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domingo, 13 de agosto de 2023

#hemeroteca #trans #masculinidad | R.W. Connell, la Honoris Causa trans que rompe barreras: "Los jóvenes nos enseñan que las tradiciones son negociables"

Raewyn Connel //

R.W. Connell, la Honoris Causa trans que rompe barreras: "Los jóvenes nos enseñan que las tradiciones son negociables"

La socióloga australiana lleva cuarenta años estudiando las masculinidades y cómo los cambios sociales y económicos han afectado a los roles de género
Sandra Vicente | El Diario, 2023-08-13
https://www.eldiario.es/catalunya/r-w-connell-honoris-causa-trans-rompe-barreras-jovenes-ensenan-tradiciones-son-negociables_128_10294768.html 

Raewyn Connel (Sydney, Australia, 1944) es una socióloga australiana que ha dedicado su carrera a las masculinidades, la estructura de las clases sociales y su relación con las desigualdades de género. Además, es una mujer trans que salió del armario estando ya su investigación iniciada. Su carrera la ha hecho merecedora de diversos reconocimientos, el más reciente ha sido ser nombrada la primera persona trans Honoris Causa en Catalunya, título que le ha sido concedido de la mano de la Universitat Pompeu Fabra (UPF).

P. Ha habido muchos progresos en la causa LGTBI, pero usted es la primera persona trans en ser investida Honoris Causa en una universidad catalana. ¿Por qué?

Las posiciones queer o no binarias son más aceptadas entre los jóvenes porque la situación ha cambiado. Pero mucha gente trans de mi edad no ha podido completar su educación y, si lo han hecho, en muchos casos ha sido a costa de no salir del armario. Por eso hay mucha ratio de educación interrumpida, pobreza y paro entre transexuales.

Si, además, se combina con hostilidades en la familia, las consecuencias pueden ser catastróficas. Hablamos incluso de suicidio. Por fortuna, hoy hay mucho más apoyo a la comunidad LGTBI, porque hablamos más y somos más visibles. Pero eso también tiene consecuencias malas: al estar más expuestos, la hostilidad aumenta. Y eso es preocupante porque los trans son un pequeño grupo de personas, minoría en la minoría, muchos de ellos pobres y con pocas posibilidades de defenderse. Un blanco fácil. Y siempre lo han sido. Muchos movimientos reaccionarios llevan desde los años 70 atacando a trans o lesbianas para ganar notoriedad.

P. Empezó a investigar sobre masculinidades hace cuarenta años. ¿Qué ha cambiado?

Las masculinidades son una cuestión muy compleja. Están determinadas por la posición social, las prácticas y los roles de poder y eso hace que cambien a medida que cambia la sociedad. No encontramos las mismas masculinidades hoy que hace cincuenta años, por razones bastante obvias. Han cambiado los medios de comunicación; ahora tenemos Internet, que facilita la circulación de información y material cultural; la configuración política es distinta...Y, sin duda, el feminismo ha sido un elemento elemental.

Empecé a trabajar sobre masculinidades poco después del nacimiento de los movimientos de liberación de la mujer de los 70 y en ese momento ya surgieron hombres que apoyaron a esas mujeres y se beneficiaron de algunos de sus logros, tales como unos roles de género menos definidos.

P. ¿De la misma manera que el feminismo derivó en masculinidades menos tóxicas, también conllevó la radicalización de una parte de ellas?

A finales de los 70 se dio un movimiento, con tracción política en regímenes conservadores y autoritarios de todo el mundo, liderado por hombres que creyeron que la liberación de la mujer amenazaba sus posiciones y privilegios. Fue un momento de contradicciones, porque debido a este movimiento reaccionario, en algunos lugares la lucha por la emancipación femenina supuso que los derechos de las mujeres se recortasen, en lugar de crecer. Es algo que sucede hoy también. La oposición al lenguaje inclusivo y las comunidades machistas de Internet son las que sustentan los regímenes autoritarios de Hungría, Rusia o Polonia.

P. Menciona Internet, ¿cómo ha cambiado las reglas del juego?

Ha sido una montaña rusa. El movimiento más radical contra el feminismo se ha dado online. La manosfera [espacios de la red en que se congregan hombres con actitudes misóginas] anima a tratar a las mujeres con brutalidad, asegurando que les deben atención e intentando destruir el clima de opinión favorable al feminismo. El problema de estos espacios es que no se quedan en Internet, sino que acaban llegando a la política institucional, con resultados desastrosos como hemos visto en Estados Unidos, donde se ha derogado el derecho nacional al aborto.

Lo que me da esperanza es que haya muchas mujeres, sobre todo jóvenes, que rompen con los caminos marcados por el patriarcado. Y muchos hombres también, que están descubriendo que la igualdad es un camino que puede mejorar sus propias vidas, no solo las de las mujeres.

P. Al principio de sus investigaciones hablaba de una masculinidad hegemónica. ¿Sigue habiendo una?

No hay más tipos de masculinidad que antes, lo que ha sucedido es que las vemos y somos capaces de reconocerlas. Y de contestarlas. El feminismo ha sacudido el género y lo que entendíamos por tradición. El conservadurismo intenta evitar los cambios sociales, pero las nuevas generaciones nos han ayudado a entender que las tradiciones son negociables. Ante esa nueva realidad, muchas masculinidades han abrazado la violencia como vía para conservar las tradiciones, y eso asusta. Hablamos de masculinidades que se alinean con la extrema derecha, el racismo, el fascismo... Y el resultado puede ser una masacre, como la que se dio en Utoya [Noruega] en 2011, donde un hombre joven mató a 77 personas.

P. El asesino de Utoya cometió el ataque en nombre del nacionalismo noruego, para “proteger” a su país. Pero en sus textos había también referencias misóginas hacia su madre. ¿Por qué el fascista tiende a odiar a las mujeres?

Ha habido siempre una asociación entre un cierto tipo de masculinidades y la violencia. Desde la Antigua Grecia hay representaciones culturales en las que los 'hombres de verdad' son brutales. El asesinato es cosa de hombres, así que ¿a quién le toca, si no a las mujeres, ser asesinadas?. Pero esa es solo una de las maneras de ser hombre. El género siempre ha sido complejo en lo referente a los símbolos, las identidades y los roles. También en la Antigua Grecia. Pero la derecha tiende a negar esta complejidad mientras intenta recuperar una supuesta tradición que, en realidad, nunca ha existido. Porque el universo nunca ha sido homogéneo, en ningún periodo histórico que se me ocurra.

P. ¿Usted cree que un hombre puede ser feminista o es de las que piensa que, por el contrario, lo máximo que puede ser es un aliado?

No veo ninguna contradicción en que un hombre sea feminista, pero es cierto que es un debate desde los años 70. Y depende de cómo entendamos el feminismo. Hubo quien lo entendió como una revolución cultural de las mujeres y, por lo tanto, era imposible que los hombres formaran parte de aquello. Debían tener otro rol. Y se llamaron a sí mismos 'aliados'. Pero había otras feministas que no veían nada malo en que los hombres se identificaran como feministas, porque ayudaban a difundir el mensaje de la igualdad. Sea como sea, deben tomar responsabilidad de sus acciones políticas. Llamarse feminista es una fuerte declaración de intenciones que se debe cumplir.

P. La ministra y vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, dijo hace unos meses que los hombres de izquierdas “son un peñazo”, precisamente por llamarse feministas y mantener actitudes machistas. ¿Comparte su opinión?

No me gustan las generalizaciones y creo firmemente que en la izquierda hay mucha más predisposición a la igualdad de la mujer que en la derecha. Precisamente porque a un hombre de izquierdas se le puede -o se debería poder- confrontar y hacerle repensar sus actitudes. Dicho esto: seguro que la ministra tiene sus motivos. En la izquierda hay patriarcado y violencia de genero. No he investigado mucho sobre este aspecto, pero no tengo necesidad de hacerlo para que se me vengan a la cabeza ejemplos muy claros.

P. ¿La clase social determina el tipo de masculinidad?

No se pueden predecir las prácticas de género de una persona en base a su clase, pero tus ingresos, posición social y rango profesional afecta a cómo construyes tu masculinidad. Si tienes buen estatus, es posible que tengas poder sobre otras personas. Y que tengas más tiempo libre. En algunos países y épocas, definiría tu sexualidad. Todo ello conforma una masculinidad colectiva que representa un imaginario de clase y reproduce los ejercicios de poder que te han inculcado.

La economía es muy determinante para entender los roles de género. Hace años, los países se levantaban gracias a la industria y su mano de obra, formada por hombres. Por eso, la cultura ha definido la masculinidad como algo sucio, peligroso, rudo, fuerte... En el último medio siglo ha habido un gran descenso de la industria pesada y los obreros son distintos. Por eso, ahora vemos otros patrones de masculinidad, no tan ligados a atributos físicos sino al estatus social y comportamiento.

P. ¿La precariedad agrava la masculinidad?

Hoy vemos nuevas formas de masculinidad basadas en la precariedad. Pero no necesariamente tienen que ser peores. En un sentido, la precariedad podría llevar a los hombres a buscar una cooperación más cercana con las mujeres. Podría ser una manera de acabar con las desigualdades de género. Pero, por otro lado, una mayor inseguridad financiera podría llevar a un aumento de la violencia. Esto se ve mucho en la manosfera -conformada mayoritariamente por jóvenes trabajadores blancos-, que es un espacio misógino que insta a dominar a las mujeres para recuperar esos privilegios que han perdido, no por hombres, sino por precarios.

P. ¿En qué momento vital se definen los roles de género?

Ni la masculinidad ni la feminidad tienen una única definición, sino que son un espacio por el que puedes transitar. Hay una investigación muy interesante ['Gender Play', de Barrie Thorne] sobre el comportamiento de los niños en la escuela primaria. La autora vio que muchas veces los niños y niñas juegan juntos, intercambiándose roles de género independientemente de su sexo. Pero en otras ocasiones, sí que hay divisiones marcadas. Los pequeños cruzan las barreras del género constantemente, pero de adultos perdemos esa capacidad.

P. ¿Cree que se podría acabar con las masculinidades tóxicas en la escuela?

Las escuelas segregadas fueron las responsables, en gran parte, de que haya generaciones con roles de género tan diferenciados entre hombres y mujeres. La educación es importante, no sólo como institución, sino como herramienta política. En muchos momentos de la historia las mujeres han estado alejadas de la escolarización y eso les restaba autonomía, las expulsaba de ciertas actividades económicas y potenciaba los trabajos segregados.

La educación es poderosa, ya sea para mantener o cambiar los patrones sociales. Por eso todos los regímenes intentan controlarla. El ejemplo más reciente y claro lo encontramos en Afganistán, donde se ha negado la educación a las mujeres. Pero también hay casos algo más sutiles, como en Estados Unidos, donde se ha intentado interferir en los libros disponibles en las bibliotecas, en los contenidos del currículo y se ha intentado eliminar ciertas carreras universitarias como los estudios de género.

domingo, 4 de abril de 2021

#hemeroteca #lgtbi #trabajo | Las trabajadoras lesbianas ganan más que las hetero, pero menos que los gais

Imagen: El Periódico

Las trabajadoras lesbianas ganan más que las hetero, pero menos que los gais.

Un informe pionero de investigadores de la UPF acredita que la orientación sexual tiene incidencia sobre el salario que cobran los trabajadores.
Gabriel Ubieto | El Periódico, 2021-04-04
https://www.elperiodico.com/es/economia/20210404/trabajadoras-lesbianas-ganan-hetero-gais-11613497 

Pese a que España fue el tercer país del mundo en legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo, ello no significa que esté libre de discriminaciones por razón de orientación sexual. Un informe pionero de investigadores de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) ha acreditado que la identidad sexual tiene incidencia sobre el salario que cobran los trabajadores. Y sus conclusiones son que las trabajadoras lesbianas cobran más que las heterosexuales. No sucede así, sin embargo, entre los trabajadores homosexuales, que ganan menos que sus homólogos heteros.

Según los datos analizados por los investigadores, un hombre heterosexual gana de media 2.213 euros al mes, uno homosexual 2.060 euros, una mujer lesbiana 1.874 euros y una heterosexual 1.723 euros. Es decir, la brecha de género sigue presente y favorable a los hombres independientemente de su orientación sexual. No obstante, en el caso de las mujeres homosexuales, esta es ligeramente inferior.

Uno de los motivos que encuentran los autores para explicar ese sesgo diferencial es que las parejas de mujeres homosexuales son más equitativas a la hora de repartirse las tareas de la casa. Lo que implica, entre otros, una menor tendencia a asumir trabajos a tiempo parcial, a rechazar horas extras o a no poder competir por ciertos pluses o variables; causas recurrentes que explican la brecha salarial de género.

“Las mujeres lesbianas son menos propensas a asumir el grueso de les tasques domesticas y de cuidados del hogar y, por lo tanto, también son menos propensas a la inactividad y al trabajo a tiempo parcial que no las mujeres heterosexuales”, explica María José González, una de las autoras del estudio. Es decir, en las parejas de mujeres homosexuales no se reproducen (o se reproducen menos) los roles históricos de género: las mujeres se cargan las tareas de la casa y los hombres se centran en trabajar.

Más preparad@s, pero peor pagados
El estudio reúne evidencias que demuestran que los homosexuales -hombres o mujeres- están más formados. Tanto las lesbianas como los gais declarados reúnen mayores niveles educativos que sus homólogos heterosexuales. No obstante, pesan más otras variables y ello no se traduce en un mayor sueldo. Pues las mujeres en parejas del mismo sexo tienen un nivel educativo más alto que los hombres heteros, pero no por ello ganan más. Y los gais también están más formados por lo general que los heteros, pero cobran menos. Unas cifras que alientan la hipótesis de la discriminación por orientación sexual.

"Nuestros resultados muestran que los hombres homosexuales que viven en pareja sufren una desventaja salarial respecto a los heterosexuales que conviven bajo el mismo modelo. Y esta desventaja continua presente a pesar de tener en cuenta diferencias socio demográficas, como la presencia de hijos, el nivel educativo, el nivel ocupacional, la experiencia laboral o el sector laboral [público o privado]”, afirma González.

El estudio analiza la evolución de los salarios y sus diferencias según la orientación sexual desde el 2006, el año después de que se legalizará en España el matrimonio homosexual, y hasta el 2018, último datos disponibles. Es pionero, en tanto en que consigue realizar un cruce estimado de datos entre rentas disponibles y orientación sexual a partir de combinar datos de la EPA, de la Seguridad Social y de la Agencia Tributaria. Es así como consigue ir más allá del género y, por hogares, define la orientación sexual de los cohabitantes sobre una muestra de 190.000 personas.

La conclusión de esta investigación revela evidencias que van, parcialmente, en la línea de otros estudios, como el publicado el año pasado por el Institut d'Economia de Barcelona de la UB. Según este, la brecha salarial se reduce antes en las parejas lesbianas cuando son madres; mientras que los hombres gais no sufren penalización alguna por el hecho de ser padres.

lunes, 15 de enero de 2018

#hemeroteca #estereotipos | Las muñecas hacen dieta y los héroes van al gimnasio

Imagen: La Vanguardia
Las muñecas hacen dieta y los héroes van al gimnasio.
La profesora Mònika Jiménez Morales señala los estereotipo de género en la publicidad infantil.
Mònika Jiménez Morales | La Vanguardia, 2018-01-15
http://www.lavanguardia.com/economia/management/20180115/434261732677/juguetes-sexistas-munecas-dietas-heroes-gimnasio.html

Desde hace más de una década la campaña de Navidad se instala progresivamente en las pantallas de nuestros hogares desde mediados del mes de septiembre. Primero son los anuncios de perfumes, después llegan de manera más o menos discreta los de comida y, en última instancia, los de juguetes, que ocupan buena parte de las horas de la franja horaria familiar.

Mucho se ha debatido en los últimos años sobre cómo estos anuncios dirigidos a los niños y a los adolescentes muestran estereotipos de género. En este sentido, durante la campaña navideña del año pasado, el Consejo del Audiovisual de Cataluña (CAC), alertaba de que, a pesar de que la cifra había descendido respecto temporadas anteriores, un 34% de los anuncios emitidos aún basaban su reclamo en actitudes estereotipadas y no igualitarias.

Niñas que juegan con muñecas, casi siempre sólo con niñas, con disposición de cuidado e incluso pasiva, o niños interactuando sólo con niños, en momentos de máxima actividad, son escenas habituales en los spots que llenan los televisores estos días.

Más allá de esta cuestión hay un aspecto que, deslumbrados por la flagrante realidad de la presencia de los estereotipos de género en la publicidad dirigida a los niños, a menudo no percibimos: la imagen corporal presente en estos anuncios.

A partir de los 4 años, hay un cambio sustancial en las preferencias de los niños y las niñas con respecto a sus peticiones de juguetes con fisonomía humana. Los peluches, las muñecas-bebé o los personajes sin forma física definida dan paso a los superhéroes y las muñecas adultizadas. Ya no hay lugar para cualquier cosa que les recuerde el mundo preescolar donde habitaban hace pocos meses. La escuela, el contacto con niños mayores, el empezar a buscar referentes adultos en su día a día, son algunos de los motivos que sustentan este cambio de preferencias.

En este sentido, la sexualización y las proporciones físicas excesivamente delgadas de ciertas muñecas o los cuerpos hipermusculados de cualquier juguete de fisonomía masculina que tenga una mínima relación con roles de acción, introducen al imaginario infantil cuál es supuesto el patrón de la belleza en el mundo adulto. Un patrón que interiorizan introduciendo a sus juegos personajes con características físicas irreales.

Los niños comienzan a construir su imagen corporal a partir de los seis años. Hasta este momento, cualquier estímulo relacionado con el cuerpo, por poco evidente que pueda resultar a los adultos, tendrá una clara incidencia en el que las criaturas considerarán normativo en cuanto a las proporciones físicas.

Cuanto más alejado esté su cuerpo de aquel ideal, más distorsionada será su imagen corporal, un hecho que si bien en edades tempranas no suele ser demasiado evidente, a medida que los niños y las niñas abordan la preadolescencia, este hecho puede empezar a traducirse en trastornos vinculados a ciertas patologías alimentarias.

Aunque el abismo que existe entre las características de los juguetes -especialmente las físicas-, en función de la edad es una cuestión que la publicidad evidencia, hay un hecho que, a pesar de tener un papel importantísimo en estos anuncios, no resulta tan evidente: la imagen corporal que proyectan los niños que aparecen en las campañas publicitarias.

Un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad Pompeu Fabra, en el marco del proyecto “Mediacorp: ¡Mi cuerpo me gusta!”, pone de manifiesto que, de los 150 anuncios más vistos en España durante el año 2015 para niños de entre 6 y 9 años, un 89,1% de están protagonizados por actores y actrices. Con respecto a los anuncios de juguetes, aunque los actores protagonistas son niños y niñas, estos tampoco escapan a la tiranía de un físico delgado. España es uno de los países europeos con la tasa de obesidad infantil más elevada; sin embargo, el relato publicitario no tiene lugar para la realidad, y menos en el caso de los niños.

Si tenemos en cuenta que, tal como hemos dicho antes, la fisonomía de los juguetes contribuye a que las criaturas interioricen determinados patrones físicos como ideales de belleza, resulta ingenuo no pensar en la incidencia que todo el discurso publicitario que envuelve el juguete tiene sobre la imagen corporal de los receptores. Unos receptores que dada su edad son especialmente vulnerables, ya que otorgan credibilidad a cualquier estímulo que puedan asociar a algo gratificante, como es el caso de los juguetes.

Al igual que explicamos a los niños que en el cine, los superhéroes vuelan, pero que en la realidad es imposible que un humano lo haga sin hacerse daño; del mismo modo que nos tomamos el tiempo necesario para hacerles entender que, por mucho que la televisión lo anuncie, no podemos comprar todo lo que hay en el supermercado, hay que transmitirles que la vida va más allá de cualquier imagen pasada por el tamiz publicitario. Este esfuerzo se llama educación mediática, en este caso centrada en la publicidad.

La educación publicitaria, como cualquier transmisión de valores, exige paciencia -es como la lluvia fina que va calando poco a poco-, pero con el tiempo sus efectos son imborrables y capaces de convertir niños ávidos de juguetes en espectadores críticos y preparados por entender que la realidad es mucho más que niños y niñas escuálidos que tararean el sonsonete de una muñeca de proporciones imposibles, mientras el cielo azul y rosa de los juguetes se llena de héroes musculosos vestidos con mallas ajustadas.

Ante la avalancha de una publicidad de juguetes que, aparte de los estereotipos de género, refuerza patrones físicos que contribuyen a crear una imagen corporal distorsionada entre los niños, la clave es la educación mediática y publicitaria.

Dando a las criaturas herramientas para afrontar de manera crítica estos mensajes, haciéndoles ver que la realidad tiene muy poco que ver con lo que muestran los anuncios con un claro objetivo de venta, los regalaremos algo mucho más valioso que cualquiera de los juguetes anunciadas el mejor de los spots publicitarios: la capacidad de tomar conciencia de su valor como individuos, más allá de cualquier impostura social.

Mònika Jiménez-Morales es profesora del Departamento de Comunicación de la Universitat Pompeu Fabra, investigadora principal del proyecto Mediacorp y directora académica del Máster en Gestion de Eventos y Protocolo de la UPF Barcelona School of Management.

martes, 5 de diciembre de 2017

#hemeroteca #salud #politica | Las 2.000 mujeres que provocaron su parto para cobrar el cheque bebé

Imagen: El País / Libertad González
Las 2.000 mujeres que provocaron su parto para cobrar el cheque bebé.
La economista Libertad González recibe 1,5 millones de euros para investigar los efectos de algunas políticas públicas en la salud infantil.
Manuel Ansede | El País, 2017-12-05
https://elpais.com/elpais/2017/12/04/ciencia/1512390922_068286.html

Recta final de diciembre de 2010. España se hunde hacia la recesión económica y proliferan los recortes. El Gobierno del socialista José Luis Rodríguez Zapatero ha anunciado que los niños nacidos a partir del 1 de enero de 2011 ya no cobrarán el cheque bebé de 2.500 euros, una de sus medidas estrella para fomentar la natalidad. Muchas mujeres con el parto previsto en enero se plantean adelantarlo unos días para recibir la ayuda. Y cientos de ellas lo hacen.

“Unos 2.000 niños nacieron, de media, una semana antes”, calcula la economista Libertad González, de la Universidad Pompeu Fabra, en Barcelona. La investigadora, nacida en Sevilla en 1975, acaba de recibir una ayuda de 1,5 millones de euros del Consejo Europeo de Investigación para estudiar los efectos de algunas políticas públicas en la salud infantil. El fin del cheque bebé, subraya, desencadenó “un experimento natural” que puede desvelar los riesgos de programar el parto antes de tiempo, sin razones médicas.

González es una experta en estrujar enormes bases de datos para extraer su esencia. Tomando los registros desde el año 2000 de partidas de nacimiento del Instituto Nacional de Estadística, la economista observó que los nacimientos alrededor de un cambio de año se distribuyen habitualmente, como es lógico, a partes iguales: un 50% de los niños nace en la última semana de diciembre y otro 50% lo hace en la primera de enero. Pero en el cambio de 2010 a 2011, con el reclamo del cheque bebé, el 56% de los niños nacieron en la última semana del año.

El objetivo de González es cruzar la información anonimizada de multitud de bases de datos para hacer un seguimiento de la salud de esos 2.000 niños que hoy ya tienen 7 años. “Nacieron con unos 200 gramos menos de peso. Y la literatura científica muestra que un menor peso al nacer se refleja años después en los datos escolares. Queremos estudiar si nacer más pequeño tiene repercusiones en el desarrollo cognitivo”, apunta.

El proyecto de González, de cinco años, requiere obtener multitud de permisos para acceder a archivos públicos, como la Base de Datos Clínicos de Atención Primaria, del Ministerio de Sanidad, y los resultados de las pruebas estandarizadas del Ministerio de Educación. El acceso a estos “millones de datos” le servirá también para estudiar el posible efecto en los niños del alargamiento de la baja por paternidad para los hombres. El permiso para los padres pasó de dos días a dos semanas en 2007. Y ha llegado a cuatro semanas en 2017.

En Noruega, recuerda González, en 1977 se pasó de una baja maternal de 12 semanas sin remunerar a una de cuatro meses remunerados más otros 12 meses sin retribución. Un estudio en 2015 asoció esta decisión política —y el consiguiente mayor tiempo pasado con los niños— a una reducción de dos puntos porcentuales de la tasa de abandono escolar y a un salario un 5% mayor al cumplir 30 años. “Este será el primer estudio que aborde los efectos en los niños de incrementar el permiso por paternidad en los hombres”, afirma la economista.

González tratará también de medir el impacto de la legalización del aborto en 1985. En 1992, uno de cada 10 embarazos se interrumpía ya de manera legal. “Si las mujeres que eran muy jóvenes cuando se legalizó el aborto pudieron evitar un embarazo en la adolescencia y un matrimonio temprano gracias al acceso al aborto, esto puede haber tenido efectos duraderos en sus vidas”, detalla la economista.

El inicio del cheque bebé, a partir del 1 de julio de 2007, también servirá a González para comparar la salud y los resultados escolares de los niños nacidos una semana antes con los nacidos justo después. “Las madres que recibieron la ayuda de 2.500 euros a lo mejor estuvieron más tiempo con el niño y dieron más el pecho”, hipotetiza la investigadora. Y, al margen de las bases de datos, sabe de lo que habla: su primer hijo nació en noviembre de 2007.

lunes, 25 de enero de 2016

#hemeroteca #sociologia | Parejas homosexuales, más igualitarias y variadas


Imagen: La Vanguardia
Parejas homosexuales, más igualitarias y variadas.
Un estudio revela que casi la mitad se casa, pocos tienen hijos y ambos trabajan.
Celeste López | La Vanguardia, 2016-01-25
http://www.lavanguardia.com/vida/20160125/301643653104/matrimonio-homosexual-hijos-gays.html

¿Recuerdan todo el debate, en muchos casos muy agrio, que se suscitó con la reforma de la ley del matrimonio homosexual hace ahora algo más de diez años? Muchas cosas se dijeron en su contra, como que iba a romper el modelo de familia en España, algo que como se ha visto después ni ha sido así ni tampoco se espera que ocurra. Tampoco por el hecho de que estas parejas se hagan cargo de niños, ya sean bio­lógicos, adoptados o acogidos. La nor­malidad se impuso poco después de la aprobación de aquella norma, y tras las fotos de las primeras bodas, la gran novedad quedó relegada a la normalidad. Pero, ¿qué ha pasado desde entonces? ¿Cómo son las parejas homosexuales en España? ¿Se casan, tienen hijos, son igualitarias?

A estas preguntas intenta contestar Clara Cortina, del departamento de Ciencias Políticas y Sociales de la Universitat Pompeu Fabra, en su artículo ‘Demografía de las parejas homosexuales’, publicado en la Revista Española de Investigaciones Sociológicas. Con los datos del padrón del 2011 y numerosos estudios nacionales e internacionales, la investigadora contesta a la primera pregunta sobre si formalizan sus relaciones. Según los datos que aporta Cortina, el porcentaje de parejas del mismo sexo casadas es del 45,8% para las masculinas y del 43,7% para las femeninas. Esta proporción es aproximadamente la mitad que la de las parejas heterosexuales. De hecho, constata que la probabilidad de las parejas de vivir juntas sin estar casadas disminuye sustancialmente con la edad y también con la presencia de hijos en el hogar.

Los hijos suelen conducir al matrimonio, tanto en heterosexuales como homosexuales. Según los datos del censo del 2011, el 8% de los hogares gais convivía con hijos propios, porcentaje que se eleva al 22% en el caso de las lesbianas. Esto se traduce en hogares más pequeños, por debajo de 2,5 personas de media, frente a 3,17 de los heterosexuales. Un estudio reciente realizado con una muestra de 71 familias formadas por parejas del mismo sexo revela que sólo el 5,6% tiene hijos de relaciones heterosexuales anteriores, el 73,2% por reproducción asistida, el 15,5% por adopción, el 4,2% por acogida y el 1,2% por acuerdo con una persona heterosexual.

Pero ¿cómo son las parejas homosexuales? La investigadora lo tiene claro: son mucho más variadas que las formadas por personas de distinto sexo, con mayores diferencias de edad, de educación y de nacionalidad. Además, en la gran mayoría de los casos ambos trabajan (en más del 70% de los casos) y son más igualitarias, algo que está relacionado con la menor presencia de hijos en sus hogares (estudios de investigadores del CSIC muestran claramente cómo aunque la mayoría de las parejas heterosexuales opta por relaciones paritarias, el nacimiento de un hijo conduce a la desigualdad de género ).

Clara Cortina destaca el importante peso de los cónyuges extranjeros, básicamente, porque el contexto español, tanto legal como en términos de tolerancia, ha atraído a muchos gais y lesbianas del extranjero, “de modo que se trataría más de una mayor presencia que no de una mayor propensión a entrar en unión de estos extranjeros”. Las nacionalidades más frecuentes entre los cónyuges de parejas homosexuales son argentina, venezolana, británica, colombiana y francesa.

La mayor diversidad de las parejas homosexuales se comprueba también en la edad, con casi un 30% de las parejas masculinas en las que un cónyuge tiene diez años más el otro.

La investigadora de la Universitat Pompeu Fabra también pone énfasis en la distribución territorial de las parejas del mismo sexo en España. El tamaño del municipio es clave, asegura. Más del 70% de las parejas homosexuales viven en ámbitos urbanos, donde hay mayor grado de anonimato y de tolerancia. Las comunidades con una proporción mayor de parejas del mismo sexo son Baleares, Canarias, Madrid, Catalunya y la Comunidad Valenciana. 

DOCUMENTOS
Demografía de las parejas homosexuales en España / Clara Cortina
En: REIS · Revista Española de Investigaciones Sociológicas (ISSN 0210-5233), n. 153 (Enero – Marzo 2016), p. 3-22
TEXTO COMPLETO | REIS

http://www.reis.cis.es/REIS/jsp/REIS.jsp?opcion=articulo&ktitulo=2574&autor=CLARA+CORTINA

#recursoselectronicos #articulos #sociologia | Demografía de las parejas homosexuales en España


Demografía de las parejas homosexuales en España [Recurso electrónico] / Clara Cortina.
En: REIS · Revista Española de Investigaciones Sociológicas (ISSN 0210-5233), n. 153 (Enero – Marzo 2016), p. 3-22.

/ ES / Artículos / REIS / UPF / RE / Open Access
/ Ciudades / Demografía / Diversidad / Homoparentalidad / Matrimonio / Parejas / Población migrante / Sociología
TEXTO COMPLETO | REIS
http://www.reis.cis.es/REIS/jsp/REIS.jsp?opcion=articulo&ktitulo=2574&autor=CLARA+CORTINA

El propósito principal de este trabajo es avanzar en el conocimiento de las parejas y los hogares homosexuales en España. La cuantificación de esta población, así como el análisis de sus comportamientos demográficos, son todavía una asignatura pendiente en un contexto de creciente reconocimiento de derechos. Para ello, utilizamos el censo de población de 2011, que proporciona una visión general y completa de las características demográficas de los matrimonios y las parejas de hecho del mismo sexo en España. Tras un ejercicio de validación de estos datos censales, los resultados obtenidos apuntan a un perfil de las parejas homosexuales marcadamente heterógamo, a una presencia minoritaria de hijos en el hogar y a un predominio del modelo igualitario de pareja. Los resultados también muestran una menor propensión de las parejas homosexuales a formalizar su relación mediante el matrimonio.

DOCUMENTACIÓN
Parejas homosexuales, más igualitarias y variadas.

Un estudio revela que casi la mitad se casa, pocos tienen hijos y ambos trabajan.
Celeste López | La Vanguardia, 2016-01-25
http://www.lavanguardia.com/vida/20160125/301643653104/matrimonio-homosexual-hijos-gays.html

sábado, 31 de mayo de 2014

#libros #feminismo | Revoluciones en femenino : escenarios entre el siglo XVIII y la actualidad

Revoluciones en femenino : escenarios entre el siglo XVIII y la actualidad / Jordi Mir, Mercè Renom (eds.)
Barcelona : Icaria, 2014 [05]
254 p.
Colección: Antrazyt ; 405
ISBN 9788498885811 / 19 €

/ ES / ENS / REC
/ Activismo / Feminismo / Género / Movimientos sociales / Mujeres - Historia / Sociología
Biblioteca UPV/EHU
https://millennium.ehu.es/record=b1799392~S1*spi

Este libro pone en común el estudio de los movimientos sociales y la perspectiva de género. Los temas tratados tienen diversos enfoques y son analizados en ámbitos europeos y americanos. Los distintos capítulos aúnan el rigor y la profundidad de la investigación con la accesibilidad y la proximidad de la divulgación; constituyen una aportación pluridisciplinar dirigida a un amplio público, ya sea de los ámbitos académicos, del activismo social o de carácter general; y ofrecen temáticas, análisis y reflexiones susceptibles de generar nuevos estudios y debates. Los movimientos sociales atraen un creciente interés de la ciudadanía activa y de distintas perspectivas científicas (sociológicas, económicas, históricas, antropológicas, políticas, filosóficas…), sin embargo no es frecuente encontrar la necesaria perspectiva de género. En este escenario, “Revoluciones en femenino” busca valorar el papel de las mujeres en la acción colectiva, en demasiadas ocasiones desatendido, y avanzar en el conocimiento de la singular incidencia de su actuación en los procesos de cambio de las sociedades.

El Centro de Estudios sobre Movimientos Sociales de la Universitat Pompeu Fabra (www.upf.edu/moviments) se propuso desde su fundación una serie de objetivos: estudiar, analizar y reflexionar sobre movimientos sociales; mantener relaciones de colaboración con otras personas e instituciones que llevan a cabo investigaciones sobre movimientos sociales, tanto en el ámbito académico como en los propios movimientos; y difundir los resultados de las reflexiones e investigaciones realizadas a través de publicaciones, seminarios, congresos, debates, etc.