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martes, 27 de julio de 2021

#hemeroteca #lgtbi #homosexualidad #deportes | Por qué es tan importante el discurso de Tom Daley tras ganar el oro olímpico en Tokio

Imagen: El Confidencial / Tom Daley //

Por qué es tan importante el discurso de Tom Daley tras ganar el oro olímpico en Tokio.

Aunque cada vez hay más deportistas que hablan abiertamente de su orientación sexual todavía queda mucho por hacer. Eso sí, cada vez hay más referentes LGTB en el deporte.
T.F. | El Confidencial, 2021-07-27
https://www.elconfidencial.com/deportes/juegos-olimpicos/2021-07-27/tom-daley-oro-salto-visibilidad-lgtb_3203104/ 

Medalla oro en el Europeo de Natación de 2008, bronce en Londres 2012 y Río 2016 y ahora, junto a Matty Lee, medalla de oro en Tokio 2020. Reino Unido tiene en su delegación de los Juegos Olímpicos varias joyas, y Thomas Daley es una de ellas. Saltador de trampolín, especializado en diez metros y, desde los 19 años, un referente 'fuera del armario' dentro del deporte internacional. Este lunes, ha recordado que además de ser un deportista de diez, es un modelo para muchas personas. Junto a Matty Lee consiguió el oro en trampolín de diez metros sincronizado de los saltos de los Juegos Olímpicos de Tokio, por delante los chinos Cao Yuan y Chen Aisen y los rusos Aleksandar Bondar y Viktor Minibaev.

Daley y Lee tomaron el mando de la final a partir del cuarto salto y se colgaron el oro con una puntuación de 471.81 por los 470.58 de los actuales campeones del mundo, mientras que los poseedores del bronce se quedaron muy lejos (439.92). "Espero que cualquier joven LGTB pueda ver que, por muy solo que te sientas, no estás solo y puedes conseguir lo que quieras", dijo, en la rueda de prensa tras conseguir el metal. "Me siento increíblemente orgulloso de decir que soy gay y también campeón olímpico. Cuando era más joven pensé que nunca lograría nada por ser quien era. Ser un campeón olímpico ahora demuestra que se puede lograr cualquier cosa", añadió.

Daley no dudó en hablar, con bastante claridad, acerca de las presiones a las que ha tenido que hacer frente a lo largo de su vida bajo la mirada pública. "Hablando de deportistas, hay más atletas abiertamente gais en estos Juegos Olímpicos que en otros anteriores —en Pekín solo diez atletas reconocían ser homosexuales—. Salí del armario en 2013 y cuando era más joven siempre sentí que estaba solo, que era diferente y que no encajaba. Había algo en mí que me decía que no iba a ser tan bueno como la sociedad quería que fuera. Ahora espero que cualquier joven LGTB pueda ver que, por muy solo que te sientas, no estás solo y puedes conseguir lo que quieras", afirmó.

Victoria frente a China y Rusia
Su discurso tiene mucho más significado si se tiene en cuenta su victoria sobre los compañeros de China y Rusia, dos países en los que la homosexualidad está absolutamente vetada. Después de que Taiwán llevara al Parlamento un proyecto de ley para legalizar las uniones entre personas del mismo sexo, Pekín dejó clara su postura, que no ha cambiado en los últimos años, de que las relaciones entre homosexuales no se ajustan a la "condición nacional" ni tampoco a las "tradiciones históricas y culturales". Algo similar ocurre en Rusia, donde el Kremlin subraya que mientras Vladímir Putin siga al mando del Gobierno, las familias rusas seguirán formadas por mamás y papás; no solo esto, sino que durante el Mundial de Rusia de 2018 la ONG FARE se vio obligada a enviar una guía sobre cómo actuar en Rusia si se era homosexual o miembro de una minoría étnica, dado que el país no da la bienvenida a este tipo de personas.

"Tienes una gran familia, la que has elegido, que te está apoyando y creo que es una de esas cosas que me lleva a decir que estoy increíblemente orgulloso de decir que soy un hombre gay y también campeón olímpico", añadió. Ante los gestos de apoyo de su compañero de trampolín, Daley pudo reconocer lo "empoderado" que se siente en este momento, y no es de extrañar, teniendo en cuenta el importante impacto que pueden tener las palabras de un deportista de élite que reconoce abiertamente haber salido del armario. Apenas unos días antes de que arrancaran los Juegos de Tokio, Carl Nassib salió públicamente del armario, convirtiéndose en el primer jugador en activo de la Liga Nacional de Fútbol americano (NFL) que se declaraba públicamente gay.

Según un artículo publicado por David Moscosso, profesor de Sociología en la Universidad de Córdoba, y Joaquín Piedra de la Cuadra, profesor en el departamento de Educación Física y Deporte de la Universidad de Sevilla, "el género heterosexual desempeña una clara función de poder y control social en la institución deportiva, tratando de disuadir de su participación a quienes desvelen sospechas de cualquier orientación que rompa con la hegemónica natural heterosexual". La importancia de discursos como los de Tom Daley reside en la apreciación de sus palabras, de sus actos y, en general, de su figura, como un referente para acabar con los "mecanismos de estigmatización o rechazo social" de todo lo que contradiga esta "idea de natural heterosexual", estigmas que, en palabras de Moscosso y Piedra de la Cuadra, son aspectos de la homofobia.

Otros casos de referentes, con historias oscuras
Lo cierto es que no hay muchos, pero cada vez se conocen más casos de deportistas de élite que hablan abiertamente de su orientación sexual. En los años noventa, el inglés Justin Fashanu fue el primer futbolista en confirmar su homosexualidad al público: con menos de 18 años ya había destacado sobremanera en las dos temporadas que pasó en el Norwich City, con 40 goles en 103 partidos, y se convirtió en el primer futbolista negro que alcazó el millón de libras en un traspaso. Sin embargo, Fashanu no vivió su 'salida del armario' como una liberación, sino como un calvario. El entrenador del Nottingham Forest, Brian Clouhg, lo expulsó nada más enterarse de su condición sexual. Apenas unos años más tarde, un estadounidense lo acusó de agresión sexual para acabar, el 2 de mayo de 1998, ahorcado a los 37 años en un garaje. En su nota de suicidio se lamentaba por haber sido señalado como culpable: "No quiero provocar más vergüenza a mis amigos y familia". Precisamente el caso de Fashanu fue el que dio nombre al Día contra la Homofobia en el Fútbol, que tiene lugar cada 19 de febrero.

El caso de Fashanu no es único, sino que hay "otros muchos deportistas gais" que sufrieron "ante la presión de entrenadores, deportistas y medios de comunicación". Moscosso y Piedra de la Cuadra recuerdan el caso del árbitro de fútbol gaditano Jesús Tomillero, "quien tras ser insultado y agredido físicamente en varias ocasiones, y después de continuas amenazas de muerte al hacer pública su condición homosexual, comenzó a ser escoltado por agentes policiales a los campos de fútbol (...) hasta que tomó la definitiva decisión de dejar de arbitrar". Ahora es presidente de Roja Directa LGTB, una asociación en defensa de los Derechos Humanos y del colectivo LGTBI, organismo que recientemente ha tenido que interponer denuncia contra Vox Los Barrios (Cádiz) por un delito de odio, debido a las acusaciones de que Roja Directa "adoctrina" a niños y adolescentes.

Invisibilización del colectivo en el deporte
Cada vez son más las figuras que deciden revelar su homosexualidad con el objetivo de avanzar frente a los prejuicios aunque, en muchas ocasiones, se ven obligados a "demostrar mucha más ejemplaridad que otros deportistas, para que la opinión pública reconozca sus méritos", como fueron los casos de las tenistas Martina Navratilova y Billie Jean King, o el saltador Greg Louganis. Navratilova se ha convertido desde entonces en un icono lésbico, y en una gran activista en defensa de la igualdad sexual en el tenis: en 2015, tuvo que cuestionar al tenista ucraniano Sergiy Stakhovski por unas declaraciones en las que aseguraba que su hija jamás jugaría al tenis porque "la mitad de las jugadoras son lesbianas".

Moscosso y Piedra de la Cuadra no señalan únicamente a otros deportistas menos abiertos de mentalidad, sino que en algunas ocasiones el clima de "rechazo y persecución" llega a estar promovido o, al menos consentido, por las instituciones públicas: el Comité Olímpico Internacional (COI) no se libra en este punto. En 1982 nacieron en San Francisco (Estados Unidos) los primeros Gay Games, impulsados por el exdeportista olímpico Tom Waddell, y no tardaron en ser denunciados por el COI por el uso del término 'olímpico', de uso exclusivo para el Comité.

lunes, 26 de julio de 2021

#hemeroteca #lgtbi #homosexualidad #deportes | El emocionante discurso del saltador de trampolín Tom Daley tras ganar el oro: "Estoy orgulloso de ser gay y un campeón olímpico"

Google Imágenes / Tom Daley //

El emocionante discurso del saltador de trampolín Tom Daley tras ganar el oro: "Estoy orgulloso de ser gay y un campeón olímpico".

Tremending | Público, 2021-07-26

https://www.publico.es/tremending/2021/07/26/el-emocionante-discurso-del-saltador-de-trampolin-tom-daley-tras-ganar-el-oro-estoy-orgulloso-de-ser-gay-y-un-campeon-olimpico/

El saltador de trampolín británico Tom Daley llevaba luchando con lograr un oro olímpico desde que debutó en Pekín 2008. En Londres 2012 y en Río 2016 logró sendos bronces, pero este lunes se ha podido quitar la espina y subirse a lo más alto del cajón olímpico en Tokio. Pero en la rueda de prensa posterior hizo un alegato de apoyo a la comunidad LGTBIQ+ que ha dado la vuelta al mundo.

"Salí del armario en diciembre de 2013 y cuando era más joven, siempre sentí que estaba solo, que era diferente, que no encajaba y había algo en mí que nunca iba a ser tan bueno como la sociedad quería que fuera", ha explicado. "Espero que cualquier joven LGBT pueda ver que no importa cómo de solo se sienta en este momento, no está solo y puede lograr cualquier cosa. Hay muchos miembros de la familia que eliges aquí que están listos para apoyarte".

"Estoy increíblemente orgulloso de decir que soy un hombre gay y también un campeón olímpico. Me siento muy empoderado por eso", ha señalado.

Las redes no han podido más que rendirse a su discurso y aplaudirle con todas las fuerzas:
  • Nos hacen creer fuertemente esto, es la homofobia y, en realidad, cualquier tipo de discriminación: "Cuando era más joven pensaba que nunca podría conseguir nada precisamente por ser quien yo era" / Iñigo Aduriz / Twitter, 2021-07-26
  • ¿Por qué es importante la visibilidad? Es la que nos hace resistir a muchos mientras estamos viviendo discriminación. Esas acciones se agradecen y se abrazan con todo el corazón pues para muchas personas puede ser su único salvavidas. / Ivan Tagle / Twitter, 2021-07-26
  • [...]
  • Nueve años después de Londres 2012, Tom Daley logra el oro olímpico. Muy merecido, un atleta que ha hecho mucho por la visibilidad LGBT en el deporte / Fernando Robles / Twitter, 2021-07-26

jueves, 14 de mayo de 2020

#hemeroteca #gais #vih #testimonios | “Me llamo Greg Louganis, soy gay y soy seropositivo”: la inspiradora historia del campeón olímpico que se enfrentó al mundo

Imagen: El País / Greg Louganis, 1988

“Me llamo Greg Louganis, soy gay y soy seropositivo”: la inspiradora historia del campeón olímpico que se enfrentó al mundo.

El estadounidense, que sufrió acoso escolar, tuvo devaneos con el consumo de sustancias, varios intentos de suicidio y un representante extorsionador, supo sobreponerse a los peligros que conlleva convertirse demasiado pronto en una estrella mundial.
Blanca Lacasa | Icon, El País, 2020-05-14
https://elpais.com/elpais/2020/05/13/icon/1589365417_176275.html 

“Me llamo Greg Louganis. Soy gay y soy seropositivo”. Así se presentaba Gregory Efthimios Louganis (San Diego, Estados Unidos, 1960), el mejor saltador de todos los tiempos, ante los medios y un puñado de estudiantes en 1995. Ocurrió tras la publicación de su libro autobiográfico 'Breaking the Surface', coescrito junto al ensayista Eric Marcus. En él, el deportista se atrevía a contar su historia siete años después del accidente que sufrió en los Juegos Olímpicos de Seúl donde, por un error de cálculo, se golpeó la cabeza contra el trampolín con la consiguiente hemorragia. Durante esos años, a Louganis le reconcomió la obsesiva sombra de la responsabilidad: cuando se produjo aquel percance él ya había contraído el VIH. Lo sabía y calló. Y, aunque el Comité Olímpico Internacional salió rápidamente al paso exonerándole de cualquier tipo de culpa (tal y como publicó El País en 1995), empezó a cuestionarse la ética de su comportamiento.

Este episodio no era sino el penúltimo eslabón de una carrera deportiva que parece haber sido escrita por el más dramático de los guionistas de Hollywood. Aunque quizás el elevado número de deportistas con relato trágico de fondo no sea más que el patente reflejo de que el deporte de élite suele llevar emparentado en muchas ocasiones brutales abusos e inhumanas exigencias. “Desde que trabajé en las autobiografías con Greg y luego con Rudy Galindo, un campeón de patinaje artístico de EE.UU., ya no veo las Olimpiadas o el patinaje artístico de la misma manera", explica el ensayista Eric Marcus. "Sé demasiado sobre las terribles vidas de los atletas de élite. Lo que les hacemos, al menos aquí en EE.UU., llega al nivel de abuso. Lo encuentro espantoso. La mayoría de los deportistas de élite se retiran jóvenes de sus deportes porque sus cuerpos les fallan a una edad temprana. Y entonces se dan cuenta de que prácticamente no están preparados para vivir una vida normal”.

La historia de Louganis tiene todos los ingredientes de deportista que empieza demasiado pronto y se convierte enseguida en una estrella mundial (problemas familiares, acoso escolar, tempranos devaneos con sustancias de todo tipo, intentos de suicidio y representante extorsionador) con un añadido: el de ser homosexual en unos tiempos en los que la homofobia campaba a sus anchas en el mundo del deporte. “Cuando Greg estaba compitiendo no había atletas olímpicos LGTBQI que hubieran salido del armario. Al ser percibido como gay, Greg se convirtió en el blanco de hostilidad abierta por parte de otros saltadores. Una de las cosas que él temía cuando decidió reconocer que era gay y que tenía SIDA era que sus fans le dieran la espalda. Sin embargo, fue justo lo contrario, lo cual fue muy alentador. Pero algunos de los medios de comunicación mostraron cierta histeria por la percepción errónea de que Greg había puesto a los atletas y al personal médico en peligro de exposición al VIH al golpearse la cabeza con el trampolín. De todos modos, conviene recordar que, aunque no en todos los deportes, la situación sigue siendo terrible para los atletas LGBTQ que compiten en la élite”, reconoce a ICON Marcus.

Con nueve meses, Greg fue dado en adopción. Sus padres de ascendencia samoana y sueca solo tenían 15 años y encontraron en el matrimonio de Peter y Frances Louganis, que ya habían adoptado una hija mayor, la familia perfecta para el pequeño. Mientras su madre y su hermana adoptivas siempre fueron para Louganis el mayor de los consuelos, con su distante padre la relación basculaba entre el amor y el odio. Su progenitor solo empezó a interesarse por él cuando fue consciente de que el muchacho tenía un talento fuera de lo común para las acrobacias. Y, como en tantos casos similares, el interés se convirtió en la peor de las pesadillas. Autoritario y exigente, su padre lo puso demasiadas veces al límite. Esa sensación de indefensión se extendería fuera de las dominios del hogar.

El colegio tampoco representaba un lugar más seguro. Por su color de piel, se ganó toda clase de insultos racistas; por su dislexia (que se le diagnosticaría sólo mucho más tarde) lo tacharon de ‘retrasado’ obligándole a imaginar estrategias de escapismo ("en la escuela siempre odié leer delante de otras personas porque cometía muchos errores. Así que me llevaba el libro a casa, memorizaba algunos párrafos y luego me ofrecía voluntario para leer esos párrafos en concreto") y por su afición a las piruetas y a la danza, era reiteradamente calificado de afeminado por los gallitos del instituto. Todas estas trabas llevaron a Louganis a meterse en los procelosos mundos del alcohol y las drogas a una edad muy temprana, llegando incluso a intentar quitarse la vida en más de una ocasión.

Sin embargo, su destreza en el salto era incontestable. Según recoge el documental Back on board: Greg Louganis (2014) de HBO dirigido por Cheryl Furjanic, para Sammy Lee, su descubridor y primer entrenador, Louganis era “caballo ganador”. Tenía esa habilidad que solo tienen los elegidos: “Es capaz de crear la ilusión de que lo que hace no requiere esfuerzo en absoluto”, explica en el documental Ron O’Brien, el hombre que le llevaría al éxito. El trampolín era el único lugar en el que Louganis era perfecto, inalcanzable e imbatible. A él no le motivaba competir, solo quería saltar. “No me interesaba la competición. Me interesaba actuar”, declaró en una entrevista a Harvard Business Review. Quizás por eso escogió el más solitario de los deportes, uno en el que estar solo frente al vacío buscando la perfección. “Es un deporte muy solitario", afirma O’Brien en el documental. "Estás ahí, con tu minúsculo bañador y no puedes decir: ‘Me han pasado mal la pelota’. Todo depende de ti”.

Se trata de un deporte en el que la única referencia es un entrenador que ordena y tutela cada minuto de una vida en la que lo único que cuenta es algo que llega a convertirse, como bien puntualiza O’Brien, en la “persecución obsesiva de un sueño”. En alguna ocasión, Louganis confesó viajar siempre con un Speedo en la bolsa porque nunca se sabe cuando surgirá la ocasión de subirse a una tabla a entrenar. “Cuando trabajaba con Greg pensaba en la suerte que tenía de no ser un atleta de élite. Greg y yo tenemos más o menos la misma edad y cuando estábamos escribiendo el libro, yo me encontraba a mitad de mi carrera y con muchas oportunidades por delante. Greg ya estaba retirado y esperaba morir más pronto que tarde. Pero incluso cuando tuvo claro que iba a vivir, se enfrentó a un camino plagado de retos. Lo único para lo que fue entrenado desde una edad temprana no era algo que pudiera seguir haciendo el resto de su vida. Carecía de las habilidades para la vida que la gente normal adquiere cuando crece”, señala Marcus.

Antes del aparatoso accidente de Seúl, la carrera de Louganis ya había protagonizado capítulos truculentos. Desde la muerte del saltador soviético Sergei Chalibashvili de la que Louganis se sintió indirectamente culpable (el soviético se vio obligado a igualar a Louganis realizando un salto de una extrema peligrosidad que, por aquel entonces, solo hacía el norteamericano) a la supuesta ayuda al también saltador soviético Sergei Nemtsanov para que desertara (cosa que a Louganis le valió el apodo de ‘marica comunista’), pasando por la ausencia de patrocinadores por los rumores de su homosexualidad.

Cada año, los cereales Wheaties sacaban cajas especiales con las leyendas del deporte. Por aquel cartón pasaron Edwin Moses, Carl Lewis, Evelyn Ashford y un sinfín más. Todos menos Louganis, que no lo haría hasta 2016. Pero si por algo destacó Louganis es por ser el vivo ejemplo (como Nadia Comaneci) de la perfección. Fue el primero en poner de acuerdo a siete jueces para puntuarle con sendos dieces y el único en atesorar cuatro medallas de oro olímpicas conseguidas en dos Juegos consecutivos (Los Ángeles 1984 y Seúl 1988, en las dos modalidades posibles: trampolín y plataforma). Todo esto a pesar de ser uno de los damnificados del boicot estadounidense a los Juegos de Moscú en 1980 en los que se esperaba que cosechara un oro.

Vergüenza y silencio
Unos meses antes de ir a los Juegos Olímpicos de Seúl, Jim Babbitt, pareja y manager de Louganis, descubre que tiene SIDA. Inmediatamente Louganis se hace las pruebas. Da positivo. No sabe qué hacer. Seúl está a la vuelta de la esquina. Le aconsejan fervientemente que siga entrenado: si él no va a los Juegos, el resto del equipo tampoco podrá hacerlo. Probablemente, el creciente clima de homofobia desatado a raíz de las primeras oleadas de SIDA desaconsejaba hacer pública la enfermedad. Era el año 87 y, según recoge el documental ‘Back on board: Greg Louganis’, en aquellos años no era raro ver a policías enguantados para detener a manifestantes gais o leer noticias en las que se decía que uno de cada siete encuestados estaban a favor de tatuar a los afectados por el SIDA.

El único camino posible para el deportista en aquel momento fue callar. Y la única solución para transitar por ese silencioso y pesado camino era un medicamento llamado AZT. Una medicación terriblemente agresiva de la cual se sabía poco pero que consiguió mantener a Louganis en la competición a cambio de no poder dormir más de cuatro horas seguidas. En ese estado físico y mental, se presenta Louganis en Seúl. Y entonces sucedió lo único que no podía, ni debía suceder. En el primer salto Louganis se golpea la cabeza con la tabla. Algo que no deja de revestir peligro si tenemos en cuenta que la velocidad de zambullida puede llegar a ser superior a los 50 kilómetros/hora. Louganis sale de la piscina. Sin confianza y con un charco de hemorragia detrás. Solo puede pensar en su responsabilidad, en aquel médico que le cose sin guantes quirúrgicos y en los rastros de sangre dejados en la piscina y en la cubierta. Aún así, Louganis se enfrenta al que sabía que sería el último salto de su carrera. "Ha terminado", se repetía. Y entonces Louganis se alza una vez más y consigue el salto que le daría su segunda medalla de oro en esos Juegos.

Alegando que los chinos le pisaban los talones, el saltador anuncia su retirada en 1989. Pero lo peor está aún por llegar. Hasta ese momento, Louganis –como tantos otros atletas demasiado enfocados en sus éxitos deportivos, sus marcas, sus entrenamientos y sus competiciones– se había despreocupado de unas cuentas que Babbitt manejaba a su antojo, y que le había estafado grandes cantidades de dinero. Cuando se quiso dar cuenta, Louganis estaba prácticamente en la ruina y sin poder deshacerse del causante de su bancarrota. Babbitt le amenazó con contar toda su historia si le retiraba el papel de manager y administrador. Pero en 1989 Louganis consigue una orden de alejamiento (nada sorprendente si tenemos en cuenta que Babbitt violó a Louganis a punta de cuchillo). El manager murió un año después víctima del VIH.

En 1994, Louganis decide escribir su biografía. ¿Por qué justo en ese momento? En 1993, el saltador se asusta: estaba perdiendo peso muy rápidamente y pensó que le quedaba poco tiempo. “Greg y yo fuimos presentados por un amigo común. Cuando nos conocimos, Greg estaba deprimido y triste. ¡Tenía razones para estarlo! Quería contar su historia con sus propias palabras antes de morir. Tenía SIDA y en 1993, el pronóstico era terrible. Su esperanza de vida era corta y emprendimos una loca carrera por terminar el libro para que pudiera estar vivo cuando se publicara. Lo que quería lograr era un relato completo de su existencia que había mantenido en secreto. Lo que me sorprendió durante nuestras más de sesenta horas de entrevistas y conversaciones fue cómo Greg compartía sus experiencias mostrándose muy poco afectado. Tenía poca perspectiva de algunas de las cosas horribles por las que había pasado y de lo extraordinario de sus logros en las Olimpiadas de 1988. Ganó dos medallas de oro mientras tomaba altas dosis de AZT, un poderoso medicamento con importantes efectos secundarios, incluyendo el deterioro de su equilibrio, lo que probablemente contribuyó a que se golpeara la cabeza. Creo que mis reacciones, incluyendo las lágrimas, le ayudaron a poner en perspectiva lo que vivió”, cuenta Marcus.

Cuando en la entrevista a la ‘Harvard Business Review’ se le pregunta a Louganis cuándo salió del armario él responde: “Depende de a quién le preguntes. Fui a la Universidad de Miami, lejos de donde crecí, y en el departamento de teatro, conocí a otros gais. Con mi madre, salí del armario en el 83. Así que para mis amigos y mi familia no era ningún secreto, pero mi política era no hablar de mi vida personal con los medios de comunicación”. Es en 1995, con la salida de ‘Breaking the Surface’, cuando Louganis le dice al mundo “Me llamo Greg Louganis, soy gay y soy seropositivo”. El libro se agotó a la media hora de salir a la venta. A pesar de la valentía, hubo quien quiso aprovechar el río revuelto. Fue el caso de Larry King, quien en su ‘late show’ en la CNN acorraló a Louganis preguntándole una y otra vez cómo es posible que un muchacho inteligente se contagiara de VIH.

Después de todo esto, a Louganis le llevó años convertirse en mentor del equipo de saltos estadounidense para los Juegos Olímpicos. Mentor, que no entrenador. Porque Louganis, víctima como fue de ese mal endémico de los deportistas de élite de salir al mundo sin herramientas, se empeña en preparar a los deportistas para lo que vendrá después, para su vida después de los saltos y para no seguir engrosando el historial de héroes olímpicos hechos pedazos.

A fecha de hoy, Louganis está felizmente casado con Johnny Chaillot, ha dejado atrás sus problemas financieros (tuvo que vender muchas de sus pertenencias, medallas olímpicas incluidas, para conservar su casa), se ha convertido en un tenaz activista y continúa siendo el mejor saltador de la historia con unas marcas que aún no han sido batidas. “Greg sigue siendo la misma persona encantadora, amable y gentil que conocí hace más de 25 años", asegura Marcus a ICON. "Por aquel entonces estaba muy deprimido. Creo que ha trabajado duro para llegar a un lugar donde su aparente serenidad refleja una paz interior”.

martes, 21 de mayo de 2019

#hemeroteca #homofobia | Tom Daley: Un campeón olímpico denuncia que no le dejan celebrar la medalla en el podio con su marido e hijo por ser homosexuales

Tom y Dustin, el día de su boda
Un campeón olímpico denuncia que no le dejan celebrar la medalla en el podio con su marido e hijo por ser homosexuales.
Cuatro, 2019-05-21

https://www.cuatro.com/deportes/atleta-denuncia-discrimacion-marido-hijo-homosexual_0_2757825007.html

Dustin Lance Black, marido de Tom Daley, medallista olímpico de salto de trampolín, acusó a la 'British Swimming' de corrupta y de generar un ambiente 'tóxico' para él y su bebé durante una competición en la que participaba su pareja. Daley consiguió la medalla de oro en las World Series de Londres que se vio opacada por la polémica que se generó en las redes sociales.

"¡Estamos muy orgullosos de él! Quería más que nada estar allí, pero los organizadores han sido bastante crueles e irreflexivos, han creado una situación que no es segura ni acogedora para nuestra familia". Con estas palabras, el marido de Tom Daley, campeón de las World Series de Londres, denunciaba a través de las redes sociales que la organización de la competición le había impedido el acceso, a él y a su bebé, al recinto donde su pareja estaba compitiendo.

Mientras, su marido, con el que contrajo matrimonio el pasado 2017, estaba disputando las World Series de Londres en el Aquatic Centre de Londres donde obtuvo el oro y se proclamó campeón. Dustin criticó que su esposo hubiese recibido la medalla sin estar acompañado por su familia, algo habitual desde que la pareja fue padre por medio de la gestación subrogada.

Por su parte, la organización 'British Swimming', publicó un comunicado en el que lamentaban lo sucedido, pero, que según las normas del pabellón, está terminantemente prohibido acceder al recinto con un carrito de bebé, algo que desmentiría minutos más tarde la pareja del medallista olímpico. "Acordamos que resolveríamos nuestra disputa directamente con la British Swimming en privado, y hace una hora el CEO publicó un comunicado de prensa que es una tergiversación absoluta de lo que ocurrió. O como lo llamaría mi madre: una mentira. Esta organización es corrupta", publicó en su cuenta de Twitter.

Debido a sus palabras, las redes se llenaron de comentarios criticando a la organización ya que, aunque no lo escribe directamente, muchos usuarios han destacado el detalle de que la discriminación se ha producido hacia una familia abiertamente homosexual. Ante la polémica generada, el mismo Tom Daley salió en defensa de su marido y publicó en sus redes sociales la necesidad de aclarar con la organización lo ocurrido.

"El honor de ser nombrado campeón de la serie mundial de ayer por la noche, ha sido eclipsado por un problema que ocurrió en la piscina el viernes, y declaraciones posteriores por @britishswimming al no poner todos los hechos a la luz", escribe el joven de 25 años.

Daley fue medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y en Río de Janeiro 2016. Tom confesó su bisexualidad en el año 2013, cosa que sirvió de apoyo a muchos deportistas homosexuales que tenían miedo de hablar abiertamente de su condición sexual.

Y TAMBIÉN…
Escándalo en la natación británica: el esposo del clavadista Tom Daley denunció a la federación por "corrupta" y "tóxica".
Dustin Lance Black acusó a la organización de no dejarlo ingresar para ver a su pareja competir en las Diving World Series.
Infobae, 2019-05-20
https://www.infobae.com/america/deportes/2019/05/20/escandalo-en-la-natacion-britanica-el-esposo-del-clavadista-tom-daley-denuncio-a-la-federacion-por-corrupta-y-toxica/

lunes, 2 de julio de 2018

#hemeroteca #gais #gestacionsubrogada | El nadador olímpico Tom Daley y el cineasta Dustin Lance Black ya son padres

Imagen: El País / Dustin Lance Black y Tom Daley
El nadador olímpico Tom Daley y el cineasta Dustin Lance Black ya son padres.
La pareja, que se casó hace un año, ha tenido un niño mediante gestación subrogada.
El País, 2018-07-02
https://elpais.com/elpais/2018/07/02/gente/1530519875_896790.html

Tom Daley, el nadador olímpico británico de 24 años y Dustin Lance Black, cineasta ganador del Oscar de 44 años de edad, anunciaron en las redes sociales y en el ‘Sunday Times’ de Gran Bretaña, que dieron la bienvenida a un bebé, su primer hijo juntos a través de una gestación subrogada. "27/06/18 Bienvenido al mundo a nuestro pequeño y precioso Robbie Ray Black-Daley", escribió Tom Daley en Instagram, junto a una foto de los pies descalzos de su hijo, asimismo comentó: " El momento más mágico de mi vida. La cantidad de amor y alegría que has traído a nuestra vida es inconmensurable. Nuestro precioso hijo".

El pasado mes de febrero y tras una boda de cuento de hadas, el saltador olímpico británico Tom Daley y su marido Dustin Lance Black celebraron el Día de San Valentín compartiendo un anuncio muy especial a través de sus redes sociales: que iban a ser padres. Para hacer pública la noticia la pareja eligió una imagen en la que ambos aparecen abrazados y mostrando una ecografía de su bebé: "Feliz San Valentín de nuestra parte para todos", rezaba el escueto texto que acompaña a la fotografía.

La normalización de la homosexualidad en el deporte pasa por su visualización y el saltador de trampolín británico Tom Daley, de 23 años, –medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y en Río de Janeiro 2016­– dio un paso de gigante al casarse el 6 de mayo con el guionista estadounidense Dustin Lance,ganador de un Oscar en 2009 por el guion de ‘Mi nombre es Harvey Milk’. Dustin Lance Black, 20 años mayor que él, es la persona por quien salió públicamente del armario y de quien ha dicho que es “quien me hace feliz y me hace sentir a salvo” y a quien pidió matrimonio en 2015, dos años después de conocerse.

Fue en diciembre de 2013 cuando Daley, sorprendió a la opinión pública revelando su bisexualidad y anunciando que estaba enamorado de un hombre. “He conocido a alguien y... es un chico”, proclamó. Las especulaciones en torno a su sexualidad comenzaron prácticamente desde que saltase a la fama en 2008. Pero no fue hasta cinco años después que Tom Daley optó por hablar públicamente de ello por medio de su canal de YouTube.

lunes, 8 de mayo de 2017

#hemeroteca #matrimonio | El olímpico Tom Daley se casa con el guionista Dustin Lance Black

Imagen: El País / Boda de Tom Daley y Dustin Lance Black
El olímpico Tom Daley se casa con el guionista Dustin Lance Black.
El joven saltador británico visualiza la homosexualidad en el deporte con su boda con el ganador del Oscar por el guion de 'Mi nombre es Harvey Milk'.
El País, 2017-05-08
http://elpais.com/elpais/2017/05/08/gente/1494265298_629548.html

La normalización de la homosexualidad en el deporte pasa por su visualización y el saltador de trampolín británico Tom Daley –medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y en Río de Janeiro 2016­– ha dado un paso de gigante al casarse el pasado sábado 6 de mayo con el guionista estadounidense Dustin Lance, ganador de un Oscar en 2009 por el guion de ‘Mi nombre es Harvey Milk’.

La ceremonia tuvo lugar en Plymouth, Reino Unido, en los jardines del castillo de Bovey. El deportista ha compartido varias románticas imágenes del enlace en su cuenta de Instagram, donde escribió: “Me he casado con el amor de mi vida. Gracias a todos los que hicieron de este fin de semana el más especial de nuestras vidas”.

El popular saltador, que está a punto de cumplir 23 años, ve realizado así un sueño tras vivir momentos difíciles como el acoso en la escuela, donde le ridiculizaban por usar los ajustados bañadores que suelen usar estos deportistas. Llegó a pensar en abandonar el deporte y su desesperación llegó al punto de verbalizar que se suicidaría si le dejaban solo. En ese momento su padre le sacó de la escuela y abandonó su trabajo de electricista para convertirse en su sombra protectora. Pero poco antes de participar en los Juegos Olímpicos de Londres, “su héroe”, como Daley le llamó cuando le dedicó la medalla conseguida en esta cita, murió de un tumor cerebral. Tom sólo tenía 17 años cuando vivió la pérdida de su progenitor y poco después la alegría de convertirse en medallista de salto individual de trampolín y mito en su país de origen. Desde entonces y a pesar de alguna crisis por lesiones, Daley tomó las riendas de su vida: declaró su homosexualidad a través de su propio canal de Youtube que utiliza para fomentar la vida sana y el deporte, volvió a ganar el bronce en los Juegos de Río de Janeiro y se ha convertido en una figura mediática que cuida celosamente su imagen porque sabe lo que vale.

Este fin de semana formalizó su relación con Dustin Lance Black, 20 años mayor que él, la persona por quien salió públicamente del armario y de quien ha dicho que es “quien me hace feliz y me hace sentir a salvo” y a quien pidió matrimonio en 2015, dos años después de conocerse. El padre del medallista olímpico volvió a estar de alguna forma presente y para él fue el recuerdo en uno de los momentos más emotivos de la ceremonia que unió a una estrella del deporte con un triunfador de Hollywood.

domingo, 7 de agosto de 2016

#hemeroteca #deportes | Tom Daley: La salida del armario liberadora del bello de los Juegos de Río

Imagen: El País / Tom Daley
La salida del armario liberadora del bello de los Juegos de Río.
Sufrió acoso escolar. Perdió a su padre a los 17 años. Hoy, es de los mejores saltadores de trampolín y el más mediático. Se llama Tom Daley.
Juan Sanguino | El País, 2016-08-07
http://elpais.com/elpais/2016/07/28/icon/1469699426_434028.html

Fue una auténtica pelea de gallos. Uno de los ‘luchadores’ es el cantante Sam Smith, que cuando ganó el Oscar en la edición de 2016 por su canción para ‘Spectre’ (‘The Writing's On The Wall’), se proclamó como "el primer ganador de Oscar que había declarado abiertamente su homosexualidad". Pero se equivocó. Al día siguiente, el guionista Dustin Lance Black, que había ganado en 2009 por el guión de ‘Mi nombre es Harvey Milk’ (Gus Van Sant, 2008), escribió a Smith por Twitter un trepidante mensaje que en sólo 140 caracteres contenía dos puntos de giro dramáticos: "Me sorprende que no sepas quién soy, teniendo en cuenta que no dejas de escribir mensajes a mi novio". ¡Zasca! Ese preciado objeto de deseo por el que se pelean Smith y Black ("el novio") es el saltador de trampolín más famoso del mundo. Se llama Tom Daley, tiene 22 años y vale más que cualquier Oscar.

Lo primero que se puede decir de Tom Daley (Plymouth, Reino Unido, 1994) es que ha vivido, con solo 22 años, triunfado y sufrido más que muchos hombres en toda su vida. Lleva saltando desde que tiene uso de razón y con sólo 17 años (en 2011) perdió a su padre a causa de un tumor cerebral, pero no pudo permitirse ningún duelo porque los Juegos Olímpicos de Londres estaban a la vuelta de la esquina. El bronce que consiguió en su país natal le coronó como un héroe nacional y el primer inglés saltador de trampolín individual medallista en 52 años. Daley se confirmaba como uno de los deportistas más populares del mundo.

Pero no siempre fue así. A los 14 años, tras competir en los Juegos Olímpicos de Beijing, sufrió acoso por todos los frentes. Su compañero de salto sincronizado, Blake Aldridge (12 años mayor que Daley), le culpó de su fracaso en la clasificación, donde quedaron octavos. Según Aldridge, Tom estaba demasiado distraído intentando ser más famoso que profesional. En la escuela también la tomaron con él. "Siempre me habían llamado, el plan despectivo, 'el chico de los speedos' [por el ajustado bañador marca Speedo], pero [tras Beijing] fue a más. Me tiraban cosas, me aplastaban contra el suelo sin razón aparente. Y a los demás les parecía gracioso. Era como si el mundo entero estuviese contra mí y empecé a dudar de quién era y en lo que creía", declaró al Evening Standard.

Su entrenador de aquella etapa, Andy Banks, explicó que Daley ni siquiera quería ser saltador olímpico, y que le había confesado que prefería estar muerto a seguir entrenando. Incluso llegó a amenazar con saltar por la ventana si le dejaban solo. Fue en aquel momento cuando su padre le sacó de la escuela, dejó su trabajo como electricista y acompañó a Tom día y noche. Aquella protección fue lo que salvó al atleta. Cuando Daley ganó su bronce en Londres la elevó al cielo y dijo: "Mi padre es mi héroe. Intento vivir según las lecciones que él me enseñó. Siempre solía decir: 'Asegúrate de esforzarte en ayudar a alguien cada día".

Parecía que ya había enderezado su vida después del bronce en Londres, pero otra vez llegaron las tinieblas. Se desgarró el tríceps, sufrió muchas lesiones y todo le resultaba extraño. "Si le preguntas a cualquier olímpico cómo es el año posterior a unos Juegos, te dirá que siempre te invade la tristeza", ha declarado. Para liberarse recorrió el mundo durante seis semanas acompañado de su mejor amiga, viviendo aventuras en Tailandia, Japón, Nueva Zelanda, Marruecos, España o Suiza. Lo grabó en vídeo y lo convirtió en una serie de televisión, ‘Tom Daley Goes Global’. Así fue cómo a los 19 años descubrió su verdadera vocación: ser una estrella mundial. Pero, sobre todo, aprendió la forma de conseguirlo: explotando su carismática y espontánea personalidad.

Cuando Tom Daley salió del armario lo hizo en sus propios términos. En su canal de YouTube, donde ya lleva publicados más de 200 vídeos, desde su habitación y con unos cojines con la bandera del Reino Unido como única decoración. Fue en 2013 y, entre otras cosas, dijo: "Nunca he tenido una relación seria, pero esta primavera mi vida cambió completamente cuando conocí a alguien que me hace feliz y me hace sentir a salvo. Y esa persona es un hombre. Me sorprendió, pero siempre pensé que algo así podía suceder. De repente me sentí bien, me sentí genial, y el mundo entero cambió para mí en aquel momento". Ese hombre es el guionista californiano Dustin Lance Black, de 42 años, 20 mayor que Daley.

En aquel momento Daley cerraba el año 2013 como el más importante de su vida personal y profesional (conquistó a la audiencia británica como asesor en el programa de salto de trampolín para famosos, ‘Splash!’) y desde entonces su imagen pública estaría íntimamente ligada a su vida privada. Es un usuario activo de Instagram, donde en sus casi 1.000 fotos se comporta como cualquier chaval de su edad publicando fotos con su madre, de vacaciones, en el gimnasio, con su gato, cocinando o con su novio (ahora prometido), Dustin Lance Black.

Tom Daley guardó silencio ante la pelea de gallos por Twitter entre su novio y Sam Smith. Daley tiene una imagen impecablemente construida y sabe que mantenerla es mucho más lucrativo que saltar desde el trampolín. Su fama le ha generado contratos publicitarios y un calendario que anualmente agota sus existencias. Su canal de YouTube es más que una ventana a su día a día: es un manual de forma de vida. Sana, muy sana.

Aparece en vídeos en los que enseña cómo hacer ejercicio en casa, explica sus trucos de belleza y aconseja beber agua con limón cada mañana para mantener los abdominales perfectos. Porque alcanzar la perfección es su verdadera motivación. Domina la iluminación de sus vídeos, lleva el pelo siempre perfecto, los dientes inhumanamente blancos y la camiseta casi nunca puesta. Incluso cuando posó con su futuro marido para la publicación LGTB ‘Out’, Dustin llevaba un traje de alta costura y Tom le abrazaba semidesnudo (no en la portada, que reproducimos en este artículo, pero sí en las fotos interiores).

Su trabajo le cuesta tener ese cuerpo. Once sesiones de saltos a la semana, otras once de gimnasio y una de ballet. Desayuna cuatro claras de huevo, espinacas y avena. Para comer, pollo y legumbres y para cenar salmón o pollo con verduras al vapor. Y a las 10 de la noche su cuerpo de 6% de materia grasa ya está en la cama. Cada día la misma dieta, un sacrificio al que Tom se ha acostumbrado: "Tienes que desearlo por encima de todo y estar dispuesto a perderte todo lo demás".

Daley está en los Juegos de Río convencido de que será su cima deportiva. A sus espaldas carga una trayectoria plagada de récords: fue el oro más joven de los europeos con 13 años, el saltador de trampolín medallista más joven a los 14 y el campeón mundial británico más joven a los 15. Según los especialistas, los saltadores alcanzan su plenitud física entre los 22 y los 24 años. "Yo tengo 22, así que estoy acercándome a mi cima. Soy más fuerte, salto más alto, giro más deprisa y me muevo más rápido que nunca. Estoy enamorado de mi trabajo".

La boda con su otro amor, Dustin Lance Black, tendrá que esperar al otoño. No le preocupa el salto generacional (se sacan 20 años) porque puede enseñarle a su prometido inventos modernos como Instagram y a cambio él le descubre el mundo de los rayos uva. "Ambos sabíamos que íbamos a casarnos y teníamos una competición por ver quién lo proponía antes. Yo me adelanté, me metí la caja con el anillo en la ropa interior y se lo pedí". Esos calzoncillos debían ser más grandes que el bañador que lucirá en Río, diseñado por Stella McCartney y que ha despertado el asombro de los medios británicos (fascinados por cualquier noticia relacionada con Daley) debido a su minúsculo tamaño, casi anecdótico. Daley bromea sobre ello aclarando: "Si tengo que girar sin parar, lo último que quiero es que se me salga algo. Y cuando entro en el agua necesito que las cosas estén bien apretadas porque si no me haría mucho daño".

Esta disciplina y sacrificio profesionales son, junto a su sensibilidad y cercanía, lo que atraen a millones de fans y a una prensa, que le adora. En los Juegos Olímpicos de 2012 tuvo que repetir uno de sus saltos porque los flashes de las cámaras hicieron imposible evaluarlo. Cada publicación en redes sociales alimenta su narrativa: un chaval de familia humilde empecinado en cumplir sus sueños de gloria, en hacer que su padre se sienta orgulloso y en inspirar y motivar a otros jóvenes a luchar por ser felices.

Su pasión por representar un formidable ejemplo para los demás quizá responde a aquel consejo de ayudar a alguien cada día que le dio su padre. Puede que su personaje (extraído, eso sí, de su genuino carácter) esté estudiado al detalle y que tras ver un puñado de sus vídeos sea casi imposible distinguirlos entre sí, pero la idea del deporte como superación para volverse mejor y más fuerte es un mensaje que, en tiempos en los que los adultos cuestionan la influencia de los nuevos ídolos de YouTube, nadie puede cuestionar.

Y TAMBIÉN…
El extraño caso del saltador que ganó la medalla pero borraron de las portadas.
Daniel Goodfellow consiguió junto con Tom Daley la medalla de bronce en salto de plataforma de 10 metros sincronizado pero los medios británicos le eliminan de sus portadas.
Elena Horrillo | El País, 2016-08-09
http://elpais.com/elpais/2016/08/09/icon/1470753177_918811.html

martes, 3 de diciembre de 2013

#hemeroteca #homosexualidad #deportes | Daley sigue los pasos del mítico Louganis para hacer público su 'salto' al mundo gay

Imagen: El Confidencial / Tom Daley //

Daley sigue los pasos del mítico Louganis para hacer público su 'salto' al mundo gay.

Tom Daley hizo pública su homosexualidad a través de un vídeo de Youtube y recordó a la consfesión que hizo el también saltador Greg Louganis en televisión.
Sara Massa | El Confidencial, 2013-12-03
https://www.elconfidencial.com/deportes/otros-deportes/2013-12-03/daley-sigue-los-pasos-del-mitico-louganis-para-hacer-publico-su-salto-al-mundo-gay_61587/ 

Tom Daley, saltador de trampolín británico y medallista olímpico, fue ‘Trending Topic’ durante gran parte de este lunes en la red social ‘Twitter’. El motivo fue que el deportista inglés hizo pública su homosexualidad a través de un video de ‘Youtube’, después de que lo negase en numerosas ocasiones: “Mi vida cambió esta primavera cuando conocí a alguien y ese alguien es un chico”. Su revelación recordó a la que el también saltador Greg Louganis realizó en directo en el programa de Oprah Winfrey en 1995 y en la que también confesó que era homosexual.

Después de que Daley fuera nombrado recientemente el hombre más sexy del mundo por la revista gay ‘Attitude’, se generaron numerosas especulaciones acerca de su condición sexual, pero ha sido él mismo el que ha puesto fin a todo lo que se estaba hablando: "Al llegar la primavera de este año, mi vida cambió al conocer a alguien que me hacía sentir feliz, seguro y ese alguien es un chico", dijo Daley. Y añadió: "Todavía me gustan las chicas".

El nadador, natural de Plymouth en 1994, publicó un vídeo de cinco minutos de duración en su canal de ‘Youtube’ con el título: “Algo quiero decir...” Después explicaba que mantenía una relación con un chico. En su cuenta personal de ‘Twitter’, que cuenta con casi dos millones y medio de seguidores, publicaba también el vídeo y lo acompañaba con el siguiente mensaje: “No ha sido una decisión fácil de tomar, espero que me podáis apoyar”.

Esta confesión por parte de Tom Daley llega después de haber sido objeto de constantes rumores sobre su orientación sexual. Hasta ahora siempre había negado ser gay: "No lo soy. Pero incluso si lo fuera, no estaría avergonzado", dijo hace unos meses en una entrevista. Después de hacer público su vídeo, el colectivo gay no ha tardado en mostrarle su apoyo, en concreto la organización ‘Stonewall’, grupo por los derechos de los homosexuales en Reino Unido, celebró el video del saltador.

Tom Daley es un ídolo en Inglaterra. Su oro en los Europeos de 2008 y la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, desde la plataforma de 10 metros, le han llevado a ser una de las caras más conocidas de su país. Además, destaca por su precocidad, ya que con sólo 14 años participó en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008.

Greg Louganis hizo pública su homosexualidad en televisión
El caso del británico recuerda mucho a lo que ocurrió con Greg Louganis, un saltador californiano que hizo pública su homosexualidad en el show de la televisión americana que dirige Oprah Winfrey. El estadounidense, que fue campeón del mundo en 1978 y logró la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Montreal de 1976, está considerado uno de los mejores saltadores de la historia.

Louganis contrajo matrimonio el pasado mes de octubre con su pareja Johnny Chaillot, coach del programa televisivo ‘Splash’ y declaraba: “Me siento increíble”. Como anécdota, los novios no pidieron regalos sino donaciones para las organizaciones Human Rights Compaign y Mending Kids International.