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domingo, 19 de abril de 2026

#hemeroteca #armarios | Los hombres con los que se enrolla Vito Quiles

Vito Quiles dando la nota en la Universidad Pablo de Olavide //

Los hombres con los que se enrolla Vito Quiles

Paco Tomás | Público, 2026-04-19

https://www.publico.es/opinion/columnas/hombres-enrolla-vito-quiles.html

Cuando tenía veinte años y protegía mi miedo en el armario, no había nada que me jodiera más que la condescendencia con la que otros hombres homosexuales identificaban mi homofobia interiorizada, mi pluma, que creía encubierta, y mis dudas señalando, con cierta gracia, una evidencia que me hería profundamente.

Supongo que esa circunstancia hizo que durante muchos años me posicionase abiertamente en contra del outing, esa polémica costumbre de empujar del armario a las personas que no quieren hacer pública su orientación sexual, pensando que nadie tenía derecho a decidir el momento en el que alguien debía visibilizarse como gay, lesbiana, bi, etc.

La duda siempre ha residido en si ese respetuoso trato de favor, que cada uno decida cuándo y dónde sale del armario, era compatible con una personalidad inmunda que, desde su influencia o esfera de poder, se dedicase a violentar y ridiculizar a las personas LGTBIQ+, sustentando acciones e ideologías que llevan en su adn el odio y desprecio hacia la diversidad afectivo sexual y de género. Y fue el tiempo, las lecturas y el conocimiento lo que acabaron dándome una respuesta: no hay armario posible que esconda la indignidad de quienes, desde su parcela de poder, alimentan la represión contra las personas LGTBIQ+ o toleran las agresiones y discriminaciones cuando vienen de quien les paga.

Lo que debería escandalizar a los defensores de Quiles, y a toda esa generación de gais liberales que defienden el armario con la misma intensidad con la que defienden su propiedad privada, no es que se conozca su orientación sexual. Aquí lo terrible es tolerar a un neofascista acosador que trabaje, cada día, para dinamitar la salud democrática de nuestro país. Eso es lo verdaderamente escandaloso, venga de un hetero, un gay o una lesbiana. Porque no crean que hay muchos grados de separación entre lo que hace Vito Quiles y lo que dice Jaime de los Santos desde una tribuna parlamentaria. Ser gay no te hace mejor persona, ni menos facha, ni más empático con el que sufre. Pensé que eso ya lo teníamos claro desde lo de Rodrigo de Santos. Por eso créanme cuando les digo que no he entendido mucho el jaleo que se ha montado alrededor del tuit de Sarah Santaolalla.

Nunca entendí que algunos artistas pusieran demandas cuando un medio de comunicación contaba, o insinuaba, que eran homosexuales o habían tenido relaciones homosexuales. Como no veía descrédito, ni delito, ni falta o pecado en el hecho, no veía razón para tanta querella. Es como si mañana alguien quiere publicar que soy hetero. Desmentirlo es una pérdida de tiempo. Porque si es verdad, es verdad. Y si es mentira, desmentirlo no aporta ningún prestigio, nada beneficioso ni perjudicial, ni para mí ni para la sociedad. Recuerden cuando se rumoreaba que George Clooney era gay. Jamás lo desmintió. Porque la simple idea de hacerlo ya llevaba implícito un rechazo. Y si encima lo haces con frases casposas del tipo “me gustan las mujeres y además no poco”, que es lo que diría Torrente, pues apaga y vámonos.

Y otra cosa, que estoy cansado de repetir, ya desde antes que Sandra Barneda, Pablo Alborán y María del Monte salieran del armario: nuestra orientación sexual no es nuestra vida privada. Decir que te atraen sexualmente hombres y/o mujeres no pertenece a tu esfera privada. La sexualidad es algo inherente al ser humano, como comer o dormir. Si alguien nos preguntase si nos gusta comer sería absurdo responder que eso pertenece a nuestra vida privada. Ninguna persona heterosexual cree estar exponiendo su vida privada por decir que le gusta el género contrario. De hecho, es de lo primero que nos enteramos las personas LGTBIQ+ cuando llegamos a un trabajo nuevo. Porque los heteros no tienen ningún conflicto a la hora de manifestar, con más o menos sutileza, lo que les gusta. ¿Por qué nosotros seguimos recurriendo a la vida privada? Porque es una gran trampa para mantenernos en silencio. El silencio, otro de los materiales con los que se construye el armario.

Para todos esos que claman que Santaolalla “ha expuesto la vida privada” de Quiles, solo apuntar una cosa. Que me gusten los hombres no es mi vida privada. El nombre y los apellidos de los hombres con los que me acuesto, mi dirección, la identidad de mi pareja, lo que hago o no hago en la cama, eso sí es mi vida privada. Y eso es precisamente lo que Quiles, y todos estos aprendices de camisas pardas, vulneran diariamente, difundiendo información privada para ver si alguna vez pasa algo.

Como explica Javier Sáez en su libro 'Biopolítica del armario', el armario es un régimen político opresor, un dispositivo de control fabricado con miedo. El miedo que la sociedad heteropatriarcal nos inocula, desde bien pequeños, para que entendamos que todo lo que vemos es heterritorio (territorio hetero), que todo ser humano es hetero hasta que se demuestre lo contrario y que, para proteger el 'territorio hetero' de la presencia de las disidencias, es lícito el uso de determinadas dosis de terror (heterrorismo). Ahí tiene cabida un grupo de fascistas gritando “fuera sidosos” en la plaza de Chueca, un juez no viendo homofobia en un machote que le dice a un chico que le va a volver hetero “a hostias” o un grupo de jóvenes asesinando al grito de “maricón de mierda”.

Estoy de acuerdo con Michelangelo Signorile, y con Ramón Martínez que lo citaba la semana pasada en una columna de opinión en 'El Salto', cuando dice que el armario no es un derecho. Uno no tiene derecho a esconderse por miedo. Uno tiene derecho a vivir sin miedo, que es diferente. Pero cuando tu miedo no es tal y simplemente es una conformidad con los modos y maneras del opresor, una comodidad que te permita salir impune cuando vengan a por nosotros, aludir al armario, como dispositivo de supervivencia, es un insulto a todos nuestros muertos.

Aunque me dé completamente igual, me hace gracia imaginar a Vito Quiles como una especie de marica de Schrödinger, una persona que, desde su supuesto armario, es gay y hetero al mismo tiempo. Sin embargo, no llego a imaginar a los tíos con los que se enrolla. Chicos a los que les pone Vito Quiles. ¿Parafilia? Lo que tengo claro es que el deseo es algo políticamente ingobernable.

jueves, 16 de abril de 2026

#hemeroteca #outing #armarios | “No existe el derecho al armario”

Vito Quiles //

“No existe el derecho al armario” 

El ‘outing’ ha vuelto a ocupar un espacio en la compleja tribuna de las redes sociales. En esta ocasión, la discusión tiene su origen en el enfrentamiento entre el tristemente célebre Vito Quiles y la periodista Sarah Santaolalla. 
Ramón Martínez | El Salto, 2026-04-16
https://www.elsaltodiario.com/lgtbiq/no-existe-derecho-al-armario

Una vez más, una nueva generación ha de enfrentarse con antiguos debates. El 'outing' —la práctica de sacar del armario de las identidades LGTBI+ a quien no desea ser visible, a la fuerza y contra su voluntad— ha vuelto a ocupar un espacio en la compleja tribuna de las redes sociales. En esta ocasión, la discusión tiene su origen en el enfrentamiento entre el tristemente célebre Vito Quiles y la periodista Sarah Santaolalla, que, harta ya de la persecución a la que la somete el ultra, publicaba el pasado sábado un mensaje en lo que una vez se llamó Twitter: “Sé dónde vive Vito Quiles y jamás lo filtraría ni iría a su casa. Sé los hombres con los que se enrolla Vito Quiles y jamás les acosaría”.

La polémica estaba servida: durante horas, todo tipo de cuentas —algunas de veracidad más que dudosa, otras de credibilidad más que cuestionable— vertieron a la red sus reflexiones sobre el suceso: una periodista 'progre' había revelado la supuesta sexualidad secreta de otra persona. Hubo quien dijo que se trataba de un caso de homofobia mientras, por otra parte, algunas personas consideraron que, en este caso concreto, el perfil de Quiles legitimaba esa exposición pública. Merece la pena, una vez más, detenerse un momento a reflexionar sobre el problema.

Hace más de treinta años, el periodista estadounidense Michelangelo Signorile publicó 'Queer in America: Sex, The Media, and the Closets of Power', un ensayo fundamental para la elaboración del discurso activista en torno a la idea del armario. En sus últimas páginas, resumen de su contenido y propuesta ideológica a un mismo tiempo, el escritor comparte 'A Queer Manifesto', un texto atrevido, polémico y muy sugerente donde se recogen algunas afirmaciones que nos invitan a una reflexión profunda sobre el tema. “El 'derecho' al armario no existe —dice Signorile—. Si estáis dentro del armario no es por elección. Habéis sido forzados a meteros en él desde la infancia, y habéis sido presos de una sociedad hipócrita y homófoba”.

Para el periodista ese dispositivo que denominamos 'armario' no es un sencillo instrumento que asegura la autonomía para gestionar nuestra intimidad, sino una herramienta que emplea la cultura de la homofobia —la cultura en la que aún nos movemos, aunque en ocasiones se nos olvide— para impedir nuestra visibilidad, esto es, nuestra libertad para expresarnos como quienes realmente somos. Signorile entiende el armario como una forma de opresión y, a partir de esa idea fundamental, defiende que la visibilidad es una responsabilidad ética individual y, al mismo tiempo, colectiva. Hay que salir del armario y, en caso de que sea imposible en este momento —son muchas las excusas posibles, muchas las familias intolerantes, muchos los entornos laborales opresivos—, cada cual debe elaborar su propio plan para librarse cuanto antes de la prisión del 'closet'. El escritor también recuerda “a los 'armarizados en el poder' su responsabilidad y con tono firme y amenazador advierte de que pueden ser desenmascarados”.

La publicación del texto de Signorile provocó largas e intensas reflexiones en todo el tejido asociativo. En nuestro país, a grandes rasgos, el debate sobre sobre el armario y la práctica del 'outing' se cerró con una conclusión certera: es necesario respetar el plan de liberación personal de cada individuo, pero también es legítimo denunciar la hipocresía de un sinfín de mandatarios y figuras públicas que disfrutan de su sexualidad en secreto mientras en público defienden posturas represivas. Así se ha venido haciendo durante las últimas décadas y, precisamente por eso, sorprende ahora —o debería sorprender a quienes conocen nuestra historia reivindicativa— que tantas voces se levanten condenando las declaraciones de Santaolalla. Quiles, cuyas simpatías políticas son de sobra conocidas, cuyas actuaciones abusivas han sido señaladas públicamente de forma reiterada, es el perfecto ejemplo de persona susceptible de ser desenmascarada de manera legítima, de acuerdo a la filosofía que venimos o veníamos defendiendo hasta ahora.

No cabe duda de que en múltiples ocasiones su comportamiento ha puesto en peligro el avance de los derechos de las personas LGTBI+ en nuestro país, de que colabora de forma activa con los poderes que insisten en cercenar cualquiera de nuestras libertades. Así, en caso de que realmente se sienta atraído por otros varones y haya mantenido prácticas que sus afines denominarían “sodomíticas” —confieso que desearía una negativa, por una pura cuestión de higiene moral en nuestras filas—, la información sobre la orientación sexual de Vito Quiles no puede mantenerse en secreto al amparo del respeto a la intimidad. En primer lugar, porque ha demostrado con sus prácticas que es un agente que colabora con la opresión, no un militante de la libertad, y, por otra parte, porque la orientación sexual no forma parte de la intimidad, es decir, que como aseguraba Signorile, “no existe el derecho al armario”.

La polémica a la que nos enfrentamos tiene mucha más profundidad de la que puede desgranarse en los pocos caracteres que se admiten en las redes sociales. Como digo, el quid de la cuestión no reside en el respeto a la privacidad, sino en la propia consideración de la orientación sexual como un elemento que se sitúa en la esfera de lo íntimo. Sucede que defender el derecho al armario implica aceptar veladamente la idea de que la sexualidad no normativa es un rasgo de la personalidad que puede llegar a convertirse en un estigma. Defender el derecho al armario significa claudicar ante una forma de pensar que contraviene de forma directa las bases fundamentales del que debería ser nuestro pensamiento reivindicativo: que la sexualidad, heterodoxa o no, de ningún modo puede adquirir connotación alguna, ni un valor positivo que nos presente como personas mejores, ni, por supuesto, una significación negativa que sirva como punto de partida para construir una discriminación.

Esa es la clave fundamental del que debería ser nuestro pensamiento, la piedra de toque que habríamos de utilizar para guiarnos entre las polémicas que provoca el contexto discursivo en el que nos situamos, cada vez más complejo, cada vez más inhabitable. En ningún caso podemos plantear que la sexualidad es parte de la intimidad, pues vendrá siempre alguien que nos invitará —amablemente o como siempre— a relegar nuestras identidades al armario, a cercenar nuestra personalidad porque alguno de sus componentes resulta incómodo a la supuesta mayoría supuestamente biempensante. En cambio, con quién te acostaste el fin de semana, qué prácticas realizaste con esa persona, etcétera, esto es, el propio ejercicio de la sexualidad, sí es una información que puede —y debe— mantenerse en el espacio de la privacidad, siempre respetable, siempre necesitado de protección.

Signorile afirmaba que “la sexualidad no es una opción. Es una orientación natural e inmutable. Todo aquello que no elegimos no puede considerarse privado, porque forma parte intrínseca de quienes somos. Alcanzar y mantener nuestras libertades exige saber diferenciar entre lo público y lo privado, para evitar las trampas a las que nos enfrentan los nuevos tiempos, los nuevos discursos de la represión. Con la excusa de un supuesto derecho al armario se nos invita de forma implícita a retrotraer nuestra libertad, pero el principio fundamental de nuestra reivindicación es la visibilidad, el único camino eficaz para transformar el mundo que habitamos. Es tan necesario como éticamente defendible condenar y exponer la hipocresía y, al mismo tiempo, es tan necesaria como éticamente defendible la invitación a la libertad. “Todos debemos salir del armario”. Palabra de Signorile.

jueves, 12 de marzo de 2026

#hemeroteca #homofobia #persecucionespoliticaas | Senegal endurece la ley contra la homosexualidad: “Estamos en pánico, basta con la mínima denuncia para que te señalen y vengan a por ti”

Manifestación anti-LGTBI en Dakar el 6 de marzo de 2026 //

Senegal endurece la ley contra la homosexualidad: “Estamos en pánico, basta con la mínima denuncia para que te señalen y vengan a por ti” 

Cientos de personas LGTBI+ y activistas por la defensa de este colectivo se esconden o huyen del país. La norma penaliza con hasta 10 años de cárcel lo que denomina “actos contra natura”
José Naranjo | Planeta Futuro, El País, 2026-03-12
https://elpais.com/planeta-futuro/2026-03-12/senegal-endurece-la-ley-contra-la-homosexualidad-estamos-en-panico-basta-con-la-minima-denuncia-para-que-te-senalen-y-vengan-a-por-ti.html

El Parlamento de Senegal aprobó a última hora del miércoles una modificación legal que endurece las penas contra la homosexualidad e intensifica la represión contra activistas, colectivos y miembros de la comunidad LGTBI+. En las últimas semanas, un clima social de creciente homofobia, que ha incluido la publicación en redes sociales de fotografías, identidades y direcciones, ha provocado que cientos de personas LGTBI+ u otras vinculadas a la lucha por los derechos de este colectivo huyan a países vecinos y europeos, si consiguen un visado, o se refugien en ciudades y pueblos del interior, según las asociaciones de defensa de sus derechos. Pierre (nombre ficticio) ha dejado su hogar en Dakar y se esconde en casa de un amigo: “Estamos en pánico. Basta con la mínima denuncia para que te señalen por la calle y vengan a por ti”, asegura.

La reforma modifica el artículo 319 del Código Penal, vigente desde 1965, que sanciona los llamados “actos contra natura” con penas de entre uno y cinco años de prisión para quienes mantengan relaciones con personas de su mismo sexo. Con el cambio aprobado, las condenas pasan a situarse entre cinco y 10 años, con las penas más altas en los casos en los que haya menores implicados. La norma amplía además el alcance de la persecución penal a “personas y organizaciones que promuevan o financien la filosofía LGTBI”. También se endurecen las sanciones económicas: las multas, que hasta ahora podían alcanzar los 2.250 euros, podrán llegar a 15.000 en función de la gravedad de los hechos. En la legislación senegalesa, la homosexualidad queda así equiparada a conductas como la necrofilia o la zoofilia.

Un total de 135 diputados votaron a favor de la modificación de la norma, que también sumó tres abstenciones. Sin embargo, prácticamente todos los miembros de la oposición, que suma 30 escaños, decidieron ausentarse de la votación de la ley. Tierno Alassane Sall, diputado opositor, denunció la “mala fe” del Gobierno y del partido gubernamental Pastef, que acusaron a los regímenes precedentes de haber defendido o estimulado la homosexualidad. Por todo ello decidió no tomar parte en la votación, así como sus compañeros opositores.

“Tengo mucho miedo”
Hace dos semanas, Pierre hizo sus maletas y se mudó de la capital a un pueblo del interior del país. “Estamos atrapados. Todo este debate público no hace sino empeorar las cosas para nosotros. Siempre he intentado llevar una vida discreta, pero mis vecinos empiezan a sospechar. Tengo mucho miedo”, dice por teléfono desde la casa de un amigo. De 54 años, casado y con cuatro hijos, vive su homosexualidad en las sombras. “Hice de todo para disimular, para pasar desapercibido. Incluso mi matrimonio fue un intento de quitarme presión. Pero soy lo que soy. Las cosas se han puesto muchísimo peor. Siento que en cualquier momento me van a arrastrar por la calle, pegar una paliza o algo peor”, revela.

La reforma de la ley ha sido impulsada por el Gobierno senegalés y, en particular, por el primer ministro Ousmane Sonko, quien antes de llegar al poder se posicionó con claridad a favor de endurecer la legislación y llevó esta promesa a su campaña electoral. A comienzos de febrero, dos semanas antes de que el Ejecutivo elevara el proyecto de ley al Parlamento, más de 30 personas fueron detenidas en Senegal acusadas de “actos contra natura”, transmisión voluntaria del VIH, pedofilia y violaciones cometidas contra menores. Entre los detenidos se encuentran conocidos periodistas, presentadores de televisión y un cantante, lo que incrementó el interés de unos medios de comunicación que publicaron numerosos detalles de la investigación. Todo ello desembocó en una manifestación contra la homosexualidad que recorrió las calles de Dakar.

Este suceso no es sino el último de una vasta campaña homófoba estimulada por grupos islámicos, como Jamra o And samm djiko yi, que llevan años presionando a las autoridades para endurecer la legislación contra los homosexuales. Jamra asegura tener una lista de 650 homosexuales y activistas LGTBI+, con fotografías e identidades completas, que va a facilitar a las autoridades para que sean llevados ante la justicia. Algunos de esos nombres y direcciones, acompañados de retratos, se han filtrado a las redes sociales y a ciertos medios de comunicación, lo que ha incrementado el clima de miedo entre las personas LGTBI+. En los últimos años se han multiplicado las palizas, actos de violencia y la estigmatización de homosexuales, como cuando en 2023 una multitud enfervorecida desenterró el cadáver de un joven señalado como gay y le prendió fuego en una calle de Kaolack.

Sin embargo, el incremento de la homofobia no es exclusivo de Senegal. Más de 30 países africanos tienen leyes que penalizan la homosexualidad y, en los últimos años, un puñado de naciones como Kenia, Uganda, Malí, Burkina Faso y ahora Senegal las han endurecido. “En realidad es difícil hablar de retroceso en materia de derechos de las personas LGTBI porque nunca ha habido avances. Efectivamente ahora estamos mucho peor que hace 20 o 30 años, se han intensificado los ataques y se puede hablar directamente de persecución. Ahora se habla más de la cuestión LGTBI+ y se la considera una importación occidental, lo que ha complicado mucho las cosas”, asegura la camerunesa Larissa Kojoué, investigadora de Human Rights Watch (HRW).

En su argumentación de defensa de la reforma de la ley, los grupos políticos que sostienen al Gobierno en el Parlamento senegalés calificaron una y otra vez a la homosexualidad como una “perversión”, “desviación” y, en todo caso, como “un comportamiento totalmente contrario a nuestros valores y nuestra cultura”, defendiendo que endurecer las penas era necesario para “defender a nuestros jóvenes y nuestra infancia”.

Para Kojoué, quien se define como feminista, panafricanista y anticolonialista, “el discurso que define la homosexualidad como algo occidental no tiene ningún fundamento. Numerosos estudios han confirmado que no es así, que los homosexuales existen en todas las regiones del mundo. Defender lo contrario es una narrativa que divide, que manipula a la opinión pública, que está politizada”.

En África, países como Sudáfrica o Cabo Verde tienen una amplia tradición de respeto a los derechos de las personas LGTBI y otros, como Angola o Botsuana, han despenalizado las relaciones entre personas del mismo sexo. Sin embargo, son más la excepción que la norma. En mayo de 2023, Uganda aprobó una ley homófoba muy severa, que incluye cadena perpetua e incluso pena de muerte para la llamada “homosexualidad agravada”. En 2025, Burkina Faso penalizó las relaciones homosexuales con penas de entre dos y cinco años. Kenia y Nigeria han seguido los mismos pasos recientemente.

En el caso de Senegal hay un componente político añadido. Esta reforma legal procede del primer ministro Ousmane Sonko y coincide con una grave crisis entré él y el presidente del país, Bassirou Diomaye Faye. Pese a que ambos proceden del mismo movimiento político, el Partido Patriotas Africanos de Senegal por el Trabajo, la Ética y la Fraternidad (Pastef), que llegó al poder hace dos años, y fueron compañeros de oposición durante largos años, ambos aspiran a ser candidatos a las próximas elecciones presidenciales y mantienen posturas divergentes sobre cuestiones relevantes como la crisis de la deuda. Este miércoles, la mayoría de diputados se apresuraron a felicitar a Sonko por esta iniciativa, “no un mero acto legislativo, sino un acto de soberanía que conecta con el sentimiento de la nación senegalesa”, dijeron.

lunes, 4 de diciembre de 2023

#hemeroteka #bollerak | Euskal letretako bollerak sitsez eta isiltasunez

June, Lizar, Amaia eta Eva mahai-inguruan //

Euskal letretako bollerak sitsez eta isiltasunez

Lizar Begoña, June Fernández, eta Eva Pérez-Pons mahaiaren bueltan bildu ziren abenduaren 2an, Izarran (Araba). ‘Bollerak euskal letretan’ izenburupean, bollerak izendatzeko aukeratzen diren hitzez, isiltasun eta minez, eta erreferente bollero faltaz aritu ziren hizketan.
Onintza Irureta Azkune | Argia, 2023-12-04
https://www.argia.eus/albistea/euskal-letretako-bollerak-sitsez-eta-isiltasunez

Mahai-ingurua Sareinak taldeak antolatu zuen, Gorbeialdeko EHGAMekin elkarlanean. Gidari lanak egin zituen Amaia Alvarez Uria Sareinak taldeko kideak. Hizketaldirako baliatu zituen Lizar Begoñaren ‘Gepardo japoniarrak’ (Susa) poesia lana, Eva Pérez-Pons-en ‘Erresistentziarako gorputzak: bollerak’ (Lisipe) saiakera, eta June Fernándezen ‘Mariokerrak. Nola izan / esan bollera euskaraz ‘(Txalaparta) saiakera.

Amaia Alvarezek sarrera eman dio mahai-inguruari, esanez, azken urtetxoetan gero eta bollera gehiago ari dela literatura argitaratzen, eta pozgarria dela.

Hitzak aukeratzen
Alvarez hasi da galdezka ea zein hitz erabiltzen diren bollera esateko edo zein aukera dauden. June Fernándezi eman dio hitza eta ‘Mariokerrak. Nola esan / izan bollera euskaraz’ liburuari egin dio erreferentzia azken horrek. Izan ere, Fernándezek eta Alvarezek aurten bertan argitaratu dute liburua Txalaparta argitaletxearekin. Liburuaren abiapuntua Zinegoak izan zen. Zinegoak-eko antolatzaileek eskatu zieten ea egingo zuten hiztegi bat, eta hala, Aitor Aranaren ‘Gay hiztegia’-ren baliokide bat egitera abiatu ziren. Laster konturatu ziren hiztegi soil bat gaindituko zuela eta bi galderei erantzun nahi dien lana prestatu zuten Zinegoak-erako: nola esan lesbiana euskaraz, eta nola izan lesbiana euskaraz. Hasierako proiektuak liburu forma hartu zuen azkenean.

Fernándezek azaldu du libururako galdekatu zuten jendearen artean nabarmen ikusi zutela bollera hitza zela erabiliena. Termino politizatuagotzat dute (lesbiana hitza baino, adibidez), identitate politiko bat adierazten du eta subertsiboagoa da. Alabaina, Fernándezek aipatu du terminoak ez duela Euskal Herri osorako balio. Ipar Euskal Herrian gouine erabiltzen dute. ‘Mariokerrak’ libururako elkarrizketatutako ‘beteranoek’, aldiz, lesbiana terminoa aldarrikatu dute. Entzule batek ere aipatu du, lesbiana hitzaren erabilera ez duela baztertzen; bollera hitzak esanahi politikoa badu gaur egun, bere garaian lesbiana hitzak ere bazuela esanahi hori.

Fernándezek eta Alvarezek, berriz, eta hitz berriak sortzeko jolas egitea aldarrikatu nahian, azaldu dute nola mariokerrak terminoa proposatu duten bollera-glosarioa osatzen joateko. Irrikaz daude liburuaren bi egileak marioker terminoak zein bide egingo duen jakiteko. Oraingoz, Fernándezek Tinderren marioker erabiltzaile bat topatu du.

Eva Pérez-Ponsen ustez, bollera hitza lesbiana eta emakume homosexuala terminoetatik ateratzen da eta feminismo heterotik ateratzeko balio du. Errealitateak aldatzeko balio duen eta oso esanahi zabala duen terminotzat du, genitalitatetik eta sexu desira adieraztetik harago doana. Lizar Begoñak ere, bollera terminoaren alde egin du, lesbiana hitzarekin alderatuta modu politizatuagoan hartzen du.

Lesbiana, bollera, gouine hitzak alde batera utzi eta Alvarezek gogoeta egin du: sexualitatearekin lotutako zein hitz gutxi dagoen euskal literaturan, eta ‘Mariokerrak’ libururako galdetuta ere, oso gutxi jaso dituztela azaldu du. Gaiak tabua izaten jarraitzen du. Begoñak ahots gora egin du gogoeta: “Erreferenteak, irudiak, hitzak… falta zaizkigu”.

Sitsak eta isiltasunak
Esaten ez denaz eta isiltzen denaz aritu dira hizketan tarte batez laurak. Begoñak Sitsak poema irakurri du (‘esan nahi nizuna esan gabe / sabelpean hil zait / beste sits guztiak bezala’), eta azaldu du zer kontatu nahi zuen: “Esaten ez den guztia tripan hiltzen da”. Hitzak hustu eta beste esanahi bat ematen saiatu da Begoña bere poema liburuan. Begoñarentzat idaztea, “barruan daukadan gauza amorfo hortaz” aritzeko modua izan da, bere eremu librea. Pérez-Ponsek gehitu du oso hiztegi bitarra daukagula, praktikak eta hizkuntza ez doazela batera. Fernándezek bolleren minak aipatu ditu, minak isiltzea. Begoña eta Fernández bat etorri dira adieraztean sarri sortzaile bollerek esan nahi dituztenak idatziz transmititzen dituztela, eta ez aurrez aurre.

Euskal letretan bolleren presentzia
Alvarez errepasoa egiten hasi da di-da batean: Itxaro Borda aitzindari, beste belaunaldi batekoak Kattalin Miner eta Danele Sarriugarte, bertsolari bollerak, poesia egiten ari diren gazteak… Aipatu du ‘outing’-az (armairutik ateratzeaz) eztabaidatzeko beharra dagoela. Alde batetik, mahai-inguruan ere azpimarratu den bezala, euskal letretan erreferenteak falta direla nabarmentzen da, baina bestetik, armairutik ateratzeko zailtasunak daude. Begoñak ñabardura bat gehitu dio Alvarezen gogoetari: “Sortzaileak pentsa dezake ‘outing’a eginez gero, haren lanak begirada murriztailea jaso dezakeela, hau da, gu prisma bakarretik irakurtzeko arriskua dago, eta sortzaile bakoitza gauza askok zeharkatzen gaitu”.

domingo, 9 de julio de 2023

#hemeroteka #bolleroak | June Fernandez Casete: «Azken urteetan mugimendu lesbofeminista euskaldundu egin da»

Naiz / 'Mariokerrak' liburuaren aurkezpena Gasteizko Sorginenean //

June Fernandez Casete · Kazetari eta militante feminista: «Azken urteetan mugimendu lesbofeminista euskaldundu egin da»

Txalaparta argitaletxearen eskutik aurkeztu dute “Mariokerrak. Nola esan/izan bollera euskaraz” liburua Amaia Alvarez Uriak eta June Fernandez Casetek. Zinegoak elkarteak egindako proposamenari tiraka, euskararen eta lesbianen komunitatearen arteko uztarketaz eta intersekzioaz egin dute gogoeta, bi urteko «bollojabetza» lanean.
Garazi Castaño | Naiz, 2023-07-09
https://www.naiz.eus/es/hemeroteca/gara/editions/2023-07-09/hemeroteca_articles/azken-urteetan-mugimendu-lesbofeminista-euskaldundu-egin-da

Ekain honetan kaleratu da “Mariokerrak. Nola esan/izan bollera euskaraz” liburua, Amaia Alvarez Uria eta June Fernandez Caseteren bi urteko lanaren emaitza. Liburu hau Zinegoak jaialdiarekin bi urtez egindako proiektu baten egokitzapena da. Proiektu hori orain arte webgune batean izan da ikusgai. Topaketa batzuk ere egin dituzte. Eta bat-batean, paperezko euskarri bat iritsi da. Oraindik ere badira paper zaleak, nahi dute proiektua ukitu eta usaindu eta liburutegi eta liburu-dendetan ikusi. Beraz, poz-pozik daude.

Hasieran Aitor Aranaren “Gay hiztegiaren” baliokide bat sortzea zen asmoa. Konplexuagoa da emaitza.

Zinegoak elkartea ezaguna da izen bereko zinema jaialdia antolatzeagatik, baina azken urteetan proiektu kulturalak ekoizten hasi da. Testuinguru horretan, euskaltzaletasuna eta LGTBI identitateak uztartzen zituen egitasmo bat diseinatzea proposatu zidaten. Nire hasierako ideia lesbianismotik Aranaren “Gay hiztegia”-ren baliokide bat sortzea izan zen. Amaia Alvarez Uriarekin jarri nintzen harremanetan, besteak beste, euskararen erabilera inklusiboa landu duelako. Militantzia eremuan ere egin du ekarpena. Bere garaian, kide batekin batera, “bollera” esateko “zoropila” berba proposatu zuen mugimendu lesbofeministan. Oroitzapen hori nuen, eta proposamena egin nionean, esan zidan aberasgarriagoa izango litzatekeela proiektu kolektibo eta parte-hartzaile gisa planteatuta.

Eta nolakoa izan da bidea?


Lehen urtean Euskal Herriko hainbat bollera euskalduni galdera sorta bat planteatu genion. Haien erantzunetatik glosario moduko bat atera genuen, eta haien ekarpenak Zinegoak-eko web atarian argitaratu genituen; hitzez gain, hausnarketak ere tartean ziren. Bigarren urtean, konturatu ginen, hitzetatik harago, bollera eta euskaldun gurutzaketari buruz hausnartzea interesgarria zela; elkarrizketa sakonak izan genituen bollera kolektibo eta norbanakoekin. Azken ardatza sorkuntza izan zen: euskal bollera artistei (bertsolari, idazle, ilustratzaile…) gure lanerako piezaren bat sortzeko edo uzteko proposatu genien.

Landutakoen artean daude euskal bolleren errealitate eta praktika linguistikoak. Horien artean askotan kontraesanak sumatu dituzue. Zeintzuk dira kontraesan horiek?

Belaunaldi eta lurralde artean egoera ezberdina da. 40 urtetik gorakoek aukeratu beharra izan zuten: giro euskaldun heterosexualetan bizi edo giro LGTBI erdaldunean. Hala ere, batzuk espazioak sortzen saiatu ziren, bollera euskaldunen topaketak egiten, esaterako. Duela 20 urte inguru izan zen hori. Azken urteetan mugimendu lesbofeminista euskaldundu egin da. Gasteizkoa adibide garbia da: 7menos20 kolektiboko Txikiri ‘La vasca’ deitzen zioten, arraroa zelako giro LGTBIan euskaraz bizitzea. Eta gaur egun, BALA kolektiboak euskaraz militatzen du, eta euskarazko iruditegia sortzen ari dira. Esaterako, ahobizi sinbolodun pegatina bat egin zuten cunnilingus-aren irudiarekin jolastuz. Kontraesanei dagokienez, bestalde, askok aipatzen dute euskararen normalizazioaren aldeko borrokan eta aniztasunaren kudeaketan sumatzen dituztela gehienbat.

Erreferentziez eta erreferente faltaz gain, euskal bolleren errepresentazioaz ere hausnartu duzue.

Libururako berariaz sortu dugun edukia da hori. Esentzialismoan erori gabe, nahiko agerikoa da begirada heterosexualetik pertsonaia bat sortzen denean gertatzen dena. Deigarria da, adibidez, zer joera dagoen lesbianak telesailetan polizia izan daitezen. Itziar Ituñoren pertsonaiarekin gertatu zen bere garaian Goenkalen. Eta orain dela gutxi “Intimidad” telesailean ere berdin; berriro ere Ituño, lesbiana eta ertzaina. Maitasun erromantikoa ere ageri da… Horrelako ‘mainstream’ produktuetan ez dira gure disidentziak irudikatzen.

Hala ere, azken urteetan halako kultura bollo-euskaldun baten eztanda izan da. Bollo-bertso saioak nabarmenduko nituzke eta, oro har, bertsolaritzan dagoen ikusgarritasun lesbikoa. Beste adibide bat “eRRe” emanaldia izan daiteke. Edo Edurne Azkarate bezalako aktore batek egun duen proiekzioa ikusgarritasun bolleroa sustatzeko erabiltzea. Baita Olatz Salvador musikariak ere. Halako erradiografia bat osatu dugu, eta horri gehitzen zaizkio laugarren kapituluan hainbat artistak egindako ekarpenak.

Euskalgintza eta feminismoaren arteko uztarketaren inguruko hausnarketetan dezente aurreratu da. Zuek pauso bat harago eman duzue eta hegemonia linguistikoaren eta heteroarauaren arteko harremanean jarri duzue fokua. Zein lotura topatu dituzue?

Elementu amankomun asko topatu ditugu, armairua eta estres-linguistikoarena, adibidez. Euskaltzaletasunean armairuaren analogia erabili izan da. Hala sentitzen da: bollera izatea eta euskaraz bizitzea normaltasunaren aurka egitea da. Eta alde batetik edo bestetik, borrokatzea dagokizu, baita bi zentzutan borrokatzea ere. Horrek estres-linguistiko bat sortzen du, argi eta garbi, eta zama sentipena. Eztabaida mahai gainean dago: ikusgaitasuna exijitu behar al diegu pertsonaia publikoei? ‘Outing’-aren debatea da hori. Zilegi al da aipatzea pertsonaia bat bollera dela, demagun bertsolari bat, jakinda berak ez duela bere burua horrela posizionatzen?

Feminismoaren eta euskaltzaletasunaren arteko lotura asko landu da, baita estrategien inguruko eztabaidak ere. Gure kasura ekarrita, gauza bera da. Zer egin behar dugu: seduzitu, konfrontatu…? Produktu kultural propioak izatearen beharra beste elementu amankomun bat da. Kezka hori presente dago bietan, baita komunitatea indartzearen beharra ere.

Kulturgintzatik egindako aurrerapausoak aipatu ditugu. Baina militantzian oraindik ere kontrajarri moduan sentitzen diren bi mundu al dira euskalgintza eta mugimendu transmaribibolloa?

Egia da pandemiaren ondorioz nahiko momentu likidoan dagoela militantzia, baina badaude azpimarratzeko kasuak. EHGAM esaterako, 90eko [i.e. 70eko] hamarkadan sortu zen eta euskalduna zen. Berpizten ari da orain eta berriz ere euskaratik ari da egiten. Belaunaldi berri bat egon da, orain malkartsu dagoena, baina espazio berriak sortu dituena. Bollo-bertso saioak aipatu ditut aurrez, militantzia eta kulturgintzaren arteko mugak lausotzen direlako. Egia da azken urteotan hiriburuetako elkarte bolleroak ahuldu egin direla, baina herrietan talde berriak sortu dira, eta kasu askotan, euskaraz jarduten dute edo elebidunak dira. Beraz, nabari da Euskal Herriko errealitate linguistikoa aldatu dela eta ulertu dela euskara badela militatzeko hizkuntza apropos bat. Koherentzia moduko bat eskaintzen du: hegemonia baten kontra egiten duzunean, koherentea da gainerako hegemoniak ere zalantzan jartzea.

Lesbiana eta bollera izendapenen artean bada desberdintasunik. Pisuzkoa askotan. Zein hautu egin duzue zuek terminologikoki?

Partaideen esku utzi genuen hori. Belaunaldien arteko desberdintasuna sumatzen da. Nagusientzat lesbiana bada termino politiko bat, bere garaian ikusgai izatea lesbiana moduan oso apurtzailea izan zelako eta lesbianismo politikoan kokatzen direlako. Azken urteotan, LGTBI identitateak neurri batean normalizatu egin direnez, gazteek beharra ikusten dute ‘bollera’ edo ‘gouine’ bezalako termino konfrontatiboak erabiltzeko, iraina geureganatzearen ariketatik datozenak. Hala, desberdintasuna markatu nahi da bolleren eta heteroarauan nahiko eroso txertatu diren lesbiana aberats, zuri, lirain... horien ―identitate ez-politikoen― artean.

Mariokerrak hitza asmatu dugu guk. Amaia Alvarez Uriaren ekarpena izan da, queer-en baliokide moduan erabiltzeko. Azken boladako beste eztabaida bat da ea identitateen politikatik atera eta zisheteroarauaren aurkako fronte bateratua osatu behar dugun, proiektu politiko amankomuna osatuz. Ondarroan, adibidez, ‘desbiderau’ hitza erabiltzen dute. Beste bide posible bat iruditzen zait. Ez soilik sexu orientazioak izendatzeko, baita arautik ateratzen garen pertsona arraro eta desbideratuak modu zabalagoan izendatzeko ere.

Bollojabetza gisa definitu duzue bi urtetako lana. Zer esan nahi duzue zehazki horrekin?

BALA kolektiboaren ekarpena da hori. Durangon ospatutako azken Jardunaldi Feministetan haien ponentziarako erabili zuten hitza. Iruditzen zaigu ikusgaitasun lesbikoa ardatz duen proiektu profesional edo militante batek behartu egin behar zaituela zure eguneroko bizitzari esanahia ematera. Adibidez, gertatu zaigu gazte sortzaileak liburuan parte hartzera gonbidatzean, zalantza egitea. Badirudi oraindik arraroa dela norbaiti ‘zu bollera zara?’ galdetzea. Errepresentazioen kapituluan ere gertatu zaigu zein artista aipatu eta zein ez zalantza egitea. Barneko zein kanpoko armairuekin egin dugu topo proiektuan zehar. Horregatik, bollojabetza ariketa kolektiboa izan da, baina baita norbanakoena ere.

jueves, 3 de noviembre de 2022

#hemeroteka #testigantza #outing | “Eskerrik asko 18 urteko pertsona hau armairutik ateratzera behartzeagatik”

Argia / Kit Connor 'Heartstopper' telesailan //

“Eskerrik asko 18 urteko pertsona hau armairutik ateratzera behartzeagatik”

Mikel Garcia | Argia, 2022-11-03

https://blogak.argia.eus/mikel-garcia/2022/11/03/eskerrik-asko-18-urteko-pertsona-hau-armairutik-ateratzera-behartzeagatik/

Bi mutikoren arteko telesail ospetsu batean protagonista izan ostean, Kit Connor aktorearen sexualitatea espekulazio iturri izan da, eta hain prozesu intimo eta pertsonala behar lukeena, norbere tempoak eta zalantzak errespetatuz, esposizio publiko deserosoa bihurtu da Connorrentzat: bisexuala dela haizatu du, gogoz kontra. Armairutik ateratzea eskubidea da, ez obligazioa.

Bere sexualitatearen inguruan garbi ez mintzatzea izan da Connorrek askoren ahotik jaso duen kritika, eta definitu beharra presio itzela bilakatu da azkenean; sare sozialak baliatu ditu bisexuala dela adierazteko. Aurretik egin izan dizkioten elkarrizketetan garbi utzia zuen: bere sexualitatearekin eroso dago, baina sentitzen du oraindik gaztea dela bere burua sexualki etiketatzeko, are gehiago publikoki. Auskalo, agian oraindik ez zuen argi zein etiketa zegokion, etiketarik zegokion ere; edonola, ez zegoen prestatuta munduari azalpenak emateko. Eta munduari ez zion azalpenik zor.

Ikusgaitasuna bai, baina ez horrela
LGBTI+ pertsonen ikusgaitasuna garrantzitsua da, heterosexualitatea arau eta hegemonia den gizartean. Baina gogoratu behar dugu beti dela gogorra armairutik ateratzea, konfiantza eta segurtasuna behar dira pausoa emateko, eta bakoitzari dagokio bere bidea egitea. Eta armairua kartzela da, bai, baina baita leku segurua ere, norbera nahikoa indartsu sentitzen ez denean.

Argiarako egindako elkarrizketa batean Ibai Fresnedok jaurtitako gogoeta datorkit gogora: “Sexu askapenaren borrokan LGBT pertsonen ikusgaitasunak sortzen digun grinagatik, batzuetan nolabaiteko presioa eragiten diogu armairuan jarraitzen duenari, atera dadin, eta hori ere bada indarkeria. Oso prozesu pertsonal eta intimoak direnak ezin ditugu behartu. Ikusgaitasunak elkarzaintzarako sare potenteak behar ditu oinarrian, baita autodefentsarako pedagogia sakona ere. Alegia, armairuak hautsi nahi ditugu, bai, baina ‘barruan’ dagoena zainduz”.

‘Heartstopper’ telesailaren protagonistetako bat da Kit Connor. Kontatu genuenez, belaunaldi berrientzat erreferente pozgarria bilakatu da dagoeneko bi mutikoren arteko lehen maitasun istorio ezti eta jostari hau.

jueves, 28 de julio de 2022

#hemeroteca #lesbianismo #armarios | Toñi Moreno se sincera: “Nunca he salido del armario. Me echaron a patadas”

Semana / Toñi Moreno //

Toñi Moreno se sincera: “Nunca he salido del armario. Me echaron a patadas”.

Toñi Moreno ha denunciado que ella no salió del armario, sino que fueron otros quienes hablaron por ella y cómo creció pensando que sus sentimientos hacia las mujeres eran pecado, lo que le ha marcado mucho en su vida.
Raoul Higuera | Semana, 2022-07-28
https://www.semana.es/corazon/toni-moreno-sincera-nunca-salido-armario-echaron-patadas-20220728-002524107/ 

Toñi Moreno ya no se esconde, aunque en cierto modo nunca ha tenido la necesidad de hacerlo. La presentadora ha querido mostrarse más cercana si cabe con su público y ha dejado que sean sus fieles seguidores quienes le pregunten aquellos que les interesa sobre su vida, sin poner filtros o límites a sus cuestiones. La andaluza se ha propuesto responder a todo con total sinceridad y parece que ha cumplido con creces, pues ha tratado temas que antes prefería dejar aparcados a un lado, como es su homosexualidad, la cual prefería no dar mayor importancia al entender que no la define como persona, sino que tan solo es una característica más que tan solo a ella le incumbe. Sin embargo, no ha tenido reparo alguno en hablar con naturalidad de esta parcela de su vida, denunciando además que con ella no se hicieron del todo las cosas bien.

La presentadora ha publicado un vídeo en sus redes sociales en las que responde a las cuestiones que sus fans le han realizado. Toñi Moreno responde con naturalidad y reconoce que es importante que uno mismo se acepte tal cual es, aunque entiende que es complicado a veces llegar a este equilibrio personal. También, sobre esto, en relación a cómo su amiga María del Monte había aprovechado el Día del Orgullo LGTBI para reconocer su homosexualidad y presentar de forma oficial a su novia al mundo, Toñi Moreno quiere apuntillar que a ella no se le dio la oportunidad de salir del armario, pues se le adelantaron sin su consentimiento: “Yo soy una persona que nunca ha salido del armario. Me han echado a patadas”, decía a modo de queja pero con su característico sentido del humor.

Toñi Moreno no siempre lo ha tenido fácil por su condición sexual y en su etapa escolar lo pasó especialmente mal al estar escolarizada en un colegio de monjas que criminalizaban aquello que se salía de su estricta norma. Así, la presentadora recuerda cómo las monjas en el colegio le decían que era pecado sentirse atraído por una persona del mismo sexo. Algo que sabe a la perfección que no es cierto, que es tan solo una opinión arcaica, pero que le ha afectado mucho a lo largo de su vida, a modo de contradicción grabada a fuego en su alma: “Eso lo tenía a hierro hasta hace un cuarto de hora, tengo 46 años”, explicaba.

Son muchas las cuestiones que se le han preguntado a Toñi Moreno. Además de hablar de nuevos proyectos dentro y fuera de la televisión, preguntas sobre su familia o sobre su pasado, lo que más parece que interesa a sus seguidores son aquellas cuestiones sobre el estado de su corazón. Todos quieren saber si Toñi Moreno está enamorada y si comparte sus días con un nuevo amor, a lo que ella responde lo más sincera posible, reconociendo que en estos momentos no tiene a una persona a ese nivel en su vida, pero que no se cierre a que aparezca su media naranja, a la que se entregaría de lleno a vivir la aventura del enamoramiento. Pero, mientras eso llega, tiene muchos motivos para sonreírle a la vida, como su hija Lola.

lunes, 4 de julio de 2022

#hemeroteca #lgtbi #terminologia | Cinco conceptos del colectivo LGTBIQ+ que quizás no conocías

Público / Marcha del Orgullo Crítico, Madrid, 2022-06-28 //

Cinco conceptos del colectivo LGTBIQ+ que quizás no conocías.

Explicamos de manera clara y sencilla algunos de los conceptos más comentados durante la semana del Orgullo.
Público, 2022-07-04
https://www.publico.es/sociedad/cinco-conceptos-colectivo-lgtbiq-no-conocias.html

Esta semana España celebra el Orgullo LGTBIQ con diversas actividades en diferentes localidades. Estos eventos tienen un carácter festivo a la vez que reivindicativo, ya que pretenden denunciar los daños y problemas que sufre el colectivo, además de dar visibilidad a realidades históricamente excluidas de la sociedad. Estos son algunos de los conceptos que estarán presentes en las protestas, explicados de forma clara y sencilla.

'Pinkwashing'
En inglés, ‘pinkwashing’ significa "lavado rosa" y hace referencia a lo que se conoce como capitalismo rosa. Se trata del uso que hacen las empresas de las reivindicaciones LGTBIQ para lavar su imagen, aunque el resto del año no muestren ningún interés por los problemas del colectivo.

El ejemplo más evidente son las multinacionales, que teñirán su logo con la bandera arcoíris en todas sus redes sociales, excepto en las cuentas de países en los que el colectivo continúa siendo perseguido. Este fenómeno tiene su análogo feminista, el capitalismo morado, en el que los negocios instrumentalizan el 8 de marzo con este color.

'Queerbaiting'
Parecido al capitalismo rosa y al ‘pinkwashing’, este concepto también está relacionado con la manera en la que empresas privadas utilizan a las personas LGTBIQ para su propio rédito económico, en este caso, dentro del mundo de la cultura. Muchas series, libros o películas muestran uno o varios personajes que podrían pertenecer de algún modo al colectivo, pero jamás confirman su orientación sexual.

Esta es la principal crítica de muchos fans sobre el personaje de Will Byers en la aclamada serie de Netflix, 'Stranger Things'. El caso del largometraje argentino ‘Mi mejor amigo’ levantó severas ampollas, ya que el equipo de ‘marketing’ vendió la película como de temática LGTB, pero no llega a suceder nada entre los protagonistas masculinos y ninguno confirma su identidad.

Otro ejemplo muy conocido es el de la exitosa trilogía ‘Dando la nota’. Los y las seguidoras de este musical jalearon la química entre Beca, interpretada por Anna Kendrick, y Chloe, a quien encarna Brittany Snow. La tensión entre estos dos personajes escaló en cada entrega, para frustración de los fans, pero para el beneficio de Universal Pictures, que distribuyó las películas.

'Outing'
‘Outing’ viene del inglés ‘out’ (fuera). En español se traduciría como sacar a alguien del armario o revelar su sexualidad o identidad de género sin su consentimiento. Muchas personas LGTBIQ lo son abiertamente en todos sus contextos, a veces como forma de activismo político, otras porque simplemente pueden y quieren vivir así.

Sin embargo, no todos los entornos son necesariamente seguros para el colectivo, ni todas las personas tienen por qué sentirse cómodas exponiendo una parte sí mismas ante cualquier circunstancia. Declarar la identidad de alguien LGTBIQ puede ponerlo en peligro o hacerlo sentir extremadamente incómodo. Es la decisión de cada uno elegir cuándo, cómo y con quién compartir esta información.

Despatologización trans
Es uno de los conceptos que más vamos a escuchar este año. La Organización Mundial de la Salud (OMS) eliminó en 2018 la transexualidad de su lista de trastornos psíquicos en la nueva edición de su manual de enfermedades, que entra en vigor este año. Las personas trans han luchado décadas por lograr este avance, que ya habían conseguido sus compañeros y compañeras del colectivo.

Despatologizar a las personas trans implica dejar de considerarlas enfermas. Por tanto, la llamada 'ley trans' dejará de exigir que presenten un diagnóstico de disforia de género. La norma va acorde con la idea de que ser trans no implica necesitar tratamiento psiquiátrico, como tampoco lo requiere ser lesbiana, gay o bisexual.

Demisexual
No, la demisexualidad no tiene nada que ver con sentirte atraído hacia Demi Lovato. Las personas demisexuales son aquellas que sienten atracción hacia otro individuo exclusivamente cuando han forjado algún tipo de vínculo emocional.

La demisexualidad se enmarca dentro del espectro asexual, es decir, aquellas personas que no experimentan atracción sexual hacia nadie. Sin embargo, al tratarse de un espectro, esta ausencia de atracción no tiene por qué darse siempre en su estado extremo. El Instituto Superior de Estudios Psicológicos define la demisexualidad como una especie de "asexualidad temporal".

viernes, 1 de abril de 2022

#hemeroteca #trans #testimonios | Un diputado conservador británico anuncia que es transgénero y denuncia que fue chantajeado y violado

El Mundo / Jamie Wallis //

Un diputado conservador británico anuncia que es transgénero y denuncia que fue chantajeado y violado.

Jamie Wallis reconoce que no está bien y Boris Johnson le ha apoyado públicamente con un tuit en el que alaba su valentía. "El Partido Conservador siempre te dará el cariño y el apoyo que necesites para poder sentirte tú mismo", ha escrito.
Alberto Muñoz | El Mundo, 2022-04-01
https://www.elmundo.es/loc/celebrities/2022/04/01/62458e5221efa0750b8b45dd.html

En la madrugada del miércoles, Jamie Wallis decidió contarle al mundo a través de su cuenta de Twitter un poco más sobre sí mismo. Es político, sí, concretamente diputado conservador por Bridgend, Gales, pero también es una persona transgénero. "Soy 'trans', o, mejor dicho, me gustaría serlo. He sido diagnosticado con disforia de género, y, la verdad es que me he sentido así desde que era un niño", explicó a través de un comunicado en su cuenta personal. El camino hasta ese tuit, sin embargo, no ha sido sencillo, pues según cuenta los dos últimos años han estado cargados de dolor. Un dolor infligido especialmente por dos personas: la que le chantajeó con hacer pública su identidad sexual y la que se aprovechó de ella para violarle. "Sinceramente, no estoy bien", reconoce.

Ahora, en cambio, lo que se ha encontrado Wallis ha sido apoyo. Empezando desde el primer ministro, Boris Johnson: "Compartir una historia tan íntima tiene que haber requerido de un inmenso valor. Gracias por tu valentía, Jamie, porque estoy seguro de que va a servir de apoyo para muchos otros. El Partido Conservador siempre te dará el cariño y el apoyo que necesites para poder sentirte tú mismo".

A sus 37 años, Wallis, que todavía no ha anunciado qué pronombres quiere que sean utilizados para referirse a él, podría ser el primer diputado británico que inicia un proceso de cambio de género. Antes que él, solo Nikki Sinclaire, quien fue eurodiputada en 2013, había reconocido abiertamente haber transitado, pero el de Wallis sería el primer caso que se conoce dentro de los muros de Westminster.

Pese al apoyo que está recibiendo ahora, el diputado conservador se encontró en el momento en que empezó la pandemia inmerso además en una pesadilla personal. "Nunca tuve intención de compartir con la gente quién soy de verdad, o, al menos, pensé que dejaría la política mucho antes de poder hacerlo", reconoce. "El problema fue que en abril de 2020 alguien me chantajeó, me sacó del armario ante mi padre y envió fotografías íntimas a varios miembros de mi familia. Me exigió 60.000 euros para estar callado. Sin embargo, en este caso el sistema funcionó. La Policía fue tan comprensiva y me dio tanto apoyo... Esa persona tuvo que declararse culpable y fue condenada a dos años y nueve meses de prisión por lo que hizo".

Las cicatrices emocionales de un momento tan complicado empezaron a pasarle factura a partir de entonces: "Durante un tiempo parecía que podría salir adelante y seguir con mi vida. Siempre supe que ser diputado y esconder algo como esto sería duro, pero fui tan arrogante que pensé que podría con ello. Bueno, pues lo cierto es que no".

Lo peor, sin embargo, estaba por llegar. "Hace unos meses, en septiembre del año pasado, me acosté con una persona que conocí en internet. Cuando llegó el momento y dije que no porque no quería ponerse un condón, esa persona decidió violarme. No he podido ser el mismo desde entonces y no creo que pueda recuperarme jamás. No es algo que puedas olvidar ni superar. Estoy en caída libre. Sinceramente, no estoy bien".

miércoles, 2 de marzo de 2022

#hemeroteca #homofobia #delitosdeodio | La Guardia Civil detiene a tres personas por un delito de odio en Jaca

Jacetania /

La Guardia Civil detiene a tres personas por un delito de odio en Jaca.

Jacetania Express, 2022-03-02

https://jacetaniaexpress.com/la-guardia-civil-detiene-a-tres-personas-por-un-delito-de-odio-en-jaca/ 

La Guardia Civil ha detenido a tres personas por un delito de odio. El Equipo Territorial de Policía Judicial de la Guardia Civil de Jaca dio comienzo a la operación tras recibir una denuncia en diciembre del pasado año.

La víctima había sido incluida sin su consentimiento en un grupo de una aplicación de mensajería, en el cual recibía mofas e injurias por su condición sexual. La ‘Operación Badilejo’ ha contado con la colaboración de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Bilbao en las tres detenciones realizadas.

Agentes del Equipo Territorial de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Jaca, en el marco de la Operación Badilejo, detuvieron con la colaboración de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Bizkaia, a principios de este mes, a tres personas como supuestos autores de un delito de odio.

La operación se inició tras recibir una denuncia el pasado mes de diciembre, cuando un ciudadano se personó en el Puesto de la Guardia Civil de Jaca manifestando haber sido incluido sin su consentimiento en un grupo de una aplicación de mensajería. Y que había recibido, por parte de algunos de los usuarios del mismo, varias mofas e injurias por su condición sexual, informa la Guardia Civil.

De las investigaciones llevadas a cabo, se pudo determinar que los supuestos autores eran tres varones residentes en Bilbao. Por ello, tras las correspondientes gestiones y una vez recabados todos los datos, agentes del Equipo Territorial de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Jaca se desplazaron a dicha localidad a primeros de este mes.

Plenamente identificadas y ubicadas estas personas, en colaboración con la UOPJ de la Guardia Civil de Bizkaia, se procedió a la detención de tres varones de 30, 37 y 40 años de edad como supuestos autores de un delito contra la intimidad y revelación de secretos sobre particulares, dentro del marco de los delitos de odio.

Las diligencias instruidas se entregaron al Juzgado de Instrucción Decano de los de Jaca, quedando en libertad a la espera de ser requeridos por la Autoridad Judicial, según las mismas fuentes.

sábado, 5 de junio de 2021

#hemeroteca #gais #testimonios | Ricky Martin sufre estrés postraumático por una entrevista donde le presionaron para decir que era gay

Imagen: La Vanguardia / Ricky Martin //

Ricky Martin sufre estrés postraumático por una entrevista donde le presionaron para decir que era gay.

El cantante ha recordado aquel episodio en que la periodista Barbara Walters prácticamente le obligó a salir del armario en público.
Lorena Montón | La Vanguardia, 2021-06-05
https://www.lavanguardia.com/gente/20210605/7507398/ricky-martin-estres-postraumatico-entrevista-gay.html 

Con motivo del inicio de junio, el mes del Orgullo Gay, muchos rostros conocidos están mostrando su apoyo a la comunidad LGTBI+, como hizo hace unos días la actriz Sophie Turner declarando abiertamente su bisexualidad. Otro de los famosos que ha hablado del tema ha sido Ricky Martin y ha recordado una entrevista muy dura de hace más de diez años. En ella el artista fue prácticamente obligado a decir si era gay o no, algo que, tal y como ha confesado, le causó estrés postraumático.

Y es que, a pesar de que se ha avanzado mucho en cuanto a derechos y aceptación en cuanto a la homosexualidad, bisexualidad y demás opciones en referencia a identidad de género y orientación sexual, aún sigue siendo un tema tabú en muchos lugares del mundo. Además, no hace tantos años también era una cuestión delicada de tratar en diversos ámbitos, siendo el de la música una de ellos.

En los años 2000, Ricky Martin estaba en plena cresta de la ola. Dos años antes había interpretado 'La copa de la vida', el tema oficial del Mundial de Francia de 1998 y justo un año después estaba arrasando con el súper éxito 'Livin’ la vida loca'. El puertorriqueño se había convertido en icono latino en una época en la que eran muy pocos los artistas de Sudamérica que conseguían triunfar fuera de sus fronteras, y parte de su éxito, además de sus canciones y su forma de bailar, radicaba en lo atractivo que resultaba para sus fans.

En aquel entonces ya se especulaba sobre su supuesta homosexualidad aunque él no entraba a hablar del tema. Es más, incluso mantuvo relaciones con mujeres como la conductora mexicana Jessica Alba, algo que incrementaba más las dudas sobre si le gustaban los hombres o no.

En una entrevista realizada en el año 2000 con la presentadora Barbara Walters, quien en la actualidad tiene 91 años, Ricky Martin vivió uno de los peores momentos de su vida al ser prácticamente forzado a revelar su orientación sexual. Así lo ha recordado ahora en una charla con la revista People.

“Tu podrías parar esos rumores”, le dijo Walters en aquel momento, insistiendo con “podrías decir ‘sí, soy gay’ o no”. Ricky Martin ha explicado abiertamente cómo se sintió en aquel momento. "Cuando me lanzó la pregunta me sentí violado porque simplemente no estaba preparado para salir del armario. Tenía mucho miedo”, ha contado poniéndose aún nervioso al recordar aquello. “Tengo aún un poco de estrés postraumático con aquello”, ha revelado.

La propia presentadora admitió hace unos años que aquella pregunta fue inapropiada. “En el año 2000 presioné muy duro a Ricky Martin para que admitiera si era gay o no, y la forma en que rechazó hacerlo hizo que todo el mundo creyese que lo era”, dijo a Toronto Star. “Mucha gente me dijo que le destrocé la carrera y cuando pienso de nuevo en aquello siento que fue una pregunta muy inapropiada”, añadió.

Ricky Martin reveló su homosexualidad en 2010 y siente que si le hiciesen esa misma entrevista en la actualidad, reaccionaría de otra manera. “Mucha gente me dice, ‘¿qué harías distinto?’. Bueno, puede que sí hubiese salido del armario en aquella entrevista. Habría sido muy grande porque cuando lo hice me sentí genial. Cuando se refiere a mi sexualidad, con quién soy, quiero hablar de lo que estoy hecho, sobre todo lo que soy. Porque si lo escondes, es una situación de vida o muerte”, ha relatado.

jueves, 14 de mayo de 2020

#hemeroteca #gais #vih #testimonios | “Me llamo Greg Louganis, soy gay y soy seropositivo”: la inspiradora historia del campeón olímpico que se enfrentó al mundo

Imagen: El País / Greg Louganis, 1988

“Me llamo Greg Louganis, soy gay y soy seropositivo”: la inspiradora historia del campeón olímpico que se enfrentó al mundo.

El estadounidense, que sufrió acoso escolar, tuvo devaneos con el consumo de sustancias, varios intentos de suicidio y un representante extorsionador, supo sobreponerse a los peligros que conlleva convertirse demasiado pronto en una estrella mundial.
Blanca Lacasa | Icon, El País, 2020-05-14
https://elpais.com/elpais/2020/05/13/icon/1589365417_176275.html 

“Me llamo Greg Louganis. Soy gay y soy seropositivo”. Así se presentaba Gregory Efthimios Louganis (San Diego, Estados Unidos, 1960), el mejor saltador de todos los tiempos, ante los medios y un puñado de estudiantes en 1995. Ocurrió tras la publicación de su libro autobiográfico 'Breaking the Surface', coescrito junto al ensayista Eric Marcus. En él, el deportista se atrevía a contar su historia siete años después del accidente que sufrió en los Juegos Olímpicos de Seúl donde, por un error de cálculo, se golpeó la cabeza contra el trampolín con la consiguiente hemorragia. Durante esos años, a Louganis le reconcomió la obsesiva sombra de la responsabilidad: cuando se produjo aquel percance él ya había contraído el VIH. Lo sabía y calló. Y, aunque el Comité Olímpico Internacional salió rápidamente al paso exonerándole de cualquier tipo de culpa (tal y como publicó El País en 1995), empezó a cuestionarse la ética de su comportamiento.

Este episodio no era sino el penúltimo eslabón de una carrera deportiva que parece haber sido escrita por el más dramático de los guionistas de Hollywood. Aunque quizás el elevado número de deportistas con relato trágico de fondo no sea más que el patente reflejo de que el deporte de élite suele llevar emparentado en muchas ocasiones brutales abusos e inhumanas exigencias. “Desde que trabajé en las autobiografías con Greg y luego con Rudy Galindo, un campeón de patinaje artístico de EE.UU., ya no veo las Olimpiadas o el patinaje artístico de la misma manera", explica el ensayista Eric Marcus. "Sé demasiado sobre las terribles vidas de los atletas de élite. Lo que les hacemos, al menos aquí en EE.UU., llega al nivel de abuso. Lo encuentro espantoso. La mayoría de los deportistas de élite se retiran jóvenes de sus deportes porque sus cuerpos les fallan a una edad temprana. Y entonces se dan cuenta de que prácticamente no están preparados para vivir una vida normal”.

La historia de Louganis tiene todos los ingredientes de deportista que empieza demasiado pronto y se convierte enseguida en una estrella mundial (problemas familiares, acoso escolar, tempranos devaneos con sustancias de todo tipo, intentos de suicidio y representante extorsionador) con un añadido: el de ser homosexual en unos tiempos en los que la homofobia campaba a sus anchas en el mundo del deporte. “Cuando Greg estaba compitiendo no había atletas olímpicos LGTBQI que hubieran salido del armario. Al ser percibido como gay, Greg se convirtió en el blanco de hostilidad abierta por parte de otros saltadores. Una de las cosas que él temía cuando decidió reconocer que era gay y que tenía SIDA era que sus fans le dieran la espalda. Sin embargo, fue justo lo contrario, lo cual fue muy alentador. Pero algunos de los medios de comunicación mostraron cierta histeria por la percepción errónea de que Greg había puesto a los atletas y al personal médico en peligro de exposición al VIH al golpearse la cabeza con el trampolín. De todos modos, conviene recordar que, aunque no en todos los deportes, la situación sigue siendo terrible para los atletas LGBTQ que compiten en la élite”, reconoce a ICON Marcus.

Con nueve meses, Greg fue dado en adopción. Sus padres de ascendencia samoana y sueca solo tenían 15 años y encontraron en el matrimonio de Peter y Frances Louganis, que ya habían adoptado una hija mayor, la familia perfecta para el pequeño. Mientras su madre y su hermana adoptivas siempre fueron para Louganis el mayor de los consuelos, con su distante padre la relación basculaba entre el amor y el odio. Su progenitor solo empezó a interesarse por él cuando fue consciente de que el muchacho tenía un talento fuera de lo común para las acrobacias. Y, como en tantos casos similares, el interés se convirtió en la peor de las pesadillas. Autoritario y exigente, su padre lo puso demasiadas veces al límite. Esa sensación de indefensión se extendería fuera de las dominios del hogar.

El colegio tampoco representaba un lugar más seguro. Por su color de piel, se ganó toda clase de insultos racistas; por su dislexia (que se le diagnosticaría sólo mucho más tarde) lo tacharon de ‘retrasado’ obligándole a imaginar estrategias de escapismo ("en la escuela siempre odié leer delante de otras personas porque cometía muchos errores. Así que me llevaba el libro a casa, memorizaba algunos párrafos y luego me ofrecía voluntario para leer esos párrafos en concreto") y por su afición a las piruetas y a la danza, era reiteradamente calificado de afeminado por los gallitos del instituto. Todas estas trabas llevaron a Louganis a meterse en los procelosos mundos del alcohol y las drogas a una edad muy temprana, llegando incluso a intentar quitarse la vida en más de una ocasión.

Sin embargo, su destreza en el salto era incontestable. Según recoge el documental Back on board: Greg Louganis (2014) de HBO dirigido por Cheryl Furjanic, para Sammy Lee, su descubridor y primer entrenador, Louganis era “caballo ganador”. Tenía esa habilidad que solo tienen los elegidos: “Es capaz de crear la ilusión de que lo que hace no requiere esfuerzo en absoluto”, explica en el documental Ron O’Brien, el hombre que le llevaría al éxito. El trampolín era el único lugar en el que Louganis era perfecto, inalcanzable e imbatible. A él no le motivaba competir, solo quería saltar. “No me interesaba la competición. Me interesaba actuar”, declaró en una entrevista a Harvard Business Review. Quizás por eso escogió el más solitario de los deportes, uno en el que estar solo frente al vacío buscando la perfección. “Es un deporte muy solitario", afirma O’Brien en el documental. "Estás ahí, con tu minúsculo bañador y no puedes decir: ‘Me han pasado mal la pelota’. Todo depende de ti”.

Se trata de un deporte en el que la única referencia es un entrenador que ordena y tutela cada minuto de una vida en la que lo único que cuenta es algo que llega a convertirse, como bien puntualiza O’Brien, en la “persecución obsesiva de un sueño”. En alguna ocasión, Louganis confesó viajar siempre con un Speedo en la bolsa porque nunca se sabe cuando surgirá la ocasión de subirse a una tabla a entrenar. “Cuando trabajaba con Greg pensaba en la suerte que tenía de no ser un atleta de élite. Greg y yo tenemos más o menos la misma edad y cuando estábamos escribiendo el libro, yo me encontraba a mitad de mi carrera y con muchas oportunidades por delante. Greg ya estaba retirado y esperaba morir más pronto que tarde. Pero incluso cuando tuvo claro que iba a vivir, se enfrentó a un camino plagado de retos. Lo único para lo que fue entrenado desde una edad temprana no era algo que pudiera seguir haciendo el resto de su vida. Carecía de las habilidades para la vida que la gente normal adquiere cuando crece”, señala Marcus.

Antes del aparatoso accidente de Seúl, la carrera de Louganis ya había protagonizado capítulos truculentos. Desde la muerte del saltador soviético Sergei Chalibashvili de la que Louganis se sintió indirectamente culpable (el soviético se vio obligado a igualar a Louganis realizando un salto de una extrema peligrosidad que, por aquel entonces, solo hacía el norteamericano) a la supuesta ayuda al también saltador soviético Sergei Nemtsanov para que desertara (cosa que a Louganis le valió el apodo de ‘marica comunista’), pasando por la ausencia de patrocinadores por los rumores de su homosexualidad.

Cada año, los cereales Wheaties sacaban cajas especiales con las leyendas del deporte. Por aquel cartón pasaron Edwin Moses, Carl Lewis, Evelyn Ashford y un sinfín más. Todos menos Louganis, que no lo haría hasta 2016. Pero si por algo destacó Louganis es por ser el vivo ejemplo (como Nadia Comaneci) de la perfección. Fue el primero en poner de acuerdo a siete jueces para puntuarle con sendos dieces y el único en atesorar cuatro medallas de oro olímpicas conseguidas en dos Juegos consecutivos (Los Ángeles 1984 y Seúl 1988, en las dos modalidades posibles: trampolín y plataforma). Todo esto a pesar de ser uno de los damnificados del boicot estadounidense a los Juegos de Moscú en 1980 en los que se esperaba que cosechara un oro.

Vergüenza y silencio
Unos meses antes de ir a los Juegos Olímpicos de Seúl, Jim Babbitt, pareja y manager de Louganis, descubre que tiene SIDA. Inmediatamente Louganis se hace las pruebas. Da positivo. No sabe qué hacer. Seúl está a la vuelta de la esquina. Le aconsejan fervientemente que siga entrenado: si él no va a los Juegos, el resto del equipo tampoco podrá hacerlo. Probablemente, el creciente clima de homofobia desatado a raíz de las primeras oleadas de SIDA desaconsejaba hacer pública la enfermedad. Era el año 87 y, según recoge el documental ‘Back on board: Greg Louganis’, en aquellos años no era raro ver a policías enguantados para detener a manifestantes gais o leer noticias en las que se decía que uno de cada siete encuestados estaban a favor de tatuar a los afectados por el SIDA.

El único camino posible para el deportista en aquel momento fue callar. Y la única solución para transitar por ese silencioso y pesado camino era un medicamento llamado AZT. Una medicación terriblemente agresiva de la cual se sabía poco pero que consiguió mantener a Louganis en la competición a cambio de no poder dormir más de cuatro horas seguidas. En ese estado físico y mental, se presenta Louganis en Seúl. Y entonces sucedió lo único que no podía, ni debía suceder. En el primer salto Louganis se golpea la cabeza con la tabla. Algo que no deja de revestir peligro si tenemos en cuenta que la velocidad de zambullida puede llegar a ser superior a los 50 kilómetros/hora. Louganis sale de la piscina. Sin confianza y con un charco de hemorragia detrás. Solo puede pensar en su responsabilidad, en aquel médico que le cose sin guantes quirúrgicos y en los rastros de sangre dejados en la piscina y en la cubierta. Aún así, Louganis se enfrenta al que sabía que sería el último salto de su carrera. "Ha terminado", se repetía. Y entonces Louganis se alza una vez más y consigue el salto que le daría su segunda medalla de oro en esos Juegos.

Alegando que los chinos le pisaban los talones, el saltador anuncia su retirada en 1989. Pero lo peor está aún por llegar. Hasta ese momento, Louganis –como tantos otros atletas demasiado enfocados en sus éxitos deportivos, sus marcas, sus entrenamientos y sus competiciones– se había despreocupado de unas cuentas que Babbitt manejaba a su antojo, y que le había estafado grandes cantidades de dinero. Cuando se quiso dar cuenta, Louganis estaba prácticamente en la ruina y sin poder deshacerse del causante de su bancarrota. Babbitt le amenazó con contar toda su historia si le retiraba el papel de manager y administrador. Pero en 1989 Louganis consigue una orden de alejamiento (nada sorprendente si tenemos en cuenta que Babbitt violó a Louganis a punta de cuchillo). El manager murió un año después víctima del VIH.

En 1994, Louganis decide escribir su biografía. ¿Por qué justo en ese momento? En 1993, el saltador se asusta: estaba perdiendo peso muy rápidamente y pensó que le quedaba poco tiempo. “Greg y yo fuimos presentados por un amigo común. Cuando nos conocimos, Greg estaba deprimido y triste. ¡Tenía razones para estarlo! Quería contar su historia con sus propias palabras antes de morir. Tenía SIDA y en 1993, el pronóstico era terrible. Su esperanza de vida era corta y emprendimos una loca carrera por terminar el libro para que pudiera estar vivo cuando se publicara. Lo que quería lograr era un relato completo de su existencia que había mantenido en secreto. Lo que me sorprendió durante nuestras más de sesenta horas de entrevistas y conversaciones fue cómo Greg compartía sus experiencias mostrándose muy poco afectado. Tenía poca perspectiva de algunas de las cosas horribles por las que había pasado y de lo extraordinario de sus logros en las Olimpiadas de 1988. Ganó dos medallas de oro mientras tomaba altas dosis de AZT, un poderoso medicamento con importantes efectos secundarios, incluyendo el deterioro de su equilibrio, lo que probablemente contribuyó a que se golpeara la cabeza. Creo que mis reacciones, incluyendo las lágrimas, le ayudaron a poner en perspectiva lo que vivió”, cuenta Marcus.

Cuando en la entrevista a la ‘Harvard Business Review’ se le pregunta a Louganis cuándo salió del armario él responde: “Depende de a quién le preguntes. Fui a la Universidad de Miami, lejos de donde crecí, y en el departamento de teatro, conocí a otros gais. Con mi madre, salí del armario en el 83. Así que para mis amigos y mi familia no era ningún secreto, pero mi política era no hablar de mi vida personal con los medios de comunicación”. Es en 1995, con la salida de ‘Breaking the Surface’, cuando Louganis le dice al mundo “Me llamo Greg Louganis, soy gay y soy seropositivo”. El libro se agotó a la media hora de salir a la venta. A pesar de la valentía, hubo quien quiso aprovechar el río revuelto. Fue el caso de Larry King, quien en su ‘late show’ en la CNN acorraló a Louganis preguntándole una y otra vez cómo es posible que un muchacho inteligente se contagiara de VIH.

Después de todo esto, a Louganis le llevó años convertirse en mentor del equipo de saltos estadounidense para los Juegos Olímpicos. Mentor, que no entrenador. Porque Louganis, víctima como fue de ese mal endémico de los deportistas de élite de salir al mundo sin herramientas, se empeña en preparar a los deportistas para lo que vendrá después, para su vida después de los saltos y para no seguir engrosando el historial de héroes olímpicos hechos pedazos.

A fecha de hoy, Louganis está felizmente casado con Johnny Chaillot, ha dejado atrás sus problemas financieros (tuvo que vender muchas de sus pertenencias, medallas olímpicas incluidas, para conservar su casa), se ha convertido en un tenaz activista y continúa siendo el mejor saltador de la historia con unas marcas que aún no han sido batidas. “Greg sigue siendo la misma persona encantadora, amable y gentil que conocí hace más de 25 años", asegura Marcus a ICON. "Por aquel entonces estaba muy deprimido. Creo que ha trabajado duro para llegar a un lugar donde su aparente serenidad refleja una paz interior”.

martes, 12 de mayo de 2020

#hemeroteca #saludpublica #homofobia | Un rebrote en una zona de ocio LGTBI dispara la homofobia en Corea del Sur: "Si me hacen la prueba, sabrán que soy gay"

Imagen: El Diario
Un rebrote en una zona de ocio LGTBI dispara la homofobia en Corea del Sur: "Si me hacen la prueba, sabrán que soy gay".
Algunas personas no se atreven a someterse a las pruebas y las autoridades no son capaces de contactar con 3.112 personas que pasaron por estos clubs.
Nemo Kim | El Diario, 2020-05-12
https://www.eldiario.es/theguardian/Corea-Sur-combate-virus-homofobia_0_1026098128.html

El Gobierno de Corea del Sur trata de contener un nuevo brote de coronavirus detectado en una zona de ocio nocturno de la capital al tiempo que aumentan los ataques contra la comunidad LGTBI del país. Este fenómeno está provocando temores de que personas LGTBI no se hagan las pruebas por miedo a que se revele su orientación sexual.

Hasta ahora todo eran elogios hacia el enfoque adoptado por las autoridades surcoreanas para detener el avance de la pandemia. El país logró pasar de ser el segundo lugar con más contagios fuera de China a registrar tan sólo un puñado de casos antes de que se identificara un nuevo brote hace una semana.

El rebrote de casos vinculados a los clubes nocturnos de Seúl es preocupante porque podría advertir de una segunda ola de contagios y pone de manifiesto las actitudes homófobas de una sociedad aún muy conservadora. De 35 nuevos casos identificados, 29 están vinculados con Itaewon, la zona de ambiente LGTBI de la capital, según los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de Corea (KCDC). El número total de casos vinculados a los clubs es de 86.

El rebrote ha obligado a las autoridades a retroceder una semana en la reapertura de escuelas. En un principio, los alumnos empezarían a volver este miércoles. El viceministro de Educación, Park Baeg-beom, ha afirmado que la medida es "inevitable" para garantizar la seguridad de los estudiantes.

Un medio local relacionado con la iglesia evangélica, ‘Kookmin Ilbo’, informó que un hombre infectado visitó durante el fin de semana varios clubs gais. Otros medios retomaron la noticia y decidieron hacer públicas las identidades, edades e incluso lugares de trabajo de algunas personas que habían visitados esos locales. El ruido mediático aumentó aún más cuando se localizó otro caso en una sauna a la que acuden clientes homosexuales en Gangnam. A partir de entonces se dispararon los contenidos homófobos en los medios y en la red.

El estigma hacia la comunidad LGTBI
El enfoque sensacionalista por parte de algunos medios, sumado al uso que hace el Gobierno de un sistema de pruebas y seguimiento personalizados, ha provocado que algunos miembros de la comunidad LGTBI no se atrevan a someterse a las pruebas. El nivel de ansiedad es tal que se registran tendencias suicidas. Las autoridades dicen que no son capaces de contactar con, al menos, 3.112 personas que han estado en esos clubs.

"Reconozco que fue un gran error visitar la zona gay antes de que la situación del coronavirus terminara del todo. Pero ir allí es para mi el único momento en que soy yo mismo y puedo estar con otros como yo. El resto de la semana tengo que simular que me gustan las mujeres", cuenta Lee Youngwu, un hombre que ronda la treintena, a ‘The Guardian’.

"La empresa que gestiona la tarjeta de crédito me dijo que han compartido mi información de pago en esa zona con las autoridades. Me siento atrapado, cazado. Si me hacen la prueba, mi empresa sabrá que soy homosexual. Perderé mi trabajo y me sentiré humillado públicamente. Siento que mi vida está a punto de colapsar. Nunca antes he tenido tendencias suicidas y nunca creí que las tendría, pero ahora las tengo", concluye.

El sábado, el Primer Ministro, Chung Sye-kyun, pidió a la ciudadanía "que se abstenga de criticar a una comunidad concreta como si no estuviera ayudando a contener el virus".

Lee Jong-geol, director general de Chingusai, una organización que defiende los derechos de las personas homosexuales, ha comenzado ya a ofrecer apoyo psicológico y legal a las quienes se han visto afectados por esta crisis. Añade que las autoridades locales han pedido a la organización que transmita a los hombres homosexuales que han visitado ciertos clubs que den un paso al frente y se hagan las pruebas.

"Entiendo que los funcionarios quieren hacer su trabajo lo mejor posible, pero deberían darse cuenta de que la comunidad homosexual de Corea del Sur no pertenece a un solo grupo. Los funcionarios están gestionando esto del modo que lo hicieron con la secta Shincheonji, pero nosotros no somos una secta", denuncia.

Lee Jae-myung, Gobernador de Gyeonggi, una provincia cercana a Seúl donde viven muchos de los infectados, ha asegurado que sería posible someterse a las pruebas sin pagar, sólo con decir que se ha estado en la zona del brote y sin tener que mencionar los nombres de los locales visitados.

"Me llevó toda una semana hacer acopio de fuerzas para ir a hacerme la prueba", relata a ‘The Guardian’ Min Jaeyoung, de 27 años. "Tuve que ensayar para decir, 'claro que no soy gay' y llegué a grabarme diciéndolo para sonar más natural. Puse fotos de jugadores de fútbol y cantantes de hip-hop coreano en mis redes sociales para parecer hetero. Llegué a prepararme para otro trabajo. Resultó que no estaba contagiado pero cuando me llegó el mensaje que lo confirmaba, lloré. No lloré de alegría por no estar infectado, sino porque odio ser gay en este país".

El alcalde de Seúl, Park Won-soon, afirmó el lunes que el Ayuntamiento garantizará el anonimato de quienes se hagan las pruebas, pero multará con más de 1.500 euros a quienes no las hagan. Aseguró que quienes no se presenten de manera voluntaria recibirán una visita de la policía.

Traducido por Alberto Arce