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viernes, 15 de diciembre de 2017

#hemeroteca #feminicidio | Decenas de prostitutas se concentran en el Raval protestando por el asesinato de una compañera

Imagen: El País / Concentración de repulsa por el feminicidio en el Raval, Barcelona
Decenas de prostitutas se concentran en el Raval protestando por el asesinato de una compañera.
Las trabajadoras sexuales critican que el homicidio no se considere violencia machista.
Alfonso L. Congostrina | El País, 2017-12-15
https://elpais.com/ccaa/2017/12/15/catalunya/1513359904_432641.html

Decenas de prostitutas del barrio barcelonés del Raval, vecinos y representantes de formaciones políticas como BComú y la CUP se concentraron ayer en la calle Robador en protesta por el asesinado a una trabajadora sexual en un domicilio de la calle Riera Alta el pasado 10 de diciembre.

El próximo domingo es el Día Internacional contra la Violencia hacia las Trabajadoras Sexuales, una efeméride que el colectivo en Barcelona trasladó al día de ayer. Las concentradas lucieron carteles con mensajes que rezaban: “Los ataques a las putas son violencia machista” o “Basta de violencia machista a las mujeres de la calle”. Durante la protesta colocaron flores en el suelo y velas dibujando un corazón junto al número 25 de la calle Robador.

Janet, del colectivo Putas Indignadas, aseguró que el asesinato del pasado 10 de diciembre había que contabilizarlo como nuevo episodio de la violencia de género. La portavoz del colectivo de prostitutas criticó que los medios de comunicación pusieran el énfasis “en el trabajo de la mujer asesinada y no, simplemente, en que ha muerto como consecuencia de la violencia machista”.

La concejala de Feminismos y LGTBI, Laura Pérez, también presente en la concentración, se mostró partidaria de revisar la ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género porque “no reconoce estos hechos como violencia machista” al no haber vínculo entre víctima y agresor. Según informó la concejal, con este asesinato ya son cuatro las víctimas mortales de violencia de género registradas este 2017 en la capital catalana.

viernes, 15 de septiembre de 2017

#hemeroteca #prostitucion | La CUP okupa un edificio en el Raval para que las putas indignadas ejerzan allí

Imagen: El Español / El Raval, Barcelona
La CUP okupa un edificio en el Raval para que las putas indignadas ejerzan allí.
La finca de la calle Robadors es propiedad del Ayuntamiento, que quiere habilitar allí siete pisos sociales.
David López Frías | El Español, 2017-09-15
https://www.elespanol.com/reportajes/grandes-historias/20170914/246726239_0.html

- “Dicen que el Ayuntamiento quería poner ahí unos pisos de alquiler social, pero que ahora van a poner putas”.

- “¿Putas?”

- Sí, bueno, prostitutas. Todas estas chicas…

La vecina del Raval señala la hilera de mujeres que, vetidas muy cortas, esperan a su clientela en plena calle. Hay al menos quince. Son las 12 de mediodía y todas se cobijan en la acera donde da la sombra.

Es la calle Robadors, en pleno centro del barrio del Raval. El corazón negro de Barcelona. El mítico barrio chino. Desde el siglo XVIII, el hogar de prostitutas, contrabandistas, pendencieros, traficantes, buscavidas y otras gentes de vida difícil. Desde la Rambla hasta el Paralelo y desde el puerto hasta la universidad. La auténtica Babilonia de la ciudad condal, por su diversidad. Es el primer código postal de Barcelona (08001), el único barrio de la ciudad con forma de diamante, la cuna de los gitanos que inventaron la rumba catalana y el último reducto de la Barcelona tabernera por la que pululaba Carvallo.

La calle Robadors es casi el centro. Un callejón largo, estrecho y sombrío al final. Robadors es la aldea de irreductibles que se resiste a que el barrio acabe gentrificado e invadido del todo por guiris y hipsters, hospedados todos en coquetos apartamentos vacacionales de Airbnb. La calle Robadors es el emblema del Raval, porque es el lugar en la que las prostitutas han ejercido su trabajo históricamente en la calle.

Ocupación de las CUP
En Robadors hay varios edificios viejos y vacíos. La CUP ha ocupado esta semana el número 43. Quieren ubicar allí a la Putas Indignadas, un colectivo de prostitutas que reivindican la dignidad del oficio y reclaman mejoras en su sector laboral. Los okupas entraron, desplegaron una pancarta (que ya no está) y anunciaron la próxima reconversión del inmueble en mueblé.

La idea es que las chicas sigan captando clientela en la calle, pero que dispongan de un lugar digno donde hacer su trabajo. Ahora tienen que recurrir a habitaciones por horas; a menudo les cobran tanto que les cuesta casi tanto como lo que perciben por servicio. Además, tienen que trabajar en condiciones muchas veces insalubres. El edificio ocupado vendría a solventar esas carencias.

El Ayuntamiento tenía otros planes
¿Cuál es el problema? Que el propietario del edificio es el Ayuntamiento de Barcelona y Ada Colau tenía otros planes para la finca. Su idea era rehabilitarla e instalar siete pisos de protección oficial. Ahora los miembros de las CUP se han hecho fuertes en el lugar y el Ayuntamiento intenta hablar con ellos para llegar a un acuerdo antes de fin de año, que es cuando tienen que empezar las obras de habilitación de los pisos sociales. Mientras, los vecinos se debaten en esta disyuntiva: ¿pisos sociales o edificio para que ejerzan la prostitutas?

La entrada al edificio está flanqueada por una puerta abierta y una verja cerrada. A través de la reja se ven dos chicos con cresta que limpian el interior edificio. Apenas me acerco a preguntarles me cierran la puerta en la cara. De la última ventana del edificio de cinco plantas ya no pende la pancarta que sacaron los okupas para anunciar su entrada. Sí que queda una bandera negra antifascista y otra lila con el símbolo femenino en blanco.

Breve historia de la prostitución en El Raval
Las prostitutas siempre han estado en el barrio desde que es barrio. Aquel “arrabal” extramuros de Barcelona no era más que una zona de campos y huertos donde se construyó un monasterio y un hospital para leprosos. En 1774 se derribó la muralla que separaba el Raval de la ciudad de Barcelona. Con la llegada de la Revolución Industrial se instalaron muchas fábricas textiles, y el Raval se convirtió la zona en la que se alojaron los trabajadores con menor poder adquisitivo. La miseria llama a la miseria y el vicio llama al vicio, por lo que también se establecieron allí traficantes, contrabandistas, ladrones, fugitivos y proxenetas. El Raval era tal vez el lugar de España donde más fácil resultaba comprar drogas como morfina, opio o vitriolo.

Se instalaron los primeros burdeles, que se multiplicaron en el siglo XIX. El que dice burdeles dice prostitutas que ejercen en la calle, que es una estampa típica y sigue perviviendo. Y lo siguen haciendo de día, como es tradición: cuando las prostitutas llegaron al barrio, la policía sólo les dejaba estar en la calle hasta las doce de la noche. A partir de esa hora eran detenidas y trasladadas a calabozos.

La proximidad de la zona con el puerto hacía que los marineros acudiesen al barrio buscando compañía femenina durante sus fugaces escalas en Barcelona. El marginal Raval se acabó convirtiendo en el epicentro de la prostitución de Barcelona. En el siglo XIX, las calles eran un auténtico mercado de la carne en los que incluso se celebraban tómbolas regalando coitos: se organizaban rifas a 50 pesetas y el que ganase tenía derecho a elegir mujer y fornicar gratis, según cuenta Paco Villar en su libro “Historia y leyenda del barrio chino”.

En casi cada edificio había una taberna y una casa de lenocinio. El prostíbulo Can Manquet era el más barato de la zona, por lo que se formaban unas colas interminables de clientes que daban la vuelta al barrio. Entre sábado y domingo desfilaban por el lupanar entre 4 y 5 mil hombres que le dejaban al dueño más de 7 mil pesetas de beneficio. Mientras, las mujeres eran obligadas a realizar aquellas maratonianas jornadas laborales en condiciones infrahumanas. Vivían en régimen de esclavitud. En el año 1900, tres prostitutas murieron al arrojarse del balcón del 14 de la calle Est, intentando escapar del burdel en el que estaban recluidas.

La proliferación de meretrices en la zona también provocó que se instalasen allí las primeras clínicas de Barcelona especializadas en enfermedades venéreas. Ahora, lo que proliferan son las tiendas de telefonía, de informática, los locutorios y los bazares regentados por indios y pakistaníes. Pero las prostitutas siguen allí, captando clientes a la intemperie y buscándose un lugar donde trabajar.

Segundo edificio ocupado
“Hace tiempo ya estuvimos en un piso de esta misma calle”, recuerda Micaela, una brasileña que dice llevar 20 años ejerciendo en las calles de Barcelona. El edificio al que se refiere era el número 23 y tenía la misma quieren las CUP para el 43: que las prostitutas puedan realizar allí su trabajo en condiciones mas dignas y menos abusivas. Aquel edificio también se ocupó ilegalmente. Al final fueron desalojadas y volvieron a la calle.

Junto a las prostitutas hay dos chicas que trabajan en el Servicio de Atención Sociosanitaria del Ayuntamiento de Barcelona. Las visitan cada día, les proporcionan preservativos, se preocupan por sus necesidades y las remiten a la oficina consistorial ante cualquier requisito mayor. Ninguna de las dos chicas se pronuncia sobre este conflicto. ¿Qué habría que hacer con el edificio? ¿Dárselo a las prostitutas cono pretende CUP o construir viviendas sociales como quiere el Ayuntamiento? Ellas no se pronuncian. Trabajan para el Ayuntamiento pero lo hacen con prostitutas. Entienden ambas posturas y prefieren no mojarse.

“En algún sitio tendrán que trabajar”, es lo único que acietan a declarar. Y tienen razón. Porque más allá de que necesiten un espacio en el que ejercer, el Raval puede llegar a ser un lugar peligroso. En 2016, tres prostitutas fueron agredidas de gravedad con cuchillos, palos y jeringuillas. “Sí que es peligroso. Más ahora, que han cerrado una 'casa de yonkis' en el barrio y están todos sueltos”, confiesa una prostituta latina. Por 'casa de yonkis' se refiere aun piso ocupado que funcionaba como narcosala clandestina. Allí iban los toxicómanos a drogarse. El desalojo del inmueble ha provocado que haya un repunte de drogadictos por la calle.

Uno de ellos, en evidente estado de embriaguez, empieza a increpar a una mujer porque ella no quiere hacerle un servicio. La mujer insiste en que no es prostituta, pero el drogadicto no atiende a razones. La insulta a ella y a otra chica que sí es prostituta, escupe a una vecina que se llama Olga y se abalanza contra el grupo de personas en el que estoy hablando. Los Mossos acaban reduciéndolo. A los 10 minutos lo dejan libre. “Este volverá esta tarde y nos la liará. Es peligroso trabajar aquí”, se lamenta Alina, una prostituta rumana que lleva un año haciendo la calle en Barcelona.

Los vecinos no lo tienen claro
Olga, la vecina a la que ha escupido el toxicómano, se anima y entra en el debate. Le parece bien que haya soluciones para las prostitutas, “pero también para los que no somos de ninguna minoría. Que yo no soy prostituta pero soy del barrio de toda la vida y me van a desahuciar. Está bien que ayuden, pero primero los del barrio”.

Entre los vecinos hay opiniones de todo tipo, pero casi todos coinciden en que la situación del barrio se está volviendo insostenible. En los balcones hay pancartas que piden un barrio digno y carteles de “Se vende por incivismo”. El menudeo de drogas en la zona es habitual y las peleas también. "Ayer, un pakistaní le entró gritando a una prostituta, vinieron unos chicos de Rumanía y le rompieron la nariz", recuerda un sij indio que regenta una tienda de telefonía.

A los problemas tradicionales de delincuencia del barrio se les han unido las hordas de turistas 'low cost' que proliferan en Barcelona. Y si 'low cost' son los turistas, también lo son las prostitutas de la zona, que por condiciones de trabajo y ubicación no cuentan con una clientela de alto nivel adquisitivo. Y el tipo de clientela con el que se ven obligadas a trabajar es a menudo peligroso, Algunas creen que tener un edificio donde ejercer podría ayudarlas, pero ninguna quiere hablar demasiado. En el barrio chino es mejor ver, oír y callar, que a los chivatos no se les quiere.

Las CUP darán hoy, a mediodía, una rueda de prensa en la puerta del edificio para explicar los pormenores de la ocupación y del proyecto de reconversión del inmueble. Desde el Ayuntamiento recuerdan que las obras de rehabilitación para hacer pisos sociales se licitaron en verano, se adjudicarán en noviembre y se empezarán las obras antes de 2018. Buscan una salida negociada, pero si no llega, el gobierno de Ada Colau tendrá que, paradójicamente, denunciar la ocupación.

Entretanto, las prostitutas siguen allí, captando clientes a la sombra de Robadors, como hacen desde hace casi tres siglos. Y allí seguirán mientras el Raval sea Raval.

viernes, 2 de junio de 2017

#hemeroteca #trabajosexual | Las prostitutas de Barcelona elogian a Colau por dejar de multarlas

Imagen: El País / Mujeres con el paraguas rojo, símbolo de las trabajadoras sexuales
Las prostitutas de Barcelona elogian a Colau por dejar de multarlas.
El Consistorio afirma que la ordenanza municipal que sancionaba a las trabajadoras sexuales solo ha conseguido estigmatizarlas.
Alfonso L. Congostrina | El País, 2017-06-02
http://ccaa.elpais.com/ccaa/2017/06/02/catalunya/1496420330_982296.html

El colectivo de prostitutas de Barcelona conmemoró este viernes el Día Internacional de las Trabajadoras Sexuales con un aperitivo reivindicativo en la calle Robadors, el icónico lugar del barrio barcelonés del Raval donde históricamente se ha practicado la prostitución callejera.

Al aperitivo acudieron decenas de prostitutas y vecinos del barrio que conmemoraron con las profesionales del sexo su día internacional. Las mujeres instalaron carpas trajeron kilos de comida y brindaron entre ellas. Janet, una de las prostitutas que integra el colectivo Putas Indignadas, ha celebrado que con la entrada en el Consistorio de Ada Colau “los guardias urbanos ya no nos multan y, además, podemos trabajar sin el estigma que otros gobiernos municipales se apresuraron en levantar multándonos”.

Aprovechando la jornada, la Universitat Autònoma de Barcelona ha celebrado un ciclo de conferencias que lleva por título: 'Prostitución y Ordenanzas Municipales'. Allí el grupo de investigación Antígona ha cuestionado la efectividad de las multas a las profesionales del sexo para evitar el fenómeno de la prostitución. La doctora Encarna Bodelón ha sido clara: “Las ordenanzas municipales son una herramienta regresiva, neoliberal, muy alejada del feminismo y basada en la seguridad. La ordenanza de Barcelona está hecha exclusivamente para penalizar la prostitución de calle y nos consta que en el mandato municipal anterior los policías aplicaban la ordenanza de forma discrecional”.

La concejal de Feminismos y LGTBI en el ayuntamiento de Barcelona, Laura Pérez, ha aclarado que multar a las mujeres por ofrecer servicios sexuales en la vía pública no ha aportado "ninguna solución, sino todo lo contrario: las ha hecho más vulnerables”.

La ordenanza se aprobó en 2005 y, pese a las denuncias, el número de mujeres ejerciendo en las calles de la capital catalana se ha mantenido estable entre las 390 y las 450 prostitutas. Pérez ha asegurado que en la actualidad no se imponen multas a las prostitutas ya que la Ley de Seguridad Ciudadana así lo marca. Con los datos recogidos de las sanciones impuestas en otros mandatos, la concejal de feminismos ha constatado que sólo se cobran el 10% de las multas. “El número de impagados es enorme con un perjuicio añadido: se acaba estigmatizando más a las mujeres. Como consta que tienen una sanción sin abonar no pueden acceder a los servicios sociales o a una simple beca comedor para sus hijos”.

En 2016 no se multó a ninguna prostituta en Barcelona y sí a 80 clientes con sanciones que oscilan entre los 1.000 y los 1.500 euros. Pérez apuesta por los caminos de la mediación en lugar de la sanción.

Pese a la conveniencia de espacios de diálogo, Paula Vip, la presidenta de la Asociación de Profesionales del Sexo (Aprosex), ha cuestionado, fuera del acto académico, que se realicen mesas redondas para hablar de prostitución “donde intervienen decenas de doctoras en derecho sociología… y sólo una prostituta. Un año más las que se hacen llamar nuestras ‘aliadas’ nos han vuelto a robar el Día Internacional de las Trabajadoras Sexuales. Las prostitutas no importamos y sí sus doctorados y sus egos”.

sábado, 2 de abril de 2016

#hemeroteca #prostitucion | Barcelona contará con las trabajadoras sexuales para dar respuestas a la prostitución en la calle


Imagen: El Diario
Barcelona contará con las trabajadoras sexuales para dar respuestas a la prostitución en la calle.
Barcelona en Comú, Ciutadans, ERC y CUP tienen un acuerdo en el Ayuntamiento con el objetivo de garantizar los derechos de las trabajadoras sexuales. Alcaldesas del PSC y CiU critican la iniciativa de Barcelona mientras la concejala de Feminismos asegura que aún no hay un plan definido.
João França | El Diario, 2016-04-02
http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/Barcelona-trabajadoras-sexuales-respuestas-prostitucion_0_501150295.html

La prostitución en las calles de Barcelona vuelve a centrar el debate público. No es que se haya acentuado la presencia de trabajadoras sexuales en zonas como las Ramblas o la calle Robadors del Raval, pero desde la llegada del gobierno de Ada Colau y la creación de la concejalía de Ciclo de Vida, Feminismos y LGTBI se ha vuelto a abrir el debate sobre cómo abordarlo entre los grupos municipales. Además, las últimas semanas alcadesas del PSC y Convergència en el Área Metropolitana han expresado su preocupación por lo que pueda decidir la capital catalana. Si una cosa está clara por una mayoría del consistorio es que en este debate se incorporarán las trabajadoras sexuales.

Actualmente, según explican desde el consistorio, hay entre 450 y 500 mujeres que ejercen la prostitución en la calle en Barcelona, una cifra que se ha mantenido estable en los últimos años, y que se acentúa habitualmente entre los meses de mayo y julio. Un 65% ejercen en el distrito de Ciutat Vella, según los datos de la agencia ABITS del Ayuntamiento.

Desde noviembre hay un acuerdo mayoritario en el consistorio, impulsado por Ciutadans con el apoyo de Barcelona en Comú, ERC y la CUP, para regular la prostitución para garantizar los derechos sociales de las trabajadoras sexuales. "Hay que luchar contra las redes criminales de tráfico de personas, pero también reclamamos un marco normativo para el ejercicio de la prostitución voluntaria velando por los derechos de las trabajadoras y sus condiciones de seguridad e higiene", explica la concejala de Ciutadans autora la propuesta, Marilén Barceló.

Conflicto político
Hace dos semanas la presidenta de la Diputación de Barcelona, la convergente Mercè Conesa, y las alcaldesas socialistas de Santa Coloma, Núria Parlon, y Sant Boi, Luisa Moret, comparecieron con el Movimiento Democrático de Mujeres para cuestionar la decisión tomada en Barcelona. Conesa pidió a la alcaldesa Ada Colau que "reconsidere la regulación que quiere hacer" y Parlon advirtió del impacto que podría tener para el resto de municipios que Barcelona "se convierta en el burdel del sur de Europa".

La concejala de Ciclo de Vida, Feminismos y LGTBI de la capital catalana, Laura Pérez, no entiende estas críticas. Pérez asegura que no hay ni un plan ni una regulación definida en el Ayuntamiento de Barcelona. "Lo que ha habido es un posicionamiento por no multar a las mujeres que ejercen la prostitución, porque con la persecución al final estás atentando contra ellas, no contra el sistema patriarcal", explica. Y sobre los planes de futuro, la concejala apunta que se deberán definir por consenso con los grupos que se han puesto de acuerdo para trabajar: el gobierno de BComú, Ciutadans, ERC y la CUP.

El viernes la vicepresidenta del Movimiento Democrático de Mujeres, Cristina Simón, aseguraba en un artículo en Catalunya Plural en respuesta a la concejala que "las tediosas discusiones sobre la 'prostitución libre' o la 'forzada', o las elaboradas diferenciaciones entre trata y prostitución no tienen sentido ". Pérez lamenta que se ponga todo en el mismo saco porque, explica, las realidades son diferentes: "Lo encontramos en la calle en Barcelona, en pisos en el Eixample, en locales en toda Catalunya, en carreteras, y si no nos ponemos serios en definir estrategias para cada caso no avanzaremos". La concejala también remarca que el Ayuntamiento no tiene capacidad legislativa sobre el ejercicio de la prostitución, y asegura que lo que puede y debe hacer es garantizar derechos.

Las trabajadoras quieren voz
Quien reclama voz en este debate son las trabajadoras sexuales. "Los movimientos abolicionistas [de la prostitución] están en una zona de confort en la que creen tener la razón absoluta y sólo ven su razón académica, no las razones humanas detrás del trabajo sexual", asegura Janet, de la plataforma Putas Indignadas. "Estamos reivindicando el derecho como ciudadanas de decidir con qué parte de nuestro cuerpo podemos trabajar, y yo decido que el trabajo sexual es lo que me da más rentabilidad", aunque también se ha visto muy resentida con la crisis económica, explica esta prostituta que ejerce en la calle en el barrio del Raval.

La concejala de Ciutadans explica que el consenso en el Ayuntamiento es amplio para incluir las trabajadoras en el debate sobre la prostitución, y destaca una enmienda de ERC al respecto en una propuesta del PSC. En donde también hay consenso en todos los ámbitos es en la lucha contra el tráfico de mujeres con fines de explotación sexual. La concejala de Feminismos considera que las prostitutas que ejercen voluntariamente son aliadas firmes en la lucha contra el tráfico de personas.

Lucha contra el tráfico de personas
En 2014 la agencia ABITS identificó a 87 mujeres que podrían ser víctimas del tráfico de personas con fines de explotación sexual, un 50,5% nigerianas y un 13,8% rumanas, "lo que confirma la presencia en Barcelona de redes principalmente de estos países tal y como corroboran los cuerpos de seguridad", explica la agencia. La mayor parte de las mujeres atendidas por este motivo tenían entre 18 y 25 años. Pérez considera que hay "una estrategia contundente" al respecto y que están trabajando para mejorar la detección de estos casos y los procesos judiciales contra las redes de tráfico.

Janet asegura que donde más casos se dan de trata de personas y prostitución forzosa es en espacios cerrados. "Cuando empezaron a llegar compañeros de Nigeria o del este de Europa sí se podían encontrar más casos de trata en la calle, pero desde que Barcelona está en ruina se han ido a otros países, porque las mafias lo que buscan son rentabilidad", asegura.

Presencia en la calle
El mismo 2014 ABITS detectó 113 espacios cerrados en los que se ejercía la prostitución en el distrito del Eixample, 48 en Les Corts y 41 en Sants-Montjuïc. La franja de edad más numerosa en los 87 espacios visitados fue la de los 26 a los 35 años y la mayoría de mujeres eran de origen latinoamericano. ¿Y cuál es la diferencia entre ejercer en la calle o en espacios cerrados? "El trabajo en la calle se hace por una sencilla razón", explica Janet, "estamos porque no queremos seguir los cánones que nos impone la industria, tener unos horarios o una ropa determinada, o unas prácticas que no nos interesan".

Sobre su presencia en la calle las Putas Indignadas no encuentran el mismo consenso político que con el hecho de que no sean multadas. Marilén Barceló asegura que lo que buscan es un consenso amplio, pero desde Ciutadans consideran que "no tienen que estar en la calle porque ponen en riesgo su seguridad e higiene". Janet, en cambio, aunque espera un cambio de normativa para que puedan volver a tener un 'meublé' donde atender a los clientes, insiste en que no dejarán la calle: "Sobre todo en la zona de la calle Robadors, que por arraigo histórico es un terreno nuestro, que tenemos ganado, no vamos a ceder a los que han querido hacer una Barcelona bonita para los intereses económicos".

Y TAMBIÉN…
La prostitución en Barcelona: hacia un escenario de violencia legalizada.
"La prostitución es una forma de violencia de género extrema. ¿El hecho de que se pague una cantidad de dinero puede transformar ese abuso en un 'empleo'?", se pregunta Cristina Simó, vicepresidenta del Movimiento Democrático de Mujeres. Artículo de réplica a la opinión de la regidora de Ciclos de Vida y Feminimos del Ayuntamiento de Barcelona, Laura Pérez, 'La prostitución en Barcelona: hacia un escenario de derechos'.
Cristina Simó | El Diario, 2016-04-01
http://www.eldiario.es/catalunya/opinions/prostitucion-Barcelona-escenario-violencia-legalizada_6_500859911.html
La prostitución en Barcelona: hacia un escenario de derechos.
"Las putas también son mujeres, también se organizan, también tienen una voz y por supuesto también tienen derechos, por mucho que a muchos y muchas les incomode", asegura la concejala de Feminismos del Ayuntamiento de Barcelona.
Laura Pérez · Concejala de Feminismos del Ayuntamiento de Barcelona | El Diario, 2016-03-20
http://www.eldiario.es/catalunya/opinions/prostitucion-Barcelona-escenario-derechos_6_496660346.html