jueves, 28 de febrero de 2013

#libros #historia #cuba | Cuerpos de un deseo diferente : notas sobre homoerotismo, cultura y espacio social en Cuba

Cuerpos de un deseo diferente : notas sobre homoerotismo, cultura y espacio social en Cuba / Norge Espinosa
Ediciones Matanzas, 2013 [02]
Colección: Puentes

/ ES / ENS / REC
/ Cuba / Cultura / Disidencia sexual / Historia – Siglo XX / Historia – Siglo XXI / Homoerotismo / Homofobia / Literatura / Persecuciones políticas / Sociología

Esta obra agrupa un conjunto de textos sobre homoerotismo, espacio social y cultura en Cuba. Acercamientos al movimiento teatral en la isla, entrecruzamientos literarios y cinematográficos, análisis del pensamiento y la vida gay y eventos homofóbicos, acompañan a iconos de la música cubana y antológicos textos poéticos. A la manera del “work in progress”, donde el lector cómplice podrá completar información y valorar, se reúnen aquí poemas, ensayos y artículos que han dialogado por más de veinte años con el momento en que surgieron, interrogando al cuerpo social de la nación, a la par que evalúan luces y sombras de una sociedad en tránsito, colmada de complejidades.

Este texto versa sobre homoerotismo y su espacio sociocultural en Cuba, por ello es posible vislumbrar ciertos acercamientos al movimiento teatral en la isla, a la literatura y el cine, donde se muestran aspectos del pensamiento y la vida gay, así como eventos homofóbicos que han sufrido esas personas, el mensaje se trasmite al lector en forma de poemas, ensayos y artículos.

El enfoque histórico de este volumen está dado, en lo fundamental, por no sepultar en el olvido y traer al aquí y el ahora —no por resentimiento ni mucho menos por ajuste de cuentas, sino porque esa época oscura de nuestro devenir como nación no puede ni debe borrarse de un plumazo— las persecuciones, humillaciones y acorralamiento de que fueron víctimas las personas —incluidos intelectuales y artistas de sólido prestigio en el país— por tener una orientación sexual homoerótica que, en los primeros años de la alborada revolucionaria y hasta hace solo un lustro, era percibida como una desviación enfermiza o viciosa, no solo desde el punto de vista sexual, sino también como expresión de diversionismo ideológico. Hasta se llegó a proclamar, de forma realmente errónea, que ser gay equivalía a estar en el bando opuesto de la Revolución…

Norge Espinosa escritor cubano el cual gracias a su laureado poema “Vestido de novia” sale a la palestra pública. Estudió teatro y a los 16 años gana el Premio Nacional de Poesía del Festival de Estudiantes de la Enseñanza Media, y al año siguiente, obtiene el Premio Nacional de Poesía de El Caimán Barbudo, la más prestigiosa revista cultural de la década, con su libro “Las breves tribulaciones”, editado en 1993, también fue finalista en 1993 del Premio de la Crítica Literaria. Al graduarse de la Escuela Nacional de Teatro pasó a trabajar con el grupo Teatro de los elementos. Ha obtenido la Orden por la Cultura Nacional, reconocimiento que otorga el Consejo de Estado de la República de Cuba, en virtud de la creación a favor de la identidad patria y a propuesta de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) 2014.

DOCUMENTACIÓN
Cuba: Documentos para la historia del activismo gay
Helen Hernández Hormilla | Amecopress, 2013-06-25

http://amecopress.net/spip.php?article9821
Cuerpos de un deseo diferente
Jesús Dueñas Becerra | Cuba Literaria, 2013-06-04

http://www.cubaliteraria.cu/articulo.php?idarticulo=16030&idseccion=31
Un tapaboca al negacionismo
En “Cuerpos de un deseo diferente”, Norge Espinosa Mendoza ha agrupado un conjunto de poemas, ensayos y artículos sobre homoerotismo, espacio social y cultura en Cuba, en los que interroga al cuerpo social de la nación
Yasmín S. Portales Machado | Cubaencuentro, 2013-02-27
http://www.cubaencuentro.com/cultura/articulos/un-tapaboca-al-negacionismo-283291

#libros #mujeres #historia | Cinco mujeres excepcionales

Cinco mujeres excepcionales / James Lord ; prólogo de Clara Pastor ; traducción de Dolores Payás
Elba, Barcelona : 2013
444 p.
Colección: Elba
ISBN 9788493990206 [2013-02] / 26 €

/ ES / EN* / ENS / BIO
/ Arte / Francia / Historia – Siglo XX / Mujeres / Mujeres - Historia / Paris / Testimonios

James Lord, el mejor cronista de la bohemia artística e intelectual del París de la segunda mitad del siglo XX, reúne aquí los retratos de cinco mujeres excepcionales a las que tuvo ocasión de conocer: Gertrude Stein y Alice B. Toklas, que no necesitan mayor introducción; la bellísima Arletty, icono del cine francés de la década de 1940, caída en desgracia por su romance con un alto oficial de las SS; Marie-Laure de Noailles, aristócrata, coleccionista de arte y de artistas y provocadora oficial de los círculos más selectos de París, y, por último, Errieta Perdikidi, una mujer en permanente exilio que accede a la excepcionalidad desde una pequeña isla griega por haberse labrado un destino absolutamente singular. Las cinco historias configuran un retrato conmovedor de un mundo ya extinguido y de unas mujeres valientes, tenaces y, a su manera, profundamente revolucionarias, que hicieron de sus vidas una verdadera obra de arte, aunque tuvieron que pagar un alto precio por ello. En todas sus páginas reverbera el don único de Lord para leer el alma humana y para representar el contraste entre la gloria externa y la soledad existencial de unas mujeres, a todas luces, fuera de lo común.

James Lord (Englewood, Nueva Jersey, 1922– París, 2009) llegó a París por primera vez en 1944 con un permiso de tres días del servicio de inteligencia militar. Rápidamente localizó la pequeña rue des Grands-Augustins en la que vivía Picasso, y se presentó en el taller de quien ya entonces era uno de los más importantes artistas vivos. Lord cultivó la relación con Picasso, y ello le permitió acceder a los círculos artísticos de Montparnasse, donde conoció a Gertrude Stein, Dora Maar, Alberto Giacometti, André Gide y Jean Cocteau, entre otros muchos. A su regreso a París después de la guerra, se convirtió en el observador y cronista de la élite parisina, dejando escritas inolvidables —y no siempre halagadoras— semblanzas de muchos de sus amigos artistas y aristócratas.

Lord, que estuvo allí
James Lord retrató a los grandes del siglo XX, Picasso le abrió la puerta en calzoncillos o en pijama
Elvira Lindo | El País, 2013-06-30
http://elpais.com/elpais/2013/06/28/opinion/1372418529_565935.html

El otro día leí a uno de esos amantes resentidos de la literatura que del catálogo de autores españoles de nuestros días solo pasarán a la posteridad dos. Lo decía como echando con furia más tierra sobre las tumbas de los que ya estarán muertos, con más interés en que no sobrevivieran aquellos a los que detestaba que en mantener vivo el recuerdo de sus favoritos. ¿Cuáles eran sus favoritos? Bah, qué importa. Una vez asistí al espectáculo de un viejo novelista que peleaba por las condiciones de reedición de la que había sido su primera novela. Al mes de aquello murió. Se me abrieron las carnes.

Prefiero la actitud de Alice Munro, que anuncia que se va antes de haberse ido del todo. ¿Quién era, por cierto, aquel viejo novelista? Bah, qué importa. Para hacer crónica sin autocensura hay que esperar a ser viejo. A mí me quedan veinte años. Ya he echado las cuentas. Entonces, si es que vivo para contarlo, me sentaré en mi patio y haré una lista de todos aquellos personajes que conocí y que merecieron la pena y escribiré sobre ellos. ¿Cuántos habrán pasado a mi particular posteridad? Ahora no importa, pero sí estoy segura de que no sobrevivirán esos Bárcenas que hoy protagonizan nuestras columnas, ni los Wert, ni los Camps. Sus hazañas, pequeñas o grandes, serán barridas por el tiempo, de igual forma que las de casi todos los cronistas que las relataron a diario.

Tal vez resista el nombre de Urdangarin, por haber abierto la espita de los ataques a la monarquía y por personificar la figura del arribista que llega a lo más alto con poco esfuerzo para después cagarla. No sabemos cuál será su final, pero con poco que se esfuerce estará a la altura como para ser el protagonista de una crónica de estos tiempos. Pero ¿hay en España cronistas a la altura de lo que ocurre? Por la parte que me afecta, me lo he estado preguntando todos estos días, mientras leía con avaricia un libro que recomiendo con el mismo entusiasmo con el que me lo recomendó su excelente editora, Clara Pastor. Se trata de “Cinco mujeres excepcionales” y está escrito por James Lord, un americano que se plantó por primera vez en París en el año 1944 y pasó allí gran parte de su juventud, teniendo la habilidad de colarse en las casas de artistas, intelectuales y aristócratas, o lo que es lo mismo, en el taller de Picasso, en las cenas de la veleidosa Marie-Laure de Noailles o en el salón de Gertrude Stein, que estaba presidido por el famoso retrato que le hizo Picasso; sí, aquel sobre el que el propio artista pronunció la famosa frase: “No te pareces, pero acabarás pareciéndote”. Y así fue.

James Lord era joven, guapo, homosexual, curioso, amable, dúctil, inteligente y perspicaz. También era una de esas personas que sientas a tu mesa y sabes que hará las delicias del comensal de al lado. Algunos han resumido estas cualidades en un solo defecto: de Lord se ha afirmado que era un cotilla. Y que no escribía bien. Y que fue un novelista frustrado. Lo de novelista frustrado es cierto, él mismo lo confesó. El resto, no. Sus crónicas, créanme, se devoran. Lo que está hoy a la vista de cualquiera es que sus memorias han pasado a la posteridad. Hoy no se puede escribir sobre las vidas de muchos de los grandes artistas o los vividores del siglo XX sin citarlo. Nos ha contado en detalle a Dora Maar, la cuarta mujer de Picasso, a Giacometti o a Balthus, pero por sus páginas cruzan a menudo con toda naturalidad un jovencísimo Lucian Freud, Buñuel, Dalí, Hemingway, Poulenc y tantos otros, porque en el París que va de los treinta a los sesenta estaba prácticamente todo el mundo, de paso o viviendo allí largas temporadas.

Las vidas de estas cinco mujeres que elige Lord están tocadas, bendecidas a veces, malogradas otras, por las heridas del siglo. Es el caso de Arletty, una actriz icónica del cine francés de los años cuarenta que cayó en desgracia tras exhibir su enamoramiento por un oficial nazi durante los años de la ocupación: “Mi corazón es de Francia, mi culo es mío”. Murió vieja y reivindicada por el mismo país que le había prohibido trabajar como castigo a su traición. Son vidas largas, por las que atraviesa el periodo de entreguerras, la Segunda Guerra, incluso el Mayo del 68. La última de estas prodigiosas damas es Errieta Perdikidi, una mujer valiente que regentaba eso que ahora se llama hotel rural y que antes era ni más ni menos que una casa en una perdida isla griega a la que el cronista americano acudió porque siempre ha habido locos que han buscado lugares salvajes en los que amar o curarse del desamor. James Lord era uno de esos seres a los que te rindes y confías tu historia. Su condición no disimulada de homosexual propiciaba que los hombres heterosexuales no se sintieran en competencia y que las mujeres lo tomaran como ese buen acompañante con el que no hay que preguntarse qué pasará después de la última copa.

Lord tuvo suerte. La época fue rica en grandes personajes. Había, además, mucho menos riesgo de vulnerar la intimidad, con lo cual, el tipo entró por la puerta grande: Picasso se la abrió desde el primer día, en pijama o en calzoncillos. Los chismes aún corrían de boca en boca, a un paso comprensible para la mente humana. Y parece que sí, que París era una fiesta.

DOCUMENTACIÓN
James Lord: memoria de cinco mujeres
Anna Caballé | ABC, 2013-05-09

http://www.abc.es/cultura/cultural/20130509/abci-cultural-james-lord-mujeres-201305091225.html
Una papisa y otras damas de excepción
James Lord retrata a 'Cinco mujeres excepcionales' en una recopilación que edita Elba
Manuel Rodríguez Rivero | El País, 2013-03-14
http://cultura.elpais.com/cultura/2013/03/14/actualidad/1363281604_151696.html
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Y TAMBIÉN…
James Lord, ¿amante de Picasso?
Zoé Valdés | Zoé en el metro, El Economista, 2011-06-06

http://ecodiario.eleconomista.es/blogs/zoe-en-el-metro/2011/06/06/james-lord-%C2%BFamante-de-picasso/

#libros #literatura | Mi hermana y yo

Mi hermana y yo / J.R. Ackerley ; edición de Francis King ; traducción de Andrés Barba
Sexto Piso, Madrid : 2013 [02]
288 p.
ISBN 9788415601197 / 23 €

/ ES / EN / NOV
/ Homosexualidad / Literatura / Relaciones familiares / Testimonios

Aunque la lectura de unos diarios siempre deja la sensación de estar invadiendo el espacio íntimo de otro ser humano, existen algunos casos en los que lo revelado es tan personal que sólo podría publicarse de manera póstuma, y sólo bajo el cuidado y selección de un amigo y albacea literario, como hizo Francis King, que seleccionó el material de J.R. Ackerley publicado como “Mi hermana y yo”. En estas páginas, Ackerley no escatima para describir con crudeza, casi con visceralidad, su tortuosa y fascinante relación con su hermana Nancy, terriblemente sola y celosa de la tía Bunny, al grado de intentar suicidarse para atraer (infructuosamente) la atención de su hermano Joe.

ENLACES
Sexto Piso | Mi hermana y yo

http://www.sextopiso.es/1692-mi-hermana-y-yo/
Wikipedia | J.R. Ackerley
http://es.wikipedia.org/wiki/J._R._Ackerley
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DOCUMENTACIÓN
Sobre mujeres
elputojacktwist | Dos Manzanas, 2014-11-21

http://www.dosmanzanas.com/2014/11/sobre-mujeres.html
Crueldad fraternal
'Mi hermana y yo' de J. R. Ackerley es un monumento de maledicencia y humor cruel
Justo Navarro | El País, 2013-05-04

http://cultura.elpais.com/cultura/2013/04/30/actualidad/1367338009_211759.html

#libros #literatura | Queer

Queer / William S. Burroughs ; edición de Oliver Harris ; traducción de Tizón Souto
Anagrama, Barcelona : 2013 [02]
200 p.
[Edición definitiva del 25 aniversario]
ISBN 9788433978547 / 16,25 €
/ ES / EN* / NOV
/ Literatura

Escrita en 1952 pero no publicada hasta 1985 debido a su franca plasmación del deseo homosexual, “Queer”, obra temprana de William S. Burroughs, es al mismo tiempo un descarnado autorretrato narrativo, una historia de amor brutalmente realista, una grotesca fantasía tragicómica y una ingeniosa novela política. Un libro que proporciona muchas claves fundamentales para adentrarse en el arrollador universo literario del autor. Esta edición definitiva, editada con motivo del 25 aniversario de su primera publicación, incorpora una extensa y documentada introducción de Oliver Harris en la que se repasan las complejas circunstancias personales en las que la obra fue escrita y que marcarían la vida y la posterior trayectoria literaria de Burroughs. Y se incluye también, a modo de epílogo, el texto que el propio autor escribió como prólogo para la edición de 1985.

“Queer” está ambientada en un inmenso suburbio, que Burroughs definiría más tarde como la «Interzona», y que abarca desde la Ciudad de México, capital mundial del delito, hasta Panamá. Un álter ego del escritor, Lee, teje su tela amorosa en torno a Allerton, un joven ambiguo, indiferente como un animal. Deambula por locales cada vez más sórdidos, en los que pulula una fauna en estado de descomposición, y en esas excursiones, como un pícaro alienado, nos regala astillas radiactivas de su negrísimo humor. Para resolver sus obsesiones mortíferas y sexuales, Lee parte con su amigo a la búsqueda de la ayahuasca, droga absoluta capaz de otorgar el control total sobre los cerebros, y por eso mismo codiciada por Rusia y Estados Unidos... y por todo adicto. Dispuesto a abismarse en todos los peligros, como un santo o un criminal con orden de búsqueda y captura, Lee no tiene nada que perder. En esta novela aflora por primera vez ese paisaje alucinado que hoy todo lector reconoce como el mundo particular de William S. Burroughs.

William S. Burroughs (1914-1997) es una figura legendaria de la literatura norteamericana de este siglo, un escritor comparado con Villon, Rimbaud y Genet. Tanto su vida como su obra, de un pesimismo total y un sombrío sentido del humor, reflejan una actitud de rebelión permanente contra la sociedad convencional. Homosexual, drogadicto durante muchos años, amigo e ídolo de Kerouac y Ginsberg, se le considera el gran «gurú» de la generación beat, pese a su negativa a ser incluido en ella.

ENLACES
Anagrama | Queer

http://www.anagrama-ed.es/titulo/PN_824
Wikipedia | Queer (novela)
http://es.wikipedia.org/wiki/Queer_%28novela%29
Wikipedia | William Burroughs
http://es.wikipedia.org/wiki/William_Burroughs
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DOCUMENTACIÓN
‘Queer’, glosario de un maldito

La novela de Burroughs, escrita en 1952, no pudo ver la luz hasta 1985. La edición definitiva, del autor de la Generación Beat, funciona como un diccionario de las obsesiones del escritor.
Roger Salas | El País, 2014-02-05
http://cultura.elpais.com/cultura/2014/02/04/actualidad/1391541587_007557.html
Queer de William S. Burroughs
Daniel Vega | El Placer de la Lectura, 2013-02-00

http://www.elplacerdelalectura.com/2013/02/queer-de-william-s-burroughs.html

sábado, 16 de febrero de 2013

#hemeroteca #memoria | 50 barras donde comimos, bebimos y fuimos felices: ¿cuál echas de menos tú?

DV / El bar en la explanada de la ermita, en el Paseo Nuevo //

50 barras donde comimos, bebimos y fuimos felices: ¿cuál echas de menos tú?
Mitxel Ezquiaga | El Diario Vasco, 2013-02-16

https://blogs.diariovasco.com/ke-paren-la-rotativa/2013/02/16/50-barras-donde-comimos-bebimos-y-fuimos-felices-cual-echas-de-menos-tu/

Esta es una guía sentimental por 50 bares, restaurantes y bebedores nocturnos que mi generación conoció y ya no existen. Es larga, incompleta y busca que tú aportes nombres que faltan.

¿Por qué? Los bares cierran, nos vamos haciendo viejos. Cuando éramos más jóvenes escuchábamos a los mayores hablar con nostalgia del Café de la Marina, el bar Regio o el restaurante Azaldegi de Miraconcha: nombres que nos sonaban a vestigios del Paleolítico.

Pero a nuestra generación también nos van cerrando locales. Muchos. Hace un par de semanas escribí aquí un ‘agur’ al Hika Mika donostiarra y me llovieron correos de memorias. La nostalgia es un error, pero funciona: ayuda a que este «monumento a la barra desaparecida» crezca entre todos.

1. Del Bowie al ‘Twicken’ y el JC

¿Dónde quedan las primeras copas de la adolescencia? ¡Ay, aquella ‘zona’ de San Bartolomé, en Donostia, donde solo unos centímetros separaban fronteras entre pijos y modernos! En el Bowie, antes Trantor, vimos los primeros conciertos de No y puede que hasta de Los Aristogatos de Mikel Erentxun.

Al lado estaba el Twickenham; más tarde llegó el JC y, unas manzanas más allá, se erguían el Bañeros o el mítico Juanito, recio bar tradicional que fue tomado de repente por chicas con minifalda, al igual que la bodega Blas de Lezo, donde tomábamos sus porrones. El Local fue un intento de pub y restaurante cultureta en San Bartolomé, pero la gente prefiere el trago sin cultura.

El Hollywood es el único faro de entonces que aún hoy ilumina la zona. Sus clientes somos los mismos que hace treinta años, con más arrugas y menos ilusiones, pero la misma sed. Aunque en las estanterías donde estaban los discos hoy hay un muestrario de ginebras.

2. Cuesta del ‘culo’, trasera del buenpas

Sí, amiguitos, hubo un momento en que el centro de Donostia estaba repleto de bares... ¡llenos de gente! En Reyes Católicos, en la trasera del Buen Pastor, tomábamos cervezas en el Carajillo o su vecino Palumbo. (El Pokhara, tercero en la ruta, se mantiene en pie con lozanía: acaba de celebrar su treinta aniversario).

Junto a La Espiga estaba el Rojo y Negro de antes, que fue pub de esplendor ñoñostiarra, y en la calle Urbieta, donde hoy se sirven las pizzas de La Mina, el Novecento fue el más pub más original, grande y divertido que tuvo esta ciudad. No lejos, en los subsuelos del centro, el acogedor Bigarren de aquellas largas madrugadas. Un poco más atrás en el túnel del tiempo, El Huerto. Y eterno, el Zorongo, de nombre cambiable según los años. ¿Y aquellos conciertos del Txuribeltz en Gros?

Pero donde el San Sebastián ‘comme il faut’ fue alguna vez canalla es en la llamada ‘cuesta del culo’, zona de Miraconcha así bautizada por su carácter gay (sí, en aquella Donostia no dominaba la sutileza al poner nombre a los sitios). La Malmaison y, más tarde, la discoteca Kristal (ésta ya para todos los sexos) marcaron grandes momentos para la historia secreta de San Sebastián que alguien tendrá que escribir un día.

3. Señoras y señores: el Negresco

Si hubo un bar mítico, sobre todo para una generación anterior a la mía, fue el Negresco, con un nombre tan evocador como su decoración, que aún recuerdo. Sus gambas o sus combinados marcaron una época, como me recordaba el otro día mi amigo el psiquiatra Imanol Querejeta. Y algunos ‘tratadistas del pintxo’ dicen que ahí se creó la gilda, aunque al respecto existen teorías contrapuestas.
Mucho después llegó, en la misma calle, el Domenico’s, italiano ya desaparecido aunque su hermano bilbaíno pervive con buena clientela. Más reciente fue, en la Avenida, el Farfalle, otro estupendo italiano en las tripas del Avenida XXI.

4. La ‘manzana’ de los grandes manteles

Cuando ya nos hicimos algo mayores fuimos conociendo la ‘manzana’ de los grandes restaurantes, ese bloque situado entre el Paseo de Salamanca y la calle Aldámar donde vivieron sus glorias Casa Nicolasa, el Urepel o el Panier Fleuri, lugares magníficos que fueron cayendo poco a poco, como la historia de ‘Diez negritos’. El Panier es hoy el siempre eficaz Tsi Tao, el Urepel espera a un empresario con empuje y Nicolasa será apartamentos, o así, cuando la-crisis-o-esto pase.

Por cierto: en una de esas calles vecinas estuvo el Iñude, aquel restaurante que montó Xabier Gutiérrez, hoy investigador de Arzak y entonces adelantado a su tiempo. Nadie entendió una propuesta demasiado moderna para su época y que algún día se estudiará en las enciclopedias de la cocina como precursor.

5. El Ku, La Perla, el Keops, La Piscina…

Pero volvamos a lugares de copas donde algunos abrevamos y otros bailaron (porque bailar no era lo mío, no). ¿Qué decir del Ku, la leyenda de las leyendas? Y eso que mi quinta lo vivió más en aquellas sesiones de tarde que empezaban con un cóctel-molotov al que llamaban sangría. Luego la gente se quedaba en la curva de Rekondo para ver el descenso de las motos, como un gran premio amateur. Los modestos íbamos en autobús y alguna vez hasta bajamos andando...

Las discos de entonces: el Keops, en Anoeta, hoy derruido; La Perla, hermana pobre de Bataplán; La Piscina, en el Tenis (¡qué lugar tan maravilloso para las noches de verano!); o Penélope, en Amara, donde antes había estado Tiffany’s.

Joe, qué mayores somos.

6. Los ‘altos’: Munto, Irati, Mendiola 

Tomemos aire. ¿Dónde quedan aquellas meriendas en el caserío Iradi, en la falda del monte Ulía, con sus mesas abiertas sobre la Zurriola? ¿Y Mendiola, parada obligatoria hacia Pasaia?

Había meriendas felices de bocata y sidra en Munto, el caserío ‘urbano’ de Aiete derribado esta semana en un enésimo golpe a nuestro patrimonio y nuestra memoria. Y, más moderno pero también ‘alto’, ¿alguien recuerda el restaurante Txirristra de Igeldo? Ahí viví cenas memorables.

7. La Maruja, Clery, el Etxeberria y Amasa 

La lista es interminable. ¡Y aún no hemos entrado en la Parte Vieja! Para felices, aquellas primeras copas compartidas con rubias en La Maruja. O largas ‘comidas de trabajo’ en el Beti Jai con vips de antaño, que terminaban en cenas. Los arroces del Clery, donde hoy está el Txuleta. Y poteos salvajes por Fermín Calbetón en bares que han ido cambiando de nombre y de clientela.

Al Hika Mika, que pronto cambia de manos, ya rendimos homenaje. Y a las pastelerías Rich, con sus bombas y sus inglesitos. Y qué decir del gran Etxeberria, en el Antiguo, que perfumaba de calamar la calle Matía. O el restaurante Zapatari, grande en su sencillez.

Sí, lo sé: todos son de Donostia y muchos nombres quedan fuera de la lista. ¿Quieren que llore por uno perdido en el resto de Gipuzkoa? El restaurante Amasa, aquella maravilla. Sitios donde fuimos felices: ¿de cuál te acuerdas tú?

Y TAMBIÉN...
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Cócteles con vistas a la bahía
J.J. Fdez. Beobide / Lola Horcajo | El Diario Vasco, 2020-06-07 *** [MyNews]

https://www.diariovasco.com/san-sebastian/cocteles-vistas-bahia-20200608132237-ntvo.html 
Recogido por IGLU-Biblioteka:
https://iglu-biblioteka.blogspot.com/2020/06/hemeroteca-memoria-cocteles-con-vistas.html

jueves, 31 de enero de 2013

#libros #literatura | Las locas de postín. Los ambiguos. Lolita buscadora de emociones. El tonto

Las locas de postín. Los ambiguos. Lolita buscadora de emociones. El tonto / Álvaro Retana ; edición de Maite Zubiaurre, Audrey Harris y Wendy Perla Kurtz
Doral, Florida : Stockcero, 2013 [01]
190 p.
ISBN 9781934768617

/ ES / NOV
/ Erotismo / Historia – Siglo XX / Homoerotismo / Homosexualidad / Lesbianismo / Literatura / Sexualidad

Álvaro Retana (1890-1970), para muchos, «El Petronio español», pertenece a esa corriente desenfadada de literatura y cultura eróticas que en la España del primer tercio del siglo XX se conoce como «sicalipsis». En franca oposición con la sombría y solemne España de la generación del 98 y otros representantes de la «alta cultura», la novela erótica y popular de Retana saca a la luz la faceta sonriente, rupturista, y juguetona de un país que, durante los años veinte y treinta del siglo XX, abierta y desafiantemente abrazó la modernidad europea, y comulgó con sus retos. Entre ellos, los de la revolución sexual y el erotismo explícito. Álvaro Retana, artista flamboyante y homosexual sin tapujos, ilustrador, dibujante de figurines de moda, y famoso compositor de cuplés, es también, en una de sus facetas más destacas y prolíficas, escritor de novelas cortas sicalípticas, como las que recoge este volumen. Retana es de los primeros escritores que se atreven a retratar, en “Las «locas» de postín” y otras novelas de temática homosexual, la realidad gay de una España descocada y libre, a la que la dictadura franquista pronto condenó a muerte. El homoerotismo sonriente y celebratorio de Retana, digno precursor de la estética gay a la Almodóvar o a la Mendicutti, se opone a la visión mucho más pesimista que del amor homosexual tiene su coetáneo, Alfonso Hernández Catá, en su novela “El ángel de Sodoma” (Stockcero 2011). Retana le cantó al amor gay, pero no se olvidó tampoco de dibujar con atrevido trazo la sexualidad femenina. Novelas como “Los ambiguos”, “Lolita buscadora de emociones” y “El tonto” instruyen a la desinhibida «tobillera» o flapper española, y ya fuera ésta heterosexual o lesbiana, en los placeres de Venus.

#libros #historia | Obscenidad, vergüenza, tabú : contornos y retornos de lo reprimido entre los siglos XVIII y XIX


Obscenidad, vergüenza, tabú : contornos y retornos de lo reprimido entre los siglos XVIII y XIX / XV Encuentro de la Ilustración al Romanticismo, Cádiz, América y Europa ante la modernidad, 1750-1850, Cádiz, 18,19 y 20 de mayo de 2011 ; Fernando Durán López (coord.)
Cádiz : Universidad de Cádiz, 2012
387 p. : il.
Colección: Serie Actas. Historia y Arte
ISBN 9788498283921 [2013-01]
/ ES / ENS / REC / Jornadas
/ Historia – Siglo XVIII / Historia – Siglo XIX / Ilustración / Prejuicios / Romanticismo / Sodomía / Sexualidad / Sexualidad en la literatura / Transgénero
Biblioteca UPV/EHU
http://millennium.ehu.es/record=b1761846~S1*spi

En este volumen colectivo se presentan, convenientemente mejorados, los resultados académicos de la mayor parte de los trabajos expuestos durante el XV Encuentro de la Ilustración al Romanticismo, con el tema Obscenidad, vergüenza, tabú: contornos y retornos de lo reprimido en los siglos XVIII y XIX.

Este volumen colectivo propone un viaje al territorio de las vergüenzas públicas y privadas entre los siglos XVIII y XIX. Cada cultura establece un espacio de representación pública, de aquello sobre lo que se puede hablar, pensar y discutir, de cuanto es considerado decoroso y honorable. A la vez, como correlato simétrico y necesario, se determina un espacio irrepresentable: el de lo indecoroso, obsceno o infamante. Aquello que se oculta o se niega —tabúes, represiones o vergüenzas— se organiza en diferentes niveles de profundidad: lo que admite representación privada, pero no pública; lo que puede ser representado solo por medios indirectos; lo que ha de ser escondido incluso en privado; lo que el individuo o la sociedad reprimen y se niegan ante sí mismos... El cuerpo y lo que le acompaña; las funciones orgánicas, la enfermedad y la muerte; la sexualidad admitida y la proscrita; las interioridades de las familias; la sucia materialidad del dinero; el delito y el pecado, la locura y el crimen; el subconsciente y la represión; la hipocresía y la doble moral... son algunas de las cuestiones que son abordadas en los 24 trabajos que se reúnen, con especialistas de diferentes ámbitos académicos.

La primera acepción que da el DRAE a la palabra tabú es «condición de las personas, instituciones y cosas a las que no es lícito censurar o mencionar». El XV Encuentro de la Ilustración al Romanticismo propone un viaje al territorio de las vergüenzas públicas y privadas, explorando lo que hay alrededor y debajo de la pudibunda hoja de parra que entre los siglos XVIII y XIX ocultaba aquello que no debía ser visto o dicho. Cada cultura establece en cada época un espacio de representación pública, de aquello sobre lo que se puede hablar, pensar y discutir, de cuanto es considerado decoroso y honorable. A la vez, como correlato simétrico y necesario, se determina un espacio irrepresentable: el de lo que resulta indecoroso, obsceno o infamante, y por consiguiente ha de ser excluido del ojo ajeno y a veces incluso del ojo propio, desterrándolo a las estancias más recónditas de la conciencia. Aquello que se oculta o que se niega —tabúes, represiones o vergüenzas— se organiza en diferentes niveles de profundidad: lo que admite representación privada, pero no pública; lo que puede ser representado solo por medios indirectos (el discurso científico; el humor, el exabrupto carnavalesco o la sátira; el moralismo didáctico); lo que ha de ser escondido incluso en privado; lo que el individuo o la sociedad reprimen y se niegan ante sí mismos... El cuerpo y lo que le acompaña; las funciones orgánicas, la enfermedad y la muerte; la sexualidad admitida y la proscrita; las interioridades de las familias; la sucia materialidad del dinero; el delito y el pecado, la locura y el crimen; el subconsciente y la represión; la hipocresía y la doble moral... son algunas de las cuestiones que necesitan ser abordadas desde el punto de vista de una cultura de la vergüenza que abarca todas las facetas de la vida personal y social, y todas las disciplinas del conocimiento. El XV Encuentro de la Ilustración al Romanticismo aspira a reunir aportaciones sobre estas cuestiones en el periodo comprendido entre 1750 y 1850, del ámbito de la historia, el arte, el pensamiento, la literatura, la sociología, la psicología, la lengua y cualquier otro.

SUMARIO
11-14 / Presentación
15-50 / Lo invisible hecho visible. Las publicaciones eróticas en los últimos índices inquisitoriales (1790-1805) / Jean-Louis Guereña
51-72 / El prestigio del desnudo artístico masculino, ¿pero hasta dónde? / Carlos Reyero
73-90 / Escatología literaria / Albert Rossich
91-100 / Los placeres obscenos: espacios y prácticas sexuales durante la Ilustración / Asunción Aragón
101-120 / Los avatares (ibéricos) de la noción de sodomía entre la Ilustración y el Romanticismo / Francisco Molina Artaloytia
121-130 / Con la vergüenza en los bajos / Carmen María Sánchez Morillas
131-138 / Lo que se oculta, lo que se exhibe. Retóricas del cuerpo en la Vida de la Madre del Castillo / Beatriz Ferrús Antón
139-150 / Torres Villarroel y la invención de venderme la vida / David Becerra Mayor
151-168 / "Merdidium Matritense": un reportaje poético de las porquerías de Madrid por Juan de Iriarte / Bartolomé Pozuelo Calero
169-188 / Tabú y contagio en Noches lúgubres: una aproximación a la filosofía del tacto / José Manuel Pereiro-Otero
189-204 / "Identidades transgenéricas" en la España del Antiguo Régimen. Un caso de cambio de sexo en la Andalucía del siglo XVIII / Sonia Muñoz Prián
205-218 / La vergüenza, ese "nimio comienzo" de la sociabilidad. Breve ensayo sobre la antropología del respeto en Kant / Jesús González Fisac
219-240 / Sinvergonzonerías y atrevimientos en las fiestas públicas del siglo ilustrado / María del Carmen Montoya Rodríguez
241-258 / "Juventud, robustez y viripotencia": una mirada al cuerpo en los epistolarios de José Nicolás de Azara y Leandro Fernández de Moratín / María Dolores Gimeno Puyol
259-270 / El reverendo Richard Polwhele al descubierto en The unsex'd females (1798) / María Isabel Calderón López
271-284 / La razón en Valentín de Foronda: el ensayo "Sobre que todos los entendimientos son iguales" / Cinta Canterla González
285-300 / Coprofilia, violencia y alienación en la autobiografía de Santiago González Mateo / Fernando Durán López
301-310 / Delirio de lo innombrable. Subconsciente y represión en las novelas góticas de Pascual Pérez y Rodríguez / Miriam López Santos
311-320 / La vergüenza de Don Álvaro / Sean McDaniel, Joyce Tolliver
321-336 / Hablar con el corazón en la mano: las cartas amorosas y de juventud de Gertrudis Gómez de Avellaneda / Ricardo Rodrigo Mancho, Pilar Pérez Pacheco
337-344 / De vengadores, malditos y penitentes / Paulo Motta Oliveira
345-358 / Ilustración y heterodoxia en el romanticismo de Bécquer / Maribel Parra Domínguez
359-366 / Los oscuros deseos del rey Candaules / Alberto González Troyano
367-387 / La higiene del matrimonio (1853) de Pedro Felipe Monlau y los géneros intermedios para la divulgación científica: la adaptación del Dr. P. Garnier (1879) / Pura Fernández

#libros #cultura | El amor de los muchachos : homosexualidad & literatura


El amor de los muchachos : homosexualidad & literatura / Adrián Melo
Buenos Aires : Ediciones Lea, 2012 [otra ed. 2005]
345 p.
Colección: Filo y contrafilo
ISBN 9789876346351 [2013-01]
/ ES / ENS
/ Cultura gay / Historia / Homoerotismo / Homosexualidad masculina / Homosexualidad y literatura

¿Cuáles son las imágenes literarias de los hombres que aman a otros hombres que han perdurado en el tiempo? ¿Qué motivos, personajes y temas artísticos sirvieron para representar la vida de los que fueran nombrados en distintos momentos históricos –por discursos científicos, religiosos, médicos, literarios, periodísticos, por el saber de la época o por los propios actores sociales interesados–: “pederastas”, “afeminados”, “sodomitas”, “ganímedes”, “invertidos”, “oscares”, “uranistas”, “homosexuales”, “mariquitas”, “locas”, “gays”, “queer”, entre otras denominaciones? ¿Qué metáforas se utilizaron para designar y simbolizar el amor entre varones en Occidente desde la Antigüedad hasta las puertas del siglo XXI? ¿De qué manera estas representaciones artísticas han dado cuenta de la imagen social del amor y el sexo entre hombres y de aquellos que lo practican, de la vida cotidiana de los mismos, de las formas de amar, pensar y sentir y de las políticas sexuales que debieron afrontar los varones amantes de otros varones? Desde que Homero y Ovidio relataron la muerte del poeta Támiris y del bello Jacinto, los primeros muchachos enamorados según la mitología griega, pasando por los amores trágicos medievales de Eduardo II narrados por Marlowe, la descripción de los favoritos de Leonardo y Miguel Ángel en el Renacimiento, hasta los monstruos y fantasmas de la modernidad imaginados por Mary Shelley, Bram Stocker y Henry James; y las tragedias homoeróticas del siglo XX transcurridas en escenarios tan dispares como la Venecia de Thomas Mann, el Buenos Aires de Puig o el New York de David Leavitt; la literatura del amor de los muchachos ha dado cuenta de las ideas, los prejuicios, los rechazos y los imaginarios sociales en torno a la homosexualidad. Este libro trata de éstas y otras cuestiones e historias en torno al erotismo entre varones. Compañeros de colegio, marineros, soldados, obreros, policías y presidiarios pueblan sus páginas como correlato de obsesiones que perduran a lo largo del tiempo. Y se ven involucrados nombres como William Shakespeare, Marcel Proust, Andre Gide, Jean Genet, Michel Foucault, Copi, Néstor Perlongher, entre tantos otros.

Buenos muchachos
El amor de los muchachos es un valioso aporte a la historia de las relaciones entre literatura y homosexualidad masculina. Un recorrido entusiasta por diversas épocas y culturas que se muestra eficaz a la hora de analizar los iconos más dilectos de la cultura gay.
Mariana Enriquez | Página 12, 2005-07-03
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/libros/10-1634-2005-07-09.html

El subtítulo del libro de Adrián Melo es algo engañoso. Su exhaustiva recorrida por las representaciones de la homosexualidad se acerca bastante más a la historia o la sociología, y los textos en ocasiones sirven como excusa o ejemplo. Es decir que no se trata de un análisis literario sino más bien de una iconografía y racconto de la cultura gay en sentido amplio: conviven El banquete de Platón junto a Batman y Robin, Juan Castro con Michael Cunningham y Matthew Sheppard con Oscar Wilde. En su aproximación juguetona y desprejuiciada, Melo está más cerca de la popular Historia de la literatura gay de Gregory Woods que de un texto de crítica literaria. Y esto tiene dos efectos; el primero, agradable, es que la lectura es amena y didáctica en el mejor sentido. El segundo, problemático, es que con frecuencia cae en generalizaciones, cierta falta de rigurosidad y agrupamientos arriesgados y discutibles.

Los dos capítulos centrales del libro son “Tragedia” y “Las primaveras del homoerotismo”. En el primero, Melo repasa la historia de la homosexualidad con ejemplos literarios desde la antigüedad hasta la década del ‘80 (el auge del sida) y cierra con un apartado dedicado a la Argentina. En el segundo plantea una suerte de dialéctica represión-liberación asociada a políticas sexuales y obtiene muy buenos retratos de época, como el dedicado a la República de Weimar.

Pero todo está sobrevolado por un exceso de romanticismo: el hombre gay es condenado o goza de edades de oro alternativamente sin que jamás exista una mirada crítica, ni de los textos literarios ni de las circunstancias. Así, San Francisco y Tánger son mecas de placer maravillosas, Oscar Wilde es un mártir valiente, y por poco se iguala el crimen de Eduardo II con el crimen de odio del joven Matthew Sheppard en los años ‘90 del siglo XX. Pasolini muere por “el amor de uno de esos jovencitos por los que quería dar la vida”, y la violación y asesinato que ejecuta el personaje de Leopoldo en The Buenos Aires Affair de Manuel Puig es “quizás un placer tan apasionado y tan intenso que lo lleva a matar”. El tema del sida, tratado exhaustivamente y con ejemplos notables, parece sin embargo un asunto exclusivo de hombres gays (a las mujeres, por ejemplo, ni siquiera se las menciona). Se trasluce en el texto de Melo un programa político reivindicatorio que es por supuesto válido, pero la mirada es bastante ingenua: a esta altura tanto el corpus literario como el movimiento gay están maduros y preparados para una aproximación menos idealizada y más rigurosa, a la altura de su calidad y logros. De la misma manera, la exaltación insistente de la belleza de los jóvenes parece encerrar a la literatura gay en un ideal recortado arbitrariamente: el deseo homosexual tiene objetos mucho más diversos que el recurrente efebo que puebla estas páginas.

De cualquier modo, es saludable que “El amor de los muchachos” ofrezca al lector no iniciado pertinentes resúmenes y largas citas de los textos mencionados, siempre relevantes y en ocasiones muy hermosas. También que se incluyan capítulos dedicados a los prisioneros homosexuales durante el nazismo, y al sida, sin perder de vista que una lectura de la literatura gay es necesariamente política. Incluso son interesantes las inclusiones de la figura de Juan Castro y otras citas a la cultura de masas. Y hay una vivacidad y un entusiasmo que revelan la lectura voraz del autor, un entusiasmo que contagia. Incluso sus conclusiones arriesgadas invitan a la discusión, porque no hay en Melo un tono definitivo: El amor de los muchachos es un manual, una guía, incluso un desfile de personajes y textos que funciona muy bien como homenaje honesto y hoja de ruta para ampliar lecturas y miradas.

VISTA PREVIA
Google Books | El amor de los muchachos
http://books.google.es/books?id=kuSSpQnAtWIC&hl=es&source=gbs_navlinks_s

domingo, 27 de enero de 2013

#hemeroteca #homofobia | Aitor Martxueta: "Muchas veces una mirada de desprecio hace más daño que el insulto 'maricón"

Imagen: Deia
Aitor Martxueta · Autor de una tesis sobre 'bullying' homófobo | "Muchas veces una mirada de desprecio hace más daño que el insulto 'maricón"
En la ikastola sacaba sobresalientes, pero al pasar al instituto unos compañeros empezaron a llamarle "marica" y suspendió seis. El acoso dejó huella en sus notas y, de adulto, le provocó ansiedad. Ahora este investigador de la UPV ofrece algunas claves para evitar que otros sufran lo mismo.
Arantza Rodríguez | Deia, 2013-01-27
http://www.deia.com/2013/01/27/sociedad/euskadi/muchas-veces-una-mirada-de-desprecio-hace-mas-dano-que-el-insulto-maricon

"Por qué no decir en un problema de matemáticas: Si Pedro tiene dos padres y un padre le da cinco caramelos y el otro padre otros cinco...". La propuesta la lanza el investigador de la UPV Aitor Martxueta, convencido como está de que plasmar la diversidad afectivo-sexual en el currículo escolar contribuiría a prevenir el bullying contra los homosexuales.

¿Por qué decidió hacer una tesis sobre el 'bullying' homófobo?
La idea surgió hace varios años. Estaba estudiando en la UPV unos cursos de doctorado, hice un diseño de investigación relacionado con el género y, a partir de ahí, fue interés personal. Quería saber lo que había pasado en mi vida, trabajarlo y entender el porqué. Además, me sentía un poco deprimido y triste, empecé a hacer un trabajo de terapia y vi que el acoso que había sufrido en el pasado me creaba cierta ansiedad e inseguridad.

¿Padeció el acoso en el colegio?
En la ikastola no tuve problema, pero cuando pasé al instituto había un grupo de personas que utilizaban el insulto para ir en contra de mí. Me llamaban maricón, marica... Sufrí acoso, pero no tan reiterado como puede ser en otros casos.

¿Sufrió también agresiones físicas?
No sufrí ningún abuso físico y tampoco ciberbullying. Sufrí el insulto, que es una de las formas más comunes de bullying homófobo, y también el aislamiento, que parece que no, pero tiene sus consecuencias negativas. Otro tipo de acoso muy frecuente, que no se tiene en consideración, es el de las miradas.

Dicen que hay miradas que matan...
Muchas veces hace más daño una mirada de desprecio que el insulto maricón. Al menos, en mi caso.

¿El acoso era continuo? ¿Llegó a no querer ir al instituto?
Sí. De hecho, en la ikastola sacaba todo sobresalientes y, cuando pasé al instituto, empecé a faltar a clase y dejé seis asignaturas. Este tipo de acoso influye a nivel personal, de salud mental, pero también a nivel académico. He analizado estudios de diferentes países y todos hablan de una tasa muy elevada de absentismo escolar y logros académicos muy negativos. El motivo es el acoso que sufren por ser homosexuales o simplemente por aparentarlo.

¿Por parecerlo son acosados?
Muchas veces esas personas no son gais, lesbianas ni bisexuales. Puedes sufrir acoso simplemente por llevar determinada ropa, ser mal deportista o muy buen estudiante o por jugar a la cuerda o la goma, que pueden ser juegos más femeninos.

¿Los compañeros callan por miedo?
Puede haber personas que no estén de acuerdo en el grupo, pero no salen a favor del sujeto al que se está machacando por miedo al contagio, a que les digan que por ir con esa persona ellos también son gais.

¿Duele la pasividad del entorno?
Duele mucho el que no intervengan y ya no solo los iguales. En Secundaria puede ser más fácil que algún alumno se rebele y salga en defensa de esa persona. Yo tuve varias personas que me apoyaron, cada vez fueron haciéndolo más y a finales de 1º de BUP estaba integrado, pero las intervenciones para parar el acoso son muy escasas y ya no solo por parte del alumnado, sino también por parte del profesorado.

¿Los docentes no actúan?
Estudios realizados en Estados Unidos y Gran Bretaña indican que hay muchos profesores que no intervienen cuando escuchan el insulto o incluso cuando ven la agresión.

¿También hay casos en Euskadi?
De las 119 personas que participaron en mi estudio, dos indican que los profesores eran testigos de las acciones homófobas que estaban sufriendo y no hicieron nada.

¿Cuál fue su experiencia?
Una vez estábamos en gimnasia, que es, junto con el patio, donde más acoso sufren estos chicos, y teníamos que hacer parejas de chico y chica para un baile. No coincidían y, casualidad, me tocó a mí hacer de chica. Hubo una mofa por parte del profesor y una risa generalizada por parte de los alumnos.

¿Las secuelas del 'bullying' perduran de por vida?
Los resultados de la tesis indican que los sujetos que fueron acosados por su orientación afectivo-sexual sufren mayores niveles de ansiedad y depresión y una peor autoestima. Eso perdura a lo largo del tiempo. La muestra es muy pequeña, pero existe esta tendencia.

¿Qué otros resultados arrojó el análisis de ese centenar de casos?
Treinta y cinco sujetos recibieron insultos relacionados con la orientación afectivo-sexual y cuarenta sufrieron el acoso en el patio, un espacio amplio, donde no están tan vigilados por el profesorado y hay mucha gente. Si hablamos del perfil sociodemográfico de la muestra, vemos que han sufrido bullying y tienen síntomas de depresión y ansiedad tanto aquellos que son de izquierdas como de derechas y tampoco había diferencias entre los que eran católicos y los que no lo eran.

Según un estudio de la Federación estatal de lesbianas, gais, transexuales y bisexuales, el 43% de quienes sufren acoso escolar homófobo se plantea el suicidio.
En la adolescencia tus espacios son tu grupo de amigos y el instituto, donde mayor tiempo pasas. Si te ves rechazado por tus amigos, por el centro, al final ¿qué te queda? De las 119 personas estudiadas en la tesis, dos habían contemplado el suicidio.

¿Alguna lo intentó llevar a cabo?
Había una chica que intentó suicidarse. Era bastante duro por la historia que había pasado. No veía salida por ninguna parte y, al final, dijo: Me suicido, acabo con esto y ya está.

El 82% de las víctimas no lo cuenta. ¿Cómo es posible?
Aquellas personas que más acoso han sufrido por este motivo aceptan su orientación afectivo-sexual en mejor medida y son en mayor medida apoyados en casa. Si todos los días estás sufriendo el maricón, maricón, llega un momento en que tú te acabas aceptando y declaras también con más facilidad a la familia y a los amigos. Sin embargo, cuando este tipo de acoso es más puntual, no acudes al entorno ni aceptas fácilmente tu orientación.

¿A usted le costó contarlo?
A mí, por ejemplo, me daba vergüenza. Decía: ¿Cómo voy a ir a donde los amigos y decir que me está pasando esto? Me van a preguntar a ver si soy gay y qué les voy a contestar. Son edades muy difíciles en las que tú te estás reafirmando y la sociedad es heterocentrista, todo lo que se salga de lo heterosexual está mal visto. Si, además, estás en una familia donde tampoco entienden el tema, es complicado. He conocido casos de chavales en EE.UU. a los que sus padres han echado de casa cuando han dicho que eran gais o lesbianas.

¿En Euskadi los chavales son más homófobos que en otros países?
En todos los países es parecido. Se ve que hay una falta de seguridad escolar, que existe un tipo de acoso hacia estas personas, también existen denuncias que no se toman en cuenta por parte de las escuelas... El Ministerio de Igualdad dice que la sociedad española tiene una actitud más tolerante hacia la diversidad afectivo-sexual que hace años. En Euskadi es parecido.

Algo se ha avanzado entonces...
Dos estudios realizados por Gehitu en 2008 y 2009 indican que los jóvenes -mucho más las chicas que los chicos- son respetuosos con las personas lesbianas, gais, bisexuales y transexuales. No obstante, muestran más respeto cuando se les pregunta hipotéticamente que cuando se les pone en situación. Entre un 10 y un 33% rechazan las relaciones entre personas del mismo sexo.

¿Sufren de igual manera el acoso las chicas lesbianas que los gais?
Hay más casos de acoso escolar en chicos que en chicas porque el estereotipo de la masculinidad está muy arraigado y todo lo que esté fuera se ataca. En el caso de las mujeres, no es tan visible y las chicas que podrían ser un poco más masculinas son aceptadas por los chicos porque normalmente juegan al fútbol y participan con ellos.

En cambio, rechazan a los gais.
Los chicos se muestran contrarios a las relaciones sexuales o de afecto entre dos hombres. Sin embargo, cuando se les pregunta por dos chicas lo aceptan. Se debe al componente erótico que tiene que dos mujeres mantengan relaciones sexuales y todo lo que provoca en un chico. Eso no lo ven mal.

¿Hay datos sobre los acosadores?
Los estudios del País Vasco revelan que existe un elevado porcentaje de jóvenes, sobre todo chicos, que son testigos o que han participado alguna vez en actitudes homofóbicas. Para mí es significativo, es algo que hay que analizar y estudiar.

El insulto maricón sigue siendo de uso generalizado.
Se utiliza mucho para hacer el chiste. La gente se escuda en que es el lenguaje que se ha usado toda la vida y que siempre ha habido un mariquita en clase al que se le ha llamado mariquita. Tenemos que empezar a hacer un uso del lenguaje inclusivo, donde se utilice el pronombre neutro y no se presuponga la heterosexualidad de nadie. La comunidad educativa tiene que estar convencida de que este insulto no se puede usar gratuitamente.

Muchas veces la persona a la que va dirigido es heterosexual.
El chaval que escucha eso se identifica con ello, pero de forma negativa y eso le genera sufrimiento. A lo mejor la otra persona no se da cuenta del daño que está causando. Hasta en mi casa siempre se ha utilizado la expresión No seas mariquita. La gente no es consciente, pero cuando tú lo estás viviendo en primera persona, hace mucho daño, aunque sea indirectamente.

Habla de crear espacios seguros en los centros. ¿Se refiere a que en el aula siempre haya un profesor, a que los patios estén vigilados...?
Yo esas medidas no las contemplo, aunque pueden ser positivas. Hay que empezar a trabajar desde el currículum escolar. Por ejemplo, en una clase de Historia decir que este personaje famoso fue homosexual. Se necesitan modelos referentes positivos. O cuando estamos trabajando modelos de familia, no poner siempre el modelo del padre y la madre. Tenemos que abrir la puerta a nuevos modelos, como pueden ser las familias homoparentales. Esto hay que trabajarlo de una manera transversal.

¿Qué otras medidas propone?
Es fundamental la formación del profesorado respecto a cómo prevenir o abordar la homofobia y también la formación de los padres. Se deben ofrecer servicios de información y apoyo. Los docentes tienen que disponer de una base de datos con páginas web que trabajen estos temas. Se asocia la homosexualidad en internet con las páginas pornográficas y no tiene nada que ver. Es muy importante que el centro trabaje con las asociaciones y que acudan gais y lesbianas a contar sus experiencias en Secundaria. Hay que desmitificar ese estereotipo del hombre gay promiscuo al que solo le interesa la relación sexual.

Hay países que nos llevan la delantera en este sentido.
En EE.UU. celebran, dentro de la semana de la diversidad afectivo-sexual, el día del orgullo de las lesbianas, gais, bisexuales y transexuales, decoran el centro, ponen personajes históricos que fueron homosexuales en las paredes, familias formadas por dos padres o dos madres acuden a hablar, los hijos ponen fotos de sus familias homoparentales en el corcho...

¿Tiene previsto continuar investigando sobre este tipo de acoso escolar?
Mi tesis ha sido el comienzo de una línea de investigación. Ahora quiero entrar en las ikastolas e institutos y analizar lo que realmente está pasando en los centros.

Recientemente un colegio catalán pagó 30.000 euros a la familia de un exalumno que fue víctima de acoso. ¿Qué le parece?
El dinero puede ayudar a pagar un buen terapeuta, pero no ayuda al chaval. Lo que sí que creo es que los padres de estos chicos y chicas que son acosados tienen el derecho y la obligación de denunciarlo, porque parece que cuando hay una denuncia de por medio es cuando se empiezan a tomar medidas.

DOCUMENTACIÓN
Una tesis propone formar a padres y profesores para prevenir el bullyng
Vasco Press | Deia, 2013-01-23

http://www.deia.com/2013/01/23/sociedad/euskadi/una-tesis-propone-formar-a-padres-y-profesores-para-prevenir-el-bullyng