Mostrando entradas con la etiqueta Vicente Aranda. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Vicente Aranda. Mostrar todas las entradas

martes, 26 de mayo de 2015

#hemeroteca #inmemoriam | Muere Vicente Aranda, cineasta del amor, el sexo y la literatura

Imagen: El País
Muere Vicente Aranda, cineasta del amor, el sexo y la literatura
El director de 'Amantes' protagonizó agrias polémicas con escritores como Marsé y Gala
Diego Galán | El País, 2015-05-26
http://cultura.elpais.com/cultura/2015/05/26/actualidad/1432626641_110137.html

El director de cine barcelonés Vicente Aranda, que falleció ayer a los 88 años en su casa de Madrid, deja tras de sí una obra amplia y variada merecedora de numerosos premios, entre ellos el Nacional de Cinematografía de 1988. También lega a la posteridad numerosas polémicas con productores, actores y críticos, a los que caricaturizó en alguna de sus películas. Fue Vicente Aranda un hombre que no se mordía la lengua y que saltaba al ruedo a pecho descubierto. Pero sobre todo fue un cineasta de talento al que se deben películas muy notables y, desde luego, personales.

Sostenía que siempre había tenido quince años más de lo que le correspondía, seguramente porque comenzó su carrera cinematográfica más tarde que otros directores de su generación. Esperó hasta los 39 años para dirigir su primera película, “Brillante porvenir” (1965), y lo hizo al alimón con Román Gubern, también autor primerizo. Hasta entonces Aranda había vivido en Venezuela, adonde se marchó a trabajar en temas informáticos, abandonando su Barcelona natal. Fue, pues, tardío en llegar al cine, y lo hizo, como presumía, “desde la nada a director, es decir, sin ningún paso profesional intermedio”, pero de forma contundente, como demuestran sus 25 largometrajes, a los que habría que añadir los espléndidos trabajos que hizo para televisión, como “Los jinetes del alba” y “El crimen del capitán Sánchez”. Mostró en todos ellos una visión de la vida y de nuestro país, amarga y realista, irónica y lúcida.

Liberación erótica
Al principio destacó dentro del movimiento renovador que supuso la llamada Escuela de Barcelona —“Fata Morgana” (1965)—, y más tarde, ya en plena libertad creadora, rodó películas como “Las crueles”, “La novia ensangrentada”, “Clara es el precio” (1975), “Cambio de sexo” (1976), “La muchacha de las bragas de oro” (1980), “Fanny Pelopaja” (1984) o “Amantes” (1991), esforzándose siempre en mostrar a personajes infelices que con frecuencia encontraban una liberación a través del sexo: “La no felicidad puede ser más creativa que la felicidad, más enriquecedora”, opinaba.

Respecto al sexo, claro que le interesaba, aunque se haya calificado de obsesión lo que para él era una reflexión sobre las turbulencias del amor y el abismo al que suelen conducir las pasiones, “las dos partes de la bomba, el amor y el sexo”. Destacadas fueron en este sentido ciertas ardientes secuencias de “Clara es el precio” con Amparo Muñoz, o las de “Amantes” y “Si te dicen que caí” con Victoria Abril, que se convirtió en su actriz fetiche. Sin olvidar a Ana Belén en “La pasión turca”, Ornella Muti en “El amante bilingüe”, Laura Morante en “La mirada del otro”, o Fanny Cottençon en “Fanny Pelopaja”.

La carrera de Vicente Aranda estuvo jalonada de ciertos tropiezos pero también de grandes éxitos como fueron, entre otros, las dos partes del legendario “El Lute” (1987), o la ya citada ácida versión de las relaciones amorosas que despertaron el interés del público en “La pasión turca” (1994), “La mirada del otro” (1997), “Celos” (1999) o “Juana la Loca” (2001). Inspirándose con frecuencia en novelas, conseguía traducir los textos ajenos en obras propias. Hecho que molestó a Juan Marsé, del que adaptó cuatro de sus novelas, disgusto que ocasionó un rifirrafe entre ambos; el novelista declaró que Aranda no era Hitchcock ni le llegaba a la suela de los zapatos, a lo que Aranda replicó que Marsé tampoco era Gustave Flaubert. Luego, al parecer, recuperaron en parte su vieja amistad. También Antonio Gala reaccionó indignado cuando vio la traslación al cine de su novela “La pasión turca”.

Otras novelas de Vázquez Montalbán, Luis Martín Santos, Antonio Gala, Gonzalo Suárez, Jesús Fernández Santos, Fernando Delgado o Juan Madrid fueron adaptadas al cine por Aranda, así como los clásicos “Carmen” (2003) o “Tirante el blanco” (2006). Su última obra fue “Luna caliente” (2009), con Eduard Fernández. En toda su filmografía jamás estuvo ausente el humor a pesar del carácter aparentemente huraño, de perenne cascarrabias con el que solía manifestarse. Ni cierto sentido del riesgo formal. “La vanguardia es imprescindible pero hay que disimularla”, le gustaba decir.

viernes, 13 de mayo de 1977

#peliculas #transexualidad | Cambio de sexo


Cambio de sexo
Dirección: Vicente Aranda. Guión: Carlos Durán. Producción: Jaime Fernández-Cid. Música: Ricard Miralles. Fotografía: José Luis Alcaine, Néstor Almendros.

Reparto: Victoria Abril, Bibiana Fernández, Fernando Sancho, María Elías, Rafaela Aparicio, Joan Borràs, Montserrat Carulla, Lou Castel, Rosa Morata, Daniel Martín.
/ España / 1976 / 107 min. / Estreno en España: 1977-05-13
/ ES / Drama / Cabaret / Homofobia / Identidades / Transfobia / Transexualidad / Transformismo / Transición

Basada en una historia real, cuenta la vida de José María (Victoria Abril), un joven de 16 años que se ha dado cuenta de que se siente mujer en un cuerpo de hombre. Ayuda en el negocio familiar, un hotelito en un pueblo cercano a Barcelona. Sin embargo, no encaja en su entorno. Su hermana es su auténtica confidente, ya que le cuenta todo lo que le pasa. José María no se siente feliz porque en el instituto sus compañeros se ríen de él y le ridiculizan en público, llamándole “marica”. Es tal el cachondeo, que el director del instituto decide echarle, porque verle “ya es toda una provocación para sus compañeros”. Su padre se pone como una fiera y le pone a trabajar duro a ver si se convierte en todo un hombre.

Para conseguirlo, un día su padre le lleva a Barcelona, a un local de transformistas llamado “Starlet”, donde le presenta a una antigua amiga. La idea es que José María pierda la virginidad con dicha señorita, algo que no sucede. En el “Starlet” presencia la actuación de la “enigmática” Bibi Andersen (que se interpreta a sí misma), un travestido que actúa como una verdadera mujer, pero que acaba enseñando sus atributos masculinos al final de la actuación. José María se siente interesado por lo que acaba de ver, y cree que en la gran ciudad tiene más posibilidades de sobrevivir que al lado de su homófobo padre. Así que se escapa a Barcelona sin el permiso de su familia y soñará con trabajar en el “Starlet” y con operarse para convertirse en una auténtica mujer.

Se trata de una interesante película, que rompe un tabú dentro del cine español al hablar de la transexualidad en una época delicada de nuestra historia, cuando la democracia estaba en pañales. Hay una escena en la que se ve claramente que Vicente Aranda quiere enseñar al ignorante público español de los 70 en qué consiste un cambio de sexo. Y no duda en emplear dibujos y un lenguaje médico objetivo. En 1971 Jaime de Armiñán se había atrevido a insinuar el tema del cambio de sexo en la película “Mi querida señorita”, protagonizada por José Luis López Vázquez, pero fue esta película la que lo abordó por primera vez en España de forma explícita y sin tapujos.