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martes, 9 de febrero de 2021

#hemeroteca #mujeres #cine | Las mujeres masculinas: masculinidad y feminidad a revisión en el western de Nicholas Ray ‘Johnny Guitar’


Las mujeres masculinas: masculinidad y feminidad a revisión en el western de Nicholas Ray ‘Johnny Guitar’.

Nunca una mujer se apoyó así en ninguna barandilla con la intención de no ser sexy, ni de gustar a ningún hombre, ni de mostrarse seductora. Ella es, literal y metafóricamente, la que lleva los pantalones.
Carla Boyera | El Diario, 2021-02-09
https://www.eldiario.es/murcia/cultura/mujeres-masculinas-masculinidad-feminidad-revision-western-nicholas-ray-johnny-guitar_1_7204838.html 

Resulta muy poco previsible que un western, categoría monolítica por excelencia de performatividad sin sorpresas de roles de género y apabullante protagonismo masculino, nos dé la oportunidad de reflexionar sobre la masculinidad y la feminidad como lo hace esta atípica y original propuesta de Nicholas Ray. Con un modesto presupuesto que se ajusta a las películas de serie b, este western nos presenta a un personaje masculino que vuelve tras cinco años de ausencia: la transformación de su identidad no queda sólo en el simbolismo de cambiarse el apellido (herencia patrilineal de tantas cosas machunas), sino que también afecta a su nueva arma de seducción: una guitarra. Johnny Guitar (Sterling Hayden) cambia la violencia fálica y los dedos tensos en el duro revólver por las manos flexibles sobre el mástil de su guitarra sin que eso suponga un quiebro en su masculinidad: vemos que Johnny se las apaña bien para conservar intacta su chulería.

Johnny Guitar entra, en medio de una tormenta de arena, en el local Vienna’s y pregunta por ‘the boss’. El inglés tiene esta cosa maravillosa de no denotar género en prácticamente ninguno de sus sustantivos por lo que, viendo la película en versión orginal, dejamos que el imaginario machista y patriarcal opere en nuestras cabezas asumiendo ya la figura masculina justo cuando Vienna (sublime interpretación de la enorma Joan Crawford) aparece potentísima asomada a la barandilla del piso de arriba: sí, ella es ‘the boss’, la jefa, la dueña del suelo por donde se pisa y desde arriba con los brazos abiertos como un cóndor da las órdenes sin afectación femenina. Nunca una mujer se apoyó así en ninguna barandilla con la intención de no ser sexy, ni de gustar a ningún hombre, ni de mostrarse seductora. Ella es, literal y metafóricamente, la que lleva los pantalones. «Vienna está ocupada. Tendrá que esperar» es la frase que nos avisa sobre qué tipo de mujer está por aparecer; aunque es de las que te hacen esperar, está lejos de ser leída como el cliché que suele ser la ‘femme fatale’.

Vienna es una forastera que quemó sus maletas nada más llegar porque sabía que venía para quedarse. Así de radical se sentía en el far west aquello de que si quieres ser dueña de un pedazo de tierra lo único que tienes que hacer es trabajarla y así fueron las cosas para muchas mujeres que no veían en el matrimonio un futuro deseable. Vienna maneja un lenguaje corporal masculino, usa pantalones y camisa y lleva el pelo corto. No se viste para gustar ni para complacer y los planos contrapicados nos sugieren la posición desde la que los demás la han de ver: desde abajo. «Nunca vi a una mujer que fuera más hombre. Piensa como un hombre, actúa como un hombre y a veces me hace sentir como si yo no fuera uno.» Esta frase para tatuarse pronunciada por uno de los empleados de la casa de apuestas de Vienna me puso los ojos redondos y llorosos como los de un dibujo animado manga.«Nunca me imaginé que recibiría el sueldo de una mujer y que me gustaría», nos dice otro. Desordenado el género y rotas las jerarquías marcadas por el binarismo de arriba y abajo, ya no es humillante trabajar para una mujer, ni acatar sus órdenes. Es lo que casi treinta años más tarde reformularía Monique Wittig en «El pensamiento heterosexual» con aquello de que, si entendemos la categoría ‘mujer’ como algo subordinado, dependiente, obediente y supeditado al deseo del hombre, las lesbianas, consecuentemente, no eran mujeres puesto que no eran subalternas del régimen heterosexual y escapaban de esas lógicas dominación y sometimiento. En esa línea de reflexión está el empleado de Vienna: si mi jefa piensa y actúa como un hombre, entonces quizás yo no sea uno. Interesante y jugoso planteamiento sobre qué comportan la feminidad y la masculinidad. Nada mal para ser un western del año 54 escrito (el guión y también la novela homónima en la que se basa la película) y dirigido por hombres.

La de Vienna es una heterosexualidad no esclava que la ha dejado seguir con su vida y ser dueña de un futuro propio. Curiosamente, las pocas veces en que Vienna performa su feminidad, vemos que debe desprenderse de sus vestidos, literalmente, si quiere conservar la vida. Entendemos así, todavía hoy, que se puede interpretar la feminidad como un lugar de peligro para las mujeres.

Emma (Mercedes McCambridge) es otra de las grandísimas protagonistas de esta película y es otra mujer masculina. Una de las imágenes más potentes la protagoniza ella cuando entra en el local de Vienna liderando a los hombres del pueblo como si fueran una bandada de aves carroñeras: formando una flecha negra por el luto tras el asesinato de su hermano, ella es la hembra alfa que se sitúa en el vértice del triángulo, altiva y rabiosa.

Bajo el falso pretexto de buscar justicia, Emma esconde una historia de celos y venganza. Mujer económicamente poderosa, lucha por mantener el privilegio de su poder y de sus tierras, pero su rabia de mujer despechada es más grande que el más grande de sus ranchos. Emma también lidera y comanda, alimenta y enaltece las suspicacias. Es manipuladora y tiene bien aprendida la misógina competitividad entre las mujeres cuando se trata de luchar por el hombre entendido como coto privado de caza.

Aunque el título de la película no hace justicia a las personajes más sustanciosas de la trama, esta es, sin duda alguna, la historia de la guerra entre estas dos mujeres. Los hombres que hay detrás (sobre todo de Emma) son parte del decorado, del atrezzo inevitable al hilo narrativo, el marco necesario para que tengamos el duelo más esperado de estos 111 minutos: el duelo final entre Emma y Vienna, donde los hombres son meros espectadores, sus cabezas yendo de una mujer a otra siguiendo (desde abajo otra vez) la trayectoria del partido de balas.

Estas son mujeres que, si bien no se libran de convulsas historias románticas con hombres, nunca leeremos como débiles, desvalidas, dependientes, ñoñas o tristes. Mujeres que no nos importa si quieren o tienen hijos, si saben coser o cocinar, si tienen cuerpo o movimientos canon para atraer hombres y desgracias. Mujeres con fortuna, negocios y armas: mujeres con la posibilidad de ser violentas, agresivas, que no están en la pantalla para dar vida, sino para quitarla. Mujeres vestidas en una película sin seducción de piel desnuda, donde los cuerpos de las protagonistas no ocupan minutos ni atención. Mujeres respetables y respetadas no por custodiar su sexualidad, sino por ser mujeres fuertes y carismáticas: las vemos enseñar los dientes, llenarse de barro y polvo, pasar por debajo de cascadas y mojarse sin hacer un solo comentario a su aspecto ni quejarse.

Como apunta Judith Halberstam en su obra imprescindible «Masculinidad femenina», ‘existen nuevas masculinidades que están siendo producidas por mujeres y la prohibición de masculinidad a las mujeres merece ser analizada’. Quizás mientras se entienda que la masculinidad es un lugar de poder, nos esté vetada. Y quizás desde los feminismos, además de deconstruir al macho, deberíamos construir nuevas feminidades.

jueves, 3 de noviembre de 2016

#hemeroteca #queer | Toxic Lesbian, la artista que da voz a "marimachas" y "camioneras"

Imagen: El Diario / 'Tomboys, Marimachas, Trans, Bedesemeras'
Toxic Lesbian, la artista que da voz a "marimachas" y "camioneras".
Elena García-Oliveros explora con sus creaciones audiovisuales cómo la sociedad discrimina por la identidad de género. "Los hombres pueden adentrarse en su feminidad, explorarla y visibilizarla, pero a las mujeres que se adentran en la masculinidad se les penaliza".
Abraham Rivera | El Diario, 2016-11-03
http://www.eldiario.es/cultura/toxic-lesbian-marimachas-camioneras_0_576042957.html

Cuenta Elena García-Oliveros, más conocida por su alterego artístico Toxic Lesbian, que actualmente es más difícil para la mujer emprender el camino hacia la masculinidad que al contrario, cuando un hombre adopta atributos femeninos. Muchos de sus trabajos consisten en dar voz a aquellas mujeres que, desde diferentes lugares de la sociedad, deciden explorar su identidad de género. "La masculinidad femenina es un terreno vetado tradicionalmente a las mujeres. Digamos que los hombres pueden adentrarse en su feminidad, explorarla y visibilizarla, pero a las mujeres que se adentran en la masculinidad se les penaliza", explica.

Desde el año 2007, la producción de Toxic Lesbian ha consistido en indagar en este tipo de cuestiones. "El tema de la identidad de género me interesa porque es el primer escollo para la discriminación. Por lo que te van a pegar, insultar o discriminar no es porque seas gay o lesbiana, eso no se sabe. Lo que sí se sabe es si tienes pluma, si eres un mariquita o si eres una bollera. Al final lo que te termina penalizando es tu identidad de género", concluye.

Toxic Lesbian intervino este miércoles dentro del ciclo Pero… ¿Que es queer?, en el CA2M de Móstoles, Madrid. Un curso abierto al público donde se pretende dialogar con artistas, teóricos, colectivos y activistas acerca de uno de los vocablos de mayor difusión en las prácticas artísticas contemporáneas de los últimos años: lo 'queer'.

El término 'queer' ha sido heredado del contexto anglosajón y suele traducirse, a grandes rasgos, como raro o extraño. Al final, la palabra se la han terminado apropiando las teorías y discursos de género, un lugar propicio para la experimentación y el debate continuo.

"Queríamos trasladar esa palabra a la práctica y las teorías que se están haciendo aquí", explica Yera Moreno, una de las organizadoras del ciclo, junto a Eva Garrido. "En función de eso, hemos invitado a artistas, teóricas e investigadoras cuyo trabajo nos interesa". Entre ellos se encuentran Cabello/Carceller, Tatiana Sentamans, Silvia L.Gil, Jesús Martínez Oliva, las propias coordinadoras, en calidad de educadoras y Toxic Lesbian.

Tomboys, Marimachas, Trans, Bedesemeras
Historias de camioneras, chicazos, marimachos, bolleras y todo lo relacionado con el universo transgénero, por delimitar mínimamente el marco de acción, es de lo que se ocupa García-Oliveros. "Mis proyectos se basan en convivir con las comunidades con las que trabajo. No se improvisa. En muchos casos la convivencia y el trabajo con ellas puede durar 5 o 6 años", relata la artista y directora. "Unas veces se concreta en una performance o un cortometraje y otras en un proyecto de arte público con una institución, por ejemplo".

Es necesario incidir en el tratamiento de la imagen pública que se realiza de estas personas, sobre las que se pone un especial cuidado: "Yo trabajo con la viralización de piezas y entiendo que hablar de tu intimidad da mucho vértigo", comenta. De esta manera se cuenta con la ayuda de una asesoría legal, para que las personas que van a entregar su imagen y sus palabras no sientan que se hará un uso abusivo de ello.

El año pasado presentó en varios festivales de cine ‘Tomboys, Marimachas, Trans, Bedesemeras. Versiones de la masculinidad femenina’, una película documental de carácter experimental en el que se adentraba en las vidas de Delfy, Emmanuelle, Leticia y Dita. Un ejemplo del intento de visibilización por el que Toxic Lesbian lucha diariamente.

Presente y futuro
El proceso de normalización es duro y aun queda mucho camino por recorrer, sin embargo Toxic Lesbian y Yera Moreno están de acuerdo en que algo se ha avanzado. "El nivel que hay ahora mismo de visibilidad de las prácticas y los discursos ‘queer’ es mucho mayor que, por ejemplo, el que había en los noventa con artistas como Cabello/Carceller o Jesús Martínez Oliva", describe Moreno. "Incluso en ese momento había una sequía teórica de textos, de hecho la mayoría de los libros norteamericanos ni siquiera se tradujeron y era difícil que llegaran aquí".

Por su parte, García-Oliveros comenta que hay que tener cuidado, porque todo puede cambiar en cualquier momento. "Tengo 49 años. He estado trabajando 15 años en Amnistía Internacional y he sido en dos ocasiones observadora internacional, dentro de las manifestaciones LGTBI en Europa del Este", detalla. "Da mucho miedo el avance de ciertas ideologías y el empleo de la violencia en determinados países, aunque haya un avance y una consolidación que parece no va a tener vuelta atrás, todo se puede caer como un castillo de naipes".

viernes, 31 de diciembre de 2010

#articulos #butch | Estrategias de afrontamiento frente al acoso escolar : una mirada sobre las chicas masculinas


Estrategias de afrontamiento frente al acoso escolar : una mirada sobre las chicas masculinas / Raquel (Lucas) Platero Méndez
En: LES Online (ISSN 1647-3868), v. 2, n. 2 (2010-12), p. 35-51
/ ES / Artículos / Open Access
/ Acoso escolar / Bullying homofóbico / Butch / Lesbianas / Masculinidad / Mujeres masculinas
TEXTO COMPLETO
LES Online | Estrategias de afrontamiento frente al acoso escolar
http://www.lespt.org/lesonline/index.php?journal=lo&page=article&op=viewArticle&path[]=36

El Estado español está siendo un verdadero laboratorio de libertades y derechos civiles para LGBT (Osborne, 2009), al tiempo que persisten formas de violencia cotidiana, como es el acoso escolar homofóbico. Nuestras escuelas no sólo enseñan contenidos sino también actitudes y valores, donde el género y la sexualidad reciben una forma privilegiada aunque no como parte del currículo. Así, docentes e instituciones disciplinamos al alumnado persiguiendo las rupturas de las normas sobre qué implica ser hombre o mujer, al mismo tiempo que se aprenden y reproducen normas sobre, por ejemplo, la etnia, la clase, la edad o la discapacidad. En este artículo, me serviré del ejemplo de las mujeres masculinas y sus estrategias de afrontamiento en la escuela para ilustrar la necesidad de proyectar una mirada interseccional sobre el estudio del acoso escolar.

Y TAMBIÉN…
XY. ¿La identidad masculina? Fronteras, cuerpos, educación y violencia
Traficantes de Sueños
http://www.traficantes.net/nociones-comunes/xy-%C2%BFla-identidad-masculina
Nociones Comunes
http://nocionescomunes.wordpress.com/2013/02/13/xy-la-identidad-masculina-fronteras-cuerpos-educacion-y-violencia/