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miércoles, 31 de octubre de 2018

#hemeroteca #bibliotecas #mujeres | Carmena indemniza con 1,4 millones a Ambasz y destinará el edificio que ocupa la Ingobernable a la Biblioteca de Mujeres

Imagen: El Diario / Interior de La Ingobernable
Carmena indemniza con 1,4 millones a Ambasz y destinará el edificio que ocupa la Ingobernable a la Biblioteca de Mujeres.
El Ayuntamiento de Madrid recupera así el espacio del edificio situado en la Calle Gobernador que Ana Botella cedió por 25 años a la Fundación Ambasz. El Gobierno municipal ha anunciado que el edificio se destinará a la Biblioteca de Mujeres Marisa Mediavilla con 30.000 volúmenes. El centro social autogestionado critica que el Ayuntamiento pague y le emplaza a una reunión con los colectivos sociales en el edificio este martes.
Fátima Caballero | El Diario, 2018-10-31
https://www.eldiario.es/madrid/Carmena-indemniza-Ambasz-biblioteca-Ingobernable_0_830817206.html

La Junta de Gobierno de Madrid, presidida por la alcaldesa Manuela Carmena, ha aprobado este miércoles una indemnización a la Fundación Ambasz de 1,4 millones de euros. Una cantidad con la que el Ayuntamiento compensa la extinción de mutuo acuerdo de la concesión del edificio situado en Prado, 30, que cedió la exalcaldesa Ana Botella a Ambasz. El edificio está ocupado actualmente, desde hace año y medio, por el centro social autogestionado La Ingobernable.

El edificio situado en la calle Gobernador número 39, esquina con el Paseo del Prado, fue cedido por el Gobierno de Ana Botella a la Fundación Ambasz en marzo de 2013. La fundación privada y Botella acordaron una cesión por 75 años y una inversión por parte de los primeros de 10 millones de euros para la construcción de un museo de arte y arquitectura. Cuatro años después, antes de que llegara la Ingobernable, no había habido ningún avance en este espacio cultural que debía ser impulsado por el arquitecto argentino Emilio Ambasz.

La portavoz del Gobierno municipal, Rita Maestre, en rueda de prensa, ha especificado que el espacio se destinará a la Biblioteca de Mujeres. Este martes el Ayuntamiento anunciaba que rescatará el archivo de Marisa Mediavilla, con 30.000 volúmenes, que se encuentran actualmente en cajas en el Museo del Traje. El espacio tendrá otros usos, ha señalado la portavoz.

"En Centro faltan espacios y dotaciones para el tejido social, salas de estudio para estudiantes", ha explicado Rita Maestre. El Ayuntamiento trabaja en un plan de usos para el espacio en el que conjugar las necesidades del distrito. Maestre ha señalado que se hará de forma participativa para hacer de este punto de la ciudad "un emblema cultural de la ciudad".

El edificio de calle Gobernador es La Ingobernable desde hace año y medio, cuando un grupo de personas ocuparon el edificio que se encontraba en desuso pese a que la fundación tenía los derechos de explotación desde 2013. "Desde entonces miles de personas y cientos de colectivos y actividades se desarrollan en un lugar ya vivo", defienden desde el centro social autogestionado.

Desde la Ingobernable critican que el Gobierno de Manuela Carmena haya indemnizado con 1,4 millones de euros a Ambasz: "El Ayuntamiento no debería pagar ni un euro de dinero público en romper una cesión corrupta e interesada durante la época del PP de Botella al arquitecto y amigo de la familia Aznar, Ambasz, por 75 años".

Desde el centro social defiende la ocupación y recuerda que desde el Consistorio no se hizo nada por recuperar el edificio hasta que no saltó a los medios por la ocupación. "Nos preguntamos qué habría pasado si este edificio no hubiese sido recuperado por la ciudadanía organizada ya que no estaba en ninguna agenda política ni se había hablado en ningún Pleno", aseguran.

Asímismo hacen una llamada para el diálogo ya que, después de 18 meses de trabajo, quieren acordar en el Gobierno municipal su continuidad en el espacio. "Hemos intentando repetidamente tener un espacio de diálogo con el Ayuntamiento de Madrid, y volvemos a recordarles que el próximo martes 6 de noviembre solicitamos por la vía formal a una reunión junto a Ecologistas en Acción, la Comisión 8M y la Asamblea Feminista de Madrid para dialogar sobre el espacio", reclaman.

Este jueves 1 de noviembre vencen los 15 días desde que se tramitó la petición formal de La Ingobernable para una reunión con el Ayuntamiento. El centro social no ha obtenido respuesta por el momento.

Y TAMBIÉN…
El edificio de Madrid okupado por ‘La Ingobernable’ alojará la Biblioteca de Mujeres Marisa Mediavilla.
Gacetín Madrid, 2018-10-31

https://gacetinmadrid.com/2018/10/31/el-edificio-de-madrid-okupado-por-la-ingobernable-alojara-la-biblioteca-de-mujeres-marisa-mediavilla/

lunes, 25 de junio de 2018

#hemeroteca #lgtbi #orgullo | Desalojado el Centro Social Transfeminista La Pluma de Madrid

Imagen: El Diario / CSOT La Pluma, Chueca, Madrid
Desalojado el Centro Social Transfeminista La Pluma de Madrid.
El centro autegestionado se encontraba en la calle Barbieri, en el barrio madrileño de Chueca, y había sido okupado el pasado fin de semana. En su manifiesto, La Pluma se presenta como un espacio para "que pretende contraprogramar al Orgullo oficial con un discurso anticapitalista, antirracista y transfeminista".
El Diario, 2018-06-25
https://www.eldiario.es/madrid/Desalojado-Centro-Social-Transfeminista-Madrid-La_Pluma_0_786021770.html

El Centro Social Transfeminista La Pluma ha sido desalojado en la madrugada de este lunes del número 5 de la calle Barbieri, en el barrio madrileño de Chueca. El inmueble había sido okupado el pasado fin de semana en protesta por "la mercantilización del Orgullo LGTBI en el barrio de Chueca".

Según ha explicado La Pluma en su perfil de Twitter, la empresa Desokupa -contratada por la propiedad del edificio- les "ha echado" del edificio al que accedieron el pasado fin de semana. Aunque en un inicio han hecho un llamamiento de apoyo a través de redes sociales, horas después han optado por pedir cautela mientras estudian acciones a tomar.

En su manifiesto, el centro social se presenta como un punto "de convergencia que pretende contraprogramar al Orgullo oficial con un discurso anticapitalista, antirracista y transfeminista". De este modo, apuntan que el espacio "es una reivindicación de lo que somos, de lo que el sistema no soporta. Porque nuestras plumas locas, camioneras, bujarras, travestis, no binarias, molestan a quienes quieren asimilarse a un modelo de vida y consumo que establece como norma al sujeto cisgenero y heterosexual". Por ello, enfatizan: "Nuestra pluma no cabe en un orgullo pensado para el beneficio de empresas y multinacionales LGTB-friendly".

Desde La Pluma se niegan "al uso de la bandera de la comunidad LGTB para promover procesos de gentrificación, encarecer los precios y echar a las clases populares de los barrios del centro de Madrid, creando un modelo de ciudad pensado para turistas y ricos".

Este colectivo subraya la defensa de "la libertad y los derechos de la disidencia sexual pero también la lucha antirracista contra los CIEs y el cierre de fronteras, y contra estados genocidas y represores". "Nuestra pluma no acepta el uso durante estos días del discurso pro-derechos LGTB como cortina de humo que invisibiliza desde la ocupación Israelí hasta la represión en el propio Estado Español", añaden.

También claman contra "la precariedad laboral y por una vivienda digna como derecho fundamental", además de subrayar que La Pluma es un espacio feminista que "está en contra de las violencias jurídicas, físicas y simbólicas contra las mujeres y la misoginia" así como un colectivo que "defiende los derechos legales y médicos de las personas trans, contra la estigmatización de las personas seropositivas y por la prevención del VIH".

jueves, 13 de abril de 2017

hemeroteca #iglesia #lesbofobia | Los últimos días de okupación de Laura y Aroa

Imagen: El País / Aroa y Laura con sus hijas e hijo
Los últimos días de okupación de Laura y Aroa.
Un juzgado obliga a una pareja lesbiana a abandonar antes del 15 de abril un piso propiedad de la Iglesia en el que entró a vivir sin permiso el pasado julio.
Diego Fonseca | El País, 2017-04-13
http://ccaa.elpais.com/ccaa/2017/04/12/madrid/1492013767_622779.html

A Laura Muñoz y a su novia, Aroa Montano, se les acaba el tiempo. Esta pareja lesbiana deberá abandonar antes del 15 de abril el piso que okupa, un inmueble propiedad de la diócesis de Getafe en el que entró a vivir con sus tres hijos el pasado 4 de julio, según una sentencia firme del Juzgado de Instrucción número 5 de Móstoles. El fallo también condena a Muñoz a pagar una multa de 270 euros antes de que acabe el mes de marzo.

Hace más de ocho meses que Muñoz y Montano okuparon el piso que los religiosos tenían vacío en Móstoles. Desde entonces, la familia, que tiene tres niños de cinco, ocho y diez años —son de una relación anterior de Montano, la madre biológica—, ha ido acumulando muebles y enseres nuevos. “A pesar de lo que dice la sentencia no nos vamos a ir. Nos tendrán que desalojar porque no tenemos otra solución: mis padres son de un pueblo de Toledo, muy lejos de aquí, y se mantienen con menos de 500 euros al mes; la madre de Aroa vive en Valmojado [otro municipio toledano] en un piso de solo una habitación”, dice Muñoz.

Del primer encuentro que mantuvieron los curas con la pareja el pasado agosto hay dos versiones diferentes, la de Muñoz y Montano y la de los religiosos. Las primeras defienden que los curas les prometieron que les podrían conseguir otro inmueble cuando se enteraron de la okupación, pero que más tarde supieron que tenían una relación y se echaron atrás. El vicario general de la diócesis de Getafe, Javier Romero, recuerda una primera reunión en la que nunca ofrecieron otra vivienda: “No teníamos ninguna casa libre para proponerles una mudanza. Solo fuimos educados y amables, que creo que era lo correcto ante una situación tan triste. Lo que hicimos, y era lo único que estaba en nuestra mano, fue pasar su caso a Cáritas para que ayuden a la familia con alimentos e intenten tramitarle una vivienda social a través del Ayuntamiento”. El piso okupado por la familia, cuenta el religioso, lo necesita la institución católica para cuatro curas que ahora viven con otros 11 en una casa de Getafe: “Por eso se tienen que ir. No es un capricho nuestro y la política de la Iglesia nunca es tener casas vacías”.

Una responsable de Cáritas, dependiente de la misma diócesis, aseguró a este diario que llevan meses prestando ayuda a la familia: “Y no solo alimentos, también otras cosas que no podemos comentar por respeto a ellas. No estamos trabajando en la búsqueda de una vivienda nueva, pero sí que les estamos ofreciendo un apoyo amplio”. Además de la comida, la familia también ha contado con la colaboración de Cáritas para que Montano haga un curso de camarera de piso, al que lleva semanas asistiendo, para la diócesis de Getafe.

Ayuda de la PAH
Muñoz es la única persona de la familia que lleva dinero a casa. Trabaja en el comedor de un colegio y gana 440 euros al mes, de los que 72 son para el abono transporte. Los 368 restantes los gasta en comida y en las necesidades de sus tres hijos. Este mes también tiene que hacer frente a la multa de 270 euros por okupar el inmueble de los religiosos, pero dice que no la puede pagar porque no le da el dinero. El vicario general insiste en que la situación no les gusta, pero que ellos tampoco tenían otra alternativa: “Preferiríamos no haber llegado hasta aquí, y más con las cargas familiares que tienen, pero necesitamos el piso y ellas lo okuparon. Se saltaron la ley”.

La intención de la familia, además de seguir en la casa, es protestar con la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) frente a la diócesis de Getafe para que esta dé marcha atrás y le deje el inmueble. “Estamos hablando con los servicios sociales del Ayuntamiento de Móstoles, pero de momento no nos han dado ninguna solución”, se lamenta Muñoz. La primera y única movilización que hicieron con la PAH ocurrió en octubre, cuando los religiosos denunciaron la okupación del piso. La pareja tiene este lunes una nueva reunión con el colectivo en su sede de Móstoles donde tratará de movilizar a activistas y vecinos otra vez para concentrarse frente a la institución católica y evitar el desalojo: “Vamos a ir a por todas”.

lunes, 24 de octubre de 2016

#hemeroteca #lesbofobia | El polémico desahucio de Laura y Aroa

Imagen: El País / Aora y Laura con sus hijas e hijo
El polémico desahucio de Laura y Aroa.
Una familia de lesbianas acusa a la Iglesia de querer echarla de un piso okupado de Móstoles por su condición sexual.
Diego Fonseca | El País, 2016-10-24
http://ccaa.elpais.com/ccaa/2016/10/23/madrid/1477251283_526259.html

Laura Muñoz y su pareja, Aroa Montano, pasaron varias noches durmiendo a la intemperie en un parque de Móstoles hasta que el pasado 4 de julio okuparon un piso. El inmueble, en el que viven con sus tres hijos menores y que está situado en la misma localidad, pertenece a la diócesis de Getafe. La institución denunció a las dos mujeres en agosto y logró una orden judicial de desahucio para el pasado miércoles, que fue suspendida de forma provisional. Tanto Muñoz como Montano creen que la decisión de los religiosos se debe a su condición sexual, pero ellos lo niegan y dicen que necesitan la vivienda, deshabitada desde 2013, para un sacerdote.

Dos sacerdotes visitaron en agosto el piso okupado por Muñoz y Montano. Tras charlar con los niños e interesarse por ellas, los religiosos, según las mujeres, les dijeron que las ayudarían. “Nos comentaron que tenían otro piso vacío en Móstoles y que podíamos llegar a un acuerdo por una cantidad pequeña. Creo que pensaron que mi novia y yo éramos hermanas, porque ese día me dijeron: ‘Mira qué sobrinos más bonitos tienes’, y yo no dije nada. Luego supieron que somos pareja y nos denunciaron”, cuenta Muñoz, que está a punto de cumplir la treintena.

La versión de la diócesis difiere notablemente. Su portavoz, Francisco Armenteros, relata otro encuentro: “Les pedimos que dejaran el piso y se negaron, por eso las denunciamos. Ellas dicen que las echamos por ser lesbianas, pero nosotros no lo sabíamos. Ni siquiera vimos a los niños”.

Armenteros explica que la diócesis necesita el piso para un sacerdote, el de Arroyomolinos —un municipio situado a ocho kilómetros y medio de Móstoles—, y que antes de que ellas lo okuparan iban familiares de curas a pasar el fin de semana cuando estaban de visita. Sin embargo, la pareja asegura que cuando entró en la vivienda se encontró con señales de que el día a día ya no pasaba por allí. “Solo había un revistero, una mesa pequeña, dos somieres y dos colchones tirados. Todo estaba empolvado y sucio, y la luz había sido dada de baja en noviembre de 2013”, relata Montano, que también está cerca de cumplir la treintena, mientras enseña en su móvil una fotografía del contador inutilizado desde hace tres años.

Los muebles, los enseres, el sofá y los electrodomésticos que hay ahora los han llevado ellas. Limpiaron y remozaron el piso tras pasar varios días durmiendo en un parque público después de que las desahuciaran del anterior inmueble que okuparon. Esos días, los tres niños, de cinco, ocho y diez años, durmieron en la casa de una amiga.

“A nuestros hijos [son de una relación anterior de Montano, la madre biológica] los intentamos mantener al margen. Lo que más me duele es que los sacerdotes vinieron prometiendo el oro y el moro, y de un día para otro nos encontramos con una denuncia porque se enteraron por Facebook de que somos pareja. Llevo desde 2014 pidiendo un alquiler social y aún no he conseguido nada”, se queja Muñoz.

El desalojo ha quedado pendiente de lo que dicte la Audiencia Provincial después de que los abogados de la pareja recurriesen el fallo de un juzgado de instrucción de Móstoles, que también obligaba a las mujeres a pagar cada una 270 euros a los religiosos. Esta semana, Cáritas —dependiente de la diócesis de Getafe— se puso en contacto con ellas para ver cómo podían solucionar su caso, pero Muñoz desconfía: “Si quisieran ayudar no nos denunciarían. Ven que esto se va a hacer público, que estamos protestando [Muñoz y Montano, junto con miembros de Stop Desahucios, se concentraron frente al arzobispado de Getafe el 14 de octubre], y quieren cambiar su imagen. Cáritas me ofrece pagar la mitad de un alquiler durante unos meses, y que Asuntos Sociales se haga cargo de la otra mitad, pero no me puedo ir a la aventura si no me aseguran que se ocuparán de la renta mensual hasta que encuentre un trabajo fijo. Es pan para hoy y hambre para mañana”.

Solo 370 euros para alimentar cinco bocas
En la casa okupada por Muñoz y Montano entran cada mes 440 euros. Muñoz los gana trabajando a media jornada en un empleo temporal en el comedor de un colegio, pero 70 los gasta en la tarjeta de transporte público. La pareja se las apaña con 370 euros para alimentar a cinco personas, tres de ellas menores. “Tenemos lo justito, pero comemos bien”, dice Muñoz.

Montano está parada, como otras 15.845 personas de Móstoles —un municipio con 206.000 vecinos—, según el último informe de paro registrado por localidades de la Comunidad. “La última vez que trabajé fue en un bar de copas. De vez en cuando me llaman para echar una mano en una residencia, o cosillas parecidas, pero ahora mismo no tengo un sueldo fijo”, dice.

jueves, 13 de octubre de 2016

#hemeroteca #lesbofobia | La diócesis de Getafe desahuciará a una pareja de lesbianas con tres hijos

Imagen: El Diario / Aroa, Laura y sus hijas e hijo
La diócesis de Getafe desahuciará a una pareja de lesbianas con tres hijos.
Aroa, Laura y sus tres hijos serán desahuciados la próxima semana de un piso que habían ocupado ilegalmente y que es propiedad de la diócesis de Getafe. La familia asegura que en un primer momento les plantearon un alquiler social, pero que retiraron esta oferta al darse cuenta de que eran lesbianas. El obispado niega estas acusaciones. El obispo de esta institución ha sido denunciado por colectivos LGTBI ante la Fiscalía de odio por sus declaraciones contra la Ley de Transexualidad madrileña.
Laura Galaup | El Diario, 2016-10-13
http://www.eldiario.es/sociedad/lgtbifobia-desahucio-diocesis_Getafe_0_569043877.html

"Tengo casi todo empaquetado, me quedan pocas cosas en los armarios y en la cocina. Ya tengo apiladas diez cajas y cinco maletas grandes en la terraza". Es el relato de Aroa. Ella y su pareja, Laura, han comenzado a desmontar el piso que ocuparon ilegalmente en julio en el municipio madrileño de Móstoles y en el que conviven junto a sus tres hijos de 10, 8 y 5 años.

La misma semana en la que entraron a vivir en ese inmueble, llamaron a su puerta dos representantes de la entidad propietaria de la vivienda, la diócesis de Getafe. Esta institución se encarga de la jurisdicción eclesiástica en la zona sur de la Comunidad de Madrid.

"Cuando llamaron al timbre, hablamos con los sacerdotes. Se pensaban que éramos hermanas. Nos dijeron que nos iban a dar un alquiler social en una casa que tenían en Móstoles, añadieron que a ese piso le faltaban un par de arreglillos pero que se pondrían en contacto con nosotras. Sin embargo, una vez que se enteraron de que éramos pareja, fueron a saco. Ya ni había opción a alquiler social, ni a nada", explica Aroa.

Por su parte un portavoz de la diócesis, Francisco Armenteros, niega esta acusación: "Es falso, nosotros no sabíamos que eran lesbianas. Cuando acudieron los portavoces del obispado solo estaba una de las mujeres, así que era imposible saberlo". Esta no es la primera polémica que salpica a esta institución, su obispo ha llegado a ser denunciado por el Observatorio contra la LGTBfobia por un posible delito de odio ante la Fiscalía al cargar contra la Ley de Transexualidad madrileña y asegurar que "retuerce la naturaleza humana".

Piso destinado a sacerdotes
Tras visitar a Aroa y Laura, los representantes eclesiásticos iniciaron el proceso judicial para solicitar el desahucio de la familia. Según apunta el portavoz del obispado, el inmueble en el que viven estas jóvenes está destinado a sacerdotes que trabajan por la zona o que están de visita, y no a la asistencia social. Y remite a Cáritas y al Ayuntamiento la responsabilidad de buscar una alternativa habitacional a esta familia.

Además desde esta entidad reclamaban una multa de 900 euros a la familia, una cantidad muy superior a la requerida por la Fiscalía, que redujo su petición a 180 euros. La sentencia salió el mismo día que se produjo la vista, condenó a la pareja por un delito leve de usurpación de inmuebles y al pago de una sanción de 270 euros. Dicta la fecha de desahucio para el miércoles de la semana que viene.

La magistrada ha tenido en cuenta las precarias condiciones en las que se encuentra esta familia. Por eso, la sentencia recalca que les impone una cuota muy cercana al mínimo legal "atendiendo a la mala situación económica referida por las denunciadas". "Yo llevo cuatro años sin trabajar. Mi pareja ha empezado esta semana, pero va a cobrar menos de 500 euros. Necesitamos una renta social, porque no nos podemos permitir pagar los 600 euros mensuales de alquiler que piden en un piso normal. Tenemos que dar de comer a nuestra familia", afirma Aroa.

Asimismo, la magistrada asegura que en ningún momento se acredita que los propietarios "ofrecieran (a la pareja) ocupar otra vivienda", ya que los dos representantes de la diócesis que acudieron al piso cuando Aroa y Laura lo ocuparon "coinciden en que les comunicaron que si estaban en situación de necesidad podían ponerse en contacto con Cáritas". Sin embargo, Cáritas niega que nadie de la diócesis de Getafe les hubiera comunicado esta situación.

"Se negaron a un aplazamiento del desahucio"
Según apunta a esta redacción el concejal de Urbanismo Eduardo Gutiérrez, el Ayuntamiento de Móstoles ha mediado en este conflicto. "La familia está buscando un alquiler social. Le transmití esa idea al diácono del obispado y le pedí tiempo, que aplazasen un par de meses la fecha del desahucio. Me dijeron que en el Consistorio teníamos viviendas y que ocupasen una de las nuestras porque las suyas eran para sacerdotes", indica Gutiérrez, que asegura que actualmente su Consistorio no cuenta con viviendas vacías para ceder a esta familia.

Sobre la denuncia que plantean las inquilinas del piso asegurando que han sido víctimas de una actitud homófoba. Gutiérrez señala que desconoce si la diócesis ha tenido en cuenta la orientación sexual de la pareja, aunque añade que "los antecedentes del obispado son completamente retrógrados y muy ajenos a una realidad actual donde hay parejas de muy distinto tipo".

Segundo desalojo
Laura y Aroa llegaron a este piso tras abandonar otra vivienda que también habían ocupado y en la que consiguieron paralizar su lanzamiento en noviembre del 2014. "Tras impedir el desahucio estuve negociando un alquiler social con Bankia, el propietario del piso, pero no lo hemos conseguido todavía. Al final, nos marchamos voluntariamente porque las condiciones de la casa eran muy malas. Terminamos dejando a los niños con unos amigos y durmiendo nosotras en la calle", añade.

Según su relato, entraron en el piso actual gracias a que "unos chavales les dejaron las llaves", sin tener constancia de que perteneciese a la Iglesia. "Tenemos agua caliente, luz y cuatro habitaciones. Cuando llegamos no notamos que antes estuviese alguien viviendo aquí, estaba lleno de polvo y abandonado. En el contador de la luz había una pegatina que señalaba que no había suministro desde el 2013", señala. "No es verdad. Lo han ocupado unos religiosos hasta hace poco y en estos últimos meses lo ha utilizado el párroco de Arroyomolinos", responden desde la diócesis.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

#hemeroteca #feminismo | El feminismo que lo okupa todo

Imagen: El Diario
El feminismo que lo okupa todo.
Oihuk, un espacio autogestionado para mujeres, lesbianas y trans en Bilbao, corre peligro de ser desalojado. Los espacios de resistencia siguen siendo imprescindibles para quienes no encajan en los patrones de la maldita normalidad.
Andrea Momoitio | El Diario, 2015-09-16
http://www.eldiario.es/pikara/feminismo-okupa_6_430866949.html

Era una nave abandonada. Dentro sólo había algún recibo en pesetas, un cuarto lleno de carteles de mujeres desnudas, muebles viejos, una baraja de cartas y mucha basura. Ahora, es un espacio de encuentro para lesbianas, mujeres y trans. Es Oihuka y está en Bilbo. En euskera significa grito. Motivos nos sobran.

Oihuk es el antimodelo del Ayuntamiento de Bilbo, que lleva años trabajando en una ciudad-decorado. Los y las turistas pasean con alegría por calles impolutas mientras, misteriosamente, los bancos públicos desaparecen; la gentrificación se hace más evidente; mientras los vecinos y las vecinas del Casco Viejo observan atónitos cómo desaparece el comercio tradicional para dar paso a Tiger y Foster's Hollywood. Bilbao parece estar siempre disponible para rodar una película. En el guión previsto por la voracidad del capitalismo no cabe que un grupo de mujeres, sin macho que las guíe, pueda okupar un espacio para producir feminismo. Pero nosotras sabemos que las películas más interesantes siempre se emiten en salas pequeñas.

Los gritos de Oihuk difícilmente puede entenderse fuera de su contexto: Rekalde. Un barrio obrero, peleón, activista; un barrio con vida de barrio, una zona de vecinos de toda la vida que han aprendido a resistir ante la indiferencia. Tuvieron que secuestrar un autobús para que el consistorio hiciera caso a sus demandas de transporte público. Ahí nació también Kukutza, el gran proyecto cultural de Bilbao, que murió para satisfacer los deseos del mayor cacique que hemos sufrido en la ciudad. Kukutza sigue vivo en quienes, como Durruti, llevamos un mundo nuevo en el corazón. Estos días se está celebrando el juicio contra 19 personas, acusadas de desórdenes públicos por intentar evitar que derribaran el proyecto. En la descripción del Twitter del gaztetxe puede leerse: “Nada de lo que se haga para defender Kukutza puede ser peor que el hecho de derribarlo”.

Muy cerca del solar vacío donde aún debería estar Kukutza está Oihuk. Ahora, en riesgo de desalojo. Las mujeres que lo han hecho posible siguen allí, en su casa, ante la incertidumbre. Mientras tanto cantan, bailan, discuten sobre política y transfeminismo, limpian, pintan paredes, resisten. Las mujeres, las lesbianas y lxs trans necesitamos espacios de resistencia. Olga Viñuales habla de "espacios de afecto". Es difícil sobrevivir fuera. Viruta FTM lo llama "el mundo grande" y es muy hostil para todas las que no encajamos en la normalidad. Cada día me pregunto en qué consistirá. ¿Cuesta mucho encajar? Hace mucho que dejé de intentarlo.

Lo más probable es que pronto, quizá estos días, se produzca el desalojo de Oihuk. En el fondo da un poco igual. El proyecto es tan ilusionante, tan necesario; es un sueño tan soñado, una necesidad tan grande…, que sobrevivirá a decisiones judiciales y políticas. Los proyectos colectivos tejen unas redes de afecto entre quienes los producen que son indestructibles. Lo que ha pasado dentro de Oihuk, lo que ha cuestionado, lo que ha provocado, está por encima de esas lógicas que promueven espacios grises y abandonados frente al color, la música, la vida.

Nuestros gritos tienen más recorrido que vuestros puños contra la mesa.