domésticas al resto de trabajadores, que el Ejecutivo ya se ha comprometido a suscribir en 2019.

Los responsables del estudio y Rafaela Pimentel también exigen colaboración y responsabilidad al conjunto de la sociedad. "No hay servicios públicos suficientes de cuidado, pero no podemos descargarlos en las espaldas de las mujeres con condiciones lamentables", sostiene la trabajadora doméstica.