miércoles, 1 de abril de 2020

#hemeroteca #saludpublica #racismo | Sobre la portada "Sopa de Wuhan"

Imagen: Google Imágenes
Sobre la portada "Sopa de Wuhan".
Comunicado para ASPO (editorial) y Pablo Amadeo (editor).
Red de Diáspora China en España [et al.], 2020-04-01
https://sites.google.com/view/comunicadosopadewuhan/comunicado

Las voces de la ultraderecha nos preocupan a muchas personas. En tiempos de pandemia las identificamos y sabemos que es reprobable. Es odio. Es racismo. Y es sinofobia. ¿Qué ocurre cuando este discurso viene acompañado de una compilación de escritos de pensadorxs ‘contemporánexs’? Se justifica. Se permite porque se acompaña de unos textos que se leen profundos y reflexionados, se genera un altar de adoración y se lee creatividad tras ese diseño. Que si ‘es una referencia’, que si ‘no hay maldad’, que si 'admítelo, está ingenioso'.

La portada de un libro o de una recopilación de autorxs no es menos importante que su contenido. Si el contenido se presupone analítico, reflexivo y crítico con los ‘tiempos de pandemia’, la portada debería de ser coherente con ese lenguaje. Alimentar un imaginario que sitúa la culpa y el origen en Wuhan, China, es demagogia. Una demagogia que sirve al resto del mundo para descargar el malestar actual en ‘otrxs’. Desde la diáspora china y otras compañeras asiáticas “leídas como chinas” lo sabemos desde enero. Unxs legitiman el racismo y la sinofobia desde el juego político, otrxs lo hacen a través del humor. Pero otrxs también a base de agresiones verbales y físicas, de humillaciones e incluso a puñaladas (como pasó recientemente a un padre y a sus hijxs de seis y dos años en Texas, EEUU).

Esta portada difumina la peligrosidad de reproducir un discurso reduccionista y esencialista, en este caso, a través de una ilustración que refiere a un falso origen masivamente señalado por los medios de comunicación y reproducido en las redes acríticamente. Y para colmo, un juego de palabras simple para un título que genera imaginarios estancos y cosifica el motivo y la culpa a la sopa, se complementa de la imagen -murciélagos- y se sitúa en una geolocalización: Wuhan.

Es probable que ahora no sea momento para aventurarnos a suposiciones ni a establecer narrativas que determinen cómo hemos llegado hasta aquí. Por lo menos, no nos corresponde a nosotras dictaminar la historia. Quizás sería más interesante invertir esfuerzos en pensar cómo sostener o transformar desde donde estamos ahora. Pero si hay algo que al capitalismo colonial occidental le gusta hacer es situar la problemática en una ‘alteridad’ que le aleje de cualquier responsabilidad. Lo perverso es maquillarlo de diseño y creatividad.

¿Qué tan diferente es este diseño y este título, “Sopa de Wuhan”, de Ortega Smith hablando de “virus chino”; o de Santiago Segura desahogándose en el “puto chino que se comió un pangolín semicrudo”?

Ante un período tan sensible, donde se transforman forzosamente nuestras relaciones, nuestras vidas, nuestros espacios, tiempos y motivaciones, quizás algo sensato a hacer -quienes tienen el privilegio de poderse leer una compilación de textos de ‘pensadores contemporáneos’- es cuestionar y problematizar este discurso, y no reproducirlo.

Quizás, así, podremos avanzar hacia una transformación en la manera en que opera la humanidad. Quizás, así, vemos que la localización geopolítica del origen de un virus no nos exime a nadie de la responsabilidad, porque todxs formamos parte del sistema capitalista. Quizás, reconociendo la co-responsabilidad en primera instancia, sería verdaderamente algo transformador.

Una lectura ‘contemporánea’ que nos parece importante -y no compilada en este libro-, es el trabajo que ha realizado el colectivo chuǎng, quienes realizan un análisis histórico y colonial de la pandemia del Covid19, rastreando su relación con la deslocalización -en este caso- de la agroindustria y los saqueos y ocupaciones de las tierras; bajo la lógica capital (si te interesa, puedes leerlo aquí).

Así, terminamos preguntándonos, quiénes y cómo concebimos esa ‘contemporaneidad’, desde qué mirada, desde qué marco de análisis. Por qué se otorga valor discursivo y epistémico a unxs y no a otrxs. Nos preocupa que todavía seamos incapaces de escuchar otros discursos, otras voces que pongan en jaque nuestro conjunto de creencias actuales. Y nos cuestionamos por qué todavía se habla de ‘Oriente’ desde una “contemporaneidad” ‘mayoritariamente occidental’.

Con todo lo expuesto, instamos a la Editorial ASPO (Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio) y el director de arte, diseño y edición Pablo Amadeo a retirar el actual título y diseño y a cambiarlo para que no se perpetúen más los discursos racistas.
  • FIRMAN
  • Red de Diáspora China en España
  • Catàrsia, col·lectivo de asiáticodescendientes (Barcelona)
  • Liwai, acción intercultural (Madrid)
  • Oryza, col·lectivo asiático antirracista (Madrid)
  • Tusanaje (Valencia)
  • Compañía Cangrejo Pro. (Madrid)
  • t.i.c.t.a.c. - taller de intervenciones críticas transfeministas antirracistas combativas (Barcelona)

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