martes, 31 de marzo de 2015

#hemeroteca #queer | La comunidad 'queer' más radical de nueva york

La comunidad 'queer' más radical de nueva york
El fotógrafo Michael Bailey Gates retrata la nueva ola de activistas LGTB que quiere cambiar el mundo con sus ideas políticas más progresistas, las fiestas más salvajes y el arte más reivindicativo.
Rory Satran | Vice, 2015-03-31
https://i-d.vice.com/es_es/article/comunidad-queer-michael-bailey-gates-nueva-york

Bruce Jenner -el padre de Kendall- se está cambiando de sexo, Sam Smith gana discos de platino tras salir del armario y series como “Transparent” y “Orange Is The New Black” arrasan en las entregas de premios: los personajes homosexuales y transgénero están desempeñando un papel cada vez más importante en la cultura pop. Incluso se refleja en la política.

Aunque en España fuimos pioneros, el matrimonio homosexual se acaba de legalizar en Reino Unido y en mucho estados norteamericanos. Sin embargo, todavía existe una subcultura de "queers radicales" (aunque ese término es muy relativo) que se resiste a caer en los estándares sociales. Desde los jardines del East Village a las naves industriales de Bushwick, ha nacido una nueva ola de artistas y activistas neoyorquinos que se cuestionan los roles de género y que están redefiniendo el verdadero significado de ser gay, lesbiana y transgénero en nuestros días.

Hace 20 años, Jack Waters y Peter Cramer crearon una especie de santuario en forma de jardín comunitario llamado Le Petit Versailles donde hacían exposiciones de arte psicodélico y eventos que defendían la libertad de expresión. Jack y Peter se conocieron en 1980 a través del colectivo artístico ABC No Rio, institución que todavía acoge recitales de poesía y fiestas de punk hardcore cada sábado.

Ambos pertenecen a una comunidad en la que también encontramos artistas como Michael Bailey Gates (que ha retratado a su extensa familia para este artículo), Mars Hobrecker y Leah James, el artista Bizzy Barefoot, la artista y dj Juliana Huxtable, el activista y miembro del colectivo Wild Ponies Connor Donahue [también conocido como Blush Cassidy] y Gage of the Boone, fundador del espacio de arte queer Spectrum. A este grupo le sigue un innumerable séquito de personajes que se reúnen en la casa de Bizzy en Brooklyn y en Le Petit Versailles. Donde seguro que no los encontrarás nunca es en la manifestación del día del Orgullo Gay, ya que la mayoría piensa que es demasiado comercial.

Algunos se hacen llamar “radical fairies” [un término creado en el año 1979 por el activista Harry Hay] y otros no, pero todos son artistas de una forma u otra, tienen ideales contraculturales y luchan por causas que van desde la preservación de espacios verdes a un sistema sanitario de calidad y a la promoción del arte contemporáneo. Podríamos llamarlos "anti-asimilacionistas", que es como ellos mismo se denominan en la web de la organización Radical Queer Reddit, pero lo mejor es que escuchemos lo que nos quieren decir.

Aunque cada uno tiene una idea muy distinta de lo que significa ser un "queer radical", todos coinciden en que es una crítica de la sociedad mainstream. Como dice Connor: "Cuando eres un queer radical también significa que eres alguien increíblemente crítico y tratas de transmitir ese tipo de pensamiento a los demás. Cuando nos fijamos en las estructuras preestablecidas de género, raza y clase social decimos 'no, gracias". Reflexionando sobre el factor que les ha unido a todos, Michael asegura: "Ir contracorriente y hacer lo que pensamos que está bien".

Conocí a dos de los queers radicales más jóvenes -los artistas Mars y Leah- una noche fría de invierno en Brooklyn. Leah es altísimo y Mars le llega por debajo del pecho, pero en algo sí coinciden: ambos son extremadamente educados y les encanta la ropa negra. Recién llegados de su peluquería, empiezan a hablarme sobre lo mucho que adoran a Flawless Sabrina -una de las travestis más famosas de la ciudad- mientras acaban la frases del otro. De repente, me doy cuenta de que el brazo de Mars está lleno de vendas debido a una perfomance en la que cosió -literalmente- a Leah. "Gran parte de nuestra obra se basa en construir una comunidad. Una familia formada por gente con la que realmente conectamos", nos cuenta Mars, a lo que Leah añade: "El arte nos permite ser personas multi generacionales y dejar atrás la barrera de la edad".

Mientras que Jack y Peter nos cuentan cosas sobre la época en la que no podían pasear por el East Village sin sus pitbulls (por seguridad), los artistas más jóvenes se refugian en Internet para inspirarse y relacionarse con los demás. Michael conoció a Mars cuando éste era un adolescente obsesionado con Tumblr. Le pedí a Mars algún consejo para los jóvenes artistas queer de provincias y esto es lo que me respondió: "Conéctate a Internet: es la mejor fuente de recursos disponible. Si no encuentras una comunidad cercana con la que te identifiques, crea la tuya propia en otra parte".

Y si te vas a Nueva York, es hora de darlo todo, ya que a la mayoría de radicales queer de la ciudad les apasiona la vida nocturna. Juliana Huxtable creó una fiesta llamada Shock Value para disfrutar de un espacio libre de prejuicios con el que pasárselo bien con sus amigos. De pequeña, descubrió el universo del Studio 54 en Internet y empezó a entender Nueva York como "un espacio queer y transgresor". Ahora trata de dejar su huella en la ciudad mediante "la creación de un espacio internacional en el que cualquiera se pueda relacionar con un transexual, una pareja de lesbianas y un comunista sin ningún tipo de problema". Juliana entiende sus fiestas como una extensión de su obra artística -que incluye los autorretratos de estilo 'avatar' que hemos podido ver expuestos en la trienal del New Museum en Nueva York-.

Bizzy Barefoot también trabaja de noche: organiza fiestas queer en su casa de Brooklyn que pueden llegar a durar hasta 36 horas. "Mi apartamento es como un patio de colegio queer para vivir una experiencia diferente. Una de las cosas más "radicales" de la cultura queer es que no excluye a nadie: cuanto más opuestos, mejor", nos comenta Bizzy.

El concepto del "color" surge varias veces en la conversación. Vestir de forma extrema puede llegar a ser toda una declaración de intenciones. Connor lo describe como "la política de la calle" y nos cuenta que el hecho de caminar por la calle con una determinada imagen puede significar todo un desafío a la sociedad. Los looks multicolor que llevan los protagonistas de las fotos de Michael son la prueba de que la estética 'drag' dice mucho más de lo que la gente cree. Bizzy (la modelo con el disfraz de flor) nos dice: "Llevar algo colorido o demasiado llamativo es en sí un acto revolucionario en una sociedad que critica ese tipo de comportamiento. Sobre todo si lo hace un hombre. Así nos educan en Estados Unidos".

¿Creéis que es importante que haya una ola de activistas que apoyen a los jóvenes para que se expresen libremente? Para quien no piense así, recordad el caso de Larry King: un joven transgéenro de 15 años al que mataron por pedirle una cita a un chico en San Valentin hace 7 años. O si no en Sasha Fleischman, al que quemaron en un autobús por llevar una falda en 2013. Como dice Bizzy: "El arte puede salvar las vidas de los jóvenes LGTB. Cuando los niños se ven acorralados, la mejor vía de escape es la cultura, porque siempre habrá algún gay involucrado en algún proyecto artístico. Sin arte no hay esperanza para la comunidad queer -ni para el mundo en general-".

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