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sábado, 2 de julio de 2022

#hemeroteca #transformismo #testimonios | Gilda Love, la transformista de 97 años que ha sobrevivido a todo: “Me rajaban los trajes con una cuchilla, pero salía a bailar con ellos rotos”

El País / Gilda Love, protagonista de 'Cantando en las azoteas' //

Gilda Love, la transformista de 97 años que ha sobrevivido a todo: “Me rajaban los trajes con una cuchilla, pero salía a bailar con ellos rotos”.

La película ‘Cantando en las azoteas’ se adentra en el día a día de este icono de la Barcelona canalla, superviviente de la España franquista y todavía en los escenarios.
Jaime Lorite | Icon, El País, 2022-07-02
https://elpais.com/icon/2022-07-02/gilda-love-la-transformista-de-97-anos-que-ha-sobrevivido-a-todo-me-rajaban-los-trajes-con-una-cuchilla-pero-salia-a-bailar-con-ellos-rotos.html 

“Los vecinos se sonríen / en sus ventanas postreras (...) ¡Los mariquitas del sur / cantan en las azoteas!”. Los versos que escribió Federico García Lorca en ‘Canción del mariquita’ han servido al director Enric Ribes (Barcelona, 33 años) para poner título a la película y, con ella, a la vida de uno de los grandes personajes de la casi extinta Barcelona canalla: Gilda Love (San Fernando de Cádiz, 97 años), transformista aún en activo y protagonista de ‘Cantando en las azoteas’, híbrido entre documental y ficción que se adentra en sus vicisitudes y su humilde día a día en el barrio del Raval de Barcelona.

En el largometraje, en cines desde el 1 de julio, vemos la estrecha relación que mantiene con sus vecinos, en forma de red de apoyo mutuo, mientras trata de pagar las facturas mediante una pequeña pensión y el dinero que obtiene de los espectáculos que sigue realizando, a pesar de rozar el siglo de edad. “Le he visto estar con 38 grados de fiebre, ponerse el vestido, salir y transformarse completamente. Se vuelve una persona fuerte y dura. Le pueden doler los pies, puede tener un mal día, pero su pasión por el arte se impone”, explica a ICON Ribes, amigo de Gilda desde hace más de un lustro.

Nacido con el nombre de Eduardo antes de la proclamación de la II República Española, Gilda Love ha sido y continúa siendo un símbolo de la escena ‘underground’ en la capital catalana, ciudad a la que llegó en 1967, en pleno tardofranquismo, y que ya no abandonó. Tras cumplir el servicio militar obligatorio, emigró y comenzó a actuar en locales emblemáticos del mundo travesti como el cabaret Madame Arthur de París. Atrás dejó una infancia donde, por la vía familiar, se le plantó la semilla del espectáculo, viajando de feriante y cantando y bailando en pueblos cuando solo era un niño. También pudo alejarse de sus hermanos varones, falangistas y mayores que él, que le hacían la vida imposible.

“Siempre me tenían atormentado, porque ellos se daban cuenta de lo que yo era. Tenía una hermana que era modista y me vistió una vez de gitana, porque ella y mi madre decían que era bonito y que parecía una niña. Mis hermanos, por verme vestido así, me pusieron una cerilla y me intentaron quemar como a Juana de Arco. En la espalda aún tengo una quemadura. Me hacían calamidades, no me mataron de milagro”, revela Gilda Love a ICON.

La historia de orígenes que narra Gilda siempre es la misma, tanto en la película como en sus espectáculos: iba a nacer con una hermana gemela, pero ella salió primero, murió estrangulada con su cordón umbilical y Gilda recogió su testigo invocando esa mitad perdida. “Café con leche”, se define en el documental. Cuando el director Enric Ribes escuchó este relato en uno de los espectáculos de Gilda Love, quedó fascinado y fue a su encuentro. “Es como el cuentacuentos de una generación casi olvidada”, describe. Ambos realizaron una pequeña pieza de cinco minutos en 2017, también llamada ‘Cantando en las azoteas’, pero, sintiendo que Gilda tenía muchas más posibilidades, Ribes le propuso rodar un documental largo que no fuese estrictamente biográfico, sino que, de manera ficcionada y con la ayuda de un guion, reflejase su vida cotidiana. La vida que había elegido. Así, aunque Gilda no conserva la relación con su familia, vemos cómo la comunidad de su barrio se ha convertido en su familia.

“Todos los que aparecen son vecinos que conoce del Raval. Con el chatarrero, por ejemplo, tiene una relación de años. Incluso creo que pasó unas semanas viviendo en su piso”, dice Ribes. Pese a que la casa en la que transcurre la película no es su auténtica casa, puesto que la perdió y actualmente reside en un piso social, lo que muestra la película, indica el director, tiene una base auténtica: “Gilda lo ha perdido todo, no tiene sus cosas, aunque pudo recuperar algún vestido. Si en el anterior proyecto yo no hubiera hecho un escaneado de sus fotografías, tampoco tendría fotos de su madre”. El grueso de la historia, que consiste en Gilda encargándose durante unos días de una niña por los problemas de sus padres para cuidarla, también se ampara en una experiencia real. “A mí siempre me ha gustado formar mi propia familia, ¿sabes lo que te quiero decir?”, afirma Gilda. “La película está muy bien hecha, es muy humana y coincide con mi vida. En mi antigua casa, había un niño que vivía arriba y, siempre que subía las escaleras con sus padres, me llamaba a la puerta y yo le daba galletas y juguetes. Siempre tenía detalles con las personas que vivían a mi lado”.

Gilda, además, colaboraba en su anterior piso con la fundación Arrels, que ayuda a personas sin hogar. “Vinieron y me preguntaron que, como tenía tres habitaciones, qué me parecía acoger a un muchacho que estaba un poco disminuido. Les dije que muy bien, claro, porque así me daba compañía”. Su atención, cuidado y familia formada por personas de alrededor también se extiende a colegas artistas. Por ejemplo, Carmen de Mairena, con quien compartió camerino durante años, recibió también visitas de Gilda en sus años finales, hasta que murió en 2020. “Estaba en una residencia del Ayuntamiento y yo iba siempre a verla. Era también una persona muy humana. Le gustaba que le llevase donuts, sus favoritos eran los de chocolate”, rememora con cariño.

De vuelta a los cines

La película ‘Cantando en las azoteas’ ha contado con la participación de dos figuras destacadas del cine español. En el guion, que escribió Enric Ribes con Xènia Puiggros, fue clave, según señala el director, la edición y las instrucciones de Isa Campo, guionista de ‘Maixabel’ y gran referente en España del formato de documental ficcionado debido a sus trabajos junto a Isaki Lacuesta, como 'Entre dos aguas'. También colabora Pilar Palomero, la directora que triunfó en los Goya de 2021 con Las niñas, que aquí hizo labores de ‘coach’ con la pequeña Chloe Romero. No obstante, los diálogos de la película no estaban previamente escritos. “Intentábamos que hubiera una narración natural, sin aprender nada. Yo a Gilda le lanzaba ‘¿Te acuerdas cuando me contaste…?’ y lo recogía, porque es un actor nato”. Su aparición en esta película, de hecho, no es la primera: en el año 2000 apareció en el documental holandés ‘Yo soy así’, sobre los últimos días de la barcelonesa Bodega Bohemia. En un instante de ‘Cantando en las azoteas’, Gilda Love ve con emoción la actuación que le grabaron entonces.

A Enric Ribes, Gilda Love le recuerda a la bailaora catalana Carmen Amaya: “De ella decían que, al bailar, sudaba mucho. Tenía un problema renal y, como ella zapateaba y bailaba con mucha fuerza, el sudor le hacía drenar y eso le permitió vivir más años de los que le daban como esperanza. Gilda también tiene esto de morir sobre el escenario y, al mismo tiempo, alargar su vida a través de él”. Pero Gilda explica que la longevidad le viene de familia: su madre se casó con 14 años, tuvo 20 partos (fueron siete hermanos, nueve hermanas y otros cuatro bebés que fallecieron) y vivió hasta los 102 años. Su padre llegó a los 99. Gilda sobrevivió también al régimen franquista, aún en boga cuando se instaló en Barcelona. En el Raval, pudo encontrar la oportunidad de ser como quería ser gracias a los locales nocturnos, en los que frecuentemente pernoctaba para que las autoridades no le detuvieran por la calle y le aplicasen la Ley de Vagos y Maleantes. “Es verdad que la gente pensaba de otra manera. A mí muchas veces me rajaban los trajes con una cuchilla, salía a pista con los vestidos rotos. Pero había ambiente por todos lados”, sostiene Gilda.

El transformista está al tanto de la popularidad del actual ecosistema drag, gracias a figuras como RuPaul o el concurso Drag Race. “Como esos programas están en plataformas, tiene amigos que se los descargan. Piensa que los que salen son muy guapos, pero le resulta algo de otra generación. No le gusta que no canten de verdad”, relata Ribes. Gilda confirma: “No es para mí. Lo mío es transformismo de varieté. Los ‘drag queens’ son otro estilo, lo veo más como carnaval que como espectáculo”. No es su único choque con el presente. El artista lamenta que la escena de variedades ha desaparecido y no hay nada que se acerque remotamente a su época en el club Kit Kat del carrer Escudellers, los 17 años que pasó en la Bodega Apolo o la extinta Bodega Bohemia. “Antes en Barcelona había muchos pianistas. Hacíamos canciones en la calle, las montábamos allí y después subíamos a la habitación para entrenarlas. Era una vida muy distinta. No sé si volverá a haber una ola de espectáculos. Lo que hay ahora es porno, piden mucho porno en salas, bodas, bailes y sitios de esos. Es en lo que está la juventud ahora, en espectáculos de porno y jazz, con orquestas”, dice Gilda por teléfono, mientras Enric Ribes, que atiende a la conversación por el manos libres, no puede contener la risa. Gilda, no obstante, tiene bolos programados. Por ejemplo, este mismo 15 de julio actúa en Raval Cuir, en el espacio El Molino de Barcelona.

“Vive en su mundo de ‘shows’. Ayer me dijo que se tenía que ir a buscar un vestido de una modista al final de una línea de Metro. Tiene este punto muy quijotesco de vivir en lo añejo y en las películas clásicas de Hollywood, como el Quijote con los libros de caballerías”, resume Ribes. Su nombre, obviamente, es una referencia a la película ‘Gilda’ (1946), que asegura que vio 13 veces en el cine, así como que también llegó a conocer a su actriz, Rita Hayworth. “Vino a París con aquel príncipe con el que se casó [Alí Khan] y me pareció muy simpática. Me acerqué, le dije que era fan suyo y ella me contestó en americano que le encantaba que fuese su fan. A mí ella me gustaba mucho, eso de la bofetada [en referencia a la famosa escena de la película donde Hayworth abofetea a Glenn Ford] me chiflaba”.

Las memorias de la Barcelona que Gilda conoció parecen también mediadas por el cine. Como si estuviera hablando de musicales al estilo de ‘Un día en Nueva York’ o ‘Las señoritas de Rochefort’, Gilda describe una ciudad donde “llegaban los barcos americanos, había un ambiente maravilloso por el Paralelo y la gente cantaba en las terrazas, que estaban llenas”. “Antes actuaba en los cines, había varietés. Ponían una película y salía yo después a actuar. Nada de eso existe ya. Los cines y los teatros están casi todos cerrados”, dice. Hoy, con casi 100 años y de la mano de ‘Cantando en las azoteas’, será posible volver a ver y escuchar a Gilda Love actuando en cines.

jueves, 23 de junio de 2022

#hemeroteca #homofobia | Un concejal denuncia un ataque homófobo al grito de "maricones de mierda" en el centro de Barcelona

El Mundo / Fran Sánchez con Irene Montero en el mural LGTBI de Ripollet //

Un concejal denuncia un ataque homófobo al grito de "maricones de mierda" en el centro de Barcelona.

El Observatorio contra la Homofobia activa los protocolos para atender a las víctimas.
Germán González | El Mundo, 2022-06-23
https://www.elmundo.es/cataluna/2022/06/23/62b42211e4d4d8a84f8b45cb.html 

Desde hace más de 10 días, el Ayuntamiento de Barcelona promociona los numerosos actos para celebrar la fiesta del Orgullo que culminará el sábado próximo con el habitual desfile. Sin embargo, junto a estas llamadas al respeto en la diversidad también se pueden encontrar casos de intolerancia y de agresiones verbales, incluso a pocos metros del lugar elegido para exhibir las carrozas del Orgullo de la comunidad LGTBIQ+ en el Pride.

En las redes sociales, el concejal de políticas LGTBI del Ayuntamiento de Ripollet, Fran Sánchez, denunció que fue víctima este miércoles de un incidente homófobo cuando paseaba por el barrio del Raval de Barcelona junto a un amigo. "No hemos parado una pelota que nos han chutado a los pies y nos han dicho: 'maricones de mierda' 'comedme la polla' 'que os den por culo'. He respondido, que sí, maricones de mierda y a mucha honra", comenta el edil quien también es portavoz del Front d'Alliberament Gai de Catalunya (FAGC).

Tras el incidente, el concejal explicó que un grupo de personas los siguió y les lanzó la pelota por encima. Ante esta agresión, denunció los hechos al Observatorio contra la Homofobia que activó los protocolos de atención a la víctima e informar a la dirección general de Igualdad de la Generalitat, al Síndic de Greuges, a la Síndica municipal y a los Mossos d'Esquadra.

"Hay que parar esta lacra de odio. Absoluto rechazo a la violencia homófoba y al terrible aumento de la LGTBIfobia. Todo mi cariño y apoyo al amigo y compañero del FAGC", señaló el presidente del Observatorio, Eugeni Rodríguez. El concejal atacado ha promovido numerosas campañas en Ripollet para visibilizar a la comunidad LGTBI y reivindicar su lucha. Precisamente, la ministra de Igualdad Irene Montero visitó en esta localidad el mural de la memoria histórica LGTBI hace unos meses. "Desde el municipalismo seguiremos apostando por políticas públicas LGTBI y feministas", señalaba por las redes el concejal.

sábado, 28 de marzo de 2020

#hemeroteca #trans #inmemoriam | La solitaria despedida de Carmen de Mairena

Imagen: El Diario / Carmen de Mairena, vista por Jordi Oliver en los 90
La solitaria despedida de Carmen de Mairena.
Solo cinco personas pudieron acompañar a la cupletista e icono LGTBIQ en su funeral: su hermana, tres sobrinos, y un joven admirador que se convirtió en su sombra durante los últimos años.
Pol Pareja | El Diario, 2020-03-28
https://www.eldiario.es/catalunya/solitaria-despedida-Carmen-Mairena_0_1010699008.html

El martes pasado, al mediodía, cinco personas se reunieron en el Tanatorio Sancho de Ávila de Barcelona. Solo durante media hora, sin abrazos ni besos, como marca la nueva normativa. El vídeo que habían preparado los allegados de la fallecida, con fotos y grabaciones recordando anécdotas, tampoco se pudo reproducir. “Creo que ella nunca hubiera imaginado una despedida así”, señala Adrián Amaya, uno de los pocos que estuvo ahí. Era el adiós de Carmen de Mairena. El último capítulo de una vida azarosa, siempre en el filo entre la fama y la sordidez, que la acabó convirtiendo en un icono de la España contemporánea.

A Carmen de Mairena le pasó de todo en la vida, pero según sus allegados lo último que esperaba era que su funeral estuviese vacío. Se fue, sin embargo, en paz, con un balance vital lleno de claroscuros en el que la fama adquirida acabó compensando los momentos más dolorosos del trayecto. “Que me quiten lo bailao”, solía decir durante los últimos años de su vida, satisfecha al constatar que la gente le seguía pidiendo fotos cuando la sacaban a pasear en silla de ruedas. “He llegado a ser famosa, que era lo que quería”, les decía a su círculo más próximo.

Los únicos que pudieron acudir al velatorio fueron su hermana menor, visiblemente afectada, sus tres sobrinos y el mencionado Amaya, un joven admirador de 27 años, también cupletista, que durante los últimos tiempos se había convertido en la sombra de la artista. La familia todavía no sabe donde esparcirán las cenizas de Mairena, ni siquiera las tienen aún. De momento, desde los servicios funerarios les han comunicado que la lista de espera es abultada.

Nacida en el barrio bienestante de la Bonanova en 1933, Mairena tuvo varias vidas. La primera, la de Miguel de Mairena, un cantante de cuplé homosexual que sobrevivía actuando en distintos locales de Barcelona y que había pasado por la cárcel por su orientación sexual. La segunda, la de Carmen de Mairena, la persona trans que se operó de manera chapucera por amor, una transformación que la abocó a ejercer la prostitución en las calles del Raval durante años.

Después vinieron distintas Cármenes: la leyenda del cuplé en el Raval pero desconocida en el resto de la ciudad. La que se hizo famosa en toda España al empezar a aparecer en televisión diciendo barbaridades. La que fue detenida en una operación contra una red de proxenetas, acusada de alquilar habitaciones a prostitutas. La que se presentó a las elecciones al Parlament y arañó más de 7.000 votos. La que se acercaba a las cenas de artistas de los domingos en el Danzarama, donde acudían artistas como la Pantoja, Concha Velasco, Manolo Escobar o Carlos Latre y que acababan a las tantas de la madrugada con todos cantando alrededor del piano de cola que había en el local. La que vivió, durante sus últimos cuatro años, arruinada en una residencia de ancianos de la calle Aragó, desligada ya de malas compañías y tratada solo por un pequeño círculo de familiares y amigos.

Murió, como no podía ser de otra manera, la madrugada de un sábado. A la misma hora en la que, hace 10 años, aún se la podía encontrar uno en las calles del Raval, o en la barra del Rincón del Artista, aceptando sin rechistar y siempre con una sonrisa cualquier foto que le pidieran los jóvenes borrachos que salían de la sala Apolo a tomar el aire.

“En privado, era una persona seria y callada”, explica Jordi Oliver, fotógrafo que firma las imágenes de este texto, tomadas durante la década de los 90. “Era una mujer que expresaba muy poco, costaba hablar en profundidad de las cosas. Lo suyo eran las frases lapidarias y cortas”, rememora.

Oliver conoció a Mairena cuando era un veinteañero que quería fotografiar a los transformistas del Raval. La cupletista le introdujo en el barrio y le apadrinó durante un tiempo. Oliver la siguió durante las largas madrugadas de esos años. A las dos o a las tres de la mañana, cuando acababa de actuar, le invitaba a su domicilio y le cocinaba unas alubias. “Siempre había en su piso dos o tres transformistas más”, recuerda este fotógrafo. “Lo que más me impresionaba era que tenía la cama llena de peluches”.

Oliver explica que en aquella época Mairena ni siquiera era conocida en el resto de Barcelona, pero en el Raval ya tenía mucha influencia. “Era muy respetada, incluso temida por su mala leche. Todo el mundo la conocía y la saludaba”, señala.

Mairena actuaba en esa época todos los miércoles, viernes y domingos en el llamado “triángulo transformista”, que formaban el Marsella, el Cangrejo y la Bohemia. También se prostituía en ocasiones. “Nunca la vi como alguien que pasara penurias económicas”, señala. “A mí nunca me pidió ni un duro y su casa se veía cuidada”.

Después vino la fama nacional, espoleada por sus apariciones televisivas. Primero fue en ‘Força Barça’, de TV3, después en programas de gran audiencia como ‘Crónicas Marcianas’. Apareció incluso en la cuarta edición de ‘Torrente’. Los últimos años se refugió en el programa de Toni Rovira del canal local 25 TV, probablemente el último remanso de la bohemia barcelonesa que resistía ya entrado el siglo XXI.

Adrián Amaya, que la conoció cuando Mairena estaba en la cúspide de la fama, explica que siempre fue accesible, cercana, aunque manteniendo dos caras de su personalidad. La Carmen ante los focos, que soltaba algún pareado obsceno y polémico. Y la Carmen introvertida, hermética, con la que costaba intimar a pesar de la confianza.

Los últimos años de su vida, Mairena se arruinó. Era generosa, de esas que siempre quería pagar. “No tenía ningún celo por las cosas materiales, le decías que algo suyo era bonito y te lo regalaba”, recuerda Amaya. “Con esa actitud, se rodeó de mucha gente que se aprovechaba de ella y sabía que si Carmen estaba ahí le saldría todo gratis”.

Los últimos años los pasó en la residencia, sufragada en parte por su hermana y en parte por los servicios sociales. Su llegada causó revuelo. Las enfermeras se fotografiaban con ella y la ayudaban a maquillarse cuando recibía visitas.

Durante este último periodo, Amaya la recogía en su silla de ruedas y la paseaba por los lugares en los que fue un mito. El Raval, la puerta del Cangrejo, su antiguo domicilio en la calle Sant Ramón, el Rincón del Artista... Mairena, mientras tanto, le iba contando a este joven sus aventuras y desventuras de una vida de película.

- ¿Crees que fue feliz?- le pregunto a Adrián Amaya.
- Mmmmm….No lo sé. Es complicado responderte a esta pregunta.

viernes, 17 de enero de 2020

#hemeroteca #lgtbi #memoria | Ruta arcoíris por el Raval

Imagen: El Periódico / Pierrot presenta el espectáculo 'Gaylandia' en 'Barcelona de Noche'
Ruta arcoíris por el Raval.
Esta recorrido guiado sigue el rastro de antiguos cabarets con regusto a Moulin Rouge y rincones míticos de la historia LGTB de Barcelona. Desde El Molino hasta La Paloma.
Abel Lacruz | OnBarcelona, 2020-01-17
https://www.elperiodico.com/es/onbarcelona/visitar/20200117/ruta-lgtb-raval-7801660

Que la noche barcelonesa tiene un gran atractivo para lesbianas, gais, transexuales y bisexuales no es ninguna novedad. Pero ¿sabías que ya en el siglo XIX y durante buena parte del siglo XX el Raval -o el Barrio Chino, como lo llamaban entonces- fue un hervidero del ocio LGTB? Acompañamos a las periodistas Thaïs Morales y Carme Pollina, creadoras de Rutas LGTBarcelona, en uno de sus itinerarios guiados. Los organizan siempre que tienen un grupo superior a 10 personas y aderezan sus explicaciones con algo de cotilleo y mucho humor.

Empezamos en la plaza de la Bella Dorita, una de las míticas vedetes de El Molino. “Este inconfundible cabaret abierto en 1910 -explica Carme- ha tenido diferentes edificios y nombres, siempre con el regusto francés del Moulin Rouge. Allí destacó una vedete lesbiana, Gardenia Pulido, que manejaba su vida y su propio dinero porque no dependía del control de ningún empresario, y fue mentora -y amante- de otras muchas mujeres”.

Imagen: El Periódico / 'Barcelona de noche'
Cine permisivo
Cruzamos el Paral·lel y nos plantamos frente al teatro Arnau, en la plaza de Raquel Meller, 60. Los asistentes giran la cabeza a izquierda y derecha. “Se encuentra tras los andamios -aclara Thaïs Morales-, porque está en ruinas y quién sabe qué será de él”. Durante décadas, además de teatro de variedades “fue cine permisivo, o sea que los gais de la época hacían ‘cruising’ allí aprovechando la oscuridad de la sala”.

En un lateral del Arnau, en el nº 5 de la calle de les Tàpies, se encontraba el Barcelona de Noche, un cabaret fundado en 1936. En los 70, los espectáculos de travestis y transexuales eran la especialidad: Paco España, Bibi Andersen (ahora Bibiana Fernández) o Pavlosvsky pasaron por allí. “También la revista ‘Party’ celebraba en este local la final del concurso ‘Chico Party’, en el que elegían al buenorro del momento”, dice Carme.

Cabarets de los años 20
Nos adentramos en el Raval y enfilamos la calle Cid hasta el número 10, donde hoy día solo vemos un bloque de pisos. La Criolla (después Wu-li-chang) fue quizás el cabaret más famoso entre los años 20 y 30. Uno de sus personajes más destacados fue el abogado anarquista (de día) y travesti (de noche) Flor de Otoño, del cual se hizo una película protagonizada por José Sacristán. La Criolla desapareció en 1938 tras un bombardeo de la aviación italiana. Frente a ella se encontraba Casa Sacristán, otro cabaret donde el transformista Mirko imitaba a Concha Piquer como nadie.

La calle Cid desemboca en la plaza de Jean Genet, justo delante de la Escuela Oficial de Idiomas. El nombre es un homenaje al escritor francés, que vivió en Barcelona de 1932 a 1934 y subsistía gracias al robo y la prostitución. Esa experiencia sirvió como inspiración para escribir ‘Diario del ladrón’ en 1949. Un dato del que toman buena nota dos de los asistentes al ‘tour’, los escritores Ricard Ruiz Garzón y Sebastià Portell, los dos comisarios de la última edición del festival de literatura LGTB #QLit.

A pocos metros se encuentra el nº 9 de la calle de Guàrdia, allí se encontraba Gambrinus. A finales de los 60, este cabaret protagonizó el resurgimiento del transformismo en Barcelona. Allí reinaron Coccinelle, Dolly Van Doll y “Madame Arthur, exayudante de cámara -cuenta Thaïs ante el estupor de los asistentes al ‘tour’- ¡del ministro de gobernación franquista Camilo Alonso!”. Carme y Thaïs definen el Gambrinus en su libro ‘Gent de ploma i marabú’ como “la cantera trans de la Barcelona de los 70”.

Primera manifestación del orgullo
Del Raval salimos a la Rambla y la recorremos de abajo arriba. En 1977 se celebró allí la primera manifestación del orgullo gay, capitaneada entre otros por el pintor naïf Ocaña. Esta mítica arteria barcelonesa, además, contaba con locales tolerantes concurridos por gais y lesbianas como el el Jazz Colón (nº 18), el Teatro Principal (nº 27), el recientemente cerrado Cosmos (nº 34) o el incombustible Cafè de l’Òpera (nº 74).

De nuevo al Raval y, después de pasar por la casa natal de los escritores Terenci y Ana María Moix (Joaquim Costa, 37), llegamos al final del itinerario. Estamos en la puerta de La Paloma (Tigre, 27), donde se celebró el fin de fiesta de la primera manifestación LGTB. Thaïs y Carme se despiden y los asistentes a la ruta aplauden porque las dos periodistas han conseguido con simpatía y humor que, después de dos horas pateando bajo la ocasional lluvia, salga el arcoíris sobre el Raval.

sábado, 18 de mayo de 2019

#hemeroteca #trabajosexual #abolicionismo | Por qué me enorgullece decir que soy abolicionista

Imagen: Todo por Hacer
Por qué me enorgullece decir que soy abolicionista.
Paula Fraga · Jurista e integrante de Mujeres por la Abolición | Público, 2019-05-18

https://blogs.publico.es/otrasmiradas/20241/por-que-me-enorgullece-decir-que-soy-abolicionista/

Este artículo es una respuesta al publicado por Andrea Momoitio titulado Por qué me da vergüenza decir que soy abolicionista.

El pasado 11 de Mayo, en Barcelona, tuvo lugar la Primera Marcha Abolicionista en España. Mujeres de diferentes organizaciones feministas marchamos para exigir la abolición de la prostitución y la prohibición global de los vientres de alquiler. Ambas prácticas conforman, respectivamente, la explotación sexual y reproductiva de las mujeres y niñas. Son instituciones patriarcales que apuntalan y perpetúan la opresión sexual y que consecuentemente, debemos tratar de abolir, si queremos una sociedad de seres humanos cuya dignidad y derechos sean reconocidos.

Concienciar sobre ello y luchar activamente por el reconocimiento de estos derechos son las intenciones que han promovido la Marcha Abolicionista. Sin embargo, tanto en días anteriores como en posteriores, hemos tenido que escuchar que nos mueven diferentes motivos. Las convocantes somos un grupo apartidista, nuestra única militancia es la feminista y estamos decididas a desarrollar cuantas acciones sean necesarias hasta conseguir la abolición de la prostitución y la prohibición global de los vientres de alquiler.

Nos mueve el respeto a los derechos humanos, la creencia que de las mujeres no somos objeto de comercio y, de que no existimos para el servicio sexual ni reproductivo de quien pueda pagarlo. La vida de las mujeres prostituidas es una historia de expulsión. Las expulsan de sus entornos familiares y sociales, las privan de sus propias vidas, las despojan de su humanidad. Esto es lo que estamos denunciando y esto es, con lo que queremos acabar. Este es, ni más ni menos, el propósito de la Marcha pasada y de las que vendrán. Cualquier otra interpretación de nuestras intenciones es solo eso, una interpretación, una opinión errada que corregiremos vehementemente, porque no tenemos más causa que la paz de las mujeres.

Leía, con estupefacción, un artículo de alguien que se decía con “alma abolicionista”, en el que se afirmaba que marchar por las calles del Raval donde las mujeres – según sus palabras- ejercen la prostitución fue una provocación, que fuimos allí a estigmatizarlas y señalarlas. En primer lugar, las abolicionistas sabemos que la prostitución no se ejerce porque no es un trabajo. Las mujeres en prostitución son explotadas sexual y económicamente. No negamos que alguna mujer esté en prostitución teniendo alternativa, pero la excepción no se puede elevar a categoría general y por eso, no admitimos que se llame trabajo a lo que para la inmensa mayoría de mujeres es violencia sistemática, tortura. Además, con la expresión “ejercer la prostitución” se crea una realidad alternativa a la verdadera, diferenciando trata de seres humanos con fines de explotación sexual, de la prostitución, como si lo primero fuera lo malo, el crimen a erradicar y lo segundo, lo correcto, un trabajo como otro cualquiera; cuando lo cierto, es que trata y prostitución son realidades indisociables que se nutren recíprocamente.

En segundo lugar, y siguiendo con la crítica referenciada, es rotundamente falso que marcháramos por las calles del Raval para estigmatizar a las mujeres prostituidas. La razón de ser, la causa primera y última del abolicionismo es la liberación de las mujeres prostituidas. Tenemos perfectamente ajustado el foco, señalamos al putero y al proxeneta como responsables directos y copartícipes de la situación de explotación sexual y económica de las mujeres y niñas en prostitución. Y esto es lo que hemos hecho en las calles de Barcelona: ir a los lugares donde someten y vejan a las mujeres a decirles que basta, que se acabó su impunidad, que vamos a cerrar su negocio criminal y que las mujeres nacemos y debemos morir libres. Estas fueron nuestras consignas. Y con nosotras estaban varias activistas francesas y la superviviente de prostitución Rosen Hicher, que llevaron a cabo en Francia y otros países Marchas abolicionistas.

Rosen Hicher estuvo en situación de prostitución durante 22 años y es una de las más incansables activistas por la abolición, que muchas hemos conocido. Ha vivido la tortura en sus carnes y supongo que nadie, con un mínimo de decencia intelectual y emocional, le diría que con sus acciones pretende estigmatizar a las mujeres que ahora padecen, lo que ella sufrió antaño. Por tanto, esta crítica es una afirmación interesada, tiene por finalidad deslegitimar a la causa abolicionista. Es un clásico argumento regulacionista que rebatiremos cuantas veces sea necesario, porque obedece a la más pueriles de las tergiversaciones, tratando de enfrentarnos con quienes defendemos. Y no se trata, como aluden algunos, de ir de salvadoras sino de clamar por una sociedad sin explotación, sin esclavitud. Otros/as decían que esta protesta no es válida por no estar convocada por mujeres prostituidas. Pero, ¿de qué estamos hablando? ¿qué clase de ficción pretenden presentarnos? Las mujeres prostituidas están en los burdeles, en los pisos, en los polígonos y en las carreteras, en su inmensa mayoría destrozadas física y emocionalmente. Lean sino sobre las consecuencias que la prostitución acarrea en los cuerpos y mentes de las mujeres y escuchen a quienes lo han atestiguado y luego, díganme cómo mientras son víctimas de esta violencia, podrían pugnar por algo más allá que por su propia subsistencia.

El abolicionismo, como cualquier movimiento que pretenda crecer y mejorar y, las mujeres que luchamos por su instauración, como cualquier persona que pretenda ser parte de una causa, admitimos críticas. Asumimos que debemos debatir para mejorar nuestros postulados, porque se trata de establecer medidas que acaben con la esclavitud de millones de mujeres y niñas y por supuesto, no es fácil. Escucharemos a quienes, de buena fe, tengan algo que decir sobre nuestra teoría y nuestras acciones prácticas. Ahora bien, con las críticas malintencionadas que mienten sobre nuestro cometido y que nos achacan actitudes que frontalmente rechazamos, no podemos hacer otra cosa que desmentirlas y negar su aceptación.

Una no puede, como leía entre este tipo de críticas, decir que es abolicionista y afirmar a continuación que ello le avergüenza. Como todas, podemos cometer errores, pero si algo podemos estar las abolicionistas, es orgullosas. Orgullosas de lo que defendemos y de llamarnos a nosotras mismas abolicionistas. Orgullosas porque pugnamos por la erradicación de la opresión sexual. Orgullosas porque luchamos por una vida digna y libre de explotación y sometimiento.

Estamos orgullosas porque caminamos hacia la liberación y la paz de las mujeres; porque vamos a abolir la prostitución y nuestra herencia será una sociedad más justa.

Por todo esto, me enorgullece decir que soy abolicionista.

sábado, 11 de mayo de 2019

#hemeroteca #abolicionismo | Una manifestación enfrenta a abolicionistas y a defensoras de la prostitución

Imagen: El País / Manifestación abola en el Raval, Barcelona
Una manifestación enfrenta a abolicionistas y a defensoras de la prostitución.
La protesta ha reunido un centenar de personas que acusan a Cataluña de ser la comunidad autónoma más permisiva.
EFE | El País, 2019-05-11
https://elpais.com/ccaa/2019/05/11/catalunya/1557589894_869502.html

Un centenar de mujeres se han manifestado este sábado en Barcelona para exigir la abolición de la prostitución, en una marcha convocada por colectivos feministas a la que se han enfrentado grupos de activistas que defienden los derechos de las trabajadoras sexuales.

La manifestación ha sido convocada en Barcelona por la plataforma estatal Mujeres por la Abolición, que consideran a Cataluña como la comunidad más permisiva con la prostitución. La protesta ha partido de La Rambla del Raval y ha recorrido calles de este barrio donde suelen concentrarse trabajadoras sexuales ofreciendo sus servicios.

Al paso por la calle Robadors, en una de las zonas del Raval con más prostitución callejera, un grupo de feministas y algunas integrantes del sindicato de trabajadoras sexuales OTRAS han increpado a las manifestantes de Mujeres por la Abolición, a las que han arrojado polvos de pintura de colores al grito de "Abolo-fascista, tú eres la machista".

Las abolicionistas han enarbolado pancartas en contra de la "mercantilización" del cuerpo de las mujeres y de los vientres de alquiler, y un grupo de ellas han desfilado vestidas con el traje rojo que identifica a las mujeres utilizadas por las clases altas para engendrar en la distopía de la serie "El cuento de la criada", inspirada en el libro de Margaret Atwood. En su manifiesto, las abolicionistas defienden que la prostitución es "una forma de violencia extrema" contra las mujeres y las niñas y una "institución fundacional patriarcal que explota económicamente y sexualmente a las mujeres".

Por ese motivo, exige al Gobierno que apruebe una ley abolicionista que persiga la "erradicación de ese tipo de violencia" y busque "descriminalizar a la mujer prostituida y penalizar al proxeneta y al cliente prostituidor".

En contra de esta marcha, un centenar de entidades feministas, LGTB, académicas, vecinales y sindicalistas han apoyado el manifiesto "Barcelona Ciudad proderechos", en el que sostienen que "la defensa de las mujeres, hombres y trans que ejercen la prostitución es una cuestión de derechos humanos".

En opinión de las entidades firmantes, las trabajadoras sexuales "están en una situación de desprotección de derechos muy grave que requiere medidas urgentes", sin que la solución pase por "convocar marchas nada inocentes, en plena campaña de las elecciones municipales, y que sintonizan con la estrategia y el programa abolicionista de determinados partidos".

Los firmantes del manifiesto han denunciado también "el intento de confrontación" de la marcha abolicionista al desfilar por el barrio del Raval, "estigmatizando y criminalizando a las trabajadoras sexuales y dificultando el acceso de estas a sus derechos".

sábado, 4 de mayo de 2019

#hemeroteca #prostitucion #violencia | "Lily va ser assassinada": el Raval recorda la prostituta apallissada i morta per leucèmia

Imagen: El Món / Acción en recuerdo de Lily de sus compañeras del Raval, Barcelona
"Lily va ser assassinada": el Raval recorda la prostituta apallissada i morta per leucèmia.
Unes 200 persones s'han concentrat per exigir justícia | L'ambient ha estat emotiu però ha tingut moments festius.
Adrià Lizanda | Tot Barcelona, El Món, 2019-05-04
https://www.totbarcelona.cat/societat/lily-va-ser-assassinada-raval-recorda-prostituta-apallissada-morta-leucemia_1929972102.html

El Raval recorda la Lily. Les seves companyes de professió, veïns i entitats del barri s'han reunit aquest vespre per reclamar justícia per a Lily, una prostituta que va morir a principis d'abril a causa d'una leucèmia. La dona, però, va haver de ser ingressada dies abans per una pallissa. Ana Maria Silva és una companya de professió de la Lily, i recorda que la prostituta morta patia "molta violència" per part d'una dona i un home: "els seus proxenetes". "Lily no va morir, va ser assassinada", sentenciava el manifest llegit durant la concentració.

L'associació Putas Libertarias del Raval ha aplegat unes 200 persones que s'han reunit a les 19:30 hores a la cruïlla entre Robadors i Sant Rafael, al Raval, encapçalades per una pancarta on es llegia "#Lilyjustícia, per a totes les Lilys". La concentració ha tingut moments emotius i moltes de les seves companyes no han pogut contenir les llàgrimes. Ana Maria Silva, d'origen brasiler, explica que coneixia la Lily. Fa 24 anys que viu al Raval: "Sóc puta i veïna". Lamenta que la policia no deté els responsables de la pallissa a la Lily, malgrat que, segons ella, saben qui són.

Després de la lectura d'un manifest en què es reclamava justícia per a Lily i s'exigia la fi de la "violència institucional" contra les prostitutes, els centenars de persones aplegades han fet un minut de silenci. Els plors han trencat el silenci respectuós, que es fonien en abraçades entre companyes. La concentració s'ha desplaçat a la plaça de la Filmoteca, a tocar del punt de trobada, i els concentrats han improvisat un altar. Han dibuixat el nom de "Lily" amb espelmes i han acompanyat l'altar amb pètals de flor. Malgrat les reticències del vigilant de seguretat de la Filmoteca, les organitzadores han enganxat la pancarta a la paret de la Filmoteca.

Després de recordar una vegada més la injustícia que va patir la Lily, els concentrats han deixat anar globus de color lila -"primer inflem globus i després cremem el sistema", bromejaven- en un homenatge a la prostituta morta. "Vola, Lily, ara que pots", cridaven. Els concentrats també han llançat pètals a l'aire en record de la Lily.

Y TAMBIÉN…
Lily: la mort d'una prostituta apallissada i malalta de leucèmia.
Veïns del Raval denuncien que una noia obligada a prostituir-se va morir a l'Hospital del Mar en no poder superar la malaltia i els cops que va rebre.
Sílvia Barroso | Tot Barcelona, El Món, 2019-04-07
https://www.totbarcelona.cat/societat/lily-la-mort-d-una-prostituta-apallissada-i-malalta-de-leucemia_1928432102.html

viernes, 7 de diciembre de 2018

#hemeroteca #sida | El día que Keith Haring hizo visible el Sida

Keith Haring pintando el mural en el Raval
El día que Keith Haring hizo visible el Sida.
El próximo febrero se cumplirán 30 años de la visita de Keith Haring a la ciudad. El mural que regaló a Barcelona, 'Todos juntos podemos parar el sida', provocó una pequeña revolución en el Raval y marcó la concienciación respecto al sida. Una exposición en el Macba y un documental recuerdan aquel momento.
Leticia Blanco | El Mundo, 2018-12-07
https://www.elmundo.es/cataluna/2018/12/07/5c0aa6e521efa015488b45eb.html

El próximo febrero se cumplirán 30 años de la visita de Keith Haring a Barcelona. El artista aterrizó en el Raval como un ovni: con una enorme sudadera, unas Air Max último modelo que fascinaron a todos los niños (y no tan niños) del barrio y un radiocassete gigante del que durante dos días, los que tardó en completar su famoso mural contra el sida, no paró de salir ‘acid house’, su música favorita para pintar. Haring escogió la calle más deprimida de lo que por entonces todavía se llamaba Barrio Chino (la leyenda dice que contó las jeringuillas que había por el suelo y donde más encontró, ahí se quedó) para pintar un mural con un mensaje activista, 'Todos juntos podemos parar el sida', que marcó un antes y un después en la lucha contra el VIH en España. La exposición ‘Anarchivo sida’ en el Macba y el documental '30 años +' de Lulu Martorell y Roger la Puente conmemoran el regalo que el artista pop hizo a la ciudad.

Haring aterrizó en España en febrero de 1989. La primera parada fue Madrid: visitó el Museo del Prado, le encantó ‘El jardín de las delicias del Bosco’ («contemplarlo te abre los sentidos», apuntó en su diario personal), le llevaron a Arco («aburridísimo, el efecto opuesto que el Prado») y al cabo de unos días vino a Barcelona. Allí visitó el Museo Picasso y en la inauguración de una exposición de Frederic Amat coincidió con Montse Guillén, a la que ya conocía de frecuentar El Internacional, el restaurante de tapas que Guillén tenía con su compañero, Antoni Miralda, en Nueva York. «Un día vino Andy Warhol con Haring y Basquiat al restaurante. Pidieron ‘butifarra amb mongetes’. Le pedí a Warhol que me firmara dos menús y recuerdo que dijo: ¡pero si ellos son mucho más importantes que yo!», cuenta Guillén en el documental.

Otro de los cicerones de Haring en Barcelona fue el DJ César de Melero, un gran admirador del artista que además tuvo la brillante idea de llamar a una amiga que tenía una videocámara (una ‘handycam’ de Sony) y grabó a Haring en acción aquellos 27 y 28 de febrero de 1989. El grafitero no derramó ni una sola gota de pintura roja en los dos días que tardó en pintar el mural. Lo hizo de memoria, sin bocetos, en la calle Salvador Seguí, rodeado de curiosos, niños que se arremolinaban junto a él en busca de chapas y una sonrisa y bastante prensa, para disgusto del tímido Haring. Más de un vecino con negocios no del todo legales se molestó, temeroso de que tanta atención mediática atrajera a la policía al lugar. De Melero también se llevó a Haring de fiesta al local donde pinchaba, el Club Billares ARS. El DJ recuerda cómo la primera noche, los gorilas del club no dejaron entrar a aquel joven que, con sus gafas redondas y su camiseta sin mangas, parecía un guiri más. Tuvo que salir a la puerta a buscarle y, una vez dentro, pidió champán para todos y Haring pintó un mural antidroga en la pared de la discoteca.

En el documental, Bonaventura Clotet se felicita por los avances que han permitido cronificar la enfermedad, pero recuerda que las diferencias entre ser portador del VIH en el primer y tercer mundo son más grandes que nunca:«Sigue muriendo un millón de personas cada año». «No era fácil estar vivo en aquella época», recuerda Ferran Pujol, impulsor de Bcncheckpoint, que recuerda el activismo de Act up en los años más duros de Reagan: «El sida afectó sobre todo a heroinómanos y homosexuales, así que hubo quien vio la pandemia como un limpieza social».

«Mis días están contados. Mis amigos están cayendo como moscas. No sé si me quedan cinco meses o cinco años de vida», escribía en su diario Keith Haring en febrero de 1989. En aquella época, antes de la aparición de los antirretrovirales, el diagnóstico del VIH era prácticamente una sentencia de muerte. Haring afrontó la noticia con miedo y tristeza, pero también con una insospechada entereza alimentada por la idea de que «el arte es más importante que la vida» y un objetivo: emplear el tiempo que el quedaba de vida en luchar contra el sida. «He de hacer todo lo que pueda, sacrificar comodidad y tiempo libre». Sus últimos meses fueron frenéticos: viajó por todo el mundo, pintando y concienciando. 353 días después de pintar el mural, Haring falleció en Nueva York, el 16 de febrero de 1990.

sábado, 10 de marzo de 2018

#hemeroteca #saludsexual #vih | El test rápido de infecciones sexuales detecta más de 500 casos en Vall d’Hebron

Imagen: El País / Atención en el programa Drassanes Express
El test rápido de infecciones sexuales detecta más de 500 casos en Vall d’Hebron.
El programa Drassanes Express para diagnosticar precozmente VIH, sífilis, clamidia y gonorrea atiende en un año a 3.683 personas.
Jessica Mouzo Quintáns | El País, 2018-03-10
https://elpais.com/ccaa/2018/03/09/catalunya/1520626286_653572.html

El hospital Vall d’Hebron ha comenzado a poner coto temprano a las infecciones de transmisión sexual (ITS). A través del programa Drassanes Express, especialistas del centro realizaron test rápidos de detección de sífilis, clamidia, gonorrea y VIH a unas 3.683 personas que, aunque no presentaban síntomas, habían tenido relaciones sexuales de riesgo. Un 16% de las pruebas dieron positivo por alguna ITS. “Es una cifra muy elevada”, alertan los expertos.

Los facultativos señalan que, cuanto antes se detecte una ITS, más se recortará el riesgo de transmisión a otras personas y mejor funcionará el tratamiento para combatir la infección. “Queremos adelantarnos y detectar la ITS antes de que aparezcan los síntomas”, sintetiza el doctor Benito Almirante, jefe del servicio de Enfermedades Infecciosas de Vall d’Hebron.

De hecho, el programa Drassanes Express, ubicado en el centro de atención primaria del mismo nombre (en el barrio del Raval de Barcelona), está pensado exclusivamente para personas asintomáticas pero que han tenido relaciones sexuales de riesgo (sin usar preservativo). Este perfil de usuarios puede acudir sin cita previa y, en menos de tres horas, tendrá los resultados de los exámenes.

Una enfermera es la encargada de realizarle la encuesta clínica al usuario para dirimir a qué cribado precisa someterse. Luego, además de practicarle una extracción de sangre para estudiar la infección de VIH o sífilis, el propio individuo recoge una muestra rectal, faringo-agmidalar y uretral o vaginal para detectar las otras infecciones. En una hora ya dispondrá de los resultados de VIH y sífilis y en tres, los especialistas enviarán a su móvil o a su correo electrónico el resultado de los demás exámenes. Si dan positivo en alguna dolencia, los especialistas del propio centro se encargan de informarlos y administrarles el tratamiento necesario. Además, los médicos también asumen el control de los contactos sexuales de la persona que ha dado positivo para cortar el riesgo de transmisión.

De las 3.683 personas atendidas en el primer año del Drassanes Express, 583 dieron positivo. El 42% eran extranjeros. “Son cifras muy altas pero hay que aclarar que no estamos hablando de un cribado de la población general, sino del diagnóstico sobre personas con una actividad de riesgo”, explica el doctor Tomàs Pumarola, jefe del servicio de Microbiología del complejo sanitario.

El 47% de las ITS detectadas fue clamidia; el 33,7%, gonorrea; el 16%, sífilis; y el 2,6%, VIH. “Hay cierta relajación de las medidas para evitar la transmisión”, alerta Pumarola. El 12% de los casos positivos estaban coinfectados con otra ITS.

viernes, 15 de diciembre de 2017

#hemeroteca #feminicidio | Decenas de prostitutas se concentran en el Raval protestando por el asesinato de una compañera

Imagen: El País / Concentración de repulsa por el feminicidio en el Raval, Barcelona
Decenas de prostitutas se concentran en el Raval protestando por el asesinato de una compañera.
Las trabajadoras sexuales critican que el homicidio no se considere violencia machista.
Alfonso L. Congostrina | El País, 2017-12-15
https://elpais.com/ccaa/2017/12/15/catalunya/1513359904_432641.html

Decenas de prostitutas del barrio barcelonés del Raval, vecinos y representantes de formaciones políticas como BComú y la CUP se concentraron ayer en la calle Robador en protesta por el asesinado a una trabajadora sexual en un domicilio de la calle Riera Alta el pasado 10 de diciembre.

El próximo domingo es el Día Internacional contra la Violencia hacia las Trabajadoras Sexuales, una efeméride que el colectivo en Barcelona trasladó al día de ayer. Las concentradas lucieron carteles con mensajes que rezaban: “Los ataques a las putas son violencia machista” o “Basta de violencia machista a las mujeres de la calle”. Durante la protesta colocaron flores en el suelo y velas dibujando un corazón junto al número 25 de la calle Robador.

Janet, del colectivo Putas Indignadas, aseguró que el asesinato del pasado 10 de diciembre había que contabilizarlo como nuevo episodio de la violencia de género. La portavoz del colectivo de prostitutas criticó que los medios de comunicación pusieran el énfasis “en el trabajo de la mujer asesinada y no, simplemente, en que ha muerto como consecuencia de la violencia machista”.

La concejala de Feminismos y LGTBI, Laura Pérez, también presente en la concentración, se mostró partidaria de revisar la ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género porque “no reconoce estos hechos como violencia machista” al no haber vínculo entre víctima y agresor. Según informó la concejal, con este asesinato ya son cuatro las víctimas mortales de violencia de género registradas este 2017 en la capital catalana.

martes, 12 de diciembre de 2017

#hemeroteca #feminicidio | Detenido un hombre por el asesinato de la prostituta del Raval

Imagen: El Periódico
Detenido un hombre por el asesinato de la prostituta del Raval.
Los Mossos arrestan a un italiano de 58 años, que se entregó este lunes por la tarde en Badalona. El novio de la víctima explicó a los investigadores que la mujer se había citado la noche del sábado con un cliente italiano habitual.
Guillem Sànchez | El Periódico, 2017-12-12
http://www.elperiodico.com/es/barcelona/20171212/detenido-por-el-asesinato-de-una-prostituta-en-el-raval-6489084

La mujer asesinada este fin de semana en el Raval, ejercía la prostitución y se citó, poco antes de morir, con un cliente habitual, un hombre italiano.

El novio de la víctima, de nacionalidad española y más joven que ella (48 años), explicó a los Mossos d’Esquadra que por ese motivo él había pasado fuera de casa la noche del sábado. Para que ella pudiera quedarse a solas con el cliente en el domicilio. Según relató él a los investigadores, se ausentó hasta las 15.00 horas del domingo, cuando regresó a la vivienda que compartía con la víctima. Entonces la encontró muerta en la cama. Degollada.

Vecinos del número 30 de la calle de la Riera Alta explicaron horas después del crimen a este diario que justo a esa hora ("sobre las tres de la tarde") habían escuchado los gritos de su novio, "llorando". Que los hechos sucedieran tal como sostiene la versión del hombre, encaja con el lamento que oyeron los vecinos.

Fue él también quien llamó a los Mossos d’Esquadra para contar lo ocurrido. Los investigadores, tras ver la escena del crimen, e interrogarlo inicialmente, optaron por trasladarlo a dependencias policiales, para hablar con él en profundidad. Tras escucharlo, y después de haberse pasado más de 6 horas escudriñando la habitación en la que había aparecido la víctima, lo dejaron en libertad.

El caso ha terminado resolviéndose solo. Aunque, según parece, los investigadores andaban bien encaminados. El presunto asesino se entregó ayer por la tarde en la comisaría de Badalona. Tal como había explicado el novio, era italiano, de 58 años.

La mujer ejercía la prostitución en su domicilio. Recogía a los clientes nuevos en la calle. Cerca de su casa en Riera Alta o junto al grupo de trabajadoras sexuales que escogen la Ronda de Sant Antoni -cerca de la plaza de la Universitat- para esperar -en grupos de dos o tres- a los hombres que las contratan.

El dueño del establecimiento de frutas ubicado justo enfrente del domicilio de la mujer la veía a menudo. De ella dice que era "una buena chica", que trabajaba con mucha discreción, "que no se metía con nadie". La vio por última vez el sábado por la mañana, "sacando la basura".

miércoles, 11 de octubre de 2017

#hemeroteca #transexualidad #trabajosexual | Barcelona impulsa ayudas para trabajadoras sexuales ‘trans’

Imagen: El País
Barcelona impulsa ayudas para trabajadoras sexuales ‘trans’.
El Ayuntamiento facilitará asistencia legal al colectivo para garantizarle acceso a la justicia en casos de discriminación y vulneración de derechos.
El País, 2017-10-11
https://elpais.com/ccaa/2017/10/10/catalunya/1507652681_333676.html

La concejal de Feminismos y LGTBI del Ayuntamiento de Barcelona, Laura Pérez, presentó ayer el programa Carolinas para mejorar la situación de las mujeres transexuales que ejercen el trabajo sexual en la ciudad, empoderarlas y garantizar sus derechos básicos.

Pérez explicó que se les facilitará asistencia legal para garantizarles acceso a la justicia en casos de discriminación y vulneración de derechos; se les facilitará información sobre sus derechos básicos y formación para mejorar su itinerario laboral.

Asimismo, se mejorará la formación de los trabajadores de la administración pública “interlocutores” con este colectivo, en especial en los cuerpos de seguridad como la Guardia Urbana y entre el personal sanitario y de servicios sociales.

Pérez afirmó además que se ofrecerá asesoramiento y asistencia letrada a las mujeres transexuales que ejercen el trabajo sexual con un servicio de acompañamiento jurídico a través de la agencia de Abordaje Integral del Trabajo Sexual (Abits) y de la Oficina para la No Discriminación (OND).

Mejorar la ocupación
La trabajadora sexual trans y miembro de la asociación Aprosex, Sabrina Sánchez, lamentó que muchas veces los profesionales médicos no saben cómo tratar a este colectivo. “Somos ciudadanas a pesar de nuestro género, nuestra orientación y nuestro empleo”, reivindicó.

La activista y técnica en inserción laboral, Belén Camarasa, defendió, por su parte, que hay mujeres que quieren continuar ejerciendo el trabajo sexual y que reclaman que se cumplan sus derechos, mientras que otras quieren hacer la transición hacia el mercado laboral formal.

Pérez explicó que Las Carolinas era el nombre con el que eran conocidas las personas trans en del barrio barcelonés del Raval en los años 30, y subrayó que el Gobierno municipal quiere centrarse en las “especificidades” de las mujeres transexuales.

El Ayuntamiento también activará el Plan de mejora de la ocupación de las trabajadoras sexuales, un proyecto impulsado por Abits, Barcelona Activa y entidades del tercer sector a partir del primer trimestre del 2018. Además, se incluirá a este colectivo en los programas municipales de inserción laboral que se pongan en marcha.