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martes, 6 de julio de 2021

#hemeroteca #vih #indetectabilidad | Indetectable = intransmisible, el gran cambio en la vida de las parejas con VIH

Imagen: El País / Celebración del Orgullo LGTBI //

Indetectable = intransmisible, el gran cambio en la vida de las parejas con VIH.

La evidencia científica ha demostrado que prácticamente toda persona seropositiva que siga correctamente el tratamiento antirretroviral tendrá, con el tiempo, una carga de VIH no detectable, lo que evitará que infecte a su pareja sexual aunque no utilice preservativo.
María Corisco | El País, 2021-07-06
https://elpais.com/sociedad/vihda-positiva/2021-07-06/indetectable-intransmisible-el-gran-cambio-en-la-vida-de-las-parejas-con-vih.html 

Indetectable = intransmisible. I = I. Este acrónimo ha supuesto una auténtica revolución en el ámbito del VIH. Y no solo desde la perspectiva clínica sino, esencialmente, de la más humana: al estigma del rechazo de la otra parte, los seropositivos han tenido que lidiar siempre con la angustia y ansiedad de saber que sus relaciones sexuales y afectivas estarían marcadas por el temor a infectar a su pareja.

Y hablamos de una revolución asentada tanto en el análisis clínico como en la evidencia científica, que demuestra que una persona seropositiva cuya carga viral es indetectable –es decir, más del 95% de quienes siguen correctamente el tratamiento antirretroviral– no puede transmitir el virus. Esta idea no es realmente nueva. Como explica Lucio J. García Fraile, médico adjunto del Servicio de Medicina Interna-Infecciosas del Hospital de La Princesa (Madrid) y coordinador médico en la organización Apoyo Positivo, “había muchos estudios que así lo sugerían pero, por precaución, no se decía tan explícitamente. Siempre había alguna objeción a los mismos, siempre parecía haber algún sesgo. Hasta que la evidencia fue abrumadora”.

Se refiere García Fraile a los estudios internacionales que han demostrado, en parejas serodiscordantes (también llamadas de estatus mixto, en las que solo uno de sus miembros es seropositivo), que no ha habido transmisión del VIH al seronegativo cuando la carga viral del positivo era indetectable desde hacía seis meses o más (se considera que una carga viral no se detecta cuando el número de partículas de VIH en un mililitro de sangre está por debajo de 50).

“Al principio eran trabajos pequeños, pero ahora las evidencias son muy sólidas, con miles de personas en seguimiento durante años”, explica la doctora María Jesús Pérez Elías, jefa de Sección de la Unidad VIH del Hospital Ramón y Cajal de Madrid. “Estas evidencias señalan que no ha habido ningún caso de transmisión del VIH en relaciones sexuales sin preservativo, incluso en prácticas que consideramos especialmente de riesgo”. García Fraile, desde Apoyo Positivo, lo corrobora: “Ya no es posible poner objeciones a los resultados. Los estudios se han hecho en vida real, en parejas reales, en todo tipo de relaciones y con todo tipo de prácticas sexuales. Y podemos decir que indetectable es igual a intransmisible”.

Cómo hacérselo entender a la pareja seronegativa
Pero esta información aún no ha tenido eco ni difusión social, se lamenta Marina Hispán Alonso, mediadora de Salud Sexual en Apoyo Positivo. Y es ahí donde entra en juego la campaña I = I, que comenzó en EE UU hace cinco años y que se ha convertido en una comunidad global en crecimiento, ya que aúna a activistas e investigadores y que se extiende por más de cien países. Su propósito es, desde esa evidencia científica, orientar y dar tranquilidad a personas con VIH (y, por extensión, a sus amigos, parejas y familiares) acerca de que pueden vivir sin preocuparse por transmitir la infección. Siempre, eso sí, que estén en tratamiento y con carga viral indetectable. Para Hispán, se trata de “concienciar de que, gracias a la medicación, se pueden tener relaciones sexuales sin miedo a la transmisión. Es muy importante para la mirada externa, pero también para la interna: un diagnóstico de VIH conlleva un proceso de duelo y de aceptación, en el que causa mucho malestar pensar que uno pueda ser un peligro para sus parejas. Por eso, el tratamiento antirretroviral no solo es bueno para la salud física, sino también para la mental y emocional”.

Marina es portadora de VIH. Por su labor como activista y su trabajo en Apoyo Positivo, tuvo pronto conocimiento de los estudios que se estaban realizando y de que ella, gracias a estar con carga viral indetectable, no podía transmitir el virus a sus parejas. “He vivido muchas situaciones desagradables. Pero, cuando conocí a mi actual pareja, yo ya había superado mi duelo y tenía la información correcta. Le informé de qué es vivir con VIH y qué es ser indetectable. Con cariño y amor, hemos seguido adelante y nos apoyamos”.

Pero el temor, en muchos casos, sigue ahí. Pedro, por ejemplo, es seronegativo y no ha sido capaz de tener sexo sin protección, por más que Miguel, su pareja y seropositivo, lleve ya años con carga viral indetectable.“Solo me reporta estrés y ansiedad, no me merece la pena. El preservativo no es algo que me limite; nos da seguridad”, expone Pedro. Cuenta también que ambos se sorprendieron enormemente cuando el médico les informó de que, si querían, podían prescindir del condón. “Tantos años oyendo lo contrario… que has terminado interiorizándolo y te cuesta aceptarlo”, reconoce Miguel.

Ninguna garantía ante el resto de ITS
También les ha costado a los médicos, reconoce la doctora Pérez Elías: “Para los que llevamos 30 años inculcando a nuestros pacientes la importancia de tener relaciones sexuales con preservativo, cambiar el mensaje no ha sido fácil. Y a ellos les ocurre lo mismo: lo tienen grabado a fuego en el cerebro. Pero es importante admitir que I = I, y tomarte tu tiempo para transmitirlo bien”.

El doctor García Fraile señala: “El mensaje, desde el punto de vista biomédico y social, es positivo. Permite que estas personas tengan una vida sexual tranquila, placentera y plena. Muchas veces viven con el miedo de qué sucede si se les rompe un preservativo. A menudo tenemos en la cabeza un perfil de persona seropositiva irresponsable, pero es muy minoritario. La mayor parte de la comunidad está muy sensibilizada”.

Este cambio en el mensaje se vive, por tanto, de forma individual, en pareja y socialmente. Desde el movimiento I = I se insiste en que se trata de una oportunidad para transformar la vida de las personas con VIH: transforma su vida social, sexual y reproductiva; fulmina el estigma y afianza el empoderamiento, y reduce la ansiedad y anima a continuar con el tratamiento.

Este último aspecto, el de continuar con el tratamiento, es crucial. Porque no seguirlo bien supone que la carga viral vuelva a subir y, en consecuencia, volver a tener la capacidad de transmitir el virus. Y otro aspecto crucial es el mensaje de que estar indetectable solo hace referencia al VIH. “Difundimos un mensaje que no se conocía, el de que I = I, y que el tratamiento antirretroviral nos garantiza exclusivamente que no transmitiremos el VIH, pero no así el resto de las infecciones [y enfermedades] de transmisión sexual”, advierte Marina Hispán, en referencia a la hepatitis C, la sífilis o la gonorrea, entre otras.

viernes, 10 de agosto de 2018

#hemeroteca #sexoanal #vih | Las claves de una buena salud anal

Imagen: El País
Las claves de una buena salud anal.
La práctica que hace más probable la transmisión del VIH es recibir sexo anal sin protección. Pero el tabú lastra la difusión de información para disfrutarlo de forma saludable e higiénica.
Pablo Linde | Planeta Futuro, El País, 2018-08-10
https://elpais.com/elpais/2018/08/07/planeta_futuro/1533639577_537718.html

Se habla poco de sexo anal. Es, al menos, lo que piensan científicos y activistas especializados en la salud y los placeres del lugar donde termina el sistema digestivo. Argumentan que el tabú que rodea a esta práctica dificulta que quienes la disfrutan estén bien informados y lo hagan de la forma más saludable e higiénica.

Por eso, una de las sesiones de la 22ª Conferencia Internacional de Sida, que se celebró a finales de julio en Ámsterdam, estuvo dedicada al tema. ‘Sexo anal de arriba abajo, creencias, comportamientos y políticas para una mejor salud’ fue el título de la mesa redonda en torno a la cual se sentaron una decena de investigadores y activistas del colectivo LGTBIQ.

¿Qué hace una charla como esa en un congreso como este? Aunque sus propios organizadores recelaban asociar sida y sexo anal, no querían perder la ocasión de sacar el tema a colación. No en vano, se trata de la práctica sexual que más probable hace la transmisión del VIH: solo una transfusión sanguínea, que provoca una infección casi segura (más del 92%), genera más riesgo de recibir el virus de una persona que lo porta que quien recibe sexo anal sin protección. Esto es así, como explicaba el dermatólogo Henry de Vries, porque la capa de células que forman esta cavidad es muy fina, así que resulta más sencillo que se rompa permitiendo al virus introducirse en el cuerpo.

Las probabilidades de transmisión pueden variar en función de la proliferación del virus en el organismo, lo que la hace más o menos posible. Si una persona con VIH consigue que su carga viral sea indetectable, algo que se logra por lo general cuando se toma correctamente el tratamiento antirretroviral, la posibilidad de contagio es nula. Un nuevo estudio presentado en Ámsterdam hizo todavía más sólida esta evidencia; en el experimento, con más de 70.000 parejas ‘serodiscordantes’, no se produjo ni un solo contagio.

Esta realidad y medicamentos como el PreP, un fármaco profiláctico que evita la transmisión si se toma antes y después de un contacto sexual, son herramientas que la comunidad del sida considera cruciales para frenar la epidemia. Está emergiendo un movimiento en la comunidad de hombres que tienen sexo con hombres que, incluso, está abandonando en condón. “Durante años he vivido con miedo y he menoscabado mi placer usando preservativos, hace años que no”, aseguraba el activista keniano Mutisya Leonard. “Si reconocemos que el sexo sin condón es más placentero, quizás cambiaríamos la forma de investigar para que haya otro tipo de productos que las personas puedan usar”, argumentaba.

Los científicos, sin embargo, insisten en que no se debe presentar el PreP —que todavía ni siquiera está disponible en muchos países— como alternativa al preservativo. Abandonar el profiláctico es todo lo contrario a lo que recomiendan los médicos, ya que no solo previente del contagio del VIH, sino también de otras enfermedades de transmisión sexual. Sin embargo, es una realidad a la que los investigadores no dan la espalda. Varios grupos están estudiando la acción de microbicidas tópicos que se apliquen al ano antes o después de mantener relaciones sexuales y eviten el contagio. Según un estudio que presentó Alex Carballo-Dieguez, casi nueve de cada diez hombres que mantienen relaciones con hombres han usado duchas anales (lavativas) antes de mantener relaciones. “Conseguir una sustancia que se diluya en agua y pueda ser parte de esa ducha sería una gran ventaja”, relata. Esta limpieza interior, hasta ahora, solo ha probado una mejora en la higiene, pero no comporta ninguna ventaja añadida para la salud.

Sustancias también muy usadas en el coito anal son los lubricantes. En la charla ‘Introducción a la salud anal’, De Vries, explicó los pros y los contras de cada uno de ellos, según se usen con o sin condón. Así, mientras los basados en agua son seguros en combinación con profilácticos, al ser más agresivos para la mucosa, sin ellos pueden incrementar el riesgo de transmisión del VIH. Los compuestos con aceites no son seguros con preservativos, pero sin ellos tienen la ventaja de durar más. Por último, los que se basan en la silicona, pueden ser usados con condones de forma segura, pero son poco compatibles con juguetes del mismo material, ya que “crean una sensación sucia y pegajosa”.

Lo más seguro, el condón
El condón sigue siendo el método más seguro y recomendado para prevenir el VIH y otras enfermedades venéreas que también se transmiten en el sexo anal, con incluso más probabilidad en muchos casos por la fragilidad de esta cavidad. Sífilis, hepatitis, gonorrea, linfogranuloma venéreo o herpes simple también entran con frecuencia por la puerta de salida del cuerpo humano. Algunas tienen mejor tratamiento que otras. Uno de los grandes problemas de la salud global es la de las bacterias resistentes a los antibióticos, que pueden causar en 2050 más muertes que el cáncer. Ya existe una supergonorrea que no responde a ninguno de los fármacos que existen, algo que puede convertirse en una importante amenaza para la salud pública.

El virus del papiloma humano es otro microorganismo que se transmite por el contacto sexual. Aunque puede incluso no dar síntomas, incrementa el riesgo de cáncer en los lugares de contacto: pene, boca, vagina (cuello uterino) y ano. Como es una dolencia que está muy asociada a la edad, hace unos años no estaba muy presente entre los seropositivos, que solían morir antes. Pero desde principios de siglo, el VIH ha pasado de causar un mal mortal a una enfermedad crónica. Cada vez más personas envejecen con el virus y el cáncer de ano está creciendo entre ellas (aunque, en todo caso, sigue siendo muy poco probable). “Nos hace falta investigar más para conocer mejor la epidemiología”, subrayó De Vries.

“Todavía hay mucho que no sabemos sobre salud y sexo anal”, en opinión de Jose Bauermeister, del Centro de Estudios del Sida de la Universidad de Harvard. Los estudios son escasos y centrados en los hombres homosexuales, mientras que la práctica está creciendo también en otros grupos. Una encuesta de 2010 en Estados Unidos revelaba que aumenta entre mujeres: una de cada cuatro de entre 20 y 29 años lo había practicado, una porción que iba decreciendo en edades más avanzadas.

Kimberley Vance, directora de la organización ARC Internacional, que lucha por los derechos de la comunidad LGTB, reivindicó que es una práctica que ellas también pueden disfrutar: “Lo hacen con una gran falta de información por el tabú que supone. Tradicionalmente se ha usado como alternativa al embarazo, por lo que es más frecuente que no se tomen precauciones y se ponga en riesgo la salud”, subraya. Esta realidad es palmaria también en países donde la homosexualidad está prohibida y castigada. En ellos, según cuenta el keniano Leonard, además de no estar presente en la conversación, cualquier enfermedad anal es escondida por miedo a represalias. Los activistas tienen el reto de poner el tema encima de la mesa. En palabras del paraguayo Sergio López, de Somosgay, “la revolución empieza por el culo”.

lunes, 30 de julio de 2018

#hemeroteca #vih | Seropositivo controlado y sin transmitir el VIH

Imagen: El País / 'Indetectable = Intransmisible' en Aids 2018
Seropositivo controlado y sin transmitir el VIH.
El Congreso Internacional del Sida presenta un amplio estudio que ratifica, una vez más, que si un portador no tiene carga viral detectable, no hay riesgo de contagio.
Emilio de Benito | El País, 2018-07-30
https://elpais.com/elpais/2018/07/25/planeta_futuro/1532536785_759238.html

Deambulaban por la Conferencia Internacional sobre el Sida AIDS2018 muchas personas con camisetas moradas y un lema: U=U. No eran matemáticos con un axioma, sino activistas con un mensaje claro que, poco a poco, se va imponiendo entre las organizaciones de afectados y los sanitarios que les tratan: 'Undetectable = Untransmittable'. En castellano, I=I, 'Indetectable = Intransmisible'. Son los herederos del primer lema potente en esta infección, el ABC de "abstinencia, sé fiel (be faithful en inglés) y usa condones", con el que se intentó frenar la epidemia en los ochenta, un planteamiento que solo ha tenido éxito real cuando se añadió la D, dar medicación, que es justo en lo que se basa el mensaje I=I.

La idea que subyace parece obvia, pero ha costado que sea aceptada por todos: si una persona mantiene la concentración de virus circulante a un nivel indetectable en una analítica, eso quiere decir que tiene tan pocos patógenos en sus fluidos que no puede causar una transmisión efectiva en otra persona aunque tenga relaciones sin protección con ella. Y ese nivel de carga viral (el nombre oficial de la cantidad de virus en sangre o en otros fluidos) lo alcanzan la mayoría de las personas que están diagnosticadas, tienen acceso a la medicación y la toman de acuerdo con las pautas establecidas (básicamente, una vez al día).

La idea parece elemental, pero todavía se sigue investigando. En esta conferencia, a la que El País asistió invitado por el laboratorio ViiV, se presentaron resultados del estudio Partner 2, en el que se han recogido datos de casi mil parejas de gais que tenían sexo anal y que eran serodiscordantes, es decir, que uno tenía el VIH (el seropositivo) y el otro, no (el seronegativo). Y el resultado, después de más de 77.000 relaciones desprotegidas, es que ha habido cero transmisiones entre ellos.

Este estudio sigue a otro, el Partner 1, que se centró en parejas heterosexuales también serodiscordantes que practicaban coito vaginal. El resultado fue el mismo (cero transmisiones), pero había dudas de si durante las relaciones anales, más agresivas para las mucosas, había mayor riesgo de transmisión. Se ha visto que no.

El congreso, que se celebró la semana pasada en Ámsterdam, tuvo varias sesiones sobre este aspecto de la no transmisibilidad del virus, porque no es solo relevante clínicamente. También tiene una importante carga psicológica para los afectados. Los estudios demuestran que el miedo a transmitir el virus afecta profundamente a sus relaciones. Y existe, además, un importante factor social, ya que el ser no transmisible ayuda a eliminar el estigma, tanto el autosentido como el de los demás.

En un taller paralelo al congreso, se discutieron estos asuntos y se clarificaron aspectos técnicos. Por ejemplo, la pregunta de cuánto tiempo ha de estar la carga viral indetectable para que el individuo no pueda transmitir el virus. Y la conclusión fue que eso sucede desde el momento en que es indetectable. Eso sí, el preservativo sigue siendo necesario para evitar otras infecciones de transmisión sexual.

A ese taller acudieron representantes de la Sociedad Española de Investigación en Sida, Seisida. Su presidenta, María José Fuster, señaló después que la organización está preparando un comunicado oficial al respecto porque cree que el mensaje de I=I aún es visto con miedo por algunos médicos y la Administración.

El otro hallazgo de mercadotecnia reciente en el campo del VIH es la estrategia 90-90-90, que se puede resumir en que el 90% de los infectados estén diagnosticados; que, de estos, un 90% reciba medicación, y que, de estos, el 90% consiga tener una carga viral indetectable. A estos tres 90, los activistas intentan añadir un cuarto: que el 90% de los afectados afirme que tiene una buena calidad de vida. Esto pasa por los otros tres 90, más la eliminación del estigma y el fin de la discriminación social y económica.

Precisamente Seisida presentó el martes un póster en el que medía la calidad de vida de los afectados mediante una encuesta. Fuster, que ha dirigido el trabajo, destaca que se miden 29 aspectos dentro de una escala internacionalmente validada, y que, en su conjunto, las mujeres dan peor que los hombres. Y que hay dos áreas de insatisfacción mayor: la situación económica, con casi un 20% que no recibe ningún ingreso, y la satisfacción con su vida sexual, un tema en el que hay gran diferencia entre hombres y mujeres.

La cura de la hepatitis C no evita las reinfecciones
Curarse de la hepatitis C no deja a la persona a salvo de volver a infectarse con el virus. Los nuevos medicamentos que tiene tasas de eficacia de más del 95% no evitan la reinfección. Como los mecanismos de transmisión del virus de la hepatitis C y el del VIH son los mismos, ha habido tradicionalmente un importante numero de coinfectados. Esto estaba disminuyendo al evitarse la afectación hepática, pero ahora empieza a haber datos de personas que, una vez curadas, vuelven a adquirir el virus.

En la Conferencia Internacional sobre Sida AIDS2018 que se celebra en Ámsterdam, el Grupo Español para el estudio del Sida, Gesida, ha presentado un trabajo, dirigido por Juan Berenguer, del hospital Gregorio Marañón de Madrid, en el que se ha medido este hecho, y ha visto que en hombres que tienen sexo con hombres la tasa de reinfecciones es del 5,93%, mientras que en los usuarios de droga es del 0,21%.

Esto representa un problema de salud publica, ha dicho Berenguer, ya que la intransmisibilidad del VIH no implica que se esté a salvo de otras enfermedades de transmisión sexual, como las hepatitis, por lo que el condón sigue siendo necesario.

jueves, 1 de diciembre de 2016

#hemeroteca #vih | El amor en la cuerda floja del sida

Imagen: El País / 'Larry and Bobby Kissing', Robert Mapplethorpe, 1979
El amor en la cuerda floja del sida.
El miedo, el estigma y los altibajos emocionales son los principales obstáculos de las parejas serodiferentes.
Joana Oliveira | El País, 2016-12-01
http://politica.elpais.com/politica/2016/11/30/actualidad/1480515759_277807.html

“Soy seropositivo”. Pablo (nombre ficticio), de 45 años, cuenta que casi temblaba cuando pronunció, hace tres años, esas palabras a la mujer que sería su esposa. Diagnosticado con VIH a los 18 años —en una época en que el diagnóstico era casi una sentencia de muerte— él estaba acostumbrado a recibir el apoyo de sus familiares y amigos, pero siempre había temido el rechazo de posibles parejas. “Viví un período de depresión, me veía muy solo”, dice. La mujer con quien decidió compartir su historia no ha tenido miedo y hoy los dos conforman una pareja serodiscordante, en la que uno es VIH positivo y el otro no.

José Luis, de 41 años, llamó a su marido en el momento en que se enteró que había dado positivo, en 2014. Tras una breve ruptura en el matrimonio de 19 años, él se había relacionado con otras personas y decidió hacerse la prueba. Le atemorizaba, más que el propio diagnóstico, la posibilidad de haber infectado a su pareja. “Fue un alivio cuando él dio negativo”, cuenta.

El marido de José Luis decidió quedarse y apoyarle. Y entonces empezó la tormenta. El primer año de tratamiento estuvo repleto de idas al hospital, noches insomnes de diarrea y vómitos y altibajos emocionales propios de la enfermedad. “Él lo pasó peor que yo. Se veía impotente ante la situación”, recuerda José Luis.

El psicólogo José Manuel Guerrero trabaja con pacientes de VIH/Sida, un mal que registra cerca de 3.000 nuevos casos cada año en España, según el Ministerio de Sanidad. Él explica que los primeros meses después del diagnóstico son los más estresantes para las parejas, que se tienen que adaptar a una nueva rutina de pastillas, clínicas y análisis constantes. “Ellos están en la cuerda floja. No saben si el tratamiento va a funcionar, si la persona a la que quieren se morirá”, dice Guerrero.

Los profesionales que, como Guerrero, atienden a las parejas serodiscordantes se centran en los problemas emocionales de las parejas, una vez que los temas referentes a la vida sexual de esas personas están solucionados. Ellos se basan en el estudio Partner, presentado en 2014 en la Conferencia sobre Retrovirus e Infecciones Oportunistas de Boston, que confirma la eficacia del tratamiento con pastillas antirretrovirales. En esa investigación, 767 parejas mantuvieron más de 58.000 relaciones sexuales con penetración sin usar preservativo y no se registró ningún caso de transmisión. La doctora Alison Rodger, investigadora principal del estudio, llegó a cifrar en cero la probabilidad de transmisión sexual del VIH en parejas serodiscordantes cuando la persona con VIH tiene carga viral indetectable.

“Si pueden tener una vida sexual sana, lo que esas personas necesitan es más información para bajar del umbral del miedo y poder tener una vida como cualquier otra pareja”, afirma Víctor Baceiredo, educador en salud en Adhara, un centro comunitario de VIH/Sida en Sevilla.

En la búsqueda de una vida amorosa “normal”, los cambios físicos, efectos secundarios del tratamiento, les juegan una mala pasada. El principal es la lipoatrofia, es decir, la pérdida anormal de grasa corporal, que se nota sobre todo en el rostro, brazos, piernas y nalgas. Pablo cuenta que le costó acostumbrarse a la imagen que veía reflejada el espejo. “No me reconocía en mi cuerpo”, dice.

José Manuel Guerrero explica que en el momento en que los pacientes empiezan a sentirse acomplejados, se les hace más difícil relacionarse afectivamente con alguien. Víctor Beceiro recomienda los grupos de apoyo para contornar la situación. “Es importante verbalizar y compartir esas inseguridades”, afirma. Es lo que hacen Juan Luis y su pareja, que le acompaña a cada nuevo examen o revisión en el hospital: “Hemos decidido que se nos enfrentamos juntos a la vida, todo va a ir bien”.

martes, 21 de julio de 2015

#hemeroteca #vih | IAS 2015: Se confirma la ausencia de transmisión del VIH en personas con carga viral indetectable que toman TARGA

Imagen: Google Imágenes
IAS 2015: Se confirma la ausencia de transmisión del VIH en personas con carga viral indetectable que toman TARGA
Los datos finales de este estudio HPTN 052, en el que participaron parejas heterosexuales serodiscordantes, muestran una eficacia preventiva del 93% del tratamiento antirretroviral
Miguel Vázquez | La Noticia del Día, gTt-VIH, 2015-07-21
http://gtt-vih.org/actualizate/la_noticia_del_dia/21-07-15

Los datos finales del seguimiento del estudio HPTN 052 (en el que participaron parejas heterosexuales serodiscordantes, donde un miembro tenía VIH y el otro no) han revelado que no se produjo ninguna transmisión del virus cuando la carga viral de la persona con VIH era indetectable. Estos resultados han sido presentados en la VIII Conferencia de la Sociedad Internacional del Sida sobre Patogénesis, Tratamiento y Prevención del VIH (IAS 2015), que se está celebrando en la ciudad de Vancouver (Canadá).

En el estudio HTPN 052 se compararon las tasas de transmisión entre dos brazos de estudio: En uno las personas iniciaban el tratamiento de forma inmediata (uno de los criterios de elegibilidad era tener un recuento de CD4 entre 350 y 550 células/mm3), mientras que en las designadas aleatoriamente al otro grupo empezaron el tratamiento cuando sus niveles de CD4 habían descendido a 250 células/mm3 o si desarrollaban una enfermedad definitoria de sida. El análisis provisional de los datos, presentado en 2011, reflejó que el inicio temprano del tratamiento suponía una reducción del 96% en el riesgo de transmisión del VIH (véase La Noticia del Día 19/07/2011).

Después del análisis inicial, se ofreció terapia antirretroviral a todos los participantes en el brazo de inicio pospuesto del tratamiento. En la IAS 2015 se presentó el análisis final tipo intención de tratar, a partir de datos procedentes de unas 1.763 parejas, de las que 1.171 (66%) se mantuvieron en seguimiento (603 del grupo de inicio inmediato de la terapia antirretroviral y 568 del brazo en el que se pospuso el inicio del tratamiento).

Desde esa fecha, se registraron nueve infecciones que, mediante análisis genético, se comprobó que procedían del otro miembro de la pareja serodiscordante: 2 en el brazo de inicio temprano y siete en el de inicio pospuesto, lo que equivale a una reducción de riesgo del 72% y supone que, en conjunto, la reducción de riesgo ligada al inicio del tratamiento temprano observada en el estudio es de un 93%.

Sin embargo, el profesor Cohen, investigador principal del estudio, declaró que este análisis tipo intención de tratar supone una estimación conservadora de la eficacia preventiva del tratamiento. En este sentido es muy importante destacar que todas las infecciones registradas cuando la persona tomaba tratamiento antirretroviral se produjeron cuando su carga viral todavía estaba detectable.

Así, ocho infecciones se produjeron cuando el miembro ‘índice’ de la pareja (la persona que ya tenía VIH en el momento de iniciarse el estudio) estaba tomando tratamiento: en 4 casos la transmisión tuvo lugar cuando la persona había sufrido un fracaso virológico del tratamiento, mientras que en las otras 4 ocasiones la transmisión se produjo en torno al momento de inicio de la terapia, cuando su carga viral aún estaba detectable. Según los expertos, esto pone de relieve la importancia de realizar counselling a las personas que inician tratamiento sobre el riesgo de transmisión del virus en los primeros meses de terapia antirretroviral.

El profesor Cohen también apuntó que a pesar de que en 2011 se explicaron los resultados del estudio a todos los participantes antes de ofrecer de forma generalizada el tratamiento antirretroviral, un 16% de las personas decidió no empezar el tratamiento en el primer año. El 7% también lo hizo el segundo año e incluso un 2% se seguían negando a tomarlo cuando terminó el estudio. En este sentido, declaró que la principal justificación para no tomar el tratamiento aducida por los participantes con VIH era que consideraban que su recuento de CD4 era elevado y no creían que la terapia antirretroviral fuese una necesidad urgente, lo que revela que es posible que el concepto de umbral de CD4 puede estar más implantado en pacientes y personal sanitario de lo que se pensaba.

Por otro lado, también se comprobó que el 37% de todas las infecciones registradas en el estudio no estuvieron vinculadas a la pareja serodiscordante, es decir, la transmisión se produjo a partir de otra persona distinta al miembro de la pareja con VIH inscrito en el HPTN 052. Este dato también es importante tenerlo en cuenta, especialmente en entornos con una elevada prevalencia de VIH, para diseñar y ofrecer otras intervenciones preventivas combinadas a nivel comunitario.

A pesar de que los hallazgos proceden de un estudio en el que participan parejas heterosexuales, no existen motivos para pensar que no pueden ser extrapolables en gran medida a la población de hombres que practican sexo con otros hombres (HSH). Precisamente el doctor Cohen recomendó estar pendiente de los resultados de seguimiento a más largo plazo del estudio PARTNER, que en un análisis preliminar presentado en 2014 no detectó ninguna transmisión del virus entre parejas de HSH serodiscordantes cuando la persona con VIH tenía una carga viral indetectable (véase La Noticia del Día 14/03/2014).

Fuente: Aidsmap/Elaboración propia
Referencias: Cohen M et al. Final results of the HPTN 052 randomized controlled trial: antiretroviral therapy prevents HIV transmission.Eighth International AIDS Society Conference on HIV Pathogenesis, Treatment and Prevention, Vancouver, abstractMOAC0101LB, 2015.
Eshleman S et al. Treatment as prevention: characterization of partner infections in the HIV Prevention Trials Network 052 trial. Eighth International AIDS Society Conference on HIV Pathogenesis, Treatment and Prevention, Vancouver, abstractMOAC0106LB, 2015.
Fogel J et al. Identification of factors associated with viral suppression and treatment failure when antiretroviral therapy is used for HIV prevention: results from the HIV prevention trials network (HPTN) 052 trial. Eighth International AIDS Society Conference on HIV Pathogenesis, Treatment and Prevention, Vancouver, abstract MOPEC417, 2015.