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viernes, 5 de enero de 2018

#hemeroteca #violenciamachista | Una columna de opinión machista sobre la manada en tres medios gallegos: "¿Los gemidos de las grabaciones son de agrado o de desagrado?"

Imagen: 20 Minutos / Protesta en Pamplona contra 'La Manada'
Una columna de opinión machista sobre la manada en tres medios gallegos: "¿Los gemidos de las grabaciones son de agrado o de desagrado?"
Xabier Vila-Coia publicó un artículo en El Correo Gallego, La Región y Atlántico Diario en el que cuestionaba con argumentos machistas la versión de la denunciante de La Manada. Vila-Coia justifica lo ocurrido con que "quienes hayan estado en sanfermines saben que esta fiesta desencadena una catarsis dionisíaca colectiva que te impele a hacer lo que no habías hecho nunca".
El Diario, 2018-01-05
http://www.eldiario.es/rastreador/columna-machista-gallegos-grabaciones-desagrado_6_726237395.html

¿Los gemidos de la mujer que se escuchan en las grabaciones son de agrado o de desagrado? ¿No comunica nada a causa del ‘shock’ o debido a que nada tiene que decir?”. Tres diarios impresos gallegos (El Correo Gallego, La Región y Atlántico Diario) publican este viernes un artículo de opinión firmado por Xabier Vila-Coia que pone en entredicho que la joven que denunció una agresión sexual en Pamplona fuese realmente violada, insinuando en varias ocasiones que se trató de una relación consentida y deseada por ella. En ‘El caso "La manada": ¿Violación o película porno?’ el autor se pregunta si "¿los gemidos de la mujer que se escuchan en las grabaciones son de agrado o de desagrado?" y concluye que "en este caso hay seis culpables. Y seis inocentes", en referencia (colocándolos al mismo nivel) a los cinco hombres y a la mujer.

Vila-Coia, que se presenta como "politólogo y antropólogo" se pregunta si "¿Puede alguien sentirse agredido sexualmente sin que de forma objetiva sea apreciada tal cosa por nuestros sentidos? ¿Dónde reside la agresión, en el hecho en sí o en cómo vivimos ese hecho?" o si “¿El sentimiento de haber sufrido una agresión sexual puede surgir ex post, después del hecho, y no durante el mismo?”.

"¿Se sometió o se dejó hacer? (la pasividad no necesariamente conlleva sometimiento). Quienes hayan estado en sanfermines saben que esta fiesta desencadena una catarsis dionisíaca colectiva que te impele a hacer lo que no habías hecho nunca", dice también, añadiendo que "Nuestra sexualidad está tan reprimida que cuando se manifiesta en todo su esplendor nos asustamos y nos estremecemos". El autor afirma igualmente que en este caso "entran en juego los prejuicios sexuales, además del interés por obtener rédito político" y dice desear "una resolución ecuánime, pues en gran medida se está juzgando a la sexualidad humana". El texto también ha sido utilizado por el Diario de Noticias de Bizkaia (Deia) --que ya lo ha borrado de su versión web-- y ha provocado duras críticas en las redes sociales.

Y no solo eso. El Colegio Profesional de Periodistas de Galicia se ha sumado a la indignación colectiva y ha interpuesto una denuncia. Asimismo, afirmó a través de su cuenta de Twitter “lamentar” que “tres cabeceras gallegas le hayan dado espacio a exabruptos machistas de taberna que, envueltos en un lenguaje pretendidamente académico, culpan a la víctima de una supuesta violación". La entidad encuadra este nuevo ejemplo negativo en su campaña #NonDifundasMachismo iniciada en el 25 de noviembre de 2016. Hace dos meses, en la celebración del último 25N, Día Internacional contra la Violencia de Género, el Colegio hacía un llamamiento "a luchar contra la violencia machista desde el interior de los medios".

#hemeroteca #violenciamachista | El ‘caso La Manada’: ¿Violación o filme porno?

Imagen: Atántico / Xabier Vila-Coia
El ‘caso La Manada’: ¿Violación o filme porno?
Xabier Vila-Coia | Deia, 2018-01-05

Muchos conocerán este suceso, por el que cinco jóvenes están acusados de la presunta violación en grupo a una chica de 18 años en los Sanfermines de 2016. El juicio se celebró en noviembrede 2017 a puerta cerrada, quedando visto para sentencia con división de opiniones respecto a su inocencia o culpabilidad. El motivo de la división reside en si las relaciones sexuales fueron consentidas o no deseadas. El debate se complica debido a que en varios vídeos que grabaron los imputados no se aprecia violencia ni intimidación. Por eso, mientras que para la acusación estamos delante de una violación, para la defensa nos hallamos ante una película pornográfica.

Es entonces cuando entran en juego los prejuicios sexuales, además del interés por obtener rédito político. Sin embargo, quienes esperamos una resolución ecuánime, pues en gran medida se está juzgando a la sexualidad humana (que no es un compendio de actos reglados establecidos e inculcados por una religión o una ideología), tenemos muchas preguntas y ninguna respuesta, dado que la lógica jurídica codificada y el razonamiento psicoanalítico se muestran insuficientes para dilucidar la controversia. Se hace necesario, en consecuencia, buscar auxilio en la antropología sexual y en la filosofía antropológica.

Partiendo del hecho, incontrovertible, de que se puede ser violado realizando todo lo que te exige tu agresor (incluso mejor que nunca y hasta aparentando disfrutar), para que el daño no sea mayor; debemos interpelarnos sobre ciertos aspectos de nuestra sexualidad y responder suspendiendo el pre-juicio:

¿Es posible que una adolescente desee tener relaciones sexuales con varios hombres al mismo tiempo?

¿Puede alguien sentirse agredido sexualmente sin que de forma objetiva sea apreciada tal cosa por nuestros sentidos? Es decir: ¿dónde reside la agresión, en el hecho en sí o en cómo vivimos ese hecho?

¿El sentimiento de haber sufrido una agresión sexual puede surgir ‘ex post’, después del hecho, y no durante el mismo? Y si es así, ¿cómo podemos detectarlo y cómo debemos calificar dicho hecho a efectos jurídicos?

Mas retomemos el suceso que nos ocupa:

¿Los gemidos de la mujer que se escuchan en las grabaciones son de agrado o de desagrado? ¿Cierra los ojos por miedo o por vergüenza? ¿No comunica nada a causa del ‘shock’ o debido a que nada tiene que decir? ¿Se halla en posición ‘doggystyle’ por imposición o porque es una de las más habituales en esta clase de prácticas? ¿Le tiran del cabello para obligarla o porque no es infrecuente que así ocurra durante la excitación y el acto sexual? Las interpretaciones que se hicieron de estas cuestiones, en uno u otro sentido, son mera elucubración metafísica;por lo que no pueden ser válidas como prueba de la existencia de delito, ni de su ausencia.

En sus respuestas a la fiscal, la muchacha reconoció que aunque había tomado alcohol era consciente de todo lo que estaba pasando y afirmó que entró en el portal donde sucedieron los hechos agarrada de la muñeca-sin violencia ni coacción- por uno de los jóvenes, con el que se había besado;que jamás imaginó que pudiera pasar lo que pasó (a las tres de la mañana, el día de San Fermín, en Pamplona, en el solitario zaguán de un edificio, acompañada de unos descerebrados desfasados por alguno de los cuales se sentía atraída), y que una vez dentro, dada la situación, rodeada por cinco hombres, reaccionó “sometiéndose”.

Pero… ¿se sometió o se dejó hacer? (la pasividad no necesariamente conlleva sometimiento). Quienes hayan estado en sanfermines saben que esta fiesta desencadena una catarsis dionisíaca colectiva que te impele a hacer lo que no habías hecho nunca.

Nuestra sexualidad está tan reprimida que cuando se manifiesta en todo su esplendor nos asustamos y estremecemos. Y le buscamos explicación en términos de conductas delictivas, inmorales o patológicas;tanto la sociedad como nosotros mismos. A los 18 años aún no la conocemos; la estamos descubriendo, y a veces nos horroriza lo que descubrimos. No por sí mismo, sino porque nos enseñaron que nos tiene que horrorizar. En este sentido hay que considerar, y es lo que subyace en este proceso, que la estabilidad social y el mantenimiento del ‘statu quo’ dependen, en gran medida, del control de la sexualidad femenina (número de hombres con los que se ha de relacionar una mujer, imposición de la edad a la que se le reconoce capacidad para el consentimiento, a quién y por qué debe darlo…), no de la masculina, que en este aspecto es irrelevante.

En conclusión -y sin entrar a valorar la sustracción del teléfono móvil de la joven ni la legalidad de las grabaciones audiovisuales-, a pesar de la inconsistencia de las pruebas presentadas para estimarlas de forma concluyente compatibles con una agresión sexual, y de la subjetividad inherente a su interpretación, en este caso hay seis culpables.

Y seis inocentes.

Cabier Vila-Coia. Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid, carrera en la que fue “Premio Nacional de Terminación de Estudios Universitarios”; Diplomado en Enfermería por la Universidade de Santiago de Compostela, y Educador en Sexualidad Humana por el Institut International de Sexologie Scientifique de Ginebra.
 
NOTA DE IGLU BIBLIOTEKA: La versión digital de esta publicación fue eliminada a las pocas horas, tras la indignación que produjo esta inaudita defensa de la 'cultura de la violación'. El artículo fue publicado, además de por Deia, por diversos medios de comunicación.

miércoles, 19 de julio de 2017

#hemeroteca #machismo | Xabier Vila-Coia: “La Universidad censura a los hombres frente al feminismo”

Imagen: Atlántico / Xabier Vila-Coia
“La Universidad censura a los hombres frente al feminismo”.
A. Baena | Atlántico, 2017-07-19
http://www.atlantico.net/articulo/cultura/universidad-censura-hombres-frente-feminismo/20170719014047599156.html

El vigués Xabier Vila-Coia no duda al afirmar que “la Universidad censura a los hombres frente al feminismo”. Escritor, estudiante, superviviente y sobre todo filósofo, nació en Coia en un año indeterminado y desde 1989 reside en Madrid. Autor de varios libros, regresa este verano a Galicia con su último título, “La ciudad universitaria de Madrid: memoria política histórica y reciente en el discurso mural” (Lapinga ediciones, 2017) que presentará el 5 de agosto en la Feira do Libro da Coruña.

Sin preocuparle lo políticamente correcto, muestra en su publicación una selección de pintadas que aparecieron en la Ciudad Universitaria de Madrid y que inmortalizó en fotografías de 2010 a 2015. “Estudiaba ‘Arte y creación’, en Fotografía, y llevaba la cámara encima todo el tiempo, algunos graffitis los borraban al día siguiente, pero mostraban los enfrentamientos ideológicos que hay en la Complutense”, apunta.

Fuera de cualquier valoración artística, a Vila le interesó el mensaje: el posicionamiento sobre la crisis de la Educación, la subida de las tasas, el despertar de la izquierda y la lucha de géneros. Precisamente, en este último es donde se muestra más rotundo: “No se puede decir lo que se piensa si va en contra de los ideales feministas, mostrarse orgulloso de la masculinidad conlleva el estigma del machismo, por eso los hombres callan en el campus, no dan su opinión y el enfrentamiento solo es a través de pintadas, anónimas en su mayoría”, asegura el autor para quien todo esto es consecuencia de un ideología organizada y con presencia entre los mecanismos de poder. El anarquismo o el comunismo también aparecen en la selección realizada por el vigués, quien sostiene que se dejó llevar en la elección “fue de una forma inconsciente”.

Las pintadas están acompañadas por una contextualización de la evolución histórica en España en el último siglo.