![]() |
| El Centre LGTBI aborda las violencias intragénero desde el Projecte Intra+ // |
El Centro LGTBI pone en marcha Intra+, un proyecto para mejorar el abordaje de las violencias intragénero
El proyecto quiere dotar a las profesionales de los servicios de intervención social de más herramientas para atender las violencias en las relaciones sexoafectives entre personas LGTBIQA+
Ajuntament Barcelona, 2026-01-14
https://ajuntament.barcelona.cat/lgtbi/es/noticia/el-centro-lgtbi-pone-en-marcha-intra-un-proyecto-para-mejorar-el-abordaje-de-las-violencias-intragenero_1590855
El Centro LGTBI de Barcelona pone en marcha el proyecto Intra+, una iniciativa pionera para diseñar un modelo que mejore el abordaje de las violencias en relaciones sexuales y afectivas entre personas LGTBIQA+ (conocidas como violencias intragénero). Este modelo quiere facilitar un abordaje integral de las violencias desde una perspectiva feminista, queer e interseccional.
El proyecto Intra+ analizará de manera participativa las experiencias y las necesidades del colectivo LGTBIQA+ en relación a las violencias en las relaciones sexoafectivas, con el objetivo de crear un modelo de atención y acompañamiento especializado.
En paralelo, se tratará de reforzar las capacidades técnicas del área de intervención social del Centro y trabajar con otros equipamientos para dar una cobertura profesional interseccional del tema y mejorar la detección, acompañamiento y derivación de casos de este tipo de violencias.
Intra+ también desarrollará materiales de apoyo y una guía práctica que consolide el modelo diseñado y que pueda servir como referencia para otros servicios y profesionales que atienden personas LGTBIQA+.
¿Qué se entiende por violencias intragénero?
El término violencia intragénero se utiliza habitualmente para referirse a la violencia que se puede dar en las relaciones sexoafectivas entre personas del mismo género.
Este término, sin embargo, puede resultar limitador y excluyente porque deja fuera la gran diversidad de relaciones que se pueden dar dentro del colectivo LGTBIQA+: relaciones que incluyen personas trans, no binarias, queer o asexuales, entre otras.
También se observa que, aunque comparten raíces estructurales con las violencias de género –como el patriarcado, el machismo o la heteronorma, entre otros- las violencias que se detectan en relaciones sexoafectivas entre personas LGTBIQA+ tienen sus propias especificidades.
Por eso, hay que abordar estas situaciones desde un marco feminista e interseccional, que reconozca y atienda estas particularidades pero que también tenga en cuenta que estas violencias no se producen al margen del sistema patriarcal, sino que a menudo lo reproducen, aunque sea desde cuerpos, géneros y sexualidades no normativas.
Llenar un vacío en la atención
Este proyecto nace con la voluntad de llenar el vacío existente en la comprensión y ela abordaje de las violencias en las relaciones sexoafectivas entre personas LGTBIQA+ (conocido como violencias intragénero), una realidad a menudo invisibilizada.
También parte de las demandas de profesionales que se encuentran con una falta de marco conceptual y de herramientas para intervenir desde diferentes ámbitos, con una mirada feminista e interseccional.
Para recoger estas demandas, se organizan diferentes grupos focales con profesionales de servicios de atención e intervención social que trabajan con personas LGTBIQA+. En estos encuentros se trabajan diferentes temáticas, como:
Desde el Centro LGTBI de Barcelona se ha detectado en los últimos años un aumento significativo de los casos atendidos por violencia en las relaciones sexoafectivas entre personas LGTBIQ+. Si en el 2023 el servicio de intervención social del Centro recogió 12 casos, en el 2024 fueron 22, mientras que el 2025 se cerró con más de una treintena de casos de violencia intragénero atendidos en el Centro.
Sin embargo, este aumento no se tiene que interpretar como un incremento lineal de la frecuencia de las violencias, sino principalmente como el resultado de una mayor capacidad de detección, identificación y acceso a los servicios.
Por una parte, la creación y consolidación de servicios específicos LGTBI, así como una mejor articulación con los circuitos de violencias machistas, ha reducido barreras de acceso históricas y ha favorecido que situaciones antes invisibilizadas lleguen a los recursos de atención. Por otra, los avances normativos e institucionales en Cataluña, junto con una mayor visibilización social de las violencias LGTBIfòbicas, han contribuido a legitimar la demanda de ayuda y a reforzar la confianza en los servicios especializados.
Hay que añadir también que la lucha feminista ha tenido un papel fundamental para cuestionar los mitos del amor romántico y hacer visibles las dinámicas de poder, control y desigualdad dentro de las relaciones afectivas y sexuales. Este marco crítico interpela directamente las relaciones LGTBI y ha facilitado que muchas personas puedan identificar violencias psicológicas, emocionales o económicas que anteriormente se normalizaban o se leían como conflictos entre iguales.
En conjunto, el incremento de casos atendidos refleja sobre todo un proceso de visibilización, reconocimiento y mejora de la accesibilidad a los servicios, más que un aumento repentino de la violencia en sí misma.
La mirada interseccional
Desde el Centro LGTBI se observa como los recursos y servicios existentes siguen teniendo una mirada muy heteronormativa sobre las violencias en las relaciones sexoafectivas, reproduciendo estereotipos LGTBIfóbicos o manteniendo prejuicios racistas. Hace falta una aproximación a la violencia intragénero con una mirada feminista interseccional que no genere más estigma y sea transformadora.
Desde esta perspectiva interseccional, se evidencia como las personas atravesadas por diferentes ejes de opresión son más vulnerables a las violencias. Por ejemplo, una persona trans en situación administrativa irregular será más vulnerable ante la violencia en cualquier ámbito, como la pareja, el trabajo, la vivienda o el ámbito institucional (por parte de extranjería o de los cuerpos de seguridad) y de la salud (como en el acceso a modificaciones corporales, como hormonación o cirugías).
Por lo tanto, durante el proceso de acompañamiento, es clave trabajar desde un enfoque estructural, reconociendo y dando respuesta a las múltiples y complejas desigualdades de las personas LGTBIAQ+. El riesgo de exposición a la violencia aumenta cuanto mayor es la discriminación y, paralelamente, disminuye la probabilidad de encontrar apoyo adecuado en un servicio.
La elaboración de un modelo de abordaje quiere contribuir a repensar y redefinir la conceptualización de los servicios y las metodologías de intervención profesional en la atención a las violencias intragénero. Este trabajo implica también redefinir el funcionamiento de los circuitos actuales, desde la acción coordinada y el trabajo en red entre los diferentes agentes y servicios especializados en violencia machista, así como de los ámbitos sanitario, social, policial, judicial, educativo, etc.
Las profesionales
El proyecto Intra+ está impulsado por el Centro LGTBI de Barcelona con la colaboración de Miriam Vázquez de Santiago y Marta Mariñas López, psicólogas especializadas en la atención al trauma que incorporan la perspectiva feminista queer e interseccional en su atención.
El proyecto Intra+ analizará de manera participativa las experiencias y las necesidades del colectivo LGTBIQA+ en relación a las violencias en las relaciones sexoafectivas, con el objetivo de crear un modelo de atención y acompañamiento especializado.
En paralelo, se tratará de reforzar las capacidades técnicas del área de intervención social del Centro y trabajar con otros equipamientos para dar una cobertura profesional interseccional del tema y mejorar la detección, acompañamiento y derivación de casos de este tipo de violencias.
Intra+ también desarrollará materiales de apoyo y una guía práctica que consolide el modelo diseñado y que pueda servir como referencia para otros servicios y profesionales que atienden personas LGTBIQA+.
¿Qué se entiende por violencias intragénero?
El término violencia intragénero se utiliza habitualmente para referirse a la violencia que se puede dar en las relaciones sexoafectivas entre personas del mismo género.
Este término, sin embargo, puede resultar limitador y excluyente porque deja fuera la gran diversidad de relaciones que se pueden dar dentro del colectivo LGTBIQA+: relaciones que incluyen personas trans, no binarias, queer o asexuales, entre otras.
También se observa que, aunque comparten raíces estructurales con las violencias de género –como el patriarcado, el machismo o la heteronorma, entre otros- las violencias que se detectan en relaciones sexoafectivas entre personas LGTBIQA+ tienen sus propias especificidades.
Por eso, hay que abordar estas situaciones desde un marco feminista e interseccional, que reconozca y atienda estas particularidades pero que también tenga en cuenta que estas violencias no se producen al margen del sistema patriarcal, sino que a menudo lo reproducen, aunque sea desde cuerpos, géneros y sexualidades no normativas.
Llenar un vacío en la atención
Este proyecto nace con la voluntad de llenar el vacío existente en la comprensión y ela abordaje de las violencias en las relaciones sexoafectivas entre personas LGTBIQA+ (conocido como violencias intragénero), una realidad a menudo invisibilizada.
También parte de las demandas de profesionales que se encuentran con una falta de marco conceptual y de herramientas para intervenir desde diferentes ámbitos, con una mirada feminista e interseccional.
Para recoger estas demandas, se organizan diferentes grupos focales con profesionales de servicios de atención e intervención social que trabajan con personas LGTBIQA+. En estos encuentros se trabajan diferentes temáticas, como:
- Los conceptos clave y los mitos que todavía rodean la violencia intragénero
- Las violencias visibles e invisibles y cómo se manifiestan en diferentes contextos
- Su frecuencia y los patrones que se están observando
- Los tipos de abordaje que se están utilizando actualmente y los retos que plantean
Desde el Centro LGTBI de Barcelona se ha detectado en los últimos años un aumento significativo de los casos atendidos por violencia en las relaciones sexoafectivas entre personas LGTBIQ+. Si en el 2023 el servicio de intervención social del Centro recogió 12 casos, en el 2024 fueron 22, mientras que el 2025 se cerró con más de una treintena de casos de violencia intragénero atendidos en el Centro.
Sin embargo, este aumento no se tiene que interpretar como un incremento lineal de la frecuencia de las violencias, sino principalmente como el resultado de una mayor capacidad de detección, identificación y acceso a los servicios.
Por una parte, la creación y consolidación de servicios específicos LGTBI, así como una mejor articulación con los circuitos de violencias machistas, ha reducido barreras de acceso históricas y ha favorecido que situaciones antes invisibilizadas lleguen a los recursos de atención. Por otra, los avances normativos e institucionales en Cataluña, junto con una mayor visibilización social de las violencias LGTBIfòbicas, han contribuido a legitimar la demanda de ayuda y a reforzar la confianza en los servicios especializados.
Hay que añadir también que la lucha feminista ha tenido un papel fundamental para cuestionar los mitos del amor romántico y hacer visibles las dinámicas de poder, control y desigualdad dentro de las relaciones afectivas y sexuales. Este marco crítico interpela directamente las relaciones LGTBI y ha facilitado que muchas personas puedan identificar violencias psicológicas, emocionales o económicas que anteriormente se normalizaban o se leían como conflictos entre iguales.
En conjunto, el incremento de casos atendidos refleja sobre todo un proceso de visibilización, reconocimiento y mejora de la accesibilidad a los servicios, más que un aumento repentino de la violencia en sí misma.
La mirada interseccional
Desde el Centro LGTBI se observa como los recursos y servicios existentes siguen teniendo una mirada muy heteronormativa sobre las violencias en las relaciones sexoafectivas, reproduciendo estereotipos LGTBIfóbicos o manteniendo prejuicios racistas. Hace falta una aproximación a la violencia intragénero con una mirada feminista interseccional que no genere más estigma y sea transformadora.
Desde esta perspectiva interseccional, se evidencia como las personas atravesadas por diferentes ejes de opresión son más vulnerables a las violencias. Por ejemplo, una persona trans en situación administrativa irregular será más vulnerable ante la violencia en cualquier ámbito, como la pareja, el trabajo, la vivienda o el ámbito institucional (por parte de extranjería o de los cuerpos de seguridad) y de la salud (como en el acceso a modificaciones corporales, como hormonación o cirugías).
Por lo tanto, durante el proceso de acompañamiento, es clave trabajar desde un enfoque estructural, reconociendo y dando respuesta a las múltiples y complejas desigualdades de las personas LGTBIAQ+. El riesgo de exposición a la violencia aumenta cuanto mayor es la discriminación y, paralelamente, disminuye la probabilidad de encontrar apoyo adecuado en un servicio.
La elaboración de un modelo de abordaje quiere contribuir a repensar y redefinir la conceptualización de los servicios y las metodologías de intervención profesional en la atención a las violencias intragénero. Este trabajo implica también redefinir el funcionamiento de los circuitos actuales, desde la acción coordinada y el trabajo en red entre los diferentes agentes y servicios especializados en violencia machista, así como de los ámbitos sanitario, social, policial, judicial, educativo, etc.
Las profesionales
El proyecto Intra+ está impulsado por el Centro LGTBI de Barcelona con la colaboración de Miriam Vázquez de Santiago y Marta Mariñas López, psicólogas especializadas en la atención al trauma que incorporan la perspectiva feminista queer e interseccional en su atención.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.