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miércoles, 14 de junio de 2023

#hemeroteca #voguing | «Ballroom es... cultura queer, casa de protección y baile; es fluir y competir»

DV / La Diosa Madre Lapi con Lorena y Alejo //

«Ballroom es... cultura queer, casa de protección y baile; es fluir y competir»

Godmother Lapiedra Anunnaki (más Lorena y Alejo). El próximo orgullo, disturbio y baile.
Begoña del Teso | El Diario Vasco, 2023-06-14 *** [MyNews]
https://www.diariovasco.com/san-sebastian/ballroom-cultura-queer-casa-proteccion-baile-fluir-20230614084757-nt.html

Se acercan las fiestas, los disturbios, las proclamas, las concentraciones del Orgullo Gay. En todo el planeta, el 28. Entre TBK Dabadaba, plaza Cataluña y Contadores, del 28 de este mes al 1 de julio. Días antes nos encontramos con Alejo Duclos y Lorena García, estudiantes de cine en la Elías Querejeta, criaturas que fluyen entre identidades de género y baile. Practican 'voguing' en una de las aulas de Tabakalera. Charlamos, de nuevo, con los dos. Pero la Diosa Madre, la 'godmother' de la Kiki House of Anunnaki, es Lapiedra.

- Del HarroFest hablaremos otra jornada...
- Pon al menos que se acerca, se acerca, se acerca nu(vuestro) Festival transmaribollo antirracista.

- Puesto. Y también que colabora SOS Racismo. Y Azpi Kultur Elkartea. Y por supuesto, anunciar la proyección de...

- ¡'Paris is Burning'! El peliculón de Jennie Livingston que documentó entre los 80 y los 90 la cultura ball, el ballroom de Nueva York. La cultura, sus locales, sus gentes, gais latinos, gais afroamericanos, mujeres trans racializadas, drag queens; el mundo queer más allá de la sociedad blanca y hetero. La cultura transmaribollo que queda en los márgenes de los círculos LGTBI+ de 'aquellxs' que no estaban en riesgo de exclusión social, al borde de la pobreza. ¡'Paris is Burning'! Sí, porque hay que brillar. Tienes que brillar cuando en la vida real te han arrinconado, arrojado a los callejones más oscuros. Brilla, baila, lúcete, compite. Porque por mucho que, ciertamente, el primer orgullo (1969, Stonewall) fue una protesta, sin baile, sin pasarela no hay revolución. Y menos sin desafíos de freestyle. Sin competi de 'hands', 'catwalk', 'duckwalk', 'floor', 'spin&dip'... Sin 'fashion killar', sin OTA, sin European o American Runaway. Sin 'sex siren'. Sin 'femmes queens'. Sin...

- Espera, Diosa Madre. Esperad, Lorena, Alejo, ¿Qué es todo eso? ¿Las formas de los distintos estilos de ballroom, de 'voguing'?
- Síííí. De acuerdo, en nuestro estilo de baile (y de expresión y exploración de nuestras identidades) hay mucha improvisación, mucho estilo libre, pero por supuesto que tenemos formas, maneras y pasos, Claro que organizamos batallas para coronar a 'lxs' mejores. Que hay tutoriales. Para ser lo que en el fondo ni siquiera gente autodeclarada progresista / feminista / antirracista / 'inmigrants friendly' le parece bien que seas. Debes serlo para entender de raíz la razón de los movimientos. Así que rechaza a los falsos profetas del 'vogue-ballroom'.

- Lo haré. ¿Pero por qué 'vosotrxs' sí y 'ellxs' no?
- Porque, por ejemplo, y por más que no haya coreografías preelaboradas, la verdad es que el 'catwalk', que digamos consiste en hacer pasarela pero cruzando las piernas, elevando la cadera (apréndelo con vídeos. O con nosotros, estamos entre TBK y Kontadores...) viene de la manera en que las mujeres trans caminaban para intentar esconder su pene y sus testículos de la mirada de la sociedad cisexual. Otros movimientos como 'hands' o 'touching' sirven para crear la ilusión, la ensoñación, del cuerpo por ti deseado. Manos que vuelan, que fluyen en el aire; toca tu vientre, tu pecho, sé sensual. Con una sensualidad que a algunos no gustará...

- Fascinante ¿Y el 'sex siren'? ¿O ese OTA?
- 'Lxs' 'sex sirens' o 'sirenxs sexuales' es una categoría de baile que podría definirse, 'muchxs' 'house of ballroom' lo hacen así, como una invitación 'a dejar a un lado el temor y prejuicios con los que hemos crecido para conocernos y experimentar nuestro lado más de seducción, ese que nos han enseñado a esconder o negar. Es hora de liberar la sirena sexual que 'todxs' llevamos dentro y volvernos más 'segurxs' sobre quiénes somos. En cuanto a OTA, significa 'Open To All' e implica creatividad, looks bizarros y fuera de este mundo. Tendrías que haber visto unos cuantos en nuestro evento del sábado 3 llamado 'All About Feathers'.

- ¿'Todo sobre plumas'? Buen nombre.
- Quien puede, puede. Oye, que quede muy claro que no hay que ser queer para pertenecer a una house-casa de ballroom. Hay categorías de baile y perfomance que sirven para explorar tu interior, tus recovecos identitarios, para poder fluir, transitar entre la feminidad y la masculinidad.

- Lapi, ¿qué significa ese estatus tuyo de Diosa Madre de la Casa de Anunnaki?

- Las comunidades de ballroom están agrupadas en casas, en 'kiki-house'. La mía se llama Anunnaki y es justo y digno que yo una su denominación a mi nombre... Y soy una 'godmother' porque tengo una fuerte inclinación a proteger a 'lxs' 'miembrxs' de mi comunidad. Y 'lxs' de las demás. La protección es importante ante un mundo que no nos entiende, no nos quiere y nos desprecia. Esos fueron los motivos del nacimiento del 'ballroom', lo crearon gentes cuyos orígenes eran mal vistos, repito, hasta por muchos integrantes del movimiento LGTBI+. Por eso, antes de nada, 'nosotrxs' que somos inmigrantes, 'latinxs', queer, somos, primero, antirracistas.

viernes, 21 de abril de 2023

#hemeroteca #cine | «Llamamos al espectador al trance. A que se salga de órbita y fluya»

DV / Alejo, Lorena y Matías //

«Llamamos al espectador al trance. A que se salga de órbita y fluya»

Alejo Duclos, Lorena García Espino, Matías Fajn (más otros diez y Gonzalo). Ponen cine en TBK.
Begoña del Teso | El Diario Vasco, 2023-04-21*** [MyNews]
https://www.diariovasco.com/san-sebastian/llamamos-espectador-trance-salga-orbita-fluya-20230421075413-nt.html

La lista de los programadores, los inventores, los chamanes de este ciclo, muestra, ritual de cine que está sucediendo en Tabakalera desde el miércoles y aunque termine mañana seguirá extendiéndose por naves, salas y otros espacios, más allá del magno caserón que fue fábrica de tabaco y hoy es Centro Internacional de Arte Contemporáneo es larga e interesante. Todos los que van a ser citados son alumnos de la Escuela de Cine Elías Querejeta. Su profesor es Gonzalo de Pedro que, entre otras medallas, puede lucir la de ser miembro del equipo programador del festival de Locarno.

- En la foto estáis dos argentinos y una peruana. En nuestra charla, repechados en la Sala 1 de TBK, participaron la mexicana Nadia Olivera y una compañera de producción. Me faltan nombres, dádmelos.
- Deva Pereda, Inés Vázquez, Javier Leiva, Lucía Dellacha, Marc Torres, Mireia Montané, Paul Bonnarme, Pol Crosas y Sara Domínguez López. Si no nos equivocamos somos de trece nacionalidades distintas. Tan internacionales/istas somos que una compañera, ¡una! es vasca. Vasca total.

- Y el profesor, de Pamplona. Profesor de comisariado cinematográfico. Aunque vosotros llegasteis a la plaza de las Cigarreras con bonita experiencia en esto de producir. Y de organizar festivales que traspasen límites. Conocidos e inexplorados. Contad. Empieza, Matías y déjame probar el mate que estáis tomando.

- Ya en Argentina (soy de Avellaneda) estudié Dirección de Cine y producción. Me interesaba mucho la programación de festivales, de acontecimientos cinematográficos. Recuerdo haber participado en un certamen de cine 'conurbano', palabra que según el diccionario de americanismos de las academias de la lengua española significa...

- 'Extrarradio de una población formado por varios núcleos urbanos contiguos, en un principio independientes, que fueron extendiéndose hasta unirse'.
- Son lugares de increíbles construcciones culturales. No olvido que programamos 'Atenas' de César González. Colaboré con el centro cultural Recoleta, en su programa 'El obrador'. Su lema, 'Donde están las herramientas para que las grandes cosas pasen'

- Tu turno, Alejo.
- También vengo de la producción. Un mundo tan maravilloso como ingrato en el que más de una vez te sientes como un pulpo...

- '¿Pulpo'? ¿Has dicho 'pulpo'? ¿'Octopus vulgaris'?
- Sí. Tienes que tener tantos brazos como uno de ellos para poder llegar a hacer o conseguir todo lo que los demás componentes de los equipos técnico y artístico te piden. Y como pasa con el pulpo a l que apalean para cocinarlo, a ti también lo harán. Tienes que tener ocho brazos para abrazarte a ti mismo, porque si no te abrazas tú, puede que nadie lo haga Me interesa el activismo LGTBIQ+. Formo parte de un grupo de 'voguing'. Hemos bailado en Kontadores. Sí, en Kontadores porque es conveniente y saludable okupar más espacios ciudadanos y no solo Tabakalera. A veces hay que salirse de esta burbuja. ¿Sabes qué es 'voguing'?

- No del todo hasta que he hablado contigo. Creo que un baile deportivo, 'subte'(rráneo) y underground cuyos orígenes pueden rastrearse hasta... ¿Madonna y su tema 'Vogue' de los 90?
- Más allá. incluso. Hasta los años 60 del siglo XX. Hasta la cultura 'bail' de Harlem. Movimientos angulares, influencia actual de Beyoncé o FKA Twigs...

- Lorena, te viniste habiendo programado festivales de cine hecho por mujeres, habiendo conocido de cerca a la gran creadora Valdivieso, que hubo de exiliarse en tiempos de Fujimori, cuando también todo presupuesto para la acción cultural se recortó.
- Así fue. Me interesa la transformación del cuerpo, de los cuerpos. Los deseos ocultos. Películas como 'Obscuro barroco', filmada en 2018 por Evangelia Kranioti.

- Ese documental sobre una de las primeras mujeres trans de Brasil que abrazó plenamente su identidad, fluyendo en la noche carioca, hablando de los espacios líquidos y leyendo a Clarice Lispector es una de las propuestas para hoy mismo de 'exÓrbita', vuestra aventura como tentadores. El final, mañana, será otra invitación tremenda, ¿no, Nadia?
- Una video instalación, 'Tierra en trance', creada por el colectivo mexicano Los ingrávidos. Leerás que intentan desarticular la gramática audiovisual al uso, la de las corporaciones manipuladoras. Su compromiso es total. El Jurado Joven del festival Punto de Vista les premió en 2019. Hay retazos de 'Tierra en trance' en la red.

- Y en sus textos cuentan: «Cuerpos danzantes en un éxtasis corporal agitado: preludio al trance, invocación de los dioses, consagración de la intermitencia…
- ... Nuestro punto de vista centellea bajo el embrujo de las cosas reunidas, dóciles, pluviales, viento mesoamericano (...)». Mira, hicimos una encuesta y había quien no sabía que en Tabakalera teníamos salas de cine. A esa gente queremos traerla, hacerla salir de su órbita y que entre en trance.

miércoles, 31 de marzo de 2021

#hemeroteca #lgtbi #voguing | Los jóvenes chinos, locos por el ‘voguing’, un baile LGTBQ

Imagen: La Razón

Los jóvenes chinos, locos por el ‘voguing’, un baile LGTBQ.

El 'voguing' despegó entre la comunidad gay neoyorquina en los años 1970, sobre todo en las comunidades de color y latina. Madonna le dio más visibilidad en 1990 con su éxito 'Vogue'.
La Razón, 2021-03-31
https://www.la-razon.com/la-revista/2021/03/31/los-jovenes-chinos-locos-por-el-voguing-un-baile-lgtbq/ 

Cuero, pelucas, tacones de aguja y purpurina. En China, las minorías sexuales se desfogan al ritmo del ‘voguing’, un estilo de baile inspirado en los desfiles de moda que los ‘drag queens’ adaptaron a su gusto. Las lesbianas, gais, transgénero, bisexuales y ‘queers’ (LGTBQ) sufren presión familiar, social y política y tienen dificultades para salir del armario en un país que esperó a 2001 para dejar de considerar la homosexualidad como una enfermedad mental. Por eso este sábado por la noche están locos de alegría con el mayor baile de ‘voguing’ organizado en la austera capital china.

Desfilando en la pista al son de una música ‘house’ ensordecedora, los bailarines, muy maquillados, electrizan al público con sus poses lascivas y los movimientos de brazos característicos del ‘voguing’. Desatados, cientos de jóvenes LGTBQ chinos, muchos de ellos llegados de lejos, gritan entusiasmados mientras los jueces seleccionan a los mejores bailarines. «Es el recreo de los marginados», estima el organizador de la fiesta, Li Yifan, más conocido como «Bazi». A sus 27 años, este pilar de la vida nocturna de Pekín imparte lecciones de ‘voguing’, un baile «con fuerte vitalidad» que refleja «el espíritu de resistencia de las minorías sexuales».

De Nueva York a Pekín
El ‘voguing’ despegó entre la comunidad gay neoyorquina en los años 1970, sobre todo en las comunidades de color y latina. Madonna le dio más visibilidad en 1990 con su éxito Vogue. Después de pasar por Japón y Corea del Sur, el fenómeno ha llegado más recientemente a China a través de Taiwán, Hong Kong y, finalmente, Shanghái. Es «una subcultura dentro de una subcultura» pero se prepara para convertirse en dominante, asegura Bazi. «El ‘voguing’ prospera aquí desde hace dos años», abunda Huahua, de 23 años, quien se define como «‘queer’ no binario» (persona que no se siente hombre ni mujer). «Los aficionados son muy jóvenes pero también muy entusiastas y apasionados. Como esquejes que echan raíces por todas partes».

Huahua participó en el concurso con unas trenzas largas y una capa negra. Empezó en el ‘voguing’ en 2016 y pronto se enganchó a esos movimientos elegantes que recuerdan a las viejas películas de Hollywood y los desfiles de alta costura. El ‘voguing’ es como «una liberación, una forma de sentir la felicidad por primera vez en mi vida», explica Huahua, quien tuvo una adolescencia difícil por su diferencia sexual. El baile «ahora forma parte de mi vida. No camino normalmente, sino como si estuviera desfilando como un modelo».

En China, el ‘voguing’ también es popular entre las jóvenes heterosexuales. Bazi afirma que se debe a que, al igual que los LGTBQ, «están oprimidas por el patriarcado». Pero algunos temen que al ponerse de moda acabe comercializándose y perdiendo el contacto con sus raíces. «El ‘voguing’ tiene una historia trágica», recuerda Huahua. «Es una danza nacida del sufrimiento de toda una generación enfrentada al racismo, a la intolerancia y a la depresión», insiste, añadiendo que muchos pioneros de esta forma artística fallecieron por sida.

viernes, 19 de febrero de 2021

#hemeroteca #cine #trans | Tras lo pasos de un amor trans

Imagen: El país / Fotograma de 'Port Authority'

Tras lo pasos de un amor trans.

Este interesante debut de Danielle Lessovitz, que cuenta con Scorsese entre sus productores, se enmarca en la subcultura del ‘voguing’.
Elsa Fernández-Santos | El País, 2021-02-19

https://elpais.com/cultura/2021-02-18/tras-lo-pasos-de-un-amor-trans.html

Con Martin Scorsese, el azote del algoritmo, entre sus productores y la modelo trans Leyna Bloom entre sus personajes principales, ‘Port Authority’ lo tiene todo para ser noticia. Pero además, la ópera prima de Danielle Lessovitz es una interesante incursión en las calles de Nueva York detrás de un tipo tímido, vulnerable y calladamente violento que logra transmitir de principio a fin la tensión que sostiene toda la película. Una película callejera sobre una historia de amor entre dos personajes marginales. Desde que el que interpreta Fionn Whitehead llega a Nueva York la dureza de la ciudad se adueña de un filme enmarcado en la subcultura del ‘voguing’. Whitehead encarna a un joven con un pasado conflictivo que no conocemos, pero sobre el que pesa una libertad condicional. Su único lazo con ese pasado es una hermanastra que vive en un buen sitio de Manhattan, pero que le niega atención y techo. Desamparado, lo primero que descubre de la ciudad es a un grupo que practica sus estudiados pasos de baile en plena calle. Atraído por esa fuente de alegría de ‘reinas’ negras y latinas, al joven blanco de Pittsburgh se le ve fuera de lugar.

Desde que Jennie Livingston estrenó a principios de los años noventa la ya histórica (y polémica) ‘Paris Is Burning’, la subcultura LGTB de los ‘ballrooms’ y su danza inspirada en las poses de las revistas de moda se convirtió una seña más de identidad de la ciudad de Nueva York, concretamente, del barrio de Harlem. En ‘Port Authority’ el ‘voguing’ y sus conocidas casas (Leyna Bloom fue una destacada integrante de la Miyake-Mugler) se convierten en la tabla de salvación de un náufrago que malvive entre comida basura, puñetazos y pisos destinados a sin techo. Sin regodearse en ello, Lessovitz retrata un Nueva York sórdido y duro a través siempre del itinerario de trabajo precario y escapadas nocturnas de su protagonista. Entre patrullas de matones que vacían casas de inquilinos morosos, tipos tatuados y homofóbicos, la única luz llega de esa escena ‘queer’ afrolatina donde los márgenes de la ciudad y del mundo se ensanchan.

sábado, 29 de febrero de 2020

#hemeroteca #lgtbi #voguing | El baile que salva vidas de la comunidad LGTBQI en Ciudad de México

Imagen: El País / Fotograma de 'La categoría es... Ciudad de México'
El baile que salva vidas de la comunidad LGTBQI en Ciudad de México.
La miniserie documental ‘La categoría es... Ciudad de México’ se adentra en la explosión del 'voguing’ en la capital del país.
José Pablo Criales | El País, 2020-02-29
https://elpais.com/television/2020-02-28/el-baile-que-salva-vidas-de-la-comunidad-lgtb-en-ciudad-de-mexico.html

Cuando Dani Torres camina en un salón de baile se hace llamar ‘Negraconda’. “Es mi alter ego punk con el que por fin le digo al mundo: esta soy yo”, afirma. Bernardo, alias ‘La Bacha’, admite que más de una vez se quedó sin hogar por discriminación contra su homosexualidad, pero que sus compañeros de baile siempre le dieron un hogar. ‘Pony’, a secas, dice que el baile lo salvó de la depresión. “Cuando bailo, creo que le hago el amor a la música”, dice sonrojado, pero no se refiere a una pareja ni a la fricción de la disco. El amor que define —y que resume lo que sus compañeros están diciendo— es hacia el ‘voguing’, un estilo de baile que le permite a amplios sectores de la comunidad LGTBQI desplegar la identidad que muchas veces tienen que ocultar durante el día.

Negraconda, La Bacha y Pony son ‘voguers’ en Ciudad de México. La miniserie documental ‘La categoría es...’, estrenada este mes en la plataforma Revry, se adentra en ‘House of Mamis’, la casa en la que vivieron como familia durante 2017 y que demuestra cómo esta cultura se ha expandido en toda América Latina con México como puerta de entrada. En un país donde, en los últimos cinco años, 473 personas LGTBQI fueron asesinadas y solo el 10% de estas muertes fueron investigados como crímenes de odio, el documental recorre momentos en las vidas de los integrantes de esta casa, desde escenas hipnóticas de baile hasta lo peligroso que es caminar por la calle para tomarse un taxi cuando se va vestido de ‘drag queen’.

Concebido en los ochenta por la comunidad gay latina y negra de Harlem, el barrio más conflicto de Nueva York, el ‘voguing’ nació como una competición de baile que ironizaba con el canon de belleza y sensualidad blanca que perpetraron las revistas de moda de la época. El baile, vistoso por las poses, los trajes, los salones y los personajes caracterizados en cada categoría, fue esencial en los inicios del ‘voguing’, pero no era todo: lo realmente importante era que el salón de baile funcionase como espacio seguro para la comunidad gay de Harlem, y que cada grupo vivía como una familia en una sola casa, con una “madre” a cargo. El ‘voguing’, desde sus inicios, funcionó como válvula de escape para proteger de la marginalidad a las personas azotadas por la homofobia y el racismo de los Estados Unidos de la época.

“Nuestra venganza es ser felices, y somos felices bailando”, dice a El País Omar Feliciano —conocido en la escena como Franka Polari—, fundador de la casa Apocalipstick, nacida en 2015 como pionera del movimiento en México. Para Feliciano, la esencia del ‘voguing’ tiene mucho que ver con la política: “En un mundo que busca inculcarnos odio a nosotros mismos, ya sea a por nuestra homosexualidad, nuestros cuerpos no hegemónicos o nuestra belleza que no encaja en la industria del glamour, elegimos ser felices y estar unidos”.

La unión se demuestra en su casa, por la que pasan alrededor de 70 personas. Franka Polari, como madre de Apocalipstick, no solo coordina eventos y bailes, sino redes de apoyo y cuidado contra la marginalización, los abusos e incluso el suicidio. “Lo que se ve en los salones es la punta del iceberg”, dice y continúa: “lo realmente importante es la convivencia; nuestras cenas, cumpleaños, discusiones por pagar la renta”. Según su relato, el ‘voguing’ mexicano comenzó como prácticas de baile en La Purísima, una de las discotecas más importantes del corredor gay del centro de la capital mexicana, y en cuatro años se consolidó como un circuito de cinco casas solo en la capital y eventos que han ido naciendo desde las playas de Mérida hasta el valle de Toluca.

El ‘voguing’ saltó al ‘mainstream’ en 1990, cuando Madonna popularizó el baile con un sencillo, también llamado 'Vogue'. La escena vio la luz en 1991, con el documental 'París está ardiendo', en el que la cineasta Jennie Livingston capturó años de recorrido por el circuito de Harlem. Para Eduardo Mendoza, alias “La Mendoza”, fundador de House of Mamis, ambos son influencias esenciales del movimiento, aunque este ha ido perdiendo el sentido de casa por el de la competencia de baile. “Conocí lo peor y lo mejor del Vogue”, dice a este periódico.

Su casa, que le abrió las puertas a las cámaras en 2017, se disolvió unos meses después de finalizada la filmación. “Todo lo que vivimos durante ese tiempo fue real y hermoso. No éramos un ‘crew’ de baile, éramos familia”, cuenta. “Lo que nos unía es que estábamos todas rotas, todas con problemas, y la convivencia 24 horas era agotadora, pero la familia también es trabajo. Ahora estamos trabajando para que vuelva”.

jueves, 12 de diciembre de 2019

#hemeroteca #lgtbi #fiestas | La ciudad nos arrastra

Síndrome Club Madrid
La ciudad nos arrastra.
Desde el travestismo, el derroche y el frenesí se ha creado una fiesta homenajeando al mundo de la noche.
Chenta Tsai Tseng | El País, 2019-12-12
https://elpais.com/ccaa/2019/12/11/madrid/1576080411_825857.html

Antes de matarnos, Madrid nos arrastra. De evento a evento (tiro porque me toca) acabamos en El Sol, donde se organizó Rush The Club. Me presenté como un esperpento. Venía de tocar en Secret Vida, un festival con un cartel secreto que se revela cuando el artista se sube al escenario con una capa negra, organizada en una finca en Sant Pere de Ribes, en Barcelona. Un lugar mágico que parecía la versión Mediaset de la mansión de la película de ‘Eyes Wide Shut’ de Stanley Kubrick, sin la orgía ritualizada y con cisheterosexuales de más. De las ‘performances’ masivas de ‘Un Violador En Tu Camino’ a Daniela del Río utilizando el ‘voguing’ como acto de protesta para echar a un profesor acosador de una escuela, bailando por “todas las que ya no están”, me pregunté si el baile, la ‘performance’, el propio cuerpo y los espacios pueden invocar a la resistencia.

Se lo pregunté a Josh Parra, conocido como Cali 007, que este sábado organiza el Cali Xmas Kiki Ball en el Slave Funk Center. “Por supuesto”, dice, aclarando que habla desde una posición como varón cis gay racializado latino. “El ‘voguing’, deriva del ‘ballroom culture’, un espacio protegido ante el riesgo que suponía exponerte como persona negra, latina, trans, homosexual, creando espacios que, frente a la sociedad, frente a la calle, ese era tu momento de vivirlo y disfrutarlo. Yo estoy y bailo como grito de resistencia”. Este será la segunda edición del Cali Xmas Kiki Ball. Una ‘Kiki Ball’ es un espacio donde cuerpos originalmente racializados y disidentes sexuales y de género compiten presentándose en categorías, valorados por los jurados. Espacios que fueron creados como respuesta a las desigualdades que se enfrentaban los cuerpos negros y latinos fuera y dentro de los espacios LGTBIQ+.

Como forma de agradecimiento a la cultura ‘ballroom’, su familia originaria y su tierra, Josh Parra creó este espacio. La primera edición la organizó a los 17 años, la misma edad de Samantha Hudson cuando reivindicó su cuerpo como territorio político en su discurso de graduación en el instituto. “Lo que no os dais cuenta muchos es que en el momento que me pongo una corona supone un acto político. Y en el momento en que yo me pongo una mochila de princesas, estoy luchando contra un sistema que me oprime”.

De ahí nació, entre tantos proyectos suyos, el Síndrome Club, que hoy convoca su segunda edición en la calle Pelayo, 82. Desde el travestismo, el derroche y el frenesí creó una fiesta homenajeando al mundo de la noche —donde los maricones pintados nos sintamos a gusto—. Al preguntarle si pensaba que hay pocos espacios para comunidades no normativas, dijo que aunque hubiera bastantes fiestas donde la gente no normativa puede sentirse a gusto, no le parecía que hubieran suficientes fiestas enfocadas exclusivamente a ese aspecto. “Es por eso que intento que Síndrome se acerque lo máximo posible a ese concepto”. Madrid nos arrastra.

miércoles, 19 de junio de 2019

#hemeroteca #disidencia #identidades | Sigo queriendo mi Manhattan

Imagen: El País / Blanca Evangelista en 'Pose'
Sigo queriendo mi Manhattan.
El uso del arte como herramienta de resistencia política para personas racializadas.
Chenta Tsai Tseng | El País, 2019-06-19
https://elpais.com/ccaa/2019/06/19/madrid/1560950049_460245.html

Los camareros le miraron con desprecio. Estaba en el Boy Lounge -un bar para hombres cis gais blancos menores de 35 años- y no era la primera vez que llamaban la atención: "Este no es un bar para mujeres trans negras", decían sus miradas. A pesar de ello, Blanca Evangelista, una mujer trans negra del Nueva York de 1987 y una de las protagonistas de la serie 'Pose', resiste. Y lo hace ocupando el espacio que pretendía anularla. Esa noche, ella acaba en la calabozo. Su rival de la ballroom culture -escena nacida en el Harlem en la década de los sesenta-, Elektra Abundance, la rescata. "¿Por qué me has ayudado?", pregunta Blanca. "Fuera del ball, las trans racializadas y disidentes sexuales no importamos. Por eso, en esta vida, los balls son lo único que importa".

Viajamos de la ficción a la realidad. En los sesenta, Crystal LaBeija salía enfurecida del concurso drag Miss All-America Camp Beauty Pageant. Había quedado en cuarto lugar y su ira quedó inmortalizada en el documental de 1968 'The Queen' dirigido por Frank Simon. LaBeija le hizo un reading a Rachel Harlow, ganadora del concurso y reina blanca de Filadelfia. El reading es una mofa en la que se resaltan y exageran los defectos de una persona. En ese momento, LaBeija no estaba siendo una mala perdedora, respondía a los prejuicios racistas del concurso. No ganó el concurso, pero a finales de los setenta formó la House of LaBeija.

Los houses eran espacios configurados por una madre o un padre que cuidaban y mentorizaban a gais jóvenes, en su mayoría negros o latinos, conocidos como hijos y que habían sufrido el rechazo de sus familias biológicas, así como abusos. También acogían a personas sin hogar o víctimas de las drogas. Las madres y padres de las casas brindaron un hogar y un lugar de pertenencia a muchas personas.

El uso del arte como herramienta de resistencia política para personas racializadas tiene una larga historia. En Madrid lo encontramos en colectivos como Negras Malas, proyecto de Navxja, creado para que hubiera un espacio para su grupo afectivo de amigas artistas negras y tejer vínculos y una red de apoyo para ellas. Otro es el colectivo Cangrejo Pro, que se autodefine como "un grupo de chicas de origen chino en España que trabajan en el ámbito comunitario y educativo desde el arte performance".

Formado por Jiaying Li, Shishi Zhu, Zhihan Chen, Fengfan Yang, Wanru Li, Bixia Xu, Qirui Wan, Jiakun Lu, Huixuan Kang, Jiaping Ma y obra de Xirou Xiao, a ellas les conocí por primera vez en la ‘performance’ que dieron en la Sala de Arte Joven en la Calle de Avenida de América. Presentaban su obra ‘Me Importa Un Pepino’, que repetirían en las jornadas de la diáspora china en las residencias del Matadero, y más recientemente en la puerta del sol en el festival Antirracista con la obra ‘Me Importa Una Cuerda’, un proceso formativo de creación comunitaria a partir de acciones y conversaciones que visibilizan las necesidades, inquietudes y preocupaciones de las jóvenes chinas desde la performance.

Un lenguaje que les permite comunicarse más allá de las palabras, reflexionar sobre el género, el cuerpo, la identidad, la diversidad y los estereotipos basados en el desconocimiento de la cultura china, para encontrar juntas el formato, los materiales y la partitura de acción final. No buscan una "acción colectiva" entendida como espectáculo en un escenario puntual. Quieren crear una situación, una experiencia que transmita las emociones, los sentimientos y las inquietudes de las mujeres chinas en Madrid. Una plataforma de comunicación cómplice y una red de apoyo mutuo.

Se centran en una serie de temas concretos, propuestos para activar y potenciar la conciencia política y el pensamiento crítico. Valoran sus propias fuerzas y la fuerza que resulta de la unión de las mismas, la sororidad. Espacios donde no hablan por ellas sino ellas son las protagonistas de su lucha. Espacios que responden a la violencia creando espacios de resistencia sin obviar la realidad. No solo son una plataforma de resistencia: a veces se nos olvida que el activismo, además de militancia, implica cuidados.

En estos espacios se tejen relaciones. Igual que en las ‘houses’ y las ‘ballrooms’. Blanca Evangelista es rescatada de la cárcel por Elektra Abundance; son enemigas en el ‘ball’, pero aliadas fuera de allí. Pidamos otro Manhattan, uno por Blanca y otro por Elektra.

martes, 11 de junio de 2019

#hemeroteca #voguing #television | ‘Pose’: Luz en un mundo de opresión, Sida y máscara de pestañas

Imagen: El País / Fotograma de 'Pose'
‘Pose’: Luz en un mundo de opresión, Sida y máscara de pestañas.
La serie de HBO reivindica el lado luminoso de las comunidades 'drag' del hostil Nueva York de 1987.
Tom C. Avendaño | El País, 2019-06-11
https://elpais.com/cultura/2019/06/10/television/1560195600_437451.html

Cada generación siente que le ha tocado vivir en el peor momento, pero en el Nueva York de los ochenta, las minorías raciales que eran también LGTBI tenían absoluta certeza. Al racismo, homofobia y transfobia que ya sufrían desde siempre había sumarle los peores momentos de la epidemia del Sida (para el final de la década, este virus había matado al doble de estadounidenses que la guerra de Vietnam, principalmente en las grandes ciudades); y, además, una oleada de neoconservadurismo liderada por Ronald Reagan dejaba claro que el futuro ideal era heterosexual y blanco. El mundo, desde las instituciones a los microorganismos, sencillamente no les quería. Pero ellos se habían inventado otro. Los ‘ballrooms’ de ‘drags’, donde ‘casas’ de hombres y mujeres fabulosamente vestidos del sexo opuesto competían entre sí en desfiles. Unos jueces puntuaban según disfraz, el baile y la realidad (o mejor dicho, ‘realness’, la capacidad de parecer real).

Estos ‘balls’ habían empezado en el Harlem del siglo XIX y su popularidad había explotado en los años veinte, cuando llegaron a juntar a miles de personas, pero en los ochenta, con el clima apocalíptico de virus, cocaína y puritanismo que asfixiaba a estas minorías, las veladas cobraron una intensidad especial. La necesidad no solo de sobrevivir en la oscuridad sino de de darle sentido a una existencia que ahí fuera se negaba resultó en unas noches vibrantes de ruido y urgencia.

Son las noches que recrea 'Pose', la serie de HBO que el año pasado acabó en buena parte de las listas de lo mejor de la televisión en 2018 y que este miércoles regresa con una segunda temporada. El mundo sigue sin pasar por su mejor momento pero al menos ahora mira a las ‘drags’ de otra forma. Hoy les encuentra en desfiles de alta costura y en campañas de Prada; el concurso televisivo 'RuPaul's Drag Race', que sigue la lógica de los ‘balls’, es uno de los programas más vistos en Netflix y de sus 12 temporadas han salido concursantes que hoy son millonarios. Una de ellas protagoniza el nuevo anuncio de McDonald's en Estados Unidos. Y la estética y los bailes de aquellas noches, en particular el ‘vogueing’ creado por las ‘drags’ y apropiado por Madonna en 1990, están presentes en galerías de arte y teatros de todo el mundo.

“Tiene mucho que ver con varios de los movimientos que se aglutinan dentro del activismo afroamericano, especialmente Black Lives Matter", explica Manuel Segade, director del Centro de Arte Dos de Mayo, que en 2017 trajo a España una exposición de ‘vogueing’. “Defienden mucho la interseccionalidad, o sea, mezclar la clase social, género y raza. Si eres trans, gitana y pobre, no vives cada uno de estos rasgos por separado. Y el mundo del ‘ball’ representa muy bien la combinación de minorías. De hecho, el ‘vogueing’ se ha convertido en un icono de este movimiento”.

‘Pose’ explota el que una escena tan vibrante resulte hipnótica, sobre todo para los espectadores blancos. Pero tiene la particularidad de filmarla con dinero y cariño, dos elementos ausentes en prácticamente todos los retratos que se le han hecho anteriormente. Los ‘balls’ eran un refugio de luz para estas personas de difícil encaje en una familia tradicional, pero, vistos por un ojo poco entrenado, pueden aparentar sordidez e insalubridad. La imagen de un hombre con peluca ha tenido durante décadas la capacidad de aterrar; y muchos de los concursantes o bien eran sin techo o trabajadores sexuales o bien habían sufrido abusos de alguna forma u otra. Pero la serie se aprovecha que hay más ojos entrenados que nunca. El artista Rashaad Newsome empezó en 2012 a organizar ‘balls’ en Nueva York para acercar esa cultura al mundo del arte. En 2015, hubo exposiciones en el Brooklyn Museum y luego en el MOMA PS1. De ahí, solo se hicieron más y más presentes en la cultura popular y en el arte contemporáneo, lógicamente interesado en la estética de las protestas.

La serie lo apuesta todo a la idea de que se puede entender el presente examinando los ochenta, pero su vocación histórica es otra: encaja en la campaña de su productor, el poderoso Ryan Murphy (‘Glee’, ‘American Horror Story’), por contar la historia LGBTI. En los últimos años, ha estrenado en HBO una adaptación de una legendaria obra de teatro sobre el Sida, ‘Un corazón normal’ y para la cadena FX, ha rodado una fábula de alienación gay en los noventa, con ‘American Crime Story: Versace’ (disponible en España en Netflix). Dentro de poco, estrenará en la plataforma una película nueva de ‘Los chicos de la banda’, una pieza teatral sobre seis amigos gais escrita antes de que se organizase el primer Orgullo y que refleja hasta qué punto el odio a uno mismo era parte de la experiencia homosexual cuando luchar por ser aceptado no era ni una opción.

Seguramente le pase lo mismo a demasiada gente aun 60 años después. Pero al menos, y por lo que pueda valer, algunos de ellos podrán ver ‘Pose’, donde una ‘drag queen’ se maravilla por la belleza del ‘ball’ al que se aferra para sobrevivir. “Qué suerte tenemos”, comenta. “Nos definimos a nosotras mismas”.

lunes, 31 de diciembre de 2018

#hemeroteca #gais #testimonios | El loco cabaré de Jean-Paul Gaultier

Imagen: El País / Jean Paul Gaultier y su cabaret en el Folies Bergère
El loco cabaré de Jean-Paul Gaultier.
El diseñador francés pone en escena su vida en una revista autobiográfica que se representa con éxito en el Folies Bergère de París.
Álex Vicente | El País, 2018-12-31
https://elpais.com/elpais/2018/12/27/estilo/1545935446_487088.html

A los 66 años, Jean-Paul Gaultier echa la vista atrás. Partidario del riesgo como motor vital, el diseñador francés se ha embarcado en la aventura menos previsible de las muchas que conforman su larga trayectoria: una revista inspirada en su propia vida que representa con gran éxito en el Folies Bergère de París, el mítico cabaré fundado en la ‘rive droite’ en 1869, que Manet inmortalizó en uno de sus cuadros y donde después triunfaron La Bella Otero, Charlie Chaplin o Maurice Chevalier. Este espectáculo autobiográfico, de dos horas y media, le permite repasar toda su trayectoria, recorriendo éxitos y fracasos desde su infancia hasta la actualidad. Lo hace a través de una serie de viñetas tan coloridas y alocadas como sus vestidos.

“Escribí la obra visualmente, imaginando una sucesión de escenas que, más que mi vida, relatan mi viaje en la moda, el otro lado del decorado. Igual que el forro de una chaqueta, suele ser tan bello como lo que se ve a primera vista”, sostiene el diseñador. En principio, la obra debía representarse durante solo dos meses, pero acaba de prorrogar sus funciones en París hasta el 10 de marzo. Después emprenderá una gira internacional que podría pasar por España en 2020.

Gaultier descubrió el Folies Bergère viendo la televisión con su adorada abuela cuando tenía solo nueve años. “A partir de ese momento, insistí en transformar a mi osito Nana en bailarina de revista. Con ‘Fashion Freak Show’ he convertido en realidad mi sueño infantil”, asegura. Precisamente, es ese viejo peluche el que sirve de primer narrador de la obra, de la que Gaultier firma el libreto y la dramaturgia. El modisto se ha rodeado de un equipo de lujo: cuenta con la colaboración de cómplices históricas como Catherine Deneuve o Rossy de Palma, además de la directora Tonie Marshall, la coreógrafa Marion Motin –colaboradora de Christine and the Queens, fenómeno del pop francés– y el guitarrista Nile Rodgers, del grupo Chic, que se hace cargo de la música. En su cuerpo de baile también figura el cubano Lázaro Cuervo Costa, que interpreta un homenaje a Josephine Baker y su cinturón de bananas, una de esas caricaturas de los tiempos coloniales que en Francia, a diferencia de Estados Unidos, no ha levantado polémica.

La revista de Gaultier empieza durante su infancia, cuando toma conciencia de ser un niño distinto a los demás, al que le interesa más dibujar siluetas femeninas que perseguir un balón de fútbol. Después recorre sus fiestas salvajes en Londres, que pasan por una escena inspirada en sus vivencias en los clubes sadomasoquistas, antes de adentrarse en la historia de amor con el hombre de su vida, que se vio truncada por la epidemia del sida. En su segunda mitad, el espectáculo se transforma en un gran desfile de moda con acentos de competición de ‘voguing’, que recuerda algunos de los looks más míticos firmados por Gaultier durante su ascenso a la gloria. Tampoco se olvida de recordar sus colaboraciones con Madonna, Kylie Minogue, Lady Gaga, Luc Besson, Peter Greenaway o Pedro Almodóvar, para el que firmó el vestuario de ‘Kika’, ‘La mala educación’ y ‘La piel que habito’.

Desde su estreno, la obra suele terminar con el público en pie, dedicando una ovación a un protagonista ausente. Si los autóctonos caen rendidos tal vez sea porque les recuerda a un periodo especialmente añorado en Francia, esos ochenta en que el país se transforma, la utopía del 68 se materializa parcialmente y surgen personajes tan insólitos como Gaultier, partidario de una moda democrática y de una transgresión digerible. Lo demuestra que la práctica totalidad de sus postulados, como la noción de hombre objeto, los sujetadores cónicos o las prendas de ‘sportswear’ convertidas en productos de lujo, han acabado siendo asimilados por la industria en la que trabaja. La iconoclastia es la norma. Y, como parece demostrar el éxito de esta peculiar revista, el antiguo ‘enfant terrible’ se ha convertido en una figura de consenso.

lunes, 25 de abril de 2016

#hemeroteca #culturagay | Vuelve el 'voguing', las batallas de baile de las que se apropió Madonna

Imagen: El País / Fotograma de 'Paris is burning'
Vuelve el 'voguing', las batallas de baile de las que se apropió Madonna.
Más que un baile, el 'voguing' fue un movimiento de escapismo para la comunidad LGTB en los peores años del sida. Músicos, diseñadores y fiestas en Madrid y Barcelona recuperan su legado.
Sergio del Amo | Tentaciones, El País, 2016-04-25
https://elpais.com/elpais/2016/04/21/tentaciones/1461262987_769217.html

Madonna, como buena usurpadora de tendencias que fue, se apuntó un tanto con aquel ‘Vogue’ que provocó dislocaciones en las pistas de baile de medio mundo. No obstante, si hubo algo que contribuyó a dar a conocer la subcultura del ‘voguing’, las ‘houses’ (las hermandades que lo practicaban) y las ‘balls’ (las fiestas en las que se bailaba tanto como se desfilaba) fuera de la escena LGTB, la culpa fue del documental ‘Paris is burning’, dirigido por Jennie Livingston y que ahora cumple 25 años.

Artistas como Lady Gaga o FKA Twigs, al igual que diseñadores como Shayne Oliver, fundador de ‘Hood By Air’, se han inspirado en ese mundo de fantasía que llenó las calles de Harlem de música ‘house’, poses imposibles y sueños inalcanzables. Así que, indudablemente, el ‘voguing’ ha vuelto para quedarse.

"A finales de los ochenta, cuando la alarma del sida se disparó, los gais se convirtieron prácticamente en apestados. La escena de las ‘ballrooms’ fue un refugio para gente que había sido rechazada hasta por sus padres. Los concursos y desfiles eran una forma de escapismo y de autoafirmación para los miembros de aquella comunidad marginal", afirma la periodista Patricia Godes sobre aquel fenómeno. "En las ‘balls’ se enaltecía la opulencia del capitalismo. Les trataban de negros, homosexuales y chusma de barrios bajos, pero todos ellos veneraban ese mundo que precisamente les oprimía. Es una contradicción, sí, pero ese es también uno de los ‘quids’ de la cuestión", apunta el musicólogo Raoul Gonell acerca de esa dicotomía inherente entre los feligreses del ‘voguing’.

"Es importante acercar a la gente las cosas interesantes que a menudo para muchos pasan desapercibidas. El mundo necesita conocer qué es el ‘voguing’ y de dónde viene para no quedarse con la superficie de un montón de maricas y ‘drags’ desfilando y bailando con tacones", defiende Jordi Chicletol de House of La Rara, organizadores de la ‘ball’ que se celebró en Barcelona en marzo.

No será la última, tal como avanza la profesora de danzas urbanas Silvi de House ManneQueen, quienes están detrás de la tercera edición del Madrid Vogue Ball, que tendrá lugar el 24 de abril en la capital. ¿Qué se requiere para adentrarse en este universo? Ella lo tiene claro: "Ganas, curiosidad, creatividad, mucha práctica y, sobre todo, actitud. Dentro de la escena no todo es baile, ya que hay otras cosas como desfilar o lucir las facciones de tu cara o de tu cuerpo. Sin duda, todos pueden encontrar su sitio en esta cultura".