domingo, 8 de marzo de 2009

#hemeroteca #garcialorca | La novia de Lorca y otros amores

La novia de Lorca y otros amores
Jesús Ruiz Mantilla | El País, 2009-03-08

http://cultura.elpais.com/cultura/2009/03/08/actualidad/1236466801_850215.html

Fue un amor de adolescencia desconocido hasta ahora. Los ojos azules de María Luisa Natera impactaron en el joven poeta en un balneario. Uno de sus grandes romances, como Emilio Aladrén, Rodríguez Rapún o Salvador Dalí.

Con el tiempo, el blanco y negro de las fotografías sólo deja entrever la sombra de una luz. La atrayente magnitud en una mirada algo esquiva. Pero esas imágenes sí dan fe de un verdadero misterio que hoy puede aclararse. Aquellos ojos que Federico García Lorca no quería contemplar ("... pero que sin mirarlos dan la muerte / con el puñal azul de su recuerdo", según dejó escrito en Madrigal triste de ojos azules) no responden a un mero tema poético, como muchos críticos han creído. Tienen nombre y dueña.

María Luisa Natera Ladrón de Guevara se llamaba. Y llevaba en la cara dos gotas juguetonas de agua marina en las que el poeta se zambulló apasionadamente. Fue, según sus hijos han reconocido ahora a Ian Gibson, un amor imposible de juventud. El hispanista lo desvela en su nuevo libro, "Lorca y el mundo gay" (Planeta), para el que, paradójicamente, ha encontrado uno de los secretos mejor guardados en su biografía: la primera novia de Federico García Lorca.

Gibson siempre sospechó que aquellos escritos primerizos no podían ser simplemente ensoñaciones. Coartadas de asuntos a explorar teóricamente o fogonazos imaginarios. "Siempre intuí que venían de experiencias traumáticas. De una pérdida que él sufrió como un drama", comenta el mayor biógrafo del poeta.

A menudo se ha ensalzado la preferencia y la fascinación de Lorca por el carácter femenino. En sus obras teatrales, donde realiza un auténtico tratado psicológico de la mujer, y en su poesía. Hasta el momento, su mayor musa poética conocida era otra muchacha con la que coincidía el mismo nombre pero diferente apellido: María Luisa Egea.

En ella se encuentran varios rastros de su época de juventud. Pero la aparición de esta otra muchacha, una niña de 15 años cuando se cruza en el camino de Lorca, que contaba 18, abre nuevas interpretaciones a las primeras etapas de su obra. Las que aparecieron en 1994 publicadas por Cátedra en un corpus deslumbrante y que forman una increíble juvenalia.

Se conocieron en un balneario. El investigador asegura que muy probablemente en Lanjarón, cerca de Granada, donde doña Vicenta, la madre de Federico, iba a menudo.

Solía acompañarla su hijo. María Luisa Natera estaba allí con su abuela. Pronto algo les unió: un piano de cola. "Mi madre tocaba muy bien. A los clásicos. Nos dijo que interpretaba piezas con Lorca a cuatro manos", comenta su hija María del Carmen Hitos Natera.

En los poemas citados aparece claramente un encuentro similar. "El piano de cola de sonido sangraba / con un vago Nocturno que un muchacho tocaba. / Ella vino a mi lado con su oro y su gasa. / ¿Es Chopin?... Sí, Chopin... / Y no dije nada. /... Después de separarnos / la tristeza me ahogaba".

La música unía dos sensibilidades entregadas al temprano romanticismo de Chopin y a la pasión por Beethoven. Lorca dudó durante mucho tiempo entre ser músico o escritor. Justo en esos años empezaba a inclinarse por la literatura, aunque nunca abandonaría su otra vocación. Pero pronto comprobaron que otras cosas les separaban. Luisa Natera venía de una familia rica de Córdoba. Nació en Almodóvar del Río en 1902, según ha constatado en su partida de nacimiento el propio Gibson. Hubiese sido difícil que los suyos permitieran una relación con quien no ocultaba ya su intención de ser poeta.

No es casualidad que en Córdoba, por aquella época, corriera un chascarrillo clarificador respecto a aquella familia: "Si quieres hacer carrera, cásate con un Natera". Pero la impresión que dejó en Lorca la muchacha fue intensa. "Le escribió varias cartas que ella guardó incluso después de casarse con mi padre", comenta su hija María del Carmen en su casa madrileña del Barrio del Pilar. Al final, Luisa contrajo matrimonio con Enrique Hitos Rodríguez. Era un hombre con alma de artista también. "Se empeñó y lo consiguió. Mi padre pintaba, aunque vivíamos de su farmacia. Ese retrato de mi madre es de él", indica señalando la pared.

En el cuadro, los profundos y arrebatadores ojos azules que embrujaron a Lorca también hipnotizan a quien ahora los contempla. Unos ojos de generoso reparto genético que ha heredado su hija, y también sus nietas, a juzgar por las fotografías que tiene por la casa. Son la marca de los Natera. Pero hubo otras cosas que sin duda impactaron tanto en el poeta que la perdió como en el pintor que se acabó casando con ella. "Mi madre tenía una sensibilidad, una inteligencia y un sentido del humor impresionantes. Era muy ingeniosa, divertida y bromista".

Probablemente aquella mujer fue consciente del rastro que dejó en Lorca: "Tenía una biblioteca muy completa, con todas sus obras conocidas". El poeta permaneció junto a ella, de alguna manera. También la joven guardó durante años sus cartas. Aunque éstas desaparecieron. "Las quemó mi padre. No creo que fuera por celos. Más bien lo hizo por miedo. Era republicano y temía que en un registro de la Falange descubrieran en su casa las cartas de un represaliado".

Una pena. Sólo la palabra de la familia basta para comprobar la historia. Pero es una palabra que encaja a la perfección en la obra del autor. De ahí la seguridad de Gibson para desvelarla. Aunque falten pruebas. "Existía también una fotografía de ellos dos en el balneario con más gente. Pero por más que la busco, no la encuentro", asegura María del Carmen.

Fueron sus hijos quienes entraron en contacto con el hispanista. A raíz de la serie que emitió Televisión Española dirigida por Juan Antonio Bardem sobre la muerte del poeta. "En ella se hablaba de María Luisa Egea, y ellos me escribieron para contarme la historia de su madre", recuerda ahora.

Durante años, María Luisa Natera nunca les habló de aquel poeta simpático y con encanto, sensible y frágil que se enamoró de ella. Hasta que cuando corrían los años setenta y su hija empezaba a acudir a las fiestas del Partido Comunista, el nombre del artista salió en su presencia. "Me compré libros de Alberti, de Blas de Otero y de Lorca. Fue entonces cuando mi madre empezó a hablarnos de él. Nos dijo que fue su pretendiente".

Federico siempre fue un niño y un joven especial. Consciente de ser diferente del resto. En aquellos tiempos, cuando conoció a su amor de juventud, venía de una época turbia en el instituto de Granada, al que fue a parar después de una infancia feliz en su pueblo. "Se sentaba en el último banco. Le llamaban Federica", cuenta el hispanista. Su identidad sexual estaba comenzando a abrirse paso de manera ambigua, extraña en un mundo donde no se toleraban ciertas cosas. "Debía de ser horrible sentirse homosexual en la España de aquellos años. Pero mucho peor era serlo en Granada", añade Gibson.

El Lorca joven es un artista que empieza a proyectar los grandes temas que no abandonará nunca. "Es de un anticlericalismo y un antimilitarismo salvajes. Tenía también mucho miedo de parecer afeminado". Eso, unido a otros complejos: unos andares torpes debido a que tenía una pierna más larga que otra, cierta trabazón física que salvaba con un impresionante don de gentes. Empezó pronto a ser lo que fue: "Un anticlerical cristiano, rebelde, pendiente de las injusticias sociales que vio de niño en Fuentevaqueros y homosexual. No se le puede entender sin esto", insiste Gibson.

Es una faceta que siempre ha resultado incómoda para muchos. Empezando por parte de su familia y acabando por un sector conservador de la crítica. Pero esas reticencias son hoy completamente incomprensibles. Como incomprensible fue la aparición en el Abc de la época de Luis María Anson de sus Sonetos del amor oscuro. Aquello indignó a poetas como el Nobel Vicente Aleixandre, amigo y compañero de generación de Lorca. "No podía comprender cómo un periódico con el consentimiento de la familia, para empezar, cambiaba el título y los llamaba Sonetos de amor. Así aparecieron en la citada portada de 1984. Menos aún que en ninguno de los análisis que los acompañaban se hiciera la más mínima alusión a su inspiración homosexual". Es más, Aleixandre llegó a decirle a su amigo el poeta andaluz José Luis Cano: "Se ve que la palabra homosexual todavía es tabú en España, en ciertos medios, como si el confesarlo fuese un descrédito para el poeta. Todo eso viene de muy antiguo, de cuando la Inquisición quemaba vivos a los culpables del delito nefando".

Aquel amor oscuro también tenía, en gran parte, cara y nombre: Rafael Rodríguez Rapún, secretario de La Barraca y de Lorca. El poeta se había enamorado perdidamente de él, según le confesó a su amigo Cipriano Rivas Cherif. Aunque no es una obra que deba analizarse sólo en ese sentido. Se lo razonaba el mismo Aleixandre a Gibson en 1982: "Era el amor de la difícil pasión, de la pasión maltrecha, de la pasión oscura y dolorosa, pero no quería decir específicamente amor homosexual". No tuvo futuro esa pasión adolescente con María Luisa Natera, como tampoco lo tuvieron posteriores historias siempre truncadas. "Es horrible no poder vivir una vida como se desea. Él nunca lo consiguió. Nunca tuvo derecho a esa felicidad". Cuando algún periodista le preguntaba, no sin cierta mala intención, por qué no se había casado, Lorca siempre respondía: "Me debo a mi madre".

Pero aparte de doña Vicenta, Lorca amó con locura a otras personas. El caso de Rapún fue el más trágico porque su pasión quedó truncada por la muerte de ambos. Con una coincidencia potente en su vínculo. El mismo día que se cumplió un año de que al poeta le asesinaran salvajemente en Granada junto a dos toreros y a un maestro de escuela, el joven Rapún moría en el frente. Dirigía un batallón en Bárcena de Pie de Concha (Cantabria), y uno de sus subordinados, Paulino García Toraño, le contó a Gibson que más bien saltó de la trinchera y se dirigió hacia su triste destino de forma suicida.

Tampoco Lorca fue correspondido por otros. No le quiso el escultor Emilo Aldrén. "Ocultó su relación con Lorca, más cuando él se convirtió, con el tiempo, en uno de los artistas del régimen", asegura Gibson. El autor recuerda también cómo Maruja Mallo una vez le confesó que fue Federico quien le robó a Aladrén que era, según ella, un auténtico efebo.

Otra pasión conocida fue la que le unió con ese ser asexuado, medio andrógino y maniaco obsesivo que era Salvador Dalí. Por cierto, el único amigo del poeta que habla de sus experiencias carnales. O de los intentos y el empeño de Federico en que mantuvieran relaciones. Algo que Dalí, según él mismo confiesa en sus memorias, rechazó. Aunque se sintiera muy halagado por el hecho de que el mayor poeta de España quisiera poseerlo.

Todos ellos, en su felicidad y su fracaso, proporcionaron al torrente creativo del poeta sensaciones y emociones suficientes como para componer con una angustia rebelde y asfixiante sonetos oscuros y emocionantes como éstos:

"Huye de mí, caliente voz de hielo,
no me quieras perder en la maleza
donde sin fruto gimen carne y cielo.
Deja el duro marfil de mi cabeza,
apiádate de mí, ¡rompe mi duelo!
¡Que soy amor, que soy naturaleza!"

sábado, 28 de febrero de 2009

#libros #feminismo | Vetas de Ilustración : reflexiones sobre feminismo e Islam

Vetas de Ilustración : reflexiones sobre feminismo e Islam / Celia Amorós
Madrid : Cátedra, 2009 [02]
312 p.
Colección: Feminismos
ISBN 9788437625324 / 20 €

/ ES / ENS
/ Etnocentrismo / Feminismo / Filosofía / Multiculturalidad / Patriarcado / Población musulmana
Biblioteca UPV/EHU
https://millennium.ehu.es/record=b1620155~S1*spi

El presente libro trata de situar el feminismo frente a dos de sus referentes polémicos en la era de la globalización: el multiculturalismo y el etnocentrismo. Constatamos que las culturas son realidades sociales e ideológicas complejas en las que se producen hibridaciones y procesos crítico-reflexivos, disensos, relevos de legitimidades: llamamos a estos fenómenos "vetas de Ilustración". Y podemos contrastar, estudiando el caso del Islam, que en estas "vetas" se producen problematizaciones e irracionalizaciones de la condición femenina que son características del feminismo. Analizamos cómo tienen lugar en los relevos de los discursos patriarcales acerca de las mujeres, que dejan un espacio para que éstas procedan a su propia autodesignación. Ilustramos, por fin, este análisis y lo contrastamos con movimientos sociales como el francés "Ni putas ni sumisas".

DOCUMENTACIÓN
Celia Amorós: «El relativismo cultural resulta suicida para el feminismo»
Aritz Insausti | Naiz, 2010-02-08

http://gara.naiz.eus/paperezkoa/20100208/181796/es/El-relativismo-cultural-resulta-suicida-para-feminismo
Feminismo e Islam vistos por Celia Amorós
La filósofa presentó en IPES su libro "Vetas de Ilustración. Reflexiones sobre feminismo e Islam". Pensadora feminista, Amorós aprueba la propuesta francesa de eliminar el burka de espacios públicos.
Michelle Unzué | Diario de Navarra, 2010-01-31
http://www.diariodenavarra.es/20100131/culturaysociedad/feminismo-e-islam-vistos-celia-amoros.html?not=2010013101145773&idnot=2010013101145773&dia=20100131&seccion=culturaysociedad&seccion2=culturaysociedad&chnl=40
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RESEÑAS
Vetas de Ilustración. Reflexiones sobre feminsimo e islam / Herminia Luque Ortiz

http://www.lacavernadeplaton.com/resenasbis/celia0910.htm

#libros #mujeres #franquismo | Individuas de dudosa moral : la represión de las mujeres en Andalucía (1936-1958)


Individuas de dudosa moral : la represión de las mujeres en Andalucía (1936-1958) / Pura Sánchez ; prólogo de Isidoro Moreno
Barcelona : Crítica, 2009
332 p. : il.
Colección: Crítica Contrastes
ISBN 9788474239096 [2009-02]
/ ES / ENS
/ Andalucía / Franquismo / Historia – Siglo XX / Mujeres – Historia / Mujeres en el franquismo / Persecuciones políticas
Biblioteca UPV/EHU
http://millennium.ehu.es/record=b1747734~S1*spi

En los años de la guerra civil y del franquismo las mujeres andaluzas sufrieron la dureza de la represión de un modo peculiar, no sólo como consecuencia de los abusos a que eran sometidas –Queipo de Llano ya había avisado que «dar patadas y berrear» no las iba a salvar de la violación– sino porque se las quería castigar por haber pretendido emanciparse de la función subordinada a que las condenaba su condición; algo que resultaba aun más grave cuando se trataba de mujeres del pueblo, de “individuas de dudosa moral”. Pura Sánchez ha reconstruido este clima de acoso y estas prácticas represivas a través de los expedientes de los tribunales militares, completados con otros documentos y con testimonios vividos. De su trabajo surge una multitud de historias individuales de humillación y sufrimiento, a la vez que el panorama de una sociedad en que las mujeres habías de acomodarse a la subordinación y la dependencia.

ENLACES
Planeta | Individuas de dudosa moral
http://www.planetadelibros.com/individuas-de-dudosa-moral-libro-17382.html
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DOCUMENTACIÓN
"Individuas de Dudosa Moral. La Represión de las mujeres en Andalucía (1936-1958)"
Punto de varios, 2010-06-16
http://puntodevarios.blogspot.com.es/2010/06/individuas-de-dudosa-moral-la-represion.html
Ellas hacen memoria
Represaliadas por Franco. Algunas esquivaron la cárcel y otras lograron sobrevivir, pero todas fueron denigradas
Olivia Carballar | Público, 2010-03-14
http://www.publico.es/espana/301363/ellas-hacen-memoria
La mujer en los años de dudosa moral
Ana Fernández | Diario de Sevilla, 2009-03-07
http://www.diariodesevilla.es/article/sevilla/368213/la/mujer/los/anos/dudosa/moral.html
Reseña: “Individuas de dudosa moral”, de Pura Sánchez
Foro por la Memoria de Granada, 2009-02-15
http://foromemoriagranada.wordpress.com/2009/02/15/lectura-recomendada/
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Y TAMBIÉN…
Montehermoso | Mujeres bajo sospecha. Memoria y sexualidad, 1930-1980
http://montehermoso.net/pagina.php?m1=&m2=&m3=&id_p=983
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ZUFRE
Teodora, Modesta, Josefa, Amadora, Felipa, Mariana, Dominica, Bernabela…
María Serrano | Andaluces Diario, 2014-11-19

http://www.andalucesdiario.es/ciudadanxs/teodora-modesta-josefa-amadora-felipa-dominica-mariana-bernabela/
Las "25 rosas" de Zufre esperan en una fosa común 77 años después
Diario Sur, 2014-11-04

http://www.diariosur.es/agencias/andalucia/201411/04/rosas-zufre-esperan-fosa-231183.html

#libros #historia | Nuestro lado oscuro : una historia de los perversos


Nuestro lado oscuro : una historia de los perversos / Élisabeth Roudinesco; traducción de Rosa Alapont
Anagrama, Barcelona : 2009
255 p.
Colección argumentos ; 390
ISBN 9788433962850 [2009-02] / 16 €
ENS / ES
Historia / Literatura / Perversión sexual / Sexualidad
Biblioteca UPV/EHU · Sbc
http://millennium.ehu.es/record=b1572831~S1*spi

¿Dónde empieza la perversión y quiénes son los perversos? Desde la aparición del término en la Edad Media, se considera como tal a aquel que goza con el mal y con la destrucción de sí mismo o de otro. No obstante, cada época la juzga y la trata a su manera. La historia de los perversos en Occidente se narra aquí a través de sus grandes figuras emblemáticas, desde la época medieval (Gilles de Rais, los místicos, los flagelantes) hasta nuestros días (el nazismo en el siglo XX, los tipos complementarios del pedófilo y el terrorista en la actualidad), pasando por el siglo XVIII (Sade) y el XIX (el niño masturbador, el homosexual, la mujer histérica). Nuestra época, que cada vez cree menos en el hecho de que cada uno de nosotros encierra su lado oscuro, finge suponer que la ciencia pronto nos permitirá acabar con la perversión. Sin embargo, ¿quién no ve que al pretender erradicarla corremos el riesgo de destruir la idea de una posible distinción entre el bien y el mal, que se halla en la base misma de la civilización? «Una historia extraordinaria de la transgresión, un ensayo apasionante» (Jean-Marie Durand, Les Inrockuptibles).

Nuestro lado oscuro
Paula Marrafini | elpsicoanalisis.org.ar, 2009 

Así como Freud pudo describir la histeria a partir de una serie de pacientes características, Elisabeth Roudinesco realiza el análisis de la perversión a partir de los personajes que la han representado a lo largo de la historia. Este análisis, ecléctico en su espíritu, ya que excede el mero estudio de la misma como estructura psíquica, comienza en la edad media, donde repasa algunas vicisitudes religiosas implicadas en el tema, para continuar con la letra sadiana, y finalizar en la legalización del mundo perverso, en el contexto de los excesos de Auschwitz. En este caso, no ahorra en mencionar particularidades, puntualizando y personalizando, una vez más, en los personajes que hicieron posible el acto perverso. Es que es esto lo que quizás redunda en todo el texto, no hay perversión posible, sin perverso que la efectivice. La organización del libro, además, sigue cierta cronología y no es casual, ya que le permite historizar los cambios en las formas sociales y clínicas de las perversiones, expresadas de acuerdo a las características de la época. Y a partir de esta cuestión epocal es que se pregunta, en el contexto actual de una sociedad globalizada y posmoderna, donde predomina a través del discurso científico y el ecológico cierta negación del concepto de perversión; ¿Quiénes encarnan hoy a los personajes que podían delinearse con mayor claridad en otras épocas? ¿Quiénes representan hoy a la perversidad? ¿Los que transgreden la norma, o quiénes censuran estas transgresiones?
En palabras de la autora: “Si la sociedad industrial y tecnológica de hoy tiende a devenir perversa unas veces por la fetichización pornográfica de los cuerpos, otras a través del discurso médico puritano que anula la noción de perversión, y otras, en fin, por la elaboración de tesis insensatas sobre la relación del hombre con el animal, queda por identificar quiénes son ahora los perversos, dónde comienza la perversión y cuáles son los grandes componentes del discurso perverso actual”
“…parecería que en la actualidad el discurso perverso procede no de rebeldes surgidos de la raza maldita y capaces de desafiar la ley, sino de quienes quieren prohibir a los antiguos invertidos el acceso a un nuevo status legal”
Finalmente, en las últimas páginas, Roudinesco aprovecha este análisis psicosocial para transparentar la idea que nos desea transmitir, cuanto más intensa la anulación de la noción de perversión, cuando menos capaces seamos de nombrarla, mayor será la medida en que nos encontremos con nuestro lado oscuro.

DOCUMENTACIÓN
Nuestro lado oscuro
María Bertoni | Espectadores, 2010-09-17

http://espectadores.wordpress.com/2010/09/17/nuestro-lado%C2%A0oscuro/
Élisabeth Roudinesco: Nuestro lado oscuro. Una historia de los perversos
El Imparcial, 2009-07-08

http://www.elimparcial.es/noticia/43410/libros/elisabeth-roudinesco-nuestro-lado-oscuro-una-historia-de-los-perversos
Nuestro lado oscuro. Una historia de los perversos
Nora Catelli | El País, 2009-05-30

http://elpais.com/diario/2009/05/30/babelia/1243639029_850215.html
Entrevista a Elisabeth Roudinesco | “El mal fascina, por eso lo negamos”
“Nuestro lado oscuro. Una historia de los perversos”, el último libro de la francesa Elisabeth Roudinesco, mezcla de manera inquietante lo que son sus dos pasiones: la historia y el psicoanálisis. En este nuevo trabajo recorre lo que fue considerado a lo largo del tiempo como “perversión”, es decir, una especie de historia de las nociones de bien y mal, desde los flagelantes de la Edad Media, pasando por el infanticida Gilles de Rais, el Marqués de Sade y el nazismo, para describir el estado de cosas en una sociedad a la que la autora define como perversa.
Marcos Mayer | Perfil, 2009-05-24
http://blogs.periodistadigital.com/eldivan.php?p=236783&more=1&page=1
Élisabeth Roudinesco: 'Nuestro lado oscuro'
Carlos Manuel Lopez Ramos | El sexo de los libros | andaluciainformacion.es, 2009-03-27

http://andaluciainformacion.es/portada/?a=40229&i=5&f=0&b=1005
Planeta Eros
Ramón Reboiras | El País, 2009-03-07

http://elpais.com/diario/2009/03/07/babelia/1236386352_850215.html
Nuestro lado oscuro
Peatóm, 2009-02-28

http://www.peatom.info/3y3/lomastres/117812/nuestro-lado-oscuro/
Atrapados por el lado oscuro
De los místicos a Bin Laden, Élisabeth Roudinesco traza una historia de la perversión
Ignacio Vidal-Folch | El País, 2009-02-27
http://elpais.com/diario/2009/02/27/cultura/1235689201_850215.html

domingo, 8 de febrero de 2009

#hemeroteca #juventud | La generación sin armario

La generación sin armario
Luz Sánchez-Mellado | El País, 2009-02-08
http://elpais.com/diario/2009/02/08/eps/1234078015_850215.html
 
Es posible que los peces gordos de Telecinco no se hayan enterado. Pero Macarena, “Maca”, Fernández, pediatra de “Hospital Central”, la teleserie decana de la casa, es un icono para ciertas chicas españolas. Maca es guapa. Competente. Carismática. Y lesbiana. Rocío Fernández no se pierde un capítulo. No los mira en la tele de su casa, donde vive con sus padres. Prefiere verlos sola. Por eso se los baja de Internet. Fue en cualquier parte, con el portátil acunado en el regazo, donde la adolescente Rocío visualizó cómo quería ser de mayor.

"Gracias a la historia de amor entre Maca y Esther vi que es posible amar a otras mujeres, casarse, ser madre con otra, tener éxito y respeto social. Que esto es natural y bonito, que no eres un bicho raro ni tienes que sufrir por ello. Maca me ayudó a salir de mi propio armario, el de mi familia y el del mundo".

Rocío tiene 21 años, estudia Ingeniería de Obras Públicas y es lesbiana. No lo va pregonando. Tampoco lo oculta. Vive como siente, punto. Ellas han tenido a Maca. O a Diana, la devoramujeres de “Siete vidas”. O a Lindsay Lohan, ex novia adolescente de América, hoy pareja de la dj Samantha Ronson. Los chicos, a Fidel, el chaval hipersensible de “Aída”. Al comunicador estrella Jesús Vázquez. O al mismísimo Fernando Grande-Marlaska, juez de la Audiencia Nacional, aconsejando en las vallas el uso del preservativo a los hombres que, como él, tienen relaciones sexuales con otros hombres.

Todos, ellos y ellas, han visto el cielo abrirse ante sus ojos con sólo teclear la palabra gay o lesbiana seguida del nombre de su ciudad en Internet. La nueva generación de homosexuales españoles ha crecido con referentes. Espejos donde mirarse. Ejemplos en los que reconocerse. Y derechos adquiridos. Rocío estrenó su mayoría de edad en 2005, el año en que se aprobó la ley de matrimonio de personas del mismo sexo. El cuarentón Marlaska no tuvo esa suerte.

Su señoría lo confesaba ante los chavales de un instituto madrileño. "Tuve clara mi orientación sexual desde muy joven, pero perdí 25 años de mi vida afectiva por la ley del silencio. Hasta los 35 años no lo reconocí ante el mundo". Marlaska y muchos de sus coetáneos han pasado su juventud apolillándose en el ropero. Entre otras cosas porque hasta los ochenta no se derogó la Ley de Peligrosidad Social, que consideraba delincuentes a los homosexuales. Algunos, habituados a una confortable reclusión privada o reprimidos por la intolerancia social, han elegido quedarse a vivir dentro. La generación de Rocío no está dispuesta a perderse nada.

Criados en la cultura de la inmediatez, acostumbrados desde bebés a pedir y que se les conceda, los nuevos gays y lesbianas no conciben esperar para empezar a vivir como son. Sin alardes, sin complejos. Por eso cada vez son más los que deciden contarlo en casa en cuanto ellos mismos lo tienen claro. Cuando se produce su despertar sexual. Cuando se enamoran. Cuando se lo pide el cuerpo. Aunque sufran. Aunque duela. A ellos y a los suyos. Una vez que descerrajan el armario de casa, el resto es más sencillo de franquear. El problema pasa a ser de los demás. De quien no les acepta. Pagado el peaje de la confesión de su “diferencia”, suelen ponerse el mundo por montera.

Nadie dijo que fuera fácil. Ni gratis. No es casual que casi todos los que aquí dan la cara sean universitarios urbanos. El grado de visibilidad de los jóvenes gays es directamente proporcional a su extracción social, su nivel de estudios y el número de habitantes de su localidad. El 9,1% de los escolares de secundaria se declara homosexual. Pero la homosexualidad es la primera causa de acoso en los institutos, según los colectivos gays. Uno de cada tres chicos cambiaría de pupitre si supiera que su compañero es gay. Un 90% del alumnado cree que lesbianas y gays son peor tratados que los demás. Y lo más terrible: un tercio de los suicidios juveniles tiene su causa en la dificultad para asumir o ejercer en libertad la propia orientación sexual, si se extrapolan los datos de un estudio del Instituto de la Salud de Francia.

"Maricón es la palabra más usada en el instituto, vale para todo", confirma Álex Quesada, de 21 años, estudiante de Comunicación. "Yo sufrí acoso. No concretamente por gay, sino por ser el “pringao”, el débil, y encima “delicado”. Me machacaban. A los 13 años me atraían los chicos, pero también algunas chicas. Estaba en pleno desarrollo de mi sexualidad. Lo que más teme un adolescente es el rechazo, quedarse aislado, y yo estaba cagado". Quesada pasó años "emparanoiado". Ya no tiene miedo.

"En casa me pillaron mirando páginas de tíos en Internet. La reacción de mis padres fue negarlo, aplazar el conflicto: 'Es una etapa, ya se te pasará', dijeron. Pero no se me pasó". Así que a los 16 años se plantó delante de sus progenitores -profesionales liberales- y les soltó: "Esto no es una etapa ni quiero que lo sea. Yo soy así, esto es lo que hay". Tras esa fachada de seguridad, Álex temblaba. "El miedo al rechazo depende de lo que te importe la persona. Y no lo hubo. Sospecho que mi madre lo sabía. Ellas lo saben. Y que a mi padre no le hizo ni puta gracia. Les costó asumirlo, supongo que es normal, son generaciones distintas. Nadie les preparó para tener un hijo homosexual".

Estamos en una cafetería de barrio. Las señoras de al lado están fascinadas. El local está casi vacío, pero Quesada ha escogido este velador codo con codo con ellas. No tiene nada que ocultar. "Tampoco creo que haya que ir diciendo: 'Hola, me llamo Álex y soy gay'. Para empezar, se me nota".

-¿En qué?

-¿No ves cómo cojo el cigarro? Además, tengo espejos en casa. De chaval no tenía tanta pluma. Pero cuando sales del armario te quitas la losa y actúas con naturalidad.

Quesada estudió en el instituto Duque de Rivas, de Rivas-Vaciamadrid. Fue allí donde el juez Marlaska confesó su pasado en el armario. Álex abrió el suyo con la llave de Internet. "Es el gran aliado", dice. "Ahí conocí a los primeros chicos. No puedo imaginar la vida de los que tenían que ir a un cine o bar de ambiente para ver gente como ellos. Esa sordidez me la he ahorrado".

El horizonte terminó de despejársele al acabar la ESO. "En el insti hay mucho cafre. Manda la masa, y la masa es heterosexual. Fuera también, pero incluso en los ambientes más retrógrados la homofobia es políticamente incorrecta. En otros, ser gay es hasta chic". La cultura, el arte y la moda son algunos de esos ámbitos. Las facultades de Audiovisuales, como la de Álex, también. "Claro que hay gente de mi generación dentro del armario. Me parece legítimo. A mí se me quedó pequeño: apestaba a naftalina".

Marta Gómez no ha estado un minuto dentro. Ni siquiera el mes que duró lo que esta estudiante de Comunicación de 22 años llama su "lucha interna". "En el instituto empecé a fijarme en chicas", relata. "Vi que las personas que me atraían eran de mi sexo. Para mí no fue una opción consciente. Soy así. Pero la sociedad te empuja a ser heterosexual. Tú eres la primera que lo consideras raro. Primero te planteas que cómo vas a ser lesbiana; como mucho, bisexual. Hasta que lo vas asumiendo, aceptando, y entonces viene otro problema: decírselo a los tuyos".

La madre de Marta no se desmayó cuando su hija de 14 años le confesó sus sentimientos. Carmen Garrido, de 56 años, lleva décadas oyendo cuitas de adolescentes en los colegios donde ha ejercido de psicóloga. Ahora tenía trabajo en casa. "Algo había notado. Tenía otro tipo de antenas además de las de madre", confirma. Marta ha invitado a sus padres a la entrevista. "Al principio creímos que podía ser la ambivalencia de la adolescencia. Le dijimos que no se pusiera etiquetas, que viviera abierta a evolucionar de una forma u otra. Nosotros estuvimos alerta, presentes sin presionar, hay que tener paciencia. Te preocupa que sufra, que la hieran. Pero a un hijo no se le ponen condiciones. No es tuyo, es una persona".

Marta tomó el consejo al pie de la letra. Siguió su vida. Libre. Sin miedo. Empezó a llevar amigas a casa. A invitar a sus novias -"soy de relaciones largas"- a los eventos familiares. La fuerza de los hechos y la costumbre hicieron el resto. Ahora las cosas están claras. Para todos. "La sorpresa de los allegados es gradual y se supera", dice Mariano, su padre, un consultor de 50 años. "Somos una familia unida que acepta a la gente como es".

-Disculpen que se lo diga, pero parecen ustedes unos padres de anuncio.

-Soy consciente de que nuestro caso puede no ser mayoritario. Tengo compañeros que me dicen marica porque me doy crema de manos. Mentiría si dijera que no tenemos cierta inquietud: esto no lo acepta todo el mundo. Somos católicos, y la manifestación de los obispos contra el matrimonio gay nos ofendió profundamente.

Marta conoce su suerte. "Mi pareja está aún en proceso de contárselo a sus padres". Ella no se esconde, pero tampoco se exhibe. En el instituto no lo contó a nadie. "Si te insultaban por sacar buenas notas, imagínate por lesbiana". Luego lo ha dicho a quien más le importa. "Al resto, ¿para qué?". Lo que sí ha hecho es colgar en YouTube la presentación de “Vidas de cristal helado” (Atlantis), la novela que escribió a los 18 años. La protagoniza una chica lesbiana que vive en Reata, "un sitio en el que no puedes ser tú mismo". Alguien que no tuvo su suerte.

La exposición en Internet es el activismo particular de Marta. "Sé que tenemos libertad gracias a la lucha de los mayores. Pero yo soy diferente. No he tenido esa amargura. Vivo con alegría. Eso también es activismo".

Ella es una 'nativa digital'. Forma parte de la generación que no recuerda el mundo sin Internet. Para la que la Red es el medio natural. La frontera se sitúa en torno a la treintena. Los mayores son ya “inmigrantes digitales”. El 83% de los jóvenes españoles son usuarios de redes sociales. Gays y lesbianas las usan el doble que los heterosexuales, según la firma MediaMetrix. Internet bulle de testimonios “arcoíris”. Lesbianas y gays que se confiesan a la ciudad y al mundo. "Viviendo a pleno, sintiendo por primera vez, experimentando, sexualidad, 17 años, gilipollez, adolescencia", declara un tal Mikami en su perfil personal (creciendodeprisa) en Blogspot. También los hay colectivos.

En cuanto acabe esta reunión, sus asistentes colgarán las fotos en YouTube, Tuenti, Facebook, MySpace y Fotolog. Así levantan acta los activistas digitales. Autoafirmándose. Dejándose ver. Poniéndose a un golpe de ratón de quien lo desee. Estamos en la Facultad de Arquitectura. Un grupo de chicos y chicas ocupan el aula. Son estudiantes de “teleco”, informática, aeronáutica, derecho. Y miembros de Arcópoli, la asociación LGTBH (Lesbianas, Gays, Transexuales, Bisexuales y Heterosexuales) de las universidades Politécnica y Complutense de Madrid.

Creada en 2004, Arcópoli es una asociación innovadora. Gays y lesbianas; “homos” y “heteros” trabajando -"y divirtiéndose"- juntos. "No somos feministas, ni machistas, ni de un partido ni otro, sino un grupo de iguales luchando por la igualdad", dice Rubén López, ingeniero de telecomunicaciones. Ló­pez, de 29 años, se creía "el único maricón de ingeniería" cuando vio un cartel de Arcópoli. "Tenemos referentes, sí, pero nos faltan arquitectos/as, ingenieros/as, médicos/as, y no sólo actores o artistas", dice. "Aquí estamos, somos profesionales fuera del armario. Algo se mueve y no tiene vuelta atrás".

Araceli Cuevas y Esther Martínez conocen sus derechos y los ejercen. A sus 26 años, llevan tres casadas. No fue un impulso. Llevaban 10 años de noviazgo. Cuevas y Martínez practican "activismo de hecho". No creen que declararse lesbianas sea parte de su intimidad. "Decir en el trabajo que vas con tu mujer a una casa rural es activismo puro y duro. Intimidad sería contar qué hacemos en la cama". Esther y Araceli también pasaron su "calvario". Cuando supieron lo suyo, sus padres las llevaron al psicólogo "a ver quién estaba equivocado". "Yo te he parido y sé lo que sientes", le dijo a Esther su madre. "Se le pasó cuando me preguntó si yo lo sentía como una putada de la vida y le respondí que soy más feliz de lo que nunca imaginé. Ahí se acabó el drama".

"Hay que entenderlos. Para ellos es un marrón, es un trauma decir a todos que tu hijo es homosexual. Cuando tú sales del armario, les metes a ellos", confirma Rocío. "En sus expectativas no entra que su hijo sea gay. Creen que no tendrán nietos, que su árbol genealógico se seca, pero como te quieren, lo acaban aceptando", zanja Araceli.

Gritos, lágrimas y, al final, un abrazo. Muchos describen así el momento en que confiesan a sus padres su homosexualidad. Duele, pero compensa, dicen. A todos. "Esta generación es la más planificada de la historia", aporta Gerardo Meil, sociólogo y autor del ensayo “Relaciones entre padres e hijos en la España actual” (La Caixa, 2006). "Son los reyes de la casa. Las relaciones dentro de la familia han cambiado. Hay que negociar antes de llegar al conflicto porque los lazos ya no se suponen para toda la vida, se pueden romper. Ese abrazo significa: 'Eres diferente, pero te integramos'. Los padres saben que o les aceptan o les pierden".

Omar Hossain no olvida el achuchón de su padre en la hora de la verdad. El señor Hossain fue el último en enterarse. A Omar le atraían los chicos desde el parvulario. "Tenía un instinto sexual fuerte, pero esperaba que se me fuera. Hasta que pensé: 'Joder, ¿qué va a ser de mí? Esto no se me quita".

Hossain, hijo de padres separados, siguió el itinerario habitual: Internet, primeras citas, primeros amores. Fue saliendo del armario de amigo en amigo. "Según lo iba diciendo, me sentía mejor". Hasta que, a los 19 años, estudiando fuera de casa, se confesó. Primero a su madre, por teléfono. Después a su padre, mientras iban en coche. "No dijo nada. Salió en una gasolinera y al volver me abrazó. Él es musulmán. Me dijo que mi vida era mía. Hasta hoy", dice Omar, de 23 años. Sólo lamenta el tiempo perdido. "Salí tarde y no pierdo un minuto. Tengo derecho a disfrutar de mi sexualidad".

Silvia y Neus Sanchis son artistas y tienen 23 años. Se apellidan igual, pero no son familia. Aún. Planean casarse. Tener hijos: "Uno cada una". Por ahora viven juntas en un piso que pagan con los 210 euros de la renta de emancipación del Gobierno. Todo esto en Ontinyent, un pueblo valenciano de 45.000 habitantes. Silvia y Neus son novias desde los 16. Sobrevivieron al “aquí huele a tortilla” del instituto. Confesaron su amor a sus padres: "En pareja es más fácil: una apoya a la otra". Recibieron el correspondiente abrazo. Y pusieron tierra de por medio.

En Barcelona, donde estudiaron, vieron el cielo abierto. "Vivíamos juntas. Había locales, librerías, gente como tú por la calle. Hizo falta irse para poder volver". Están de nuevo en casa. "Nos fuimos huyendo y volvimos para pagarles la huida a nuestros padres", dice Neus. "Se lo debíamos", confirma Silvia. "Si no, el muerto siempre estaría aquí. Ya lo hemos llorado juntos y estamos en paz".

Su cuarto está lleno de autorretratos. Una bella durmiente Silvia recibe el beso de la princesa Neus. Las dos en la cama, hechas un ovillo de piernas y brazos. Su obra completa está en Internet (silviayneus.com). No hay que salir para ver a esta pareja visible.

Carmen Hernández siente "alegría y envidia". Hernández, de 34 años, es la coordinadora de políticas lésbicas del histórico colectivo FELGTB. "Hay un cambio generacional brutal. Yo ya no pillé Internet de adolescente. Estas chicas se han ahorrado traumas, soledad y dolor".

Javier Díaz, de 37 años, concejal de Juventud en Arganda (Madrid), se congratula de la novedad. Díaz, del PP, conoce la homofobia de primera mano. En noviembre tuvo que soportar comentarios jocosos sobre su homosexualidad por parte de un colega socialista, también gay. No se arredró. "He seguido una política de hechos consumados. Llegué al PP con pareja. Ésa es la vía". El edil asiste con una mezcla de satisfacción y distancia a la eclosión de la nueva generación gay. "Traen de serie normalidad, visibilidad y libertad. Ser como son sin que les señalen. Estupendo. Pero les veo algo subiditos. Ser gay no es guay, sólo una condición sexual".

Marce Rodríguez, periodista de 44 años, salió del armario de su casa a los 40, en la portada de esta revista. "Queremos casarnos", decía el titular poco antes de la aprobación del matrimonio gay. Rodríguez, que se casó finalmente con su novio, publica “Mis padres no lo saben” (Plaza y Janés), un libro donde cuenta la vida de homosexuales de su generación. "La falta de referencias era absoluta. Demoledora. Jesús Encinar, el fundador de idealista.com, me confesó que de joven pensaba que los únicos gays del mundo eran los griegos, Federico García Lorca y él. Figúrate yo, hijo de una familia humilde de Móstoles sin clásicos en la biblioteca. El único gay del planeta era yo".

Acaba la reunión de Arcópoli. Alessandro Baldo, un “erasmus" italiano, toma notas. Flipa. Quiere montar algo así en su pueblo, Udine. Para él, España sí que es diferente.

sábado, 31 de enero de 2009

#libros #homosexualidad | La homosexualidad imaginada : vigencia y ocaso de un tabú


La homosexualidad imaginada : vigencia y ocaso de un tabú / Norbeto Chaves
Maia, Madrid : 2009
136 p.
Colección: Claves para comprender…
ISBN 9788493664145 [2009-01] / 9 €

/ ES / ENS
/ Cultura gay / Homosexualidad / Identidad sexual / Identidad colectiva / Sexualidad

La noción de «homosexualidad» es una construcción ideológica derivada de un modelo sexual histórico y en crisis: aquel que se asienta en el vínculo procreativo macho-hembra. Desde esta óptica, en este ensayo se analizan los grandes tópicos de la ideología dominante acerca de la homosexualidad y su naturaleza paradójica, y se explica el actual proceso democratizador como efecto de una obsolescencia del tabú como consecuencia de la expansión del modelo de consumo.

viernes, 30 de enero de 2009

#filmak #homosexualitatea | Ander


Ander.
Dirección y guión: Roberto Castón.
Reparto: Josean Bengoetxea (Ander), Christian Esquivel (José), Mamen Rivera (Reme), Pilar Rodríguez (madre), Leire Ucha (Arantza), Pako Revueltas (Peio), Pedro Otaegi (Evaristo), Eriz Alberdi (Iñaki), Juancho Kerejeta, José Cruz Gurruchaga.
España, 2009 / 128 min.
Estreno en España: 2009-01-30
/ ES / EUS / Drama / SH
/ Aceptación / Euskal Herria / Homosexualidad / Población migrante / Vida rural

Ander, un soltero cuarentón, lleva una vida rutinaria, entre su puesto de operario de una fábrica de bicicletas y las labores agrarias de su caserío, donde vive junto a su madre y su hermana. Un día tiene un accidente y se rompe una pierna, por lo que la familia, a pesar de las reticencias de la madre, decide contratar a un inmigrante peruano, José, para realizar las tareas del caserío. La llegada de José modifica la vida de la casa y la vida de Ander, ya que empiezan a surgirle sentimientos que no sabía que tenía, provocándole un fuerte conflicto interior. Su relación con Peio, su mejor amigo, y con Reme, la prostituta de la zona, también se ve modificada por este personaje, que les obliga a posicionarse.

ENLACES
FilmAffinity | Ander
http://www.filmaffinity.com/es/film465060.html
La Butaca | Ander
http://www.labutaca.net/peliculas/ander/