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domingo, 3 de marzo de 2019

#hemeroteca #feminismo #politica | Ciudadanos reivindica un “feminismo liberal” para diferenciarse de Vox

Imagen: El País / Inés Arrimadas
Ciudadanos reivindica un “feminismo liberal” para diferenciarse de Vox.
Arrimadas, Rivera y las principales dirigentes presentan un decálogo de principios feministas.
Elsa García de Blas | El País, 2019-03-03
https://elpais.com/politica/2019/03/03/actualidad/1551609608_164075.html

En la batalla electoral por la derecha, Ciudadanos se diferencia del PP y sobre todo de Vox con una defensa del feminismo. Un feminismo al que añade el apellido de "liberal", que incluye la regulación de la prostitución o de los vientres de alquiler y carga contra el lenguaje inclusivo, pero que para empezar se reivindica como apuesta política. "El feminismo sigue siendo necesario, en España y en toda Europa", ha defendido este domingo Inés Arrimadas, cabeza de lista del partido por Barcelona para las generales, en la presentación en Madrid de un "decálogo de feminismo liberal", junto a Albert Rivera y las principales mujeres dirigentes de Ciudadanos. Rivera se ha comprometido si es presidente a llevar la causa feminista de manera transversal al Gobierno.

Ciudadanos quiere diferenciarse de sus competidores en la derecha con la puesta en valor de su alma liberal, en la que el feminismo es parte de su ideario de defensa de las libertades individuales. En una semana clave para los derechos de las mujeres por la celebración este viernes del Día Internacional de la Mujer, que en España se traduce en una convocatoria de huelga feminista, el partido ha tomado la iniciativa y ha querido abanderar su propio feminismo.

La apuesta tiene también parte de reacción ante las críticas que Ciudadanos ha recibido de la izquierda por aceptar que su pacto de Gobierno en Andalucía con el PP lo sustente Vox, una formación que pide la derogación de las leyes contra la violencia de género. No son nuevas: en la manifestación del año pasado por el 8 de marzo, la delegación de Ciudadanos fue abucheada por algunas asistentes.

Sin citar a Vox, Rivera ha marcado distancias claras con este partido con la defensa de que la violencia machista es un problema en España y de que se deben aplicar políticas para revertirla, no derogarlas. "Me comprometo a ejecutar el pacto de Estado [contra la violencia de género] hasta el último céntimo. La violencia machista existe, ojalá no existiera, no se puede negar la evidencia. Una cosa es que no se hagan bien las cosas y otra que neguemos la realidad", ha defendido Rivera. Junto a él, la consejera de Igualdad de la Junta de Andalucía, Rocío Ruiz —Igualdad es una de las carteras del Gobierno andaluz en manos de Ciudadanos— ha prometido que su Ejecutivo no retrocederá en las políticas contra la violencia machista. "Desde esta consejería que yo lidero no vamos a permitir que se dé ningún paso atrás".

"Ni un paso atrás" es uno de los lemas de los colectivos feministas desde la irrupción de la formación de extrema derecha en Andalucía y Ciudadanos lleva esa misma expresión a su decálogo feminista. El punto octavo de su manifiesto dice: "Ni un paso atrás en la lucha contra la violencia machista. Tan reduccionista resulta decir que todas las mujeres nacen víctimas como falso que la violencia machista no existe. Es urgente implementar el pacto contra la violencia machista para erradicar esta lacra".

La firmeza contra la violencia de género es el principal mensaje velado de Ciudadanos contra Vox. "No se pueden aceptar discursos que relativizan o niegan la violencia machista", ha subrayado la responsable de Igualdad, Patricia Reyes. En el acto se han criticado también los postulados de Podemos respecto al feminismo. "El feminismo no es decir portavozas, es cambiar políticas", ha incidido Arrimadas, en referencia al término que utilizó Irene Montero, portavoz parlamentaria de Podemos, que reabrió el año pasado el debate sobre el lenguaje inclusivo. Según Arrimadas, esta práctica "no es solo inútil, es que es contraproducente. Expulsa a mucha gente del feminismo". La crítica al lenguaje inclusivo es otro de los puntos de su manifiesto.

El manifiesto es más una declaración de principios que un decálogo de propuestas. Ciudadanos reivindica un feminismo transversal a las ideologías —"No es patrimonio de nadie", reclaman—, al que llama a participar a los hombres — "la guerra de sexos es pasado", subrayan — y que dice no ser paternalista, porque en su opinión algunas feministas lo son. "La mujer no se ha sacudido la tutela del varón para caer en la tutela de otras mujeres que pretendan hablar en su nombre", apunta el texto.

En el acto se ha hecho referencia a la educación y a las medidas de conciliación como la ampliación de los permisos de paternidad, o a la custodia compartida, pero no se ha detallado ningún compromiso concreto. Sí se han reivindicado, como políticas específicas por las que apuesta Ciudadanos, la regulación de la gestación subrogada o de la prostitución. "Ahí donde las mujeres podemos elegir más, hay más feminismo", ha argumentado Arrimadas. Rivera ha cerrado el acto con el aviso de que Ciudadanos va a seguir hablando de feminismo "liberal" en los próximos días. "Quiero una España de mujeres libres e iguales, en la que cualquier mujer pueda volar todo lo alto que quiera", ha concluído el candidato.

Decálogo de "feminismo liberal" de Ciudadanos

1. El feminismo es una causa de todos: no es patrimonio de nadie. Su defensa la abandera cada ciudadano comprometido con la igualdad entre hombres y mujeres.

2. Nunca habrá igualdad sin libertad. El liberalismo percibe la emancipación del individuo sin distinción de sexo, nacimiento, etnia, raza o religión. Por eso, el feminismo liberal es el que defiende que toda mujer tiene igual libertad individual que el hombre.

3. El feminismo es necesario en España y en Europa: queda mucho camino para la igualdad. Por muchos avances obtenidos, sigue existiendo una desigualdad notable en las oportunidades de las mujeres, una brecha salarial inaceptable y la evidencia de una mayor dificultad de las mujeres para alcanzar sus metas. Mientras la igualdad plena no esté conseguida, el feminismo será el arma principal para dar esa batalla.

4. Que ninguna mujer tenga que elegir entre su carrera y su familia. La incorporación de la mujer al mercado laboral no ha ido acompañada de políticas efectivas que permitan ejercer la corresponsabilidad entre mujeres y hombres que demanda la sociedad del siglo XXI.

5. Feminismo no es decir ‘portavozas’, es cambiar políticas. El objetivo de la igualdad no se logra confrontando a los ciudadanos con ideologías caducas, se consigue con políticas públicas efectivas que eliminen las barreras que existen a la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres.

6. El feminismo liberal no excluye al hombre: es una batalla de toda la sociedad. Los hombres son imprescindibles para la tarea que se propone el feminismo liberal. No podemos ignorar a la mitad de la sociedad para emprender la batalla de la igualdad de derechos y deberes.

7. El feminismo liberal pone la educación en el centro. Los ciudadanos deben ser formados de tal manera que se reconozcan en igualdad de derechos y deberes, oportunidades y aspiraciones, posibilidades y metas.

8. Ni un paso atrás en la lucha contra la violencia machista. Tan reduccionista resulta decir que todas las mujeres nacen víctimas como falso que la violencia machista no existe. Es urgente implementar el Pacto contra la violencia machista para erradicar esta lacra.

9. Nadie habla por mí: en el siglo XXI, paternalismo NO, solidaridad entre mujeres SÍ. La mujer no se ha sacudido la tutela del varón para caer en la tutela de otras mujeres que pretendan hablar en su nombre.

10. Guerra de sexos es pasado, feminismo liberal es presente y futuro. El feminismo liberal representa el futuro en la lucha por la igualdad. Ningún grupo de presión puede hablar en nombre del conjunto de las mujeres.

#hemeroteca #feminismo #politica | Ciudadanos presenta su "feminismo liberal": a favor de la gestación subrogada y contra el lenguaje inclusivo

Imagen: Público / Inés Arrimadas
Ciudadanos presenta su "feminismo liberal": a favor de la gestación subrogada y contra el lenguaje inclusivo.
"No me escucharéis decir portavozas", bromeaba Albert Rivera durante el acto del partido naranja, que él mismo cerró.
J.C. | Públcio, 2019-03-03
https://www.publico.es/politica/feminismo-ciudadanos-ciudadanos-presenta-feminismo-liberal-favor-gestacion-subrogada-lenguaje-inclusivo.html

Ciudadanos ha presentado su decálogo de "feminismo liberal" este domingo en Madrid con Inés Arrimadas y Begoña Villacís como líderes del evento en el que también estuvo presente Albert Rivera, encargado de clausurar el acto con un breve discurso.

Arrimadas leyó los diez puntos bajo los que se quiere identificar el partido naranja, muchos de ellos una evidente antítesis de posturas de los partidos de izquierdas. Al comienzo, Arrimadas quiso dejar claro que el "feminismo no es patrimonio de nadie".

El partido pretende mejorar su imagen de cara a las próximas elecciones, donde se revela un estancamiento del partido y una mala prensa tras los pactos con Vox, que ha mostrado interés por hacer listas de mujeres que hayan luchado contra la violencia machista. Además, los colectivos feministas se habían organizado tras la formación del gobierno andaluz en protesta por la formación del Ejecutivo. Con la huelga del 8M a la vista, Ciudadanos ha buscado dar un lavado de imagen a su mensaje sobre el feminismo.

Arrimadas ha asegurado que "no hay igualdad sin libertad" y que es "menos feminista no dejar elegir", en relación a la gestación a subrogada y la prostitución.

La candidata por la lista de Barcelona a las elecciones generales ha reivindicado durante ese punto –el dos– el libre mercado para poder liberalizar la venta de recién nacidos, así como legalizar la prostitución, mostrando una vez más la postura de Ciudadanos al respecto.

Palabras vagas, lugares comunes y reflexiones comúnmente aceptadas por izquierda y derecha, como que ninguna mujer tenga que elegir entre su carrera y su familia, llenaron la mayor parte del discurso de Arrimadas, pese a que la andaluza pretendió presentar a Ciudadanos como único baluarte de estas luchas.

En contra del lenguaje inclusivo
"El punto cinco me encanta", comentaba Inés Arrimadas antes de presentarlo: "Feminismo no es decir 'portavozas', es cambiar políticas". El partido considera una "ideología caduca" el lenguaje inclusivo, mostrándose incluso irónica: "Me han llegado a decir que no puedo opinar porque mi partido no se llama Ciudadanas", aseguraba.

Arrimadas se recreó especialmente en este punto: "No voy a recibir ninguna lección de feminismo de aquellos que digan portavozas". Para concluir, denominó al lenguaje inclusivo "lenguaje desdoblado".

En un discurso muy pautado, Arrimadas concluyó con lecturas en defensa "de un feminismo moderno y que no excluya a los hombres", en referencia a una supuesta exclusión que ella ve en el feminismo representado por Unidos Podemos y el PSOE.

Acto cerrado por Rivera
En el acto también intervinieron Begoña Villacís, candidata para el Ayuntamiento de Madrid, Lorena Roldán, diputada por Catalunya, Marta Rivera, responsable de Cultura en el partido, y Rocío Ruiz, consejera de Igualdad en la Junta de Andalucía.

Villacís hizo hincapié en las dificultades en el mundo laboral para una mujer embarazada, en un discurso que también enfocó en los hombres y en su participación en el movimiento. Rocío Ruiz fue muy crítica con las partidas de subvenciones para la lucha contra la violencia machista.

El acto lo cerró el presidente del partido, Albert Rivera, que se permitió hacer chistes sobre el lenguaje incluso: "No me escucharéis decir portavozas", ha dicho entre risas. El presidente de Ciudadanos cayó en lecturas paternalistas sobre las mujeres al decir "sois mejores que nosotros en algunas cosas" y dijo que no hay nada que le ayude a ser más feminista que charlar con su hija.

lunes, 12 de marzo de 2018

#hemeroteca #islam #mujeres | Amanda Figueras: “El Corán utiliza un lenguaje inclusivo, hoy Alá diría ‘portavoza”

Imagen: El País / Amanda Figueras
“El Corán utiliza un lenguaje inclusivo, hoy Alá diría ‘portavoza”.
La periodista Amanda Figueras defiende en su nuevo libro, 'Por qué el islam', que esta religión traslada un mensaje de igualdad entre hombres y mujeres.
Miguel Ángel Medina | El País, 2018-03-12
https://elpais.com/elpais/2018/03/12/mujeres/1520868364_462914.html

En 2015 escribió un artículo explicando sus motivos para reconocerse como musulmana que levantó cierta polémica. Ahora publica ‘Por qué el Islam’ (Península), un libro que pretende explicar cómo es ser musulmana en España sin esquivar ningún tema, del machismo al patriarcado y del terrorismo a los pasajes más controvertidos del Corán. "Gracias a todas las mujeres fuertes y libres que me han inspirado", se lee en su dedicatoria.

Pregunta. ¿Por qué el islam?
Respuesta. Creo que, sobre todo, por lo que no se ve. Lo más importante del islam no son los velos ni las barbas, ni otros detalles superficiales, sino principios basados en la bondad, en el perdón, en la paz, en la tolerancia, en conocernos los unos a los otros y ser mejores personas. Es un camino de vida más sano y más justo tanto a nivel físico como a nivel espiritual. Los musulmanes aspiramos a la justicia social y creo que por eso me enamoró a mí el islam.

P. ¿Esta búsqueda de la justicia social se puede entender como una crítica al capitalismo neoliberal?
R. Sí, desde luego. Una de las cosas que a mí me atrajeron del islam es acercarme a una vida más espiritual, intentar dejar el materialismo aparte y vivir más de la experiencia y menos de la tenencia.

P. Insiste en que no es conversa, porque nunca fue cristiana. Pero, ¿cómo fue su llegada al islam?
R. Tras los terribles atentados del 11-M en Madrid, cuando trabajaba como periodista en El Mundo, empecé a leer sobre el islam. Estuve trabajando sobre las comunidades islámicas en España y cómo vivieron los meses posteriores y las posibles represalias. A partir de ahí empecé a conocer a musulmanes y musulmanas, y me di cuenta de que no sabía nada sobre el islam. Eso me estimuló a seguir en el proceso. No fue una cosa automática, fue un proceso con idas y venidas. Al final me reconocí como musulmana.

P. ¿Cómo fue el proceso de contárselo a su familia y amigos?
R. No hubo una conversación en la que se lo contara a mis padres, sino que fue más natural, y al final les dije que ya era musulmana. Su reacción primera fue de miedo, porque hay mucho desconocimiento.

P. ¿Y cuando decidió ponerse el velo?
R. No hubo tampoco una conversación especial. A día de hoy lo toman con mucha naturalidad. Al final, no tienen por qué compartirlo, pero respetan mi decisión, como debería ser respetada la decisión de cualquier mujer adulta y libre. En cuanto al trabajo, no sé cómo habrían reaccionado, porque decidí ponerme el velo tras dejar mi empleo en ‘El Mundo’. Reconozco que me daba cierto miedo pensar en ponérmelo cuando estaba en el periódico, porque creía que eso me podría perjudicar, que quizá me limitaría a la hora de mandarme a cubrir ciertos actos. No sé qué hubiera pasado, nunca lo podré saber, pero miro a mi alrededor y no veo mujeres con hiyab [velo islámico] en grandes medios de comunicación, por lo que sospecho que me hubiera podido traer alguna limitación.

P. ¿Influye llevar velo a la hora de encontrar un trabajo en España?
R. Sí. Lo dicen todas las mujeres que llevan velo. Es evidente que limita, igual que puede limitar un nombre extranjero. Somos una minoría y sufrimos islamofobia, que es una enfermedad creciente. Hay cosas intangibles o difíciles de medir. Cuando mando mi currículum con mi foto y no se lee no sé si es porque no les interesa o porque en la foto salgo con ‘hiyab’. En cualquier caso sigo buscando trabajo, pero es difícil.

P. Un capítulo de su libro está dedicado a las mujeres. ¿Cuál es para usted la diferencia entre feminismo y feminismo islámico, si la hay?
R. No creo que exista un feminismo ni un feminismo islámico, existen los feminismos. Estamos viviendo momentos muy interesantes de debate, de desarrollo de teorías, de hacer tendencia... No hay diferencias, los feminismos deberían todos luchar contra los enemigos comunes que tenemos: el patriarcado, el machismo, la discriminación, y para que haya una igualdad de derechos y de oportunidades. Me gustaría que las musulmanas fuéramos más tenidas en cuenta por parte del feminismo hegemónico y mayoritario en España, que nos tiene olvidadas. Para muchos y muchas es difícil que se pueda aspirar a pedir la igualdad desde un punto de vista religioso, pero sí que es posible. Necesitamos más sororidad y menos enfrentamiento, menos luchas por quién da a quién el carné de feminista.

P. En este sentido, se puede argumentar que nunca va a ser igual su visión como europea que la de una saudí o una egipcia.
R. Es evidente que mi posición es distinta a la de una mujer egipcia, pero también tenemos que ir a escucharlas a ellas. En cualquier caso, la sociedad es patriarcal de base también en España, como puso de manifiesto la huelga del 8 de marzo. Los feminismos islámicos dicen que no se puede obligar a las mujeres a vestirse de ninguna manera, eso debería estar prohibido, y es antiislámico. Abogo porque no se imponga ni se prohíba el uso de velo, para mí es lo mismo una cosa que la otra. El problema es legislar sobre la libertad de las mujeres. Desde nuestra perspectiva se le da un misticismo al tema del velo que se vive con más naturalidad en otros países. Y perdemos mucho tiempo en hablar de velos cuando deberíamos hablar de cosas más trascendentales.

P. ¿Por qué las musulmanas tienen tan poco protagonismo en los medios?
R. Es sin duda un problema de los medios y de a quién están llamando. Varias compañeras me cuentan que algún medio ha intentado buscar a una musulmana para un reportaje, pero si no lleva velo no les vale, es decir, necesitan que se corresponda con el estereotipo. Contra eso también hay que luchar. Las musulmanas somos muy diversas, hay con velo, sin velo, españolas, inmigrantes, blancas, negras... y todas tenemos cosas que decir. Los medios deberían hacer autocrítica, ¿trabajan para darnos voz o para reforzar los estereotipos? Se habla mucho de nosotras, pero sin nosotras.

P. Según Sirin Adlbi Sibai, “el feminismo islámico es una redundancia, el islam es igualitario”. ¿Usted qué opina?
R. Estoy totalmente de acuerdo. Siempre apelo al carácter inclusivo del lenguaje del Corán, tiene aleyas en las que habla de los creyentes y las creyentes, los ayunantes y las ayunantes... Utiliza un lenguaje inclusivo. Hoy Alá diría la portavoza. Y no solo es cuestión de palabras, sino también de conceptos: desde el origen de la creación del ser humano, se habla de que somos creados en igualdad el hombre y la mujer. Hacer leyes contra la igualdad es antislámico. Y a veces es difícil que se vea, porque en los países musulmanes también hay desigualdad e injusticia, pero una cosa es el islam y otra lo que hacen los musulmanes.

P. ¿Y cómo reacciona usted al terrorismo de corte islamista?
R. Para nosotros es muy doloroso que nuestro islam se relacione con algo terrible como la barbarie terrorista. No hace falta ponerle etiquetas al terrorismo. No sé qué es el terrorismo islámico ni el radicalismo islámico, para mí, un radical islámico sería una persona que va haciendo el bien a su paso, ayudando a los demás, no un terrorista, porque el islam no te lleva a ser violento, sino a todo lo contrario. Muhamad siempre optó por perdonar y eso es lo que nos pide a los musulmanes.

P. En su libro apuesta por una relectura de los pasajes más polémicos del Corán, como la sura [versículo] que habla de golpear a las mujeres o la que dice que los hombres son preeminentes a ellas.
R. Efectivamente, he leído a varias autoras —como Amina Wadud o Asma Barlas— que han profundizado en una lectura no patriarcal del Corán. Hay muchas traducciones de este libro que son machistas, y así lo denunciamos. La traducción del verbo ‘daraba’ como "pegadles" es contrario al mensaje del Corán, y además el profeta Muhamad, cuyo ejemplo aspiramos a imitar los musulmanes, nunca pegó a ninguna mujer, y además repitió muchas veces que hay que tratar bien a las mujeres. En mi opinión, la de ‘daraba’ es una mala traducción, pues sale muchas otras veces en el Corán y las demás veces no se traduce con este sentido. Desde el origen, los seres humanos son creados en igualdad, y esa igualdad es sagrada, viene de Alá. Hacer cualquier cosa en contra de la igualdad es antiislámico.

P. Pero esa interpretación también se hace en algunos países árabes.
R. No hay que ocultar que hay mucho machismo y mucho patriarcado en las comunidades musulmanas, sí, en España y en países árabes. Y hay muchos hombres que están muy cómodos encontrando en el Corán la supuesta justificación para maltratar a su mujer, pero en ninguna cabeza cabe que eso pueda estar justificado por el islam.

P. ¿Y qué me dice de la justificación de la poligamia solo para hombres?
R. La poligamia era un fenómeno preislámico que el islam, cuando llega, regula y le da un marco legal a las mujeres, que hasta ese momento no tenían ningún derecho ni protección. En el Corán se desincentiva esta práctica, no la promueve. En cualquier caso, no es una práctica común mayoritaria entre los musulmanes. Además, hay hombres y mujeres en relaciones polígamas que son felices, son maneras diferentes de vivir, igual que ahora hablamos de poliamor, esas relaciones totalmente abiertas. No creo que debamos juzgar una religión por una práctica que el islam desalienta y que no es algo común.

P. ¿Cree que el feminismo en España ha sido inclusivo con las mujeres musulmanas?
R. Uno de los problemas que tenemos es cómo se nos ve desde el feminismo hegemónico. Hay gente para quien es incompatible religión y feminismo, pero estamos en la lucha. En vez de centrarnos en nuestro enemigo común, el patriarcado y el machismo, nos entretenemos en este otro debate. Ya lo he apuntado, parece que hay una lucha por ver quién reparte los carnés de feminista. Hace falta más sororidad y menos hablar de velos. Necesitamos alianzas y luchar todas juntas. Por ejemplo, en el comunicado de la huelga del 8 de marzo no se nos ha citado (tampoco a otras minorías) y eso ha creado cierto malestar.

P. ¿Y cómo les afecta la islamofobia, el odio a lo musulmán?
R. Como musulmanas, además de contra el machismo, tenemos que luchar contra la islamofobia, y ahí encontramos poco respaldo. Cuando denunciamos que somos discriminadas, que no encontramos trabajo o nos despiden por llevar velo, que hay ataques violentos a musulmanas y una campaña brutal de acoso en las redes sociales, eso no genera tanto malestar como si pasa en Irán o Arabia Saudí. Si queréis ayudar a las mujeres musulmanas, escuchad lo que nos afecta hoy y aquí. En lugar de eso, se utilizan las injusticias que viven las musulmanas en algunos países para atacar al islam.

P. ¿Qué hace falta para que los musulmanes se expresen en sociedad?
R. Primero, que nos dejen hablar, que nos llamen. Y luego tenemos que hacer un trabajo por abrirnos, por enseñar las mezquitas, por ejemplo la mezquita de la M-30 hace jornadas de puertas abiertas una vez al mes. Hay asociaciones de jóvenes musulmanas que organizan actividades. La juventud musulmana en España se está moviendo y cada vez es más activa e intenta ser más visible. Las mezquitas se están abriendo. Es importante que se hable de nosotros como parte activa de la sociedad.

martes, 13 de febrero de 2018

#hemeroteca #lenguaje | Burradas

Imagen: El país / Irene Montero
Burradas.
Para Wittgenstein “la expresión lingüística correcta del milagro de la existencia del mundo es la existencia del lenguaje mismo”.
Félix de Azúa | El País, 2018-02-13
https://elpais.com/elpais/2018/02/12/opinion/1518446554_570772.html

Irene Montero eligió mal la palabra porque “portavoza” contiene un sinsentido (voz-voza) que la convierte en analfabeta. Es como si tratara de colar “olfata”, “gusta”, “oída” y “tacta”. Si en lugar de leer libros feministas leyera un poco de literatura habría podido elegir otra palabra, “portavocisa”, que no habría levantado la menor suspicacia. ¿No tenemos poetisa y sacerdotisa? Pues portavocisa sería un palabro estupendo.

Porque lo irritante en este asunto no es tanto la beocia de los argumentos (que el PSOE ha hecho suyos) como lo inadecuado de las propuestas. Se acaba de publicar un libro póstumo de Eugenio Trías, ‘La funesta manía de pensar’, en el que se recogen sutiles artículos escritos entre 2001 y 2013. En uno de ellos, ‘Ética y estética’, comenta un célebre trabajo de Wittgenstein sobre la identidad de lo ético y lo estético. El filósofo vienés tenía una peculiar y muy influyente concepción del lenguaje. Para Wittgenstein “la expresión lingüística correcta del milagro de la existencia del mundo es la existencia del lenguaje mismo”. La existencia del mundo es un milagro, efectivamente, algo inexplicable, asombroso y a la vez luminoso, aunque para que el mundo como milagro luminoso nos aparezca, ha de llevar consigo su sombra. Sin embargo, lo esencial de ese milagro luminoso no es otra cosa que el lenguaje. Y eso lleva a Wittgenstein a afirmar que ética y estética son lo mismo, o, como comenta Trías, “son uno”: el lenguaje no es algo baladí porque todo el mundo lo use, como la comida o el sexo. El lenguaje es lo único capaz de darnos a conocer el milagro de la existencia del mundo de modo sensible. No hay ética sin estética ni mundo sin lenguaje. De modo que quienes arruinan el lenguaje son gente inmoral y deforme.

lunes, 12 de febrero de 2018

#hemeroteca #lenguaje | José Bono asegura que la polémica de las portavozas "no la inventó" Irene Montero, sino Venezuela

Imagen: El Diario / José Bono
José Bono asegura que la polémica de las portavozas "no la inventó" Irene Montero, sino Venezuela.
El exministro socialista ha destacado que un país "no puede ir bien" cuando "el debate para algunos portavoces es saber si se llaman portavoces o 'portavozas'". Bono ha señalado que el partido de Pablo Iglesias es "un partido viejo" que se ha "distanciado" de su electorado.
El Diario, 2018-02-12
http://www.eldiario.es/politica/Jose-Bono-polemica-portavozas-cuestion_0_739476138.html

El exministro de Defensa, José Bono, ha criticado este lunes las "palabras falsas" de la portavoz de Unidos Podemos, Irene Montero, al referirse a los protavoces y "las portavozas" en una rueda de prensa.

"Un país no puede ir bien cuando un prófugo quiere ser presidente a distancia o cuando el debate para algunos portavoces es si se llaman portavoces o 'portavozas'", ha asegurado Bono en una entrevista en Antena 3 en referencia al expresident de la Generalitat, Carles Puigdemont, y a la portavoz de Unidos Podemos.

El que fuera ministro en el primer gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero ha señalado que Montero "no ha inventado" estas "palabras falsas" ni este debate. Para demostrarlo, Bono ha leído un pasaje del artículo 41 de la Constitución Bolivariana de Venezuela en el que se establecen los cargos del Gobierno con un lenguaje inclusivo.

"Los venezolanos y venezolanas por nacimiento podrán ejercer los cargos de Presidente o Presidenta de la República, Vicepresidente Ejecutivo o Vicepresidenta Ejecutiva, Presidente o Presidenta, Vicepresidente o Vicepresidenta, magistral (sic) o magistrada, Presidente o Presidenta del Comité Nacional, procurador o procuradora", ha leído el expresidente del Congreso de los Diputados, que considera que este debate es una cuestión de sexo y de "seso". "Esto es considerar tontos a los que lo leemos porque esto no es solamente una cuestión de sexo, también tiene que haber seso".

Bono ha pedido que no se confunda a los españoles con debates que son "mucho menos importantes que las pensiones, que la financiación de las autonomías o que la reforma de la ley electoral".

"El Podemos de Pablo Iglesias es un partido viejo"
En su visita al programa de Susana Griso, José Bono ha aprovechado para comentar las últimas encuestas publicadas por Metroscopia para el diario El País y por GAD3 para el diario ABC. Unas encuestas que destacan una caída de populares, socialistas y morados en favor de una subida constante de Ciudadanos.

En su análisis político de la situación reflejada por los sondeos, Bono ha asegurado que el PP está "en caída libre", que el PSOE "está un poco estancado" y que Podemos "ya es un partido viejo". "No hay que leer muchas encuestas para darse cuenta de que el PP están en caída libre; el PSOE está un poco estancado; y el Podemos de Pablo Iglesias -y me refiero al de Pablo Iglesias porque hay otros Podemos a los que no me refiero del mismo modo- se sigue viendo con coleta pero ya tiene barba, ya es un partido viejo, ya no es el nuevo que decían".

Para Bono, el "sector más radical de Podemos" -que desde su punto de vista se agrupa en torno a Pablo Iglesias- se encuentra en la misma situación que los populares: "en caída libre". "Si no fuese por Manuela Carmena, si no fuese por [Iñigo] Errejón, si no fuese por Mónica Oltra, si no fuese por [Alberto] Garzón, imagínese la broma que significarían estos anticapitalistas radicales que iban a tomar el cielo, que iban a hacer que el miedo cambiara de bando".

"Que en Podemos hay distancia de su propio electorado es evidente", ha aseverado Bono, que apunta que "el centro político está viendo para quedarse y que los radicalismos están cayendo". "Pedro Sánchez lo está haciendo bien. Desde que ha dejado esta monserga del plurinacionalismo y lo ha mandado al desván y se ocupa de las cosas concretas, yo creo que lo está haciendo bien", ha valorado.

#hemeroteca #lenguaje | Portavoza

Imagen: El País / Irene Montero
Portavoza.
Hoy sigo pensando que juez es neutra y jueza estrictamente superflua, pero la uso como todo el mundo.
Almudena Grandes | El País, 2018-02-12
https://elpais.com/elpais/2018/02/10/opinion/1518292837_483651.html

Los más jóvenes no lo recordarán pero, hace unos años, el término jueza no existía. Reconozco que, al principio, me parecía feísimo y superfluo, puesto que juez es una palabra neutra. Hoy sigo pensando que juez es neutra y jueza estrictamente superflua, pero la uso como todo el mundo, incluidos los académicos de la RAE, que hace años la admitieron en su diccionario. Ignoro si portavoza triunfará o fracasará en el intento, como otras propuestas de desdoblamiento, pero me gustaría situar el ruido que ha desencadenado en la realidad donde vivimos. Hace unos días volví a Madrid en AVE. Para salir a la calle, atravesé un pasillo que ya había recorrido muchas veces, un espacio abovedado, forrado desde el suelo hasta el techo con anuncios publicitarios de una sociedad médica privada que ofrece asistencia sanitaria por Internet, pero ese día me fijé en algo que nunca hasta entonces me había llamado la atención. Los pacientes —aunque quizás sería más exacto llamarlos clientes— que se comunican en los anuncios con doctores, varones, les tratan de usted, mientras que los que dialogan a través de su móvil con una doctora, mujer, la tratan de tú. Me pareció un ejemplo muy útil para explicar en qué consisten los micromachismos, esas sutiles maniobras que a diario logran degradar o discriminar a las mujeres sin que se note y que obviamente existen, aunque el término que los define no figure en el diccionario de la RAE. En una sociedad donde la publicidad normaliza que dos personas que tienen la misma formación y hacen el mismo trabajo no reciban el mismo tratamiento, la polémica generada por la propuesta de llamar portavozas a las portavoces me parece ridícula. Sobre todo cuando ya nadie habla de las jueces, sino de las juezas.

#hemeroteca #lenguaje #politica | Es una escándala

Imagen: El País / Mariano Rajoy ante la 'climatología adversa'
Es una escándala.
David Torres | Público, 2018-02-12

http://blogs.publico.es/davidtorres/2018/02/12/es-una-escandala/

En los informativos hay una costumbre que viene de lejos y que consiste en preguntar a la peña cuestiones del estilo cuántos libros lee usted al mes o con qué frecuencia practica el sexo a la semana. Es importante diferenciar bien ambas actividades porque hay quienes las mezclan y se ponen a leer las instrucciones del preservativo mientras se están revolcando con ‘Madame Bovary’. Tello Zurro, que fue uno de los mejores locutores de nuestro ente público (siempre me he preguntado por qué llamaban ente público a la radiotelevisión española, si por el terror o por la antena) consiguió uno de los momentos más espontáneos e hilarantes en una de esas encuestas sobre la vida sexual de los españoles. A la pregunta de cuántas veces fornicaba, había gente que respondía que una vez al día, otros que tres veces a la semana, unos pocos que dos veces al mes. De repente a una señora le daba un incontenible ataque de risa y apenas lograba farfullar: “¡Una vez! ¡Una vez!” “¿Al mes?” preguntaba el entrevistador. “¡Al año!” replicaba la mujer entre carcajadas. Entonces devolvían la conexión al estudio, donde Tello Zurro miraba fijamente al espectador, con seriedad estremecedora, y decía: “No sabemos de qué se reía esta señora. A lo mejor es que le tocaba hoy”.

Probablemente la señora exageraba, igual que esas estadísticas que aseguran que los españoles leemos entre uno y dos libros al año. Por eso no deja de ser curioso que desde el pasado jueves España entera haya entrado en bucle por culpa de un error gramatical deliberado, uno que pretendía señalizar la lamentable situación del colectivo femenino en España. Es verdad que Irene Montero se equivocó al feminizar una voz neutra, es verdad que se equivocó todavía más al empeñarse en continuar con la matraca al día siguiente y es verdad también que confundir la discriminación de género con las desinencias gramaticales no sirve tanto como para reivindicar el feminismo como para hacer el ridículo.

Sin embargo, lo verdaderamente asombroso es el revuelo que se ha organizado en torno a esta tontería, con académicos y escritores tirándose de los pelos, mientras que, por ejemplo, las condenas judiciales contra la libertad de expresión o las alertas presidenciales a reservar planes de ahorro en la banca privada han pasado casi desapercibidas. Es evidente, por el furor de sus diatribas, que el amor al idioma castellano los conmueve mucho más hondo que la situación de los pensionistas o las cifras del paro. No obstante, creo que, más que el patinazo filológico, les irrita Irene Montero, porque justo dos días antes nuestro egregio presidente se hizo una foto con el fondo nevado y habló de “climatología adversa”. Ningún académico, ninguna novelista ni ningún novelisto salió en defensa de la climatología, que es una ciencia, y que en ningún caso puede ser adversa, ni siquiera a Mariano, a quien tampoco le fueron adversas la logopedia o la neurología.

Lo de mezclar el sexo y la literatura es ya una tradición en nuestros políticos, al menos desde los miembros y las miembras de Bibiana Aído. Mariano zanjó la cuestión cuando le preguntaron cuándo iba a igualar la brecha salarial entre hombres y mujeres, y respondió que eso ahora no toca. El ahora puede durar entre unos lustros y varias décadas, teniendo en cuenta que lleva durando aproximadamente desde la época de las cavernas. Lo que toca ahora es bailar canciones de Raphael a ritmo de marisquería. Mariano con igualarse las patillas ya tiene bastante.

domingo, 11 de febrero de 2018

#hemeroteca #lenguaje | Feminismo y gramática

Feminismo y gramática.
¿Entenderá y aceptará Irene Montero que "portavoz" tiene dos géneros, masculino y femenino, y que esos dos géneros se manifiestan en la concordancia y en la selección del artículo precedente?
Pedro Álvarez de Miranda | El País, 2018-02-11
https://elpais.com/elpais/2018/02/10/opinion/1518289605_377728.html

He visto el vídeo de Irene Montero. “Mañana —dice en él ante un micrófono— hay un acto [...] con diferentes portavoces y portavozas del grupo parlamentario confederal...”. No se percibe en la diputada ninguna vacilación en el momento en que enlaza copulativamente las dos formas sustantivas ya célebres, y sí, instantes después de hacerlo, una levísima sonrisa y cierto brillo en la mirada, propios de quien está pensando en ese momento: “La que voy a armar”.

Y vaya si la ha armado. Se ha recordado estos días, y en efecto es muy similar, aquella ocasión en que otra joven política soltó, también provocadoramente, lo de “los miembros y miembras”. Invito a recuperar las correspondientes imágenes y se podrá comprobar que la entonces ministra Bibiana Aído también se estaba tronchando de risa por dentro ante lo que acababa de decir.

Uno casi se alegra de que se produzcan estas excentricidades, si llevan a los ciudadanos a reflexionar un momento sobre el complejo funcionamiento de su lengua, y si dan pie a hacer un poquito de pedagogía. Intentémoslo, del modo más sencillo posible.

Los nombres que designan persona (o, más ampliamente, seres animados) podemos dividirlos en tres grupos. Unos (grupo A) “flexionan”, es decir, tienen distintas terminaciones para el masculino y el femenino (‘el ministro / la ministra’, ‘el presidente / la presidenta’, ‘el jefe / la jefa’, ‘el profesor / la profesora’, etc.). Otros (grupo B), aunque tienen una forma única, sí tienen también ‘dos géneros’, masculino y femenino, solo que esos dos géneros se manifiestan exclusivamente a través de la concordancia, empezando por la que el artículo refleja (el artista / la artista, el modelo / la modelo, el cantante / la cantante). Un tercer grupo (C), muy interesante, es el de los llamados nombres epicenos: tienen un ‘único’ género (masculino o femenino) y una ‘única’ concordancia, pero pueden referirse a individuos de uno u otro sexo. Por cierto, muchos de ellos son de género ‘gramatical’ femenino, por más que puedan referirse a hombres y mujeres: ‘una persona’, ‘una criatura’, ‘una víctima’...; entran aquí también bastantes nombres de animales: ‘lince’, ‘gorila’, ‘cocodrilo’... Este tercer grupo lo dejaremos ahora al margen, porque el litigio en lo que se refiere a la adscripción de ‘portavoz’ se produce entre los grupos A y B. Pero permítaseme mostrar tan solo de pasada que en este texto: “El atracador apuñaló al cajero, Manuel Pérez; la víctima quedó tendida en el suelo”, un sustantivo femenino, ‘víctima’, que incluso arrastra a concordar consigo al participio ‘tendida’, se refiere a un individuo de sexo masculino. Magra compensación, es cierto, a la prevalencia inclusiva del masculino. Pero compensación al fin. Que ayuda a no identificar “género gramatical” y “género natural”, es decir, sexo.

La lengua española tiende a la flexión, es decir, a la pauta que marca el grupo A. Pero la casuística es muy compleja, y, por más que la mayoría de los que terminan en ‘-o’ flexionan, hay unos pocos que no lo hacen: ‘miembro’, ‘modelo’, ‘piloto’, ‘genio’, ‘testigo’ (salvo en situaciones que buscan la hilaridad, como la estupenda escena en que Chus Lampreave, en una película de Almodóvar, proclamaba ser “testiga de Jehová”). Nótese, incidentalmente, que la tendencia a la flexión en los sustantivos en ‘-o’ es tan acusada que puede llegar a arrastrar a ella a formas resultantes de un acortamiento: así, no son imposibles ‘endocrina’ (frente a ‘la endocrino’) u ‘otorrina’ (frente a ‘la otorrino’), en las respectivas formas apocopadas de ‘endocrinólogo / endocrinóloga’ y ‘otorrinolaringólogo / otorrinolaringóloga’.

Irene Montero actuó con cierta lógica gramatical al ensayar la flexión en un sustantivo terminado en ‘-z’, a la vista de los precedentes que la lengua le ofrecía como posibles modelos, es decir, a la vista del comportamiento de otros sustantivos terminados en la misma consonante. Hay, que yo sepa, cuatro: ‘juez’, ‘aprendiz’, ‘rapaz’ y ‘capataz’. No hay duda de que ‘rapaz’ flexiona (‘rapaz / rapaza’), pero sí la hay en los casos de ‘aprendiz’ (me inclino resueltamente por ‘aprendiza’, pero veo en el ‘Diccionario panhispánico de dudas’ de la Academia un ejemplo de ‘la aprendiza’), ‘capataz’ (véase la entrada correspondiente del ‘DEL’) y por supuesto en el célebre de ‘jueza / la juez’, en el que la vacilación parece irremediablemente enquistada, enquistamiento, todo sea dicho, en el que a la Academia le cabe alguna responsabilidad. Pero este caso daría para otro artículo.

Pues bien, vamos ya con el de ‘portavoz’. ¿Por qué pese a ser consustancial la flexión con lo que antes se llamaba el “genio” de la lengua —y hoy muchos llamarían su ‘ADN’—, por qué, digo, resulta imposible un femenino ‘portavoza’, incluso para quienes resueltamente apoyamos en general los mecanismos flexivos y en particular la pertenencia al grupo A de los nombres terminados en ‘-z’ (‘rapaza’, ‘aprendiza’, ‘capataza’, ‘jueza’)? Muy sencillo: porque ‘portavoz’ es un nombre compuesto, resultado de la unión de una forma verbal (de ‘portar’) y el sustantivo (femenino, por cierto) ‘voz’. La palabra no es morfológicamente opaca para el hablante, sino muy transparente: todos reconocemos en ella la presencia del sustantivo ‘voz’, y sabemos que este sustantivo (como los miles y miles de ellos que, sean del género que sean y terminen como terminen, designan cosa y no persona) no podrán nunca flexionar.

¿Entenderá y aceptará Irene Montero que ‘portavoz’ sí tiene efectivamente, y eso es lo esencial, ‘dos géneros’, masculino y femenino, y que esos dos géneros, en la imposibilidad de manifestarse por medios flexivos, se manifiestan en la concordancia y en la selección del artículo precedente? De hecho, si quería dejar constancia de su rechazo a la muy cómoda y económica predisposición del masculino —masculino ‘gramatical’, no ‘sexual’— para actuar como género no marcado, podría haber dicho (yo no lo haría, ni le aconsejo que lo haga, en evitación de una prolijidad engorrosa) “los y las portavoces” o “los portavoces y las portavoces”. Debe de ser frustrante la pretensión de sacar punta a estas cuestiones desde el feminismo en lugar de reflexionar serenamente sobre ellas desde el terreno en que solo cabe dilucidarlas, que es el de la gramática. Qué se le va a hacer. Así es la lengua, cuyas normas (o preferencias ‘normales’) emanan del uso de ‘los’ hablantes (con masculino que en la mente de todos en absoluto excluye a ‘las’ hablantes), no de la Academia, ni de los gramáticos. Haber escrito yo ahí “los y las hablantes” o “los hablantes y las hablantes” no sería más feminista, solo más prolijo. Y haber escrito “los hablantes y (las) hablantas” sería algo peor: un disparate y una memez.

Pedro Álvarez de Miranda es catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid y miembro de la Real Academia Española.

sábado, 10 de febrero de 2018

#hemeroteca #lenguaje | El lenguaje lo sufre todo

Imagen: El País / Irene Montero
El lenguaje lo sufre todo.
Da la sensación de que ciertos partidos están señalando tanto lo que desean, que acaban concentrados en su propio dedo.
Álex Grijelmo | El País, 2018-02-10
https://elpais.com/elpais/2018/02/09/opinion/1518197386_243671.html

La lengua española lleva mucho tiempo siendo torturada por la política, para ver si así confiesa sus culpas. La Constitución ya forzó el término “nacionalidades” en aras del consenso; pero nadie dice “este año ha nevado mucho en mi nacionalidad”. A eso se unió la bienintencionada decisión de suprimir del castellano los topónimos tradicionales de Cataluña (ojo: los tradicionales, no los inventados por el franquismo), y decimos “Girona” y “Lleida” mientras los catalanohablantes siguen mencionando, legítimamente, “Saragossa”, “Lleó”, “Conca”, “Terol”… Los eufemismos se suman a esa tortura; y a ellos se añaden, con opuesta voluntad, las duplicaciones de género (ahora “portavoces y portavozas”) o hasta la conversión de epicenos en femeninos.

La solidaridad al contemplar los problemas de la mujer lleva a muchos ciudadanos a decir “la jueza” y “las juezas”. Esa ‘a’ que marca el femenino no añade información, pero denota la intención ideológica de fondo; y es comprensible.

Esta corriente, por cierto, ha mostrado gran interés en “jueza” o “concejala”, pero ninguno en otros femeninos igualmente posibles, como “corresponsala”, “estudianta” o “ujiera”; al tiempo que desdeña las duplicaciones de las que sí dispone el idioma, como “poeta” y “poetisa”, pues se pretende unificar en “poeta” las dos alternativas y usar una sola forma para los dos géneros, justo lo contrario de lo que pasa con “juez” y “jueza”.

La insistente campaña duplicadora ha contribuido, sí, a formar una conciencia general. Pero incluso las más exitosas campañas publicitarias caducan algún día y son retiradas para no cansar al público y resultar contraproducentes. De hecho, la machacona duplicación del género (si fuera esporádica y más simbólica en un discurso se digeriría mejor) agota seguramente a muchas personas, y tal vez les hace pensar si no se atenta ya contra su inteligencia cuando alguien dice “los diputados y las diputadas de mi grupo”; porque todos los españoles saben que los grupos están formados por diputados y diputadas, y la duplicación parece decirles que no se han enterado.

Del mismo modo, la frase “fui a una boda y no dejé de gritar ‘vivan los novios’” activa de inmediato la imagen de un hombre y una mujer que se casan, pero ahí sí sería necesario advertir de que los contrayentes eran por ejemplo un novio… y un novio. No se puede pensar en la aplicación de la lengua sin reflexionar también sobre cómo los contextos compartidos (y cambiantes) influyen en los mensajes.

Ciertos partidos hacen tanto hincapié en el léxico que, a fuerza de mirar el escaparate de su lenguaje, olvidamos lo que se debería despachar en su mostrador: leyes que mejoren la vida de las mujeres y anulen la brecha salarial, dotaciones contra la desigualdad, más servicios sociales...

Ésas son las iniciativas que hacen falta. Ahora bien, requieren capacidad de pacto entre fuerzas afines que puedan formar mayorías para sacar adelante las soluciones. Pero da la sensación de que esos partidos están señalando tanto lo que desean, que acaban concentrados, ellos mismos, en su propio dedo.

#hemeroteca #lenguaje #machismo | ¡Hola España y Españo!

Imagen: ctxt / Irene Montero
¡Hola España y Españo!
En los debates sabes si vas ganando si ves a los adversarios echar espumarajos por la boca. Por eso, no me da ninguna rabia Pérez Reverte y el otro… Marías, cuando sé que basta con decir portavoza para que les dé como un calambre.
Beatriz Gimeno | ctxt · Contexto y Acción, 2018-02-10
http://ctxt.es/es/20180207/Firmas/17757/feminismo-portavoza-irene-montero-perez-reverte-lenguaje-sexismo.htm

Este artículo lo escribo, al contrario que la mayoría, en situación de alborozo. Desde que Irene Montero dijo lo de ‘portavoza’ han pasado tres cosas con distinto nivel de importancia. En primer lugar todo el país se ha revuelto indignado por esta cuestión. Mientras, Rajoy aprovechaba para advertirnos de que nos vayamos haciendo un plan de pensiones privado porque se lo han gastado todo; y que eso de pensar que chicos y chicas de familias humildes puedan estudiar… que nos olvidemos para siempre (si es que alguien guardaba alguna esperanza de que volvieran los tiempos en que existía una razonable esperanza de poder estudiar aun sin tener mucho dinero). La segunda cosa que ha pasado –y en un segundo nivel de importancia– es que me acosté portavoz y me desperté ‘portavoza’, y eso me ha producido mucha alegría. ¡Eh, soy ‘portavoza’! Y lo mejor de todo: cuando deje dicha responsabilidad ya seré para siempre ‘exportavoza’ de la Comisión de Mujer, la comisión ideal para ser ‘portavoza’ o ‘exportavoza’, por otra parte. Y así lo pondré en mis tarjetas de visita, cuando tenga. La tercera cosa es que llevo dos días entretenida en las redes contestando a la masa indignada de España y Españo, días y díos, Irene Montera y Pabla Iglesios. Y a mí, al contrario que a muchas amigas, esto me divierte y me alegra. Y para cuatro cosas que me alegran… Ya me pasaba esto mismo cuando estábamos metidos en el debate acerca del matrimonio igualitario. Recuerdo que cuando estaba claro que habíamos ganado el debate social salió el Foro de la Familia con un argumento novedoso que consistía en decir que si se aprobaba el matrimonio igualitario terminaríamos casándonos con los gatos y yo, cada vez que escuchaba esto en un debate, sentía como un remusguillo de alegría interior mientras mis compañeros y compañeras se indignaban y querían ir a la fiscalía porque nos habían acusado de bestialismo. Yo me tronchaba con aquello de los gatos porque ese argumento no era más que la demostración evidente de su impotencia, además de flagrante estupidez. En los debates sociales sabes si vas ganando o perdiendo según veas a los adversarios echar espumarajos por la boca o no. Por eso, a mí no me da ninguna rabia Pérez Reverte y el otro… Marías, cuando sé que basta con decir ‘portavoza’ para que, en algún lugar de alguna ciudad española, a ellos dos les de como un calambre cuyo resultado será un artículo dominical en el que nos iluminarán con su sapiencia. En realidad, amigas y amigos, ellos sufren, igual que los de España y Españo y si sufren es porque es doloroso perder privilegios. Y si sufren es porque los están perdiendo.

Están estos del buenos días y buenos díos, los que se creen ingeniosos (sí, parece mentira que exista tantísima gente que se cree ingeniosa repitiendo la misma broma durante días y días, pero ahí están). Pero luego están los que se ponen muy serios y te explican el género gramatical y que no puedes decir portavoz porque no tiene género y, así como que no quiere la cosa, te dan una clase de sintaxis y concordancia gramatical. Veamos, este es el artículo número mil sobre este asunto, pero veo que el tema sigue candente así que no me importa dedicar a ello unas cuantas líneas, pocas. Resulta que el lenguaje es androcéntrico; vamos, que tiene género, pero no sólo del gramatical. Y tiene género igual que tiene raza y tiene clase. Las lenguas, con toda su complejidad y su historia, son producto de sociedades desiguales y por tanto reflejan esa desigualdad asumiendo el punto de vista de quienes están en la cúspide del poder, que son quienes nombran; porque quienes detentan el poder no sólo construyen el lenguaje, construyen el mundo en realidad. Y por eso hay cientos de palabras despectivas para referirse a mujer sexual y ninguna para hombre sexual (que ni siquiera existe porque los hombres son, de por sí, sexuales). Y porque esta lengua que usamos es la de los colonizadores existen en castellano decenas de palabras despectivas para referirse a indio o a negro y ninguna para referirse a blanco, que es el hombre, sin más. Así pues, nombrar es un privilegio del hombre, del hombre blanco y del hombre rico,(buscad sinónimos de “rico” y de “pobre). Es un ejemplo muy básico y no merece que me extienda en ello.

Portavoza se impondrá o no, eso no es lo importante. Lo importante es que en la medida en que las mujeres vamos entrando en espacios que antes eran infranqueables para nosotras arrebatamos privilegios, y uno de ellos –de los más importantes- es el de nombrar. El lenguaje no es una suma de reglas gramaticales, sino que construye mundos; y visibiliza una realidad y no otra, da forma a un imaginario y no a otro, edifica un pensamiento y no otro. Nombrando, las mujeres construimos un mundo que nos incluye y damos forma a pensamientos y a lenguajes que antes eran inimaginables, construimos realidades que saltan por encima de las reglas que pretendían atar un mundo que hemos desbordado, incluidas las reglas gramaticales. Y por eso hemos dicho Secretaria, y Jueza, y Alcaldesa y Médica y Notaria y Mujer Pública (sí, como yo) y Presidenta y Miembra y Genia (que por cierto, tampoco existe) y diremos Portavoza si nos da la gana. Y si las mujeres lo usamos, se impondrá porque somos la mitad, (un poco más de la mitad) y hemos descubierto que podemos dar nombre a las cosas y lo hacemos. Así pues, nombramos porque podemos, sin más, y no hay mucho más que explicar. Y no hay gramática en el mundo que pare esto o, mejor dicho, en la medida en que tomamos la palabra pública para nombrar tenemos también el poder de cambiar la gramática y feminizarla; porque queremos y podemos. Y la RAE terminará recogiendo el lenguaje que usemos aunque sea entre los llantos de algunos académicos y de unos cuantos chistosos cutres.

Beatriz Gimeno es activista feminista y diputada por Podemos en la Asamblea de Madrid.

viernes, 9 de febrero de 2018

#hemeroteca #lenguaje | La alternativa a "portavoza" que ya existe en español y puede utilizar Irene Montero

Imagen: Cadena SER / Irene Montero
La alternativa a "portavoza" que ya existe en español y puede utilizar Irene Montero.
Desde la Fundéu recomiendan vocera, muy utilizada en Latinoamérica y con un significado similar.
Maika Ávila | Cadena SER, 2018-02-09
http://cadenaser.com/ser/2018/02/09/sociedad/1518171914_218581.html

Reivindicación feminista y ejemplo de lenguaje inclusivo. Fueron las razones que le llevaron el martes a la portavoz de Unidos Podemos en el Congreso, Irene Montero, a utilizar la palabra portavoza. El portavoz de Cultura del PP y doctor en Filología Latina, Emilio del Río, considera que usarlo denota una "profunda incultura". Otra portavoz, la adjunta del PSOE en el Congreso, Adriana Lastra, lo defiende: "tampoco me pareció mal la expresión miembros y miembras", usada en 2008 por la entonces ministra socialista de Igualdad, Bibiana Aído. El líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha dicho esta mañana que le suena raro y que él no la usa, pero que le parece muy positivo que ejemplos como ese sirvan para visibilizar que "hay cosas que deben cambiar".

La RAE rechaza hacer declaraciones. Se limita a recordar la norma a través de Twitter y remite al informe de Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer, de Ignacio del Bosque, que fue aprobado por los académicos en 2012.

La Fundéu va más allá. El lingüista Javier Bezos da alguna idea a Irene Montero. Le propone para la próxima vez utilizar vocera, "una palabra perfectamente formada en español que además ya utilizan millones de hablantes". La usan fundamentalmente en Latinoamérica, pero nada impide hacerlo en España. "Si de lo que se trataba era de visibilizar a las mujeres, en lugar de portavoz y ‘portavoza’, creando una forma que es de muy poco uso, bien podría haber recurrido a vocero y vocera. Se puede dar visibilidad a las mujeres de muchas formas de muchas maneras. Hay que buscar los recursos y no ir por la vía fácil, sino aplicarlos con tiento y criterio".

"Hay que esperar un tiempo y ver cómo evoluciona la lengua"
Javier Bezos explica que la palabra ‘portavoza’ tiene dos partes: portavoz es el que lleva la voz, el que la porta; y voz es una palabra que se refiere a una cosa y por tanto no tiene flexión de género. "Por eso, lo asentado es que sea común en cuanto al género", explica. Si los hablantes acabamos perdiendo esta percepción, bien podría ocurrir que se acabara formando ‘portavoza’, "igual que ya tenemos jueza o andaluza". Algo que, de momento, no ha ocurrido. "Hay que esperar un tiempo y ver cómo evoluciona la lengua".

La palabra ‘miembra’ ya ha sufrido una evolución desde que la exministra de Igualdad, Bibiana Aído, la utilizara públicamente en 2008. El periodista y escritor Isaías Lafuente es partidario de avanzar hacia un lenguaje inclusivo, pero con sentido común y sin perder "la eficacia del lenguaje". Está convencido que si a un hijo se le pregunta: Si tu padre es miembro de la Asociación de padres y madres, ¿tu madre qué es?, responderá ‘miembra’. "La razón es que ahí hay un femenino posible que aún no hemos utilizado y que se puede ir implantando, pero no es el caso de portavoz, que es una palabra compuesta y la marca de género está en el porta y no en voz. El verbo portar no tiene género. ¿Se puede feminizar? Sí, pero no tiene sentido, no es necesario".

"Enarbolar la bandera de una rareza como ‘portavoza’ no hace un gran favor a la causa"
Lafuente opina que hay otras reivindicaciones que hacer a la RAE como ‘cancillera’ con la acepción de jefa de Gobierno. En la actualidad, su significado se limita a tubería de desagüe. "Hay mucho trabajo que hacer para feminizar el lenguaje y enarbolar la bandera de una rareza como ‘portavoza’ no hace un gran favor a la causa".

Bezos recuerda que en 2005 el Diccionario panhispánico de dudas aceptó incluir 'la miembro'. Hasta entonces solo era válido decir 'el miembro'. ¿Será aceptada la palabra ‘miembra’? Solo el tiempo y su uso lo dirá. Desde un punto de vista estrictamente morfológico no debería haber ningún problema en decir ‘miembra’ como ya se hizo con la palabra socia, recuerda Bezos. "Cualquier palabra nueva que nos llega nos choca al principio, pero con el paso del tiempo nos vamos acostumbrando a ella y conforme la vamos diciendo la asumimos con normalidad":

"Somos millones de hablantes, cada uno utilizamos la lengua como creemos que la debemos usar. No somos conscientes que con un determinado uso podemos estar empujando la lengua por una sola vía, pero de hecho, todos los estamos haciendo. Este conjunto de voluntades usando palabras, no sabemos nunca dónde va. No lo podemos saber. No existe una bola de cristal para saber si dentro de 20 años estaremos usando ‘miembra’, ‘portavoza’ u otro término", concluye Brezos. 

NOTA DE IGLU BIBLIOTEKA: Al hilo de la discusión que se ha desencadenado por el uso deliberado del término 'portavozas' por parte de Irene Montero, han aflorado diversos casos similares que en la actualidad se utilizan con absoluta normalidad e, incluso, han sido aceptados por la RAE, tales como 'jueza' o 'médica' o, incluso, 'andaluza'. También hay que destacar la creación del término 'modisto', cuando la terminación '-ista' referida a profesiones es una forma común para ambos géneros.

Y TAMBIÉN…
Modista o modisto.
Esopo | BlogoLengua, 2009-03-17

http://www.blogolengua.com/2009/03/modista-o-modisto.html
¿La médica o la médico?
Jorge Linares Angulo | Diario El Tiempo (Venezuela), 2007-05-14
Recogido por Fundéu con la misma fecha

https://www.fundeu.es/noticia/la-medica-o-la-medico-3763/

#hemeroteca #lenguaje | Pablo Iglesias, sobre el término «portavozas»: «Me suena raro y no lo uso»

Imagen: La Voz de Asturias / Pablo Iglesias
Pablo Iglesias, sobre el término «portavozas»: «Me suena raro y no lo uso».
Ha asegurado que puede resultar extraño utilizarlo pero que resulta positivo para contribuir a cambiar las cosas y dar visibilidad a la mujer.
Europa Press | La Voz de Asturias, 2018-02-09
https://www.lavozdeasturias.es/noticia/espana/2018/02/09/pablo-iglesias-sobre-termino-portavozas-me-suena-raro-uso/00031518174768005422628.htm

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, ha defendido a su compañera y portavoz de Unidos Podemos en el Congreso, Irene Montero, por utilizar el término «portavozas» y aunque ha asegurado que puede resultar extraño utilizarlo resulta positivo para contribuir a cambiar las cosas y dar visibilidad a la mujer.

«Me suena raro lo de portavoza y no lo uso, pero es muy positivo que ejemplos como ese sirvan para visilizar que hay cosas que deben cambiar», ha explicado Iglesias en una entrevista en Los Desayunos de TVE recogida por Europa Press.

El dirigente de la formación morada ha recordado que «hace años sonaba mal decir médica o abogada» y «a veces hay que insistir con determinadas profesiones para no invisibilizar a la mujer», por lo que ha apostado por normalizar los cambios.

«Antes parecía raro ver a dos hombres cogidos de la mano por la calle o que se diesen un beso en la boca, pero, por suerte, tenemos una sociedad que va cambiando y ahora dos señores pueden ir tranquilamente por la calle o darse un beso como cualquier pareja», ha indicado.

Por ello, ha insistido en necesidad de aceptar los cambios tanto sociales como en el lenguaje. «Lo digo yo que no utiliza esa palabra (portavoza) porque a veces somos víctimas de nuestra propia educación», ha indicado el dirigente político, quien ha recordado cuando en su etapa en el colegio se usaba «la palabra mariquita para insultar», algo que en su opinión «es una vergüenza y no se puede consentir que se considere un insulto una palabra que alude a la orientación sexual de alguien».

Para Iglesias es importante «conocer el lenguaje» y ha recordado que en el Diccionario de la Real Academia el término fácil «aplicado a una mujer quiere decir que se presta sin problemas a tener relaciones sexuales y no pone eso aplicado al hombre».

Asimismo, Iglesias ha relacionado las críticas contra Irene Montero con el hecho de que «haya señores que se enfadan mucho, se ofenden y les moleste que este país esté avanzando tanto y que las mujeres hagan política en cargos de máxima responsabilidad, se estén empoderando en las empresas y en los medios de comunicación». A todos ellos les ha recomendado «tranquilizarse y acostumbrarse porque las mujeres son el futuro de este país, utilicen las palabras que utilicen».

#hemeroteca #lenguaje #machismo | Carlos Herrera carga contra Irene Montero: «No es un cargo público, es una carga pública»

Imagen: 20 Minutos / Carlos Herrera
Carlos Herrera carga contra Irene Montero: «No es un cargo público, es una carga pública».
«En este caso eres una "ignoranta" por mucho que hayas estudiado», reprochaba el periodista a la portavoz de Podemos después de que esta arremetiera contra la RAE por no apoyar su error con «portavozas».
ABC, 2018-02-09
http://www.abc.es/play/cine/abci-carlos-herrera-carga-contra-irene-montero-no-cargo-publico-carga-publica-201802091825_noticia.html

«Señoras, señores, me alegro, buenos días», empezaba Carlos Herrera su monólogo esta mañana en Cope, y seguía: «Ayer, la verdad que la diversión estaba, además del asunto de Luis de Guindos, y este asunto que ocupa, si va a ser apoyado o no, si va a ser nombrado o no vicepresidente del Banco Central Europeo. Ya sabemos que el PSOE no le apoyó porque no es una mujer, y no le va a dar tiempo al cambio de sexo, me da a mí la impresión de aquí a final de febrero. Pero ayer lo divertido estaba en Irene Montero, que es la número 2 de Podemos, vía conyugar o vía meritoria, eso es lo de menos. Ayer, como le pasó a aquella señora que llegó a ser ministra de un Gobierno de España, que tiene narices, Bibiana Aído, que decía «miembros y miembras». Ayer esta señora decía portavoces y «portavozas», eso que puede ser un juego divertido, etcétera, etcétera», arrancaba para poner en contexto a los oyentes.

Después, entro en el nucleo del asunto: «Esta [Irene Montero] se lo toma en serio y quiere que la Real Academia lo contemple porque es la lucha de la mujer, etcétera, etcétera. Entonces cuando se le dice, vamos a ver, puedes ser ignorante o «ignoranta». En este caso eres una "ignoranta" por mucho que hayas estudiado. Lo de los master de Harvard y esas cosas, ¿no? Y no se queda sola, que ahora también le ha salido Adriana Lastra, que es del Partido Socialista, que claro, si ya ponemos a jugar con las “a” y las “e”, podría ser Adriana Lastre, más que Lastra, apoyándola porque lógicamente es la reivindicación de la lucha de las mujeres, y así».

Feminismo de salón
«Ahora resulta que el feminismo consiste en que todas las palabras acaben “a” –continuó el comunicador–, y las que acaban en “a” de por sí mismo habrá que reforzarlas. Uno es periodista, ¿pues yo soy "periodisto" entonces? A ver, Irene, ¿esto cómo va? ¿Los hombres tenemos voces y las mujeres tenéis vozas? No consiste solo en meter la pata. Cuando uno mete la pata la recoje y se olvida. Pues no, hay que huir hacia delante. Claro, es que entonces, Irene Montera habrá que reconocer que tú no eres un cargo público, tú eres una carga pública, y como tal, y como ahora queremos ser todos muy feministas, vamos a hacer lo imposible porque nuestro lenguaje acabe en “a”. Asique esta mañana, pues haremos una programa de "radia" donde todas las noticias las cantaremos y contaré más. Y donde además, procuraremos entretenerles con todos los “titularas” que ahora mismo vamos a leer», cerraba el discurso Carlos Herrera.

Otros lapsus históricos
Tanto ir y venir de la ceca a la meca, tanto va el candidato a la fuente del lenguaje, que a veces se rompe como un cántaro, pasa del coro a las vergüenzas y pierde la formalidad. Suele salir del paso con una sonrisa (entre las risas del personal) y echándole cara para que no se lo echen en cara, pero sabedor de que aquello tiene un telediario por lo menos, cuando no un «trending topic».

Pero hemos visto ya de todo. Irene Montero salía ayer inventando a las «portavozas» porque no se sabe ya lo que portan, si la voz del grupo o es que son buenas mozas. Hay otros casos similares que marcaron nuestras risas... En lugar de evitar que los políticos fallen a sus votantes, los «follan», como dijo la senadora del PP Clara San Damián en un lapsus histórico sobre la capacidad resolutiva de su formación.

Como el ridículo no entiende de ideologías, el propio presidente del gobierno socialista José Luis Rodríguez Zapatero había sido precursor de ese gazapo cuando, en un momento en el que hablaba de estímulo (aunque referido al turismo de españoles hacia Rusia) se le subió a la cabeza y en vez de asegurar, como quería, que haremos todo lo posible «por apoyarlo» a ese turismo, lo que dijo fue que, después de estimularlo, haremos lo posible por «follarlo».

Y TAMBIÉN…
Irena Montera: Carlos Herrera se pone al frente de la campaña machista contra la portavoz de Unidos Podemos.

El presentador de la Cadena COPE ha cargado contra Irene Montero por decir "portavoces y portavozas" y por defender el lenguaje inclusivo. "Habrá que reconocer que tú no eres un cargo público, tú eres una carga pública", dice Herrera sobre "la número dos de Podemos por vía conyugal o por vía meritoria".
El Diario, 2018-02-09
http://www.eldiario.es/rastreador/Montera-Carlos-Herrera-Unidos-Podemos_6_738486150.html
Carlos Herrera arremete contra Irene Montero por su 'portavozas': "No eres un cargo público, eres una carga pública".
"¿Los hombres tenemos voces y las mujeres tenéis vozas?", se pregunta el periodista en COPE.
20 Minutos, 2018-02-09
https://www.20minutos.es/noticia/3257808/0/carlos-herrera-portavozas-irene-montero/