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jueves, 4 de febrero de 2016

#hemeroteca #violencia | Contra el triunfo del olvido (mediático)

Imagen: Diagonal
Contra el triunfo del olvido (mediático).
David Fernández · Periodista, colaborador del libro colectivo 'Ciutat morta. Crónica del caso 4F' | Diagonal, 2016-02-04
https://www.diagonalperiodico.net/libertades/29228-contra-triunfo-del-olvido-mediatico.html

Abril de 2011 no fue un mes normal. No lo será jamás. Hay algunos días insondablemente largos, de madrugadas cortas y noches imposibles. Y primaveras con una esquina rota. El recuerdo queda ahí: imborrable, irresuelto, inamovible. Impertérrito e inasible.

Si la memoria no falla, el 26 de abril de 2011 salíamos de un encuentro en Gracia con brigadistas musicales en Palestina. Estaban Obrint Pas, entre otros muchos. Acabando, giramos por la calle Verdi. Nos sentamos a tomar algo en la ciudad que hace tiempo que ya no es de los prodigios, sino de los desastres. No habíamos ni pedido cuando el teléfono saltó por los aires, hecho trizas y lo truncó todo: "Se ha suicidado Patricia Heras".

Frío por fuera y por dentro. Intramuros glacial. Incapaz de recordar aún cómo llegamos a la redacción, precarios y a la deriva, el silencio denso y espeso era inhabitable. Habíamos llamado a la rotativa para parar la impresión de Directa a la espera de poder cambiar el editorial. Once de la noche. En aquel umbral nocturno, allí estaban Jesús Rodríguez y Ru, el maquetador leal.

Sólo recuerdo silencios. Ni una sola palabra y miradas tristes. Teclado común y palabras colectivas. De aquellas tangentes insomnes y doloridas salió como pudo un editorial, entre la rabia y el dolor, que gritaba "¿Y ahora qué, Jordi Hereu?".
Ayer al atardecer, la joven Patricia Heras, una de las cinco condenadas a prisión como consecuencia del montaje policial del 4F, no quería volver a prisión. Encarcelada desde hace seis meses en Wad-Ras, en tercer grado desde enero, ayer Patri decidía suicidarse.

Que algunos se apunten una muesca más en la larga lista siniestra de las víctimas negadas de una obsesiva y enloquecida persecución policial. Que en este caso se fundamentó en la pura venganza y en la barra libre represiva. Barra libre ciminal que sabemos cuándo empezó pero no cómo acabará.

Patricia Heras recurrió a todas las instancias judiciales –hasta la petición de indulto recientemente denegada– para revertir una pena de prisión de tres años por un hematoma en el muslo de un agente de la Guardia Urbana. Todos los estamentos lo rechazaron, a pesar de que Patri siempre proclamó su inocencia.

El más cínico e hipócrita de los discursos oficiales lamentará hoy otra muerte en el ámbito penitenciario que, a pesar de lo que no se diga, tiene responsables directos e indirectos. Los impulsores de las Ordenanzas del Civismo, de las reformas del Código Penal o de la política de mano dura impulsada por el Ayuntamiento –que era acusación particular– están también tras el suicidio de Patri. Suicidio que es muerte. Muerte que es asesinato.
Esto se escribía en abril de 2011, con absoluta desazón, desde una precaria redacción alternativa de un medio comunitario en el barrio de Sants. Han pasado cuatro años y diez meses. Diez años desde el 4F. Preguntas sin respuestas todavía.

Queda en medio, a la intemperie, la larga travesía y aun nosotros mismos. Y, tal vez, ahí radique lo más desesperante: que todo se sabía desde el primer día y han tenido que pasar diez años.

A colación, aquel editorial colectivo para recordar lo obvio: se sabía entonces, como se sabe ahora. Los mismos medios que atizaron el fuego se rasgan hoy las vestiduras. Ése es el agujero negro: versiones oficiales alteradas, relatos policiales imposibles, menosprecio a las debidas garantías procesales, ausencia kafkiana de pruebas y una condena escrita mucho antes de empezar.

"No sabíamos", típico tópico del discurso de la impunidad del Poder. Y sabían. Expertos del poder en mirar siempre a otro lado, después llegan los planificadores del olvido, los organizadores de las excusas, y te sueltan su "no sabíamos" con cínica hipocresía e indecente soberbia. Eso también es el 4F: la responsabilidad de los medios como portavoces del poder. Nada nuevo bajo el sol.

#hemeroteca #violencia | Silvia Villullas · Abogada y amiga de Patricia Heras: "Si el Ayuntamiento no pide perdón, será cómplice de lo que pasó"

Imagen: Diagonal / Silvia Villullas y Patricia Heras
Silvia Villullas · Abogada y amiga de Patricia Heras: "Si el Ayuntamiento no pide perdón, será cómplice de lo que pasó".
Silvia Villullas cuenta cómo le ha cambiado la vida en los diez años transcurridos desde el 4 de febrero de 2006, con una parada inevitable en el suicidio de Patricia Heras.
Jose Durán Rodríguez | Diagonal, 2016-02-04
https://www.diagonalperiodico.net/libertades/29221-caso-4f-diez-anos-entrevista-silvia-villullas-ayuntamiento-no-pide-perdon-sera

La abogada Silvia Villullas sufrió el 26 de abril de 2011 la experiencia más dura de su vida. Ese día, su amiga Patricia Heras se suicidó durante un permiso penitenciario de la prisión de Wad-Ras, donde cumplía condena por unos hechos en los que no tuvo ninguna participación. Villullas sigue esperando que el Ayuntamiento de Barcelona haga algún gesto de reconocimiento de la injusticia cometida con las personas detenidas y torturadas el 4 de febrero de 2006 y posteriormente condenadas tras un proceso plagado de irregularidades desde la misma instrucción.

¿Cómo cambió tu vida el 4 de febrero de 2006?
Creo que todo lo que ha pasado desde esa fecha ha condicionado mi personalidad. Inevitablemente te posicionas en la lucha, tienes que estar ahí al pie del cañón para enfrentarte al sistema, porque el sistema está contra ti. Tienes que ser valiente, más de lo que lo eres en tu vida normal. Te van pasando cosas y la manera de afrontarlo modifica también tu personalidad. Me ha convertido en una persona más fuerte, valiente y luchadora, que no agacha la cabeza.

¿Cuál ha sido el mejor aprendizaje para ti?
El mejor aprendizaje es que nunca hay que perder la esperanza de que se haga justicia, aunque todo esté en contra.

¿Y lo más duro?
Lo más duro ha sido la muerte. Tener un cuerpo muerto delante de mi cara, esa experiencia ha sido la más dura de mi vida.

¿El suicidio era una reacción previsible en Patricia Heras?
Por una parte, creo que fue un acto consciente, propio de su personalidad, y, por otra, se vio abocada al suicidio, dada una serie de circunstancias que podrían haber sido evitadas con ayuda profesional.

¿Ha habido algo satisfactorio en este tiempo?
¿Satisfactorio? El sentimiento de lucha colectiva, de hermanamiento con la gente que nos ha tocado estar en el lado de los vencidos, pero también incansables luchadores. Haber conocido a Mariana, a Rodri, a los directores del documental.

La emisión de Ciutat morta en TV3 provocó tu despido.
Me sorprendió mucho cuando me despidieron aduciendo que había gente que trataba con la Policía. Soy abogada, es mi trabajo hablar con la Policía. Le comenté a mi jefa por email que había salido en el documental. El lunes me dijo que tenía que hablar con el director general. Hubo una llamada del director territorial, que debe de ser un mosso en excedencia, y dijo que era incompatible con el puesto de trabajo y me despidieron. El juicio es en marzo, pido la nulidad del despido porque me han despedido por ejercer mi derecho a la expresión, y la reincorporación al trabajo.

¿Hay posibilidades de reapertura del caso 4F?
Estoy pendiente de que aparezca alguna prueba por parte de la Policía, el Ayuntamiento o una tercera persona para que se reabra el caso. Mi esperanza es que hayan cambiado los métodos en la Policía y la Guardia Urbana, y haya más transparencia. Espero que los agentes no actúen con corporativismo y no tengan miedo a denunciar prácticas delictivas de sus compañeros. En cuanto a los jueces, si hay una instrucción que presenta flaquezas, que quienes vayan a juzgar lo vean y anoten que está mal hecha. Y por parte del Ayuntamiento, espero que en este momento de transparencia política se abran procedimientos en los que se posicione, busque responsabilidades, haga un reconocimiento público y pida perdón a las víctimas, que hemos sido nosotros, entre otras.

¿Crees que el nuevo Gobierno municipal actuará de otra forma?
Confío en que sea así. En el Ayuntamiento están personas que han participado activamente en movimientos sociales, como Jaume Asens o Ada Colau. En el cierre de campaña en la plaza de Catalunya, Colau dijo que no quiere una ciudad en la que pasen cosas como lo que le pasó a Patricia Heras. Si en el cierre de campaña de un partido político tomas el nombre de Patricia Heras, hay que ser coherente y hacer algo para que eso no vuelva a pasar. También un reconocimiento formal. Cuando Mónica Oltra accedió al Gobierno de Valencia, lo primero que hicieron fue pedir perdón a las víctimas del metro después del caso tan corrupto que hubo allí. Yo espero que nos pidan perdón o tengan un gesto. Si no lo hacen, se convierten en cómplices.

¿Puede haber otros 4F?
Sucede y ha sucedido en muchos lugares y muchos tiempos, no sólo en el Estado español. Este caso ha saltado a la palestra porque ha tenido un componente multifactorial que, además, lo ha convertido en un buen producto fílmico, o los directores han sabido construirlo para que llegue a la gente. Pero en lo judicial, hay muchos casos así. No es una manzana podrida, es el sistema lo que está podrido.

¿Es un ejemplo de la connivencia de intereses político - judiciales - empresariales?
Es un ejemplo, como tantos otros, de corrupción sistémica, la que vemos en los partidos políticos en todo el Estado español. Tiene un componente adicional: no sólo se trata de dinero sino de seres humanos, con los que juegas y cuya muerte provocas.

¿Crees que el desarrollo del caso obedeció a un patrón establecido o fue más casual?
Fue una chapuza que se tejió en un momento de estrés y de intensidad brutal. Tenían a un guardia urbano casi muerto. Fue una chapuza improvisada para dar una versión que interesaba tanto al Ayuntamiento como a la Policía, se hizo un montaje ad hoc.

¿Has hablado con la familia del guardia urbano herido?
La postura de la mujer del guardia urbano está bastante manipulada, le han lavado el cerebro desde esa parte de la Policía a la que le interesa seguir manteniendo esa versión. Estoy segura de que hay una parte de la Policía a la que le da vergüenza ser agente cuando se ponen al descubierto semejantes artimañas. Pero a ella, es comprensible, le interesa seguir creyendo esa versión, por su propia fortaleza psicológica. A veces nos agarramos a lo que podemos para sobrevivir, yo a ella no la juzgo.

#hemeroteca #violencia | Diez velas para una ciudad muerta

Imagen: Diagonal / Homenaje a Patricia Heras, Barcelona, Enero de 2015
Diez velas para una ciudad muerta.
Se cumple una década de un grave caso de corrupción e injusticia: el 4F de Barcelona.
Jose Durán Rodríguez | Diagonal, 2016-02-04
https://www.diagonalperiodico.net/libertades/29217-diez-anos-caso-4f-diez-velas-para-ciudad-muerta.html

Hoy, jueves 4 de febrero de 2016, varias personas regresarán al sitio en el que hace justo diez años les cambió la vida: el número 55 de la calle Sant Pere més Baix de Barcelona.

Lo harán para presentar un libro, 'Ciutat morta, crónica del caso 4F', que documenta ampliamente lo sucedido en ese edificio de titularidad municipal –hoy en día el centro cultural Palau Alòs, entonces espacio okupado– en el que hace una década se produjo el fatal suceso que puso al descubierto lo más turbio de las cañerías de una ciudad y un sistema efectivamente muertos, pero con gran capacidad de hacer daño.

Una fiesta en un teatro municipal okupado, un intento de control del acceso a la misma por parte de la Guardia Urbana, lanzamiento de objetos desde dentro del edificio y un agente gravemente herido fueron las primeras líneas de un relato que continuó con detenciones indiscriminadas, torturas, cambios en la versión oficial de lo sucedido y un proceso judicial plagado de dudas e irregularidades en el que más parecía quererse exculpar al Ayuntamiento de cualquier responsabilidad que esclarecer lo realmente sucedido.

A costa de lo que fuera necesario –ocultar informes policiales que apuntaban a una maceta lanzada desde el edificio como causante de las lesiones del agente y que contradecían a las acusaciones hechas contra las personas detenidas en la calle Sant Pere; negar la declaración en el juicio del entonces alcalde Joan Clos; no tomar en consideración los estudios de los peritos forenses aportados por las defensas; o no atender a las denuncias de torturas que hacían los detenidos en sus declaraciones–, se fabricó un proceso en el que todo quedaba atado y bien atado. Otra cosa es que eso se correspondiera con lo que verdaderamente había sucedido.

"Desde antes del comienzo del juicio, cuando el tribunal nos denegó todas las pruebas que exculpaban a los chicos, tuve la sensación de que era una pantomima y ya estaba todo decidido", recuerda Gonzalo Boyé, uno de los abogados de la defensa, quien no cree que exista voluntad de reabrir el caso por parte de los juzgados competentes: "Los sistemas siempre son reacios a revisar sus propios errores y, en un caso como éste, más aún".

Las siguientes páginas del caso 4F se escribieron desde la solidaridad hacia las personas condenadas y contra la amnesia que la sentencia pretendía imponer. Manifestaciones, una huelga de hambre de Mariana Huidobro, madre de Rodrigo Lanza, uno de los condenados, y un movimiento creciente para evitar que el caso quedara en el olvido.

Una lucha por la memoria y el desmontaje de la construcción oficial que enfrentó un capítulo durísimo el 26 de abril de 2011 con el suicidio de Patricia Heras, también condenada, durante un permiso penitenciario. Este trance permitió que el caso llegase a oídos de más gente y empezase a salir de los círculos activistas o de personas directamente afectadas.

El epílogo llegaría algo después, con el fenómeno desatado por el documental 'Ciutat morta'. De pases minoritarios en centros sociales a ganar el Premio al Mejor Documental en el Festival de Cine de Málaga en 2014 y, tras una ardua batalla, a la emisión, si bien mutilada, en TV3 el sábado 17 de enero de 2015.

"Casos como éste permiten poner en evidencia las disfuncionalidades del sistema y lo maquiavélico que resulta cuando el Estado va a por ti. Tenemos clara una cosa: ya a nadie le cabe duda alguna sobre la inocencia de quienes fueron condenados por esos hechos, y eso es un logro importante", considera el letrado, quien entiende que el desarrollo del caso no obedeció a una planificación, sino a "una improvisación para cubrir los errores propios por parte de la Administración Municipal de Barcelona, así como los abusos de un grupo determinado de guardias urbanos que, con el transcurso del tiempo, han quedado como lo que son".

Boyé se refiere a Víctor Bayona y Bakari Samyang, en prisión desde enero de 2015 por un delito consumado de torturas graves y una falta de lesiones tras la detención de Yuri Jardine en una discoteca en septiembre de 2006. El testimonio de los dos agentes en el juicio del 4F fue la principal prueba de la acusación.

"Están esperando la resolución de su segunda petición de indulto, tras la negativa a la primera", explica el periodista de Directa Jesús Rodríguez. Lo que sí obtuvieron los dos agentes poco antes de ingresar en prisión fue una pensión vitalicia cercana a los 2.000 euros mensuales tras aducir problemas psicológicos.

"Hay personas con amputaciones de brazos a quienes no se les conceden estas pensiones. Ellos lo interpretaron como un premio, de hecho gastaron la primera mensualidad en un viaje turístico a Japón para pescar atunes", añade Rodríguez.

miércoles, 3 de febrero de 2016

#hemeroteca #violencia | 4F: de error en error hasta la condena final


Imagen: La Vanguardia / Fotograma de 'Ciutat Morta'
4F: de error en error hasta la condena final.
Se cumplen diez años de unos lamentables hechos que han cambiado la vida de muchas personas y que han puesto en evidencia un sistema judicial incapaz de reconocer sus propios errores. El documental 'Ciutat Morta' relata con precisión tanto los hechos como las incidencias procesales que se produjeron durante el juicio.
Gonzalo Boye Tuset | El Diario, 2016-02-03
http://www.eldiario.es/contrapoder/Ciutat_Morta-derecho_a_un_juicio_justo_6_480561955.html

El 4 de febrero de 2006, en la calle Sant Pere Més Baix de Barcelona, un grupo de la Guardia Urbana se enfrentó a unos jóvenes que intentaban entrar a una fiesta en un centro social ocupado. Fruto de esos altercados alguien, aún por determinar, arrojó una maceta desde el tejado de dicha casa causando serias, lamentables y permanentes lesiones a uno de los guardias allí presentes. Ese fue solo el comienzo de una historia que no ha tenido ni tendrá final feliz.

Como abogado, se me pidió que me encargase de la defensa de Rodrigo Lanza Huidobro, uno de los jóvenes detenidos y enviados a prisión por dichos hechos. Era un caso que preocupaba -y mucho- a las autoridades chilenas de ese entonces. Un estudio de la causa, de las circunstancias y de la información aparecida en diversos medios me llevó a una clara conclusión: nada era como se decía y no existía un buen pronóstico.

Era evidente que en ese procedimiento había múltiples piezas que no encajaban. La primera era que los imputados -varios de ellos en prisión- no tenían relación entre ellos. Además, las versiones que daba la policía y los imputados diferían en todo. Peor aún. Todos los imputados tenían explicación y acreditación de no haber participado en los hechos. Finalmente, varios de los detenidos habían sido objeto de malos tratos y torturas.

También era evidente que los entonces responsables municipales habían cambiado de versión sobre lo sucedido y que no existía una voluntad clara de investigar, según hemos podido comprobar años más tarde.

Después de mucho tiempo e incidencias procesales, todas abocadas al fracaso por razones que se han explicado muy bien en el documental ‘Ciutat Morta’, comenzó el juicio oral. Era el único momento en que podríamos tener una oportunidad de hacer visibles las contradicciones, las limitaciones impuestas a las defensas y, sobre todo, poder demostrar que los hechos estaban allí -un guardia urbano con lesiones irreparables-, pero que las personas que se sentaban en el banquillo nada tenían que ver con esos hechos. Mucho nos equivocamos. Lo único que se acreditó en el juicio era que todo estaba resuelto desde antes de comenzar.

¿Por qué nos equivocamos tanto? La respuesta es muy sencilla: existía una clara intención política de zanjar el tema con una condena ejemplar a quienes fueron expuestos como responsables de los hechos. Ante una decisión de estas características es muy difícil defender.

¿Qué había detrás de esa decisión política? Sigo pensando que el deseo de eludir responsabilidades patrimoniales y políticas por parte de los entonces responsables del Ayuntamiento de Barcelona y respaldar una actuación policial que nunca debió producirse, al menos no así. La casa en que se realizaba la fiesta, un centro social ocupado, dependía de dicho Ayuntamiento y la unidad policial que realizó la intervención no solo no estaba preparada para ese tipo de actuaciones, sino que, además y como se demostró años después, estaba compuesta por personas que nunca debieron ostentar la condición de agentes de la autoridad, siendo incluso algunos de ellos condenados en otro caso de torturas.

El juicio se desarrolló en un ambiente tenso. Fue una defensa compleja y, si bien contábamos con el apoyo incondicional de las familias, los amigos y las correspondientes embajadas de varios de los acusados, no contamos con algo esencial: un tribunal que se aproximase imparcialmente al caso y ello por algo fundamental. Se habían resuelto muchas incidencias previas y tenían un prejuicio claro sobre los hechos, la participación de los acusados y el Derecho a aplicar.

La sentencia no tardó en llegar, imponiendo penas inferiores a las solicitadas por las distintas acusaciones, pero muy graves. Fue una resolución que no se correspondía ni con los hechos ni con la prueba practicada, pero que era de esperar a la vista de lo sucedido tanto en el juicio como en la fase de instrucción. Contra la misma recurrimos, primero al Tribunal Supremo, luego al Tribunal Constitucional y, finalmente, tendremos que esperar a Estrasburgo para no decaer en la esperanza de alcanzar una resolución más justa en la que la verdad jurídica se acerque, lo más posible, a la verdad material.

¿Cómo se pudo llegar a un escenario tan injusto? La respuesta no es sencilla, pero, seguramente, hay que buscarla en una suma de elementos como son: la firme voluntad política de trasladar las responsabilidades a los detenidos; la ceguera endogámica de quienes no son capaces de aceptar que las "versiones policiales" no son "verdades reveladas"; y la aceptación acrítica de dicha "versión policial" por parte de quienes tenían la obligación de informar de manera imparcial. Nadie estaba preparado para creer a los jóvenes acusados, cuyo único elemento o característica en común era la estética ("estética okupa" en palabras policiales), resultando más sencillo asumir la versión oficial que investigar si se estaba o no cometiendo un grave error.

Hoy a nadie le parece increíble un guión como el de la serie ‘Making a Murderer’, pero en esos momentos predicábamos en el desierto y, peor aún, no se trataba de un guión televisivo sino de una dura realidad que ha cambiado las vidas de muchos jóvenes inocentes, de sus familias y amigos. Incluso ha costado la vida a una de las condenadas (Patricia), quien ya no podrá ver jamás respetado su derecho a ser reconocida como inocente y víctima de los sucesos del 4F.

Tuvieron que pasar ocho años hasta el estreno del magnífico y esclarecedor documental Ciutat Morta para que la sociedad tomase consciencia de lo que sucedió el 4F, de lo que se hizo para evitar conocer la verdad y el mucho daño que en dicho empeño se generó a personas cuyo único "delito" consistió en parecer okupas.

Diez años después de los lamentables sucesos del 4F, el caso solo tiene víctimas pero ningún responsable. No es posible pasar página ante unos hechos de esta gravedad y consecuencias, pero sí colocar las vivencias y sufrimientos en el baúl de los malos recuerdos. El problema es que para hacerlo resulta necesario que la verdad triunfe sobre los intereses espurios de quienes tanto empeño han puesto en que no se haga justicia. Una sociedad madura no debe olvidar este tipo de errores. Debe exponerlos y enmendarlos para que no vuelvan a repetirse. En eso consiste parte del vivir en un Estado democrático y de Derecho.

Y TAMBIÉN…
‘Ciutat Morta’ se convierte en libro en el 10º aniversario del caso 4F.

La obra, autoeditada, se presenta este jueves en el mismo inmueble de los hechos, entonces okupado y hoy equipamiento municipal.
La Vanguardia, 2016-02-04
http://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20160204/301908359227/ciutat-morta-libro-10-anos-4f.html

#hemeroteca #violencia | Diez años del 4-F, el caso que retrató 'Ciutat Morta' y sacudió la sociedad catalana

Imagen: Público
Diez años del 4-F, el caso que retrató 'Ciutat Morta' y sacudió la sociedad catalana.
La enorme repercusión que tuvo la emisión del documental sobre el caso ha cambiado la percepción ciudadana sobre los cuerpos de seguridad, que lo ven injusto porque constituyó una "crítica general" a la institución. La película mostró el 4-F como un montaje policial y judicial con varias víctimas inocentes.
Marc Font | Público, 2016-02-03
http://www.publico.es/sociedad/diez-anos-del-f-caso.html

Diez años atrás, el PSC era todavía el partido hegemónico en Barcelona y Joan Clos ostentaba la alcaldía de la capital catalana. Las ahora omnipresentes redes sociales eran muy embrionarias -Twitter, por ejemplo, ni tan siquiera existía- y las denuncias por abusos policiales y montajes judiciales difícilmente trascendían más allá de círculos muy activistas. Hoy, los socialistas son sólo la quinta fuerza de la ciudad, millones de personas consultan diariamente sus perfiles en las redes y una parte significativa de la población ya no acepta acríticamente la versión oficial cuando aparecen quejas ante una determinada actuación policial. Y una de las razones de este último cambio es lo que sucedió en Barcelona hace justo una década, el 4 de febrero de 2006. Fue el punto de partida del llamado caso 4-F, que sacudió a gran parte de la sociedad catalana en enero del año pasado con la emisión en el Canal 33 del documental ‘Ciutat Morta’.

El 4 de febrero de 2006 durante el desalojo de una finca ocupada en la calle Sant Pere Més Baix -en el distrito de Ciutat Vella- un agente de la Guàrdia Urbana de Barcelona recibió un fuerte impacto en la cabeza y quedó en coma. La noche terminó con varios jóvenes detenidos y, posteriormente, cuatro de ellos fueron condenados a prisión, acusados de ser los responsables de la agresión. El 26 de abril de 2011, Patricia Heras, una de las encarceladas, se suicidó durante un permiso penitenciario. Las versiones policial y judicial del caso 4-F difieren radicalmente de la que aparece en 'Ciutat Morta', que muestra cómo aquella noche Heras ni tan siquiera se encontraba en el inmueble de Sant Pere Més Baix.

Heras y el agente de la policial local herido -y que quedó tetrapléjico- han sido las víctimas más graves del caso. Pero también se deben añadir Rodrigo Lanza, Álex Cisternas y Juan Pintos, los otros tres jóvenes que pasaron varios años entre rejas por una acción que siempre negaron haber cometido. Además, denunciaron haber sufrido torturas por parte de la policía. Inicialmente el caso tuvo poca repercusión mediática y tan sólo la revista Masala -una publicación local de Ciutat Vella- y, sobre todo, la Directa -entonces un semanario y hoy un diario digital que además publica un quincenal en papel- lo siguieron a fondo y cuestionaron la versión oficial.

Mayor fiscalización ciudadana
El periodista de la Directa Jesús Rodríguez, seguramente la persona que más ha escrito sobre el tema, afirma a Público que la principal consecuencia del caso 4-F ha sido que “ha cambiado la lupa con la que la sociedad y los periodistas observan las denuncias de abusos policiales, impunidad e injusticias varias”. “Ahora hay una mayor fiscalización y un seguimiento más de cerca de estas denuncias”, añade Rodríguez. Con todo, este no fue una consecuencia inmediata sino que llegó a raíz del enorme impacto que tuvo la emisión de Ciutat Morta, que retrata el caso como un montaje policial que se pudo llevar a cabo gracias a la cobertura política y judicial. Víctor Gibanel, exjefe de información de la Guàrdia Urbana de Barcelona, demandó al periodista por lo que dice sobre él en el documental.

La opinión sobre las consecuencias de la película no es unánime. Para Félix García, secretario general del Sindicato Autónomo de Policía de las Policías Locales de Catalunya (SAP-PL), se “generó un impacto muy negativo, porque constituyó una crítica general a toda la institución [policial] y no se señaló como un hecho puntual”. Según él se tradujo en un “prejuicio injustificado contra toda la policía, olvidando que lo que hacemos es defender derechos y libertades”. El dirigente sindical añade que a raíz de ello se ha provocado “cierta inhibición en el policía, porque se siente cuestionado y en el punto de mira”.

Una audiencia récord
La idea del documental surgió durante el 15-M, cuando pocos días después del suicidio de Patricia Heras coincidieron Xapo Ortega y Xavier Artigas, a la postre directores del documental a través de Metromuster, la productora que fundaron. Estrenada en 2013, la cinta pasó más o menos desapercibida a pesar de su exitosa trayectoria en festivales. Las resistencias de la dirección de Televisió de Catalunya (TVC) a emitirla, su programación un sábado por la noche y en su segundo canal -y sólo tras una fuerte presión social y político- y el intento de censura previa ordenada por un juez -que obligó a proyectar una versión recortada en varios minutos a causa de la petición de Víctor Gibanel, alto cargo de la Guàrdia Urbana de Barcelona durante los hechos- desencadenaron un efecto Streisand de manual. Y el resultado fue rotunda. 569.000 personas vieron el documental en directo -un récord en la historia del Canal 33- y cientos de miles lo hicieron posteriormente a través de las redes.

A partir de aquí se desató una tormenta política y mediática y, esta vez sí, el debate público giró durante un par de semanas alrededor del tema. Varias formaciones políticas reclamaron la reapertura del caso -como habían pedido año tras año los familiares y grupos de apoyo a las víctimas- pero la Fiscalía la rechazó, con el argumento que el documental no constituía “ninguna prueba jurídica”. Tras la emisión, tanto el Síndic de Greuges -el equivalente catalán al Defensor del Pueblo- como el Ayuntamiento de Barcelona -todavía gobernado por el convergente Xavier Trias- publicaron informes sobre el caso.

A diferencia del relato del consistorio -construido a través de las versiones policiales y judiciales-, el Síndic, Rafael Ribó, detectó indicios de maltrato a los detenidos. Ribó dio credibilidad a las denuncias por torturas presentadas contra los agentes de la Guàrdia Urbana Víctor Bayona y Bakari Samyang, que testificaron contra los detenidos y actualmente están en prisión condenados por maltrato en otro caso.

Xavier Artigas, uno de los codirectores de Ciutat Morta, explica que “desde el primer momento teníamos la voluntad de trascender y llegar a un gran público” y que con el documental se consiguió “de largo” que la gente conociera el caso. “El juicio histórico se ha ganado”, afirma Artigas. Para el cineasta, antes de que se abriera la caja de Pandora con su emisión en el Canal 33, “los medios fueron muy cautelosos al hablar del documental. Creo que había una cuestión de cobardía porque [en él] quedan retratadas personas que están en activo. Denunciábamos a exalcaldes, policías en activo, una juez,...”.

"Un símbolo del abuso de poder"
“Desde que se emitió el documental, la gente común está al caso y cree que estos casos de abusos suceden en Barcelona y en el mundo. Era el muro contra el que luchábamos”. Quién habla es Mariana Huidobro, madre de Rodrigo Lanza, uno de los jóvenes encarcelados en el caso. La situación de su hijo implicó un giro radical en la vida de Huidobro, ya que “cambié de país [es chilena], dejé de trabajar, me quedé sin pareja y caí en la bancarrota” tras implicarse totalmente en la campaña para pedir la libertad de los acusados. Huidobro lamenta las consecuencias del caso que arrastra Lanza -una deuda de más de un millón de euros y los antecedentes penales que le han dificultado encontrar trabajo-, pero a pesar de todo subraya que el 4-F se ha convertido “en un símbolo del abuso de poder”. Convertida en activista, defiende la necesidad de contar la historia para ayudar también a otras y fruto de esta idea surge el libro Ciutat Morta. Crónica del caso 4F, que se presenta este jueves.

El periodista Jesús Rodríguez recuerda que el jefe de los Mossos, el comisario Josep Lluís Trapero, dijo que las balas de goma se prohibieron “porque la sociedad catalana ya no las acepta”. Y cree que “ha pasado algo similar con la fiscalización y el control de las prácticas policiales después deI ‘Ciutat Morta’", ya que ahora algunos cuerpos incorporan “elementos de sociedad vigilante en sus actuaciones”. Rodríguez considera que “fiscalización no se debe detener” y que los cuerpos policiales deberían ver como “normalizada” la existencia de entidades como la Coordinadora para la Prevención de la Tortura, el Síndic de Greuges o el Centro Irídia -surgido hace unos meses para defender los derechos humanos- y no como a sus enemigos.

Para el sindicato SAP-PL, “con la aplicación del actual código penal y con los regímenes disciplinarios que tiene cada cuerpo policial” ya se persiguen los posibles abusos. En todo caso, la organización subraya que ha solicitado “cámaras en los centros de detenidos, en las zonas de custodia e incluso en los vehículos policiales, porque entendemos que genera una doble seguridad. Da tranquilidad al ciudadano y, a la vez, es una seguridad jurídica para el policía y hemos comprobado que con ellas caen en picado las falsas denuncias [por abusos]”. Diez años después, el caso 4-F sigue bien presente.

#hemeroteca #violencia | Caso 4F: lecciones de 10 años de lucha contra la impunidad

Imagen: El Diario / Aniversario 4F en 2015
Caso 4F: lecciones de 10 años de lucha contra la impunidad.
El documental ‘Ciutat Morta’ permitió romper el silencio después de años de lucha por cuestionar la versión oficial en un caso que llevó cuatro personas a la cárcel. "A nivel jurídico no hemos conseguido nada, pero sí a nivel moral", reivindica Mariana Huidobro, madre del condenado que pasó más tiempo en prisión. "La resiliencia y las experiencias de resistencia alrededor del caso 4F nos ha marcado a la gente que hemos empezado a trabajar en materia de derechos humanos durante estos años", asegura el abogado Andrés García Berrio.
João França | El Diario, 2016-02-03
http://www.eldiario.es/catalunya/Caso-lecciones-anos-lucha-impunidad_0_480502907.html

Este jueves se cumplen 10 años del caso 4F. Una fiesta en una casa okupa de la calle Sant Pere Més Baix del centro de Barcelona acababa en disturbios con la intervención de la Guardia Urbana. Una maceta lanzada desde el edificio –según la primera versión del entonces alcalde Joan Clos– impactaba contra un agente, produciéndole heridas graves que lo dejaron en estado vegetativo. Nueve personas que no estaban en el interior del edificio fueron condenadas por el caso y cuatro de ellas ingresaron en prisión.

Durante estos diez años han defendido su inocencia y hace un año el documental 'Ciutat Morta' mostraba en la televisión pública catalana la historia de un montaje judicial. Patricia Heras, que fue detenida en las urgencias del Hospital del Mar y que siempre negó haber estado en el lugar de los hechos, se suicidó tras seis meses en la cárcel de Wad-Ras. Rodrigo Lanza, uno de los condenados, no salió de la cárcel hasta el 28 de diciembre de 2012. "Después de 10 años, la gran conclusión que saco es que en este caso solo han habido víctimas", asegura Gonzalo Boye, abogado de Lanza.

"Los primeros ocho años fueron años de mucha lucha, pero muy silenciosa, y después de Ciutat Morta la cosa cambió bastante, porque el caso se dio a conocer y permitió cambiar la opinión pública, al menos generar dudas sobre la versión oficial y sobre como funcionan los poderes", asegura Mariana Huidobro, madre de Lanza. "A nivel jurídico no hemos conseguido nada, pero sí a nivel moral", apunta. En la misma línea, Boye apunta que "el gran progreso que ha habido en el caso es la divulgación del documental, porque la gente ha tomado consciencia de lo que familias, amigos y abogados venimos diciendo desde hace años".

Rodrigo Lanza vive hoy en Zaragoza, tratando de rehacer su vida fuera de Barcelona. Desde que salió de la cárcel, denuncia que sufre acoso por parte de la Guardia Urbana. "Siempre tiene problemas, como que lo para la policía para registrarlo o que no querían renovarle el NIE", cuenta su madre, que añade que el documental ha sido una experiencia dura a nivel emocional para todos los implicados.

Estructuras para fiscalizar
Jesús Rodríguez, periodista de La Directa y parte del equipo que hizo ‘Ciutat Morta’, lleva informando sobre el 4F desde 2006, cuando pocos se atrevían a salir de la versión oficial, y valora lo que se ha conseguido. "Ha cambiado la visión que se tiene de la denuncia de irregularidades o abusos por parte del poder judicial o la policía, y ahora hay una percepción más fiscalizadora, que se cuestiona más las cosas, tanto por parte de los periodistas como de la opinión pública", asegura, pero evita pecar de optimista. "No son cambios que se mantienen en el tiempo si no se crean estructuras que mantengan esta fiscalización", dice. Apunta a la creación el pasado octubre del centro de derechos humanos Irídia como una de estas estructuras que reclama, y añade que lo considera fruto del contexto creado por la emisión del documental.

Andrés García Berrio, uno de los impulsores de Iridia, asegura que el 4F "ha representado durante mucho tiempo un símbolo de la impunidad, pero a la vez ha sido símbolo de como, colectivamente y con imaginación, se puede romper esta impunidad o generar procesos de reparación social, como fue la emisión en TV3 de Ciutat Morta". "Hemos aprendido de lo bueno y lo malo que ha pasado alrededor del caso 4F en estos diez años, la resiliencia y las experiencias de resistencia nos han marcado a toda la gente que hemos empezado a trabajar en materia de derechos humanos durante estos años", reconoce.

Muchos 4F
Al otro lado, Huidobro cuenta como su experiencia la ha llevado a implicarse en la lucha contra la impunidad. "Como Mariana, estos 10 años han sido horribles, y más como madre", dice, pero también explica que contar su caso ha llevado mucha gente con experiencias similares a acercársele. "Se nos acerca la gente con cierta esperanza, y no podíamos generar expectativas, pero cuando unimos fuerzas hay algo positivo, se puede hacer una lucha práctica, concreta, para cambiar estas cosas", apunta Huidobro, que también se encuentra entre los impulsores de Irídia. "Hay mucha gente ahora presa injustamente, que está sufriendo esto, que está sufriendo el 4F, y no podemos seguir cerrando los ojos", dice.

"Hoy en día se producen casos 4F continuamente, pero la cuestión es si se tiene capacidad de sacarlos de la invisibilidad", remarca Jesús Rodríguez. "Hay víctimas de injusticias y abusos fuera de los movimientos sociales, en ámbitos de invisibilización o marginación, gente que tiene dificultades para acceder a medios de comunicación o a herramientas que permitan acceder a la denuncia, pasa con mucha más regularidad de la que creemos", denuncia.

García Berrio asegura que este "romper el silencio" de ‘Ciutat Morta’ ha servido para producir "pequeños cambios en los operadores jurídicos si llegan casos como estos". Sin embargo, asegura que "hace falta voluntad política para hacer cambios estructurales en el modelo de control de los cuerpos policiales". "Todavía son los cuerpos policiales los que se controlan a sí mismos e investigan si hay una investigación judicial, y este control debería ser efectivo a cualquier cuerpo funcionarial que tenga el monopolio de la fuerza", reivindica. El abogado defiende que debería depender directamente de Presidencia en el caso de los Mossos d'Esquadra y de Alcaldía en el caso de la Guardia Urbana y ser llevado a cabo por personas especializadas en derechos humanos.

Cuestionar la versión oficial
"Este caso abre los ojos a la sociedad sobre cosas que pasan más de una vez en el ámbito judicial, que es la comisión de errores", asegura Boye. El abogado lamenta que "como sociedad tenemos muy asumido que la versión policial siempre es cierta". También desde los medios, apunta Rodríguez. "En relación a los grandes medios no ha cambiado mucho en este tiempo, sobre todo porque hay unas dinámicas y rutinas de producción que mantienen esta manera de hacer en que las fuentes oficiales acaban controlando gran parte de los contenidos de las secciones de sucesos, judicial o policial", asegura el periodista.

Rodríguez asegura que el día siguiente a la emisión de ‘Ciutat Morta’ en la televisión pública catalana tuvo "una extraña sensación". "Se ha convertido en un tópico en los últimos años que hoy la gente se informa a través de las redes, pero a pesar de que centenas de miles de personas habían sabido de la existencia de este caso, solo hubo una reacción cuando apareció en televisión, y me impresionó ver el impacto que todavía tiene la televisión en marcar la agenda de lo que es y de lo que no es importante", cuenta.

Mariana Huidobro cree poco en la justicia. "La legalidad ya hace tiempo que no existe como tal si uno no está corrupto, no tiene poder o no tiene dinero, y yo no soy nada de esto, y menos mal", asegura. El abogado de su hijo, sin embargo, no desiste. "Vamos a ir hasta donde haga falta para demostrar que estos chicos son inocentes", dice Boye. García Berrio confía en aprovechar toda la experiencia de estos diez años para crear estructuras que eviten que se repitan casos como este. Y Jesús Rodríguez tiene claro que el mejor antídoto para nuevos 4F es acabar con la pasividad ante la impunidad. "Los implicados en el caso 4F pasaron por centenares de personas que no actuaron ante los abusos judiciales o policiales", concluye.

#hemeroteca #violencia | Mariana Huidobro: "A nadie con poder le interesa esclarecer los hechos"

Imagen: Diagonal / Mariana Huidobro
Mariana Huidobro · Madre de Rodrigo Lanza, que cumplió cinco años de condena por el caso 4F: "A nadie con poder le interesa esclarecer los hechos".
Mariana Huidobro nunca imaginó la dimensión de lo que iba a vivir tras el 4 de febrero de 2006.
Jose Durán Rodríguez | Diagonal, 2016-02-03
https://www.diagonalperiodico.net/libertades/29231-caso-4f-diez-anos-mariana-huidobro-nadie-con-poder-interesa-esclarecer-hechos.html

Mariana Huidobro siempre recordará dos fechas. La primera, el 28 de diciembre de 2012, cuando su hijo, Rodrigo Lanza, salió de prisión tras cumplir una condena de cinco años por un delito que él nunca ha reconocido haber cometido. La segunda, cuando se produjeron los hechos que ocasionaron esa condena, el 4 de febrero de 2006.

Diez años después, ¿cómo dirías que el 4F cambió tu vida?
Totalmente. He tenido que cambiar de país; he tenido que dejar mi casa, a mi pareja y mi trabajo, y no he podido rehacerme porque me he dedicado con todas mis fuerzas, primero a tratar de sacar a los chicos de la cárcel, y luego a dar a conocer el caso con el objetivo de que la impunidad que hemos vivido no se siga repitiendo o, al menos, se conozca.

¿Eres una Mariana muy distinta a la de 2006?
Sí, antes no es que creyese en la "Justicia", pero jamás imaginé la dimensión de lo que íbamos a vivir. Si ya durante la instrucción de la jueza Carmen García Martínez me parecía todo manipulado, el presenciar el juicio fue darme cuenta de la magnitud que tiene la corrupción. Ahora, cuando leo una noticia, busco detrás los intereses que pueda haber para permitir que esa noticia salga a la luz. Me doy cuenta de que los intereses políticos y económicos manipulan todo sin importar para nada la vida de una o muchas personas. Esto lo podemos ver con claridad en lo que sucede con los inmigrantes y en los CIE.

¿Cuál ha sido el mejor aprendizaje que has tenido en este tiempo?
He aprendido muchas cosas. Lo primero es que hay que trabajar desde el corazón, pero con la cabeza serena; eso cuesta mucho y me equivoqué muchas veces por no hacerlo, pero es algo muy necesario. Las situaciones en que hay que lograr algo concreto, como sacar a un hijo de la cárcel, hay que pensarlas desde todos los puntos de vista posibles, debatir, fijar los objetivos a corto y largo plazo, trazar algunas estrategias, aunque luego vayan cambiando. Yo no logré sacar a Rodrigo, pero en eso también influyó el que él nos pidiera que lucháramos para que la verdad se supiera. También aprendimos que las cosas que te dicen desde las instituciones carcelarias son mentira, te manipulan: se supone que a Rodrigo le habrían soltado antes si hubiera reconocido el delito, pero yo tengo muchísimas dudas de que aun reconociéndolo hubiera sido así.

¿Qué ha sido lo más duro para ti de todo esto?
Tres cosas. Saber que a Rodrigo y a los otros chicos los habían torturado; la eterna cárcel que sufrimos todas con Rodrigo encerrado, en que cada minuto sin él era vivir sin oxígeno; y el suicidio de Patri y darnos cuenta de la inmensidad de su pérdida y, con ello, de la magnitud del daño que nos estaban haciendo.

¿Ha habido algo satisfactorio?
Conocer a la gente, a personas concretas. Unas que han estado siempre con nosotras, desde el inicio; otras que, sin saber, nos creyeron al ver nuestra desesperación; otras que se fueron sumando a lo largo de estos años. Es muy hermoso que desconocidas en la calle te paren y te deseen fuerza o te agradezcan. Si yo tuviese que dar las gracias a todas las personas, no terminaría nunca, y eso es hermoso.

¿Cómo está ahora el caso?
El caso ya está cerrado, el 4 de febrero ya se cumplen diez años y ya las posibilidades de revisión de sentencia son nulas, aunque siempre lo fueron. Este caso es muy complicado por eso, porque a nadie –y me refiero a los poderes, claro– le interesa esclarecer los hechos.

¿Crees que el 4F es propio de un momento determinado y una ciudad concreta, o es algo que podría haber sucedido en otro lugar y en otro tiempo?
Como particularidad, es un caso de Barcelona y de una época concreta, de especulación inmobiliaria donde se estaba gestando la Ley del Civismo y estábamos en plena tolerancia cero. Pero estos casos, con sus variaciones siempre, han sucedido en todas las épocas y en todos los lugares donde haya intereses o situaciones de poder.

¿Puede haber, o ha habido, otros 4F?
Si la Policía te pega, cuídate, porque te acusará de algo. Por eso otros 4F están por todos lados. Después de la proyección del documental 'Ciutat morta' en TV3 se nos acercaron muchas personas con la esperanza de que las pudiéramos ayudar, contándonos sus particulares casos 4F.

¿Este caso es el ejemplo de que la connivencia de intereses político - empresariales - judiciales arrasa con todo, caiga quien caiga?
Es un ejemplo de cómo se protegen los poderes económicos, policiales, políticos y judiciales, y también la prensa, claro. Está todo unido. Pero, más que "caiga quien caiga", diría que "caiga el que no interesa". Ellos estaban convencidos de que los detenidos eran unos inmigrantes sin ningún apoyo, por eso cambiaron la versión para acusar a los tres "sudakas" detenidos en la calle. Los políticos, los empresarios, los policías y los jueces son intocables, sobre todo si no hay otros intereses más importantes que los que ellos manejen.

¿Crees que el desarrollo del caso 4F obedeció a un patrón establecido, a unas órdenes, o que todo fue algo más casual, tratando de tapar la responsabilidad del Ayuntamiento?
Creo que, al inicio, se hizo un primer informe que obedeció, de alguna manera, a lo que había sucedido, pero luego se cambió y se hizo un montaje. Realizar un montaje significa decidir borrar pruebas, eliminar documentos, mentir en testimonios, organizarse para mentir. He aprendido que todo esto que suena tan fuerte para nosotras es una práctica habitual en la Policía y también para muchos políticos.

Para mí, la Policía recibió una orden desde el Ayuntamiento de que esa primera versión no era conveniente, que hicieran algo. Y la Policía cumplió con lo solicitado, pero no creo que el Ayuntamiento diera orden de torturar, eso sí que fue un aporte gratuito de la Guardia Urbana y de los Mossos d’Esquadra, y por ello sólo dos policías están pagando cárcel, y no por el 4F, sino por torturar a otro chico, a Yuri.

En todo caso, el Ayuntamiento de Barcelona tuvo que responder en febrero de 2015 a una solicitud de investigación del caso por parte del Parlamento de Cataluña, y lo hizo de una manera vergonzosa. Confío en que el actual Ayuntamiento actúe de otra forma y realice las investigaciones que en su momento le solicitaron.

lunes, 22 de septiembre de 2014

#cine #testimonios | Uno de los peores casos de corrupción...

Imagen: Facebook | Ciutat Morta
Uno de los peores casos de corrupción policial

La noche del 4 de febrero de 2006 terminó con una carga policial en el centro de Barcelona. Fue en los alrededores de un antiguo teatro okupado en el que se estaba celebrando una fiesta. Entre los golpes de porra, empezaron a caer objetos desde la azotea de la casa okupada. Según relató por radio el Alcalde de Barcelona pocas horas después, uno de los policías, que iba sin casco, quedó en coma por el impacto de una maceta. Las detenciones que vinieron inmediatamente después del trágico incidente nos relatan la crónica de una venganza. Tres jóvenes detenidos, de origen sudamericano, son gravemente torturados y privados de libertad durante 2 años, a la espera de un juicio en el que poco importaba quién había hecho qué.

Poco importaba que el objeto que hirió al policía hubiera sido tirado desde una azotea mientras que los detenidos estaban a pie de calle. Otros dos detenidos aquella noche —Patricia y Alfredo— ni siquiera estaban presentes en el lugar de los hechos: fueron detenidos en un hospital cercano y hallados sospechosos por su forma de vestir. Poco importaba si había pruebas o evidencias que exculpaban a todos los acusados. En aquel juicio no se estaban juzgando a individuos sino a todo un colectivo. Se trataba de un enemigo genérico construido por la prensa y los políticos de la Barcelona modélica. Barcelona, la ciudad que acababa de estrenar su llamada “ordenanza de civismo”, una ley higienista, marco legal perfecto para los planes de gentrifcación de algunos barrios céntricos, destinados al turismo. Los chicos detenidos aquella noche eran cabezas de turco que encajaban perfectamente, por su estética, con la imagen del disidente antisistema: el enemigo interno que la ciudad modélica había ido generando aquellos últimos tiempos.

Años después, dos policías son condenados a inhabilitación y penas de prisión de más de 2 años por haber torturado a un chico negro. La sentencia demuestra que los agentes mienten y manipulan pruebas durante el juicio. Para encubrir las torturas, acusan al joven de ser traficante de drogas, pero el juez descubre un montaje: el negro es en realidad, hijo de un diplomático: el embajador de Trinidad y Tobago en Noruega. Estos agentes resultan ser los mismos que habían torturado a los jóvenes detenidos aquella noche del 4 de febrero de 2006 y algunos de los testigos que declararon en su contra durante el juicio. El mismo modus operandi en ambos casos. La única diferencia: el origen social de las víctimas. La enésima historia de impunidad policial, acompañada por buenas dosis de racismo, clasismo y la vulneración de derechos fundamentales, todo ello amparado por un sistema judicial heredero del régimen franquista y unos políticos obsesionados con el negocio inmobiliario que brinda la Marca Barcelona a costa de sus ciudadanos.

Patricia Heras, la Poeta Difunta

Más allá de la ciudad de Barcelona, el personaje principal de 'Ciudad muerta' es Patricia, a quien vamos conociendo a través de su poesía y el testigo de sus amigas y exparejas sentimentales. Se trata de una joven estudiante de literatura, extremadamente sensible, que esconde sus inseguridades detrás de una estética excéntrica, alimentada por la cultura queer con la que se identifca.

La experiencia que le atraviesa a partir de aquella mañana del 4 de febrero de 2006, cuando es detenida junto con su amigo Alfredo en un hospital, da un giro radical a su vida. Dos años de angustia a la espera del juicio, agotando todos los ahorros de su vida para pagar abogados. Tres años de condena en la cárcel. A parte de destrozar su vida, estos hechos disparan su productividad literaria que va quedando registrada en un blog que titula de forma premonitoria: Poeta Muerta.

Patricia se suicida durante una salida de la cárcel, en abril del 2011. Esta película pretende ser un homenaje a ella.

ESTEKAK
Donostia Zinemaldia | Ciutat Morta

http://www.sansebastianfestival.com/eu/pelicula.php?ano=2014&codigo=622658
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ENLACES
BccN | Ciutat Morta

http://bccn.cc/pelicula/ciutat-morta/
Ciutat Morta
http://ciutatmorta.wordpress.com/
Desmontaje 4F
http://www.desmontaje4f.org/
Facebook | Ciutat Morta
https://www.facebook.com/ciutatmorta
Poeta Muerta
http://poetadifunta.blogspot.com.es/
Wikipedia | Ciutat Morta
http://es.wikipedia.org/wiki/Ciutat_Morta
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DOCUMENTACIÓN
Hasta el coño de las voces legítimas
Lubna Horizontal | Pornoterrorismo, 2015-02-05
http://pornoterrorismo.com/2015/02/05/hasta-el-cono-de-las-voces-legitimas/ 
El Ayuntamiento otorga el premio Ciutat de Barcelona al documental 'Ciutat morta'
La Vanguardia, 2015-02-03
http://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20150203/54425781123/ayuntamiento-barcelona-premia-ciutat-morta.html 
Los afectados del 4F defienden la reapertura del caso en una rueda de prensa multitudinaria
Decenas de periodistas han acudido a la llamada de los afectados por el caso 4F, que han reiterado que el caso se podría reabrir si aparecieran pruebas como el supuesto informe que apuntaba al lanzamiento de una maceta. "A día de hoy sigo siendo culpable de un crimen que no cometí", ha declarado en el Colegio de Periodistas Rodrigo Lanza.
Pau Rodríguez | El Diario, 2015-01-20
http://www.eldiario.es/catalunya/afectados-defienden-reapertura-prensa-multitudinaria_0_347865547.html
La compañera de Patricia Heras: "Tras la proyección de 'Ciutat Morta', la empresa me dijo: no te queremos"
Segur Ibérica niega el despido de Silvia Villuellas y dice estar estudiando la conducta de la abogada por si tuviera incidencia disciplinaria
Tomeu Ferrer | El Diario, 2015-01-20
http://www.eldiario.es/catalunya/Silvia-Villullas-proyeccion-Ciutat-Morta_0_347865891.html
Xapo Ortega: "Es triste ver la respuesta nueve años más tarde cuando la información del 4-F ha estado ahí"
João França | El Diario, 2015-01-19
http://www.eldiario.es/catalunya/Xapo-Ortega-Ciutat-Morta-informacion_0_347516032.html 
Patricia Heras: “El hábito no hace al monje. Pero en fin, el refranero es una mierda”
Griselda Oliver i Alabau | Núvol, 2015-01-19

http://www.nuvol.com/noticies/patricia-heras-el-habito-no-hace-al-monje-pero-en-fin-el-refranero-es-una-mierda/ 
El caso más grave de torturas en Barcelona, silenciado por los medios
El documental 'Ciutat Morta', premiado en el festival de San Sebastián, se ha vetado en Catalunya hasta que la presión popular ha obligado a TV3 a programar su emisión.
Esperanza Escribano | Público, 2014-12-28
http://www.publico.es/politica/caso-mas-grave-torturas-barcelona.html 
¿Cómo puede ser que yo no conociera esta historia que pasó una noche de 2006 en Barcelona?
Albano Dante Fachin Pozzi | cafeambllet, 2014-09-30
http://www.cafeambllet.com/como-puede-ser-que-yo-no-conociera-esta-historia-que-paso-una-noche-de-2006-en-barcelona/
Barcelona muerta, putrefacta y exhumada
Tres documentales levantan el cadáver de una Ciudad Condal que no nació con los Juegos Olímpicos ni sobrevivió al apagón
Lucía Lijtmaer | eldiario.es, 2014-04-29
http://www.eldiario.es/cultura/fenomenos/Barcelona-muerta-putrefacta-exhumada_0_254775349.html
Este documental no debería haber ganado ningún premio
Hablamos con los responsables de “Ciutat Morta”, el documental que TV3 no quiso emitir y que recientemente resultó premiado en el Festival de Cine de Málaga
Hibai Arbide Aza e Ignacio Pato | PlayGround, 2014-04-28
http://www.playgroundmag.net/articulos/entrevistas/documental-deberia-ganado-premio_5_1306719316.html
'Ciutat morta': El vídeoactivismo rompe el silencio
El documental sobre el montaje policial del 4F, premiado en el Festival de Málaga.
Demetrio E. Brisset · Catedrático de Comunicación Audiovisual | Diagonal Periódico, 2014-04-08
https://www.diagonalperiodico.net/culturas/22488-ciutat-morta-videoactivismo-rompe-silencio.html
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DOKUMENTAZIOA
Azkenik, 'Ciutat morta' eta 4F
Leire Palacios | Berria, 2015-01-13

http://www.berria.eus/paperekoa/2064/036/001/2015-01-13/azkenik_ciutat_morta_eta_4f.htm

lunes, 28 de abril de 2014

#hemeroteca #4F | Este documental no debería haber ganado ningún premio


Imagen: PlayGround / Patricia Heras
Este documental no debería haber ganado ningún premio.
Hablamos con los responsables de “Ciutat Morta”, el documental que TV3 no quiso emitir y que recientemente resultó premiado en el Festival de Cine de Málaga.
Hibai Arbide Aza e Ignacio Pato | PlayGround, 2014-04-28
http://www.playgroundmag.net/articulos/entrevistas/documental-deberia-ganado-premio_5_1306719316.html

"Ciutat Morta" es el título del documental ganador del reciente Festival de Cine de Málaga. Aun siendo una producción catalana, se trata de una cinta que TV3 no ha querido emitir... aunque no le va a quedar más remedio que hacerlo. Analizamos el porqué y entrevistamos a sus directores, Xapo y Xavier Artigas, de la productora Metromuster, que han realizado el documental junto al semanario La Directa y la Comisión Audiovisual del 15M en Barcelona.

La noche del 4 de febrero de 2006 hay una fiesta en una casa okupada de Barcelona y varios Guardias Urbanos intentan identificar a la gente que se encamina a ella. La acción desencadena una batalla campal y desde la casa okupada comienza el lanzamiento de objetos. Una de las macetas lanzadas desde ella golpea en la cabeza de un policía que no lleva casco, le causa una fractura en la base del cráneo y acaba en coma.

Aunque las heridas son provocadas por un lanzamiento procedente de la casa, la policía sólo puede practicar detenciones en la calle. Son siete. Tres de los detenidos —Rodrigo Lanza, Juan Pinto y Alex Cisterna—, con nacionalidades europeas aunque de origen latinoamericano, sufren terribles torturas en comisaría que son denunciadas por Amnistia Internacional, el Comité Per a La Prevenció de la Tortura y otras entidades de defensa de los derechos humanos.

Patricia Heras y Alfredo Pestana nunca estuvieron en la fiesta ni tampoco en las inmediaciones de la misma. Sin embargo, los dos son detenidos esa misma madrugada en el Hospital del Mar, tras acudir al mismo por haber sufrido un accidente en bici. La casualidad quiere que allí coincidan con los policías que trasladan a los tres detenidos anteriores para recibir tratamiento por las heridas producidas por las torturas en comisaría. Patricia explica su incomprensible detención aquí.

Tiempo después, el documental “Ciutat Morta” investiga la historia de Rodrigo Lanza, Juan Pinto y Patricia Heras. Patricia se suicida mientras cumple condena y, como señala el periodista Gregorio Morán en el documental, su vida, su suicidio, se convierte en la prueba de que decía la verdad.

“Ciutat Morta” es la historia de una condena por unos hechos en los que nunca tuvieron la más mínima participación. También es la historia de cómo Joan Clos y Jordi Hereu (concejal de Seguridad y Movilidad del ayuntamiento barcelonés en el momento de los hechos), los jueces, los policías y los funcionarios del juzgado enviaron conscientemente a la cárcel a unos chavales inocentes. El abogado Gonzalo Boyé, que ejerce la defensa de Rodrigo durante el juicio, es taxativo: " En ese juicio todos sabíamos que los policías estaban mintiendo. Y cuando digo todos, me refiero a todos los que llevábamos toga". Como dice Juan: "no es un montaje policial; va mucho más allá de que mientan cuatro policías. Está sostenido por toda una estructura". La madre de Rodrigo, Mariana Huidobro, resume las tremendas irregularidades de este caso en cuatro durísimas cartas públicas dirigidas a Joan Clos, Jordi Hereu, la jueza instructora Carmen García Martínez y los policías —testigos clave de la acusación— posteriormente condenados por torturas en un caso similar Bakari Samyang y Victor Bayona.

Tras haber pasado varios años en la cárcel, Rodrigo nos da su opinión en la puerta del Ateneu Cooperatiu La Base respecto a su no culpabilidad: “ En el documental es una cuestión central el hecho de que somos inocentes. Y lo somos, es cierto. También lo es para mi madre y también lo era para mí. Pero después de haber estado tanto tiempo en prisión y haber conocido a mucha gente allí, no haber reconocido nunca mi culpabilidad ya no es tanto una reivindicación de mi inocencia como la prueba de que ellos y su cárcel no han podido conmigo”. Porque, en efecto, si Rodrigo, Juan, Alex y Patri se hubieran declarado culpables; si hubieran "asumido su responsabilidad" una vez que estaban en prisión, la junta de tratamiento habría considerado que se estaban "reinsertando" y habrían accedido antes a permisos penitenciarios y la libertad. Paradójicamente, que un inocente en prisión mantenga su inocencia hace que las condiciones de cumplimiento sean más duras. Como señala Diana Junyent, amiga de Patricia, el único objetivo de los psicólogos mientras ella estuvo en prisión era conseguir que se declarara culpable. Cuando se suicida, estando en tercer grado, no tenía asistencia psicológica, ya que ésta se limitaba a intentar conseguir una confesión mientras cumplía condena.

Por eso cobran sentido las duras palabras de Rodri que abren el documental: " No sé si hay justicia y cada vez sé menos qué es la justicia. Lo que tengo claro es que no está en los juzgados. ¿Si se va a hacer justicia? Ya ni siquiera me importa. A veces, y especialmente después de la muerte de Patri yo lo que busco es venganza. La justicia para mí ha perdido sentido. Después de la cárcel... Yo me voy a vengar de todo esto. No sé cómo, no hablo de una venganza necesariamente violenta, típica... Pero sí hacer algo para volver a sentirme bien y decir 'he logrado algo de equilibrio'".

“Ciutat Morta” no es cine político. Es política hecha con cine. “Ciutat Morta” no es un documental convencional. Ni siquiera sabríamos bien si decir que se trata de un documental. Antes que cine, “Ciutat Morta” es activismo: al término de la proyección nunca serás la misma persona, y tampoco será la misma tu percepción de este caso. Hablamos de un trabajo que acaba de ganar el premio al mejor documental en el Festival de Málaga pero que ya desde su estreno generó espacios comunes con su proyección en el okupado Cinema Patricia Heras, hace algo menos de un año. Entre ambos marcos de impacto, la televisión pública catalana sigue obstaculizando que la historia de Alex, Alfredo, Juan, Patri y Rodrigo llegue a miles de hogares que, si conocen el caso a través de los medios tradicionales, sólo conocen la mentira. Como los mismos autores dicen, la lucha no pasa por salir en los medios: se trata de apoderarse de las redes para que ellos las (nos) sigan.

Aunque ha habido diversas informaciones sobre el caso 4F, siempre alternativas al poder, el documental tiene un alto valor por su pedagogía directa. ¿Cómo definiríais la historia que cuenta?

Metromuster: Solemos comentar que la historia del 4F es lamentablemente mucho más habitual de lo que pueda parecer. El documental habla de la mentira, del montaje policial, político y judicial y de torturas. Pero sobre todo habla de impunidad, que es la gran lacra de nuestra sociedad. La tortura y la corrupción tienen lugar no solo porque haya manzanas podridas en el sistema, sino porque hay un Sistema que permite que esto suceda, que no dispone de los mecanismos de control ni la voluntad para evitarlo y que, además, cuando alguna vez llegan a ser enjuiciadas, acaban con el indulto de sus responsables. En el caso del 4F, los chicos acusados de haber herido al policía tenían un entorno social que los apoyó y acompañó hasta el final. Este documental no se hubiera podido hacer de otra manera. Sin embargo, lo habitual de una noche cualquiera en Barcelona es que la persona detenida no tenga posibilidad de defenderse, ni entorno social que le pueda apoyar, ni recursos económicos con que afrontar una defensa legal, y casi siempre sin papeles. Esto permite que ni siquiera exista la posibilidad de que haya podido ser maltratada, detenida ilegalmente o torturada. Solo de vez en cuando las fuerzas del orden se equivocan y se encuentran con un negro como Yuri, que resulta ser hijo de un diplomático, o con Juan Andrés Benítez, un empresario del Gaixample.

4F no es una extravagante casualidad. Tiene un contexto sociopolítico muy claro en la Barcelona de la última década. ¿Cuál es?

El caso del 4F coincide con la entrada en vigor en Barcelona de la Ordenanza del Civismo en 2006. Años antes, desde las instituciones y medios de comunicación ya se estaba preparando el terreno para poner en marcha una serie de leyes que permitieran a las autoridades controlar cómo y quién hacía uso del espacio público. La criminalización del movimiento okupa desde finales de los años 90 culminó en febrero de 2006 con los hechos ocurridos en el teatro okupado de Sant Pere Més Baix, donde un policía quedó gravemente herido. Para entonces todo estaba ya dicho y construido: solo había que encontrar a alguien con estética antisistema, al enemigo, y detenerlo . La opinión pública ya estaba preparada para dejar actuar a las fuerzas del orden y a los jueces sin poner nada en cuestión, aunque no existiera prueba alguna de su culpabilidad.

El 4F no es casualidad, igual que no lo es el título de la película. Queríamos hablar de un modelo de ciudad determinado, de la marca Barcelona, de los procesos de gentrificación como ya lo hicimos en nuestra última película, “ NO-RES”, aquí desde un plano narrativo completamente diferente, aunque el tema fuese el mismo: la muerte del espacio público, el espacio público de verdad. La historia del 4F como paradigma para hablar de la muerte de la ciudad como espacio de vida construido a lo largo de los siglos desde el procomún.

El documental está especialmente trabajado a la hora de recalcar que el espacio real es el que habitan las víctimas del caso, y la única ficción corresponde a la versión oficial...

Al empezar el trabajo de investigación y elaborar los primeros esbozos de guión del documental caíamos de manera recurrente en la necesidad de justificar o dejar bien clara la inocencia de los chicos encausados. Seguramente, en el año y medio que tardamos en acabar el documental, variamos de manera natural la idea narrativa de los hechos, pues la versión oficial no se sostiene por ningún sitio. Tal como dijimos al recoger la Biznaga de Plata del Festival de Málaga, los auténticos guionistas de esta historia son los ex-alcaldes Joan Clos y Jordi Hereu, la jueza Carmen García Martínez, el jefe de información de la Guardia Urbana Victor Gibanel y algunos otros servidores públicos.

A los que nos dedicamos al cine de no-ficción nos gusta predicar que la objetividad no existe. La realidad es algo relativo que depende siempre de la mirada del autor. Probablemente sea así cuando hablamos de grandes temas universales como "el desencanto" o "el olvido". Pero es inevitable sentir una catarsis cargada de realidad cuando Silvia nos cuenta al final de “Ciutat Morta”: "el hecho que alguien lanzara una maceta... ocurrió". La película al final también habla de esto, de la verdad.

El capitalismo cognitivo nos ha intentado convencer de que el ejercicio del poder por encima de nuestros cuerpos es —como los colores o los sabores de las cosas que consumimos— una cuestión relativa a la percepción y subjetividad de cada una. Las palabras de Silvia caen como una ducha de agua fría ante semejantes pajas mentales que nos hacemos desde cierta pseudoposmodernidad, y es que, nos guste o no, hay una verdad detrás de los asesinatos de Juan Andrés Benítez, Yassir el Yanoussi o Alfonso Bayard.

Como dice Gregorio Morán en un momento del documental, “la prueba de la verdad es la vida”. Es inevitable y doloroso pensar que parte de la trascendencia del caso 4F reside en el final de Patricia Heras. Lo cierto es que el tema en concreto es tratado con un respeto y veracidad poco acostumbrados por evitar el sensacionalismo. ¿Fue uno de los aspectos más trabajados de “Ciutat Morta”?

En el caso del 4F ha habido mucho dolor y sabíamos que debíamos tratarlo con mucho tacto. En el caso concreto de Patri, además de una cuestión de respeto creímos que el rigor tenía mucho más recorrido que el sensacionalismo a la hora de hacer llegar esta historia al espectador. Su muerte es la gota que colma el vaso en la trágica historia del 4F. Es el punto de partida y el centro de todo.

¿Cómo ha sido la noticia de la designación como mejor documental en el Festival de Cine de Málaga? ¿Creeos que esto debe abrir puertas a la difusión del documental y del caso, teniendo como ejemplo próximo la presentación en el DocsBarcelona?

Totalmente inesperada. Y no porque creamos que no es una buena película. Porque en el caso del 4F, desde el primer día, en 2006, todo ha salido mal. Además, durante el trabajo de investigación y realización hemos visto cómo desaparecían documentos oficiales, se modificaban noticias de archivo en televisiones públicas, etcétera. Es decir, los hechos que en este documental se narran son muy graves y afectan a altas instancias del Estado y desde el principio tuvimos la sospecha que no nos iba a ser fácil difundir esta historia. Con Málaga, por fin, parece que el cerco se agrieta.

Desde el primer momento, y en todo lo que hacemos, uno de nuestros objetivos es romper con los códigos del cine para llegar a otro tipo de público. Esperamos que esto solo sea el principio. Hay que romper con el tabú de que estas historias solo se cuentan en centros sociales okupados, y romper con el monopolio del relato político desde sectores de izquierda rancia... Todas podemos hablar de política y hacerlo desde todas las manifestaciones artísticas: cine, literatura, música, moda, etc.

¿Ha habido algún contacto con Televisió de Catalunya con el objetivo de emitir el documental en la cadena pública? ¿Consideráis que se está censurando el trabajo porque afecta a las instituciones políticas, policiales y judiciales de Catalunya?

En cuanto a la censura sobre este caso, sí que la ha habido. Como anécdota podemos contar por ejemplo que en 2011 capturamos de la web de TV3 una noticia de archivo donde se hablaba del juicio del 4F del 2008. La noticia presentaba las dos hipótesis de cómo podía haber sido herido el policía: la hipótesis de la maceta lanzada desde el tejado de la casa y la hipótesis de la piedra lanzada desde la calle. A principios de 2013, cuando ya estábamos cerrando el montaje definitivo decidimos volver a capturar la misma noticia de la web pero con más calidad. Entonces nos encontramos con que la noticia había sido manipulada. Las imágenes eran las mismas pero se había eliminado el audio original por otro en el que ya no se habla de la hipótesis de la maceta. Sabemos que en TV3 hay gente realmente comprometida con el periodismo y con lo que debe ser un servicio público. TV3 nace con un marcado carácter antifranquista y aún hoy, pese a la instrumentalización política de sus contenidos por parte de CiU, existen ciertas grietas y autonomía de algunas vacas sagradas. Creemos que como servicio público que es, TV3 debería emitir 'Ciutat Morta', más aún viniendo avalada ya desde dos festivales como son el Miradas Doc y el de Málaga.

¿Hasta qué punto le resulta difícil al poder gestionar la censura?

Las redes sociales democratizan el acceso a la información aunque el poder aún cuenta con potentes instrumentos de desinformación y represión. Un ejemplo lo tenemos en el caso de Ester Quintana. Los medios generalistas ignoraron durante más de dos semanas que en la huelga general del 14N Ester perdió un ojo en una carga policial. Un vídeo con su testimonio, donde de manera sencilla y emotiva narraba lo sucedido esa noche, corrió por la red de tal manera que los grandes periódicos y televisiones no tuvieron más remedio que acabar hablando de algo de lo que la gente ya estábamos informados. Finalmente se han prohibido las balas de goma en Catalunya y eso tendría que hacernos caer en la cuenta de que el cerco mediático con el que normalmente se nos desinforma es mucho más frágil de lo que parece.

“ Ciutat Morta” rompe con un lugar común del “compromiso artístico”. Lo importante no es lo que se dice sino lo que se hace, y en ese sentido el documental es una herramienta valiosa para conseguir que el caso avance hasta el Tribunal de Estrasburgo...

“Ciutat Morta” no nace de la necesidad de hacer una película, sino de la necesidad de explicar la historia del 4F, es decir desde el activismo político. Pero eso implica algunos peligros, como utilizar un lenguaje audiovisual propio de los movimientos sociales que, a menudo, acaba por convertir la obra en un producto de autoconsumo para un público ya convencido. Trabajamos mucho en la deconstrucción de esos códigos activistas, por un lado cuidando el rigor de la información, elaborando un relato periodístico lo más serio posible, y descartando todas aquellas informaciones surgidas de rumores o sencillamente de las que no disponíamos de una evidencia contundente. En segundo lugar vestimos el documento periodístico con un lenguaje cinematográfico, dejando respirar las innumerables entrevistas con imágenes de otro de los personajes de la película: Barcelona y la poesía de Patricia Heras. Todo esto, en efecto, para llevar el caso al tribunal de Estrasburgo, para mover a una opinión pública hasta ahora totalmente ajena al caso del 4F e intentar que se haga algo de justicia. Aunque sea en el plano moral.

La productora Metromuster nace con un objetivo claro de empoderamiento político. Entre otras cosas, habéis conseguido la primera coproducción de TV3 bajo licencias Creative Commons con el documental “NO-RES”. ¿En qué proyectos estáis involucrados actualmente?

Un objetivo primario de Metromuster es demostrar que la producción bajo licencias libres (fuera de un marco estrictamente capitalista) no sólo es posible sino que puede tener mucha calidad técnica y artística. “NO-RES” es una primera batalla ganada. Un segundo objetivo es dar estatus cinematográfico al documental. En Málaga los temas que se trataban en las películas documentales eran mil veces más interesantes que las de ficción. Aún así, se percibe como un arte menor. Un tercer objetivo era contribuir al empoderamiento y a la transformación social a través del cine. Nuestra práctica periodística nos demuestra que la mera difusión de información no basta. Hay mucho ruido y sobresaturación de información, es deseable alcanzar al espectador no desde la racionalidad pura, sino atravesarle de forma que ya no sea el mismo despues de contarle lo que sea.

Una constante en los largometrajes de Metromuster es la relación política con el espacio. “NO RES” habla de la muerte de un barrio. “Ciutat Morta” desenmascara la corrupción que provoca el fin del espacio público. Ahora estamos trabajando en un proyecto que abandona la ciudad para conocer una realidad rural, pero con el mismo objetivo: cómo la transformación de un espacio acaba moldeando la sociedad que lo habita. Se trata de una escuela rural que nació con el objetivo de liberar… y se acaba convirtiendo en un campo de concentración. Actualmente se está discutiendo si va a ser un hotel de lujo. Todo un retrato del siglo XX en Mallorca. Se llama “Foravila” y estamos esperando colaboración de TV. También estamos acabando un documental sobre el caso de financiación irregular del Partido Popular y el papel que tienen las acusaciones populares en estos casos de corrupción.