jueves, 4 de enero de 2018

#hemeroteca #literaturainfantil #diversidad | Por qué Pepa Pig sí es un problema para los niños y no una drag en una carroza

Imagen: El Español / 'Pepa Pig'
Por qué Pepa Pig sí es un problema para los niños y no una drag en una carroza.
Oro, incienso y una drag queen: el mejor regalo de los Reyes Magos para los más pequeños son los libros que rompen la barrera de la homofobia y el corsé heteronormativo.
Peio H. Riaño | El Español, 2018-01-04
https://www.elespanol.com/cultura/libros/20180104/pepa-pig-problema-ninos-no-drag-carroza/274722852_0.html

La homosexualidad no es el problema. La homofobia, sí. Hoy nade es capaz de cuestionar el matrimonio gay y las razones contra la presencia de ‘drag queens’ en una carroza de la cabalgata de los Reyes Magos, junto a Bob Esponja, Darth Vader, Melchor, Gaspar y Baltasar tampoco se sostienen. La literatura infantil lleva años de avance en el terreno de la libertad sexual y la diversidad, mostrando a los más pequeños cómo lo natural es cultural y lo normal es una trampa que oculta que la normalidad en la familia es, precisamente, la falta de normalidad.

Los autores que se dedican a entrar en contacto con los más pequeños han entendido -a falta de una mayor oferta de títulos que contribuyan a este aspecto- que lo más urgente es hablar a sus lectores del respeto a la diversidad sexual. Un libro puede cambiar la vida de un niño, ampliarla y enriquecerla, una cabalgata no tanto. La importancia de la literatura en este terreno es el espacio simbólico que genera, porque en él los niños asumen cómo es la sociedad en la que conviven.

A pesar de ello, ninguna de las obras ganadoras de los premios dedicados en España a reconocer la mejor literatura infantil y juvenil publicada se refieren al asunto. “Es muy difícil entrar en las escuelas con este tipo de libros, porque hay maestros, grandes editoriales y libreros se oponen a estos”, explica a este periódico José Luis Ponce, director de Bellaterra, una editorial universitaria con una colección dedicada a libros con marejada social (feminismo, igualdad de género, violencia de género e identidad de género).

Romper los prejuicios
“Los libros son una forma decisiva de educar, para que la sociedad cambie. Los conflictos siempre vienen por los adultos, porque les cuesta romper con el modelo y los prejuicios establecidos. Por eso la literatura es tan importante, porque contribuye a abrir esa visión social tan cerrada”, señala el editor en referencia a la batalla cultural organizada contra la cabalgata de los Reyes Magos vallecana.

En Nube 8 publicaron este año ‘Ni guau ni miau’, de Blanca Lacasa, donde se presenta a un perro que quiere ser gato y lo difícil que es que lo acepten como una cosa y como otra. El editor Raúl Zanabria explica que el libro trata de una manera muy infantil y tierna las diferentes opciones que hay, como ocurre también en el libro ‘Eso no es normal’, de Mar Pavon, en el que un elefante es la mofa de todos los animales por culpa de su gran trompa. Pero con ella ayuda a todos los demás a salir de sus problemas. La diferencia como valor positivo.

Para toda la familia
“Esta perspectiva de la literatura es importante porque estamos en un mundo que se abre a la diversidad, en todas sus formas. La apertura mental de los niños tiene un valor muy positivo en los niños para alcanzar una sociedad plural”, cuenta Zanabria. Otro de los libros a favor de la pluralidad es ‘El monstruo rosa’, de Olga de Dios. La experiencia del libro infantil y juvenil es importante porque forma parte de toda la familia, “desde la diversión se abre a la conversación y el diálogo”. Una pregunta de un niño puede desatar una conversación sobre la experiencia social en plural. La curiosidad como método de aprendizaje.

El libro es muy importante para la experiencia del niño, pero también para su familia y entorno. Este tipo de literatura esta dirigida a los niños, con daños colaterales en adultos, alumnos y maestros. Como explica José Luis Ponce, son una “herramienta pedagógica para padres y educadores”.

Más abiertos a la diversidad
Gracias a la literatura pueden hablar de estos temas, “porque hay dificultad en los adultos a entender este asunto, cosa que en los niños no”. “Los niños son más capaces de entender la diversidad”. Así se defiende en el libro de Laura Reixach ‘Cebollino y pimentón’, dos pingüinos que, tras años de convivencia, deciden formar una familia, aunque no puedan poner huevos.

En México se publicó este año ‘Esta familia que ves’, escrito en verso por Alfonso Ochoa e ilustrado por Valeria Gallo. “¿Dos papás?”, dice la gente/ con un ataque de tos,/ y Beca dice: “¿Perdón?”/ Si somos inteligentes/ es una gran colección/ tener un par de papás:/ tienes más que los demás/ aunque tengas sólo dos./ Esta familia que ves/ es de una mujer más otra./ Ambas se cuidan la tos./ Una cocina, otra canta/ y una, cuando se levanta,/ prepara té para dos”.

Sólo son disfraces
Blanca Lacasa, autora de ‘Ni guau ni miau’ cuenta que un niño ve una ‘drag queen’ en una carroza “y sólo ve un rey mago sobreproducido”. “Un niño tiene los índices de tolerancia muy altos y se le van reduciendo”, explica la escritora, que destaca la ruptura de los cuarteles más retrógrados con el ariete literario, contra la educación represora. Ella escribió ese libro para demostrar que uno puede ser como quiera ser, más allá del género. Ha visto reacciones de padres en cuentacuentos contra el libro, por eso cree que es importante reforzar el mensaje de diversidad cultural.

“La polémica de la cabalgata me parece una completa estupidez. Es escandalizarse por escandalizarse. Qué importa quién se disfrace, qué más da: son niños mirando gente disfrazada. Es una polémica de padres que antes no existía: caminamos para atrás. Cuando leí 'Las tres reinas magas' de Gloria Fuertes nadie se llevó las manos a la cabeza en mi casa”.

Sin echar la chapa
Por eso la literatura infantil y juvenil es tan importante, porque si en lugar de los “mensajes rancios de princesas y príncipes” se educa en la diferencia y la diversidad, la sociedad será más tolerante. “La literatura infantil y juvenil debe ser el vehículo para eso. Es básico no seguir con los mismos esquemas tradicionales de los libros dirigidos a los más pequeños. Es muy importante para que los niños en un futuro no tengan este tipo de conflictos”. Romper los esquemas cuadriculados para evitar la homofobia.

Tampoco cree que haya que “echar la chapa” a los niños. “El cuento infantil no debe posicionarse contra nada, ni adoctrinar, ni colar una moralina. El mayor mensaje es el mensaje de libertad. No estoy a favor de manifestarme en contra de nada. Debemos educar a los niños en libertad y diversidad: cada cual puede ser quien quiera”. Y el mensaje del juego, porque las cosas no son tan graves.

De manera inevitable, la conversación vuelve a Gloria Fuertes, el mejor ejemplo porque “era una mujer absolutamente libre, con mensajes muy potentes”. Y concluye contra las series de dibujos animados que no dan lugar a la pluralidad: “Pepa Pig sí es un problema, no una ‘drag queen’ en una carroza de la cabalgata de los Reyes Magos”.

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