sábado, 2 de enero de 2016

#hemeroteca #violenciamachista | La mujer asesinada en Mos recibió una brutal paliza con un palo que le desfiguró el rostro


La mujer asesinada en Mos recibió una brutal paliza con un palo que le desfiguró el rostro.
Su marido ingresó la noche de Fin de Año en prisión acusado de un delito de homicidio.
Ujué Foces | Faro de Vigo, 2016-01-02
http://www.farodevigo.es/sucesos/2016/01/02/mujer-asesinada-mos-recibio-brutal/1379021.html

Un palo de gran tamaño, localizado en el domicilio de la víctima, es probablemente el arma homicida que acabó con la vida de Marina Rodríguez Barciela, la mujer de 69 años asesinada en su vivienda de Mos presuntamente a manos de su marido, Florencio Alonso Calvar, de 71, el pasado miércoles. El hombre, que acudió la noche del pasado 30 de diciembre al cuartel de la Guardia Civil para comunicar que había encontrado el cadáver de su mujer en la cocina de su domicilio, ingresó del día de Nochevieja en la prisión de A Lama acusado de presunto homicidio.

La investigación, a tenor de los datos iniciales de la autopsia, avanza que la mujer recibió una brutal paliza con el palo ya que la sexagenaria presentaba numerosos y contundentes golpes en la cabeza que le desfiguraron el rostro, como comprobaron las numerosas personas que ayer acudieron a darle el último adiós al tanatorio. El análisis del arma del crimen, que al parecer tiene las huellas del hombre y algunos restos biológicos, resultará determinante para la acusación pues Florencio Alonso negó inicialmente su participación en los hechos y en su comparecencia judicial se negó a declarar sobre la muerte de su mujer.

Los que sí prestaron declaración en el Juzgado de Instrucción 2 de Porriño que instruye las diligencias, fueron los dos hijos de la pareja y un vecino. Marina Rodríguez había interpuesto en 2014 una denuncia contra su marido al que acusaba de malos tratos físicos y psíquicos habituales. Las diligencias se transformaron en un juicio de faltas por insultos durante el cual la víctima retiró la denuncia, por lo que el caso fue archivado, según fuentes judiciales.

Este crimen de violencia machista, séptimo en 2015 en Galicia, ha causado conmoción en el municipio de Mos, especialmente en la parroquia de Tameiga, donde ayer recibía sepultura la víctima. Numerosos allegados y vecinos, con la alcaldesa Nidia Arévalo al frente, acompañaron ala familia de Marina Rodríguez. "La consternación es grandísima, no se habla de otra cosa en el municipio", explicaba la regidora, que ha puesto a disposición de la familia el apoyo que necesiten. El Concello, que vive su tercer día de luto sin rondallas ni iluminación navideña, fletó ayer un autobús hasta Vigo para facilitar la participación en la concentración de repulsa por este crimen delante del Marco.

#hemeroteca #violenciamachista | Oltra: "La lucha contra la violencia machista debe ser cuestión de Estado"

Imagen: El Diario / Mònica Oltra
Oltra: "La lucha contra la violencia machista debe ser cuestión de Estado".
La vicepresidenta de la Generalitat Valenciana ha hecho estas declaraciones tras la concentración convocada por el Gobierno valenciano para mostrar su rechazo ante el asesinato machista cometido en Torrevieja.
EFE | El Diario, 2016-01-02
http://www.eldiario.es/politica/Oltra-lucha-violencia-machista-cuestion_0_469303291.html

La vicepresidenta del Consell valenciano, Mònica Oltra, ha defendido hacer de la lucha contra la violencia machista "una cuestión de Estado", tras los tres minutos de silencio convocados hoy por el Gobierno valenciano para mostrar su rechazo ante el asesinato machista cometido en Torrevieja (Alicante). Las puertas del Palau de la Generalitat han acogido esta concentración silenciosa, que ha reunido a medio centenar de personas, con Oltra a la cabeza, y entre las que había representantes de todos los grupos políticos y algún integrante del equipo de Gobierno local de Valencia.

Ayuntamientos alicantinos como el de Elche o Altea han convocado asimismo concentraciones de rechazo, como también lo ha hecho el de Morella (Castellón), donde se encuentra el president de la Generalitat, Ximo Puig, que ha participado en el homenaje silencioso a las últimas víctimas de la Comunitat Valenciana.

El Ayuntamiento de Torrevieja, municipio donde tuvo lugar el suceso, ha pospuesto los actos oficiales de rechazo al mismo hasta que se confirme que es un caso de violencia machista, según fuentes municipales.

"Necesitamos que esto se convierta en una cuestión de Estado donde todos los partidos, movimientos sociales, asociaciones de mujeres, sindicatos, asociaciones de empresarios se vuelquen en contra de esta violencia, que es una manifestación del mayor horror de la desigualdad estructural que esta sociedad aún sufre entre hombres y mujeres", ha defendido Oltra.

Oltra, que ha interrumpido sus vacaciones para presidir esta concentración, ha lamentado que en la entrada del nuevo año "nos golpee la violencia machista con el asesinato de una mujer y su bebé", y ha pedido "tolerancia cero con la violencia machista".

Con esta concentración, los diferentes grupos políticos y representantes del Gobierno valenciano han "querido escenificar el rechazo de toda la sociedad a esta violencia, que no solo pasa entre cuatro paredes sino que agrede a toda la sociedad".

"Toda la sociedad está unida frente a la violencia machista, al lado de las víctimas y en contra del agresor, en este caso asesino", ha apuntado la vicepresidenta, quien ha aclarado que "es una agresión a todos los valencianos, a toda la sociedad" y no va a tolerarlo.

Por su parte, la presidenta del PPCV, Isabel Bonig, ha mostrado el apoyo "total y absoluto" de todas las fuerzas políticas a las víctimas y la lucha contra los agresores, y ha defendido que se trata de una cuestión que "no debe enfrentar a los partidos, porque aquí no hay una ideología sino una violencia que se ejerce sobre las mujeres y las personas más indefensas como sus hijos".

Ha pedido una "reacción contundente de toda la sociedad para erradicar esta lacra", y ha hecho un llamamiento a las mujeres para que denuncien, especialmente a las más jóvenes, y ha instado a las administraciones a tomar "todas las medidas" contra la violencia machista.

viernes, 1 de enero de 2016

#hemeroteca #lgtbifobia #menores | Más de la mitad de los menores LGTB sufre acoso escolar en las aulas

Imagen: El País / Concentración en recuerdo de Alan, Barcelona, 2015-12-27
Más de la mitad de los menores LGTB sufre acoso escolar en las aulas.
La federación estatal que defiende los derechos de este colectivo denuncia que la primera causa de los ataques que sufren los jóvenes en los colegios es su orientación sexual.
Virginia Martínez | El País, 2016-01-01
http://politica.elpais.com/politica/2015/12/30/actualidad/1451496841_566638.html

La historia de Alan, el transexual de 17 años que se quitó la vida el pasado 24 diciembre por "la presión e incomprensión social", es uno de tantos casos de acoso escolar que sufren los menores LGTB. La Federación Estatal de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales (FELGTB) denuncia que más de la mitad de los jóvenes de este colectivo sufre acoso en centros educativos por su orientación sexual. El porcentaje aumenta respecto a los transexuales porque "son víctimas más visibles y eso les hace exponerse a un mayor riesgo", explica el presidente de la asociación, Jesús Generelo.

La federación no tiene un informe único sobre acoso escolar contra el colectivo LGTB, pero extrae sus deducciones del compendio de diversos estudios. Una de las conclusiones es que la primera causa de acoso en los centros educativos es la orientación sexual, porque los menores de este colectivo "apenas reciben apoyo dentro del sistema", subraya Generelo. La asociación denuncia que el sistema educativo está aún muy por detrás de la sociedad en lo que respecta el reconocimiento e integración de estos jóvenes en las aulas.

"Es muy dramático que tengan que ocurrir casos como el de Alan para despertar las conciencias", se lamenta Generelo. La federación realizó una muestra con 700 jóvenes que habían sufrido acoso escolar por su condición de homosexual, cuyos datos revelaron que el 43% había ideado alguna vez el suicidio, el 35% lo había preparado con algún detalle y el 17% lo había intentado en alguna ocasión. La encuesta no incluía a los menores transexuales, como Alan, pero el presidente de FELGTB manifiesta que en este colectivo se acentúa la marginalidad y soledad a la que se enfrentan en las aulas.

No hay cifras oficiales de cuántos menores transexuales se han quitado la vida este año movidos por el acoso escolar, pero Generelo confirma que muchas veces es la propia familia la que esconde el motivo del suicidio por la dureza que supone enfrentarse a tanto sufrimiento y porque "les obliga a salir del armario". Aunque los familiares deciden no revelar la verdadera razón del suicidio, la federación recaba los datos a través de amigos o profesores del fallecido.

Una normativa insuficiente
La identidad de género se regula en la ley 3/2007, pero para la federación la normativa es insuficiente. "Necesitamos una ley transexual que atienda todos los ámbitos", demanda Generelo. El presidente de FELGTB revela que miembros de su federación y otras tres asociaciones de ámbito estatal están preparando un borrador que presentarán "pronto", donde se regule el trato que deben recibir los transexuales desde su infancia para acompañarles en su desarrollo. Una legislación que recoja el espíritu de la ley andaluza 2/2014 —Ley Integral para la no discriminación por motivos de identidad de género y reconocimiento de los derechos de las personas transexuales de Andalucía— e imponga unos parámetros básicos e iguales a nivel estatal.

La triste historia de Alan tenía en su origen varios episodios de acoso de sus compañeros de instituto, que le llevaron a tan trágico final, según la asociación Chrysallis, que agrupa a familias de menores transexuales. Pero a veces es el propio centro educativo el que sitúa al joven en una situación incómoda. Como ejemplo, la niña transexual de Málaga que en 2013 abandonó un colegio concertado porque no admitía su identidad de género y le daba trato de varón porque no le dejaba vestir la falda del uniforme. La Audiencia Provincial reabrió las diligencias del caso el pasado mes de mayo, pero la titular del Juzgado de Instrucción número 10 de la capital andaluza volvió a archivarlo hace tres meses.

Las demandas de FELGTB se orientan a intentar acabar con la discriminación "sistémica" que padecen los menores LGTB tanto de sus compañeros como del propio sistema educativo. De ahí la "necesidad" de una normativa transversal que ponga el acento en la Educación, como punto de partida para erradicar los problemas que sufren algunos menores desde la infancia. "Mientras la situación siga como está vamos a seguir teniendo más casos como el de Alan", sentencia Generelo.

#hemeroteca #vestimenta | Transparencias, Pedroche y hiyabs

Transparencias, Pedroche y hiyabs.
El grueso de las conversaciones estaba en ¿cuánto enseñará Pedroche esta vez? Lo que importaba era ella como objeto, como cuerpo, como cosa.
Barbijaputa | El Diario, 2016-01-01
http://www.eldiario.es/zonacritica/Transparencias-Pedroche-hiyabs_6_469013100.html

'Que me critiquen, ni Antena 3 me obliga ni es machista'. Así se defendía Cristina Pedroche cuando le preguntaban por su vestido para dar las campanadas, el cual no conocíamos aún. Las preguntas se le hacían porque ya el año pasado, también durante las uvas, su vestido levantó polémica.

“Que me critiquen”, decía. Pedroche, por una parte, siente que se la culpa a ella por vestir esas transparencias a cero grados mientras su acompañante masculino siempre va vestido acorde con el frío que haga. Y es verdad, mucha gente la culpa a ella, porque eso es lo que hace una sociedad machista. Culparnos a nosotras de todo.

“Ni Antena 3 me obliga ni es machista”. Que Antena3 no la ha obligado ya lo imaginamos, pero que no es machista, ya lo siento, pero aquí no estamos de acuerdo. A veces, para saber si algo es machista, no se necesita más que cambiar los sexos en la ecuación. Y ésta es una de esas ocasiones. ¿Hubiera tenido algún sentido que Carlos Sobera hubiera aparecido en mitad de una noche de diciembre frente a millones de espectadores con un smoking transparente decorado con un taparrabos de Swarovski? ¿Hubiera quedado sexy? ¿Ridículo? Si nos excusamos en que él no cumple los cánones heteronormativos de la moda actual en cuanto a físico, pongamos que en vez de Sobera, esa noche la acompañaba George Clooney, que quizá se adapta más. ¿Qué nos parece la idea de George Clooney con un traje transparente y una corbata de incrustaciones que le tape la huevera? Hombre, no creo que haya mucho debate en este sentido.

Y sólo estamos hablando de Pedroche porque fue la más comentada e incluso llegó a trending topic en Twitter, pero también podríamos hablar de que en Telecinco aparecieron en ropa interior tres chicas y un chico. Muy sutil eso de meter a un chico en calzoncillos para que no te tilden de machista, como si la educación que recibimos las mujeres en este país nos hiciera tener la misma respuesta que los hombres: como si cuando vemos a un hombre casi desnudo en televisión nos golpeáramos el pecho como orangutanes o hiciéramos chistes sobre violaciones. Sólo había que ver las redes sociales (o tu cena familiar) para comprobar que el efecto de unos y otras ni es ni puede ser el mismo.

¿Por qué perpetúa el patriarcado y fomenta la violencia de género el hecho de que a las mujeres siempre se las desnude frente a millones de personas? Porque la cosifica y la hipersexualiza. En un país donde, durante los tres días previos a las uvas, se habla constantemente de qué llevará puesto una presentadora, el asunto ya nada tiene que ver con la belleza o la moda. Porque el grueso de las conversaciones no estaba en saber cómo de bonito era el vestido, sino en ¿cuánto enseñaría Pedroche esta vez? Nada tiene que ver con la profesionalidad de la mujer, nadie estaba interesado en saber qué diría, qué chistes haría o si sería certera con las campanadas. Lo que importaba era ella como objeto, como cuerpo, como cosa.

Los objetos están para usarlos y poseerlos, y cuando se cosifica a una mujer cualquiera de esta manera, el mensaje sigue siendo el mismo que ha cerrado el año con 56 mujeres asesinadas el año pasado y ha empezado éste con otra mujer más: las mujeres son objetos que usar y poseer. Y no sólo eso, sino que además son objeto de culpabilización de lo que les pase así como de lo que visten. Pero esta culpabilización no puede ser más injusta.

Los mismos que culpan a Pedroche por vestir transparencias son exactamente los mismos que no son conscientes de que cada mujer puede elegir lo que le dé la gana para salir a la calle, es decir, no han entendido nada porque están alienados por el patriarcado. Pero, a su vez, Pedroche también lo está, ya que no ve machismo en el hecho de ir semidesnuda en diciembre. No se puede culpar a una mujer por vestir una prenda o por no ver que está fomentando la violencia sobre la mujer, pero sí debemos denunciar que el hecho en sí perpetúa el machismo. En un país feminista, que una mujer vistiera una gasa a cero grados, sería tan inconcebible como si ayer el que hubiera aparecido con transparencias fuera Chicote o Clooney.

Hasta ese entonces, hasta que ese país feminista llegue, las mujeres seguirán siendo objeto de cosificación y culpabilización, empujadas por un lado a pasar frío y mostrar su cuerpo, y por otro a defenderse por hacerlo apelando a su libertad. Y también habrá que escribir cada vez que pase, para poner de relieve que sí, es machista, claro que lo es. Y que la no conciencia de vivir en un país machista no nos deja ser libres realmente ni para vestirnos ni para nada en absoluto. Curiosamente desde Occidente lo vemos claro con las mujeres orientales cuando visten ‘hiyab’. Ahí sí consideramos que ellas sólo creen ser libres para vestir lo que quieran pero que no lo son realmente porque están sometidas a una educación y una cultura que las anula. Y hasta queremos prohibirles el uso de velos en nuestro país.

Nadie que no sea consciente de sus propias cadenas educacionales puede ser plenamente libre, en realidad.

Y TAMBIÉN…
David Muñoz se toma las uvas con las transparencias de Cristina Pedroche.

El marido de la presentadora de Vallecas felicitó y se mostró orgulloso de su mujer a través de las redes sociales.
La Voz de Galicia, 2016-01-02
http://novo.lavozdegalicia.es/noticia/novo/tienes-que-verlo/2016/01/02/david-munoz-toma-uvas-transparencias-cristina-pedroche/00031451730220951372440.htm

#hemeroteca #transexualidad | "Demasiado mayor para ser transexual"

Imagen: El Diario / Verónica
"Demasiado mayor para ser transexual".
Tras llevar seis años en lista de espera para ser sometida a una vaginoplastia, Verónica ha sido excluida por su edad y por tener "pocos recursos económicos". El Defensor del Pueblo catalán pide a la Generalitat que revise su caso, porque fue descartada después de ser considerada óptima. Según Salud es por "criterios médicos". El Observatorio contra la homofobia considera que está siendo "discriminada" al no respetarse sus derechos sexuales.
Laura Galaup | El Diario, 2016-01-01
http://www.eldiario.es/sociedad/transexual-discriminacion-Departamento_catalan_de_Salud-defensor_del_pueblo-transfobia_0_465454186.html

A Verónica no le permiten terminar el proceso de cambio de sexo porque "ya es demasiado mayor para ser transexual", dice esta mujer de 52 años. Llevaba seis años en una lista de espera para ser sometida a una vaginoplastia -cirugía para modificar los genitales- y asegura que en abril le confirmaron que había sido excluida.

"Me tenían que haber operado en 2013, terminó el año y tampoco me intervinieron. Cuando preguntaba sobre el retraso de la intervención, me respondían que la culpa la tenía la crisis. Pero vi que una chica más joven, que llevaba menos tiempo esperando, sí que era operada", recuerda esta colombiana que lleva 15 años viviendo en Barcelona. "Desde pequeña quería ser mujer, en Colombia no tuve la oportunidad, pero cuando llegué aquí sentí más libertad. Hace siete años comencé la transición de género".

Al final, este año le confirmaron la decisión que preveía: no iba a ser intervenida porque su edad "no permite garantizar el resultado óptimo esperado tras la cirugía", señalan las especialistas de la Unidad de Identidad de Género del Hospital Clínic (Barcelona) en un informe emitido en febrero al que ha tenido acceso El Diario.

Asimismo estas profesionales justifican la negativa esgrimiendo que "la paciente no trabaja y tiene pocos recursos económicos" y también consideran destacable que Verónica no cuente con apoyo familiar ya que, según señalan en este documento, "no puede tener el soporte social y/o familiar para los cuidados del postoperatorio".

El Observatorio catalán contra la homofobia considera que esta mujer está siendo discriminada y por eso su presidente denunció su caso ante el Defensor del Pueblo catalán (Síndic de Greuges). Esta institución ha dado la razón a la paciente en una resolución emitida a finales de octubre que desmonta las argumentaciones de la administración, solicita al Departamento de Salud que revise este caso y cuestiona que no se haya puesto en duda "hasta ahora" la inclusión de la paciente en la lista de espera.

Por un lado, el Defensor recuerda que los seis años que ha estado esperando a ser intervenida "no son imputables a la paciente" y que el paso del tiempo "ha jugado en su contra, de tal forma que ha supuesto su exclusión".

Por otro, se pronuncia sobre la falta de entorno social y recursos económicos a los que hacen referencia las especialistas. Recuerda que durante estos años Verónica ha contado con el acompañamiento de ACATHI (Asociación catalana por la integración de homosexuales, bisexuales y transexuales inmigrantes) y que esta organización "estaría dispuesta a ofrecerle apoyo postquirúrgico" y "asumir el coste del material".

El Departamento de Salud ha señalado a eldiario.es que la exclusión se debe a "criterios médicos" y no ha confirmado que vaya a revisar el caso.

"Llevo seis años con mi vida paralizada a la espera de ser operada. No me he ido a otras ciudades en las que tenía opciones de encontrar trabajo para no cancelar el procedimiento médico porque nunca me llegué a imaginar que iba a ser excluida de la lista de espera", añade esta mujer. Para ser incluida en el programa quirúrgico, Verónica estuvo siguiendo un tratamiento en la Unidad de Identidad de Género durante dos años, 12 meses de tratamiento hormonal y 12 meses de experiencia real.

"Se está vulnerando la ley contra la homofobia"
El presidente del Observatorio catalán contra la homofobia considera que en este caso no se están respetando los derechos sexuales y, por lo tanto, no se está cumpliendo la ley contra la homofobia aprobada por el Parlamento catalán. "Creemos que denunciar esta situación ante la Administración no iría a ningún sitio porque son los mismos que han excluido a Verónica. Por eso, decidimos iniciar un procedimiento ante el Defensor del Pueblo", apunta Eugeni Rodríguez, portavoz de este organismo.

Aunque la vaginoplastia no está incluida en la cartera del Servicio Nacional de Salud, el Defensor recuerda que "esta operación forma parte de la cartera de prestaciones complementarias que puede ofrecer una comunidad autónoma". Al año en Cataluña se realizan ocho intervenciones de este tipo y hay una lista de espera de 187 pacientes. Por lo tanto, Verónica reivindica que no es una "batalla" personal. "Hay muchas personas del colectivo LGTB en la misma situación", recuerda. Añade que van a seguir protestando, han comenzado una recogida de firmas en Change y no descartan manifestarse en la calle contra el Departamento de Salud.

#hemeroteca #igualdad | El Papa incluye a una 'reina maga' en la misa de Año Nuevo del Vaticano

Imagen: El Diario
El Papa incluye a una 'reina maga' en la misa de Año Nuevo del Vaticano.
El Diario, 2016-01-01
http://www.eldiario.es/rastreador/Papa-incluye-reina-Ano-Nuevo_6_469013099.html

Que las mujeres representen a los reyes magos no es solo una iniciativa del Ayuntamiento de Madrid. La tradicional misa que cada primer día del año se celebra en el Vaticano también ha contado con una 'reina maga'. La idea, que no le parece tan descabellada al Papa Francisco, fue propuesta por Manuela Carmena la semana pesada, lo que generó una enorme polémica. La alcaldesa pretende incluir mujeres en las cabalgatas de Reyes de los distritos madrileños de Puente de Vallecas y San Blas Canillejas.

La novedosa iniciativa desató un aluvión de críticas por parte de varios dirigentes del PP en el consistorio. Entre ellos, la portavoz del grupo municipal de los conservadores, Esperanza Aguirre, que afirmó que "es partidaria de la paridad, pero no de las paridas". Considera, además, que los concejales de Ahora Madrid "quieren acabar con las tradiciones cristianas" y puntualizó que la medida "no tiene sentido". "No se atreverían a desnaturalizar el Ramadán", añadió.

Parece ser que el máximo representante de la Iglesia Católica no está de acuerdo con estas afirmaciones y ha querido contar con una niña para representar a uno de los reyes magos, que han sido los encargados durante la homilía de acercar al Papa las "ofrendas" que, según la Biblia, portaban los magos: oro, incienso y mirra. Lo ocurrido ha tenido gran repercusión en las redes sociales. El concejal del Ayuntamiento de Madrid, Jorge García Castaño, ha colgado una foto en Twitter haciendo referencia a la oposición a la iniciativa que algunos representantes del PP han mostrado.

#hemeroteca #violencia | Una anciana de 91 años corta el cuello a su hermana, de 86, tras una discusión en Bilbao

Imagen: El Correo
Una anciana de 91 años corta el cuello a su hermana, de 86, tras una discusión en Bilbao.
El crimen ha ocurrido la mañana del viernes en el centro de la capital vizcaína. La agresora se ha autolesionado a su vez, por lo que ha sido trasladada al hospital de Basurto, donde fue ingresada en calidad de detenida y este sábado ha pasado al área de psiquiatría.
El Correo, 2016-01-01
http://www.elcorreo.com/bizkaia/201601/01/anciana-anos-mata-hermana-20160101124039.html

Una mujer de 91 años ha matado este viernes a su hermana, de 86 años, cortándole el cuello tras una discusión en un domicilio en el centro de Bilbao, ha informado la Ertzaintza. Fue alrededor de la once del viernes cuando una persona alertó a al teléfono de emergencias 112, informando de que le había llamado una mujer familiar suya y le había dicho que había matado a su hermana. 

Dotaciones policiales acudieron al domicilio donde residen las dos mujeres, en la calle José Olabarria, en la zona de La Casilla, en el centro de Bilbao. Allí han encontrado a una mujer de 86 años fallecida y con heridas de arma blanca en el cuello. La presunta agresora, su hermana de 91 años, se había autolesionado a su vez, por lo que ha sido trasladada al hospital de Basurto, donde fue ingresada en calidad de deteniday este sábado ha pasado al área de psiquiatría del centro sanitario. 

La Ertzaintza ha abierto la investigación, si bien, presuntamente, los hechos se han producido a raíz de una discusión entre ellas que habría desembocado en la agresión y en el posterior fallecimiento.

#hemeroteca #transexualidad | El viaje alucinante a los dos sexos

Imagen: Jot Down / Jan Morris
El viaje alucinante a los dos sexos.
Mar Padilla | Jot Down, 2016-01-01
http://www.jotdown.es/2016/01/viaje-alucinante-dos-sexos/

Jan Morris, desde su pequeña casa de Gales, debe mirar la tele, asombrarse y sonreír —o lamentarse, quién sabe— al observar las cuitas de Maura Pfefferman, la protagonista transexual de la serie Transparent. Probablemente Jan sacude su blanca melena —tiene casi noventa años ya—, mira a su mujer, Elizabeth, y rememora por un instante, una vez más, su viaje alucinante, iniciado tantas décadas atrás. Un periplo extraordinario el suyo: el que va de un sexo a otro. De eso hace ya mucho tiempo, en el siglo pasado. Era cuando se llamaba James y solo tenía dos certezas absolutas: una era que quería ser escritor, y la otra era que en realidad era una mujer.

James Humphrey Morris, nacido en Somerset en 1926, fue una persona valiente: cruzó una de las más determinantes barreras de la biología, corrigió a la naturaleza y adoptó el sexo que le correspondía, transformándose en Jan Morris. Y, como escritora de abrumador talento que es, durante un tiempo centró su escritura en este viaje. El resultado fue 'Conundrum' (publicado en 1974, editado recientemente por RBA como 'El enigma'), un libro donde narra su metamorfosis. Uno de esos libros excepcionales que cambian la vida, de obligada lectura para entender lo que es la verdadera libertad y, a su vez, la urgente necesidad de respetar la libertad de los otros.

«Por favor, Dios, conviérteme en niña», rezaba James una y otra vez durante su infancia. En casa, en el barrio, en el colegio, veía a los demás enteros, de un trazo, mientras que su imagen le devolvía una mirada difusa e incompleta. En algún momento llegó a pensar que quizás lo que pasaba es que todos los chicos, en verdad, querían ser chicas. Durante años convivió con la ambición de escapar de la masculinidad y sumergirse en la feminidad, y en ese largo viaje hasta llegar a su verdadera identidad, la persona Morris cuenta momentos definitivos. Uno de ellos fue su paso por Oxford, una fortaleza contra la intolerancia que le formó como persona y le salvó de perder la cabeza. Allí se le grabaron a fuego dos grandes verdades: una es que no hay normas, y la otra es que todos somos diferentes. En esa etapa, formó parte de un coro y estuvo varios años visitando asiduamente la catedral de la ciudad. Allí descubrió que era un sitio perfecto —majestuoso y lleno de sombras— para envolver un enigma como el suyo. Fue allí donde se forjó su coraje para asumir que era un hombre en cuanto al sexo y una mujer en cuanto al género, y donde entendió que solo sería una persona completa cuando las dos entidades, por fin, se ajustaran. Un pensamiento que le mantendría ocupado las cuatro décadas siguientes.

También aterrizó en el Lancing College Officers Training Corps, pero los únicos placeres que recuerda con luminosidad son los paseos en bici cerca de la frontera galesa, y las horas de roce, mano a mano, con algún muchacho perfectamente masculino. Disfrutó su papel femenino en los romances platónicos, pero no así de la cercanía sexual. No le repelía, pero estéticamente le parecía fallido: «Me sentía equivocadamente equipado», afirma. Al conocer el sexo llegó a la conclusión de que «todo el tema del cuerpo, los órganos y demás parafernalia era mucho menos importante» de lo que le habían dado a entender. También entendió que ser madre —«el mejor oficio del mundo» según su criterio—, le estaba vedado. Pero no se amilanó: su deseo era tal que, al no poder ser madre, decidió que algún día acabaría convirtiéndose en padre. Con estas disquisiciones en la cabeza, decidió entrar en el ejército británico en calidad de impostor, donde pronto averiguó que el mundo de la soldadesca le gustaba mucho. Se sentía como una chica disfrazada de joven soldado, rodeada de hombres hasta donde llegara la mirada. Como una espía, la vida entre miembros del ejército le confirmó lo que ya sabía: que no era uno de ellos. Allí comprendió, según cuenta, hasta qué punto la sexualidad condiciona la vida de los hombres. En todo caso, su postura de observador, casi de antropólogo, del mundo masculino fue un aprendizaje fundamental para desarrollar su escritura.

Hombre de mundo

No nos engañemos: en aquella época, sobre el papel y en la calle, James era un ser humano que irradiaba masculinidad en su porte y en sus ocupaciones. Fue oficial del 9.º Regimiento de Lanceros Reales de la Reina, sirvió en la Segunda Guerra Mundial y después ejerció de periodista en varios medios, entre ellos en la Agencia de Noticias Árabes. Como en su momento Oxford, El Cairo, donde estaba dicha agencia, fue otra ciudad fundamental en su camino: entre sus gentes sintió por vez primera un aire de aceptación que se mantuvo con él en todos los países árabes que visitó y que, a largo plazo, tuvo un efecto importante en la decisión que años más tarde iba a tomar. El otro medio donde trabajó James y que le dio fama fue el Times, donde en 1953 narró al mundo la hazaña de Edmund Hillary y Tensing Morgay en el Everest. Se convirtió entonces en una estrella periodística: cubrió guerras, terremotos y encuentros de alta política, y logró entrevistar a Adolf Eichmann, al Che Guevara y a Kim Philby. No obstante, conforme pasaba el tiempo se dio cuenta de que adoraba viajar pero empezaba a detestar su condición de hombre de mundo. Reflexionó sobre todo aquello que se identifica con la hombría y decidió darle la espalda: había llegado a la conclusión de que para él lo más importante era la vida privada. Antes, se había enamorado y casado con Elisabeth —su amiga, su confidente, su amor para el resto de sus días, fuera como hombre o mujer— y estaba formando una familia. James optó entonces por abandonar el periodismo y sus obligaciones públicas y sociales, dedicarse a los suyos y escribir solo sobre lo que le apeteciera: los viajes que quería hacer, las ciudades que quería visitar.

Como tantas cosas en su extraordinaria vida, esto también lo consiguió: se convirtió en un reputado escritor de libros de viajes, comparado con los más grandes, como Bruce Chatwin. A sus cuarenta años era ya un autor plenamente establecido, y se embarcaba a escribir una ambiciosa historia del Imperio británico. Esa obra monumental corrió pareja a los tres hitos en la metamorfosis de su identidad: empezó el primer volumen —‘Heaven´s Command’— firmando como James Morris; el segundo —‘Pax Britannica’— fue escrito en los años de ambigüedad sexual, y el tercero —‘Farewell the Trumpets’— ya lo firmó como Jan Morris.

El cielo abierto
En esos tiempos pasó periodos de grave depresión debido a su identidad equívoca, que empeoraban conforme cumplía años. «Si no voy a poder ser yo mismo entonces no seré, parecía gritar mi inconsciente», escribe. Aunque creía que el autoanálisis es, a menudo, un error, un camino eterno de especulaciones, seguía ahondando en su situación y documentándose hasta la saciedad. Al otro lado, en el ángulo opuesto a sus disquisiciones y sufrimientos, apenas empezaba a despertar la percepción social del sexo, tan mezquina y reprimida, de hace seis décadas. Eso no le amilanó, y James dio con la clave: leyó en las bibliotecas que hasta el siglo XVIII la sexualidad era algo fluido, dinámico, hasta llegar a la época victoriana y transformarse en algo rígido, considerándose una desviación biológica todo lo que no fuera implacablemente masculino o femenino. Un día encontró un libro de los años treinta que explicaba una historia como la suya: ‘Man into a Woman: an Authentic Record for a Change of Sex’, escrito por Lili Elbe (antes Einar Mogens Wegener, sobre cuya vida se basa ‘La chica danesa’, el libro de David Ebershoff, ahora reconvertido en película del mismo nombre, protagonizada por el gran actor Eddie Redmayne). Lili fue la primera persona transexual en someterse a una cirugía de reasignación de sexo. Morris descubrió que no estaba sola en su enigma. Descubrió que la clave era que los médicos no sabían lo que le pasaba a personas con ese problema pero, «típicamente, se negaban a reconocerlo», subraya Morris. Lo que ellos consideraban una fantasía era una realidad: ella, como Einar Mogens Wegener antes, era una mujer atrapada en un cuerpo de hombre. No obstante, ningún médico admitió su ignorancia, y tuvieron que pasar años hasta que en Nueva York conoció al doctor Benjamin. Fue la primera persona que le habló de la transexualidad y que pronunció las palabras mágicas: «si no se puede encajar la convicción con el cuerpo, entonces debe encajarse el cuerpo a la convicción». El cielo abierto: sus plegarias podían convertirse en realidad.

En aquel momento, tras tantos años de sufrimiento, decidió pasar a la acción y convertirse en mujer. Empezó en 1954 y lo hizo «con una sensación de agradecimiento, como un viajero perdido que finalmente encuentra el camino correcto», relata. Pasaron muchos años de metamorfosis hasta la cirugía, pero el proceso de cambio de sexo lo vivió como una reconciliación. Empezó con un tratamiento hormonal y con el tiempo, fue transformándose en un hombre de apariencia cada vez más saludable, más joven, hasta ir pareciéndose a un hermafrodita sin edad aparente. Fue un cambio gradual, «como Jekyll y Hyde a cámara lenta», lo describe. Pero cuanto más femenina se sentía, más feliz estaba. El proceso empezó con una lenta erradicación de los elementos masculinos: no solo el pelo, los músculos, «sino también algo más intangible, una especie de capa de resiliencia acumulada, como un escudo que, a su vez, amortigua las sensaciones del cuerpo. Era como perder una capa de algún tipo de aerosol mágico que impacta poderosamente en ti mismo y, en cierta medida, te aísla del exterior». Confiesa Morris que desprenderse de algo así lo vivió como una liberación y, a la vez, con la sorpresa de la aparición de una sensación de vulnerabilidad, desconocida hasta entonces: «Empecé a sentir mucho más el frío y el calor y, por extensión, todos los estímulos de la vida y del mundo entrando en mí».

Una simple falda
Además de parecer más joven, con los años fue ganando presencia femenina: pechos, caderas, el pelo más liso, los movimientos más ondulantes. Se transformó, según sus palabras, «en la más perfecta figura mitológica: mitad monstruo, mitad divina». El proceso trajo momentos de desespero, de vergüenza, pero consiguió no perder la cabeza: «Aprendí a protegerme del mundo, a ignorarlo». Sabía que la cirugía la acabaría rescatando, y que llegaría un momento en el que por fin podría vivir la vida desde el otro lado. Un día se puso una falda por primera vez: «Para mí era algo simbólico. Los travestidos se excitan sexualmente vistiendo ropa del sexo opuesto, y su placer proviene de saber que hay un falo escondido entre los pliegues del vestido», explica. En cambio, para alguien como ella, nacida en el sexo equivocado, ponerse una simple falda y salir a la calle fue una sensación de alivio.

Poco a poco empezó a explicar su situación, a amigos, a colegas y a conocidos. El paso más difícil era ante sus hijos —no tanto por ellos como por sus compañeros de escuela— pero, asombrosamente, explica que resultó más sencillo de lo esperado. Quedaba el paso final, la operación de cambio de sexo: un acto muy extraño en aquellos tiempos, alegal y con implicaciones.

En 1972, aproximadamente seiscientas personas en Estados Unidos vivieron una operación de cambio de sexo, y fueron ciento cincuenta en Inglaterra. Morris decide que es su momento y da el paso: vuela hasta Marruecos y le esperan en un hospital de Casablanca. En la sala de operaciones, cuando le ponen la anestesia, se queda un rato a solas antes de caer inconsciente: en ese momento, antes de que sea demasiado tarde, se levanta y corre al espejo a mirarse por última vez como hombre. Sabe que cuando vuelva a buscar su reflejo será, por fin, una mujer. Al despertar de la operación no se podía mover, pero a pesar de ello se sintió absolutamente feliz. Estuvo dos semanas en la clínica, un tiempo que le ayudó a acostumbrarse a su nuevo cuerpo, a sentirse «deliciosamente limpia», afirma. En la clínica se encontró con otras en su situación: «Caras enjutas, de dolor, grotescas, con maquillaje y, a la vez, irradiando felicidad. A la espera de nuevas perplejidades, con dudas agónicas, pero sintiéndonos seres puros y verdaderos por unos días». A pesar del dolor de la recuperación, su nueva situación le daba una maravillosa sensación de calma. Cada mañana se sentía resplandeciente por su liberación.

De vuelta a Gran Bretaña, la primera prueba de fuego era su pueblo de Gales y todo fue relativamente bien. Más abrupto fue fuera de allí, cuando empezó a vivir las diferencias entre los dos sexos. Morris afirma que muchos hombres empezaron a tratarla como si fuera una menor: «Descubrí que muchos de ellos mantienen a las mujeres alejadas, que las consideran, en general, menos informadas, menos capaces, menos seguras de sí mismas». Notó que se convertía «en una persona privada a la que le importaba mucho menos la opinión de los demás, más autosuficiente, menos gregaria que siendo hombre» y que a la mayoría de hombres les resulta imposible de entender «la condición de atracción y confianza instantánea que se da entre mujeres que acaban de conocerse». Dicho esto, cree que la sociedad en general es más educada con la mujer y que viajar siendo fémina es más fácil que siendo hombre, porque despiertan menos recelos. Entre otras cosas, sintió crecer su sinceridad, sus dotes observadoras.

Más cerca de la verdad
Morris era, al fin, una mujer madura de su tiempo —recordemos que eran los setenta del pasado siglo— a todos los efectos. Y hace una reflexión: «El juego entre dos tiene más que ver con la personalidad que con el sexo: desde mi infancia he llegado a la convicción de que el estado humano que más se aproxima a la perfección son las mujeres de cierta edad, inteligentes, buenas y saludables, sin los imperativos del sexo y con inquietudes creativas». No obstante, en otro momento recuerda, en un breve trazo melancólico, su aventura del Everest, cuando, atrapada en el cuerpo de un joven atlético, bajó a llamar al periódico para dictar el reportaje cantando, pletórico, lleno de energía y aire animal.

Sobre su viaje alucinante subraya que ha aprendido que lo bueno es más resiliente que lo malo, que el amor, la suerte y la resolución le salvaron del suicidio en los momentos más negros. «Creo en la importancia primordial de la bondad. Algo que me parece, no una abstracción, sino una energía positiva bien real. La bondad y el amor: con ellos puedes afrontarlo todo. Y si amas con fuerza, lo haces todo tuyo», le confesó hace años al gran periodista Jacinto Antón.

En ‘Conundrum’ explica que a veces le preguntaban si echaba de menos algo de su vida como hombre. Y la respuesta es sí: «poder escoger el vino, o que mi opinión sea tomada en cuenta, por ejemplo», pero afirma que no se ha arrepentido jamás de todo lo hecho y todo lo vivido. Jan Morris —nos la imaginamos en su casa de Gales, rodeada de nietos, con su mujer Elisabeth— no se hace películas y sabe que no es una persona cualquiera: «Soy una especie de alegoría. Tanto hombres como mujeres se sienten a gusto conmigo, se abren en total confianza. Y es normal; al fin y al cabo, pertenezco a ambos grupos», sentencia.

*Dedicado a Alan, a su madre Ester, al colectivo Chrysallis (asociación de familias de menores transexuales) y a todos los que son como ellos: valientes que han luchado y luchan por vivir la vida en libertad. 
 
Y TAMBIÉN…
Jan Morris, sin viaje de novias.

La escritora y su esposa pasaron su segunda luna de miel en casa.
Jacinto Antón | El País, 2008-06-08
http://elpais.com/diario/2008/06/08/agenda/1212876001_850215.html
El viajero era ella.
Jacinto Antón | El País, 2007-07-06

http://elpais.com/diario/2007/07/08/eps/1183875350_850215.html

#hemeroteca #violenciamachista | Un hombre mata a su mujer y su bebé y se suicida en una vivienda de Torrevieja

Imagen: El Periódico
Un hombre mata a su mujer y su bebé y se suicida en una vivienda de Torrevieja.
Los cadáveres se hallaron tras alertar la madre de la fallecida de que no veía a sus familiares desde Nochebuena. El 2015 se cierra con un aumento de casos de violencia machista frente al 2014.
El Periódico, 2016-01-01
http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/hombre-mata-mujer-hijo-suicida-vivienda-torrevieja-alicante-4788382

Un hombre ha matado, presuntamente, a su esposa y al bebé de ambos y posteriormente se ha suicidado en una vivienda de Torrevieja (Alicante), según han informado fuentes del caso.

El hallazgo de los tres cadáveres, todos de nacionalidad polaca, se produjo durante la tarde de este jueves 31 después de que la madre de la mujer, que reside en una urbanización de la costa de Orihuela, diera la voz de alarma porque no veía a la familia desde el pasado día 24.

Las mismas fuentes han señalado que los indicios apuntan a que el crimen, que podría covertirse en un nuevo caso de violencia machista, pudo haberse cometido hace una semana. El hombre, de 35 años, habría asesinado a la mujer, de 31, y a la hija de ambos, de tan sólo 9 meses, y posteriormente se habría suicidado. Las dos primeras muertes se habrían producido por asfixia.

La familia no residía permanentemente en Torrevieja, donde tenía una vivienda de alquiler en la calle Ramón Gallud, en pleno centro de la población, sino que alternaban temporadas en Alicante con su país natal.

Sin antecedentes de violencia
El juzgado de guardia de Torrevieja ha decretado el secreto de las actuaciones en torno a un caso que investiga la Guardia Civil. Según el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV), "no constan antecedentes de violencia" entre la pareja.

Torrevieja cuenta con una abundante colonia polaca, según explicó el alcalde de la poblacion, José Manuel Dolón. La mitad de los más de 100.000 vecinos censados son extranjeros, de los que hay unos 2.000 polacos, una de las colonias más numerosas tras los británicos (más de 9.000), rusos (5.000), ucranianos y suecos (más de 2.000).

La presencia polaca se remonta a poco después de la segunda guerra mundial y la ocupación soviética, cuando un centenar de matrimonios polacos de alto poder adquisitivo, principalmente comerciantes, se asentaron en una urbanización y ya hay una segunda generación asentada en la población.

El crimen de Torrevieja es el último conocido atribuible a la violencia machista. Aunque es el primero conocido en la provincia de Alicante,en el conjunto de España, 2015 ha finalizado con 57 mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas, tres más que en el 2013 y en el 2014. Este jueves se conocía otro crimen en Adra (Almería), en el que Ángel G. C., español de 62 años, disparó a su mujer, Dima M., marroquí de 23 años, con la que tenía una niña de cuatro. Tampoco había denuncias previas de malos tratos ni ninguno de los fallecidos tenía antecedentes.

Tres casos en investigación
Según las estadísticas del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, hay además otros tres casos en investigación: dos en las localidades malagueñas de Torre del Mar y Fuengirola y uno en Gijón (Asturias).

La violencia machista deja también cincuenta menores huérfanos y cuatro niños asesinados en 2015, frente a los 41 huérfanos y cuatro menores muertos en 2014. Solo 13 mujeres habían presentado denuncia previa, frente a las 17 que lo habían hecho en el 2014, y tan solo cuatro tenían medida de protección en vigor, y 37 convivían con su agresor.

Por comunidades autónomas, Andalucía ha sufrido 13 casos, Comunidad Valenciana 10, Galicia 7, Catalunya 6, Madrid 4, País Vasco y Canarias 3, Asturias y Castilla-León 2 cada una, y uno respectivamente en Aragón, Islas Baleares, Cantabria, Castilla-La Mancha, Extremadura y Murcia.

Datos terribles
Ante estos datos, la presidenta de la Fundación Mujeres, Marisa Soleto, calificó como "terrible" el dato de más de medio centenar de víctimas por violencia machista y apuntó que "cualquier tipo de alegría relacionada con el descenso del número de mujeres asesinadas es una inconsciencia". "Una sociedad que no es capaz de bajar del medio centenar de víctimas al año no sabe proteger los derechos de las personas en términos generales y particularmente de las mujeres que viven en entornos violentos", subraya Soleto. Y señaló como especialmente duro el aumento de los asesinatos de menores, "una derivada enormemente preocupante que habla del nivel de desprotección judicial de los hijos de las víctimas de violencia machista", según la presidenta de la Fundación Mujeres.

jueves, 31 de diciembre de 2015

#libros #vih #testimonios | Sida en Chile : historias fragmentadas

Sida en Chile : historias fragmentadas / Amelia Donoso y Víctor Hugo Robles.
Santiago de Chile : Fundación Savia ; Siempre Viva Ediciones 2015 [12].
276 p.
ISBN 9789569712012

/ ES / ENS
/ Chile / Crónicas / Historia – Siglo XX / Homosexualidad / Testimonios / VIH-Sida

El 22 de agosto de 1984 fallece producto del SIDA, Edmundo Rodríguez Ramírez, profesor homosexual de Maipú, provocando impacto en la opinión pública. “Enfermedad rara”, “cáncer gay”, reaccionó desinformada la prensa de la época, desatando alarma y pánico social en la comunidad de la diversidad sexual local. Hoy, tres décadas después, la comunidad homosexual recuerda, dialoga y debate sobre las políticas del sida, dictadura militar, democracia y lucha homosexual en Chile a partir de la publicación de “Sida en Chile. Historias Fragmentadas” de los periodistas Amelia Donoso y Víctor Hugo Robles.

La historia del Sida en Chile
El Desconcierto, 2016-04-20

http://www.eldesconcierto.cl/pais-desconcertado/2016/04/20/la-historia-del-sida-en-chile/

[…]

Edmundo Rodríguez (El inicio de una historia)


“MURIÓ PACIENTE DEL CÁNCER GAY CHILENO”, tituló en portada el diario La Tercera, el jueves 23 de agosto de 1984, abriendo los fuegos de la realidad del SIDA en Chile. Era la sensacionalista e impactante información relativa a la muerte de Edmundo Rodríguez Ramírez, el primer chileno diagnosticado de VIH y muerto a causa del VIH/SIDA. “MURIÓ PACIENTE DE LA ENFERMEDAD RARA”, dijo por su parte el diario Las Últimas Noticias. “En la madrugada de ayer falleció el primer paciente chileno afectado por el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), que permanecía internado en el Hospital Clínico de la Universidad Católica. En forma extraoficial se informó que el enfermo, un sodomita de 38 años de edad, había sido dado de alta provisoriamente en los últimos días y que un agravamiento en su estado obligó a sus familiares a reinternarlo en el centro hospitalario”, informó el diario La Tercera en páginas interiores.

La situación de salud de Edmundo Rodríguez fue públicamente conocida, por primera vez, a principios de julio de 1984, cuando fue presentada por los médicos tratantes, doctores Fernando Figueroa y Guillermo Acuña, en las Primeras Jornadas Médicas del capitalino Hospital Paula Jara Quemada. “Habitualmente, por razones de ética, el Hospital Clínico de la Universidad Católica de Chile resguarda la información referente al diagnóstico, estado y evolución de las enfermedades que afecta a sus pacientes. Los casos clínicos de interés científico son presentados en las tribunas adecuadas para provecho de la comunidad”, justificaba el día de la muerte de Edmundo Rodríguez una declaración oficial firmada por el director del Hospital Clínico de la UC, doctor Joaquín Montero Labbé. “La dirección del Hospital Clínico de la Universidad Católica apela a la conciencia ética de los periodistas, que bien saben valorar el secreto profesional y a la comprensión de los medios de difusión en torno a este tipo de problemas”, remataba el comunicado de la UC en afán ético.

Mientras, en una antigua casona de Ñuñoa, Salvador Plaza, pareja de Edmundo Rodríguez, lloraba la pérdida de su compañero de vida y encomendaba a un cómplice amigo de parranda la compra sigilosa de los periódicos del 23 de agosto que informaban del triste deceso de su castigado amor. Salvador respiró profundo, recordó las risas y besos compartidos, miró los titulares, leyó las palabras “sodomita”, “homosexual” y “muerto de SIDA”, pero ninguna de ellas hacía sentido con la inolvidable historia de amor que habían construido con Edmundo. Una historia de amor y complicidad que impulsó a Salvador a recorrer decididamente el sinuoso camino de la aceptación sexual en años de compleja liberación afectiva.

“Yo nací en un tiempo equivocado, nadie sabía de mi sexualidad, lo pasaba pésimo, a veces me visitan amigos, pero no se hablaba nunca del tema. Yo provengo de una familia tradicional católica con un padre alcohólico que decía que prefería tener un hijo muerto que un hijo maricón”, reconoce Salvador con angustiante e inolvidable dolor infantil.

“Estábamos enamorados”
“Yo pensaba que era el único homosexual en el mundo, nací en una época equivocada, entonces mi tranca fue enorme. Afortunadamente, a los 38 años, comencé mi aceptación cuando leí una carta que apareció en el diario El Mercurio, donde un padre relata el penoso suicidio de su hijo homosexual. Esa carta es histórica para mí porque impulsó mi aceptación definitiva. Lo pasé muy mal, pero fui feliz cuando conocí a Edmundo”, admite Salvador, relatando emocionado y detenidamente su particular historia de amor.

“Tenía una amiga lesbiana de nombre Paulina que me ayudó a conocer a otros amigos. Yo estaba apegado a la Paulina, porque me sentía extraño en el ambiente gay, era un cabro chico con 38 años. Un cabro que tenía mucho miedo. Un día fui al departamento de mi amiga, que vivía con su madre y ahí apareció Edmundo. Estuvimos saliendo como amigos durante dos meses. Edmundo era profesor de castellano, me escribía cartas en letra imprenta sin firmarlas. Él había asumido su sexualidad pero en todo el tiempo que estuvimos juntos, yo nunca conocí su casa, ni él nunca conoció la mía. Me enamoré de Edmundo e incluso compré un departamento en Carlos Antúnez con Marchant Pereira para vernos más tranquilamente”, recuerda, agregando: “Era un lugar magnífico, nuestro espacio de encuentro. Un día fuimos a Horcón como amigos y pasó lo que tenía que pasar. Edmundo me dijo que no porque había pasado eso íbamos a ser pareja, rayando así la cancha, pero a los dos meses me trajo una planta enorme de regalo en un taxi desde Maipú, demostrándome así su amor. Ya no se habló más del tema y poco a poco se comenzaron a dar las cosas. Después todo era obvio, no había que hablar mucho, estábamos enamorados”.

Salvador evoca cada momento de su relación con Edmundo, particularmente los días en que su pareja estuvo internada en el Hospital Clínico de la Universidad Católica, transformándose en el “conejillo de indias” de médicos, enfermeras y periodistas. “Para ustedes, el que yo pueda tener VIH o SIDA es importante porque lo van a publicar, pero cuídense, porque mi madre se operó del corazón y si dan la noticia, se la van a llevar a ella, a mí y también a mi pareja que es bipolar”, fue la advertencia que habría realizado Edmundo Rodríguez al cuerpo médico de la UC, según rememora Salvador Plaza.

“Recuerdo que cuando Edmundo enfermó, yo era casi la única persona que podía entrar para hablar con él. Me decía que el médico le había dicho, antes de los exámenes de confirmación, que él podía tener AIDS. Yo le reclamé al médico, porque no podía decirle eso. Edmundo tenía síntomas de Sarcoma de Kaposi y eso lo complicaba mucho, particularmente las manchas en la cara. Se ponía brisquei para taparlas. Yo creo que Edmundo se contagió con un brasilero que conoció en el centro de Santiago. En ese tiempo se hablaba del SIDA, pero nadie se preocupaba, no se usaban medidas de prevención, pese a todo yo nunca me contagié”, señala Salvador.

Gustavo Hermosilla, profesor universitario, activista del VIH/SIDA y conocido de Edmundo Rodríguez en los inicios de lo que sería posteriormente la Corporación Chilena de Prevención del SIDA, recuerda su figura y asumida sexualidad. “Edmundo era muy simpático, conchudo, alegre. Tenía una vida asumida, amaba a su pareja y se juntaban en el mismo círculo que me reunía yo. Íbamos a los mismos lugares de encuentro homosexual, al Clavel, al Delfín, al Bokara”, rememora Gustavo. “Recuerdo que yo fui a ver a Edmundo al Hospital de la Católica pero estaba aislado. Mucho antes me había encontrado con él en el centro y me dijo que se iba a morir, pero yo le respondía que no le creía. Me decía que se quería comprar cosas lindas, porque se iba a morir. Lo acompañé muchas veces antes que entrara a la UC. Al hospital fuimos varios a verlo y algo me decía que no pasaba nada si lo besaba. Lo saludé y estuvimos conversando poco tiempo antes de que falleciera”, recuerda hoy con tristeza Gustavo Hermosilla.

La enfermedad de Edmundo Rodríguez y el duro camino que comenzaba a recorrer hasta su muerte definitiva transcurría en paralelo a las notificaciones oficiales y a las respuestas de las autoridades políticas y sanitarias respecto del VIH/ SIDA en Chile.

El decreto de Pinochet
El primer antecedente en la legislación chilena en materias de normas relacionadas con enfermedades de transmisión sexual es el Decreto Supremo N° 362, del 28 de septiembre de 1983, que trata sobre el reglamento de ETS (Enfermedades de Transmisión Sexual) y cuyo artículo N° 2 define que “son enfermedades de transmisión sexual para los efectos del siguiente reglamento, la sífilis, la gonorrea, el linfogranuloma venéreo, el chancro blando y la uretritis nogonocócica”. Un año después, el 10 de septiembre de 1984, se promulga el Decreto N° 294, que modifica el N° 362 que es el que aprueba el Reglamento sobre Enfermedades de Transmisión Sexual, y que incorpora al Art. N° 2, a continuación de la expresión “el linfogranuloma venéreo”, la siguiente frase “el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) ”.

Desde ese minuto el SIDA era asumido como enfermedad en el sistema de salud pública. La modificación de septiembre del año 1984 coincide con la muerte a causa del VIH/SIDA, un mes antes, del primer paciente en el Hospital Clínico de la Universidad Católica, el primer caso conocido públicamente en Chile. La modificación al Art. N° 2 del Decreto N° 362, incorpora al VIH/SIDA a la política pública del Ministerio de Salud y lo deja al amparo de lo señalado en los V Títulos del Decreto, cuyas materias se relacionan con: Las Disposiciones Generales; Acción Antivenérea; De los Establecimientos y Personas dedicadas al Comercio Sexual; Educación Sexual y de Las Sanciones.

En el Título N° II del Decreto 362 se aborda las materias relacionadas con la “Acción Antivenérea”, cuyo artículo 4 señala que le corresponderá al Ministerio de Salud controlar la incidencia de las enfermedades de transmisión sexual, especialmente la sífilis contagiosa. En el artículo 6 se indica que “todos los antecedentes y documentos relacionados con la denuncia e investigación de las enfermedades de transmisión sexual, serán estrictamente confidenciales y sólo serán dados a conocer a requerimiento de la autoridad judicial”. Esto último resultaba de preocupación porque dejaba en manos de la justicia a las personas notificadas de alguna enfermedad de transmisión sexual o de sexualidades disidentes. Lo anterior en virtud al artículo N° 22 del Título IV del Decreto, relacionado con “educación sexual” que señalaba lo siguiente: “Para la obtención de los objetivos descritos en el artículo precedente (donde se definen dos objetivos en educación sexual) los programas educacionales en esta materia, deberán abordar los siguientes aspectos: a) biología del aparato reproductor masculino y femenino; b) fisiología de la reproducción; c) sexualidad normal en su dimensión social, ética y legal; d) sexualidad y familia, comprendiéndose la regulación de la fecundación y la constitución y organización de la familia, y; e) patología social de la sexualidad: homosexualidad, prostitución, violación, estupro e incesto.

Por decreto estaba señalado que la homosexualidad era una patología social comparada con las conductas de violación, estupro e incesto, estableciendo así una sombra de duda sobre la libertad de las personas homosexuales. Es evidente entonces que cualquier política de prevención del VIH/SIDA que se presentaba en esos momentos fundamentalmente entre la comunidad gay nacía teñida por una definición criminológica de la condición de minoría y/o disidencia sexual.

Se sumaba a estas disposiciones la establecida en los artículos números 10 y 25 del texto. En el primero, referido al Título Segundo, se indica que: “cuando el Servicio de Salud compruebe la existencia de personas que se encuentren en períodos transmisibles de una enfermedad de transmisión sexual y se nieguen a dejarse examinar o tratar, serán obligados a ello, para cuyo efecto el Director del Servicio de Salud correspondiente podrá, si es necesario, hacer uso de las facultades que le confiere el artículo 25 del presente reglamento”.

El artículo Título Quinto referido a las Sanciones, señala: “El Director del Servicio de Salud podrá, para dar cumplimiento a las disposiciones contenidas en este reglamento, requerir directamente el auxilio de la fuerza pública de la Unidad de Carabineros más cercana”. Es decir, vivir con VIH/SIDA y ser homosexual en el Chile del año 1984 era definitivamente una amenaza, no tan solo a la salud, sino a la libertad de caer en manos de la autoridad sanitaria y policial.

En el Título Tercero del Decreto que define el Reglamento sobre enfermedades de transmisión sexual y que está referido a los establecimientos y personas dedicadas al comercio sexual, se señala que: “Toda persona que, a juicio de Carabineros o del personal competente del Servicio de Salud, ejerza el comercio sexual o actividades relacionadas con este comercio, será obligatoriamente enviada al establecimiento que corresponda de ese Servicio, para su examen y demás medidas procedentes”. Posterior a estos dos Decretos, el año 1985 se aprueba el Decreto Supremo número 11 que incluye al SIDA entre las enfermedades de notificaciones obligatorias.

Así, el Reglamento sobre Notificaciones de Enfermedades de Declaración Obligatoria, establece la periodicidad de las notificaciones, las que se dividen en tres: De notificación Inmediata; Notificación Diaria y Notificación Semanal. El SIDA queda en el listado de las enfermedades señaladas en la letra b del artículo número 1 del Decreto, definida como de Notificación Diaria. Según el artículo número 3, estas enfermedades “deberán ser notificadas, una vez confirmado el diagnóstico en el respectivo establecimiento asistencial, enviándose el formulario correspondiente al Departamento de Programa de las Personas del Servicio de Salud, quien lo remitirá al Ministerio de Salud”.

En el Decreto Supremo número 11 en su artículo 5 indica que: “la notificación se hará por escrito en un formulario que contendrá la siguiente información: Nombre, apellido, domicilio, edad, sexo del enfermo. Diagnóstico de la enfermedad, objeto de la denuncia, su confirmación, fecha de inicio de los síntomas, lugar de aislamiento, exámenes practicados, nombre y firma de quien efectúa la notificación”. Y para tales efectos todos los médicos cirujanos estaban obligados a notificar.

En junio de 1985, se promulga el Decreto Supremo 197 que modifica el número 11 y agrega un artículo que posibilita la omisión de nombre, apellido y domicilio de personas notificadas con enfermedades de transmisión sexual. En este Decreto Supremo se agrega, al artículo 5, el siguiente inciso: “tratándose de enfermedades de transmisión sexual, podrá omitirse el nombre y apellido del paciente, indicándose en su reemplazo el Rol Único Tributario o carnet de identidad, así como su domicilio, consignándose en este caso sólo la comuna que corresponda”.

Además en este Decreto modificatorio se reemplaza el artículo 7 que, en el Decreto original (Decreto 11), señalaba que: “En los establecimientos asistenciales de atención cerrada, el diagnóstico de la enfermedad será responsabilidad del médico tratante”. El texto del Decreto 197 sobre este artículo señala: “En los establecimientos asistenciales de atención cerrada, el diagnóstico y notificación de la enfermedad será de exclusiva responsabilidad del médico tratante en los casos en que éste no pertenezca a su dotación” y “si el médico, en cambio, forma parte de la dotación del establecimiento, la notificación será responsabilidad de su Director o de la persona a quien se haya designado”. Lo anterior elimina la obligación de entregar datos personales de diagnosticados, asumiendo la responsabilidad de notificación en el cuerpo médico.

La primera “notificación oficial”
Presentado en las Primeras Jornadas Médicas del Hospital Paula Jara Quemada, en Santiago, la situación de salud de Edmundo Rodríguez era desconocida e intrigante para los profesionales locales, aunque públicamente la autoridad sanitaria declaraba que la “inmunodeficiencia estaba bajo control” en nuestro país. “Esto es un caso aislado, somos un país decente, eso no va a llegar aquí”, decía el Ministro de Salud de la época, asegura haber escuchado Gustavo Hermosilla de la boca de las autoridades sanitarias. Desde antes de 1983, las ETS, Enfermedades de Transmisión Sexual, eran controladas en el sistema público de Salud en Chile y a partir de 1984 se incorpora al sistema de salud el denominado: Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida, SIDA.

“Existen en Chile los medios y elementos para efectuar el diagnóstico de esta patología. La autoridad sanitaria ha abordado el hecho en forma conjunta con los médicos tratantes del paciente”, establecía un comunicado público emitido por la autoridad sanitaria competente. El Ministro de Salud de la época, doctor Winston Chinchón, informaba a la prensa que su cartera había constituido una comisión especial integrada por diversos profesionales, particularmente aquellos dedicados a las llamadas “enfermedades de transmisión sexual”. Respecto del SIDA y puntualmente de Edmundo Rodríguez, cuya identidad no había sido revelada por completo por la prensa, se hablaba del paciente “Edmundo R.R.”, Chinchón reconoció que “se desconoce mucho sobre esta enfermedad, pero en ningún caso es un problema de salud pública”, decía.

Así, entre la desinformación generalizada y la desidia de las autoridades cívico militares de la época, aislado en una sala de un hospital privado de Santiago y mientras la Iglesia Católica ocupaba sendos espacios en la prensa local rechazando categóricamente las bulladas apariciones de la Virgen en Villa Alemana, Edmundo Rodríguez reconocía ser la primera persona viviendo con VIH/SIDA en Chile, sometiéndose a diversos exámenes, sumado a las “notificaciones oficiales” de su “desconocida” y “extraña” enfermedad, batiéndose día tras día entre la vida y la muerte.

Según los informes médicos publicados extraoficialmente por la prensa, Edmundo Rodríguez inició las manifestaciones de su enfermedad un año antes de su hospitalización. Se señalaba que presentaba diarrea alta y desarrollaba una mala absorción con lesiones cutáneas que aparecían concomitantes con la diarrea. Estas lesiones eran caracterizadas por placas pardas-violáceas levantadas e indoloras que se localizaban fundamentalmente en la cara, tronco y brazos. Meses antes de su ingreso a la UC, desarrolló una fiebre intermitente que llegó hasta 39,5 grados y un compromiso severo del estado general con una baja de 15 kilos de peso. Posteriormente aparecería una capa violácea en el paladar duro, otra en el ojo y en el espacio rectal.

Las pericias médicas registran que se le practicaron diversos exámenes, pero Edmundo, “el paciente” para el equipo médico, seguía evolucionando con fiebre persistente, diarrea frecuente y de volumen variable, llegando hasta 1800 c/c, razón por la cual se dispuso de alimentación por sondas. Al día 23 de su hospitalización, presentaba linfoadenopatías generalizadas, es decir, nodulaciones en secciones inguinales, cervicales y axilares. Finalmente, luego de variados exámenes de la más diversa índole, “se llegó al diagnóstico que el enfermo presentaba un defecto de inmunidad celular, con enfermedades oportunistas de tipo viral, micótico y parasitario y de desarrollo de Sarcoma de Kaposi cutáneo y de mucosa periganglionar”.

Expertos norteamericanos invitados a las Primeras Jornadas Médicas del Hospital Paula Jara Quemada, doctores Donald Louria y Purnendu Sen, pertenecientes a la Facultad de Medicina de New Jersey, destacaron que los principales factores de riesgo para adquirir el VIH/SIDA son “la homosexualidad, el abuso de drogas y las múltiples transfusiones sanguíneas”. Respecto de la denominada “promiscuidad” entre hombres homosexuales, Donald Louria, señaló que “se han hecho estudios prospectivos a partir de un caso índice para ver cuántos se infectan. Estos estudios están actualmente en marcha, pero no se sabe hasta el momento cuáles son los resultados. Sin embargo, a pesar de que la promiscuidad se ha demostrado como importante, hemos visto que en casos que han llevado una homosexualidad monogámica por un período de 30 años, no se ha suscitado ningún síndrome”, reconocía el experto.

La peste rosa
La desinformación general y una vida sexual activa entre homosexuales jóvenes sin prevención provocaron un aumento en el número de personas VIH positivas en Chile. “En los años ochenta había llegado la noticia desde EE.UU., pero era algo que la gente no pescaba mucho”, dice Gustavo Hermosilla, agregando: “Los gays veían el SIDA como lejano, importado, por lo demás, no conocían a nadie. En esos años no se usaban condones. El condón no estaba presente en la vida sexual. La sexualidad era absolutamente libre y compulsiva. Existían muchos parques en Santiago, siendo el más visitado el parque Forestal. Recuerdo que cuando se construyó el Metro de Santiago por Providencia, era correr y abrazarse”, dice Gustavo, lujurioso.

“A nivel internacional estábamos recibiendo información de la llamada peste rosa y de que estaba muriendo gente en Brasil, EE.UU., Europa, entonces ahí como que se frenó el sexo, pero se frenó hasta cierto punto porque seguían existiendo los lugares donde se tenía sexo sin protección, a diestra y siniestra, como los saunas Catedral, Ñuñoa y Matte Pérez. El condón no se usaba, particularmente con el cafiche, a ellos les costaba excitarse con las locas, entonces, la loca no se atrevía a meterle un condón porque al cafiche se le iba a bajar el pico y ella no iba a perder la plata. Los cafiches estaban en otra, además que ellos creían que los homosexuales tenían otro gen biológico, entonces, como se decía que el SIDA solo atacaba a homosexuales, ellos como no eran homosexuales, no los iba a atacar. Ahora es para la risa, pero eso creían ellos”, relata con antológica picardía Jorge Pavetti, testigo y protagonista de aquellos agitados años.

“La homosexualidad se vivía más clandestinamente. Su expresión social se reducía a espacios privados protegidos, en casas de amigos o bien a lugares públicos puntuales que cumplían la función de guetos, discos, algunos pocos bares. Era casi imposible pensar en demostraciones de afecto en público”, recuerda Víctor Parra, activista del VIH/SIDA e integrante histórico de la Corporación Chilena de Prevención del SIDA en los años ochenta.

Mientras la vida transcurría con cierta normalidad fuera del Hospital Clínico de la UC, Salvador Plaza siguió atentamente todas las indicaciones de los médicos, visitando a Edmundo en sus días de hospitalización, intentando posteriormente ocultar la verdad de la muerte a la familia. “Fue dramático el día de su muerte. Yo manejaba en auto, miraba los edificios repletos de personas y me preguntaba por qué a mí, que a los 38 me acepté, por qué me tocó esto. Yo pensé que era mala suerte”, recuerda.

“Edmundo asumía lo que tenía pero pidió que su familia no lo supiese y yo respeté esa decisión”, afirma Salvador, agregando: “Cuando Edmundo falleció, yo no fui al funeral. Su familia no supo nunca nada de mí. El día que Edmundo murió, el 22 de agosto de 1984, su casa en Maipú estuvo rodeada de la televisión, la familia no podía salir ni a comprar, porque la televisión estaba ahí”, denuncia Salvador. Horas antes, después de que los familiares de Edmundo retiraran su cuerpo de la UC, una enorme nube de humo gris salía desde el estacionamiento del Hospital Clínico de la Universidad Católica. El colchón, la ropa y los utensilios usados por el primer muerto a causa del VIH/SIDA en Chile ardían como categórico síntoma del estigma, la desinformación, los prejuicios y la discriminación en nuestro país.

“La muerte de Edmundo enciende la alarma, particularmente entre sus amigos. No pasó inadvertido porque salió publicado en los titulares de los diarios, imagínate, era el primer caso, onda llegó la peste rosa a Chile”, recuerda Gustavo Hermosilla. “La información que se entregó era apocalíptica, terrible, imagínate cómo quedamos nosotros después de leer esos titulares, le prometíamos a todo el mundo que el poto no lo pasábamos nunca más. Nosotros pensábamos eso, pero el poto no”, señala risueño Jorge Pavetti.

“Para mí, Edmundo significó todo, sufrí demasiado y me cuestioné mucho, porque me asumí a los 38 y a los 42 estaba destruido. Tuve tres años para disfrutarlo, fue un amor compartido. Hasta el día de hoy la familia de Edmundo no ha asumido su historia”, confidencia Salvador Plaza. “Edmundo quería que tiraran sus cenizas en el sur. Un día recuerdo que llamé a su casa y era el mismo día en que viajaban al sur para esparcir sus cenizas en el lugar indicado. El padre de Edmundo era retrógrado y no sacaba a la madre ni para los temblores, entonces, sospecho que Edmundo usó su muerte e inventó el viaje de sus cenizas al sur para sacar a su madre de último paseo”, señala Salvador con dulzura, cerrando así un emocionante relato sobre la historia de amor con Edmundo Rodríguez Ramírez, una historia que guardó en estricto secreto durante más de 30 años, hasta hoy.

DOCUMENTACIÓN
Sida en Chile a 33 años del Candlelight Memorial.

Inédita investigación periodística rescata la lucha comunitaria en respuesta a la emergencia del VIH/SIDA en Chile a 33 años del primer Candlelight Memorial.
Víctor Hugo Robles · El Che de los Gays | El Desconcierto, 2016-05-16
http://www.eldesconcierto.cl/debates-y-combates/2016/05/16/sida-en-chile-a-33-anos-del-candlelight-memorial/
Pueblos indígenas, grandes olvidados del VIH en Chile.
Víctor Hugo Robles, conocido activista LGTB en Chile, opinó sobre la respuesta al VIH y las primeras naciones, en el marco de la presentación de su nuevo libro: Historia del SIDA en Chile. Historias Fragmentadas, en Arica, la ciudad con la más alta tasa de la pandemia en el país.
Francisco Olivares Antezana | Corresponsales Chile, 2016-03
http://www.corresponsalesclave.org/2016/03/pueblos-indigenas-olvidados-del-vih-chile.html
Lanzamiento del libro “Sida en Chile: Historias Fragmentadas”.
INDH · Instituto Nacional de Derechos Humanos, 2015-12-30

http://www.indh.cl/lanzamiento-del-libro-sida-en-chile-historias-fragmentadas
Libro reconstruye los pasos de las organizaciones que emergieron al aparecer el Sida en Chile.
Lecturaacompañada, 2015-12-14

http://lecturaacompanada.blogspot.com.es/2015/12/libro-reconstruye-los-pasos-de-las.html
“Sida en Chile, historias fragmentadas” se lanza este lunes en Archivo Nacional de Chile.
María Graciela López | Bibliochile, 2015-12-13

http://www.biobiochile.cl/noticias/2015/12/13/sida-en-chile-historias-fragmentadas-se-lanza-este-lunes-en-archivo-nacional-de-chile.shtml