domingo, 14 de marzo de 2010

#hemeroteca #historia | Marcela y Elisa, casadas en 1901

Marcela y Elisa, casadas en 1901
Más de 2.000 mujeres lesbianas se han casado en España gracias a la ley de Zapatero de 2005. Pero este avance social tiene un sorprendente precedente: Marcela y Elisa se casaron en A Coruña en 1901. Por la Iglesia. Pero las descubrieron, la justicia las persiguió y la prensa se ensañó con ellas. Una valiente historia feminista recogida ahora en un libro.
Cristóbal Ramírez | El País, 2010-03-14
http://elpais.com/diario/2010/03/14/eps/1268551610_850215.html

Miren a la derecha. Dos muchachas serias. Vestidas de negro. No es un entierro. La imagen parece triste, pero es una foto de boda. El triunfo personal de Elisa y Marcela. Se casaron en 1901. Por amor. Porque querían ser libres. Porque sí. La foto no cuenta los palos que les dio la vida. Comienza una historia real que parece novela.

-¡Ay, mamá! ¡Si vieses qué amiga más simpática y más buena tengo! Estoy encantada.

Un día, Marcela le soltó esto a su madre, y ya nunca se separaría de Elisa. La relación entre las dos chicas fue intensa desde el principio. Sentían la necesidad de estar juntas siempre. A toda costa. La madre de Marcela diría a un periodista: "Yo, que dominaba a mi esposo y que podría dominar a un regimiento con caballos y todo, no pude hacer nada bueno de ella". Marcela y Elisa se fueron a vivir juntas a Dumbría, un pueblecito coruñés a cuya escuela fue destinada la primera. Después de un tiempo, las dos muchachas fingieron pelearse. Era parte de una estrategia: Elisa dijo que no aguantaba más, que se iba; Marcela anunció que se casaría con Mario, un primo de su amiga, y se anticipó a los futuros comentarios:

-No he visto cosa más parecida a Elisa. Es de su misma estatura, tiene la misma voz e iguales maneras. ¡Hasta su mismo genio!

Elisa se fue un tiempo a A Coruña para transformarse en Mario: se cortó el pelo y empezó a usar trajes de chaqueta y a fumar. Para casarse, tenía que estar bautizado como hombre, así que se presentó ante un cura para convertirse al cristianismo. El cura ni lo miró bien: no dudó en ganar un creyente para la causa católica.

La boda se celebró el sábado 8 de junio en la iglesia coruñesa de San Jorge. A las siete y media de la mañana. Discreción. La pareja se hizo un retrato en el estudio del fotógrafo francés José Sellier. Como toda pareja feliz. Y al día siguiente volvieron a Dumbría en la típica diligencia de la época. Una señora que también iba dentro no se pudo reprimir:

-Si no es doña Elisa, es el diablo en su figura.

La mentira duró poco.

Así fue la primera boda homosexual en España de la que se tiene constancia, 104 años antes de que Zapatero promulgara la ley que permite los matrimonios entre personas del mismo sexo. A comienzos del siglo XX, dos maestras de escuela reventaron las conciencias santurronas y biempensantes de la época de la Restauración. A nadie le entraba en la cabeza.

Narciso de Gabriel, catedrático y decano de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de A Coruña, ha investigado la historia en profundidad durante 15 años. La ha reconstruido. El resultado es el libro “Elisa y Marcela. Más allá de los hombres”, que se publicó en gallego hace unos años y ahora la editorial Libros del Silencio lo saca en castellano la próxima semana. De Gabriel ha rastreado periódicos antiguos (de donde se han extraído la mayoría de las palabras de los personajes para este reportaje), ficheros, registros y bibliotecas con polvo. Antes que él, el colectivo coruñés Milhomes reivindicó las figuras de estas dos mujeres como precursoras del feminismo y la lucha contra la discriminación sexual. Esta asociación incluso otorga el premio Elisa y Marcela a las iniciativas que luchan por los derechos de gays, lesbianas y transexuales. Y hace tiempo que piden una calle con sus nombres en A Coruña. Aún no lo han conseguido.

Y por cosas como ésta, las primeras esposas no son conocidas en España. Gonzalo Canedo, el editor de Libros del Silencio, no tenía ni idea de las dos valientes. Cuando leyó el volumen en gallego, no dudó en traducirlo. "Me sorprendió que todo esto sucediera en una ciudad de provincias como A Coruña. Sí me lo podría haber imaginado en Nueva York o Londres, pero no aquí". Tanto le inspiró la historia que el título inaugurará la colección A contracorriente, en la que Canedo pretende publicar textos narrativos, biográficos o ensayísticos sobre personas que se sentían libres y les cortaron las alas. Por sus ideales sexuales, religiosos o políticos. "Es una defensa de los que han sufrido las injusticias de una sociedad que arremete contra el que haga peligrar su concepto de normalidad", señala Canedo. Quiere que retumbe la voz de los silenciados.

Marcela y Elisa fueron pioneras. El 22 de julio de 2005 hubo codazos entre los cámaras de televisión, los fotógrafos y los periodistas en la boda de las primeras mujeres que se casaron por la ley de Zapatero. El acontecimiento tuvo lugar en los juzgados de Mollet del Vallès (Barcelona). Una española y una argentina. Sebastiana y Verónica. Pareja de hecho desde hacía años. Estrenaron la reforma del Código Civil. Eran las primeras mujeres que se unieron en matrimonio en España. Y ninguna se tuvo que travestir porque todo era legal.

En julio de 2010 se cumplen cinco años de la entrada en vigor de la ley. Desde 2005 y hasta junio del año pasado se han casado 2.121 mujeres en España (no están disponibles datos más actualizados). El caso de Elisa y Marcela toma nueva vigencia. Refleja la invisibilidad de las lesbianas durante siglos. Hasta que un gobierno las sacó al escaparate social. A ellas y a los gays. Elisa y Marcela se adelantaron a la pareja de Cataluña. También a ellas se les abalanzó la prensa. Pero de otra forma.

"Novios de contrabando" fue uno de los titulares más conocidos. O "Asunto ruidoso. Un matrimonio sin hombre". La prensa estaba tras las chicas coruñesas, pero también las autoridades. Las amadas se escaparon a Oporto. Pensaron que en otro país estarían a salvo. Pero la vida les dio un guantazo de los grandes: las arrestaron. Al día siguiente, todo Oporto conocía la historia de la boda de dos mujeres ante Dios. Entre tanto, Mario juraba que era hombre. Sólo quería justificar todo el embrollo. Pero dos médicos la reconocieron y concluyeron que su sexo era femenino. La obligaron a vestirse de mujer. Acababan tres meses de travestismo.

Un paréntesis. Quizá usted lo está pensando. Si ya vivían juntas y llevaban una vida de pareja, ¿por qué se empeñaron en casarse y asumir riesgos? Raquel Platero es hoy profesora de Secundaria en Madrid, una de las pocas investigadoras sobre el lesbianismo en España, y adelanta una respuesta: "Hacerse esa pregunta forma parte de un presentismo perverso. Hay que contextualizar las cosas del pasado en su momento. En la historia de las dos muchachas subyace todo un discurso sobre la masculinidad. Elisa se convierte en hombre porque eso refuerza la idea de persona controladora. Ahora nos puede parecer fatal, pero es comprensible porque venimos de una tradición muy machista". Además, recalca Platero, la boda no fue un acto de rebeldía, sino una continuación con los patrones de la época. Casarse en una iglesia significaba estar en sociedad. Ser normales.

Aun así, A Coruña, Madrid y Barcelona se llevaron las manos a la cabeza. Los periódicos se vendían como puñados de garbanzos. Algunos medios obviaron el caso y cuestionaron los detalles pornográficos de otros. Incluso la escritora Emilia Pardo Bazán, en La Ilustración Artística, se lamentaba: "¡Cuánto siento que sea tan escabrosa la inaudita novela que estos días se ha divulgado en la prensa!". Los periódicos luchaban por tener los detalles más suculentos. El semanario Nuevo Mundo, que incluía imágenes, vendió 19.000 ejemplares sólo en Madrid en dos días. De los periódicos madrileños, fue El Imparcial el que más espacio le dedicó a la historia, con titulares como "Un folletín en acción. Dos mujeres que se casan". El Heraldo de la Industria fue más allá: "España, país de locos".

El pueblo portugués se volcó con Elisa y Marcela. Las consideraban dos desgraciadas. El juez las dejó en libertad, por la presión popular, tras pasar 13 días en prisión. Las amadas continuaron viviendo en Oporto. La historia quedó disuelta en el recuerdo, pero el Día de Reyes de 1902 ocurrió algo que fue más que un tornado: Marcela tuvo una niña de no se sabe quién. El autor del libro sostiene la teoría de que fue otra estrategia: dar más credibilidad al matrimonio con Elisa y tener descendencia. Los periódicos, encantados, volvieron a ocuparse de ellas. Muchos textos eran caricaturas, como refleja este extracto: "Marcela ha tenido una niña de generación espontánea, como las lombrices". Elisa, con su pronto, se enfrentó a un periodista:

-¿Es cosa del otro mundo que nazca un niño o una niña? No hay nada más natural: ¡una mujer tiene un hijo! (…) ¡No somos dos criminales!

La desesperación. Y, aun así, siguieron adelante con su vida. Raquel Platero cree que existen más casos de lesbianas que nunca se escondieron a pesar de los tiempos opresivos. "Esta historia la conocemos porque hay fallos en el plan trazado", arguye. "No sabemos nada de las historias de éxito porque salieron bien". Platero no cree que ausencia de información significa inexistencia. Ella ha investigado sobre el lesbianismo en el franquismo. "Casi todos los libros dicen que fue inconcebible en esta época. Lo que era pecado, también era delito y enfermedad. Una tríada. La mujer era un ser infantil y tutelado. Pero empiezas a escarbar en la historia y ves que no es así".

No es así porque ha descubierto que, aunque la ley de vagos y maleantes era férrea, las mujeres lesbianas se las apañaban para sortear la represión. Estaban las mujeres que vendían aguardiente en el Retiro y mantenían relaciones sexuales entre ellas. Estaban las salas de matrimonios en las cárceles femeninas para aquellas que tenían pareja. Estaban las pandillas de lesbianas barcelonesas que quedaban para ir de cámping y se reconocían al preguntarse si eran libreras o del asunto. Y de todo esto poco se sabe. Platero se queja de que el lesbianismo prácticamente no se ha investigado en España.

Elisa y Marcela están esperando su final. Sigue así: cansadas de pasarlas canutas, decidieron partir a Buenos Aires, como miles de gallegos, en 1902. A ver si las dejaban en paz. Trabajaron un tiempo como criadas, pero no podían verse todo lo que deseaban. Había que hacer algo: Elisa se casó con un anciano al que no le quedaban muchos años de vida. La idea era no trabajar para poder estar más tiempo con Marcela y volver con ella cuando enviudara del viejo. Pero éste se enteró de todo. Y montó en cólera. Y las denunció. La prensa bonaerense apenas se ocupó del caso, quién sabe por qué. La pista de las enamoradas invencibles y libertarias se perdió de repente. No se sabe si fueron felices o se pasaron la vida huyendo.

Miren la foto del principio. Todo esto pasó recién abierto el siglo XX.

Y TAMBIÉN…
Cierra la editorial Libros del Silencio
El sello no sobrevive a la muerte de su fundador, Gonzalo Canedo, fallecido en enero
El País, 2013-09-17
http://cultura.elpais.com/cultura/2013/09/16/actualidad/1379358071_760104.html

sábado, 13 de marzo de 2010

#jemeroteca #literatura #chile | Pedro Lemebel: "Mi escritura es un género bastardo"

Pedro Lemebel | "Mi escritura es un género bastardo"
De paso por la Argentina, donde vino a ver la versión teatral de una de sus novelas, el escritor y perfomer chileno habla de su escritura y de sus febriles días de juventud
Martín Lojo | La Nación, 2010-03-13
http://www.lanacion.com.ar/1241380-mi-escritura-es-un-genero-bastardo

Hablar con Pedro Lemebel produce la misma sensación de alteridad radical y encantamiento que leer la prosa barroca de sus relatos y crónicas, o ver los registros de sus performances. La entonación abolerada y los adjetivos filosos del escritor, artista visual y militante chileno son las armas con que atrapa la singularidad del mundo marginal y castiga a la farándula cómplice del pinochetismo en las crónicas de "La esquina es mi corazón" (1995) y "De perlas y cicatrices" (1997). Ese estilo marca también el tono de su posición política que, ajena a toda conciliación heteronormativa, intensifica las diferencias para retratar el mundo homosexual en "Loco afán" (1996), sus "crónicas del sidario", donde otorga un lenguaje afirmativo a aquellos a quienes "se les ha pegado la sombra". Aunque las crónicas llevan lo mejor de su escritura, es más conocido en la Argentina por la novela "Tengo miedo torero" (2001), en la que cuenta la historia de la Loca del Frente, un gay soñador que se enamora de un militante del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, en la víspera del atentado contra Augusto Pinochet que la organización realizó en 1986. De visita en Buenos Aires por el estreno de una versión teatral de la obra, adaptada por Gerardo Begérez, Lemebel cuenta cómo se gestó esa historia de amor en tiempos violentos.

-¿Por qué elegiste narrar en tu novela el atentado a Pinochet?

-Porque yo estuve ahí. Contarlo hoy es como cantar "El oso": yo vivía en un barrio muy contento hasta que me golpeó la puerta un joven muy hermoso. Me pidió que le guardara unos paquetes pesados. Decía que eran libros prohibidos. Presté mi casa para que se hicieran reuniones y para que se guardaran otras cosas.

-¿Sabías que eran integrantes del Frente Patriótico y que planeaban un atentado?

-Sacarse al tirano de manera violenta era impensable en Chile. Era muy difícil establecer una organización que resistiera al gobierno en una ciudad tan pequeña, donde todo se sabe, donde siempre hay una vieja mirando detrás de una cortina, dispuesta a delatar. Yo no supe nada hasta que conocí al joven que se presentó a mi puerta.

-¿Cuándo descubriste qué era lo que ocultaban en tu casa?

-Vivía con dos amigas en una casa abierta. Cuando llegaban los chicos del Frente a dormir, no me dejaban verlos. Eso ya era sospechoso. Un día llegué a la casa y estaba mi amiga acostada con la cabeza sobre un tubo enorme de cobre. Le dije: "Pero niña, por Dios, ¿qué es eso?, parece condón de dinosaurio". Me dijo que eran unos planos de la universidad que había dejado el Carlos. Lo paramos, le quitamos la tapa y nos encontramos con la punta del rocket que se usó en el atentado.

-¿Nunca te sentiste en peligro?

-Un día, fuimos con una amiga gay a entregar unas bolsas y nos encontramos con la policía que detenía gente. Llevábamos las bolsas colgadas del brazo disimulando el peso. Nos preguntaron de dónde veníamos. Les dije "del mercado", y nos contestaron: "¿Por qué no nos cocinan algo?" La homosexualidad también sirvió de escudo. Aunque mis compañeros me decían que si me agarraban, se iban a hacer un festín. En su tiempo la sacamos muy suave. Cayeron todas las casas de alrededor, que servían de seguridad, y la nuestra no. Era un lugar donde había homosexuales y hippies, había música todo el día. No era sospechoso.

-¿Cuándo decidiste escribir la novela?

-Tenía veinte papeles que escribí en esos años de urgencia y luego se perdieron. Los encontré en los años noventa y, al releerlos, vi que había material para una novela. La escribí en seis meses. No se llamaba Tengo miedo torero. Se podría haber llamado La loca del frente, por ser una loca como cualquier otra, y a la vez por el Frente Patriótico. Un día me encontré con una travesti vagabunda de casi ochenta años, que me dijo que hacía show de la Sarita Montiel. "¿Y qué cantas?", le pregunté. "Bueno, ´El relicario´ y ´Tengo miedo torero´, que va así: ´Tengo miedo torero/ que en la tarde tu risa flote´". ¡Qué bello! Le puse el título por eso, me encantó. Es evidente que si no hubiera leído El beso de la mujer araña, no la habría escrito. Manuel Puig es una referencia gravitante en la novela. Pero allá resultó curiosa la participación de este homosexual en sucesos violentos. No estaba en la imaginación chilena la polvera explosiva ni el rímel de nitroglicerina.

-¿Cómo fue recibida en Chile?

-Cuando la escribí había un boom de la nueva novela, aunque se trataba más del nuevo mercado de los escritores jóvenes. En ese momento yo era el maricón de la crónica y no les importaba a los editores, que buscaban "novelistas", "la representación del mundo". Me tiré con esta novelita y me resultó. A Bolaño no le gustó. Le parecía una novelita rosa, un folletín. ¡Eso era, pues, niño! ¡Un folletín cursi!

-¿Por qué preferís dedicarte a la crónica más que a la ficción?

-Soy un poco antificción, porque aunque la escritura sea un trabajo simbólico, necesito que lo que escribo haya pasado por este cuerpecito de alguna manera. Empecé escribiendo cuentos y me fue muy bien. Pero en algún momento sentí que se vivía una situación tremenda en mi país. Había un horror que estaba tapado por el esplendor económico de esos años, entre 1980 y 1986. Nos íbamos a Brasil y comprábamos de todo, era el "deme dos" que ustedes también vivieron. Me di cuenta de que no podía escribir cuentos cuando la realidad estaba quemando mi acontecer. Por eso me dediqué a la crónica, que me quedó como anillo al dedo.

-¿Cómo encontraste tu estilo de cronista?

-Mi crónica no es la que hacen los cronistas latinoamericanos ahora. Los periodistas dicen que hago literatura y los literatos, que hago crónica. En ese intermedio se mueven mis letras y aparentemente se mueven bien. Mi escritura es una mezcla de estilos, un género bastardo, un pastiche de la canción popular, la biografía, el testimonio, la entrevista, las voces y los susurros de la calle. Con esos materiales, literarios o no, me muevo.

-También te dedicaste a la performance con el grupo colectivo Las Yeguas del Apocalipsis. ¿Cuándo empezaron su trabajo?

-En 1987. Cuando entrábamos nosotros, ponían guardias: "¡Vienen Las Yeguas del Apocalipsis!", como si fuéramos quinientos españoles bárbaros, y éramos dos, Francisco Casas y yo. Aunque después hemos entrado en la historia del arte latinoamericano, en ese momento nadie sabía qué hacíamos. Nos decían que hacíamos performance. "Ah, ¡qué linda palabra!" -decía yo- "suena como un pasaje a Nueva York". Y así fue.

-¿Cuál era la intención del grupo?

-Quisimos poner en escena la homosexualidad, que no estaba en el programa del gobierno democrático que venía. Se hizo un gran acto al que se invitó a todos los artistas que apoyaban la democracia, menos a nosotros. Llegamos con unos abrigos largos hasta el suelo y nos sentamos en la primera fila. Cuando se apagaron las luces, nos sacamos el sobretodo y saltaron las plumas y las lentejuelas. Desplegamos un lienzo que decía "Homosexuales por la democracia". Se quedaron con la boca abierta, hasta que empezaron a aplaudir. Después nos sacaron a empujones y se censuraron las fotos.

-¿Qué actos fueron los más importantes?

-Hemos hecho un trabajo más extenso por los detenidos-desaparecidos. En la Comisión de Derechos Humanos bailamos una cueca chilena, como la que bailaban las mujeres solas, cuyas parejas habían desaparecido. Hicimos ese baile descalzos sobre un mapa de América latina lleno de vidrios. Con un micrófono pegado en el pecho, escuchábamos el latido de nuestro corazón que nos marcaba el ritmo, pero afuera se escuchaba sólo la quebradura de los vidrios. Ese trabajo sí me gustó, porque fue tenso. Zapateábamos con fuerza y no nos cortábamos. Nos criticaron porque supuestamente teníamos que reivindicar la homosexualidad y los desaparecidos no tenían nada que ver con nosotros. Pero pensábamos que la condición homosexual se reivindicaría en algún momento, mientras que entonces lo más importante y doloroso eran las víctimas de las violaciones a los derechos humanos, y nosotros poníamos el corazón donde nos dolía. Eran actos con una carga simbólica mucho más fuerte que el travesti y que la pluma. Los homosexuales también estábamos ausentes de la vida pública, recluidos en la peluquería.

-¿Qué expectativas tenés de la recepción de la obra teatral?

-Creo que la puesta en escena de Tengo miedo torero puede ser comprendida en la Argentina porque hay cicatrices comunes en los dos países. Acá hubo guerrilla, hubo dictadura y hay homosexuales también, ¿o no? Tuvo que haber habido homosexuales comprometidos con la oposición a la dictadura, aún más que en Chile, porque acá había una aversión por el hippismo y las ideas de Mayo del 68, toda esa revuelta sexual y política, drogadicta y rockera.

-¿En Chile no se reprimía a los homosexuales?

-No tanto. Nos disfrazábamos de hippies y pasábamos un poco colados. Los gringos que van buscando el Auschwitz de los homosexuales chilenos no lo encuentran. El maquillador de Lucía Pinochet era una gorda muy gay. Servimos de adornos florales de la dictadura. Los paseos de Chile estaban llenos de topless y de homosexuales. Todas las locas tenían un pariente general o almirante. Las disco gay estuvieron abiertas en plena dictadura. En la Argentina había otros referentes de homosexuales, más relacionados con la izquierda, como Néstor Perlongher.

-¿Lo conociste?

-Sí. Maravilloso, Néstor. ¡Qué lástima que lo hayan reconocido tan tarde! Y que se tuviera que ir a Brasil. Lo conocí en Valparaíso el año en que se murió, y ya estaba muy mal. Esa noche le regalamos un guante de novia y seguimos de fiesta por la ciudad, pero él ya no pudo. El sida era un tema que no estaba presente en ese entonces en Chile. Estaba en Estados Unidos, era de los gringos. Nosotros aquí, indígenas, estábamos sanos. "Del mar los vieron llegar".

lunes, 1 de marzo de 2010

#libros #literatura | Malditos

Malditos / Luis Antonio de Villena
Barcelona : Ediciones B, 2010 [03]
288 p.
ISBN 9788402421159 / 17 € 
/ ES / NOV
/ Crónicas / Eduardo Haro Ibars / Historia - Siglo XX / la Movida / Literatura / Madrid 

Luis Antonio de Villena rinde aquí, en "Malditos", su última novela, un homenaje a una época y a unos personajes en verdad memorables: el legendario Madrid de la «movida» de los años setenta y un grupo de jóvenes que, alrededor de Emilio Jordán (trasunto del joven y desaparecido escritor Eduardo Haro Ibars) se lanzan a la aventura de vivir sin límite en busca de la libertad absoluta. Así, descubren la noche, la droga, el alcohol, la homosexualidad y el amor en todas sus facetas, del sublime al más canalla. Con una prosa sabia, de sostenido poder cautivador, Luis Antonio de Villena nos ofrece un magnífico retrato de época y pone en pie una serie de personajes que perviven en la memoria del autor.

Documentación
Luis Antonio de Villena viaja al Madrid maldito
Ricardo Grande | El País, 2010-04-08

Luis Antonio de Villena, en torno al malditismo
Bruguera edita unas memorias del poeta centradas en la figura de Haro Ibars
Álvaro Cortina | El Mundo, 2010-04-03 
L.A. de Villena invita a pasear por el lado salvaje de los 70 en "Malditos"
Alicia G. Arribas | EFE | Público, 2010-03-22

Mediateca | Audio

libro | Placeres ocultos : gays y lesbianas en el cine español de la transición

Placeres ocultos : gays y lesbianas en el cine español de la transición / Alejandro Melero Salvador
Madrid : Notorious, 2010 [03] 
280 p.
ISBN  9788493714888
PVP 28,22 €

Gays y lesbianas en el cine español de la transición. La representación de gays y lesbianas en el cine español encuentra su punto álgido en el cine hecho durante los años de la Transición, tal vez la época de nuestra historia reciente más reclamada y recordada desde distintos frentes.

Por vez primera, aquellos que no habían tenido la oportunidad de hacer escuchar sus voces encontraron la oportunidad de ser oídos en un país que cambiaba para siempre sin detenerse demasiado a mirar hacia atrás. El cine, espejo que refleja y modela la sociedad que lo contempla, fue fiel testigo de un fenómeno insólito que iba a dejar un legado de gran relevancia hasta nuestros días.

Dividido en bloques temáticos que atienden a los distintos géneros cinematográficos, "Placeres ocultos. Gays y lesbianas en el cine español de la Transición" revisa el cine de esta época para dar con lesbianas vampiresas, mariquitas de chiste, mujeres hipererotizadas que disfrutan de su cuerpo y del de otras mujeres, homosexuales solitarios que luchan por encontrar su identidad en un mundo para el que no han sido educados; y también adolescentes quinquis que despiertan a una sexualidad desconocida, activistas comprometidos de una causa aún por perfilar, jóvenes pre-movida que experimentan con lo desconocido, guardesas de internados que ocultan pasiones que escandalizan. Para ello, se recurre a material inédito que incluye escenas censuradas nunca vistas y guiones originales, además de entrevistas y testimonios a testigos de la época.

A veces realizando una labor de arqueología hasta dar con representaciones insospechadas, y otras revisando y reivindicando obras de enorme interés pero olvidadas en la actualidad, este libro rememora una época única a la que nuevas generaciones de españoles deben mucho, y sin la que sería imposible entender los nuevos caminos de las representaciones contemporáneas de gays y lesbianas en el cine español.

Alejandro Melero Salvador. Trabaja actualmente como profesor de Comunicación Audiovisual en la Universidad Carlos III de Madrid. Anteriormente ha trabajado en la Universidad de Limerick y en Queen Mary University de Londres, donde obtuvo su doctorado en estudios de cine. Tiene diversas publicaciones sobre cine, representación y cultura audiovisual. También ha publicado obras de ficción y relatos cortos. 


De esposa fiel a vampiresa lesbiana
El libro Placeres ocultos' estudia la presencia de gays en el cine español durante la Transición
Jesús Rocamora | Público, 2010-07-03

He aquí una historia típica del cine de la Transición: matrimonio heterosexual ve su estabilidad en peligro por la llegada de una tercera persona a la relación, una vampiresa lesbiana que contagia a la mujer y la introduce en los placeres y vicios homosexuales. Perdida y atormentada, la pobre esposa no es liberada hasta que interviene su marido, que consigue acabar con la villana y devolver la normalidad. Si no es una historia típica, al menos fue muy recurrente en lo que entonces se llamó fantaterror, que cultivaron directores como Jess Franco y que dibujaba a las lesbianas como una criatura mezcla entre deseable y terrorífica, una depredadora capaz de poseer a otras mujeres como el diablo. Y que terminaba siendo castigada.

Como dice Alejandro Melero, autor de Placeres ocultos. Gays y lesbianas en el cine español de la transición (Notorius), en el fondo, la imagen del homosexual de estas películas no hacía sino repetir los miedos heredados del franquismo (la homosexualidad como algo contagioso y capaz de llevar a la ruina). "Esa época de consenso político que admiramos dejó muchas puertas sin cerrar. El pacto de silencio dejó que los derechos de los homosexuales se pospusieran. También en el cine: hasta que no murieron los directores del cine fascista y homófobo, no se empezaron a ver homosexuales en pantalla", dice Melero.

Destape y cine político

Hubo muchos "cambios de chaqueta". Paradigmático fue Ignacio F. Iquino (1910-1994), que pasó de rodar cintas religiosas y profascistas, como Alma de Dios (1941), al erotismo soft del destape, sin abandonar la moralina propia del franquismo. O incluso a cosas más hardcore: ahí está Los violadores del amanecer, de 1978, que contiene escenas explícitas e iguala el sexo lésbico al masoquismo, la perversión y la violencia. Para Melero, profesor de Comunicación Audiovisual en la Universidad Carlos III, "el apartado ideológico de la dictadura no tenía ninguna lógica" y producía estos contrastes, ya que se "condenaba lo que durante 90 minutos se vendía como disfrutable".

El recorrido que ofrece Placeres ocultos va más allá, abarca los años 1973-1982 y recoge un catálogo de tipologías y estereotipos gays tratados a partir de los géneros: junto a esta lesbiana terrorífica estaba la más sensual del destape ("que al margen de ideologías, fueron las primeras oportunidades para ver homosexuales") y la sexploitation española (Con las bragas en la mano), y de la comedia de mariquitas (Haz la loca, no la guerra) a la homosexualidad como tragedia (Fraude matrimonial).

Y, por fin, el cine político. Tuvieron que venir directores homosexuales, como Eloy de la Iglesia (Los placeres ocultos) y Pedro Olea (Un hombre llamado Flor de Otoño), "para pasar de la vergüenza al orgullo". Ellos abrirían el camino a sangre fresca, como Almodóvar.

Fuente
De esposa fiel a vampiresa lesbiana
El libro Placeres ocultos' estudia la presencia de gays en el cine español durante la Transición
Jesús Rocamora | Público, 2010-07-03


Documentación
El destape también fue gay
Un ensayo sitúa en la transición política el kilómetro cero de la visibilidad de homosexuales en el cine.
Elena Hevia | El Periódico Extremadura, 2010-07-12 
Placeres ocultos, de Alejandro Melero. El cine de temática homosexual durante la transición española.
Javier García Rodríguez | El Celuloide Rosa, 2010-05-05
Editan un libro sobre gays y lesbianas en el cine español de la Transición 
EFE | Mujer Hoy, 2010-03-13

Y además...

Pablo Vázquez | Miradas de cine, n. 107, 2011-02-00


                   
             

domingo, 28 de febrero de 2010

#libros #sociologia | Identidad y cambio social : transformaciones promovidas por el movimiento gay-lesbiano en España

Identidad y cambio social : transformaciones promovidas por el movimiento gay-lesbiano en España / Jordi M. Monferrer Tomàs
Egales, Barcelona [etc.] : 2010 [02]
380 p.
Colección: Colección G
ISBN 9788492813131 / 22 €

/ ES / ENS / Tesis
/ Activismo / Derechos / Franquismo / Historia - Siglo XX / Historia - Siglo XXI / Identidad sexual / Liberación sexual / Movimientos sociales

Este trabajo es el resultado de una amplia investigación alrededor del movimiento gay/lesbiano, uno de los movimientos sociales que más impacto ha tenido en la sociedad española de las últimas décadas y que, paradójicamente, menos atención ha recibido por parte de los investigadores sociales. En él se recogen los procesos y transformaciones promovidas en su "lucha por el reconocimiento identitario" y las principales consecuencias. Las ideas-fuerza que han impulsado estos cambios no se han generado de forma espontánea y anónima por el proceso civilizatorio: han sido planteadas, básicamente, a través de propuestas éticas y políticas impulsadas por el movimiento gay/lesbiano español y por aquellas personas y organizaciones que han formado parte de su sistema de alianzas.

El movimiento ha venido exigiendo, con su continua movilización, el reconocimiento de la identidad sexual de las personas homosexuales y sus derechos humanos básicos de poder elegir a quién amar y cómo organizar su vida. También ha contribuido a erosionar algunos de los cimientos milenarios sobre los que se han construido las sociedades a lo largo de la Historia, como la represión sexual o la heterosexualidad obligatoria.

La repercusión del movimiento en sus cuarenta años de existencia en nuestro país se ha dejado sentir intensamente en el cambio que han experimentado las actitudes y percepciones de la opinión pública hacia gays y lesbianas, en el tratamiento de esta realidad en prensa y televisión y en los cambios legislativos que tanto debate han suscitado.

La investigación recoge, en suma, la aportación de este movimiento a la transformación social, cultural y política de la España del siglo XXI. Muestra la atención que dispensan las sociedades democráticas a las cuestiones planteadas por los movimientos sociales, su sensibilidad hacia la diversidad de la experiencia humana al reconocer la posibilidad de que en lo personal —como en lo global— otro mundo es posible.

SUMARIO
Introducción
Primera parte. Conceptos y teorías

1. El concepto del movimiento social
2. Marco del análisis para el estudio de los movimientos sociales
3. Conceptos para definir a personas no-heterosexuales y delimitación conceptual de su movimiento social
4. La lógica de acción en el movimiento gay/lesbiano
Segunda parte. Transformaciones promovidas por el movimiento gay/lesbiano en España
5. Cambios en el interior del movimiento
Las variaciones en los marcos de movilización
Los marcos emergentes (1971-1978)
El tratamiento de los homosexuales en la Ley de Peligrosidad Social (1970)
El marco represivo
El marco progresista
Los marcos defensivos: la consolidación del movimiento (1979-2006)
El marco legalista
El marco de agresiones
El marco del sida
Las cuestiones-problema de los marcos del futuro
Cambios en la configuración organizativa del movimiento
6. Cambio en la comunidad gay/lesbiana
La apreciación del cambio
Salidas del armario en medios de comunicación
7. Cambios sociales
Evolución en la valoración de la homosexualidad
El proceso de cambio normativo
Cambio de valores, normas y actitudes en la opinión pública
Cambio social en la percepción de la identidad homosexual
El cambio favorable a los derechos de las personas homosexuales
Actitudes y valoraciones hacia la homosexualidad en función de variables sociodemográficas, ideológicas y de creencias
Relaciones del movimiento gay/lesbiano con otras organizacionessociales
El sistema de conflicto y el sistema de alianzas del movimiento enopinión de l@s participantes
Sistema de conflicto y contramovimientos
La jerarquía de la Iglesia católica como principal contramovimiento
Sistema de alianza y aliados
Los otros movimientos sociales y la formación de redes de apoyo
La paradoja de los grupos cristianos de lesbianas y gays
8. Cambios culturales
La difusión de la subcultura gay/lesbiana en medios de comunicación (prensa y televisión)
La percepción de cambios en el tratamiento mediático de la homosexualidad
Evolución de noticias sobre el movimiento gay/lesbiano en prensa Española
Posicionamiento de los medios impresos respecto al movimiento
Cambios en el tratamiento de la homosexualidad en la televisión española
La interrelación entre agenda informativa, agenda política y agendadel movimiento
9. Cambios políticos
Proceso de cambio en la agenda política y consecuencias para la comunidad homosexualLa agenda política como agenda de poder
El proceso de determinación de la agenda política: impactos procedimentales
Movimiento gay/lesbiano y actores políticos
Aliados y contramovimientos en la arena política
Consecuencias del cambio en la agenda política: impactos sustantivos
Reconocimientos institucionales
Cambios legislativos
Epílogo
Bibliografía
>
TESIS
Identidad y cambio social : el movimiento gay/lesbiano en España como agente promotor de procesos de cambio : (1971-2006) / Jordi Monferrer Tomàs ; directora, María Jesús Funes Rivas. UNED, 2006
>
WIKIPEDIA
Movimiento LGBT

http://es.wikipedia.org/wiki/Movimiento_LGBT

jueves, 18 de febrero de 2010

#hemeroteca #transexualidad | Miriam Amaya: "Una transexual debe respetarse a sí misma"

Imagen: El Salto (2018) / Mitiam Amaya
Miriam Amaya: "Una transexual debe respetarse a sí misma".
Nació en una cuadra, "porque a mi madre le cogió cuidando las yeguas", y en el seno de una familia gitana. En cuanto tuvo uso de razón, se puso tacones y se pintó la cara.
Alfonso Hernández | El Periódico de Aragón, 2010-02-18
https://www.elperiodicodearagon.com/noticias/aragon/miriam-amaya-una-transexual-debe-respetarse-si-misma_560483.html

Directa como una flecha que indica y no hiere, que sigue la dirección que le marcó desde la cuna su sexualidad de mujer pese a nacer en el cuerpo de un hombre y en el seno de una familia gitana que la aceptó tal como era desde su primer llanto ("tienen sus leyes, pero también mucha permisividad y cabeza", aclara para los navegantes étnicos), Miriam Amaya ha recorrido sus 50 años de vida dentro del propio huracán que forman sus vientos de libertad. Arrolladora y arrasada, ave fénix con poderosas alas de indomable y sensible ser humano, se declara "sobre todo luchadora" y se considera "una transexual feliz. Me levanto por las mañanas, me miro al espejo y me río de mí misma... Siempre voy sonriendo, aunque mi procesión, lo bueno y lo malo de mi pasado y de mi presente, la llevo por dentro", comenta dominando la palabra con fluidez. Su alegría y sus cicatrices las expone como voluntaria y licenciada en resistencia en el Centro Alba, donde realiza actuaciones, ofrece charlas sobre sus experiencias y cotillea "a la hora del café".

Su madre la trajo al mundo en una cuadra de Logroño "porque estaba cuidando las yeguas en ese momento", y en cuanto tuvo uso de razón femenina se puso tacones y se pintó la cara cuando Franco aún limpiaba la calle a porrazos y poblaba las comisarías de todo aquello que le estropeara el cuadro de cacería. Con 13 años, mientras estudiaba, comenzó a hormonarse en Barcelona, "una ciudad cosmopolita, abierta al mar y con una mentalidad moderna ya por entonces donde te sentías cómoda pese a las dificultades. Podías conseguir las hormonas sin problemas, sin receta médica", explica. Reivindicando el derecho a su sexualidad, primero corrió perseguida por los grises y después se encaró con ellos. "Te metían un rato en la cárcel, te insultaban, te daban tres o cuatro palos y a la calle", cuenta Miriam, orgullosa al recordar que entre esos episodios de lucha y transición "fui Miss Travesti Barcelona durante varias ediciones seguidas".

Alta y morena, "un auténtico monumento que llamaba la atención por mis ojos achinados", actuó junto a Sara Montiel, participó en espectáculos en Roma y París, se relacionó con Almodóvar y otras fieras de la movida madrileña y vivó muy bien de su cuerpo. "Sí, practiqué la prostitución y ahora, pero más selectivo y con menos asiduidad, lo sigo haciendo aunque ya no por lujo, sino para pagar alguna letra e ir más desahogada", explica con la naturalidad que corresponde a alguien que no admite más la hipocresía sexual ni más fronteras morales que las de sus valores, fijados con firmeza a "la sensibilidad y el respeto por los demás".

Un mal diagnóstico la dejó sin vista en su ojo derecho y sin el cartel artístico de los buenos tiempos. Por su propio pie, "por moda" y por una depresión entró en el infierno de la droga. "Un día me miré al espejo y me vi con 50 kilos. No puede ser me dije, y pasé la abstinencia y el mono con mi familia hasta recuperarme". Todas sus compañeras transexuales de cocaína y heroína, "excepto Loli que no consume", han muerto. Fiel por convicción, tuvo un novio "guapo, alto, rubio y alemán, y otro que falleció de un infarto. Ahora no contemplo el amor. Si viene...". Mujer de alma entera, cuenta que la vida le ha tratado "medio bien y medio mal", y matiza que la transexual "debe respetarse a sí misma para que el resto la respeten". Con ustedes, Miriam Amaya.

miércoles, 17 de febrero de 2010

#hemeroteca #libros | La vida de Elena de Céspedes, transexual nacida en Alhama en el siglo XVI, ahora en novela

Imagen: Alhama.com
La vida de Elena de Céspedes, transexual nacida en Alhama en el siglo XVI, ahora en novela
Redacción Alhama.com, 2010-02-17
http://www.alhama.com/digital/cultura/libros-y-publicaciones/3699-la-vida-de-elena-de-cespedes-transexual-nacida-en-alhama-en-el-siglo-xvi-ahora-en-novela

"Esclava de nadie" ha sido el título elegido por el escritor Agustín Sánchez Vidal para su novela sobre la increíble pero verdadera historia de la transexual alhameña nacida en Alhama en el siglo XVI, y cuya historia conocimos en abril de 2007 de manos del urólogo e historiador Emilio Maganto Pavón.

La novela que se ha presentado recientemente comienza en Toledo, en 1587. Cerca ya de su jubilación, Lope de Mendoza se enfrenta al caso más extraño y complejo de su dilatada carrera judicial: un abultado expediente con la indicación «Elena de Céspedes, alias Eleno. Cirujano. ¿Hermafrodita?».

En la soledad de una celda, Céspedes prepara la defensa para evitar su ejecución en la hoguera. Trata de averiguar quién puede haberle denunciado, repasando su ajetreada vida: su nacimiento como mujer, hija de una esclava negra; su breve matrimonio con el albañil que la hizo madre de un niño; el perturbador descubrimiento de su peculiar sexualidad, que ha despertado la morbosa atracción de tantas mujeres; los denodados esfuerzos para demostrar su valía y ascender en la escala social, adoptando trabajos y hábitos de hombre; sus penalidades como soldado; el aprendizaje del oficio de cirujano; y, finalmente, el amor y casamiento con la joven María del Caño. Un personaje absolutamente fuera de lo común en una época recreada como pocas veces se ha hecho. Una novela histórica destinada a permanecer que fascinará a los amantes de este género.

Agustín Sánchez Vidal es catedrático emérito en la Universidad de Zaragoza, donde se doctoró con una tesis sobre Miguel Hernández y ha ejercido la docencia tanto en Literatura Española como en Cine y Otros Medios Audiovisuales. Ha sido profesor invitado en varias universidades americanas y europeas, entre ellas las de Princeton y Nanterre (París X). Guionista de cine y televisión, ha colaborado con realizadores como Carlos Saura. De sus más de cincuenta libros sobre literatura, arte y cine, cabe destacar "Buñuel, Lorca, Dalí: el enigma sin fin", con el que obtuvo el Premio Espejo de España en 1988. En 2005 debutó en la novela con "La llave maestra", editada en una docena de países, a la que siguió, en 2008, "Nudo de sangre", galardonada con el Premio Primavera de Novela ese año.

martes, 16 de febrero de 2010

#libros #literatura #intersexualidad | Esclava de nadie


Esclava de nadie / Agustín Sánchez Vidal
Madrid : Espasa, 2010 [02-16]
360 p.
ISBN 9788467032543 / 19,95 €
Premio Internacional de Novela Histórica Ciudad de Zaragoza 2011
/ ES / NOV
/ Eleno de Céspedes / Literatura / Hermafroditas / Historia – Siglo XVI / Inquisición / Novela histórica / Transgénero / Transexualidad

La increíble historia de Elen@ de Céspedes, un cirujano acusado de ser una mujer y de haber llevado su engaño tan lejos como para casarse con una doncella en la España de finales del siglo XVI. Una historia que combina dos cualidades irresistibles: parecer absolutamente increíble y ser totalmente real.

Toledo,  1587.  Cerca  ya de su jubilación, el inquisidor Lope de Mendoza se enfrenta al caso más extraño y complejo de su dilatada carrera judicial: un abultado expediente con la indicación «Elena de Céspedes, alias Eleno. Cirujano. ¿Hermafrodita?».

En  la  soledad  de  una  celda, Céspedes prepara la defensa para evitar su ejecución en la hoguera. Trata de averiguar quién puede  haberle  denunciado,  repasando  su  ajetreada  vida:  su  nacimiento como mujer, hija ilegítima de un cristiano viejo con una esclava negra; su breve matrimonio con el  albañil  que  la  hizo madre de un niño que tuvo que entregar en adopción contra su voluntad; el perturbador descubrimiento de su peculiar sexualidad, que ha despertado  la  morbosa  atracción de tantas mujeres; los denodados esfuerzos para demostrar su valía y ascender en la escala social,  adoptando  trabajos y hábitos de hombre; sus penalidades como soldado en la guerra de Las Alpujarras contra los moriscos; el aprendizaje del oficio de cirujano; y, finalmente, el amor y casamiento con la joven María del Caño.

Un personaje absolutamente fuera de lo común en una época recreada como pocas veces se ha hecho. Una novela histórica destinada a permanecer que fascinará a los amantes de este género.

Agustín Sánchez Vidal es catedrático emérito en la Universidad de Zaragoza, donde se doctoró con una tesis sobre Miguel Hernández y ha ejercido la docencia tanto en Literatura Española como en Cine y Otros Medios Audiovisuales. Ha sido profesor invitado en varias universidades americanas y europeas, entre ellas las de Princeton y Nanterre (París X). Guionista de cine y televisión, ha colaborado con realizadores como Carlos Saura.  De sus más de cincuenta libros sobre literatura, arte y cine, cabe destacar  “Buñuel, Lorca, Dalí: el enigma sin fin”, con el que obtuvo el Premio Espejo de España en 1988.  En 2005 debutó en la novela con “La llave maestra”, editada en una docena de países, a la que siguió, en 2008, “Nudo de sangre”, galardonada con el Premio Primavera de Novela ese año.

Agustín Sánchez recrea la vida de Elena de Céspedes, hermafrodita en el siglo XVI
Era mulata, tuvo un hijo, se alistó en el ejército y ejerció la cirugía. El autor cree que este personaje sería feliz en la España contemporánea. Sánchez se fascinó por Elena desde que escribió su primera novela.
EFE | El Mundo, 2010-02-17
http://www.elmundo.es/elmundo/2010/02/17/cultura/1266417921.html

Si la hermafrodita Elena de Céspedes no hubiera nacido en Alhama de Granada en 1546 y lo hubiera hecho en 2010, cuatro siglos después, "no habría tenido ningún problema", porque incluso la Seguridad Social andaluza hubiera cubierto su cambio de sexo.

Así de tajante expresa su opinión Agustín Sánchez Vidal, catedrático de Historia del Cine de la Universidad de Zaragoza, ensayista, guionista y novelista en la presentación de 'Esclava de nadie' (Espasa), una obra acerca de la fascinante vida de este personaje.

Víctima de todos
Después de leerse durante meses "de arriba abajo" los 700 folios del proceso inquisitorial abierto en 1587 en Toledo a esta hermafrodita, el escritor ha llegado a la conclusión de que si Elena de Céspedes hubiera sido una mujer de nuestros días "hubiera sido muy feliz".

En un momento en que la legislación española reconoce el derecho de los homosexuales a contraer matrimonio y en el que algunas comunidades autónomas, como la andaluza, incluyen entre sus prestaciones el cambio de sexo, Elena "no hubiera tenido que hacerse la carnicería que se hizo ella misma o la que le hace un circuncidador clandestino; habría ido a un hospital".

El escritor salmantino afincado en Zaragoza, ganador del premio Primavera de Novela por su segunda obra, 'Nudos de sangre', ha asegurado que se tropezó con esta historia cuando estaba documentando su primera novela, 'La llave maestra', y se dio cuenta de que era un caso "absolutamente insólito y desconocido".

Rigor documental
La dificultad añadida, según el narrador -que ejerció la docencia en Zaragoza durante 40 años- era que al tratarse de una historia verídica "no se podía jugar con ella" y había que reconstruir los huecos respetando las partes documentadas, "que tenían que estar muy afinadas".

Ese, según Sánchez Vidal, fue el primer estímulo, y el segundo que el lector podía abordarla "sin quedarse en las truculencias, porque hoy sabemos que los casos de hermafroditismo existen".

Coraje de la protagonista
'Esclava de nadie' narra las vicisitudes por las que tuvo que atravesar Elena de Céspedes, fruto de la relación de un caballero del siglo XVI con su esclava negra, que nace mujer, se casa con un albañil con el que tiene un hijo, se enrola como soldado en la guerra contra los moriscos, ejerce el oficio de cirujano y finalmente, se enamora y se casa con la joven María del Caño.

"Quería contar sobre todo el coraje de esta mujer", la primera que pasó rigurosos exámenes en Madrid para ejercer como cirujano, y además al autor le atrajo "ver que los impedimentos eran sociales, no intrínsecos".

Para Sánchez Vidal, "la gran sorpresa" al profundizar en esta historia ha sido que hoy, cuatro siglos después, el hermafroditismo sigue siendo un misterio y "no hay forma de establecer cuando se es hombre o mujer de una manera estricta" en los casos de personas con caracteres intermedios; "hay casos de cromosomas XX que desarrollan rasgos masculinos, e incluso producen esperma, y al contrario".

Crisis de identidad
En su opinión, el gran problema de la protagonista de su libro era "el drama de su identidad; no era ni blanca ni negra, ni libre ni esclava, ni hombre ni mujer", y añade que Elena de Céspedes "hubo de tomar las riendas de su vida y decidir lo que iba a ser".

Sánchez Vidal señala que aunque España es hoy uno de los países con la legislación más avanzada en materia de libertad sexual, en otros países como Irán los homosexuales "son ejecutados" y a las adúlteras se las lapida, por lo que se muestra convencido de que en España hoy Céspedes "estaría encantada", aunque subraya la paradoja de que si no se la hubiera procesado desconoceríamos su caso.

El escritor señala que en esa época se desconocía la anatomía humana y que fue el anatomista Mateo Colón quien se atribuyó el descubrimiento del clítoris, "hasta entonces un secreto de Estado", lo que lleva a pensar que fenómenos como la transexualidad eran "impensables" y a reflexionar sobre los desvelos por lo que hubo de atravesar la protagonista de su novela por su condición sexual.

ENLACES
Wikipedia | Agustín Sánchez Vidal
http://es.wikipedia.org/wiki/Agust%C3%ADn_S%C3%A1nchez_Vidal

DOCUMENTACIÓN
Esclava de nadie. Agustín Sánchez Vidal
Curistoria | Hislibris, 2010-03-02
http://www.hislibris.com/esclava-de-nadie-agustin-sanchez-vidal/
Entrevista a Agustín Sánchez Vidal por "Esclava de nadie"
Anika Lillo | Anika entre libros, 2010-03-00
http://www.anikaentrelibros.com/entrevistas/entrevista-a-agust-n-s-nchez-vidal-por--esclava-de-nadie-/
La vida de Elena de Céspedes, transexual nacida en Alhama en el siglo XVI, ahora en novela
Redacción Alhama.com, 2010-02-17

http://www.alhama.com/digital/cultura/libros-y-publicaciones/3699-la-vida-de-elena-de-cespedes-transexual-nacida-en-alhama-en-el-siglo-xvi-ahora-en-novela