martes, 9 de febrero de 2016

#hemeroteca #marcalmond | Marc Almond: “Tenía que venir a España”

Marc Almond: “Tenía que venir a España”.
Artista único e icono gay indiscutible, visita Madrid y Barcelona para presentar en directo ‘The Velvet Trail’, su reciente gran disco pop. Atención, porque afirma que quizá esta sea la última vez que actúe en España.
Agustín Gómez Cascales | Shangay, 2016-02-09
http://shangay.com/marc-almond-%E2%80%9Cten%C3%ADa-que-venir-a-espa%C3%B1a%E2%80%9D

Su voz y su sensibilidad son únicas. Marc Almond es un artista de raza, apasionado y todo un veterano que todavía es capaz de sorprendernos. Cuando le creíamos perdido para el pop, el año pasado publicó ‘The Velvet Trail’, producido por Chris Braide –que ha trabajado con Beyoncé, Christina Aguilera o Britney Spears–. Braide, fan confeso de Almond, ha sabido sacar lo mejor de él, y gracias a este disco, el británico visita nuestro país para ofrecer dos conciertos esta semana, en Madrid y Barcelona.

A punto de celebrar su 60 cumpleaños –será en 2017–, Almond vive una etapa de gran actividad. Y por teléfono se le nota muy expansivo –lo primero que hace es disculparse por el mucho ruido que hacen sus loros, a los que se escucha todo el rato de fondo–.

Si cuando publicó ‘Varieté’ en 2010 preocupó a sus fans al confesar que la inspiración parecía haberle abandonado, ahora, con perspectiva, vemos que fue una falsa alarma. Marc Almond está más vivo y activo que nunca.

Shangay: Ha llovido desde tu última visita a España. ¿Cómo calificarías estos últimos años de tu carrera?
Marc Almond: Han sido años muy creativos. En este último, sin ir más lejos, tras publicar ‘The Velvet Trail’ me embarqué en un proyecto cercano a la ópera titulado ‘Against Nature’, que financiamos vía ‘crowdfunding’ y que verá la luz en primavera.

También hice una gira cantando temas de David Bowie junto a Toni Visconti, y he estado cantando en solitario. Han salido muchos proyectos excitantes en estos últimos tiempos, y ya tengo varios a la vista.

¿Qué pasó para que en 2010 confesaras que quizá no compondrías más?
No me veía grabando más álbumes de material original. ‘Varieté’ fue un disco agotador, que compuse y produje casi completamente en solitario, y me hizo reflexionar mucho, porque realmente sentí que mi inspiración estaba muy resentida.

Durante toda mi carrera me ha gustado combinar temas propios con mis interpretaciones de material de otros artistas, siempre he tenido alma de trovador. Pensé que los discos que me quedaran por grabar en mi vida deberían tender cada vez más a esa combinación.

Aquí está ‘The Velvet Trail’ para desmentirte...
La responsabilidad es de Chris Braide. Me mandó un montón de maquetas y me dijo que le encantaría componer canciones conmigo. Él, que suele trabajar en Los Ángeles con grandes estrellas como Beyoncé o Rihanna. Primero pensé que lo que quería era que compusiera con él para otros artistas, y le dije que yo eso no lo hago. Cuando me dijo que quería que compusiéramos juntos para mí me emocioné mucho.

En los últimos años he estado más centrado en proyectos digamos artísticos, como ‘Feasting with Panthers’ [2011] y ‘Ten Plagues’ [2013]. Esta era una oportunidad perfecta para retomar el pop más chispeante, me apetecía.

¿Contento con la experiencia?
Muchísimo. Para mí ha sido algo nuevo hacer un disco así, con Chris en Los Ángeles y yo en Londres. Cuando me envió el álbum terminado me sorprendió muy gratamente. Ha sido una experiencia muy refrescante. Lo disfruté tanto que ya estamos grabando juntos uno nuevo.

¿Te enorgullece comprobar el impacto que has tenido en productores como Chris Braide?
Sí, claro. Y me hizo gracia enterarme recientemente de que sí nos habíamos conocido antes, aunque yo pensaba que no. Cuando nos reunimos Soft Cell en 2001 para grabar ‘Cruelty Without Beauty’, Dave [Ball] trajo consigo a un ayudante con el que apenas coincidí una vez en un pasillo. Resultó que era Chris. Me encanta porque es de la escuela de nombres como Trevor Horn, capaces de embarcarse en grandes producciones.

¿Te has vuelto a enamorar del pop gracias a este disco?
Nunca he dejado de estarlo. Lo que ocurre es que según he ido cumpliendo años me he dejado llevar por mi vena más reflexiva y esotérica. Y me he centrado en óperas, operetas y proyectos más cercanos al cabaret.

Mi voz está cambiando, y pensé que estaba perdiendo mi voz pop. En el corazón de todo lo que hago tienen que estar presentes el rock y el pop. Por eso he admirado siempre tanto a David Bowie, daba igual el tipo de proyecto en que se embarcara, intrínsecamente siempre sonaba a Bowie, y siempre estaban presentes el pop y el rock. Yo intento hacer lo mismo porque me nace así.

¿Fue un shock la muerte de Bowie?
Fue un disgusto tremendo. Lloré muchísimo al enterarme. Ha sido una figura tan importante en mi vida desde que era adolescente que, en cierto modo, despedir a Bowie era decir adiós también a una parte de ti. Durante más de cuarenta años ha estado presente en mi vida, incluso cuando no era muy fan de su música, en los 80. Y hablamos de alguien que ha firmado discos seminales como ‘The Man Who Sold The World’ y ‘Scary Monsters’.

Escribí un tuit, llorando, en el que compartía mi desolación, ¡y en dos minutos aparecía ese tuit en las noticias de Sky News y BBC! Fue algo muy raro. Han sido varios los artistas que perdimos en enero, y me afectó tanto que caí en una ligera depresión de la que empiezo a salir ahora. Estamos viviendo unos tiempos oscuros.

¿Por eso te has embarcado en un proyecto como ‘Against Nature’?
Es un proyecto muy oscuro, sí. Está basado en una novela muy decadente de JK Huysmans, que a su vez inspiró a Oscar Wilde ‘El retrato de Dorian Gray’. He colaborado con el músico griego Othon y el poeta británico Jeremy Reed. El primero compuso la música y el segundo el libreto, y yo escribí algunas letras y adapté las de Jeremy. Ha quedado fantástico, y esperamos poder estrenarlo en teatro. Ya cuento con Lindsay Kemp, con el que mantengo un contacto estrecho, que interpretará al hada verde de la ausencia.

¿Es un proyecto tan gay como suena?
Es más decadente que gay. Cuenta la historia de un hombre absolutamente desencantado con la realidad que le rodea que se crea un universo paralelo, algo ridículo, con su imaginación y que rechaza la vida que le ha tocado vivir. En realidad, lo que cuenta es muy parecido a lo que vivimos ahora, todos encerrados en casa, en una burbuja, viviendo unas experiencias alternativas a las reales a través de Internet y abandonados al consumismo. Por eso me atraía tanto el proyecto.

¿Qué tal llevas la etiqueta de ‘icono gay’?
No me gusta que me limiten, porque quiero que mi música llegue a un público lo más amplio posible. El año que viene cumplo 60, así que no me importa que me llamen icono, es más, lo acepto encantado [risas]. Pero no me gusta que a un artista se le defina como gay o hetero.

Por otra parte, es evidente que siempre he cultivado una estética gay y que en mi música siempre ha habido un componente homoerótico, porque es reflejo de lo que soy. Y todos los años procuro participar en al menos un Orgullo gay [le recuerdo que actuó en el de Madrid en 2005]. Siempre me he sentido un ‘outsider’, en la escuela, en la universidad, en la música... Me gusta ir por libre, y que me definan como artista gay me resulta demasiado convencional.

¿Mantienes el contacto con alguno de los artistas pop que también triunfaban masivamente en los 80 como tú?
Con Holly Johnson sobre todo. Es curioso, porque en aquella época todo eran puyas y rivalidad, y ahora que ha pasado el tiempo, con la edad, los años y las canas, todos son de lo más simpáticos y humildes. Yo soy el único que me mantengo en mis trece [risas].

Holly y yo quedamos de vez en cuando a desfasar con una taza de té en la mano... Los dos somos de la misma zona de Inglaterra, y estuvimos en el mismo concierto de David Bowie en 1973, tenemos mucho en común. No reniego de los 80, porque lo quiera o no, se me define como ‘el músico gay de los 80 Marc Almond’ [risas], pero tampoco me gusta recrearme en el pasado.

¿Preparado para rendirte a la nostalgia cuando cumplas 60 el año que viene?
Bueno, todavía no sé cómo lo voy a celebrar. Probablemente dé un gran concierto, un show retrospectivo, supongo que en Londres y con una gran orquesta. Eso me gustaría. Cada vez voy a salir menos de gira.

¿Venir a España es pues una excepción?
He querido hacerlo porque hacía muchísimo que no actuaba aquí. En estos conciertos, además de canciones de ‘The Velvet Trail’, canto muchos hits. Es una especie de ‘best of’, a base de pop, rock y electrónica, enriquecido con los nuevos temas. Esta gira está funcionando muy bien y pensé que, dado mi amor por el país, merecía la pena traer este show. Porque puede que estos sean mis últimos conciertos en España.

Cada vez más voy a apostar por conciertos únicos y especiales. Como el que daré este verano en el Royal Festival Hall de Londres con 50 estudiantes de música y un coro, con un repertorio de ‘torch songs’ clásicas y grandes baladas. En esta gira hay muchas ciudades que no voy a visitar, pero Madrid y Barcelona tenía claro que sí.

Y TAMBIÉN…
Marc Almond, el hombre que no quiso reinar en la música pop.

La gira de 'The velvet trail' llevará en unos días al artista a Madrid y Barcelona.
Rafa Cervera | El País, 2016-02-08
http://cultura.elpais.com/cultura/2016/02/08/actualidad/1454937760_682603.html

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