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jueves, 30 de marzo de 2017

#hemeroteca #violenciasexual | Promesas rotas para los niños de Bangui víctimas de abusos por las fuerzas de paz

Imagen: El Diario
Promesas rotas para los niños de Bangui víctimas de abusos por las fuerzas de paz.
Los jóvenes que denunciaron abusos sexuales a manos de soldados todavía viven en las calles de la República Centroafricana, a pesar de las promesas de que se los protegería.
Inna Lazareva | El Diario, 2017-03-30
http://www.eldiario.es/theguardian/Promesas-ninos-Bangui-abusados-fuerzas_0_627837233.html

En 2015 salió a la luz que fuerzas de paz internacionales habían cometido abusos sexuales sobre niños de la República Centroafricana. Como resultado de las denuncias tuvo que dimitir el funcionario de la ONU Anders Kompass, responsable de la filtración que expuso el fracaso de la ONU para responder a los abusos.

Ahora la investigación ha revelado que algunas de las víctimas no tienen hogar, no van a la escuela y tienen que sobrevivir en las calles, a pesar de que la ONU dijo que los protegería.

David, un adolescente de 17 años que duerme a la intemperie cerca del aeropuerto de Bangui, dijo a los periodistas suecos del programa televisivo de investigación Uppdrag Granskning ('Misión: Investigar') que se tenía que valer por sí mismo como podía. Otros jóvenes contaron historias similares.

“No he recibido ninguna ayuda", dijo David, que fue interrogado por los funcionarios que investigaban las denuncias de abusos llevados a cabo por las fuerzas de paz francesas Sangaris, que luego fueron publicadas por the Guardian.

Las fuerzas Sangaris no formaban parte de la misión de paz de la ONU en la República Centroafricana, pero desde entonces han salido a la luz otros casos de abusos sexuales y explotación llevados a cabo por fuerzas de paz de la ONU de países como República Democrática del Congo, Benín y otros.

“No nos ayuda nadie. Estamos intentando salir adelante solos: lavamos ropa, vamos a por agua, lavamos coches. Así sobrevivimos desde entonces", explica David.

Junior, de 16 años, también denunció haber sido abusado sexualmente por soldados. Quiere formarse para ser mecánico pero vive en la calle y no va a la escuela: “Nos gustaría tener alguna ayuda para poder estudiar", afirma.

En 2015, cuando el escándalo salió a la luz, el presidente francés François Hollande se comprometió a “no tener compasión” hacia los soldados franceses que fueran declarados culpables de abusos en la República Centroafricana. La ONU dijo que realizaría sus máximos esfuerzos para proteger y ayudar a las víctimas.

Pero en diciembre se supo que los tres jueces franceses que habían investigado las denuncias no iban a procesar a los soldados. La decisión final la tiene el fiscal de París, pero fuentes judiciales aseguran que lo más probable es que los casos se archiven.

David dice que las víctimas ya no esperan que nadie cumpla con lo que les prometieron: “Pensábamos que las autoridades de la República Centroafricana harían algo. Pero hasta ahora, nada. Por eso ya no seguimos el caso. No sé nada. No tengo idea de cómo va la investigación".

Nueve niñas embarazadas
De los 80 casos de abusos supuestamente cometidos por las fuerzas de paz internacionales en la República Centroafricana entre 2014 y 2016, la mitad involucra a niños. Nueve niñas quedaron embarazadas.

En enero de 2015 un soldado de Minusca ( Misión Multidimensional Integrada de Estabilización de las Naciones Unidas en la República Centroafricana) dejó embarazada a Martha, que entonces tenía 14 años y estaba viviendo en un campo para desplazados en Bambari.

Después de que su padre fuera asesinado por una banda armada y su madre sufriera un colapso nervioso, Martha conoció al soldado congolés, que tenía más de 30 años. El soldado le daba comida y dinero, y le prometió que se casaría con ella. Pero mientras estaba embarazada, Martha descubrió que era seropositiva. Cuando la ONU supo del caso enviaron al soldado de regreso a su país, y Martha quedó sola a cargo de su hijo.

“Él dijo que me ayudaría, que me mantendría a mí y a mi madre que estaba en el hospital", relata Martha. Ahora, en lugar de ir a la escuela, Martha se pasa el día lavando, cocinando y cuidando al bebé. “Echo mucho de menos la escuela”, dice. “De verdad quería volver a estudiar este año".

Cuando la entrevistó la televisión sueca en enero, Martha aseguró que la ONU le había dado 10.000 francos CFA (unos 15 euros), una bolsa de arroz, un poco de azúcar y leche.

Unicef, que tenía a su cargo supervisar las ayudas a los niños agredidos por las fuerzas de paz, dijo que no estaba al tanto de que los jóvenes no estaban recibiendo ayuda.

Más de 200 niños registrados en el programa de ayuda de Unicef han declarado haber sido víctimas de abuso sexual a manos de las fuerzas de paz.

“La información que tengo es que hay una revisión semanal con los socios, y mi equipo sale a las calles para asegurarse de que aquellos que están registrados en el programa de protección estén recibiendo ayuda", explica Aboubacry Tall, representante de Unicef en la República Centroafricana. “Puede que se nos esté escapando algo”, matiza.

Después de que los periodistas dieran a conocer la situación de Martha, personal de ONU se acercó a darle ayuda.

Un informe de la ONU publicado este mes afirma que los casos de explotación sexual y abusos a cargo de tropas y personal civil en las misiones de la ONU han aumentado en un 46%. Se registraron 145 casos en 2016, cuando en 2015 fueron 99. La gran mayoría de los casos sucedió en la República Centroafricana.

A principios de este mes, el secretario general de la ONU, António Guterres, anunció una serie de medidas propuestas para luchar contra los abusos llevados a cabo por las fuerzas de paz de la ONU de diferentes nacionalidades, que han sido denunciados en varios países. Sus propuestas incluyen retener los salarios de los soldados si los gobiernos no llevan adelante investigaciones apropiadas de las denuncias contra las tropas, depositando ese dinero en un fondo fiduciario para las víctimas.

Guterres también propuso la designación de un defensor de los derechos de las víctimas para las cuatro misiones de la ONU más afectadas por episodios de abuso sexual (la República Centroafricana, la RD Congo, Haití y Sudán del Sur).

Este año se pedirá a la Asamblea General de la ONU que apoye estas medidas.

Los nombres de los niños fueron modificados para su protección.
Inna Lazareva trabajó como investigadora de ‘Misión: Investigar’.

jueves, 31 de marzo de 2016

#hemeroteca #violenciasexual | La ONU investiga a soldados franceses por una denuncia de abusos sexuales a niñas centroafricanas

Imagen: El País
La ONU investiga a soldados franceses por una denuncia de abusos sexuales a niñas centroafricanas.
Varias menores relatan cómo fueron forzadas a mantener relaciones con un perro.
Ó. Gutiérrez | El País, 2016-03-31
http://internacional.elpais.com/internacional/2016/03/31/actualidad/1459411644_960100.html

La Secretaría General de la ONU, dirigida por el surcoreano Ban Ki-moon, tiene en su mesa un nuevo dossier con posibles casos de abusos sexuales en República Centroafricana. En esta ocasión, la denuncia vincula a la misión militar francesa en el país. La oficina de Ban, en una nota difundida este miércoles, califica de "alarmantes" las nuevas denuncias por explotación sexual cursadas en la provincia de Kemo, en el sur de la excolonia francesa. La ONG estadounidense Aids Free World, que ha tenido acceso a detalles de las denuncias, informó de que en uno de los casos se investiga si un mando militar francés forzó a cuatro niñas a mantener relaciones con un perro a cambio de dinero. El Estado Mayor de la Defensa francés no ha querido hacer comentarios por el momento sobre un asunto relacionado con la justicia y a falta de valoración política del ministro Jean-Yves Le Drian.

Según la información de Aids Free World, la británica Diane Corner, segunda en la representación de Ban en República Centroafricana, se reunió el pasado 26 de marzo con líderes locales, víctimas y una delegación de la Minusca, la misión de la ONU en el país. Durante las entrevistas, tres niñas relataron cómo, tras ser atadas y desnudadas, habían sido forzadas por un mando militar francés a mantener relaciones sexuales con un perro. Según su testimonio, recibieron unos siete euros cada una (5.000 francos centroafricanos). Los hechos sucedieron en 2014 y tuvieron a una cuarta menor como víctima, que murió posteriormente de una enfermedad desconocida.

El departamento dirigido por el secretario general detalló ayer en la nota que la denuncias recibidas corresponden al periodo 2013-2015. La ONU, a través de sus agencias en el terreno, está tratando de averiguar "el número exacto de denuncias y su naturaleza". Además del contingente francés, estarían también involucrados soldados de Burundi y Gabón. La ONU ha informado a Francia de las investigaciones abiertas. En casos anteriores, el titular de Defensa Le Drian ha remitido a la fiscalía francesa los datos facilitados por la ONU.

Los militares galos están desplegados en el marco de la Operación Sangaris, desplegada desde finales de 2013 para detener el conflicto abierto entre milicianos Seleka (musulmanes) y ‘antibalaka’ (cristianos). No sería la primera vez en la que este contingente es señalado por presuntos abusos sexuales. El pasado año, la fiscalía francesa abrió diligencias contra militares franceses tras recibir de un funcionario de la ONU un documento preliminar sobre vejaciones cometidas en un campo de desplazados en el aeropuerto de la capital, Bangui.

Aids Free World informó también de que UNICEF entrevistó hace dos semanas a 98 niñas por supuestos abusos sexuales cometidos por fuerzas militares internacionales. Esta organización dio cuenta además de la denuncia cursada contra un soldado congoleño el pasado 28 de marzo por la madre de una adolescente de 16 años por un caso de violación en un hotel. El militar admitió ante la policía centroafricana que había mantenido relaciones con la niña en varias ocasiones a cambio de entre tres y siete euros.

La ONU registró el pasado año 99 denuncias por presuntos casos de abuso o explotación sexual, una veintena más que en 2014. Según detalló recientemente un informe interno, la mayor parte de los casos, 69, involucran a personal civil, policial o militar de las misiones de pacificación de la ONU. De estos operativos, con una fuerte presencia de cascos azules, se llevaron la palma los desplegados precisamente en República Centroafricana y República Democrática del Congo. Las otras 30 denuncias fueron interpuestas contra personal no vinculado a misiones de paz en el extranjero, pero sí a las agencias humanitarias que desarrollan las actividades de la organización.

domingo, 23 de agosto de 2015

#hemeroteca #violencia | El cáncer que la ONU no logra extirpar

Imagen: El País
El cáncer que la ONU no logra extirpar.
La sensación de impunidad ante los casos de abusos sexuales en misiones de paz como la de República Centroafricana amenaza la credibilidad de la organización.
Óscar Gutiérrez | El País, 2015-08-23
http://internacional.elpais.com/internacional/2015/08/23/actualidad/1440362699_746417.html

Fue el 14 de agosto cuando el secretario general de la ONU, el surcoreano Ban Ki-moon, calificó de “cáncer” la riada de acusaciones de abusos sexuales cometidos por su personal contra civiles en misiones de paz. El contingente en República Centroafricana (Minusca) estaba en el disparadero: una operación de ruandeses y cameruneses a principios de mes en la capital, Bangui, se había saldado con la muerte de un padre, su hijo adolescente, y la supuesta violación de una niña de 12 años. También falleció un casco azul en enfrentamientos con la población. Según los datos facilitados hasta ese día 14 por la ONU, la Minusca reunía ya 57 denuncias, 11 de ellas por abusos sexuales a menores. Eso al menos sobre el papel, porque dos días antes de las palabras de Ban, la oficina de Nueva York de la ONU había sido informada de la violación de otras tres jóvenes centroafricanas. La brecha de abusos sumaba ya 60 casos, y no 57, en sólo 11 meses de misión.

Según los datos facilitados la pasada semana a este periódico por Vannina Maestracci, portavoz del secretario general, el 12 de agosto, las familias de tres jóvenes denunciaron sus violaciones por tres miembros de la Minusca. Ese mismo día, la gota colmó el vaso de Ban. El surcoreano instó a dimitir al jefe de la Minusca, el general senegalés Babacar Gaye, un veterano en misiones de paz. Gaye aceptó.

Pero el cáncer ya se había extendido. Para muchos no sólo el de los abusos sino sobre todo el de la impunidad. Paula Donovan es codirectora de Aids Free World (AFW), organización con sede en Nueva York que trabaja monitoreando la gestión que la ONU hace de estos escándalos. “El problema no es tanto que el personal de las misiones no reciba formación contra los abusos”, dice Donovan, “sino que sepan lo que les puede pasar si los cometen, y eso no está muy claro”.

Tras las palabras de Ban, la embajadora de EE UU en la ONU, Samantha Power, admitió que el número real de denuncias contra cascos azules “podría ser mucho peor” si la cadena denuncia-investigación no fuera tan deficiente. Precisamente una auditoría interna de la ONU realizada en Haití y publicada este fin de semana señalaba que al menos 138 casos de denuncias por supuesta “mala conducta” –en muchas ocasiones, abusos sexuales- de personal desplazado contra civiles siguen abiertos sin resolución más de un año después de iniciadas las pesquisas. Hay expedientes que superan incluso los cinco años.

También sobre Haití, un informe interno filtrado a la prensa en junio destapaba cómo miembros de la misión de paz mantenían relaciones sexuales con al menos 225 mujeres a cambio de comida y medicinas, algo absolutamente prohibido. Haití, República Centroafricana, Liberia, Sudán del Sur… Diez años después de la primera gran investigación sobre explotación sexual en misiones de paz, el llamado informe Zeid sobre Congo, los abusos siguen siendo un agujero negro por donde se escapa la credibilidad y se cuela la impunidad en las operaciones de la ONU, con más de 125.000 expatriados por todo el mundo en 16 misiones.

Lisa Sharland, analista del think tank estadounidense Stimson Center, hace especial hincapié en la responsabilidad de los Estados que envían tropas. Ni la ONU ni el país receptor de la misión tienen potestad para enjuiciar a los soldados denunciados. Es el país de donde salen el que debe fiscalizar el caso. “Algunos de estos Estados son más rigurosos y transparentes en sus investigaciones que otros”, apunta Sharland. “Los Gobiernos son muy sensibles a la información sobre denuncias contra su personal”, continúa la analista, “y eso deriva en falta de transparencia a la hora de conocer cómo se administran las denuncias y si el personal es o no castigado”.

Este déficit de colaboración ha empujado a Ban Ki-moon a amenazar con publicar la información por país de las denuncias de peso hechas contra su personal en el terreno. Pero la ONU no salva el cerrojo informativo. La suspensión de uno de sus funcionarios, el sueco Anders Kompass, por filtrar a Francia el expediente sobre denuncias contra sus soldados en República Centroafricana, destapó, en primer lugar, un escándalo de abusos cometido contra menores de edad y, en segundo lugar, el especial celo de la misión sobre las pesquisas.

Donovan, de AFW, organización que sacó a la luz este caso, alerta sobre el gran obstáculo que tienen las investigaciones de estas vejaciones: “el dinero”. El que llega de contribuyentes a las misiones y el que se destina a los países que aportan soldados. Con luz y taquígrafos, estas cantidades se podrían ver en peligro.

miércoles, 29 de abril de 2015

#hemeroteca #violencia | Francia investiga a sus soldados en Bangui por abusos sexuales a menores

Imagen: El País
Francia investiga a sus soldados en Bangui por abusos sexuales a menores
Las presuntas vejaciones se cometieron el pasado año en la capital centroafricana
Óscar Gutiérrez | El País, 2015-04-29
http://internacional.elpais.com/internacional/2015/04/29/actualidad/1430333291_983273.html

Decía en noviembre un militar europeo desplegado en la ciudad de Bangui que las cosas se estaban haciendo bien en la República Centroafricana, que los soldados se estaban ganando la confianza de la gente, pero que todo podía saltar por las aires con, por ejemplo, un escándalo de abusos de las fuerzas armadas. El escándalo está servido. La Oficina de Derechos Humanos de la ONU (OHCHR, en sus siglas en inglés), dirigida por Zeid Raas al Husein, admitió este miércoles que existe una investigación para averiguar si soldados franceses sometieron a abusos sexuales a menores de edad en el país centroafricano durante 2014. Las pesquisas, según se conoció también este miércoles, llegaron en julio a la justicia francesa.

El Ministerio de Defensa francés ha detallado en una nota que los presuntos abusos se cometieron entre diciembre de 2013 y junio de 2014 en el campo de desplazados del aeropuerto de M'Poko, principal refugio de los que huyeron de la violencia desatada hace ahora dos años entre cristianos y musulmanes. Los militares investigados pertenecen a la Operación Sangaris, contingente francés desplegado desde finales de 2013 en la capital, Bangui, y en otras partes del país, para detener el conflicto abierto entre milicianos Seleka (musulmanes) y “antibalaka” (cristianos). Los franceses también participan en la misión de pacificación de la ONU (MINUSCA).

Según ha confirmado por teléfono Paula Donovan, de la organización Aids Free World (AFW), en posesión de un informe preliminar de las pesquisas, la ONU entrevistó entre mayo y junio de 2014 a media docena de menores y a la madre de uno de ellos. El documento preliminar, no obstante, detalla que son 12 los niños afectados por los presuntos abusos, entre ellos violaciones y sodomía, y 16 los militares investigados por tales vejaciones. Las edades van de los nueve a los 16 años.

El comunicado del Ministerio de Defensa francés informa de que recibieron el primer documento con los testimonios de las presuntas víctimas el 29 de julio de 2014. Con esa información fueron a la Fiscalía de París, que abrió diligencias. Un equipo de gendarmes aterrizó en Bangui el 1 de agosto para iniciar la investigación.

El escándalo, sin embargo, solo vio la luz púbica este miércoles después de que el diario británico The Guardian, en posesión del documento preliminar elaborado por la ONU, informase de que uno de los empleados de la oficina de la organización en Ginebra, el sueco Anders Kompass, había sido despedido recientemente por hacer llegar el informe a la justicia francesa.

Según declaró ayer martes la OHCHR, Kompass envió a los franceses el reporte antes que a la propia OHCHR, lo que constituye "una brecha en el protocolo" interno. Donovan, de AFW, calificó de "ridícula" la actitud de la ONU por estar más pendiente del trabajador sueco que de la propia investigación. Esta organización publicó recientemente otro informe de la ONU en el que se documentan 60 presuntos casos de abusos sexuales perpetrados por su personal en 2012 en las misiones de Liberia, Haití, Sudán del Sur y República Democrática del Congo.