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sábado, 19 de octubre de 2019

#hemeroteca #violenciasexual | Marta Suria: "Se habla mucho de la pederastia de los curas pero el abuso en la familia sigue siendo tabú"

Imagen: Público / Marta Suria
Marta Suria: "Se habla mucho de la pederastia de los curas pero el abuso en la familia sigue siendo tabú".
Marta ha necesitado escribir su historia para recuperar su pasado y su integridad como persona. También para poder contar su propio relato y a la vez el de miles de niños y niñas que sufren abusos sexuales en la infancia a manos de un familiar. Atrás quedan décadas de disociación que le impedían tener recuerdos de su infancia. Los había encerrado.
Marisa Kohan | Público, 2019-10-19
https://www.publico.es/sociedad/entrevista-marta-suria-habla-pederastia-curas-abuso-familia-sigue-siendo-tabu.html

"En contra de lo que pensamos, lo que no se dice sí existe", escribe Marta Suria. Y lo que ella nunca fue capaz de decir y ni siquiera de recordar, salió con toda su virulencia en flashes repentinos cuando cumplió los treinta. Hoy, sigue siendo incapaz de unir las palabras "abuso", "sexual" y "padre" en una misma frase y le cuesta, incluso, decirlas por separado. Lo hace con rodeos. Habla de que "te pase esto o lo otro", o que "te hagan esto o lo de más allá". Tal vez estas sean las últimas secuelas de todo lo que fue recordando a lo largo de los últimos siete años y que ahora cuenta en su libro ‘Ella soy yo’ (Círculo de Tiza).

Hasta entonces, su vida había sido exitosa. Buena estudiante, se especializó en cooperación al desarrollo y trabajaba para organizaciones internacionales en África y América Latina. Como experta en resiliencia (la capacidad de adaptarse y superar adversidades) de víctimas de conflicto y cambio climático viajaba constantemente por todo el mundo. Hasta una mañana de enero de 2012 en la que súbitamente se quebró.

“No me llamo Marta Suria. Todo el resto es verdad”, afirma nada más empezar la entrevista. La protagonista de esta historia solo cambió su nombre y las localizaciones. El resto es un relato que discurre por dos vías paralelas: la de Marta una exitosa profesional que se gana la vida como consultora en Inglaterra, y la de Martita, una niña rota que vive en su interior callada y olvidada y que pugna por salir. "Ambas habitando un mismo cuerpo" y separadas por la cabeza que a duras penas puede reconciliarse con los recuerdos que empiezan a aflorar en su mente.

Imágenes en forma de flash que le recuerdan cómo su padre se metía en su cama cuando apenas era una niña. Cómo esos abusos continuaron en la adolescencia y cómo calló durante toda su infancia y su juventud.

Calló tanto y tan hondo que los recuerdos se borraron de su mente para ser capaz de sobrevivir a la angustia. "Amnesia disociativa" la llaman los expertos. "Ahora sé que la falta de memoria sobe la infancia y adolescencia es uno de los rasgos comunes de las personas que han sufrido abusos sexuales de pequeñas", afirma en el libro. Tan común que, según las estadísticas, una de cada dos personas (el 48%) que pasan por una experiencia de este tipo, la arrincona y la olvida.

"Soy una de cada cuatro" que sufren abuso sexual en la infancia. "También soy una del 60% que lo sufre de manos de una persona de su entorno familiar". "Soy una de cada dos, donde los casos no son aislados, sino repetidos y continuados". "Soy una de cada siete, los casos que se denuncian y soy parte del escaso 30% que consigue llegar a juicio".

Pero el de Marta Suria no es un libro sobre datos, violaciones, abusos y maltrato, sino que es un canto a la vida y un poderoso relato de transformación que nos enfrenta a temas que el común de los mortales no quiere escuchar ni oír, pero que son reales y más habituales de lo que cualquier persona está dispuesta a admitir.

Recuperar la voz
Marta comenzó a recuperar su voz a golpe de recuerdo. "Yo no empecé a escribir un libro, sino un diario personal sobre los ‘flashbacks’, lo que me pasaba, lo que me daba miedo decirle a mi terapeuta". Y en ese ejercicio se dio cuenta de la importancia de ser escuchada, porque romper el silencio en ‘petit comité’ no es suficiente. "Pasar de un diario a un libro tiene que ver con esto, con contarlo. Por un lado con encontrarme a mí misma y unir a esas dos Martas de la que hablo en el libro. Por otro, hacer público que este tipo de abusos existen. Porque más de una vez escuché que estas cosas no pasan en España, incluso de boca de mis amigas. Que se trata de casos aislados, una serie de estigmas que cuando los escuchaba no los podía creer".

"De pronto te das cuenta de que no es lo mismo romper el silencio, a que te escuchen. La metáfora es que tú puedes estar en medio de una plaza con un megáfono y gritar: 'me está ocurriendo esto, me ha pasado esto' y que la gente vaya de un lado para otro y que nadie te mire ni se pare y te escuche. Esa era la sensación. Creo que no es que no quieran escucharte, sino que es tan desgarrador, nos sobrepasa de tal manera que no están preparados para hacerlo".

Marta espera que al menos el libro sirva para eso: para que se hable de los abusos sexuales en la infancia dentro de la familia y que nos atrevamos a mirar. Pero contar su historia tiene, además un significado clave: exorcizar la culpa. Aquella que sienten siempre las víctimas de este tipo de violencias.

"Creo que desde la razón, incluso desde el corazón puedes entender la fragilidad o la vulnerabilidad de una niña y que no pueda hacer nada. Y aún así te culpas. Pero para mí fue todavía más difícil el aceptar que esto se extendió hasta mi adolescencia y que no pude, en su momento, hacer nada". Por eso, parte de este ejercicio de escribir "fue para dejar el látigo de la culpa, y entender por qué yo no hice nada. Por qué no grité más alto. Por qué no busqué ayuda. Y en buscar las causas, encontré más paz".

Pero tal como relata Marta todo está en contra para sacudirse esas culpas. Incluso las cifras del horror acaban señalando a la víctima y no al agresor. "La culpa es una losa que llevas encima desde el primer momento. Si te fijas, todas la cifras, que son espeluznantes y aplastantes, apuntan siempre a la víctima: una de cada cuatro sufre esto, el 50% es repetido... Cómo cambiaría la historia si lo que dijeran fuera que en una de cada cuatro familias hay un abusador". Se trata de una culpa socialmente construida, afirma, que hay que cambiar.

A Marta Suria no le gusta hablar en plural. Ante la pregunta de qué pasa en niños y jóvenes que les impide pedir ayuda, afirma que haber sido víctima de abuso sexual en su infancia no la acredita como experta en la materia y que tan sólo habla de su experiencia para romper el silencio. "En mi caso, creo que fue romper otro de los estereotipos, que es el del monstruo. Ese monstruo que te destroza y del que sólo quieres huir. Pero el monstruo tiene cara amable, cariñosa, es tu vínculo en el mundo y hay una relación de amor. Y esa es yo creo la telaraña en la que nos enredamos y que hace que esto sea tan duro y tan distinto a cuando quien te agrede es un extraño".

"Por eso es más fácil hablar de la pederastia de curas o profesores... de lo de fuera. El tema de dentro, de lo que ocurre en las casas, en las familias sigue siendo tabú. Porque el monstruo no sólo tiene cara, sino que es aquella persona que se supone que te ama y te protege. Es tu vínculo con la vida y con la seguridad. Si sales de ahí ¿a dónde vas? Y esa decisión que yo ahora puedo explicar y razonar, durante muchos años ha sido una guillotina encima de mi cabeza. Se habla mucho de perdonar, pero el primer acto de perdón es hacia ti misma. Y ese perdón sólo llega cuando te das cuenta de que no te tienes que perdonarte nada. Que hiciste lo que pudiste, lo mejor que pudiste".

Un sistema judicial que no sirve
Probar casos de abusos sexuales hacia la infancia en el seno de la familia, es algo tremendamente difícil, desgastante y en general, revictimizador. Así lo atestiguan las cifras. Más de un 70% de las denuncias nunca llegan a juicio. Mueren en la fase de instrucción ante la imposibilidad de encontrar pruebas irrefutables que confirmen la agresión. Normalmente no existen. El relato de las víctimas, incluso de menores de edad, raramente inician un juicio. No sólo no consiguen acabar con los abusos, sino que en la gran mayoría de los casos dejan a las víctimas, a los menores, sin el resarcimiento moral que necesitan para seguir adelante con sus vidas y pasar página.

En su libro Marta Suria explica que nadie te advierte "de que la justicia no es justa. Nadie te habla de la violencia institucional a la que te expones, del sistema que protege al verdugo y cuestiona a la víctima". "En mi experiencia, si uno se mete en el sistema judicial buscando esa justicia legal, lo tiene muy difícil y creo que sólo puede alimentar el dolor, la frustración y la rabia. Pero es importante buscar, como mínimo, justicia moral". "Yo no la encontré".

"Es un sistema que necesita pruebas físicas indiscutibles y que no está preparado para entender el mecanismo psicológico de una agresión sexual, sobre todo si es continuada y de un familiar. No entiende cómo funciona tu cabeza, cómo reaccionamos ante el dolor y cómo reacciona nuestra memoria para construir el relato", explica Suria.

"Ahora que se habla de alargar los plazos legales de prescripción de estos casos, de aumentar las condenas, pero de poco sirve si no te van a creer. Si ya es difícil que haya pruebas físicas indiscutibles, a menos que haya un embarazo o una agresión brutal, que es otro de los mitos. Porque esto pasa en la intimidad y normalmente no existen esas pruebas físicas porque no hay esa violencia, porque los agresores van con mucho cuidado. Si ya es difícil cuando te está ocurriendo, imagínate en casos como el mío cuando encuentras el valor para hacerlo 30 años después".

"Que amplíen los plazos de prescripción tal vez nos da la oportunidad personal de saldar tu deuda y de acudir a la justicia y decir: esto me pasó a mí y necesito que me escuchen. Pero en el plano de ganar y de condenar, no sirve de nada".

No se ganan procesos judiciales por esa falta de pruebas que se exigen, abunda Suria, y recalca que, en el testimonio del niño o la niña o del adulto que denuncia debería se suficiente. "Pero para que sea suficiente los psicólogos forenses tienen que tienen que determinar a veracidad y verosimilitud de lo que estas diciendo. Y ahí hay un problema muy grande porque necesitamos profesionales que entiendan los mecanismos del trauma y los mecanismos de la memoria y de recuperación de la ésta, y no existen".

Lo que no alcanza a comprender Suria es el hecho de que, a pesar de que las cifras de archivo de estas denuncias sea tan aplastante no haya informes y análisis de porqué se archiva el 70% de los casos.

El proceso judicial está encaminado a buscar castigo y en muchos casos no es eso lo que necesita una víctima. No lo era en el caso de Marta Suria. Ella necesitaba un reconocimiento moral que reconociera la injusticia de los que había vivido. Pero no hay mecanismos para esto.

"El tema de judicializar muchos de los casos de abusos sexuales, en este caso hacia menores, entrar en un sistema judicial que tienen unas reglas que no están preparadas para este tipo de casos ni de víctimas supone intentar decidir qué castigo merece. Supone probar primero que alguien es culpable de algo y que merece un castigo y que suele ser la cárcel. Pero esta forma de verlo impide que las víctimas puedan recibir cierto resarcimiento moral que en algunos casos es lo que buscan".

"Yo no buscaba para nada esa justicia de cárcel. Al final estamos hablando de… me cuesta… Estamos hablando de mi padre y reconozco que la posibilidad de ganar me aterraba. Porque yo iba a tener que cargar a la vez, fíjate la culpa hasta dónde llega, con la responsabilidad de que acabara en la cárcel. Y para mí era un acto para quitarme esa deuda que tenía pendiente conmigo misma".

"No escribo como otra batalla. No para culpabilizar ni para señalar. No necesito esa conversación. Escribir me ayudó a mí. Creo que hay que contar las historias y dejar de señalar a la víctima. Y la vergüenza y el miedo y la culpa tienen que cambiar de lado. Las historias, las palabras, los relatos, construyen nuestra realidad. Y que las cifras siempre señalen a la víctima, lo único que hacen es aumentar la culpa y la vergüenza que sufre y otorgar impunidad absoluta al agresor".

Marta Suria denunció a su padre. La jueza de instrucción vio indicios de delito, por lo cual admitió que se abriera juicio oral, cosa que no suele ocurrir en el 70% de las denuncias por estos casos. Casi tres años después, Marta perdió el juicio por falta de pruebas. El libro se publica con nombre ficticio y algunas localizaciones alteradas por este motivo. Este es su relato. La editorial acordó publicarla tal cual.

miércoles, 9 de octubre de 2019

#libros #violenciasexual #testimonios | Ella soy yo

Ella soy yo / Marta Suria.
Madrid : Círculo de Tiza, 2019 [10-09].
390 p.
ISBN 9788412053234 / 21 €

/ ES / ENS
/Abusos sexuales / Infancia / Menores / Niñas / Relaciones familiares / Testimonios / Violencia familiar / Violencia sexual

Este libro llegó a mis manos bajo pseudónimo, con la fuerza que tiene el azar de organizar el caos, y con una estricta petición de confidencialidad por parte de la autora. Su caso estaba a la espera de juicio.

El primer encuentro supuso un esfuerzo mutuo. Tras su lógica desconfianza, me encontré con una mujer fuerte, con tanta determinación en sus formas como fragilidad en su fondo. Las dos sabíamos que corríamos un riesgo. También que estábamos dispuestas a asumirlo.

La autora no puede darse a conocer públicamente, pero su historia con nombres y localizaciones supuestas está en estas páginas. Que el lector la escuche es, de alguna manera, su victoria.

«Soy una de cada cuatro de las niñas que en España son víctimas de abuso sexual infantil. También soy una del 60% que lo sufre de manos de una persona del entorno familiar. Soy una de cada dos, donde los casos no son aislados, sino repetidos y continuados.»

Ella soy yo nos presenta un testimonio tan desgarrado como sanador que empieza en la madurez de Marta, cuando los recuerdos de una infancia y adolescencia olvidadas irrumpen en su memoria con la misma violencia del trauma vivido. De la mano de la autora el lector recorre su trayectoria vital y se enfrenta a una batalla contra el silencio y el miedo, la memoria y el olvido, el cuerpo y la razón.

martes, 9 de enero de 2018

#hemeroteca #violenciamachista | Ministra, estamos esperando

Imagen: El Diario / Dolors Montserrat
Ministra, estamos esperando.
En 2017, 8 niñas y niños fueron asesinados por los hombres que maltrataban a sus madres. La cifra más elevada desde 2013, año en el que empezaron a contabilizarse estos casos como violencia de género. La protección de la sacrosanta institución de la familia no puede seguir amparando la tortura psicológica de centenares de niños y niñas en nuestro país.
Emilia Arias | +Pikara, El Diario, 2018-01-09
http://www.eldiario.es/pikara/Ministra-esperando_6_727637238.html

Quiero recordar a los niños y niñas que este año no van a volver al colegio tras las fiestas navideñas ni van a soplar más velas, a los que hemos fallado como sociedad. Los niños y las niñas que en 2017 fueron asesinados por sus padres o las parejas de sus madres. Borrados del mundo por hombres machistas que querían causar el mayor de los dolores a esas mujeres, matarlas en vida y condenarlas a una tristeza extrema: la tortura de sobrevivir a sus hijos.

El año que dejamos atrás, 8 niños y niñas fueron asesinados por los hombres que torturaban a sus madres, la cifra más elevada desde que en 2013 comenzaron a contabilizarse también estos casos como crímenes de violencia de género. En estos cuatro años de estadísticas (cifras que esconden historias), han sido 23 los menores de edad asesinados. Ellos, víctimas de la violencia machista, ya no están. Otros y otras tendrán que ir hoy, puede que esta tarde, algunos temblando, a ese punto de encuentro, donde el padre se los llevará unos días, los que le corresponden porque así lo ha dicho la justicia. ¿Qué justicia es esa?

No están locos. Son maltratadores, machistas, dominantes que se creen dueños de sus parejas, de las mujeres en general y también de sus hijos, a los que consideran una prolongación de sus madres. Y esto es así porque toda una estructura social les ha abrazado con su impunidad. Y lo sigue haciendo. ¿Un ejemplo concreto? El policía sevillano que, con una condena por malos tratos, seguía teniendo derecho a ver y pasar tiempo con su hijo y su hija. Él utilizaba a estos niños para continuar el maltrato. Llegó a mandar a su cuñada un mensaje avisando sobre la aparición de dos cadáveres infantiles. Quiso sacar fotos a sus hijos cubiertos de sangre para torturar a su ex pareja. Estos dos pequeños, con la connivencia del Estado y de toda una estructura judicial y penal benévola con este tipo de verdugos, son convertidos en herramientas para la tortura y son, a su vez, víctimas torturadas.

Hoy quiero que se entienda que los niños y las niñas que viven (sobreviven) o conviven con maltratadores pueden ser cuchillos en manos de estos machistas. Llevarán cicatrices profundas por lo visto, lo oído, lo vivido, lo llorado. No. Un maltratador jamás será un buen padre. También quiero recordar a los 27 niños y niñas que se han quedado huérfanos de madre en 2017. Entre ellos, los tres hijos de la mujer de Azuqueca de Henares (Guadalajara), que vieron como ese hombre mataba a su madre. Así de duro. Sin llegar a tan espeluznante (y tristemente real) escena, ¿alguien duda del dolor de un menor que escucha insultos hacia su madre? ¿Vejaciones? ¿Golpes? ¿Eso no es hacer daño a un menor? ¿Eso es tolerable?

Es necesario cambiar la mirada: el bienestar físico y psicológico de los menores debe estar por encima del “derecho” de un padre a ver a sus hijos o hijas. ¿Por qué? Pues muy sencillo: porque no siempre un padre es bueno ni inofensivo para un menor y, en no pocas ocasiones, sería mejor no tener ninguna relación con él. La protección de la sacrosanta institución de la familia no puede seguir amparando la tortura psicológica de centenares de niños y niñas en nuestro país.

Un tipo condenado por maltratar a su pareja no puede ser considerado un buen padre. Puede utilizar a sus hijos o hijas para seguir dañando a la madre a través de mensajes, palabras o ausencias en los turnos de custodia, puede dañar a esos menores con el mismo fin. Y yo me pregunto qué capacidad para educar tiene una persona con condenas por malos tratos. ¿Qué capacidad para enseñar sobre respeto, tolerancia y amor?

Los jueces y juezas pueden acogerse a los artículos 65 y 66 de la Ley contra la Violencia de Género y suspender la patria potestad y las visitas, pero apenas lo hacen. Optan por respetar el derecho del padre maltratador a ver a sus hijos. ¿Dónde está el tan manido “Interés superior del menor”? ¿Quién va a velar por los derechos de esos niños que ya son víctimas per se por haber vivido determinadas situaciones que les marcarán para siempre?

El verano pasado, los partidos políticos acordaron prohibir a los padres condenados tener a su cargo a los menores. Dolors Montserrat, Ministra de Sanidad, prometió hace semanas priorizar 26 medidas de las 200 del Pacto de Estado contra la violencia de género. Entre ellas, suspender el régimen de visitas cuando los niños presencien actos de violencia machista.

Ministra, muchos pequeños están esperando.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

#hemeroteca #violenciamachista #justicia | Pilar Martín Nájera: “Falta formación en los juzgados para atender a las mujeres”

Imagen: El País / Pilar Martín Nájera
Pilar Martín Nájera: “Falta formación en los juzgados para atender a las mujeres”.
La responsable de la Fiscalía de violencia sobre la mujer alerta de la involución de los adolescentes: "Hemos perdido un poco la batalla".
Pilar Álvarez | El País, 2017-11-22
https://politica.elpais.com/politica/2017/11/22/actualidad/1511382266_518221.html

Pilar Martín Nájera (Palencia, 1957) coordina la red de fiscales especializados contra la violencia de género. Recibe a El País en su despacho con motivo del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, que se celebra el 25 de noviembre. Durante la entrevista analiza las cuestiones que quedan pendientes para proteger a las víctimas de violencia machista y las que le alarman, como la involución de los adolescentes o la falta de recursos.

Pregunta. Han pasado 20 años del asesinato de Ana Orantes, la granadina a la que su exmarido quemó viva días después de que denunciara 40 años de abusos y palizas. ¿Qué ha mejorado desde entonces y qué falta por hacer?

Respuesta. Aquel caso fue el detonante. El principal logro ha sido visibilizar el problema. Pasar de verlo como algo privado a un delito público y una vulneración de los derechos humanos. Tras aquello se publicó la Ley Integral contra la Violencia de Género en 2004 y la de Igualdad en 2007. Lo más importante ahora es avanzar en la protección a la víctima y, especialmente, en la protección y recuperación de los hijos.

P. ¿Echa algo en falta en el nuevo Pacto de Estado contra la Violencia de Género?
R. Hay que trabajarlo para hacerlo más homogéneo, concretar y priorizar. Y una vez que se priorice, lo importante es empezar a asignar cantidades económicas. En el ámbito judicial echo de menos mayor contundencia con el artículo 416 [el que exime a los testigos de declarar contra determinados parientes, como padres, hermanos y cónyuge, al que se pueden acoger las víctimas de violencia machista]. El Senado recoge una modificación para evitar la impunidad que supone el 416, pero es muy genérico. Hay que trabajarlo mucho más. Según los datos del Poder Judicial, casi el 11% de las mujeres se echan para atrás. Si tenemos en cuenta los casos sobreseídos antes de llegar a juicio, seguro que son más.

P. ¿Qué está en juego?
R. Produce impunidad, la sensación en la sociedad de que se ha trabajado para nada. Es el agujero por el que se escapa todo el trabajo que hacemos. Conseguimos que denuncien, siguen un recorrido largo y costoso y se acoge a la dispensa.

P. Casi una de cada tres órdenes de protección que reclaman las mujeres son denegadas.
R. La cifra ha subido. Es un dato positivo para las mujeres, pero tenemos que conceder más. Ese 32% es la media, pero hay determinados juzgados y provincias en las que el número de concesiones rechazadas ronda la mitad. Y es la pescadilla que se muerde la cola. Si los órganos judiciales no las conceden, los abogados van a decir a las víctimas que no las pidan. Es necesario tener un poco más de tiempo y de tranquilidad para valorar el riesgo que corre esa víctima.

P. ¿Es una cuestión de tiempo o de dinero?
R. Efectivamente, hay que tener más recursos y más medios policiales. Pero fíjese. Existen muchísimas pulseras [dispositivos para el control telemático de las medidas de alejamiento de los maltratadores], con una inversión grandísima, y están en uso menos de la mitad, unas 900. La información que a veces facilita la víctima no refleja la gravedad y la reiteración de la violencia. El informe policial se basa básicamente en su testimonio. Nosotros solicitamos también en las guardias que las unidades de valoración forense puedan asesorarnos del riesgo que corren.

P. ¿Hay formación suficiente en los juzgados? R. Creo que falta formación. Es uno de los fallos que tenemos sobre los que más incide el pacto de Estado. Necesitamos formación continuada y especializada en todos los operadores sociales, asistenciales y jurídicos que interviene en el proceso.

P. La ley de 2004 ya aludía a la educación y la formación. ¿Por qué sigue pendiente?
R. Se ha bajado la guardia. Cuando se aprobó la ley no había aún recursos pero sí mucha ilusión. La educación, la formación y la especialización son fundamentales para valorar el riesgo.

P. Solo nueve de las 44 asesinadas en 2017 habían denunciado a su agresor, según datos oficiales del Ministerio de Sanidad. ¿Por qué no hay más y qué pasa con las que sí denuncian?
R. La Fiscalía maneja otros datos. Tenemos 50 víctimas mortales y denunciaron 11. Aún no tenemos la valoración de todos los casos. Muchas veces denunciaron pero ya estaba cumplida la condena, o se sobreseyó por el camino porque la mujer hizo uso de la dispensa o había cumplido la condena y posteriormente reanudaron la convivencia.

P. ¿El asesoramiento previo para que la mujer denuncie está funcionando?
R. Actualmente, no. Es otro de los puntos en los que incide el pacto y en los que Fiscalía también insiste. Uno de los fallos de la ley orgánica es que estimó que todo el mundo iba a presentar denuncia y que se concederían las órdenes de protección, que sería el mecanismo por el que la víctima se convertía en beneficiaria de todos los servicios y ayudas económicas, asistenciales y psicológicas. Ahora vemos que solo se conceden el 68% de las órdenes de protección y el 40% de los procedimientos se sobreseen. Antes de la denuncia prácticamente no reciben ninguna ayuda, no hay cadena de seguimiento.

P. En el último crimen de violencia machista, un hombre en Alzira degolló a la hija para vengarse de la mujer. ¿Están bien protegidos los menores?
R. Este caso es paradigmático. Nadie podía preverlo, ni la madre, que si lo hubiera previsto se la habría llevado con ella. Los menores se consideran víctimas desde 2015, pero falta atenderles más, valorar el riesgo también para ellos y tener servicios de atención psicólógica y de apoyo especializados.

P. El número de menores enjuiciados como agresores en violencia machista ha subido.

R. Hemos perdido la batalla un poco con los adolescentes. En las generaciones anteriores se luchó mucho por la igualdad y se dio la batalla por ganada. Igual eso no se ha sabido transmitir a la siguiente generación.

P. ¿Se ha dado un paso atrás?
R. Sí, lo dicen las estadísticas. Aceptan el amor platónico, el control a través de móviles y dicen que si hay violencia de género, algo habrá hecho ella. Son indicios que nos señalan que estamos retrocediendo en igualdad. No se nace maltratando. A maltratar se aprende. Y del mismo modo se aprende a respetar.

P. Estos días se celebra el juicio del caso de la violación múltiple de San Fermín. ¿Está concienciada la sociedad española para arropar a las víctimas de violencia y abusos sexuales?
R. Yo he visto que sí. La reacción que ha habido a través de whatsapp y la convocatoria para que la sociedad se manifieste a favor de la víctima es un buen dato.

P. Pero las protestas fueron porque el juez admitió un informe de un detective privado siguiendo a la víctima.
R. Es un tema judicial que no conozco más que a través de los medios de comunicación. No sé qué motivos ha tenido el tribunal para aceptar eso. En principio, lo que hay que tener en cuenta en todo tipo de agresión a las mujeres es que lo que se está juzgado es la conducta del agresor, no la de las víctimas, ni si consienten o no. No me parece que sea muy adecuado ese informe pero no puedo juzgarlo porque desconozco los motivos. ¿Por qué piden esas pruebas? Posiblemente porque no tienen otros medios de defensa.

P. Había jueces que preguntaban años atrás qué tipo de ropa llevaba la agredida. Esta vez el foco se ha puesto en cuál ha sido su comportamiento posterior en las redes sociales. ¿Aún se culpabiliza a las víctimas?
R. Cada vez hay menos casos, ha disminuido mucho. Es otro de los mitos de la violencia de género. Uno es el de las denuncias falsas y otro es que la culpa que la tiene la mujer por cómo viste o porque provoca. Son falsos mitos para atacar la ley de violencia de género que no tienen base científica de ningún tipo.

martes, 21 de noviembre de 2017

#hemeroteca #violenciasexual | Un juez condena a ocho años de prisión a un abuelo que abusó de su nieto repetidamente en Tenerife

Imagen: El País
Un juez condena a ocho años de prisión a un abuelo que abusó de su nieto repetidamente en Tenerife.
El condenado, de 65 años, aprovechaba los momentos a solas con el menor para obligarle a desnudarse y abusar sexualmente de él.
Pedro Murillo | El País, 2017-11-21
https://politica.elpais.com/politica/2017/11/21/actualidad/1511263575_549100.html

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife ha condenado a ocho años de prisión a un hombre por abusar repetidamente de su nieto. Los hechos se remontan a los meses de noviembre y diciembre de 2016 hasta el mes de enero de 2017. Según se recoge en la sentencia a la que ha tenido acceso El País, el tribunal considera probado que el condenado, de 65 años, aprovechaba los momentos a solas con su nieto de 12 años de edad para obligar a desnudarse al menor y abusar sexualmente de él "venciendo por medio de la fuerza la oposición de la víctima, dándole a continuación dinero o comprándole chuches o helados".

En otra ocasión, el menor acudió a pasar la tarde en casa de sus abuelos ubicada en la Avenida Canarias de la capital tinerfeña y se quedó dormido viendo una película. El condenado aprovechó que su mujer estaba fuera para abusar sexualmente de su nieto, quien logró propinarle un codazo y zafarse de su abuelo. Este le advirtió de que si decía algo "iría a la cárcel dándole un par de euros". Cuando regresó a su casa relató sin embargo a su madre lo sucedido y se interpuso la correspondiente denuncia. Además de la condena de ocho años de prisión por la comisión de un delito continuado de abusos sexuales, el tribunal establece para el condenado la prohibición de acercarse o comunicarse con el menor durante diez años, espacio de tiempo en el que quedará en libertad vigilada.

Canarias es la segunda comunidad, tras Baleares, donde más casos de abusos sexuales se producen, según el Ministerio de Justicia. El Registro Central de Delincuentes Sexuales recoge 2.195 casos relacionados con abusos sexuales y corrupción de menores.

viernes, 17 de noviembre de 2017

#hemeroteca #violenciasexual #justicia | Condenado a siete años por abusar de sus hijas con discapacidad intelectual

Imagen: El País
Condenado a siete años por abusar de sus hijas con discapacidad intelectual.
El hombre, vecino de la Vall d’Uixó (Castellón), deberá indemnizar a las víctimas con 12.000 euros.
María Pitarch | El País, 2017-11-17
https://politica.elpais.com/politica/2017/11/17/actualidad/1510924366_038509.html

La Audiencia Provincial de Castellón ha condenado a siete años y medio de prisión a un hombre, vecino de la localidad castellonense de la Vall d’Uixó, por abusar sexualmente de sus dos hijas con discapacidad intelectual, una de ellas menor en el momento de los hechos.

Se le imputa un delito continuado de abuso sexual y otro de abuso sexual continuado a menor de 13 años, penados con dos años y medio y cinco años de cárcel, respectivamente. Le impone además el pago de un total de 12.000 euros por los daños morales y perjuicios causados a las víctimas y la prohibición de acercarse a ellas y residir en su misma localidad durante siete años y medio y 10 años, respectivamente, así como un lustro de libertad vigilada.

La sentencia llega tras el juicio celebrado del 25 al 28 de septiembre de 2017. El fiscal pedía 15 años y tres meses de prisión para el hombre.

La sentencia hecha pública por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana considera como hechos probados que en los meses anteriores a mayo de 2013 (cuando se formuló la denuncia) el condenado convivía en el domicilio familiar con su hija mayor, de 24 años en la actualidad. La joven vivía con su padre desde 2011, cuando alcanzó la mayoría de edad y dejó de acudir como interna a un centro de educación especial. Fecha en la que empezaron los abusos. A dicha vivienda acudía los fines de semana la hija menor del acusado, de 12 años en el momento de los hechos y que ahora tiene 16. La niña permanecía interna en un centro de educación especial de lunes a viernes.

Ambas “están afectadas de una deficiencia psíquica severa que les impide la comprensión e internalización de conceptos abstractos y presentan dificultad de expresión verbal, formalización y ejecución de proposiciones y noción del tiempo”, señala el fallo. En el caso de la hija mayor, el fallo indica que ésta padece un retraso madurativo “que le supone una retraso mental moderado-severo que en el momento de los hechos la acercaba a una edad mental de aproximadamente seis años”.

La sentencia indica que el acusado, “valiéndose maliciosamente del déficit mental” de su hija mayor “que le impedía efectuar una adecuada valoración de la trascendencia de sus actos en el ámbito de la sexualidad” la convenció para que habitualmente durmiera con él y en su sola compañía en la misma habitación, “contexto de intimidad que era aprovechado por el padre para mantener relaciones sexuales” completas con la víctima.

Hechos que se repitieron en un número que no ha podido ser determinado desde que la hija empezó a vivir en el domicilio familiar en 2011, al cumplir la mayoría de edad, hasta mayo de 2013. En los meses previos a esta última fecha, y aprovechando las visitas de fin de semana a la casa familiar de su otra hija, menor de edad, le pidió a la pequeña en varias ocasiones que no han sido concretadas que le acompañara a la habitación, donde le desnudaba “y le realizaba, con propósito libidinoso, tocamientos […] La menor accedía a los deseos de su padre condicionada por la actitud violenta y desairada que el acusado había tenido a lo largo de los años hacía sus hermanas y su madre”. Estos abusos generaron en la niña “un coste psicológico con retraimiento, ansiedad durante la noche, apatía, tristeza e interferencias en su desarrollo psicosocial”.

La defensa del acusado alegó durante el juicio que las víctimas pernoctaran con su padre y afirmó que ni los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Vall d’Uixó ni el personal técnico de la Consejería de Igualdad y Políticas Inclusivas vieron indicios del supuesto delito.

lunes, 9 de octubre de 2017

#hemeroteca #violencia | Gales: Acusado de asesinar a su hija de 18 meses dos semanas después de adoptarla

Acusado de asesinar a su hija de 18 meses dos semanas después de adoptarla.
Arranca el juicio contra Matthew Scully-Hicks, que vivía con el bebé y su marido en Gales.
El País, 2017-10-09
https://elpais.com/internacional/2017/10/09/mundo_global/1507561895_917455.html

A finales de mayo de 2016 la pequeña Elsie, de 18 meses, ingresó en el Hospital Universitario de Gales (Cardiff) en paro cardiaco y con traumatismo craneal. Murió unos días después. Su padre adoptivo, Matthew Scully-Hicks, un entrenador personal de 31 años, fue quien llamó a la ambulancia.

Esta semana el hombre se ha sentado en el banquillo acusado de asesinar a la niña, con la que convivía desde que tenía 10 meses, pero a la que había adoptado oficialmente junto a su marido tan solo dos semanas antes del crimen.

Según la fiscalía, Scully-Hicks asesinó al bebé mientras su pareja, Craig, directivo en una empresa, estaba trabajando. El acusado niega los hechos.

"Las heridas que causaron la muerte [de Elsie] fueron infligidas por el acusado poco antes de llamar a los servicios de emergencia", ha declarado el fiscal ante en los juzgados de Cardiff, según informa el diario local Wales Online. "El ataque de ese día no fue la primera vez que usó la violencia contra Elsie, ni fue la primera ocasión en la que le causó heridas graves. Sus acciones de la tarde del 25 de mayo fueron la culminación trágica de una conducta violenta continuada contra una menor indefensa —un bebé al que debería haber amado y protegido, pero al que sin embargo atacó, del que abusó y al que acabó asesinando", añadió el fiscal, según recoge la BBC.

Elsie tenía hemorragias cerebrales y detrás de los ojos cuando los médicos decidieron desconectarla del respirador artificial el 29 de mayo de 2016. La autopsia demostró además que la niña tenía hemorragias cerebrales previas, así como varias costillas rotas y fracturas en el fémur y el cráneo.

Elsie nació en noviembre de 2014 y a los pocos días se le retiró la custodia a su madre, drogodependiente, para ser tutelada por los servicios sociales. En septiembre de 2015, con 10 meses, comenzó a vivir con Scully-Hicks y Craig. La pareja, que se había conocido en 2006, se casó en Portugal en verano de 2012, solicitando una adopción ese mismo año y acordando que Scully-Hicks dejaría de trabajar a tiempo completo para ocuparse de su futuro hijo, explica el diario Wales Online.

Dos meses después de irse a vivir con ellos, cuando la niña cumplía un año, se rompió una pierna, según informa The Guardian. "En esa ocasión Matthew Scully-Hicks le contó a Craig que Elsie se había caído en la cocina mientras jugaba". "Le dijo que Elsie había llorado pero que la había cogido en brazos para consolarla y que parecía encontrarse bien", contó el fiscal ante el tribunal galés. Cuatro días después la llevaron al médico y la radiografía mostró una fractura sobre el tobillo.

Meses después y hasta en dos ocasiones distintas, Elsie sufrió otras supuestas caídas y accidentes que requirieron atención médica por moratones en su cabeza, manos y frente.

El fiscal también informó al tribunal de que la niña estaba sana aunque había tardado en alcanzar algunos hitos del desarrollo como caminar, y que había sido descrita por su padre adoptivo Craig como una niña "diminuta y delicada" pero con una personalidad "temeraria y vivaz".

Scully-Hicks no tiene antecedentes penales previos y se espera que su juicio continúe durante las próximas semanas.

martes, 3 de octubre de 2017

#hemeroteca #violenciamachista | Susana Díaz retira en dos horas el concepto hombre como víctima de violencia de género

Imagen: Público / Susana Díaz (d), presidenta de la Junta de Andalucía
Susana Díaz retira en dos horas el concepto hombre como víctima de violencia de género.
El Gobierno andaluz admite “el error” y cambia la redacción del recién aprobado decreto de apoyo a empresas de inserción sustituyendo la palabra hombre por “persona víctima de violencia de género”.
Daniel Cela | Público, 2017-10-03
http://www.publico.es/sociedad/susana-diaz-retira-horas-concepto-hombre-victima-violencia-genero.html

El Gobierno de Susana Díaz ha tardado menos de dos horas, tras la publicación de la información avanzada por Público, en retirar la consideración de “hombre” como víctima de violencia de género que aparecía en el nuevo decreto de empresas de inserción en Andalucía. La Consejería de Presidencia asume que ha sido “un error” y ha ordenado borrarlo tanto del preámbulo del decreto recién aprobado como de la nota difundida a los medios de comunicación, así como de las redes sociales (se eliminó un tuit que equiparaba a hombres y mujeres como víctimas de violencia de género). La nueva redacción habla ya de “personas víctimas de violencia de género”.

El matiz está en el uso del lenguaje, porque el efecto de los cambios normativos es el mismo, y además viene impuesto por una directriz europea: se clarifica y amplía la consideración de víctimas de violencia de género “a todas aquellas personas que convivan en el contexto violento”. Pero la rectificación en el uso del lenguaje no es baladí para el Gobierno andaluz, que hasta hoy siempre ha distinguido claramente qué es violencia de género y qué es violencia doméstica.

En el primer caso se habla de machismo y de los malos tratos que el hombre ejerce contra la mujer, su pareja o expareja; en el segundo caso se refiere a otro tipo de agresiones en el ámbito familiar (de hijos a padres, entre hermanos…) La casuística de hombres que son maltratados por sus parejas es tan ínfima, que la Junta no legisla específicamente este espectro, aunque también se contempla en la Ley andaluza de Igualdad. Al incluir “por error” al hombre en el contexto de la violencia machista, el Ejecutivo andaluz asume que se ha desviado de su propio discurso, y ha rectificado de forma fulminante.

El Consejo de Gobierno ha aprobado este martes por la mañana una modificación de la normativa que regula las ayudas públicas a empresas que contratan a personas en riesgo de exclusión. Uno de los colectivos beneficiarios es el de las víctimas de violencia de género, y por primera vez la Junta ampliaba este concepto “tanto a mujeres como a hombres, incorporando igualmente a todas a aquellas personas que convivan en el contexto violento”.

La inclusión del término hombre “sorprendió” y generó “estupor” tanto en la Consejería de Igualdad como en el Instituto Andaluz de la Mujer (IAM), y en pocos minutos se le trasladó su preocupación al departamento de Empleo, responsable de dicha norma. El revuelo ha aumentado porque justo cuando el Consejo de Gobierno aprobaba esta reforma normativa, en el mismo Palacio de San Telmo, Susana Díaz estaba presidiendo el pleno del Consejo Andaluz de Participación de las Mujeres, junto a todas las responsables del área de Igualdad.

El Gobierno andaluz admite el "error"
Fuentes del Ejecutivo andaluz admiten que la consideración de hombre como víctima de violencia de género ha sido “un error” que contradice el discurso político de esta Administración, y que atribuyen a una “confusión” o “la falta de coordinación” entre dos departamentos del Gobierno: Empleo, que regula el decreto, y Bienestar Social, responsable de los informes de impacto de género de toda la legislación que sale del Consejo de Gobierno. La Consejería de Presidencia es quien ha ordenado rectificar el texto y corregir la redacción del decreto, que aparecerá publicado en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) sin calificar al hombre como víctima de violencia de género.

Las modificaciones al decreto andaluz son, en realidad, una adaptación autonómica del Convenio del Consejo de Europa sobre Prevención y Lucha contra la Violencia contra las Mujeres y la Violencia Doméstica. El documento, también conocido como Convenio de Estambul (2011)-, hace extensivo el concepto de víctima al hombre (adultos, mayores, niños), no sólo a la mujer, y fue firmado por 40 países, entre ellos España. Para la nueva redacción del decreto, el Gobierno andaluz ha tenido en cuenta las definiciones exactas que aparecen en el artículo 3 de dicho convenio, y que distinguen y clarifican los siguientes conceptos: A) “Violencia contra las mujeres”; B) “Violencia doméstica”; C) “Género”; D) “Violencia contra las mujeres por razones de género” y E) “Víctima”. El decreto andaluz incluye al hombre en este último concepto genérico de “víctima”, entendiendo como “toda persona física que esté sometida a los comportamientos especificados en los apartados A y B”.
 
Y TAMBIÉN…
Andalucía incluye al hombre como víctima de violencia de género para recibir ayudas.
La Consejería de Empleo modifica la norma que regula las empresas de inserción y la contratación de personas en riesgo, e Igualdad muestra su estupor por que se iguale a hombres y mujeres en dicha categoría.
Daniel Cela | Público, 2017-10-03
http://www.publico.es/sociedad/andalucia-incluye-hombre-victima-violencia-genero-recibir-ayudas.html

viernes, 11 de agosto de 2017

#hemeroteca #justicia #patriarcado | Juana y el derecho de las mujeres a la desobediencia

Imagen: El Diario / Concentración en apoyo de Juana Rivas
Juana y el derecho de las mujeres a la desobediencia.
Beatriz Gimeno / Isa Serra | El Diario, 2017-08-11
http://www.eldiario.es/tribunaabierta/Juana-derecho-mujeres-desobediencia_6_674792538.html

Este artículo es una respuesta al texto escrito por Elisa Beni, titulado 'Juana no está en mi casa', publicado en este medio.

“En Estados Unidos y en otros países capitalistas, las leyes contra la violación fueron originariamente formuladas para proteger a los hombres de las clases altas frente a las agresiones que podían sufrir sus hijos e hijas. Habitualmente, los tribunales han prestado poca atención a lo que pudiera ocurrirles a las mujeres de clase trabajadora, y por consiguiente, el número de hombres blancos procesados por violencia sexual infligida a estas mujeres es extraordinariamente reducido”.
Ángela Davis. 'Mujeres, clase y raza', 1981.

La situación a la que se enfrentan Juana y sus hijos no es un caso aislado. Hay muchas mujeres que se encuentran en una situación similar: en algunos casos sus ex parejas y padres de sus hijos son maltratadores, en otras son abusadores sexuales. Sabemos que la Justicia no responde protegiéndolas sino, en demasiadas ocasiones, priorizando los derechos de estos. Y no se trata únicamente de cuestionar la ley actual, que desde luego necesita ser cambiada. Es un avance que desde 2015 la ley contemple a los hijos de mujeres maltratadas como víctimas directas, pero no es suficiente: cinco niños han muerto en lo que va de año en manos de sus padres maltratadores. En algunos casos, como el de un niño en A Coruña de sólo once meses, la madre había interpuesto dos denuncias. En otros casos, como en el caso de Ángela González eran más de 30 las denuncias. No surtieron ningún efecto y el padre mató a la niña durante una de sus visitas.

En la creación de las leyes y en la aplicación que se hace de ellas operan mecanismos ideológicos y sociales que favorecen siempre a los poderosos. En este caso, mecanismos patriarcales que consideran que un niño o niña es un objeto de protección, antes que un sujeto de derechos. Y con el argumento de protegerles sucede más bien lo contrario.

El hecho de que ni los jueces ni el personal que trabaja en los juzgados tengan formación suficiente en derechos de la infancia y machismo, es algo que les impide comprender por qué las mujeres actúan de una manera y no de otra, o a qué tiene que enfrentarse una mujer cuando decide poner una denuncia por maltrato, o cómo opera el machismo en cada circunstancia. Esa falta de formación (y falta de perspectiva feminista) hace difícil comprender que un maltratador no es un buen padre, nunca y que los niños están en peligro con un maltratador, siempre. Y les impide comprender que cuando una niña dice que su padre abusa de ella, esa declaración hay que tomársela muy en serio y actuar siempre en función del “interés superior del menor”. Esa falta de formación y recursos por ejemplo provoca que, a día de hoy, los equipos psicosociales encargados de emitir los informes que son determinantes en la decisión final de jueces, apliquen el Síndrome de Alienación Parental, aunque ahora le hayan cambiado el nombre.

Hay tribunales y hay técnicos que consideran que un niño o niña que dice que su padre le viola está siempre mintiendo y que exigen que esa niña siga viendo al padre. Muchas madres siguen pensando que si denuncian que su ex pareja abusa sexualmente de sus hijos, lo que va a ocurrir es que le quiten los hijos a ella y se los den a él. Y lo terrible es que tiene razón, eso pasa. Porque la ley no es neutral, ni es justa con las mujeres, ni con los niños y las niñas.

No es sólo que la ley sea injusta al no prohibir taxativamente que un hombre condenado por violencia machista siga teniendo acceso a sus hijos e hijas, sino que es muy preocupante también la manera en que aquella se aplica por parte tanto de jueces como de todo el entramado judicial. Es muy preocupante que Elisa Beni piense que en el caso de “Juana es evidente que existe un conflicto, puesto que sus razones y las de Francesco sobre sus hijos comunes divergen”. No existe un conflicto entre partes iguales, ante el que hay que tomar equidistancia. Lo que existe es una relación de desigualdad social sostenida por una ideología (en forma de ley y en forma de costumbre) que sigue defendiendo que los maltratadores de mujeres pueden ser buenos padres. Y es preocupante que una feminista no tenga en cuenta que cuando existe una condena por maltrato no debería hacer falta probar nada más.

La convivencia con un maltratador es ya un riesgo cierto, para los niños y para la sociedad en su conjunto (más de un 50% de los niños van a reproducir ese comportamiento, además de otros riesgos). “Sólo un juez puede acercarse a la verdad”, sigue diciendo Beni, y de nuevo, lo que falla es que ella da por buena la ideología que subyace a todo esto. El ex marido de Juana ya está condenado por maltrato, no debería haber más verdad que esa. Decir, como dice Beni, que Juana aceptó a los jueces italianos cuando se casó con un italiano, es perverso. Es como decir que todas las maltratadas aceptaron su suerte al casarse con un maltratador, ¡pues que no se hubieran casado con ellos! O que apele a la neutralidad de los jueces en los casos de violencia machista. Ni las leyes son neutrales, ni lo son los jueces, ni existe un conflicto. Lo que existe es una legislación patriarcal y una tremenda injusticia.

Y la sociedad ha conseguido avances de justicia porque algunas personas han desobedecido las leyes. Siempre ha sido así. Dice Elisa Beni que los actos individuales, cuando devienen en masivos, pueden tener consecuencias. Efectivamente, y en la mayor parte de los casos las consecuencias son socialmente positivas. Desobedeció la ley Rosa Parks, desobedecieron las leyes contra el aborto todas las mujeres que abortaron, y las que se autoinculparon de haberse practicado uno; desobedecieron las leyes las mujeres que se matricularon en la universidad cuando lo tenían prohibido; desobedecen las leyes los activistas de la PAH que consiguieron poner los desahucios en la agenda política. Todas estas desobediencias y todas esas leyes se daban en democracias.

Claro que sabemos que Juana lo tiene muy difícil. Pero lo que hay que denunciar es el machismo de las leyes y del sistema judicial en su conjunto y no las decisiones de Juana. Hay que aprovechar el caso para abrir un debate fundamental y exigir cambios. Pero esos cambios no van a venir voluntariamente de la mano de los jueces ni del gobierno del Partido Popular, sino de un movimiento feminista que distinga entre legitimidad y legalidad, que sea crítico con la Justicia y que apoye la desobediencia y se solidarice con quienes la practican. Negar esto es no comprender la historia.

Juana es una mujer que conociendo las consecuencias de su huida ha decidido proteger a sus hijos antes que dárselos a su padre maltratador. Juana sabe lo que hace, sabe a lo que se enfrenta y sabe también que la Justicia no le ofrece ninguna salida mejor que esta para evitar que sus hijos acaben con un hombre condenado por violencia machista. Si Angela Gonzalez en lugar de poner 30 denuncias hubiera escapado del país, su hija estaría hoy viva. Juana no es la única. Hay otras madres que están también en paradero desconocido. No luchan por su vida únicamente, sino por la de sus hijos y, lo sepan o no, por la de tantas otras mujeres y otros tantos niños y niñas. Lo menos que podemos hacer es apoyarlas y por eso esta vez todas hemos dicho #JuanaEstáEnMiCasa.

Y TAMBIÉN…
Juana y la justicia machista.
Andrea Momoitio | Público, 2017-08-09

http://blogs.publico.es/otrasmiradas/9906/juana-y-la-justicia-machista/

jueves, 10 de noviembre de 2016

#hemeroteca #justicia | El fiscal pide la prisión permanente revisable para el parricida de Moraña

Imagen: La Voz de Galicia / David Oubel
El fiscal pide la prisión permanente revisable para el parricida de Moraña.
El hombre está acusado de asesinar con una sierra radial a sus hijas, de 9 y 4 años.
López Penide | La Voz de Galicia, 2016-11-10
http://www.lavozdegalicia.es/noticia/galicia/2016/11/10/fiscal-pide-prision-permanente-revisable-parricida-morana/0003_201611G10P25991.htm

Por primera vez en España, un fiscal se ha acogido formalmente a la reforma del Código Penal que estableció la prisión permanente revisable. Así, el representante del ministerio público pontevedrés encargado de supervisar la instrucción del doble crimen de Moraña, en el que dos niñas de 9 y 4 años fueron supuestamente asesinadas por su padre, ha trasladado esta petición en el escrito de acusación que ha remitido al Juzgado de Instrucción número 1 de Caldas de Reis.

El fiscal mantiene la tesis de que David Oubel, padre de Candela y Amaya, actuó de tal manera que eliminó cualquier posibilidad de defensa de sus hijas. Esto explica que considere que existió alevosía en el doble crimen y, por tanto, este sea tipificado como asesinato. En este punto, los informes forenses confirmaron que «ambas niñas murieron degolladas con un instrumento afilado de borde aserrado y cortante», presumiblemente una sierra radial que, al parecer, fue adquirida la víspera del crimen, cometido en la mañana del 31 de julio del 2015.

Ese día, las pequeñas se encontraban en casa de su padre en cumplimiento «del régimen de visitas acordado con su exmujer». En relación con esta última, en la memoria de la Fiscalía Provincial de Pontevedra se reseña que «no existían problemas» con la que había sido su esposa, quien está personada en la causa como acusación particular.

De igual modo, «la relación del padre con sus hijas fue definida por todos los testigos como muy buena». De hecho, el domingo anterior a los asesinatos, David Oubel acudió con sus dos hijas a la carballeira de Santa Lucía, en el centro de Moraña, para participar de los festejos organizados alrededor de la Festa do Carneiro ao Espeto.

Estas dos circunstancias llenan de incógnitas los motivos que pueden estar detrás de ambas muertes, un misterio que el propio acusado no ha hecho más que alimentar al guardar silencio en sus distintas comparecencias judiciales. De hecho, el único atisbo que se tiene de lo que pudo haberle llevado a acabar con la vida de sus hijas se encuentra en las cartas que remitió al que era su compañero sentimental y a una prima. Al primero, entre otras cuestiones, le escribió que «al final la presión me venció. Me llevo conmigo parte de lo que más quiero».

Las previsiones que se manejan en el seno de la Fiscalía es que la vista oral tenga lugar en la Audiencia de Pontevedra ya entrado el primer semestre del próximo año. En este sentido, una vez recibido el informe psicológico que ratificó que Oubel no padece ningún tipo de afección o patología mental que pudiese haber afectado a su voluntad o inteligencia, solo falta que se celebre una vista preliminar en Caldas. En ella se le trasladarán al presunto parricida tanto los hechos que se le imputan como las pruebas que obran en el sumario y que sustentan las acusaciones del doble asesinato.

Las fuentes consultadas precisaron que es un trámite establecido en la propia Ley del Jurado al que David Oubel puede asistir por videoconferencia desde la cárcel leonesa en la que está recluido en régimen de prisión provisional. A partir de ese momento, la causa será remitida a la Audiencia para que señale la fecha de comienzo del juicio y realice una preselección previa de 36 personas de entre las cuales saldrán los nueve miembros que formarán el jurado popular, así como los dos suplentes.
Y TAMBIÉN…
¿Feministas a favor de la cadena perpetua?.
Cuestionar la derogación de la Doctrina Parot porque deja en libertad a autores de violaciones choca con el respeto a los Derechos Humanos.
Andrea Momoitio | Pikara Magazine, 2013-12-10
http://www.pikaramagazine.com/2013/12/feministas-a-favor-de-la-cadena-perpetua/

viernes, 18 de marzo de 2016

#hemeroteca #lgtbifobia | Tolerancia cero. Ni un joven LGTB sin casa y protección

Imagen: Liga LGTB UPV/EHU / Gasteiz
Tolerancia cero. Ni un joven LGTB sin casa y protección.
Liga LGTB de la UPV/EHU, 2016-03-18
http://www.ligalgtb.com/2016/03/18/tolerancia-cero-ni-un-joven-lgtb-sin-casa-y-proteccion/

Desde la Liga LGTB de la UPV/EHU queremos manifestar nuestro apoyo al estudiante de Vitoria-Gasteiz al que su padre expulsó violentamente de casa por el mero hecho de ser homosexual.

Denunciamos así la falta de herramientas que proporcionan las instituciones y la lentitud con la que se abordan estos casos, ya que el joven tardó un mes en ser atendido por los Servicios Sociales, quienes le exigieron un año de padrón independiente sin considerar que una persona en su situación (estudiante y en paro) no puede cumplir esos requisitos.

De la misma manera, queremos recalcar que lo sucedido no es un incidente aislado: es un episodio más de la violencia que radica en el sistema heteropatriarcal en el que vivimos.

Por ello, nos posicionamos junto a la Plataforma por los Derechos Sociales de Gasteiz, 7menos20, Kitzikan, la Asamblea de Mujeres de Álava, Bilgune Feminista y Mugarik Gabe en su petición al Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz para que se activen con urgencia los recursos que le permitan llevar una vida digna.

Denunciamos también, al igual que todas estas organizaciones, la grave ausencia de protocolos para este tipo de situaciones, ya que no existen procesos para proporcionar ayuda a víctimas de violencia doméstica por homofobia, lesbofobia, bifobia y transfobia, perpetuando así la exclusión social y marginación de los miembros del colectivo.

Por último queremos insistir en nuestra muestra de apoyo al joven y a todes les demás jóvenes que puedan estar en situaciones similares, animándoos a buscar ayuda y a recordaros que la Liga LGTB está siempre dispuesta a mostrar solidaridad y apoyo en la lucha compartida por nuestros derechos.

miércoles, 16 de marzo de 2016

#hemeroteka #homofobia | Indarkeria homofoboaren biktimentzako protokolo bat eskatu dute Gasteizen

Irudia: Alea
Indarkeria homofoboaren biktimentzako protokolo bat eskatu dute Gasteizen.
Horrez gain, Gasteizko Eskubide Sozialen Aldeko Plataformak zerbitzu sozialen eraldaketa sakona eskatu du.
Alea, 2016-03-16
http://alea.eus/araba/1458130966006

Gaur goizean Gasteizko Eskubide Sozialen Aldeko Plataformak pasa den azaroan 21 urteko gazte batek jasan zuen eraso homofoboa salatu du eta ildo horretan, indarkeria homofoboa, lesbofoboa eta transfoboa pairatzen duten biktimentzako protokolo bat eta zerbitzu sozialen eraldaketa sakona eskatu du.

Kolektiboak agerraldian azaldu duenez, iazko azaroan 21 urteko ikasle gazte bat bere etxetik bota zuten, "gay izateagatik". Bere kasua erakunde ezberdinetan aurkeztu arren, momentu horretan behar zuen laguntza ez zuela jaso azaldu du plataformak.

Erakundez erakunde, laguntza eske
Gaztea "kale gorrian" geratu zen eta auzokide baten laguntzarekin, erakunde desberdinetan eskatu zuen laguntza. Zerbitzu sozialetan hitzordua eskatu baina hilabete itxaron behar izan zuela salatu du plataformak. Gainera, lehenengo elkarrizketa horretan konponbiderik eskaini ez zitzaiola gaineratu du.

Abenduan, Eusko Jaurlaritzako Berdindu zerbitzura jo zuen erasoa pairatu zuen gazteak. Zerbitzu honek aniztasun sexual eta generoko gaiak lantzen dituen arren, homofobia, lesbofoia eta transfobia kasuen aurrean "protokolorik ez dagoela" salatu du Gasteizko Eskubide Sozialen Aldeko Plataformak. Ondoren, Larrialdi Sozialerako Udal Zerbitzutik pasa ondoren, berriro ere, bere gizarte langilera bideratu zuten. Gasteizko udaleko politika sozialaz arduratzen den zinegotziarekin kontaktuanere jarri ziren. "Interesa aurkeztu arren, ez da ezer aldatu, eta gaztea bere bizitza aurrera eramateko baliabiderik gabe jarraitzen du, gay izateagatik jasandako eraso matxista baten ondorioz", zehaztu du plataformak.

Zerbitzu sozialen "eraldaketa sakona"
Egoera honen aurrean, Gasteizko Eskubide Sozialen Aldeko Plataformak gazte honen kasuan inplikatzeko eta behar dituen baliabiadeak martxan jartzeko eskatu dio Gasteizko udalari. Horrez gain, "pasa den azaroaren 5ean onartu zuten deklarazio instituzionalean jasota dagoen bezala protokolo bat sortzeko" eskatu dio.

Azkenik, zerbitzu sozialen "eraldaketa sakona" egin behar dela azaldu dute. "Zerbitzu hauen funtzionamenduen aldaketa sakon bat eskatzen dugu, bere lehenbiziko funtzioa bete dezaten, alegia, pertsonen integrazioa eta bertaratzen diren kolektibo desberdinei laguntza eskaintzea, pobreziaren kriminalizazioa alde batera utziz".

Gasteizko giza mugimenduen plataforma, Kitzikan, 7menos20, Arabako Emakumeen asanblada, Bilgune Feminista eta Mugarik Gabe kolektiboek osatzen dute Gasteizko Eskubide Sozialen Aldeko plataforma.

#hemeroteca #homofobia | Piden en Vitoria un protocolo para atender a víctimas de violencia homófoba

Imagen: Noticias de Alava / Gasteiz
Piden en Vitoria un protocolo para atender a víctimas de violencia homófoba.
El Ayuntamiento se comprometió a defender a los que sufrieran agresiones, discriminación o violencia por su orientación sexual.
Noticias de Alava, 2016-03-16
http://www.noticiasdealava.com/2016/03/16/araba/piden-en-vitoria-un-protocolo-para-atender-a-victimas-de-violencia-homofoba

Diversas agrupaciones han reclamado hoy al Ayuntamiento de Vitoria la creación "inmediata" de un protocolo para atender a víctimas de la violencia motivada por la orientación sexual.

La Plataforma por los Derechos Sociales de Vitoria, la Asamblea de Mujeres de Álava, Bilgune Feminista, Mugarik Gabe y las asociaciones 7menos20 y Kitzikan han pedido al consistorio que ponga en marcha el protocolo de actuación que anunció en noviembre en una declaración institucional en favor de los derechos de gais, lesbianas y transexuales.

En aquella ocasión el Ayuntamiento se comprometió a desarrollar un protocolo de actuación integral para aquellos que sufrieran agresiones, discriminación o violencia por su orientación sexual o identidad de género.

El consistorio apostó además por formar a la Policía Local y al resto de funcionarios para prevenir, detectar y atender casos de delitos por homofobia y para garantizar la igualdad de trato.

Estos colectivos han informado hoy de que precisamente en noviembre un vecino de 21 años fue expulsado de su casa por su padre por ser homosexual.

Según han explicado, el joven pidió cita en los servicios sociales porque no tenía recursos (fue ayudado primero por un vecino y después por unos familiares) pero hasta ahora no ha logrado "ninguna solución" aunque ha mantenido varios encuentros con una trabajadora social y se ha dirigido a varios departamentos.

Las asociaciones denunciantes han subrayado que se trata de una víctima de homofobia y han asegurado que antes de este incidente era un estudiante "sin ningún problema previo".

Han mostrado además su sospecha "más que fundada" de que no de trata de "un caso aislado" y han advertido de que los jóvenes echados de casa por su orientación sexual "se ven abocados a entrar en el circuito de asistencia social sin encontrar una mínima seguridad que les permita seguir con su vida anterior y terminan entrando en situación de exclusión social".

Para evitarlo reclaman "un cambio integral" en el funcionamiento de los servicios sociales, la puesta en marcha "inmediata" del protocolo de atención a víctimas de la homofobia y que, en este caso concreto, el Ayuntamiento "se implique y se activen de manera inmediata los recursos que le permitan (al joven) llevar una vida digna".

#hemeroteca #homofobia | Piden al Ayuntamiento de Gasteiz la creación de un protocolo de atención a víctimas de homofobia

Imagen: Naiz
Piden al Ayuntamiento de Gasteiz la creación de un protocolo de atención a víctimas de homofobia.
Agentes sociales de la capital alavesa han reclamado al Consistorio de Gasteiz la creación de un protocolo de atención inmediata a víctimas de la homofobia. Han realizado esta petición tras denunciar la situación de desprotección social en la que se encuentra un joven de 21 años, expulsado de su casa por ser homosexual.
Ion salgado | Naiz, 2016-03-16
http://www.naiz.eus/eu/actualidad/noticia/20160316/piden-al-ayuntamiento-de-gasteiz-la-creacion-de-un-protocolo-de-atencion-a-victimas-de-homofobia

Colectivos sociales de Gasteiz han reclamado al Ayuntamiento la creación de un protocolo de atención inmediata a víctimas de la homofobia, tal como recoge una declaración institucional aprobada por el Pleno el 6 de noviembre. La Plataforma por los Derechos Sociales, 7menos20, Kitzikan, Asamblea de Mujeres de Araba, Bilgune Feminista y Mugarik Gabe han realizado esta petición tras denunciar la situación de precariedad en la que se encuentra un joven de 21 años, que fue expulsado de su casa hace cuatro meses por ser homosexual.

Según han explicado Zuriñe Estíbaliz y Garazi Ruiz, el joven, que ha sido acogido de forma provisional por una familia cercana, ha acudido a los servicios sociales en busca de ayuda, pero le piden un año de empadronamiento independiente, entre otras condiciones. «A una persona que ha sido expulsada violentamente del domicilio familiar le es imposible conseguir estos requisitos», han destacado, y han advertido de que no se trata de un caso aislado.

«Hemos recogido información en círculos de trabajadoras y educadoras sociales, y les vienen a la cabeza casos parecidos, donde una persona joven es echada de su casa por ser gay, lesbiana, bisexual o transexual. Y de cómo se ven abocados a entrar en el circuito de la asistencia social sin encontrar una mínima seguridad que les permita seguir con su vida anterior, al no existir un protocolo de protección y atención a víctimas de esta violencia. Acaban siendo doblemente víctimas, de una agresión machista deleznable y de la abandono institucional», han alertado.

Asimismo, han mostrado su preocupación por la «falta de capacidad demostrada» por los Servicios Sociales de la capital alavesa para solucionar las necesidades con la ciudadanía. «Creemos que los Servicios Sociales tienen como misión principal la búsqueda de soluciones a las problemáticas sociales, y observamos con preocupación cómo en muchos casos, las personas que se ven abocadas a recurrir a los mismos encuentran más problemas en vez de soluciones», han añadido. Para acabar con esta situación, han reivindicado un «cambio integral» en el funcionamiento de los Servicios Sociales, fomentando la integración social en lugar de «criminalizar la pobreza y la exclusión social». 


El Ayuntamiento ultima un protocolo contra las agresiones sexistas y reitera su apoyo a las víctimas.
Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, 2016-03-16

http://blogs.vitoria-gasteiz.org/medios/2016/03/16/el-ayuntamiento-ultima-un-protocolo-contra-las-agresiones-sexistas-y-reitera-su-apoyo-a-las-victimas/

Esta misma semana el Servicio de Igualdad había invitado a varios colectivos a participar en el desarrollo de ese protocolo que pretende incidir además “en el combate de otras formas simbólicas o explícitas de violencia sexista, como las agresiones a chicas en ambientes festivos o el acoso y discriminación a las personas LGTBI”

Después de que diferentes colectivos hayan demandado públicamente esta mañana que el Ayuntamiento cree de forma inmediata un protocolo de atención inmediata para personas víctimas de violencia por homofobia, lesbofobia y un “cambio radical en la atención en los servicios sociales”, el Ayuntamiento ha recordado que desde el Servicio de Igualdad se está ultimando un documento, ya trabajado en colaboración con el departamento de Políticas Sociales y la Policía Local y para cuya elaboración se acababa de invitar a varios colectivos, entre ellos los que hoy demandan ese protocolo.

El objetivo de esa misiva es invitar a los agentes implicados a “participar en la elaboración del ‘Protocolo contra las agresiones sexistas en Vitoria-Gasteiz’, que abordaremos a lo largo de los próximos meses. Como punto de partida, lo concebimos de manera integral. Por un lado, proponemos la revisión del protocolo actual, con el fin de mejorar la actuación de las y los agentes implicados en la atención a las mujeres víctimas de violencia de género. Sin embargo, nos parece decisivo incidir al mismo tiempo en el combate de otras formas simbólicas o explícitas de violencia sexista, como las agresiones a chicas en ambientes festivos o el acoso y discriminación a las personas LGTBI”, explicaba el email enviado esta semana a la Asamblea de Mujeres, 7menos20, Bilgune Feminista y el Forum Feminista María de Maeztu.

El protocolo, recuerda el Servicio de Igualdad, “dará respuesta, además, a algunos puntos contemplados en la moción recién presentada por el movimiento feminista de Gasteiz sobre la lucha contra las violencias machistas”.

Por otra parte, la semana pasada desde el servicio que dirige la concejala Jaione Aguirre se invitó al colectivo LGTB para trabajar la incorporación de perspectiva de genero ya que, según se explicaba vía email, el Servicio de Igualdad “considera que las intervenciones municipales relativas a los derechos de las personas LGTBI y la transversalización de la diversidad sexual y de género en las políticas públicas de igualdad deben contar con una estrategia participada y consensuada con personas especialistas y grupos activistas en Gasteiz. Nos ponemos, pues, en contacto para consultaros por vuestras ganas y disponibilidad en formar parte de un grupo asesor a ese respecto”.

Respecto al caso hoy denunciado del joven víctima de un agresión homofóbica, el Ayuntamiento ha mostrado su “total apoyo a las personas víctimas de cualquier tipo de violencia y su rechazo y condena ante el más mínimo atisbo de discriminación”. El Ayuntamiento asegura que “son situaciones que se están atendiendo desde los Servicios Sociales y en este caso concreto ya se está trabajando una solución. En cualquier caso, quiero defender a las y los profesionales de los servicios sociales que han sido cuestionados con acusaciones muy graves”, ha defendido la concejala de Políticas Sociales, Nerea Melgosa.

DOCUMENTACIÓN
Piden en Vitoria un protocolo para atender a víctimas de violencia homófoba.

El Ayuntamiento se comprometió a defender a los que sufrieran agresiones, discriminación o violencia por su orientación sexual.
Noticias de Alava, 2016-03-16
http://www.noticiasdealava.com/2016/03/16/araba/piden-en-vitoria-un-protocolo-para-atender-a-victimas-de-violencia-homofoba
Colectivos sociales denuncian la expulsión de un hijo de casa de sus padres por ser gay.
Gasteiz Hoy, 2016-03-16

http://www.gasteizhoy.com/expulsion-gay-vitoria/
Un padre de Vitoria echa de casa a su hijo de 21 años por ser homosexual.
Sucedió en noviembre, y desde entonces varios colectivos de derechos sociales han pedido al Ayuntamiento un protocolo de protección para las víctimas de la homofobia.
EFE | ABC, 2016-03-16
http://www.abc.es/sociedad/abci-padre-vitoria-echa-casa-hijo-21-anos-homosexual-201603161725_noticia.html
Un padre de Vitoria echa de casa su hijo de 21 años por ser homosexual, según diferentes colectivos.
Plataforma por Derechos Sociales de Vitoria denuncia la situación del joven y reclama un protocolo de atención a agresiones sexistas.
Europa Press | 20 Minutos, 2016-03-16
http://www.20minutos.es/noticia/2699726/0/padre-vitoria-echa-casa-su-hijo-21-anos-por-ser-homosexual-segun-diferentes-colectivos/