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viernes, 18 de agosto de 2017

#hemeroteca #historia | Guam se escuda tras la fe que heredó de España

Imagen: El País / Fuerte Nuestra Señora de la Soledad, Umatac, Guam
Guam se escuda tras la fe que heredó de España.
El catolicismo que trajeron los jesuitas es el principal legado de los más de tres siglos de dominio español sobre esta isla ahora estadounidense.
Xavier Fontdeglòria | El País, 2017-08-18
https://elpais.com/internacional/2017/08/17/actualidad/1502955869_779478.html

La capilla de la catedral de Agaña, en Guam, se ha quedado pequeña en los últimos días. Las amenazas vertidas por Corea del Norte sobre la isla han llevado a más gente de lo habitual a las misas, con lo que algunas se celebran en una sala adyacente con más capacidad. Las oficia el padre Michael Jucután, que insta a sus feligreses a encomendarse a Santa Marian Kamalen, la virgen patrona de la isla. Su nombre procede de la adaptación en chamorro, el idioma indígena, de las palabras españolas María y camarín, el lugar donde según la leyenda colocaron su estatua tras encontrarla en el fondo del mar.

Un 85% de los habitantes de Guam, un territorio estadounidense situado en el Pacífico en el que viven unas 160.000 personas, son católicos. La religión es el legado más visible de los 333 años de colonización española sobre la isla. Todos los pueblos, por pequeños que sean, tienen su iglesia y su patrón o patrona al que honran con procesiones cada año. Los chamorros siguen realizando la novena por los fieles difuntos, nueve días de oraciones tras la muerte de un familiar.

Fernando de Magallanes llegó a Guam en 1521 en su camino hacia Manila con el objetivo de mapear la zona y sus intercambios con el pueblo indígena fueron mínimos. No fue hasta 1662 cuando el misionero jesuita Diego Luis de San Vitores logró el visto bueno de la reina Mariana de Austria para establecerse en la isla con una veintena de personas más con el objetivo de evangelizarla. Desde este momento, España mantuvo su presencia en Guam de forma ininterrumpida hasta 1898.

La población indígena vivía entonces dispersa, eran pescadores y medio nómadas. Los misioneros quisieron catequizarlos y para ello crearon los pueblos, principalmente en dos lugares: Agaña (la capital actual, donde se instaló el gobernador español) y Umatac (en el sur). Los jesuitas, primero, y los agustinos, después, levantaron iglesias y escuelas. "Obviamente hubo algunos episodios de tensión y revueltas entre los locales y los españoles -el mismo San Vitores fue asesinado por un padre de familia por haber bautizado a su hija sin su consentimiento-, pero en general no fue una colonización invasiva. Los oficiales del Gobierno eran locales, educados por los colonos, y la gente vivía tranquila", explica Omaira Brunal-Perry, historiadora e investigadora del Centro de Investigación del Área de Micronesia de la Universidad de Guam.

En su momento más álgido, la colonia en Guam alcanzó unas 7.000 personas, de las cuales entre 300 y 400 eran de origen español. El mestizaje entre estos y los chamorros dejó una huella importante en el lenguaje local. Todo lo que no existía en la isla y que traían los barcos (materiales, animales, medicamentos, ropas, instrumentos,...) fue adaptado de la lengua de Cervantes. Los chamorros hoy en día dicen cuchillo, maleta, mesa y casi todos saben los números en castellano. Se calcula que aproximadamente un 60% del léxico del chamorro procede de este idioma. Los apellidos españoles son ubicuos.

Guam se convirtió también en parada obligatoria de la ruta del Galeón de Manila en su viaje desde Acapulco hasta la capital filipina. En la bahía de Umatac, donde fondeaba el barco, siguen presentes los vestigios de fuertes militares que protegían a los barcos españoles, aunque la ruta perdió relevancia tras la independencia de México en 1815. Nunca, en los más de dos siglos de ocupación española, fue necesario disparar los cañones.

La herencia española en Guam sufrió un severo revés cuando los estadounidenses tomaron el control de la isla a partir de 1898. El legado arquitectónico en Agaña, donde se concentraba la población, quedó reducido a escombros tras los intensos bombardeos durante la Segunda Guerra Mundial. En la plaza de España, el centro neurálgico de la ciudad, permanecen algunas estructuras de lo que fue el palacio del gobernador. Un plan aprobado por la administración actual, más sensible a recuperar el patrimonio histórico, pretende reconstruir el edificio en su forma original.

La americanización durante el siglo XX mermó también el uso del idioma local, que actualmente lo habla solamente el 15% de la población. Hasta los años 40 del siglo pasado se prohibió hablar cualquier lengua que no fuera el inglés y hasta los 70 no se empezó a promover la revitalización del chamorro. La continuidad de la lengua española fue truncada, cuenta Brunal-Perry, por una epidemia de gripe en 1918 que se llevó por delante a la mayoría de las personas mayores en la isla. Las nuevas generaciones fueron solamente educadas en inglés.

"Los americanos llegan en el 1898 y se encuentran con un mestizaje que no entienden. Entonces la historiografía americana empieza a interpretar a su manera lo que ha pasado durante los 300 años anteriores, de un modo que les permita también justificar su presencia después de la Segunda Guerra Mundial, porque el mundo vivía un proceso de descolonización y les interesaba mantener esta colonia", explica David Atienza, antropólogo y profesor de la Universidad de Guam. En los libros de texto actuales, dice, más de 300 años de historia de dominio español no llega ni a un 10% del temario. Los casi 120 de Estados Unidos, sin embargo, ocupan el 80%.

Una toma sin violencia
La toma de Guam por parte de Estados Unidos en 1898 no ofreció resistencia alguna por parte del contingente español allí presente. En plena guerra hispano-estadounidense, los barcos americanos llegaron a Guam y dispararon los cañones. Nadie sabía en Agaña que había un conflicto armado en curso, porque el correo tardaba tres meses en llegar a Guam y la guerra había empezado apenas 60 días antes.

El Gobernador español se tomó los disparos como un saludo de cortesía al que sin embargo no pudo responder porque en los almacenes ya no quedaba pólvora. Cuando los americanos desembarcaron y les informaron sobre la situación, los pocos efectivos allí presentes se rindieron pacíficamente debido a la inferioridad numérica y la imposibilidad de que llegara ayuda a tiempo.

Y TAMBIÉN…
Guam, la isla que da reclutas y caídos a Estados Unidos.

La presencia militar en este pequeño territorio estadounidense del Pacífico ha condicionado la vida de los habitantes de la isla prácticamente desde su colonización.
Xavier Fontdeglòria | El País, 2017-08-17
https://elpais.com/internacional/2017/08/16/actualidad/1502893142_393914.html

lunes, 22 de junio de 2015

#hemeroteca #matrimonio | Islas Pitcairn: El país menos poblado del mundo legaliza el matrimonio gay

El país menos poblado del mundo legaliza el matrimonio gay
La isla Pitcairn, en el Pacífico, permite casarse a personas del mismo sexo aunque entre sus 48 habitantes no haya ninguna en este momento
El Periódico, 2015-06-22
http://www.elperiodico.com/es/noticias/internacional/pais-menos-poblado-del-mundo-legaliza-matrimonio-gay-4296223

Las autoridades de las Islas Pitcairn, uno de los países más pequeños y el menos poblado del planeta, han legalizado el matrimonio homosexual pese a que, en la actualidad, entre los 48 habitantes de la isla no hay ninguna pareja homosexual.

Las Islas Pitcairn, pertenecientes al archipiélado de la Polinesia, a medio camino entre Nueva Zelanda y Sudamérica, es un territorio británico de ultramar y es uno de los países con menos población del planeta.

El vicegobernador de Pitcairn, Kevin Lynch, ha señalado que la ley ya entró en vigor el 15 de mayo pero que no se ha publicado hasta ahora por problemas con la página web del Gobierno de la isla.

Pese a la aprobación de la ley, un residente declaró al diario 'The Independent' que el problema lo supondrá el único sacerdote de la isla, un miembro de la Iglesia Adventista del Séptimo día que se opone al matrimonio homosexual.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

#books #hiv #papuanewguinea | Name, shame and blame : criminalising consensual sex in Papua New Guinea

Name, shame and blame : criminalising consensual sex in Papua New Guinea / Christine Stewart
Canberra : ANU · The Australian National University, 2014 [12]
368 p.
ISBN 9781925021219 / ISBN 9781925021226 (online)

/ EN / ENS / Open Access
/ Derecho / Homosexualidad / HsH / Legislación / Pacífico / Papúa Nueva Guinea / Persecuciones políticas / Prostitución / Sexualidad / VIH-Sida
TEXTO COMPLETO | ANU
http://press.anu.edu.au/titles/name-shame-and-blame/
TEXTO COMPLETO | OAPEN
http://www.oapen.org/search?identifier=515936

This book is an exceptional contribution to our knowledge of the nexus between the criminal law and negative attitudes of society, and what effects criminalization has on the social lives of prostitutes and males who have sex with males, and whether these effects might provide evidence to support the argument for law reform.

Papua New Guinea is one of the many former British Commonwealth colonies which maintain the criminalisation of the sexual activities of two groups, despite the fact that the sex takes place between consenting adults in private: sellers of sex and males who have sex with males. The English common law system was imposed on the colonies with little regard for the social regulation and belief systems of the colonised, and in most instances, was retained and developed post-Independence, regardless of the infringements of human rights involved.

Now the HIV pandemic has thrown a spotlight, not altogether welcome, on the sexual activities of these two groups. In Papua New Guinea, a growing body of behavioural research has focused on such matters as individual sexual partnering, condom use and awareness of HIV. My work, however, has a different purpose. I chose the terms in the title to highlight a nexus which I believe exists between the criminal law and negative attitudes of society. At an international level, the argument has been put that decriminalising sex work and sodomy will facilitate HIV epidemic management, reducing the stigma and discrimination these groups encounter and making them easier to reach. I undertook my research therefore with the aim of gaining deeper understanding of the effects the current situation of criminalisation might have on the social lives of these criminalised people today, in the country generally and in Port Moresby the capital in particular, and whether these effects might provide evidence to support the argument for law reform.

This is a rich and well-researched study of the legal, social and moral issues surrounding the criminalisation of two forms of consensual sex…. A very impressive piece of work, it is extensively documented, relies on a wide range of material and makes a clear and coherent argument about the place of law in producing identities and exclusions…. The attention to change over time and the complexity of the ways in which sexual behaviour is enacted and punished is a particular strength of the book. —Professor Sally Engle Merry, Anthropology, Law and Society, New York University

This book is an exceptional contribution to our knowledge of the nexus between the criminal law and negative attitudes of society, and what effects criminalization has on the social lives of prostitutes and males who have sex with males, and whether these effects might provide evidence to support the argument for law reform…. The author’s experience of Papua New Guinea allows her to comment in depth on such matters as the United Nations’ human rights approach to the HIV epidemic and their call to decriminalize all sexual acts between consenting adults…. She shows that criminal laws—with the help of the normative discourse of religion and media—underpin and legitimize high levels of stigma, discrimination and abuse of prostitutes and males who have sex with males…. The quality of the writing and general presentation are exceptional. —Laura Zimmer-Tamakoshi, Truman State University (retired)