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miércoles, 8 de abril de 2020

#hemeroteca #saludpublica #poblacionromani | 8 de abril, Día Internacional del Pueblo Gitano: nada que celebrar, todo que luchar

Imagen: AraInfo / Acción de la Plataforma Rosa Cortés
8 de abril, Día Internacional del Pueblo Gitano: nada que celebrar, todo que luchar.
Tuve la oportunidad y el honor de ofrecer a Rita Bosaho y a Irene Montero este informe de la situación de la población gitana española que ahora comparto con ustedes. Con independencia de la pandemia, la ciudadanía gitana en el Estado español vive peor que en esos países a los que llamamos tercermundistas.
Silvia Agüero Fernández | AraInfo, 2020-04-08
https://arainfo.org/8-de-abril-dia-internacional-del-pueblo-gitano-nada-que-celebrar-todo-que-luchar/

Sumidas como estamos en la pandemia, cuyas consecuencias socioeconómicas serán sin duda mucho más graves que las sanitarias, llega la conmemoración del Día Internacional del Pueblo Gitano. Una conmemoración triste: nos falta demasiada gente. Triste también no solo porque no podamos salir a las calles a celebrar nuestra gitanidad sino porque el SARS-CoV-2 ha sacado a la luz todo el antigitanismo que nos rodea y ha puesto en evidencia la precariedad en la que vivimos la inmensa mayoría de las familias gitanas españolas. La exclusión social significa que nuestra gente vive al día y que no tienen recursos para subsistir durante el confinamiento. Es muy triste que diversas organizaciones gitanas nos hayamos tenido que movilizar para conseguir alimentos para que nuestras familias no se mueran de hambre durante la cuarentena.

Con independencia de la pandemia, la ciudadanía gitana en el Estado español vive peor que en esos países a los que llamamos tercermundistas.

Los rumores, los estereotipos, el racismo y el antigitanismo que vierte la sociedad en la calle, en el trabajo, en la escuela y a través de los medios de comunicación sobre las personas gitanas son una parte importante de las opresiones que vivimos cada día todas las gitanas y gitanos. La otra parte, la parte más difícil de soportar es el antigitanismo institucional que es el responsable de la situación de postración, abandono y exclusión en la que nos encontramos.

El antigitanismo institucional viene de lejos: en España ha habido más de 250 leyes que castigaban a las personas gitanas por el mero hecho de serlo, castigaban la forma de vestir, hablar nuestra lengua, incluso ir caminando juntas.

Desgraciadamente, la Constitución de 1978, a pesar del artículo 14, no ha supuesto en la práctica el acceso a la igualdad de la población gitana. La ciudadanía gitana española está recluida en guetos y sobrevive en niveles de exclusión social del 98%. Esa es la triste realidad.

Ningún gobierno, ni nacional ni autonómico, ha sido valiente en la implementación de políticas para mejorar la situación socioeconómica de la población gitana ni para enfrentarse al racismo. Ninguno. La experiencia de estos 42 años de democracia nos ha enseñado que da igual el color ideológico que abandere el poder, siempre es payo y siempre es antigitano porque no actuar en la búsqueda de soluciones contribuye a empeorar la situación. Evidentemente, esas situaciones de exclusión no se han atajado porque somos gitanas y gitanos quienes las sufrimos y nuestros cuerpos y nuestras vidas no les han importado a quienes han estado en el Poder. Aunque parezca mentira, hoy, en 2020, el Pueblo Gitano está peor que en 1978.

Y si alguien duda de esto, que se plantee si quiere ser tratada como gitana o como gitano.

Las políticas dirigidas a la población gitana han sido siempre diseñadas e implementadas por payos. No hay mecanismos de participación reales y efectivos para la ciudadanía gitana organizada. Existe un Consejo Estatal del Pueblo Gitano, compuesto en su mayoría por personas payas, en el cual, a pesar de los loables esfuerzos de las personas gitanas en él participantes, no se decide ni se participa en el diseño ni en la implementación de políticas sencillamente porque es un órgano creado tan solo para “hacer ver” que hay una participación.

Al igual que en el feminismo, en el antirracismo hay que descolonizar el pensamiento y el modo de hacer. No podemos seguir creyendo que las instituciones payas, llenas de personas payas, van a ser capaces de encarar adecuadamente la solución de los problemas específicos que sufrimos como gitanas. Por tanto, tenemos que reivindicar que se nos incluya y se nos cedan espacios de poder y de decisión.

En este mismo sentido, el Poder tiene que saber que no vale la interlocución con organizaciones de payos que trabajan con los temas gitanos. Ese camino ya debe estar superado. Forman parte del problema puesto que su objetivo es mantener el status quo actual y continuar haciendo sus proyectos y programas con las gruesas subvenciones que reciben y que solo sirven para el sostenimiento de una verdadera industria del asistencialismo.

Tuve la oportunidad y el honor de ofrecer a Rita Bosaho y a Irene Montero este informe de la situación de la población gitana española que ahora comparto con ustedes.

La crisis sanitaria, social y económica de la COVID-19, desgraciadamente, ha empeorado las situaciones que viven nuestras familias. No disponemos de datos sobre la incidencia de la pandemia en la comunidad gitana. Sí hemos podido saber que nuestra gente está necesitando intervenciones urgentes para que se les provea de alimentos y otros productos básicos en todas las regiones con independencia del nivel de desarrollo económico de esos territorios lo que nos da una idea de que la exclusión y la pobreza están extendidas por todas partes.

Dado el peor estado de salud autopercibida de la población gitana española está resultando en un gran número de víctimas del COVID-19. Insisto, no disponemos de datos, pero sabemos que son demasiadas las familias que están sufriendo la pérdida de sus seres queridos. Vaya para ellas y ellos nuestro homenaje y nuestra memoria.

La mayor parte de las familias gitanas se ganan la vida con actividades económicas (venta ambulante, chatarreo, música) que se han visto suspendidas por la crisis sanitaria lo que acarreará una grave crisis económica para estas familias. Por ello, desde diversas organizaciones genuinamente gitanas se han planteado diferentes propuestas tendentes a atenuar las consecuencias. Los responsables gubernamentales tienen que tener claro que es a estas organizaciones a las que tiene que escuchar para poner un plan de emergencia económico específico para estos sectores económicos.

Somos plenamente conscientes de la gravedad de la crisis que estamos padeciendo, pero no vamos a consentir que eso sirva de excusa para postergarnos una vez más. De esta crisis saldremos todas, sin dejar a nadie atrás o nos tendrán enfrente. Mientras tanto, con el saludo tradicional gitano, os expreso el mejor de mis deseos para todas y todos. ¡Salud y libertad!

A través de este enlace puedes leer el documento completo elaborado por Silvia Agüero Fernández de Pretendemos Gitanizar el Mundo y la Plataforma Ciudadana Rosa Cortés por la Memoria Gitana/ Camelamos: Informe situación Pueblo Gitano

martes, 19 de marzo de 2019

#hemeroteca #libros #poblacionromani | ‘Resistencias gitanas’, un libro de historias personales que cambiaron el mundo

Imagen: 'Resistencias gitanas'
‘Resistencias gitanas’, un libro de historias personales que cambiaron el mundo.
A través de las historias personales de mujeres y hombres gitanos, Nicolás Jiménez y Silvia Agüero llevan a cabo una revisión crítica de la historia de esta comunidad dando visibilidad a referentes del Pueblo Gitano cuyas aportaciones al acervo cultural son de relevancia universal.
AraInfo, 2019-03-19
https://arainfo.org/resistencias-gitanas-un-libro-de-historias-personales-que-cambiaron-el-mundo/

El Pueblo Gitano es socialmente vulnerable, a día de hoy aún encuentra puertas cerradas en su vida dentro de la sociedad occidental. El relato histórico ha proyectado una imagen que no es la suya y como consecuencia, el Pueblo Gitano vive bajo el estigma de una imagen negativa, presentándolos como culpables de su propia victimización.

En este contexto nace el proyecto de ‘Resistencias gitanas’, un ensayo bibliográfico que pretende desmontar los mitos y estereotipos que se han construido en torno a la cultura gitana. La historia del Pueblo Gitano está llena de resistencia y lucha, ya que ha sido castigado en muchas ocasiones a lo largo de la historia, como en la Gran Redada del siglo XVIII en la que 12.000 personas gitanas fueron encarceladas, o en el genocidio antigitano de la Alemania nazi.

A través de las historias personales de mujeres y hombres gitanos, Nicolás Jiménez y Silvia Agüero llevan a cabo una revisión crítica de la historia de esta comunidad dando visibilidad a referentes del Pueblo Gitano cuyas aportaciones al acervo cultural son de relevancia universal. En ‘Resistencias gitanas’ entenderemos que el primer paso para el cambio y la recuperación de la memoria histórica de los pueblos oprimidos es la puesta en valor de sus referentes y sus gentes. Todo desde la reivindicación de aquellas miradas y formas de vida que han sido tradicionalmente ocultadas y negadas.

Silvia Agüero creció en una familia paya de ideología antigitana en el barrio de Vallecas, Madrid. Como ella explica, siempre supo que era hija de una persona gitana porque su familia paya no dejó de recriminárselo. Silvia pronto tomó conciencia de lo que suponía pertenecer al Pueblo Gitano, lo que la llevó a crear una asociación intercultural dirigida por personas gitanas, con el fin de promover la conciencia en un barrio gueto.

Terminó los estudios obligatorios en un curso especial para adultos y hoy en día es autodidacta, contando con experiencia en la radio comunitaria Radio Vallecas. Con este bagaje, empezó a escribir artículos y actualmente forma parte del equipo de Pikara Magazine desde hace un año.

Nicolás Jiménez creció en el ambiente asociativo gitano español. Creció en el gueto de 'El pozo del tío Raimundo' de Madrid. Tuvo una escolarización tardía, a los 11 años, que no le impidió culminar con éxito su licenciatura en Ciencias Políticas y Sociología en la Universidad Complutense.

Ha sido profesor-lector de la asignatura «Gitanos de España. Historia y cultura» de la Universidad de Alcalá y es miembro de la Red de trabajo euroasiático de académicos gitanos. Ha trabajado para diferentes asociaciones y federaciones gitanas españolas, participando en diversos foros nacionales e internacionales. También ha publicado algunos artículos académicos en relación con la historia, cultura y lengua gitana.

Un libro para hacer memoria
La cultura gitana, o Rromipen, está presente en Europa, al menos, desde el siglo XV. En el Estado español, el documento más antiguo que se conoce en referencia a la presencia gitana es un salvoconducto dado a Juan del Egipto Menor, fechado en Zaragoza en 1425. Es decir, su comunidad forma parte de nuestra historia más reciente y está presente en la sociedad española como uno de los pueblos más carismáticos, pero que también conforma una población en riesgo de exclusión social.

Por supuesto, son conocidas las aportaciones gitanas a la música, por ejemplo, en el flamenco o la rumba catalana, pero no son sus únicas contribuciones. El romanó, el idioma gitano, ha aportado al español más de 200 gitanismos, palabras que conforman nuestra vida cotidiana como ‘chaval’ o ‘mangante’. También, en el mundo del espectáculo, ha dado grandes artistas en el circo como la familia Bouglione en Francia o la familia Orfei en Italia.

Todo este acervo histórico se manifiesta en ‘Resistencias gitanas’, poniendo en valor una cultura que no nos es para nada ajena. Este libro pretende gitanizar el mundo para contribuir a hacer de él un lugar donde las diversidades sean acogidas y valoradas, y donde todas las personas podamos sentirnos incluidas en nuestra diversidad y singularidad.