lunes, 2 de febrero de 2026

#hemeroteca #trans #testimonios | Soy tal como tú me ves

Manolita Chen //

Soy tal como tú me ves

Debemos celebrar la publicación el pasado año 2025 (ya van dos ediciones) de la biografía de Manuela Saborido, más conocida por su nombre artístico de Manolita Chen, publicada con el título de “Soy tal como tú me ves” por Ediciones Algorfa.
Pablo Morterero | 1 de cada 10, 20 Minutos, 2026-02-02
https://www.20minutos.es/nacional/blogs/1-de-cada10/soy-tal-como-tu-me-ves_6926124_0.html

Uno de los problemas a los que nos enfrentamos a la hora de recuperar la memoria LGTBIQ antes de los años 80 del siglo XX, es la falta de testimonios de las propias personas homosexuales (gais y lesbianas), bisexuales, trans e intersex.

Como bien recoge Alberto Mira en “De Sodoma a Chueca”, en el primer tercio del siglo XX hombres bisexuales y gais sí empezaron a hablar en primera persona, como Álvaro Retama, Antonio de Hoyos o Luis Cernuda, entre otros, a través de sus obras literarias. Pero ese comienzo fue brutalmente interrumpido con la dictadura franquista, ya que esos autores se vieron perseguidos, obligados a exiliarse, o silenciados por la censura. De hecho, algunas obras escritas en los 50, como “Un amor fora ciutat” de Manuel de Pedrolo de 1959, tuvo esperar hasta l970 para ser publicada, o “Heraclés”, de Juan Gil-Albert, escrita en 1955 y publicada en 1975. En el caso de Pedrolo, la publicación provocó que en 1971 fuera procesado por escándalo público y 146 ejemplares de la primera edición fueron secuestrados.

Si queremos saber sobre la vivencia de las lesbianas, los gais, las personas bisexuales y trans antes de los años 80, debemos utilizar fuentes como los medios de comunicación, claramente homófobos (ya fuesen de derechas, pero también de izquierda, como el anarquista La Tierra, que publicitaba en los años 30 la obra de Augusto Vivero, “Jesucristo, mala persona”, calificando a Jesucristo de “mal hijo, mal hermano, hombre aborrecible, mala persona y homosexual”), expedientes judiciales de perseguidos por el Código Penal, la Ley de Vagos y Maleantes o la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social, u obras literarias de autores claramente homófobos.

Esa falta de relatos autobiográficos hace que siga siendo tan importante recuperar las vivencias de las personas homosexuales (gais y lesbianas), bisexuales, trans e intersex durante la dictadura y las primeras décadas de la democracia de 1978.

Y por eso debemos celebrar la publicación el pasado año 2025 (ya van dos ediciones) de la biografía de Manuela Saborido, más conocida por su nombre artístico de Manolita Chen, publicada con el título de “Soy tal como tú me ves” por Ediciones Algorfa.

Un relato biográfico dictado por Manolita y recogido de forma fiel por Juan-Ramón Barbancho, que se ha destacado en los últimos años por recuperar las historias de decenas de mujeres trans que transicionaron durante la dictadura. Una “autobiografía” brutalmente sincera, con la honestidad de aquellas personas que han comprendido que solo la verdad nos hace libres.

Una obra que, además, es un antídoto contra el revisionismo “woke” de la ultraderecha, que algunas personas homosexuales (gais y lesbianas) y bisexuales han comprado.

“Soy tal como tú me ves” refleja esa España pobre y miserable, oprimida por la intolerancia de un régimen nacionalcatólico que se cebaba en las clases obreras. Una España donde la arbitrariedad de las autoridades, la perniciosa influencia de una jerarquía católica envalentonada por el éxito de la “cruzada” contra el “peligro rojo”, y la extrema pobreza de la población, se aliaban, junto a la homofobia política, religiosa y social, para convertir en un infierno la vida de las personas que se desviaran (o pudieran desviarse) de la norma de la heterosexualidad excluyente y la masculinidad más tóxica.

Pero también “Soy tal como tú me ves” recoge cómo la resistencia era posible, cómo negarse a renunciar a una misma, a uno mismo, era un camino ciertamente doloroso pero posible. La autobiografía de Manuela Saborido nos muestra como su voluntad de vivirse como la mujer que siempre ha sido, su deseo de maternidad, y su capacidad para perdonar, que no para olvidar, la convierten en una mujer admirable, sin que en ninguna de las páginas del libro se atisbe ese narcisismo patológico que en ocasiones podemos ver en este tipo de obras.

Por todo ello, la lectura de “Soy tal como tú me ves” es una obra de lectura obligatoria para aquellas personas que queremos conocer realmente nuestras genealogías y los testimonios de un pasado que se resiste a abandonarnos.

Para adquirir ejemplares, hay que contactar con la Fundación Manuela Saborido, en el 623 96 62 15. Todos los beneficios van directamente a sufragar las actividades de la Fundación.

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