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lunes, 6 de enero de 2020

#hemeroteca #lenguaje #correccionpolitica | El rey Baltasar no es afroamericano

Imagen: El País / Día de la población afroamericana en Harlem, Nueva York
El rey Baltasar no es afroamericano.
Los seres humanos nos inclinamos cada vez más por cambiar las palabras en vez de arreglar la realidad.
Álex Grijelmo | El País, 2020-01-06
https://elpais.com/elpais/2019/12/04/ideas/1575477565_995170.html

Los niños eligen su rey mago favorito. Y Baltasar gana generalmente a Melchor y Gaspar, sin que importe en absoluto que se trate del rey negro. Porque todavía lo llamamos negro, y no afroamericano.

Rosa Parks, que entonces tenía 42 años, pasó a la historia de la lucha contra el racismo en Estados Unidos y en el mundo cuando se negó a sentarse en el lado del autobús reservado a los negros y ocupó una plaza que correspondía a los blancos. Unos meses antes había hecho lo mismo la adolescente Claudette Colvin, pero la historia no fue generosa con ella sino con Parks.

Corría el año 1955 en Alabama, y desde entonces ha mejorado mucho en todo el territorio estadounidense la situación de los negros, si bien eso no ha mejorado a su vez la situación de la palabra que los nombra.

Tener la piel negra ya no implica allí discriminación legal, aunque existan otras diferencias sociales, pero en el vocablo ‘negro’ persiste para muchas personas influyentes algún matiz peyorativo, hasta el punto de evitarlo.

Quienes consideran que no se debe discriminar a los negros mantienen, sin embargo, la discriminación del vocablo. Por ello han sustituido “negros” por “afroamericanos”. Y esto ha llegado incluso a la prensa de España. De vez en cuando se lee aquí el término “afroamericano” para referirse a un negro, ¡aunque no sea americano!

Esta serie de absurdos lleva a ciertas incoherencias. Se supone que los negros de EE UU proceden de África en última instancia, y de ahí viene el término “afroamericano”; pero también llegan a América blancos nacidos en África, y no se llama afroamericanos a los de esta raza, que, por cierto, también llegó desde allí, hace más de un millón de años. Por si fuera poco, en Europa nacen y viven negros a quienes no se denomina “afroeuropeos”. Pero ¿cómo llamar entonces a un senegalés?: pues o bien le decimos “afroafricano” o no tendrá más remedio que ser un simple negro, mientras que un negro de EE UU es un afroamericano; es decir, supuestamente un negro de mayor categoría en cuanto negro.

A veces, la palabra “negro” se evita mediante una solución eufemística diferente: persona “de color”. Y con ello se incurre en una nueva discriminación, porque de ese modo se considera “de color” solamente a los negros, cuando todos tenemos algún color. Así que los mal llamados “caucásicos” somos personas de color... blanco (si damos por bueno el blanco como color de nuestra piel).

Los seres humanos nos estamos inclinando cada vez más por cambiar las palabras en lugar de arreglar la realidad que transmiten. Lo que logre mostrar un espejo manipulado nos atrae más que aquello que se le pone delante. El lenguaje políticamente correcto consigue así la satisfacción de sus promotores, que de ese modo se sienten progresistas, respetuosos..., mientras a su alrededor continúan los desmanes.

El color de la piel es un accidente como el del pelo o la talla del calzado. Si a una colectividad le diera por considerar inferiores a quienes calzan un 49, y se empezara a llamarlos “zapatones”, no arreglaría el problema denominarlos eufemísticamente “pies grandes”, porque con el simple hecho de resaltar el tamaño del pie se continuaría dando por relevante aquello que no lo es. Si un periódico destaca en un crimen la raza del autor, da lo mismo que diga “negro” que “afroamericano”.

Las razas existen, como las tallas. La lucha contra estas discriminaciones no se basa en negar las peculiaridades ni en cambiarles el nombre, sino en no presentar las diferencias como si fueran causas.

lunes, 8 de julio de 2019

#hemeroteca #lgtbi #orgullo #politica | Ciudadanos se compara con Rosa Parks y las redes se mofan

Imagen: Google Imágenes / Ciudadanos en MADO
Ciudadanos se compara con Rosa Parks y las redes se mofan.
Un senador de la formación naranja ha publicado este mensaje para reivindicar su derecho a estar en el Orgullo tras lo sucedido el pasado sábado.
El Plural, 2019-07-08
https://www.elplural.com/fuera-de-foco/ciudadanos-se-compara-con-rosa-parks-y-las-redes-se-mofan_220036102

El Orgullo de este año ha venido marcado por los enfrentamientos que se dieron durante el desfile del sábado entre asistentes y Ciudadanos. Los organizadores vetaron a la formación naranja y les prohibieron portar una carroza, sin embargo, los de Rivera decidieron hacer oídos sordos y acudieron con una pancarta.

Inés Arrimadas y sus compañeros de filas sufrieron un escrache por los acuerdos a los que ha llegado Ciudadanos con Vox que propone, entre otras cosas, "la derogación de la ley autonómica de igualdad social LGTBI", que planteó en Murcia.

Por todo esto, los manifestantes se enfrentaron a Arrimadas y sus compañeros de filas a los que arrojaron botellas e incluso escupieron, el ambiente fue tal que la Policía tuvo que escoltarlos fuera del acto.

Ante la situación vivida, Carlos Pérez, senador de Ciudadanos, ha querido reivindicar a través de las redes sociales el derecho de su partido a acudir al Orgullo y para ello ha utilizado una comparación que no ha dejado indiferente a Twitter.

El Senador ha comparado a su partido con la emblemática activista Rosa Parks, símbolo de la lucha por los derechos civiles. “En 1955 Rosa Parks se negó a cederle su asiento a un blanco. En 2019 Ciudadanos nos negamos a cederle el Orgullo a los totalitarios. La lucha por los derechos civiles va en nuestro ADN”, ha expresado.

El mensaje ya se ha convertido en Trending Topic, pero no por lo que se proponían, más bien al contrario, los usuarios han empezado a hacer mofa por la utilización de este personaje.

viernes, 1 de diciembre de 2017

#hemeroteca #derechoshumanos | Rosa Parks: la mujer que desafió la desigualdad de los afroamericanos estadounidenses

Imagen: La Izquierda Diario / Rosa Parks (d)
Rosa Parks: la mujer que desafió la desigualdad de los afroamericanos estadounidenses.
El 1 de diciembre, la acción de protesta de Rosa Parks dio inicio a la lucha en EE.UU. del colectivo afroamericano por la igualdad de derechos civiles frente a la mayoría de raza blanca.
Jorge Calderón | La Izquierda Diario, 2017-12-01
http://www.laizquierdadiario.es/Rosa-Parks-la-mujer-que-desafio-la-desigualdad-de-los-afroamericanos-estadounidenses

El 1 de diciembre de 1955, en la ciudad de Montgomery, capital del Estado Sureño de Alabama Parks se negó a obedecer al chofer de un autobús público, el cual quería obligarla, como dictaba la ley, a ceder su asiento a una persona de raza blanca. Fue encarcelada por su conducta, acusada de haber perturbado el orden, ya que en este estado, y otros muchos del sur del país, había leyes que obligan a los negros a no poder sentarse en el autobús, cafeterías, restaurantes o cines en el lugar de los blancos, y a hacerlo en los peores sitios de dichos lugares.

En respuesta al encarcelamiento de Rosa, Martin Luther King, un pastor o reverendo bautista (una de las muchas versiones de la religión cristiana) relativamente desconocido en ese tiempo, condujo la protesta a los autobuses públicos de Montgomery, que simplemente convocaba a la población afroamericana a organizarse para transportarse por sus propios medios y no tomar los autobuses. Como los autobuses terminaron recibiendo pocos, o ningún pasajero, comenzaron a dar déficit, por lo que se hizo necesario que la autoridad del transporte público terminara la práctica de segregación racial en los autobuses. Este suceso inició más protestas contra otras prácticas de segregación.

Paralelamente a las protestas en 1956, se inicio la lucha judicial contra la ley segregacionista de Montgomery y Alabama. Ésta llegó finalmente a la Corte Suprema de los Estados Unidos, que declaró inconstitucional, la segregación en el transporte.

Movimiento por los derechos civiles

Esta gran victoria inicial dio un gran impulso a la lucha y marco el inicio del gran Movimiento por los derechos civiles de la comunidad afroamericana estadounidense. Fue una larga lucha para extender el acceso pleno a los derechos civiles y la igualdad ante la ley a los grupos que no la tenían, sobre todo a los ciudadanos negros, y así acabar con la llamada segregación racial. Aunque en la actualidad este movimiento sigue en EE.UU. de muchas formas diversas, éste es sin dudas el periodo de mayor lucha y también en el que se consiguieron las mayores conquistas. Este se iniciara, como ya hemos dicho, en 1955 con la acción de Parks y terminaría en 1968 con el asesinato de Martin Luther King.

Este movimiento tuvo como principal líder a Martin Luther King, un reverendo evangelista del sur, que consiguió aglutinar tras su figura, a la mayoría de los grupos pro-derechos civiles del país, dirigió y se puso a la cabeza de las luchas más importantes y fue el encargado de negociar y presionar “cara a cara” a los presidentes Kennedy y Johnson, a favor de la comunidad afroamericana. Todo esto le valió el Nobel de la Paz en 1964, y su temprana muerte, además le convirtió en un mártir de esta comunidad.

Su liderazgo hizo que la mayor parte de este movimiento tuviera un fuerte carácter religioso, y en la teoría, aunque no tanto en la práctica, un carácter pacífico. Su ideario estaba basado en: 'Desobediencia civil y no violencia', 'Igualdad racial', 'Libertad y orgullo', 'Pacifismo y compromiso personal' y 'Fe, amor y poder'.

Frente a este ideario, surgieron otros grupos de defensa de la comunidad negra que apostaban por la acción directa y la respuesta violenta a los asesinatos y represión ejercida contra ellos por las autoridades. Los dos principales fueron “La Nación del Islam” de Malcon X y las “Panteras Negras”.

De hecho la lucha por los derechos civiles estuvo llena de violencia por parte por las autoridades y de grupos racistas como el “Ku Klux Klan”, que actuaban impunemente, con el “silencio cómplice” cuando no directamente con la colaboración directa de la policía y la autoridades locales y federales. Fueron varios miles de asesinados, entre ellos dos líderes tan destacados como Luther King y Malcon X. Frente a esto grupos como los citados en el párrafo anterior, apostaron por métodos como la autodefensa y la protección propia, frente a los continuos ataques. Todo este gran movimiento de rechazo al poder establecido, fue más allá de las reivindicaciones por los derechos civiles. Este se unió con el gran movimiento de protesta contra la Guerra de Vietnam, sobre todo a partir del gran despliegue de miles de hombres en 1964, jóvenes soldados, la mayoría de población negra, de los que miles de ellos, murieron en esta guerra absurda, volvieron mutilados o con graves enfermedades físicas y mentales. EEUU era un polvorín, y diariamente había jóvenes negros o universitarios (blanco, negro o hispano) muertos, represaliados o encarcelados por estas protestas.

Tras las protestas en Montgomery, las acciones más destacadas de este fueron la gran Marcha sobre Washington, del 28 de agosto de 1963, donde ante más 200.000 manifestantes, Luther King pronuncio su famosa discurso de “I have a dream” (Yo tengo un sueño” y la “Marcha sobre el Puente Pettus en Selma (Alabama) “el 7 de Marzo de 1965, que provoco una dura represión conocida como el “Bloody Sunday” (El domingo sangriento).

Balance de la lucha
Tras varios años de lucha, varios miles de asesinados, heridos, desaparecidos o encarcelados por las autoridades o por grupos racistas como el Ku Klux Klan la población negra fue consiguiendo algunas de sus reivindicaciones más básicas. La más importante fue la aprobación en 1964 por el presidente Johnson de la 'Ley de Derechos Civiles', que daba igualdad legal y jurídica a blancos y negros y acababa oficialmente con la segregación racial. Otras leyes importantes fueron la que permitía a los afroamericanos ir a cualquier universidad, inscribirse para votar libremente, poder ser elegidos para cualquier cargo público, etcétera.

Situación actual
A pesar de haber tenido un presidente de origen afroamericano, Obama, la situación real dista mucha de los avances jurídicos.

La población afroamericana, al igual que la hispana, sigue estando marginada política, social y económicamente. Siguen ocupando los peores trabajos, los menos remunerados. Siguen hacinados barrios “gueto” donde la delincuencia y el tráfico de drogas sigue siendo la única salida que encuentran muchos jóvenes, sin otra alternativa real. Las cárceles, y especialmente los “corredores de la muerte” (donde esperan a ser ejecutados los condenados a muerte) siguen llenos mayoritariamente de negros e hispanos.

A todo esto además, hay que añadir que la violencia policial contra estos grupos no ha cambiado mucho desde los años de lucha nombrados anteriormente. El “gatillo fácil” de los policías blancos frente a la población negra, sigue estando muy presente como vemos en los últimos casos producidos de muertes de afroamericanos por violencia policial (más de 200 este año)

Como vemos, la acción de mujeres valientes como Rosa Parks, inicio un gran movimiento que conquistó mucho, pero todavía faltan muchas cosas por conseguir, para poder hablar del fin de la marginación social de negros e hispanos en EE.UU.

sábado, 12 de agosto de 2017

#hemeroteca #justicia | Banderas subrogadas

Imagen: El Diario / Juana Rivas (c) en una concentración de apoyo
Banderas subrogadas.
Me pregunto qué tiene que ver el concepto de desobediencia civil con el caso concreto de Juana Rivas, que está haciendo correr ríos de desobediencia civil subrogada por vía digital y analógica. Si yo emprendo una pelea por la libertad de expresión y la anulación de la ley mordaza mediré con exactitud legal milimétrica hasta dónde quiero llevar mis manifestaciones.
Elisa Beni | El Diario, 2017-08-12
http://www.eldiario.es/zonacritica/Banderas-subrogadas_6_675142492.html

Hoy día tengo más claro que hay quien cree en la revolución por subrogación, quien considera que los casos individuales y las consecuencias que estos tengan para las personas implicadas –incluidos los menores– decaen ante la fuerza de la reivindicación, de la lucha y de la bandera de una causa justa. Una bandera que enarbolan otros por subrogación.

Siempre he defendido la licitud moral de la desobediencia civil para conseguir cambios en el sistema y arañar derechos y libertades. Sucede que tengo claro qué es la desobediencia civil y qué no. He visto mucho lío con eso así que, sin afán de convertir a nadie y solo con el ánimo de poner sobre la mesa todos los argumentos, voy a repasar el concepto.

La desobediencia civil consiste en que un individuo o individuos, con el objeto claro de cambiar una situación de injusto, definida en una norma o normas concretas, deciden desafiarlas con su actuación a sabiendas de que sufrirán las consecuencias legales establecidas por el sistema. Hacen pues un acto de voluntariedad de acción y de asunción de responsabilidad. Una de las campañas de desobediencia civil más justa y más exitosa que se ha realizado en España fue la de la insumisión al servicio militar obligatorio.

Llevo tantos años pisando salas de vistas que también asistí a muchos juicios de insumisos que eran condenados a unas penas de prisión que cumplían. Los he visitado en la cárcel. He hablado con sus compañeros de lucha que se encadenaban a la puerta de los juzgados estando ellos también incursos en procedimientos penales. Sabían lo que hacían. Querían acabar con el sistema de conscripción. A pesar de que muchos jueces pedían en sus sentencias el indulto, todos pensaban que la cárcel era una parte del camino. De hecho fue así.

Cuando el gobierno socialista tuvo un número insostenible de jóvenes en prisión por una cuestión de conciencia tuvo que legislar una Ley de Objeción de Conciencia al Servicio Militar de la que se aprovecharon centenares de miles de españoles. Tantos que, paradójicamente, fue el Partido Popular el que tuvo que acabar con el sistema de levas ante la ineficiencia del mismo. Ya casi solo quedaban objetores.

Rosa Parks, muy citada en estos días en España, era una activista contra la discriminación legal racista que existía en Estados Unidos a pesar de haberse proclamado ya la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Era ya secretaria de la National Association for the Advancement of Colored People cuando aquel uno de diciembre se negó a levantarse de su asiento para cedérselo a un blanco como mandaban las leyes. Cuando el conductor le informó de que iba a hacer que la arrestaran si no se levantaba, contestó: "Puede hacerlo". Un acto de volición y de asunción de responsabilidad palmario, a la par que inscrito en un movimiento que seguía también la lucha en los tribunales ya que, un año más tarde, la Corte Suprema de Estados Unidos se pronunció y declaró inconstitucional la segregación en el transporte.

Ahora me pregunto qué tiene que ver todo esto con el caso concreto de Juana Rivas que está haciendo correr ríos de desobediencia civil subrogada por vía digital y analógica. ¿Quiere Juana asumir el riesgo de ser encarcelada y perder la custodia de sus hijos para visibilizar una lucha concreta o lo que quiere es conservar a sus hijos con ella y no entregarlos a un padre con el que considera estarán en peligro? ¿Hay una norma concreta que se exige cambiar por el legislador? Yo no he oído ni a Juana ni a sus portavoces mediáticos referirse a ella. ¿Quieren que España abandone el Convenio de la Haya de 1980? Esa es la norma que le ha sido aplicada. Espero que no, puesto que aún sin ser perfecto, ese convenio es la única posibilidad para muchas otras madres españolas cuyos hijos han sido y serán sustraídos a la jurisdicción española y llevados a los países de origen de sus otros progenitores. Si España lo incumple, muchos serán dañados.

Me gustan las peleas, las gestas, las luchas. Muchas veces me empeño en ellas. Siempre calibro las consecuencias y estudio muy bien hasta dónde quiero llegar y hasta dónde no estoy dispuesta a hacerlo. Lo de "dentro de cada mujer hay una heroína" es un lema que han puesto en mi gimnasio para animarnos a hacer crossfit. No es cierto. No todos somos héroes. Quiero decir con eso que si yo emprendo una pelea por la libertad de expresión y la anulación de la ley mordaza, que en ello andamos, mediré con exactitud legal milimétrica hasta dónde quiero llevar mis manifestaciones sobre, por ejemplo, el derecho a hacer bromas con el magnicidio de la mano derecha del dictador. Sí, cojo la bandera, la enarbolo en mi mano y la tremolo con la intensidad y el riesgo que yo decido. No pretendo que nadie ajeno se inmole con mis banderas alrededor del talle mientras yo sigo aquí, al otro lado de las teclas.

Esto es especialmente desconcertante cuando el apostolado de la desobediencia civil de Juana, el de su inmolación y aún más grave de la de sus hijos, procede de personas que se dedican a la política y tienen sus reales sentados en órganos legislativos. En ese supuesto lo que cabe es inmolarse uno mismo en la acción política e intentar cambiar esas leyes concretas por el único medio posible. Conviene por eso saber qué legislación concreta es la que se está denunciando como injusta.

Por último, por un mínimo de rigor intelectual, invito a muchos a reflexionar sobre el hecho de que la fórmula retórica del símil o comparación sólo puede ser utilizada para argumentar cuando los casos comparados son realmente iguales y obtienen soluciones diferentes. Esto es especialmente visible en el campo jurídico. El sistema de Justicia de las democracias occidentales no es perfecto, lo denuncio a cada paso, pero menos perfectas son todas aquellas formas de justicia popular y visceral que la humanidad ya exploro en épocas felizmente superadas.

Yo no quiero persuadir a nadie de nada. Mi profesión no tiene como objetivo hacer proselitismo, sino darles materia sobre la que fundar sus propias opiniones.

Ahora seguro que alguien quiere quitarme el título de feminista, de izquierdista y hasta de mujer. Háganlo tranquilos y tranquilas. El ser supera al estar porque no depende de la mirada de los otros.

Rosa es una rosa es una rosa es una rosa.

Y TAMBIÉN…
Juana y el derecho de las mujeres a la desobediencia.
Beatriz Gimeno / Isa Serra | El Diario, 2017-08-11

http://www.eldiario.es/tribunaabierta/Juana-derecho-mujeres-desobediencia_6_674792538.html
Juana no está en mi casa.
"Si Juana hubiera estado en mi casa, la habría intentado convencer de que no asumiera el error fatal de convertirse en prófuga".
Elisa Beni | El Diario, 2017-08-09
http://www.eldiario.es/zonacritica/Juana-casa_6_674092603.html 

viernes, 18 de noviembre de 2016

#hemeroteca #libros #mujeres | Cosas que no sabíamos de algunas mujeres negras y cherokees

Cosas que no sabíamos de algunas mujeres negras y cherokees.
Mara Malibrán | MujerHoy, 2016-11-18
http://blogs.mujerhoy.com/taller-lectura/2016/11/18/cosas-que-no-sabiamos-de-algunas-mujeres-negras-y-cherokees.html

No sabíamos, por ejemplo, que Rosa Parks, esa mujer negra que se hizo famosa por negarse a dejar el asiento, en un autobús, a un hombre blanco, en el sur de EEUU, en 1.955, inaugurando así la revuelta por los derechos civiles; esa mujer, a la que se llamó la primera dama de los derechos civiles, era una activista que había recibido por parte de la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color el encargo de investigar la violación colectiva de una mujer negra a manos de varios blancos que la dejaron junto a una parada de autobús de Montgomery, dándola por muerta. Y que ese movimiento por los derechos civiles, que Rosa encabezó por EEUU, junto a otras mujeres, se desató como respuesta a las violaciones y el terror sufridos por mujeres negras a manos de hombres blancos.

Lo cuenta la activista y feminista Gloria Steinem en ‘Mi vida en la carretera’ (Edit Alpha Decay), un libro vitalista y conmovedor que sabe a todo menos a amargura, porque Gloria, ya lo habrán intuido por el título de su autobiografía, es una mujer siempre en movimiento, positiva, y con mucho sentido del humor; desde los veinte hasta sus ochenta y dos años, que tiene ahora, siempre en taxi, en autobús, o en furgoneta, ha luchado porque este mundo sea un lugar más justo. Después de recorrer India, y de traerse de allí la experiencia de los círculos de Ghandi, decidió recorrer el sur de EEUU con la abogada negra Florynce Kennedy dando conferencias, “De vez en cuando, sobre todo en el sur, algún hombre daba por sentado que una blanca y una negra que viajaban juntas debían ser lesbianas. A Florynce se le ocurrió la respuesta perfecta, “¿Es usted la alternativa?”

No sabíamos tampoco que en los territorios indígenas está extendida la creencia de que son necesarias cuatro generaciones para curar un acto de violencia. Gloria convivió con mujeres indias en ese vasto país que se llama EEUU y que, por desgracia, para muchos es solo el glamuroso Nueva York. De la mano de algunas de estas mujeres promovió la gran oleada feminista de los años 70 que originó una avalancha de legislación progresista para la mujer. Wilma Mankiller, su gran amiga, fue la primera mujer elegida jefa de la nación cherokee, en 1.987. Wilma era la sexta de los once hijos de una madre medio holandesa, medio irlandesa y un padre cherokee. Creció, se casó, tuvo hijos, se divorció y decidió volver a sus raíces. Abandonó su cómodo hogar y se fue a Oklahoma con sus hijas.

Wilma se convirtió en activista, lo que quiere decir que sacó adelante la comunidad rural cherokee del pueblo de Bell. En 1.990 fue reelegida como jefe de los cherokees con un ochenta y dos por ciento de los votos. En 1.994, el presidente Clinton convocó en Washinton una reunión con líderes de todas las naciones indígenas, la primera de la historia. Aquel grupo compuesto casi exclusivamente por varones escogió a Wilma. Su amiga Gloria Steinem cuenta así ese momento: “Fui con ella a la Casa Blanca y presencié el momento en que Clinton y Hillary le hicieron entrega de una Medalla de la Libertad, el máximo reconocimiento civil. No fui la única del público que al verla, tan fuerte, bondadosa y en absoluto intimidada por otro jefe de Estado, pensó, “Podría llegar a ser presidenta”. También pensé, “En un país justo, lo serías.”

jueves, 3 de diciembre de 2015

#hemeroteca #racismo | El sencillo gesto de Rosa Parks

Imagen: Nueva Tribuna / Rosa Parks
El sencillo gesto de Rosa Parks.
Pocas veces en la historia un gesto sencillo, y que no se hizo con ninguna motivación estudiada de antemano, ha tenido tantas repercusiones en la vida de tantas personas.
Eduardo Montagut | Nueva Tribuna, 2015-12-03
http://www.nuevatribuna.es/articulo/historia/sencillo-gesto-rosa-parks/20151203080107122999.html

Pocas veces en la historia un gesto sencillo, y que no se hizo con ninguna motivación estudiada de antemano, ha tenido tantas repercusiones en la vida de tantas personas. Ese acto consistió negarse a levantarse del sitio ocupado en un autobús público.

Todo pasó en la tarde del 1 de diciembre de 1955 en la ciudad de Montgomery (Alabama), en los Estados Unidos. Una mujer de mediana edad, de cuarenta y dos años, llamada Rosa Parks, y que trabajaba como costurera, terminó su jornada laboral en una sastrería del centro de la ciudad, y se dispuso a regresar a su casa. Rosa Parks estaba cansada. Pero tuvo suerte porque encontró un asiento vacío situado en la mitad del autobús. Estaba en la fila inmediatamente posterior a la sección delantera de asientos del vehículo, la que estaba reservada para los blancos, según lo dispuesto en la legislación segregacionista. Pero era la hora del regreso del trabajo y la sección para los blancos se llenó muy pronto. Un pasajero blanco se encontró sin asiento y, entonces, el conductor del autobús se volvió hacia atrás para decir a la señora Parks y a tres hombres negros que estaban a su lado, que dejaran libres sus asientos. Los pasajeros masculinos se levantaron y se dirigieron al fondo del autobús, como seguramente habían hecho muchos hombres y mujeres negros en los autobuses de Montgomery en situaciones parecidas. Pero esta vez la situación iba a ser muy distinta, ya que Rosa Parks no se levantó, aunque, en realidad, hay algunos casos anteriores de personas negras que se habían negado a ceder su asiento en autobuses interestatales, aunque no estatales. El conductor insistió. Pero seguramente en Rosa Parks pesaban dos cansancios para decidir no moverse y contestar al conductor que no lo haría. Pesaba el cansancio de una larga jornada laboral, pero como ella dijo más tarde, en realidad pesaba otro cansancio más importante, el de tener que soportar la segregación en todos los órdenes de la vida. Rosa Parks fue detenida, acusada de perturbar el orden, y multada.

La negativa y el arresto desencadenaron una reacción espontánea de la población negra, que tuvo como consecuencia el boicot del transporte público de autobuses de la ciudad. La situación a mediados de la década de los cincuenta ya se estaba haciendo insoportable, y la toma de conciencia contra la segregación estaba adquiriendo una dimensión hasta entonces desconocida.

Rosa Parks no realizó este gesto deliberadamente pero también es cierto que era una mujer concienciada, que militaba en el NAACP, es decir, la Asociación para el Progreso de la Gente de Color. Se había formado sobre los derechos civiles y había colaborado para impulsar en su ciudad que los ciudadanos y ciudadanas negros se inscribieran en el censo electoral para votar.

Decíamos que la acción de Rosa Parks desencadenó una acción colectiva de la población negra contra los autobuses de Montgomery. Efectivamente, comenzó a correr la voz de lo que había pasado, se repartieron folletos en los barrios de población negra que llamaban al boicot. Un personaje clave en esta historia fue E.D. Nixon, un activista ya veterano que se movilizó, aunque encontró, al principio, algo reacio a Martin Luther King. Pero Nixon estaba convencido que había que actuar y, a través de otro pastor amigo de King, consiguió finalmente su apoyo.

El boicot se puso en marcha. Se hicieron demandas a las autoridades. En realidad, se pedía algo muy modesto: que los negros pudieran sentarse en la sección delantera del autobús y los blancos en la trasera, es decir, que no hubiera segregación en los vehículos. Ninguno estaría obligado a ceder el asiento al otro colectivo. Los conductores debían ser corteses. También se pedía que los negros pudieran ser conductores en los trayectos efectuados mayoritariamente por negros.

La segregación en los autobuses de Montgomery terminó porque las autoridades comprobaron el gran coste económico del boicot, ya que la mayoría de los usuarios eran negros. Al final, esta segregación, junto con las que se padecía en otros espacios y situaciones, se declaró inconstitucional por el Tribunal Supremo.