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martes, 14 de mayo de 2024

#hemeroteca #transfobia | El Gobierno de Dina Boluarte clasifica a las personas trans como enfermos mentales

Un grupo de mujeres trans camina por las calles de Lima, en junio de 2023 //

El Gobierno de Dina Boluarte clasifica a las personas trans como enfermos mentales

El Ministerio de Salud defiende que es la manera legal de otorgarles tratamiento psicológico gratuito
Renzo Gómez Vega | El País, 2024-05-14
https://elpais.com/america/2024-05-14/el-gobierno-de-dina-boluarte-clasifica-a-las-personas-trans-como-enfermos-mentales.html

Este viernes 17 de mayo se cumplirán 34 años desde que la Asamblea General de la Organización Mundial de la Salud (OMS) eliminó la homosexualidad de la lista de Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE). Un hito que sirvió de inspiración para instituir el Día Internacional contra la Homofobia, Transfobia y Bifobia en 2005. La conmemoración es reconocida por más de 130 países en la actualidad. En la víspera de esta fecha, el Ministerio de Salud (Minsa) de Perú publicó el viernes pasado un decreto que hace retroceder al país en la lucha contra la discriminación y reconocimiento de los derechos de las personas LGBTIQ+ al considerar que sufren problemas de salud mental por sus identidades.

El decreto supremo N° 009-2024-SA, que lleva la firma de la presidenta Dina Boluarte, consiste en una actualización del Plan Esencial de Aseguramiento en Salud (PEAS), documento que contiene una lista detallada de las condiciones, intervenciones y atenciones que son financiadas a todos los asegurados y que rige en los centros de salud públicos y privados de Perú. Sin embargo, el Ministerio de Salud incorporó nuevos diagnósticos en la categoría de trastornos mentales y del comportamiento, basándose en la décima versión de la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades (CIE-10), que quedó caduca en 2022 al entrar en vigencia una versión actualizada, la CIE-11.

De tal manera que “el transexualismo, el transvestismo de rol dual, el trastorno de la identidad de género en la niñez, otros trastornos de la identidad de género, el transvestismo fetichista y la orientación sexual egodistónica” han sido consignados ahora en el capítulo de problemas de salud mental en la cobertura de aseguramiento del país andino a pesar de que la OMS excluyó la transexualidad de su manual de enfermedades desde hace dos años. Podría decirse que se trata de más tiempo, pues la CIE-11 fue presentada para su adopción por los Estados miembro en el 2019. El término transexual fue reemplazado por incongruencia de género, el cual está circunscrito a una condición relacionada con la salud sexual.

“Tardó 28 años en eliminar a las identidades trans de la misma categoría. No retrocedamos un día más”, se pronunció tajante el colectivo Más igualdad Perú, que recolectó firmas para enviarle una carta al ministro de Salud, César Vásquez. El científico Percy Mayta Tristán, director del área de investigación de la Universidad Científica del Sur, también mostró su alerta por el decreto: “La población trans no tiene acceso al servicio de salud, porque tiene problemas con el Documento Nacional de Identidad (DNI); en teoría, es una forma ‘en buena intención’ de dar acceso. El problema es que usan el CIE-10, que le está diciendo que está enferma; entonces, la comunidad LGTBI, la población trans, se opone y dice: ‘¿cómo quieres que me acerque al servicio de salud si ya me están diciendo que estoy enfermo por ser trans?”, declaró a ‘Perú 21’.

Cuestionamientos similares hizo Jorge Apolaya, vocero del Colectivo Marcha del Orgullo Lima, quien le ha exigido al Ministerio de Salud que modifique dicha norma pues se apoya en un conjunto de normas que ya están en desuso. “La norma de por sí está desfasada y más bien deja una puerta abierta a las terapias de conversión, así como al uso de hormonas con fines de corrección de la homosexualidad, terapias que son consideradas una tortura por el derecho internacional”, señaló al diario ‘El Comercio’.

Ante la ola de críticas, el Ministerio de Salud emitió un comunicado contradictorio: sostienen que la diversidad de género y sexual no son enfermedades ni trastornos, pero no se retractan ni realizan una autocrítica. Justifican el decreto, aduciendo que es para “garantizar que la cobertura de atención sea completa en salud mental” y que el “CIE-10 todavía se mantiene vigente en el país, en tanto se inicie la implementación progresiva del CIE-11, tal como ocurre en otros países de la región”. “El Minsa reafirma categóricamente el respeto de la dignidad de la persona y su libre accionar en el marco de los derechos humanos, brindando servicios de salud en su beneficio”, finaliza el oficio.

El Ministro de Salud César Vásquez no se ha pronunciado al respecto. Más bien ha aprovechado los micrófonos para rechazar el arresto de Nicanor Boluarte, hermano de la presidenta, detenido por presunto tráfico de influencias, así como para justificar el incremento de la pobreza monetaria del 27,5% al 29%.

jueves, 16 de junio de 2022

#hemeroteca #lgtbi #feminismo | ONG y feministas reclaman seguridad y derechos para mujeres y población LGTBIQ en Perú

Feministas reclaman al estado peruano que garantice sus derechos //

ONG y feministas reclaman seguridad y derechos para mujeres y población LGTBIQ en Perú.

EFE | Efeminista, 2022-06-16

https://efeminista.com/urgen-peru-garantizar-derechos-mujeres/

Organizaciones feministas y de derechos humanos han pedido al Estado peruano que cumpla con las recomendaciones del Comité de la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra las Mujeres» (Cedaw) de la ONU y garantice los derechos de las mujeres y la población LGTBI+.

En una conferencia de prensa virtual, una decena de entidades civiles han denunciado atentados y retrocesos contra los derechos de las mujeres en Perú y exigieron al Gobierno, al Congreso, al Poder Judicial y al Tribunal Constitucional atender los resultados de la reciente examinación de la Cedaw, que alerta de los desafíos que aún afronta el país andino en materia de igualdad.

Un avance «complicado» en Perú
«El tema de Perú está bastante complicado porque, en relación con anteriores observaciones, sin duda hay avances, pero también muchos retos todavía por atender», ha declarado Leticia Bonifaz, experta de la Cedaw.

La abogada mexicana ha insistido en la necesidad de vencer los estereotipos de género, atender el «grave problema de la violencia», cerrar la existente brecha entre el campo y la ciudad, frenar el embarazo infantil y adolescente, y despenalizar el aborto en ciertas circunstancias.

«La recomendación (del comité de la Cedaw) va a ser muy útil como guía para el Gobierno del Perú hacia donde se debe caminar», ha asegurado Bonifaz.

Durante su intervención, Melissa Sánchez, del colectivo Católicas por el Derecho a Decidir, ha denunciado la «falta de avances en la reducción del embarazo adolescente y el acceso altamente restrictivo al aborto terapéutico» en Perú y ha mencionado que en 2021 el país registró 51 muertes maternas en menores de 19 años.

Sobre el «drama del embarazo adolescente» también se ha pronunciado la organización feminista Flora Tristán, que recordó que el año pasado más de 1.430 niñas menores de 14 años fueron obligadas a ser madres y ha exhortado a las autoridades a aprobar el proyecto de ley presentado ante el Parlamento, a finales de 2021, que propone la interrupción voluntaria del embarazo en caso de violación.

Por su parte, la defensora del pueblo, Eliana Revollar, ha destacado la recurrente desaparición de niñas, adolescentes y mujeres en el país, donde cada 90 minutos se reporta un caso, y la necesidad de garantizar una educación sexual integral en los colegios.

Políticas públicas contra las brechas históricas
Representantes de asociaciones de mujeres discapacitadas y afrodescendientes han insistido, por su parte, en la urgencia de impulsar políticas públicas que cierren las históricas brechas de desigualdad y discriminación y protejan la igualdad de oportunidades y derechos de las mujeres en toda su diversidad.

«De cada diez personas con discapacidad, ocho no se encuentran trabajando, ni siquiera buscando un empleo, y las mujeres con discapacidad son las más afectadas, lo que genera dependencia económica hacia sus parejas, quienes son los principales agresores», ha señalado Nathaly Huapaya, de la Mesa de Discapacidad y Derechos de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH).

Por otro lado, la organización Manuela Ramos ha llamado a promover la participación plena de mujeres en los procesos electorales, prevenir el acoso contra mujeres en la vida política y garantizar su derecho a la justicia sin revictimización.

Derechos de las mujeres en Perú
Además, las voceras han criticado que en Perú aún no esté aprobado el matrimonio igualitario, «lo cual genera una discriminación a las parejas lesbianas» por limitar su acceso a derechos como el de inscribir a sus hijos en los registros oficiales.

Ese es el caso de Jenny Trujillo y Darling Delfín, quienes hace más de una década se casaron en México y ya acumulan más de 5 años batallando para que Perú permita que su hijo lleve sus apellidos y reconozca sus derechos.

«Es urgente que el Estado peruano cumpla con las recomendaciones de la Cedaw y podamos acceder a la Justicia finalmente. Demandamos una Justicia libre de estereotipos y que deje de discriminar a nuestros hijos por la orientación sexual o la identidad de género de sus padres», ha apostillado Delfín durante la conferencia.

sábado, 3 de abril de 2021

#hemeroteca #trans #politica | Gahela Cari: “Hago política para luchar contra la violencia de género en Perú”

Imagen: El País / Gahela Cari

“Hago política para luchar contra la violencia de género en Perú”.

Gahela Cari, una mujer transexual que aspira llegar al Congreso peruano, cuenta que ha sido víctima de ataques transfóbicos.
Jacqueline Fowks | El País, 2021-04-03
https://elpais.com/internacional/2021-04-03/hago-politica-para-luchar-contra-la-violencia-de-genero-en-peru.html 

La activista transexual Gahela Cari Contreras, de 28 años, es hija de campesinos andinos, bisnieta de una mujer afroperuana, y educadora y defensora de los derechos de las personas trans en Perú. Ahora tiene la vista puesta en el Congreso, que se vota el próximo día 11. En su segunda vez como candidata, su propuesta principal es una ley de educación sexual con enfoque de género para que otras personas no sufran la violencia que ella experimentó desde la infancia y que continuó cuando la botaron de la casa paterna y de su trabajo en un estudio jurídico tan pronto decidió su transición de género. Se presenta por el partido Juntos por el Perú, que ahora no tiene representación parlamentaria, pero los sondeos le pronostican opciones de convertirse en diputada.

Su padre era un dirigente de izquierda que se opuso al grupo terrorista Sendero Luminoso en la región de Puno, en la frontera con Bolivia, y su madre, una lideresa campesina de Ayacucho. Escapando de la violencia, se desplazaron a la región de Ica, en la costa: allí nació la candidata. ”Como muchísima gente durante la época del terrorismo, los pobres recibían violencia de todos lados, hay mujeres en mi familia que han sido víctimas de esterilizaciones forzadas o de la Policía, del Ejército y los terroristas”, cuenta.

Cari empezó desde muy temprano su labor en la sociedad civil: primero fue activista en el rescate de perros abandonados, luego dirigente universitaria cuando cursaba Derecho, y como trabajadora en los fundos de la agroexportación integró la Asociación de Jóvenes Campesinos del valle de Pisco, una provincia de Ica. ”El movimiento campesino ha influido mucho en mi formación porque soy hija de dirigentes campesinos, desde muy pequeña he estado en actividades para luchar por los derechos humanos y por la tierra. Y luego el movimiento feminista llegó a mi vida para permitirme renacer y ver el mundo de manera distinta”, dice.

Cari migró en 2017 a Lima, luego de que sacó su título como Técnica en Administración de Empresas, una carrera que estudió en paralelo con Derecho. Sin embargo, no ha podido tramitar su título de abogada porque la universidad no reconoce su actual identidad de género. Durante la campaña electoral, ha sido blanco de ataques transfóbicos, en especial por parte de un candidato de extrema derecha al Congreso. “Ahora estoy refugiada en la casa de una amiga. Hubo una campaña de transfobia, pero las amenazas ya no eran solo en las redes, un grupo fue a buscarme a mi casa y publicó mi dirección, tratando de atentar contra mí”, comenta.

¿La violencia contra las personas trans es mayor en Perú que en el resto de la región? La candidata responde, citando un informe, que “la esperanza de vida de las personas trans en el Perú es de 30 años”, cinco años menos que el promedio para ese colectivo en América Latina. ”El 89% de las personas trans en Perú no tiene seguro de salud, un 70% son trabajadoras sexuales y el 50% abandonó los estudios básicos, es decir primaria y secundaria. Y solo un 8% cuenta con un DNI que reconoce su identidad. Lamentablemente en este país las personas trans vivimos en situación de vulnerabilidad y pobreza no porque hayamos nacido así, sino porque hemos estado expuestas a discriminación y de transfobia permanente. El resultado es que nos dedicamos a las labores más precarizadas”, explica.

La candidata por el partido Juntos por el Perú -que tiene a Verónika Mendoza como postulante a la presidencia- defiende la necesidad de capacitar a los magistrados sobre el enfoque de género porque de ellos dependen los trámites de cambio de identidad. “Hay un costo anímico [en el trámite] porque es largo y revictimizante: exigen cirugías y pruebas de acuerdo a los prejuicios de cada juez porque no han sido formados con enfoque de género y vulneran nuestros derechos”, añade.

Esta semana la Comisión de la Mujer del Congreso aprobó un dictamen de la ley de identidad de género, pero a Cari le parece insuficiente porque no incluye los derechos a la salud, la educación y el trabajo para personas como ella.

”Las personas trans son expectoradas del sistema educativo, debido al acoso transfóbico en el mejor de los casos dejamos la escuela y en el peor de los casos terminamos suicidándonos”, anota. Pese a ello, la activista, que habla quechua, señala que durante su campaña ha encontrado una buena respuesta hacia sus propuestas. “Lo que más hemos visto es gente buscando un cambio, cansada del machismo, del extractivismo, del modelo económico que solo ha generado desigualdad. Está harta de que los medios de comunicación o los políticos tradicionales estigmaticen a quienes queremos un cambio”, apunta.

Sin derechos
“Me dedico a hacer política pensando en quienes más lo necesitan: las mujeres, las personas indígenas, las personas LGTBI, las personas trans, las personas con discapacidad, los adultos mayores, la niñez y la adolescencia; sobre todo los que menos tienen. No me preocupan los que ya tienen sus derechos. Si tienes tu DNI con tu nombre no necesitas ese derecho, pero hay gente que sí”, destaca.

”Hago política porque quiero que esos cambios demoren menos, porque mientras más demoren, habrá más víctimas de feminicidios y personas asesinadas de crímenes de odio”, indica. La única candidata trans al Congreso peruano recuerda aún con dolor cuando su madre la echó de su casa. ”A los 20 años tuve que irme con lo que tenía puesto, empezó un calvario. Nunca pensé que la persona que me había cambiado los pañales, que me había llevado a las protestas, que me había dado una visión de lucha por la justicia me iba a botar de casa. Me tocó dormir en las calles, fue el momento más duro porque me vi en la obligación de trabajar en prostitución”, dice.

”Empecé a transicionar y a perder los privilegios que no me había dado cuenta que tenía. Me echaron del trabajo en un estudio jurídico porque iba con blusas, con saquito y tacos. Los docentes que admiraba porque luchaban por la justicia se negaban a calificarme exámenes porque ponía mi nombre como está en el DNI, pero vestía como ahora”, agrega.

Sin embargo, varios años después se ha reencontrado con su familia. Hoy su madre y las amigas de esta usan el pañuelo verde como símbolo de la legalización del aborto y promueven los derechos de las personas LGTBI. ”Al inicio [de la transición] aprendí del feminismo por la sororidad que me demostraron las mujeres feministas. En ese proceso descubrí que mi madre me echó de casa porque no fue educada con enfoque de género”, explica.

miércoles, 24 de marzo de 2021

#hemeroteca #lgtbi #sexilio #testimonios | La fuga de talento LGTBQ de Perú: científicos, economistas y altos ejecutivos

Imagen: Gestión / Mateo Prochazka

La fuga de talento LGTBQ de Perú: científicos, economistas y altos ejecutivos.

Como el epidemiólogo Mateo Prochazka, son numerosos los científicos, ejecutivos y profesionales altamente cualificados que encontraron lejos de Perú una sociedad más amable donde poder expresar sin miedo su orientación sexual o identidad de género.
EFE | Gestión, 2021-03-24
https://gestion.pe/economia/management-empleo/la-fuga-de-talento-lgtbq-de-peru-cientificos-economistas-y-altos-ejecutivos-noticia/ 

“Ser un hombre gay en el Perú es agotador”, afirma desde el Reino Unido el epidemiólogo Mateo Prochazka, quien la pandemia del COVID-19 lo ha hecho la cara más visible de una amarga realidad hasta ahora en la sombra: la fuga de talento de la comunidad LGTBQ de Perú hacia países más tolerantes e igualitarios.

“Sabía que para tener la vida que quiero vivir y acceso a los derechos que creo que merezco por ser gay tenía que salir fuera, lejos de la estructura de estigma tan fuerte que tiene la sociedad peruana”, cuenta Prochazka, que trabaja en Londres para la sanidad pública británica.

Como Prochazka, son numerosos los científicos, ejecutivos y profesionales altamente cualificados que encontraron lejos de Perú una sociedad más amable donde poder expresar sin miedo su orientación sexual o identidad de género.

Así lo refleja de manera alarmante y abrumadora un estudio inédito y pionero en Latinoamérica, que concluyó que el 90% de los emigrantes peruanos LGTBQ es “visible” en sus países de residencia, cuando solo el 10% lo era en Perú.

En la investigación, realizada por la organización Más Igualdad y el despacho del congresista Alberto De Belaunde con el apoyo de la Embajada de Canadá en Perú, se entrevistaron a 761 personas, la mitad entre 26 y 35 años, y la gran mayoría con estudios universitarios completos (70%) y estudios de posgrado (40%).

“Mateo es brillante y hoy (en plena pandemia) podría ser un asesor del ministro de Salud, pero estos profesionales tienen derecho a ser felices y a tener un proyecto de vida que no esté en permanente riesgo”, afirma De Belaunde, del centrista y liberal Partido Morado.

Más del 80% manifestó que la ausencia de derechos LGTBQ en Perú fue un motivo de peso para emigrar a Europa (43%), Estados Unidos y Canadá (37%) y Suramérica (12%).

Sin pasaje de retorno

El dato más duro y crudo es que el 76% no piensa volver a Perú, un país donde hasta ahora no se ha aprobado ni una sola ley en favor de esta comunidad.

“Esto demuestra que la homofobia y la transfobia, además de ser un problema legal y moral, es un problema económico que quita competitividad a Perú. Hay mucho talento que podría desarrollarse aquí, aportar riqueza y generar conocimiento”, asegura De Belaunde.

En esa situación, Prochazka, de 32 años, se siente muy reconocido, pues la primera vez que caminó de la mano con otro hombre tuvo que ser fuera de Perú.

“En Perú no me sentía seguro para ir de la mano con mi pareja porque puede llevar a agresiones verbales o incluso físicas”, advierte Prochazka.

“En el Reino Unido vivo mi sexualidad de una manera muy abierta. En el trabajo todos saben que soy gay y no hay problema. No soy el único. También hay trans, bisexuales y lesbianas”, agrega.

Pese a que le reclaman que vuelva a Perú para ayudar a combatir la pandemia, esa opción es impensable ahora mismo para el mediático epidemiólogo, porque quiere seguir su “aprendizaje internacional” y, sobre todo, porque en Perú no podría ni siquiera formalizar una unión civil con su pareja.

“¿Cómo voy a mudarme a un país donde mi familia no existe como familia? Para mí es imposible. Ojalá las cosas cambien para mejor. La homosexualidad puede ser llevada de una manera digna y abierta, y uno puede contribuir a la sociedad siendo abiertamente, gay, lesbiana o trans”, sentencia Prochazka.

“Renacer” en Chile
Ni una suculenta oferta laboral convenció de regresar a Perú a Alessia Injoque, una mujer trans lesbiana que fue pionera en Chile en hacer su transición mientras ocupaba un alto cargo ejecutivo en Cencosud, una de las mayores cadenas de tiendas retail de Latinoamérica, que le apoyó en todo el proceso.

“Me ofrecían un mejor sueldo y un mejor cargo en Perú y lo rechacé, solo porque estaba transitando y no tenía ninguna esperanza de que mi tránsito fuese bien recibido en la empresa. Sabía bien que en Perú no hay leyes que me protegieran ni me dieran espacio para realizarme como soy”, relata Injoque.

“Al menos en Chile sentía más posibilidades de ser aceptada y de que al menos no me despidieran. Cuando se lo conté a mi jefa, me apoyó en todo el camino. Hubo un esfuerzo de la organización para que siguiese trabajando incluso con más responsabilidades”, recuerda.

Para dar ese paso fue clave que “la sociedad chilena ha ido cambiando su percepción sobre la diversidad, y ya hay una ley de identidad de género y la gran mayoría está a favor del matrimonio igualitario”, algo que Injoque, nieta del escritor peruano Ciro Alegría, no ha visto que se haya dado en Perú.

“Siempre digo que nací en Perú y volví a nacer en Chile”, añade esta ingeniera industrial de 39 años, de los que casi 19 los ha pasado en Chile, donde ahora está dedicada al activismo y forma parte del Partido Liberal tras haber presidido la Fundación Iguales.

“El hecho de transitar en Chile y ser aceptada con cariño ha hecho que este sea realmente mi hogar. Tengo una polola (novia) y ya eché raíces aquí”, concluye.

Matrimonio en México, nada en Perú

En este particular exilio ya lleva más de quince años el economista Óscar Ugarteche, fundador del Movimiento Homosexual de Lima (Mhol), al que recientemente el Tribunal Constitucional de Perú le denegó su solicitud para que el Estado peruano reconozca su matrimonio contraído en México con Fidel Aroche.

“El Perú está instalado en la primera mitad del siglo XIX, o en la última parte del siglo XVIII. En términos de mentalidad se quedó atascado por la influencia de la Iglesia católica”, lamenta Ugarteche, investigador titular del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Para el economista de 72 años, ser la primera generación en reclamar los derechos de los homosexuales y denunciar su discriminación en Perú le salió caro.

“El primer costo fue desaparecer del mundo político en el año 90 y el segundo no lograr una plaza fija de profesor universitario”, rememora Ugarteche, quien partió rumbo a México en el 2005 con una delicada situación económica.

“A pesar de que México es una sociedad cerrada, es muchísimo más abierta que la peruana. Solo las sociedades árabes son más cerradas. Ni Bolivia, que antes se decía que era lo más cerrado por ser un país andino”, agrega.

Lo dice con la envidia sana de ver como la Justicia boliviana reconocía por primera vez un matrimonio entre dos hombres pocos días después de que a él se lo negasen en Perú.

“¿Volver a vivir en Perú? No hay manera. En Perú soy una persona indefensa. Soy muy visible y no tengo a nadie ni nada que me ampare. No me dan ganas de regresar a vivir a un país que está en el siglo XIX”, reitera Ugarteche, quien insta a las nuevas generaciones a luchar para poner a su país en el siglo XXI.

En ese sentido, De Belaunde advierte que Perú requiere con urgencia un Estado donde todos ejerzan su libertad y confirmen su dignidad sin ser víctimas de machismo, racismo, clasismo, homofobia, transfobia o xenofobia. “Perú se ha quedado a la zaga de Suramérica. Si no nos ponemos al día, la fuga de talentos seguirá”, concluye.

martes, 21 de enero de 2020

#hemeroteca #transgenero #politica | Gahela Cari, la primera candidata transgénero e indígena al Congreso de Perú

Imagen: Público / Gahela Cari (i)
Gahela Cari, la primera candidata transgénero e indígena al Congreso de Perú.
Con un sombrero decorado con colores andinos y una trenza que bordea su cuello, esta mujer de 27 años recorre las calles de Lima para convencer a señoras y jóvenes de que este 26 de enero voten por ella como diputada.
Mercedes Palomino · EFE | Público, 2020-01-21
https://www.publico.es/internacional/peru-gahela-cari-primera-candidata-transgenero-e-indigena-congreso-peru.html

Gahela Cari lleva más de la mitad de su vida luchando contra lo que le han impuesto. Dijeron que como mujer transexual solo podría ser peluquera o prostituta, pero acabó Derecho. En la universidad le negaron un título con su nombre amparados en la ley, ahora ella buscará cambiar las leyes desde el Congreso. Es la primera candidata transgénero e indígena de su país.

Con un sombrero decorado con colores andinos y una trenza que bordea su cuello, Gahela recorre las calles de Lima para convencer a señoras y jóvenes de que este 26 de enero voten por ella como diputada. Algunos la sonríen, otras la animan, pero siempre hay quienes intentan incomodar, decir cosas que prefiere no repetir o hasta golpearla.

"Hace unos días en una estación del tren me intentaron patear porque a algunos del sector más antiderechos fundamentales de este país no le gusta la igualdad, no le gusta el avance de derechos para las mujeres", asevera a Efe Cari, sobre la experiencia de esta su primera campaña política por un escaño al Congreso en representación de Lima.

Una vida de lucha
Gahela nació en Ica hace 27 años. Hija de padres migrantes de la sierra sur, vivió y se educó en dicha ciudad, situada a 300 kilómetros al sur de Lima, hasta que terminó sus estudios de Derecho.

Fue Ica la ciudad de sus primeras experiencias de vida y también de sus primeras transiciones, como abandonar su labor de catequista en una iglesia para convertirse en una férrea activista universitaria por los derechos de la población LGBTI.

Su lucha la llevó a Lima, donde su figura de activista se hizo más visible cuando en 2017 protestó junto a otras compañeras frente a un Congreso que, dominado entonces por el fujimorismo y sus aliados de derecha y extrema derecha, recomendó derogar un decreto legislativo que endurece las penas a los crímenes de odio y violencia de género.

"Nosotros salimos a las calles a reclamar y eso hizo que en la siguiente sesión (los congresistas) cambiaran su voto. Esto prueba que la sociedad civil también tiene un poder de incidencia sólido", señala Gahela desde el local de campaña del partido de izquierda Juntos por el Perú.

Campaña 'transgesora'
Por eso, en su recorrido transgresor, como llama a sus salidas nocturnas por las calles más oscuras y muchas veces evitadas de Lima, no duda en decirle a la población transgénero que su lucha "por la igualdad" no acabará en el Congreso, porque tampoco empezó allí.

"Quien está delante de ustedes no va a empezar un trabajo dentro del Congreso, solo va a continuar con lo que ha hecho en todos estos años", dice Gahela subida en el escenario de una discoteca gay del centro histórico de Lima, desde donde decenas de jóvenes la aplauden entre gritos.

Gahela les promete que, de convertirse en la primera mujer transgénero en llegar al Congreso peruano, trabajará por crear la ley integral de educación sexual para educar en la igualdad y el respeto, y también para que los niños y niñas que vienen detrás de ellas no tengan como única opción de trabajo la prostitución.

Derecho al trabajo
Según el Observatorio de Derechos LGBTI de la Universidad Cayetano Heredia, en Perú las mujeres transgénero son la población más vulnerable de la comunidad LGBTI.

Las estadísticas de esta organización arrojan que de los 406 casos de violencia reportados contra personas LGBTI, el 46% corresponde a la población transgénero femenina.

Asimismo, debido a la inexistencia de una Ley de Identidad de Género en Perú, estas mujeres no tienen un documento que refleje su identidad, lo cual vulnera sus derechos al trabajo, a la educación y la salud.

El 70% de ellas se dedica al trabajo sexual porque es su única alternativa de empleo; el 50% ha abandonado los estudios y el 89% de ellas no tiene ningún tipo de seguro médico.

"No es justo que mis hermanas sigan teniendo que elegir entre cortarse el cabello o ejercer la prostitución cuando ninguna de nosotras cuando era niña soñó con eso", explica Gahela sobre una realidad que ella conoce bien pues lo vivió en su carne "por hambre".

Violaciones para comer
"Para mí ejercer la prostitución ha sido la etapa más difícil de mi vida porque es casi como consentir violaciones solamente por tener que comer mañana", agrega Gahela.

Y es que pese a haber terminado la carrera de Derecho, ella no ha podido trabajar como abogada porque su Universidad no le permitió acceder al grado de bachiller con su nombre social, sino que le obliga a usar el nombre que actualmente figura en su documento de identidad.

Sin un grado académico, Gahela no puede obtener un título oficial de abogada ni colegiarse, y por lo tanto tampoco ejercer la profesión para la que estudió. "Yo ya no practico la prostitución. Ahora brindo talleres, charlas, conferencias, dicto clases y he visto maneras de cómo gestionarme económicamente", refiere Gahela.

Mujer andina
Gahela no siempre utilizó la vestimenta andina que ahora luce. Lo hizo a partir de su proceso de transición, donde vio la necesidad no solo de reconocerse como mujer sino también de reconocer sus orígenes y "luchar por ello".

"Decirte indígena, reconocerte como indígena es luchar también contra el racismo. Para mí, mi cuerpo es político, mi existencia es política. Mi sola presencia incomoda a quienes buscan mantener las cosas como están o retroceder en derechos", agrega.

Todo ese entusiasmo por luchar por las poblaciones en situación de vulnerabilidad, donde Gahela no solo ubica a los movimientos LGBT e indígena, sino también a los adultos mayores, es lo que se refleja en las propuestas escritas en un volante que Gahela reparte a pie hasta antes del amanecer, cuando solo quedan sus "hermanas" en la calle.

"Sería bonito que gane" dice a EFE Greisy, una trabajadora sexual transexual con un volante de Gahela en la mano. "Para que todas las trans tengan un futuro mejor, para que las trans chiquillas tengan una vida diferente a lo que ha sido en el pasado".

sábado, 22 de junio de 2019

#hemeroteca #ttransfobia | La huida de Majandra a España: "He pedido asilo para que no me maten en Perú por ser transexual"

Imagen: El Mundo / Majandra
La huida de Majandra a España: "He pedido asilo para que no me maten en Perú por ser transexual".
Esta activista transexual peruana pide asilo en nuestro país tras huir de América Latina, donde está amenazada de muerte y donde se producen el 78% de los asesinatos a personas LGTBIQ.
Teresa Aburto | El Mundo, 2019-06-22
https://www.elmundo.es/internacional/2019/06/22/5d0d0dfdfc6c839a738b469d.html

Majandra tuvo que huir. No emigró de Etiopía en busca de sustento para su familia, tampoco de Venezuela por falta de asistencia sanitaria, ni de Siria por miedo a morir bajo una bomba. Huyó de Perú, una democracia en la que cientos de personas son asesinadas cada año por el mero hecho de sentir como sienten.

"Mi pesadilla comenzó hace un año, cuando empecé a recibir amenazas de muerte: 'Tú sabes lo que dices y lo que piensas maricón de mierda'. Más tarde, se materializaron en un tiro que me pegaron dos hombres que me esperaban en la puerta de mi casa, y que logré esquivar. Es entonces cuando entendí que lo único que podía hacer era marcharme", explica Majandra durante la entrevista en Madrid.

Tras una década de lucha por los derechos de las personas LGTBIQ, esta activista peruana y abogada transexual corría el riesgo inminente de pasar a engrosar la lista del odio en América del Sur, donde 1.768 personas de ese colectivo fueron asesinadas entre 2008 y 2016. Había denunciado en los 'años del plomo' los crímenes de los grupos terroristas de su país contra los homosexuales y estaba en el punto de mira de aquellos que habían quedado libres o de facciones que resisten.

Majandra buscó una excusa para poder viajar a Europa. Su profesión de abogada le permitió matricularse en un curso de derechos humanos y, una vez aquí, formalizó una solicitud de asilo que fue admitida a trámite en mayo. "Antes de huir a Europa hablé con algunas organizaciones en países vecinos para conseguir una reubicación, pero sólo querían dármela temporalmente. Tres meses y después tenía que regresar a lo mismo. Estaba sumida en la ansiedad y el pánico, apenas dormía", relata.

Crímenes de una violencia extrema
Muchas de las más de 3.000 personas LGTBIQ asesinadas en todo el mundo entre los años 2008 y 2018 -según datos del Observatorio de Transgender Europe- padecieron, además de la represión en vida, una muerte con un nivel de ensañamiento, violencia y crueldad "que en algunos casos supera al que se encuentra en otros tipos de delitos de odio", según señala un informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

La abogada de 39 años ha dado la cara para denunciar el desamparo que padece su colectivo por parte de las autoridades y de la Justicia del continente: "El Gobierno peruano bloquea normativas relacionadas con la promoción y la protección de derechos humanos de las personas LGTBIQ. No existe una ley específica para este tipo de delitos de odio, de hecho muchos miembros del Ejecutivo nos llaman los 'no normados', porque no existimos en ninguna legislación".

América Latina ostenta el vergonzoso récord de albergar el 78% de los asesinatos a personas trans. Lapidaciones, decapitaciones, empalamientos, mutilaciones, personas quemadas, atropelladas, rociadas con ácido... Majandra se ha hecho muchas veces la misma pregunta: ¿Porqué tanta crudeza, de donde nace tanto odio y frustración? "El pensamiento machista imperante en América Latina odia la renuncia que hace una persona transgénero de su hombría", reflexiona.

Brasil, el peor país del mundo para ser trans
La legada de Jair Bolsonaro a la Presidencia de un país "tradicionalmente abierto" como Brasil preocupa especialmente. No sólo por sus tristemente célebres comentarios homófobos ("Sería incapaz de amar a un hijo homosexual. Prefiero que un hijo mío se muera en un accidente a que aparezca con un bigotudo por ahí"), sino por las alarmantes cifras de asesinatos en el país: en los últimos dos años, 765 integrantes del colectivo LGTBIQ perdieron la vida en homicidios homófobos o se suicidaron, uno cada 19 horas, según la ONG Grupo Gay de Bahía. "Hay una corriente de retroceso social provocada por los grupos ultraconservadores que se están enquistados en los parlamentos. Se produce una legitimación de los delitos que promueve la impunidad", advierte Majandra.

La sociedad es la otra pata de la desprotección. Es una paradoja, pero los grupos ultra religiosos son los más agresivos contra el colectivo LGTBIQ. "Se hacen llamar 'Con mis hijos no te metas' y utilizan al niño alegando que las personas de mi condición vamos a pervertir a los menores, que las políticas progresistas están enfocadas a la 'homosexualización' de sus hijos. Son grupos muy peligrosos que se están convirtiendo en formaciones políticas", explica la activista.

La represión ha provocado que muchos busquen refugio, como Majandra, en países europeos como Portugal. Algo que la activista recomienda hacer a quien se sienta en peligro, aunque sabe "que es muy difícil salir del país si no tienes recursos", como la gran mayoría. "La comunidad internacional debe exigir y presionar a los países latinoamericanos para el cumplimiento de las leyes internacionales, por imperativo moral", demanda.

Majandra vive sola desde los 15 años, atrás ha dejado familia y amigos. Quiere empezar de cero en España, continuar con su activismo y homologar su título en Derecho para ayudar a personas en su misma situación. "Me encantaría poder volver a Perú, pero en condiciones en las que me sienta segura. Espero que llegue el día en que mi país sea también mío, porque ahora no siento que lo sea. Tengo derecho a construir mi país. Para vivir, para desarrollarme, para ser yo. Sólo quiero ser feliz, nada más".

martes, 5 de febrero de 2019

#hemeroteca #vih | Emigrar de Venezuela a Perú para encontrar la medicación contra el VIH

Imagen: El País / Carlos José Díaz
Emigrar de Venezuela a Perú para encontrar la medicación contra el VIH.
La dificultad para acceder a los retrovirales provoca que los portadores del virus desarrollen sida, la fase terminal de la enfermedad.
Ramiro Escobar la Cruz | Planeta Futuro, El País, 2019-02-05
https://elpais.com/elpais/2019/02/01/planeta_futuro/1549033640_036807.html

Cerca de la medianoche, en una calle oscura vecina al centro histórico de Lima, Micky (identificado así porque prefirió el anonimato) comienza a hablarle a los parroquianos que circulan por este lugar buscando algo inseguro: sexo al paso, rápido y barato. La luz es débil, la inseguridad campante, y la presencia de prostitución callejera hace del sitio un nudo de problemas que las autoridades no logran controlar.

Pero Micky persiste y, por fin, logra abordar a un par de muchachos que, dubitativos, se acercan a la ambulancia que la ONG AIDs Healthcare Foundation (AHF) ha plantado este viernes para hacer pruebas de VIH en la calle, a quienes lo desean... "Mira, el VIH es un virus que solo se transmite por cinco vías: el líquido preseminal, el semen, el fluido vaginal, la sangre y la leche materna", les dice en un tono que denota convicción y claridad.

Los dos jóvenes terminan de convencerse y se sientan en una mesa puesta en la vía pública por AHF, donde les pinchan los dedos y les extraen sangre para analizarla. Micky ahora se dirige a dos chicas transgénero que observan esa suerte de laboratorio ambulante. “Me siento útil haciendo esto y la medicina ha avanzado mucho en los últimos años”, comenta.

Emigrar o morir
Buena parte de su fuerza y persistencia en esta tarea provienen de su propia condición: él también es portador del VIH. A la vez, es venezolano. Llegó a Lima en febrero del 2018 en autobús, tras un viaje de seis días en los que hizo escala en Colombia y Ecuador. Inicialmente había pensado en ir a Argentina para tratarse, por recomendación del médico que lo veía, pero no pudo ser. "Por esos días el dólar se disparó y ya no fue posible ir allá", explica.

Lo diagnosticaron en diciembre del 2017, en Caracas. Meses atrás, en agosto, se comenzó a sentir mal, cansado, se le hincharon las piernas, le salieron herpes en el pie derecho y le subieron hasta la cadera. “Me practicaron exámenes pensando que eran varices, hasta que finalmente me hicieron la prueba de Elisa y dio positivo”, recuerda. No era su crónico problema de falta de inmunoglobulina. Era el maldito virus.

Entonces, él trabajaba como asistente administrativo en una empresa de alimentos, y en seguridad industrial, por lo que ganaba razonablemente y se atendía en una clínica, algo que muchos venezolanos no pueden hacer. Además, lo trataba desde chico un médico, que fue él mismo que le recomendó que se hiciera la prueba para detectar si tenía el VIH.

Habitualmente, le mandaba los resultados de sus pruebas por correo, pero en esta ocasión lo citó personalmente para conversar. “La reunión fue como a las cinco de la tarde, en su consultorio, y fue muy fuerte. Yo no me lo esperaba. Pensé que era la mala alimentación, por la escasez que ya se vivía en el país, que me hacía consumir menos. Vivía solo en Caracas, a pesar de que yo era del estado de Guárico", rememora.

Luego le pidieron otro examen: el de CD-4, que revela la cantidad de linfocitos T con los que cuenta una persona para defenderse. Su costo era en dólares porque los reactivos los traían de afuera. “El bolívar está acá abajo y el dólar está acá arriba”, dice hablando con la voz y con las manos, para explicar lo difícil que era conseguir la moneda norteamericana en su golpeado país. Al fin, su hermano le envió 300 dólares desde Colombia, con lo que pudo hacerse la prueba y comer por unos días.

Sus CD-4 estaban en 100, una cifra bajísima, mientras la carga del VIH era alta. “Me asusté. Ya tenía que hacer magia para salir a trabajar y poder comer. Y ahora debería combatir esto. Sentí mucha impotencia, me puse a llorar, no sabía qué hacer”. Para ayudarlo, su médico le consiguió una caja de retrovirales. Solo que no iba a ser suficiente, pues también debía tratarse del mal que tenía extendido en las piernas.

El VIH había agravado ese cuadro y ya estaba entrando en la fase del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida), la etapa final de la enfermedad, en la que las defensas del cuerpo no pueden contrarrestar el ataque de otros virus oportunistas. Le ofrecieron contactarlo con una ONG en Argentina, o en otros países, y lo agregaron a un grupo de WhatsApp de pacientes seropositivos. Al poco tiempo, el médico lo volvió a citar y le dijo, casi sin anestesia: "Ya en tu estado tienes que salir del país. Si te quedas aquí, tienes una sentencia de muerte".

Huyendo del virus
Micky es uno de los más de 600.000 venezolanos que han llegado a Perú en busca de una vida mínimamente decente. AHF ha registrado a más de 400 que son portadores del VIH, de un total de 1.100 que ya estarían en este país atendiéndose en los hospitales públicos, donde el acceso a los retrovirales es gratuito desde el 2004.

Según el doctor José Luis Sebastián, director de la institución para la Región Andina, en Venezuela habría 80.000 personas diagnosticadas con el virus, de las cuales actualmente solo 10.000 estarían tratándose. Así se reportó el año pasado, en una reunión de la Organización Panamericana de la Salud. Los demás, por falta de tratamiento, corren el riesgo de llegar al sida, la fase final y más terrible de la enfermedad.

Hay otras señales alarmantes. A principios de diciembre pasado, durante el Día Mundial de Lucha contra el Sida, las ONG Acción Solidaria y Red de Gente Positiva denunciaron que la escasez de retrovirales en Venezuela llegaba al 95%. El Gobierno simplemente ya no los estaba comprando. Así, la gestión de la salud pública, en la que también faltan los reactivos para las pruebas, alienta la huida de pacientes a otros lares.

Tan grave es la situación que, en Cúcuta, la ciudad fronteriza a la cual llegan los miles de venezolanos que salen desesperados de la tragedia económica, AHF ha puesto un centro de atención. En esa localidad ya se han detectado 168 casos de migrantes portadores de VIH que entraron en Colombia. Algunos en situación casi terminal.

“Recuerdo haber visto en Cúcuta a un joven que llegó del otro lado, es decir, de Venezuela. Estaba en un estado terrible de delgadez, quizás pesaba unos 50 kilos y se le veía letárgico (confuso). Era una imagen de persona en fase sida que yo no veía en el Perú desde los años noventa”, afirma el doctor Sebastián. La ecuación es inevitable: si una persona diagnosticada no toma retrovirales, el virus avanza, las defensas bajan, y enfermedades diversas —desde una diarrea a una tuberculosis— atacan sin piedad.

Ya hay consecuencias fatales. El 26 de diciembre del 2018, el diario El Tiempo informaba de que las autoridades del departamento Norte de Santander (cuya capital es Cúcuta) reportaron la muerte de 63 venezolanos por enfermedades asociadas al VIH en los últimos tres años. En la propia Venezuela, los muertos llegaron a 5.000 solo el año pasado, según alertó la Red Gente Positiva.

Carlos José Díaz, de 25 años, otro venezolano seropositivo que ha llegado a Perú, lleva siete años luchando contra el virus. En su patria, se trataba en el hospital de la Universidad Central de Venezuela, en Caracas. Pero hace dos años los retrovirales comenzaron a escasear. “La cosa se complicó, no llegaban los medicamentos. Fue entonces cuando decidí salir del país”, dice mientras sostiene en sus manos el lazo rojo que simboliza la lucha contra el sida. Tiene un semblante tranquilo y su voz es suave, delicada.

Ya no podía tomar las cuatro pastillas al día que necesitaba, de modo que emigró a Colombia un 5 de noviembre del 2016. Llegó a Medellín por tierra, con un amigo que también quería salir. Trató de ingresar al sistema de salud, pero le fue muy difícil, según su relato. Durante cinco meses tomó retrovirales que le mandaban desde Venezuela, por correo postal, aunque luego ya fue imposible. Al cabo de un año, decidió irse a otro lugar.

Antes regresó a Venezuela a visitar a su madre, cuando ya estaba afectado por la falta de retrovirales. Tenía vómitos y sufrió una crisis respiratoria. Así y todo, se fue por tierra a Bogotá, desde donde tomó un avión a Lima. Llegó en octubre del 2018 y acudió a AHF, donde le pusieron un ‘vinculador’, que lo guió por los procelosos pasillos de la salud pública peruana, que es algo más accesible. A la fecha, cuando ya vive en Perú, su trámite para ingresar al sistema de salud colombiano no ha finalizado.

La carrera de Alfredo
Alfredo tiene 27 años. Se le ve saludable y es alto, alegre, vigoroso. Tiene contextura fornida y viste con una polera roja y un pantalón vaquero. Exhibe cierto talante feliz y es conversador, locuaz incluso. No parece alguien arrinconado por virus alguno.

Llegó a Perú en junio de 2017, después de vivir 10 meses en Bogotá. Se enteró que era seropositivo una tarde aciaga de finales de 2015, a los pocos días de haber entrado a trabajar como ayudante de cocina en un restaurante de Valencia, su ciudad venezolana natal. El gerente del establecimiento lo llamó a un aparte...

—Ya no puedes seguir trabajando acá, le dijo.

—¿Por qué, si yo no tengo nada?, replicó.

—Sí, tienes el VIH.

Para aceptarle en la empresa, le hicieron varios exámenes médicos, entre ellos la prueba de Elisa. Los resultados no se los dieron a él, sino a la gerencia del restaurante. “Lloré, lloré muchísimo, pero luego me di cuenta de que no había necesidad de que me despidieran. Hasta me enteré de que era contra la ley no darme los resultados a mí. Podía denunciarlos”, declara. Pero era tarde lo echaron como si fuera un apestado.

Hasta ahora se acuerda de la cara del gerente, que incluso deslizó la idea de que temía que se cortara y “cayera sangre en la comida que preparaba”. Tras el desolador episodio, se fue a su casa, donde vivía con su madre y sus hermanos, pero no les contó el problema. Por entonces, la economía del país ya se caía a pedazos y, por supuesto, pensó en irse. Inmediatamente, inició su trámite para tener un pasaporte, en un tiempo en que aún no era tan difícil conseguirlo. "Costaba unos tres sueldos mensuales", aclara.

Con la ayuda económica de un amigo, se hizo otra prueba más que confirmó el diagnóstico. Nunca se sintió mal, ni tuvo cuadros complicados. Pero cuando le informaron de que debía hacerse más pruebas ya no había cómo pagarlas. Le dijeron también una lista de seis retrovirales que debía tomar, pero de ellos, al menos cuatro comenzaban a escasear. Fue entonces que cobró fuerza en él la idea de emigrar.

Al fin, un día encontró en su casa el mensaje del Servicio de Identificación, Migración y Extranjería (Saime), en el que le informaban de que su pasaporte estaba listo. “Cuando lo tuve en la mano lo primero que pensé fue cómo salir”, afirma. Pero antes tenía que juntar dinero. Apostó por una alternativa tristemente de moda: comprar alimentos en Cúcuta y venderlos luego en Venezuela. En octubre del 2016, cuando ya contaba con una cantidad respetable, partió otra vez hacia Colombia, pero ya no volvió.

No se lo dijo a nadie, salvo a uno de sus hermanos menores, de 16 años, que se echó a llorar. Recién después de estar dos semanas fuera, le escribió a su hermana desde Cúcuta. “Ya no voy a volver”, le dijo. Ella, sorprendida, apenada, le pidió que se cuidara. Tras unos días, partió a Bogotá, donde trabajó en varios empleos, entre ellos en un ‘call center’ (centro de llamadas). Cinco meses más tarde, llegó a Perú.

Dos años y medio después de haber sido diagnosticado, en febrero del 2018 y ya en Lima, empezó a tomar medicamentos contra el VIH. “Yo nunca desarrollé síntomas y hasta engordé. Incluso imaginé que no tenía el virus. Me dije que no tenía nada y que tenía que salir de Venezuela. Como voluntario de AHF, aprendí lo importante que es la parte psicológica”, enfatiza. No hay en su rostro signo alguno de derrota.

“He visto casos de gente que se fue deteriorando paulatinamente. Yo el día que me enteré, lloré, pensé en mi familia, y de allí casi me olvidé, hasta el día que comencé el tratamiento”, añade. Ahora, como Micky, es un activista que persuade a potenciales portadores para que se hagan la prueba y, si tienen el virus, luchen contra el mal. Y acaso para que mantengan el ánimo contra toda tempestad viral y existencial.

Atajar al mal
Micky sigue haciendo su labor persuasiva, a calle abierta, mientras la noche avanza en este sector de Lima donde la ley es laxa, a pesar de que un patrullero da vueltas de rato en rato. Proliferan hostales modestísimos, sombríos, ad hoc para la clandestinidad. Frente a la ambulancia hay uno en el que entran un par de personas que (quizás, ojalá) podrían usar preservativo para evitar que el virus siga transitando.

Judith, una trabajadora de AHF, comenta que en las dos horas han permanecido en ese enclave, su sistema portátil de análisis ya encontró cuatro casos confirmados de VIH. Todos son peruanos, pero en alguna ocasión han detectado a algún venezolano que era portador. Inmediatamente le pusieron un vinculador para que vaya a un hospital y consiga los medicamentos que en su tierra escasean sin remedio.

Entretanto, por la frontera de Cúcuta, o por otras, los venezolanos siguen pasando y algunos, como precisa Sebastián, “no saben que tienen el virus, se enteran en el camino, o lo adquieren al utilizar el trabajo sexual como estrategia de supervivencia”. Antes, incluso durante el Gobierno de Hugo Chávez, el Estado ofertaba un buen tratamiento para el VIH. Pero desde hace unos tres años, la escasez del mismo es uno de los signos más demoledores de esta crisis humanitaria que tiene a la región y al mundo en vilo.

viernes, 6 de octubre de 2017

#hemeroteca #defensadelatierra | La lucha que no ceja de la 'Berta Cáceres peruana'

Imagen: El Mundo / Máxima Acuña
La lucha que no ceja de la 'Berta Cáceres peruana'.
La abogada de la premio Goldman 2016 asegura que siguen las amenazas contra Máxima Acuña, pero no está "dispuesta a cambiar por dinero".
Nuria López | El Mundo, 2017-10-06
http://www.elmundo.es/internacional/2017/10/06/59d6559fca47419d1e8b45a5.html

Tras un emotivo discurso, la cerrada ovación del público asistente a la entrega del premio Goldman 2016 y ya con los focos y las cámaras apagadas, la campesina peruana Máxima Acuña volvió a su tierra, un paraje perdido en el distrito de Cajamarca (al norte de Perú), donde continúa su lucha, vigilando la Laguna Azul situada frente a sus tierras. Recibir el llamado 'Nobel Verde' dio reconocimiento internacional a su causa, sin embargo, y como ya le ocurriera a su predecesora, la hondureña Berta Cáceres, el galardón no frenó las amenazas que desde 2011 recibe por parte de la minera Yanacocha, una de las productoras más importantes de oro de Sudamérica, por no querer ceder el terreno de Tragadero Grande donde vive.

Tampoco puso fin a los hostigamientos el hecho de que la Corte Suprema confirmara este mismo año la absolución de Acuña tras un recurso presentado por la compañía. "Las amenazas continúan, lo que pasa es que la empresa al verse tan expuesta ha cambiado de estrategia", explica la también peruana Mirtha Vásquez (41 años), abogada de Acuña y directora ejecutiva de la ONG Grufides, donde desde el año 2001 trabajan con empeño en la defensa de las comunidades por el incremento de las vulneraciones de derechos que sufrían las personas por parte de las empresas. El sector de la minería provoca graves conflictos en Perú, siendo uno de los países en los que los activistas contrarios a este tipo de negocios extractivos sufren más asesinatos, como alerta la organización Global Witness. 

"Ahora no le amenazan directamente, pero le ofrecen dinero o cambiarle el terreno y de manera un poco solapada le dicen: 'Tienes que irte porque cualquier día va a pasar algo'", subraya Vásquez en una entrevista, durante su visita a Madrid para participar en el seminario 'Criminalización de la defensa de los Derechos Humanos en América Latina y Europa', organizado por AIETI, Mundubat y Brigadas Internacionales de Paz. El objetivo de Yanacocha es construir el megaproyecto Conga en los terrenos de la comunidad de Sorochuco, donde inamovible permanece Acuña y su familia.

"El premio [Goldman] sirve para dar valor a su lucha a nivel internacional, pero localmente, en Cajamarca, le ha traído muchos problemas de enfrentamientos con la gente", aclara la fiel defensora de la campesina. Por un lado, están los que viendo la lucha de Acuña perciben que se puede lograr justicia, pero "hay una campaña muy intensa de la empresa" que hace que una parte de la población mire a "Máxima como alguien que se aprovechó de la situación, alguien que está mintiendo" o que incluso busca el dinero, subraya la letrada de Grufides. Una acusación que no concuerda con la postura que le valió el premio Goldman 2016. "Ella dice que no está dispuesta a cambiar por dinero toda su lucha", asegura la abogada Vásquez.

Pese a la victoria judicial obtenida este año, el caso de la activista Acuña no está cerrado. "Hemos ganado un proceso judicial que la declara inocente de los cargos que la empresa minera le acusaba: usurpación y de ser una invasora. Es un proceso que permitió demostrar la inocencia y que ella es la persona legítima de ese terreno", detalla la directora ejecutiva de Grufides, que apunta que hay otros procesos abiertos, incluidos los emprendidos por la defensa de Acuña contra las presiones que recibe, como los cierres de caminos para acceder a su hogar o la violación de su intimidad con el envío de drones para espiarla.

Unas presiones que han generado un fuerte estrés psicológico, indica Vásquez, a esta campesina de escasos recursos, analfabeta y de apenas metro y medio de estatura, aunque con una fortaleza que por el momento no le ha llevado a claudicar. "Máxima tiene una frase muy buena que es: 'Mi vida no es un negocio', porque realmente ella siente que la empresa lo está reduciendo todo a dinero", apostilla la letrada.

La abogada de Grufides no permanece ajena a las amenazas. No sólo le resulta imposible llegar a la casa de Acuña por la "restricción total" que existe para entrar por carretera oficial, lo que le obliga a tomar un camino alterno que demora seis horas, también el acompañamiento a la premio Goldman 2016 le ha estigmatizado.

Hoy Acuña es un símbolo de la pelea que se libra en Cajamarca entre comunidades y grandes empresas. "Es una zona que por haber tenido minería desde los años 90 se ha ido suscitando una situación de conflicto social, que se ha vuelto casi permanente", destaca la representante legal de la 'Berta Cáceres peruana'. "Se ha probado estos años que la minería no genera desarrollo, ni es una oportunidad de crecimiento, sino más bien es una amenaza para la dinámica local", apunta Vásquez.

Los conflictos sociales se encuentran muy ligados al 'ADN' de la política peruana. Con el ex mandatario peruano Ollanta Humala llegó la decepción, en opinión de Vásquez."Fue uno de los presidentes más decepcionantes para la población porque los votos salieron de las promesas que él hacía, pero cuando se sentó en el sillón presidencial se olvidó de todo eso e hizo una alianza muy fuerte con los empresarios", explica la miembro de Grufides. En cambio, con Pedro Pablo Kuczynski no cabe esperanza alguna porque "es alguien proempresa", añade.

Mientras se sigue recordando a nivel mundial a la activista hondureña Berta Cáceres y Acuña sigue haciendo frente a Yanacocha, cada vez se registran más muertes de defensores de derechos humanos. Según la ONG Front Line Defenders, 2016 fue uno de los peores años para los defensores de los derechos humanos, con 281 muertes registradas en todo el mundo.

jueves, 3 de agosto de 2017

#hemeroteca #historia | Inca, doctora y paladina del quechua

Imagen: El País / Huayna Cápac. Durante su reinado (1493-1525) contribuyó a la extensión del uso del quechua
Inca, doctora y paladina del quechua.
La antropóloga cuzqueña Carmen Escalante es la primera doctoranda que defiende su tesis en la lengua de sus antepasados.
Fernando Iwasaki | El País, 2017-08-03
http://elpaissemanal.elpais.com/documentos/inca-doctora-quechua/

En Marzo de 2017 la antropóloga cuzqueña Carmen Escalante, profesora de la Universidad San Antonio Abad del Cusco, defendió en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla la tesis doctoral ‘Rugido alzado en armas. Los descendientes de incas y la independencia del Perú’. La noticia en sí no tendría mayor trascendencia de no ser porque la doctoranda era ella misma descendiente directa del inca Yáwar Huácaq, porque las fuentes de su investigación eran documentos coloniales atesorados por su familia desde 1545 y porque defendió su tesis en quechua, el antiguo runa simi de los incas.

Así, ante un tribunal compuesto por profesores de las universidades de Murcia, La Sorbona y Loyola Andalucía, Carmen Escalante pronunció su discurso en quechua mientras proyectaba la traducción española del texto. Su gesto tuvo un enorme valor simbólico por tres razones: primero, porque le dio visibilidad a un idioma que todavía hablan en los Andes 10 millones de personas; segundo, porque en su propia ‘alma mater’ no habría podido defender su tesis en la lengua de los incas y —tercero— porque hablar en quechua en la vieja metrópoli era una suerte de justicia poética para sus antepasados.

En 1550 Francisca Pizarro Yupanqui —nieta del inca Huayna Cápac e hija natural del conquistador Francisco Pizarro— fue enviada a Trujillo de Extremadura y obligada a contraer matrimonio con un tío carnal. En la fachada del palacio de la Conquista todavía permanece una escultura de doña Francisca, quien acabó convertida en personaje de Tirso de Molina. Por otro lado, en 1603 Ana María de Loyola Coya —nieta del inca Sairy Túpac e hija del gobernador Martín García de Loyola— fue enviada a Valladolid e instada a casarse con Juan Enríquez de Borja, con quien fundó el marquesado de Oropesa. Los hijos del matrimonio emparentaron así con los fundadores de los jesuitas y los incas del Cusco. Ambas mujeres fueron desterradas para que su descendencia nunca llegara a ser agente de conflicto, pero también se fueron de los Andes hablando quechua, un idioma que desapareció con ellas y que otra mujer inca no volvió a usar en España hasta la defensa de la tesis doctoral de Carmen Escalante.

Según el catedrático Juan Marchena —director de tesis de la antropóloga cuzqueña—, la defensa de ‘Rugido alzado en armas’ no sólo ha supuesto la primera sustentación doctoral en quechua de Europa, sino el comienzo de una serie de defensas que van a permitir que doctorandos americanos puedan sustentar sus doctorados en sus respectivas lenguas aborígenes. Juan Marchena se muestra exultante, pues para septiembre está prevista la defensa de una tesis en aimara.

Mientras tanto, Carmen Escalante ha regresado a sus investigaciones cotidianas en Cusco, donde ha reeditado la ‘Autobiografía de Gregorio Condori Mamani’ (Ceques. Cusco, 2014), un clásico quechua escrito al alimón con su marido, Ricardo Valderrama, antropólogo eminente, profesor de la San Antonio Abad del Cusco y él mismo descendiente del inca Túpac Yupanqui. Los incas ya no combaten, pero se doctoran, enseñan en la universidad y defienden el quechua.

lunes, 12 de junio de 2017

#hemeroteca #memoria | España estudia prestar a Perú las 136 láminas que se quedó tras una puja

España estudia prestar a Perú las 136 láminas que se quedó tras una puja.
Rajoy manifiesta al presidente Kuczynski su disposición a solucionar esta reclamación planteada esta mañana en las conversaciones diplomáticas en La Moncloa.
Miguel González | El País, 2017-06-12
http://cultura.elpais.com/cultura/2017/06/12/actualidad/1497270669_830597.html

España está dispuesta a prestar a Perú las 136 láminas del denominado 'Codex Trujillo' que salieron a subasta en Madrid la semana pasada, pero mantendrá la propiedad de las mismas. La fórmula para sortear el contencioso que enfrentaba a los dos países por la propiedad de un lote de acuarelas del siglo XVIII que documentan la vida cotidiana y civilización precolombina en Perú la ha propuesto el canciller peruano, según fuentes del Ministerio de Cultura y ha sido bien acogida por el presidente Rajoy quién, según las mismas fuentes, se ha limitado a garantizar su mejor disposición a que este asunto tenga un buen final. Rajoy se ha reunido con el presidente peruano, Pedro Pablo Kuczynski, a primera hora de la mañana en La Moncloa. Y el canciller peruano, Ricardo Luna, ha sido quien ha hecho pública esta conversación en el foro ‘El Perú del futuro’, organizado por El País, asegurando que ha sido Rajoy quien ha propuesto la fórmula del préstamo. Cultura lo ha matizado por la tarde.

El conflicto, que amenazaba con envenenar una relaciones consideradas excelentes por ambos países, surgió con la subasta el pasado miércoles de 136 acuarelas encargadas por el entonces obispo de Trujillo (Perú), Martínez Compañón, a artistas anónimos entre 1782 y 1785. El Museo de Arte de Lima se hizo con el lote por 45.000 euros, pero el Ministerio de Cultura ejerció su derecho de tanteo y retuvo las acuarelas, en aplicación de la ley de Patrimonio de 1985. Más de 50 expertos e intelectuales latinoamericanos suscribieron una carta pidiendo al Gobierno español que revise su política de declarar no exportables bienes que pertenecen al patrimonio común del continente. Entre las firmas, se encuentra la de Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura.

Luna se ha mostrado satisfecho con la acogida de Rajoy a la propuesta del canciller peruano, que ha agradecido, y ha subrayado que el Códice de Trujillo es “un documento fundacional de la identidad nacional peruana”. Tras reconocer que la ley española prohíbe la exportación de su patrimonio cultural, se ha mostrado partidario de que la próxima cumbre iberoamericana, prevista para 2018 en Antigua (Guatemala), aborde la creación de un patrimonio común iberoamericano, integrado por bienes que forman parte del acervo compartido por los países a ambos lados del atlántico, como las disputadas láminas.

El secretario de Estado para Iberoamérica, Fernando García Casas, ha subrayado que en casos como el Códice de Trujillo deben buscarse “fórmulas imaginativas” que den satisfacción a todas las partes. Fuentes gubernamentales explicaron que aún no se han concretado las condiciones en que se cederán las acuarelas y aclararon que lo que ha trasladado Rajoy a Kuczynski es un gesto político de buena voluntad que deberá plasmarse en un acuerdo aún por negociar. Estas 136 láminas forman parte de las alrededor de 1.400 que ilustran el Códex Trujillo, cuya colección prácticamente íntegra está depositada en la Biblioteca Real del Palacio Real de Madrid.

En cualquier caso, el Gobierno español ha rectificado su posición inicial sobre este contencioso. El pasado viernes, el Ministerio de Cultura señaló a El País que "ante el interés manifiesto" en Perú por esta obra de arte, estaba dispuesto a "regalar una copia facsímil y la digitalización del ‘Codex de Trujillo’ al Gobierno peruano".

Dos semanas antes de la puja, la sala de subastas tuvo conocimiento de que el Ministerio de Cultura había declarado la obra inexportable por su elevado valor patrimonial y, por tanto, no puede salir de España, según señaló a este periódico el propio departamento. Al principio y al final de la subasta se dijo que la obra era inexportable.

El Ministerio de Cultura peruano, por su parte, manifestó el viernes a El País que “respalda el esfuerzo del Museo de Arte de Lima, así como las gestiones del Estado peruano, para que el llamado ‘Codex Trujillo’, obra de altísimo valor artístico y documento fundacional de la identidad del Perú regrese a este país”.

Numerosos expertos y museógrafos latinoamericanos han suscrito una carta pidiendo al Gobierno español que revise su política de declarar no exportables los bienes que forman parte del legado cultural de este continente. “Consideramos que la decisión vulnera los derechos del museo y del país de conservar objetos relacionados con su historia para legarlos a generaciones futuras y forjar una historia colectiva”, sostienen. Los promotores del pronunciamiento dirigido al ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, y al de Educación, Cultura y Deportes de España, están recabando adhesiones en Change.org desde el pasado viernes.

El Ministerio de Cultura español tenía intención de exhibir las láminas en el Museo de América, emplazado en Madrid. Muchas de ellas representan objetos que el propio museo también exhibe y que ahora pretende mostrar de manera conjunta. El ‘Codex de Trujillo’ y esas piezas llegaron a España a finales del siglo XVIII.

viernes, 9 de junio de 2017

#hemeroteca #memoria | Perú pide a España que no bloquee la compra de obras de origen colonial

Perú pide a España que no bloquee la compra de obras de origen colonial.
El Museo de Arte de Lima ganó en Madrid la puja por unas acuarelas del siglo XVIIII, pero el Gobierno de Rajoy ejerció su derecho de tanteo al haber declarado la obra inexportable.
Jacqueline Fowks | El País, 2017-06-09
http://cultura.elpais.com/cultura/2017/06/09/actualidad/1496987274_217950.html

El Ministerio de Cultura y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú evaluaron el jueves el caso del ‘Códex Martínez Compañón’, después de que el Gobierno español impidió al principal museo privado de dicho país adquirir 136 acuarelas del siglo XVIII pese a que había ganado una puja como único postor en la casa de subastas Alcalá, en Madrid, el pasado miércoles. El Ministerio de Cultura español, que había declarado la obra inexportable por su valor patrimonial, ejerció su derecho de tanteo e igualó el precio. Esta decisión ha generado en Perú críticas en diversos ámbitos.

La noche del jueves (hora de Lima) el Ministerio de Cultura indicó a El País que “respalda el esfuerzo del Museo de Arte de Lima, así como las gestiones del Estado peruano, por traer al país el ‘Códex Martínez Compañón’, obra de altísimo valor artístico y documento fundacional de la identidad del Perú”.

El también llamado ‘Códex Trujillo del Perú’ consta de 12 tomos de ilustraciones comisionadas entre 1782 y 1785 a artistas anónimos por el español Baltasar Martínez de Compañón, obispo de Trujillo –ciudad del norte del país–. Retrataron a personajes del virreinato, la vida cotidiana de los indios, la flora y fauna, y sitios y objetos arqueológicos, entre otros motivos.

“Consideramos indispensable revisar de manera conjunta el tratamiento que damos a asuntos relacionados a nuestro legado cultural, especialmente cuando la cercanía del bicentenario de la Independencia tendría que conducir nuestras relaciones bajo un espíritu distinto y una concepción más abierta y moderna del patrimonio cultural”, agrega la declaración del Ministerio.

De los 12 tomos, nueve son parte de acervo de la Biblioteca de Madrid. Las láminas subastadas, según la casa Alcalá, “serían probablemente algunas no seleccionadas -pues hay diferentes numeraciones e incluso dos dibujos repetidos”.

La directora del Museo de Arte de Lima (Mali), Natalia Majluf, indicó a El País que el Gobierno español no solo ejerció su derecho de compra, sino que ha iniciado trámites para declarar patrimonio nacional las acuarelas que el museo peruano ganó en la puja. España, que declaró inexportable la obra antes de la subasta, se hizo del lote pagando 45.000 euros

Más de 50 expertos y museógrafos latinoamericanos han suscrito una carta pidiendo al Gobierno español revise su política de declarar no exportables los bienes que forman parte del legado cultural de este continente.

“Consideramos que la decisión vulnera los derechos del museo y del país de conservar objetos relacionados con su historia para legarlos a generaciones futuras y forjar una historia colectiva”, sostienen.

Los promotores del pronunciamiento dirigido al ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, y al de Educación, Cultura y Deportes de España, están recabando adhesiones en Change desde hoy viernes.

“No es la primera vez que nos pasa, en México ha ocurrido muchas veces. Funcionarios de museos, expertos e intelectuales de América Latina, e historiadores norteamericanos están firmando porque es la primera vez que habiendo declarado inexportable el objeto, ha participado y ganado en la puja un museo del país de origen de la pieza”, añadió Majluf.

Cuestión moral, no legal
La investigadora remarcó que el asunto es más moral que legal. “Pedimos que la aplicación de las leyes españolas sea respetuosa de la historia y de las tradiciones de otros países. La propia naturaleza colonial de estas piezas genera esta situación delicada, que debe atenderse desde una perspectiva más sensible a una historia compleja y difícil”, reflexionó.

“La mayor parte de la producción gráfica de entonces en América Latina se hizo en relación con expediciones científicas españolas o se remitió como informes a España, por eso aquí queda casi nada y esta era una oportunidad extraordinaria de tener algo”, asegura la historiadora del arte.

El Mali vivió una situación similar en 2015 cuando quiso comprar en una subasta en Barcelona un lienzo de enrollar de la virgen de Monte Farelo, fechado en 1795, pero España lo declaró no exportable y lo compró para el Museo de América.

Además, Bolivia pretendió adquirir recientemente en Bilbao unos manuscritos y pictogramas bolivianos del siglo XIX ofertados en un catálogo de arte, pero el Gobierno español igualmente los declaró no exportables.

“Estas son cosas que todos saben que pasan pero nadie habla: ya es momento de hablar. Espero que los países latinoamericanos y España puedan llegar a un acuerdo en este tipo de casos y generar una jurisprudencia más equitativa”, sugirió Majluf, quien también refirió que está en preparación una iniciativa legislativa.

El presidente peruano, Pedro Pablo Kuczynski, se reunirá con el presidente Mariano Rajoy el lunes 12 durante su visita oficial. El diario ‘El Comercio’ dijo que se espera que aborden este caso.

El País consultó sobre la controversia a la Cancillería de Perú, pero no hubo comentarios.

viernes, 31 de marzo de 2017

#hemeroteca #homofobia | Un homosexual en Disneylandia, por Santiago Roncagliolo

Imagen: El Comercio / Fotograma de 'La bella y la bestia' con Gastón y Lefou
Un homosexual en Disneylandia, por Santiago Roncagliolo.
Santiago Roncagliolo. Escritor | El Comercio [Perú], 2017-03-31
http://elcomercio.pe/opinion/columnistas/homosexual-disneylandia-santiago-roncagliolo-noticia-1980247

La campaña de discriminación 'Con mis Hijos no te Metas' tiene un nuevo enemigo. No es el lobby gay internacional, que pugna por convertir a nuestros hijos en pecadores. Ni el Ministerio de Educación, ese nido de lujuria. Este rival es mucho más fuerte que el mismísimo Satanás. Es Disney.

Acaso inspirada por “Caperucito Rojo”, aquella fábula luciferina, la productora de los mayores éxitos del cine familiar ha ido aún más lejos: en su nueva película, “La bella y la bestia”, uno de los personajes es homosexual.

La historia del afeminado Lefou es conmovedora. Trabaja como asistente de un villano que acosa a Bella, la amenaza con arruinarla si no satisface sus apetitos, chantajea a su padre y atenta violentamente contra toda la familia. Lefou es consciente de la maldad de su patrón, pero está muy enamorado de él, y sus sentimientos le impiden denunciar sus crímenes. Sin embargo, acabará desencantado de ese canalla, y pasándose al bando de los buenos. En el baile final, se pondrá a bailar con otro chico. Quizá con él, al fin, encuentre el amor que desea.

En realidad, para notar todo esto, hay que estar bien atento. El público desprevenido puede perfectamente suponer que Lefou admira a su jefe de manera inocente. Y la toma del baile dura menos de un segundo, casi imperceptible en medio de la algarabía general. Al salir del cine, mi hijo preguntó: “Papá, ¿y dónde estaba el gay?”.

En su primer fin de semana, “La bella y la bestia” rompió el récord de taquilla del 2017. Contando toda la historia de los estrenos cinematográficos, destrozó la marca en películas infantiles y alcanzó el segundo puesto en musicales después de “Grease”.

A pesar de ello, la brevísima historia de Lefou ha bastado para censurar la película en varios países. Kuwait se niega a exhibirla. Malasia ordenó cortar todas las escenas que pudiesen prestarse a interpretaciones, digamos, poco ortodoxas. Y en Rusia, la película fue clasificada para mayores de 16 años. La lista de países censores nos da una idea de la clase de gobierno autoritario y fundamentalista que haría felices a nuestros homófobos patrios.

Todos esos adoradores de la testosterona deberían leer el ensayo “La bruja debe morir”, de Sheldon Cashdan. Cashdan investiga por qué, con el paso de los siglos, los clásicos cuentos de hadas siguen fascinando a grandes audiencias (Disney tiene casi veinte en lista de espera). Para ello, realiza un agudo análisis del efecto psicológico que esas historias causan en los niños.

Contra nuestra idea de los cuentos de hadas como fantasías inofensivas, Cashdan recuerda que fueron diseñados para mostrar los lados más oscuros del ser humano. La madrastra que manda asesinar a Blancanieves por envidia de su belleza representa una atroz advertencia contra los peligros de la vanidad. Hansel y Gretel pecan de gula, y encuentran una bruja dispuesta a comérselos vivos. Pulgarcito hace que el gigante decapite a sus propios hijos, y luego le roba. Evitaré extenderme en las descripciones de descuartizamientos y canibalismo.

Y eso que los cuentos que han llegado hasta nuestros días son los más suavecitos. Uno de los recopilados originalmente por Charles Perrault, “Piel de asno”, incluye escenas de incesto y un burro que defeca piezas de oro.

La homosexualidad no es un crimen. Es solo una manera de ser. El acoso sexual, el asesinato y la mutilación de cuerpos humanos sí que son actos voluntarios reprobables y bastante repugnantes. Si te escandaliza un baile entre dos hombres pero no centenares de psicópatas, el que tiene una enfermedad moral eres tú.