domingo, 1 de mayo de 2016

#hemeroteca #transexualidad | Aitor Álvarez: “Ahora me empiezo a ver en el espejo, ahora soy yo. Esa es la mejor sensación del mundo”

Imagen: Perspectiva Transexual / Aitor Álvarez

Aitor Álvarez: “Ahora me empiezo a ver en el espejo, ahora soy yo. Esa es la mejor sensación del mundo”.
Marta Ruiz, Diana Silva, Agnès Santos | Perspectiva Transexual, 2016-05-01

https://perspectivatransexual.wordpress.com/2016/05/01/aitor-alvarez-ahora-me-miro-en-el-espejo-y-por-fin-me-reconozco-a-mi-mismo/

Aitor Álvarez es un chico mallorquín, residente en Barcelona, de 22 años. Conocido en Youtube como “FTM Aitor”, comenzó su transición hace algo más de año y medio, aunque fue consciente de su transexualidad mucho antes.

Perspectiva transexual: ¿Con qué edad te planteaste tu transexualidad?
Aitor: Con 15 años. Uno de mis rolletes se echó un novio militar que resultó ser transexual. Cuando me lo presentó, me vi reflejado en él. Me dije “vale, esto es lo que me está pasando a mí, debería hacer algo”.

PT: Antes de los 15 años… ¿Qué sentías?
A: Antes de los 15 años piensas, “¿qué hago con mi vida?” Porque no sé qué me está pasando. A mí me gustaba desde siempre una chica de clase, desde parvulitos. Pensaba ¿Por qué? ¿Por qué no me gustan los chicos? Estuve con alguno, pero no tuve nada de cama con ninguno. De estos chicos yo pensaba ¡Qué cuerpazo tiene! Pero me refería a: “Yo quiero tener ese cuerpo”.

PT: Cuando fuiste consciente de tu transexualidad, ¿te informaste?
A: Realmente desde los 15 hasta los 21, cuando decidí hacer la transición, no busqué demasiada información. Lo que sí que miraba eran vídeos de chicos trans y pensaba que yo quería hacerlo, ir viendo la evolución de mi cuerpo.

PT: ¿Con quién hablaste primero sobre tu situación?
A: Se lo conté a mi hermana, luego a mi grupo de amigos y a mis padres.

PT: ¿Tenías miedo a su reacción?
A: Me daba miedo todo pero no quería seguir estando así. Pensaba: “mi padre Guardia Civil, mi abuelo Guardia Civil que había vivido la época de Franco… ¡hostia no sé cómo se lo tomarán!”.

PT: Finalmente, ¿Cómo se lo tomaron?
A: En general bien. A mi madre lo único que no le hacía gracia eran las operaciones. Pero el resto le daba igual, yo era su hija o su hijo y punto. Mi padre pensaba que era algo pasajero, me dijo que era una etapa, que ya se me pasaría.

PT: ¿Te produce rechazo ver fotos de cuando eras pequeño?
A: No sé.. Me jode porque hay algunas fotos que tengo el pelo más larguito, fotos en las que salgo vestido de rosa y con cara de enfadado… Tengo otras con el chándal y la pelota… Ojala pudiéramos decidir de tan pequeños, es una putada no poder explicar lo que te pasa… Yo de pequeño le decía a mi abuela “abuela, yo soy un nene”, pero claro, siendo padre, ¿cómo sabes que no se trata de un juego?

PT: ¿Por qué decidiste comenzar la transición a los 21 años?
A: Yo quería ser Guardia Civil, nacional o militar. Estuve estudiando y, como de chico no podía entrar por la altura, quise entrar como chica. Me puse como tope los 21 años. No entré al cuerpo, mi abuela materna murió, mis padres y mi hermana tuvieron que marcharse a Galicia. Fue entonces cuando decidí ir al Centro Médico y pedir cita para el endocrino. Le expliqué como me sentía y éste me dijo que antes de recetarme las hormonas, tenía que pasar por la consulta de un psicólogo y de un psiquiatra.

PT: ¿Qué tipo de preguntas te hicieron estos especialistas?
A: Me hicieron preguntas bastante personales pero supongo que lo hacen para saber si estás seguro de que quieres iniciar la transición, porque luego hay mucha gente que se echa atrás. Por ejemplo me preguntaron si preferiría volver con mi novia antes que ser un hombre o si tenía algún familiar que fuera trans o gay, qué papel tenía lo de querer ser Guardia Civil…

PT: ¿Crees que este proceso debería ser diferente?
A: Yo creo que el proceso que se sigue en Mallorca está bien. En cambio considero excesivo el que se realiza en Madrid o Barcelona, porque tener a una persona un año entero tratándola psicológicamente puede llegar a ser agotador para ésta.

PT: Cuándo comenzaste la transición ¿Sentiste miedo?
A: Muchísimo. Tengo pánico a las agujas y, aunque llevo muchos tatuajes, no es lo mismo que te pinchen y te metan tinta a que lo hagan para sacarte sangre. Lo que más miedo me daba eran las analíticas, tengo que sacarme sangre al menos cada seis meses en Mallorca para controlar el nivel de hormonas. Además, para hormonarte tienes que pincharte en el culo o en la pierna, en mi caso cada 21 días. También tuve mucho miedo cuando me hice la mastectomía, todo el procedimiento: las vías, la anestesia, el drenaje que te ponen en cada pecho…

PT: ¿Tuviste algún referente?
A: Había un chico, Skylarkeleven, del que vi un vídeo suyo muchísimas veces. En éste se veía desde toda su transición, desde cuando era una chica, hasta pasados dos años ¡El cambio físico era una pasada! Le había cambiado la voz, las facciones de la cara, el pelo… Luego, justo antes de empezar con mi tránsito, también miré videos de un chico de Valencia, Alex RR en Youtube y otro de Madrid que ya estaban en una fase mucho más avanzada de ésta.

Cambios hormonación

PT: ¿Qué cambios físicos has notado tras casi un año y medio de hormonación?
A: Cambia todo, a parte de la voz, ¡me ha salido pelo por todos lados! También es verdad que si vas un poco con constancia al gimnasio las hormonas te hacen aumentar la musculación con mucha más rapidez.

PT: ¿Y psicológicos?
A: Estos cambios me han sorprendido mucho… Resultará gracioso, pero lo que más he notado ha sido un aumento brutal la libido. Siempre dicen que los chicos se pasan el día salidos ¡pues yo ahora estoy igual! Además, ahora también soy más pasota. Cuando era chica necesitaba tenerlo todo muy planeado, ahora pienso: si no se puede hacer esto, se hará lo otro. Otros cambios son que ahora me cabreo menos, soy mucho menos celoso, porque entendí que hay que confiar. Pero eso, tiene más que ver con tu pareja que con el efecto de las hormonas.

PT: ¿Cuándo decidiste hacerte la mastectomía?
A: Al comenzar el tratamiento hormonal ya quería operarme, pero por la sanidad privada, por lo general, debe haber pasado un mínimo de 6 meses de tratamiento y, en el caso de la Seguridad Social, el mínimo eran 2 años de espera. Aunque un amigo se operó sin estar hormonando, depende de la clínica.

PT: ¿Por qué decidiste realizarte la mastectomía en Madrid y no en Mallorca?
A: En Mallorca no conozco a ningún cirujano que realice este tipo de intervención. Decidí hacerlo en Madrid porque ese tipo de mastectomía era la que yo quería hacerme. Además, la pude hacer a través de la Fundación Daniela. Por mi cuenta me hubiera costado alrededor de 4.500€, pero con la ayuda de la Fundación me costó 3.800€.

PT: ¿Por qué el nombre de Aitor?
A: Fue por casualidad. Mis amigos comenzaron con la broma de que me parecía a Mario Casas cuando salía en ‘Los Hombres de Paco’ y, como en la serie se llamaba Aitor, todos me llamaban así. Yo pensaba “¡Ojalá, ya quisiera yo parecerme a Mario Casas!”

Faceta youtuber

PT: ¿Por qué decides contar tu historia a través de Youtube?
A: Empecé a ver vídeos sobre trans, pero no encontraba gente que hablara del tema en castellano, solo Alex Romano. Quería ser como él, así que decidí contar mi historia para ayudar a quien se estuviera planteando algún tipo de transición.

PT: ¿Cuáles fueron tus objetivos principales?
A: Ayudar y ayudarme a mí mismo. Sobre todo para que gente como yo viera que yo también lo paso mal, que es normal, problemas tenemos todos.

PT: ¿Sobre qué hablas en el canal?
A: De cómo empezar. Es lo que más gente me pregunta: cómo empecé, si tuve miedo… Yo siempre digo lo mismo, “miedo se tiene pero, ¿tú qué prefieres? ¿Ser feliz aunque te cueste o mirarte en el espejo y no saber ni quién eres?”

PT: Además de ayudar al resto, has dicho que grabar estos vídeos también te ayudan a ti mismo. ¿A qué te refieres?
A: Hubo un vídeo, que es uno de los que más visitas tiene, que se llama “Por qué las cosas no van bien”. Eso le gusta a la gente, saber qué te pasa… Y yo, a veces necesito soltarlo. Es extraño, me sirve para desahogarme, pero, a la vez, no me gusta que se entere todo el mundo sobre cómo me siento, ¿Sabes? Al principio te da mucha vergüenza, aunque estés tú solo con una cámara, piensas que eso lo va a ver mucha gente, pero llega un momento que es como si se lo estuvieras contando a cualquier persona, aunque luego el vídeo a lo mejor ni lo subas, sirve de mucho.

PT: Para viajar ¿llevas algún tipo de documentación específica?
A: Antes de operarme llevaba el informe de la psicóloga y la documentación del endocrino. Ahora llevo un sobre que me dieron al operarme, donde por primera vez me llaman Don Aitor. Es el primer documento donde me llaman por mi nombre, así que pensé que tenía que guardarlo.

PT: En lo laboral, ¿te has encontrado con problemas?
A: Tan sólo una vez, en Mallorca. Estuve trabajando en una panadería ambulante. Había mucha tensión, un día hubo un problema porque el jefe creyó que habíamos perdido unos toldos del puesto. Se puso furioso, empezó a decirnos de todo y le dije que prefería dejar el trabajo. La respuesta de él fue “Así no te vas a poner rabo en la vida, no te vas a operar nunca, nunca vas a ser un hombre porque nunca vas a tener polla y si te pones no te va a funcionar, no vas a tener hijos nunca…”.

PT: Actualmente en los colegios apenas se informa sobre la transexualidad. ¿Qué opinas sobre ello?
A: Hacen falta charlas para que la transexualidad se normalice. A mi me dieron una sobre gays, lesbianas y bisexuales. No llegaron a profundizar en el tema de la transexualidad, pero alguien preguntó algo sobre la transexualidad y la chica dijo “la persona trans nace”.

PT: Cuando te dieron la charla sobre el colectivo LGTB ¿te surgieron muchas preguntas?
A: Claro… Unas semanas antes había conocido al chico transexual y fue cuando comencé a preguntarme todo. ¿Por qué tengo dos pechos si me veo como si fuera hombre? ¿por qué a otros chicos les barba y a mi no? ¿Por qué ellos van al baño de los tios y mean de pie, y yo tengo que hacerlo sentado?…

PT: ¿Cómo crees que se podría normalizar?
A: No se nos debe dar un trato especial por ser personas trans, por ejemplo hacer un baño para trans… ¿Qué cojones? Las chicas tienen su baño, los chicos también, pero habrá chicos que meen sentados y chicas que lo hagan de pie. No se debe tratar a las personas como transexuales, sino como sienten quien son, chico o chica. No se deben poner etiquetas.

PT: ¿Has desarrollado disforia?
A: No mucha… Me cuesta, porque estoy con una chica heterosexual, que obviamente ha estado con hombres, y yo lo soy , solo que incompleto, por decirlo de alguna manera, desde mi punto de vista. Al principio se me hacía difícil, porque me preguntaba “¿No le faltará algo?”. Antes de esto no me había sentido muy mal, pero esa incomodidad llegó sin querer, con las relaciones íntimas. Siempre tienes esa sensación, como ¡hostia! falta algo.

PT: Entonces, ¿No te importa no tener pene?
A: A ver, obviamente siempre me ha jodido no tenerlo, pero podría vivir sin operarme. Hay trans que no pueden vivir con ello, necesitan operarse. Para ellos, supone un problema mayor de lo que para mí lo es. A veces sí que hay pantalones qué dices… ¡Tio!. Por ejemplo, un pantalón de chándal… ¡Hace un poco de aire y no se marca nada! Y lo mismo en la playa… Quizás en un futuro me compro una prótesis para que se note… Sin embargo, por ejemplo en el tema del baño, pues bueno, ¡meo sentado!

PT: ¿Entra en tus planes operarte?
A: El tema de operarse es muy complicado. Una de las operaciones de cambio de sexo consiste en una prótesis y en la parte del escroto hay una bomba que hay que apretar para que el pene entre en erección, pero sinceramente, yo eso no lo quiero… Tan sólo recuperas un 40% de sensibilidad, hasta que no garanticen un mínimo de un 80% de sensibilidad, no me voy a operar.

PT: ¿Te has planteado utilizar prótesis?
A: Me compré una pero no me convenció, era demasiado grande, pero las hay muy variadas. Puedes encontrarlas desde 8€, hasta 600€. Éstas últimas sirven para todo: tener sexo, orinar…

PT: ¿Cómo estás ahora?
A: Yo ahora me veo bien. Si me hubieras preguntado hace seis meses, quizás te diría otra cosa… No me notaría tanto los cambios, se me puso la cara más gordita los primeros meses… Pero ahora me veo bien. ¡Ahora me veo feliz, me veo bien!. A veces la gente me crítica por las redes sociales, pero lo importante es sentirse bien con uno mismo.

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