martes, 29 de septiembre de 2015

#hemeroteca #moda | Jonathan Cheung: "Quien hace sexy a los vaqueros es la gente"

Imagen: El País / Jonathan Cheung
"Quien hace sexy a los vaqueros es la gente".
El cerebro creativo de Levi's, Jonathan Cheung, nos da consejos: "Hay que probarse siempre un número menos de pantalón".
Daniel García | Icon, El País, 2015-09-29
http://elpais.com/elpais/2015/09/25/icon/1443176899_131628.html

Jonathan Cheung conduce un Toyota Prius, le gusta Foo Fighters y vive en California. Hasta aquí, podría ser cualquier nombre en la agenda de Leonardo DiCaprio, pero la realidad es más interesante. Nacido de padres hongkoneses en Grantham, Inglaterra, se formó en la moda italiana (Armani, Moschino) y hoy trabaja como director de diseño en Levi’s. Es el hombre que se ha atrevido a estrechar la pernera del 501. Uno de los responsables de que la marca que inventó los vaqueros, en 1853, haya sabido aprovechar la demanda de autenticidad del mercado sin perder de vista que hoy, puestos a inspirarnos en usuarios de Levi’s, Steve Jobs es más influyente estética y espiritualmente que el hombre Marlboro.

Dice que la moda es una expresión humana.

Sí. Observar a la gente es lo nos convierte en mejores diseñadores. En el auge del normcore [vestir normal hasta el extremo] podemos leer una recuperación de lo práctico, una reacción al exceso de ruido, a esos estímulos que intentan venderte cosas todo el tiempo.

Hablemos de algo muy 'normcore': los vaqueros de padre. Incluso Obama los lleva. ¿Qué debería ponerse Obama?
Me encantaría verlo con unos 501 CT [la versión que él ha rediseñado]. Una talla más pequeña. En realidad este es un consejo que le daría a todo el mundo: probarse un número menos de vaquero que el que suele comprarse.

También dice que el diseño tiene que mejorar la vida de la gente, pero ¿por qué nos suena tan lejano a los consumidores?
Es lo que creemos mi equipo y yo. El primer pantalón vaquero estaba pensado para hacer más fácil la vida de un trabajador. Nosotros no podemos perder de vista la utilidad y la voluntad de servicio, ni siquiera cuando hacemos algo muy sofisticado. Buscamos la manera de usar menos recursos y hacer cosas más bonitas al mismo tiempo.

Ahora que los 'jeans' son respetables, ¿no han perdido algo de su espíritu provocador?
Sé a lo que te refieres: la portada del Sticky Fingers de los Rolling Stones, Steve McQueen, Kurt Cobain, Rihanna... Quien hace sexy a los vaqueros es la gente. Tú los llevas, no al contrario. Nunca dejará de haber personajes subversivos o movimientos contraculturales, y Levi’s seguirá estando a su lado. Pero no diseñamos para que eso ocurra deliberadamente.

¿Marca haber nacido en la misma ciudad que Margaret Thatcher, Grantham?
[Risas] Hay aspectos que admiro de ella. Era una mujer fuerte que subió al Gobierno dentro de un partido conservador. Era fuerte pero no presumía de ello. “Tener poder es como ser una señora, si tienes que decirlo es que no lo eres”, dijo una vez. Ocurre lo mismo en mi trabajo: no hay que diseñar ropa que pretenda ser cool. Por otro lado, por supuesto, Thatcher provocó mucho sufrimiento a la clase trabajadora. Yo era un estudiante progresista en la escuela de arte, así que no tenía mucho en común con su credo político.

Tim Cook, de Apple, y Anna Wintour, de Condé Nast, se han posicionado sobre temas de relevancia social. ¿Debería pronunciarse el resto de las grandes empresas?

Sí. Tienen mucha responsabilidad y han de dar ejemplo. Apple es la empresa más rica del mundo, es estupendo que Cook se pronuncie sobre la privacidad y las relaciones entre personas del mismo sexo. Levi’s está muy implicada en la sostenibilidad, los derechos de los trabajadores, el sida... Bob Haas, que pertenecía a la familia Strauss y que fue consejero delegado entre los años ochenta y noventa, escribió un documento llamado Levi’s aspiration, que decía: “Queremos una compañía que haga lo correcto, donde la gente tenga equilibrio entre la vida personal y la laboral, y de la que los trabajadores estén orgullosos de formar parte”.

¿Qué causa siente usted más cercana?
La sostenibilidad. Y el sida. He perdido varios amigos por culpa de esa enfermedad, como Franco Moschino.

Trabajó mucho tiempo al lado del diseñador. ¿Qué recuerda de él?
Me dejó fracasar. Sabía que fallarían cosas que proponía, pero me permitió hacerlas para que lo viera por mí mísmo. Era muy humano, muy humilde: vivía en un apartamento pequeñísimo y conducía una furgoneta Fiat Fiorino incluso cuando tuvo más éxito. Trataba a todo el mundo con la misma generosidad. Yo sólo espero continuar algo de su legado. Ser una buena persona como era él.

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