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martes, 1 de agosto de 2023

#hemeroteca #lgtbi #derechos | Nepal y su gran avance en el matrimonio homosexual

IPS Noticias / Activistas nepalíes por los derechos LGTBI //

Nepal y su gran avance en el matrimonio homosexual

Andrew Firmin · CIVICUS | IPS Noticias, 2023-08-01

https://ipsnoticias.net/2023/08/nepal-y-su-gran-avance-en-el-matrimonio-homosexual/ 

Nepal es el último país en unirse a la ola mundial del matrimonio igualitario. El 28 de junio, su Tribunal Supremo dictaminó que el gobierno debe ofrecer inmediatamente el registro temporal de los matrimonios entre personas del mismo sexo, a la espera de un cambio en la ley. Al parecer, unas 200 parejas solicitaron el registro en cuanto se dictó la sentencia judicial.

Nepal se convertirá así en el segundo país de Asia, después de Taiwán, en reconocer el derecho de todas las parejas a contraer matrimonio. No es de extrañar que, como en muchos países que han logrado la igualdad en el matrimonio, sea la sociedad civil la que está haciendo posible el cambio, al haber presentado la demanda judicial decisiva.

Avance de la sociedad civil

Cada año se dan nuevos e importantes pasos en dos frentes cruciales: la despenalización de las relaciones entre personas del mismo sexo en los muchos países en los que aún están criminalizadas y el reconocimiento de la igualdad matrimonial en los países que más han avanzado.

En junio se logró un hito en Estonia, que se convirtió en el primer Estado postsoviético en legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo. Ahora Nepal debería convertirse en el 36º país del mundo donde las personas LGBTIQ+ pueden contraer matrimonio, y el noveno en esta década.

En Nepal, estos esfuerzos se basaron en un avance legal anterior, cuando en 2007 el Tribunal Supremo dictaminó que el gobierno debía tomar medidas para garantizar la igualdad de derechos y poner fin a la discriminación de las personas LGBTIQ+.

Eso también fue el resultado de una petición legal presentada por varias organizaciones de derechos LGBTIQ+ tras la transición del país de una monarquía a una república democrática. Las personas LGBTIQ+ habían sido tan activas como cualquier otra en la reivindicación de la democracia, pero los derechos de las personas LGBTIQ+ no se reconocieron inmediatamente en el nuevo Nepal.

La sentencia de 2007 supuso un avance significativo: ese año se derogaron las leyes que prohibían las relaciones homosexuales. En 2015, la nueva Constitución de Nepal reconoció los derechos fundamentales de las personas LGBTIQ+ y prohibió la discriminación. El tribunal también reconoció el tercer género, una identidad arraigada en las culturas de Nepal y otros países del sur de Asia, y el derecho a registrarla en los documentos oficiales.

Las escuelas nepalíes ofrecen ahora una educación sexual integral a los estudiantes de 13 a 15 años, que incluye el debate sobre cuestiones LGBTIQ+. Esto fue el resultado de una campaña de la Sociedad Diamante Azul, una organización de la sociedad civil que ha liderado la lucha por los derechos LGBTIQ+ en Nepal desde 2001.

A medida que se reconocían más derechos, la continua discriminación en el derecho al matrimonio se hacía cada vez más patente. Poco después de la sentencia de 2007 se redactó un proyecto de ley para legalizarlo, en consonancia con la orden del tribunal de garantizar la igualdad de derechos. Correspondió a la sociedad civil exigir responsabilidades al gobierno.

Todavía hay retos por delante. De momento, el gobierno no ha respondido a la sentencia, lo que sugiere que no tiene prisa por legislar. Esto significa que los derechos de las personas siguen siendo vulnerables a la resistencia administrativa, lo que da lugar a una aplicación desigual.

El 13 de julio, por ejemplo, el Tribunal de Distrito de Katmandú rechazó la solicitud de una pareja de varones para registrar su matrimonio.

Reacción contra los derechos
Los litigios se han convertido en el principal medio por el que la sociedad civil consigue cambios en materia de derechos de las personas LGBTIQ+, como refleja la reciente serie de sentencias de despenalización dictadas en países del Caribe.

Esta estrategia puede provocar cambios jurídicos y políticos que vayan por delante de las actitudes sociales. Este ha sido el caso de Nepal, donde sigue habiendo estigma, prejuicios sociales y discriminación, y en la política nepalí, a menudo díscola, algunos políticos tratan de sacar provecho de ello.

En todo el mundo, los avances hacia el reconocimiento de los derechos de las personas LGBTIQ+ son mucho mayores que los retrocesos. Pero a los avances les sigue inevitablemente una reacción contraria a los derechos, combinada con esfuerzos políticamente oportunistas para movilizar el sentimiento anti-LGBTIQ+.

Esta reacción se observa en Estados Unidos, de donde emana la mayor parte de la financiación que hace posible las campañas contra los derechos en todo el mundo, así como en países europeos como Hungría, España y Turquía.

Pero se siente con más fuerza en los países del Sur global, donde las fuerzas que se oponen a los derechos LGBTIQ+ difunden la desinformación de que son una especie de imposición occidental.

Ello es evidente en varios países de África, como Kenia, Nigeria y Uganda, y de Asia, como Indonesia, donde un nuevo código penal tipifica como delito la actividad sexual entre personas del mismo sexo, y Malasia, donde los políticos sacan provecho de denigrar a las personas LGBTIQ+.

Por eso son tan valiosos los avances positivos en África y Asia: ofrecen esperanza a las personas LGBTIQ+ asediadas, no sólo en el ámbito nacional, sino en todo el mundo.

Los avances en Nepal deberían animar especialmente a los activistas de la India, donde el Tribunal Supremo está estudiando actualmente un caso que exige el reconocimiento del matrimonio entre personas del mismo sexo, y de Japón, donde los intentos de obtener sentencias judiciales han sufrido reveses.

Las buenas noticias también deberían resonar en Tailandia, un país con una reputación relativamente progresista en materia de derechos LGBTIQ+, pero donde el matrimonio entre personas del mismo sexo aún no está permitido.

Cambio de actitudes
Los datos de los países que han adoptado la igualdad matrimonial demuestran que las actitudes públicas hacia el matrimonio entre personas del mismo sexo tienden a cambiar tras el cambio legal. En los países que lo introdujeron en los primeros años de este siglo, ahora cuenta con un apoyo mayoritario.

También es el caso de Taiwán, que legalizó el matrimonio entre personas del mismo sexo en 2019. Y allí, el cambio de actitudes sociales ha ido de la mano de nuevas reformas: en enero, el gobierno de Taipéi reconoció los matrimonios del mismo sexo de taiwaneses con parejas extranjeras. En mayo, las parejas del mismo sexo obtuvieron plenos derechos de adopción.

Cuando se trata de cambiar las actitudes sociales en Nepal, la lista anual de actos del Orgullo -el principal desfile del Orgullo nepalí que se celebra cada mes de junio, un desfile trans en diciembre y una manifestación de mujeres LGBTIQ+ -dentro de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer cada 8 de marzo- seguirá siendo un espacio vital para hacer más visibles a las personas LGBTIQ+ y reivindicar su derecho a existir en el espacio público.

La sociedad civil nepalí espera que, para la próxima manifestación del Orgullo, la ley haya cambiado. Pero harán algo más que esperar. Seguirán haciendo campaña hasta que se modifique la ley y, después, permanecerán alerta ante las reacciones y seguirán luchando contra la discriminación.

lunes, 18 de julio de 2022

#hemeroteca #lgtbi #turismo | Aayam, el joven que huyó de la homofobia y quiere revolucionar el turismo en Nepal

Público / Aayam Poudel //

Aayam, el joven que huyó de la homofobia y quiere revolucionar el turismo en Nepal.

Ha creado Queermandu, un proyecto de turismo inclusivo el que cuenta la historia y tradiciones de Nepal pero también las conquistas y desafíos del colectivo LGTBI en el país. "La gente muestra un gran interés por esta parte de nuestra cultura que desgraciadamente está muy invisibilizada".
Carmen Blanco Grigelmo | Público, 2022-07-18
https://blogs.publico.es/conmde/2022/07/18/aayam-homofobia-nepal/ 

"Me fui de mi pueblo porque no me sentía feliz ni seguro como persona ‘queer ‘en una zona rural de Nepal", así relata el ciudadano Aayam Poudel su historia como migrante LGTBI dentro de su propio país. "No fue una decisión difícil porque era lo que necesitaba", añade. Poudel se crió en un pueblo llamado Mangalpur en el distrito de Chitwan al suroeste de Nepal, el país del Everest. Tuvo una infancia normal con el cariño de su familia que pronto se vio truncada al salir del armario. "Estaba harto de fingir así que a los 17 años compartí con mi familia que era gay. Algunos dejaron de hablarme así que huí y empecé a ser independiente", recuerda. Desde entonces ha trabajado en el sector del turismo y la hostelería para pagar sus estudios y su vida en la capital.

Llegar a la gran ciudad fue para Poudel una liberación. "Empecé a trabajar de camarero en el único bar LGTBI del país, tuve varias parejas, mi salud mental mejoró y la red de apoyo que he creado desde entonces es mi nueva familia", celebra en una conversación con Público.es.

"Es mucho más difícil ser queer en un pueblo que en la ciudad", afirma. Según Poudel en su pueblo "las personas queer llevaban una doble vida" y los referentes son "inexistentes". El informe de Naciones Unidas Being LGTB in Nepal apunta esta misma dirección explicando que las expectativas de que "el hombre es el sostén de la familia y la mujer es la cuidadora de la casa" prevalece "con fuerza" en las zonas rurales, donde vive más del 80% de la población, dificultando así la aceptación de las parejas entre personas del mismo género en estas áreas del país. Igualmente, recomienda para este país "aumentar el acceso a la educación formal en las zonas rurales y mejorar los mecanismos para informarles y educarles sobre cuestiones LGBT".

"Quienes huimos de la homofobia también somos migrantes. En mi caso salí de mi pueblo para ir a la capital pero hay quienes huyen de sus países porque no soportan la LGTBIfobia. Incluso yo me fui a vivir a Delhi [India] un año cuando salí del armario", asevera. Según Naciones Unidas, en el mundo hay 84 millones de personas desplazadas. Sin embargo, las personas LGTBI "destacan entre las más vulnerables y marginadas" en la mayoría de casos porque "en sus países no se ofrece una protección sólida de los derechos humanos", apuntan expertos de Naciones Unidas.

Eso mismo apunta la organización LBT Mitini Nepal, quienes durante el confinamiento más estricto por la propagación del covid recordaban que muchas personas LGTBI fueron repatriadas a Nepal y tuvieron que enfrentarse a situaciones especialmente difíciles. "La mayoría se quedaron sin ingresos y aquí no tienen ningún apoyo ni refugio", aseguran en su informe sobre la Situación de los Trabajadores Migrantes LGTBI. Asimismo, esta organización critica que esta comunidad se encuentra "indefensa y abandonada por el Gobierno". En el caso de este joven nepalí volvió a casa una temporada durante el confinamiento pero pronto su salud mental empeoró y tuvo que huir de nuevo: "Las humillaciones eran constantes y no podía seguir allí", cuenta.

Queermandu, una apuesta por un turismo inclusivo
Actualmente Poudel trabaja como guía turístico en Kathamandú, la capital. Es un amante de su cultura, pero reconoce que le gustaría que el país fuera más amable con la población LGTBIQ+. "Somos uno de los países más avanzados del Sur de Asia e incluso hay quienes recomiendan Nepal como destino seguro para las personas ‘queer’, pero todavía queda mucho por hacer. La igualdad en las leyes no ha erradicado la discriminación cotidiana", asegura. De ahí que haya decidido poner en marcha su proyecto Queermandu. Se trata de una compañía de tours LGTBI que quiere revolucionar el turismo en el país. "Es una iniciativa abierta a todas las orientaciones sexuales pero con un enfoque más inclusivo", explica. Para ello propone un tour en el que cuenta la historia y las tradiciones de Nepal pero también las luchas, conquistas y desafíos a las que se enfrenta el colectivo en este país asiático. "Mi intención es enseñar también los lugares históricos LGTBI y los espacios seguros que con mucho esfuerzo y dedicación hemos construido".

De momento ha hecho varios tours y está muy contento con los resultados. "La gente muestra un gran interés por esta parte de nuestra cultura que desgraciadamente está muy invisibilizada", dice. Además, asegura que este tipo de turismo no está prácticamente explotado en Nepal. "Probablemente soy uno de los primeros en promover una iniciativa así y espero que tenga muy buena acogida", explica. Actualmente, existen otras organizaciones que ofrecen tours ‘queerfriendly’ pero a ojos de Poudel en la mayoría de los casos es "puro marketing" y muchos guías "ni siquiera saben la diferencia entre identidad de género y orientación sexual".

Pero crear una empresa desde cero con 24 años requiere de una inversión que por el momento no puede asumir. "Para crear mi propia marca necesito miles de euros que ahora mismo no tengo, así que he creado mi perfil de Instagram, en unos meses haré la página web y en unos años me gustaría tener un edificio con actividades seguras e inclusivas", explica. "Aunque sé que no será fácil, estoy convencido de que el turismo en Nepal necesita este cambio y sé que lo voy a conseguir", añade.

Con esta positividad y convicción Poudel quiere convertirse en el pionero del turismo LGTBI en el país más avanzado de Asia Meridional. Contando su historia pretende inspirar a otras personas del colectivo y mostrar que aunque no es un camino fácil, es posible sobrevivir a la discriminación y tener proyectos vitales propios capaces de mejorar la vida de otras personas LGTBI.

domingo, 11 de febrero de 2018

#hemeroteca #menstruacion | El delito nepalí de la menstruación

Imagen: El Diario / Chicas nepalís confeccionan compresas reutilizables en talleres
El delito nepalí de la menstruación.
Nepal ha decidido prohibir el 'chhaupadi', la tradición que segrega a las mujeres cuando tienen la regla, pero acabar con la tradición es una batalla que va más allá de las leyes. Tener la regla en zonas rurales del centro y el oeste de Nepal es sinónimo de ser obligadas a dormir en cobertizos donde corren muchos riesgos. "Sé que sucede cuando no se sigue el 'chhaupadi': si alguna mujer me toca cuando tiene la regla, vomito sangre", dice el chamán de una zona rural de Nepal.
Zigor Aldama | El Diario, 2018-02-11
https://www.eldiario.es/desalambre/delito-nepali-menstruacion_0_738426905.html

Ganga Kunwar todavía siente un escalofrío cada vez que recuerda la primera vez que tuvo la regla. No porque sintiese miedo ante el hecho biológico en sí, sino porque sabía que, por primera vez en casi 12 años, la iban a echar de casa.

"Ya me habían avisado mis padres de que tendría que respetar la tradición hinduista del 'chhaupadi' -que obliga a la segregación de las mujeres durante su menstruación- y que me recluirían en el 'goth' -como se llama a la pequeña chabola en la que son separadas de la familia-. Hacía frío y sentí terror ante la obligación de quedarme sola en ese cobertizo que no tenía ni puerta, así que me subí a un árbol y estuve encaramada a él durante cuatro días", recuerda ahora, con 30 años.

Del árbol la bajó su madre, que no le dio mayor importancia al asunto. "Pensó que tenía miedo y que era una chiquillada sin importancia", comenta Kunwar. Pero los habitantes de Payal, un pequeño poblado del distrito nepalés de Accham, se lo tomaron muy en serio. Creyeron que no había cumplido con la tradición y comenzaron a achacarle todos los males que sucedían.

"Si alguien se ponía enfermo, decían que la culpa era mía por no haberme quedado en el 'goth'. Si un tigre mataba al ganado, también", cuenta Kunwar.

"La primera vez que tuve la regla, me intentaron violar"
A su lado se ha reunido un grupo de mujeres que quieren compartir sus experiencias sobre el 'chhaupadi'. "La primera vez que tuve la regla, como el 'goth' estaba muy lejos de nuestra casa, un grupo de chicos me intentó violar. Si no hubiese sido por un hombre que me salvó, lo habrían logrado", afirma Basanti Bohara.

"A mí me tocó en invierno. Estaba en la montaña y hacía muchísimo frío. Así que tuve que encender una fogata que apagué cuando el humo apenas me dejaba respirar", añade Ganga Pariyar. El pasado día 8, una mujer de 21 años murió por inhalación de humo cuando estaba segregada.

En la aldea de Payal saben bien lo que eso supone. En 2012, dos jóvenes fallecieron en sus respectivos 'goth' y un grupo de mujeres -en el que se encuentran Kunwar, Bohara, y Pariyar- se rebeló contra el 'chhaupadi'.

"Decidimos destruir todos los 'goth' que había para que los hombres no nos pudiesen echar de casa", comenta Bohara. Pero el remedio terminó siendo peor que la enfermedad. Muchas familias, temerosas de que saltarse la tradición trajese mala suerte, una creencia alentada por los chamanes, decidieron continuar expulsando a las mujeres durante la menstruación. A falta de un cobertizo en el que resguardarse, estas se veían obligadas a dormir al aire libre.

La lucha por la erradicación del 'chhaupadi'
Fue entonces cuando diferentes organizaciones no gubernamentales actuaron. "Abrimos un diálogo con las autoridades locales para convencerles de que había que abolir esta práctica, que no solo va contra la Constitución y los Derechos Humanos, sino que pone en peligro la salud e incluso la vida de las mujeres", explica Lachhindra Maharjan, trabajador local de Save The Children.

Es una de las ONG que trabajan en Nepal para lograr la erradicación del 'chhaupadi', una práctica que incluye un amplio abanico de prohibiciones durante la menstruación: las mujeres no pueden tocar ni a los hombres ni alimentos o animales domésticos, y tampoco pueden acudir a rezar a los templos.

La estrategia surtió efecto en Payal y ahora el pueblo está orgulloso de haber logrado la etiqueta 'chhaupadi free' –libre de chhaupadi–. No obstante, un recorrido por sus callejuelas embarradas demuestra que todavía es fácil encontrar chamizos para la segregación de las mujeres.

Tres meses de cárcel por echar a una mujer con la regla
Algunas reconocen que la tradición es más fuerte que la ley, aunque muchas han encontrado una forma intermedia para cumplir ambas: separarse de la familia recluyéndose en una habitación vacía de la vivienda, que únicamente se utiliza para este propósito. "Es algo que también se hace en ciudades, incluso en la capital, Katmandú", reconoce Maharjan.

Los diputados nepalíes que actualmente debaten cómo articular la prohibición del 'chhaupadi', aprobada el año pasado y cuya entrada en vigor está prevista para el mes de agosto, tendrán que decidir, entre otras cosas, si esa alternativa es legal.

De momento, ya han anunciado que obligar a una mujer a ser segregada será castigado con hasta tres meses de cárcel y una multa de 3.000 rupias (25 euros). Se lleva así al Código Penal el dictamen del Tribunal Supremo, que ya en 2005 consideró ilegal esta tradición y exigió al Gobierno que iniciase los trámites para su prohibición.

"Es mejor que se muera en el 'goth' que tenerla en casa"
A pesar de todo, Namsara Thakulla continuará exigiendo a su nieta, Gita Thakulla, que se recluya en el 'goth' cuando tenga la regla. "Es mejor que muera allí que tenerla con el resto de la familia en casa", sentencia esta mujer de 65 años que se gana la vida adivinando el futuro en otra remota localidad de Accham.

"Si alguien muere durante el 'chhaupadi' es porque estaba destinada a ello. Pero no podemos enfurecer a los dioses, porque el resultado será mucho peor", afirma sin rubor alguno.

A unos 50 kilómetros, en Banyagadi Jaygath, el chamán Prem Bahadur Khadka promulga algo similar. "No estoy de acuerdo con la destrucción de los 'goth' a la que obligan algunos gobernantes. Yo soy partidario del 'chhaupadi' y sé que sucede cuando no se sigue: si alguna mujer me toca cuando tiene la regla, vomito sangre."

"Por eso, siempre que me preguntan, yo aconsejo que saquen a las mujeres fuera de casa para evitar tragedias", señala este hombre de 82 años que asegura haber sido poseído por un espíritu que le dio sus actuales poderes sanadores cuando tenía 25 años.

Puede parecer una broma, pero en el pueblo todos le toman muy en serio.

Curiosamente, su hijo es el responsable de acabar con el 'chhaupadi' en la zona. Rajendra Bahadur Khadka es el gobernador de esta municipalidad rural, un nuevo término administrativo que engloba diferentes aldeas. "Yo no soy mi padre", aclara cuando se incide en esta coincidencia. "El 'chhaupadi' ha sido abolido en su forma más cruel en un 90%, y creo que es una práctica que se debe regular", afirma, demostrando que no está en contra de la segregación de las mujeres. "Sacarlas fuera de la casa no es aceptable, pero separarlas en una habitación destinada a ello, sí".

Es lo que Khadka hace con su esposa. Cuando menstrúa, él no la toca ni come lo que ella cocina. "Estoy haciendo todo lo posible por cambiar mi mentalidad, pero este es un país hinduista con tradiciones muy arraigadas. Nuestro plan ahora es destruir los 'goth' para que en dos años no quede ninguno y abolir el 'chhaupadi' en la próxima década", explica el político.

Claro que, cuando dice abolir él se refiere a transformar la práctica en una versión más moderna y aceptable a los ojos del mundo. "Las cosas llevan su tiempo. Nepal será un país mucho mejor cuando nosotros y nuestros padres muramos", sentencia.

martes, 8 de agosto de 2017

#hemeroteca #transexualidad | Un desfile del Orgullo transexual pide el fin de la transfobia en Nepal

Imagen: El Diario / Orgullo transexual en Nepal
Un desfile del Orgullo transexual pide el fin de la transfobia en Nepal.
EFE | El Diario, 2017-08-08
http://www.eldiario.es/sociedad/desfile-Orgullo-transexual-transfobia-Nepal_0_673682903.html

Un millar de nepalíes pertenecientes a la comunidad de lesbianas, gais, transexuales y bisexuales (LGTB) celebraron hoy su particular desfile del Orgullo en las calles de Katmandú para pedir el fin de la transfobia en el país, el único del sur de Asia que reconoce los derechos de esta minoría.

Ataviados con vestidos tradicionales, banderas multicolor y globos, cientos de personas llegadas desde distintos puntos del país marcharon reivindicando la igualdad en la capital de Nepal, que acoge este desfile por séptimo año consecutivo.

"Nuestra sociedad aún duda en aceptarnos. Este tipo de eventos intentan concienciar a la gente y presionar a las autoridades para que escuchen nuestras demandas", dijo a Efe Pinki Gurung, transexual y presidenta de la Sociedad Diamante Azul (BDS), que lucha por los derechos de los LGTB en Nepal.

La activista lamentó que aunque la legislación del país reconoce los derechos de esta minoría, la sociedad nepalí aún alberga prejuicios contra el colectivo.

El desfile del orgullo en Nepal se celebra desde 2010 y se hace coincidir con la festividad hindú de Gaijatra, un día en el que la gente se viste con ropas coloridas para recordar a sus difuntos.

Nepal fue el primer país en legalizar la homosexualidad en el sur de Asia y desde entonces el país del Himalaya se mantiene como el único abanderado del arco iris en la región.

En 2007 el Tribunal Supremo pidió al Gobierno que incluyese la opción de tercer género en los documentos oficiales para los transexuales, aunque no fue hasta 2015 cuando se expidió el primer pasaporte a un transexual en el que su sexo era reflejado como "otros".

Alrededor de medio millón de los más de 27 millones de nepalíes pertenecen al colectivo transexual y 1,2 a la comunidad LGTB, según datos de la Sociedad Diamante Azul.

jueves, 2 de febrero de 2017

#hemeroteca #transexualidad | 5 cosas que tienes que saber sobre la primera modelo transexual que ha desfilado en la India

Imagen: El País / Anjali Lama
5 cosas que tienes que saber sobre la primera modelo transexual que ha desfilado en la India.
Tras una infancia dura en una familia rural de Nepal, Anjali Lama se convierte en la primera transexual en debutar en la semana de la moda de Bombay.
SModa, El País, 2017-02-02
http://smoda.elpais.com/moda/actualidad/5-cosas-que-tienes-que-saber-sobre-la-primera-modelo-transexual-que-ha-desfilado-en-la-india/

Andrej Pejic, Lea T, Hari Nef … cada vez son más los nombres de modelos transexuales que triunfan en la industria de la moda y reclaman un merecido lugar en las pasarelas internacionales. Aunque no todas se lo conceden. Lo que ya está normalizado en Nueva York, Londres o París, se convierte en una proeza en países como India. Por eso la historia de Anjali Lama ha recorrido los titulares de medio mundo como la pólvora. A sus 32 años, Lama se ha convertido en la primera modelo transexual en desfilar en la semana de la moda de Bombay. Esto es lo que tienes que saber de este prometedor rostro de belleza exótica:

1. Nació en una zona rural de Nepal
Anjali Lama se crió en un pequeño pueblo de Nuwakot en una familia numerosa de origen humilde. En ese entorno, la idea de la transexualidad “era inconcecible”, según confesó en una entrevista a 'The Washington Post'. Durante toda su infancia, Navin Waiba (que así se llamaba cuando era niño) soñó con ser mujer y, aunque intentaba comportarse como un chico, no lo conseguía. Sus compañeros de clase se burlaban de ella y decidió abandonar su pueblo para mudarse a Katmandú después de terminar la secundaria y luchar por ser ella misma.

2. Supo que era transexual viendo la televisión
Tal y como explica a 'The Washington Post', su transición comenzó en 2009, mientras veía ‘Struggle’, un programa de la televisión nepalí sobre transexualidad. “Entonces entendí que era ese tipo de persona”, ha explicado. Pero no fue fácil: los compañeros y clientes del hotel en el que trabajaba por aquella época la “torturaron mentalmente” y tampoco sintió el apoyo de sus padres y hermanos. “Mi padre nunca me vio como una hija”, rememora la modelo.

3. Las revistas la quieren (y ya ha salido en ‘Elle’ India)
En 2007, el mismo año que el Tribunal Supremo de Nepal falló a favor de la autoidentificación de género, Lama participó en un concuso de belleza animada por los amigos que veían en ella un físico perfecto para ser modelo. Un par de años después, una revista local –‘Voice of Women’– la fichó para protagonizar una sesión de fotos acerca de la comunidad de mujeres transgénero de Katmandú. Desde ese momento no ha dejado de buscar su hueco en la industria y, a finales de 2016, después de que se hiciese pública la noticia de su debut en la semana de la moda, la revista ‘Elle’ India le dedicó un reportaje.

4. Ha hecho historia convirtiéndose en la primera modelo transexual en desfilar en India
La firma Monisha Jaising ha contado con Anjali Lama en su ‘show’ durante la semana de la moda de Bombay. Y no será la única. Durante el evento –del 1 al 5 de febrero– la modelo desfilará para otras conocidas marcas del país. “Espero que mi ejemplo sirva para que todos los miembros de la comunidad trans loguen lo que se propongan en la vida”, ha explicado. La modelo se sometió a una operación de pecho en 2010 y pasará por el quirófano para completar su transición.

5. Pelea por los derechos LGTB
A los 19 años, Lama se encontró con un grupo de mujeres transexuales saliendo de un bar. No dudó en acercase a ellas para pedirles consejo. Ellas le dieron el número de una organización de apoyo a los derechos LGTB. En 2006 comenzó a formar parte de la plantilla y no ha dejado de apoyar otros casos como el suyo.

viernes, 13 de noviembre de 2015

#hemeroteca #esclavitud | Niñas traficadas: valor al alza en Nepal

Imagen: El País / Escuela de la ONG Her Turn
Niñas traficadas: valor al alza en Nepal.
Tras el terremoto que arrasó Nepal aumentan los riesgos para las niñas de ser vendidas. La educación es la clave para que sepan esquivar el peligro.
Ana Gabriela Rojas | El País, 2015-11-13
http://elpais.com/elpais/2015/11/10/planeta_futuro/1447162386_529470.html

Es una realidad invisible porque ni siquiera hay números, informes o estadísticas que lo demuestren, pero el número de personas en Nepal que está en riesgo de ser vendida ha aumentado. Diversas ONG y algunos sectores del Gobierno aseguran que el repunte se ha producido después de los terremotos que devastaron al país en abril y mayo de este año y que dejaron casi nueve mil muertos. Y eso que el problema ya era muy grave antes del desastre: 10.000 y 15.000 personas traficadas cada año, especialmente mujeres y niños, según las estimaciones de la ONU y de distintas ONG.

Y, frente a la amenaza, la defensa. En este caso proviene, precisamente, de las niñas y jóvenes de Nepal con más peligro de ser traficadas. Ellas pueden ayudar a detener este delito según la ONG Her-Turn, que organiza talleres para concienciar a las jóvenes y niñas de las zonas rurales más vulnerables. “Discutimos con ellas los riesgos que corren: ser forzadas a prostituirse o trabajar como empleadas domésticas en muy malas condiciones. Les pedimos que sean cuidadosas y que alerten a alguien cuando creen que hay un riesgo o sospecha de ser traficadas”, explica Ola Perczynska, directora de programas en la ONG.

“El riesgo tras los terremotos es más grande por varias razones: muchas familias perdieron sus casas y su forma de ganarse la vida. Más gente vive por debajo de la línea de pobreza y eso es un factor de riesgo grande: la estrategia de los traficantes es el prometer una buena educación o un buen trabajo. Algunas familias, sin mucha más opción, dan a sus hijos pensando en que así tendrán mejores oportunidades”, explica Sunita Danuwar, la directora de Shakti Samuha, una ONG formada por sobrevivientes de tráfico. Como otros activistas, Danuwar explica que los terremotos han ocasionado el desplazamiento y la separación de muchas familias y esto ha traído el debilitamiento de redes sociales, que normalmente significan protección.

Esta realidad no pasa desapercibida en Her Turn, donde han desarrollado talleres para dotar de herramientas de defensa a las nepalíes. En ellos, realizados sobre todo en áreas rurales, se forman comités de ayuda donde una mujer joven, con mayor entrenamiento, es nombrada mentora. Así niñas, niños y adolescentes la alertan cuando algo no anda bien en sus escuelas o comunidades. Ella, a su vez, avisa a las autoridades.

Estos comités de ayuda actúan como una red de protección entre iguales. Intervienen con frecuencia en casos de ‘bullying’ en la escuela y otras veces alertan sobre casos más serios, como abuso sexual o una boda entre niños. “Creemos que es un buen modelo porque enseña a las adolescentes a tomar el asunto en sus propias manos: cuidar de sus compañeros y ayudarlos. También enseña a las comunidades que las adolescentes pueden ser agentes del cambio. Ojalá que estas niñas concienciadas sean líderes en sus comunidades cuando crezcan”, dice Perczynska.

Hasta ahora han entrenado a 1.791 niñas. Una de ellas, de 11 años, asegura que los talleres le han servido para ser más fuerte y a trabajar en contra de la violencia doméstica. “Les digo a las mujeres que no piensen que son débiles. Nosotras tenemos que mostrar nuestras fortalezas”, asegura.

Las menores de uno de los comités de ayuda ya detuvieron un caso de tráfico en Sindhupalchowk, uno de los distritos más vulnerables. En junio avisaron a su mentora, que a su vez alertó a diferentes organizaciones anti-tráfico que rescataron a dos niñas que iban a ser llevadas ilegalmente a India.

Medidas gubernamentales
No solo las niñas nepalíes están alerta. La jefa del departamento contra el tráfico de personas del Ministerio para el Bienestar de la Mujer y los Niños, Sunita Nepal, reconoce que este problema podría haber aumentado tras los terremotos y explica las medidas que se están poniendo en marcha. “Todas las agencias del Gobierno están en alerta, así que hemos implementado una serie de medidas para evitarlo: hemos instalado 30 puestos de policía en las carreteras y en la frontera con India. Los niños no pueden viajar sin sus padres si no existe permiso de las autoridades”, describe. Dice que esta medida está teniendo éxito, aunque no habla de números. UNICEF explica que las adopciones internacionales se han suspendido temporalmente para evitar el tráfico encubierto de esta forma.

La frontera con India, que está abierta para los ciudadanos de ambos países, es por donde más personas podrían ser vendidas tanto para quedarse en ese país como para viajar hacia países del Golfo y ser explotadas en la prostitución o en trabajos forzados, aseguran las expertas consultadas.

El portavoz de la policía de Nepal, Kamal Simbam, dice que en lo que van del año se han reportado 184 casos de tráfico de personas. Sin embargo, en el informe de la Comisión de Derechos Humanos de Nepal publicado en 2014 se reconoce que los números de la policía están muy por debajo de lo que podría ser realmente el tráfico de personas, que considera una “industria en alza”. Según los datos de UNICEF, sus socios han interceptado ya desde el terremoto a 725 personas (de entre ellos 331 niños) en riesgo de ser traficados o de caer en otros peligros.

Tras el terremoto también se han reportado en los medios algunos golpes policiales en contra de los traficantes. La policía india rescató en julio en el aeropuerto de Nueva Delhi a 21 mujeres de entre 20 y 34 años. "Las víctimas eran de las zonas más pobres y afectadas y les habían prometido trabajos con buenos salarios en los países del Golfo”, aseguró el jefe de la policía en el aeropuerto, Mohammed Ishfaq Haider. Según el agente, los dos acusados confesaron que en los últimos tres meses habían llevado al menos a 250 mujeres desde Nepal a Arabia Saudí y Dubai.

Los activistas dicen, sin embargo, que para detener el tráfico debe haber, además de acción policial, mejores condiciones de vida, sobre todo para las mujeres.

Sunita Danuwar, directora de la ONG de ayuda a víctimas del tráfico de personas, asegura que desde el Gobierno y las organizaciones se trabaja ahora también en diferentes programas. No sólo en la protección, sino también en la prevención. “Las mujeres deben tener más poder y también mejor calidad de vida para no querer migrar tan fácilmente. Debe mejorarse desde el acceso al agua, a la sanidad o a la educación”, dice.

Las niñas y adolescentes que han tomado los talleres de la ONG Her-Turn también lo saben. Por eso también han ayudado a detener matrimonios tempranos, a que haya baños en sus escuelas y a que las familias permitan que las hijas sigan estudiando.

lunes, 2 de noviembre de 2015

#hemeroteca #mujeres #esclavitud | Niñas kamlari, la vida después de la esclavitud

Imagen: El País / Urmila Chuadhary
Niñas kamlari, la vida después de la esclavitud.
En Nepal, miles de menores han sido liberadas y han emprendido sus propios negocios, pero unas 300 continúan retenidas como sirvientas de familias poderosas.
Patricia de Blas Gasca | Planeta Futuro, El País, 2015-11-02
http://elpais.com/elpais/2015/10/29/planeta_futuro/1446120162_851282.html

“El día en que mis padres me vendieron a otra familia, no entendía lo que me estaba pasando”. Urmila Chuadhary recuerda vagamente la despedida; su madre lloraba y nadie respondía sus preguntas. Aún no había cumplido seis años cuando un influyente político de Katmandú la compró por 2.500 rupias nepalíes, poco más de 20 euros. Así se convirtió en una ‘kamlari’, una niña esclava, a cientos de kilómetros de su casa, privada de cualquier educación y expuesta a todo tipo de abusos. Fueron doce años de cautiverio, de los que apenas quedan marcas visibles. De vez en cuanto se acaricia una antigua quemadura en la mano, un castigo de agua hirviendo por olvidarse de comprar un paquete de tabaco. Aunque las peores cicatrices están debajo de la ropa. Y de la piel.

Bimala Chuadhary también fue una kamlari. Durante siete años, se encargó de limpiar la casa, lavar la ropa, segar los campos y cuidar de los bebés de un matrimonio acaudalado que pagaba 2.000 rupias anuales por sus servicios. Se levantaba a las cuatro de la mañana y trabajaba hasta bien entrada la noche, cuando aún no era más alta que su escoba. No recuerda haber jugado nunca con otros niños.

Ninguna de las dos guarda rencor a su familia. “No teníamos tierras y era difícil alimentar a todos mis hermanos. Éramos veinte en casa y apenas teníamos ingresos antes de que yo me marchase. Además, cuando vinieron a buscarme le prometieron a mi padre que me darían una buena educación y no me faltaría de nada; tendría comida, ropa nueva y mi propia cama”, explica Bimala, y se ríe por no llorar. Cuando el hermano mayor de Urmila tuvo que venderla para cubrir los gastos médicos de su padre, ingresado con una enfermedad grave en el hospital, escuchó las mismas mentiras. Estarían mejor con ellos; eso querían creer.

Como ellas, miles de niñas han sido víctimas de este sistema moderno de esclavitud, que se originó en los años cincuenta del siglo pasado, en el suroeste del país. La etnia tharu había habitado durante cientos de años esta región, aprovechándose de su resistencia genética a la malaria para sobrevivir en una de las zonas más fértiles. Sin embargo, cuando los avances médicos empezaron a reducir la incidencia de esta enfermedad, otras tribus ocuparon esas tierras y obligaron a los tharu a trabajar para ellos a cambio de una pequeña parte de la cosecha. La pobreza fue creciendo entre estas familias, que se vieron forzadas a entregar a sus hijas para subsistir. Fue el inicio de una tradición, heredada durante generaciones y permitida legalmente hasta hace unos años.

Aunque existían otras leyes para la protección de la infancia, el sistema kamlari no fue abolido oficialmente hasta julio de 2013. Gracias a la presión de varias ONG y de las propias jóvenes que habían logrado escapar de los terratenientes, el Gobierno nepalí se comprometió finalmente a colaborar en el rescate de todas las niñas cautivas y a emprender acciones judiciales contra cualquier cómplice del tráfico de menores. Sin embargo, muy pocos se han enfrentado a multas por este delito y alrededor de 300 kamlari permanecen todavía presas.

“¿De verdad crees que van a perseguir y castigar a oficiales de policía, grandes empresarios y cargos políticos? Son ellos, los más poderosos, los que todavía esconden niñas en sus casas”, cuenta Man Bahadur Chhetri, coordinador del programa de apoyo a las kamlari de Nepal Youth Foundation (NYF). Esta organización fue pionera en la lucha contra la esclavitud infantil y en los últimos quince años ha participado en la liberación de más de 12.000 niñas, que han accedido a becas para retomar sus estudios y formarse en diversos ámbitos profesionales.

De sirvientas a líderes en emprendimiento
Bimala ha recibido un crédito de 13.000 rupias para abrir una tienda de ultramarinos junto a su familia, mientras se prepara para estudiar Ciencias Empresariales. Por su parte, Urmila va a matricularse en Derecho para ser abogada. En su comunidad, y en muchas otras, se han creado cooperativas solidarias con el apoyo de NYF, que han permitido a cientos de jóvenes dejar atrás una vida de servidumbre y convertirse en emprendedoras. Gracias a este sistema, Mina ha abierto un salón de belleza y Dilkumari ha creado una escuela de costura en Banke, uno de los distritos donde más niñas se han convertido en kamlaris. Y no muy lejos de allí, Kamala presume de ser, probablemente, la única mujer que dirige un taller de motos en Nepal.

En 2010, decenas de jóvenes que habían sido rescatadas fundaron el Foro para el Desarrollo de las Kamarli Libres, del que ahora forman parte 1.375 mujeres. Son ellas las que gestionan la mayor parte de las cooperativas, y organizan grupos de apoyo con orientadores y psicólogos que les ayudan a superar los traumas de su infancia e integrarse de nuevo en su comunidad de origen. Algunas habían pasado tantos años lejos de casa que apenas recordaban a sus padres, e incluso eran incapaces de hablar el dialecto de su familia.

No obstante, el objetivo prioritario del Foro es colaborar con el Gobierno y las fuerzas policiales para rescatar a las niñas que continúan esclavizadas y concienciar a la sociedad nepalí sobre los perjuicios de este sistema. “Mi abuela y mi madre fueron kamlari antes que yo. Pero ahora he convencido a mi familia para que nunca más vuelvan a vender a una hija”, explica Urmila.

El fin de la esclavitud
En NYF están seguros de que esta práctica se habrá erradicado en menos de una década. “Hemos conseguido un cambio de mentalidad. Antes los hombres presumían de tener una o dos esclavas, pero ahora las esconden porque saben que no está bien. Creemos que no habrá nuevas kamlari y que liberarán a las que siguen ocultas en cuanto se hagan mayores”, afirma Bahadur Chhetri.

Ni las ONG ni el Gobierno saben con exactitud cuántas niñas continúan en esta situación, ya que las familias que las retienen cuentan con el poder suficiente para callar todas las bocas de su entorno. A muchas de ellas se les ha perdido la pista, porque han sido vendidas sucesivamente de unas familias a otras, las han obligado a casarse o incluso se las han entregado a mafias de otros países, sobre todo la India, donde serán aún más vulnerables.

El próximo mes de enero se celebrará en el oeste de Nepal el festival Maghe Sankranti, un evento que tradicionalmente ha sido el escenario idóneo para la compraventa de kamlari. “Los hombres venían de todo el país para elegir una niña que se ajustase al tipo de trabajo que requerían. Para cuidar bebés, se llevaban a las de cinco o seis años. Para trabajar en el campo, las preferían más fuertes, a partir de trece. Seleccionaban y regateaban, como quien va al mercado a por verdura”, asegura Bahadur Chhetri. En los últimos años, la Policía se ha mantenido alerta durante este festival para evitar el tráfico de niñas. Y lo han conseguido; al menos, en teoría.

Nepal, el país asiático con mayor explotación infantil
Pero las kamlari son solo la expresión más brutal de un problema que todavía está lejos de desaparecer en Nepal. Según UNICEF, uno de cada tres niños se ve obligado a trabajar, la mayor parte en zonas rurales. De todos los países para los que existen estadísticas, solo cinco, todos ellos africanos, tienen una tasa de explotación infantil superior a la de Nepal: Somalia, Camerún, Zambia, Burkina Faso y Guinea-Bissau. Además, este problema afecta más gravemente a las niñas. Un 38% de las menores sufre algún tipo de explotación, frente al 30% de los chicos.

La principal causa de esta elevada tasa de trabajo infantil en Nepal, según la Organización Internacional del Trabajo, es la extrema pobreza, en un país en el que el crecimiento económico no ha alcanzado a las clases más bajas. Y a su vez, la explotación de los niños contribuye a incrementar esa pobreza. “Nepal está atrapado en un círculo vicioso”, señala la OIT en el primer estudio de esta problemática, “y la forma de combatir ambos problemas es la educación”.

“Si se soluciona la pobreza, la necesidad del trabajo infantil desaparecerá automáticamente. El desarrollo del país se está viendo frenado por la explotación de los niños, que crecen analfabetos porque han estado trabajando en lugar de ir a la escuela. El ciclo se realimenta y la necesidad del trabajo infantil se renueva generación tras generación”, continúa el informe. Para romper el círculo, propone que el Gobierno incentive a las familias a llevar a sus hijos al colegio, ofreciéndoles una ayuda económica por cada niño matriculado.

Afortunadamente, la tasa de escolarización continúa creciendo. Urmila ya no tiene que mirar a escondidas los deberes de otros niños para seguir aprendiendo y, cuando tenga hijos, hará todo lo posible por darles una buena educación. Mientras tanto, sus esfuerzos siguen centrados en las niñas que siguen presas, sin poder ir al colegio. En la última misión de rescate, liberaron a una docena de kamlari que la Policía había localizado. ¿Cómo? Llamando a la puerta de los captores y apelando a su humanidad: “Por favor, no le hagas lo que me hicieron a mí”.

miércoles, 28 de octubre de 2015

#hemeroteca #mujeres #politica | Nepal elige por primera vez a una mujer como presidenta

Imagen: La Nación / Bidhya Bhandari
Nepal elige por primera vez a una mujer como presidenta.
AFP | La Nación, 2015-10-28
http://www.nacion.com/mundo/Nepal-elige-primera-mujer-presidenta_0_1520847985.html

El Parlamento de Nepal eligió, este miércoles, como presidenta del país a la abogada Bidhya Bhandari, la primera mujer que ocupa el cargo tras la aprobación (el mes pasado) de una nueva Constitución.

Esta exministra de Defensa derrotó a su oponente masculino, Kul Bahadur Gurung, con 327 votos a favor y se convirtió en la primera presidenta del país.

Bhandari, vicepresidenta del partido comunista de Nepal, sustituirá a Ram Baran Yadav, elegido en 2008 como primer presidente tras el fin de 240 años de monarquía hinduista.

"Anuncio que Bidhya Devi Bhandari ha sido elegida presidenta de Nepal", dijo la portavoz de la cámara Onsari Gharti Magar entre los vítores de los diputados.

Bhandari, de 54 años, una de las pocas mujeres de la cámara nepalí, entró en política en su adolescencia para derrocar la monarquía absoluta y más tarde se casó con Madan Bhandari, miembro del partido comunista.

Tras la muerte de su marido en un accidente de tránsito en 1993, se convirtió en una de las voces más destacadas del Parlamento y prorrogó varias veces su mandato parlamentario que en principio solo iba a ser de dos años.

Se trata de la segunda mujer elegida en Nepal para un cargo de responsabilidad después de que Onsari Gharti Magar se convirtiera en portavoz del parlamento.

De acuerdo con la nueva Constitución, el parlamento eligió también este mes a su nuevo primer ministro, KP Sharma Oli.

El texto tiene el ambicioso objetivo de pacificar el país y transformarlo en una democracia, tras décadas de inestabilidad y diez años de rebelión maoísta.

Y TAMBIÉN…
Nepal escoge por primera vez a una mujer para presidir el Parlamento.

Onsari Gharti Magar, de 38 años, fue muy activa políticamente durante los diez años de guerra civil.
Europa Press | Heraldo, 2015-10-17
http://www.heraldo.es/noticias/internacional/2015/10/17/nepal_escoge_por_primera_vez_una_mujer_para_presidir_parlamento_569653_306.html

martes, 11 de agosto de 2015

#hemeroteca #transexualidad | Nepal emite el primer pasaporte del mundo donde se contempla el 'tercer género'

Imagen: El Mundo
Nepal emite el primer pasaporte del mundo donde se contempla el 'tercer género'
El documento figura a nombre de Monica Shahi, una conocida activista transexual. En enero de 2013 ya introdujo un tercer género en sus documentos nacionales de identidad.
Mónica G. Prieto | El Mundo, 2015-08-11
http://www.elmundo.es/internacional/2015/08/11/55c96d17e2704e235f8b456c.html

Nepal se consagró ayer como pionero en la defensa de los derechos de LGBTI emitiendo el primer pasaporte específico para transexuales, en un gesto histórico aplaudido por activistas de todo Asia.

El documento, donde el campo sexo es rellenado por una O (de otro) en lugar del habitual M de masculino o F de femenino, figuraba a nombre de Monica Shahi, una conocida activista transexual de 37 años que no podía ocultar su satisfacción. "No puedo describir mi felicidad. Mi país reconoce y respeta mi identidad", aseguró citada por France Presse. "Mi lucha no es sólo para mí, sino para las generaciones futuras. Ahora cualquiera puede lograr lo mismo", señaló exhibiendo su flamante pasaporte.

Otros representantes de colectivos LGBTI nepalíes como Pinky Gurung, presidente de la Sociedad Diamante Azul, se sumaron a las loas al Gobierno. "El reconocimiento en el pasaporte es el resultado de una larga lucha y hoy estamos orgullosos de nuestro país por adoptar este paso", señaló Gurung.

El movimiento consagra a Nepal como uno de los países más avanzados en el reconocimiento de derechos hacia sus minorías sexuales.

La empobrecida nación asiática es una de las pocas del mundo que otorgan derechos fundamentales a la comunidad de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transexuales e Intersexuales (LGBT) junto a India, Paquistán, Bangladesh, Alemania, Australia, Nueva Zelanda, y se convierte así en el primero del planeta en emitir documentos donde se contempla específicamente otro género.

Hasta ahora, sólo Australia y Nueva Zelanda contemplaban una tercera opción en sus pasaportes para el colectivo LGBTI pero sin admitir la existencia de géneros distintos: en el caso de no sentirse representado por la opción de masculino o femenino, los titulares podían solicitar completar el campo destinado al género con una X de indeterminado.

Nepal ya hizo historia en enero de 2013 cuando introdujo un tercer género en sus documentos nacionales de identidad; cinco meses después, el Tribunal Supremo ordenaba al Gobierno permitir la misma opción en los pasaportes. Pese a sus avanzadas políticas hacia los colectivos LGBTI, sus miembros suelen denunciar discriminación y problemas burocráticos a la hora de obtener el reconocimiento legal de su identidad sexual.