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domingo, 28 de marzo de 2021

#hemeroteca #identidades #poblacionracializada | Igualdad plantea recopilar datos étnico-raciales en las estadísticas oficiales: "Necesitamos información para combatir el racismo"

Imagen: El Diario / Manifestación antirracista en Lanzarote

Igualdad plantea recopilar datos étnico-raciales en las estadísticas oficiales: "Necesitamos información para combatir el racismo".

La falta de datos desglosados impide medir con cifras el racismo, por lo que el Ministerio ha iniciado conversaciones con las comunidades afectadas y el INE acerca de la posibilidad de introducir en las estadísticas oficiales una pregunta, de respuesta voluntaria y anónima, sobre el origen étnico/racial.
Gabriela Sánchez | El Diario, 2021-03-28
https://www.eldiario.es/desalambre/igualdad-plantea-recopilar-datos-etnico-raciales-estadisticas-oficiales-necesitamos-informacion-luchar-racismo_1_7352011.html 

El Ministerio de Igualdad quiere combatir el racismo pero, en su intento de desarrollar políticas públicas para acabar con la discriminación, dice chocarse con un obstáculo: la escasez de datos. La falta de estadísticas o estudios oficiales desglosados por etnia o raza en España impide medir con cifras la desigualdad sufrida por la población racializada, por lo que el departamento de Irene Montero plantea la introducción de una pregunta, de respuesta voluntaria y anónima, sobre el origen étnico/racial en las encuestas oficiales.

En España, no es posible saber si, por ejemplo, la población afrodescendiente ha sufrido con mayor intensidad los estragos de la pandemia, como ha ocurrido en Estados Unidos. Tampoco se puede confirmar con datos oficiales si los ciudadanos de rasgos magrebíes son discriminados en los controles policiales, ni si una mujer gitana tiene menos posibilidades de acceder a una vivienda que una paya, a pesar de que decenas de testimonios e informes de organizaciones de derechos humanos denuncian estas realidades. La falta de cifras dificulta, a su vez, impulsar políticas eficaces para luchar contra situaciones racistas como estas.

"Necesitamos un diagnóstico más preciso, más estadísticas y encuestas cuyos datos se recojan con principios de voluntariedad, anonimato, protección de la privacidad y autoidentificación, para obtener un análisis más detallado del grado de acceso de estos colectivos a los derechos económicos y sociales", ha declarado la ministra durante las jornadas organizadas en el marco de la Semana Antirracista. "Para combatir la discriminación estructural que sufrimos los afrodescendientes y africanos en España necesitamos información. Necesitamos datos", ha dicho también recientemente Rita Bosaho, directora general para la Diversidad Étnico-Racial.

Con esta finalidad, la institución que lidera ha abierto un debate "sosegado" sobre la recopilación de datos étnico-raciales -delicada por los usos discriminatorios del pasado- con los principales colectivos antirracistas de España. Según confirman fuentes oficiales, el Consejo para la Discriminación Racial o Étnica y el Consejo Estatal del Pueblo Gitano han creado grupos de trabajo al respecto para estudiar la opinión que tienen las comunidades afectadas por el racismo sobre la posibilidad de introducir una pregunta al respecto en las estadísticas oficiales, como recomienda las Naciones Unidas. La institución liderada por Rita Bosaho también está manteniendo decenas de reuniones con otras asociaciones de ciudadanos racializados que no se encuentran representadas en ambos consejos.

Los miedos históricos generados entre minorías ante la recolección de este tipo de información por parte de las instituciones, ya sea en estadísticas oficiales o en censos, empuja al Ministerio a realizar una "consulta pública y prolongada en el tiempo" con las comunidades afectadas, con el objetivo de que estas formen parte del desarrollo de la iniciativa. "No se quiere imponer. No tenemos prisa. Tenemos que tener el consenso de las comunidades para empezar a recopilar estos datos y establecer con ellas cómo hacerlo", sostienen fuentes de la Dirección General.

Para analizar si la legislación nacional permite la introducción de una pregunta con este enfoque -cuya redacción también sería consensuada con las comunidades afectadas- en las encuestas oficiales, el Ministerio ya ha mantenido reuniones tanto con el Instituto Nacional de Estadística (INE) como con la Agencia Española de Protección de Datos. "No tenían ningún problema. El marco normativo lo permite siempre que sea una pregunta de respuesta voluntaria y anónima", dicen fuentes de la Dirección General para la Discriminación Racial o Étnica.

Los temores históricos
Aunque el equipo de Bosaho lleva meses trabajando en ello, el debate se ha abierto de forma pública la semana pasada. El Ministerio dedicó una de las sesiones organizadas en las jornadas de la 'Semana Antirracista' a discutir sobre la conveniencia de introducir, de forma estructurada, una pregunta sobre el origen étnico-racial en estadísticas, estudios o encuestas en España. En general, los expertos convocados compartieron la necesidad de obtener esta información como herramienta para reducir la discriminación, sin embargo, varios advirtieron de las reticencias y el miedo que siempre ha despertado en algunas comunidades la recolección de estos datos, debido a la vinculación histórica del uso de censos desglosados por raza/etnia con intentos de exterminio, como en el caso del pueblo gitano en España.

"Esas reticencias no son infundadas, tienen una base real que hay que entender. La historia del pueblo gitano en España es desconocida por los payos, pero acumula más de 250 leyes represivas. Hay que promover esta historia para entender los miedos que vamos a tener que afrontar [para impulsar la recolección de estos datos]", alertó la abogada Pastora Filigrana, quien considera que esta medida "necesitará un trabajo de pedagogía" que debe tener en cuenta el pasado de discriminación sufrida por el pueblo gitano: "Siempre que empezaron esas normativas, lo hicieron con una cuestión de estadística previa. Habrá que explicar una y otra vez que no hablamos de un censo de gitanos y gitanas, y esmerarse en poner todas las garantías sobre la mesa".

La letrada recuerda la reacción generada entre parte del pueblo gitano de Andalucía cuando la Junta puso en marcha del plan integral para la inclusión 2017-2020, que incluía la recolección de datos étnicos en estadísticas con el objetivo de combatir la discriminación. Según explica, la iniciativa coincidió en el tiempo con el anuncio del ultraderechista Matteo Salvini, entonces ministro del Interior italiano, sobre la creación de un censo de la población gitana extranjera residente en el país con el objetivo de expulsarla. "Hubo un cisma en Andalucía porque, aunque el gobierno andaluz no hablaba de censo, sino solo de estadísticas, generó mucho miedo", dijo Filigrana. En esta primera etapa de debate, el Gobierno apuesta por empezar a abordar solo la incorporación de una pregunta en las estadísticas, a sabiendas de que su inclusión para la elaboración del padrón despierta un temor mayor y necesita más tiempo.

La Agencia de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea (FRA), que defiende la recolección de esta información, destaca que la legislación europea contra la discriminación "prohíbe el uso de esos datos para "perjudicar a los grupos a los que se refiere". "Esos datos personales sensibles se encuentran protegidos por normas constitucionales de los estados miembros, la legislación de la UE de protección de datos y la Carta de Derechos Fundamentales de la UE", aclara María Amor Martín Estévanez, jurista en el departamento de igualdad de la FRA.

A su juicio, estos datos "permiten el desarrollo de políticas públicas basadas en datos fehacientes para tratar la discriminación y la desigualdad, no obstante, "en comparación con otros datos como el sexo, la edad o la discapacidad, estos datos son escasos" en muchos estados miembros y algunos países "evitan deliberadamente este enfoque". Las estadísticas oficiales en España ofrecen datos basados en el origen nacional, una información que, para la Agencia europea, no es suficiente para combatir la discriminación racial.

Según varios expertos, ese único enfoque de las estadísticas españolas ahonda en la "extranjerización" de los ciudadanos no blancos. Según una encuesta elaborada por el Ministerio de Igualdad, con una muestra de cerca de 1.300 personas, el 60% de la población afro residente en España no se siente español, a pesar de que el 71% de los entrevistados declaró tener esta nacionalidad.

Recomendaciones internacionales
El debate iniciado por el Ministerio de Igualdad responde a recomendaciones internacionales de la ONU y la Unión Europea. En su visita a España en 2018, el Grupo de Expertos de la de las Naciones Unidas sobre Afrodescendientes recogió decenas de denuncias de discriminación institucional y social en España, a través de organizaciones y testimonios, pero ninguna podía ser analizada de manera estadística debido a la falta de información oficial al respecto. Según concluyó el equipo de especialistas, la inexistencia de datos étnicos "impide encontrar soluciones eficaces contra el racismo y la exclusión social" en España. La ONU recomendó "vivamente" al Gobierno que "recoja, recopile, analice, difunda y publique datos estadísticos fidedignos, desglosados según criterios étnicos, sobre la base de la autoidentificación voluntaria".

Ya en 2002, la Conferencia Mundial contra el Racismo de las Naciones Unidas, celebrada en Durban, instó a los Estados a obtener esta información para "evaluar periódicamente la situación de los individuos y los grupos que son víctimas de racismo, discriminación racial". Según su programa de acción, toda la información se debe recoger "con el consentimiento explícito de las víctimas, teniendo en cuenta la forma en que se definan a sí mismos y con las garantías de la intimidad". La Comisión Europea también urge a los estados miembros a disponer de "datos precisos y comparables" desglosados por origen étnico/racial. "Es esencial para que los responsables políticos y los ciudadanos puedan evaluar la magnitud y la naturaleza de la discriminación sufrida y para diseñar, adaptar, supervisar y evaluar las políticas", sostiene su Plan de Acción contra el Racismo 2020-2025.

Mientras en Reino Unido la obtención de estos datos es algo habitual, la recolección de información étnico-racial en Europa es "escasa", según el análisis de la Comisión. En algunos estados comunitarios, como Portugal y Francia, el debate empezó a tomar fuerza el año pasado. El Gobierno luso impulsó en 2017 un proceso de consultas con el objetivo de encontrar un camino para recoger datos étnico-raciales en los censos. El Ejecutivo luso creó un Grupo de Trabajo que recomendó la inclusión de una pregunta voluntaria sobre si el ciudadano es negro, blanco, gitano o tiene rasgos asiáticos. La población respondería a dicha cuestión de manera voluntaria, una fórmula para sortear las limitaciones impuestas por la Constitución del país. La propuesta, sin embargo, fue rechazada por el instituto estadístico del país para los estudios demográficos de 2021 porque, decía, corría el riesgo de dividir a la sociedad portuguesa.

martes, 11 de febrero de 2020

#hemeroteca #feminismo #politica | Ministras feministas y racializadas, los peligros de la ilusión institucional

Imagen: izquierda Diario / Irene Montero, nueva Ministra de Igualdad
Ministras feministas y racializadas, los peligros de la ilusión institucional.
En estas pasadas semanas han sido varios los nombramientos de reconocidas feministas como cargos del nuevo gobierno social liberal del PSOE y Unidas Podemos. Empezando por Irene Montero de Podemos como Ministra de Igualdad, estos nombramientos han ilusionado a muchas mujeres dentro del movimiento feminista. ¿Pero qué podemos esperar realmente de esta institucionalización de nuestras reivindicaciones?
Irene Ruiz | Izquierda Diario, 2020-02-11
http://www.izquierdadiario.es/Ministras-feministas-y-racializadas-los-peligros-de-la-ilusion-institucional

Buen ejemplo de estos nombramientos “ilusionantes” ha sido el de Rita Bosaho, feminista afroespañola de Podemos, que ha tomado posesión del cargo de Directora General de Igualdad de Trato y Diversidad Étnico Racial en el actual gobierno, después de que la concejala del Ayuntamiento de Gijón, Alba González, renunciase al cargo ante el notorio malestar que habían expresado mujeres pertenecientes a colectivos racializados por su nombramiento.

También la diputada de Podemos, Beatriz Gimeno, ha tomado cargo de responsabilidad en este gobierno asumiendo la Dirección del Instituto de la Mujer junto a Boti García como Directora General de Diversidad Sexual, ambas reconocidas feministas lesbianas y defensoras de los derechos de los colectivos LGTBI.

El hecho de que haya mujeres racializadas o lesbianas en el gobierno es un cambio simbólico significativo y sin dudas un importante guiño al movimiento feminista, que ha sido uno de los movimientos sociales más activos y masivos en el último tiempo. Pero el que ellas sean parte del gobierno genera ilusiones en muchas mujeres que llevan a “institucionalizar nuestras demandas” con consecuencias como la no convocatoria de Huelga Laboral este 8M 2020.

Pero, ¿puede la presencia de algunas mujeres feministas, por más buenas intenciones que tengan, en un gobierno social-liberal hegemonizado por el PSOE producir un cambio real en las condiciones materiales de vida de aquellas a las que quieren representar?

Es decir, su nombramiento en estos cargos no implica que se vayan a cerrar los CIES o derogar la Ley de Extranjería, ni que vaya a haber educación sin discriminación para las gitanas, o educación sexual plena en todos los niveles educativos, dejando de financiar la educación concertada religiosa. Tampoco logrará acabar con la lesbofobia ni poner fin a la aterradora tasa de mortalidad de las trans, que se apoya en cuestiones estructurales como la precariedad y la explotación capitalista. Ni mucho menos implicará cambiar de forma sustancial las condiciones de vida de las mujeres en situación de prostitución o de las trabajadoras precarias.

Todo esto no depende de que un par de personas integren un gobierno, ni de su identidad sexual, ni de su buena voluntad. Alcanzar estas demandas conlleva poner en jaque al estado capitalista atacando a la propiedad privada y las instituciones patriarcales como la Iglesia.

Las conquistas que los movimientos de mujeres y LGTBI han logrado arrancar a los gobiernos históricamente, desde el derecho al voto, el derecho al divorcio y al aborto o el matrimonio igualitario, han sido subproducto de las luchas emancipatorias, con métodos radicales, autoorganización y confrontación con el Estado, nunca han sido “migajas” regaladas desde arriba.

Pero, al mismo tiempo, esa ampliación de derechos (y no para todas, ya que las migrantes siguen sin derechos políticos y sociales), siempre contrastó con una profunda desigualdad ante la vida. Las mujeres son mayoría entre las más precarias y las más pobres.

En concreto, sin derogar reformas laborales que han ayudado a condenar a las mujeres a una vida de precariedad y doble jornada laboral, no se puede pensar en un feminismo para las más explotadas. Y eso es algo que este gobierno ya ha anunciado que no va a hacer. Y tampoco puede haber un feminismo para la mayoría de las mujeres desde un gobierno que reconoce que no piensa meter mano en los intereses de la reaccionaria Iglesia católica o la gran banca.

El gobierno social-liberal necesita darse un baño de legitimidad, y lo hace mediante estas incorporaciones, cuya presencia no cambia el carácter imperialista y capitalista, racista y patriarcal del Estado.

En vez de seguir esta lógica del “mal menor”, que tiene mucho de mal y poco de menor, ¿por qué no organizarse de una vez para luchar por un movimiento de mujeres independiente del Estado, para desarrollar la coordinación junto a otros movimientos y la clase trabajadora?

Si la tarea es ardua será mejor que empecemos cuanto antes.

lunes, 20 de enero de 2020

#hemeroteca #poblacionracializada | Varios activistas nos cuentan qué opinan del término "racializado"

Imagen: El País / Lucía Mbomio
Varios activistas nos cuentan qué opinan del término "racializado".
Hablamos con personas de colectivos antirracistas sobre esta palabra y lo que representa para los colectivos no blancos.
Marta Villena | Verne, El País, 2020-01-20
https://verne.elpais.com/verne/2020/01/19/articulo/1579427716_072030.html

A menudo, se confunde el término "racializado" como un sinónimo de "negro", "chino" o "gitano". Pero no lo es. “En realidad, aúna a todos los colectivos no blancos y que se utiliza no solo para denunciar el racismo sistémico que sufrimos, sino como reivindicación de que existimos”, explica a Verne en conversación telefónica Paula Guerra. De 42 años y original de Chile, es la presidenta de la asociación SOS Racismo Madrid, a la que no le ofende que le llamen por su fenotipo.

La palabra se ha colado continuamente en la información de actualidad en los últimos días. “Hemos reorganizado el equipo de este Ministerio para que haya una presencia visible de mujeres pertenecientes a colectivos racializados. Eso significa que no asumiré la Dirección General”. Así anunciaba en Twitter Alba González Sanz (Unidas Podemos) su renuncia a liderar el área de Igualdad de Trato y Diversidad Étnico-racial –dependiente del Ministerio de Igualdad– el pasado miércoles.

Fuentes ministeriales confirmaban después que la sustituta de González sería su compañera de formación Rita Bosaho. Una decisión aplaudida por colectivos antirracistas que ya preparaban un comunicado donde expresaban su descontento ante la decisión de que este departamento no fuese encabezado por una persona racializada. Bosaho, activista antirracista, fue la primera diputada negra en el Congreso de los Diputados en 2016.

Sin embargo, su nombramiento, lejos de zanjar el tema, se ha convertido en objeto de debate en redes sociales y medios de comunicación en torno al término “racializado”, que utilizan las personas de colectivos discriminados por raza o etnia para autodesignarse.

"Es una manera desde la que describir la categoría racial. Es una categoría más como pueden ser el género o la sexualidad. Estrictamente una persona racializada es alguien que recibe un trato favorable o discriminatorio en base a la categoría racial que la sociedad le atribuye", explica el periodista Moha Gerehou en un artículo sobre el tema para eldiario.es.

Hablamos con varias activistas antirracistas sobre este término y lo que representa para los colectivos no blancos.

Paula Guerra: "La raza conlleva estereotipos"
“Yo soy mestiza, tengo sangre indígena y no indígena, aunque sea blanca de piel, también soy una persona racializada porque mi condición de sudamericana conlleva unos estereotipos que derivan en una discriminación racial o étnica”, comenta Paula Guerra, de SOS Racismo.

Anna Fux: "Sirve para dar nombre a otra lucha social"
Para la activista antirracista Anna Fux (25 años), “el concepto racializado puede ser un poco complicado, como todos los conceptos que creamos ante la necesidad de darnos nombres en las luchas sociales”.

“Es importante hablar del proceso de racialización porque hay personas de las que sí se destaca su raza, pero claro, son todas aquellas que no son blancas”, dice Fux, de padre alemán y madre filipina. “Más que con mestiza, que es una palabra un poco controvertida, me siento más identificada con la palabra racializada”.

“Que exista este debate ahora mismo es sintomático de que en España todavía no se ha iniciado una conversación a escala nacional de lo que es el racismo”, concluye.

Antumi Toasijé: "Un gesto de solidaridad"
Como explica a Verne Antumi Toasijé (50 años) –director del Centro de Estudios Panafricanos y doctor en Historia, Cultura y Pensamiento–, “todas las personas, incluidas las blancas, están racializadas, por eso no creo que sea apropiado utilizar este término para referirnos únicamente a personas no blancas, aunque entiendo que se utiliza como solidaridad entre los que son discriminados por motivos raciales”.

Según el historiador español de origen colombiano, este término comenzó a popularizarse a partir de los años setenta asociado a fenómenos sociales, cuando se empezó a escuchar frases como “la racialización de la pobreza o racialización de la analfabetización” para problemáticas que se asociaban a determinados grupos de personas que no eran blancos. “Así, vemos como el verdadero problema surge de las connotaciones negativas y positivas que se establecen a las razas, pero que no siempre ha sido así”, explica Toasijé.

La palabra raza se empezó a utilizar originalmente en la Edad Media para designar, sin ninguna connotación, las líneas ascendentes de grupos de personas –lo que hoy conocemos como etnias–. “La raza irlandesa, británica, germánica, etíope, sudanesa… grupos de personas con rasgos físicos similares y relacionados, por supuesto, geográficamente”, pone de ejemplo Toasijé.

“Con el tiempo, se fueron reagrupando estas etnias en lo que hoy conocemos como razas, atribuyéndoles una serie de características, más bien estereotipos, como que los blancos eran más inteligentes o las personas negras estaban mejor dotadas anatómicamente, por ejemplo”, añade.

Lucía Mbomio: "Fruto de una lectura desigual entre personas"
Para la periodista y activista antirracista Lucía Mbomio (38 años), “estos estereotipos raciales han generado una lectura desigual entre individuos”. “A las personas blancas se las considera dentro del paradigma de normalidad, mientras que los que no somos blancos sí que estamos atravesados por un componente racial diferenciador".

"Por eso se habla de colectivos o personas racializadas, aunque haya gente de colectivos no blancos a los que no les gusta este término porque consideran que no se está especificando las diferencias y necesidades de cada uno de ellos”, explica Mbomio, a quién no le molesta que le digan negra. “Negra, sí, o mestiza, porque lo soy, pero a mi edad que no me digan negrita para suavizarlo”, añade.

“Lo que de verdad me apena de toda esta polémica es que se haya perdido tanto el tiempo hablando de terminología y que haya tan poco respeto en la autodesignación de las personas”, dice.

María José Jiménez: "No debería haber debate en torno a un nombre"
“Que nos llamemos mujeres racializadas o mujeres gitanas viene a ser un poco lo mismo porque al final los payos nos llaman así para dejarnos claro que somos de otra raza”, dice María José Jiménez (43 años), presidenta de la Asociación Gitanas Feministas por la Diversidad.

“El término racializadas surge también desde la necesidad de combatir el feminismo hegemónico blanco, europeo, centro payo que ha estado menospreciando aquellos feminismos que hablan de la interseccionalidad y el peso que tiene la pertenencia étnica o la raza”, explica Jiménez y añade que “es vital que se hable de racialización, pero el debate no se debería crear en torno a un nominalismo”.

Aurora Ali: "Con una palabra, la lucha cobra más fuerza"
Aurora Ali (40 años), activista hispano-egipcia de la Asociación Musulmana por los Derechos Humanos –con sede en Madrid–, está de acuerdo con Jiménez. Cree que “esta polémica surgida en las redes sociales en torno a la terminología es intencionada y promovida por los mismos que crean ese discurso de odio hacia las personas no blancas y que han visto que, bajo esta palabra, las diferentes luchas de personas atravesadas por violencias racistas cobran más fuerza”.

En el caso de Ali, esas violencias vienen determinadas por cuestiones religiosas pero que también extranjerizan a los individuos. “Yo soy blanca de piel, pero si llevo hiyab, inmediatamente se me asignan una serie de características que, por supuesto, van a provocar mi discriminación social”, lamenta la activista.

jueves, 16 de enero de 2020

#hemeroteca #poblacioracializada #politica | La directora de Igualdad de Trato renuncia para dar paso a una mujer “racializada”

Imagen: El País / Rita Bosaho y Alba González
La directora de Igualdad de Trato renuncia para dar paso a una mujer “racializada”.
La edil de Unidas Podemos en Gijón, Alba González, deja el cargo dos días después de ser confirmada y será sustituida por Rita Bosaho.
El País, 2020-01-16
https://elpais.com/sociedad/2020/01/16/actualidad/1579163384_104838.html

El Ministerio de Igualdad, que encabeza la ministra Irene Montero, ha sufrido su primera baja en la misma semana del arranque del nuevo Gobierno de coalición. La investigadora y escritora Alba González (Oviedo, 1986), confirmada como directora general de Igualdad de Trato y Diversidad Étnico-racial el pasado lunes, ha anunciado dos días después que renuncia al puesto. La propia González, edil de Podemos-Equo en Gijón, explicó a través de su cuenta de Twitter que su marcha es para hacer más visible en el Ministerio la presencia de "colectivos racializados".

El cargo estará ocupado por Rita Bosaho, militante de Podemos y de origen ecuatogineano. Con nacionalidad española pero nacida en Guinea Ecuatorial, Bosaho se convirtió en la primera mujer negra en conseguir un escaño en el Congreso de los Diputados en 2016 tras presentarse como cabeza de lista por Alicante de la coalición Compromís-Podemos-És el moment.

Licenciada en Historia por la Universidad de Alicante, ha cursado un máster en Identidades e Integración en la Europa Contemporánea y destaca por su compromiso político en la lucha contra el racismo y la defensa de los derechos humanos. Ha desarrollado su mayor labor profesional en el ámbito de los derechos humanos y en la defensa de los derechos de las mujeres, con especial atención a las situaciones de injusticia en países de Latinoamérica y África.

González, que este mismo miércoles se despedía de sus compañeros en el Ayuntamiento de Gijón antes del último Pleno, se ha puesto a disposición de Montero para colaborar en la lucha por la igualdad. "Si algo sabemos en el feminismo es que la representación y lo simbólico importan. Hemos reorganizado el equipo de este Ministerio para que haya una presencia visible de mujeres pertenecientes a colectivos racializados. Eso significa que no asumiré la Dirección General", ha indicado González en Twitter.

En esta línea, ha explicado que las funciones y contenido de la Dirección General de Igualdad "eran más amplios de lo que se ha interpretado" y, en este sentido, ha explicado que aceptó esta cargo "con el empeño de trabajar por la igualdad" y dada su experiencia de temas como la redistribución económica o la paridad.

González ha trasladado un mensaje de "ánimo, suerte y buen tino" a Bosaho en su nuevo puesto y se ha puesto a su disposición si en algo puede serle de utilidad "en la tarea, amplia y diversa, que tiene por delante".

lunes, 28 de diciembre de 2015

#hemeroteca #mujeres #politica | Rita Bosaho: “Hay que cambiar la estructura del patriarcado”

Imagen: El País / Rita Bosaho
Rita Bosaho: “Hay que cambiar la estructura del patriarcado”.
“Conseguir la igualdad real debería ser cuestión de Estado”, señala la diputada de Podemos, primera mujer negra en el Parlamento español.
Enrique Bolland | El País, 2015-12-28
http://politica.elpais.com/politica/2015/12/24/actualidad/1450949690_338464.html

Rita nació española, hace 50 años, en Santa Isabel, Guinea Ecuatorial. Así que no se considera inmigrante, pese a que comprende que su raza y su origen africano la han convertido en “símbolo, y los símbolos son importantes en nuestra cultura, como lo fue la elección del presidente Obama”. Ella es la primera diputada negra que obtiene un escaño en el Parlamento español. Un tanto abrumada por su reciente popularidad, esta licenciada en Historia que lleva 23 años como personal sanitario en el Hospital General de Alicante, mide cada palabra cuando aborda asuntos políticos, y trata de evitar las referencias a su vida personal.

Apenas desliza que su salida de Guinea, a los cuatro años, “fue un poco traumática”, que acogida por una familia de padre militar residió en Cádiz y Cartagena antes de recalar en Alicante, familia que le proporcionó una hermana mayor, Pepa, “que me apoya mucho”, lo mismo que su pareja y su hijo de 23 años, que está acabando la carrera. “Tengo un entorno familiar y de amistades amplio que me ayuda”, entre otras cosas, a sobrellevar “el vértigo” que le produce verse reflejada “incluso en la prensa extranjera”, lidiar en un debate televisivo local con la experiencia de todo un ministro de Exteriores, como José Manuel García Margallo, que no dejó de recordarle las relaciones de su partido con Venezuela, o leer cómo la tildan de “feminazi” en algunos comentarios.

Pregunta. Licenciada en Historia y profesional de la sanidad, ¿qué le ha llevado a la política?
Respuesta. He estado más de diez años colaborando con una pequeña ONG que se llama Proyecto Cultura y Solidaridad, con proyectos en África y América Latina, viajé hace seis años a Guinea, soy hispano-guineana y me interesan los problemas de la gente en las dos orillas.

P. Se define también como feminista.
R. Sí, porque creo que la lucha feminista es política. Conseguir la igualdad real debería ser una cuestión de Estado. Un día antes de ir a votar volví a ver la película sobre Clara Campoamor. Hay que saber lo que han costado las cosas que tenemos, y que en algunas hemos avanzado mucho y en otras no tanto.

P. Pero es consciente de que su raza es lo que la ha convertido en una diputada singular.
R. Claro. Porque eso manda un mensaje de que tenemos que luchar por un mundo de las personas, y que hay colectivos que no están representados en la sociedad, que no tienen voz. Solamente tenemos que ver cómo viven nuestros compatriotas gitanos, las mujeres gitanas, que son españolas como todos, para entender que nos falta mucho trabajo.

P. Sin experiencia previa, ¿cómo ha vivido la intensidad de dos campañas electorales en apenas seis meses? (en mayo fue candidata por Podemos a las Cortes Valencianas).
R. Las generales, al ser cabeza de lista, han sido de mucho más impacto. Y ha sido brutal. Somos personas de la calle que hemos venido a cambiar las instituciones. Y lo he vivido con mucha responsabilidad y muchos nervios. Y sin la experiencia de personas que llevan mucho tiempo en este terreno. Pero sin complejos. Porque dos días antes de la campaña yo estaba haciendo mis turnos en el hospital. He compaginado mi trabajo con mi labor política.

P. ¿Qué tal es su relación con Pablo Iglesias?
R. Muy buena. Supongo que ahora nos conoceremos más, pero es una persona amable, cercana y preocupado por los problemas de la gente.

P. ¿Y con Mónica Oltra? ¿Está satisfecha de cómo ha funcionado la alianza de su partido con Compromís?
R. Mónica me encanta, es una gran política. Y eso ayuda mucho a visibilizar a las mujeres y el trabajo que vamos a hacer. La alianza ha funcionado bien. El acuerdo ha sido muy bueno para todos y además demuestra que en nuestro espíritu está la necesidad de diálogo que ahora va a ser tan necesario. Ya hemos sido capaces de llegar a acuerdos mediante negociaciones que han sido largas, pero han dado buenos resultados. Mi grupo está en la oposición en el Parlamento valenciano, pero hemos firmado un acuerdo clave para la gobernabilidad.

P. ¿Cree que la campaña ha sido determinante para lograr el buen resultado obtenido?
R. Ha sido buenísima. Hemos visto una cercanía impresionante de la gente, y una ilusión que debe hacernos pensar que si no hacemos algo es un momento histórico que podemos perder. Es real que podemos cambiar el rumbo de la historia. Lo que falta a los políticos de este país es estar cerca de la gente, por eso gobiernan de espaldas a las personas.

P. ¿Y de lo más cercano? ¿Qué es lo más urgente que debe resolver Alicante?
R. Tenemos un grave problema con la infrafinanciación de la Comunidad Valenciana. Y también nos preocupan las infraestructuras de transporte. Si se invirtiera aquí lo que se debe, estaríamos casi en el Paraíso. Fíjese, con esta luz, con estos colores. Hay que invertir en turismo, pero protegiendo el Medio Ambiente, no como durante los años de la burbuja inmobiliaria.

P. ¿Qué parte de su éxito se debe al hartazgo de la ciudadanía ante los frecuentes casos de corrupción?
R. Ha sido fundamental. Es un mal endémico de nuestro sistema. Y hay que luchar contra él, como contra la pérdida de derechos sociales, la reforma laboral, la desprotección de nuestra Sanidad, la falta de presupuesto contra la violencia de género…

P. Habla usted mucho de ese problema. ¿Qué cree que estamos haciendo mal?
R. Se han hecho muchos recortes. Y cuando se hacen tatos recortes en los presupuestos que van destinados a determinados sectores para trabajar con la gente… No es razonable que más de la mitad de la población estemos sufriendo por la otra mitad, digamos, sin acusar a nadie, y que nuestros derechos no se visibilicen. Eso tiene que ver con la estructura del patriarcado, y eso requiere cambios culturales, de educación… Hay que hacer algo. ¿Por qué en las instituciones grandes no hay mujeres? Hay continentes como África que casi funcionan por los aportes económicos que hacen las mujeres y sin embargo no están representadas en las instituciones. Y es un problema estructural. Y mundial. ¿Por qué las chavalas se arreglan para sus novios? Hay que feminizar nuestra sociedad.

lunes, 21 de diciembre de 2015

#hemeroteca #politica | Rita Bosaho será la primera diputada negra del Congreso de los Diputados

Imagen: El Diario / Rita Bosaho
Rita Bosaho será la primera diputada negra del Congreso de los Diputados.
La número 1 de Podemos-Compromís-Es el momento por Alicante nació en Guinea Ecuatorial y lleva viviendo 30 años en España, país del que tiene la nacionalidad. Bosaho se coloca también como la primera vez que encabeza una lista por Alicante y consigue un asiento en la Cámara de Diputados.
El Diario, 2015-12-21
http://www.eldiario.es/politica/Rita-Bosaho-Podemos-diputada-Congreso_0_463704094.html

Rita Bosaho se ha convertido en la primera mujer negra en conseguir un escaño en el Congreso de los Diputados. Número 1 de la lista de Podemos - Compromís - Es el momento por Alicante, Bosaho se coloca también como la primera mujer que obtiene un escaño en el Congreso siendo cabeza de lista por esta provincia.

Bosaho, con nacionalidad española, nació en Guinea Ecuatorial. Aunque durante la etapa de colonialismo hubo guineanos con representación en las Cortes franquistas (Guinea Ecuatorial tenía el tratamiento de provincia), Bosaho (1965) será la primera diputada nacida en ese territorio de la democracia.

Nacida en la antigua colonia española tres años antes de su independencia, Bosaho lleva más de 30 años residiendo en España y unos 20 en la capital de la provincia.

Los resultados del barómetro preelectoral del CIS ya avecinaban la entrada de Rita Bosaho en el parlamento, pero no acertaron en el apoyo de la candidatura de confluencia de Podemos en la región, que se ha alzado como la segunda lista más votada, con 200.885 votos y tress escaños. La candidatura conjunta de Podemos solo queda por detrás del PP, que ha perdido la mitad de los escaños alcanzados en 2011, de ocho a cuatro.

En una entrevista concedida a Efe Bosaho afirmó que entiende que su candidatura "llame la atención", pero que intenta llevarlo "con mucha naturalidad".

Conocida en Alicante por su activismo social en la Plataforma Feminista de la ciudad o en la ONG Proyecto Cultura y Solidaridad, Bosaho se defendió de, según sus palabras, algunos "ataques por ser radical".

Ha resaltado que "el feminismo es un tema de responsabilidad y seriedad", una afirmación que ha justificado, entre otras cosas, en la lacra de la violencia machista en el país y, especialmente, en la Comunidad Valenciana.

"Las luchas quizá sean radicales para lograr la igualdad en la política y la sociedad, pero hay que conseguirlo, aunque me gustaría que no fuese con radicalidad sino con seriedad de las políticas", ha abogado.

Por ello, se ha mostrado a favor de las cuotas que promuevan la igualdad representativa de mujeres y hombres en las instituciones y ha tildado de "bueno" el papel que ha supuesto tras las elecciones municipales y autonómicas la victoria de Ada Colau, Manuela Carmena o Mónica Oltra.

Falta de representación de inmigrantes
Bosaho habló también de la falta de representación política e institucional de personas inmigrantes o españolas de origen extranjero. Es "un problema estructural que se debe poner en contexto, observando el panorama social" de nuestro país, afirmó.

En este sentido, añadió que esta situación "tiene que ver con la cultura, con cómo se nos educa en valores" pero también "en el paternalismo integral y el sistema patriarcal", además de "cómo se plantean los prejuicios".

"España es eso, España es diversa, no podemos ser iguales, nunca; iguales en derechos sí, pero distintos en formas de ver la vida, de pensar, eso es lo que nos enriquece. Nuestras varias identidades nos hacen tener una perspectiva del mundo amplia y transversal", incidió.