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jueves, 16 de enero de 2020

#libros #memoria | Bocaccio, donde ocurría todo : historias y estética del mítico templo de la Gauche Divine

Bocaccio, donde ocurría todo : historias y estética del mítico templo de la Gauche Divine / Toni Vall ; prólogo de Pere Gimferrer ; traducción de Olga García Arrabal.
Barcelona : Destino, 2020 [01-16].
288 p. : il.
Colección: Imago Mundi.
/ ES / CAT* / ENS / Ambiente / Barcelona / Bocaccio / Franquismo / Gauche divine / Memoria sentimental / Ocio nocturno / Salas de fiestas / Testimonios / Transición / Vida intelectual
📘 Ed. impresa: ISBN 9788423356775 / 20,00 €

[.es] Bocaccio, la mítica ‘boîte’ de la calle Muntaner 505 abierta entre 1967 y 1985, forma parte de la historia de Barcelona, la historia de una época irrepetible, de las personalidades que frecuentaban el local, de los arquitectos, cantantes, actores, cineastas, editores, diseñadores, modelos y escritores que cada noche conversaban, bailaban, bebían y creaban allí. Una conjunción de creatividades, sí, eso era Bocaccio, el templo de la Gauche Divine. Algunas de estas personalidades aparecen en estas páginas gracias a la memoria exprimida, a una porción de su pasado que generosamente han transmitido a Toni Vall. Surgido de la imaginación y el afán emprendedor y desinteresado de Oriol Regàs, Bocaccio es además la historia de un éxito empresarial, de la creación de una marca muy reconocible y precursora del ‘merchandising’. Los objetos y los papeles que contienen la memoria de Bocaccio son también protagonistas de este libro.

Una íntima conversación con los que fueron los grandes testimonios de la sala de fiestas más famosa de Barcelona en un libro-objeto que incluye fotografías e ilustraciones de Perich. Oriol Bohigas, Beth Galí, José Ilario, Mónica Randall, Teresa Gimpera, Román Gubern, Joan de Sagarra, Toni Miserachs, Serena Vergano, Rosa Regàs, Enrique Vila-Matas, Joan Manuel Serrat, Oscar Tusquets, Guillermina Motta, Juan Marsé, Colita, Elisenda Nadal, Jesús Ulled, Georgina Regàs, Anna Maio, Jorge Herralde, Beatriz de Moura, Salvador Clotas y Gonzalo Herralde.

Toni Vall (Barcelona, 1979) es periodista y profesor de periodismo de la Universidad Autónoma de Barcelona. Durante diez años ejerció la crítica cinematográfica y televisiva en el diario ‘Avui’. Actualmente habla de cine en las revistas ‘Cinemanía’ y ‘Sàpiens’, y en el diario ‘Ara’ escribe sobre crónica cultural, social y política. También realiza entrevistas y análisis televisivo en diversos programas de radio y televisión catalanas y en medios digitales, y ha sido jurado de numerosos premios y festivales de cine. Es autor del libro de entrevistas a periodistas ‘Les veus de la influència’ [‘Las voces de la influencia’] y del libro ‘La meva vida en un clic’ [‘Mi vida en un clic’], sobre el fotógrafo Horacio Seguí.

#hemeroteca #memoria | El fetichismo de la mítica sala Bocaccio copa el Palau Robert

Imagen: El País / Teresa Gimpera
El fetichismo de la mítica sala Bocaccio copa el Palau Robert.
Una exposición revive la historia de la discoteca barcelonesa con unos 200 objetos originales.
Aldo Nicolai | El País, 2020-01-16
https://elpais.com/ccaa/2020/01/15/catalunya/1579124941_976821.html

La Barcelona del tardofranquismo y de la Transición quizá no hubiese sido la misma sin Bocaccio. Una mítica discoteca, en el subterráneo de la calle Muntaner 505, que fungió durante dos décadas como uno de los puntos de encuentro de la vida política, cultural y social de esos años en la capital catalana. La exposición ‘Bocaccio, templo de la Gauche Divine’ casi la devuelve a la vida con dos centenares de objetos, fotografías y documentos originales del local fundado por Oriol Regàs, que mantuvo sus puertas abiertas de 1967 a 1985. La exhibición, comisariada por el periodista Toni Vall, fue presentada ayer en un acto que copó las inmediaciones de la sala 4 del Palau Robert, donde se podrá visitar hasta el 13 de abril, en una propuesta que es un viaje por la “huella estética y conceptual” del club, según Vall. El periodista es autor también del libro ‘Bocaccio. Donde pasaba todo’ (Destino / Columna, en catalán).

La puerta original de la discoteca, con la icónica letra ‘B’ tallada en madera, fue prestada por un coleccionista privado y recibió a los visitantes en una sala que reproduce minuciosamente el interiorismo del local, proyectado por Xavier Regàs. El espacio está decorado con una moqueta granate y tapices un punto afrancesados y muestra objetos como invitaciones, copas e incluso un espejo de un lavabo. También, suenan de manera sutil canciones de bandas y músicos como Pink Floyd, Genesis o Lou Reed, en un repertorio musical similar al que se reproducía en un club donde acudían gentes y artistas liberales y de izquierdas. Un grupo selecto a quienes el periodista y escritor Joan de Sagarra bautizó como la ‘gauche divine’.

La muestra propone un recorrido por todo tipo de documentos que testimonian el legado del local por el que desfilaron personajes de toda condición intelectual, como el arquitecto y diseñador Oscar Tusquets, los fotógrafos Oriol Maspons e Isabel Steva, ‘Colita’, y el editor Jorge Herralde, entre muchísimos otros ilustres. Una de las musas de Bocaccio y, sin duda, su imagen indeleble era la actriz y modelo catalana Teresa Gimpera, quien no se perdió la inauguración y no pudo más que pararse frente al famoso retrato que le realizara Xavier Miserachs, donde posa tatuada con el logotipo de la discoteca. Al acto también asistieron asiduos del club social, entre ellos el escritor Enrique Vila-Matas, que trabajó como crítico de la revista que también editó Bocaccio.

Bocaccio, también en un libro
Coincidiendo con la inauguración de la exhibición, el comisario y escritor Vall presentó su libro ‘Bocaccio. Donde pasaba todo’, disponible en catalán en la editorial Columna y, en castellano, con Destino. La publicación es un recorrido por las memorias de 21 personas que estuvieran relacionadas de alguna manera con el sitio nocturno. Cada capítulo es un testimonio: el arquitecto Oriol Bohigas, la actriz Mónica Randall o la cantautora e intérprete Guillermina Mota, además de muchos de los ilustres ya mencionados, son quienes narran las anécdotas de los eventos, fiestas y viajes organizados en propia voz “de las personas que lo vivieron bien”, según el escritor. “No era solo una discoteca. Tampoco era un templo de la frivolidad, el pijerío o la burguesía, sino un punto de reunión de profesionales que destacaban en sus respectivos campos como la música, moda o el cine”, comentó Vall, que explicó que el ejemplar tiene un pliego central de fotos con toda la comercialización de la “personalidad estética” de la sala de la calle Muntaner 505.

miércoles, 10 de febrero de 2016

#hemeroteca #memoria | Barcelona: La Paloma prepara su resurrección incorrupta

Imagen: El Periódico / La Paloma, Barcelona
La Paloma prepara su resurrección incorrupta.
La sala de baile prevé reabrir dentro de cinco meses si el ayuntamiento da el permiso para adecuar los almacenes adjuntos.
Cristina Savall | El Periódico, 2016-02-10
http://www.elperiodico.com/es/noticias/barcelona/historica-sala-baile-paloma-tramita-permiso-apertura-tras-ocho-anos-cerrada-4887502

La Paloma es una de las salas de baile más antiguas y carismáticas de Europa, pero lleva dormida nueve años, desde que el Ayuntamiento de Barcelona ordenó en diciembre del 2006 su cierre por exceso de ruido. La previsión de sus propietarios, Mercedes March y su hijo Pau Solé, es reabrir el recinto modernista dentro de cinco o seis meses si finalmente el consitorio les otorga el permiso para iniciar las últimas obras necesarias para acondicionar el inmueble a la normativa actual de seguridad, que se actualizó en el 2010. La rehabilitación e insonorización del gran salón se terminó hace tres años cuando cambiaron la instalación eléctrica, pusieron un sobresuelo de madera, asilante en el techo de los palcos para evitar vibraciones y hormigón en el guardarropía.

Ahora se trata de proteger acústicamente, rehabilitar y también arreglar las cañerías de tres pequeños locales contiguos a la finca que los dueños de La Paloma fueron adquiriendo para instalar un almacén para los instrumentos, un camerino y oficinas. Una vez finalizada esta intervención, si cumple con todo lo establecido, el histórico local podrá de nuevo abrir sus puertas como sala de fiestas con espectáculo, el mismo tipo de licencia que tenía antes.

Adaptación
"Desde el anterior mandato, el ayuntamiento está tramitando la licencia para que La Paloma pueda poner al día todas las instalaciones para adaptarse a la nueva normativa de incendios, medioambiente y seguridad. Además de resolver el impacto acústico que provocó quejas de los vecinos y de legalizar los locales que originariamente no formaban parte del establecimiento", informa un portavoz de Ciutat Vella, que recuerda que La Paloma está ubicada entre calles estrechas (El Tigre, el Lléo y La Paloma), por lo lo que si el espacio no está bien insonorizado y si no se imponen los comportamientos cívicos a la salida del local, los vecinos sufren las molestias.

Desgaste económico y psicológico
March, gerente y madre del actual propietario, asegura que en este momento La Paloma se encuentra cerca de la salida de un largo y oscuro túnel que les ha llevado a "un desgaste económico y psicológico brutal". En todo este tiempo, la propiedad del inmueble ha acondicionado el local y ha mantenido como los chorros del oro los relieves dorados, las guirnaldas, las mesitas de hierro forjado y mármol, las sillas forradas de terciopelo rojo, los palcos del primer piso, las ninfas y demonios, las pinturas, los tapices, los policromados y la espectacular lámpara del salón.

La gerente cuenta que "jamás" han recibido subvención alguna y que ella y su hijo han tenido que afrontar en solitario todos los gastos de la reforma que ha impedido que entraran ingresos y que fue la causa por la que su marido vendió La Cibeles para poder pagar las indemnizaciones de 103 empleados. "Lo único que nos ha dado el ayuntamiento son las dos farolas que cuelgan en la fachada. Nos la regalaron hace 20 años cuando nos catalogaron como establecimiento emblemático", señala March. El histórico inmueble goza de la protección de la ciudad por tratarse de una joya patrimonial, ya que su inauguración se remonta a finales del siglo XIX con el nombre de La Camelia Blanca. Además, durante un tiempo albergó la fundición Comas, donde se construyó la estatua de Colón.

Impensable en parís
La Paloma, además, está catalogada como bien de interés urbanístico, por lo que también se debe mantener de forma integral la decoración del interior, que data de 1919. Ese año, Manuel Mestre recibió el encargo de decorar la sala al estilo del modernismo parisino y todo ello, incluso las pinturas de Salvador Alarma, entonces escenógrafo del Liceu, se ha conservado hasta nuestros días.

El fotógrafo francés Antoine Passerat, autor del libro 'Tigre 27', dedicado a La Paloma, comentó en la presentación de su obra que no entiende cómo un espacio que está protegido por la propia ciudad se mantenga cerrado tantos años. "Algo así en París con el Moulin Rouge sería impensable”.